lunes, 21 de septiembre de 2026

"EL HOMBRE SOVIÉTICO", TEXTO DEL ESCRITOR COMUNISTA SCARLAT CALLIMACHI, EN EL 130 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO

Scarlat Callimachi nació un 20 de septiembre de 1896, en Bucarest, ciudad donde también moriría el 2 de junio de 1975. Formaba parte de una de las familias de boyardos rumanos, cuyos antepasados, de origen griego, habían sido señores del principado de Moldavia.

Sin embargo, a pesar de su origen, fue militante del Partido Comunista, gran defensor de la revolución bolchevique, y uno de los representantes de la vanguardia literaria rumana más destacados del periodo de entreguerras. Su militancia firme, tanto en las letras como en la lucha clandestina, le hizo ser conocido, por sus camaradas antifascistas y comunistas, como "El Príncipe Rojo".

En 1917 se encontraba en Petrogrado, donde sería testigo también de la Revolución obrera de Octubre, que luego cantaría en sus poemas. 

En 1960 escribiría un libro homenaje a la Unión Soviética, titulado "Un viajero en la URSS", en el cual describe sus viajes y experiencias por el primer estado de los trabajadores de la historia, comparando la Rusia que encontró antes de la Revolución Bolchevique y la que contruyeron los trabajadores soviéticos bajo la dirección del Partido Comunista.

En uno de sus capítulos, "El hombre soviético", describe una de las principales consecuencias de la Gran Revolución de Octubre de 1917: el nacimiento de un hombre nuevo, emancipado, que se sabe dueño de su propio destino, y que fue el factor determinante que logró convertir a la recien nacida Rusia proletaria en primera potencia mundial, económica, social y militar, y en la gran vencedora del fascismo, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

EL HOMBRE SOVIÉTICO

"Sin duda, lo que más ha llamado la atención y, a la vez, admirado a los viajeros extranjeros que han visitado la Unión Soviética, desde octubre de 1917 hasta hoy, ha sido el hombre soviético.

El rol de Vladimir Ilich Lenin en la preparación de la masa del hombre nuevo, del revolucionario, del constructor del mañana, fue enorme. Gracias a su genio de educador, de guía, de director de la clase trabajadora y campesina de Rusia, la Gran Revolución Socialista de Octubre pudo ser llevada a cabo y las bases del primer estado socialista puestas sobre cimientos sólidos.

Junto a algunas decenas de miles de luchadores comunistas, junto al proletariado hambriento, junto a los destacamentos de guardias rojos,  junto al campesinado empobrecido, Lenin venció al ejército de los generales blancos y a las fuerzas intervencionistas extranjeras.


Los que fueron testigos oculares de aquellos días de Octubre y de la Guerra Civil vieron como este destacamento de revolucionarios, casi desarmados, en ropas civiles o con uniformes andrajosos, sufriendo la falta, podemos decir, del pan de cada día, derrotaron a los regimientos de cadetes, armados hasta los dientes, regimientos formados por antiguos oficiales de la armada zarista y por una unión heterogénea de diferentes elementos reaccionarios.

Estos soldados descalzos del ejército revolucionario sorprendieron a todo el mundo. Su coraje, abnegación y entusiasmo se debían, en primer lugar, al deseo de emancipación del látigo zarista y, en segundo lugar, a su voluntad de construir un mundo nuevo, un mundo propio, de los que trabajan, un mundo en el que se pudiera vivir una vida digna.

El trabajo de persuasión llevado a cabo por Lenin, junto a la vieja guardia bolchevique, había dado frutos. Los trabajadores y campesinos, la mayoría analfabetos, agotados físicamente tanto por el trabajo sobrehumano que habían realizado para bandas de infractores capitalistas, como por una desgraciada guerra,  realizaron milagros de bravura, porque en su consciencia penetraban los primeros rayos de un nuevo amanecer, deseado por la mayoría, esperado con emoción.

La Revolución de Octubre, y la lucha revolucionaria de los siguientes meses, puede ser comparada con la erupción de un volcán cuya lava quema, destruye hasta los cimientos el mundo viejo: el mundo de los productores de riqueza, hambrientos y desnudos, y el de los explotadores, lleno de lujo.

Tras el final de la guerra civil, es decir, después de la victoria del ejército revolucionario, siguieron unos largos años difíciles, de tiempos de grandes necesidades, que exigieron sacrificios de todo tipo.

Los años difíciles también fueron vencidos por el hombre soviético.

El hombre soviético, el hombre nuevo, era una realidad, no un mito, como decían los malintencionados, los enemigos de la joven república soviética.

Con una fe ciega en el poder de su trabajo, casi siempre con una sonrisa en la cara, con la frente surcada de preocupaciones, problemas u, otras veces, ira, el hombre soviético venció todas las dificultades que se interpusieron en su camino.

Cuando al principio un viajero extranjero llegaba desde muy lejos únicamente para ver al hombre soviético, al hombre soviético en el trabajo, se quedaba boquiabierto, esta es la palabra, de lo que veían sus ojos: un hombre envejecido por el trabajo y las necesidades, con herramientas anticuadas, pero en su mirada centelleaba una gran alegría, una confianza plena en el poder de su trabajo, un amor profundo hacia su joven república socialista. El pasado había sido derrumbado con sus manos, y el futuro debía ser construido con sus manos también. Eran conscientes de su papel en la historia y quería representarlo con dignidad. Este era el hombre soviético en los primeros años tras la Revolución  de Octubre.

Los años oscuros pasaron, así como pasan los nubarrones por un cielo que ha descendido cerca de la tierra.  El firmamento de la Unión Soviética se iluminaba. El hombre soviético había vencido al hambre, al frío, a las dificultades. El hombre soviético construía fábricas, escuelas, centros culturales, hospitales… Los escombros de la vieja Rusia zarista eran retirados y un nuevo mundo amanecía como de las profundidades de la tierra, arrancado con una barita mágica. La barita mágica era la mano del hombre soviético.

