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domingo, 13 de septiembre de 2026

"LÁGRIMAS DE SANGRE", OBRA DE OSWALDO GUSAYAMÍN DE DENUNCIA DEL GOLPE DE ESTADO EN CHILE

 
Lágrimas de sangre
Oswaldo Guayasamín
1973
Óleo sobre lienzo
45.7 × 91.8 cm. 
Fundación Oswaldo Guayasamín 

"Lágrimas de sangre" es la obra que pinta Guayasamín en septiembre de 1973, al enterarse del golpe de Estado en Chile y forma parte de la Serie "La Edad de la Ira".
 
“La Edad de la Ira”es la segunda gran serie o etapa de pintura de Oswaldo Guayasamín, con un total de 130 cuadros, en la que denuncia las injusticias y violencia a nivel mundial. La serie se inició en la década de los 60’ y no fue concluida, pues a decir de Oswaldo Guayasamín la violencia no termina. Denuncia las injusticias, las dictaduras latinoamericanas, las guerras y el sufrimiento de los marginados. Predominan los trazos expresionistas, las expresiones de angustia extrema, las tonalidades oscuras y el protagonismo simbólico de las manos y los rostros descarnados
 
“Lágrimas de Sangre”, perteneciente a la subserie "Las manos", representa una síntesis del dolor y sufrimiento, el silencio forzado y la desesperación ante la injusticia que se vive en ese momento (1973). 
 
Lo explica claramente la inscripción que lleva en el ángulo inferior derecho, por encima de la firma y de la fecha: “Homenaje a Salvador Allende, Pablo Neruda y Víctor Jara. Nosotros los pueblos”.
 
Esta pintura encapsula no solo la angustia del pueblo chileno, sino que sirve como una inquietante narrativa visual de su implacable lucha contra el telón de fondo de la intervención de Estados Unidos en el siglo XX. 

viernes, 21 de agosto de 2026

CASA - MUSEO GUAYASAMÍN, EN CÁCERES

La Casa Museo Guayasamín es un espacio en el que arquitectura, historia y arte se articulan para ofrecer una lectura singular del patrimonio cultural. Ubicada en un antiguo edificio de carácter industrial, el diálogo entre su estructura original y las obras que alberga permite comprender el lugar como un punto de encuentro entre pasado y presente.

La obra de Oswaldo Guayasamín se integra en este contexto arquitectónico y patrimonial, reforzando la relación entre el arte y la memoria del espacio. Más allá de su función expositiva, la Casa Museo se configura como un ámbito de intercambio cultural, orientado al diálogo entre distintas tradiciones, territorios y miradas.

Fue inaugurada el 12 de mayo de 1995, como resultado del convenio firmado en 1994 entre la Diputación Provincial de Cáceres y el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. Este acuerdo permitió la creación de un espacio cultural destinado a albergar y difundir una relevante colección vinculada al artista, reforzando los lazos culturales entre España y América Latina.

En su concepción inicial, la Casa Museo acogió una amplia selección de piezas arqueológicas de arte prehispánico y arte colonial, de la colección personal reunida por Oswaldo Guayasamín a lo largo de su trayectoria, junto con obras propias del artista en su doble faceta de pintor y escultor. A este conjunto se sumaban piezas de artesanía y orfebrería procedentes del Taller de la Fundación de Quito, configurando un discurso expositivo amplio que permitía aproximarse a la riqueza y diversidad del patrimonio cultural latinoamericano.

El edificio que alberga la Casa Museo, una antigua almazara adquirida por la familia Pedrilla a mediados del siglo XIX, fue rehabilitado para su uso museístico respetando los elementos más significativos de su pasado industrial. Entre ellos destaca el antiguo molino, conservado como testimonio material de la historia del inmueble y como elemento singular dentro del recorrido expositivo. La convivencia entre esta arquitectura industrial y las obras expuestas aporta una identidad propia al espacio.

Concebida como un puente cultural entre España y América Latina, la Casa Museo Guayasamín invita a descubrir el legado artístico y humano de Oswaldo Guayasamín, en un espacio único en Europa. Con el paso del tiempo, el museo ha ido adaptándose a nuevas líneas de programación y a diferentes usos culturales.

En la actualidad, la Casa Museo mantiene la presencia de obra vinculada al artista ecuatoriano, al tiempo que acoge exposiciones temporales y actividades culturales diversas. Esta evolución ha permitido consolidar el espacio como un lugar dinámico, integrado en el conjunto cultural del Antiguo Solar de los Pedrilla y abierto a distintas propuestas artísticas y divulgativas.

Desde su creación, la Casa Museo Guayasamín continúa desarrollando su función como espacio de referencia para la difusión cultural, el diálogo entre culturas y la activación del patrimonio, en coherencia con los objetivos culturales de la Diputación Provincial de Cáceres.

 

Junto al edificio se encuentra una escultura expresionista en bronce repujado que representa al caudillo inca Rumiñahui, figura simbólica de la resistencia indígena. La obra remite a su muerte en 1535, ejecutado por los españoles tras negarse a revelar el paradero del tesoro de los quiteños, y se inspira en el fuerte impacto emocional asociado a su figura histórica.

La escultura, de aproximadamente tres metros de altura, muestra la figura con los brazos extendidos hacia el cielo y los puños cerrados. Se trata de una réplica a menor escala del monumento inaugurado en 1994 en Sangolquí, localidad cercana a Quito, concebido como homenaje a la resistencia.

Oswaldo Guayasamín

(Quito, Ecuador, 1919–1999)

Es una de las figuras más representativas del arte latinoamericano del siglo XX. Su obra constituye un firme alegato en defensa de la dignidad humana, centrado en la representación del sufrimiento, la injusticia y la exclusión, con especial atención a los sectores más vulnerables de la sociedad.
En su producción artística están siempre presentes América Latina y sus raíces culturales, abordadas desde una perspectiva universalista que trasciende lo local para reflexionar sobre la condición humana. El propio artista definió así su compromiso con la pintura:


 

y mi grito se ha sumado a todos los gritos que expresan la humillación,
la angustia del tiempo que nos ha tocado vivir».

 La obra de Guayasamín hunde sus raíces en la tierra y en el pueblo, pero no se limita a la evocación de tradiciones o del pasado cultural del Ecuador. Su pintura expresa una concepción del artista como testigo y mediador, que entiende el arte como una herramienta de solidaridad y conciencia colectiva.

De clara orientación expresionista, su lenguaje plástico se apoya en la fuerza del gesto, la intensidad del color y la carga emocional de las figuras. Cada obra se concibe como un mensaje, capaz de alternar el dramatismo y la dureza con momentos de mayor introspección y serenidad, en función de las distintas etapas de su trayectoria.

A lo largo de su carrera, Guayasamín desarrolló un discurso artístico coherente y comprometido, orientado a denunciar la injusticia y el abuso, al tiempo que reivindica la dignidad del ser humano. Su legado continúa interpelando al espectador y situando el arte como un espacio de reflexión crítica sobre el mundo contemporáneo.

CASA MUSEO GUAYASAMÍN
Ronda de San Francisco, s/n.
10005 CÁCERES.
Tfno: 927 24 16 33

viernes, 27 de septiembre de 2019

LA CASA - MUSEO GUAYASAMÍN EN CÁCERES


La Casa-Museo Guayasamín de Cáceres, ha nacido como extensión de la Fundación Guayasamín de Quito (Ecuador).

