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martes, 28 de julio de 2026

REPORTAJE "ARTE MONUMENTAL DE KAZAJISTÁN" (1976)

"ARTE MONUMENTAL DE KAZAJISTÁN" (1976)

Este reportaje, realizado por G. Yelemyanov para Kazakhfilm Studio en 1976, ofrece una visión excepcional del mundo del arte monumental de la República Socialista Soviética de Kazajistán: mosaicos, murales, vidrieras y mucho más que decoraban obras de arquitectura modernista entre las décadas de 1960 y 1980. 

En este vídeo, vemos por primera vez imágenes del interior del Öner Art Combine, donde se crearon estas obras, conocemos a sus autores y, a continuación, más de dos docenas de tomas de obras de arte monumentales de todo Kazajistán: Almaty, Astana, Karaganda, Pavlodar, Shymkent y Kokchetau. 

En el vídeo, de diez minutos de duración, se pueden activar los subtítulos en español traducidos automáticamente en Youtube.

Kazakhfilm Studios es una de las principales productoras y distribuidoras de cine, documentales y series de animación de Kazajistán. La empresa fue fundada en 1934 en la ciudad de Almatý bajo el mismo nombre de la ciudad, centrándose especialmente en la creación de documentales con el fin de ensalzar los avances sociales de la república para el régimen. El 9 de enero de 1960, el Ministerio de Cultura de la República Socialista Soviética de Kazajistán, cambió el nombre a Kazakhfilm. En 2005 dejó de formar parte oficialmente del gobierno al convertirse en una sociedad anónima.

viernes, 24 de julio de 2026

"¿LA ARQUITECTURA SOVIÉTICA ES DEPRESIVA?" REPORTAJE SOBRE EL MODERNISMO SOVIÉTICO EN GEORGIA

¿La arquitectura soviética es DEPRESIVA?

Aunque generalmente se considere una arquitectura depresiva o, al menos, fea, el modernismo soviético encierra elementos muy interesantes en cada edificio. 

En este video, publicado en la página "Tras la historia", se recorren los edificios más emblemáticos de Tbilisi (Georgia) una ciudad con muchos ejemplos destacables de este estilo. Durante la URSS, la ciudad soviética se transformó siguiendo la arquitectura soviética. En este caso, se enseñan ejemplos de edificios modernistas soviéticos y se analizan las ideas principales de la planificación urbana soviética. 

Contenido: 

00:00 Introducción 

01:38 Ejemplos de la arquitectura modernista soviética 

11:19 Contexto histórico y características del urbanismo soviético 

15:40 Conclusiones  

lunes, 20 de julio de 2026

REPORTAJE "UZBEKISTÁN SOVIÉTICO" (1989)

"SOVIET UZBEKISTAN" 

Independent Television News (ITN) es una importante productora y distribuidora de contenidos y noticias con sede en el Reino Unido.

El 13 de octubre de 1989, las cámaras de ITN captaron el ritmo de la vida cotidiana en Tashkent, la capital de la República Soviética de Uzbekistán. El equipo grabó escenas en las calles, los mercados y el distrito gubernamental, filmando la arquitectura brutalista y los imponentes monumentos a los padres de la ideología soviética, Karl Marx y Vladimir Lenin. Las cámaras también se aventuraron fuera de la ciudad para filmar a los trabajadores en los campos de algodón.

El algodón cultivado en tierras de Uzbekistán fue registrado hace casi 2000 años por los chinos. La producción de algodón aumentó drásticamente bajo el régimen soviético, y la República Socialista Soviética de Uzbekistán representaba el 70% de la producción soviética. El gobierno controló estrictamente la industria e introdujo cuotas para asegurar una producción eficiente en las granjas colectivas llamadas koljós. Desde la independencia, las cuotas al estilo soviético han permanecido intactas y el gobierno uzbeko sigue dominando la industria nacional

sábado, 11 de julio de 2026

"NOSOTROS", CORTOMETRAJE DEL DIRECTOR SOVIÉTICO ARTAVAZD PELESHIAN SOBRE EL PUEBLO ARMENIO

Título original Menq 
Año 1969 
Duración 27 min.
País Unión Soviética (URSS)
Dirección Artavazd Pelechian 
Guion Artavazd Pelechian
Música F. Amirkhanyan 
Fotografía Elizbar Karavayev, Karen Mesyan (B&W) 
Compañía Yerevan Film Studio 
Sinopsis Poema cinematográfico cuyo sentido recae en el título, Nosotros, que representa al pueblo armenio dentro de la especificidad de su historia -genocidio, repatriación- y unifica los aspectos de la vida cotidiana en la tierra natal. 

Perturbadoramente poética e intensamente humanista, Nosotros muestra el sufrimiento y la tragedia vivida por el pueblo armenio durante siglos. Pero Nosotros es, en un sentido más amplio, un documento sobre la heroicidad del día a día y la habilidad humana de sobrevivir a pesar de todas las dificultades. "Hablar del pueblo armenio es una oportunidad para poder hablar sobre el mundo entero, sobre el carácter de la naturaleza humana. El pueblo armenio es tan solo un 'nosotros' dentro de un 'Nosotros' mucho mayor". Artavazd Pelechian. 

El entierro que aparece en el cortometraje documental Nosotros corresponde principalmente al funeral del célebre actor armenio ⁠Vagram Papazyan, fallecido en 1968. Peleshyan utilizó esta ceremonia como columna vertebral visual y emotiva, entrelazándola además con material de archivo de los funerales de otras grandes figuras armenias, como el poeta Avetik Isahakyan (fallecido en 1957) y el actor Hrachia Nersisyan (fallecido en 1961). Mediante su técnica característica de montaje a distancia, el director logró crear una secuencia coral y atemporal que representa el dolor y la resiliencia colectiva de todo un pueblo.

VER PELICULA:

martes, 7 de julio de 2026

"LA FAMILIA TARAS", ÓPERA DEL COMPOSITOR COMUNISTA DMITRI KABALEVSKY

Dmitri Kabalevsky (1904-1987) nació el 30 de diciembre de 1904 en San Petersburgo.

Kabalevsky participa en la organización de la Unión de Compositores Soviéticos, desde su fundación en 1932, en su sección de Moscú. Durante el mismo año se convierte en profesor adjunto de composición en el Conservatorio de Moscú. 

