Mostrando entradas con la etiqueta Suprematismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Suprematismo. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de julio de 2024

EL MUSEO RUSO DE MÁLAGA ACOGE LA EXPOSICIÓN "UTOPÍA Y VANGUARDIA"

 

La muestra da a conocer el desarrollo de los movimientos artísticos del siglo XX con obras de artistas como Malevich, Popova, Larionov, Kliun, Klucis o Filonov.

La Colección del Museo Ruso ha presentado este jueves, con el patrocinio de Fundación Unicaja, la exposición Utopía y vanguardia. Arte ruso en la Colección Costakis, que reúne gran parte de los fondos del coleccionista greco-ruso procedentes del MOMus, Museo de Arte Moderno de Salónica, en Grecia.

En esta ocasión, y por primera vez en España, se exhiben 470 obras de arte y un centenar de objetos de archivo originales que testimonian la pasión coleccionista de George Costakis, desarrollada en la Unión Soviética.

Comisariada por Maria Tsantsanoglou, directora del MOMus, Utopía y Vanguardia. Arte ruso en la Colección Costakis ofrece la oportunidad de conocer el desarrollo del arte ruso del siglo XX, desde el simbolismo y el postimpresionismo hasta el suprematismo y el constructivismo.

Destacan obras de artistas influyentes como Kazimir Malevich, Liubov Popova, Ivan Kliun, Gustav Klucis, Mikhail Larionov o Pavel Filonov, entre otros, y muestra cómo estos movimientos artísticos influyeron profundamente en la evolución del arte moderno.

A la presentación de esta muestra han asistido Francisco de la Torre, alcalde de Málaga; Mariana Pineda, concejala de Cultura y Patrimonio Histórico; Maria Tsantsanoglou y Epaminondas Christophilopoulos, directora y presidente del Consejo de Administración del MOMus, respectivamente; Aliki Costakis, hija de George Costakis; José María Luna, director de la Agencia Pública para la Gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso y Otros Equipamientos Museísticos y Culturales; y Emilia Garrido, directora de Actividades Culturales de Fundación Unicaja.

SIMBOLISMO Y CUBOFUTURISMO

El simbolismo y las tendencias postimpresionistas en Europa ejercieron una fuerte influencia en los jóvenes artistas rusos de principios del siglo XX, como lo demuestran los grupos Rosa Azul y Vellocino de Oro. Pintores como Vrubel y Borisov-Musatov introdujeron técnicas innovadoras en la composición y organización de la superficie pintada.

En 1910, el grupo de artistas conocido como Vellocino de Oro se disolvió y fue reemplazado por el grupo la Sota de Diamantes. Artistas como Malévich, Tatlin, Popova, Exter, Kliun, Larionov y Goncharova, entre otros, se asociaron con este nuevo grupo y exhibieron sus obras en sus exposiciones. Las pinturas de este periodo mostraban claramente la influencia de Cézanne, los cubistas franceses y el orfismo.

El cubofuturismo ruso, por otro lado, representó un desarrollo distintivo y autóctono, adoptando elementos del cubismo francés y el futurismo italiano, pero con una visión única y audaz que caracterizó el arte ruso de ese período. Artistas como Popova, Morgunov, Lentulov, Kliun, Udaltsova, Exter y Rozanova adoptaron, durante el período 1912-1916, elementos del cubismo francés, al tiempo que daban a sus composiciones un agudo sentido del movimiento al estilo de los futuristas italianos.

SUPREMATISMO

Kazimir Malevich, uno de los artistas más radicales de la vanguardia rusa, fue pionero en el suprematismo, un movimiento que buscaba la supremacía de la forma y el color sobre cualquier contenido figurativo. El suprematismo debutó en la exposición Última exposición futurista 0,10, celebrada en Petrogrado, actual San Petersburgo, en 1915.

El realismo de Malevich era el de una realidad fantástica "a la que uno debe llegar distanciándose de los aspectos visibles de la vida". Fundó el grupo Supremus, al que se unieron muchos artistas de la tendencia cubofuturista como Iván Kliun, Liubov Popova, Nadezhda Udaltsova y Olga Rozanova, y dirigió la escuela Unovis (Afirmadores del Nuevo Arte), una institución cuya misión era utilizar el arte para cambiar la percepción estética. La obra de Malévich, Cuadrado negro (1915), se convirtió en el emblema del movimiento suprematista, representando tanto el fin del arte antiguo como el comienzo del nuevo.

CONSTRUCTIVISMO

El constructivismo ruso, una de las tendencias más importantes y el último gran movimiento dentro de la vanguardia rusa, hizo su aparición a principios de la década de 1920. Encabezado por figuras como Alexei Gan o Vladímir Tathin, exploró la relación entre el arte y la vida cotidiana.

Los constructivistas se propusieron crear nuevas condiciones para la vida de las personas, con la ayuda de una nueva estética basada en la creación de formas y construcciones simples, lógicas y funcionales. La aplicación del constructivismo en la producción masiva de objetos cotidianos sentó las bases para el diseño contemporáneo y se llamó ‘arte productivo’.

Estos movimientos revolucionarios no solo transformaron la práctica artística en Rusia, sino que también dejaron una marca en el panorama artístico internacional, influyendo en generaciones posteriores de artistas y movimientos.

GEORGE COSTAKIS

Nacido en Moscú en 1913, George Costakis fue un coleccionista apasionado que, a pesar de no tener formación artística ni contacto previo con las creaciones modernas, desarrolló un agudo sentido estético. Su interés por el arte experimental ruso comenzó en 1946 tras quedar impresionado por una obra de Olga Rozanova.

A lo largo de tres décadas, Costakis reunió meticulosamente una colección notable de la vanguardia rusa, rescatando numerosas piezas del olvido y la destrucción. Su dedicación fue tal que, aunque en Moscú lo consideraban un "griego excéntrico que compra basura inútil", estaba convencido de que "algún día la gente necesitará y aprenderá a valorar este arte".

Durante las décadas de 1960 y 1970, el apartamento de Costakis en Moscú se convirtió en un refugio para el arte prohibido de la vanguardia, funcionando como un Museo de Arte Moderno no oficial. Intelectuales y artistas aún recuerdan el famoso apartamento de la avenida Vernadskii, que atraía casi a diario a jóvenes pintores y estudiantes, diplomáticos y políticos extranjeros, artistas famosos, escritores y músicos. En 1977, Costakis regresó a Grecia, dejando parte de su colección a la Galería Tretiakov de Moscú. Murió en Atenas en 1990.

La otra parte, que consta de 1.277 obras, fue adquirida por el Estado griego en el año 2000 y se convirtió en la colección principal del Museo de Arte Moderno de Salónica. Además, la familia del coleccionista ofreció como regalo al espacio museístico su archivo, con importantes documentos del periodo de la vanguardia rusa, también presentes en esta nueva exposición.

