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sábado, 21 de octubre de 2023

"EL IMPERIO DE LA BANANA", DOCUMENTAL SOBRE LA PRESENCIA DE LA MULTINACIONAL UNITED FRUIT COMPANY EN CENTROAMÉRICA

Título original: When Banana Ruled 
Directora: Mathilde Damoisel
País: Francia
Año: 2017
Duración 52 minutos

La saga de un puñado de aventureros que construyeron un imperio en Centroamérica e inventaron los métodos de una de las primeras multinacionales. En la América Central del siglo XIX, unos cuantos emprendedores construyeron un imperio que esclavizó a poblaciones y corrompió gobiernos durante más de 100 años. La United Fruit Company prosperó gracias a un capitalismo no regulado; esta película cuenta su historia y la de sus pioneros, que no temían ni a Dios ni al Hombre, y consiguieron salirse con la suya. Hasta los años setenta, esta multinacional estableció un monopolio combinando violencia, represión, corrupción, destrucción del medio ambiente y una formidable maquinaria de comercialización. Convirtió una fruta desconocida en un instrumento de fortuna y dominación, y creó un modelo de negocio que aún utilizan en gran medida los gigantes tecnológicos actuales. 

A través de un rico repertorio de imágenes y documentos de archivo, que incluye cartas de los grupos de presión, telegramas, anuncios de la época y fragmentos de películas, así como magníficos dibujos pintados a mano, ' El imperio de la banana ' es una historia de intriga que aborda la economía, la política internacional, la historia de los negocios y revela cómo un conjunto de fuerzas conquistó el mundo a través de una simple fruta.

VER DOCUMENTAL CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

https://www.area-documental.com/video/El+imperio+de+la+banana/

martes, 25 de mayo de 2021

ERNESTO GUEVARA RECORRE HONDURAS Y GUATEMALA


El periodista Lois Pérez Loira es un estudioso de la vida del Che Guevara. En esta entrega cuenta sus días en Centroamérica.

Ernesto en su segundo viaje y el definitivo hacia Sierra Maestra, recorre casi toda América latina. Después de la separación en Guayaquil de su amigo Carlos “Calica” Ferrer, se embarca hacia Panamá. En Guayaquil hace nuevos amigos argentinos, que tendrán como objetivo Guatemala, entre ellos Ricardo Rojo, “Gualo” García y Oscar Valdovinos.

Durante algunas semanas Guevara y sus nuevos acompañantes  recorren en parte juntos o por separado, varios países centroamericanos, para encontrarse en Guatemala, que era el destino, por ahora final. En aquel país había un proceso revolucionario. Para los argentinos era importante vivirlo de cerca. En el camino se suman los hermanos Beberraggi, con un automóvil Ford 1947 con placa de “la Universidad de Boston”, de los EEUU.

Desde Nicaragua los argentinos intentan pasar por Honduras, rumbo a Guatemala.  Es así que necesitan conseguir una visa: “Empezamos el día siguiente la peregrinación por consulados. En el de Honduras aparecieron Rojo y sus compañeros que no habían podido pasar y además desistieron por el precio fantástico que les cobraban. Allí se decidió todo rápidamente. Nosotros nos iríamos con Domingo, el menor de los Beberraggi a Guatemala a vender el coche y el gordo y Walter a San José de Costa Rica en avión.” Recuerda Guevara.

Ernesto Guevara en su viaje hacia Guatemala pasa el lunes 19 de diciembre de 1953, por Honduras, donde recorre casi sin parar, este país. En esta parte del viaje continua con dos jóvenes argentinos: Eduardo “Gualo” García, estudiante de abogacía de la Ciudad de la Plata y Domingo Beberaggi.

Desde Nicaragua recorren la ruta Panamericana del lado del Océano Pacifico. Pasa la frontera de El Espino y desde allí recorre San Marcos de Colón, en camino a Choluteca. Luego transita por Jícaro Galán, continuando hasta Nacaome, hasta llegar a la frontera con el Salvador, El Amatillo. Allí cruzan el río Goascorán que separa a los dos países.

Mientras que el “Gordo” Rojo y Walter Beberraggi compañeros de aventuras  viajaron también a Guatemala, pero por otra vía, para luego reencontrarse.

Por aquellos años Honduras estaba gobernada por Juan Manuel Gálvez Durón, del Partido Nacional. Había ganado las elecciones a través de un tremendo fraude electoral.

Tras recorrer Honduras sin demasiadas incidencias entran en El Salvador, en  el Ford conducido por Domingo Beberaggi.

Nos cuenta el Che en su libro de viaje: “Tenía tan solo 20 dólares. Del lado de Honduras debimos pagar. Seguimos hasta cruzar toda la estrecha franja de este país, caímos en la otra frontera pero no podíamos pagar porque resultaba muy caro. Durante el recorrido Domingo estaba preocupado por la venta del coche, temía que por el hecho de tener matrícula norteamericana. Podía ser un impedimento para venderlo. En el trayecto le contó a Ernesto y a Gualo cómo fue a parar exilado a Uruguay, sin documentos  y cómo desde este país salió con una carta de identidad uruguaya, donde se dejaba constancia de que era de nacionalidad argentina.”

Por la Panamericana el coche que lo trasladó sufrió varios pinchazos. La carretera estaba llena de pozos y los neumáticos estaban en una situación muy precaria. Domingo durante el trayecto le habló de su novia Julia, con la que tenía pensado casarse. Mientras que Ernesto bajo un sol de más de 36 grados le preguntaba sobre Perón y el peronismo.

Ernesto Guevara llega a Guatemala: Juan Núñez Aguilar

Al llegar a Guatemala comienza a contactar con personalidades de izquierda, que apoyaban al gobierno revolucionario de Juan Jacobo Árbenz. Guatemala por entonces acogía a centenares de exiliados de varios países de América Latina: cubanos, peruanos, hondureños, nicaragüenses, venezolanos entre otros.

Ernesto Guevara de la Serna traía una carta de presentación dirigida al Director del Departamento de Estudios Económicos del INFOP,  Ingeniero Juan Núñez Aguilar. Este ingeniero era hondureño, había estudiado en la Argentina, donde fue compañero y amigo del Presidente Juan Domingo Perón, cuando estudiaron juntos en el Colegio Militar. Por aquellos años era común que los países menos desarrollados enviaran a sus futuros oficiales a escuelas militares de cierto abolengo.

Ricardo Rojo en su libro Mi amigo el Che nos da una perspectiva más clara de quién era Juan Núñez Aguilar, a partir del encuentro que tuvieron con el ex presidente de Honduras, Juan José Arévalo.

“Un día nos invitó a almorzar (Arévalo), junto al lago Amatitlán, un bello paraje a veinte kilómetros de la capital. Guevara y yo lo interrogamos amistosamente por los motivos que podía haber tenido para condecorar a Perón con la Orden del Quetzal, la más alta distinción que podía otorgar Guatemala a un extranjero.

