viernes, 16 de octubre de 2026

"¡KANIMAMBO!", REPORTAJE SOBRE LOS ENCUENTROS ENTRE SAMORA MICHEL Y FIDEL CASTRO

"¡Kanimambo!" es un reportaje realizado por el Centro Fidel Castro Ruz, en el que se recoge un resumen de los encuentros entre los líderes de Mozambique y Cuba, Samora Machel y Fidel Castro. 

Samora Michel y Fidel Castro

Fidel es un líder indiscutible del pueblo   cubano, pero, además, es un héroe de nuestro tiempo. Samora Machel [1]

El 25 de junio de 1975 se proclama la República de Mozambique después de  años de guerra anticolonial y por la liberación nacional, bajo la dirección del Frelimo. Cuba está presente en esos festejos con una delegación presidida por el Comandante Armando Acosta Cordero [2] y al saludar, el presidente Samora Machel [3], durante la recepción oficial, el Líder mozambicano le pide que la delegación se entreviste con el Dr. Antonio Agosthino Neto y le digamos a Fidel que ayude al MPLA, porque los imperialistas quieren impedir que  Angola sea realmente independiente.

En la historia los acontecimientos no son fenómenos aislados. Cierto es que, como todo objeto de análisis, necesitan ser individualizados para verlos mejor, pero eso sin que lo sucedido deje de formar parte de una realidad enmarcada en el tiempo y el espacio. Los acontecimientos de esa época, a los que me referiré, formaban parte del núcleo más duro de las contradicciones globales de entonces: la lucha por la liberación nacional de los pueblos aún colonizados y los esfuerzos de las grandes potencias por impedirles el acceso a la independencia y desarrollo. El contexto internacional en que se produce la independencia de Mozambique estaba marcado por, el Mayo del 68 en Francia y todos los cambios que produjo, la invasión soviética a Checoeslovaquia de la que ahora sabemos que fue el resultado de una conspiración occidental para impedir que los oleoductos soviéticos pasaran por dicho país. La URSS ya tenía complejos problemas económicos, la carrera armamentista estaba en el clímax, Vietnam  había salido vencedor en la guerra de agresión de Estados Unidos (El 29 de marzo de 1973, hace 45 años, finalizaba la retirada de los últimos 4.300 soldados norteamericanos que combatieron en Vietnam, la guerra más traumática de la historia para la opinión pública norteamericana), el imperio lusitano había colapsado dando paso a la llamada Revolución de los Claveles en Portugal.

La amistad entre ambos líderes se forjo en la lucha por la liberación nacional de los pueblos bajo dominación colonial y en la brega por el desarrollo de los pueblos del llamado Tercer Mundo. Una empatía se estableció entre ambos Comandantes guerrilleros, y así recorrieron juntos el camino de la creación revolucionaria. Esos lazos se fortalecieron en ocasión de la visita efectuada a Cuba, en octubre de 1977, cuando Samora Machel visita, por primera vez, la patria de José Martí y ambos tienen la oportunidad de conversar tete a tete, por espacios de largas horas y días.

Son muy definitorias  lasaprecionesdel Comandante en Jefe Fidel Castro sobre Samora Machel, las siguientes palabras pronunciadas en la heroica Santiago de Cuba, el 11 de octubre de 1977 y cito: «El compañero Samora Machel participa en la organización y en la realización de las primeras acciones armadas en 1964, que empezaron por el norte de Mozambique, en una provincia que se llama Cabo Delgado… Ya desde esa época el compañero Samora Machel se destacó por su papel decisivo en la lucha contra estas corrientes en el seno del FRELIMO, y a raíz de la muerte del fundador del movimiento, fue designado entre los tres principales dirigentes del FRELIMO; y en el año siguiente, el Comité Central surgido del II Congreso lo elige ya Presidente del movimiento de liberación… Pero él, lógicamente, no llega a esa autoridad y a ese prestigio por casualidad. Habiendo participado en el inicio de las acciones armadas, había sido designado después responsable principal de la organización de las fuerzas guerrilleras y de la dirección de la guerra… Cuando lo eligen presidente del FRELIMO ya tenía una gran experiencia militar; pero aún más importante que su experiencia militar, era su experiencia y su claridad política. Dirigió desde 1969 ó 1970 al FRELIMO en el orden político y en el orden militar, intensificó la guerra; y ya en 1974 los colonialistas habían sido derrotados… Un hecho muy interesante es que ya desde la propia guerra el compañero Samora Machel, al frente de un grupo que dirigía el FRELIMO, fue preparando las condiciones para la creación de un futuro partido, porque no es lo mismo frente que partido. El frente comprendía a todos; el partido era ya una vanguardia… Y no hay duda de que constituye un verdadero ejemplo de talento político, de claridad política, de convicciones revolucionarias, el proceso de Mozambique. Y yo creo que eso constituye uno de los grandes méritos históricos del compañero Samora Machel… El compañero Samora Machel, con un clarísimo sentido político, no solo contribuyó y trabajó arduamente para crear las bases de un partido, la divulgación de una doctrina, un programa, una meta, sino que, consecuente con ello, estrechó extraordinariamente sus relaciones con los países socialistas y con el movimiento progresista».

En el curso de esa visita de Samora a Cuba, la lucha contra el apartheid en Suráfrica, la garantía de la unidad territorial de Angola y la liquidación del colonialismo en toda África Austral, más el fortalecimiento del Movimiento de los No Alineados y las relaciones con los países socialistas, son temas prioritarios en la agenda común. Fidel acompaño a Samora durante todo su recorrido por Cuba, su capacidad increíble para analizar la naturaleza de los problemas. Ambos de extrema sensibilidad y de personalidades muy acusadas, así como de miradas penetrantes, como si intentaran leer el pensamiento del interlocutor.

La acertada designación del experimentado Narciso Martin Mora [4], como embajador de Cuba en Maputo, jugo un papel estelar, en la comunicación entre Fidel y Samora, y en el fortalecimiento de la amistad y la cooperación mutua. Mozambique es un país con importantes recursos naturales, como el gas, el grafico, que se utiliza en las baterías eléctricas, grandes yacimientos de hierro de una gran calidad, bosques de madera de muy buena calidad y una abundante pesca. La Suráfrica del apartheid seguía de cerca a ese vecino, porque sus economías estaban muy enlazadas y los otros poderes occidentales, en especial, Estados Unidos, por los recursos apuntados, entre ellos el gas, pues los estudios apuntan a que es poseedor de la tercera reserva africana del mismo.

Fidel, desde el primer momento se interesó por los destinos de Mozambique y alertaba que,  la ocupación de Angola por África del Sur crea un peligro para toda el África; la ocupación de Angola por los racistas de Sudáfrica crea un peligro para Zambia muy grande, crea un peligro para Mozambique [5] Por esa razón había que ayudar al fortalecimiento militar del hermano país.

Escribo este texto para contribuir a preservar las palabras, primero en el mecanismo mudable de la memoria, y porque, los factores hegemónicos desearían que todos los vestigios de horas cumbres en la lucha por la liberación del hombre, se olviden. Veo como necesidad histórica, que la amistad entre los líderes que marcaron la historia de nuestros pueblos, sean conocidas y sirvan de fuentes de inspiración para el futuro de las naciones del Tercer Mundo.

En el discurso anteriormente señalado del Comandante en Jefe Fidel Castro, expreso el siguiente juicio de valor: Lógicamente, al triunfar la lucha del pueblo de Mozambique por la independencia —pero la lucha por la independencia no para establecer el neocolonialismo, sino para establecer la Revolución después de la independencia—. Esa apreciación fue justa y se atenía a los hechos, aunque un conjunto de circunstancias, no permitieron a la dirección mozambicana, de aquel entonces, avanzar por los objetivos que se trazaron.