Fuente: El Español

Aleksandr Rodchenko, Study for the cover of the book by Sergei Bbrov "Delta. Fourth book of poems", 1917-1918
Nadezhda Udaltsova, Yellow jug, ca. 1913-1914
Nadezhda Udaltsova, Untitled, ca. 1916-1917
 
Ivan Kliun, Portrait of Kazimir Malevich, 1933
VER GALERÍA FOTOGRÁFICA: https://www.laopiniondemalaga.es/fotos/cultura/2024/07/04/exposicion-utopia-vanguardia-arte-ruso-105017077.html#foto=1

miércoles, 30 de noviembre de 2022

"EL SUPREMATISMO DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO", DE EL LISSITZKY, EN EL 132 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO

 Cálculo básico, de El Lissitzky

EL SUPREMATISMO DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO (1920)

EL LISSITZKY

actualmente estamos viviendo un periodo insólito∗ una nueva creación cósmica real en el mundo una creación desde nuestro interior penetra en nuestra conciencia en el SUPREMATISMO no se nos ha manifestado el símbolo del conocimiento y de la forma («gestalt») de lo acabado en el edificio del mundo sino que aquí se dibujó por primera vez con toda su pureza el augurio claro y el plan de un cierto mundo nuevo e inédito que proviene sólo de nuestra naturaleza que crece hasta el universo y empieza a construirse a sí misma, de este modo el cuadrado del suprematismo se ha convertido en antorcha.

Así el artista se ha convertido en la base de la continuidad del desarrollo de la construcción de la vida más allá del ojo que todo lo ve y del oído que todo lo oye. Así el cuadro no se ha convertido ni en anécdota ni en poema lírico ni en sermón moralizante ni en placer para la vista sino en símbolo y en forma de aquella «Gestalt» (forma) del mundo que surge de nuestro interior. Se han requerido muchas revoluciones para liberar al artista de las obligaciones del moralista del narrador del bufón, para que él pueda seguir con claridad su vocación y creativa y para que pueda ir por el camino de la construcción. 

los últimos decenios han multiplicado la velocidad de la vida tanto como la velocidad de la motocicleta es superada por la del avión, después de haber transcurrido una serie de etapas el arte llegó al cubismo en el que el afán de construir superó intuitivamente por vez primera la conciencia, después el cuadro creció como un nuevo mundo real y de esta manera se puso la primera piedra para la nueva configuración («ges-taltung») de las forma del mundo material, se mostró imprescindible limpiar el campo para la nueva construcción cosa que también proclamó el futurismo que descubrió la inexorabilidad del dinamismo, a escondidas habían empezado las revoluciones, todo se complicó, aún la pintura que eligió el camino creativo de la austeridad fue complicada y antieconómica en su expresión, el cubismo y el futurismo se apoderaron de la pureza de formas facturas y colores y construyeron un organismo de complicado carácter espacial y los combinaron sin tener en cuenta la armonía. La construcción de la vida salió del ámbito de las naciones clases patriotismos e imperialismos que ya se habían desenmascarado completamente.

La construcción de la ciudad trajo consigo el caos total de sus elementos aislados casa calles plaza puentes y del nuevo sistema que se entrecruzó con el antiguo — metro suburbano ferrocarril colgante subterráneo canales para energía eléctrica bajo tierra y cordones conductores sobre ella, todo se desarrolló debido a la bomba de un nuevo centro energético que aspira hacia su interior toda la naturaleza, la técnica que en su creación recorrió el camino más corto desde la complicación del tren a la sencillez de aeroplano desde la primitividad animal de la caldera de vapor a la economía del generador desde el desbarajuste caótico de la red telegráfica a la uniformidad de la radio fue arrojada por la guerra fuera de su órbita de la «configuración» y fue empujada hacia la órbita de la difusión de la muerte. Y en este caos llegó el suprematismo y elevó el cuadrado a ser la auto-causa originaria de las manifestaciones creativas y llegó el comunismo y elevó el trabajo a ser la causa del latido, y al retumbar este mundo que se hundió DESTRUIMOS EN NUESTRA ÚLTIMA ESTACIÓN DEL CAMINO SUPREMATISTA EL VIEJO CUADRO COMO UN SER DE CARNE Y HUESO Y LE CONVERTIMOS EN UN MUNDO SUSPENDIDO EN EL ESPACIO LLEVEMOS AL CUADRO Y A SU ESPECTADOR MÁS ALLÁ DE LOS LÍMITES DE LA TIERRA Y PARA COMPRENDERLO ENTERAMENTE EL ESPECTADOR HA DE GIRAR COMO UN PLANETA ALREDEDOR DEL CUADRO QUE SE ENCUENTRA EN EL CENTRO.

la frase vacía del «Fart pour l'art» ya se había destruido nosotros hemos destruido en el suprematismo la frase de «la peinture pour la peinture» y hemos traspasado los límites de la pintura, previamente el artista pintó la naturaleza de exposición ésta se cubrió de ciudades caminos canales y todo lo que el hombre produjo en ella en seguida lo empezó a pintar como naturaleza artificial — pero imperceptiblemente para el mismo remitió en sus obras a los medios de la «configuración» de esta nueva naturaleza, el suprematismo mismo ha tomado el camino puro de la determinación del proceso de «configuración», así pues nuestro cuadro se ha convertido en símbolo de la «configuración» y la propia acción la realizaremos en la vida, después de haber asimilado todo el tesoro de experiencia de la pintura después de haber dejado atrás los arcos del cubismo liberados de toda inhibición y después de haber comprendido el plan y el sistema del suprematismo daremos una nueva faz a la tierra, la transformaremos por completo de tal manera que el sol no reconocerá a su satélite, en la arquitectura llegamos a una concepción totalmente nueva, después de la horizontal de la antigüedad después de la esfera de la era clásica después de los ejes verticales de la era gótica existentes antes de nuestra arquitectura entramos ahora en la cuarta fase llegamos a la diagonal espacial y a la austeridad, dejemos el viejo mundo la idea de la propia casa del propio cuartel del propio palacio y de la propia iglesia, nos proponemos la ciudad como tarea, su único depósito creativo y el centro del esfuerzo colectivo es la antena emisora de la radio que emite erupciones de acciones creativas al mundo, en él superamos el encadenante fundamento de la tierra y nos elevamos por encima de ella, en eso consiste la respuesta a todas las preguntas que se refieren al movimiento.

Esta arquitectura dinámica crea el nuevo teatro de la vida y puesto que somos capaces de captar toda la ciudad en un plano cualquiera en un momento cualquiera la misión de la arquitectura la organización rítmica del espacio y del tiempo se cumple de manera completa y simple porque la nueva ciudad no se traza tan caóticamente como las ciudades modernas de norte y sur-américa sino de forma clara e inteligible como una colmena, el nuevo elemento de factura que hemos creado en la pintura lo vertemos sobre todo el mundo que hemos de edificar y la esperanza del hormigón la lisura del metal y el espejeo del cristal todo ello lo convertimos en piel de la nueva vida, la nueva luz nos dará el nuevo color y en los viejos libros de física se conservará el recuerdo del espacio solar. Así llegó el artista a la construcción del mundo una actividad que afecta a todos los hombres y que va más allá de los límites del concepto trabajo, vemos como el camino creativo llega también —pasando por el cubismo— a la construcción pura pero tampoco aquí se encontró una salida, cuando el cubista había penetrado hasta las más profundas bases de su lienzo el viejo material el color de su cuaderno de bocetos se mostraron demasiado débiles para él y empezó a insertar en el cuadro cemento hormigón y hierro de construcciones improvisadas, más todavía empezó a hacer un modelo para la construcción de su cuadro y sólo le faltó medio paso para convertir la abstracta naturaleza muerta cubista en un contrarrelieve que se basta a sí mismo, y el segundo medio paso consiste en el reconocimiento de que el contrarrelieve es una estructura arquitectónica. Pero cualquier movimiento que se desvía del tendel de la austeridad lleva a un callejón sin salida.

