miércoles, 29 de junio de 2022

TRABAJO EXPONE "25 HITOS" EN DERECHOS LABORALES

 Exposición del Ministerio de Trabajo '25 hitos de los derechos laborales en España'. 

El Ministerio de Trabajo abre sus puertas en Madrid con una muestra de su archivo documental, que recorre “25 hitos” en derechos laborales en España desde finales del siglo XIX

Un recorrido por la llegada de derechos laborales en “25 hitos”. El Ministerio de Trabajo abre este lunes sus puertas a la ciudadanía con una exposición que recoge algunos de los que considera como principales avances para los trabajadores y trabajadoras en la historia de España. Desde la legislación precursora de las jornadas de 8 horas diarias en 1919, pasando por la Ley de 1931 en la que el entonces ministro de Trabajo, Francisco Largo Caballero, extendió el derecho a las vacaciones pagadas a todos los asalariados, hasta acontecimientos mucho más recientes como los planes de igualdad o incluso los ERTE y la reforma laboral. La exposición, en la sede ministerial de Madrid, contará esta primera semana con visita guiada a las 11 horas.   

El Ministerio que dirige Yolanda Díaz ha elegido esta exposición, bajo el título 25 hitos de los derechos laborales en España. Un recorrido a través del archivo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, como acto dentro de las actividades de la Semana de la Administración Abierta 2022. La muestra está abierta al público del 27 de junio al 22 de julio, de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 horas, en el vestíbulo de la sede del Paseo de la Castellana, en Madrid. “A las 11:00 horas, del 28 de junio al 1 de julio, se podrá acceder a la exposición mediante una visita guiada”, recoge la información oficial de la muestra.

La exposición “hace un repaso de la historia centenaria del actual Ministerio de Trabajo y Economía Social y se ha articulado en 25 hitos ilustrados a través de los documentos de su Archivo Central”, explican en Trabajo. Con estos documentos, “se plasma cómo normas y derechos se materializan e inciden de manera patente en nuestra vida cotidiana como personas trabajadoras”, prosiguen.

Hitos como las 8 horas de trabajo y la huelga

La exposición se inicia “con las primeras medidas contra la explotación laboral y la mejora de las condiciones laborales” a partir de los organismos creados como inmediatos antecedentes del Ministerio de Trabajo que hoy conocemos, “como la Comisión de Reformas Sociales, 1883; el Instituto de Reformas Sociales, 1903; Instituto Nacional de Previsión, 1908”, apunta trabajo.

Estos, “paso a paso, fueron dando respuesta a una parte de las reclamaciones del cada vez más significativo movimiento obrero como conseguir la jornada máxima de 8 horas al día en 1919”, destaca el Ministerio. Este hito, que sitúa a España como una de las precursoras mundiales de la medida, tuvo lugar como consecuencia de la histórica huelga de La Canadiense en Barcelona, conflicto liderado por la CNT.

También se destaca la llegada del “descanso dominical” (legislado en 1904) y la creación de la Inspección de Trabajo, en 1906, organismo vigilante de los derechos laborales y contra los abusos a los trabajadores.

 “Con el nacimiento del Ministerio de Trabajo en 1920 se iniciaría, en paralelo, un lento proceso de institucionalización de un incipiente sistema de relaciones laborales del que dan cuenta la Ley de Accidentes de Trabajo (1920) o el proyecto de Ley de Contratos de Trabajo (1923-1924), por ejemplo”, prosigue el recorrido del departamento de Yolanda Díaz.

Trabajo destaca como “uno de los momentos de mayor impulso” en derechos laborales “el primer bienio progresista durante la II República (1931-1933) con Francisco Largo Caballero como Ministro de Trabajo y Previsión, tiempo durante el que se aprobó la Ley de Contrato de Trabajo de 1931”. Esta regulación, de gran calado en la legislación laboral, plasmó en el ordenamiento jurídico español que la huelga no era motivo de despido y un importante derecho en materia de descanso: las vacaciones anuales pagadas extendidas a todas las personas asalariadas, entre otros derechos laborales.

El departamento de Yolanda Díaz también destaca “la dimensión internacional del ministerio” con la implicación en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “desde sus orígenes, a través de la Sección y el Instituto de Reformas Sociales primero, y más tarde a través del propio Ministerio de Trabajo que es casi coetáneo de la OIT”.

Derechos también en la historia reciente

Con la llegada de la democracia, “se refuerza el papel del ministerio gracias al impulso del Sistema Español de Relaciones Laborales, una de cuyas piedras angulares es el reconocimiento constitucional de los agentes sociales en su desarrollo y fortalecimiento”, recuerda Trabajo.

El Ministerio destaca “la recuperación de los derechos laborales democráticos como la legalización de los sindicatos, derecho de huelga, elecciones sindicales, así como en la reparación económica de todos aquellos luchadores por la libertad sindical represaliados, mediante la Ley de Amnistía en su vertiente laboral, una de las primeras y más determinantes políticas públicas de memoria democrática puestas en marcha durante la misma Transición”.