Como comisionado por el Comité Soviético para la defensa de la paz, Kabalevsky visita variados países, entre ellos la China, Finlandia, Polonia, Hungría, Austria, Francia y la Gran Bretaña. Durante el verano de 1966 realiza un viaje cultural a los Estados Unidos, dando clases, entre otros lugares, en el National Music Camp de Interlochen en Michigan.

Durante su vida recibe diversas condecoraciones, entre ellas el Premio Lenin en 1972 y la Orden de los héroes del trabajo socialista en 1974. 

Además fue secretario de la «Unión de Compositores de la URSS» (1940), redactor de la revista «Soviétskaya Múzyka» (Música Soviética), premiado en cuatro ediciones del Premio Stalin de Estado (1946, 1949, 1951, y 1966), Artista del Pueblo en 1963, Presidente del Consejo Científico de Estética pedagógica en la «Academia de las Ciencias Pedagógicas de la URSS» (1969) y Presidente de la «International Society of Musical Association» (1972). 

Kabalevsky murió en Moscú el 18 de febrero de 1987.  

Militante del PCUS, acató las orientaciones de la política oficial en materia de creación artística   

Siguiendo la línea del Realismo Socialista, en 1947 empieza la ópera "La Familia de Taras" Op.47, terminada y estrenada en Leningrado en 1950. Está basada en la novela corta "Los Invictos" escrita en 1944 por Boris Gorbatov (1908-1954), un corresponsal del diario Pravda, experimentado en las luchas partisanas y del Komsomol en el norte de Rusia durante la invasión nazi. Una obra que rinde tributo al heroísmo del pueblo ruso frente a los invasores nazis. El personaje de Nastia, una joven heroica Komsomol tuvo una especial empatía con el compositor, utilizando varios de los temas dedicados a ella en su última sinfonía.

Una obra cuya acción transcurre en el tiempo en que Ucrania se encontraba ocupada por los nazis. El abuelo Taras se queda en la retaguardia al cargo de una familia sin padre. La primera desgracia ocurre cuando una nuera sucumbe a los brutales métodos utilizados por los alemanes. Luego un hijo prisionero de guerra se rinde al enemigo. El odio de Taras por su cobardía lo fuerza a regresar al frente. Más tarde el honor del viejo es defendido por su hija adolescente Nastia, que se une a los partisanos y es ahorcada por los alemanes por participar en actos terroristas.

El vídeo recoge las siguientes escenas seleccionadas:  

1. Obertura 0:00

2. Aria de Taras y final del acto 4 5:44

3. Escena 6 «En la fábrica» 11:50 

Fuente: Historia de la Sinfonía y otros

martes, 30 de junio de 2026

POEMA SINFÓNICO "EN NOMBRE DE LA PAZ", DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO JOVDAT HAJIYEV

POEMA SINFÓNICO "EN NOMBRE DE LA PAZ", DE JOVDAT HAJIYEV

Ahmad Jovdat Ismayil oglu Hajiyev (18 de junio de 1917 - 18 de enero de 2002) fue un compositor y pedagogo azerbaiyano prominente durante la era soviética, conocido sobre todo por sus composiciones orquestales que integraban elementos folclóricos azerbaiyanos con estructuras sinfónicas. Uno de los pioneros de la música sinfónica en Azerbaiyán, fue autor de ocho sinfonías, y el poema sinfónico En nombre de la paz.

Bajo la influencia de las políticas culturales soviéticas, la obra de Hajiyev incluyó elementos temáticos alineados con las directrices estatales, como motivos patrióticos en sus sinfonías y el poema sinfónico En nombre de la paz (estrenado después de la Segunda Guerra Mundial), que abordaba narrativas sociopolíticas contemporáneas mediante una orquestación lírica. Si bien esta conformidad amplió el apoyo institucional a la música sinfónica —como lo demuestra su participación en conservatorios estatales y sus repetidos Premios Estatales de la URSS—, en ocasiones diluyó la expresión puramente nacional con matices ideológicos, como se observa en obras que enfatizan el heroísmo colectivista por encima de narrativas folclóricas puras.

Hajiyev fue galardonado con el Premio Estatal de la URSS en 1945 por la ópera Patria, compuesta en colaboración con Kara karayev, y recibió un segundo Premio Estatal de la URSS en 1952 por su poema sinfónico Por la pazEstos honores reconocieron sus contribuciones a la música patriótica y sinfónica de la era soviética. 

Posteriormente, Hajivev fue condecorado como Artista del Pueblo de la RSS de Azerbaiyán (1960). 

El vídeo se corresponde con el concierto en conmemoración del 90 aniversario de Jovdat Hajiyev, dirigido por Rauf Abdullayev y la Baku Philharmonic Orchestra en 2007.

martes, 23 de junio de 2026

"SUITE VIETNAM", DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO KARA KARAYEV

"SUITE VIETNAM", DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO KARA KARAYEV

Escuchar esta música evoca los paisajes de Vietnam. Desde las primeras notas, se percibe la apacible atmósfera vietnamita. Lo especial es que se trata de una composición de un compositor azerbaiyano. 

Kara Karayev es uno de los representantes más destacados de Azerbaiyán. Su música posee un estilo único, que refleja un profundo conocimiento de la música nacional. Compuso en diversos géneros, como sinfonías, ballets, música de cámara y música para producciones teatrales y cinematográficas. 

Karayev compuso música para decenas de películas, y estas obras ocupan un lugar importante en su trayectoria. Entre ellas destaca la música de la película "Vietnam", el primer documental coproducido entre Vietnam y la Unión Soviética, de 1954.

La música de esta película es rica en melodías y utiliza elementos folclóricos vietnamitas, combinados con técnicas de composición sinfónica occidentales, creando un efecto interesante e impactante. Por ello, el compositor la adaptó a una suite para orquesta sinfónica. La suite «Vietnam» consta de las siguientes partes: «Paisaje de la Patria», que representa la bella y poética naturaleza vietnamita como una pintura apacible; «Hormigón y Cables Eléctricos», que describe la aún dura vida del pueblo vietnamita; «Melodía Popular», que retrata la imagen de un pueblo alegre y trabajador, siempre lleno de fe en la libertad; «Recordando a los Soldados Caídos», considerada una pieza conmemorativa para quienes murieron en la guerra; y la pieza final, llena de energía y claridad, basada en la canción «Por el Pueblo, Nos Olvidamos de Nosotros Mismos» (Doãn Quang Khải, 1951). 

miércoles, 17 de junio de 2026

"CALUMNIA E HIPOCRESÍA", ARTÍCULO DE MAXIM GORKI, EN EL 90 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

 

Calumnia e hipocresía

A los camaradas trabajadores de la educación en Orejovo-Zuyevo;

He recibido vuestra carta y agradezco mucho la atención que habéis dedicado a mi trabajo.