La misma suerte ha de alcanzar a la arquitectura del contrarrelieve cubismo, el cubismo se basó en el mundo previamente surgido a nuestro alrededor y el contrarrelieve es su hijo mecánico, pero tiene un pariente que ha ido directamente por el camino de la economía hacia una verdadera vida propia, se trata de los diversos inventos técnicos como por ejemplo el submarino el aeroplano los motores y generadores de todas clases de energía cada parte de un acorazado, el contrarrelieve siente inconscientemente su desarrollo de acuerdo con determinadas leyes la austeridad de sus formas el realismo de sus facturas, quiere convertirse en un ser con iguales derechos junto a ellos tomando estos elementos DE ELLOS para él. Intenta comprobar su modernidad rodeándose con todos los aparatos de la vida moderna y a pesar de todo no es nada más que una decoración de sí mismo pero con los intestinos el estómago el corazón y los nervios hacia fuera, en este fragmento de GENIO INVENTIVO TÉCNICO vemos la construcción de sistemas de formas en el material, aquí hay hierro y acero cobre chapa y níquel cristal y gutapercha superficies planas y encorvadas y volúmenes de todas clases y matices de colores, lo fabrican los diversos maestros que nada saben de la «belleza» de su material pero en cambio sí conocen el trabajo de sus colegas, toda esta complicada formación en su conjunto es un organismo unificado. ¿No es precisamente ésta la razón por la que es «artístico»? 

a uno de los elementos le corresponde una importancia especial — la escala, la escala es la vida de las relaciones espaciales es aquello que hace que cada organismo sea íntegro o destruido es lo que da coherencia a todas las partes, el ver y oír de las escalas de todo lo creado es el índice del crecimiento del hombre moderno, con razón esta percepción debe juzgar las nociones espaciales del hombre y su comportamiento en el tiempo, el cubismo comprobó en sus construcciones su modernidad en lo que se refiere a la escala, pero en el cuadro y en el contrarrelieve encontramos una escala absoluta, son las formaciones de tamaño natural en escala 1:1, sin embargo si queremos transformar el contrarrelieve en una formación arquitectónica y lo ampliamos cien veces entonces la escala deja de ser absoluta y se convierte en escala 1:100 y entonces obtenemos la estatua de la libertad americana en cuya cabeza caben cuatro personas sin embargo de su mano se derrama la luz hace siete años el suprematismo levantó su cuadrado negro pero entonces nadie lo vio todavía no se había inventado el telescopio para este nuevo planeta, pero la poderosa potencia de su movimiento motivó a una serie de artistas a adherirse a él y otros fueron influidos por él. Sin embargo ni los primeros ni los últimos tuvieron bastante sustancia interior para ser atraídos y para formar un acabado sistema mundial del nuevo movimiento, se desprendieron y cayeron como meteoros en la niebla de la abstracción para irse apagando, pero ya sucede la segunda y más perfecta fase y pronto el planeta se presenta en la plenitud de su exterior, nosotros los que hemos ido más allá de los límites del cuadro tomamos en las manos regla y compás — un dictado de la austeridad — porque el pincel deflecado va en contra de nuestra claridad y si para nosotros se muestra necesario también tomaremos en nuestras manos la máquina pues para la manifestación de la creatividad el pincel la regla el compás y la máquina son sólo la última falange de mi dedo que indica el camino, el futuro camino nada tiene en común con la matemática de las ciencias o con la pasión por la luz de la luna y por la puesta del sol ni con la decaída del sujeto envuelto en la emanación pestilencial del individualismo — sino que es el camino desde la intuición creativa al incremento continuado de los medios de vida para lo cual no hacen falta ni el pincel ni la regla ni el compás ni la máquina, hemos de constatar que el artista se ocupa hoy en día de la pintura de banderas carteles tiestos tejidos y demás, aquello que se llama «actividad artística» la mayor parte de las veces no tiene ninguna relación con lo creativo, y se lo llama «actividad artística» para comprobar la «santidad» del trabajo del artista ante su caballete, con el concepto «actividad artística» se efectúa una división de la creación en útil e inútil y puesto que no hay muchos artistas, uno puede conformarse con su actividad inútil. La creación está más allá de lo útil o inútil, es el camino revolucionario sobre el que la naturaleza marcha hacia adelante y por el que también el hombre ha de ir. La «actividad artística» es un obstáculo en este camino y por tanto un concepto contrarrevolucionario, la propiedad privada de lo creativo ha de extinguirse porque todos son creadores y no hay razón para una subdivisión entre artistas y noartistas, de este modo el artista deja de ser un hombre que sólo produce objetos inútiles y ya no ha de ganarse la autorización para su actividad creativa pintando carteles prescritos y todo lo que se le pide y sometérsele a juicio, lo que constituye una GRAN FALTA DE SENSIBILIDAD, este trabajo es ahora una de sus obligaciones como ciudadano de la comuna que limpia el campo de la vida de los viejos trastos. Por eso EL CONCEPTO «ACTIVIDAD ARTÍSTICA» HA DE EXTINGUIRSE COMO CONCEPCIÓN CONTRARREVOLUCIONARIA DE LO CREATIVO y el trabajo ha de asimilarse a las funciones de la vida orgánica como latidos funciones de los centros nerviosos etc. razón por la cual gozará también de la misma protección, es también el movimiento creativo para la liberación del hombre, lo que le convierte en un ser que lleva en sí todo el mundo, sólo una creación que llena todo el mundo con su energía nos une por medio de sus elementos de energía a ser la unidad del colectivo como un circuito de lamparitas eléctricas. Las primeras fraguas del creador del nuevo mundo que sabe todo que es capaz de todo y que crea todo han de convertirse en universidades para los estudios artísticos.

Cuando él les abandona, se dedica a ser constructor instructor del nuevo alfabeto y promotor de un mundo que ya se halla dentro del hombre pero que éste todavía no siente y si hoy se unen el comunismo que elevó el trabajo al trono y el suprematismo que levantó el cuadrado de la creativi entonces el comunismo ha de quedarse atrás en el futuro desarrollo porque el suprematismo que incluye en sí la totalidad de los fenómenos de la vida liberará a todos de la dominación del trabajo de la dominación de la  sentimentalidad. La actividad creativa liberará a todos y llevará el mundo al acto puro de la perfección. Este acto le esperamos de KASIMIR MALEVITCH. ASÍ AL ANTIGUO TESTAMENTO LE SUCEDIÓ EL NUEVO AL NUEVO EL COMUNISTA Y AL COMUNISTA POR FIN LE SUCEDE EL TESTAMENTO DEL SUPREMATISMO.

Funte: Arquitectura y Vanguardia en el periodo de entreguerras

miércoles, 1 de julio de 2020

CATÁLOGO "VANGUARDIA RUSA (1910-1930). MUSEO Y COLECCIÓN LUDWIG", DESCARGABLE EN PDF


En 1985 pudieron contemplarse en España por primera vez 178 obras de 45 artistas, fondos de arte del Museo y la Colección Ludwig de Colonia en la Fundación March.

En dicha muestra de vanguardismo artístico que floreció en Rusia paralelamente a los ismos europeos en los períodos anterior y posterior a la Revolución de 1917-entre 1910 y 1930- estaban representados los más destacados maestros y estilos o movimientos: el Neoprimitivismo, con Larionov y Gontscharova; el Constructivismo con Lissitzky (del que se ofrecieron ocho composiciones y collages), Ródchenko y Stepanova; el Suprematismo, con Malévich (representado con 49 obras, en su mayor parte dibujos); Kandinsky y otros.

Según declaró en aquella ocasión el director del Museo Ludwig, Siegfried Gohr, no se habían presentado hasta entonces, ni en el mismo Museo, una visión de conjunto tan completa y enriquecida con trabajos nuevos y de suma importancia.

