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viernes, 24 de julio de 2026

"¿LA ARQUITECTURA SOVIÉTICA ES DEPRESIVA?" REPORTAJE SOBRE EL MODERNISMO SOVIÉTICO EN GEORGIA

¿La arquitectura soviética es DEPRESIVA?

Aunque generalmente se considere una arquitectura depresiva o, al menos, fea, el modernismo soviético encierra elementos muy interesantes en cada edificio. 

En este video, publicado en la página "Tras la historia", se recorren los edificios más emblemáticos de Tbilisi (Georgia) una ciudad con muchos ejemplos destacables de este estilo. Durante la URSS, la ciudad soviética se transformó siguiendo la arquitectura soviética. En este caso, se enseñan ejemplos de edificios modernistas soviéticos y se analizan las ideas principales de la planificación urbana soviética. 

Contenido: 

00:00 Introducción 

01:38 Ejemplos de la arquitectura modernista soviética 

11:19 Contexto histórico y características del urbanismo soviético 

15:40 Conclusiones  

lunes, 15 de septiembre de 2025

"HIMNO DE LA REPÚBLICA SOCIALISTA SOVIÉTICA DE GEORGIA", DEL COMPOSITOR COMUNISTA OTAR TAKTAKISHVILI

El Himno Estatal de la República Socialista Soviética de Georgia fue el himno de la RSS de Georgia desde 1946 a 1991. La música fue compuesta por Otar Taktakishvili, y la letra por Grigol Abashidze y Alexander Abasheli. La mención a Stalin, nativo de Georgia, fue quitada inmediatamente después de su muerte en el marco de la desestalinización impulsada por Nikita Jrushchov.

La RSS de Georgia lo reemplazó por "Dideba zetsit kurtheuls" en noviembre de 1990, himno que tenía la nación caucásica antes de que fuera absorbida para formar la RSFS de Transcaucasia.

Otar Taktakishvili (1924-1989) en georgiano ოთარ თაქთაქიშვილი o en cirílico Отар Васильевич Тактакишвили, nació en Tiflis el 27 de julio de 1924. Hijo de un noble de Abjacia y de una princesa de Georgia, Elizabeth Taktakishvili, tomó el nombre de la madre.

Empezó sus estudios musicales en la Escuela de Música de Tiflis y luego en el Conservatorio, graduándose en 1947. Luego siguió estudios de composición con el Profesor Barkhoudaryan hasta el año 1950.

Mientras estudiaba en el Conservatorio de Tiflis se afilió en la Unión de Compositores de Georgia a partir de 1945. Se convirtió en el autor del Himno Nacional de la República Socialista Soviética de Georgia. Entre 1944 y 1946 trabajó como director del Coro de la Radio de Georgia. Entre 1952 y 1956 fue el director artístico del Coro del Estado de la República Socialista Soviética de Georgia.

Desde 1947 fue Profesor de música coral, llegando a ser en 1952 maestro de polifonía e instrumentación, hasta conseguir entre 1962 y 1965 ser rector del Conservatorio, siguiendo como Profesor de Música desde 1966.

Muere el 21 de febrero de 1989 en Tiflis. Miembro del Partido Comunista desde 1951, fue nombrado Ministro de Cultura de Georgia entre 1965 y 1984. Recibió el Premio Lenin en 1982 por su ópera "El rapto de la luna" compuesta en 1977. También trabajó como director de orquesta, dirigiendo sus propias obras.

Letra original en español

Sé por siempre gloriosa, nuestra patria,
Eres una fragua inextinguible de héroes;
Le diste al mundo gran Stalin
Quien destruyó la esclavitud de las naciones.
Tu sueño se ha cumplido,
Por el bien de que sueño sangró:
Florece, nuestro hermoso país,
Exulta, la tierra georgiana.
Con la luz de octubre,
Lenin ha iluminado tus montañas
La sabiduría de Stalin te hizo victorioso
Te convirtió en un jardín soleado.
En la familia de los pueblos fraternos.
Se ha ganado una posición segura, regocíjate;
Florece, nuestro hermoso país,
¡Exulta, la tierra georgiana!
Su pensamiento, su espada y su coraje.
Brillan desde tiempos inmemoriales,
Ahora la generación forjada por el temperamento de Stalin
Tu grandeza, tu pacífico futuro
La bandera soviética
Brilla como el sol
Forece, nuestro hermoso país
¡Exulta, la tierra georgiana!

Versión post-estalinista en español

Sé gloriosa eternamente, nuestra patria,
Eres una fragua inextinguible de héroes;
Por la mente del Gran Partido,
Y la sabiduría de Lenin te ha resucitado.
Tu sueño se ha cumplido
Por el sueño que sangraste:
Una mano incansable de trabajo
Te llevó a florecer.
El resplandor de la bandera del Gran Octubre
Ha iluminado tus picos antiguos;
Libertad, coraje y valentía,
Te convirtió en un jardín soleado.
En la familia de los pueblos fraternos.
Has alcanzado grandes alturas,
Con amistad y fuerza nacional,
Triunfaste y triunfarás.
En un tiempo inmemorial distante
Tu pensamiento, tu espada, tu coraje.
La generación del genio de Lenin forja
La grandeza y el sereno futuro de Georgia.
El sol del comunismo brilla
Sobre ti cada vez más brillante;
Alabado sea tu edad, mi Patria,
¡Mi tierra natal!

sábado, 2 de agosto de 2025

"PIROSMANI". PELÍCULA SOVIÉTICA SOBRE EL PINTOR GEORGIANO NIKO PIROSMANASHVILI

Título: Pirosmani
País: URSS
Año: 1969
Duración: 81 min.
Dirección: GIORGI SHENGELAIA
Guión: Erlom Akhvlediani, Giorgi Shengelaia.
Música: Nodar Gabunia, Vakhtang Kukhianidze.
Fotografía: Konstantin Apryatin, Dudar Margievi, Aleqsandre Rekhviashvili.
Intérpretes: Avtandil Varazi, Dodo Abashidze, Givi Aleqsandria, Spartak Bagashvili, Teimuraz Beridze, Kote Daushvili

«Tengo otras películas que amo mucho, pero la que es más importante para mí es ‘Pirosmani’. Cuando tocas a ‘Pirosmani’, me tocas a mí.
Expresa la vieja Georgia, no la Georgia de hoy»

(Giorgi Shengelaia)


El director moscovita de origen georgiano Giorgi Shengelaia (1937-2020) vio a algunos de sus contemporáneos sucumbir jóvenes bajo el yugo del sistema del cine soviético en tiempos de Iósif Stalin, cuya política cultural, denominada realismo socialista, marcó un rechazo a las vanguardias y a la libertad creativa en pos de un proyecto artístico unívoco de formas decimonónicas y carácter propagandístico. Pero Giorgi Shengelaia, próximo en espíritu a otros autores como Andrei Tarkovsky y Serguéi Paradzhánov (quien, igual que Shengelaia en 1961, dedicaría un documental a Niko Pirosmani), incluso después de la caída del dictador y su muro censor en 1953, y hasta de la llegada de la Perestroika en 1987, siempre se sintió fuera de sincronía con el mundo del arte moderno que él mismo había ayudado a crear.

La cineasta georgiana Russudan Glurjidze (House of Others, 2016), que durante su etapa estudiantil recibió clases de dirección de cine y guión impartidas por el también profesor Giorgi Shengelaia en la Universidad de Cine y Teatro Shota Rustaveli de Tbilisi, una de las universidades más importantes y antiguas del Cáucaso, recuerda con cariño sus enseñanzas. «En su opinión, los sueños siempre prevalecían sobre la rutina», dice Glurjidze. Aunque conservador con respecto a la tradición y la familia, Shengelaia fue un «rebelde e innovador» que alentó a sus alumnos a experimentar con valentía: «Lo primero que nos enseñó fue pensar sin autocensura, límites y dogmas. En nuestro primer año, apagó el sonido y nos dijo que si no entendía nuestras películas sin diálogo, no eran cine».