Las políticas internacionales de Cuba y Mozambique, en esa etapa, eran muy similares y ello se expresaba, en las posiciones comunes en los Organismos internacionales y en el NOAL. Nosotros influimos en Mozambique para que fuera la sede de una conferencia sobre Namibia en mayo de 1977 y una reunión ministerial de los No alineados celebrada en Maputo. Ello permitía que nos apoyáramos mutuamente en todos esos conclaves, y los intercambios inter cancillerías eran frecuentes y fructíferos. Un tema reclamaba la atención mutua, la lucha por la independencia de Zimbabue y el apoyo al Frente Patriótico, y en particular al Zanu, encabezado por Robert Mugabe, con quien Samora Machel tenía excelentes relaciones. Samora fue muy protagónico en la geopolítica.

Fue Mozambique, quien nos acercó al Zanu, pues aunque Cuba mantenía relaciones con dicha organización, tenía mayores lazos con el Zapu, bajo la dirección de Joshua Nkomo, quien era considerado más próximo a la Unión Soviética.

Cuando organizábamos la VI Cumbre de los NOAL, el Comandante de la Revolución Juan Almeida visito Maputo y sostuvo una larga y enjundiosa conversación con Samora Machel [6], acerca de las maniobras imperialistas para obstaculizar el conclave en Cuba, y el Líder mozambicano, no solo participo en el evento, sino que también jugó un papel estelar, para hacerle frente a las actividades de la derecha, sin que se lo pidiéramos, y en lograr que se adoptaran las posiciones más positivas y antimperialistas. En esa ocasión, Samora y Fidel conversaron ampliamente.

Dos momentos quiero destacar de la participación de Samora Machel en la VI Cumbre del Movimiento Noal: a) sus vibrantes palabras reclamando apoyo para la lucha contra el apartheid y la liberación nacional en África Austral, y b) su rápida respuesta a Fidel, cuando el Líder cubano le solicito que, dos cubanos fueran en su avión a Luanda, luego de conocerse el deceso del presidente Antonio Agostinho Neto. Samora sabía cuán importante era que estuviéramos, con rapidez en Angola,  ante la desaparición física del Líder del MPLA. El Presidente, fue muy atento con nosotros durante el viaje [7] y nos habló de su confianza en que los dirigentes del MPLA sabrían sobrepasar dicha prueba.

Samora Machel, quien atribuía una gran importancia a la formación de los mozambicanos, le agradecía a Fidel la ayuda cubana en recibir a miles de jóvenes de su país, para desde temprana edad, cursar estudios en escuelas y universidades cubanas. Señalaba el líder de Mozambique que Cuba era un ejemplo en ese especial y significativo terreno. Sobre esa política Fidel señalo que,  no tenemos otra alternativa que soñar, seguir soñando, y soñar, además, con la esperanza de que ese mundo mejor tiene que ser realidad, y será realidad si luchamos por él. El hombre no puede renunciar nunca a los sueños, el hombre no puede renunciar nunca a las utopías, Es que luchar por una utopía es, en parte, construirla.

Me contaba nuestro embajador Martin Mora que, Samora era un trabajador incansable, y como la cultura inquieta, leía mucho y además, era muy disciplinado y cada mañana, en horas muy tempranas hacía ejercicios para mantenerse en forma. Trabajaba 15 o 16 horas diarias. Quiere decir que, era una persona muy consciente de sus responsabilidades y con todo rigor las asumió. Era un hombre de principios y de un profundo amor a la libertad e independencia de Mozambique y creyó que, el socialismo era la vía adecuada para desarrollar a su país. Creo que Samora hizo una lectura atenta del marxismo y mantuvo un oído receptivo a las teorías que enriquecieron el pensamiento revolucionario de la época. Tenía pasión por el cultivo creativo. Rigor, seriedad y  compromiso, estas eran sus características.

Desde los años 80 del pasado siglo, el enemigo planeaba dividir en dos al hoy Mozambique, y así apropiarse de los recursos de las provincias de Cabo Delgado y Nampula. Samora lo sabía y puso todo su empeño en avanzar en la unidad de aquel mosaico de pueblos y forjar la nacionalidad mozambicana. Las escuelas, la educación y el desarrollo de la cultura nacional eran las armas de ese gran combate y Samora le dio la prioridad adecuada.

Samora Machel fue un amigo crítico de la URSS, pero al contario de otros, sus consideraciones las hacia bilateralmente, lo que me consta por haber participado en varias entrevistas con él y en las conversaciones que sostuve con el embajador Martin Mora. Quieren decir que el líder mozambicano, intentaba sensibilizar a los amigos de ayudar más a su país, y en eso fue siempre muy claro, pues además estaba convencido de la máxima maquiavélica de ¨divide y vencerás¨.

A Samora se le debe el papel de la mujer mozambicana durante la lucha por la liberación y después en la etapa de reconstrucción nacional. En sus visitas a Cuba, el líder mozambicano se interesó por el trabajo de promoción de las mujeres, por comprender cuán importante era en garantizar la igualdad social y el fortalecimiento de la sociedad.

El encuentro de Fidel con Samora Machel es uno de los recuerdos más preciosos de la amistad entre Cuba y Mozambique, decía periódico Granma. 25 noviembre de 2015. En 1978, el Comandante en Jefe Castro realiza una gira por varios estados africanos y en esa ocasión,

En la comunidad que lleva el nombre Fidel Castro [8], a más de 200 kilómetros de Maputo, capital de Mozambique, se celebró un emotivo acto de homenaje al Comandante en Jefe, para el que se movilizaron cientos de pobladores y en el que mostraron sus bailes tradicionales niños, jóvenes, mujeres y hombres, a propósito del segundo aniversario de la desaparición física del líder de la Revolución Cubana.

Durante su visita a Mozambique en 1977, hace 41 años, Fidel declaró que ese pueblo podía contar siempre con la amistad y la cooperación fraterna de Cuba. El Líder cubano llego a Beira [9] y cuando Samora lo supo, inmediatamente voló de Maputo a dicha ciudad y tanto el encuentro con Fidel, como las atenciones recibidas fueron extraordinarias, como se puede apreciar en las siguientes palabras de ambos dirigentes:

Me decía el embajador Heriberto Feraudy Espino [10] que, el llegar a Maputo en el año 1992, los dirigentes y los familiares de Samora hablaban de las relaciones entre Fidel y el líder mozambicano, como de algo muy especial, así como de las conversaciones que sostenían, las que duraban horas. En esa ocasión, Samora Moisés Machel y el Comandante en Jefe decidieron enviar a nuestro país a cientos de niñas y niños mozambicanos a estudiar y formarse en Cuba en las más variadas especialidades y establecer la presencia de la colaboración cubana en el país. Cuba practicaba su política internacionalista de manera consecuente [11]. Desde ese primer viaje de Samora, más de 15 mil mozambicanos 12] se han formado en Cuba, a los que se le suman otros cientos de miles formados por profesores cubanos en Mozambique, y ese es el mejor monumento a la amistad entre nuestros dirigentes históricos. La prensa occidental siempre ha mirado para otro lado y silencia esa amistad, la de izquierda es pacata y no percibe el ejemplo que dimana de ese hecho.

Decía mucho del carácter de Samora Machel, líder nato, y de su arraigo a las tradiciones que, durante los discursos cantaba kanimambo [13] y el pueblo lo seguía y se sentía eufórico, porque el Líder era uno de ellos. Fidel se impresiono cuando vio a Samora cantando junto al pueblo. No hay dudas de que el dirigente mozambicano establecía una cálida y fluida comunicación con su pueblo. Sobre ello Fidel dijo: ¨Y es el dirigente que yo he visto con más habilidad para lograr captar la atención y poner el orden en un mitin¨

Tras esa histórica visita, el primer presidente de la nación africana independiente y libre del poder colonial portugués, Samora Moisés Machel, decidió bautizar una aldea del distrito de Chongoene, provincia de Gaza, con el nombre de Fidel Castro.