Llegó el año 1941. Invasión de las hordas fascistas de Hitler. Ciudades, pueblos, en llamas.

Saqueos. Muertos…muertos…El hombre soviético toma las armas.

¿Quién no ha leído sobre los hechos heroicos de los defensores de Leningrado? ¿Quién no ha seguido las fases de la batalla de Stalingrado? ¿Quién no ha escuchado sobre la valiente lucha de los partisanos? El mundo entero se admira.

El vencedor de Stalingrado fue el hombre soviético. El hombre que había llevado a cabo la Gran Revolución Socialista de Octubre.

Debo reconocer que mi mayor deseo en los viajes que he realizado a la Unión Soviética era, en primer lugar, conocer al hombre soviético; el hombre soviético sobre el que había oído tantas hazañas, del que había leído tantas páginas.

Y en realidad el hombre soviético tiene algo especial frente a los demás hombres: es optimista, sincero, alegre, confiado tanto en el extraordinario destino de su patria, como en el poder de su trabajo.

He visto a la juventud regresando del trabajo, chicos y chicas felices, discutiendo con pasión, bromeando, riendo. El cansancio de sus caras estaba iluminado de un deseo indescriptible de vida, de una ardiente confianza en el mañana, el día de su felicidad; ya no se veía a la juventud pesimista, cansado física y moralmente, sin fe en sus capacidades, sin esperanza, obsesionado por la muerte, la juventud de, por ejemplo, las dolorosas novelas de Dostoievsky.

He seguido a estos jóvenes muchas veces, tanto por los bulevares de Moscú como por las calles de Leningrado y por los parques de otras ciudades más pequeñas.  Iban los chicos y las chicas cogiéndose de la mano o del brazo, hablando ruidosamente o en susurros, con la mirada perdida hacia las sombras de la noche o mirándose a los ojos.

En su actitud y en sus gestos había una admirable pureza y sinceridad, podría decirse un romanticismo olvidado, desde hace mucho, por los que hemos crecido en otro ambiente moral y social.

En algunas estaciones de autobús y trolebús, o en la boca del metro, los grupos se separaban dirigiéndose cada uno hacia su casa. Su despedida era simple: un caluroso apretón de manos o un beso en la frente o en las mejillas, un beso puro de amistad, de amor tímido, nada del beso sensual y salvaje de las grandes ciudades occidentales.

Allí donde encuentras a un joven soviético - sean chicos, chicas o ambos sexos – se aprecia una imagen viva de una nueva vida, de una vida que nosotros no tuvimos la felicidad de conocer en nuestra juventud.

Los trabajadores de las fábricas parecen a primera vista ser hombres con alma cerrada, podríamos decir que un hombre poco amigable frente al extranjero que le visitaba en su lugar de trabajo: es decir, en la fábrica, en la obra, en el taller. Pero tras el primer saludo del extranjero, la frente se relaja y sus ojos se iluminan, respondiendo, unos con timidez, susurrando, otros con voz segura, al saludo del huésped llegado por sorpresa.

Y entonces uno se puede dar cuenta muy bien del carácter del hombre soviético: serio, concienzudo, dominado por un solo pensamiento, cumplir con su deber. Esto no significa, sin embargo, que sea un simple robot; la mejor prueba la tenemos entonces cuando charlamos con él y cuando el obrero, de cara y brazos negros, con chorros de sudor en la frente, se transforma en un hombre sociable, amistoso, profundamente humano. Tras una corta conversación, te separas de él con tristeza, así como te separas de un amigo.

El hombre soviético lee, y lee mucho.

Los taxistas cuando tienen un momento de relax, leen: periódicos, literatura, o libros técnicos; tanto los jóvenes como los mayores en los parques, en los bancos de los bulevares, leen; los viajeros en el autobús llevan, casi todos, un libro sobre sus muslos; las azafatas de los vagones del tren leen los más valiosas novelas de la literatura clásica rusa y soviética y los más recientes libros técnicos.

Todos los hombres soviéticos leen para instruirse, para escapar del cansancio del trabajo, o para pasar un tiempo agradable.

El libro es una de las principales armas del hombre soviético.

El hombre soviético es hospitalario tanto con los paisanos como con los extranjeros; él no hace distinción de raza. Es una de las características del hombre nacido después de la Gran Revolución Socialista de Octubre.

El hombre soviético es un hombre nuevo, demostrando esto en la Gran Revolución de Octubre, con los éxitos de los planes quinquenales, en los años de la guerra defendiendo a la patria, en los años de construcción del comunismo.

El hombre soviético es el más hermoso símbolo del mundo nuevo".

(Un viajero en la URSS -Un calator prin URSS-, Scarlat Callimachi, Editura de Stat Pentru Literatura si Arta, 1960, pag. 94, traducido por Un vallekano en Rumanía). 

Fuente: Un vallekano en Rumanía

domingo, 20 de septiembre de 2026

"TRABAJADORES", DEL ARTISTA YUGOSLAVO TONE KRALJ

Trabajadores
Tone Kralj
Óleo sobre tela
1925
Museo Nacional de Yugoslavia 

La obra seleccionada es, una pintura al óleo de estilo expresionista y de la nueva objetividad creada por el artista esloveno Tone Kralj alrededor de 1930, que destaca por sus volúmenes monumentales y la representación sobria de figuras campesinas y animales de tiro. Esta pintura forma parte de la producción de vanguardia de entreguerras del autor, quien retrató con fuerza plástica y sentido social el esfuerzo del trabajo rural.

