Mostrando entradas con la etiqueta Afganistán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Afganistán. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de octubre de 2023

EL VIEJO TOPO PUBLICA "AFGANISTÁN. LA ÚLTIMA REVOLUCIÓN DEL SIGLO XX", DE JOSÉ LUIS MARTÍN RAMOS

Afganistán. La última revolución del siglo XX
José Luis Martín Ramos
Editorial El viejo topo
ISBN 978-84-19778-19-2
Fecha de publicación 15 septiembre 2023
Páginas 244
PVP 22 €

En julio de 1973 Mohammed Daud Khan, un miembro marginado de la familia real, derrocó al rey de Afganistán con el apoyo del Partido Democrático Popular de Afganistán –comunista– y proclamó la República.

El PDPA se dispuso a llevar adelante un programa de reformas revolucionarias que incluían la reforma agraria, la plena igualdad de derechos de la mujer y un programa de alfabetización que erosionaba el control de la educación y la cultura por parte del clero islámico. Pero la división del PDPA sobre el contenido inmediato de la revolución, democrática o socialista desestabilizó al nuevo régimen; luego el sectarismo de la facción vencedora facilitó una progresiva reacción islamista contra la República revolucionaria. Esa reacción creció exponencialmente cuando a comienzos de 1979 el gobierno de los EEUU vio en la situación afgana la ocasión para desestabilizar el sur musulmán de la URSS y pasó a financiar y apoyar logísticamente la contrarrevolución islamista, que derivó en una guerra civil que dio un nuevo salto cualitativo cuando en diciembre de 1979 tropas soviéticas entraron en Afganistán.

La guerra civil convirtió a Afganistán en un nuevo escenario de confrontación entre EEUU y la URSS y desarticuló la sociedad afgana, que cayó masivamente en el narcotráfico, una fuente complementaria de financiación, fundamental para los islamistas. La retirada del apoyo directo de la URSS, y tras la caída de ésta de todo apoyo, acabó con la derrota de la República revolucionaria y la desestabilización permanente del Estado que la sucedió, preso del caudillismo y la permanencia de la narcoeconomía.


JOSÉ LUIS MARTÍN RAMOS (Barcelona, 1948) es catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona. Principales publicaciones: Els origens del PSU de Catalunya. 1930-1936 (1977); Rojos contra Franco. Historia del PSUC,1939-1947 (2002); Historia de la Unión General de Trabajadores. Entre la revolución y el reformismo, 1914- 1931 (2008); La rereguarda en guerra. Catalunya, 1936-1937 (2012); Territori capital. La guerra civil a Catalunya, 1937-1939 (2015); El Frente Popular. Victoria y derrota de la democracia en España (2016); Guerra y revolución en Cataluña, 1936-1939 (2018); Historia del PCE (2021).

jueves, 16 de septiembre de 2021

FOTOS DE LA RETIRADA SOVIÉTICA DE AFGANISTÁN EN 1989

 La retirada final y completa de las fuerzas combatientes soviéticas de Afganistán comenzó el 15 de mayo de 1988 y terminó el 15 de febrero de 1989 bajo el liderazgo del coronel general Boris Gromov. La planificación para la retirada de la Unión Soviética (URSS) de la guerra de Afganistán comenzó poco después de que Mikhail Gorbachev se convirtiera en Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Bajo el liderazgo de Gorbachov, la Unión Soviética intentó consolidar el poder del PDPA en el país, primero en un esfuerzo genuino por estabilizar el país, y luego como una medida para salvar las apariencias mientras retiraba las tropas. Durante este período, las organizaciones militares y de inteligencia de la URSS trabajaron con el gobierno de Mohammad Najibullah para mejorar las relaciones entre el gobierno de Kabul y los líderes de las facciones rebeldes.

Fuente: Mendoza Antigua

lunes, 30 de agosto de 2021

"LA DERROTA DEL IMPERIO BRITÁNICO EN AFGANISTÁN", DE FRIEDRICH ENGELS

 


Este artículo de Friedrich Engels, escrito en 1858, relata la derrota del ejército británico en Afganistán. Parece increíble que esta narración resulte tan actual a la vista de los sucesos ocurridos durante estas semanas y, más aún, como la agresión imperialista repite los mismos o parecidos errores. Fue derrotado el ejército británico; fue una catástrofe la invasión soviética en los años 80 del siglo pasado y lo ha sido la presencia militar norteamericana, con la participación de tropas españolas. No se puede oprimir a un pueblo ni se le puede imponer un gobierno corrupto sostenido por la presencia militar extranjera. Se puede estar muy en contra de la política de los talibanes pero el destino de Afganistán tiene que estar en manos de los afganos y afganas.

La posición geográfica de Afganistán y el carácter particular de su pueblo confieren al país una importancia política que no hay que subestimar en los problemas de Asia Central.

Afganistán ha estado sucesivamente sometido a la dominación mongola y persa. Antes de la llegada de los ingleses a las orillas del Indo las invasiones extranjeras que barrieron las llanuras del Indostán provenían siempre de Afganistán.

La conquista británica

El 20 de febrero de 1839 el ejército británico franqueaba el Indo. Estaba formado por alrededor de 12.000 hombres acompañados de más de 40.000 civiles, sin contar las nuevas tropas reclutadas por el Sha. El paso de Bolan fue atravesado en marzo. La falta de provisiones y de forraje para los animales comenzó a notarse; los camellos morían por centenares y una gran parte del equipaje se perdió. El 7 de abril, el ejército llegó al paso de Khojak, lo atravesó sin resistencia y el 25 de abril penetró en Kandahar, que los príncipes afganos, hermanos de Dost Mohammed, habían abandonado.

Después de un reposo de dos meses Sir John Keane, el comandante británico, avanzó con el principal cuerpo del ejército hacia el norte dejando una brigada en Kandahar bajo las órdenes de Nott. Ghazni, la plaza fuerte inexpugnable de Afganistán, fue conquistada el 22 de julio; un desertor informó al ejército de que la puerta de Kabul era la única que no estaba amurallada. Fue derribada y la ciudad fue tomada al asalto.

Después de este desastre el ejército reunido por Dost Mohammed (el líder afgano) se dispersó inmediatamente y Kabul abrió también sus puertas el 6 de agosto. El Sha Soojah fue instalado en el trono, pero la verdadera dirección del gobierno quedó en manos de McNaghten, que pagó todos los gastos del Sha Soojah a cargo del Tesoro indio.