La comunidad está ubicada justo en la provincia donde nació Machel, la misma provincia donde nacieron Eduardo Mondlane [14], fundador del FRELIMO, y Joaquim Chissano, segundo presidente de la república y hoy presidente honorario del FRELIMO. Es muy singular que los mismos habitantes de la aldea se identifiquen a sí mismos con el gentilicio “fidelistas”. Para nosotros los cubanos, ese gesto tiene un significado muy grande y hace más honda la amistad con Mozambique.

El miembro del Secretariado del Comité Central, José Ramón Balaguer Cabrera, que encabeza una delegación del Partido Comunista de Cuba de visita en el país africano, dijo a los asistentes: “Ustedes saben que Fidel es el líder histórico de la Revolución Cubana, y tenemos el deber de contribuir a que conozcan su pensamiento, su obra, sus ideas y el porqué de la especial hermandad entre Samora Machel y él”.

“La hermosa historia de relaciones de amistad con Mozambique data de las luchas de este heroico pueblo por su independencia contra el colonialismo encabezada por su líder indiscutible, Samora Moisés Machel. Las relaciones se han mantenido de manera excelente y en estos momentos se desarrollan y fortalecen, como expresión de la voluntad política de ambos partidos, pueblos y gobiernos”, agregó.

Y continuó su intervención con una enseñanza de Fidel: “Y si las Revoluciones tienen muchas flores hermosas, la flor de la solidaridad humana; la de sacrificarse por los demás, por los demás en su patria y aun fuera de su patria, es la más hermosa de todas”.

“Ese principio ha guiado la conducta de los cubanos a lo largo de 60 años de Revolución, fue y es el que explica la ayuda y colaboración de cientos de miles de patriotas de diversos sectores de la sociedad cubana a los pueblos del Tercer Mundo y de manera especial a los hermanos africanos, y mozambiqueños en particular”, concluyó.

Durante el homenaje se entregó un donativo de libros y materiales relacionados con la vida y obra de Fidel e hicieron uso de la palabra el líder comunitario y los primeros secretarios del Partido Distrital, del Comité Provincial de Gaza, así como el secretario de organización del Comité Central del FRELIMO, quienes coincidieron en destacar el importante papel de Cuba en las luchas por la liberación de los pueblos africanos y de Mozambique en particular, donde la impronta de Fidel, su humanismo y solidaridad siempre estuvieron presentes.

También estuvieron en el homenaje el embajador de Cuba en Mozambique, Pavel Díaz Hernández, y Ángel Arzuaga Reyes y Miriam Morales Palmero, vicejefe y funcionaria del Comité Central del Partido.

El presidente Samora Machel desarrolló una política pragmática, manteniendo relaciones con el gobierno racista sudafricano, de quien Mozambique dependía económicamente. En política exterior, tras repetidos enfrentamientos fronterizos con la República de Sudáfrica, concluyó una serie de acuerdos en 1984, conocidos como Acuerdo de Nkomati, que mitigaron la tensión. Machel apoyaba la lucha del Congreso Nacional Africano contra el apartheid y era miembro de la Línea del Frente Antiapartheid, constituida por Angola, Zimbabue, Zambia, Namibia y Mozambique. En marzo de 1984, firmó un tratado de seguridad con el gobierno sudafricano, en lo que se conoció como los Acuerdos de Nkomati. Esto conllevó al cese del apoyo sudafricano a la guerrilla de la Resistencia Nacional de Mozambique, principal grupo opositor del régimen comunista, y una provisión de ayuda económica en un momento en el que la sequía amenazaba seriamente la vida media mozambiqueña.

Samora Machel de 53 años, murió en un accidente de avión en la ladera de la colina de Mbuzini, en el noreste de Sudáfrica. Volvía, a bordo de un Túpolev 134A, de Mbala, en el norte de Zambia, donde había participado en una cumbre regional, el 18 de octubre de 1986. El hecho nos conmocionó a todos. En esa muerte se han apreciado activamente y de formas simultáneas múltiples opuestas o antítesis, pero un halo de misterio la envuelve, con ideas irreconciliables. Nueve de los 44 pasajeros del avión sobrevivieron. A esto último le llaman, «cognición paradójica»[15]. Este debate todavía permanece abierto hasta que se haga la luz. Por las características del accidente y las declaraciones de algunos de los diez sobrevivientes, creció en África la convicción de que la muerte del presidente Machel fue un sabotaje premeditado en el que no son ajenas la participación del Estado del Apartheid Surafricano y del grupo contrarrevolucionario RENAMO [16].

Recuerdo cuando estuve en Maputo, durante un recorrido por el área y visite al presidente Samora Machel, quien sabía que yo tomaba el pulso de la situación, por la firma de los Acuerdos de Nkomati y lo vi triste, hasta con un cierto grado de irritación, me recordaba en esos instantes, del ser humano ante las realidades y vicisitudes de la vida.

La muerte de Samora Machel tiene que ver con su inclaudicable posición con respecto a la independencia nacional, la soberanía de Mozambique, a la lucha contra el apartheid y la ayuda al ANC, así como la liberación definitiva de toda África Austral. Por todo ello, desde el inicio de la independencia los países occidentales y Suráfrica racista [17] trataron de asfixiar económicamente a su país. Fidel sintió mucho la muerte de Samora Machel y el hecho lo conmovió, convencido de que no solo pasaba a la inmortalidad un amigo, sino que Mozambique perdía un paladín de la lucha por la independencia nacional y la liberación de África.

Óscar Oramas Oliva

Notas:

[1] Intervención realizada en la VI Cumbre de Países No Alineados, 1979.

[2] La delegación cubana estaba integrada por Carlos Cadelo funcionario del Departamento  Internacional del Partido y el embajador Oscar Oramas, Director de África de la Cancillería.

[3] Samora Moisés Machel nació el 29 de septiembre de 1933 en el seno de una familia de agricultores de Xilembena, Mozambique. Realizó sus estudios primarios en una escuela misionera de su provincia natal. Mientras cursaba la secundaria nocturna trabajó como enfermero en el Hospital de Maputo. Unido en 1962 al Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO), recibió entrenamiento militar en Argelia y regresó a Mozambique en 1964 como guerrillero convirtiéndose en comandante más tarde.

[4] Experimentado diplomático cubano, quien sirvió a su país como jefe de misión en España, Mozambique, Angola, Suecia

[5]Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba Y Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, en la clausura del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en el Teatro Carlos Marx, el 22 de diciembre de 1975.

[6]Conocí a Samora Machel en Conakry, república de Guinea, el 21 de enero de 1973, al día siguiente de ser asesinado el  Secretario General del Partido Africano de la Independencia de Guinea Bissau  y Cabo Verde, Amical Cabral.  Samora se encontraba en visita en un intercambio de experiencias. Estaba muy conmovido por el abrupto asesinato de Cabral y, por su solicitud conversamos acerca de aquellos hechos.

[7] En septiembre de 1979, por instrucciones del Comandante de Jefe,  el embajador Manuel Agramonte y yo fuimos enviados a Luanda, después del deceso del querido presidente Antonio Agosthino Neto, para tener una apreciación de la situación y los derroteros futuros. A ambos nos dolía la muerte de Neto, porque habíamos llegado a tener amistad con el presidente del MPLA, y al mismo tiempo estábamos muy conscientes de la misión encomendada por Fidel.