El pasado viernes se celebró el 50 aniversario de la detención de la cúpula de CCOO, aún cuando era una organización ilegalizada por el franquismo, que daría lugar al llamado 'Proceso 1001'. El juicio contra el movimiento sindical, en la que se impusieron altas penas de cárcel a sus protagonistas, se volvió contra la dictadura, poniendo bajo el foco la represión que el tardofranquismo se esforzaba en disimular.

“Junto con el nacimiento de la concertación-social a partir de 1979 –base sobre la que pivota el modelo de Diálogo Social– se ha asistido durante las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX a todo un conjunto de hitos históricos fundamentales”, considera el Ministerio de Trabajo. Desde “la elaboración del Estatuto de los Trabajadores, la configuración y desarrollo de un amplio sistema público de protección al desempleo que convive con una sistema fuerte de políticas activas de empleo, el desarrollo constitucional de la Libertad Sindical en 1985 o la restitución del Patrimonio Sindical Histórico y Acumulado”, desglosan.

En las últimas dos décadas, Trabajo destaca los avances en legislaciones como “la lucha para la igualdad retributiva entre hombres o mujeres”, con normas como los planes de igualdad, “o las disposiciones en torno a la dependencia, la conciliación y la corresponsabilidad a las que deben sumarse los objetivos para alcanzar un trabajo decente”, como por ejemplo los permisos retribuidos de 16 semanas para ambos progenitores con el nacimiento de un hijo.

Por último, el Ministerio cierra la exposición con lo que considera “hitos de nuestra Historia más reciente”, recoge. En concreto, medidas de esta legislatura de la coalición de PSOE y Unidas Podemos: “Los avances en materia de Salario Mínimo Interprofesional, la regulación del trabajo a distancia, la protección de las personas trabajadoras que prestan servicios de reparto a través de plataformas digitales, la protección de las personas trabajadoras y del tejido productivo durante la pandemia del COVID 19 mediante los ERTE y la lucha contra la cultura de la precariedad del mercado de trabajo con la reforma laboral de 2022”.

Fuente: eldiario

martes, 28 de junio de 2022

"LA INTERNACIONAL COMUNISTA Y LA CUESTIÓN NACIONAL EN EUROPA", DE JOSÉ LUIS MARTÍN RAMOS

La Internacional Comunista y la cuestión nacional en Europa (1919-1939)
José Luis Martín Ramos
El Viejo Topo
Número de páginas 364
150 x 215 mm
ISBN 9788418550799
Año 202
PVP 24 €

Reconocer la identidad nacional y considerar sus derechos fue una de las cuestiones problemáticas que tuvo que abordar la socialdemocracia, en debates que produjeron propuestas dispares. Lenin lo abordó desde el plano y la perspectiva de la lucha contra el Imperio zarista; desarrolló en ese contexto una doctrina compleja de la autodeterminación sobre la base de la preeminencia de la identidad de clase y la unidad de las clases trabajadoras en esa lucha y en el nuevo estado que de ella habría de surgir. El tránsito de la toma del poder a la construcción del estado revolucionario le llevó a añadir la consideración del federalismo como medio para establecer y mantener su unidad. Tras su muerte, aquella doctrina compleja fue sometida a cierta manipulación por Stalin, y se vio reducida y desnaturalizada en el transcurso de una transformación sectaria de la política de la III Internacional establecida hasta 1922. La rectificación de ese curso sectario a partir de 1935, el giro del Frente Popular, llevó no solo a la recuperación del sentido inicial del autodeterminismo leninista sino a ampliar la mirada de la Internacional Comunista hacia las identidades nacionales mayoritarias, cuyo contenido popular y democrático estaba amenazado por la eclosión de los nacionalismos, de manera particular por los fascistas.

martes, 14 de junio de 2022

"YUGOSLAVIA, UN PUEBLO QUE LUCHA POR SUS IDEALES", DEL CHE GUEVARA, EN EL 94 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO

 

