lunes, 15 de julio de 2024

PALACIO DE BELLAS ARTES DE MÉXICO PRESENTA EXPOSICIÓN SOBRE LA HISTORIA DEL MURAL DESTRUIDO DE DIEGO RIVERA "EL HOMBRE EN LA ENCRUCIJADA"

El muralista mexicano pintó la obra “El hombre en la encrucijada”, también conocida como "El hombre controlador del Universo", en Nueva York, la cual fue cubierta y posteriormente destruido en 1934

El Museo del Palacio de Bellas Artes (MPBA) presenta la exposición, "Diego Rivera. Nueva vida a un mural destruido 1933/1934". (MPBA)

El Museo del Palacio de Bellas Artes (MPBA) en la Ciudad de México presenta la exposición titulada “Diego Rivera. Nueva vida a un mural destruido 1933/1934″, profundizando en la creación y destrucción del mural El hombre en la encrucijada realizado por el pintor mexicano Diego Rivera en el Centro Rockefeller de Nueva York durante los años 1933 y 1934.

Además de abordar los detalles de la creación del mural, la exhibición incluye material visual, documentos históricos y estudios que proporcionan una comprensión más detallada de los desafíos enfrentados por Rivera durante su estancia y trabajo en Nueva York.

En entrevista con Infobae México, el Curador Asociado del Museo del Palacio de Bellas Artes, Miguel Álvarez Cuevas, platicó cómo la muestra expone la visión del artista, el proceso artístico y sus firmes posturas políticas. Las cuales influyeron en el desenlace de su trabajo en el emblemático edificio neoyorquino.

El curador también explicó que la exhibición sucede en el marco de los festejos por el 90 aniversario del máximo recinto cultural de México. “Nosotros como Museo del Palacio de Bellas Artes queríamos darle profundidad a la historia detrás del mural que está para todos en Bellas Artes y ver cómo fue que llegó a ese muro del edificio... Cómo fue que Rivera, después de sufrir este golpe por parte de sus mecenas en Nueva York, después tuvo la energía y el coraje para repintarlo, recrearlo en México”, comentó.

Cabe recordar que esta obra emblemática fue desmantelada debido a controversias relacionadas con su contenido ideológico, lo que la convierte en un episodio significativo en la carrera del muralista mexicano y en la historia del arte mexicana.

De acuerdo a información histórica, la creación de esta obra se remonta al año 1931, cuando Nelson Rockefeller encargó la elaboración de tres pinturas monumentales en el vestíbulo del edificio Radio City en Nueva York. Para dicho proyecto fueron invitados tres reconocidos artistas de talla internacional: Pablo Picasso, Henry Matisse y el muralista mexicano Diego Rivera, quien sería el único en aceptar la comisión.

Tras ser revisado y aprobado el proyecto, Rivera decidió ejecutar la obra con la técnica del fresco y utilizar una amplia variedad de colores, contrario a las condiciones establecidas por los contratistas del edificio.

En esta exhibición por el Museo del Palacio de Bellas Artes, fueron reunidas por primera vez más de 30 piezas, entre las que se encuentran obras de Diego Rivera realizadas a partir de su visita a Moscú en 1927, durante el décimo aniversario de la Revolución bolchevique; los primeros bocetos del mural “El hombre en la encrucijada”; fotografías de Tina Modotti y Lucienne Bloch, así como documentos fílmicos, sonoros y hemerográficos.

El recorrido de la muestra inicia en Rusia con la sección Moscú: Plaza Roja (1927). Hacia una expresión artística de la lucha revolucionaria, donde se presentan piezas sobre la estancia de Diego Rivera en la Unión Soviética con motivo de la celebración del décimo aniversario de la Revolución de Octubre, lo cual le fue de inspiración para realizar apuntes, dibujos y bocetos que usaría más tarde para crear la obra El hombre en la encrucijada. En esta visita, el muralista mexicano reafirmó su pensamiento e inclinación política, indica el museo.

Por otro lado, en la sección Nueva York: Centro Rockefeller (1933). Vandalización de un mural se aborda el proceso de creación y destrucción del fresco para el cual Rivera desarrolló la temática acerca de El hombre en la encrucijada, mira con esperanza y gran visión hacia la elección de un futuro nuevo y mejor, como resultado de una convocatoria lanzada por Nelson Rockefeller en 1931.

La última sección es la Ciudad de México: Palacio de Bellas Artes (1934). Nueva vida al mural asesinado, muestra la obra recreada por Diego Rivera en el recinto con motivo de su inauguración en 1934.

Fuente: infobae 


 Bocetos para el mural "El hombre en la encrucijada"

domingo, 14 de julio de 2024

"LA MARSELLESA", PELÍCULA DE JEAN RENOIR PARA EL SINDICATO COMUNISTA CGT, EN EL 235 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

La Marsellesa
Jean Renoir
1938
2 h 12 minutos
Reparto: Pierre Renoir, Lise Delamare, Louis Jouvet, Léon Larive Guion Jean Renoir, Carl Koch, N. Martel-Dreyfus
Música Joseph Kosma, Henry Sauveplane
Fotografía Jean-Paul Alphen, Jean Bourgoin, Alain Douarinou (B&W)
Compañías Sédif Productions, Compagnie Jean Renoir, Confédération Générale du Travail
Sinopsis Los primeros acontecimientos de la Revolución Francesa contada por sus protagonistas más directos: los ciudadanos de Marsella, los condes exiliados y el mismo rey Luis XVI. Desde la caída de la Bastilla hasta la victoria en las Tullerías. Jean Renoir filma una especie de noticiario que, al mismo tiempo, era un reflejo de la situación política de Francia en la época de rodaje. 

El producto final obtenido del proyecto de La Marsellesa (La Marseillaise, 1938) es un resultado directo de los aciertos y los fracasos contenidos en su génesis, pues por una parte Renoir pretendía realizar un film que se moviese en un trasunto puramente ideológico que hablase de la situación que en Europa —y más concretamente en Francia— se estaba viviendo en aquellos convulsos años —la necesidad de asegurar la paz a través de las armas para defender los valores devenidos de la Revolución francesa contra la amenaza fascista—, sorteando al mismo tiempo una censura que no permitiría que se quebrase la Paz de Múnich, y por otra el hecho de que la película pretendiera autofinanciarse a través de suscripciones públicas promovidas por la CGT —sindicato del Partido Comunista Francés— a beneficio de Ciné-liberté —cooperativa obrera que ya había producido La vie est à nous—, hecho que no llegó a cuajar y que impidió la contratación de grandes estrellas —como Maurice Chevalier o, de nuevo, Erich von Stroheim y Jean Gabin—, lo que hace variar el proyecto inicial hacia unos derroteros más populares que otorgarían carácter iniciático a esta producción.