El mejor y más conocido filme de los catorce que dirigió (desde 1961 a 2005) el ocasionalmente actor Giorgi Shengelaia es, sin lugar a dudas, Pirosmani (1969). La pieza maestra de su arte, ganadora del premio Hugo de Oro en el Festival de Cine de Chicago del año 1974, es una representación serena, poética e idiosincrática de la vida adulta del gran pintor primitivista de Georgia, Niko Pirosmanashvili, más conocido como Niko Pirosmani, el cual sólo se hizo famoso tras su muerte, pese a que antes ya gozaba de cierta popularidad local (en la película encarnado por el bressoniano actor no profesional Avtandil Varazi, casualmente también pintor en la vida real). Nacido en 1862 en el seno de una familia campesina y de origen humilde en el pueblo de Mirzaani, en la región montañosa de Kakheti, y pronto huérfano, Niko fue un hombre solitario cuya desoladora existencia estuvo marcada por la pobreza, la incomprensión, el talento innato para pintar y una triste historia de amor.

Se sabe que Pirosmani se enamoró instantáneamente de la bailarina francesa Margarita al verla actuar en un restaurante con motivo de su visita a Tbilisi (momento que aparece retratado brevemente en la cinta). Niko vendió inmediatamente todas sus pertenencias, incluida su casa, para comprar todas las flores de la ciudad y enviarlas a Margarita como muestra de su amor. La gente decía que Margarita le dio al artista su primer y último beso. Desafortunadamente, varios días después la bailarina abandonó Georgia acompañada de un admirador rico. A partir de entonces, Pirosmani vivió en una pequeña habitación bajo las escaleras de un edificio ruinoso de Tbilisi. Su única fuente de ingresos, que apenas le alcanzaba para comprar pintura, eran sus cuadros que vendía muy baratos (Niko no creía en su obra pictórica) y los trabajos que realizaba como albañil o pintando las paredes de las tabernas, que a cambio le daban comida y bebida. El georgiano al que nadie enseñó a pintar y nunca supo de su grandeza, acabó muriendo en la más absoluta miseria aquejado de alcoholismo y desnutrición en al año 1918. Actualmente su obra es costosa y conocida en todo el mundo.



Pirosmani no es un biopic convencional ni un encadenamiento lineal o cronológico de acontecimientos, sino que está compuesto por retazos vitales del legendario pintor, momentos éstos que se alternan con otros en los que dos expertos en arte admiran sus cuadros y, en cierto sentido, tratan de recomponer las piezas de su biografía. Shengelaia presenta a Pirosmani como el artista inadaptado y torturado por excelencia de antaño, como un monje llamado a crear y condenado a sufrir a manos de una sociedad banal y pragmática que se burla de él y no es capaz de entender su estilo de vida bohemio, su forma de pintar ajena a los cánones y su nulo interés por el negocio del arte. Fiel a sus principios, el pintor decía: «Seguiré haciendo como hasta ahora: arar y sembrar. Nunca he tenido ni tendré amos. Cuando sentía deseos de pintar, pintaba». Además de enseñar muchas de las pinturas del artista, la película se impregna de su esencia y parece encarnarlas, lo que tiene sentido conociendo que en Georgia el arte es un asunto familiar y que Shengelaia, que no era una excepción, pasó su infancia escudriñando los cuadros de Pirosmani que veía cada vez que visitaba con sus padres la casa de sus amigos intelectuales. Más tarde, estudiando en la escuela de cine VGIK de Moscú con el pionero del montaje Dovzhenko, Shengelaia decidió «encontrar un modo de dar forma a estos recuerdos de la infancia».

La cinta de Shengelaia, pues, se construye a partir de una sucesión de cuadros similares a los que pintaba Pirosmani, cuyo estilo, cercano al arte naif e incardinado en el primitivismo, privilegia las formas sencillas, los motivos folclóricos georgianos y el retrato de gente común y animales. Muchos planos son aquí una reproducción fiel y elaborada de la obra de Pirosmani, y los que no lo son mantienen su composición y tratamiento cromático. Esta puesta en escena marcadamente pictórica y teatralizada destaca por la atención al detalle y la disposición muy pensada de personajes y elementos dentro del marco, los cuales permanecen quietos o se mueven, como la cámara, muy lentamente. Por su parte, la excepcional y apagada fotografía en tonos pastel, unida al magnífico uso de las localizaciones interiores y al aire libre y del vestuario y atuendos típicos, ayudan a reflejar de manera muy hermosa y realista la vida rural y el carácter del pueblo georgiano de principios del siglo XX, dejando traslucir el amor que sentía el director por la tierra de sus orígenes y sus tradiciones, además de por su legado artístico.



Pirosmani muestra sensiblemente un modo diferente de entender el arte, la vida y el mundo a través de la figura del enigmático pintor Niko Pirosmanashvili, un modo de entender que en algunos aspectos se asemeja al pensamiento del propio Giorgi Shengelaia. Una película melancólica y de belleza primitiva, realizada con óptica de autor y en las antípodas de la pretenciosidad, que se vanagloria de ser uno de los tesoros mejor guardados del cine soviético de raíz caucásica y, a la vez, uno de los biopics más extraños y fabulosos del cine universal.


«No puedo entender cómo reaccionarían Sócrates o Platón ante las computadoras»

(Giorgi Shengelaia)

Fuente: El Hombre Martillo 

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

martes, 24 de junio de 2025

"PALESTINA", DEL COMPOSITOR COMUNISTA OTAR TAKTAKISHVILI

 Imagen: Poster "Gloria al pueblo soviético", Abu Manu, 1987.

"PALESTINA", DEL COMPOSITOR OTAR TAKTAKISHVILI, CON LETRA DE IRAKLI ABASHIDZE 

Una canción escrita desde la perspectiva de Shota Rustaveli, poeta georgiano cuyo último refugio fue Palestina, donde murió en Jerusalén y permanece hasta nuestros días. Durante la era soviética, Rustaveli se convirtió en una especie de héroe nacional, y sus obras fueron traducidas a idiomas de todo el Bloque del Este. Su lugar de descanso final en Palestina también proporcionó un vínculo adicional entre la Unión Soviética y la lucha de liberación palestina, con quienes compartían estrechos vínculos.

Otar Taktakishvili (1924-1989) en georgiano ოთარ თაქთაქიშვილი o en cirílico Отар Васильевич Тактакишвили, nació en Tiflis el 27 de julio de 1924. Hijo de un noble de Abjacia y de una princesa de Georgia, Elizabeth Taktakishvili, tomó el nombre de la madre.

Empezó sus estudios musicales en la Escuela de Música de Tiflis y luego en el Conservatorio, graduándose en 1947. Luego siguió estudios de composición con el Profesor Barkhoudaryan hasta el año 1950.

Mientras estudiaba en el Conservatorio de Tiflis se afilió en la Unión de Compositores de Georgia a partir de 1945. Se convirtió en el autor del Himno Nacional de la República Socialista Soviética de Georgia. Entre 1944 y 1946 trabajó como director del Coro de la Radio de Georgia. Entre 1952 y 1956 fue el director artístico del Coro del Estado de la República Socialista Soviética de Georgia.

Desde 1947 fue Profesor de música coral, llegando a ser en 1952 maestro de polifonía e instrumentación, hasta conseguir entre 1962 y 1965 ser rector del Conservatorio, siguiendo como Profesor de Música desde 1966.