Pero, me parece, camaradas, que os engañáis demasiado mostrando vuestra indignación ante el ruido, tan vulgar como ridículo, que hizo la prensa de la burguesía y de los emigrantes; ruido que llamáis “campaña de agitación contra Gorki“.

Ese ruido no es de ahora y creo que no va a terminar antes de mi muerte, porque de hoy en adelante, como antes, como siempre, no abandonaré la posición que me hace adoptar vuestra ardiente energía.

¡Pies quietos ante Gorki!” ¿Por qué? Hay que dejarlos. Sé coger por el cuello y también abofetear, cuando se hace necesario. Que nuestros enemigos gasten las pocas fuerzas que les queda, lo más estúpidamente posible.

Gorki no los irrita tanto como el sonido de la marcha triunfal de los obreros y campesinos de la Unión Soviética, que avanzan hacia su gran objetivo.

La historia “no trae beneficios a nuestros enemigos“. ¿Con qué nos atacan? Alimentan su prensa que vierte diariamente mentiras y calumnias. Pero los capitalistas están asombrados de poder vivir sin las materias primas soviéticas; por eso se ven obligados a desmentir las sórdidas invenciones de sus “lacayos de pluma y ratas de prensa“.

No hace mucho tiempo que su prensa se dedicaba a demostrar que el plan quinquenal era una fantasía. Hoy repite con una insistencia cada vez mayor que es alcanzable.

No hace mucho tiempo los capitalistas imaginaron la estúpida fábula del “trabajo forzado” y ya veis que, poco a poco, comienzan a desmentirla. Seguramente pueden lanzar contra la Unión Soviética a sus trabajadores y campesinos armados con los mejores artefactos mortíferos, ¿pero cómo harán para tapar los ojos y los oídos de sus soldados, que también quieren ser libres, y que saben que en la Rusia moderna no hay esclavos ni desempleados?

Hace quince días, la capital europea lanzaba una nube gris de ese viejo polvo verbal con el que, durante siglos, se han obstruido los oídos y los ojos del pueblo trabajador.

Por la boca del jefe de la Iglesia Católica, el Papa (se trata de Achille Ratti, pontificado desde el 16 de febrero de 1922 hasta el 10 febrero de 1939. Pío XI. 257º Papa), soberano de la “ciudad del Vaticano”, el capitalismo amenazó por la radio urbi et orbi.

Los ricos deben ser considerados como los servidores de la divina providencia, como guardianes y repartidores de sus bienes, a quien Jesucristo confió la suerte de poseerlos“.

Como estas palabras son sólo, a fin de cuentas, la voz de los propios ricos, éstos, sirviendo a la “divina providencia”, no sólo se niegan a alimentar a los 35 millones de parados, sino que también comienzan a especular con la bajada de salarios. Por la boca de la iglesia recomiendan prudencia a los que “nada poseen”:

…que no desdeñen, evocando el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, su pobreza y sus promesas; que no menosprecien la acumulación de las riquezas espirituales que son tan accesibles en nuestro tiempo, y con la esperanza de mejorar la situación dentro de los límites permitidos, se hagan dignos, por la bondad y por el corazón, de la misericordia de Dios, y no se entreguen a actos de injusticia”. “Pedimos a los trabajadores y a los patrones que eviten todo acto de hostilidad y toda lucha recíproca, que se mantengan mutuamente en unión amistosa y fraternal: unos con sus recursos y su dirección, y los otros con su trabajo y su capacidad, sin exigir más de los que es justo ni reclamar nada que no sea equitativo, tratando de no alterar el orden establecido, no sólo por conveniencia personal, sino por conveniencia, no menos importante, del interés general“.

He aquí cómo, camaradas, la Iglesia Católica y romana enseña a los que “nada poseen”, y a los trabajadores, a cumplir su “misión”, que consiste en sustentar el régimen capitalista basado en la escandalosa e inhumana explotación de los trabajadores y campesinos.

El que dice estas palabras “amables”, aunque vacías de sentido desde hace mucho tiempo, sabe que la iglesia del pobre Cristo es diabólicamente rica; que en Italia existe el Banco del Espíritu Santo; que en Alemania también existe otro banco de estos. También sabe que las iglesias de Cristo no se diferencian de los verdaderos bancos salvo en esto: las entregas realizadas por los clientes en la iglesia no son reembolsadas.

Naturalmente, no ignora que los pobres no están en situación de “acumular riquezas espirituales” bajo el régimen capitalista. El “buen” consejo que da a los pobres el príncipe de una de las más ricas organizaciones eclesiásticas puede proporcionar un excelente material para los periódicos satíricos, y es triste que la prensa burguesa con “su libertad de expresión”, esté privada de la libertad de reír.

El príncipe de la iglesia recomienda muy amablemente a los que “gobiernan” el destino del pueblo trabajador, que “hagan el bien y no el mal y se inspiren en la justicia“.

Eso nos da el derecho a esperar que Die hards británicos, así como los buenos burgueses de Francia, con Aristide Briand al frente, acepten el consejo de Roma con toda seriedad posible, con la generosidad y “justicia del alma” que les son características.

Por mi parte quiero esperar a que destruyan inmediatamente sus armas, que abandonen sus propósitos de organizar una red de bandidaje contra los soviéticos y que les digan a nuestros obreros y campesinos: “Vamos, chicos, no tenemos nada contra vosotros. El Papa no quiere que hagamos ningún mal. Y además habéis hecho el bien; ¡continuad, pues, con los mismos sentimientos, que no queremos hacerle daño a nadie!

Después de eso, en sus propios países, invitarán a los trabajadores a convertir sus espadas en ruedas de arados y se dedicarán a alimentar a millones de trabajadores que mueren de hambre. ¿Y si -ironías aparte-, se escuchase la humilde voz del capital, que emana de Roma? ¡Qué falta de ideas tiene esa voz! ¡Qué ingenio más pobre! ¡Y qué hipocresía! ¡Les envío mis cordiales saludos, camaradas que lucháis por un futuro hermoso!