[8] Tomado de: http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/

[9] Beira es una ciudad y puerto marítimo en Mozambique, capital de la provincia de Sofala. Con 546.588 habitantes (año 2000), es la segunda ciudad más poblada del país tras la capital, Maputo

[10] Escritor y experimentado diplomático, quien ha representado a Cuba en Zambia, Bostwana, Nigeria, Mozambique y Lesotho.

[11] El «Internacionalismo cubano» es un principio esencial dentro de la política de Cuba revolucionaria, es un concepto vinculado con el sacrificio, la abnegación y la solidaridad que busca ayudar a otros pueblos, sin cortapisas, ni segundas intenciones y, por tanto, un concepto altamente normativo  político-moral. La idea es que representa la práctica solidaria en su nivel más alto, incluso como un gesto de reciprocidad por la solidaridad recibida de hombres y mujeres desde otras partes del mundo. Con la misión internacionalista cubana, se alcanzó «el peldaño más alto de la especie humana».

[12] Cuba se ofreció a educar a los mozambiqueños que en su conjunto fueron más de quince mil niños y profesores, entre 1977 a 1990, después de este período, apenas un número reducido continuó en este proceso. De 1977 a 1990, cerca de quince mil estudiantes mozambiqueños fueron formados en la República de Cuba en varias áreas, siendo de destacar, la Educación, la Defensa y la Seguridad, los Transportes y Comunicaciones, la Salud, el Trabajo, la Economía, la agricultura, las ingenierías, el derecho, sólo para citar algunas, que de forma incontestable están dando una valiosa aportación en todos los sectores de la economía mozambiqueña en particular y de la economía mundial en general.

[13] “Kanimambo», que significa “gracias» en lengua Changana.

[14] En 1969 es asesinado Eduardo Mondlane, fundador y líder del FRELIMO, víctima de un atentado de factura terrorista de estado, made in Portugal.

[15] La periodista italiana Augusta  Conchiglia, especialista en temas de las luchas de los pueblos de África Austral escribió que: La causa del accidente se mantiene en el misterio. La mayoría de los gobiernos occidentales aceptan la versión de la Suráfrica (del apartheid), consistente en que se debió a un error humano. La Union Soviética y Mozambique, entonces aliados, se debió a una frecuencia omni-direccional de alto rango, que interfirió la frecuencia usada por el aeropuerto de Maputo, que estaba fuera de uso por falta de electricidad. Suráfrica no accedió a aceptar una comisión independiente internacional, ni tampoco se escucharon las protestas de la Organización de la Aviación Civil Internacional, por haber recibido las cajas negras, un mes después del accidente.

[16] Suráfrica abastecía a la Renamo con armas y recursos económicos. Pretoria ejercicio presiones económicas sobre Mozambique y dejo de utilizar el puerto de Maputo, y Renamo atacaba constantemente las producciones agrícolas del país, así como sabotajes en la represa de Cabora Bassa, para privar a Maputo de recursos financieros. Renamo fue creado por colonos portugueses, rhodesianos y los racistas del apartheid, además de contar con el apoyo de Malawi. Desestabilizar al gobierno de Samora Machel, mediante una guerra de desgaste, fue el plan de los personeros del apartheid y de las potencias occidentales para eliminar a un dirigente tan íntegro y consecuente como Samora Machel.

Fuente: Rebelión 

jueves, 15 de octubre de 2026

"RAPSODIA ALBANESA", DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO KARA KARAYEV

"RAPSODIA ALBANESA", DE KARA KARAYEV 

El autor de esta rapsodia es Kari Karajev. A pesar de esta obra, el público albanés apenas conoce a este compositor, a pesar de que en su juventud, en la década de 1970, fue uno de los compositores más famosos de toda Europa del Este. Esto ocurría en una época en que su país natal, Azerbaiyán, formaba parte de la Unión Soviética.

Aunque Karajev compuso más de 110 obras, "Rapsodia Albanesa" destaca como una de las más logradas. Al escuchar esta pieza orquestal, especialmente el comienzo de la segunda parte (alrededor del minuto cinco), se aprecia la incorporación de motivos de melodías albanesas, lo que la identifica como una rapsodia albanesa fuertemente influenciada por el folclore del país.

En cuanto a su estructura, esta obra parece ser una creación propia de la era comunista. Aunque fue escrita como una suite para piano, Karayev la enriqueció convirtiéndola en una composición de mayor envergadura, cumpliendo los requisitos para crear la pomposidad y el dramatismo que exigía el contexto político en el que vivía el compositor. Se aprecia la influencia del folclore de la región, la patria del autor, pero también el folclore albanés de los Balcanes.

Kari Karayev, en los años 50, estudió en Moscú, precisamente en el período en que Albania mantenía estrechas relaciones con la Unión Soviética y cuando numerosos músicos albaneses estudiaban en este país, por lo que es posible que tuviera conocimientos del folclore albanés o de la música clásica creada en Albania cuando compuso la obra en 1952.

Algunos intelectuales albaneses que estudiaron en Moscú en la década de 1950 conocieron y respetaron a Karayev, y lo recuerdan. El director Kujtim Cashku es uno de los que menciona a este compositor con admiración. Sin embargo, Karayev ha permanecido prácticamente anónimo en la cultura albanesa durante todos estos años. Las razones pueden ser, y de hecho son, políticas. En primer lugar, fue la ruptura de Albania con la Unión Soviética, y posteriormente el distanciamiento cultural y aislamiento de la cultura de la región del Cáucaso.

miércoles, 14 de octubre de 2026

"EDIFICIO DEL COMITÉ CENTRAL DE LA LIGA DE LOS COMUNISTAS DE MONTENEGRO" EN PODGORICA

 

Una imagen vintage de la era yugoslava del Edificio del Comité Central de la Liga de los Comunistas de Montenegro en la entonces Titogrado

Edificio del Comité Central de la Liga de Comunistas de Montenegro. 

Se  encuentra en Podgorica en la margen derecha del río Morača desde el 13 de julio de 1979. Su autor es el famoso arquitecto montenegrino Radosav Zeković, quien en noviembre de 1965 (con tan solo cinco años de experiencia) ganó el concurso nacional de la Sociedad de Arquitectos de Montenegro para el diseño conceptual del edificio del Comité Central del Partido Comunista de Montenegro (CKSKCG) en Titograd (actual Podgorica). Zekovic dejó atrás a 12 colegas que se presentaron al concurso y ganó las condiciones para la construcción de la instalación, que más tarde marcaría su carrera.   

Zeković diseñó el edificio en el espíritu del estructuralismo, una corriente arquitectónica que surgió en el siglo XX. 

Los elementos centrales de este edificio son dos pasillos angulares de oficinas de 100 metros de largo, prácticamente paralelos y elevados varios metros sobre el suelo mediante pilares de hormigón. Estos volúmenes elevados intersectan un espacio de oficinas ubicado en la base. Domina el uso del hormigón visto y las líneas geométricas limpias y abstractas típicas del brutalismo tardío y el funcionalismo yugoslavo.

«El propósito y el contenido específicos de este edificio representan un trabajo verdaderamente gratificante. Edificios de este tipo son poco comunes, y por eso intenté realzar al máximo los elementos folclóricos nacionales mediante formas arcaicas estilizadas y el uso de materiales sencillos, sin ostentación ni lujos. Esta es la esencia de la monumentalidad de la construcción: adaptarse a nuestras circunstancias y posibilidades», afirmó Zeković.

El autor, consciente del contexto en el que creaba, conectó la escena arquitectónica montenegrina y yugoslava con las tendencias arquitectónicas mundiales de los años 60. Al ganar el concurso, declaró que el CKSKCG sería una instalación bella, sencilla y funcional, y que no sería costosa. 

La construcción del edificio comenzó en 1978 y finalizó en 1979, exactamente 14 años después de que Zeković ganara el concurso. 