Primeras resistencias

La conquista de Afganistán parecía resuelta y una parte considerable de las tropas fue repatriada. Pero los afganos no estaban nada satisfechos de ser gobernados por los kafir feringhee (los infieles europeos) y a lo largo de los años 1840 y 1841 se sucedieron las insurrecciones en todas las regiones del país. Las tropas anglo-indias estaban obligadas a combatir sin cesar. McNaghten declaró que esto era la situación normal de la sociedad afgana y escribió a Inglaterra que todo estaba controlado y que la autoridad del Sha estaba enraizando.

Las advertencias de los oficiales militares quedaron sin efecto. Dost Mohammed se rindió a los ingleses en octubre de 1840 y fue enviado a la India; todas las insurrecciones del verano de 1841 fueron reprimidas con éxito.

La bancarrota

En octubre, McNaghten, nombrado gobernador de Bombay, tuvo la intención de partir hacia la India con otro cuerpo del ejército. Pero la tempestad estalló. La ocupación de Afganistán costaba al Tesoro indio 1,25 millones de libras por año; había que pagar a 16.000 soldados, los anglo-indios y a los del Sha Soojah; otros 3.000 se encontraban en el Sind y el paso de Bolan. Los fastos reales del Sha Soojah, los salarios de los funcionarios y todos los gastos de su corte y su gobierno eran pagados por el Tesoro indio. En fin, los jefes afganos estaban subvencionados, o mejor dicho sobornados, por la misma fuente para que se sintieran a gusto.
McNaghten fue informado de la imposibilidad de mantener ese ritmo de gastos. Intentó restringirlos, pero la única manera de conseguirlo era reduciendo las asignaciones de los jefes.

El mismo día que intentó hacerlo, los jefes fomentaron una conspiración con el objetivo de exterminar a los ingleses; McNaghten en persona favoreció la concentración de fuerzas insurreccionales que, hasta entonces, habían luchado divididas contra los invasores, sin unidad ni coordinación. No hay ninguna duda de que en ese momento el odio de los afganos a la dominación británica había llegado a su apogeo.

En Kabul, los ingleses estaban dirigidos por el general Elphinstone, un viejo hombre indeciso y completamente desamparado que continuamente daba órdenes contradictorias. Las tropas ocupaban una especie de campamento fortificado tan extenso que las tropas apenas llegaban a vigilar las murallas, y aún menos a destacar hombres para controlar los alrededores. Las defensas eran tan imperfectas que se podía atravesar a caballo el foso y el parapeto. Como si esto no fuera suficiente, el campamento estaba dominado, casi a tiro de mosquete, por pequeñas elevaciones. Para coronar lo absurdo de estas disposiciones, todas las provisiones y el material médico se encontraban en dos fuertes distintos a cierta distancia del campamento, que además estaban separados por jardines rodeados de muros y por otro pequeño fuerte que los ingleses no ocupaban. La ciudadela de Bala Hissar de Kabul hubiera ofrecido cuarteles de invierno sólidos y espléndidos a todo el ejército, pero, para dar gusto al Sha Soojah, no estaba ocupada.

La insurrección

El 2 de noviembre de 1841 estalló la insurrección. La casa de Alexander Burnes fue atacada y él asesinado. El general inglés no hizo nada y la impunidad reforzó la insurrección. Elphinstone, completamente desamparado, abandonado a toda suerte de consejos contradictorios, pronto alcanzó la confusión que Napoleón describió en tres palabras: orden, contraorden, desorden. La ciudadela de Bala Hissar no siempre estaba ocupada. Algunas compañías fueron enviadas contra los miles de insurgentes y fueron abatidos, lo que aún envalentonó más a los afganos.

El 3 de noviembre fueron ocupados los fuertes próximos al campamento. El 9, el fuerte de intendencia (defendido por sólo 80 hombres) fue tomado por los afganos y los ingleses se quedaron sin provisiones para comer. El 5, Elphinstone habló ya de comprar el derecho a salir del país. De hecho, a mitad de noviembre, su indecisión e incapacidad habían desmoralizado de tal manera a las tropas que ni los europeos ni los cipayos (tropas indias al servicio de los ingleses) estaban en condiciones de encontrarse con los afganos en el campo de batalla.

Se iniciaron las negociaciones. En ellas, McNaghten fue asesinado en una conferencia con los jefes afganos. La nieve empezaba a cubrir el suelo, las provisiones eran escasas. Por fin el uno de enero se firmó la capitulación. Todo el dinero, 190.000 libras esterlinas, tuvo que ser entregado a los afganos con otros pagos suplementarios de 140.000 libras. Hubo que dejar en el país toda la artillería y las municiones con la excepción de seis cañones de seis y tres piezas de artillería. Todo Afganistán debía ser evacuado. Como contrapartida, los jefes afganos prometieron salvoconductos, provisiones y bestias de carga.

El desastre

El 5 de enero los ingleses abandonaron el país, 4.500 soldados y 12.000 civiles. Una jornada de marcha fue suficiente para disipar los últimos vestigios de orden y los soldados y civiles se empezaron a mezclar creando una confusión horrorosa y haciendo imposible toda resistencia. El frío, la nieve y la falta de alimento tuvieron el mismo efecto que la retirada de Napoleón de Moscú en 1812. En esa ocasión los cosacos se mantuvieron a una distancia respetable, pero los tiradores de elite afganos, furiosos, armados de mosquetes de largo alcance, ocupaban todas las alturas y hostigaban a los ingleses. Los jefes que habían firmado la capitulación de los ingleses no podían ni querían retener a las tribus de las montañas. El paso de Koord-Kabul fue la tumba de casi todo el ejército y los pocos supervivientes, menos de doscientos europeos, cayeron en la entrada del paso de Jugduluk. Sólo un hombre, el doctor Brydon, consiguió llegar a Jalalabad y contó la historia. Muchos oficiales fueron hechos prisioneros por los afganos; Jalalabad estaba ocupada por la brigada de Sale. Se le exigió la capitulación, pero rechazó abandonar la ciudad, como también hizo Nott en Kandahar. Ghazni también cayó; ni un solo hombre sabía utilizar la artillería y los cipayos también sucumbieron al clima.