Desde la Segunda Guerra Mundial hasta la década de 1950, pintó principalmente temas bélicos de forma realista. A lo largo de su vida, siguió de cerca el arte europeo, pero se distanció deliberadamente de él para visibilizar, a través de su creatividad, los problemas de su tierra natal. Recibió numerosos premios nacionales e internacionales por su obra. Entre los más importantes destacan el reconocimiento de la Bienal de Venecia en 1928 y el Premio Prešeren a la Trayectoria Artística en 1972, siendo el premio artístico más importante de la República Socialista de Eslovenia.

sábado, 19 de septiembre de 2026

"RELACIONES DE CLASES", PELÍCULA DE DANIELE HUILLET Y JEAN-MARIE STRAUB BASADA EN LA NOVELA "AMERIKA", DE FRANZ KAFKA

Título original Klassenverhältnisse - Amerika, rapports de classe
Año 1984
Duración 126 min.
País Alemania del Oeste (RFA)
Dirección Danièle Huillet, Jean-Marie Straub
Guion Danièle Huillet, Jean-Marie Straub.
Novela: Franz Kafka
Reparto Christian Neinisch, Nazzareno Bianconi, Mario Adorf, Laura Betti, Harun Farocki, Manfred Blank
Fotografía Caroline Champetier, William Lubtchansky, Christophe Pollock (B&W) 
Sinopsis Adaptación de la novela inacabada "Amerika", de Franz Kafka. 

La brillante síntesis que Straub-Huillet realiza de la primera novela inconclusa de Franz Kafka, América, es quizás la interpretación más auténticamente alemana de Kafka jamás llevada al cine. América, un sueño febril, extático y atormentado sobre Estados Unidos —el lugar donde Kafka deseaba desaparecer, aunque solo fuera en su imaginación—, está narrada desde la perspectiva de un joven inmigrante alemán que se enfrenta a un mundo nuevo y extraño, lleno de mentiras violentas y un optimismo quijotesco, como un Parsifal moderno. Straub y Huillet se esmeraron en reproducir fielmente los manierismos y el dialecto alemanes presentes en la novela de Kafka, filmando casi toda la película en la ciudad portuaria de Hamburgo. No obstante, su representación de la injusticia y la explotación trasciende la especificidad histórica; como expresó Straub en 1984, “Kafka, para nosotros, es el único gran poeta de la civilización industrial, es decir, una civilización en la que las personas dependen de su trabajo para sobrevivir”. 

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO

viernes, 18 de septiembre de 2026

"THE CIRCLE PROJECT", EXPOSICIÓN DE BOUCHRA KALILI EN "LA CASA ENCENDIDA" DEDICADA A LA MEMORIA DE LAS PRIMERAS GENERACIONES DE TRABAJADORES NORTEAFRICANOS EN FRANCIA

 

Bouchra Khalili, films para invocar la ausencia

En 2023, el mismo año en que le brindaba una exposición el MACBA barcelonés, la artista franco-marroquí Bouchra Khalili presentaba, con premio, en la Bienal de Sharjah The Circle Project, un proyecto que recoge en lo temático y lo formal claves de su trayectoria: la atención a sujetos invisibilizados en países a los que emigraron y la referencia, en los montajes de las piezas, a los círculos o asambleas en los que, en la tradición marroquí, se narran relatos orales en espacios públicos.

En realidad, Khalili venía trabajando en aquella propuesta desde 2012 y continuaría inmersa en ella hasta 2024; ahora la despliega en La Casa Encendida de Madrid, donde, además, se proyectará The Tempest Society el 10 de septiembre. Ambas producciones comparten temática: la artista ha investigado, haciendo frente a la escasez de testimonios, la actividad de los movimientos de trabajadores árabes por la igualdad de derechos en la Francia de los setenta, colectivos a los que se siente muy ligada porque coincidieron con la generación y aspiraciones de sus padres -Khalili nació en 1975 en Casablanca-.

Ante la falta de documentación, ella misma, según ha explicado hoy, ha elaborado su propio archivo en torno a aquellos grupos; lo ha hecho contra su voluntad, porque no es esa labor clasificatoria la que le interesa, sino la indagación, fundamentalmente a partir del vídeo, en los modos de representar la ausencia. Incluso en los caminos que adopta para hacerse presente.

Hace cinco décadas y en Francia, esta población procedente del norte de África era contemplada, en palabras de esta autora, como mano de obra fácil, pese a que pronto emprendieron campañas antirracistas y fundaron, en París y Marsella, compañías de teatro que diseñaban también formas de protesta contra la ola de xenofobia que sacudió este país, sobre todo el sur, en 1973, a raíz del asesinato de un conductor de autobús por un joven argelino con problemas mentales. La escalada, que causó varios muertos y heridos, llevó incluso al presidente argelino entonces, Houari Boumédiène, a suspender la emigración de trabajadores de ese país a la que fue su metrópoli.

Las performances y las prácticas teatrales de esos colectivos, al igual que los dispositivos expositivos que Khalili elige para sus instalaciones videográficas, remiten, como avanzamos, al desarrollo de la oralidad en Marruecos y otras áreas del norte africano: un narrador atrae a su audiencia sentándola en círculo en torno a sí; sin dicho círculo, forma que también toman las asambleas públicas, no hay relato. En La Casa Encendida, se invita a los visitantes a formar una comunidad de espectadores que replique las de aquellas citas.

The Circle Project. Bouchra Khalili. La Casa Encendida, 2026

Esta exposición se divide en tres partes. La primera se corresponde con un corto, titulado The Storytellers, compuesto por cinco películas en 16 milímetros y en blanco y negro que recopilan fragmentos de las actividades de esos grupos teatrales y de lucha -que llevaron por nombre Al Assifa y Al Halaka-, replicadas por algunos de sus antiguos miembros en un teatro vacío marsellés, pues en su momento nadie los filmó. Se trata de sketches y poemas que aluden al racismo, el acceso a la vivienda y las difíciles condiciones de vida y, dada la ausencia de público en el lugar, el de La Casa Encendida será su espectador natural, invisible para los intérpretes.

En segundo lugar, Khalili muestra en La Casa el mural Timeline for a constellation, que aporta contexto a través de documentos, entrevistas y cronologías sobre el recorrido de esos movimientos en la primera mitad de los setenta, sus alianzas y su capacidad de acción, informaciones que acaban de recogerse en una publicación del mismo nombre, editada en Londres en febrero.

Su articulación puede relacionarse con la de los periódicos murales empleados justamente por los trabajadores árabes, redactados en su idioma original y en francés.