Fuente: el pueblo 

jueves, 11 de junio de 2026

MUERE A LOS 85 AÑOS LA ACTRIZ LUDMILA CHURSINA, ARTISTA DEL PUEBLO DE LA URSS EN 1981

 

La actriz Ludmila Chursina, una de las grandes estrellas del cine y el teatro soviéticos, ha fallecido a la edad de 85 años. La información fue confirmada por la página web del Centralny Akademichesky Teatr Rossiyskoy Armii, donde trabajaba.

“Siempre con tristeza os informamos que, después de una larga enfermedad, nos ha dejado la actriz popular de la URSS Ludmila Alekseyevna Chursina. Amada por millones de espectadores, única e incomparable, una verdadera heroína, una gran actriz dramática rusa”, dice el comunicado del teatro. 

Ludmila Alekseyevna nació el 20 de julio de 1941 en la ciudad de Stalinabad, hoy Dushanbe, en Tayikistán, entonces parte de la República Socialista Soviética de Tayikistán. Terminó la secundaria con una medalla de oro. Su debut cinematográfico tuvo lugar en 1961, en las películas “Dos vidas” y “Cuando los árboles eran grandes”. 

En 1963 se graduó en la Escuela de Teatro Shchukin, en la clase de Leonid Shikhmator. Ese mismo año ingresó al Teatro Vakhtangov. Durante el rodaje de “La historia de Don”, se casó con el director Vladimir Fetin y se mudó con él a Leningrado, donde vivió durante 15 años. A partir de 1965 se incorporó al elenco del estudio Lenfilm.

Hasta mediados de los años 1970, Chursina se centró exclusivamente en el cine. En 1974, regresó a los escenarios como actriz en el Teatro Dramático Académico Pushkin de Leningrado. Desde 1984 forma parte del elenco del Teatro del Ejército.

En los últimos años, Lyudmila Alekseeevna casi no protagoniza las películas (excepto la serie “Goryachev y otros”, “Graphinya” y “Hagai Tragger”) y se dedicó por completo al teatro. 

Participó en más de cincuenta películas y programas de televisión desde 1962. Fue galardonada con la Concha de Plata a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián 1969, por su papel en la película "La pequeña grulla". En 1981 fue miembro del jurado en el 12º Festival Internacional de Cine de Moscú.

Con cuarenta años, se convirtió en la actriz más joven en recibir el título de Artista del Pueblo de la URSS.

Filmografía (parcial)

  • Cuando los árboles eran grandes (Kogda derevya byli bolshimi), de Lev Kulidzhanov (1961)
  • El año más largo (God kak zhizn), de Grigori Roshal (1966)
  • La nebulosa de Andrómeda (Tumannost Andromedy), de Yevgeni Sherstobitov (1967)
  • Virineya, de Vladimir Fetin (1968)
  • La pequeña grulla, de Nikolai Moskalenko (1968)
  • Adiutant ego prevoskhoditelstva, de Yevgeny Tashkov (1969)
  • Goya – oder der arge Weg der Erkenntnis, de Konrad Wolf (1971)
  • Olesya, de Boris Ivchenko (1971)
  • Skaz pro to, kak tsar Piotr arapa jenil, de Alexander Mitta (1976)
  • Rus iznachalnaya, de Gennadi Vasilyev (1985)

Fuente: MixVale y otros 

miércoles, 10 de junio de 2026

REPORTAJE "REPÚBLICA ROJA" (1934), DE MARGARET BOURKE-WHITE

"REPÚBLICA ROJA", DE MARGARET BOURKE-WHITE 

Este cortometraje, "Red Republic", data de 1934, pero fue reestrenado décadas después. Fue filmado por la célebre fotógrafa Margaret Bourke-White y se considera su primer (y último) intento en el cine. La película fue posible gracias a una donación de 20 000 pies de película por parte de Kodak. Bourke-White fue una fotógrafa estadounidense, especializada en fotografía documental.

Era una mujer de izquierdas que hizo varios viajes a la antigua Unión Soviética (URSS). En 1930 fue la primera fotógrafa occidental a la que se le permitió fotografiar la industria soviética durante el primer plan quinquenal de la Unión Soviética. En 1931 publicó Eyes on Russia.  

Esta película forma parte del archivo de Periscope Film LLC. Debe seleccionarse el español como lengua del vídeo en Youtube. 

martes, 9 de junio de 2026

SINFONÍA Nº 16 DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO JANIS IVANOVS, ARTISTA DEL PUEBLO DE LA URSS EN 1965

 

SINFONÍA Nº 16 DE JANIS IVANOVS COMPUESTA EN 1974, AL COMIENZO DE LA ERA DE BREZHNEV, EN LA QUE MUCHOS BÁLTICOS DEPOSITARON GRANDES ESPERANZAS

Ivanovs fue nombrado Artista del Pueblo de la República Socialista Soviética de Letonia en 1956 y Artista del Pueblo de la URSS en 1965, recibió el Premio Estatal de la URSS en 1950 y el Premio Estatal de la República Socialista Soviética de Letonia en 1959 y 1970.

La “Sinfonía Nº 16" fue compuesta entre 1973 y 1974 y según dice el compositor es una sinfonía de las luchas, pero con una concepción más optimista de la vida

El primer movimiento, moderato, allegro moderato, construido en forma sonata posee un primer elemento lírico de extraña belleza, que contrasta con el segundo tema más dinámico y agresivo como expresión de la lucha.

El segundo movimiento, allegro, posee un ritmo dinámico como corresponde al scherzo. Contrasta el trío con su música algo más relajada.

El tercer movimiento, andante, pesante, nos presenta un tema lento de carácter dramático constituyendo el núcleo central de la obra. Construido en forma de arco llega en la parte central a su máxima expresión.

El cuarto movimiento, allegro moderato, es de carácter vivo con un primer tema bastante agresivo y un contra tema más relajado, que nos conduce a un final lleno de esperanza. El estilo de Ivanovs se va volviendo menos duro en su última época.