Pero si por algo habría que considerar a este film como una de las grandes películas —no sólo de la década en cuestión, sino de la Historia del Cine en general— es por su extraordinaria capacidad para transmitir toda la emoción que contiene el himno francés, una canción que es más que una canción: es la historia musicalizada de una de las mayores —y mejores— aventuras que puede vivir el ser humano, una gesta que trasciende los límites individuales, una llamada a la inmortalidad, la consciencia de ser protagonista de una proeza realizada por un ejército de héroes de condición igualitaria, por lo que, trascendiendo su dimensión nacional, se ha convertido en todo un himno contra cualquier tipo de tiranía u opresión. De esta manera Renoir obtuvo un fresco popular, un tableau vivant —hagamos así honor al galicismo— formado por individuos anónimos en su humilde origen —el argumento no descansa, como en la mayoría de las ocasiones, en personajes de sobra conocidos, como Danton, Robestierre o Marat— que viajan a pie desde la Francia meridional hasta París para defender la legalidad revolucionaria —mientras el propio himno les acompaña como un personaje más, creciendo con ellos en presencia y personalidad hasta conseguir su verdadero papel, su auténtica dimensión— y que, después del asalto al palacio donde se guarece Luis XVI —Pierre Renoir—, prosiguen su agónico e interminable periplo hasta la frontera para combatir allí contra los enemigos de la patria. Un mensaje este último que caería en saco roto, que no lograría movilizar contra la amenaza del fascismo, corroborando el fracaso de su discurso y el del propio Frente Popular, pero que seguramente serviría de acicate en el recuerdo cuando, en los últimos estertores de la Segunda Guerra Mundial, azuzara la entereza de millones de resistentes para prolongar el último esfuerzo.

Fuente: Miradas de cine

VER PELICULA:

sábado, 13 de julio de 2024

"TOMA DE LA BASTILLA, 14 DE JULIO DE 1789", EN EL 235 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA


Toma de la Bastilla, 14 de julio de 1789
Autor: Anónimo
Oleo sobre tela
1789-1791
58 cm x 73 cm 
Nacional del Palacio de Versalles 

Esta pintura anónima, testimonio entre muchos otros de un acontecimiento que inspiró a numerosos artistas, pintores, diseñadores y grabadores franceses y extranjeros de la época, representa el momento en que el gobernador de Launay es conducido al Hotel de la Ciudad.

Alrededor del puente levadizo de la fortaleza, el suelo está sembrado de cadáveres de los guardias franceses y de la guardia nacional que se enfrentaron. Las picas y bayonetas levantadas, el humo de las hogueras, todo se combina para dramatizar este momento heroico y liberador. Los cañones en primer plano evocan el principal argumento que dio origen a la toma de la Bastilla: la retirada de las armas dirigidas al barrio de Saint-Antoine.

Como comenta un grabado del período revolucionario que repite esta composición: “¡Era necesario ocultar a los ojos la imagen espantosa de la más atroz perfidia! ¡Launay ha cometido su crimen! La rabia está en los corazones y el deseo de venganza brilla en todos los ojos. Las marchas de artillería, los fuegos de mosquetería, las milicias burguesas, los guardias nacionales entran a toda velocidad en la antigua prisión cuyo primer recinto es forzado..."

Mostrando el entusiasmo heroico del pueblo en acción y sediento de justicia: esto es lo que se convierte en la regla de la pintura de propaganda revolucionaria, amplificada por la difusión del grabado.

viernes, 12 de julio de 2024

"SINFONÍA CONCERTANTE MEZCLADA CON AIRES PATRIÓTICOS", DE JEAN-BAPTISTE DAVAUX, EN EL 235 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

"SINFONÍA CONCERTANTE MEZCLADA CON AIRES PATRIÓTICOS", DE JEAN-BAPTISTE DAVAUX

LaSinfonía concertante en sol mayor para dos violines principales, mezclada con aires patrióticos" compuesta en 1794, es una de las composiciones más originales del Citoyen Davaux, como le gustaba ser conocido. Demuestra su entusiasmo por la causa revolucionaria.

Entre diversas citaciones de temas patrióticos, encontramos La Marsellesa, que aparece en el allegro moderato inicial, anunciada por los violines solistas y presentada por la orquesta. El adagio contiene un lírico tema entonado por los violines. Termina con un allegro en el cual se pueden escuchar conocidos temas patrióticos.

La Marsellesa había sido compuesta en 1792 por Roger de Lisle con el título de Canto de Guerra del Ejército del Rin y fue cantada por un grupo de voluntarios que marchaban de Marsella a París. La población de la capital la bautizó con el nombre de La Marsellesa, siendo adaptada como la representación del nuevo régimen. Así se convirtió en el himno nacional de Francia.  

Fuente: Historia de la Sinfonía

jueves, 11 de julio de 2024

"ESPAÑA, PRIMER AMOR", DE VLADIMIR POZNER, EDITADA POR SEIX BARRAL

España primer amor

Vladimir Pozner

Prólogo de Isaac Rosa

Editorial Seix Barral

Barcelona, octubre 2023

Sentido y bello homenaje al exilio republicano

Louis Aragon escribió sobre España primer amor: «no es tanto un libro como un cuchillo que entra directo en el corazón». Efectivamente, es eso.

Hermosa, hermosísima historia de amor, en el marco del dramático exilio republicano de enero de 1939, un enero sin nombre (Max Aub). Con bellas referencias al poeta ligero de equipaje y con Argelès-sur-Mer y Colliure siempre presentes.

Léanla, no duden. Lo harán con nudos, con muchos nudos en la garganta. ¿Nos podemos llegar a imaginar el dolor, el sufrimiento, lo que pudo significar para centenares de miles de compatriotas, algunos de ellos familiares nuestros, casi desnudos, como los hijos de la mar, la huida de la España franquista en días de duro, de durísimo invierno?

Recomiéndenla. No es el autor alguien conocido entre nosotros (les hablo de él más tarde). España primer amor, magnífica, bellamente traducida por Adolfo García Ortega, no merece pasar desapercibida entre nosotros.

Nada les puedo ni debo adelantar a excepción de lo que se señala en la contraportada de la edición: «En 1939 el camino del exilio lleva a decenas de miles de españoles a cruzar la frontera de los Pirineos, donde hallan el cruel destino de los campos de concentración franceses. En Argelès-sur-Mer [allí nació el gran científico franco-barcelonés Eduard Rodríguez Farré], un miembro de una asociación humanitaria se compromete a liberar a tantos republicanos españoles como pueda. Allí encuentra a Pierre, un francés que busca desesperadamente a Pilar, una española a la que conoció en el camino. ¿Cómo ayudarlo a encontrar a este amor perdido cuyo rostro ahora se funde con el de España?»

La novela, editada por primera vez en castellano, se editó originalmente en francés, en 1965 (hay errata: se habla en la p. 6 de una edición en París, Éditions Julliard, en 1951; el propio autor la fecha en septiembre de 1964), 20 años después del final de la II Guerra Mundial, con heroico protagonismo, no siempre reconocido y muy tardíamente (un ejemplo reciente: Celestino Alfonso), de muchos de aquellos exiliados republicanos, especialmente en la liberación de París.

Un apunte sobre el autor: Vladimir Pozner nació en París en 1905. Su familia había vivido entre Francia y Rusia y en 1917 vería pasar la revolución a los 12 años bajo su ventana de lo que luego será Leningrado. En 1921 Pozner regresa a Francia. Estudia en La Sorbona, traduce a Tolstói, Dostoievski y la joven literatura soviética y decide empezar a escribir en francés: Tolstói ha muerto (1935, traducida el castellano en 2022) y Le Mors aux dents (1937). Después de un largo viaje por América en crisis publicó Les États-Désunis (1938). En 1939 trabajó por la liberación de los intelectuales españoles republicanos detenidos en los campos de concentración franceses (de cuya experiencia escribió este España primer amor). Antifascista y comunista, durante la II Guerra Mundial tuvo que exiliarse a Estados Unidos (era judío). Allí escribió guiones para Hollywood y varias novelas. Entre ellas: Deuil en 24 heures, celebrada por Heinrich Mann y Dashiell Hammett. Tras la liberación volvió a París. En 1959 publicó Le lieu du supplice, una crónica de la guerra de Argelia, debido a la cual la OAS atentó contra su vida haciendo explotar una bomba en su domicilio que le causó un prolongado trauma. Amigo de Chagall, Pasternak, Bukuel y Chaplin, falleció en París en 1992.