Es la primera en su género en Europa, no así en Latinoamérica, donde existen otras Casas-Museo de semejantes características en Chile, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana.

Los fondos que acogen, son fruto del afán coleccionista y cultural del Pintor y Escultor Ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, por cuya iniciativa vió la luz la Fundación que lleva su nombre hace ahora 20 años.

Este artista Ecuatoriano, es uno de los más representativos del Continente Sudamericano. Todas sus obras constituyen un monumento dedicado a la humanidad que sufre, a los desamparados, a los inocentes…

Y en todas ellas está presente su América Latina, sus raíces culturales, pero siempre respondiendo a un criterio universalista del Arte.

La Casa-Museo cacereña, no quiere ser un Museo cerrado, pretende, por el contrario, se un centro dinámico, donde puedan acogerse diversas manisfestaciones culturales y artísticas tanto extremeñas como Latinoamericánas, y servir de puente y lazo de unión entre los dos continentes.

Los fondos de que dispone son un reflejo de esta inquietud. En ellos está representadas las más profundas raices de la cultura ecuatoriana.

La planta baja está formada por dos grandes salas:

– La Primera dedicada al arte Precolombino y colonial con una colección de artes prehispánicos ecuatorianos, con piezas de las culturas Valdivia, Chorrea, Jama-Coaque, Había Manteña, La Tolita y Guangala.

– La Segunda sala acoge una selección de obras de Guayasamín: Óleos, dibujos, obras gráficas, etc…, de diferentes etapas de su creación. Una pequeña muestra de Artesanía y Orfebrería realizadas en el Taller de la Fundación Guayasamín de Quito a partir de diseñós del artista completan esta sala.

https://brocense.dip-caceres.es/museos-y-exposiciones/casa-museo-guayasamin/


sábado, 24 de diciembre de 2016

"MADRES Y NIÑOS", DE OSWALDO GUAYASAMÍN


Madres y Niños
GUAYASAMIN, Oswaldo (1919-1999)
Acrílico sobre paneles de madera, tres de ellos en relieve.
472 x 600 cms
Sede de la UNESCO

Donación de la Fundación Guayasamín para UNESCO, esta pintura que decora el hall de entrada a sala del Consejo Ejecutivo tiene por título : « Madres y niños ».

Lo que llama la atención en esta obra, es antes de todo su tamaño: 4,72 m de altura sobre 6 m de longitud. El espectador parece aplastado por los personajes pintados sobre toda la altura. Sus cuerpos aparecen imponentes, esqueléticos y entremezclados entre ellos. El color amarillo, casi omnipresente en muchas pinturas deeste pintor, da una impresión de masa, donde destacan los rostros en relieve en azul. ¿Quiénes son? Sin duda, los niños víctimas dramáticas de los horrores de este mundo y que expresan sucesivamente la tristeza, la consternación y el terror. Es por éso, que las madres sufren al dejar a su niño enfrentarse al mundo apocalíptico que nos pinta Guayasamín a través de sus protagonistas.

Los personajes de Guayasamín se parecen todos en su morfología y sus gestos particulares. Uno de los más importantes trabajos del artista, es la serie de pinturas titulada: Las Manos, que es parte de la colección: « La Edad de la Ira ». Doce pinturas al óleo representan retratos torturados donde las manos, grandes, están dibujadas como representación de sentimientos como el terror, el silencio, la protesta y la oración. En obra ofrecida a la UNESCO, las manos tienen el mismo sentido: expresar el sufrimiento soportado por las madres que cubren los rostros amedrentados para ilustrar el miedo, la tristeza o la inquietud, es una obra dedicada a “la desesperación, la angustia y la desolación que reflejan los rostros de las mujeres que ven a sus hijos fusilados por la espalda en las grandes ciudades del Tercer Mundo; de niños, con sus ojos, hígados o corazones arrancados para ser vendidos en el llamado Primer Mundo. Sus hijos, sus niños, son víctimas de violaciones, de la tortura policial, de las dictaduras militares o civiles y de la bestia de las guerras. Millones de niños que mueren de hambre o de enfermedades fácilmente curables, sin escuelas, sin hogar, deambulando por las calles o la tierra seca; niños-viejos sin un día de alegría, con sus grandes ojos húmedos, brillantes de tristeza. Víctimas, que ni siquiera entienden su dolor… ¡solamente el miedo!”

También es importante destacar como los cuerpos de los personajes siguen el sentimiento que les anima: vemos en la mujer una imagen de protección, encorvada sobre su niño que le envuelve con sus manos y brazos. La ternura de la madre por su niño, es un tema mayor en las pinturas de Guayasamín, tema también presente, en la serie: « La Edad de la Ternura » que realiza como homenaje del pintor a su madre, pero también, a todas las madres que son para él, el símbolo mismo de la “defensa por la vida”.

Además de su voluntad constante por denunciar la pobreza, el hambre, la infamia, la violencia y la tortura, expresa también sus ideales y sueños, adjuntando sufrimientos con esperanza y paciencia. La expresión de rostros en sufrimiento, dejan traspasar tragedias milenarias de la Humanidad, reflejado en los rasgos lívidos y demarcados, siempre presentes en sus obras.

domingo, 4 de diciembre de 2016

"RETRATO DE FIDEL CASTRO", DE OSWALDO GUAYASAMÍN


Retrato de Fidel Catro
Oswaldo Guayasamín

Oleo sobre lienzo
1961

"El retrato perdido de Fidel Castro"

Sábado 6 de mayo de 1961, terraza interior de la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Guayasamín pintará el famoso retrato de Fidel, obra cuyo destino se desconoce. Giraldo Mazola Collazo, dirigente de esa institución en aquella época, detalló lo sucedido. El artista, acompañado de sus amigos coterráneos, llegó bien entrada la noche al recinto. Buscó el lugar donde el líder debía posar. Las luces agregadas se reubicaron.

Sonriente apareció Fidel. Saludó a todos. Y, ya con Guayasamín, le hizo varias preguntas sobre pintura y Ecuador.

Después: “Guayasamín, emocionado, explicó su deseo de manifestar su simpatía por Cuba viniendo en esos momentos para hacerle un retrato. Fidel indagó qué debía hacer, prendió un tabaco y ocupó el sitio que le indicó el pintor, quien empezó su trabajo mientras seguía respondiendo otras preguntas o escuchaba las explicaciones de Fidel sobre las características de la lucha revolucionaria contra la tiranía y las más apremiantes tareas actuales.

En ocasiones, Guayasamín se concentraba en la conversación y bajaba el pincel, y Fidel le decía, en broma, que así no terminaría ni en varios días. Luego el pintor le pedía que mantuviera la posición del rostro e iba a su lado a precisar el ángulo que necesitaba.

[...] el esfuerzo por pintar deprisa a una figura cuya vitalidad parecía imposible retener inmóvil tanto tiempo, mereció los elogios del propio Fidel y la admiración de los presentes.