DESCARGAR EL CATÁLOGO "VANGUARDIA RUSA (1910-1930). MUSEO Y COLECCIÓN LUDWIG": https://digital.march.es/fedora/objects/cat:48/datastreams/PDF/content

lunes, 1 de junio de 2020

"ESTÉTICA Y REVOLUCIÓN: CONSIDERACIONES POLÍTICAS SOBRE LAS VANGUARDIAS RUSO-SOVIÉTICAS (1911-1936)"

El Lissitzky. Fotomontaje en el catálogo de Pressa, Colonia, 1928

ARTÍCULO DE JUAN JOSÉ GÓMEZ Y ESTEBAN ANCHÚSTEGUI PUBLICADO EN EL Nº 49 (MAYO 2020) DE LA REVISTA “IZQUIERDAS”

Al tratarla relación entre arte y revolución rusa, suele establecerse un corte histórico entre prácticas iniciales de vanguardia y la tendencia a la propagandaque acompañó la consolidación del nuevo Estado, concluyendo con la liquidación del arte moderno en la URSS. Este artículo matiza esta perspectiva, examinando la evolución de las vanguardias ruso-soviéticas en conexión con distintas y contrapuestas interpretaciones de la noción de “arte revolucionario.”

Se concluye que, junto a la subordinación del arte a la política, persistieron prácticas marginales que, desde la autonomíade la estética, asignaban efectos políticos a la crítica modernista de la representación artística.

DESCARGAR ARTÍCULO: http://www.izquierdas.cl/images/pdf/2020/n49/art155_3286_3302.pdf?fbclid=IwAR3Mo2zs1Ydbdn5RzbnAN1TO1jLBIaroKHeIl9j4I4PMY2_Fixy8QqhF-XU

lunes, 3 de febrero de 2020

LA GALERÍA TETRIAKOV DE MOSCÚ EXPONE 300 OBRAS DE LA VANGUARDIA SOVIÉTICA



'Improvisación con formas frías' (1914), de Vasili Kandinski.
'Improvisación con formas frías' (1914), de Vasili Kandinski.

Algunas claves imprescindibles para entender el fenómeno de las vanguardias de los años veinte en Rusia están a disposición del público en Moscú por primera vez en la historia. La exposición La Vanguardia, la lista número 1, que puede ser visitada hasta el 23 de febrero en la Galería Tretiakov, es un acontecimiento único dedicado al Museo de Cultura Pictórica (MCP), la institución estatal creada por el poder soviético para propagar las nuevas corrientes artísticas potenciadas por la revolución de 1917.

Organizada con motivo del centenario de la fundación de aquel museo, que existió entre 1919 y 1929, la muestra reúne 300 obras procedentes de la galería Tetriakov, de una docena de museos de provincias rusas y de instituciones de varios otros países (Alemania, Reino Unido, Armenia y Kazajistán). Los lienzos de pintores tan diversos como Kandinski, Malévich, Popova, Goncharova, Deineka, Lariónov o Istomin, entre otros, están unidos todos ellos por la condición común de mercancías adquiridas por el Estado en el marco de su política de compras de arte moderno. La exposición, sin precedente por su enfoque y por los documentos inéditos que la acompañan, recrea los espacios conceptuales en los que se compartimentaba la colección del MCP.

El espectador puede optar por el puro gozo visual o por sumergirse en el contexto institucional, experimental y creativo en el que se insertó la prolífica y variopinta colección del MCP. La exposición de la Tretiakov reproduce también el llamado “gabinete analítico” del MCP, en el que se experimentó con colores, sonidos y análisis matemático, y la biblioteca con publicaciones sobre el arte de vanguardia. El éxito que está teniendo la muestra ha sido una sorpresa para los mismos organizadores, según cuenta la comisaria Liubov Pchélkina. Cuando el evento concluya y esté disponible la estadística sobre el número de visitantes se podrán establecer comparaciones con otras de las exposiciones más tradicionales que la Tretiakov ofrece esta temporada, como la dedicada a Vasili Polénov (1844-1922).

Ya en 1918, el Comisariado de Educación (Narkompros o Ministerio de Educación) fundó un ente centralizado para la compra de arte moderno (Muzeinoe biuro). Esta institución, que existió hasta 1922, repartía los cuadros adquiridos por distintos museos del país. Estrechamente asociada a ella estaba el MCP, que se disolvió cuando las diversas formas de experimentación y creatividad individual surgidas a principios de siglo fueron subordinadas a la nueva política ideológica de corte totalitario. A lo largo de sus tres años de existencia el Muzeinoe biuro compró 3.000 obras, de las cuales 700 permanecieron en Moscú, nos dice Pchélkina.

Las vanguardias soviéticas fueron redescubiertas y rehabilitadas en época de la Perestroika en los años ochenta, pero aún queda mucho por estudiar, nos dice Pchélkina. Los conocimientos sobre aquel fenómeno se han revelado “como la parte emergida de un iceberg”, afirma la especialista. En la parte sumergida, que es la abordada por la exposición de la Tretiakov, están “los orígenes y vínculos” de cuadros muy distintos entre sí y ubicados hoy en muy diversas partes del mundo.

Al disolverse el MCP, su colección fue dividida en 12 listas con destinos y funciones diferentes, cuenta Pchélkina. La lista número 1 comprendía 112 obras que fueron entregadas a la Tretiakov como material para exposiciones de arte contemporáneo, pero que en los años treinta acabaron siendo retiradas y enviadas a los almacenes especiales de la galería en la provincia de Moscú.

Algunos de los trabajos de la lista fueron a Yeriván (la capital de Armenia), Vladivostok, Jabárovsk, Kazán y varios cuadros fueron entregados al ministerio de Exteriores de la URSS. A las reclamaciones de la Tretiakov, el ministerio de Exteriores de Rusia, heredero de aquella institución, asegura no haberlas encontrado, afirma Pchélkina.

Las listas 4,5 y 6 fueron destinadas al intercambio con museos de provincias, donde en muchos casos se les ha perdido la pista. En las listas numeradas del 7 al 10 se incluyeron los objetos a ser destruido por carecer de “valor museístico y comercial”. Condenadas a ser recicladas como chatarra, papel, material de construcción o entregadas al “trapero”, había obras de Rozánova, Svetlov, Naúmov y Stémberg. Por suerte, explica Pchélkina, las directivas no se cumplieron y en su mayor parte, los lienzos sentenciado durante décadas permanecieron en los almacenes de la galería o en otras instituciones adonde fueron enviados.

Para “rastrear” el itinerario y entender donde dormitaron, se degradaron, desaparecieron o fueron cuidadosamente protegidas todas esas obras durante su clandestinidad ha sido preciso un intenso estudio de los registros de entrada y salida tanto de la galería Tretiakov como de otros museos provinciales de la ex URSS. Durante tres años con ayuda de once voluntarios, Pchélkina se dedicó a copiar esos registros en ordenador, explica la especialista. “El MCP es la base de todos los museos de provincia que poseen obras de vanguardia” afirma la comisaria. Museos del tipo MCP se crearon también en otras ciudades como Petrogrado-Leningrado, Kostromá y Nizhni Nóvgorod.