El 19 de febrero de 1980, el jurado del premio "Borbine" de arquitectura decidió otorgar el XV Premio Jubileo de la República a la mejor obra arquitectónica en el territorio de Montenegro a Radosav Zeković por el edificio del CKSKCG, conocido popularmente en Podgorica como "las dos cajas".

Tras la disolución de Yugoslavia y la desaparición del partido comunista, el edificio del Comité Central de la República de Montenegro sirvió a las necesidades del Gobierno de Montenegro hasta 2010, cuando fue trasladado a la calle Karađorđeva. Actualmente aún alberga algunas oficinas gubernamentales.

 


 

 

martes, 13 de octubre de 2026

EXPOSICIÓN "MANOLO MILLARES, REBELDE", EN LA FUNDACIÓN ANTONIO PÉREZ (CUENCA)

 

LA REBELDÍA DE MILLARES

Manolo Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 1926-Madrid, 1972) abrió agujeros y tajó la arpillera para dar a la pintura una dimensión material. "No admito la tercera dimensión ficticia, óptica, pero sí una dimensión auténtica, material", afirmó. Esa manera de trabajar ocupa un lugar central en Manolo Millares, rebelde, la exposición con la que la Fundación Antonio Pérez conmemora en su querida Cuenca el centenario del nacimiento del artista.

Comisariada por Alfonso de la Torre, la muestra reúne pinturas, obras sobre papel, dibujos y objetos en la antigua capilla y las salas temporales de la planta inferior del Centro de Arte Contemporáneo. La mayoría de las piezas procede de la colección de Elvireta Escobio, esposa de Millares, y de sus hijas, Eva y Coro. Se incorporan obras de los fondos de la fundación, algunas de ellas expuestas habitualmente en su colección permanente.

El recorrido se concentra en una faceta contestataria que atraviesa distintos momentos de su producción. En la capilla se presentan arpilleras de varias etapas, desde las composiciones de los años cincuenta hasta pinturas de 1971 como Sin título-personaje y Antropofauna-La Paloma. Allí se muestran asimismo dibujos de la serie Escrituras negadas, realizados entre 1968 y 1971. Sus caligrafías ilegibles evocan los textos y las rúbricas condenatorias del Tribunal del Santo Oficio. La exposición propone leer en ellas una alusión a la falta de libertad de expresión bajo el franquismo.

Las salas inferiores acogen dibujos de la serie Mussolini, pinturas sobre papel de En el origen y artefactos y objetos. La imagen de Benito Mussolini y Claretta Petacci colgados boca abajo en la plaza de Loreto de Milán, en 1945, impresionó a Millares y dio origen al último conjunto de dibujos y obras sobre papel que realizó antes de morir con tan solo 46 años. En esas piezas, la ironía y la crudeza se dirigen contra el fascismo y la violencia.

Otra respuesta a su tiempo tomó forma en los Artefactos para la paz, de 1964. Construidos principalmente con arpillera y madera, se concibieron frente a los actos oficiales del régimen franquista. El texto de la exposición relaciona ese año con los «mutilados de paz» y con el recuerdo del padre del artista. Frente a la superficie de sus cuadros, estos objetos adquieren volumen y ocupan el espacio por sí mismos.

La muestra incluye además una vitrina con cuadernos, dibujos satíricos y homenajes, entre ellos los dedicados al miliciano de Capa y al guerrillero muerto. Una pantalla permite ver esos trabajos; otra incorpora la melodía del NO-DO junto a los artefactos. También se proyecta Millares, 1970, un cortometraje experimental de unos 22 minutos, filmado en 16 milímetros por el artista y Elvireta Escobio, en el que ambos recorren búnkeres y trincheras.

Para De la Torre, esta exposición se sitúa entre la Sala Millares de la propia fundación y la muestra que la institución dedicó al artista hace dos años, centrada en su trayectoria desde los cincuenta hasta su llegada a la abstracción en torno a 1957. El nuevo recorrido pone el acento en sus respuestas plásticas y personales a la historia que le tocó vivir.

El centenario lleva también esa mirada a los libros. El catálogo reúne textos del comisario, comentarios de obras, fotogramas de un viaje al Sáhara e imágenes de las piezas expuestas. Junto a él, la fundación ha editado Ahora se quedó la prisa quieta, volumen de 144 páginas que recoge la poesía del artista. Los poemas se acompañan de retratos, muchos inéditos, en los que aparece Millares como lector, y de una selección de dibujos figurativos de mediados de los años cincuenta.

La tercera publicación recupera en facsímil Memoria de una excavación urbana y otros escritos, aparecida en 1973 y hoy difícil de encontrar. La reedición se ha realizado con la colaboración de la familia Millares-Escobio y la editorial Gustavo Gili. Los tres libros se presentarán el mismo día que abre la exposición. En las salas y en esas páginas, la conmemoración reúne formas distintas de una misma inquietud que Millares llevó de la pintura y el dibujo a la escritura.

Fuente: hoyesarte

 

lunes, 12 de octubre de 2026

EDICIONES CÁTEDRA PUBLICA "UNA CALANDRIA DE LUZ. LA PRESENCIA DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN EN LA POESÍA LATINOAMERICANA", DE ÁNGEL ESTEBAN

Una calandria de luz. La presencia de la teología de la liberación en la poesía latinoamericana 
Ángel Esteban
Ediciones Cátedra
I.S.B.N. 978-84-376-4963-4 
2026
Páginas 288 
 
Una investigación de una profundidad inédita en torno a las relaciones en América Latina entre la poesía, la intelectualidad y el pensamiento religioso revolucionario. 

Cuando en el siglo pasado las revoluciones armadas se creyeron posibles, también se creyó posible la alianza entre marxistas y cristianos para cambiar la sociedad, de por medio el Concilio Vatica­no II y el Congreso Eucarístico de Medellín, que proclamó la opción preferencial por los pobres. El laboratorio de esta amalgama fue la revolución sandinista en Nicaragua, que triunfó en 1979. En este libro Ángel Esteban nos habla de Gustavo Gutiérrez, el ideólogo más visible de esta nueva teología; de monseñor Pedro Ca­saldáliga y de monseñor Sergio Méndez Arceo, apóstoles del compromiso social; de Ernesto Cardenal, poeta y sacerdote quien, junto con su hermano Fernando, sacerdote también, encabezó el movimiento en Nicaragua, a costa de la suspensión de su ministerio ordenada por el papa Juan Pablo II; del matrimonio formado por Cintio Vitier y Fina García Marruz, poetas los dos y cristianos comprometidos; y de Rubem Alves y Julia Esquivel. Vale la pena, después de pasado medio siglo, entrar, como lo hace el autor en este estudio profundo y dedicado, a revisar los presupuestos e ideales de este cristianismo de vanguardia que hoy parece disolverse en el tiempo. SERGIO RAMÍREZ 

LEER PRIMERAS PÁGINAS: https://www.catedra.com/primer_capitulo/una-calandria-de-luz.pdf 

domingo, 11 de octubre de 2026

"CRUZANDO EL NERETVA", DEL PINTOR YUGOSLAVO ISMET MUJEZINOVIC

 
Cruzando el Neretva
Ismet Mujezinivic
1949
Óleo sobre lienzo
Galería de arte de Belgrado 

Mujezinović nació en Tuzla el 2 de diciembre de 1907. Se graduó en la Academia de Bellas Artes de Zagreb y, al finalizar sus estudios, permaneció en Francia y asistió a un curso de historia del arte en la Universidad de la Sorbona .

Expuso por primera vez en Belgrado en 1930 y realizó exposiciones en toda la antigua Yugoslavia y en el extranjero. Sobre el tema de la Guerra de Liberación Nacional (GLN) , creó un gran número de composiciones al óleo y dibujos. Las obras de Mujezinović se pueden encontrar en galerías de arte, museos, edificios públicos de la antigua Yugoslavia y en colecciones privadas. 