Una expedición de castigo

Durante este tiempo, cerca de la frontera, las autoridades británicas que habían conocido el desastre de Kabul, concentraron en Pesawar tropas destinadas a relevar a los regimientos de Afganistán. Pero los medios de transporte eran escasos y gran número de cipayos cayeron enfermos. En febrero el general Pollock tomó el mando y a finales de marzo de 1842 recibió refuerzos.

Atravesó el paso de Khyber y avanzó para llevar ayuda de la ciudad de Sale a Jalalabad. Días más tarde Sale había derrotado al ejército afgano que la rodeaba. Lord Ellenborough, gobernador general de las Indias, ordenó un repliegue a las tropas, pero Nott y Pollock encontraron una buena excusa aduciendo falta de medios de transporte. Finalmente, a principios de julio, la opinión pública en la India obligó a Lord Ellenborough a hacer alguna cosa para restaurar el honor de la nación y el prestigio del ejército británico; en consecuencia, autorizó el avance sobre Kabul a partir de Kandahar y Jalalabad.

A mediados de agosto Pollock y Nott se pusieron de acuerdo respecto a sus movimientos y el 20 de agosto Pollock emprendió el camino hacia Kabul. Llegó a Gandamuck; el 23 venció a destacamentos afganos, el 8 de septiembre alcanzó el paso de Jugduluk, el 13 venció a las tropas reunidas por el enemigo en Tezeen y el 15 destrozó el campamento bajo los muros de Kabul.

Nott evacuó Kandahar el 7 de agosto y marchó con todas sus tropas hacia Ghazni. Después de algunos combates poco importantes, el 30 de agosto derrotó a una parte importante del ejército afgano y el 6 de septiembre ocupó Ghazni abandonada por el enemigo. Destruyó todas las fortificaciones y la ciudad; el 17 de septiembre venció de nuevo a los afganos en la plaza fuerte de Alydan y el 17 de septiembre llegó cerca de Kabul y logró entrar en contacto con Pollock.

El Sha Soojah hacía tiempo que había sido asesinado por ciertos jefes afganos y desde entonces no había gobierno real en Afganistán. Futteh Jung, su hijo, no era rey más que de nombre. Pollock envió un destacamento de caballería para liberar a los prisioneros, pero éstos habían logrado sobornar a sus guardianes.

La derrota

Como represalia, el bazar de Kabul fue destruido y, en esta ocasión, los soldados saquearon una parte de la ciudad y masacraron a un gran número de habitantes. El 12 de octubre, los ingleses abandonaron Kabul y volvieron a la India pasando por Jalalbad y Pesawar. Futteh Jung, abandonando su función, les siguió. Dost Mohammed, liberado de su prisión, recuperó su reino. Así se acabó la tentativa de los ingleses de instalar un príncipe fabricado por ellos en Afganistán.

Fuente: sinpermiso

lunes, 23 de agosto de 2021

UNA HORA DE MÚSICA COMUNISTA AFGANA EN SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO DE AFGANISTÁN


0:00 Soroud-e-Melli (Himno Nacional) 1:31 Anternasyonal (La Internacional) 2:50 Himno del PDPA 7:15 El Pueblo Unido 9:08 Khalqi Wahdat (Unidad de las Masas) 12:05 Desconocido 16: 14 Ashiq e Kargar dostane deqan (Somos los amados de los trabajadores y aliados de los campesinos) 19:57 Desconocido 29:57 Noor Muhammad Tarakai 37:17 Desconocido 43:58 Dr. Najibullah - Presidente de Afganistán 49:10De Azadi Khawra 53:45 Loy Afganistán (Mi Afganistán) 57:15 Dar en Watan (Nuestra Patria)

viernes, 20 de octubre de 2017

PRESENTACIÓN EN MADRID DEL LIBRO "MUJERES COMBATIENTES EN IRÁN, KURDISTÁN Y AFGANISTÁN"


Presentación de libro
«Mujeres combatientes en Irán, Kurdistán y Afganistán»
Sábado, 21. Octubre 2017 - 12:30 - 14:30
Lugar: Librería Traficantes de Sueños - Madrid
Organiza: Editorial Veusambveu


Presentación del libro a cargo de la autora Patrizia Fioccheti y la periodista Ruth Toledano.

Kobane en Rojava, Camp Ashraf en Irak, Kabul en Afganistán, figuran en el imaginario occidental entre los lugares de la guerra y el dolor, y viven en los recuerdos de la escritora entre símbolos de la resistencia de las mujeres.

Mujeres fuertes, especiales, capaces de transmitir la valentía con sólo una mirada. Mujeres serenas, que conviven con el riesgo de morir porque más fuerte que el miedo es el deseo de libertad. Los recuerdos se mezclan con las vidas de las protagonistas del libro, las emociones se mezclan con el orgullo de haber hecho la única elección posible. Eso es comprensible para las mujeres que nacieron y vivieron en aquellos lugares, ¿ pero que hace decidir a una mujer nacida en Italia a partcipar durante 13 años como miembro de los Mojahedines del Pueblo iraní ?

lunes, 21 de agosto de 2017

"LA DESHONRA", DE EDUARDO GALEANO


"La deshonra", de Eduardo Galeano

A fines de 1979, las tropas soviéticas invadieron Afganistán.

Según la explicación oficial, la invasión quería defender al gobierno laico que estaba intentando modernizar el país.

Yo fui uno de los miembros del tribunal internacional que en Estocolmo se ocupó del tema, en el año 1981.

Nunca olvidaré el momento culminante de aquellas sesiones.

Daba su testimonio un alto jefe religioso, representante de los fundamentalistas islámicos, que en aquel entonces eran llamados freedom fighters, guerreros de la libertad, y ahora son terroristas.

Aquel anciano tronó:

¡Los comunistas han deshonrado a nuestras hijas!

¡Les han enseñado a leer y a escribir!

De Los hijos de los días, Siglo XXI, Buenos Aires, 2012.

jueves, 8 de octubre de 2015

EL AFGANISTÁN SOCIALISTA (1979-1982). AFGANISTÁN COMO NUNCA TE LO HAN CONTADO


Bandera de la RPDA en 1978 y 1979.

Si te hablo de Afganistan, seguramente, la primera imagen que llegará a tu mente será: Burka, país atrasado, país cuasimedieval, pobre y lleno de miseria, ocupado militarmente por la OTAN. Recordarás a Al-Qaeda, el 11-S y a Bin Laden. Un país donde la vida tiene que ser un infierno, de hecho, parte de los refugiados que llegan en este momento a Europa son de allí: 14 años después el país ocupado por EE.UU es una cloaca de miseria, opresión y pobreza.