The Circle Project. Bouchra Khalili. La Casa Encendida, 2026

Por último, veremos The Circle, otro vídeo de una hora de duración en el que dos jóvenes franceses de origen magrebí, y residentes precisamente en Marsella, Mía y Lucas, buscan las huellas de aquellas luchas de sus mayores y compilan archivos, música, imágenes y fragmentos teatrales junto a integrantes de Al Assifa y Al Halaka.

En este diálogo intergeneracional cobra protagonismo paradójico, porque no llega a aparecer, la figura de Djellali Kamal -ese era su pseudónimo-, un miembro de Al Assifa e inmigrante ilegal que, en 1974, encontrándose en huelga de hambre en demanda de su regularización, se presentó a las elecciones presidenciales francesas. Se trataba, en el fondo, de un ejercicio de performance pública con el que buscaba interpelar a los migrantes excluidos del voto e invitar a imaginar la posibilidad de una ciudadanía trasnacional.

Khalili le hace visible desde su invisibilidad, convirtiendo su espectro en significante. Todos sus proyectos son, en el fondo, autorreflexivos: implican una meditación sobre los mecanismos de transmisión de la historia de los vencidos y sobre la capacidad del medio fílmico para producir presencia a través de la ausencia; memoria donde, como en este caso, no había archivo.

Sus trabajos resultan, además, muy transparentes en cuanto a su proceso de elaboración: se basan en el montaje de fotografías y vídeos recuperados, en la concatenación de una arqueología de medios fragmentados que no se oculta al observador.

Del 10 de septiembre al 29 de noviembre de 2026

Fuente: masdearte 

jueves, 17 de septiembre de 2026

LA EDITORIAL TEMPLANDO EL ACERO PUBLICA "VENCIENDO AL FASCISTA", DE EVE ROSENHAFT

Venciendo al fascista
Eve Rosenhaft
410 páginas
Editorial Templando el acero
2026 
20 € 

Venciendo al fascista analiza uno de los episodios más intensos y controvertidos de la historia de la Alemania de Weimar: la lucha callejera entre los militantes comunistas del KPD y las organizaciones nacionalsocialistas, especialmente las SA, en los años que precedieron a la llegada de Hitler al poder.

Eve Rosenhaft estudia cómo la profunda crisis económica y social de Alemania, el desempleo masivo, la radicalización política y el progresivo deterioro de las instituciones republicanas transformaron los barrios obreros en escenarios de enfrentamiento político. A partir de una amplia investigación documental, la autora reconstruye la llamada «Wehrhafte Kampf», la política comunista de lucha y autodefensa frente al fascismo.

El libro examina la organización de las formaciones de defensa comunistas, la propaganda y la concepción que el KPD tenía de sus enemigos, las campañas contra las tabernas de las SA y la violencia cotidiana que se desarrolló en los barrios obreros de Berlín. También se pregunta quiénes eran realmente aquellos jóvenes que participaron en la lucha callejera y qué circunstancias sociales, políticas y económicas los llevaron a convertirse en combatientes.

Muchos combatientes experimentaban directamente la amenaza de las SA y entendían la lucha antifascista como una defensa inmediata de su barrio, sus compañeros y su forma de vida.

El desplazamiento del radicalismo obrero desde el lugar de trabajo hacia el barrio, la inseguridad económica, el desempleo y la ruptura de las estructuras tradicionales de organización de la clase trabajadora contribuyeron decisivamente a crear el escenario de las luchas callejeras.

https://librosml.blogspot.com/ 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

"OBERTURA FESTIVA", DEL COMPOSITOR BÚLGARO VESSELIN STOYANOV, DEDICADA AL 15º ANIVERSARIO DE LA LIBERACIÓN DE BULGARIA POR PARTE DEL EJÉRCITO ROJO EL 9 DE SEPTIEMBRE DE 1944

 

"OBERTURA FESTIVA", DEL COMPOSITOR BÚLGARO VESSELIN STOYANOV 

El 9 de septiembre de 1944 tuvo lugar el fin del Reino de Bulgaria y el comienzo de la República Popular de Bulgaria. En el fragor de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Ejército Soviético lanzaba una ofensiva después de la batalla de Stalingrado y llegaba a las fronteras de Rumania en agosto de 1944, Bulgaria seguía siendo un aliado de la Alemania nazi. Bajo la amenaza de hostilidades por parte de la Unión Soviética, rompió sus relaciones con el Tercer Reich, tratando de mantener su soberanía. Pese a estos esfuerzos, en la noche del 8 al 9 de septiembre de 1944, el Gobierno del país fue derrocado. Con la ayuda de las unidades del Tercer Frente Ucraniano del Ejército Rojo, subió al poder un gobierno del Frente de la Patria, encabezado por Kimón Gueorguíev. Así, Bulgaria pasó a formar parte de la esfera de influencia soviética tomando el camino del desarrollo socialista.   

La "Obertura Festiva" fue escrita con motivo del 15.º aniversario del 9 de septiembre de 1944 día de la liberación de Bulgaria por parte del Ejército Rojo. El compositor creó una obra magnífica, emblemática tanto para su autor como para la música búlgara.

La «Obertura festiva» es el ejemplo por excelencia de la rica concepción orquestal de Vesselin Stoyanov. Como maestro de las formas musicales extensas, el compositor construye brillantemente la dramaturgia de la obra a partir de un material temático vívido y contrastante. El primer tema, festivo y radiante, enmarca las secciones en forma de sonata, mientras que los clímax intermedios configuran el relieve dinámico de la obra. Resulta especialmente hermosa la segunda sección —de carácter lírico-épico y desarrollada a partir de motivos específicos—, así como la extensa coda de carácter hímnico, que constituye una auténtica apoteosis festiva con motivo del 15.º aniversario del 9 de septiembre. 