Son varias las obras de Pozner que no han sido traducidas al castellano.

El autor-narrador comete un error sin importancia en las páginas finales de la novela. Este: «La sardana es un corro catalán cuya cadencia solo se consigue seguir si eres catalán«. Exagera también cuando afirma: «Cada paso está calculado con precisión matemática…».

Con estas palabras cierra Isaac Rosa el excelente prólogo que ha escrito para la edición española: «[…] Y, sin embargo, en uno de esos agujeros de frío y desolación se refugiará el amor imposible de Pierre y Pilar, con esa mezcla de dulzura y amargura, belleza y horror, alegría y angustia que tensa la novela entera. Es esta una novela conmovedora y llena de verdad, que tiene además una poderosa lectura contemporánea y universal: la memoria de cuando fuimos nosotros los refugiados, sometidos al mismo maltrato y abandono que siguen sufriendo hoy los refugiados en buena parte del planeta, cerca de nuestras fronteras también. Gran literatura hasta ahora inédita en castellano, debemos agradecer y felicitarnos por su rescate».

Las hago mías, ustedes también las harán suyas.

Salvador López Arnal

Fuente: Rebelión

Enlace a un fragmento de la obra: https://proassetspdlcom.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/55/54489_Espana_primer_amor.pdf

miércoles, 10 de julio de 2024

MURIÓ ISMAIL KADARÉ, EL ESCRITOR MÁS IMPORTANTE DE LA REPÚBLICA POPULAR SOCIALISTA DE ALBANIA, DE LA QUE FUE DIPUTADO EN SU ASAMBLEA ENTRE 1970 Y 1982

                                                                      Ismail Kadaré junto a Enver Hoxha

ISMAIL KADARÉ, LA VOZ DE ALBANIA EN EUROPA

El fallecimiento del albanés Ismaíl Kadaré, el 1 de julio, pone de relieve la obra de unos de los escritores mayores de la literatura europea de entresiglos. Desde París se cimentó su reconocimiento internacional y desde allí se popularizó su apellido pronunciado a la francesa: Kadaré. Pero es Albania, su tierra natal, la gran protagonista de sus novelas. Y este es justamente su enorme mérito: convertir un territorio periférico en un tema universal.

Nominado nada menos que quince veces al premio Nobel, su nombre ha alcanzado el honor de figurar entre quienes nunca lo obtuvieron, junto a Dinesen, Joyce o Borges, entre muchos otros. Quizá, más que él, era Albania quien no figuraba en las quinielas o en las agendas. Hace más de un siglo Julián Juderías se preguntaba en su clásico libro La leyenda negra qué sería de Shakespeare si, en vez de haber nacido inglés, hubiera resultado ser belga o polaco. No cabe duda de que la hegemonía cultural de ciertas naciones ha gravitado sobre la fortuna literaria de muchos talentos. A la célebre frase de si puede salir algo bueno de Galilea, de España o de donde sea, tal vez hoy podría sumarse el nombre de un lugar tan ajeno a la ajetreada marcha del mundo como Albania.

Ambigüedad política y denuncia del totalitarismo

Ismaíl Kadaré nace en Gjirokäster, al sur de Albania, en 1936; una bella ciudad que ahora, con el boom turístico del país, solo ha empezado a conocerse de forma masiva. Pero en aquella época sus habitantes vivían fuera del tiempo de la Historia. La experiencia infantil de la guerra causa en él una profunda impresión que se verá reflejada en una de sus mejores novelas, Crónica de la ciudad de piedra (titulada Crónica de piedra en ediciones posteriores). Muy joven se inicia en la poesía y cursa estudios de Letras en Tirana. Becado por su gobierno, viaja a Moscú, donde trabaja en el Instituto Gorki para escritores. La decepción que le produce el sistema soviético la describirá posteriormente en sus novelas El ocaso de los dioses de la estepa y El gran invierno. La polémica ruptura de relaciones entre la URSS y Albania es el detonante para que Kadaré abandone Rusia en 1960. Cinco años después, se consagra como escritor a tiempo completo, lo que sólo se explica porque su labor es recompensada económicamente por el Estado. Kadaré tendrá que navegar por aguas peligrosas desde entonces y hasta que se instale definitivamente en Francia. Poco después, con la edición de su novela El general del ejército muerto (1967), le llegan el éxito y el reconocimiento internacionales.

Su actitud ambigua con el régimen de Enver Hoxha le permite residir en París con un cargo oficial y dirigir la revista Letras albanesas, con la que se pretende potenciar la literatura de su país. De todos modos sus ideas políticas le sitúan contra el totalitarismo y, de hecho, algunos libros suyos no pasan la censura en Albania durante los años ochenta. Así, en 1989, cuando apuntan los primeros signos de democratización, es elegido vicepresidente del Frente Democrático. Más tarde, utiliza su prestigio internacional para apoyar la causa de Kosovo contra Serbia e incluso se le propone asumir la presidencia de Albania, honor que rechaza. Sea como sea, a pesar de su formación ideológica, resulta innegable que el talento literario de Kadaré corre por caminos ajenos al del dogmatismo estético socialista. Su obra es un intento muy serio de construir un espacio y un tiempo propios, un universo literario sólido y coherente, a partir de la realidad albanesa. Para ello, Kadaré se aleja de todo pintoresquismo y crea un mundo regido por las leyes del mito y de la tradición secular.

Variados temas y estilos

A lo largo de una dilatada carrera literaria son muy variados los temas y estilos que maneja Kadaré. Como ocurre cuando frecuentamos las obras de todo auténtico creador, tarde o temprano se asoman unas comunes obsesiones que vertebran todo el conjunto. Sin embargo, es un autor de extraordinaria versatilidad. Lo mismo imagina una trama simbólica y fantástica de alucinantes consecuencias (El palacio de los sueños) que escribe una denuncia política (El gran inviernoEl concierto). En una novela revivimos la Ilíada (Los tambores de la lluvia) y en otras la acción se remansa como en un inmenso poema (Abril quebradoEl ocaso de los dioses de la estepa).

Con igual facilidad construye una narración pseudopolicíaca (El viaje nupcialEl expediente H), una alegoría (La pirámide) o un texto directamente autobiográfico (Crónica de la ciudad de piedra) o una ficción histórica basada en una leyenda oral (El puente de los tres arcos, Tres cantos fúnebres por Kosovo). Por eso, el lector no debe esperar semejanzas superficiales. A Kadaré le gusta pulsar teclas muy distintas, géneros muy dispares. Sólo permanece la presencia de Albania como espacio terrible y hostil, pero profundamente amado al mismo tiempo.

Los que se dedican al arduo oficio de la narración saben cuánto trabajo se oculta en el dominio del diálogo. Cervantes, en buena medida, se consagró con los geniales coloquios entre el hidalgo de La Mancha y su escudero. Kadaré, en su novela El general del ejército muerto, obtiene un espléndido resultado por el mismo camino. Otra pareja como la cervantina, un general italiano y un sacerdote católico, recorren pagados por su gobierno todos los rincones de Albania en busca de los cadáveres enterrados del ejército de Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial. Lo que en principio aparece ante ellos como un piadoso deber (devolver los muertos a sus familias) se transforma en una aventura macabra. Los comentarios de uno y de otro van delatando la progresiva sensación de asombrada inquietud al revivir los horrores de una guerra injusta y al conocer un pueblo como el albanés, que se les revela como terrible e indomable. Podría sospecharse que resulta difícil mantener el interés, incluso el suspense, por medio del diálogo como arma principal. Sin embargo, además de conseguir esto, Kadaré logra una novela de fuerte resonancia lírica.