Sin embargo, con toda probabilidad, desconozcas que hubo un pasado donde Afganistan consiguió liberarse de las cadenas de la Edad Media y entrar en la Edad Contemporánea como una locomotora. Donde ese país, hoy atrasado, superaba en algunos aspectos, que luego veremos, a la España de aquella época: El Afganistan Socialista.

Esa explosión de avances llegó gracias a la Revolución de Saur, una revolución popular que estalla gracias a la acción de los comunistas afganos. Tras la represión desencadenada por el régimen anterior, la Revolución cuaja en abril de 1978 y triunfa. El nombre de la Revolución de Saur le viene del nombre persa del mes, por lo que también se le llama La Revolución Roja de Abril.


Bandera de la RPDA desde 1980.

Un revolucionario y ambicioso programa de Reformas:



Programa de alfabetización impartido por mujeres. 1979. Zona rural de Afganistán

El gobierno marxista de Taraki inició un programa de amplios cambios en la sociedad afgana. Para empezar, eliminó la usura (de la que se beneficiaron once millones de campesinos), inició una campaña de alfabetización (por primera vez en las escuelas se enseñó en las lenguas nativas de los alumnos y también asistían mujeres), implantó una muy radical reforma agraria, separación total de la Religión y el nuevo Estado (que, en virtud de la Ley, pasaba a ser constitucionalmente laico), eliminó el cultivo del opio, legalizó los sindicatos y estableció una ley de salario mínimo para subir sueldos a los trabajadores y trabajadoras afganas. 

Trabajadora en una fábrica, 1983.
Niños y niñas en clase, años 80, durante la RPDA

Mujeres en clase.  1981. Kabul. RPDA
Mujeres milicianas para combatir a los muyahidines islamistas financiados por EEUU, 1980
El gobierno de Taraki también promovió la igualdad de derechos para las mujeres: permiso de no usar velo si así lo deseaban, permiso de transitar libremente y conducir automóviles, abolición de la compra de mujeres, integración de mujeres al trabajo y a estudios universitarios, así como a la vida política con cargos públicos.

Los comunistas afganos tomaron medidas para sacar al Pueblo del atraso y la miseria. En un primer momento distribuyeron tierra a 250 mil campesinos, abolieron todas las deudas contraídas por los campesinos con los terratenientes, liberaron 8 mil presos políticos, declararon la educación universal para ambos sexos.
La tasa de mortalidad infantil de menores de 5 años pasa de 380 en 1960 a 300 en 1988; el 80 % de la población urbana accede a servicios de salud; el 63 % de los niños y niñas realizan integramente el curso escolar en 1985-87; la esperanza de vida pasa de 33 años en 1960 a 42 en 1988. Centenares de miles de personas son alfabetizadas. Se aumenta en un 50 % el número de médicos, se duplica el total de camas en los hospitales; se crean por primera vez jardines de infancia y casas de reposo para los trabajadores.

Manifestación del 1 de mayo, impensable hoy en Afganistan

El gobierno comunista se esfuerza en sacar a las mujeres del tremendo atraso y opresión que sufren: el analfabetismo femenino es reducido del 98 al 75 % y miles de mujeres afganas dejan de usar el chador. Se incorporan a la producción e integran los destacamentos populares de defensa de la revolución con las armas en la mano. Los afiliados del PDPA que practican la poligamia son expulsados del partido. Incluso se incorporan a la vida política: las mujeres son una décima parte de la militancia del PDPA, cifra insuficiente pero que es un gran avance en comparación con la exclusión absoluta que sufren hoy bajo el régimen de los talibanes. La vicepresidenta de la Unión de Mujeres Democráticas Safika Razmiha declaró en 1988:"si no se logra la igualdad de la mujer en nuestra sociedad, es imposible avanzar por el camino del progreso social. Muchos miles de mujeres afganas aún están encerradas en los harenes, millones ocultan su rostro bajo el chador y el 75 % de ellas son analfabetas. La revolución afgana realiza un ingente trabajo para emancipar a la mujer. Pero la correlación de fuerzas es todavía favorable a los atrasos feudales".

Afganistan permitió el divorcio, curiosamente, un año antes que España, gracias a la Revolución de Saur. En 1980


Estudiantes en la universidad de Kabul, 1981




Una joven investigadora afgana en la Universidad de Kabul, 1987

Mujer en una protesta en Kabul tras atentado terrorista contra EE.UU. 1986
EEUU decide declarar la guerra a la Revolución de Saur, junto a sus aliados: Pakistan y Arabia Saudi

Estados Unidos vio la situación como una oportunidad única para debilitar a la URSS, y el movimiento esencialmente marcó el final de la era de la distensión iniciada por el ex Secretario de Estado Henry Kissinger. En 1978, los estadounidenses comenzaron a formar insurgentes y establecer emisiones de propaganda para Afganistán desde Pakistán. A principios de 1979, oficiales estadounidenses comenzaron a reunirse con los líderes insurgentes para determinar sus necesidades.De acuerdo con el entonces Consejero de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski, la ayuda de la CIA a los insurgentes en Afganistán fue aprobado en julio de 1979.

Brzezinski dijo que la ayuda a los muyaidines, que se inició bajo la administración Carter con la intención de provocar la intervención soviética, fue impulsado de manera significativa en la administración Reagan


Mohamed Taraki, primer presidente de la RPDA

¿Invasión de la URSS?

Cuando se habla de este hecho histórico en la bibliografía o en los medios de comunicación, se le califica de “invasión de Afganistán” o “invasión soviética”, equiparándolo con episodios que protagoniza la URSS en Hungría (1956) o en Checoslovaquia (1968). Nada más lejos de la realidad. La URSS no invade Afganistán, sino que interviene tras recibir la petición por parte del Consejo Revolucionario. Esto explica que la intervención en Afganistán no despierte el mismo descontento que años atrás produjo la invasión del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia.

De hecho no hay que olvidar dos datos: La Revolución de Saur se produce en 1978 y la entrada de tropas soviéticas es el 7 de diciembre de 1979, habiendo ya EE.UU empezado a financiar a los "rebeldes"

Y otro dato: La República socialista afgana SOBREVIVIÓ a la caída de la URSS durante meses, sin ayuda y luchando sola contra sus enemigos. La URSS desaparece en diciembre de 1991 y Kabul no es tomada hasta un año después, lo que demuestra la existencia de un apoyo importante y notable por parte de la población, teniendo en cuenta que de 1988 a 1992, la RPDA luchó sin más ayuda que la de su propio Ejército y las milicias comunistas.