YUGOSLAVIA, UN PUEBLO QUE LUCHA POR SUS IDEALES

por Ernesto Che Guevara

Quizás el más interesante de todos los países visitados, por el desarrollo de su industria a partir de bajas condiciones, por el adelanto de su técnica y por las complejísimas e interesantes relaciones sociales, fue para nosotros Yugoslavia.
Yugoslavia es un país que ellos definen así: algo rodeado por siete países, con seis repúblicas, cinco nacionalidades, cuatro lenguas, tres religiones, dos escrituras; constituyendo una nación. Es fácil comprender que se refiere en su primera parte a siete naciones fronterizas. La República Federativa de Yugoslavia está constituida por seis repúblicas que se reúnen para formar un solo gobierno central presidido por el mariscal Tito; a estas seis repúblicas pertenecen cinco nacionalidades diferentes, aunque los distintos cambios históricos han hecho que estas nacionalidades no correspondan exactamente a los límites geográficos políticos que tienen hoy y, naturalmente, la gran tarea de unificación nacional ha hecho disminuir los antagonismos y subrayar las semejanzas entre ellas; cuatro lenguas eslavas, parecidas pero no iguales, se hablan en el territorio; conviven allí la religión católica con la ortodoxa-griega y musulmana, se escribe en el alfabeto latino y también en el cirílico, semejante al ruso; todo este complejo mecanismo se reúne en el gobierno central del que he hablado. Este está dirigido por dos cámaras que eligen directamente al presidente.
Una de las cámaras está integrada por representantes directos del pueblo, de acuerdo con números determinados de población. La otra cámara corresponde solamente a los factores de la producción; de ella están ausentes todos los individuos que no cumplen un papel determinante en la misma, es decir, fundamentalmente están allí obreros y campesinos, empleados de fábricas y cooperativas agrícolas también, pero no los burócratas, ni el ejército, ni algunos miembros aislados de profesionales liberales.
Contra lo que pudiera pensarse a primera vista, en un país que es declaradamente comunista, aunque manteniendo ciertas características especiales de independencia nacional, Yugoslavia no ha colectivizado su tierra sino en un 15%, meta que nosotros conseguiremos en poco tiempo, quizás. Hay varias explicaciones para esta morosidad en cuanto a la colectivización de la tierra, que se realiza lentamente y por un gradual convencimiento. La más importante es el enorme espíritu individualista del campesino, dueño de una parcela heredada de antepasados que sudaron sobre ella quizás durante milenios; en estas condiciones, el campesino ha adquirido un sentido tal de individualidad que solamente las enormes ventajas de la colectivización permiten poco a poco permeabilizar la actitud de esta clase social para incorporarlas al trabajo común.
Todas las colectividades de Yugoslavia, ya sean campesinas u obreras industriales, se guían por el principio de lo que ellos llaman la autogestión. Dentro de un plan general, bien definido en cuanto a sus alcances, pero no en cuanto a su desarrollo particular, las empresas luchan entre ellas dentro del mercado nacional como una entidad privada capitalista.
Se podría decir a grandes rasgos, caricaturizando bastante, que la característica de la sociedad yugoslava es la de un capitalismo empresarial con una distribución socialista de las ganancias, es decir, tomando cada empresa, no como un grupo de obreros sino como una unidad, esta empresa funcionaría aproximadamente dentro de un sistema capitalista, obedeciendo las leyes de la oferta y la demanda y entablando una lucha violenta por los precios y la calidad con sus similares; realizando lo que en economía se llama la libre concurrencia. Pero no debemos nunca perder de vista que las ganancias totales de esa empresa se van a distribuir, no en la forma desproporcionada de una empresa capitalista, sino entre los obreros y empleados del núcleo industrial.
Dar un diagnóstico definitivo, una opinión sobre este tipo social, es muy arriesgado en el caso mío, sobre todo porque no conozco personalmente las manifestaciones ortodoxas del comunismo, como son las de los demás países unidos en el pacto de Varsovia, del cual Yugoslavia no es partícipe.
Debe recalcarse que el experimento yugoslavo merece ser estudiado con sentido crítico y, de todas maneras, para nuestro consumo nacional, es necesario extraer dos grandes enseñanzas: primero, la capacidad enorme del pueblo para construir su propia riqueza y segundo, la facilidad con que este pueblo adquiere la técnica. Habría que considerar también una serie de actitudes aplicables perfectamente a nuestra Cuba de hoy, como es, por ejemplo, la no sujeción a pacto alguno, entendiéndose bien que hablo desde el punto de vista cubano de nuestra realidad americana en el año 1959.
Las ganancias de una cooperativa deben distribuirse en varias cantidades: una destinada a pagar sobresueldos, sobresalarios y premios a los obreros, la otra destinada a bienestar social; una tercera destinada a pagar los préstamos que el gobierno ha hecho para desarrollar esa empresa y otra de impuestos generales. Los obreros yugoslavos son usufructuarios de la empresa donde trabajan pero no los dueños de la misma, a pesar que deben pagarla al estado, o a la sociedad, como llaman ellos. El sistema, difícil de entender en pocas palabras está bien coordinado y da muy buenos resultados en cuanto a la satisfacción de los pequeños lujos de la población, que está bien y variadamente vestida, bien nutrida y alegre, aunque no hay, en mi concepto, una insistencia lo suficientemente grande en recalcar los grandes rumbos de la industrialización, lo que debería llevarse a cabo en un país pobre y subdesarrollado como es Yugoslavia, en base a un mayor sacrificio de la población privándose de todos estos pequeños lujos que he detallado.
Yugoslavia, el único país comunista que hemos conocido, goza de una libertad de crítica muy grande, aunque hay un solo partido político, el comunista, y los periódicos, lógicamente, siguen las orientaciones gubernamentales dentro de cierto margen de discusión y de polémica. Mayor libertad existe en las artes, donde al lado de magníficas realizaciones realistas, en pinturas por ejemplo, hemos visto salas enteras de representantes de las últimas escuelas del arte moderno sobre las que no expreso opinión alguna porque, simplemente, no las entiendo; el mensaje que presumiblemente tienen no está al alcance de mi percepción.
Esta libertad de discusión se puso de manifiesto cuando me preguntaron en una amable reunión de sobremesa, en una de las repúblicas que constituye la federación, mi opinión sobre el sistema yugoslavo; opinión difícil que, en términos generales aun hoy, después de comprender algo más su mecanismo no puedo expresar, simplemente, muy interesante por todo lo que de nuevo traía hasta nosotros, miembros de un país capitalista en proceso de desarrollo económico y en lucha por su liberación nacional, la imagen de un país comunista y, al mismo tiempo, con un comunismo que se aleja de la ortodoxia expresada en los libros comunes, para adquirir una serie de características propias; peligroso, porque la competencia entre empresas dedicadas a la producción de los mismos artículos, introduciría factores que desvirtuarían lo que presumiblemente sea el espíritu socialista. Esos fueron mis planteamientos exponiendo al mismo tiempo un ejemplo práctico de los males que podría acarrear, en mi concepto, el sistema, lo que provocó tres respuestas diferentes; el jefe de una industria contestó a su manera, quizás con un claro sentido empresarial, el presidente de los sindicatos, opinó a la suya y un miembro del gobierno expuso otra idea diferente. Además, se enfrascaron entre ellos en una discusión de cierta intensidad, en la que los miembros del gobierno y el líder obrero se colocaron en contra del director de empresa. Muy teórica y difícil de explicar la discusión, lo interesante es que se desvirtúan muchas de las aseveraciones de la prensa sobre el totalitarismo de los países comunistas. Puedo asegurar, con mi responsabilidad de revolucionario y la experiencia de lo visto por los propios ojos, que en Yugoslavia hay un amplio margen de libertad dentro de las limitaciones que impone un sistema de dominación de una clase social sobre otras.
El mariscal Tito nos impresionó por varias razones; primero, por su popularidad inmensa solo comparable a las de Nasser en Egipto y a la de nuestro Fidel; segundo, por su sencillez de hombre de pueblo sin altanerías y con amplio espíritu fraterno; tercero, por lo documentado que está él, así como sus consejeros y otros miembros del gobierno, de la situación cubana y de los peligros que corre esta revolución. Consideramos, honestamente, que debemos ampliar mucho nuestro comercio con la joven República Federativa de Yugoslavia; naturalmente, no sólo con ella sino con todos los países del mundo, pero, poniendo el caso concreto del país visitado, podemos hacer buenos negocios vendiendo nuestro azúcar y muchos otros productos a ellos necesarios, como son minerales, jugos de frutas, quizás, hasta nuestro tabaco, a pesar de ser un buen productor; podemos comprar de ellos algunos artículos industriales en los que son especialistas, como barcos de todo tamaño y especificación, generadores eléctricos de todo tipo y alguna maquinaria agrícola e industrial.
No vimos en Yugoslavia, como en el Japón, gigantes industriales ni manifestaciones refinadísimas de la más alta técnica, pero si vimos realizaciones concisas, trabajos fuertes y bien hechos dentro del orden industrial y, en el orden humano en el pueblo a una nación contenta con sus gobernantes, contenta con su destino, que ha desarrollado enormemente sus fuerzas productivas y las ha puesto al servicio de la nación y que tiene hacia nuestro país —cosa fundamental— una simpatía extraordinaria. Simpatía que se manifestaba en todo momento, a nuestro paso por las calles, con los gritos de « ¡Viva Cuba!», « ¡Viva Fidel!» y con las muestras de especial regocijo y de interés con que éramos recibidos y se escuchaban las narraciones de nuestra experiencia.
Yugoslavia, como Cuba, nació a la vida, en esta nueva etapa social, después de una gigantesca lucha de guerrillas contra el poder bélico más formidable de su momento y a la vez, más cruel y efectivo en su tarea de destrucción. Perdió un décimo del total de la población calculada en 16 millones, en esa larga lucha de cinco años; llegó a tener un ejército de 800 mil hombres el que todavía, hoy, es poderoso; construyó en la sierra el germen de su gobierno popular y sobre esas bases lo mantuvo; todo lo viejo, lo caduco, fue destruido por el avance de la revolución y el pueblo aprendió con el ejército de las armas, la fuerza de la unidad y el poder de un pueblo decidido a luchar por sus ideales.