Arévalo nos refirió que poco después de que su gobierno sancionara el Código del Trabajo, en mayo de 1947, las compañías navieras norteamericanas habían comunicado dejarían de servir los puertos de Guatemala.

El país no poseía flota propia y esta decisión significaba un bloqueo en regla... Arévalo entabló entonces una negociación secreta ante Perón. El agente de esta negociación fue el economista hondureño Juan Núñez Aguilar, que había sido camarada de Perón en el Colegio Militar de la Argentina. Núñez Aguilar visitó a su antiguo compañero de Academia, le impuso el problema de Guatemala, y en el mismo momento que se lo comunicó, el presidente llamó al director de la flota mercante y le ordenó que, en lo sucesivo, los barcos de bandera argentina debieran hacer escala en Guatemala. Arévalo nos confesó que Perón había hecho algo más: los primeros barcos argentinos que tocaron puertos de Guatemala llevaban armas de las fábricas militares de Buenos Aires. Después de estas revelaciones, que explicaban los honores diplomáticos de Guatemala a Perón, hubo por lo menos dos antiperonistas que quedaron profundamente confundidos.”

Por intermedio de Núñez Aguilar conoce Hilda Gadea y esta comienza a presentarle a sus amistades especialmente a los exiliados. Es así como le presenta a una destacada militante hondureña Elena Leiva de Holst.

En su libro de memoria Mi vida con el Che, Hilda Gadea nos cuenta: “Un día les presenté a Rojo y Guevara a una gran amiga, la exiliada hondureña Elena Leiva de Holst. Ella era como una madre para mí, y a veces pasaba los domingos en su casa. Mujer encantadora, de vasta preparación marxista, dirigente de la Alianza de Mujeres, había visitado la URSS y China. Su esposo, Henry Holst, alemán, hombre de negocios, también me estimaba mucho. Hubo cambio de impresiones y mucha discusión. Guevara mostraba grandes simpatías por las realizaciones de la Revolución Soviética, Rojo (amigo argentino de Guevara) y yo teníamos algunos reparos. Los míos no eran contradicciones desde el punto de vista teórico, sino práctico, es decir, que esas realizaciones no se podían trasplantar idénticas porque nuestra realidad era distinta, pero expresaba mi admiración por la Revolución Soviética.”

Helena Leiva de Holst

En ese mundo de exiliados como relata Hilda Gadea conoce a la hondureña Helena Leiva de Holst, con quien hará una profunda amistad con Ernesto. La señora de Holst casada con un alemán, fue una militante comunista muy destacada de su país. Provenía de una familia distinguida, era la nieta del presidente hondureño Ponciano Leiva. Leiva fue presidente cuatro veces por el partido conservador. Durante su juventud viajó a la URSS y a China a estudiar marxismo. Fue una de las primeras feministas de su país. En su estancia en Guatemala participó del Primer Congreso Interamericano de Mujeres en 1947. Fue una de las líderes de la Alianza de Mujeres. De Honduras participó Helena Leiva que intervino sobre los exilios hondureños en Guatemala, Argentina Diaz Lozano y Lucila Gamero de Medina, para los comités Pro Paz y Libertad de San Pedro Sula y Tegucigalpa y Paca Navas de Miralda.

Con la invasión a Guatemala se refugió en México. A finales de los 60 logró regresar a su país. Helena Leiva falleció el 23 de agosto de 1978 en San Sula, departamento de Cortés. En el cuaderno de viajes “Otra Vez” Ernesto va relatando su paso fugaz por Honduras y especialmente por Guatemala, como así también su relación con los exiliados  hondureños.

“Día sábado sin pena ni gloria. Lo único bueno fue una sustanciosa charla con la Sra. Helena de Holst, cercana en algunos puntos a los comunistas y que me dio la impresión de ser muy buena persona….”, relata Ernesto.

La señora de Holst le empieza a buscar casa donde vivir y trabajo como profesional. Los encuentros con la hondureña se convierten en frecuentes y muy animados. Ernesto le pregunta sobre la URSS y China. Hablan de marxismo y debaten ideas. Helena le propone que se vaya a vivir a su casa. Aunque Ernesto queda indeciso. Espera conseguir un lugar barato para tener más intimidad. “La señora Holst –recuerda Ernesto- me invita a su casa; probablemente vaya pero todavía no he dicho nada…”

Los días siguen pasando pero ya no me importa un queso. Tal vez, unos de estos me mude a lo de Helenita Leiva, tal vez no, pero de todas maneras sé que el asunto tiene que arreglarse. De alguna manera y no me caliento más los sesos.” Sentencia Guevara.

Hilda Gadea nos relata cómo conoció a Ricardo Rojo en su libro de memorias.

“A fines de noviembre de 1953, me encontraba trabajando en el Departamento de Estudios Económicos del Instituto de Fomento de la Producción de Guatemala y fui llamada por el presidente del mismo, el ingeniero Juan Ángel Núñez Aguilar, agrónomo y economista hondureño graduado en la Universidad de La Plata y gran amigo del doctor Arévalo y del presidente de la República, coronel Jacobo Árbenz…El ingeniero Núñez Aguilar me llamaba para presentarme a un joven abogado argentino, el doctor Ricardo Rojo, quien se había escapado espectacularmente de una cárcel de Perón. Aunque yo sentía algunas simpatías por el régimen peronista debido a sus medidas anti oligárquicas y su apoyo a la clase trabajadora, el hecho de que Rojo fuera un abogado que defendía a los presos políticos y de que fuera un exiliado como yo, aunados a su cultura y don de gentes, me animaron a ayudarlo. (…) En honor a la verdad debo decir que el ingeniero Núñez Aguilar también simpatizaba con el régimen peronista. Me pedía, al presentarme a Rojo, que lo introdujera en el ambiente político guatemalteco y le presentará a algunos dirigentes apristas peruanos que trabajaban allí y que Rojo deseaba conocer.” Hilda Gadea cumple con la misión encomendada por Núñez Aguilar de presentarle a los exiliados, especialmente a Ricardo Rojo y a través de este a Ernesto Guevara.

“Hoy, lo pasé escribiendo, -nos cuenta Guevara-  comiendo en lo de Holst, jugando Canasta, y viendo los libros del gringo, todo en inglés, pero muy interesantes”.

Ernesto no tardó en destacarse entre los exiliados. Su vasta preparación cultural, sus conocimientos básicos del marxismo, su estilo contundente en los debates lo diferenciaban del resto.