“Ahondando en los años setenta, comprendimos que los primeros especialistas capaces de apreciar las vanguardias eran justamente los encargados de luchar contra aquellas tendencias”, explica la comisaria, según la cual ”los que prohibían eran los primeros que coleccionaban”. Entre las obras expuestas ahora hay dos lienzos de Malévich, que han regresado temporalmente del extranjero. En el primer caso se trata de Supremus número 38, pintado en 1916, hoy perteneciente al museo Ludwig de Colonia. Este lienzo fue entregado por el Ministerio de Cultura de la URSS al multimillonario norteamericano Armand Hammer, a cambio de una obra atribuida a Francisco de Goya (Retrato de la actriz Antonina Sarate, pintada en 1810-1811) que está en el museo Ermitage de San Petersburgo. Explica Pchélkina que el Malévich fue regalado a Hammer como compensación por una frustrada cita en la que el magnate debía entregar personalmente el Goya al líder soviético Leonid Brezhnev.

Otro cuadro de Malévich, que ha vuelto a Rusia para la exposición, es propiedad de la galería Tate de Londres y fue regalado en 1975 a algún sujeto no revelado en el Reino Unido, aparentemente en un intercambio por información confidencial, que se realizó por medio del KGB, según explica Pchélkina.

Fuente: El País

martes, 12 de febrero de 2019

EXPOSICIÓN "DE CHAGALL A MALÉVICH. EL ARTE EN REVOLUCIÓN" EN LA FUNDACIÓN MAPFRE


El arte de la Revolución de Octubre llega a la Fundación Mapfre

Los años previos a la Revolución de Octubre de 1917 estuvieron repletos de una convulsión política y un ajetreo ideológico que tuvieron su réplica en todos los campos de la sociedad. También en el arte. A principios del siglo XX, Rusia se consolidó como uno de los centros de la vanguardia, y es que de allí surgieron algunas de las propuestas más radicales y revolucionarias del arte y el diseño modernos. Para analizar su huella posterior, pero también su antesala, la Fundación Mapfre ha presentado este jueves la exposición De Chagall a Malévich: El arte en revolución. Abrirá sus puertas el próximo sábado 9 de febrero, y permanecerá en la sede de la entidad hasta el 5 de mayo.

"Presentamos todos los movimientos de vanguardia que hubo en Rusia entre 1905 y 1930, antes y después de la revolución. Y nos centramos sobre todo en el estatuto de la pintura", explica Nadia Arroyo, directora del área de cultura de la citada fundación. La muestra está compuesta por un total de 92 obras de 29 artistas, así como de 24 publicaciones que dibujan un amplio fresco de las vanguardias rusas, con referencia tanto a casos individuales como a colectivos influyentes, donde Chagall y Malévich se convierten en la referencia y en el contrapunto del recorrido.

Todos ellos, prosigue, son movimientos que nutren y acompañan al proceso revolucionario de 1917, aunque trascienden y se convierten en atemporales. En la muestra destaca, entre otros puntos, la presencia de la mujer. "Vemos que hay un buen número de mujeres artistas, que trabajan en las mismas condiciones que sus compañeros, de igual a igual, y cuyas aportaciones resultaron fundamentales, en una experiencia de feminización de las artes que tardaría en repetirse", añade Arroyo.

La exposición parte de los primeros años del siglo XX, cuando numerosos creadores rusos viajaron principalmente a Francia y Alemania, donde entraron en contacto con los movimientos culturales más avanzados e incluso integraron algunos de los grupos que articularon los primeros movimientos de ruptura con el arte del pasado. Estos artistas también pusieron su toque patrio, incorporando un bagaje propio, como los iconos ortodoxos o el interés por los temas rurales, que impactó en occidente. A esto se le añade el posterior papel del arte en el ambiente revolucionario de 1917, y el modo en que las propuestas culturales acompañaron, anunciaron e ilustraron el cambio de paradigma que llegó con el socialismo. La exposición concluye en 1930, "año en el que los artistas vieron reducida su capacidad creadora y de acción", señala Arroyo.

La exposición, prosigue Jean-Louis Prat, comisario de la muestra, tiene como figuras de referencia a Marc Chagall y Kazimir Malévich, en la medida en que representan dos polos en las innovaciones de la vanguardia pictórica. El primero, más poético y narrativo, abre el camino al surrealismo. El segundo, más radical, tiende a la abstracción geométrica. En medio, otros 27 artistas que trabajan la pintura y la escultura. Entre otros, Natalia Goncharova, Liubov Popova, El Lisitski o Vassily Kandisnky. El proyecto se nutre de generosos préstamos de instituciones como el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, la Galería Estatal Tretiakov de Moscú o el Museo Estatal de Nizhniy Novgorod, entre otros.

Fuente: CincoDías



lunes, 16 de octubre de 2017

95 AÑOS DE LA "PRIMERA EXPOSICIÓN DE ARTE RUSO" EN BERLIN, CON CATÁLOGO ORIGINAL EN PDF


A principios de 1922, Anatoli Lunatscharski, Comisario de Instrucción para el Narkompros (Comisariado Popular para la Instrucción Pública), encargó a David Shterenberg, del Departamento Cultural de Narkompros, organizar una exposición de pinturas de artistas rusos en Berlín. La preparación también fue favorecida por el hecho de que representantes de la galería berlinesa van Diemen llegaron a Moscú durante el período mencionado. La compañía operaba el comercio del arte y organizaba exposiciones. Ella ponía el espacio de exposición en condiciones extremadamente favorables a disposición, y esto obviamente jugó un papel decisivo en el hecho de que el Comisariado del Pueblo aceptó esta invitación.

La inauguracion tuvo lugar el 15 de octubre de 1922 en Berlín, en la avenida Unter den Linden 21, en las salas de la Galería van Diemen. Originalmente tenía la intención de durar un mes, pero se extendió hasta el final del año. Esta no fue sólo la primera presentación del arte ruso a principios del siglo XX en Europa occidental, sino también la cima de la política cultural exterior soviética.

Adolf Behne la celebró como el "trabajo artístico más audaz y productivo que Berlín ha visto por mucho tiempo".

Durante su duración de diez semanas en Berlín, la exposición supuestamente atrajo a unos 15 mil visitantes, lo que supone un éxito considerable para la época, destacando su atractivo para el negocio del arte.

Originalmente, la exposición debía seguir viajando por varias capitales europeas y Nueva York. Sin embargo, a pesar de los grandes esfuerzos, el gobierno francés ya se había negado a hacerlo, y la exposición sólo se mostró en el Museo Stedelijk de Amsterdam del 29 de abril al 28 de mayo de 1923.

El catálogo, elaborado por El Lissitzky, mostraba la relación de los artistas en las siguientes categorías: pinturas, acuarelas, dibujos, cortes de madera y linóleo, grabados de cobre, carteles, diseños arquitectónicos y teatrales, esculturas, porcelana / vidrio / obras decorativas / piedras semipreciosas.