Estuvo en el ejército partisano hasta el final de la guerra, cuando fue dado de baja con el rango de Mayor. Se le concedió un certificado como partisano que luchó en el movimiento desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial y también estuvo a cargo del primer aeropuerto partisano, por el que recibió un premio. Mientras estaba en el movimiento partisano, además de sus tareas regulares de dibujo, grabación de eventos, pintura, pintó una pintura que muestra la primera convención de AVNOJ en Bihać 

A partir de 1947, se centró en un tema principal: "Cruzando el Neretva", al que todo lo demás quedaría subordinado.

Recibió varios premios de la República, así como el primer y segundo premio del Gobierno Federal por pinturas “Cement Mixer” y “Cruzando el Neretva”. Recibió el premio AVNOJ, así como muchos otros premios y reconocimientos. En el centenario del nacimiento de Vladimir Ilich Lenin, recibió una medalla Lenin en la URSS. Fue miembro correspondiente de la Academia de Ciencias y Artes de Yugoslavia, así como miembro de la Academia de Ciencias y Artes de Bosnia y Herzegovina. Fue titular de la Medalla NOB, Medalla al Valor, así como de muchos otros premios estatales.

Ismet Mujezinović murió en Tuzla, el 7 de enero de 1984.

La Batalla del Neretva fue una operación orquestada por las potencias del Eje a principios de 1943 con el objetivo de destruir el Movimiento de Liberación Nacional de Yugoslavia. La mayor parte de las fuerzas partisanas estaban formadas por el I Cuerpo de Bosnia y el I Cuerpo de Croacia y el Grupo Operativo Principal dirigido por Tito, en total había alrededor de 40.000 combatientes. Las potencias del Eje reunieron nueve divisiones: seis alemanas, tres italianas y varias unidades de Chetniks, Ustasha y diferentes milicias, con un total de aproximadamente unos 100.000 soldados. Estas fuerzas realizaron un ataque que fue controlado por los partisanos en el noroeste y oeste de Bosnia y parte de Croacia.

El general Josip Broz Tito optó por una contraofensiva y penetración hacia el sureste del país, sin embargo y al mismo tiempo, también ordenó la evacuación de esa zona de tres mil quinientos heridos pertenecientes a ocho brigadas partisanas que hicieron frente al grueso de las trompas alemanas y que habían sido trasladados al margen izquierdo del Neretva. Debido a que la mayor parte del esfuerzo se centró en el rescate de los heridos, la operación fue denominada en la literatura y en la historiografía yugoslava como “La batalla por los heridos”, es decir, la batalla más humana de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, la frase “Ranjenike ne smijemo ostaviti”, es decir “No debemos abandonar a los heridos”, se ha atribuido a Tito.

Durante aquella operación los partisanos lograron romper el cerco enemigo y el cruce del río Neretva en Jablanica con los heridos fue el capítulo clave de aquel acontecimiento, que es el motivo que recoge Ismet Mujezinivic en esta obra.

sábado, 10 de octubre de 2026

"MARÍA (ELEGÍA CAMPESINA)", DOCUMENTAL DE ALEXANDER SOKUROV

Título: María. Elegia campesina
Dirección: Alexander Sokurov
Director de fotografía: Alexander Burov
Sonido: Mijail Podtakuy
Montaje: Leda Semenova
Producción: Estudio de Cine Documental de Leningrado (LDFS)
Año y país de producción: 1978-1988, Unión Soviética

Sokurov, el último poeta de la aldea

“Soy el último poeta de la aldea”; con este revelador verso comienza uno de los más bellos poemas escritos por Sergei Esenin, bautizado por muchos como el poeta esencialmente ruso, el más genuino representante lírico de la infinita, sentimental e insondable alma eslava. La aldea y la figura del campesino o “mujik” -el propio Esenin era uno de ellos-, y el inmenso  misterio que exhala, siempre fue un motivo de fascinación espiritual y creativa  para el arte, la literatura y el pensamiento ruso. Por lo tanto, no debe extrañarnos que Alexander Sokurov acudiera a la recóndita aldea  de Vedenino para filmar su primer documental (El último día de un verano lluvioso, 1978) y, transcurrida una década, retornara con el mismo equipo para retratar el vacío dibujado por el  trágico fallecimiento de María Voinova, la campesina donde volcó su mirada en el primer viaje. Así compuso su primera elegía: María, elegía campesina, 1978-88.

Los planos que abren el film nos muestran las manos y el rostro de María, en los que observamos cómo el ímprobo trabajo del campo ha esculpido profundas huellas en su piel. Se trata de un breve instante de descanso, pues inmediatamente continúa con la manipulación del cáñamo -podemos atisbar la tierra incrustada en sus uñas-, el labor de labrado realizado con un tractor, la recogida del heno con sus compañeras y la separación y almacenamiento de éste, utilizando una  maquinaria enormemente arcaica. Nos sorprende descubrir que este arduo esfuerzo es perpetrado únicamente por heroicas y robustas mujeres, ni rastro de ningún hombre. En referencia a este hecho, resulta iluminadora la escena nocturna en la que se celebra una reunión de la comunidad de la aldea- de la cual María es una de sus líderes-, y un solitario varón reconoce la dureza del trabajo, más adecuada para la fuerza masculina; igualmente escuchamos como una de las campesinas preconiza que  “no temen al trabajo, ni siquiera al más duro”. La significación de estas sencillas palabras se amplifica si tenemos en cuenta que la  concepción del mundo campesino desde el ámbito cultural y artístico en Rusia, siempre estuvo desnuda de cualquier manto idílico, y, por el contrario, se mostró transida por el padecimiento y el sacrificio del hombre que combate con la Naturaleza para sobrevivir. Esta idea está sembrada en la totalidad del metraje de esta obra y, de esta forma, sonará un quejumbroso canto folklórico ruso que nos recordará que “el sufrimiento, las pérdidas y los sacrificios son un enjambre de sueños horribles” (1). Asimismo, muchas de las películas más relevantes del documental contemporáneo realizado en los territorios de la antigua URSS están atravesadas por este desgarrador sacrificio del hombre enraizado a la tierra; cómo olvidar la titánica voluntad de los aldeanos de Bread Day (Sergei Dvortsevoy,1998) empujando hasta quedar exánimes el vagón que contiene el pan; o la ancestral lucha de los pastores armenios de Las Estaciones (Artavazd Pelechian, 1975) para transportar el ganado. Resulta en este punto perentoria la siguiente afirmación de Raymond Depardon: “Cuando veo películas eslavas, films soviéticos, encuentro que en todos ellos hay una especie de elogio al dolor… el Este ha generado así un encuadre doloroso” (2).

No obstante, en este registro de la melodía de la vida que trascurre en esta atmósfera pastoral, también hay lugar para el sosiego. Son especialmente bellas las imágenes de María y su familia contemplando plácidamente las serenas aguas del Mar Negro, y disfrutando del baño en éstas, durante sus vacaciones.