Fuente: Proyecto Editorial Che Guevara

jueves, 9 de junio de 2022

EDITORIAL CATARATA PUBLICA "BREVE HISTORIA DEL SAHARA OCCIDENTAL", DE ISAÍAS BARREÑADA

Breve historia del Sahara Occidental
Isaías Barreñada
Editorial Catarata
Año 2022
Edición en papel 15,00 €

Cerca de 50 años después del abandono de España, el conflicto saharaui sigue marcando la política exterior española en la región

El Sahara Occidental es un ilustrativo ejemplo de conflicto que la comunidad internacional ha dejado deteriorarse. Como ha señalado Naciones Unidas, este conflicto no concita un verdadero esfuerzo de la comunidad internacional porque pasa desapercibido, no toca intereses duros de las potencias globales y, aparentemente, no supone un riesgo para la paz y la seguridad internacional. En la actualidad, dos terceras partes del territorio del Sahara Occidental están ocupadas ilegalmente por Marruecos, donde ha implantado colonos y explota los recursos naturales, mientras cerca de 200.000 saharauis malviven en los campamentos de refugiados en el suroeste de Argelia. Además, desde noviembre de 2020 se han retomado las hostilidades armadas entre el Frente Polisario y Marruecos. Por otra parte, el Sahara Occidental es uno de los grandes temas pendientes de la historia reciente de España. El tardofranquismo entregó su última colonia y a su población a Marruecos, incumpliendo con sus obligaciones y compromisos con Naciones Unidas. Desde entonces, España se ha alineado con el ocupante y ha sido una pieza clave en la impunidad creada. Este libro no pretende recapitular de manera exhaustiva la historia de los saharauis ni es una explicación lineal y clásica del conflicto. Busca dar elementos para entender lo que está ocurriendo, y para ello presenta distintos aspectos de la realidad contemporánea saharaui y muestra cómo sigue siendo una cuestión relevante para España. 