El catálogo también contiene imágenes de las siguientes obras expuestas por los artistas representados:

Kustodiev : Mujer en Samovar
Shukowski : Invierno
Archipov : Al leer los periódicos ; La esposa de granjero
Krymow : Paisaje
Korowin : Chicas
Mashkov : Paisaje
Gerasimov : Mujer mayor
Burljuk : Retrato (Kamenski)
Falk : Retrato
Filonow : Composición
Kusnietzow: Paisaje
Lentulov : Dos mujeres
Kontschalowski : Retrato
Chagall : El ama de casa
Pevsner : Naturaleza muerta
Roshdestwenski : Naturaleza muerta
Udalzowa : En el piano
Popowa : composición
Exterior : Venecia
Malewitsch : Suprematismo
Rodchenko : Sin objeto
Kandinsky : composición
Drewin : Composición
Altman : Petrokommuna
Sterenberg : naturaleza muerta (contraste real), jarrón (contraste real)
Altman: Rusia (artículo policrónico)
El Lissitzky : Ciudad
Puni : Naturaleza muerta
Benois : Paisaje
Chekrygin : Cabezas
Chagall: Cabezas
Sterenberg: Estudio (Litografía)
Koslinski : Noche
Shestopalova : Lucha callejera
Bruni : Niño
Jermolieva : Decoración de teatro ( victoria sobre el sol )
Jakulow : bosquejo para el Kammertheater de Moscú (Brambilla)
Altman: modelo de la decoración del teatro (teatro judío de Moscú)
Tatlin : Bosque (decoración de teatro)
Exterior: Decoración ; Estatuilla (Moscú Kammertheater, "Romeo y Julieta")
Tatlin: Contre-Relief
Gabo : Construcción de la habitación C (modelo para una escultura de cristal)
Archipenko : motivo egipcio (Fayance); Figura (Bronce)
Gabo: Cabeza constructiva nº 2 1916 (hierro)
Mechmetzki: construcción espacial
Porcelanas de la fábrica estatal de Petersburgo (1918-1922)

ACCESO AL CATÁLOGO EN PDF: https://monoskop.org/images/b/bb/Erste_russische_Kunstausstellung_Berlin_1922.pdf

jueves, 3 de agosto de 2017

"EL LIBRO RUSO DE VANGUARDIA: 1910-1934", DE MARGIT ROWELL Y DEBORAH WYE



El libro ruso de vanguardia 1910-1934
Margit Rowell y Deborah Wye

Entre 1910 y el final de los años treinta Rusia vivió un extraordinario florecimiento de las artes de vanguardia. Artistas, poetas, arquitectos, novelistas, cineastas, fotógrafos, escenógrafos, dramaturgos... Un sinnúmero de nombres, como El Lissitzky, Kazimir Malevich, Aleksandr Rodchenko, llliazd, Mayakovsky, Chagall, Olga Rozanova, Altman, Klutsis, Varvara Stepanova, Kruchenykh... crearon provocativas pinturas, esculturas, dibujos, fotografías, films, así como carteles y otros objetos funcionales. Esas obras son bien conocidas en el mundo occidental. Pero menos sabido es el sorprendente número de innovadores libros y revistas que esos mismos creadores produjeron, a menudo en colaboración con poetas y otros autores.

Los primeros de estos libros rusos rompieron con las normas habituales de producción en diversos aspectos. Artesanales y con frecuencia de tosca apariencia, incluían elementos rompedores tales como impresión de textos manuscritos, estampación con sellos de caucho, o ilustraciones que fluían por los márgenes y se entrelazaban con los versos. Más radicales aun, revolucionarios y constructivistas creaban cubiertas en las que las portadas, envolviendo el libro, continuaban por el lomo hasta la contracubierta, o disposiciones espaciales en doble pagina que, con diagonales y quebraduras — deconstructivismo anterior a la reciente línea homónima— , destruían la rigidez del espacio ortogonal gutenbergiano dando nueva libertad a la palabra y a la imagen impresa...

Tras la Revolución de 1917, los artistas pusieron su talento al servicio de los objetivos de la nueva sociedad y las publicaciones fueron encargos frecuentes. Su geometría abstracta reflejaba la búsqueda de un nuevo orden basado en la racionalidad, tanto para la vida como en el arte. Luego, las directrices gubernamentales serian cada vez más explicitas y los libros y revistas diseñados por artistas funcionaron como herramientas de propaganda. A finales de la década de los treinta este extraordinario periodo de experimentación y creatividad de vanguardia acabo siendo sepultado bajo los decretos del estalinismo que irían prohibiendo cuanto no fuera realismo socialista.

Este volumen se publica en conjunción con la mayor exposición museística nunca dedicada al libro ruso de la vanguardia histórica. Incluye más de 600 reproducciones en color de libros y otros impresos, un ensayo que los sitúa en el contexto histórico de las publicaciones ilustradas modernas, estudios del libro antes y después de la Revolución de 1917, y otros textos adicionales. Una bibliografía internacional y unos extensos índices por artistas, autores, títulos de las obras en ruso y en español, así como por editores, hacen de la presente obra una de las fuentes de mayor autoridad y cobertura sobre el tema.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia The Museum of Modern Art, New York

DESCARGAR EL LIBRO EN PDF: http://moma.org/d/c/exhibition_catalogues/W1siZiIsIjMwMDMwMTg2NiJdLFsicCIsImVuY292ZXIiLCJ3d3cubW9tYS5vcmcvY2FsZW5kYXIvZXhoaWJpdGlvbnMvMTU1IiwiaHR0cDovL21vbWEub3JnL2NhbGVuZGFyL2V4aGliaXRpb25zLzE1NT9sb2NhbGU9ZW4iLCJpIl1d.pdf?sha=010e0d0f9438e14e

viernes, 10 de febrero de 2017

LA ROYAL ACADEMY DE LONDRES CELEBRA EL ARTE DE LA REVOLUCIÓN RUSA EN SU CENTENARIO


"Revolución: Arte Ruso 1917-1932"

La Real Academia de las Artes (RA) de Londres conmemora el centenario de la Revolución Rusa de 1917 con un amplio repaso al arte que surgió en ese periodo, desde la vanguardia de los comienzos hasta el realismo socialista impuesto por Stalin.

"Revolución: Arte Ruso 1917-1932", que se presentó hoy a la prensa y abrirá al público del 11 de febrero al 17 de abril, toma como referencia la gran exposición organizada en 1932 en el Museo Estatal Ruso de la entonces Leningrado (hoy, San Petersburgo) por el conocido crítico de arte Nikolái Púnin, que acabó muriendo en el Gulag.

Evocando esa muestra, el montaje de la RA quiere reflejar la variedad de arte, artistas y medios que aparecieron en esos primeros quince años después de la revolución mediante unas doscientas obras de creadores como Chagall, Kandinski o Malévich y Deineka, Mujina o Samojválov, algunas nunca antes expuestas en el Reino Unido.

"Representa ese único periodo en la historia del arte ruso en el que, durante quince años, las barreras cayeron y se abrieron grandes posibilidades para construir un nuevo arte proletario para el nuevo Estado soviético", declaró una de las comisarias, Natasha Murray.

Murray destacó que otra de las particularidades de ese periodo es que, además de óleos, se produjeron multitud de trabajos en fotografía, escultura o vídeo, lo que también plasma esta exposición, con interesantes filmaciones de propaganda revolucionaria y también del estalinismo.

Pósters, cerámica, tejidos o papeles pintados se combinan con pinturas en las seis salas que componen la exposición, separadas por temáticas que a su vez fusionan diferentes sensibilidades y estilos artísticos.

Así, en la sala bautizada como Saludo al Líder se explora el ascenso al poder de Lenin, que aparece como un Dios en "Insurrección" de Kliment Redko o en su ataúd en una obra de Kuzmá Petrov-Vodkin, junto con el advenimiento de Iósif Stalin, inmortalizado, por ejemplo, en un imponente retrato de Brodsky.

"Hombre y máquina" reúne obras sobre trabajadores de fábricas y fuertes campesinos, elevados a héroes proletarios cuyo esfuerzo físico había de transformar la sociedad rusa.

Una recreación de "El Herrero" de Mayakovski, de 1921, aparece junto a una romántica fotografía tomada en 1928 por Arkadi Shaiket de la construcción del Centro telegráfico de Moscú o la maquinaria industrial captada por la cámara de Alexandr Ródchenko.

"El bolchevique", del artista discapacitado Borís Kustódiev, que muestra a un hombre gigante avanzando con la bandera roja entre la multitud, es la poderosa imagen que ilustra la muestra.