 

martes, 15 de septiembre de 2026

INAUGURADA LA EXPOSICIÓN "MÉXICO MODERNO EN LA COLECCIÓN GELMAN SANTANDER", CON OBRAS DE LOS ARTISTAS COMUNISTAS FRIDA KHALO Y DIEGO RIVERA, ENTRE OTROS

  

"Vendedora de alcatraces", de Diego Rivera 

Tras meses de polémica en México por la salida temporal a España de la Colección Gelman, los cuadros que la componen, de la talla de artistas como Frida Kahlo o Diego Rivera, son los protagonistas de la inauguración del nuevo museo Faro Santander.

El viaje de las obras recopiladas por Jacques y Natasha Gelman ha estado rodeado de una gran polémica desde que el Banco Santander alcanzara, el pasado mes de enero, un acuerdo con la familia Zambrano para la gestión de la colección, lo que en su país de origen fue interpretado como una salida encubierta de unas obras protegidas por la legislación mexicana.

Y no se trata de unas obras cualquiera, porque en la colección hay 18 trabajos de Frida Kahlo y otros de grandes pintores como Diego Rivera, María Izquierdo, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros o fotógrafos como Lola Álvarez Bravo, Manuel Álvarez Bravo, Gabriel Figueroa, Tina Modotti o Graciela Iturbide. Lo que la convierte en la colección más importante del arte mexicano del siglo XX.

Fue justo esa importancia la que hizo que creciera el malestar en México, donde hasta su presidenta, Claudia Sheinbaum, se refirió en varios discursos públicos a la salida de la colección para asegurar rotundamente que los cuadros regresarían al país "como dice la ley".

Porque se trata de una colección privada y la legislación mexicana permite la difusión de sus obras en el extranjero, pero nunca su venta porque forman parte del patrimonio del país, como precisó Sheinbaum.

Tal nivel alcanzó la polémica que los responsables del museo optaron por retrasar su apertura -prevista inicialmente para el mes de junio- al tiempo que garantizaron el cuidado y conservación de las obras "con absoluto conocimiento y respeto", como señaló en una reciente entrevista con EFE el director de Faro Santander, Daniel Vega.

De modo que, ya con las aguas calmadas, el Faro Santander fue inaugurado el pasado 7 de septiembre con la exposición "México moderno en la Colección Gelman Santander", que se podrá ver hasta el 10 de enero de 2027.

El núcleo más importante del conjunto está formado por las grandes figuras del muralismo y de la modernidad mexicana. Frida Kahlo ocupa un lugar central y está representada por pinturas de una intensidad íntima excepcional, donde se entrelazan identidad, cuerpo, dolor y afirmación vital. Diego Rivera está representado con obras que reflejan su visión monumental y social, su capacidad narrativa y su dominio del color y la composición. Estas obras no solo son fundamentales dentro de la colección Gelman Santander, sino que se cuentan entre las más significativas del arte mexicano del siglo XX.

Entre las principales obras de Frida Kahlo que conforman esta selección destacan óleos como "Diego en mi pensamiento", "Autorretrato con collar", "Autorretrato con monos" y "La novia que se espanta de ver la vida abierta".

Otras de las obras que figuran en la colección son "Vendedora de alcatraces", de Diego Rivera, y "Salón México", de José Clemente Orozco.

 Pintura Autorretrato con collar de Frida Kahlo, parte de la exposición México Moderno en la Colección Gelman Santander.

 
Pintura Autorretrato con monos de Frida Kahlo, obra destacada en la muestra México Moderno de Faro Santander.  
 
Pintura Paisaje con cactus de Diego Rivera, perteneciente a la exposición México Moderno de la Colección Gelman Santander.  
 
Pintura Diego en mi pensamiento de Frida Kahlo, exhibida en la Colección Gelman Santander de Faro Santander.  
 
 Pintura Autorretrato de José Clemente Orozco, perteneciente a la exposición México Moderno de la Colección Gelman Santander.


lunes, 14 de septiembre de 2026

"MEMORIAL KADINJACA", EN HOMENAJE A LOS PARTISANOS YUGOLAVOS CAÍDOS EN UZICE (SERBIA)

 

Complejo Memorial Kadinjaca

La serie de eventos que llevaron a la Batalla de Kadinjača comenzó en el otoño de 1941, cuando los partisanos liberaron la región alrededor de la ciudad de Užice, que anteriormente estaba bajo el control de la Serbia ocupada por los alemanes. Los partisanos llamaron a esta área liberada la "República de Užice" y se mantuvo como el primer territorio liberado dentro Europa ocupada por el Eje. Dentro de Užice, los partisanos establecieron su cuartel general de comando dentro del banco central de la ciudad, utilizando las bóvedas subterráneas de la instalación para una fabricación de municiones. Con sus tropas partisanas estableciendo esta nueva República controlada por el Partido, el comandante Josip Tito viajó desde su escondite en Belgrado para unir sus fuerzas en Užice. En respuesta a esta acción de los partisanos, los alemanes pusieron en acción la " Operación Užice ", que fue el primer esfuerzo antipartisano liderado por Alemania de la Segunda Guerra Mundial. El objetivo de esta operación era no solo recuperar este territorio controlado por los partisanos, sino que, además, fue la primera de una larga serie de ofensivas a través la guerra de los alemanes para decapitar y eliminar todo el movimiento de resistencia partidista. A finales de noviembre de 1941, la inteligencia partidista informó al mariscal Josip Tito, comandante de los partisanos, que un ataque de soldados alemanes era inminente. Los aviones alemanes comenzaron a bombardear la ciudad el 22 de noviembre. 

El complejo conmemorativo de Kadinjaca está dedicado a las tropas del Batallón de Trabajadores de Uzice, Posavec y Orasans, que dieron su vida el 29 de noviembre de 1941 para proteger la retirada de las principales tropas partisanas desde Užice hacia Sandžak.