Isaías Barreñada es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Observatorio Universitario Internacional del Sahara Occidental (OUISO).

martes, 7 de junio de 2022

"SUITE DE KOMSOMOL", DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO GAVRIIL POPOV

Suite de Komsomol: Patrón de la Electrificación

Al igual que Shostakovich, su amigo y compañero de estudios del Conservatorio de Leningrado, Gavriil Popov fue uno de los primeros en reclutar para componer para el cine sonoro soviético. La primera partitura de Popov para una película fue para un documental, Komsomol: Patrón de la Electrificación [Komsomol: shef elektrifikatsii, comúnmente conocido por sus iniciales, KShE], dirigido por Esfir Shub y estrenado en 1932, a tiempo para el 15º aniversario de la Revolución de Octubre. Popov llegaría a realizar unas 40 películas a lo largo de su carrera, trabajando con muchos de los directores más distinguidos del país. Fue el compositor de la popular epopeya Chapayev, dirigida por los hermanos Vasiliev; ésta se convirtió en la película favorita de Stalin durante un tiempo después de su estreno en 1934.

Como uno de los mejores editores de cine de la década de 1920, Shub perfeccionó las técnicas de "compilación" de películas, especialmente en la obra maestra La caída de la dinastía Romanov (1927). KShE marcó un nuevo punto de partida. En este documental pionero, una de las primeras películas sonoras soviéticas, Shub rodó una crónica contemporánea del progreso del establecimiento de la electricidad en toda la nación soviética, una lucha encabezada por el Komsomol (la Liga de Jóvenes Comunistas). La grabación de sonido directo y el sonido doblado se combinaron con la música sinfónica que Popov compuso para la película. La secuencia de apertura - una "obertura" que corresponde al primer movimiento de la Suite de Popov - tiene lugar en un estudio donde se ve una actuación musical que se está grabando. Apropiadamente, la actuación presenta un theremin, un instrumento electrónico inventado en Rusia en los años 20. En su partitura, Popov compensó el inusual sonido del theremin eléctrico con voces humanas de soprano y tenor.

La música de Popov atrajo la atención. Aunque ocupó un tiempo modesto en la película, la partitura fue vista como un factor significativo en su impacto artístico. Después de ver KShE, Sergei Eisenstein envió un telegrama al compositor, felicitándole por la "maravillosa victoria de la vista y el sonido". En 1933, Popov arregló una suite sinfónica con su material. Se estrenó en Leningrado en diciembre de 1933 y rápidamente fue retomada en otros lugares. En enero de 1936, la partitura de la Suite estaba en pruebas, programadas para su inminente lanzamiento, cuando se sospechó de ella tras la aparición del infame editorial Pravda. La publicación fue hundida. En un estudio soviético de la música cinematográfica contemporánea publicado en 1939, la música de Popov para la KShE fue calificada como "un claro ejemplo de formalismo musical". No recibiría otra interpretación hasta 1982, diez años después de la muerte del compositor.

- Laurel E. Fay es becaria en residencia para Shadow of Stalin.

Fuente: LA Phil

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sábado, 4 de junio de 2022

DOCUMENTAL "TRANSNISTRIA: EL LEGADO DE LA URSS"


Título: Transnistria: el legado de la URSS
Realización: Lauriane Dherbecourt
Autor: Lauriane Dherbecourt
País: Francia 
Año: 202
Duración: 24 minutos 

Un territorio con un Gobierno, una bandera y una moneda. Sin embargo, Transnistria no es un Estado reconocido por la comunidad internacional. Enclavado entre Ucrania y Moldavia, entre el este y el oeste, con 450 kilómetros de largo y algunas decenas de kilómetros de ancho, declaró su independencia en 1990.

Fuente: ARTE TV

VER DOCUMENTAL CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

viernes, 3 de junio de 2022

EXPOSICIÓN DE LA ARTISTA COMUNISTA FRIDA KHALO EN LA CASA DE MÉXICO EN ESPAÑA

Casa de México en España presenta Frida Kahlo: alas para volar, una exposición que incluye 31 obras originales, entre las que están 10 de sus autorretratos más célebres, entre ellos La columna rota, Diego y yo, Autorretrato con changuito, Mi nana y yo, Hospital Henry Ford, además de vídeos, 91 fotografías y una instalación con páginas de su diario.