Cualquier lector de novelas como Abril quebradoCrónica de la ciudad de piedra o El ocaso de los dioses de la estepa reconoce la presencia de la poesía en la narración. En estas y algunas otras obras, Kadaré fragmenta un argumento y lo puebla de símbolos más o menos recurrentes: el agua, la tierra y el barro, la balada, el descenso a los infiernos, el viaje, los sueños, etc. La belleza de su prosa resalta enseguida por el uso de metáforas brillantes y sorprendentes: el trolebús moscovita que se engancha a los cables como un gigantesco ciervo en el bosque; la ciudad pedregosa y dura que, como un ser prehistórico, se alza bruscamente en el valle durante una noche de invierno; los viajes por Albania que acaban por ser igualados a crepúsculos entre fantasmas, a jirones de niebla, a noches de nieve y muerte.

Un tema crucial: el canto

La experiencia del canto, de la balada popular, aparece en todas las novelas de Kadaré. Los recitadores, los poetas o cantantes entran y salen de las escenas más intensas para afirmar con su presencia la importancia de la tradición oral en Albania. En El palacio de los sueños, una noble familia de origen albanés que trabaja para el Imperio otomano invita a un grupo de rapsodas de su país a que canten unas baladas durante una fiesta privada. En medio de la cálida atmósfera que en torno a ellos se crea, aparecen unos soldados turcos que, por orden del Emperador, detienen a los familiares y asesinan a los músicos. ¿Qué ha sucedido? Los turcos han comprendido que el contenido de aquellas leyendas cantadas no era tan inocente y que podría volverse en contra de la seguridad del Imperio. No de otra cosa se nutre Kadaré para sus ficciones: del peligro y del encanto que se esconde en las leyendas y en la poesía popular; la literatura en su estado más natural, en definitiva.

Unas cuantas novelas se basan en historias sacadas de la inspiración colectiva. El viaje nupcial, por ejemplo, nace de una balada de tema fantástico. Una joven, Doruntina, es conducida por su hermano Konstandin desde la remota Bohemia hasta su Albania natal. Un viaje tan largo, siempre en un solo caballo y por la noche, se justifica por el deseo de ver a su madre cuando esta va a dar el último suspiro. De esta manera el hijo cumplía una promesa hecha cuando ella se alejó de su familia hace ya mucho tiempo para casarse. Al llegar al pueblo, el hermano mayor se despide por un momento porque va a realizar un encargo al cementerio. Mientras, Doruntina se encuentra con su madre y se entera de que Konstandin ha muerto hace ya tres años. La impresión de haber viajado con un fantasma lleva a la tumba a la madre y a la hija. Aquí acaba la leyenda. Pero la novela no ha hecho sino comenzar: el capitán Stres se hace cargo del caso y trata de desentrañar lo ocurrido. Como Dostoievski en Crimen y castigo, Kadaré se sirve de una historia viva en el recuerdo de su público y lleva a cabo una novela policíaca que, a la larga, traspasa las fronteras del género. El viaje nupcial es una nouvelle sugerente y original, cuyo principal poder de seducción radica en la naturalidad con que se cuentan acontecimientos mágicos y sorprendentes.

Glorificación épica del folklore

El canto es la voz profunda del pueblo, el reflejo de sus aspiraciones más íntimas. Recogiendo el espíritu de la vieja poesía épica, Kadaré quiere convertirse en portavoz de su país y de todo lo que, valioso en su particularidad, puede ofrecer al mundo entero. Un ejemplo osado de aproximación a la epopeya lo constituye, a mi modo de ver, Los tambores de la lluvia. Esta novela quiere ser una moderna Ilíada, como rápidamente se comprende por su planteamiento. La ciudad de Kruja es sitiada por el ejército turco de Tursún Pachá. Estamos en el siglo XV, cuando Albania se subleva bajo el caudillaje de Jorge Kastriota, más conocido como Skanderberg, el héroe nacional albanés.

La acción empieza en la primavera y concluye al anunciar los tambores la llegada de las primeras lluvias otoñales y con ellas la retirada de los invasores. Las escenas de los combates reproducen la crueldad del asedio con una extraordinaria fuerza épica. Ismaíl Kadaré revive la batalla por medio de bellas comparaciones: el ejército turco que se abalanza hacia las murallas en una ola informe, la escala que se eleva entre la masa de soldados como un animal prehistórico, para luego detenerse bruscamente y desplomarse sobre los mismos que la elevaron, etc. En la mayor parte de los combates el punto de vista corre a cargo de los feroces enemigos, de los generales turcos, que contemplan inquietos desde un promontorio la confusa marcha de la refriega. Poco a poco van dándose cuenta de la imposibilidad de vencer a los albaneses por medio de la lucha directa.

Una y otra vez Kadaré toma el pulso a las diferentes escenas y consigue transmitirlas con admirable viveza. Resulta impresionante, por ejemplo, el episodio de los zapadores turcos que quedan encerrados en el túnel que estaban excavando y acaban muriendo lentamente, como muere la luz con la que trabajan.

Después de la primera batalla, con inteligente ironía, Kadaré pone en boca de un personaje turco lo que él acaba de escribir: un canto épico al asedio. Y, al mismo tiempo, revela la enorme fuerza de la palabra hecha poesía verdadera: “¿Alguna vez has pensado en el terrible poder de un canto? La batalla librada hace un mes, por ejemplo, se tradujo en un canto trágico. Si yo me expresara como tú, diría que esta guerra, transformada en canto, discurrirá a través de los siglos, como un banco de niebla llevado por el viento. La guerra termina, pero el canto seguirá transmitiéndose de generación en generación”.

En la literatura de Kadaré se arraiga, libro a libro, un deseo propio del escritor clásico: comunicar un mensaje ético y estético que sólo se puede realizar a través de las palabras. Esta confianza en el hecho literario se desprende de ese buceo en la tradición oral, esa glorificación épica del folklore albanés.

Tradición y modernidad

Kadaré conoce las literaturas occidentales muy bien. Si su primera formación literaria e intelectual se nutre de las doctrinas del realismo socialista, supera esa etapa después de sus primeras novelas. Por la estructura fragmentada y los juegos con el tiempo, podría emparentarse con Faulkner, y por la creación de espacios laberínticos y fantásticos, con Kafka o con Borges. Por la concepción de sus obras, se delata como un seguidor, más o menos libre, de diferentes corrientes de renovación narrativa. Como escritor periférico, toma de aquí y de allá; cualquier tradición le vale. Sus novelas son simbólicas y poéticas, pero suelen incluir elementos épicos e incluso ensayísticos. Estos planteamientos híbridos en los que se mueve con soltura lo convierten en un escritor decididamente postmoderno.