Guayasamín anunció a Fidel que deseaba obsequiarle la obra y convinieron que la pintura se entregaría al día siguiente en la Embajada de Ecuador. El pintor dijo que había logrado plasmar en el lienzo el ímpetu guerrillero e insurgente de Fidel en plena juventud. (1)

OTROS TESTIMONIOS

Jorge Enrique Adoum, poeta y traductor: “En un momento dado, Oswaldo habló del Gran Premio de la Bienal de Barcelona. Fidel me preguntó cómo se explicaba que hubiera participado en una exposición que los pintores cubanos habían llamado a boicotear. Le dije que, eso tal vez Guayasamín no lo sabía. En cuanto a las razones que tuvo para hacerlo (...) Las presiones de Velasco Ibarra, presidente de la República que iban desde la amenaza al chantaje (la negativa de concederle un pasaporte diplomático indispensable para que hiciera un mural sobre el Descubrimiento del Río Amazonas en el edificio de las Naciones Unidas, que gestionaba Rockefeller) hasta su entrometimiento en la vida privada ( en una hora difícil de la vida de Oswaldo, cuando estaba a punto de separarse de su mujer y de sus cuatro hijos), según él lo obligaron a aceptar más que la invitación a participar en la Bienal de Barcelona, la imposición gubernamental de asistir a ella.”

Por último, reproduzco las impresiones de Fidel Castro, quien casi cuatro décadas después narraba detalles de aquel momento histórico y la significación que tuvo para él:

“Recuerdo aquella vez muy al principio de la Revolución cubana, cuando, en medio de agitados días, un hombre de rostro indígena, tenaz e inquieto, ya conocido y admirado por muchos de nuestros intelectuales, quiso hacerme un retrato.

“Por primera vez me vi sometido a la torturante tarea. Tenía que estar de pie y quieto, tal como me indicaban. No sabía si duraría una hora o un siglo. Nunca vi a alguien moverse a tal velocidad, mezclar pinturas que venían en tubos de aluminio como pasta de dientes, revolver, añadir líquidos, mirar persistente con ojos de águila, dar brochazos a diestra y siniestra sobre un lienzo en lo que dura un relámpago, y volver sus ojos sobre el asombrado objeto viviente de su febril actividad, respirando fuerte como un atleta sobre la pista en una carrera de velocidad.

“Al final, observaba lo que salía de todo aquello. No era yo. Era lo que él deseaba que fuera, tal como quería verme: una mezcla de Quijote con rasgos de personajes famosos de las guerras independentistas de Bolívar. Con el precedente de la fama que ya entonces gozaba el pintor, no me atrevía a pronunciar una palabra. Quizá le dije finalmente que el cuadro ‘era excelente’. Sentí vergüenza de mi ignorancia sobre las artes plásticas (Aplausos). Estaba nada menos que en presencia de un gran maestro y una persona excepcional [...]” (3)

El domingo no fue día de descanso para Guayasamín. Retocó el cuadro. Preparó el regreso a Ecuador, que sería el lunes por la tarde. Por eso, en horas de la mañana se hizo el acto de entrega en la embajada ecuatoriana. Gerardo Falconí, entonces embajador de la nación andina, rememoró en su libro de memorias Misión en Cuba:

“[...] como en ese propio día lunes Guayasamín debía partir al mediodía, la entrega no podía hacerse, sino en horas de esa mañana. Además, el pintor interpuso su deseo referente a que fuese el Embajador de Ecuador quien hiciera esa entrega, ya que de esa manera podía alcanzarse la doble finalidad que perseguía: en primer término, la de que esa entrega de la obra tuviese el significado de un homenaje, que por medio de ese acto el artista ecuatoriano quería rendir a la política internacional tan airosamente propulsada por el señor Presidente Constitucional de la República de Ecuador, doctor José María Velasco Ibarra.” (4)

Durante la ceremonia Fidel expresó: “¡Es un pintor extraordinario! ¡Me pintó en dos minutos! Por su parte Guayasamín, repuso: “Comandante, es que usted no se está quieto un solo minuto.”

Hubo un despliegue inusitado de periodistas, fotógrafos, cámaras de televisión, micrófonos: era la primera embajada de un país latinoamericano que Fidel visitaba desde el triunfo de la Revolución. Al tratar de señalar algún rasgo del retrato, hizo una minúscula mancha en el óleo, fresco todavía, lo que se adujo como razón para guardarlo algunos días en la embajada, hasta que se secara.

Al solemne acto también asistieron: el canciller Raúl Roa, el Capitán Emilio Aragonés, el embajador de Ecuador, el poeta Nicolás Guillén y el periodista Mario Kuchilán.

NUNCA APARECIÓ

El homenaje a Fidel no pasó por alto para los sectores reaccionarios de Ecuador. Las palabras que pronunció el embajador ecuatoriano provocaron una polémica en su país, los medios de prensa conservadores hicieron campaña para lograr el cese de los vínculos diplomáticos. José Ricardo Chiriboga Villagómez, entonces canciller de Ecuador, mantenía una actitud hostil hacia la Revolución cubana, muy diferente a la de no intervención del presidente Velasco Ibarra. Sus declaraciones anticomunistas provocaron la réplica contundente de las autoridades de la Isla.

La presión del gobierno estadounidense, y de los sectores de derecha ecuatorianos, para que la nación andina rompiera sus relaciones diplomáticas con Cuba eran cada vez más intensas. El canciller Chiriboga pidió cuentas a Gerardo Falconí, se le acusaba de simpatizante del régimen que se establecía en Cuba. En honor a la verdad, la inculpación estaba muy lejos de la realidad. Un recorrido que hizo el funcionario al interior del territorio cubano, a fines del mes de mayo, para conocer las transformaciones económicas y sociales, fue más caldo de cultivo para el debate.

En medio de aquella controversia, Velasco Ibarra, que ya le tenía ojeriza por ese y otros muchos incidentes al canciller Chiriboga aceptó su renuncia. Y nombró en el cargo al Dr. Wilson Vela Hervas, a quien Falconí solicitó la remoción de sus funciones, petición denegada.

Guayasamín seguía cada detalle de los lamentables acontecimientos. A su regreso era otro hombre. Habían vivido días alucinantes.

“[...] al llegar a Cuba, y ver completado un movimiento revolucionario, no sabe lo que significó. Por supuesto, no solo para mí, sino para millones de personas. Cuba se convirtió en la antorcha viva de nuestras aspiraciones. En ella se empezaban a cumplir nuestras ambiciones políticas, sociales y económicas. Comprobar eso fue una maravilla.”(6)

En tanto, Adlai E. Stevenson, enviado especial de la Casa Blanca llegaba a Quito para, directamente, presionar a Velasco Ibarra, quien declaró: “la intervención significa la esclavitud para los pueblos pequeños por los poderosos [...] 100 veces renunciaría al poder antes de abandonar la no intervención” (7). Aunque la misión no cumplió su objetivo esencial, sí logró que el viejo caudillo rebajara el rango de Embajador a Encargado de Negocios, decisión que se materializó en el mes de junio. El Gobierno cubano le ofreció una cátedra universitaria a Falconí en La Habana, a modo de desagravio.