Apoyo abierto por parte de EEUU a los islamistas, entre los cuales acabará naciendo Al-Qaeda

EEUU no dudó, con el apoyo de Arabia Saudi, en financiar y armar a los "freedom figthers" Como en Siria y Libia ha pasado en los últimos años, EEUU no tuvo problema en apoyar a gente que, sumidos en un feroz fanatismo islamista, obedecían y servían a los poderes que les financiaban

Reagan se reunía con ellos cómodamente en la Casa Blanca en el año 82:



Reagan llegó a decir de ellos: 

Ver los valientes afganos luchadores por la libertad
contra modernos arsenales con simples armas de mano es
una inspiración para aquellos que aman la libertad.»


La misma AlQaeda tiene el origen de su nacimiento en Afganistan, algo que ha sido reconocido por la misma Hillary Clinton



En 1981 se producen secuestros similares de ciudadanos soviéticos como estos. Fueron ejecutados como hoy ejecuta ISIS a sus capturados. Entonces, los medios de prensa, a ese acto, igual que a los coches bomba, le llamaban "luchar por la libertad"

Ciudadanos soviéticos capturados por los muyahidines. 1981. Fueron degollados y tiroteados
De hecho, Bin Laden era retratado en medios occidentales en los años 90 como un héroe de la libertad



Con la complicidad de la prensa occidental, donde se vendia que eran "rebeldes" que luchaban contra un "régimen". De hecho, ya estaba allí "informando" la conocida periodista de EL PAIS, Pilar Bonet, denunciada por la intoxicación de sus artículos sobre Ucrania en 2014.

Seguramente os suene la historia, calcada de Libia y Siria.



O en los años 80, cuando era una constante. (Curiosamente escrito por la misma tipa que hoy escribe crónicas desde Ucrania)
 
Los muyahidines eran "oposición armada"
Quienes les combatían, "régimen"



Por si fuera poco, incluso películas como RAMBO se dedicaban en Hollywood a esos simpáticos islamistas que luchaban por "la libertad"



Tras el 11-S, tuvieron la decencia de cambiarlo, claro, una vez sembrado Afganistan de fanatismo y muerte, intolerancia y guerra.

 

Imagenes del Afganistan socialista y vida cotidiana, antes y después:


Ciudad de Kabul, 1990


Imagen tomada en 1992, cuando los islamistas toman la ciudad de Kabul.


Mujeres por las calles de Afganistan en 1988


Foto de mujeres en Kabul tomada el año pasado. No es 1600, es 2013, tras la liberación del Afganistan de la Revolución Saur por los "freedom figthers" de EEUU y la "nueva liberación" de EEUU en 2001.


Foto del asesinato del último presidente comunista de la RPDA por los "aliados" de EEUU.

El día de ese suceso, EL PAIS publicaba un editorial llamado "Hijos de Occidente", alabando a los asesinos

http://elpais.com/diario/1996/09/29/opinion/843948006_850215.html

El progreso de Afganistan fue tal que llegó a tener el primer astronauta de su historia. Lo tuvo 12 años antes de que ESPAÑA enviase a un astronauta al espacio por primera vez en su historia.


Abdul Ahad Mohmand, primer y único cosmonauta afgano

Cuando los "muyahidines" llegaron, además de cortar los dedos a las mujeres con uñas pintadas, y matar a muchas de ellas, después de violarlas con sadismo, junto a defensores del régimen socialista, fue quemar todo el esfuerzo puesto años atrás en hacer avanzar al país.


Saqueo y quema de libros en Kabul, 1992

¿Qué pasó después?

La oposición, llamada en Occidente, incluso por la izquierda "de salón" RESISTENCIA, REBELDES, LUCHADORES POR LA LIBERTAD, que no es mas que un amasijo de 300 comandantes enfrentados entre si y acostumbrados a llenarse los bolsillos con los dólares de la CIA, termina en 1992 por derribar el gobierno comunista. Las conquistas sociales son liquidadas y el país pasa a un nuevo tipo de guerra civil entre los diferentes jefes tribales.

La CIA, el régimen saudí y el general pakistaní Nasrullah Babar forman un grupo integrista aún más fanático y brutal que toma el poder en Kabul en 1996, los talibanes. Los USA pretenden que este régimen no dificulte la instalación de oleoductos que transporten el petróleo centro-asiático a manos de las petroleras yankis. Otras vías alternativas por Irán y China no son posibles. Los talibanes hacen saber mediante dos gestos lo que va a ser su política: arrastran por las calles de Kabul y cuelgan al último presidente comunista, Najibullah, y ordenan a las mujeres a esconderse debajo de de una espantosa pieza de tela. El asesinato de Najibullah podía haberlo evitado él mismo: le ofrecieron salvarse si firmaba un documento favorable a Pakistan. Al no hacerlo, los lacayos de EEUU no tardaron tiempo el darle una muerte horrenda y terrible.

Los antiguos amos de la CIA pensaron seguramente que su operación había tenido éxito y que Kabul "ya era libre". Poco imaginaban, y tampoco sus aliados de la OTAN, que los fanáticos integristas se iban a volver contra ellos colaborando, supuestamente, en los devastadoras atentados de EEUU y otros lugares.

El pueblo afgano tuvo una oportunidad de obtener un desarrollo pacífico y construir una sociedad más justa. La única ayuda que recibieron de Occidente fue las armas de los bandidos integristas, después las lágrimas de cocodrilo de algunas feministas pequeñoburguesas, los misiles de Clinton y un país sumido en la miseria en todas sus categorias clasificables.

Todavía, quienes tenemos memoria tenemos que aguantar noticias como "Una mujer conduce por primera vez en Afganistan" (Europapress, 2014), como si fuesemos IMBÉCILES y desconociésemos la historia. La Historia de un Afganistán libre, socialista, donde las mujeres podían ser y desarrollarse, donde los pobres y los humildes por fin tocasen con la punta de los dedos el poder y autogestionar sus destinos.

Por desgracia, execrables y repugnantes intereses sembraron de muerte y pobreza Afganistan en nombre de la libertad: Como en Irak, como en Libia y como hoy en Siria. Debemos recordarlo, debemos tener memoria, pues si no lo hacemos, conseguiremos que vuelvan a matar, de nuevo, a todos y todas las valientes que en 1978 lucharon por un Afganistán mejor que da mil patadas a la cloaca creada por EEUU en 2001.