Fuente: Historia de la Sinfonía 

lunes, 8 de junio de 2026

"¡EREVÁN HABLA!" - LA HISTORIA DE LA RADIODIFUSIÓN KURDA DESDE ARMENIA

Estudiantes de la Universidad Estatal de Armenia escuchan una transmisión en Radio Ereván. Cortesía del archivo de la familia Jalil. 

Gayane Ghazaryan es una periodista armenia radicada en Ereván. Su trabajo se centra en los estudios de la memoria y las cuestiones socioculturales. Su principal interés de investigación es la historia de Radio Ereván, una emisora ​​de radio kurda que operó en Armenia desde 1955 hasta mediados de la década de 1990. Publicamos una traducción de su artículo , publicado en la plataforma Ajam , que abarca las culturas de Asia Occidental, Central y Meridional. El material se publica con pequeñas adaptaciones.

«Êrêvan xeberdide!» («¡Ereván habla!») fueron las primeras palabras en kurdo que se escucharon en la Radio Pública de Armenia en 1955. Conocida fuera del país como «Radio Yerevan», ayudó a miles de kurdos a mantener el contacto con su cultura en la segunda mitad del siglo XX, un período en el que la identidad kurda era ampliamente negada y la publicación y la educación en kurdo estaban prohibidas en muchos países de Oriente Medio.

La decisión de lanzar programación en kurdo fue impuesta desde arriba y tomada por el Comité Central del Partido Comunista, pero Radio Ereván se fundó principalmente gracias a Jasme Jalil (un poeta kurdo soviético internacionalista), su familia y su colaboración con kurdos y armenios locales. La historia de Radio Ereván está estrechamente ligada a la historia de la familia Jalil.


Jasme Jalil. Archivos de la familia Jalil. 
 
Aunque he vivido en Ereván la mayor parte de mi vida, no supe de esta emisora ​​de radio hasta 2017, cuando un amigo cercano de Estambul me envió la canción kurda "Leylo Xanê", grabada en Ereván hace décadas.

Para mí, esta canción se convirtió en una ventana a través de la cual descubrí gradualmente la vasta riqueza cultural y el amplio legado de grabaciones de audio creadas por los kurdos en Armenia. La historia de Radio Ereván también es singular, ya que constituye uno de los pocos ejemplos de interacción armenio-kurda que no se asocia con la violencia ni el antagonismo mutuo, sino con una estrecha cooperación y amistad. 

De Kars a Ereván: La historia de Kasim Jalil

El padre de Jemila Jalil, Jasme Jalil, fue el primero de la familia en emigrar a lo que hoy es Armenia. Poeta, traductor y maestro, nació en 1908 en el seno de una familia kurda yazidí en la aldea de Gkhzl-Ghula (en armenio: Ղզլ-Ղուլա; en turco: Kızılkule), en la región de Kars (entonces parte del Imperio ruso), y perteneció a la llamada "generación huérfana". 

Tenía alrededor de diez años cuando su familia decidió huir de la ola de persecución contra armenios, yazidíes, asirios y griegos que comenzó en el Imperio Otomano. Estos acontecimientos, conocidos como el Genocidio, cobraron la vida de más de 1,5 millones de personas y afectaron a numerosos grupos étnicos y religiosos, incluidos los yazidíes, a quienes pertenecía Jasmeh Jalil.

Cuando llegó a la frontera otomano-rusa (en lo que hoy es Armenia), toda su familia ya había sido asesinada, a excepción de su tía paterna, quien lo ayudó a cruzar el río. Encontró refugio en un orfanato en Gyumri (conocido como Alexandropol entre 1837 y 1924), que albergaba a miles de niños que habían sobrevivido al genocidio.


Edificio de la Radio Pública de Armenia. Archivo de la familia Jalil.
 
Tras pasar su adolescencia en orfanatos de Gyumri y Stepanavan, Jasme, al igual que muchos de sus compañeros, se trasladó a Ereván para estudiar y trabajar. Para entonces, el Imperio ruso ya se había transformado en la Unión Soviética, y Ereván se convirtió en la capital de la Armenia soviética.

Kasime siempre se sintió atraído por la educación, especialmente por la literatura. Nunca olvidó su lengua materna, el kurdo, pero rápidamente dominó el armenio y el ruso, continuando su formación en Tiflis y Bakú (1927-1931). De regreso a Ereván, se matriculó en la Universidad Pedagógica Estatal de Armenia (fundada en 1922) y comenzó a escribir poesía.

Sus primeros trabajos se publicaron en el periódico kurdo «Rya Teze» («Nuevo Camino»). Escribía en kurmanji (una de las lenguas habladas en Kurdistán), así como en armenio y ruso. Su poesía se distinguía por su sinceridad y calidez lírica, a menudo dedicada al amor y a la naturaleza. Al graduarse de la universidad, ya era miembro de la Unión de Escritores y, como señala su hija, «mantenía excelentes relaciones con la intelectualidad armenia de la época».

La radio como resistencia cultural

En 1954, Jasmeh se convirtió en jefe de la redacción kurda de Radio Ereván. La histórica primera emisión tuvo lugar el 1 de enero de 1955. Inicialmente, los programas se emitían tres veces por semana, duraban 15 minutos y servían como herramienta de propaganda para el Partido Comunista. 

Tras haber fracasado en su intento de ampliar la programación cultural de la radio, Jasme lo intentó de nuevo y finalmente convenció a la dirección de la emisora ​​para que permitiera la emisión de canciones kurdas al final de cada programa, durante al menos dos minutos.

Tras obtener el permiso, Jasmeh viajó a la ciudad de Talin, en la parte occidental de la provincia armenia de Aragatsotn, que se había convertido en refugio para muchos refugiados durante el Genocidio. Allí, le pidió a Shamileh Bako —originaria de Kars y yazidí como él— que lo acompañara a Ereván para grabar su primera composición. Bako aceptó encantado. No solo tocó la melodía kurda con el duduk, sino que además la bautizó como «Casko», un apodo cariñoso para Jasmeh.


Jasme y Jemila Jalil. Archivo de la familia Jalil. 

Durante sus años trabajando en la radio (1954-1964), Jasme realizó más de 700 grabaciones, sentando las bases del mayor archivo de audio kurdo de la URSS. La censura era bastante estricta: las letras de las canciones a menudo debían traducirse del kurdo y el armenio al ruso, y los temas religiosos estaban prohibidos. Pero, como recuerda Jemila, la hija de Jasme, «si una melodía, incluso con temas religiosos, era hermosa, encontrábamos la manera de emitirla».