Mientras ocurrían estos acontecimientos sucedió lo inimaginable. El retrato que pintó Guayasamín desapareció, sin dejar huellas de su paradero. Décadas más tarde Fidel rememoró que Guayasamín le hizo cuatro retratos. El primero que pintó, en 1961, se perdió. Fidel lo buscó por todos los rincones, pero nunca apareció. Hoy sigue en un misterio el destino de la obra.

Citas
(1) http://www.cubadebate.cu/especiales/2011/08/13/el-primer-encuentro-de-guayasamin-con-fidel/

(2) Jorge Enrique Adoum: Guayasamín. El hombre-La Obra-La Crítica, DA Verlag Das Andere, Gmbh, Nüerenberg, 1988, págs. 74 y 75.

(3) Fidel Castro: Discurso pronunciado en la inauguración de La Capilla del Hombre, Quito, República del Ecuador, 29 de noviembre de 2002.

(4) Gerardo Falconí; Misión en La Habana, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, Ecuador 1968, pág. 146.

(5) Jorge Enrique Adoum: De cerca y de memoria, lectura, autores, lugares, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2002, pág. 206.

(6) Mayra A. Martínez: «Guayasamín, pintor de rebeldías », Revolución y Cultura, enero de 1985, p. 37.

(7) Gerardo Falconí: Ob. cit; p. 163.

Escrito por José Antonio Quintana García

Fuente: Invasor

jueves, 11 de diciembre de 2014

LA NUEVA EDICIÓN DE "NEW LEFT REVIEW EN ESPAÑOL", DISPONIBLE GRATUITAMENTE EN INTERNET

El archivo de artículos de la NLR en español comienza en el año 2000, cuando Ediciones Akal de Madrid empezó a publicar una edición bimensual que duró 12 años, hasta el número NLR 77, de noviembre-diciembre de 2012. Desde mayo de 2014, habiendo recuperado también los números correspondientes al año 2013, una edición de la NLR en español se publica con el apoyo del Instituto de Altos Estudios Nacionales en Ecuador. 

La nueva edición de la New Left Review en español se realiza gracias  al Instituto de Altos Estudios Nacionales del Ecuador  y se produce, coordina y comercializa (exceptuando en Ecuador),  desde  la editorial Traficantes de Sueños con la colaboración de la Fundación de los Comunes.

Esta iniciativa pretende contribuir al cambio social ofreciendo instrumentos analíticos para entender mejor el mundo en que vivimos.

Las personas o instituciones interesadas en suscribirse a la edición impresa pueden hacerlo rellenando el siguiente formulario. Si desean comprar un ejemplar, pueden hacerlo a través de la web de Traficantes de Sueños o en las librerías y espacios asociativos más relevantes del territorio español.

En los próximos meses se espera tener disponible la edición impresa para que se pueda comprar en las librerías más importantes de América Latina (en Ecuador ya están a la venta). 

La New Left Review en español está editada bajo una licencia Creative Commons que permite descargar libremente los artículos de cada número (link). Si desea descargarse en número completo en pdf podrá hacerlo desde la web de Traficantes de Sueños o desde la web del IAEN 

La New Left Review en español necesita para su subsistencia que las personas que estén interesadas en su contenido, y que puedan permitírselo económicamente, se suscriban a su edición impresa o hagan aportaciones económicas a través del botón habilitado en la web (link). Recuerde que gracias a la ayuda de aquellos que tienen suficientes recursos para invertirlos en la compra o suscripción a la Revista, se asegura que todos los artículos de esta nueva etapa estén disponibles en formatos digital para todo el mundo.

La New Left Review en español es la traducción bimestral (seis números al año) de su Revista homóloga editada en Londres desde 1960. La New Left Review analiza la política y economía globales, poderes estatales y movimientos de protesta; teoría social contemporánea, historia y filosofía; cine, literatura, arte heterodoxo y estética. Incluye ensayos, entrevistas, comentarios, reseñas de libros y editoriales sobre los temas políticos del día.

Para saber más sobre la trayectoria histórica de la revista puede visitar la "Breve Historia de la New Left Review".

Tomado de la editorial Traficantes de Sueños.

martes, 2 de julio de 2013

"CALLA Y RESPIRA", DE HERNANDO CALVO OSPINA



CALLA Y RESPIRA
Hernando Calvo Ospina
El Viejo Topo
Barcelona, 2013
230 páginas
16 euros

COMO SOBREVIVÍ A MIL TORMENTAS

El destino del periodista colombiano Hernando Calvo Ospina va de mal en mejor. A sus cincuenta años ha sido inscrito en una lista negra yanqui ("No Fly List") que prohibe sobrevolar el espacio aéreo de Estados Unidos a to­dos los que figuran en ella. Su último percance le sucedió en abril del 2009, cuando se dirigía a Nicaragua por asuntos profesionales. Fue suficiente para que las autoridades norteamericanas ordenaran el desvío del avión hacia la be­lla isla de Martinica.

Pero eso es insignificante al lado de lo que vivió hace un cuarto de siglo, en 1985, apenas salido de la adolescencia. Nos lo cuenta en este libro Calla y res­pira, que habremos de leer con distanciamiento emocional, como él describe las peores situaciones que le infligieron, malos tratos, desprecios y torturas. Calvo Ospina era un estudiante en periodismo amante del ron, del baile y, de seguro, del sexo, y adepto a las ideas progresistas. Como la policía colombiana lo empuja a buscar re­fugio fuera, se le ocurre irse a Quito (Ecuador), junto con otros colombianos. Pero lo que reinaba en­tonces en Ecuador era sin duda más férreo. De carácter violento, autor intelectual de la política de re­presión del período 1984-1988, el presidente socialcristiano León Febres Cordero era considerado por las organizaciones de derechos humanos como el mandatario más represivo de la historia ecuato­riana. Estaba obsesionado en eliminar a los guerrilleros del movimiento "Alfaro Vive ¡Carajo!", y veía enemigos por doquier. Al líder de ese movimento lo mataron a garrotazos, choques eléctricos, que­maduras en los testículos, y el "submarino", técnica consistente en maniatar al reo introduciéndole de cabeza en un tanque con agua salada, orina u otro líquido, con las piernas suspendidas hacia arriba, hasta la asfixia.

Ese pudo haber sido el final de Calvo Ospina. Pero no, lo enviaron injustamente a la cárcel de Quito durante tres meses donde se encontró y se mezcló con aquel mundo de miserias, donde reinaban (y reinan) los robos y las drogas, pero también el cariño, la solidaridad. No falta un secuestrado en ese camino, pero, en especial, la preparación de una fuga donde unos travestís hacen parte esencial. Todo esto, leído tal como la cuenta, con humor, desapego y final feliz, se lee como un James Bond tropical. Dice Jean Ziegler tras su lectura: "Una historia dura e intensa, pero ¡fantástica!".

Ramón Chao

Reseña publicada en Le Monde Diplomatique nº 212 de Junio de 2013

lunes, 11 de marzo de 2013

14 AÑOS DE LA MUERTE DEL PINTOR ECUATORIANO OSWALDO GUAYASAMÍN


Profeta del porvenir, un abrazo de Fidel a Guayasamín,  del realizador cubano Roberto Chile, con música del maestro Frank Fernández.

La exhibición del corto de ocho minutos de duración, formó parte de las celebraciones iniciadas en el mundo a propósito de los 90 años del natalicio del llamado también pintor de Iberoamérica (6 de julio de 2009).