En honor a los combatientes caídos en Kadinjaca, en el aniversario de la batalla, el 29 de noviembre de 1952, se inauguró un monumento-pirámide. Bajo él se encontraba el osario con los restos mortales de la mayoría de los combatientes que murieron en Kadinjaca. El monumento fue construido según el proyecto del arquitecto Stevan Zivanovic (1911-1979), con forma de pirámide de cuatro lados, de 11 metros de altura y coronada por una estrella de cinco puntas. En la pirámide se grabaron versos del poema «Kadinjaca» de Slavko Vukosavljevic:

"Mi amado país, ¿sabías que todo el batallón murió aquí? La sangre florece a través de la nieve caída, fría y blanca. Durante la noche, el viento barrió las huellas, pero aún en el sur, el ejército camina. ¡El 14o kilómetro cayó, pero Kadinjača nunca lo hará!"

"¡¿Quién no te amaría Užice?! Eras una ciudad de dolor y alegría... ¡y que podías superarte ahora, una fruta roja nacida en el levantamiento! Alguien se caerá, alguien vendrá. Oh ciudad, mi amigo. Oh ciudad, mi pariente. ¡Habrá tristeza, pero desaparecerá... y te llenará de libertad!"

Con motivo de la inauguración, el presidente de la República Federativa Popular de Yugoslavia, Josip Broz Tito, condecoró al Batallón de Trabajadores con la Medalla al Mérito Popular, con una estrella dorada.

Durante ese tiempo, Kadinjaca se convirtió en uno de los símbolos de la lucha antifascista. Por ello, se propuso una moción para la finalización del proyecto de Kadinjaca y su complejo conmemorativo. El escultor Miodrag Zivkovic (1928-), profesor de la Facultad de Artes Aplicadas de Belgrado, y el ingeniero arquitecto Aleksandar Đokic (1936-2002) fueron los encargados del diseño preliminar. La construcción del complejo conmemorativo se extendió desde 1977 hasta 1979. El 23 de septiembre de 1979, el presidente de la República Federativa Socialista de Yugoslavia, Josip Broz Tito, inauguró el nuevo complejo conmemorativo con la asistencia de aproximadamente 100 000 ciudadanos. En esa ocasión, se condecoró al Batallón de Trabajadores con la Medalla de Héroe Nacional.

El complejo monumental consta de tres partes: el Anfiteatro de la República de Uzice, la Avenida del Batallón de Trabajadores y la Plaza de la Libertad. La pirámide conmemorativa original se conservó e integró en el nuevo complejo monumental de 1979. Dentro del complejo se construyó la Casa Conmemorativa, que incluye un espacio para visitantes, una fuente y un aparcamiento. En el edificio de la Casa Conmemorativa se encuentran: salas de trabajo, la exposición permanente del Batallón de Trabajadores y la batalla de Kadinjaca, restaurantes, tienda de recuerdos, salas auxiliares, etc. 

En 1979, el complejo conmemorativo de Kadinjaca fue declarado monumento histórico de gran importancia para la República de Serbia.

El elemento principal de la adición de 1979 al complejo conmemorativo de Kadinjača, creado por Miodrag Živković, fue la amplia serie ondulada de pilones de hormigón blanco construidos alrededor del monumento piramidal original. El más prominente de estos pilones es un conjunto a juego de dos que son más altos que todo el resto. Este conjunto más alto se caracteriza por una gran abertura en forma de agujero de bala que perfora su centro. Este motivo de agujero de bala sin duda simboliza la violencia recibida sobre los combatientes del Batallón de Trabajadores mientras luchaban contra los soldados alemanes en 1941 para hacer tiempo para la evacuación de civiles de las áreas de Kadinjača y Užice ... una lucha en la que la mayoría de ellos perderían la vida. Visible dentro de muchos de estos pilones se pueden ver vagamente presentes formas y rostros humanos estilizados emergentes, casi apareciendo como almas torturadas retorciéndose. Se puede suponer que estas formas son una representación de los propios soldados del Batallón de Trabajadores, gritando durante sus últimos momentos. Incluso dentro de los fragmentos de la escultura agujereada de 14m de altura, se pueden ver las mismas caras afectadas por el horror mirando hacia afuera, siempre atrapados dentro del círculo de violencia. Este número '14' pretende ser una referencia a los 14 km que existe entre el sitio de batalla aquí en Kadinjača y la ciudad de Užice en el valle de abajo ... una distancia que fue atravesada por el Batallón de Trabajadores en el invierno de 1941, que posteriormente dio sus vidas para proteger al Tito y al resto del Ejército Partisanp de ser capturado y derrotado por el ejército alemán en avance. La conexión de este monolito con Užice se enfatiza aún más con su abertura circular que apunta por el valle exactamente en dirección a la ciudad.çç

Mientras tanto, flanquean a cada lado del camino que conduce al monolito de 14m de altura una serie de formas escultóricas ondulantes que brotan del suelo, siendo algunos orgánicos y redondeados, mientras que otros son agudos y geométricos. Las fuentes relatan que estos elementos están destinados a simbolizar la resistencia y defensa de los partisanos que sostuvieron en esta colina durante la batalla. Además, tal vez los dos tipos de formas escultóricas que se encuentran aquí representan los dos lados opuestos de la batalla, donde las formas orgánicas redondeadas (a menudo adornadas con cabezas y caras) representan a los partisanos, mientras que las formas angulares afiladas sin rasgos distintivos (que no llevan caras) representan las fuerzas alemanas. Este simbolismo se refuerza al ver que a medida que las formas angulares afiladas ascienden a su punto más alto con un pináculo monolítico de 14m de altura (quizás simbolizando el trágico clímax de la batalla), el monolito se perfora dramáticamente, como con una bala, con un círculo de caras orgánicas redondas (tal vez simbolizando a Tito y el esquivo escape de su ejército de las fuerzas alemanas descendentes, ganadas a la gran pérdida de vidas partisanas). Como tal, el monumento podría ser visto como un símbolo de libertad que tiene un gran coste humano.









domingo, 13 de septiembre de 2026

"LÁGRIMAS DE SANGRE", OBRA DE OSWALDO GUSAYAMÍN DE DENUNCIA DEL GOLPE DE ESTADO EN CHILE

 
Lágrimas de sangre
Oswaldo Guayasamín
1973
Óleo sobre lienzo
45.7 × 91.8 cm. 
Fundación Oswaldo Guayasamín 

"Lágrimas de sangre" es la obra que pinta Guayasamín en septiembre de 1973, al enterarse del golpe de Estado en Chile y forma parte de la Serie "La Edad de la Ira".
 