Entre los exiliados se comenzó a comentar si Ernesto era agente o confidente de la Embajada Argentina.  Por aquel entonces era embajador de este país Nicasio Sánchez Toranzo, un hombre muy vinculado al General Perón. Sería el líder hondureño Ventura Ramos quien argumentó que el rumor sobre Ernesto era una simple fantasía. Las dudas surgieron dado que Ernesto no tenía militancia previa en la Argentina.  Con Ventura Ramos mantuvo también una muy buena relación. Este exiliado hondureño era de extracción campesina. Sin embargo tenía una elevada formación política. Su origen social, el marco histórico de la época, la influencia de la revolución socialista de Rusia, y las condiciones económicas y políticas del país, lo llevaron a identificarse con las ideas marxistas; pero no lo hizo de manera mecánica, sino basándose en las tradiciones de lucha de los pueblos indígenas, contra la dominación española y en la gesta independista de los patriotas del siglo XIX. A causa de sus ideas, fue exiliado y debió enfrentar obstáculos para el ejercicio del periodismo, el cual inició de manera autodidacta en 1945.

Por ese entonces comienza a noviar con la exiliada peruana Hilda Gadea. En septiembre de ese año habían llegado a Guatemala los combatientes del Moncada entre ellos Antonio Ñico López, Mario Dalmáu, Armando Arancibia y Antonio Darío López, el Gallego.

La relación tan estrecha de Ernesto con Helenita generó algún malestar con su marido, el alemán Holster. El propio Ernesto nos cuenta: “Como continúa la bronca de Mrs. Holst, yo como de contrabando una vez al día duermo con Ñico el cubano (futuro expedicionario del Granma), cagado de risa todo el día pero sin hacer nada.”

Será Ñico quien le pondrá "Che" a Ernesto y luego sus compatriotas cubanos le seguirán el juego. Por aquel entonces por América Latina era muy común decirles a los argentinos "los Che". No pasaron algunos días que todos los exilados y amigos se olvidaron de Ernesto Guevara y comenzó a nacer el Che. Con Ñico tejió rápidamente una gran amistad. Este era bromista, alegre, le gustaba el baile y el ron. Y ante todo era un tremendo martiano. El nuevo Che se la pasaba horas preguntándoles sobre qué había pasado en Cuba,  en el fracaso del Moncada, de quien era Fidel. Ernesto estaba maravillado del heroísmo de estos revolucionarios.

“De Buenos Aires llegan pocas noticias. Helenita parte  con rumbo desconocido y se me acaba el rebusque pero me va a llevar a casa de una tía que me dará el almuerzo, además le va hablar al ministro por teléfono”, continúa Guevara.

La hondureña se movía en todos los niveles para conseguirle a Ernesto un trabajo. Helenita le acercó los libros de los socialistas del siglo XX, y en el caso del pensamiento hondureño, le dio a leer una biografía del general Francisco Morazán, el mayor unionista centroamericano. Ernesto quedó impactado con la lectura de la vida de Morazán. Fue entendiendo más profundamente los ideales de la Patria Grande.

Guevara por ese entonces aún no había resuelto su residencia legal en Guatemala, se le vencían los tres meses de permanencia  y tiene Hondura o El salvador, como opción  para salir del país por unos días. Para ello gestiona el visado para ir a cualquier de los dos países.

“No hay noticias de Honduras y solo espero hasta mañana., pues,  se acaban las reservas de dólares”, escribe en su diario Guevara. Al final logra pasar a El Salvador.

La situación en Guatemala era cada vez más difícil. Se esperaba una provocación militar. “Hace días, -relata en su diario Guevara- aviones procedentes de Honduras cruzaron las fronteras con Guatemala y pasaron por la ciudad, en plena luz del día ametrallando gente y objetivos militares”

Guevara no dudó en enrolarse como voluntario para repeler el ataque. Nos cuenta Ernesto: “Yo me inscribí en las brigadas de sanidad para colaborar en la parte médica y en las brigadas juveniles que patrullan las calles por la noche. El curso de los acontecimientos fue el siguiente: luego de pasar estos aviones, tropas al mando del Coronel Castillo Armas, emigrado guatemalteco en Honduras, cruzaron la frontera avanzando sobre la ciudad de Chiquimula. El gobierno guatemalteco, que ya había protestado ante Honduras los dejó entrar sin ofrecer resistencia y presentó el caso ante las naciones unidas.” Desde su llegada a este país Ernesto mantuvo un vínculo muy estrecho con el Partido Guatemalteco del Trabajo (comunistas).

Cuando el presidente Arbens decide renunciar a la presidencia, Guevara deambula por la ciudad hasta que tiene que entrar en la Embajada Argentina. Allí lo recibirá el Embajador argentino Nicasio Sánchez Toranzo. La mujer del Embajador Elsa Nelly Orti, tendrá un trato muy especial con Ernesto. A los dos les gustaba hablar largamente sobre la Argentina. Otra vez el peronismo era un tema recurrente de las conversaciones.

Cuando todo ya está perdido Ernesto Guevara, ahora el Che, logra trasladarse hasta México, donde se reencontrará con Hilda Gadea y sus amigos de Guatemala. El gobierno del General Perón envió varios aviones para repatriar a los exiliados argentinos. Ernesto prefiere seguir a México donde vivirá con Hilda Gadea y su hija Hildita.

Fuente:  Agencia Paco Urondo

martes, 16 de abril de 2019

SIGLO XXI PUBLICA "POR LA RAZÓN O LA FUERZA. HISTORIA Y MEMORIA DE LOS GOLPES DE ESTADO, DICTADURAS Y RESISTENCIAS EN AMÉRICA LATINA", DE MARCOS ROITMAN

Por la razón o la fuerza. Historia y memoria de los golpes de Estado, dictaduras y resistencias en América Latina
Marcos Roitman Rosenmann
Editorial Siglo XXI
Abril de 2019
352 páginas
20 euros

Por la razón o la fuerza
Historia y memoria de los golpes de Estado, dictaduras y resistencias en América Latina

No ha habido rincón del planeta que, en las últimas cinco décadas, haya sido más castigado por los golpes de Estado que el continente latinoamericano, golpes que han contado con la promoción y el aval de Estados Unidos. Los modos en que se ha depuesto a la democracia se han transformado radicalmente: hoy los golpes se ejecutan desde los despachos de los poderes industriales y financieros, con la connivencia de jueces y Policía, con la aprobación de instituciones ajenas a las urnas. Desde el derrocamiento de Árbenz en Guatemala, pasando por la toma del Palacio de la Moneda y la muerte del presidente Allende en Chile, hasta la autoproclamación de Guaidó en Venezuela con el respaldo de Estados Unidos y sus aliados, Por la razón o la fuerza ofrece el descarnado relato de los golpes y ataques a la democracia que siguen abriendo las venas de América Latina.