La sala "Valiente nuevo mundo" celebra la explosión cultural de la vanguardia encarnada por Kandinski, El Lisitski, Pável Filónov o Liubov Popova, el cineasta Serguéi Eisenstein -autor de "El Acorazado Potiómkin"- o el compositor Serguéi Prokófiev, pero recuerda que la innovación se vio truncada por un Estado cada vez más represor, como simbolizó la muerte del poeta Alexandr Blok en 1921.

"El destino de los campesinos" analiza el impacto de la colectivización del campo en la vida rural, con obras y vídeos de esforzados trabajadores de la tierra, y "Rusia eterna" expone trabajos que destilan nostalgia por tiempos pasados.

"Nueva ciudad, nueva sociedad" intenta captar la vida en las ciudades bajo la "nueva política económica" de Lenin en la década de 1920, y la sala "La utopía de Stalin" refleja a través de fotos, vídeos de desfiles y óleos sus grandes proyectos públicos y la oscura realidad de su visión.

Entre los puntos más destacados de la muestra figuran un espacio dedicado íntegramente a Malévich, donde una treintena de sus obras se disponen tal como se mostraron en la exhibición de 1932, y otro centrado en Kuzmá Petrov-Vodkin.

Junto a obras tan emblemáticas como "La Promenade" de Chagall o "Blue Crest" de Kandinski, la exposición londinense muestra también comunicados oficiales o tarjetas de racionamiento, en un intento de capturar la energía, dinamismo y contradicciones de ese periodo de la historia.

Fuente: EFE

'Campesinos' (1930), de Malévich

 Isaak Brodsky: «V. I. Lenin y Manifestación», 1919

Kuzma Petrov-Vodkin, Fantasía, 1925.
 
'Bolchevique' (1920), de Kustodiev

Alexander Deineka, 'Trabajadores textiles', 1927 

Wassily Kandinsky: «Cresta azul» (1917)

Andrey Golubev, Hilandera roja, 1930.
 

Kazimir Malevich, Dynamic Suprematism Supremus, c. 1915.

miércoles, 8 de febrero de 2017

EL MOMA CELEBRA EL CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE DE 1917 CON LA EXPOSICIÓN "UN IMPULSO REVOLUCIONARIO: EL NACIMIENTO DE LAS VANGUARDIAS RUSAS"


El museo de Nueva York se adelanta a todos y muestra 300 obras de arte creadas a partir de uno de los momentos históricos clave del siglo XX.

'Un impulso revolucionario: el nacimiento de las vanguardias rusas' destaca los avances artísticos del suprematismo, el constructivismo, la poesía, el teatro...

Hay piezas de 'urgencia revolucionaria' de los grandes creadores bolcheviques: Goncharova, Lissitzki, Malevich, Vladimir Maiakovski, Popova, Rodchenko...


Primera toma del poder político, económico y social protagonizada por el pueblo mismo —campesinos, obreros y soldados—, la Revolución Rusa de 1917 es uno de los momentos más trascendentes y apasionados de la historia contemporánea. El colapso de la dinastía despótica de los zares, que reinaban sobre un país inmenso, empobrecido, hambriento y gestionado según un modelo medieval de siervos y señores feudales, conmocionó al mundo y trajo, con el triunfo sobre el absolutismo, la extensión del comunismo como esperanza para los desheredados del mundo.

El centenario de la revolución bolchevique, de la que se cumple un siglo en 2017, desplegará conmemoraciones de todo signo. Pese al derrumbe final, tras la perestroika, de la confederación de repúblicas soviéticas marxistas de la URSS y la caída del Telón de Acero y los bloques oriental-capitalista y occidental-comunista, la revolución bolchevique, con el objetivo claro de extender el marxismo por el mundo, sigue despertando pasiones.

Visión panorámica

La primera institución en prologar la efeméride de 2017 es el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), que se adelanta al centenario proponiendo una visión panorámica sobre el arte de vanguardia que brotó con un empuje abrasivo al pairo de la revuelta.

A Revolutionary Impulse: The Rise of the Russian Avant-Garde (Un impulso revolucionario: el nacimiento de las vanguardias rusa) aprovecha los fondos propios de la pinacoteca —una de las mejores del mundo en arte de la época— para destacar los avances artísticos de las escuelas surgidas directamente de la revolución, como el suprematismo y el constructivismo, y los avances en poesía, teatro, cine y artes visuales, diseño gráfico y fotografía.

Las muchas formas del arte revolucionario

Con la habitual profesionalidad del museo, la exposición, que estará en cartel desde el 3 de diciembre al 12 de marzo, presenta una rica selección de obras en todos los medios de los años previos e inmediatos a la Revolución —el arco temporal va de 1912 a 1935—, creadas como "respuesta a las cambiantes condiciones sociales y políticas" del país. Las casi 300 piezas en exhibición "sondean y sugieren las muchas maneras en que una revolución puede manifestarse en un objeto artístico", dicen desde el MoMA.

En la exposición se pueden disfrutar obras —pinturas, fotos, cartelería, publicaciones, libros ilustrados, poemarios...— de todos los grandes "innovadores artísticos" que respondieron al ambiente de bullicio, libertad y grandes expectativas.

Parejas creativas

Hay piezas de, entre otros, Alexandra Exter, Natalia Goncharova, El Lissitzki, Kazimir Malevich, Vladimir Maiakovski, Liubov Popova, Alexandr Aleksandr Ródchenko, Olga Rozanova, Vladimir y Georgii Stenberg y Dziga Vertov. Entre ellos abundan las parejas creativas que eran a la vez sóviets, amantes y artistas, como los tándems de Goncharova y Mijaíl Lariónov, Varvara Stepánova y Ródchenko y Popova y Alexander Vesnin.

La censura siniestra del zarismo

Entre los artistas de vanguardia, sometidos hasta el derrocamiento del zar a una censura férrea y siniestra, los nuevos aires de libertad social y de pensamiento asociados al drástico cambio de régimen condujeron a una confluencia en proyectos de colaboración e integración de disciplinas. Desde la prerrevolución, la fertilidad artística fue notable y los logros de la generación de creadores aún asombran por radicalismo y valentía.

La revolución empapó todos los aspectos de la vida cotidiana La ideología de la revolución empapó todos los aspectos de la vida cotidiana, desde la economía a la educación. Los artistas más importantes de la época, de acuerdo con las directrices estatales, aplicaron tácticas de vanguardia para crear un trabajo propagandístico que fuera fácilmente comprensible para el público soviético en general, teniendo en cuenta que hablamos de un país que padecía cotas de analfabetismo de hasta el 80% de los ciudadanos.

Suprematistas y constructivistas

Entre las obras destacadas o curiosas de la muestra temática sobre arte bolchevique aparecen las iconoclastas pero espirituales pinturas de Malevich Suprematist Composition: Airplane Flying (1915) y Suprematist Composition: White on White (1918), y la serie de ocho cuadros del constructivista Rodchenko Non-Objective Painting no. 80 (Black on Black), lienzos totalmente negros que se presentaron como alternativa a los cuadros blancos del primero.

También pueden verse las construcciones espaciales y quinéticas en tres dimensiones presentadas en Moscú en 1921 en la exposición 5 x 5 = 25: An Exhibition of Painting (1921), que reunió obras del núcleo central constructivista —Rodchenko, Stepanova, Popova, Exter y Vesnin—. Entre 1919 y 1927, Lissitzki produjo una gran cantidad de pinturas, estampas y varios de los ejemplares de la serie de dibujos y estampas que llamó Proun, siglas en ruso para Proyecto para la Afirmación de lo Nuevo.