Muere el 21 de febrero de 1989 en Tiflis. Miembro del Partido Comunista desde 1951, fue nombrado Ministro de Cultura de Georgia entre 1965 y 1984. Recibió el Premio Lenin en 1982 por su ópera "El rapto de la luna" compuesta en 1977. También trabajó como director de orquesta, dirigiendo sus propias obras.

sábado, 7 de junio de 2025

"EL ÁRBOL DE LOS DESEOS", PELÍCULA SOVIÉTICA SOBRE LA VIDA PRERREVOLUCIONARIA DEL PUEBLO GEORGIANO

Título original Natvris khe
Año 1976
Duración 107 min.
País Unión Soviética
Dirección Tengiz Abuladze
Guion Tengiz Abuladze, Rezo Inanishvili.
Historias: Georgi Leonidze
Reparto Lika Kavjaradze, Soso Jachvliani, Erosi Mandjgaladze, Giorgi Gegechkori, Kote Daushvili, Sofiko Chiaureli, Kakhi Kavsadze, Otar Megvinetukhutsesi, Zaza Kolelishvili, Sesilia Takaishvili, Ramaz Chkhikvadze
Música Jakob Bobokhidze, Bidzina Kvernadze
Fotografía Lomer Akhvlediani
Sinopsis El árbol de los deseos es una película georgiana de 1976 basada en una serie de cuentos de Giorgi Leonidze. La historia transcurre en una aldea transcaucasiana en los primeros tramos del siglo XX previos a la Revolución Rusa. Es una aldea rural detenida en el tiempo, sometida a un sistema de costumbres tan cruel como primitivo, en el que se paga un alto precio por defender el amor o el derecho a soñar. 

La película, dirigida por Tengiz Abuladze , es la segunda de su trilogía, que también incluye "La Súplica" y "Arrepentimiento" .

Un retrato episódico, casi fabuloso, de la vida en un pueblo georgiano justo antes de la Revolución rusa, basado en relatos de Giorgi Leonidze. El inminente clima turbulento presagia un caos mayor en el horizonte, mientras la posibilidad de inestabilidad política y derramamiento de sangre flota en el aire, al tiempo que la liberadora perspectiva de borrar un presente estancado y renovar el mundo embriaga a idealistas y soñadores, que ya intuyen la llegada de la revolución.

Un matrimonio concertado desbarata el futuro de Marita (Lika Kavzharadze) después de que su familia considere que el hombre al que ama, Gedya (Soso Jachvliani), es demasiado pobre para ser un buen partido. Sus votos matrimoniales no pueden separar a los enamorados, ni siquiera a riesgo de la desgracia y el castigo.

En el pueblo confluyen personajes antológicos, como el ya mencionado, revolucionario, que va predicando sus ansias de liberación y de progreso, la mujer que se aleja del modelo de mujer y que no duda en coquetear y mostrar sus encantos sin importarle las críticas, el tío Tkitskore, una especie de cacique que gobierna el lugar y que es perfecto símbolo del yugo que ejercen esas costumbres ancestrales, los dos sacerdotes corruptos que muestran el carácter anticlerical de la película; donde importa mas obrar un falso milagro que ayudar al que lo necesita...

Un caballo blanco moribundo en un campo de amapolas rojo escarlata y otras imágenes impactantes infunden a la película una apreciación casi animista del mundo natural como un entorno que refleja holísticamente y encarna espiritualmente el destino y los estados de ánimo de los aldeanos y su época. 

La película también destaca el interior de los hogares georgianos prerrevolucionarios y el ritmo pausado de la vida rural.  

Abuladze nació en 1924 en Kutaisi, una de las ciudades más antiguas de Europa, fundada mucho antes de la Edad Media, cuando fue la primera capital de Georgia. Estudió dirección teatral en Tbilisi y cine en la escuela VGIK de Moscú, antes de unirse a Georgia Film Studios como director, haciendo películas profundamente enraizadas en las historias y la vida de su tierra natal. Inicialmente colaboró ​​con otro director georgiano que llegaría a ser famoso, Rezo Chkheidze (su ópera prima de 1955, Magdana's Donkey , fue premiada en Cannes). Como cineasta que trabajaba dentro de las rigurosas restricciones ideológicas de la Unión Soviética , Abuladze se unió al Partido Comunista y fue nombrado Artista del Pueblo de la URSS en 1980, pero se alineó con el impulso por una mayor libertad de expresión defendido por Mijaíl Gorbachov cuando el reformista llegó al poder.

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

domingo, 17 de noviembre de 2024

"MONUMENTO A LA GLORIA", DEL ESCULTOR SOVIÉTICO GOGI OCHIAURI, EN TBILISI (GEORGIA)

 

Monumento a la Gloria 
Gogi Ochiauri 
Escultura de bronce
1981
Parque Vake (Tbilisi)

Entre las numerosas estatuas monumentales de Gogi Ochiauri destaca el Monumento a la Gloria de la Segunda Guerra Mundial en el parque Vake de Tbilisi, antes conocido como Parque de la Victoria, cuyo conjunto fue diseñado por los arquitectos V. Alexi-Meskhishvili y K. Nakhutsrishvili.

El conjunto escultórico del Monumento a la Gloria estaba originalmente dedicado a la memoria de los soldados soviéticos que habían muerto en la Segunda Guerra Mundial, pero hoy está dividido en dos partes: la estatua de bronce de 18 metros de la Madre del Lugar, que representa a una mujer que levanta los brazos y sostiene una bandera, así como una rama con hojas de roble, se encuentra en el Parque Vake, su lugar original, pero las figuras de los soldados que custodian la Tumba del Soldado Desconocido, fueron trasladadas a Gori y hoy son conocidas como el Monumento a la Reconciliación Nacional. 

El torso femenino desmembrado con el nombre de “Restauración” al principio no fue aceptado por el público, pero pronto se convirtió en un símbolo de la Georgia de los años 90.

                                                Madre del Lugar del Monumento a la Gloria

martes, 10 de septiembre de 2024

ACADEMIA NACIONAL DE LAS CIENCIAS DE GEORGIA, EN TIFLIS

 

Este edificio, que sigue la tradición de la arquitectura monumental soviética, fue diseñado y construido inicialmente para el fideicomiso Gruzugol según el diseño ganador de Mijaíl Chkhikvadze y Konstantín Chkheidze en 1946. Sin embargo, más tarde se decidió que aquí se ubicaría el Presídium de la Academia Nacional de Ciencias de la República Socialista Soviética de Georgia, que fue fundada el 10 de febrero de 1941

El edificio da en parte a la avenida Shota Rustaveli y en parte a la plaza Shota Rustaveli, donde se encuentra la Casa del Cine. Este lado del edificio se completó por decisión de la Unión de Cinematógrafos de la URSS en 1953.

El edificio está coronado por una torre de cincuenta y cinco metros de estilo nacional. La parte superior de la torre, marcada por un cinturón, está abierta con un alto arco de medio punto y termina con un friso escalonado. Encima de él hay un alto mirador coronado por una aguja.

A la hora de relacionar la torre con el conjunto del edificio, los autores del proyecto apostaron por una armonía de proporciones entre la torre y las masas horizontales. Como la percepción frontal del edificio (se refiere a la fachada principal que da a la avenida) es prácticamente imposible, se prestó especial atención a la relación entre los fragmentos de la propia torre, ya que esta siempre ha desempeñado un papel importante en el edificio. Se va suavizando gradualmente de abajo hacia arriba. Su conjunto se divide en grandes huecos verticales.

Todo el edificio está revestido con toba de color rosa dorado de Bolnisi. La base y las columnas del arco están revestidas con granito gris oscuro ligeramente verdoso de Borjomi.



 Murales del vestíbulo del edificio de la Academia Nacional de las Ciencias de Georgia

  



jueves, 29 de agosto de 2024

CINE RUSTAVELI, EN TIFLIS, OBRA DEL ARQUITECTO SOVIÉTICO NIKOLAI SEVEROV, CON ESCULTURAS DE VALENTIN TOPURIDZE Y SHOTA MIKATADZE

 

El cine Rustaveli en Tiflis se construyó en 1939 en el emplazamiento de la antigua iglesia Hauptwacht y Kaloubni, en la Avenida Rustaveli. Esta vía es conocida como el corazón de la capital georgiana por sus numerosos edificios culturales y gubernamentales, como el Teatro Shota Rustaveli, el Parlamento de Georgia y el Cine Rustaveli. Al ser una de las primeras estructuras de Tiflis concebida originalmente como cine, su arquitectura refleja debidamente esta función. Aunque en la época soviética se construyeron muchas otras salas de cine en Tiflis, el Cine Rustaveli es el único que sigue funcionando como tal.