“La Edad de la Ira”es la segunda gran serie o etapa de pintura de Oswaldo Guayasamín, con un total de 130 cuadros, en la que denuncia las injusticias y violencia a nivel mundial. La serie se inició en la década de los 60’ y no fue concluida, pues a decir de Oswaldo Guayasamín la violencia no termina. Denuncia las injusticias, las dictaduras latinoamericanas, las guerras y el sufrimiento de los marginados. Predominan los trazos expresionistas, las expresiones de angustia extrema, las tonalidades oscuras y el protagonismo simbólico de las manos y los rostros descarnados
 
“Lágrimas de Sangre”, perteneciente a la subserie "Las manos", representa una síntesis del dolor y sufrimiento, el silencio forzado y la desesperación ante la injusticia que se vive en ese momento (1973). 
 
Lo explica claramente la inscripción que lleva en el ángulo inferior derecho, por encima de la firma y de la fecha: “Homenaje a Salvador Allende, Pablo Neruda y Víctor Jara. Nosotros los pueblos”.
 
Esta pintura encapsula no solo la angustia del pueblo chileno, sino que sirve como una inquietante narrativa visual de su implacable lucha contra el telón de fondo de la intervención de Estados Unidos en el siglo XX. 

sábado, 12 de septiembre de 2026

"LA VICTORIA", PELÍCULA FILMADA EN LOS ÚLTIMOS MESES DE GOBIERNO DE UNIDAD POPULAR Y SALVADOR ALLENDE

Título original La victoria 
Año 1973 
Duración 105 min. 
País Alemania del Oeste (RFA) 
Dirección Peter Lilienthal 
Guion Peter Lilienthal, Antonio Skármeta 
Fotografía Silvio Caiozzi
Sinopsis El Chile de Allende. La joven Marcela abandona la pequeña ciudad provincial, Curicó, para ir a Santiago y buscar un empleo como secretaria. La película describe el proceso de su toma de conciencia política, relatando el camino que la lleva al movimiento socialista. Peter Lilienthal escribió el guion en colaboración con el escritor chileno Antonio Skármeta, nacido en 1940; se basa en el cuento de este último “El jugador de baloncesto”, modificado esencialmente para los propósitos de la película. Fue rodada en marzo de 1973. La mayoría de los personajes de la película de Peter Lilienthal se interpretan a sí mismos (los habitantes de la población Nueva Palena, Carmen Lazo, la diputada socialista, el intendente de Santiago Jaime Faivovich), y cuando no se interpretan exactamente a sí mismos, aportan, no obstante, mucho de sí y de su propia disposición anímica frente a la vida. De ahí que La Victoria es una película argumental documental. Constituye la feliz circunstancia de un documento que testifica un momento histórico lleno de esperanza para el pueblo chileno, una esperanza destruida meses más tarde por la intervención de la junta militar que forzó a Antonio Skármeta a partir al exilio, en Berlín occidental; poco después del golpe militar, Paula Moya se quitó la vida.

Filmada en 1973 con el trasfondo de las elecciones parlamentarias de marzo de aquel año en Chile, la película “La Victoria” dirigida por Peter Lilienthal, con guion de Antonio Skármeta y la dirección de fotografía de Silvio Caiozzi, posee imágenes documentales de las campañas políticas de la época, sobre todo de la diputada socialista Carmen Lazo, así como situaciones de la vida en el campamento Nueva Palena de Lo Hermida, un cameo de un joven Raúl Ruiz, y diversas escenas en rincones de Santiago y el balneario de Cartagena.

La película fue realizada para la televisión alemana, y si bien fue presentada una vez en el Forum de la Bernale, se estrenó oficialmente en TV el 17 de septiembre de 1973, a pocos días del golpe militar. Ante esto, la película fue poco conocida en Chile y hoy, a través de las plataformas del Festival de Cine Europeo, es posible verla y además participar de un conversatorio con el director Peter Lilienthal y con el director de fotografía y presidente de ATN Silvio Caiozzi.

Cabe destacar, que la película fue rescatada gracias a la colaboración del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y el Instituto Goethe, realizando un rescate histórico que nos permite generar un punto de vista crítico en torno a las demandas sociales y acontecimientos de la época.

Fuente: «Pantalla Negra»

viernes, 11 de septiembre de 2026

"CARTA ABIERTA A SALVADOR ALLENDE", DE JOSÉ SARAMAGO, EN EL 53 ANIVERSARIO DE SU MUERTE EN EL GOLPE DE ESTADO EN CHILE

"CARTA ABIERTA A SALVADOR ALLENDE"

Carta abierta dirigida por José Saramago al expresidente chileno, ya fallecido, incluida en el libro Los apuntes: un diario de la Revolución de los Claveles, 1972-1975), de la editorial Atrapasueños

Nos dirigimos a ti, compañero presidente, porque estando muerto tienes la mejor de las razones para no responder, como no la tienen otros que vivos igualmente no responden. ¿Quisiéramos nosotros que al menos un suspiro o reparo en este lugar formulados incomodaran a los destinatarios para venir a darnos respuesta, punto por punto, reconociéndonos y dándonos importancia? Ni por asomo. Quisiéramos sí no tener que repetir infinitamente las mismas palabras de aviso y de buen sentido común, del cual al final vamos dudando, porque o los oídos son sordos o locas las palabras. Pero a ti, que estás muerto, y sordo, y mudo, y ciego, podemos escribir esta carta para desahogarnos un poco, conscientes de que, con la experiencia que tuviste, estas cosas te son familiares, de tal manera que solo por absoluta imposibilidad no nos responderás. Y así perdemos nosotros la esperanza de un interlocutor.