Las emisiones de radio kurdas se hicieron increíblemente populares: los oyentes inundaron la redacción con cartas pidiendo que pusieran sus canciones favoritas. La gente se reunía alrededor de la radio para escuchar el último programa. 

Los músicos y los "dengbejs" (cantantes y narradores kurdos), que vivían principalmente en las regiones de Armavir y Aragatsotn, eran cada vez más comunes, pero encontrarles alojamiento suponía un reto aparte. La familia Jalil los acogió en su casa. Su apartamento en Ereván se convirtió de hecho en un centro cultural. "Traían consigo el aroma del pueblo: a estiércol y tandoor", recuerda Jemila.

Continuando con el legado

Los hijos de Jasme —Jemila, Jalile, Ordikhane y Zine— decidieron continuar con la labor de su padre.

Ordikhane Jalil, quien fue el primer presentador de los programas de radio en idioma kurdo en Radio Ereván, estudió filología y dirigió el Departamento de Estudios Kurdos en la Universidad de Leningrado. En 1959, se estableció un departamento kurdo en el Instituto de los Pueblos de Asia de la Academia de Ciencias de la URSS en Leningrado, dirigido por Hovsep Orbeli, una figura pública soviética y erudito de ascendencia armenia.

Cemilah Jalil se dedicó al estudio de la música folclórica kurda. En 1967 se incorporó oficialmente a la radio para gestionar el archivo musical y programar las emisiones. Creó nuevos arreglos de canciones antiguas y también desarrolló y coordinó sus propios programas. El más popular de ellos fue «Buzón Musical» (conocido en armenio como «Buzón Musical »).

Hablé de compositores clásicos, de compositores armenios, especialmente de aquellos que estaban relacionados con la música kurda, como Komitas, Aram Khachaturian, Spiridon Melikyan y Srbuhi Lisitsyan”, recordó.

Además de su trabajo principal en la radio, Jemila también realizaba trabajo de campo. Viajando por diversas regiones de Armenia, grababa canciones folclóricas kurdas con una grabadora portátil y transcribía las letras a mano. 

En la década de 1990, tras el colapso de la URSS, casi toda la redacción kurda —trece personas— abandonó Armenia. Entre quienes se quedaron estaban la Sra. Cemila y Keremi Seyyad, uno de los presentadores. Recordando aquellos años, la Sra. Cemila dijo:

"Fueron tiempos difíciles. Los aldeanos querían venir a Ereván para grabar canciones nuevas, pero ni siquiera teníamos cintas de casete. No quería decepcionarlos, así que reutilicé grabaciones antiguas o grabé todo en mi grabadora de casete."

Cemila trabajó en la radio durante treinta y cinco años, hasta 2002, añadiendo miles de nuevas grabaciones al archivo. Muchas de ellas ya han sido digitalizadas y publicadas en CD como parte de la colección de cinco volúmenes Stran û Awazên Kurdî (Canciones y melodías kurdas). Cada volumen contiene canciones emitidas por Radio Ereván, sus letras y partituras, transcritas y arregladas por Cemila durante su trabajo de campo. A sus 81 años, Cemila Celil sigue trabajando en el sexto volumen del libro.

Anna Filippova 

Fuente: rusia-armenia.info 


sábado, 6 de junio de 2026

"EL CORAZÓN DE TURQUÍA: ANKARA", DOCUMENTAL SOVIÉTICO REALIZADO CON MOTIVO DEL 10º ANIVERSARIO DE LA REPÚBLICA DE TURQUÍA

Título: El corazón de Turquía: Ankara
Director Serguéi Yutkevich Lev Arnstam
Guionista Lev Oskarovich Arnstam Serguéi Yutkevich
Música Ekrem Zeki Ün Cemal Reşit Rey I. Volk (operador)
Director de fotografía Josef Mártov Vladimir Rapoport 
Año de producción 1934
Duración 56 minutos 
País Unión Soviética 

El corazón de Turquía: Ankara ( ruso : сердце Турции / Serdtse Turtsii ) es una película documental soviética en blanco y negro de 1934. La película, encargada a la Unión Soviética a petición de Atatürk para el décimo aniversario de la fundación de la República de Turquía en 1933 y completada un año después, fue dirigida por Sergey Yutkevich . También menciona las relaciones entre la Unión Soviética y Turquía durante la Guerra de Independencia turca .

La estructura de la película

El documental comienza con imágenes de una delegación soviética, encabezada por el Ministro de Defensa Nacional soviético Kliment Voroshilov, llegando en barco primero a Izmir y luego a Estambul , acompañados por el embajador de Turquía en Moscú, y siendo recibidos con entusiasmo por el público. A continuación, se muestran imágenes de Ankara , la capital aún en construcción en medio de la estepa . La sección de Ankara del documental se centra principalmente en las celebraciones del décimo aniversario. Se muestran exploradores, soldados, veteranos y aldeanos marchando hacia Ankara desde todos los rincones de la estepa anatolia , el entusiasta desfile en el hipódromo e imágenes de Atatürk, İsmet İnönü y Fevzi Çakmak . El documental, que también destaca la solidaridad entre Turquía y la Unión Soviética durante la Guerra de la Independencia, incluye intertítulos en ruso. La película original de 134 minutos fue editada en Moscú, reduciendo su duración a 56 minutos.

Prohibición

La película, que permaneció archivada durante muchos años tras su producción, fue recuperada y emitida el 10 de noviembre de 1969 por Mahmut Tali Öngören, jefe del departamento de programación de TRT , con motivo del 31.º aniversario de la muerte de Atatürk. Sin embargo, justo cuando el documental se emitía por televisión , fue retirado de la programación en una redada nocturna llevada a cabo por Adnan Öztrak , entonces director general de TRT, y Mahmut Tali Öngören fue destituido de su cargo ( Adem Yavuz era el productor interino ). El motivo aducido para la prohibición fue que la película promovía el comunismo y presentaba a Turquía como un país extremadamente pobre.

Según algunas fuentes, este incidente ocurrió como resultado de desinformación y prejuicios. Resultó que Adnan Öztrak no vio la película hasta el final. La película se transmitió en su totalidad por TRT Ankara Television el 10 de noviembre de 1970, y no hubo ninguna reacción en ese momento.