La majestuosa estructura fue diseñada por el arquitecto Nikolai Severov, que también construyó el Museo Nacional de Georgia. Se trata de un edificio postconstructivista, decorado con elementos arquitectónicos clasicistas pero con las características de la arquitectura estalinista. El postconstructivismo se desarrolló en la URSS en la década de 1930 y se generalizó rápidamente, lo que dio lugar a la transición del constructivismo a la arquitectura estalinista, representada en el Cine Rustaveli. El edificio del cine es famoso en Tiflis por sus esculturas de Valentin Topuridze y Shota Mikatadze: el lado que da a la Avenida Rustaveli está decorado con destacadas esculturas de una agricultora colectiva, un obrero y dos atletas, mientras que desde la calle Purtseladze se ve la estatua de un escalador.

En 1988, el Cine Rustaveli fue declarado monumento del patrimonio cultural por su papel en la historia de Tiflis. En la década de 1970 se llevaron a cabo reformas, seguidas de una reconstrucción estilística del interior a finales de la década de 1990. Fue entonces cuando el vestíbulo y los pisos superiores se reconvirtieron para desempeñar un papel multifuncional. El Cine Rustaveli en Tiflis se cerró para una nueva reconstrucción en julio de 2018, y actualmente se están llevando a cabo amplios planes para restaurar sus columnas, techos, escaleras y el exterior con sus queridas esculturas.





 


lunes, 24 de julio de 2023

SINFONÍA Nº 2, DEL COMPOSITOR COMUNISTA OTAR TAKTAKISHVILI, SOBRE TEMAS FOLCLÓRICOS DE LA REPÚBLICA SOVIÉTICA DE GEORGIA

SINFONÍA Nº 2, DE OTAR TAKTAKISHVILI,

La “Sinfonía Nº 2 en do menor" fue compuesta en 1953, siendo grabado en 1957 para el sello Melodiya, interpretada por la Orquesta Sinfónica del Estado de la URSS dirigida por Konstantin Ivanov. El famoso director Yevgeny Svetlanov la interpretó en 1992, demostrando su admiración por la obra.

El primer movimiento, andante, empieza con notas trágicas que nos conducen al primer tema de carácter épico. Un nuevo tema con un carácter intensamente lírico se presenta a continuación. La música se inspira en el folclore de Georgia. El desarrollo muestra el ardor juvenil mediante un brillante lirismo y un dramatismo épico.

El segundo movimiento, vivo, corresponde al scherzo. Se citan dos canciones folclóricas de Georgia, "Afilo mi hoz" y "Mañana", junto con los ritmos de danzas populares. Una clara pausa separa el trío interpretado por la cuerda en pizzicato. Luego se reanuda el scherzo.

El tercer movimiento, adagio, es de carácter romántico. Una amplia melodía de carácter trágico se desarrolla a partir de su presentación de un modo diáfano. El tema va ganando amplitud dramática en el estilo heredado de los grandes maestros rusos. En la parte central del movimiento aparece una expresión de nostalgia. Luego aumenta la tensión dramática, con la intervención de las trompas, hasta terminar con el tema principal interpretado de un modo lírico transparente.

El último movimiento, allegro molto, empieza con un tema épico de carácter festivo. La trompeta en sordina nos presenta un segundo tema bastante jovial. El uso de los instrumentos de viento le da un especial esplendor. Una brillante coda termina la sinfonía.

La sinfonía está escrita en un estilo clásico melódico aproximándose más a las obras de Miaskovsky que al modernismo de Shostakovich. Nos presenta un conflicto dramático interpretado mediante temas heroicos y épicos, basados parcialmente en la música de Georgia.

Otar Taktakishvili (1924-1989) en georgiano ოთარ თაქთაქიშვილი o en cirílico Отар Васильевич Тактакишвили, nació en Tiflis el 27 de julio de 1924. Hijo de un noble de Abjacia y de una princesa de Georgia, Elizabeth Taktakishvili, tomó el nombre de la madre.

Empezó sus estudios musicales en la Escuela de Música de Tiflis y luego en el Conservatorio, graduándose en 1947. Luego siguió estudios de composición con el Profesor Barkhoudaryan hasta el año 1950.

Mientras estudiaba en el Conservatorio de Tiflis se afilió en la Unión de Compositores de Georgia a partir de 1945. Se convirtió en el autor del Himno Nacional de la República Socialista Soviética de Georgia. Entre 1944 y 1946 trabajó como director del Coro de la Radio de Georgia. Entre 1952 y 1956 fue el director artístico del Coro del Estado de la República Socialista Soviética de Georgia.

Desde 1947 fue Profesor de música coral, llegando a ser en 1952 maestro de polifonía e instrumentación, hasta conseguir entre 1962 y 1965 ser rector del Conservatorio, siguiendo como Profesor de Música desde 1966.

Muere el 21 de febrero de 1989 en Tiflis. Miembro del Partido Comunista desde 1951, fue nombrado Ministro de Cultura de Georgia entre 1965 y 1984. Recibió el Premio Lenin en 1982 por su ópera "El rapto de la luna" compuesta en 1977. También trabajó como director de orquesta, dirigiendo sus propias obras.

Fuente: Historia de la Sinfonía

viernes, 7 de julio de 2023

SINFONÍA Nº 1 ("SINFONÍA DE JUVENTUD"), DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO OTAR TAKTAKISHVILI, PREMIO STALIN EN 1951

La “Sinfonía Nº 1 en la menor" (Sinfonía de Juventud) fue compuesta en 1949 en la época de sus estudios de composición en el Conservatorio de Tiflis. Es una composición clásica escrita en cuatro movimientos. Se estrenó el mismo año en Tiflis. Recibió en 1951 un Premio Stalin.

La sinfonía fue grabada en 1954 interpretada por la Orquesta Sinfónica de la Radio de Moscú dirigida por Odyssey Dimitriadi, para el sello estatal Melodiya.

El primer movimiento, andante, empieza con unas notas solemnes que anteceden al primer tema de carácter melódico con cierto aire rítmico oriental. El segundo tema siguiendo los cánones de la composición clásica es lírico, una melodía lenta al estilo de Rimsky Korsakov. Después de una breve pausa empieza la sección de desarrollo basada en los temas anteriores. El correspondiente clímax nos conduce a la adecuada recapitulación, todo realizado mediante la adecuada forma académica.

El segundo movimiento, andante, es el movimiento lento de la sinfonía. Se basa en un tema amplio con cierto carácter folclórico oriental. La melodía se repite en diversas orquestaciones. La madera toma relevante importancia mediante sus solos. Después de llegar a su máxima expresión la música regresa a la tranquilidad inicial siguiendo una estructura en forma de puente.

El tercer movimiento, allegro scherzando, presenta un animado tema rítmico en forma de danza popular. La sección correspondiente al trío está formada por una melodía de aire oriental confiada a la madera. Luego se retorna al tema rítmico inicial.

El último movimiento, moderato, empieza de modo solemne presentando un tema amplio de carácter épico. El segundo tema es más dinámico pero continuando el carácter triunfalista. Los temas se desarrollan, llegando a un máximo de entusiasmo en forma de un solemne himno, el tipo de música empleado para las exaltaciones soviéticas.

Un trabajo de juventud siguiendo las líneas clásicas establecidas por los dirigentes soviéticos, el realismo socialista. Unas líneas melódicas sencillas, sin ninguna aportación de tipo modernista.

Otar Taktakishvili (1924-1989) en georgiano ოთარ თაქთაქიშვილი o en cirílico Отар Васильевич Тактакишвили, nació en Tiflis el 27 de julio de 1924. Hijo de un noble de Abjacia y de una princesa de Georgia, Elizabeth Taktakishvili, tomó el nombre de la madre.