Nos encontramos en los meses de verano -la primera pieza está puntuada por las sucesión de los tres meses veraniegos-, y los colores verde y dorado refulgen vívidamente en la Naturaleza circundante, igualmente revestida por la humedad de los últimos días lluviosos del estío. En este mirar poético el cineasta queda conmovido por la voz de la Naturaleza. Parece que su finalidad creadora fuera -valga el juego de palabras- retratar el verdadero rostro de la Natura a través de la filmación del paisaje; y, con igual empeño, retratar el alma de las campesinas a través de la filmación del paisaje de sus rostros. Entre la infinidad de planos que dedica a las formas que integran la riqueza natural de la zona, nunca con un afán de simple reproducción sino más bien de revelación de sus misterios, destacamos la lenta panorámica sobre grúa que se inicia en la orilla de un pequeño lago, en el que se refleja la vegetación que lo custodia, y remonta hasta el cielo; este movimiento ascensional es una clara huella técnica del espíritu trascendental de su cine. Lo cierto es que este binomio estilístico de abrazar el paisaje con panorámicas interminables y  de acercar la cámara para obtener primeros planos de los protagonistas es también  un recurso consubstancial a la poética documental de los autores  procedentes del Este de Europa (este acto de contemplar el paisaje natural y humano en alternancia de  planos generales y planos más detallados, queda perfectamente ilustrado en el film Landscape de Sergei Loznitsa).

La luminosidad que irradia la primera parte sólo queda socavada en una ocasión: la visita de María a la tumba de su hijo fallecido por un fatídico atropello. La luz crepuscular se filtra entre la arboleda y atisbamos como algunas lágrimas perlan  el adusto rostro de María. Sokurov suele detener su mirada en el ocaso; este instante melancólico del día estará preñado de un gran simbolismo en su cine. En esta escena concreta, el pausado apagamiento de la luz diurna parece anticipar que la vida de María también se extingue lentamente.

Han pasado diez años desde esta mágica experiencia cinematográfica, y Sokurov regresa con el mismo equipo al pueblo de Venedino. Se suceden una serie de planos de carretera que inician esta segunda obra. El invierno ha llegado,  los yermos eriales aparecen enlutados por un manto de nieve, el sol ha desaparecido, y el blanco y negro sustituirá  la rica variedad cromática empleada en la anterior estancia (este paisaje de muerte será manifestado plenariamente en una sublime panorámica de 360 grados). El conjunto de estos elementos nos anuncian que María ha muerto, y con ella gran parte del espíritu de la comunidad. El cineasta ruso consigue, tras superar numerosas trabas impuestas por las autoridades locales, proyectar las imágenes que allí filmaron algunos años atrás. La “voice over” de Sokurov nombra a los conocidos campesinos mientras la cámara nos muestra sus rostros abismados por el visionado de esta obra que ellos protagonizan (reconocemos al marido de María y a su hija, llamada Tamara); será muy significativo escuchar como afirma que María “aún no ha llegado”, por lo que no debemos buscarla todavía. En estas palabras se aloja un profundo pensamiento de este director acerca del poder del cine para curar la ausencia que brota de cualquier muerte. El propio autor asevera en una entrevista que “María murió hace mucho tiempo, pero su vida sigue corriendo” (3), en las imágenes fílmicas que cristalizaron eternamente su presencia, añadimos nosotros. Una vez finalizada la proyección, tomaremos definitivamente conciencia del fallecimiento de María gracias a la sucesión de fotografías que nos descubren su sencillo entierro y, de un modo más abrumador, su rostro, en el que ya está impresa la muerte. El uso de la imagen fotográfica -recurso tan afín a la gramática cinematográfica sokuroviana- adquiere en este caso una elevada significación pues, como nos reveló Roland Barthes en La cámara lúcida, la fotografía tiene a la muerte o lo fúnebre como elemento connatural; sólo alcanza su sentido con el paso del tiempo y la desaparición del sujeto referente fotografiado.

En estas pocas secuencias emerge de las profundidades de este réquiem fílmico, la condición elegíaca del cine de Alexander Sokurov, y con ésta los fundamentos subyacentes en su obra venidera: la poética de la ausencia, la nostalgia, la melancolía, la caída inexorable del tiempo,  la sublimación del dolor y, por encima de todos, la muerte inextricablemente entrelazada con la vida, y desgajada de cualquier concepción mórbida.

Antes de finalizar este viaje acudimos a la tumba de María, que aparece velada por un conjunto de abedules embozados de nieve (4), y quedamos cautivados con una secuencia de enorme lirismo, casi engarzado con lo litúrgico. De nuevo sentimos las solemnes palabras del director ruso expresándonos su deseo de volver algún tiempo después, y comprobar que la vida ha continuado su curso. Esta esperanza queda corporeizada visualmente en el hermoso plano de Tamara con su hija -nieta de María-, y la imagen de un verdeante bosque, tornasolado nuevamente por la luminosidad estival, que completa el ciclo cósmico latente en la obra; a la muerte invernal le sigue la vida que mana de la primavera y el verano.

Así, la muerte y el canto a la vida quedan armoniosamente imbricados en María, o como escribió el poeta Rilke (en relación a su obra Las Elegías de Dunio): “En las Elegías, la afirmación de la vida y la muerte son una misma cosa” (5).

(1) Gran parte de la música que escuchamos en el film pertenece a la tradición folklórica rusa y, dentro de ésta, destacamos las composiciones de Mijail Glinka, conocido como el padre de la música rusa.
(2) Frase extraída del catalogo del Festival Punto de Vista (Festival Internacional de cine documental de Navarra), que en la edición del 2008 dedicó una retrospectiva al cine documental postsoviético.
(3) Elegías visuales; Maldoror ediciones; 2004.
(4) El abedul, omnipresente en el imaginario de Sokurov, constituye un símbolo fundacional en Rusia y confiere a esta secuencia la dimensión telúrica tan adherida al cine de este cineasta; suele invocar  la belleza, el amor a la patria y, sobre todo, la Tierra.
(5) Rainer Maria Rilke; Prólogo a las Elegías de Dunio; Alianza Editorial; 2004.

Maxi Gandul Galiano

Fuente: Blogs & Docs

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viernes, 9 de octubre de 2026

"LA SIGNIFICACIÓN DE LA CULTURA", DISCURSO DEL CHE GUEVARA DE 1959, EN EL 59 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

 

Discurso que pronunció el Che el 7 de octubre de 1959 durante un acto público en el Parque Central de La Habana con motivo de la inauguración de una Feria auspiciada por del Ministerio de Educación. Versión taquigráfica.

Mis queridos compañeros:

Yo venía invitado por el Ministerio de Educación para dar una charla pequeña a un grupo de niños –aunque no veo niños por ningún lado– he subido a este estrado para tener un diálogo con escolares sobre algún tema de interés para ellos acerca de lo que podría ser la significación de la cultura en estos momentos revolucionarios. Como el público no es el que esperaba, desarrollaré el tema, pero con algunas palabras diferentes.

Evidentemente, el tema de la significación de la cultura es algo que debe interesar a todos los sectores de la vida de una nación, en los momentos en que la revolución ha cumplido su primera etapa de derrocamiento del régimen adverso. En esta etapa constructiva, consistente en el desarrollo y aplicación de sus leyes revolucionarias y, por ende, de afirmación revolucionaria, surge inmediatamente el conflicto entre las ganas de hacer, y la capacidad técnica o cultural de hacer.

En todos los sectores se ha visto este fenómeno. La reforma agraria avanza a pasos gigantescos, pero cada día tenemos menos técnicos que sepan desarrollar su labor, que cumplen un trabajo técnico pero que no pueden llenar todas las necesidades que en estos momentos la reforma demandada al pueblo de Cuba.

Asimismo, el desarrollo industrial del país, que empieza a dar sus primeras manifestaciones, adolece de la misma dificultad.

Tenemos que ponernos de acuerdo [acerca de] lo que es la técnica y sobre lo que es la cultura. Evidentemente no es lo mismo la cultura que la técnica. La cultura es un saber fundamental o esencial del ser humano, que le sirve para acomodarse a todas las condiciones de la vida y para su satisfacción personal. La técnica, es el instrumento de trabajo, pero al mismo tiempo, una parte que, en este mundo moderno, mecanizado, científico, ocupa un papel importante. Por eso, en el desarrollo de la cultura de un pueblo, tienen que correr parejos, la enseñanza integral del individuo en cuanto a sus conocimientos y relaciones sociales, espíritu científico, y al mismo tiempo, la capacitación técnica.