Pero, al mismo tiempo, es patente la confianza de Kadaré en las posibilidades de la leyenda popular, legado cultural de siglos que se remonta hasta las fuentes mismas de la literatura occidental: Homero. Ese ahondar en las fuentes ancestrales lleva a reivindicar todo lo que de singular y valioso tiene para el autor el conglomerado de creencias que forman la cultura de Albania. De ahí que una de las experiencias más intensas y evocadoras de sus relatos sea la tradición de la besa, el juramento que implica el cumplimiento de algo por encima de la vida y de la muerte. La leyenda de El viaje nupcial nace precisamente de la obligación contraída por una besa. En casi todas sus narraciones se hace referencia más o menos explícita a la besa o a otras actitudes y costumbres propias del pueblo albanés.

Ahora bien, Kadaré no refleja de un modo mimético, sino que transfigura la realidad y la envuelve en un lenguaje simbólico y sugerente. Así, tomando temas del folklore construye argumentos propios de una novela fantástica, policíaca, política, lírica, histórica… La muerte como una novia o como una nueva vida es un tópico constante en determinadas literaturas orales primitivas (la albanesa, entre otras). En Abril quebrado relata la historia de un joven que, enamorado de una bella mujer apenas entrevista, va a buscar la muerte sólo por volver a mirarla otra vez.

Este arriesgarlo todo por un ideal es un homenaje de Kadaré a la moral heroica de la épica primitiva. En este sorprendente escritor el mensaje ético va acompañado de un inextinguible compromiso con el arte: he ahí, probablemente, la gran lección de Kadaré en tiempos de desengaños posmodernos acerca de nuestras posibilidades como descubridores de nuevos mundos a través de la literatura.

Fuente: aceprensa

martes, 9 de julio de 2024

EL MUSEO ES BALUARD DE MALLORCA ACOGE LA EXPOSICIÓN "KATJA MEIROWSKY. LA ACCIÓN ROJA Y LA MEMBRANA", SOBRE LA OBRA DE LA ARTISTA DE LA RESISTENCIA ANTIFASCISTA ALEMANA


Katja Meirowsky, la artista refugiada en Ibiza que plasmó en la pintura los horrores de la persecución nazi

El museo Es Baluard recupera la obra de esta artista alemana perseguida por la Gestapo, quien en la mayor de las Pitiüsas se convertiría en una importante figura del llamado grupo Ibiza 59. Sus creaciones reflejan los traumas de la experiencia del nazismo y el asesinato de sus amigos.
 
De ascendencia rusa e italiana, durante la época nazi fue miembro de la Rote Kapelle [Orquestra Roja], nombre con el que la Gestapo denominaba a los grupos independientes del movimiento de resistencia antinazi y de asistencia a los judíos  

Perseguida por la Gestapo, la policía secreta de la Alemania Nazi, y huyendo de un pasado que la atormentaba, Katja Meirowsky recaló en Eivissa un día de 1952. Aún no sabía que se iba a convertir en una importante figura del llamado grupo Ibiza 59, cuyo ambiente era eminentemente masculino y estaba integrado sobre todo por creadores que habían dejado atrás el país germano. Años atrás, Walter Benjamin, Rafel Alberti, Albert Camus y Tristan Tzara ya habían arribado a la mayor de las Pitiüsas cuando ésta aún era la antesala del desarrollo turístico, un lugar en el que todavía no había llegado la modernidad mientras la República de Weimar rezumaba una efervescencia cultural sin precedentes que posteriormente acabaría engullida por el régimen de Hitler.

De Meirowsky (Straussdorf, 1920 – Potsdam, 2012), sin embargo, poco se ha escrito, a pesar de haber alumbrado una extensa obra pictórica en la que, poco a poco, han ido reparando galerías y museos. Entre ellos, Es Baluard, en Mallorca, que acoge hasta el próximo 25 de agosto una exposición dedicada a esta artista alemana. Y es que, como señalan desde este museo de arte contemporáneo, actualmente “es necesario rehacer el canon del arte moderno ampliando los criterios y haciendo un hueco a 'la otra mitad de la vanguardia'”.

“De entre los artistas modernos que después de la Segunda Guerra Mundial se establecieron en las Illes Balears para producir una extensa parte de su obra, Katja Meirowsky ha permanecido injustamente alejada de los focos historiográficos”, resaltan desde Es Baluard, destacando el hecho de que su obra y su figura se revelen en la actualidad “bajo el signo de un cierto anacronismo, de extrañeza y, al mismo tiempo, de una poderosa determinación estética”.

Integrante de la Rote Kapelle antinazi

De ascendencia rusa e italiana (Casella era su nombre de soltera), Katja Meirowsky era hija de madre judía y padre comunista. Entre 1938 y 1942 estudió pintura en la institución que actualmente recibe el nombre de Universidad de las Artes en Berlín. Durante la época nazi fue miembro de la Rote Kapelle [Orquestra Roja], nombre con el que la Gestapo denominaba a los grupos independientes del movimiento de resistencia antinazi y de asistencia a los judíos, así como a quienes se veían abocados a huir del régimen alemán.

En una entrevista grabada para el United States Holocaust Memorial Museum en 2006, la artista explicaba que su compromiso ético la llevó a implicarse en la Rote Kapelle, compuesta “de una muchedumbre abigarrada de individuos de perfiles y posiciones políticas e ideológicas muy diversas, unidos por el rechazo al autoritarismo del Tercer Reich”, como explican el comisario de la exposición La acción roja y la membrana, Bartomeu Seguí, y la directora de Es Baluard, Inma Prieto.

Sin embargo, cuando Meirowsky fue consciente de que la policía secreta germana la estaba vigilando por esconder y ayudar a disidentes políticos y judíos perseguidos –ella misma era judía y temía ser expulsada de la escuela, además de saber que su vida corría peligro–, decidió huir de Berlín y ocultarse en Polonia durante la guerra. “Apenas teníamos qué comer porque vivíamos ilegalmente”, confesaría la artista mucho después. Terminado el conflicto bélico, regresó a la capital alemana en 1945 para trabajar como artista en el entorno de las galerías Gerd Rosen y Bremer.

Los traumas de la experiencia del nazismo

Su incursión en el arte no dejaría indiferente a nadie. “Los traumas de la experiencia del nazismo, la persecución, el asesinato de tantos amigos y gente cercana, la guerra y, podemos añadir, las condiciones humanas y políticas de la posguerra en Berlín, son la base de una actitud vital que empujan a Meirowsky a dedicar el resto de su vida a traducirlo en pintura, en imágenes que hoy nos sorprenden y nos provocan”, destacan Seguí y Prieto. “También pueden desorientarnos y, probablemente, transportarnos a lugares de descripción pesada. Los territorios a los que nos quiere llevar la obra de Meirowsky son el intento de reconstrucción de la utopía del arte moderno, despertado con gran violencia por el fascismo, reventado a golpes de prohibición y persecución”, subrayan.

Como recuerdan desde Es Baluard, junto con el artista Alexander Camaro y su esposa, Liselore Bergman, Meirowsky fundó en 1949 el cabaret de artistas Die Badewanne [La bañera], del que también formaban parte los artistas Hans Laabs y Heinz Trökes, con quienes, años después, Meirowsky coincidirá en Eivissa. Se trataba, en concreto, de un centro de experimentación multidisciplinar que unía la pintura, la literatura, la danza, el teatro y la música y que se inspiraba en la literatura y el arte modernos perseguidos y censurados por los nazis para su reinterpretación y adaptación a la realidad del momento. La sátira, la ironía, el absurdo y el humor negro les permitían denunciar la pervivencia del nazismo en la sociedad de posguerra. Sin embargo, Die Badewanne apenas duró seis meses, y en 1950 varios de aquellos artistas fundaron un nuevo cabaret, Die Quellepeitsche [La fuente original], mientras Meirowsky, su marido, su hermano pequeño, Rolek Casella, y Hans Laabs impulsaban un proyecto alternativo, Das Atelier [El taller].