Empezó sus estudios musicales en la Escuela de Música de Tiflis y luego en el Conservatorio, graduándose en 1947. Luego siguió estudios de composición con el Profesor Barkhoudaryan hasta el año 1950.

Mientras estudiaba en el Conservatorio de Tiflis se afilió en la Unión de Compositores de Georgia a partir de 1945. Se convirtió en el autor del Himno Nacional de la República Socialista Soviética de Georgia. Entre 1944 y 1946 trabajó como director del Coro de la Radio de Georgia. Entre 1952 y 1956 fue el director artístico del Coro del Estado de la República Socialista Soviética de Georgia.

Desde 1947 fue Profesor de música coral, llegando a ser en 1952 maestro de polifonía e instrumentación, hasta conseguir entre 1962 y 1965 ser rector del Conservatorio, siguiendo como Profesor de Música desde 1966.

Muere el 21 de febrero de 1989 en Tiflis. Miembro del Partido Comunista desde 1951, fue nombrado Ministro de Cultura de Georgia entre 1965 y 1984. Recibió el Premio Lenin en 1982 por su ópera "El rapto de la luna" compuesta en 1977. También trabajó como director de orquesta, dirigiendo sus propias obras.

Fuente: Historia de la Sinfonía

jueves, 17 de marzo de 2022

"LA GRAN AMISTAD", ÓPERA DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO VANO MURADELI QUE PROVOCÓ UNA FAMOSA DECLARACIÓN ESTATAL EL 12 DE FEBRERO DE 1948

"LA GRAN AMISTAD", ÓPERA DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO VANO MURADELI QUE PROVOCÓ UNA FAMOSA DECLARACIÓN ESTATAL EL 12 DE FEBRERO DE 1948

Vano Muradeli (1908-1970) en georgiano ვანო მურადელი o en cirílico Вано Ильич Мурадели, nació el 24 de marzo de 1908 en la ciudad georgiana de Gori, de padre armenio. Su nombre real era Ivan Ilich Muradov, derivado del de su padre Ilya Muradian.

Nacido en la ciudad de Gori, la misma en que nació Stalin, también cambió patrióticamente su apellido para auto identificarse como georgiano. Durante su juventud fue un ferviente estalinista.

La ópera "La Gran Amistad" se estrenó el 28 de septiembre de 1947 en el Teatro de la Opera de la ciudad de Donetsk en Ucrania, una ciudad donde actualmente se están enfrentando guerrilleros prorrusos, que buscan su independencia, con el ejército de Ucrania. Importante centro metalúrgico que en aquella época era conocido como Stalin, la ciudad del acero. El nombre Stalin cambiado en 1924 fue restablecido definitivamente en 1961 como Donetsk.

Stalin significa acero, en ruso сталь. Por ello se conoció como la ciudad del acero, lo cual concordaba con el apodo del famoso dictador soviético.

"La Gran Amistad" se estrenó en el Teatro Bolshoi de Moscú el 7 de noviembre de 1947, para celebrar el trigésimo aniversario de la Revolución de Octubre. El 5 de enero de 1948 Stalin acompañado por Andrei Zhdánov y otros dirigentes políticos fueron a escuchar una de las representaciones de la ópera.

La crítica contra la ópera de los soviéticos encabezados por el propio Stalin fue feroz. En primer lugar por su argumento. Presentaba a los rusos como enemigos de los Georgianos y de los habitantes de Osetia, algo que no faltaba a la verdad. Pero según los soviéticos aquello era históricamente falso. La verdad era que muchos chechenos y habitantes de Ingusetia habían sido deportados al final de la Segunda Guerra Mundial, por haber supuestamente colaborado con los nazis.

El mito oficial de "La Gran Amistad" entre todos los grupos étnicos de la URSS quedaba puesto en entredicho por el argumento de la ópera. Según la soprano Galina Vishnevskaya el argumento también comentaba entre líneas como el mejor amigo del dictador era llevado a la muerte, traicionando esta gran amistad.

Aparte del libreto, la música de la ópera también fue criticada por apartarse del folclorismo georgiano, tan apreciado por Stalin y caer en los defectos burgueses de la música europea occidental y americana o sea los métodos atonales y el jazz. Esto afectaba a todos los grandes compositores soviéticos de la época, como Shostakovich, Prokofiev, Khachaturian y Miaskovsky. El 10 de febrero de 1948 el Comité Central de la Unión Soviética redactaba su decisión en su famoso manifiesto, que por su interés traducimos a continuación.

La Opera de Muradeli: "La Gran Amistad"

Decisión del Comité Central (C.P.S.U.)

10 de febrero de 1948

El Comité Central (C.P.S.U.) opina que la ópera "La Gran Amistad", música de Vano Muradeli y libreto de G. Mdivani, representada en el Teatro Bolshoi de la U.R.S.S., para la celebración del trigésimo aniversario de la Revolución de Octubre, es una producción defectuosa, sin interés artístico, tanto en lo que se refiere a su música como a su argumento.

El principal defecto de la ópera reside, en primer lugar y como cosa más importante, en su música, que es inexpresiva y aburrida. "La Gran Amistad" no contiene ninguna simple melodía o tema que pueda ser recordado por la audiencia. Su música es discordante y falta de armonía, construida enteramente por disonancias y combinaciones de sonidos mal sonantes. Algunas partes de la partitura y algunas escenas, que buscan la melodía son de repente interrumpidas por ruidos disonantes, que son absolutamente extraños al oído normal humano y producen un efecto depresivo al espectador. No existe una conexión orgánica entre la música y los episodios representados en la escena. Las partes vocales de la ópera, corales, solos y conjuntos vocales dejan una impresión muy triste. El veredicto general es que no se han usado los valores potenciales, tanto de la orquesta como de los cantantes.

El compositor no se ha aproximado al mundo de las melodías folclóricas, a las canciones, a los motivos temáticos, a las danzas, que tan abundantemente se encuentran en las creaciones folclóricas de los pueblos de la U.R.S.S. y en particular entre los pueblos del norte del Cáucaso, donde transcurre la acción de la ópera.

En su deseo de alcanzar una "originalidad" falsamente concebida, Muradeli ignora y desestima las hermosas tradiciones y la experiencia de la ópera clásica y en particular de la ópera clásica rusa. Esta última se distingue por su rico contenido intrínseco, el peso y amplitud de sus formas melódicas, sus valores artísticos, su bello y claro idioma musical empleado, todo lo cual ha construido la gran Opera Rusa, que tiene sus raíces en la vida del pueblo, el mejor del mundo, un género amado y entendido por amplias secciones del pueblo.

"La Gran Amistad" quiere representar la lucha para lograr la supremacía del poder soviético y la amistad de los pueblos del norte del Cáucaso entre 1918 y 1920. Pero su narración es históricamente falsa y artificial, creando la incorrecta impresión de que algunos pueblos del Cáucaso como los georgianos y los habitantes de Osetia eran en aquella época hostiles al pueblo ruso. Esto es incorrecto históricamente, porque en aquella época en el norte del Cáucaso estaban únicamente los nacionalistas de Ingusetia y los chechenos que impedían el establecimiento de la amistad entre los pueblos.

El Comité Central considera que el defecto de la ópera de Muradeli es el resultado de haber tomado su autor el camino del formalismo, que es un camino falso y fatal para la obra creadora del compositor soviético.

El congreso de los trabajadores musicales soviéticos unido al Comité Central (C.P.S.U.) ha demostrado que el defecto de la ópera de Muradeli no es un caso aislado, pues se encuentra íntimamente asociado al insatisfactorio estado actual de la música soviética, con el hecho de que las tendencias formalistas han ganado importancia entre los compositores soviéticos.