La tarea que tiene por delante el Ministerio de Educación es de las más titánicas de todos los esfuerzos que estamos realizando, aunque sea más callada y no tan visible –y, sobre todo, aunque sus realizaciones– no se vean hoy, ni mañana.

El Ministerio de Educación, a través de todas sus distintas ramas, tiene que trabajar extraordinariamente para el futuro; tiene que trabajar sobre la niñez que se inicia hoy, tiene que desarrollar la cultura general, para que, dentro de diez, quince o veinte años, el individuo técnico sea un revolucionario y tenga un conocimiento cabal de todo el panorama de la nación y de sus relaciones con la humanidad.

A eso va la educación integral, a hacer de cada uno de nosotros aun siendo sujetos técnicos, si me permiten la palabra, un individuo que comprende el porqué de su situación dentro de la sociedad; por qué vive y desarrolla un esfuerzo y obtiene resultados de ese esfuerzo, y cómo deben encaminarlo para que sea más beneficioso a la colectividad.

Al mismo tiempo, es muy importante también ir al rescate de la nacionalidad. Las naciones con cultura propia son pueblos que, sin desdeñar ninguna enseñanza en el mundo, las transforma y convierte en algo muy propio, con un sabor distinto, inconfundible.

La tarea de los poderes coloniales en todo el mundo ha sido siempre ahogar la cultura autóctona de la nación; destruir las creencias propias de un pueblo e inculcarle la cultura de su país de origen, sus costumbres, etc. Esa invasión la hemos sentido también en Cuba en todas las más diferentes ramas de la vida del país. Se pueden ver siempre las tentativas de los poderes coloniales por transformarlo todo, adaptan todo a su tipo mental, formas de vida y de organización.

Precisamente nuestro ejército ha estado constituido, hasta hace pocos días, en que hemos iniciado una reorganización total, exactamente como si fuera una filial del ejército norteamericano. Nuestras fuerzas armadas constituidas por grandes combatientes, con una alta moral, pero con conocimientos técnicos adaptados a nuestra estrategia guerrera se insertaron en la vieja organización, y esta fría, trazada por los Estados Unidos, que no podría vivir sin ella, ha hecho resaltar las diferencias fundamentales entre nuestra nación, con un ejército pequeño y esa potencia inmensa, que tiene que defender, no solo sus fronteras, sino sus colonias, directas o indirectas.

En estos momentos en que la Revolución ha roto todos los viejos frenos del pasado, nos ha sido fácil romper la estructura del viejo ejército, no solo en los hombres, sino en la estructuración, que será cubana, aceptando experiencias de todos los lugares del mundo en que un pueblo haya luchado en forma de guerrillas por su liberación.

En la cultura es mucho más difícil esa lucha porque las manifestaciones han sido más sutiles, porque no ha habido barrera fuerte que se opusiera a los conceptos culturales que los coloniales habían establecido como buenos, se permeabilizó la resistencia a la invasión cultural sin que apenas la gente se diera cuenta.

Vemos cómo todos nosotros, los revolucionarios, los hombres que hemos cambiado el panorama de Cuba junto con el pueblo, todavía, sin embargo, acatamos algunas excentricidades artísticas, que son expresiones de una decadencia del espíritu, y cómo, en vez de leer las grandes obras de la literatura universal, leemos aun novelas de pistoleros y muñequitos. Esa es una peligrosísima forma de infiltración que nos va encerrando en moldes estrechos, limitando nuestra capacidad de comprender en mundo que nos rodea.

Hasta la más nimia de las obras llevan en sí un mensaje, y en ese caso es diferente al nuestro, constructivo, porque nosotros elevamos en estos momentos, como estandarte en la lucha de un pueblo por la consecución de sus más altos ideales, la reforma agraria, la cultura, la industrialización de país. Los muñequitos nos muestran historietas de sangre y barbarie. Frente al gran estímulo colectivo que impulsa a todo el pueblo unificado en el empeño de llevar adelante la reforma agraria, y otras obras vitales de la revolución, surgen los ejemplos de esos seres superdotados que pueden hacer las cosas más estrafalarias con un solo esfuerzo.

Ese mensaje lleva la intención de fraccionar al pueblo y mantenerlo dividido, va contra el espíritu colectivo. Todos nosotros sabemos, el pueblo entero lo sabe, pero, sobre todo, los que hemos luchado en la Sierra, la fuerza que da la cohesión de un grupo que piensa de la misma manera y lucha con el mismo empuje por idéntico ideal.

Frente a esa tarea de rescate de los valores espirituales de un pueblo, se afirma la necesidad de la cultura nacional. Por eso la labor del Ministerio, apoyando todas las obras literarias que tiendan a revalorizar los viejos valores de nuestra intelectualidad, que tiendan a dar a conocer al pueblo las obras siempre frescas de un Martí, es elogiosa y plausible.

Creo que, si de la pequeña charla de esta noche surgen en algunos de ustedes la idea de volver a ver, con la mentalidad adulta de hoy, todas aquellas obras del pasado que alguna vez leyeron con otra mentalidad, se habrá cumplido el principio de la tarea formidable que afronta el Ministerio.

No importa que todos lo hagan, conque hoy uno o dos, mañana más, y pasado otros lo hagan, se inicia el esfuerzo y un día podrán encontrarse con que es mucho mayor la satisfacción intelectual que se logra leyendo la palabra maravillosa de Martí y de la epopeya de la independencia, que leyendo esas historietas vacías que no llevan en sí ningún contenido constructivo para nuestro pueblo, como mensaje de cultura o de utilidad práctica.

Podría contarles los muchos ejemplos de la importancia que el poder colonial da a la cultura como instrumento de infiltración.

Vengo de un recorrido por países que han sido objetivos de un largo período de opresión y hemos visto la falsedad de nuestra perspectiva americana, viciada por esa cultura prefabricada, que nos hacían pensar en todos aquellos pueblos, llamados bárbaros, como viviendo aparentemente del recuerdo de la grandeza de civilizaciones extinguidas hace muchos años. Conservan esos pueblos aun hoy, sin embargo, sus valores populares y esos valores, revitalizados apenas a cinco o diez años (lapso mínimo) de independencia en la vida de un país, han alcanzado un grado extraordinario, como en el caso de Indonesia, que es de los más extraordinarios, por la originalidad y la fuerza de su cultura, que fuera mucho tiempo oprimida por el poder colonial actuante, el que, en cientos de años no hizo una fábrica, ni una escuela, ni un centro donde el arte popular se desarrollara; y es el arte, parte fundamental de la cultura. Nadie puede llamarse culto, sin algún contacto con él. No quiero decir que tenga que ser un productor de obras artísticas, pero sí tener algún contacto con la música y la literatura u otra manifestación del arte. Todo lo que tienda a llevar a la masa del pueblo el mensaje de un espíritu sereno, sublime, constructivo, contribuye a elevar la personalidad humana y a forjar la cultura. Y cuando se hace con un espíritu nacional, se redondea la gran obra, la gran tarea final; tener una cultura y un arte propios. Y esto no viene aislado, porque en este mundo nada hay aislado.

Todo está íntimamente ligado, no se puede avanzar en las cosas del espíritu si no se avanza en las cosas materiales, en el desarrollo económico, en la independencia política. El día que esto suceda, podrá decir Cuba, no que es una pequeña gran nación, como hoy, sino una gran nación con todas las letras, para que ese día llegue pronto, vamos a trabajar, estudiar fraternalmente, contribuyendo a la gran obra del gobierno revolucionario.

Fuente: Sembrar ideas