“Los artistas alemanes de la época son conscientes de la fragilidad de lo que quieren construir: un espacio estético nuevo para una nueva humanidad, sobre valores supuestamente universales de libertad, igualdad, solidaridad y confianza en la mejora, todo lo que la Ilustración identificaba con el progreso. El arte debe construir ese espacio y los artistas alemanes de la época viven el sentimiento de su extinción en manos del gobierno y la sociedad que lo ha creado”, abundan Prieto y Marí.

La llegada a Eivissa

Sin embargo, pese a haber terminado la guerra, comenzaron a alzarse voces que los atacaban como “contaminadores” por su participación en la Rote Kapelle, como explicó en su día Heidi Jäger: “Mientras que los oficiales del 20 de julio fueron celebrados como héroes, los resistentes de la Rote Kapelle fueron tachados de comunistas”. Fue entonces cuando, en 1952, Meirowsky tomó una decisión: junto a su marido, Karl, decidió trasladarse a Eivissa, “un territorio de libertad en un país gobernado por el antiguo amigo de Hitler y Mussolini”, señalan comisario y directora de Es Baluard. “Beatniks primero, hippies después, intelectuales y artistas crearon una sociedad cosmopolita y babélica paralela al mundo local. La dictadura de Franco era sólo perceptible en la ciudad y en días señalados”, inciden.

En Eivissa, Meirowsky producirá la mayor parte de su obra, a la que se dedicará de un modo absoluto. Fue en la mayor de las Pitiüsas donde la artista, señalan Marí y Prieto, “encontró un espacio desconectado de la cultura metropolitana, del pasado de agitación, intrigas y peligros, del recuerdo de la persecución y de la destrucción. O de las diversas destrucciones, en plural, que el fascismo, la guerra y la posguerra habían supuesto. La isla le ofrecía paisajes, gente y cosas diametralmente opuestas, antitéticas a todo lo que debía dejar atrás”. La antigua colonia fenicia, púnica, romana e islámica era, además, centro de relaciones multiculturales donde coincidían artistas y creadores de numerosas nacionalidades, un hervidero de creación plástica y literaria, con algunas galerías y, desde 1969, uno de los primeros museos de arte contemporáneo de la posguerra.

Pero sería en 1959 cuando, junto a otros artistas residentes en Eivissa como Erwin Broner, Hans Laab, Bob Munford, Egon Neubauer, Erwin Bechtold o Antonio Ruiz, se constituyeron en el grupo Ibiza 59, una galería que, sin embargo, tuvo conexiones con nazis afincados en la isla. Por ejemplo, Erwin Broner fue un judío alemán nacido en una familia burguesa que desarrolló su actividad profesional como pintor y arquitecto. Su arte fue encuadrado dentro de lo que Alfred Rosenberg, uno de los principales ideólogos del nazismo, llamaba Entartete kunst –arte degenerado–, es decir, todo lo que para el régimen hitleriano procediera del arte moderno, para ellos ‘contaminado’ por la ‘influencia’ del judaísmo y el bolchevismo.

El fin del Grupo Ibiza 59

El local en el que luego se alojó esta galería estuvo alquilado, en 1957, precisamente por Dieter Loerzer, militante de las juventudes hitlerianas, quien vivió en la isla en dos periodos, desde 1957 a 1962 y desde 1973 hasta su muerte en 2010. Estrechó lazos en Barcelona con Emil Schillinger (que fue miembro de la Luftwaffe) y, una vez establecido en Eivissa, se hizo cargo de la dirección de la galería. Schillinger además inauguró un bar, en el barrio de La Marina –pegado al puerto–, llamado El Delfín Verde, en el que, según Rosa Rodríguez Branchat, licenciada en Historia del Arte y doctora en Ciencias Sociales y Humanidades, autora de, entre otros libros, La construcció d’un mite. Cultura i franquisme a Eivissa (1936–1975), se producían encuentros de nazis que celebraban todos los años el nacimiento de Adolf Hitler. En 1964, apenas cinco años después de su creación, Ibiza 59 acabaría disolviéndose. 

Esther Ballesteros

Fuente: eldiario.es

lunes, 8 de julio de 2024

DECLARACIÓN DEL PCF ANTE LA VICTORIA DEL NUEVO FRENTE POPULAR

 

CONSTRUYENDO UN CAMINO HACIA EL FUTURO DE FRANCIA

Este 7 de julio pasará a la historia.

Los franceses, con la diversidad de su voto, llevaron al Nuevo Frente Popular a la cima de la votación y frustraron el escenario de una mayoría absoluta de la Agrupación Nacional en la Asamblea.

El PCF agradece a los millones de votantes que se reunieron y que, entre las dos vueltas, dedicaron todas sus energías a evitar un desastre democrático.

Gracias a ellos, la Agrupación Nacional no tiene la hegemonía que soñaba para tener vía libre para socavar nuestras libertades y los valores de nuestra República. 

Sin embargo, la Agrupación Nacional logró avances muy significativos en la Asamblea Nacional. Sigue siendo un grave peligro para la República. Nuestra movilización, nuestra unidad será, por tanto, esencial en el período que se abre.

Los numerosos testimonios que marcaron la campaña muestran hasta qué punto esta progresión de la extrema derecha se manifiesta concretamente en nuestro país mediante la difusión de discursos racistas, antisemitas y xenófobos y acciones violentas por parte de personas o grupos extremistas.

El Presidente de la República y su política, responsables de esta situación, han sido golpeados esta tarde.

Los votantes sancionaron duramente a Emmanuel Macron y a una política enteramente dedicada a los intereses de los mercados financieros, de los accionistas de los grandes grupos y de los grandes activos. 

Esta segunda vuelta electoral muestra que la izquierda unida ha permitido esta sanción del poder y el esencial ascenso republicano. 

Va avanzando en número de escaños, pero todavía nos faltan muchos diputados para reunir una gran mayoría en la Asamblea.

El Partido Comunista Francés, por su parte, acoge con satisfacción la elección de Elsa Faucillon y Stéphane Peu en la primera vuelta, así como la elección en la segunda vuelta de Jean-Paul Lecoq, Edouard Bénard, Soumya Bourouaha, André Chassaigne, Yannick Monnet, Nicolás Sansu. También acogemos con satisfacción la elección de nuestros ocho colegas de ultramar, así como la de Emmanuel Maurel, de la Izquierda Republicana y Socialista.

Ya estamos listos para formar un grupo como en el mandato anterior con su cultura de trabajo parlamentario.  Estamos listos para recibir a quienes se encuentren en este estado de ánimo de trabajo y respeto. 

En estas elecciones perdemos a varios de nuestros cargos electos salientes, arrastrados por la ola de extrema derecha que habrá arrasado con esta gran parte de Francia que se ha sentido despreciada e ignorada durante demasiado tiempo. Tendremos que aprender todas las lecciones de esto. 

La izquierda debe crear las condiciones para reconquistar estos territorios donde la RN ha elegido a un gran número de sus diputados

Nuestro país está entrando ahora en un nuevo período de su historia. 

Para nosotros, ha llegado el momento de actuar al servicio de las aspiraciones que nuestro pueblo acaba de expresar , su necesidad de cambios profundos y duraderos, sus expectativas de salarios dignos, empleos de calidad, servicios públicos reconstruidos, protección en todos los aspectos de su día a día. vida. Responder a las emergencias sociales y climáticas requerirá importantes recursos financieros y democráticos renovados.