En la historia de América Latina, los golpes de Estado son recurrentes. Sus formas evolucionan, al igual que los dispositivos para su realización. No se trata de una excepcionalidad. Asistimos a un cambio de estrategia. El impeachment, un recurso jurídico pensado para hacer frente a conductas deshonestas e impedir prácticas corruptas de los presidentes, se tuerce. Se trasforma en un arma arrojadiza utilizada para romper el orden constitucional judicializando la política. Su puesta en escena requiere una gran movilización de instituciones: el poder legislativo, el poder judicial, fiscales, abogados y magistrados de la corte suprema, sin menospreciar la retaguardia, medios de comunicación de masas, redes sociales, tertulianos, dirigentes sindicales, líderes de opinión, ideólogos. Un ejemplo de esto fue la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

Si en principio el impeachment fue considerado un factor de corrección para conductas autocráticas, hoy describe una forma de guerra asimétrica. Una guerra jurídica que se despliega a través del uso ilegítimo del derecho interno e internacional con la intención de dañar al oponente, consiguiendo así la victoria en un campo de batalla de relaciones políticas públicas paralizando política y financieramente a los oponentes o inmovilizándolos judicialmente para que no puedan conseguir sus objetivos, ni presentar sus candidaturas a cargos públicos. Es una maniobra para eliminar la cara más canalla y repudiada de los golpes de Estado, la violencia directa acompañada de represión, tortura y asesinato político. Una forma “limpia” e indolora de golpe de Estado. Guerra asimétrica, guerra jurídica, lawfare en el anglicismo, todo conduce al golpe de guante blanco. Como bien había señalado Henry Kissinger, Secretario de Estado en el gobierno republicano de Richard Nixon, refiriéndose al dictador Augusto Pinochet: “pedimos un cirujano y contratamos un carnicero”.

Los golpes blandos conllevan procesos desestabilizadores cuyo fin es desgastar, horadando los cimientos del poder constitucional. El ejercicio de la violencia, se contempla como una actividad complementaria al impeachment, le da el empaque necesario para crear una situación de caos, inestabilidad o catástrofe humanitaria. La desestabilización queda en manos de organizaciones civiles: amas de casa, trabajadores de la administración, organizaciones empresariales, profesionales, ONG, medios de comunicación de masas, estudiantes, sindicatos amarillos. Es la estrategia concebida como “lucha no violenta”. El llamado por uno de sus ideólogos Gene Sharp: desafío político. (…)

La violencia posterior se reorienta a través de grupos paramilitares, sicarios, servicios de inteligencia, organizaciones del crimen organizado, grupos neonazis y anticomunistas. El asesinato en Honduras de la líder y fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas, premio Goldman en 2015, Berta Cáceres, se inscribe en esta forma de violencia selectiva. Sin embargo, han sido decenas los ajusticiamientos de dirigentes sindicales, líderes campesinos, estudiantiles y periodistas que habían defendido la democracia y los derechos sociales, políticos, étnicos, de género y culturales en Honduras en estos años de post-golpe blando.

En Honduras, desde el año 2009, fecha en la cual se derrocase al presidente Manuel Zelaya, han caído víctimas de atentados 57 periodistas. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) subraya en su informe sobre Honduras: “Crímenes de persecución política, asesinatos, desapariciones forzadas, crímenes sexuales, de género y desplazamiento forzado fueron cometidos de forma sistemática como consecuencia del golpe de Estado de 2009. El golpe destruyó el Estado de derecho en Honduras. Destrozó la confianza de la ciudadanía en las instituciones judiciales y de seguridad”. La percepción que se tiene de los golpes de guante blanco es su limpieza. La realidad es otra. Lo dicho es vinculante a Paraguay tras la destitución del presidente Fernando Lugo, así como a Dilma Rousseff en Brasil. En ambos países se utilizó la técnica del impeachment como mecanismo para el golpe de Estado.

Las mujeres a la vanguardia

Contra las dictaduras, las mujeres tendrán un papel relevante, el mismo que les cupo en las luchas por los derechos civiles y políticos. En Chile, el periodo propiamente dictatorial se caracterizó por una notable presencia de mujeres (de toda condición) en los hechos de resistencia activa. Los datos indican que, durante el periodo más virulento de las protestas nacionales (1983-1987), las mujeres se perfilaron como uno de los actores sociales con mayor protagonismo público, junto a los pobladores, los militantes de base y los estudiantes, superando con ello a obreros y empleados. La movilización de la mujer durante este periodo respondió a la cuádruple condición de ser humano, ciudadana, mujer, y sobre todo, madre-esposa-hermana-amiga de los/as caídos/as. Es decir: respondió a la electricidad solidaria que recorrió, en transversal, todos los sectores sociales más golpeados de la dictadura. Durante las décadas precedentes (1950-1975, aproximadamente), las trasformaciones democráticas, salvo excepciones, se saldan con una mayor participación de la mujer en la vida pública. Las universidades ven aumentar la población femenina en las aulas y en disciplinas antes consideradas para hombres: ingenierías, ciencias físicas, matemáticas, arquitectura.

Lentamente, la presencia de las mujeres en la política latinoamericana se hace notar: diputadas, senadoras, alcaldesas y con gobiernos populares, altos cargos de gobierno. En el ámbito del derecho, juezas, abogadas, rompían la hegemonía masculina. En la cultura, artistas plásticas, cantautoras, actrices, literatas, poetas. La sociedad vivía momentos de cambio. Las relaciones de poder familiar se cuestionan. La revolución sexual, los cambios de valores, el uso de la píldora, las estéticas marcan un punto de inflexión. La mujer entra de lleno en los escenarios y no habrá vuelta atrás. Los reductos seguían siendo el mundo rural, donde el machismo asume formas variadas, al igual que la violencia de género. Durante estas décadas se ganó en experiencia, autoestima y capacidad de liderazgo. Así lo expresa Marcela Lagarde: “Vale ser osadas pero no ponerse en riesgo y hacer cosas temerarias; porque sin osadía no llegamos a la vuelta de la esquina, no nos levantaríamos de la cama a vivir cada día. Se trata de tener una especie de equilibrio entre osadas y, al mismo tiempo, no ser temerarias. Ser temeraria significa no medir el peligro y arriesgarse, ser insensible al miedo, sentirse omnipotente y exponerse; en algunos acasos eso conduce incluso a provocarse daños. Ser temeraria es actuar como que no te fuera a pasar nada con lo que haces” (1).