La muestra se centra no sólo en la compleja producción de Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (1907 – 1954), Frida Kahlo, sino también en su faceta más humana, eso sí, huyendo del personaje para explorar su verdadero contexto biográfico e íntimo; invitando al espectador a disfrutar de su arte –poniendo de manifiesto sus contribuciones a la historia de la pintura en dos aspectos clave: la representación del cuerpo femenino y la construcción del nacionalismo mexicano– y a comprender el momento histórico en el que vivió. Una magnífica oportunidad para profundizar en esta artista que logró transmitir temas que continúan muy vigentes: el dolor, la muerte, la reivindicación de la mujer, la violencia de género, las relaciones de pareja, la maternidad, el cuerpo humano, la naturaleza o la herencia prehispánica.

La mayoría de las obras de la exposición provienen de la colección del Museo Dolores Olmedo (Ciudad de México), que posee una de las mayores colecciones de obra de Frida Kahlo y Diego Rivera. Fundación Casa de México en España destinará la recaudación íntegra por la venta de entradas a un programa de becas dirigido a estudiantes mexicanos de posgrado.

Fuente: hoyesarte

jueves, 2 de junio de 2022

"SARTRE Y EL 68", LIBRO DE EL SUDAMERICANO DESCARGABLE EN PDF, EN EL 54 ANIVERSARIO DE MAYO DEL 68

 

Lo que reprocho a quienes insultaron a los estudiantes es el no haber visto que éstos expresaban una nueva exigencia: la de soberanía. En la democracia, todos los hombres deben ser soberanos, es decir, deben poder decidir lo que hacen, no solos, cada uno en su rincón, sino juntos. En los países occidentales, esta soberanía sólo existe sobre el papel: todos los norteamericanos, incluidos los negros, son soberanos porque tienen el derecho de elegir sus representantes. Pero es una soberanía de la que se les priva de hecho; por esta razón se presenta la reivindicación de un “poder”: poder negro, poder estudiantil, poder obrero.

Lo mismo sucede en muchos de los países socialistas, donde los individuos siguen sometidos a las necesidades de la producción. La rebelión de los estudiantes y de los jóvenes obreros polacos, checoslovacos, yugoslavos, franceses, alemanes –que viven en regímenes muy diferentes es precisamente en contra de esta deshumanización. No se conforman con una existencia derivada del objeto que producen o del papel que tienen que representar; quieren decidir ellos mismos la función que van a cumplir en la sociedad, lo que van a producir, la utilización de sus productos.

Los estudiantes son los primeros en sentir y en formular esta exigencia; y pese a todo, sus contactos con los jóvenes obreros son suficientes como para que éstos se digan: “¿Y nosotros por qué no?”. Si ellos rechazan el tipo de vida que reciben “¿por qué no vamos a reclamar el que nos dan a nosotros?” Me parece –estoy convencido de ello– que la novedad más importante de todo lo que sucedió en mayo fue este rechazo de la condición proletaria por parte de los jóvenes.

DESCARGAR "SARTRE Y EL 68" EN PDF: https://editorialkuruf.files.wordpress.com/2022/01/273.sartre-y-el-68.pdf

miércoles, 1 de junio de 2022

EDITORIAL CATARATA PUBLICA "PROCESO 1001. EL FRANQUISMO CONTRA COMISIONES OBRERAS", EN SU 50 ANIVERSARIO

Proceso 1001 El franquismo contra Comisiones Obreras
José Antonio Pérez Pérez, Mayka Muñoz Ruiz
Prólogo de Unai Sordo
Editorial Catarata
Año: 2022
PVP: 15 €

La historia de la detención de la dirección clandestina de CC.OO en los estertores del franquismo en su cincuenta aniversario

La dictadura franquista fue ferozmente clasista. Persiguió y reprimió sin tregua toda la expresión organizada de la clase trabajadora, como fue el caso de las Comisiones Obreras. Además, concibió el conflicto laboral como un problema de orden público, por lo que cualquier reclamación de derechos laborales se convertía en un ataque al Estado y por ende, al régimen. En este contexto se produce la detención de la Coordinadora General de Comisiones Obreras el 24 de junio de 1972, en el convento de los Oblatos de Pozuelo de Alarcón, Madrid. A partir de aquí se iniciaría el llamado Proceso 1001, que no tendría su cierre hasta 1975. La campaña de solidaridad, tanto nacional como internacional, a favor de los “diez de Carabanchel”, mostró que la supuesta modernidad del régimen a partir de los años sesnta no era más que una fachada. Finalmente, el hecho de que que el inicio del juicio coincidiera con el atentado de ETA a Carrero Blanco puso también de manifiesto que el fin de la dictadura se podía encarar de distintas maneras, y que la mayoría del movimiento antifranquista lo haría desde la reivindicación de la paz y la justicia. 

José Antonio Pérez Pérez es doctor en Historia Contemporánea por la Universidad del País Vasco, profesor de esta materia y miembro del Instituto de Historia Social Valentín de Foronda. 

Mayka Muñoz Ruiz es doctora en Historia Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid, investigadora y archivera en la Fundación 1º de Mayo.

martes, 24 de mayo de 2022

"VICTORIA EN LA VICTORIA", EDITORIAL DE LE POINT DE MAYO DEL 68

VICTORIA EN LA VICTORIA

Este editorial de la revista Le Point fue reproducido en el número de mayo-
junio de 1968 de “Les Temps Modernes”.