Compañero Allende, esto por acá va mal. Tan mal que al comparar con el Chile de tu tiempo francamente nos asombramos de cuánto conseguiste, pues menos apoyo tenías (mucho menos) del que ya han tenido estos hombres portugueses en el poder, los militares, porque de los civiles no hablamos, que en rigor no lo tienen, o fugazmente aún menos. Y nos damos el lujo de pensar, de imaginar qué jornada habría sido la tuya y del pueblo chileno si tan abierto hubieras tenido el camino como este lo estuvo. Hoy tu tierra no sería el lugar elegido de tortura y represión que es: antes sería patria de una fraternidad mayor, otro punto del mundo en parto de libertad y liberación de todas las explotaciones. Ciertamente erraste algunas veces, te faltó decisión cuando era necesaria – pero el desastre, hoy conocido en su exacta dimensión, es mucho más trágico de lo que los errores y las indecisiones harían esperar. La felicidad es difícil, Salvador Allende, la desgracia se instala siempre para durar.

Muchas veces aquí nos preguntamos cómo fue que, pareciendo todo tan fácil, Portugal vino a convertirse en este rompecabezas (que lo es literal y figuradamente…), y, dejando de lado, por obvias, las intervenciones externas (el imperialismo y sus instrumentos socialdemócratas), llegamos a la conclusión de que cuando el pueblo portugués estaba pacíficamente dispuesto a ir hacia el socialismo, no lo estaban claramente los militares, y cuando estos finalmente se decidieron y comprendieron, otra gente muy astuta encontró y comenzó a usar los métodos para dividir al pueblo. Sin hablar, claro está, de todos los errores cometidos, algunos una y muchas veces, con una especie de ceguera mucho peor que la tuya. Porque habiendo ocurrido en tu tierra lo que todos sabemos, nadie aquí mostró haber aprendido en ese libro de una revolución decapitada, nadie fue capaz de interpretar la lección escrita en las líneas de tu rostro muerto.

Dijimos que esta carta abierta era un desahogo. No es más que eso. Siguiendo otros antiguos ejemplos, podríamos escribirla a San Antonio, que se dirigió a los peces porque no lo escuchaban los hombres. Sin embargo, esas son leyendas que solo encuentran crédito en los inocentes que en todo ven el dedo divino. Bien sabes tú, y nosotros sabemos, que tu muerte fue obra de hombres, que es obra de hombres la opresión a la que tu pueblo está sujeto. Más vale, pues, que el diálogo se intente entre hombres, nosotros vivos en este Portugal afligido, y tú muerto, Salvador Allende, enterrado en un lugar de tu tierra chilena que espera la liberación.

Esto por acá va mal, compañero. Son muchas nuestras dificultades y muchos nuestros enemigos. También los tuviste en abundancia y de ellos moriste. Aquí, país que parece haber elegido definitivamente el sebastianismo, pensamos que todo se haría entre claveles y canciones. No sabíamos que el socialismo es difícil y no aprendimos nada con tu muerte. Perdónanos por eso. Claro que no estamos desanimados, mucho menos vencidos, pero pensamos que escribir esta carta nos haría bien. Y realmente sentimos ahora esa gran serenidad de quien sabe que está en posesión de la razón correcta. Gracias, compañero Salvador Allende.

Fuente: eldiario.es

jueves, 10 de septiembre de 2026

"BATALLAS PARA ALLENDE", OBRA DEL COMPOSITOR CHILENO BECERRA-SCHMIDT, EN EL 53 ANIVERSARIO DE SU MUERTE EN EL GOLPE DE ESTADO EN CHILE

"BATALLAS PARA ALLENDE"

En 1971 Gustavo Becerra-Schmidt es nombrado por el gobierno de Salvador Allende agregado cultural de la Embajada de Chile en la República Federal de Alemania, hasta donde se traslada desde ésa fecha. Junto con esta labor diplomática, compone obras como Lenin, un oratorio para voz recitante y cinta (1971)  e Historia de una provocación (1972), para barítono, conjunto de cámara y cinta, estrenada en el palacio de la Unesco en París. Una vez el golpe militar de 1973, Becerra se ve obligado a radicarse definitivamente en Alemania, donde encuentra cobijo en la Universidad de Oldenburgo como profesor de composición y musicología. Es en Alemania entonces donde Becerra compone la mayor parte de su obra electroacústica incursionando a la vez en obras multimedias, interactivas, y en soporte computacional.

«Batallas para Allende» (1979) es una de esas obras de electroacústica compuestas en su etapa alemana, la cual forma parte de la cantata «Allende», compuesta para Quilapayún.

«Entiendo la composición musical como una ordenación expresiva de elementos acústicos en el tiempo y en el espacio. Entre estos se encuentran todos los ruidos, sonidos y sus posibles mezclas incluyendo a procedimientos para hacer música, dependientes o no de acciones y decisiones humanas. Hay sistemas automáticos y sistemas que necesitan de seres humanos para realizar sus decisiones. Provisto con estas ideas me he enfrentado a las generosas posibilidades que la música electroacústica, que no conoce límites de altura o velocidad, ofrece a los que trabajan en su producción. Se la puede componer en todos los niveles del lenguaje. El ‘productor’ puede decidir en cada caso si determinará cada sonido o silencio de su obra o si encargará a reglas, tradicionales o nuevas, en parte o en toda su estructuración. Y, además, si la ‘obra’ será improvisada o si pasará por sistemas de notación antes de ‘sonar’ o si pasará directamente a soportes que permitan su reproducción audible. Personalmente, es la libertad que ofrece lo más atractivo que encuentro en este paraíso, de alternativas para crear, cuyo único límite es la capacidad de oír y asociar que posean quienes reciban los productos hechos por estos medios y otros, no solo visuales, que concurran a su presentación. Entre sus posibilidades se encuentra el desarrollo de un nuevo ‘sinfonismo’, emancipado de la tradicional sala de conciertos, cuyo amanecer ya nos está regalando su calor y nos deja disfrutar de su creciente luz.» 

Gustavo Becerra-Schmidt
(Oldenburg, Alemania / September 2008)