El audiovisual, visto por primera vez en la Capilla del Hombre, en Ecuador, en noviembre de 2008,  recrea imágenes del proceso de realización por Guayasamín del primero de los cuatro retratos que le hiciera al líder de la Revolución Cubana, cuya voz se escucha refiriéndose a ese y a otros momentos de la amistad que los unió. 

Siempre tiene como fondo la música ejecutada al piano por Fernández, quien dedica los primeros cuatro minutos a Fidel Castro y los cuatro últimos a Guayasamín, fallecido el 10 de marzo de 1999.

VER DOCUMENTAL:

domingo, 17 de febrero de 2013

"LÍDICE", DE OSWALDO GUAYASAMÍN


Mural Movible "Lídice"
Acrílico sobre madera
200 x 120 cm.
1977
Colección Fundación Guayasamín
La Capilla del Hombre
Quito, Ecuador

En esta obra Guayasamín rinde homenaje, una vez más, a las víctimas inocentes de la Segunda Guerra Mundial.

Lídice (Lidice en checo, Liditz en alemán) era un pueblo de Checoslovaquia (actualmente República Checa) hoy recordado por haber sido completamente destruido, a instancias de Hitler, por las fuerzas nazis de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial en venganza por el asesinato del jerarca nazi Reinhard Heydrich.

En 1942 el dirigente de las SS Reinhard Heydrich ejercía como "protector" de Bohemia y Moravia, ocupadas desde 1939. En la mañana del 27 de mayo de 1942, se dirigía en su Mercedes Benz descapotable al Castillo de Praga en el sector de Holešovice, cuando fue atacado por dos guerrilleros de la resistencia checa, Jozef Gabčík y Jan Kubiš. Estos soldados, entrenados en el Reino Unido, habían descendido en paracaídas en diciembre de 1941, como parte de la Operación Antropoide.

El 4 de junio de 1942 Heydrich murió en el Hospital Bulovka de Praga, víctima de septicemia. Esto hizo enfurecer a Hitler, que ordenó al nuevo gobernador de Bohemia, Kurt Daluege, que hiciera lo necesario para encontrar a los asesinos. Como resultado de ello, los alemanes iniciaron una brutal campaña de represión en contra de la población civil checa.

De todas las operaciones de venganza, la más conocida es la ocurrida el 10 de junio. Ese día, fuerzas de seguridad alemanas rodearon el poblado de Lídice, cerrando todas las salidas. Este pueblo fue escogido por ser uno de los más activos en contra de la ocupación nazi, y de allí procedía una gran cantidad de partisanos que se unieron a la resistencia. Al entrar al pueblo toda la población fue sacada de sus casas, separando a todos los hombres mayores de 15 años y llevándolos a un granero. Al día siguiente fueron fusilados. Otros 19 hombres y 7 mujeres que trabajaban en una mina cercana fueron llevados a Praga y también ejecutados. Las mujeres y niños restantes fueron enviados al campo de concentración de Ravensbrück, donde la cuarta parte de ellos murió en las cámaras de gas o a causa de los trabajos forzados. Los niños, por su parte, fueron llevados al gueto de la calle Gneisenau en Łódź (actual Polonia), donde fueron separados con criterios raciales. Los que podrían ser objeto de "arianización" fueron enviados a Alemania, mientras que los 82 restantes fueron asesinados en el campo de exterminio de Chelmno. El poblado fue destruido y totalmente arrasado. Un documental original, realizado por los soldados alemanes, ha sobrevivido como testimonio de la masacre.

En total, 340 habitantes del pueblo fueron asesinados (192 hombres, 60 mujeres y 88 niños). Lo mismo le sucedió a otro pequeño poblado llamado Ležáky dos semanas después: los hombres asesinados, las mujeres enviadas a los campos de concentración y los niños "arianizados" o enviados a las cámaras de gas. El resultado final de la represión por la muerte de Heydrich fue de 1.300 personas, entre partisanos, altos dirigentes checos y víctimas circunstanciales, como los habitantes de Lídice.

lunes, 15 de octubre de 2012

"EL TIEMPO QUE ME HA TOCADO VIVIR"

Retrato de Atahualpa Yupanqui

EL GRITO HIRIENTE DE GUAYASAMÍN

Cádiz reúne el legado de uno de los grandes de la pintura iberoamericana

A Oswaldo Guayasamín (1919-1999) no le gustaba el siglo que le había tocado vivir. Aborrecía las guerras y los soldados. Detestaba a sus líderes y sus poderes. Y lo pintó todo. Porque no sabía ni quería hacer otra cosa. Dejó constancia de su tiempo en una prolija obra que le convirtió en el artista más aclamado de su país, Ecuador, y en un referente en Iberoamérica. Ahora una extensa selección de sus trabajos ha llegado a Cádiz envuelta en una inusitada expectación que atrae a muchos; entre ellos al ecuatoriano Juan Carlos Ayala, quien ha recorrido casi 2.000 kilómetros, desde Francia hasta Andalucía, para asistir a la inauguración de esta muestra. “Es un grande”, resume.

Ayala conoció en vida al pintor. Un día se acercó a su casa, se asomó a ella y lo vio terminar una obra. No habló con él. Le admiraba profundamente desde sus clases de Bellas Artes. Ayala se instaló hace un tiempo en París y se ganó la vida haciendo retratos en la calle, como también hizo Guayasamín en su juventud. Ahora se dedica a otra cosa. “A veces la vida te machaca los sueños”, admite. Aunque el dueño de su casa le deja tener un hueco para sus pinturas. Llegó a Cádiz el jueves y se marcha este sábado tras recorrer cuatro veces la exposición de su idolatrado Guayasamín.

Juan Carlos Ayala es uno de esos habitantes del siglo que le tocó vivir a Guayasamín, una frase que él usaba mucho y que da título a esta exposición, El tiempo que me ha tocado vivir, en la que se recoge su singular visión del mundo y la pintura. “Mi arte es para herir, para arañar y golpear en el corazón de la gente. Para demostrar lo que el hombre hace contra el hombre”, reza una de sus frases en la sala de exposiciones del castillo de Santa Catalina. “Pintar es una forma de oración y de grito. Por eso lo hago de forma nítida. Para que se entienda”.

Y hay ejemplos certeros como la serie La edad de la ira, con mujeres llorando en una alegoría de la Guerra Civil española, o La serie de las manos, donde resume sus planteamientos sobre América. “Cada español llora un muerto de la Guerra Civil y lleva en sí mismo cada día algo de su propia muerte”, escribió el artista. Las manos que pintaba estaban cargadas de intención. Dedos que rezan, atemorizan, tapan, protegen o golpean, síntesis del devenir de su continente. “América Latina tiene su propia raíz, que es necesario remover y encontrar para decir cosas, para expresarnos con nuestra voz”, se propuso.

Guayasamín fue nombrado Pintor de Iberoamérica en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica que se celebró en 1999. Y su obra estará en Cádiz mientras se celebre aquí esa misma cumbre el 16 y 17 de noviembre de este año. “Es un sueño cumplido”, ha dicho en la apertura Pablo Guayasamín, nieto del pintor y director de su fundación, quien destaca el enorme esfuerzo realizado para traer la muestra a Cádiz.