La película no se volvió a proyectar durante ese período. En agosto de 2008, el documental "Ankara, el corazón de Turquía" se publicó en el sitio web oficial del Palacio de Çankaya, y en 2009, con motivo del 86.º aniversario de la fundación de la República de Turquía, se anunció la presencia de la película en el sitio a un público más amplio a través de los medios de comunicación.

Música de la película

Como se indica en los créditos, Ekrem Zeki Ün y Cemal Reşit Rey figuran entre los compositores turcos de la película «Ankara, el corazón de Turquía». La música fue interpretada por la Orquesta Filarmónica de Leningrado, así como por la Orquesta y el Coro del Conservatorio de Ankara. El ingeniero de sonido fue İ. Volk. El himno nacional turco y la Internacional también se escuchan varias veces en la película.

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jueves, 4 de junio de 2026

"ENCUENTROS CON LUKÁCS", DE MIJAIL LIFSCHITZ, EN EL 55 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL FILÓSOFO MARXISTA HÚNGARO

 

Artículo liberado del número 3 de PARA LA VOZ: «Entre lo bello y lo justo: marxismo y arte en Lukács y Lifschitz».

Traducción del ruso por Lidia C.

1. Introducción

El texto que se presenta a continuación son unas memorias de Mijaíl Lifschitz sobre su amistad con Lukács, tras la muerte de este último en 1971. Ambos teóricos, que se conocieron debido a su trabajo en el Instituto Marx-Engels de Moscú en 1930, mantuvieron una larga y profunda amistad a lo largo de sus vidas.

En sus últimos años de vida, Lifschitz se propuso elaborar una introducción detallada a sus Obras Completas, que se editaron en la década del ochenta, pero su muerte en 1983 le impidió llevar a cabo esa labor. Sin embargo, en su archivo se encontraron manuscritos y cintas de audio con grabaciones de conversaciones que sostuvo, a mediados de los setenta, con amigos y compañeros, en las que recapitula sobre algunas de las etapas fundamentales de su evolución ideológica y teórica. En 1988 se publicó, en la revista Contexto (Контекст) –revista de estudios literarios y teóricos de la Academia de Ciencias de la URSS–, algunas transcripciones de las conversaciones. En la introducción se explica que estas «a menudo se interrumpían, se reanudaban en nuevas conexiones, se solapaban unas con otras y se repetía lo dicho en otras ocasiones». Es posible que este texto, que publicamos bajo el título de Encuentros con Lukács, sea una de esas grabaciones que se repitieron y que por tanto exista más de una versión.

La traducción que aquí se presenta se realiza, sin embargo, con base en la versión de otra revista, Ciencias filosóficas (Философские науки), nº 12, Moscú, de diciembre de 1988. En esta, el texto fue publicado bajo el título Sobre los encuentros con D. Lukács (Lukács firmaba su correspondencia con el apodo de Diuri, sobrenombre con que algunas personas, como su mujer, se referían a él). A diferencia de la versión publicada en Contexto, que estaba acompañada de la transcripción de otras de las grabaciones de Lifschitz, el texto que traducimos se publicó como artículo independiente, y se trata de una versión considerablemente más larga, más elaborada y con una mayor calidad estilística.

2. Encuentros con Lukács

En 1930, en el Instituto Marx-Engels, me encargaron la organización de un nuevo gabinete científico: el gabinete de filosofía de la historia. Me asignaron una gran sala abovedada en el piso inferior de la antigua casa señorial donde se encontraba el Instituto. Yo estaba ocupado en mis asuntos, rodeado de libros, cuando un buen día se abrió la puerta del despacho y entró el director del instituto, Riazánov, acompañado de un hombre de baja estatura, evidentemente extranjero, a juzgar por sus pantalones y polainas que no resultaban familiares a nuestros ojos. Riazánov nos presentó con su voz grave: «Este es el camarada Lukács, trabajará con usted en el departamento de filosofía de la historia».

La aparición del nuevo empleado no me sorprendió. El Instituto era entonces un lugar donde mandaban a los trabajadores de la Comintern que, por diversas razones, no eran deseados en sus partidos. Lukács había llegado al Instituto tras el fracaso de sus «Tesis de Blum» en 1929 y tuvo que dejar su actividad política directa, sustituyéndola por trabajo científico.

El mismo primer día que nos conocimos, empezamos a hablar, al principio prudentemente, luego cada vez más apasionadamente, y antes de que nos diéramos cuenta, ya había pasado el día entero. Pronto nos dimos cuenta de que en muchos aspectos éramos similares o nos complementábamos, y enseguida sentimos una gran simpatía mutua. Empezó el periodo de nuestras «conversaciones moscovitas», que duró toda una década. ¡De qué no hablamos él y yo! No voy a enumerar los temas de nuestras conversaciones. En ellas no solo se hablaba de filosofía, sino también de problemas relacionados con la historia lejana y cercana, y de otras cuestiones sociales y políticas. Es una lástima que estos diálogos quedaran sin grabar. Ambos lo lamentábamos y los recordábamos con melancolía por el paso del tiempo. Más tarde, Lukács me contó que pasó los mejores días de su vida en el sótano abovedado de Riazánov.

Para entonces él ya se había liberado en gran medida de los vestigios de su posición intermedia en el camino hacia el marxismo. Su evolución fue orgánica, preparada por su experiencia previa (su trabajo en la Comintern, su participación en la Comuna húngara y, aún antes, su posición internacionalista durante la Primera Guerra Mundial). De alguna manera, puede decirse de mí que en cierto modo le introduje a la teoría del reflejo de Lenin. En aquellos años se publicaron por primera vez los Cuadernos filosóficos de Lenin y sus notas sobre las obras de Hegel, lo que permitió comprender más profundamente la conexión entre la tradición filosófica clásica y el leninismo. El concepto de reflejo en el sentido leninista, la conexión de esta teoría dialéctica del conocimiento con la política y la experiencia del bolchevismo, todo esto era un tema recurrente en nuestras conversaciones.