Pero la resistencia a las tiranías supuso un cambio drástico en el enfoque de la lucha de la mujer en el contexto represivo. El movimiento feminista se expande por América Latina. Salvo en las dictaduras, la dominación patriarcal es cuestionada. En Centroamérica, las mujeres toman las armas, fueron comandantes revolucionarias. En los movimientos de liberación nacional, Frente Farabundo Martí en El Salvador, Frente Sandinista en Nicaragua, Unidad Revolucionaria Guatemalteca, su presencia se une a las mujeres indígenas. En Cuba la revolución da pasos en la misma dirección. La perspectiva de género se incorpora a las luchas democráticas. Los golpes de Estado significaron un proceso de involución, también, en la lucha de género. En México, el levantamiento zapatista revoluciona las dinámicas de género. Mujeres indígenas en la comandancia general revolucionaria reivindicando la condición de mujer campesina, madre e indígena. El escepticismo también alcanzó al gobierno militar. “A nosotras nos menospreciaron: esas ‘viejas locas’”. Desde abril de 1977, en que comenzaron las rondas en Plaza de Mayo, hasta octubre de ese mismo año –lapso insólitamente largo en el periodo de mayor represión– las Madres fueron ignoradas. A pesar de que en junio las rondas reunían cerca de cien mujeres, la actitud gubernamental era de cierta indiferencia: “Éramos inocentes amas de casa”.

Memoria de luchas

Gracias a la perseverancia de quienes nunca se doblegaron a las dictaduras a pesar del miedo y con el miedo a cuestas, tenemos los testimonios de la resistencia, y es posible reconstruir las luchas, impedir el olvido, la manipulación y la mentira. (…) La memoria colectiva, las luchas de resistencia forman parte del imaginario social que vive en la conciencia de quienes fueron víctimas de las tiranías. Sin embargo una visión mezquina busca eliminar el pasado. Hacer de la historia un relato flácido y sin mordente. Es la propuesta del olvido. El capitalismo digital se reacomoda. Los datos se presentan bajo una dinámica aleatoria perdiendo su comprensión. La mentira se articula bajo el hecho desnudo, así lo expone Juan Carlos Onetti en El Pozo, su primera novela, escrita en 1939: “se dice que hay varias maneras de mentir; pero la más repugnante de todas es decir la verdad, toda la verdad, ocultando el alma de los hechos. Porque los hechos son siempre vacíos, son recipientes que tomarán la forma del sentimiento que los llene”.

La memoria colectiva y la historia son un campo de batalla. Forman parte de la guerra de cuarta generación desarrollada por el actual capitalismo digital. Sin memoria no hay recuerdos, no existe responsabilidad, culpables de genocidio, torturas ni crímenes de lesa humanidad. Todo se desvanece bajo la perspectiva de un pragmatismo ramplón. (...) Así se construye el olvido. La conciencia y la memoria son el objetivo de una nueva guerra psíquica consistente en el desprendimiento de la capacidad de pensar, de recordar.

Pero ahora es el momento de resistir, de no torcer la mano. Durante décadas de tiranías y golpes de Estado hubo quienes no renunciaron a su deber como demócratas, como ciudadanos, arriesgando su vida para hacer prevalecer la verdad y no se dejaron avasallar, ellos son el ejemplo. De allí la necesidad de mantener la lucha por la memoria, repensar la historia y defender la conciencia ética como el espacio de dignidad inherente al homo sapiens, sapiens.

La superación de las barreras del miedo, la perseverancia y la lucha por construir un mundo más justo, igualitario y digno sigue vigente. Los reveses no suponen abandonar, sino reinventarse. Hoy lo vemos en Brasil con un gobierno elegido desde la traición. Jair Bolsonaro no lo tendrá fácil. El fascismo en América Latina ha estado presente bajo formas diferentes. Hoy se sintetiza en la xenofobia, homofobia, racismo, odio articulado sobre la represión, la violencia y la persecución política. Es el rechazo a la vida. Criminalización de las protestas sociales. Son tiempos de resistencia, pero la fuerza no es suficiente para acallar los proyectos democráticos, anticapitalistas y emancipadores. Se lucha para ganar, para romper las dinámicas derrotistas, para aprender de los errores y los fracasos. Allende lo vio claro: “Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregamos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Marcos Roitman Rosenmann, abril de 2019
Profesor titular en la Facultad de Ciencia Política y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

Fuente: Le Monde Diplomatique en español

(1) Marcela Lagarde, Para mis socias de la vida. Claves feministas para... Editorial Horas y Horas, Madrid, 2005, página 299.

martes, 24 de mayo de 2011

MUERE EL POETA HONDUREÑO ROBERTO SOSA


El reconocido poeta hondureño Roberto Sosa murió en la mañana de este lunes en un hospital de Tegucigalpa (capital) a causa de un infarto cardíaco, informaron fuentes allegadas a la familia del también periodista.

De acuerdo con fuentes cercanas, el poeta comenzó a sentirse mal, por lo que su familia lo trasladó a un hospital privado de Tegucigalpa, donde falleció.

La muerte de Sosa, que el pasado 18 de abril cumplió 81 años de edad, ha conmovido a todo el país centroamericano. El pueblo hondureño lo consideraba como el poeta más importante de Honduras por la relación de su poesía con la problemática nacional.

Sosa, quien nación en Yoro, departamento del mismo nombre, en el norte de Honduras, figuró entre los intelectuales más sobresalientes de los últimos 60 años en su país.

La poesía de Sosa, quien además fue ensayista y antólogo, fue de corte crítico, aunque eso no le alejó de lo existencial, lo amoroso y lo político, dicho en sus propias palabras.

Hijo de padre salvadoreño (un músico de banda) y madre hondureña, Roberto Sosa era de la opinión que casi toda la poesía gira en torno a temas amorosos, el odio y la muerte, políticos y existenciales, pero "el asunto será siempre volver a la crítica".

El periodista hondureño definió la poesía como "un norte, una forma de encuentro de realización y es un combate contra la estupidez".

Entre la obra poética publicada por Roberto Sosa figuran Caligramas (1959), Muros (1966), Tegucigalpa (1966), Mar interior(1967), Los pobres (1968), Un mundo para todos dividido (1971), Secreto militar (1985) y Hasta el sol de hoy (1987).

Su obra, conocida en Centroamérica, Colombia, México, Estados Unidos, Alemania, España, Francia y Rusia, entre otros países, incluye ensayos como Breve estudio sobre la poesía y su creación (1969), Prosa armada (1981) y Diálogo de sombras (entrevistas a 31 escritores, 1993).

La obra de Roberto Sosa ha sido traducida al alemán, inglés, francés y ruso, entre otros idiomas.

Entre los premios, el poeta hondureño fue distinguido por el Juan Ramón Molina, Ramón Amaya Amador, Adonais (España), Casa de las Américas (Cuba), Itzama y el Nacional de Arte Ramón Rosa.

En 1990, Sosa también recibió de la mano del Ministerio de Cultura de Francia la Orden de las Artes y las Letras en el Grado de Caballero.

Sosa fue miembro fundador del Comité Hondureño de Solidaridad con Cuba que se fundó en Tegucigalpa en la década de 1980.

Fuente: TeleSur

LOS POBRES

Los pobres son muchos
y por eso
es imposible olvidarlos.