Ya en 1936, en relación con la ópera de Dmitri Shostakovich "Lady Macbeth del condado de Minsk", el órgano del Comité Central (C.P.S.U.), en su periódico Pravda, había criticado ampliamente las distorsiones formalistas y antipopulares de las obras de Shostakovich, mostrado su efecto pernicioso y peligroso sobre el desarrollo futuro de la música soviética. El diario Pravda que publicó el artículo sobre las directrices del Comité Central formulaba claramente lo que el pueblo soviético esperaba de sus compositores.

A pesar de estas declaraciones y de las directivas marcadas por el Comité Central en sus decisiones publicadas en los periódicos Zvezda y Leningrad, el film "Vida Resplandeciente", los repertorios dramáticos y las medidas tomadas para su implantación, no se ha efectuado ningún cambio en el reino de la música soviética. El trabajo satisfactorio de algunos compositores soviéticos creando nuevas canciones, que han alcanzado una gran audiencia entre el pueblo, música para el cine, etc., no ha alterado el estado general del asusto. La actual posición es particularmente insatisfactoria en el campo de la sinfonía y de la música operística. Esto se refiere a compositores que se han adherido a la antipopular tendencia formalista, cuya acción se ha consumado en las obras de Dmitri Shostakovich, Sergei Prokofiev, Aram Khachaturian, V. Shebalin, G. Popov, N. Miaskovsky y otros.

Distorsiones formalistas y tendencias antidemocráticas alienas al pueblo soviético y a sus gustos artísticos, se hacen especialmente evidentes en la música de estos compositores. Las formas características de esta música son la negación de los principios básicos de la música clásica, apoyando la atonalidad, la disonancia y los sonidos discordantes, con lo cual suponen que representan al "progreso" y a la "novedad" en el desarrollo de las formas musicales, renunciando a los principios fundamentales de la composición musical, como son la melodía y teniendo una preferencia por las combinaciones confusas, neuropatológicas, que llevan la música a una cacofonía, a una caótica conglomeración de sonidos. Este tipo de música recuerda mucho el espíritu de la música burguesa europea modernista contemporánea y a la americana, que es un reflejo de la decadencia de la cultura burguesa, significando una completa negación del arte musical, un callejón sin salida.

Un hecho fundamental de la tendencia formalista es también su renuncia a la música polifónica y a su canto, basado en la combinación simultánea y en el desarrollo de unas líneas melódicas independientes, dando preferencia a la música mono tonal, en unísono y al canto, muchas veces sin texto, que implica una violación de la armonía musical polifónica, característica de nuestro pueblo, lo cual nos conduce a un empobrecimiento y decadencia de la música.

Abandonando las más hermosas tradiciones de la música rusa y de la música clásica occidental y renunciando a estas costumbres como "obsoletas", "pasadas de moda" y "conservadoras", tomando en consideración un altivo desprecio para los compositores, que conscientemente se esfuerzan en dominar y desarrollar los métodos de la música clásica, contemplándolos como partidarios del "tradicionalismo primitivo" o sea imitadores de los maestros del pasado, muchos compositores soviéticos en su ansia de alcanzar una originalidad falsamente concebida, se han divorciado con su música de los requerimientos y de los gustos artísticos del pueblo soviético. Ellos mismos se han aislado dentro de un estrecho círculo de expertos y gourmets musicales, han degradado la importante función pública de la música, reduciendo su importancia, limitándola a la alimentación de los gustos pervertidos de los estetas de ideas individualistas.

La tendencia formalista en la música soviética ha incrementado, entre determinada clase de compositores soviéticos, un interés unilateral por las formas complejas de la música sinfónica instrumental sin utilizar texto y ha sido origen de una desdeñosa actitud hacia géneros musicales como la ópera, la música coral, la música popular para pequeñas orquestas, los instrumentos folclóricos, conjuntos vocales. etc.

Todo esto inevitablemente culmina con la ruptura de los fundamentos de la cultura vocal y de la artesanía dramatúrgica, con lo cual los compositores pierden su habilidad para escribir música para el pueblo. Prueba de ello se puede observar en el hecho de que no existe ninguna opera soviética compuesta en la época reciente, que sea comparable con las óperas clásicas rusas.

El divorcio de algunos trabajadores musicales soviéticos con el pueblo, ha sobrepasado el nivel alcanzado en la época en que se creía en la "teoría" de que muchos compositores contemporáneos soviéticos no eran comprendidos por el pueblo debido a la supuesta "inmadurez" del propio pueblo, que les impedía la apreciación de las composiciones musicales complejas. De acuerdo con esta "teoría", el pueblo aprendería a apreciar estas obras dentro de un centenar de años, y no había necesidad de preocuparse por el hecho de que algunas producciones musicales fracasaban en su función de atraer a la audiencia.  Esta teoría, absolutamente individualista y fundamentalmente antipopular, ha servido como un estímulo adicional para ciertos compositores y críticos musicales, para apartarse del pueblo, para no hacer caso del criticismo ofrecido por el público soviético y retirarse al interior de sus propios mundos, sus torres de marfil.

El estímulo de estos y similares puntos de vista está causando un gran daño al arte musical soviético. Una actitud tolerante frente a estos puntos de vista es equivalente a la creación de tendencias entre los representantes de la cultura musical soviética, que son ajenas a la misma, que conducen a un callejón sin salida en el desarrollo de la música, a la anulación del arte musical.

Las equivocadas tendencias antipopulares y formalistas de la música soviética pueden producir un fatal efecto en el aprendizaje y educación de los jóvenes compositores de nuestros conservatorios, entre ellos a los del Conservatorio de Moscú, donde las tendencias formalistas predominan y cuyo director es el camarada Shebalin. No se enseña a los alumnos el respeto a las hermosas tradiciones de la música clásica rusa y occidental, no se les enseña en el espíritu de amar el arte folclórico y las formas musicales democráticas. Las composiciones de muchos estudiantes de conservatorio no son más que una imitación ciega de la música de Shostakovich, Prokofiev y de otros.

El Comité Central se da cuenta del estado absolutamente intolerable de los asuntos referentes a la crítica de la música soviética, donde los adversarios de la música realista rusa y los partidarios de la decadente música formalista tienen un lugar dominante. Cada nueva producción de Prokofiev, Shostakovich, Miaskovsky y Shebalin es alabada por estos críticos como "una nueva victoria para la música soviética". Estos críticos glorifican el subjetivismo, el construccionismo, el individualismo extremo y la deliberada complejidad de esta música, dicho en otras palabras, alaban las cosas que deberían ser criticadas por ellos. En lugar de luchar para la destrucción de estos perniciosos puntos de vista y teorías que son extrañas a los principios del realismo socialista, los críticos musicales ayudan a difundir estos principios mediante descabelladas alabanzas y proclamando como compositores "progresistas" a los que siguen estas falsas ideas y métodos.

La crítica musical ha fracasado en su función de expresar la opinión del público soviético, la opinión del pueblo, convirtiéndose en el portavoz de los compositores individualistas. Impulsados por motivos personales de amistad, algunos críticos musicales han suplantado la crítica objetiva, basada en principios eternos, por el servilismo y la humillación debajo de los líderes del mundo musical, haciendo de ello una razón para glorificar cualquier cosa que produzcan.

Todo esto significa que los supervivientes de la ideología burguesa todavía no han sido eliminados de parte de los compositores soviéticos, y que estos supervivientes están siendo alimentados por la influencia actual de la decadente música occidental europea y americana.

El Comité Central concluye que este insatisfactorio estado del frente de la música soviética es el resultado de la política equivocada, seguida por el Comité de las Artes del Concejo de Ministros de la U.R.R.S. y por el Comité de la Organización de la Unión de Compositores Soviéticos.