Los afganos, a pesar de todo, no lo han olvidado.
Cabe señalar que una encuesta de Radio Kabul en 2008 preguntaba qué gobierno preferían los afganos: Un 93% dijeron que la República Socialista, recordando el periodo de prosperidad vivido en aquellos años que, de momento, parece que no volverán

BIBLIOGRAFÍA:
http://www.marxist.com/destino-afganistan-socialismo-o-barbarie-es.htm
http://arqueohistoriacritica.blogspot.com.es/2013/10/afganistan-gloria-y-tragedia.html
http://www.theatlantic.com/photo/2014/08/the-soviet-war-in-afghanistan-1979-1989/100786/

Si el artículo te ha parecido interesante, compártelo en Redes sociales. Es importante que estos datos sean conocidos. La mayoría de la gente desconoce esto cuando es LA CLAVE para entender el surgimiento del yihadismo, tan de actualidad en nuestros días.

Fuente: El Blog de Julián (http://jsmutxamel.blogspot.com.es)


sábado, 9 de mayo de 2015

"CAMINO A GUANTÁNAMO", DE MICHAEL WINTERBOTTOM Y MAT WHITECROSS

Título original: The Road To Guantanamo
Año: 2006
Duración: 95 min.
País: Reino Unido
Director: Michael Winterbottom, Mat Whitecross
Música: Molly Nyman & Harry Escott
Fotografía: Marcel Zyskind
Reparto: Riz Ahmed, Farhad Harun, Waqar Siddiqui, Arfan Usman, Shahid Iqbal, Sher Khan
Productora: Revolution Films
Sinopsis: Película que denuncia la situación de los islamistas encarcelados en la base norteamericana de Guantánamo, en Cuba. En septiembre de 2001, cuatro amigos británicos de origen pakistaní fueron a su país para asistir a la boda de uno de ellos y, de paso, disfrutar de unas vacaciones recorriendo el país. Después de muchas vicisitudes, fueron capturados por tropas norteamericanas y trasladados a Guantánamo, donde permanecieron más de dos años y fueron sometidos a innumerables humillaciones y torturas. Finalmente, El 5 de marzo de 2004 fueron trasladados a Gran Bretala. En Londres, tras ser interrogados, fueron puestos en libertad sin cargos.

El camino al Guantánamo obtuvo el premio Oso de Plata en el Festival de Cine de 2006 de Berlín. Los directores son los británicos Michael Winterbottom y Mat Whitecross. Mediante entrevistas, metraje noticioso y recreaciones dramáticas, la película retrata a tres hombres británicos de origen paquistaní quienes fueron encarcelados por las autoridades estadounidenses en Guantánamo.

La primera escena nos lleva a las calles de Karachi, Pakistán, atestadas con bicitaxis, camiones, carretas y animales, al lado de peatones, en un tremendo caos de movimiento. La escena presenta un cuadro vívido de los bazares de los países del tercer mundo, una fusión de bienes de alta tecnología del occidente y productos locales.

Es una historia de Shafiq (representado por Riz Ahmad), Ruhel (Farhad Harun), Asif (Arfan Usman) y Monir (Waqar Siddiqui) quienes viven en Tipton, Inglaterra. Los cuatro hombres parten de la región centro de Inglaterra para asistir a la fiesta de boda de Asif, quien se va a casar en Karachi. Cuando llegan a Karachi, los sucesos de fines de 2001 en la frontera entre Pakistán y Afganistán les cambian la vida. Asif, en lugar de casarse, se une con el primo de Shafiq, Zahid, quien apoya a las fuerzas de resistencia contra la invasión de Afganistán.

Ante la injusta guerra librada por la coalición encabezada por Estados Unidos, los cuatro hombres cruzan la frontera a Afganistán para apoyar a sus hermanos afganistaníes contra los invasores. Su sentido de justicia, entusiasmo por la libertad y desconocimiento político de la situación, los colocan entre los combatientes talibanes. Debido a sus convicciones islámicas, no ven la naturaleza reaccionaria del movimiento talibán, que Estados Unidos puso en el poder en primer lugar. Después de un tortuoso viaje a Kabul, se mudan a Kandahar y luego a la provincia de Kunduz, el último baluarte talibán. Bajo un fuerte bombardeado aéreo estadounidense, Monir desaparece. Quizás murió al igual que los miles de inocentes más quienes quedaron enterrados bajo las bombas inteligentes y rompe-búnkeres estadounidenses.

En el caso de Asif, Shafiq y Ruhel quienes sobreviven el bombardeo, la vida da otro giro. La Alianza del Norte los captura y los lleva a la prisión Sheberghan. Ahí, se topan con las fuerzas de la Coalición al mando de interrogadores estadounidenses, los verdaderos amos de la prisión. En su primer encuentro con los norteamericanos, dan un suspiro de alivio temporal. Entre su manejo del inglés y su fe en la democracia occidental, piensan que hallarán refugio en los brazos de los estadounidenses. Pero pronto se sacuden con la realidad de la democracia occidental y cómo opera en los países del tercer mundo, sobre todo contra aquellas fuerzas quienes se atreven a oponérsele.

Cuando los interrogadores se enteran de que estos hombres hablan inglés, rápidamente les penetran la psique y les quiebran la voluntad. Los agentes de la CIA, en íntima colaboración con la inteligencia británica, confeccionan documentos falsos para probar que estos hombres tienen lazos con Al Qaeda y que su viaje a Afganistán tenía un propósito oculto. Las repetidas palizas, gritos, posiciones de estrés y torturas los obligan a "confesar" que han sido militantes de Al Qaeda.

Después del interrogatorio, la CIA declara que estos hombres confirman las declaraciones de la Casa Blanca de que todos los que ha tomado preso son malvados. Encapuchados, con las manos esposadas por la espalda y grilletes en los pies, los suben a un avión operado por la CIA camino a Guantánamo.

La vida en Guantánamo es poco diferente que en la prisión Sheberghan. Más de dos años de interrogación no lograr sacarles pruebas de los lazos entre los hombres, ahora llamados los Tres de Tipton, y Al Qaeda. La CIA levantó y secuestró a cientos de personas como los Tres de Tipton en diversos países del mundo y los mandó a Guantánamo. Los soltaron al parecer porque surgió un movimiento de apoyo en Inglaterra, y no porque eran menos "culpables" que los demás. Llevaron cerca de 600 hombres y muchachos a Guantánamo, donde en mayoría todavía siguen después de casi cinco años.