Seguramente
ven
en los amaneceres
múltiples edificios
donde ellos
quisieran habitar con sus hijos.

Pueden
llevar en hombros
el féretro de una estrella.

Pueden
destruir el aire como aves furiosas,
nublar el sol.

Pero desconociendo sus tesoros
entran y salen por espejos de sangre;
caminan y mueren despacio.

Por eso
es imposible olvidarlos.

MALDITOS BAILARINES SIN CABEZA

Aquellos de nosotros
que siendo hijos y nietos
de honestísimos hombres de campo,
cien veces
negaron sus orígenes
antes y después
del canto de los gallos.
Aquellos de nosotros
que aprendieron de los lobos
las vueltas
sombrías
del aullido y el acecho,
y que a las crueldades adquiridas
agregaron
los refinamientos de la perversidad
extraídos
de las cavidades de los lamentos.
Y aquellos de nosotros
que compartieron (y comparten)
la mesa
y el lecho
con heladas bestias velludas destructoras
de la imagen de la patria, y que mintieron o callaron
a la hora de la verdad, vosotros,
-solamente vosotros, malignos bailarines sin cabeza-
un día valdréis menos que una botella quebrada
arrojada
al fondo de un cráter de la Luna.

LAS SALES ENIGMÁTICAS

Los Generales compran, interpretan y reparten
la palabra y el silencio.

Son rígidos y firmes
como las negras alturas pavorosas. Sus mansiones
ocupan
dos terceras partes de sangre y una de soledad,
y desde allí, sin hacer movimientos, gobiernan
los hilos
anudados a sensibilísimos mastines
con dentaduras de oro y humana apariencia, y combinan,
nadie lo ignora, las sales enigmáticas
de la orden superior, mientras se hinchan
sus inaudibles anillos poderosos.

Los Generales son dueños y señores
de códigos, vidas y haciendas, y miembros respetados
de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

DE NIÑO A HOMBRE

Es fácil dejar a un niño
a merced de los pájaros.

Mirarle sin asombro
los ojos de luces indefensas.

Dejarle dando voces entre una multitud.

No entender el idioma
claro de su medialengua.

O decirle a alguien:
es suyo para siempre.

Es fácil,
facilísimo.

Lo difícil
es darle dimensión
de un hombre verdadero.


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miércoles, 14 de julio de 2010

CINEASTAS SIN MIEDO EN LA HONDURAS DEL GOLPE


ARTÍCULO DE OCATAVIO FRAGA GUERRA PUBLICADO EN DIAGONAL EL 8 DE JULIO DE 2010

Rodado de forma improvisada durante el golpe de Estado, el documental ‘Quién dijo miedo. Honduras de un golpe’, de Katia Lara, ofrece una crónica a pie de calle de un proceso político en el que se entrecruzan represión y resistencias populares.

Un punto de giro modifica la trayectoria de un proyecto fílmico. Una ruptura de la idea trazada puede reconducir una apuesta hacia senderos imprevistos, en la perenne relación con la realidad que se exhibe abrupta, violenta, coyuntural. Ésa es la clave del proyecto cinematográfico que asumió la realizadora hondureña Katia Lara, junto a un equipo de realización que construyó ejes documentales ante el golpe de Estado perpetrado en la nación hondureña el 28 de junio de 2009.

Terco Producciones es una productora que tenía el encargo de realizar los spots televisivos de la campaña electoral del partido liderado por Manuel Zelaya. Entre ellos incluía un capítulo para exponer los argumentos de una cuarta urna, la consulta popular en torno a cambios fundacionales por una Asamblea Nacional Constituyente; la idea fue mutilada. “No volvimos más a la productora donde estábamos viviendo –declaraba la realizadora al diario Tiempo Argentino–, y la propuesta fue: salgamos todos los días a la calle. Nos distribuíamos para estar en todas las movilizaciones y así estuvimos un mes intercambiando material entre el gremio de cine hondureño, que es muy chico”.

Esta confesión es el prólogo de una gesta que se cierra con el montaje del documental Quién dijo miedo. Honduras de un golpe. El filme entronca con los valores y postulados que caracterizaron al Grupo Cine Liberación, cuyas cabezas visibles eran los realizadores Fernando Pino Solanas y Octavio Getino. El documental se desarrolla desde una amplia gama de acentos periodísticos con la intención de acompañar y documentar la evolución de este proceso histórico.

Desde la palabra

Tras el golpe de Estado, la ira popular no se hizo esperar. La acción popular se registró con un variado encuadre fotográfico, secundado por cámaras que registraron los diversos comportamientos sociopolíticos desarrollados fundamentalmente en espacios urbanos, en avenidas y calles donde el protagonista es ese pueblo que denota su acción desde la palabra, desde el grito exigente ante la ruptura del Estado de derecho.

Un vertebrado fotoperiodismo documental persiste en la curva creciente de sucesos, matizados por el asesinato a quemarropa de civiles en plena lucha popular, por las detenciones arbitrarias y desproporcionadas de niños y mujeres en el ajetreo de las manifestaciones o las golpizas con porras represivas, que son captadas por esas cámaras inquietas que se empeñan en tomarlo todo. Son encuadres privilegiados, que por momentos congelan singulares escenas.

Esta práctica de “tomarlo todo” permite apreciar una escena que la lógica represiva desterraría. Un difuso acercamiento de la lente encuadra el enrejado de una celda y nos hace testigos del hacinamiento y de la voz de quien exige, desde su encierro, el derecho a expresarse libremente. Esta lente no reproduce un hecho periodístico, en todo caso, deja marcas de un encierro abrupto. Este diálogo se trunca con la ruptura del encuadre, con ese brazo alargado de la soldadesca que sigue asumiendo el rol de la censura.

La historia tiene como material fundamental al tiempo, y el cine apela a su traza. En ese tiempo transcurrido, el diálogo testimonial se entrelaza en pausas entrecortadas, aportando pruebas y documentos vitales para entender la curva ascendente de la obra, que dibuja, desde el presente, un proceso antagónico y convulso. El mismo espacio fílmico configura un rompecabezas, construido desde la cronología narrativa. En esa trayectoria, el pasado desvelado toma forma en ese presente inmediato. Son confesiones que se dibujan desde un austero verbo, calibrando un montaje escalonado, incorporando hechos, documentos e historias poco conocidas o desveladas de personajes antagónicos, que se bifurcan con el personaje principal: el pueblo. Estos discursos testimoniales son dibujados por anónimos personajes que las circunstancias convierten en actores de excepción, en punto de atención.

Banda sonora argumental

Los sonidos de las balas y las porras, el silbido del avión que intenta ingresar en territorio hondureño al presidente constitucional Manuel Zelaya o las voces del dolor y de la protesta, son todo un abanico de textos que calan en las emociones y en esa curva, que contribuye a completar el sentido de la obra audiovisual.