El Comité de las Artes, liderado por el camarada Khrapchenko y el Comité de la Organización de la Unión de Compositores Soviéticos, liderado por el camarada Khachaturian, no han fomentado las tendencias realísticas en la música soviética. Los principios básicos de estas tendencias son la aceptación del progresivo e inmenso papel de la herencia clásica y en particular de las tradiciones de la escuela de música rusa, la utilización de esta herencia y su posterior desarrollo, la mezcla de altos estándares de contenido ideológico con la perfección artística de las formas musicales, la fidelidad y el realismo en la música, su profundo contacto orgánico con el pueblo, con su música y sus canciones, y finalmente una pericia altamente profesional unida a una simplicidad y accesibilidad de las composiciones musicales. En lugar de todo ello han sostenido efectivamente las tendencias formalistas que son alienas al pueblo soviético.

El Comité de la Organización de la Unión de Compositores Soviéticos se ha convertido en un instrumento de un grupo de compositores formalistas y se ha transformado en el centro principal de enseñanza de las distorsiones formalistas. Una rancia, atmósfera sofocante predomina en el Comité de la Organización. No existe un discurso creativo, los directivos oficiales del Comité y los críticos musicales agrupados alrededor de ellos muestran un descabellado orgullo por los productos anti realistas y modernistas que no merecen el menor soporte y en cambio miran como realizaciones secundarias, pasando de ellas y tratándolas con desprecio, a todas las obras de carácter realista que intentan continuar y desarrollar la herencia clásica. Muchos compositores que se auto alaban por su "innovación" y "super revolucionismo" en música, ingresan en el Comité de la Organización en soporte del más obstinado conservacionismo y son arrogantemente intolerantes sobre el más leve criticismo.

Desde el punto de vista del Comité Central, este estado de cosas y la actitud sobre las tareas de la música soviética que se han realizado en el Comité de las Artes y en el Comité de la Organización de la Unión de Compositores Soviéticos, no pueden ser toleradas por más tiempo, por ser perjudiciales para el desarrollo de la música soviética. Las necesidades culturales y los gustos artísticos del pueblo soviético han crecido extraordinariamente en los pasados años. El pueblo soviético espera de sus compositores la producción de música de elevado contenido ideológico y un alto estándar técnico en todos los géneros, ópera, sinfonía, música coral, canción popular y música de baile. En nuestro país los compositores disfrutan de oportunidades ilimitadas para su trabajo creativo, se les han ofrecido todas las condiciones para un florecimiento real de la cultura musical. Los compositores tienen unas audiencias desconocidas por cualquier compositor del pasado. Sería imperdonable para los compositores no aprovecharse de estas inmensas oportunidades y no dejar la dirección de sus esfuerzos creativos hacia el correcto camino del realismo.

El Comité Central, C.P.S.U., acuerda:

 1 - Condenar la tendencia formalista en la música soviética, como una tendencia antipopular que conduce en la práctica a la anulación de la música.

 2 - Dar instrucciones a la División de Propaganda y Agitación del Comité Central y al Comité de las Artes para certificar la posición del frente musical, la eliminación de los defectos indicados en este documento y asegurar el desarrollo de la música soviética por el camino del realismo.

 3 - El Comité Central llama a todos los compositores soviéticos a apreciar los altos requerimientos que el pueblo soviético establece para las obras musicales, descartando cualquier cosa que tienda al desprecio de nuestra música y dificulte su desarrollo, para lograr este progreso en su obra creativa que logrará un rápido restablecimiento de la cultura musical soviética, siendo productiva en todas las esferas del arte musical mediante significativas composiciones de alta calidad dignas del pueblo soviético.

 4 - Autorizar las medidas organizativas tomadas por los apropiados cuerpos del Partido y del Soviet para mejorar la posición en el campo de la música.

Traducción del texto original en inglés, con la siguiente referencia

"Decisiones del Comité Central C.P.S.U. sobre literatura y arte (1946-1948)

Casa Editorial en lenguajes extranjeros, Moscú, 1951, pág. 29-38

Después de la muerte de Stalin, con la Resolución del Comité Central del Partido Comunista del 28 de mayo de 1958, varias obras prohibidas fueron readmitidas en la Unión de Compositores, entre ellas su ópera "La Gran Amistad".

En 1960 Muradeli es nombrado secretario de la Unión de Compositores de Rusia y en 1968 secretario de la Unión de Compositores Soviéticos. Durante toda su vida fue un miembro activo del Partido Comunista. Esto se refleja en muchas de sus obras dedicadas a motivos políticos comunistas.

Muradeli muere el 14 de agosto de 1970 en la ciudad de Tomsk en Siberia, siendo luego enterrado en Moscú. 

Fuente: Historia de la Sinfonía

sábado, 27 de noviembre de 2021

"EL ASESINATO DEL GENERAL GRYAZNOV", DE IVANE PERESTIANI

Título original: Arsena Jorjiashvili
Año: 1921
Duración: 50 min.
País:  Georgia
Dirección: Ivane Perestiani
Guión:Shalva Dadiani, Ivane Perestiani
Fotografía:Aleqsandre Digmelovi (B&W)
Reparto: Mikheil Chiaureli, Ivane Perestiani, Alisa Qiqodze, Nino Dolidze, N. Yachmenev, Elisabed Cherqezishvili, Aleqsandre Imedashvili, Kote Miqaberidze, Valerian Gunia, Vaso Abashidze
Productora: Kinos Seqtsia, Kinos Seqtsia of Ministery of Education of Georgia
Sinopsis: En Tiflis, los trabajadores del ferrocarril a vapor se encuentran en huelga. Reciben también el apoyo de otras ramas de la industria. El gobierno no encuentra una solución al conflicto; y el general Griaznov pide una acción drástica contra los trabajadores, lo que finalmente se lleva a cabo durante una manifestación. Como consecuencia, el grupo de trabajadores decide asesinar a Griaznov.

De etnia griega, el nombre original de Ivane Perestiani era Giannis Nikolas Perestianis, y su padre se llamaba Nikolái Afanásievich Perestiani. Nació en Taganrog, en aquella época parte del Imperio ruso.

Su primera experiencia interpretativa fue como actor teatral en el Teatro de Taganrog bajo el nombre de Iván Nevédomov en 1886. Sus primeras actuaciones para el cine llegaron con los filmes de 1916 Grif stárogo bortsá y Zhizn za zhizn. Además, durante la Guerra Civil Rusa escribió los guiones de varios cortometrajes.

En 1920, Iván Perestiani se mudó a Tiflis, convirtiéndose en uno de los padres fundadores de la cinematografía de la República Socialista Soviética de Georgia. En 1921, dirigió el primer film histórico y revolucionario de la Georgia soviética, Arsén Jorjiashvili (El asesinato del General Gryaznov), en el cual interpretaba el papel de Ilarión Vorontsov-Dáshkov, el naméstnik del Virreinato del Cáucaso. El film mudo Tsiteli eshmakunebi (en ruso Krásnye dyavolyata), dirigido por él en 1923 a partir de la novela de Pável Blyajin, es considerado como uno de sus mejores trabajos como director.

Perestiani trabajó durante varios años con los estudios Odessa Film y Armenfilm, y finalmente volvió a Tiflis en 1939. Por su trabajo cinematográfico fue recompensado con tres condecoraciones y con el título honorario de Artista del Pueblo de la URSS en 1949.

Iván Perestiani falleció en Moscú, capital de la Unión Soviética, en 1959.

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO (ACTIVAR SUBTITULOS TRADUCIDOS AUTOMÁTICAMENTE EN YOUTUBE):

domingo, 29 de noviembre de 2020

"VIEJAS CANCIONES GEORGIANAS", DOCUMENTAL DEL DIRECTOR SOVIÉTICO OTAR IOSSELIANI

Título original: Dzveli qartuli simgera
Año: 1969
Duración: 20 min.
País: Unión Soviética (URSS)
Dirección: Otar Iosseliani
Guión: Otar Iosseliani
Fotografía: Temur Chohonelidze
Sinopsis: Allí donde los límites del documental etnográfico, musical y avant-garde se confunden, nace este cortometraje del director georgiano Otar Iosseliani. Con la severa voz de los cantos populares y clásicos como permanente telón de fondo, el autor filma con avidez, sin diálogos ni voz en off, a los pueblos y las gentes viviendo sus días en las montañosas entrañas de Georgia.
 