Calcula que se han movido siete toneladas de piezas porque también se exponen cerámicas precolombinas y cuadros de otros autores, que formaban parte de su colección personal. “Será la última vez que muchas de estas obras salgan de Ecuador”, ha anunciado el nieto y se ha referido concretamente a La serie de las manos. De ahí el carácter único, extraordinario, de esta exposición, que ha llevado a su compatriota Juan Carlos Ayala a recorrer 2.000 kilómetros para asistir a esta inauguración. “Es el primer pintor de Ecuador”, sentencia mientras resalta por encima de todo sus retratos. “Pintó a Fidel Castro, el Che o Víctor Jara. Era muy bueno”. También pintó los horrores de las guerras para, desde sus lienzos, condenar a sus responsables. “Mientras haya gente que aprenda a matar, habrá víctimas”, se quejaba Guayasamín.

Su casa en Ecuador ha quedado convertida en su museo, de donde provienen las obras que estarán en Cádiz hasta marzo de 2013. Esa casa que Juan Carlos Ayala visitó cuando el pintor todavía vivía. No le habló pero le vio sacar un cuadro, casi con la misma ilusión que ahora recorre repetidamente las salas en el mejor homenaje que un alumno puede hacer a su maestro.

Fuente: El País

lunes, 13 de agosto de 2012

OBRAS DEL PINTOR COMUNISTA DIEGO RIVERA VIAJAN A ECUADOR

 
"MEXICO ENTRE NOSOTROS"

Evento que comprende la presentación de tres muestras: el Popol Vuh: Diego Rivera y el mundo prehispánico, Fotografías del mundo Maya y Testimonios de una Guerra, que conforman un acervo importante sobre el arte y la imagen de México. Exhibiciones que llegan como parte de un convenio entre el Instituto Estatal de Cultura de Guanajuato y el Municipio Metropolitano de Quito.

► POPOL VUH: Diego Rivera y el mundo prehispánico

Absorto en los valores que definieran lo mexicano, el maestro Diego Rivera concedió especial importancia al pasado precolombino; su visión de artista y su incursión y formación en las vanguardias plásticas de la época le permitió una apasionante interpretación de uno de los documentos esenciales respecto a la cosmovisión del pueblo Kiche, y por ende, indiscutible distintivo de las antiguas civilizaciones mesoamericanas: el Popol Vuh.

La serie de acuarelas que en el año de 1931 el maestro Diego Rivera realizara con el propósito de ilustrar el también llamado “libro sagrado de los mayas”, sintetiza de manera generosa la cosmogonía y el espíritu indígena. En esta serie, la impronta de su pincel transmite sin menoscabo de sus valores toda la fuerza y contundencia de una cultura de muy altos niveles que supo entender y reinterpretar, como pocas, la esencia y el sentido de su mundo.

Dentro de la vasta obra de Rivera, destaca la serie Popol Vuh; sin duda una de las más importantes desarrolladas bajo el tema del mundo indígena. La belleza y calidad de las acuarelas conmueven por su poderosa inmersión en el sentido mismo del mito donde el maestro concede presencia a la estilizada grafía maya sin menoscabo de su propio estilo, logrando un espléndido diálogo entre el lenguaje riveriano y la mágica interpretación del mundo quiché.

La exhibición de las tres muestras se realizará en las salas I, II, III y IV del Centro Cultural Metropolitano de Quito desde el 16 de agosto hasta el 23 de septiembre de 2012.




lunes, 4 de julio de 2011

MUESTRA "EL CINE EN LOS PAÍSES DEL ALBA" EN MADRID



Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) presentarán en Madrid desde este lunes una muestra de cine, que buscará acercar al público español a la cultura de Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Venezuela, socios del bloque.

Los espectadores podrán disfrutar de lo más reciente del séptimo arte latinoaméricano en el evento cinematográfico, que se realizará del 4 al 9 de julio en la Casa de América de Madrid, capital de España.

La muestra arranca el lunes con los documentales Un pedacito de mi tierra (Ecuador) y El noticiero Ocaic y sus voces (Cuba), mientras que el martes será turno para Inalmana, sagrada y profana (Bolivia).

Sucesivamente se completa la muestra con el filme cubano Lisanka (miércoles), el nicaragüense La llegada de Karla (jueves), el venezolano Macuro, la fuerza de un pueblo (viernes) y el ecuatoriano Impulso (sábado).

Los delegados de los países miembros expresaron sus puntos de vista sobre la exhibición. La encargada de negocios de la embajada de Cuba en Madrid detalló que en esta primera muestra se proyectarán películas y documentales premiados en distintos certámenes internacionales.

Aclaró que no se trata de coproducciones, sino de cintas realizadas en los dos últimos años en cada uno de los países participantes y añadió que ya se están dando los primeros pasos para la producción exclusiva e independiente dentro del Proyecto Grannacional ALBA Cultural.

Para el ALBA es importante que el mundo, y España en particular, conozca que la asociación política, social y económica, tiene a la cultura entre sus prioridades, explicó Germán Espinosa, encargado de negocios de la embajada de Ecuador en rueda de prensa.

El ministro consejero de Bolivia, Edgar Pinto y el cónsul nicaragüense, Santiago Urbina, coincidieron en señalar que las obras seleccionadas reflejan la realidad que une a los pueblos de la región, sus sueños, aspiraciones e ideales de hermandad.

Por su parte, Heidi Russell, la primera secretaria de la embajada de Venezuela en España, invitó a acudir a la demostración del séptimo arte latinoméricano.

El ALBA está integrado además por Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda.

Fuente: TeleSur

"EL CINE EN LOS PAÍSES DEL ALBA"

La muestra 'El cine de los países del ALBA' se presenta como proyecto de construcción colectiva de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en España, y marca el inicio de una apuesta cultural en la que se incorporan gobiernos locales, movimientos sociales, instituciones y organizaciones que comparten estrategias y revalorizan la integración como herramienta de desarrollo.

En esta ocasión, se exhibirán producciones cinematográficas recientes de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, con el objetivo de dar a conocer -a través del séptimo arte- las realidades de estos países como sociedades en construcción.

Lunes 4 – 19:00
Presentación de la muestra a cargo de las oficinas culturales de las Embajadas de Venezuela y Cuba, y con la participación del cineasta ecuatoriano Pablo Vargas Hidalgo.

El Noticiero ICAIC y sus voces
Cuba 2010 / 27’
Dirección y guión: Mayra I. Álvarez Díaz.
Sinopsis: Veinte años ausente de las pantallas de los cines no han borrado de la memoria del pueblo cubano las ediciones del Noticiero ICAIC Latinoamericano, que por treinta años tuvieron una existencia semanal en los cines del país. A través de algunas de sus voces, reunidas como una gran familia, conocemos su historia.

Casa de campo. Un pedacito de mi tierra
Ecuador 2008 / 16’
Dirección y guión: Pablo Vargas Hidalgo.
Sinopsis: España, destino para muchos inmigrantes latinoamericanos. La comunidad ecuatoriana, una de las más numerosas en este país en la última década. En Madrid, el parque de la Casa de Campo acoge, los fines de semana, a muchos ecuatorianos que decidieron cruzar el Atlántico y experimentan el duro reto de la migración.