Con el espíritu de responsabilidad que ha marcado toda su historia, los comunistas y su secretario nacional, Fabien Roussel, pretenden contribuir plenamente a ella. Tomaremos decisiones colectivas en esta dirección en los próximos días.  El Partido Comunista Francés ocupará todo su lugar en el Nuevo Frente Popular para ganar las propuestas defendidas de forma conjunta.

Juntas, las fuerzas políticas detrás de esta unión propondrán los mejores caminos para lograrlo.

Llamamos a todas las fuerzas activas de la nación, a las organizaciones sindicales y al movimiento asociativo, a los actores del mundo de la cultura y de la creación, a los jóvenes y a los ciudadanos , a unirse para construir esta esperanza. 

Podemos abrir un camino de esperanza para Francia.  Estemos a la altura de la inmensa esperanza de cambio expresada por los franceses.

domingo, 7 de julio de 2024

"MADRE TIERRA (CAMPESINOS)", DE HORACIO FERRER DE MORGADO


Madre Tierra (Campesinos)
Horacio Ferrer de Morgado
1936 
Óleo sobre lienzo 
182 x 160,5 cm
Museo de Bellas Artes de Valencia

El cordobés Horacio Ferrer de Morgado fue un pintor caracterizado inicialmente por su impronta simbolista y naturalista que, hacia finales de la década de 1930 y coincidiendo con la Guerra Civil, se alineó con el realismo social para evidenciar la trágica situación del país y la necesidad de unión y lucha.

Ejemplo de ello es la obra Madre Tierra (Campesinos), realizada en 1936 y con la que concurre a la Exposición Nacional de Bellas Artes de ese año, pintura que fue propuesta para segunda Medalla aunque el premio se frustró al suspenderse la Exposición al inicio de la Guerra Civil. En la escena, varias figuras de cuerpo entero y en diversas posturas ocupan el primer plano de la composición, rozando casi los límites del lienzo, con un realismo intenso que parece fotográfico o escultórico. Hay además un esquema espacial paralelo, construido con las miradas de los personajes. Y todo ello con un excelente resultado pictórico. La fuerte iluminación que reciben los personajes, teatralizada y llevada a la exageración en un afán de aumentar el drama del mensaje implícito, no tiene nada que ver con el espacio exterior en el que están.

Es innegable la interpretación de esta pintura desde un punto de vista social, de crítica hacia las duras condiciones laborales y vitales de los campesinos, anticipando además las coordenadas del arte de Ferrer de Morgado durante la inminente guerra civil.

Madre Tierra es un precedente directo de los dos grandes lienzos de Horacio Ferrer: Madrid 1937 (Aviones negros), conservado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que fue seleccionado para ser expuesto en el Pabellón de la República Española en la Exposición Internacional de París de 1937 con un rotundo éxito de público, y Éxodo, del Deutsches Historisches Museum de Berlín, realizado también en 1937, algunos meses después del anterior, que participó en sendas exposiciones celebradas en Barcelona durante la primavera de 1938.

 

sábado, 6 de julio de 2024

"AMAPOLAS ROJAS EN LAS PAREDES", PELÍCULA DE LA REPÚBLICA POPULAR SOCIALISTA DE ALBANIA DE 1976

Título original Lulekuqet mbi mure
Año 1976
Duración 100 min.
País Albania
Dirección Dhimiter Anagnosti
Guion Petraq Qafzezi
Reparto Timoleo Flloko, Agim Qirjaqi, Kadri Roshi, Alfred Kote, Liza Laska, Anastas Kristofori, Luan Qerimi, Pavlina Mani, Enver Dauti, Strazimir Zaimi, Enea Zeku, Artur Hoxholli, Krenar Arifi, Gjergi Pilika, Roland Ohri, Robert Xhuli
Música Kujtim Laro
Fotografía Pëllumb Kallfa (B&W)
Sinopsis: Como en toda Albania, la ocupación fascista también se siente en un orfanato parecido a una prisión en Tirana. El director del orfanato obliga a los jóvenes a limpiar lemas antifascistas escritos de vez en cuando en las paredes de la ciudad. Los niños se indignan ante esta movilización forzada y comienzan a mirar con recelo cada acción del director. Finalmente se rebelan contra el sistema escolar corrupto, la opresión fascista y la manipulación constante. 

Producida en el apogeo del comunismo en Albania, la película Amapolas rojas en las paredes glorifica la lucha comunista contra el fascismo. A pesar de cualquier trasfondo propagandístico, Amapolas rojas en las paredes es una película albanesa hermosa y popular. Dirigida por el destacado cineasta Dhimitër Anagnosti, cuenta con algunos de los mejores actores de la época y se complementa con una cinematografía notable y una maravillosa música original del célebre compositor cinematográfico Kujtim Laro.

La película está basada en el libro autobiográfico de Petraq Qafzez.Por su contribución al cine, el director Dhimitër Anagnosti recibió la medalla de Artista del Pueblo de Albania.

La Filmoteca Estatal Central de Albania publicó una versión restaurada de la película en diciembre de 2023, con el apoyo financiero del programa "Temporada de películas clásicas" de la Asociación de Cinematecas Europeas y el programa Europe Creative Desk - MEDIA. La restauración se llevó a cabo en el estudio Dabimus srl, que forma parte de la Universidad "Aldo Moro" de Bari, Italia.

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO

viernes, 5 de julio de 2024

"KOMSOMOLIYA", POEMA SINFÓNICO DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO NIKOLAI ROSLAVETS

Komsomoliya es un poema sinfónico escrito en 1928 por Nikolai Roslavets, compuesto para orquesta y coro.

Nikolai Roslavets fue una de las figuras más importantes de la música modernista rusa. Nacido en una familia de campesinos pobres, su talento para la música logró que ingresara en el Conservatorio de Moscú. 

Después de la revolución de 1917 fue nombrado director del Conservatorio de Kharkov, donde residirá hasta su regreso a Moscú en 1924. Empieza la composición de dos sinfonías entre 1921 y 1922 que deja inacabadas.

En Moscú trabaja en las Ediciones del Estado dirigiendo el periódico Mouzykalnaïa kultura. Ingresa en la Asociación de Música Contemporánea, la más progresista de las asociaciones musicales de la época. Él mismo se consideraba como un proletario de extrema izquierda intelectualmente creativo.

En la década de 1920, Roslavets fue uno de los líderes de la ACM que defendió con entusiasmo tanto la distribución de nueva música como el mantenimiento de las tradiciones clásicas.

A partir de 1924, el gobierno soviético comenzó a centrarse en Roslavets y su música futurista, que consideraban similar a las tendencias progresistas occidentales. Ante la persecución política, Roslavets comenzó a componer canciones masivas y “obras de propaganda”, como la cantata Octubre (1927) y el poema sinfónico Komsomoliya (1928),y denunció sus primeros trabajos como “experimentos”.

En 1940 Roslavets es admitido en la Unión de Compositores, pero en el mismo año sufre un grave ataque de apoplejía que lo deja medio inválido. Muere el 23 de agosto de 1944 en Moscú, víctima de un segundo ataque. Después de su muerte, su apartamento fue saqueado y muchas de sus partituras fueron destruidas. Su esposa, sin embargo, logró ocultar algunos de sus manuscritos y su música experimentó un importante renacimiento.