Fuente: 20minutos

'El vuelo de las formas', cuadro de Ivan Puni

Rayonism, Blue-Green Forest. 1913 Óleo sobre lienzo pintado por Natalia Goncharova en 1913

Memorial to Fallen Leaders. 1927 Fotomontaje de Gustav Klutsis para la cubierta de un libro

Pro eto. Ei i mne (About This. To Her and to Me),1923 Cubierta de un libro con foto y diseño de Aleksandr Rodchenko

Pioneer with a Bugle. 1930 Foto del 'padre' del constructivismo, Aleksandr Rodchenko

Symphony of a Big City. 1928 Fotomontaje de Vladimir y Georgii Stenberg

Lyubov Popova (Russian, 1889-1924). Untitled. c. 1916-17

Suprematist Composition: Airplane Flying. 1915 Cuadro 'suprematista' de Kazimir Malevich

Record. 1926 Fotomontaje del vanguardista soviética El Lissitzky

The Factory and the Bridge. 1913 Óleo de Olga Rozanova

Proun 19D. 1920 o 1921 Uno de los cuadros de Lissitzky de la serie 'Proyecto para la Afirmación de lo Nuevo'

jueves, 13 de octubre de 2016

"SUPREMATISMO Y REVOLUCIÓN. ARTE MODERNO Y POLÍTICA CONTEMPORÁNEA"

Kasimir Malevich, “Un inglés en Moscú”, 1913

ARTÍCULO DE JUAN JOSÉ GÓMEZ GUTIÉRREZ PUBLICADO EN LA REVISTA KRITERION, Nº 134, DE AGOSTO DE 2016

Este artículo examina la estética suprematista en relación con teorías políticas contemporáneas sobre la revolución y la transformación social. El punto de partida del suprematismo es la destrucción de la realidad objetiva como acto liberador. Aunque diversos autores contemporáneos del campo de la teoría política conciben el arte tcomo producción de sentimientos que actúan como puntos de partida de la acción y el compromiso. Ambas perspectivas se entrelazan en el concepto de ‘revolución’: la liberación de la representación totalitaria y la creación de una nueva sociedad.

DESCARGAR ARTÍCULO EN PDF: http://www.scielo.br/pdf/kr/v57n134/0100-512X-kr-57-134-0485.pdf

domingo, 5 de junio de 2016

"HISTORIA DE DOS CUADRADOS", DEL ARTISTA SOVIÉTICO EL LISSITZKY

Historia suprematista de dos cuadrados en seis construcciones
El Lissitzky
1922
Acuarela y lápiz
Museo de Arte Moderno de Nueva York

El Lissitzky creó en su arte suprematista diseños que afirmaban su pasión y apoyo a la Revolución Bolchevique.

La Historia de los dos cuadrados es un cuento infantil basado en dos cuadrados.

El texto nos introduce "Sobre 2 Cuadrados"



Aparecen los dos personajes en un primer cuadro, ya se nota el carácter activo de uno de los cuadrados y una intención por su parte debido a su inclinación y el énfasis logrado por el color rojo.



Los dos cuadrados se acercan a la tierra.



Y se encuentran con un caos negro.



El cuadrado rojo (revolucionario) choca con ese caos.



Y empieza a organizar un establecimiento sobre el cuadrado negro.



Creando así un nuevo mundo (mejor, más organizado) del cual el cuadrado negro termina huyendo.



Fuente: Sintaxis visual

martes, 1 de marzo de 2016

DRAMA Y EFERVESCENCIA EN LA VANGUARDIA RUSA



La Albertina de Viena muestra obras maestras de Chagall a Malevich

En ningún otro momento de la historia del arte proliferaron, con tal rapidez e intensidad, escuelas y asociaciones artísticas como en la década transcurrida entre 1910 y 1920, y cada uno de esos colectivos tuvo su propio programa, si bien todos se dirigieron a combatir tradiciones.

Uno de los escenarios de aquella gran efervescencia creativa de comienzos del siglo pasado fue Rusia, y a las obras maestras de grandes artistas de aquel periodo la Albertina vienesa les dedica hasta el 26 de junio la muestra “Chagall to Malevich. The Russian Avantgardes”, que incluye trabajos de Mikhail Larionov, Natalia Goncharova, Kazimir Malevich, Kandinsky o Marc Chagall, es decir, recorre el desarrollo dinámico de las vanguardias en el país desde el primitivismo al cubofuturismo y el suprematismo, y, en línea paralela, rastrea la evolución del expresionismo figurativo a la abstracción pura.

El objetivo de la muestra es que el público austriaco pueda experimentar las tensiones visuales inherentes a esta fase del arte ruso, que se nutrió de la influencia de vanguardias europeas como el fauvismo y el cubismo a través de trabajos de Van Gogh, Matisse, Picasso y Braque y que también incorporó rasgos del folclore y la tradición pictórica del país.

Buscando una pintura pura y una abstracción llevada al límite, los artífices del suprematismo (Kazimir Malevich, Ivan Kliun u Olga Rozanova) y los del constructivismo (El Lissitzky, Rodchenko) tuvieron en común con creadores figurativos que cultivaron formas más tradicionales (Marc Chagall, Boris Grigoriev, Pavel Filonov) su intento de romper, hasta allí donde pudieran, con el pasado; los primeros tratando de negarlo radicalmente, los segundos haciendo referencia a él.

Otro de sus propósitos claros fue alcanzar una síntesis entre el arte moderno de Europa Occidental y las expresiones folclóricas de la Oriental, generando en ese camino los movimientos artísticos independientes que antes mencionamos: neoprimitivismo, rayonismo, cubofuturismo, suprematismo y constructivismo.

En ocasiones, el estalinismo sofocó sus manifestaciones; otras veces orientó a sus creadores hacia el realismo socialista.

La mayor parte de los artistas ligados a estas tendencias tomaron fuerza en sus posiciones de vanguardia cuando Lenin inició la revolución de 1917 e identificó al partido comunista como “vanguardia de la clase obrera”. Muchos recibieron con entusiasmo los postulados bolcheviques, contemplándose a sí mismos como innovadores futuristas: fue el caso de Larionov, Goncharova, Malevich, Popova, Exter, Chagall, Kandinsky, Lissitzky y Rodchenko.

La caída de las vanguardias coincidió con la llegada de Stalin al poder en 1924, que fue precedida por la emigración de Chagall a París y de Kandinsky a Weimar, para formar parte de la Escuela Bauhaus, a inicios de los años veinte.

En 1932 aquella primera unión simbólica entre el estado soviético y las vanguardias llegó definitivamente a su fin: los grupos y organizaciones que no comulgaran con el realismo socialista fueron obligados a disolverse. El suprematismo de Malevich fue condenado como una degeneración formalista, se cerraron sus exposiciones y muchos artistas fueron detenidos o perseguidos.

La utopía de una nueva sociedad que en el 17 fue acogida con euforia y la puesta en marcha de un espíritu artístico vanguardista que pudiera extenderse a la vida cotidiana se derrumbó.

La exhibición de la Albertina ilustra la extraordinaria variedad de tendencias estéticas, lenguajes formales y teorías surgidas entonces, la llamada “simultaneidad de lo no silmultáneo” que mencionó Bloch, y también atiende a las actividades educativas que estos artistas iniciaron.

La muestra ha sido organizada en colaboración con el State Russian Museum de San Petersburgo.

Fuente: masdearte