Es la primera vez que un Editorial de “Les Temps Modernes” no es
redactado por un miembro de nuestro equipo. “Victoria en la victoria” es
un artículo no firmado, aparecido el 11 de mayo, al día siguiente de la
“nuit des barricades”, en la revista mensual política y estudiantil “Le
Point”. Se trata, en nuestra opinión, de un análisis, admirable en rigor y
lucidez, sobre el sentido de las jornadas que acabamos de vivir y de la
impugnación radical que implican. Estamos de acuerdo en todo con lo
que aquí se dice y juzgamos que no podríamos decirlo mejor. En el
momento en que los estudiantes acaban de manifestar brillantemente
su audacia y su inteligencia –la identidad de la audacia y de la
inteligencia– es más justo darles a ellos la palabra que tomarla nosotros,
incluso para aprobarlos.

T. M.
*
Sin duda asistimos, con las manifestaciones de los estudiantes alemanes,
italianos y franceses, al más extraordinario acontecimiento político
revolucionario que haya conocido Europa occidental desde la huelga
belga de 1960, las manifestaciones del Metro Charonne y la del pueblo
argelino en París, preludio de la independencia conquistada en Argelia.
Simplemente, la escalada en la desintegración del orden de la legalidad
burguesa se ha acentuado aún más: la burguesía es puesta fuera de la
ley por sus propios hijos. Esta vez, la sociedad burguesa ve establecerse
la guerra civil en su seno: no la guerra de dos naciones, ni la de dos
clases; la burguesía misma es la que se encuentra dividida en dos,
literalmente desgarrada por la ruptura de generación entre su teoría y su
práctica, más aún: entre su teoría ecuménica del hombre universal de
los ”derechos del hombre” y la teoría revolucionaria del hombre de la
contraviolencia, de la juventud que desenmascara y pone al desnudo
toda la violencia difusa, secreta y ante todo ideológica, detrás de la cual gracia inventada de la sociedad laica, el don del Espíritu Santo trasmitido –a nadie le está permitido ignorar la ley– a todo heredero digno de este nombre.

A parte de esto, se le pedirá que estudie la sociedad, que piense de
acuerdo a la verdad, que analice rigurosamente los hechos, algo que en
sí mismo es aceptable (siempre que le esté permitido hacerlo). Pero
además de todo esto se le pedirá que esté de acuerdo, ¡que dé su
adhesión! Lo que es ya llevar un poco lejos el vicio, dar el látigo para ser
flagelado: que se embrutezca a las masas a golpes de informaciones
fragmentadas y falseadas, de medios masivos de condicionamiento, pero
que no se les pida además que se embrutezcan ellas mismas. En efecto,
sólo hay un hecho que descubrir si se observa el funcionamiento de la
sociedad: la violencia establecida de este estado de cosas, de este
estado arbitrario que es el Estado burgués, definida por todos los
monstruos reprimidos por sus rechazos: libertad, locura, pobreza,
delincuencia, sexualidad, responsabilidad, espontaneidad, democracia
real, felicidad, raza negra, amarilla, roja, fuerza de trabajo, etc., en fin,
todas esas zonas descalificadas por su nombre mismo y que son
precisamente el producto del contraterror que se inflige la burguesía
para erigir su imperio generalizado de sumisión a la ley única de la
ganancia, del rendimiento, de la productividad. Calvinismo impenitente
de los instintos humanos en beneficio de la única ley del orden
productivo y progresista. Esta pequeña verdad, indudablemente
fundamental la de contradicción entre su Ley y la Libertad, suelo común
y raíz de estabilidad por cerca de dos siglos de existencia social
burguesa, que estalla y deja perpleja a la burguesía viendo de repente
vacilar la plataforma de su existencia inmemorial bajo los pasos de la
progresión histórica de sus hijos: negación de la herencia, he aquí la
justicia inmanente que se da una clase a través de sus hijos y que la deja
sin recursos contra esta impugnación repentina de su legislación.
Durante mucho tiempo la revolución fue optimista: la violencia iba a la
par con la razón. Las mismas causas provocaban la rebelión y la proveían
de los medios para triunfar y realizarse. La humanidad sólo se planteaba
los problemas que podía resolver. Desde hace poco, y éste es el golpe de
genio del neocapitalismo, las rebeliones y los instrumentos racionales de
su realización se han desunido: los países subdesarrollados (sin fuerzas productivas), los estudiantes (sin inserción social), encarnan la rebelión y la violencia; la burguesía capitalista encarna la razón y el poder efectivo.