Komsomoliya proviene de su período de “trabajos de propaganda” realistas soviéticos. Komsomol es la Liga de Jóvenes Comunistas Leninistas de toda la Unión Soviética, esencialmente la división juvenil del Partido Comunista de la Unión Soviética. A pesar de esto, la obra muestra una técnica compositiva compleja y moderna, contraria al estilo simple, de inspiración folklórica, típico de la música de propaganda soviética. 

jueves, 4 de julio de 2024

EXPOSICIÓN "KUN: ARTISTA - TRABAJADOR - LUCHADOR", EN LA GALERÍA SANU DE BELGRADO, EN EL 120 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL PINTOR COMUNISTA YUGOSLAVO

 

La Galería de la Academia Serbia de Ciencias y Artes (SANU) organiza hasta el 8 de sepitembre, la exposición retrospectiva "Kun: artista - trabajador - luchador", cuyos autores son Mišela Blanuša, M.Sc., Vida Knežević , Ph.D. , y la ocasión es conmemorar el 120° aniversario del nacimiento de Đorđe Andrejević Kun , artista y revolucionario, profesor de la Academia de Bellas Artes de Belgrado y académico.

Utilizando modernas políticas curatoriales de exhibición, el equipo del autor diseñó el concepto de una exposición retrospectiva de Đorđe Andrejević Kun como un diálogo continuo de muchos artefactos del rico legado del artista, desde óleos sobre lienzo de gran formato, pasando por obras gráficos, una gran cantidad de dibujos e ilustraciones, objetos del ámbito de las artes aplicadas y material de archivo y objetos de museo. A través de una consideración interdisciplinaria de temas actuales relacionados con las distintas fases creativas de Kuhn -desde el período de entreguerras, guerras y posguerra-, la exposición ofrece una nueva lectura de toda la obra del artista, tal y como se afirma en el anuncio de la exposición organizada por la Galería SANU en cooperación con el Museo de Arte Contemporáneo de Belgrado y el Museo de Yugoslavia. La exposición también incluye obras de artistas contemporáneos seleccionados.

Columna 1946. UZZPRO-Palacio de Serbia

A partir de una presentación compleja y diferentes niveles de comprensión de la importancia de la personalidad y el arte de Đorđe Andrejević Kuhn, la exposición está diseñada a través de seis unidades temáticas: Kuhn: artista - trabajador - luchador , La lucha del artista por mejores condiciones laborales , Sangre de oro: comprometido Novela en imágenes , España: en las trincheras de la lucha antifascista , Persecución - ilegal - lucha partidista y construcción socialista .

Armas, 1958. Museo de Arte Contemporáneo

El nombre de Đorđe Andrejević Kun representa el principal determinante en la historia del arte yugoslavo del siglo XX, que a menudo se refiere directamente al concepto de realismo de combate, un arte que estuvo estrechamente relacionado con acontecimientos sociopolíticos comprometidos y emancipadores durante el siglo pasado. . Kuhn es un artista que ha dedicado toda su vida a la revolución socialista, es un trabajador que ha aprovechado su cincel y cincel artístico en la lucha por un mañana mejor, y un luchador incansable del lado de los oprimidos. Finalmente, Kuhn es un artista que nos abre la posibilidad de ver su práctica artística, desde un punto de vista contemporáneo, como un conjunto de relaciones sociales (históricas), y como una serie de eventos que nos brindan el horizonte de renovación.

La exposición incluye obras de los artistas contemporáneos Hristina Ivanoska , Dejan Marković , el dúo artístico Doplgenger y el colectivo Kontekst , que se refieren directamente a la forma en que Kuhn está hoy inscrito en la memoria colectiva de la sociedad contemporánea, y en qué medida su influencia es presente en las prácticas artísticas actuales.

Vidrieras con el motivo del escudo de armas de Kuhn de la ciudad de Belgrado, Museo de la ciudad de Belgrado

En la exposición, el público tendrá la oportunidad de ver más de 50 obras de arte de Kuhn en todos los soportes, objetos personales y un amplio material fotodocumental, así como obras de otros artistas que influyeron en él, así como objetos de museo y materiales de biblioteca del Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de Yugoslavia, la Academia Serbia de Ciencias y Artes, la Dirección de Asuntos Conjuntos de los Organismos de la República - Palacio de Serbia, el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Museo Militar, el Museo Nacional de Šumadije, el Centro de Medios "Defensa" ", Museo Nacional de Serbia, Museo de Artes Aplicadas, Radio y Televisión de Serbia, Biblioteca Nacional de Serbia, Biblioteca Nacional de Bor, Archivo Histórico de Belgrado, Museo Histórico de Bosnia y Herzegovina, así como de la familia del artista. .

Autorretrato, 1951, Museo Nacional de Šumadija

No pasarán
 




miércoles, 3 de julio de 2024

NUEVO ATAQUE A LA MEMORIA DEL EJÉRCITO ROJO: ESTONIA DESMANTELA LAS TUMBAS DEL MONUMENTO A LOS SOLDADOS SOVIÉTICOS CAIDOS EN LA BATALLA DE TEHUMARDI

El lunes por la mañana comenzaron los trabajos de excavación en Tehumardi, donde podrían estar enterrados unos cientos de soldados del Ejército Rojo que participaron en la batalla por la liberación de la isla en octubre de 1944.

Para conmemorar la batalla, en 1967 los soviéticos levantaron un gigantesco monumento con forma de espada de estilo soviético, hecho de hormigón y dolomita. Cerca hay varias losas de hormigón macizas con los nombres de los soviéticos caídos. La mayoría de los soviéticos fueron enterrados en ese lugar.

Las lápidas existentes, no se volverán a colocar en su lugar, sin embargo, el obelisco en forma de espada permanecerá en Tehumardi, aunque con parte del texto cubierto.

Como consecuencia de este nuevo ataque a la memoria del Ejército Rojo, las autoridades rusas han enviado este martes una nota de protesta al Gobierno estonio por la retirada de monumentos en honor a soldados soviéticos por su labor durante la Segunda Guerra Mundial, una medida que se ha extendido a otros países bálticos, que han acelerado sus planes para demoler o retirar monumentos de este tipo.

La Embajada de Rusia ha criticado en una nota de protesta entregada a altos cargos del Ministerio de Exteriores estonio el "desmantelamiento de tumbas en la localidad de Tehumardi, en la isla de Saaremaa", así como la exhumación que está previsto que se lleve a cabo en las inmediaciones, donde se encuentran enterrados soldados del Ejército Rojo.

Así, la legación diplomática ha indicado en un comunicado que en octubre de 1944 tuvo lugar "una de las batallas más difíciles" de la Segunda Guerra Mundial, precisamente en Tehumardi. "Cientos de soldados soviéticos derramaron su sangre para liberar la isla. A pesar de esto, las autoridades estonias muestran preocupación por aquellos que lucharon del lado de (Adolf Hitler) al hablar de retirar estos monumentos", ha lamentado.

"Hemos entregado una nota de la Embajada para poner fin a estos actos blasfemos y poner fin a una campaña inmoral que busca liquidar la herencia histórica y militar soviética en estas zonas mediante la revisión de lo sucedido durante la Segunda Guerra Mundial", recoge el texto.

El Gobierno ruso ha pedido de esta forma que se devuelvan estos monumentos a "sus emplazamientos iniciales". En febrero, las autoridades estonias apuntaron a la posibilidad de exhumar y volver a enterrar en otra zona los restos de soldados soviéticos de unas 90 tumbas.