El trabajo de diseño de la banda sonora está pensado como parte de la argumentación, que revela un signo de confrontación. Los cimientos de esta obra documental están anclados en toda una relación histórica: los puentes que va construyendo con el pasado de ese país.

Pero los sonidos no son sólo de dolor y de protesta; los tambores de la etnia garifuna, venidos desde África a estas tierra de Centroamérica, se suman a la savia de su pueblo, inyectando sonidos encontrados: los del gesto para acompañar la repulsa ante el atropello y los del sabor de una cultura que es popular, retrato inquebrantable de Quién dijo miedo. Honduras de un golpe.

Activar la compresión y la memoria es un modo de despertar nuevas actitudes frente a la injusticia y la violencia, siempre buscando compromisos y reacciones constructivas, no desde el odio o la venganza, sino más bien desde los paradigmas de la comunicación, desde los más sólidos argumentos. Esta práctica debe caracterizar el ‘cuarto cine’. La obra de la documentalista Katia Lara tiene ese gran acierto.


QUIÉN DIJO MIEDO. Honduras de un golpe

País: Honduras - Argentina
Género: Documental
Año: 2010
Duración:108 minutos
Formato final: HD
Guión y Dirección: Katia Lara
Producción: Carlos del Valle - Katia Lara
Cámara: Andrés Papousek-Carlos del Valle Katia Lara-Oscar Estrada-Rodolfo «Chofo» Espinosa
Montaje: Fernando Nogueira

Sinopsis

René es hondureño y actor amateur en los spots televisivos que promovieron la consulta popular para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente en Honduras. El 28 de Junio de 2009, en lugar de consulta, un brutal Golpe de Estado: el ejército secuestra y saca del país al Presidente Manuel Zelaya. René se suma al Frente contra el Golpe igual que miles de hondureñas y hondureños. Surge la Honduras inédita: un pueblo en resistencia, que pese al cerco mediático, la violencia y la muerte, se levanta en las calles para defender sus derechos. Esta es su historia.

QUIEN DIJO MIEDO sigue al pueblo hondureño en resistencia de la mano de René, quien desde el primer día se integra al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado. Así conocemos este tramo de la historia de un pueblo que finalmente despierta y se resiste a continuar siendo el laboratorio de ensayo de los Estados Unidos en contra de los procesos de cambio en América Latina.

Palabras de KATIA LARA

«Ha sido fuerte y doloroso este proceso. Hemos perdido compañeras y compañeros valiosos, el exilio no estaba en nuestro horizonte. Pero también ha sido una tremenda inyección de razones para continuar luchando por la refundación de Honduras a través de una Asamblea Nacional Constituyente, para seguir creyendo en una Latinoamérica unida por la solidaridad y la dignidad».«No hay democracia en un país donde miles de hombres y mujeres elegimos todos los días entre la indefención y el exilio. Hoy tengo el privilegio y la responsabilidad de contar nuestra historia de resistencia pacífica». «La movilización latinoamericana frente a los hechos en Honduras debe crecer y fortalecerse para obligar a los gobiernos del mundo a actuar en consecuencia con el anhelo de sus pueblos en lugar de hacerlo a favor de los intereses imperialistas».

Las Naciones Unidas unánimemente condenaron el golpe. Honduras fue expulsada de la OEA, y así sigue. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó en su visita al país que es urgente restituir al Presidente Zelaya para detener las violaciones a derechos humanos.

QUIEN DIJO MIEDO saca a la luz las barbaridades que la dictadura de Micheletti ha ocultado tras el cerco mediático. Cada día, durante seis meses, la Resistencia se manifiesta pacíficamente a nivel nacional y se fortalece a pesar de la represión: detenciones ilegales, golpizas, mentiras, tanquetas, toques de queda, asesinatos, desapariciones, estado de sitio, allanamientos, cierre de medios, amenazas de muerte… después de dos dramáticos intentos de volver, Manuel Zelaya aparece sorpresivamente en la Embajada de Brasil que, cercada por el ejército, se convierte de su cárcel por cuatro meses. A René no le queda más remedio que seguir luchando desde el exilio.

El 29 de noviembre de 2009 los golpistas montan un show electoral para legitimar a su nuevo dictador: Porfirio Lobo. Zelaya abandona el país el mismo día en que Lobo toma posesión.

El Frente de Resistencia Popular - FNRP se propone continuar el proceso sin retorno abierto con el golpe hacia la Asamblea Nacional Constituyente y la refundación del país. El mundo está alerta. El experimento norteamericano puede repetirse.

WEB OFICIAL: http://quiendijomiedofilm.blogspot.com/

VER TRAILER: http://www.mefeedia.com/watch/30944271

miércoles, 1 de julio de 2009

EL VI FESTIVAL MUNDIAL DE POESÍA ABRIÓ CON CONDENA AL GOLPE EN HONDURAS


SE CELEBRA EN VENEZUELA CON HOMENAJE AL POETA JUAN CALZADILLA EN ESTA EDICIÓN

La inauguración del VI Festival Mundial de Poesía estuvo marcada por una condena al golpe de Estado en Honduras y la represión que sufre el pueblo hondureño.

Desde la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, el Ministro del Poder Popular para la Cultura, Héctor Soto, lamentó y condenó la represión de que es víctima el pueblo de Honduras que pide la restitución de su presidente Manuel Zelaya.

El poeta venezolano Enrique Hernández D`Jesús leyó un pronunciamiento firmado por los casi 30 poetas internacionales, y 200 poetas criollos donde afirmaron su respaldo al Presidente Zelayas, y al pueblo de Honduras. “Los poetas de Venezuela y el mundo, reunidos en la fiesta de la solidaridad de los pueblos que luchan por su soberanía integral, unen sus voces y su combate libertario en respaldo del pueblo hondureño por el golpe de Estado que fue perpetrado por parte de la derecha reaccionaria de esa nación”, expresa el pronunciamiento.

Durante el recital los poetas hasta en sus versos plasmaron su posición de rechazo ante la dictadura que se impuso en Honduras. “La poesía que es el lenguaje del amor, de la denuncia, de la tristeza, de la alegría, por ello celebro la declaración de los poetas”, expresó el ministro Soto.

Luego no se dejaron de escuchar tanto manifestaciones como versos: El poeta de El Salvador Otoniel Guevara expresó que los militares cómplices del gobierno de facto no saben de ética y han sumado amargura. “Al no tener un poeta hondureño en este festival tenemos la urgencia de ser todos hondureños”, expresó.

El paraguayo Ernesto Centurión dedicó un poema a Honduras y el ecuatoriano Eduardo Embry se mostró preocupado por la situación hondureña. “A pesar de que hay una nueva dictadura en el mundo hay que seguir cantando”, expresó el poeta peruano Lino Bolaños con guitarra en mano antes de empezar su canción poema.