Martes 5 – 19:30

Inalmama, sagrada y profana
Bolivia 2009 / 85’
Dirección y guión: Eduardo López Zavala.
Sinopsis: Un ensayo político, visual y musical sobre la coca y la cocaína en las culturas de Bolivia. El documental intenta desgranar las diversas y contradictorias caras de la hoja de coca en Bolivia. Se analizan los conflictos que existen al penalizar su producción, ya que esta constituye una fuente fundamental para la economía de los pueblos andinos, amazónicos y chaqueños.

Miércoles 6 – 19:30

Lisanka
Cuba-Rusia 2009 / 113’
Dirección: Daniel Díaz Torres.
Guión: Daniel Díaz Torres, Eduardo del Llano, Francisco García González.
Intérpretes: Carlos Enrique Almirante, Rafael Ernesto Hernández, Mirielys Cejas, Blanca Rosa Blanco, Enrique Molina, Jorge Ali, Raúl Pomares.
Sinopsis: En Veredas, un pueblo imaginario de la Cuba de principios de los sesenta, se encuentran enclavados cohetes soviéticos. Dos jóvenes, se disputan el amor de la muchacha más deseada de la zona. La “crisis de los misiles” está por comenzar. La llegada de un grupo de soldados soviéticos altera la vida cotidiana del lugar.

Jueves 7 – 19:30

La llegada de Karla
España, Bélgica, Estados Unidos 2011 / 88’
(Producido en Nicaragua)
www.lallegadadekarla.com
Dirección y guión: Koen Suidgeest.
Sinopsis: La Llegada de Karla acompaña al espectador en el viaje personal que experimenta una joven en la aventura de ser madre en circunstancias sociales extremas. Plantea una cuestión universal, la del derecho de cualquier mujer de formar familia, independiente de sus circunstancias de vida. Narrado por su protagonista y contado con respeto e intimidad, la película ofrece una historia llena de esperanza.

Viernes 8 – 19:30

Cunaro
Venezuela 2007
Dirección y guión: Alexandra Henao.
Intérpretes: Tarzicio Rivero, Ariana Taylhardat, Amelie Carias, Osman Miranda.
Sinopsis: En un pueblo de arraigada tradición pesquera, las mujeres en las embarcaciones son de mala suerte para la pesca. Tere, sin comprender el por qué de esta creencia, y movida por principios inculcados por su abuelo, decide probar que también puede ser pescadora. Cuenta con la complicidad de su mejor amiga, Sofí, y la caprichosa voluntad del mar. Las dos niñas se adentran en el mar y emprenden su particular aventura.

Macuro, la fuerza de un pueblo
Venezuela 2008 / 95’
Dirección: Hernán Jabes.
Guión: Eduardo Troche, Rafael Pinto y Juan Antonio Valera.
Intérpretes: Gonzalo Cubero, Sebastián Falco, Leonidas Urbina, Tatiana Padrón, Eduardo Gil, Malena Alvarado.
Sinopsis: Una comunidad pesquera del Oriente del país, se ve afectada por serios problemas de electricidad. Los lugareños deciden pedir ayuda a una gran fábrica de cemento que cuenta con una planta generadora. La respuesta que reciben les motiva a tomar medidas urgentes generando una rebelión con importantes consecuencias individuales y colectivas. Basada en hechos reales, acaecidos en Macuro en 1988.

Sábado 9 – 19:30

Impulso
Ecuador 2009 / 85’
Dirección: Mateo Herrera.
Guión: Mateo Herrera, Gabriela Calvache, Esteban Monroy.
Intérpretes: Cecilia Vallejo, Carlos Racines, Tamara Navas, Erika Granda, Enrique Acosta.
Sinopsis: La historia de una adolescente cuya madre ha emigrado hace tiempo a Europa y cuyo padre es un perfecto ausente, al que la chica ni siquiera conoce. Se refugia en sus amigos y en la música heavymetal. El rechazo que siente de parte de su familia la llevará a escaparse al campo en busca de su padre. Comienza así una historia iniciática en la que terminará por conocer el amor de pareja.

Fecha: del lunes 4 al sábado 9 de julio de 2011.
Entrada libre hasta completar el aforo en todas las proyecciones.

sábado, 5 de marzo de 2011

OBRA "SIN TÍTULO", DEL PINTOR ECUATORIANO OSWALDO GUAYASAMÍN


Sin Título
Guayasamín, Oswaldo
1959
73 cm x 58 cm
Dibujo
Tinta sobre cartulina
Fundación MAPFRE

Aunque empezó a pintar de forma autodidacta, Oswaldo Guayasamín estudia en la Escuela de Bellas Artes de Quito, completando su formación con los estudios de arquitectura. En una visita a Méjico descubre la obra de sus grandes muralistas, especialmente de Orozco, que marca su pintura y determina su profundo compromiso político y social. La obra de Guayasamín se adscribe a la corriente del realismo social y en ella se percibe la influencia del constructivismo de Torres García, la facetación en planos de Barradas o el expresionismo en los gestos.

En contraposición a este tipo de obras, y enlazando con toda la serie de retratos de su producción, este dibujo nos ofrece una visión más amable de Guayasamín. Se trata de una figura femenina de formas rotundas, casi escultóricas, que nada tiene que ver con otras imágenes del ecuatoriano que tienen como objeto la denuncia social y están pobladas de maternidades envejecidas, niños famélicos u hombres esqueléticos.

http://www.coleccionesfundacionmapfre.org/

domingo, 27 de febrero de 2011

SE ESTRENA DOCUMENTAL SOBRE GOLPE DE ESTADO EN ECUADOR


El estreno de la película Muchedumbre 30S, que recrea el intento de golpe de Estado contra el presidente Ecuatoriano Rafael Correa, fue recibida a sala llena este jueves. Los espectadores quedaron impresionados por el material audiovisual que presentó el director y periodista, Rodolfo Muñoz, en la ciudad de Quito, capital.

¿Por qué Rafael Correa, el Presidente de Ecuador desde enero del 2007, no se cayó el 30 de septiembre del 2010, como sí ocurrió con otros mandatarios, en un país donde imperó la inestabilidad democrática? es la tesis del documental proyectado.

La pregunta que se hicieron muchos ecuatorianos y la comunidad internacional, intenta ser respondida en el material de Muñoz, luego que el pasado 30 de septiembre se insubordinaran elementos de la policía y militares, que a juicio del sector opositor no tuvo la intención de derrocar al Mandatario.

Otras de las interrogantes que pueden ser respondidas al mirar el proyecto fílmico son: ¿los policías se levantaron por cuenta propia?, ¿Hubo solamente una demanda salarial?, ¿Trataron de derrocar al mandatario, o incluso trataron de matarlo?

En el film, también aparece el presidente Correa, quien ofrece su versión completa de los hechos. Del mismo modo, se consiguen testimonios de dos policías que atentaron contra el Mandatario.

También hay declaraciones de heridos, testigos y protagonistas quienes cuentan cómo vivieron ese día, cuando murieron ocho personas y más de 300 resultaron heridas.

El documental de 90 minutos contó con el apoyo de la estatal Ecuador TV y de los camarógrafos que cubrieron los hechos, entre otros.