A pesar de la censura en torno al campamento de detención, donde no se permite que las cámaras ni los representantes de los medios informativos registren las condiciones, los directores de la película lograron recrear lo que vivieron Asif, Shafiq y Ruhel, a partir de 600 cuartillas de transcripciones de entrevistas. Al igual que la primera escena que documenta vívidamente el caos de los bazares de Karachi, la recreación de las jaulas de Guantánamo da un vívido retrato de este ejemplo de la justicia norteamericana. Docenas de prisioneros han intentado suicidarse y tres lo han logrado.

En cuanto a la calidad artística de El camino a Guantánamo, la película sacude al público con la realidad de lo que es la democracia norteamericana. La crítica de cine Victoria Oac escribió: "No dudo de los detalles de la dramatización de la experiencia de los "Tres de Tipton". La primera mitad es tan real que es como si uno viera un documental. La visualización de esta intensa realidad hace que los valores de producción de la segunda mitad parezcan más artificiales. No importa, esto no es lo que se busca. Se busca retratar el horror de lo que estamos haciendo como país" (Stealth Democracy, 26 de junio de 2006).

En cuanto a los grandes medios de comunicación de Estados Unidos, un crítico del pro-imperialista New York Times se vio obligado a escribir: "En cierto sentido, la película, que se basa en el testimonio de tres musulmanes británicos capturados en Afganistán en 2001 y encerrados en Guantánamo más de dos años, no nos dice nada nuevo. No obstante, es un relato que sacude y deprime acerca de la crueldad e indiferencia burocrática, un vívido viaje a un lugar en que muchos ciudadanos de las democracias occidentales preferirían no pensar". Continúa: "Aún podría haber unos elementos duros quienes tildaran de antiamericanismo a las escenas de los prisioneros encapuchados y las detalladas historias de abusos físicos y psicológicos".

La ironía es que tales elementos duros existen. Aunque el New York Times exculpa al sistema diciendo que el trato que recibieron estos hombres era el producto de "la crueldad e indiferencia burocrática" y no de la cruzada por un nuevo orden mundial al servicio de los intereses del capitalismo estadounidense, otros medios de comunicación que se dirigen a las masas populares en general lisa y llanamente dudan de la veracidad de la película. Por ejemplo, el cotidiano estadounidense USA Today atacó a los tres hombres y a los directores quienes pusieron algunos hechos al alcance del público. Ante las denuncias que hace la película, la reseña de la película del 31 de julio dice: "El hecho de que es una recreación pone en duda la veracidad de la historia. Aunque los hombres parecen sinceros, se pudiera haber tenido un sentido más claro de su veracidad general si mediante entrevistas otras personas hubieran confirmado la historia".

¿A qué extremos de amarillismo van los medios de comunicación en pos de defender el imperio mundial norteamericano? Después de dos años de torturas y tratos infrahumanos, la CIA y su contraparte británica no presentaron ninguna prueba ni documentación que vinculara a los hombres con Al Qaeda. Ahora este vocero del régimen de Bush pide "equilibrio" en el cine y el arte y "objetividad’ (dar tiempo igual al verdugo y al torturador). ¡Qué irónico! ¿Qué pasó con la premisa básica del derecho de que uno se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario? ¡Parece que USA Today, y el régimen por lo cual habla, quieren revocar lo que se solía considerar una ley así como el veredicto implícito en este caso, declarando culpables a aquellos quienes el gobierno estadounidense no pudo hallar culpables y dándoles otra oportunidad a los torturadores para contarnos más mentiras en defensa de su cuento!

A veces la naturaleza dictatorial de la democracia occidental queda escondida, y a veces queda al desnudo. A diferencia de lo que pasó en Estados Unidos, se presentó esta película por televisión en Inglaterra. Pero, como si el gobierno británico quisiera remarcar unos puntos que salen en la película y aplicarlos a en su propio territorio también, la policía arrestó a dos de los Tres de Tipton y a los actores quienes los representaron, y los interrogó y los amenazó con la cárcel cuando volvieron del festival de cine de Berlín. Los policías de la Rama Especial y de otras divisiones, quienes dijeron que "recababan información" según las estipulaciones de las últimas leyes antiterroristas británicas, le preguntaron a propósito a uno de los actores si contemplaba actuar en otras "películas políticas".

Texto completo en: http://www.lahaine.org/resena_de_pelicula_el_camino_a_guantanam

VER PELICULA:

sábado, 22 de marzo de 2014

"OSAMA", DE SIDDIQ BARMAK

Título original: Osama
Año: 2003
Duración: 82 min.
País: Afganistán
Director: Siddiq Barmak
Guión: Siddiq Barmak
Música: Mohammad Reza Darwishi
Fotografía: Ebrahim Ghafuri
Reparto: Marina Golbahari, Khawaja Nader, Arif Herati, Zubaida Sahar, Hamida Refar, Gol Rahman Ghorbandi

Sinopsis

Bajo el opresivo régimen talibán, la madre de una muchacha de 12 años, médico de profesión, pierde su empleo en un hospital y las dos mujeres, así como la abuela, se convierten en auténticas prisioneras en su propia casa, ya que no pueden abandonarla sin un «acompañante legal» y tienen prohibido trabajar fuera para ganarse la vida. La madre y la abuela urden un plan: le cortarán el pelo a la chica y cambiarán su indumentaria, para que parezca un muchacho. Asustada ante la posibilidad de que se descubra su secreto, la joven –que ha adoptado el nombre de Osama– empieza a trabajar para un tendero del vecindario, que fue amigo de su padre. Pero pronto llega a la edad de tener que acudir a la escuela islámica, y allí será más difícil ocultar su verdadera identidad.

VER PELICULA CON SUBTÍTULOS EN CASTELLANO:


viernes, 16 de noviembre de 2012

DISCURSO DEL BABRAK KARMAL EN LA CONFERENCIA DE LA OSPAA DE 1984



 El líder socialista Babrak Karmal, presidente de la República Democrática de Afganistán entre 1979 y 1986 

Intervención de Babrak Karmal en la Conferencia de la OSPAA sobre el nuevo orden informativo internacional, en la que participaron represen­tantes de 40 países y de una serie de organizaciones internacionales.