“Viva el presidente Zelaya, viva el pueblo de Honduras”, expresó Hernández D`Jesús al finalizar la lectura del pronunciamiento de los poetas.

Fuente: Agencia Bolivariana de Noticias


“CANTO A HONDURAS”, DEL POETA HONDUREÑO ALFONSO GUILLÉN ZELAYA

Patria: yo me he sentido vagar en esos vientos
Que bajan de tus tierras cargando pensamientos
De sol. Como yo, nadie te vive y te concentra;
Habita en ti lo mío, lo tuyo en mi se encuentra.

Yo me he sentido ser sangre de tus venas,
Forraje de tus árboles, metal de tus arenas.
Amo tu sol candente, tus grandes aguaceros
Y el polvo trashumante que va por tus senderos.

Adoro tus espacios de cristal rumoroso,
Tu fragancia de selva y tu indio silencioso.
Me inquietaron tus mares, me atrajeron tus montes,
Por ellos he sufrido una sed de horizontes
Que jamás se ha apagado, ni que se apague espero.
Mares y montes, doble escala hacia el lucero
Y la sabiduría:
En sus aguas y cumbres hallan soberanía
El pensador y el rebelde, cuyas mentes y manos
Unirán a tus hijos y ahogarán tus tiranos.

La historia no se cansa y romperá los yugos
Que ha tu frente impusieron logreros y verdugos,
Al horror de las cárceles y las persecuciones,
Al de la incertidumbre y de los paredones,
Al de los pies descalzos y la vida sin techo,
Al de la sangre enferma y el pulmón deshecho;
Al dolor de quien vive cada esperanza en ruinas,
Ignorante, oprimido, sin pan ni medicinas,
Se interpondrá el impulso que aniquile tus penas
Y destroce los hierros de todas tus cadenas.

A la noche tremenda sucederá la aurora.
Minuto tras minuto, la fragua redentora
Implacable incinera
Al servilismo inmundo y a la ambición artera
de esbirros y entreguitas, de estultos y traidores.
En las cenizas muertas reventarán las flores
A tus campos vacíos regresarán las gentes
Y en exilios y cárceles solo habrá delincuentes
Contra tus inquietudes, contra tus desvelos,
Albergue más seguro que el techo de tus cielos
O el del cielo y sus chozas, tendrán tus campesinos.
Y ricos de salud. Dueños de su parcela,
Al paso de sus niños marchando hacia la escuela
Los llenará de fe el músculo y el pecho.
Creerán que Dios Existe, que nos es farsa el derecho
Y su abrazo y su amor. Hermanos de la tierra,
Nos darán la abundancia y alejarán la guerra.

Vendrá el mañana libre. Vendrá la democracia.
No por mandato extraño ni por divina gracia;
Vendrá porque el dolor ha de unirnos a todos
Para barrer miserias, opresores y lodos.
¡Vendrá la libertad! Sobre el pasado inerte
Veremos a la vida derrotando a la muerte.
Tendremos alegría, tendremos entusiasmo,
La actividad fecunda sucederá al marasmo,
Y en la extensión insomne de todos los caminos,
Se alzarán majestuosas tus cumbres y tus pinos.
Ese árbol es tu símbolo. El pino es tu bandera;
Se yergue en tu montaña, se yergue en tu ladera,
Se yergue en tu llanura, se yergue en tus alcores;
Tu sangre y tu heroísmo, tus sueños, tus amores.
Palpitan en la cálida sabia de tus pinares
Con el rumor profético de antiguos avatares
Como tu propio cuerpo altivo y desafiante,
Como la propia historia de tu opresión sangrante,
Lleva el pinar las huellas del odio y la metralla:
Tus pinares han sido un campo de batalla.

Allí yacen legiones de titanes heridos,
Y se quejan al viento sus ramajes caídos;
Al pinar no faltan bravuras ni soldados:
Pinares legendarios, pinares infinitos,
Ejército de cimas que ofrece a los proscritos.

En su compacto bloque de fraterna arrogancia.
Una lección de lucha suspensa en la distancia.
¡Nobles pinos de Honduras, espejos de grandeza,
Perpetuo desafío de la naturaleza
Contra las dispersiones, contra las deslealtades,
Las derrotas, los crímenes y las adversidades!

El pino es horizonte. El pino es un ejemplo.
En nuestra vida tiene la majestad de un templo.
Pinares hondureños, pinares ancestrales,
Enhiestos, eminentes, sereno, inmortales;
Bandera de victoria contra las tiranías;
¡Vendrán los días de oro, Vendrán los nuevos días!

Alfonso Guillen Zelaya nació en Juticalpa, Olancho en 1888 y murió en México 1947.

Como escritor, Alfonso Guillén Zelaya incursionó en muchos géneros. Ensayos, poemas, composiciones y editoriales se fueron alternando con el tiempo y en todos demostró su firme convicción social. Abrazó la visión unionista de Morazán, los derechos universales de los enciclopedistas franceses, el panteísmo filosófico y el marxismo social, contribuyendo al fortalecimiento del movimiento sindical. Como poeta, estuvo influenciado por el modernismo literario, como se puede apreciar en su ensayo Lo esencial, donde se aprecian reminiscencias de Gabriela Mistral.

Uno de los trabajos más importantes de este olanchano fue su ensayo La inconformidad del hombre, que leyó por primera vez en 1945, con motivo de la inauguración de la Facultad de Humanidades de Guatemala. En él, Guillén Zelaya aborda varios pensamientos que sesenta años después siguen tan vigentes como en aquel entonces. “Hemos perfeccionado los métodos de cultivo... y aumentado el rendimiento de las cosechas, pero hemos limitado en escasa medida el esfuerzo de trabajo... el pan de cada día escasea en millones de hogares y hasta en pueblos enteros...”.

Es innegable el fervor patrio que inspiraron en Guillén Zelaya encendidos editoriales. Pero también es cierto que su pensamiento trascendió más allá del espacio y tiempo, con ensayos que develaban una visión humanística y universal. A través de sus múltiples artículos fustigó el fascismo, el nazismo, la intromisión extranjera y la desigualdad social. También mostró un vivo interés y claro discernimiento en temas como la pena de muerte, el divisionismo en Centroamérica, el imperialismo, guerrilla, democracia, derechos de las mujeres, libertad de prensa, y tópicos de actualidad en el viejo mundo.

No toleró la represión que ya había presagiado meses antes si Tiburcio Carías Andino llegaba al poder. Y ese día llegó. Fue así como en 1933 se exilió en México de manera definitiva junto a su esposa Isabel Alger Paz.

Falleció el 4 de septiembre de 1947 en México. “Señores -escribió el poeta Constantino Suasnavar-: el alto Comisario del Verso, Alfonso Guillén Zelaya, ha muerto”.