El periodista Rodolfo Muñoz, periodista y director, trabajó como corresponsal de CNN en español por 14 años. Sin embargo, renunció a su cargo durante los sucesos del 30 de septiembre decepcionado con el enfoque que desde la cadena norteamericana trataban de dar a ese nuevo episodio de inestabilidad política en Ecuador.

VER TRAILER: http://www.youtube.com/watch?v=AJn1D0KfSmo

Fuente: TeleSur

miércoles, 16 de junio de 2010

"BOLÍVAR ECHEVARRÍA (1941-2010), UN MARXISTA CRÍTICO"


ARTÍCULO DE NICOLÁS GONZÁLEZ VARELA PARA REBELIÓN CON MOTIVO DEL RECIENTE FALLECIMIENTO DEL FILÓSOFO MARXISTA

In Memoriam

“El hombre moderno está desgarrado, obedece a dos lógicas
totalmente contrapuestas, una más poderosa que la otra:
la lógica cualitativa del mundo de la vida
y la lógica abstracta y cuantitativa del valor.”
(Bolívar Echeverría, 2007)


Bolívar Vinicio Echeverría Andrade era antes que nada un humanista, un marxista atípico, un fino traductor y en último lugar un filósofo profesional. En plena barbarie posmoderna, tratando de no desarbolar los valores universales de la Modernidad, siguió pensando críticamente a contra corriente las vasta cuestiones del hombre, más allá de las modas académicas. Aunque ecuatoriano de nacimiento, su aporte, junto a otros inmigrantes ilustres en la solidaria tierra mexicana, como Wenceslao Roces o Adolfo Sánchez Vázquez, han hecho posible la lenta maduración un pensamiento crítico latinoamericano.

Creo que su obra más madura y compleja, aunque no coincida con lo cronológico, es sin lugar a dudas su libro El discurso crítico de Marx, de 1986. [1] Un libro raro, subestimado, silenciado por los círculos académicos, que reunía una colección de ensayos que abarcaba la reflexión de Echeverría entre los años 1974 y 1980. Allí se posicionaba con firmeza, en pleno inicio de la borrachera ideológica de la globalización y el fin de la historia, afirmando que el siglo XX no era otra cosa que mera barbarie de egoísmo y explotación, “un cuento incoherente y violento”. No se quedaba en lo testimonial, en su mismo prólogo defendía al pensamiento de Marx como una “presencia real de un proyecto de sentido o, mejor, de contra-sentido para la Historia contemporánea: El Comunismo; a la materialización de éste en una entidad sociopolítica peculiar: la Izquierda; a su manifestación en conceptos mediante un discurso propio: el Marxismo.” Echeverría, tan atento a la escritura y los signos del lenguaje (muchos de sus ensayos hay que cribarlos de la excesiva carga semiológica muy de moda a fines del siglo XX), le colocaba estratégicamente las mayúsculas a la vapuleada tríada, “fuente del discurso de la rebeldía”. No tenía ninguna hipoteca institucional o ideológica en defender a Marx de los ataques superficiales, construidos a bases de malas lecturas y distorsiones ideológicas, de Nietzsche, Heidegger o Foucault. Tampoco dudaba a la hora de remarcar la patética tosquedad del mal llamado “Materialismo Dialéctico”, una ciencia de la legitimación del estado stalinista. Siempre defendió un marxismo abierto, una teoría que debe respetar una “búsqueda inacabada de unificación que conecta entre sí a los distintos esbozos espontáneos de identidad que hay en el propio Marx”. Recuperaba para el pensamiento crítico los marxismos olvidados, perdedores, marginales, (y Echeverría traía a primer plano a Luxemburgo, consejistas como Hermann Goerter, Korsch, Lukács, filósofos alejados del DiaMat stalinista, como Karel Kosik o líderes de la nueva izquierda europea como Rudi Dutschke) que superaban al “marxismo demasiado realista”. Si el marxismo tiene una “encomienda” en la Historia, señalaba en su “Presentación”, debe romper los límites de la versión falseada y predominante, debe quebrar el corset sociologista, estatalista y progresista. Tan atípico que para él era central para renovar el filo crítico de la vulgata marxista, recuperar “el teorema crítico central de El Capital”, se trata de recuperar la idea de que “todos los conflictos de la sociedad contemporánea giran… en torno a una fundamental contradicción entre Valor de Uso y Valor de Cambio, entre dos ‘Formas de Existencia’ del proceso de reproducción social: una, ‘social-natural’, trans-histórica, que es determinante, y otra históricamente superpuesta a la primera, parasitaria pero dominante, que es la forma de “Valor que se Valoriza”, de acumulación del capital.” El libro era curioso porque cruzaba los sacrosantos campos profesionales: era a la vez, un libro de crítica de la economía política y de contra-filosofía. Se hablaba de filosofía en un grado de abstracción altísimo desde el corazón mismo de la producción de plusvalor. Se profundizaba sobre el Materialismo de Marx y sobre su carácter científico, que implicaba para Echeverría “la des-construcción crítica del discurso científico espontáneo, al desquiciamiento sistemático de su horizonte de inteligibilidad, como la estrategia epistemológica adecuada para un discurso cuya producción de conocimiento debe cumplirse cuando la Historia que ha culminado en el capitalismo transita hacia una nueva historia.” Pero lo más atrayente y novedoso en lo teórico seguía siendo su recuperación en valencia crítico-política de Das Kapital, y en particular su puesta en primer plano del “Valor de Uso”, devolviendo al centro de gravedad de la lectura de Marx la Ley del Valor y con ella de la crisis como cortocircuito permanente del modo de producción de mercancías. Era obvío que para Echeverría existía una necesidad para la Teoría de “volverse Teoría de la Revolución, y la necesidad, para la Revolución, de ampliarse como Revolución en la Teoría.”

Su integral humanismo seguramente se retroalimentó de su trabajo como sensible traductor, de Sartre a Habermas, pasando por el propio Karl Marx y sus Manuscritos de París de 1844, Horkheimer, Musil, Brecht y Benjamin. Su talento era reconocido además internacionalmente, había sido elegido miembro del Comité Científico junto a grandes intelectuales para asesorar los contenidos de una de las obras enciclopedias multinacionales más ambiciosas sobre Marx, el Historisch-kritisches Wörterbuch des Marxismus, un Diccionario total histórico-crítico sobre el Marxismo. [2] El epígrafe de su obra, todavía por difundirse, todavía por conocerse, seguirá siendo el planteamiento del dilema mortal que acecha al pensamiento de Marx: “el discurso del Comunismo sólo puede ser tal, si es estructuralmente crítico, es decir: si vive de la muerte del discurso del Poder: de minarlo sistemáticamente…”

[1] Echeverría, Bolívar; El discurso crítico de Marx, ed. Era, México, 1986.

[2] Haug, Fritz Wolfgang (Hrg.); Historisch-kritisches Wörterbuch des Marxismus, Band 1, Abbau des Staates bis Avantgarde, Argument, Berlin, 1994. Es un proyecto editorial en proceso, que reunirá un total de 1500 conceptos centrales del Marxismo, una obra colectiva en quince volúmenes, de los cuales en la actualidad se ha publicado hasta el tomo 7, correspondiente a las voces “Kaderpartei bis Klonen”.