¿Está acaso la sociedad industrial en camino de volverse la verdad de la
humanidad? Pues bien, ¡no! Esta violencia totalmente nueva y paroxística
reinventa instrumentos, una racionalidad original, y encuentra de nuevo
recursos para la impotencia que se había apoderado de ella.
Simplemente amplía con una maniobra el alcance de lo que ella acepta
poner en juego en el combate, y que en este caso es directamente la
vida, la existencia. Basta esto, y todo cambia de sentido: lo que parecía
condición imposible demuestra ser ampliamente suficiente para alcanzar
el resultado: simplemente se multiplican los riesgos.
Hay que haber visto a los vietnamitas reparar la rueda de una bicicleta
con un remache sacado de un avión norteamericano abatido para
comprender que los revolucionarios no abandonan ninguna racionalidad,
ni la de las metas lejanas, ni la de los objetivos inmediatos, que
simplemente la cambian de sentido, que ella será la de la invención
racional puesta al servicio de la razón fundamental que constituye el
sacrificio de su existencia, su existencia dispuesta al sacrificio: la nada de
un perno, símbolo ridículo de la más grande sociedad industrial del
mundo, volviéndose el todo de la Razón a partir del contexto absoluto en
el cual han decidido exponer su vida.
Hay que haber visto a los estudiantes parisienses arrancar los adoquines
de las calles de París para saber que la Razón es menos exigente de lo
que nos lo enseñan los especialistas en ella, ya que está dispuesta a
sostener la rebelión en acción, frente a las exigencias complejas de esta
razón en manos de los policías, que no tienen nada que arriesgar porque
tienen todo por perder, y que deben refugiarse detrás del blindaje
complicado de sus carros, del plexiglás de sus escudos y de otros
instrumentos refinados de autodefensa.
Hay que haber seguido la lección de Castro y de Guevara para saber en
qué medida es posible reinventar la estrategia en cada circunstancia,
cuando la revolución depende directamente de la pura espontaneidad
de la existencia del combatiente puesta en juego: escaramuza indecisa,
mitin político, ocupación provisional del terreno, provocación, revelación
de la violencia del enemigo, armas todas de movilización revolucionaria y de acción racional, que aniquilan la pseudorracionalidad del adversario,
que no dispone de más armas que el bombardeo masivo y exterminio.
Y por supuesto, es preciso aprovechar las limitaciones del adversario: el
hecho de que la burguesía no esté dispuesta todavía a mandar disparar
sobre sus propios hijos a sus guardias pretorianos, y que éstos se vean
acorralados en una cierta forma de ofensiva-defensiva. Este es
precisamente el precio de la pureza ideológica en que se origina la
rebelión estudiantil, puesto que son hijos de su padre es que los
estudiantes son capaces de ofrecer combate en esta guerra civil
completamente sui generis, en el cual luchan contra sus propios
privilegios, y que son capaces al mismo tiempo de atrapar al adversario
en un punto y sobre un terreno en que es imposible para éste responder
como lo haría frente a un enemigo de clase.
Por el hecho de que golpean en el eslabón más débil del imperialismo
occidental, su eslabón ideológico, es que su rebelión es peligrosa y
alcanza al mismo tiempo la violencia explosiva de la cual es una
manifestación. Y no hay que tener escrúpulos, pues se trata de lo mismo
que en Vietnam: el combate se determina cada vez en función de los
combatientes y del estado de fuerzas presente, y no en función de la
pureza del sacrificio emprendido.
Se debe a que la opinión mundial no aceptaría el uso de la bomba
atómica el que, excluyendo este medio, todas las invenciones
revolucionarias de las fuerzas vietnamitas se vuelven posibles.
“Sin un objetivo, sin reivindicaciones precisas, sin ofrecer una alternativa”:
los padres quedan petrificados frente al fenómeno de esta revolución
aparentemente sin programa y que parece ser literalmente lo contrario
de lo que corresponde a la esencia de toda reivindicación. Y es que se
trata precisamente de esto: de colocarse fuera de todos los órdenes de
la racionalidad, dado que la burguesía se ha apoderado de todas las
racionalidades existentes, de impugnarla, pues, donde se le acaban los
recursos, ya que su existencia misma es la que allí está en juego: su
existencia como verdad de la historia del mundo desarrollado, avanzado
e industrial, verdad que afirma que los actos tienen siempre su razón, es
decir, su motivo y finalmente su interés.
Y es que toda razón está del otro lado, del lado de la paternidad, de la
ley, de la razón justa y perfecta, en resumen, del lado del terror, y que
con el terror es como los estudiantes quieren acabar con éste, con esta
imposición obsesiva de la ley trasmitida, heredada, sujetadora y
neutralizadora.
Con este título es que la violencia constituye todavía la representación
más adecuada de la meta perseguida y de la transgresión reivindicada.
Mediante ella los estudiantes se ven confrontados súbitamente con la
base misma del Estado burgués, obligados a volverse contra él, a
arrancar los adoquines y lanzarlos, con el gesto de la violencia pura, a la
cabeza de los policías rabiosos, blindados y especializados. Máximo
momento revolucionario en el cual el hombre se define ya no por su
herencia sino por su posibilidad de hacerse a sí mismo sobre la base de
su sola decisión que decide su destino. Estemos tranquilos: no faltan
objetivos concretos, pero su irrealidad debe permanecer en silencio
mientras no hayan adquirido la realidad que les conferirá el derribo del
régimen existente.
Estamos en la época de las “locuras” colectivas: Castro toma con trece
hombres una isla; Mao cierta las universidades por un año, creando así
una masa de maniobra antiburocrática (lo haya querido o no) que
asegurará la perennidad de la revolución; los vietnamitas, en fin, que con
simples bicicletas resisten a la más potente nación militar e industrial del
mundo. Estemos seguros de que asistimos al nacimiento de una nueva
locura” colectiva que, como las precedentes, habrá de triunfar: que ha
triunfado ya.

Fuente: El Sudamericano