Inmediatamente después de la Revolución de Abril, el imperialismo internacional, con EE.UU. a la cabeza y con la complicidad de los círculos militaristas de Pakistán y sus aliados chinos recurrió a la táctica de enfrentamiento con la revolución afgana. Manifestación de ello ha sido la guerra no declarada.

Las operaciones antiafganas de Washington son las mayo­res que se realizan en los últimos años contra la paz, la seguridad, la libertad, la independencia y el progreso socio­económico, EE.UU. y sus aliados de la OTAN ya han gastado para estos fines más de mil millones de dólares.

En Pakistán funcionan alrededor de 110 campamentos de entrenamiento de contrarrevolucionarios, los cuales constitu­yen una cabeza de puente de la agresión contra Afganistán e instrumento principal de la política que realiza EE.UU. en la región. Estos campamentos están bajo el control de instructo­res norteamericanos, paquistaníes y chinos. Campamentos militares de adiestramiento de la contrarrevolución existen también en Irán y en la región autónoma china de Xinjiang Uigur. Cada año más de 40 mil contrarrevolucionarios arma­dos y con dinero, entrenados en esos campamentos, son infiltrados en nuestro país.

Como resultado de las actividades criminales de la contrarrevolución, apoyada por la reacción, el imperialismo y el hegemonismo, los daños causados a la economía de Afganis­tán se calculan en unos 34.000 millones de afgani.

Aprovechándose de la situación, y siendo de hecho responsable de su surgimiento y atizamiento, Estados Unidos Continúa la guerra no declarada contra Afganistán en el marco de una serie de injerencias desvergonzadas en los asuntos internos de Estados independientes y no alineados. Persiguiendo sus fines chovinistas y militaristas, el imperialis­mo norteamericano los lleva ahora a la práctica por interme­dio de su aliado: el régimen castrense de Pakistán. La Casa Blanca quiere convertir a Pakistán en el gendarme de la región y proseguir su injerencia en los asuntos internos de Nuestro Estado, de la India pacífica y los movimientos de liberación nacional de la región. La "guerra psicológica" desatada para aterrorizar moralmente a nuestro pueblo, cons­tituye uno de los principales componentes de la actividad antiafgana de Washington. El principal contenido de esta "guerra psicológica" es la mentira y la calumnia. El torrente sucio de desinformación sobre Afganistán constituye un eslabón en la escalada de "guerra psicológica", desatada por la Máquina propagandística del imperialismo contra los pue­blos, contra aquellos que han escogido el camino de desarrollo y progreso. En esta guerra se gastan millones de dólares. Más de ciento diez horas a la semana emiten sus programas en las lenguas de los pueblos de nuestro país las emisoras subversivas. La Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. ha creado toda una serie de grupos dedicados a la divulgación de materiales propagandísticos calumniosos.

En la actualidad Afganistán mantiene relaciones diplomá­ticas con 80 países del mundo. Como uno de los países fundadores del Movimiento de los No Alineados, Afganistán desempeña un papel activo en el fortalecimiento de las posi­ciones antimperialistas y anticolonialistas, en la consolidación de la unidad de acciones y elevación del prestigio de este movimiento, en el robustecimiento de la paz y la amistad entre los pueblos. El Afganistán revolucionario ha sido y va a seguir siendo un país no alineado. En lo que se refiere a la tensa situación en torno a Afganistán provocada por la agresión y la injerencia del imperialismo, los medios reaccio­narios de la región y el hegemonismo chino, siempre nos hemos partido de posiciones de buena voluntad, sensatez, deseos de paz y buena vecindad; hemos planteado propuestas de principio, constructivas, flexibles, prácticas y que pueden ser aceptadas por todos. La posición de Afganistán y la URSS en cuanto al contingente limitado de tropas soviéticas está muy clara. Ambas partes han declarado en reiteradas ocasiones que en cuanto cese la injerencia armada desde el extranjero y se ofrezcan garantías internacionales de no reanudación de la injerencia, las fuerzas soviéticas, requeridas para repeler la agresión extranjera, regresarán a su país. La amistad afgano- soviética no está dirigida, ni lo estará nunca, contra un tercer país. Tiene y va a seguir teniendo un importante significado de principio para fortalecer la paz, la libertad y la independencia de los países de la región, así como para la amistad entre los pueblos. El camino para una solución política del problema está abierto, pero los organizadores de la guerra no declarada contra Afganistán impiden esa solución. El principal obstáculo para conseguirlo es la posición hostil de EE.UU. Afganistán, sin embargo, espera que los países vecinos hagan uso de la sensatez y la inteligencia política y adopten pasos para lograr la solución pacífica en la región.

Con el triunfo de la Revolución de Abril, la prensa, la radio y la TV nacionales fueron puestas al servicio del pueblo trabajador, se convirtieron en tribuna de toda la nación para reflejar la verdadera cultura de las nacionalidades y tribus que pueblan Afganistán. En el período posterior a la Revolución de Abril se ha realizado una ingente labor para que los medios de comunicación social difundieran al pueblo la verdad. En la actualidad en el país se editan 36 periódicos y 48 revistas, con una tirada de 40 millones de ejemplares. La Agencia Bakhtar transmite diariamente un promedio de 35 mil palabras para el consumo interno y 2 mil palabras, al extranjero. Mantiene relaciones con 17 agencias internaciona­les y suministra información a 34 agencias internacionales. El volumen de las emisiones radiadas se ha duplicado después de la revolución. La televisión se ha convertido en uno de los medios básicos de comunicación social en la RDA, y un enorme salto ha dado la edición de libros. Tan sólo en 1983, en la república fueron editados 400 títulos de libros con una tirada total de 6 millones de ejemplares.

Cientos de miles de libros en lenguas nacionales están a disposición de los lectores de las bibliotecas.

El establecimiento del nuevo orden en la esfera de información internacional se hace imposible si no cesa la depen­dencia en esa materia. Estamos convencidos de que la información debe quedar libre cuanto antes de la terrible influen­cia de la "guerra psicológica". Los medios de comunicación masiva deben desempeñar un importante papel en la defensa de la paz y la seguridad de los pueblos, en la solución de los problemas de la época, en evitar el peligro de una catástrofe nuclear, en el cese de la carrera armamentista y el mejora­miento del clima político mundial.
 
Agencia Bakhtar
Kabul, noviembre—diciembre de 1984