En sus ficciones, siempre hay un vaso de vino y una canción antigua para ambientar los pequeños momentos de goce de sus personajes. El documental Viejas canciones georgianas es todo un gozo de principio a fin, comienza con un brindis y termina en canción. Un coro de alaridos sin instrumentación mezclado con salmodias y melodías que provienen de las noches de los tiempos van trazando la pista sonora que el maestro nos ilustra con paso firme y poético. Así, nos enseña que dentro de las canciones antiguas hay un viejo hombre que afila su guadaña, una niña que mira desde el otro lado del tiempo, establos donde se esconde el secreto de los animales y montañas que tocan el cielo con sus nieves. 20 minutos de canción en blanco y negro, 20 minutos de estampas del ocaso que se aferran al viejo proverbio gerogiano: cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
 
Fuente: Punto de vista
 
VER DOCUMENTAL:

martes, 15 de octubre de 2019

"URBEX ROJA", SERIE DE ARTE TV DE 8 CAPÍTULOS SOBRE LA ARQUITECTURA ABANDONADA TRAS EL COMUNISMO

URBEX ROJA

La exploración urbana de las ruinas del comunismo


El 9 de noviembre de 1989, cae el Muro de Berlín. En Europa del Este, los grandes edificios del comunismo son saqueados y abandonados. Del sanatorio secreto de Stalin en Georgia al monumento Buzludja en Bulgaria, una exploración urbana en compañía de nostálgicos de la era soviética y apasionados de la arquitectura brutalista.



Conocida como la "pequeña Moscú", la antigua base militar de Wünsdorf, al este de Berlín, se convirtió en una ciudad fantasma tras la caída del Muro en 1989. Su estilo arquitectónico se remonta a la era imperial, pero antes del final de la Guerra Fría, esta "Ciudad Prohibida" era la guarnición soviética más importante en suelo alemán.



Símbolo y memorial del comunismo búlgaro, esta obra maestra de la arquitectura brutalista fue erigida en 1981, en medio de las montañas de los Balcanes, durante la presidencia de Todor Zhivkov. Tras haber sido destino de peregrinaciones místicas, con la descomposición del bloque soviético, el edificio cayó en el olvido.



Olvidado en una montaña croata, este monumento de acero fue construido entre 1974 y 1981 por orden del mariscal Tito para conmemorar el levantamiento del pueblo contra el fascismo en la antigua Yugoslavia.



En Georgia, la ciudad de Tskaltubo alberga el balneario favorito de Iósif Stalin. Entre los muros derruidos de este antiguo sanatorio, descansan las almas de los trabajadores soviéticos condecorados por el régimen: ruinas sublimes, testimonio apocalíptico de la era comunista.



En Tirana, el monumento de hormigón faraónico erigido en 1988 en honor al dictador albanés Enver Hoxha es hoy un mausoleo vacío. Tras la caída del régimen, el edificio fue saqueado. Entre sus arcadas, resuenan las voces de la población albanesa liberada del yugo del "Stalin de los Balcanes".



Inaugurado en 1981 por las autoridades soviéticas, el circo de Chisináu se asemeja a una cesta trenzada de hormigón. Un edificio de estilo brutalista en el corazón de la capital de Moldavia.



En el municipio serbio de Novi Beograd, el rascacielos Genex fue construido en 1977 para albergar la gran compañía yugoslava del mismo nombre, en pleno apogeo. Para muchos "el edificio más feo del mundo", este increíble rascacielos brutalista no deja a nadie indiferente.



Apodada la "mazorca de maíz" por su diseño brutalista, la torre Romashka fue construida en 1986 en Chisináu para dar cobijo a las familias moldavas que esperaban ser reubicadas.

Fuente: ARTE TV

miércoles, 29 de mayo de 2019

ARQUTECTURA SOVIÉTICA EN GEORGIA: UNA UTOPÍA COMUNISTA

Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Sede central del Banco de Georgia (antiguo Ministerio de Construcción de Autovías), de George Chakhava, Zurab Jalaghania y Temur Tkhilava (1975). Tbilisi. Fotografía: Roberto Conte.

Georgia, a pesar de su pequeño tamaño, siempre fue un lugar con especial relevancia para la desaparecida URSS. En primer lugar, por su posición estratégica a medio camino entre Europa y Asia, y desde un punto de vista más sentimental, por ser el lugar de nacimiento de Joseph Stalin. Convertida en estado soberano en 1991, su pasado comunista ha desaparecido casi por completo como si se tratara de un mal sueño, aunque por suerte para Roberto Conte y Stefano Perego, su arquitectura soviética aún sobrevive.

Especializados en fotografía arquitectónica, estos dos italianos han capturado con su cámara un sinfín de edificios por todo el mundo, sintiendo especial fascinación por la bella decadencia de aquellos que han sido abandonados. El cemento es otra de las filias recurrentes de sus instantáneas, y en especial el uso –y abuso– que hacen de él brutalismo y constructivismo. Con semejante trayectoria, era cuestión de tiempo que sus pasos recayeran en Georgia, donde han pasado dos años realizando su último gran trabajo conjunto, una serie de fotografías que recopila el legado constructivo que la dictadura soviética dejó en el país.

Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Escuela de Arte (originariamente la Casa de los Pioneros). Zestafoni. Fotografía: Roberto Conte.
 
Casi como se tratara de un trabajo de investigación y documentación académico, Conte y Perego han dirigido sus pasos no sólo a Tbilisi, la capital del país, sino que también han visitado otros lugares más recónditos como Marneuli o Chiatura. Allí han visto cómo muchos de los edificios han mantenido su estructura pero han modificado su uso –como el Banco de Georgia, antiguo Ministerio de Autovías– pero, sobre todo, han sido testigos de cómo las corrientes propias de la arquitectura soviética se fusionan en muchos casos con los elementos propios de la tradición georgiana. Así, los rascacielos horizontales propios de El Lissitzky o las casas colmena de la utopía socialista se decoran con los arcos típicos del país, como se puede ver en la Escuela de Arte de Zestafoni o en el Palacio de Ceremonias de la capital. 

Frente a estas grandes construcciones, los fotógrafos italianos también han querido recuperar otro de los grandes símbolos de la URSS: los monumentos en homenaje a las víctimas de la guerra. Colocados tanto en medio de las ciudades, en el campo o incluso incrustados en las paredes de algunos edificios, estos memoriales representan a un pueblo que ostenta el poder y transmiten el mensaje de que todo es posible.

Trabajos como éste son aún capaces de sorprendernos y mostrarnos un mundo desconocido que, sin embargo, fue completamente cotidiano para casi medio mundo durante décadas.

Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Monumento ‘Y ellos crecerán’, de Merab Berdzenishvili (1975). Marneuli. Fotografía: Stefano Perego.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Monumento Aragveli. Zhinvali. Fotografía: Stefano Perego.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Edificio de oficinas de la administración. Chiatura. Fotografía: Stefano Perego.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Palacio de las Ceremonias, de Victor Djorbenadze (1984-1985). Tbilisi. Fotografía: Roberto Conte.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Biblioteca Técnica, de G. Bichiashvili (1985). Tbilisi. Fotografía: Roberto Conte.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Museo Arqueológico, de S. Kavlashvili y S. Bostanashvili (1988). Tbilisi. Fotografía: Stefano Perego.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Monumento en recuerdo a la Guerra Soviética y edificios residenciales. Chiatura. Fotografía: Stefano Perego.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Complejo residencial, de Otar Kalandarishvili y G. Potskhishvili (1976). Tbilisi. Fotografía: Roberto Conte.
Arquitectura soviética en Georgia. Roberto Conte y Stefano Perego
Monumento a la amistad ruso-georgiana (1983). Gudauri. Fotografía: Stefano Perego

Fuente: The New York Times Style Magazine: Spain