Fui testigo de cuán profundamente Lukács asimiló la dialéctica de la verdad relativa y absoluta aplicada a la literatura y al arte, y así fertilizó su creación científica. En 1930, cuando nos visitó por primera vez, ya se apreció un cambio en su forma de pensar. Pero tras su regreso de un viaje a Alemania en 1933, donde rompió definitivamente con la Escuela de Frankfurt y reevaluó críticamente sus anteriores posiciones filosóficas, fue cuando se convirtió en el Lukács «moscovita» que conocemos…

A menudo me preguntan cuál era, en mi opinión, el así llamado «pathos» de la personalidad de György Lukács. Cuando pienso en ello, estoy convencido de que la carga histórica inicial, la «experiencia primaria» de su creación espiritual fue la oposición a la vieja, gorda y obesa Europa, que a principios de siglo vivía su belle époque, el disgusto ante el oportunismo y el parlamentarismo de la socialdemocracia. El estado de ánimo de Lukács antes de la Primera Guerra Mundial, como recuerdo bien de sus propios relatos de juventud y como es fácil reconstruir a partir de sus primeras obras, se expresaba en una revuelta literaria y estética (con un toque de romanticismo) contra la civilización burguesa, que incluía, como ya he dicho, un rechazo de la ortodoxia dogmática de la Segunda Internacional, que dio lugar a diversas formas anarco-decadentes de resistencia y protesta.

Se podría decir que también en Lukács esta oposición literaria-estética a la forma de vida dominante (familiar para él, pues él mismo procedía de un entorno burgués) tenía el tono moderado y noble del vanguardismo de aquellos tiempos. Pero la crítica a la cultura burguesa se transformó en él en una ideología comunista convencida y devota. La transición comenzó ya en la época de la Primera Guerra Mundial, cuando adoptó una posición internacionalista, rompiendo con el círculo de Max Weber. Su comunismo convencido y comprometido —destaco esta fórmula— tenía un tono de cierta abnegación, lo que en lenguaje goethiano se llama Entsagung [renuncia].

Este último rasgo permaneció en Lukács mutatis mutandis para siempre. Se nota especialmente en la evolución de su estilo: del refinado ensayismo de la preguerra a una especie de «gnosis» revolucionaria de los tiempos de su «enfermedad infantil del izquierdismo» y de su primera obra filosófica Historia y conciencia de clase, y luego a la abnegación estilística, una especie de abnegación que se expresó en su posterior manera de dictar sus obras y, como me expresó más de una vez, en una cierta indiferencia por cómo se dijeran las cosas, siempre y cuando se dijeran. Veo en ello la abnegación de una naturaleza fina, noble y educada, que rechaza con coherencia e incluso con entusiasmo su propia finura, igual que ocurrió con Lev Tolstói cuando renunció a sus obras artísticas, pero, por supuesto, de un modo distinto. Recuerdo con qué sentimiento ambivalente me hablaba Lukács de su residencia de Heidelberg, llena de valiosos libros y obras de arte. Toda esta vida exquisita, perfecta y espiritualmente sutil, la abandonó sin pensárselo dos veces, lo entregó todo al Partido Comunista, convirtiéndose en un simple soldado de la revolución.

Lukács abandonó consecuente y completamente todas las posibilidades anteriores, aunque, a diferencia de muchos otros, incluyendo muchos de los que le persiguieron, tenía algo que sacrificar y que perder. En su persona, me parece, la intelectualidad europea de izquierdas de principios de siglo, de la época de Simmel y su círculo, hizo lo más grande que podía haber hecho. Rompió con el horizonte moral y políticamente limitado que convirtió, por ejemplo, a Bloch en Bloch, a Popper en Popper y a Heidegger en Heidegger. No habría sido difícil para Lukács adoptar una determinada posición intelectual y ceñirse a ella en diferentes aspectos, variándola de diferentes maneras a lo largo de su vida (del mismo modo que los artistas modernistas, habiendo descubierto una determinada manera, la repiten constantemente de diferentes modos). Podría haberlo hecho sin dificultad, pero prefirió romper con su ambiente e incorporarse al nuevo mundo, primero como neófito iconoclasta, luego como pensador que alcanzó el nivel de comprensión del leninismo.

No sé si esta comparación es adecuada, pero a mis ojos mi difunto amigo era, por así decirlo, un romano culto que se unió al movimiento de los pueblos, sabiendo de antemano que tendría que decir más de una vez, como un héroe histórico de otra época: «¡Santa simplicidad!». Sabía lo que era ser un profesor burgués, él era en efecto un profesor burgués, pero por razones morales puramente internas prefirió cualquier tipo de prueba a este lado del umbral histórico antes que la perspectiva de volver a ser un profesor burgués o algo por el estilo.

Recordando todo su querido aspecto personal, me permitiré decir que los habituales reproches contra el marxismo de que carece de profundidad metafísica, como he leído a veces (por ejemplo, en la revista francesa Esprit), o de cierta conciencia moral interna en el espíritu del cristianismo originario, son cuando menos ingenuos (esta es la expresión más educada para definir este tipo de crítica al marxismo). Si realmente quieren a los cristianos originales del siglo XX, búsquenlos entre la gente del credo marxista. Conozco a bastantes de ellos y podría contar algo sobre sus vidas, de las pruebas que soportaron y el estoicismo que conservaron hasta el final.

Lukács es también a este respecto un brillante ejemplo de firmeza, de la más profunda y «metafísica» —si os gusta esta expresión— firmeza en la lucha contra el mal, externo e interno, porque para él era infinitamente fácil elegir otro camino, y le era sumamente posible, como era sabido, sintiéndose ofendido, de dar la espalda al ascenso histórico de las masas. En nuestra conversación moscovita descubrió con alegría que su pertenencia a la cultura europea artísticamente más desarrollada no era un obstáculo, algo superfluo para el movimiento histórico al que se había unido.

En cuanto a mí, a mis camaradas y a todo nuestro círculo moscovita de los años 30, se podría decir que nos movíamos hacia un nivel superior de vida espiritual a partir del movimiento de masas de nuestra época, aunque nosotros también (salvo algunas excepciones) perteneciéramos a la intelectualidad. Lukács, por su parte, en Moscú había renegado de su propia renuncia. Fue una renuncia a su inicial Entsagung en el espíritu del «gnosticismo» marxista de la época de su Historia y conciencia de clase.

Para llegar a este nivel, Lukács tuvo que pasar por la experiencia de la revolución húngara, a través del trabajo comunista de los años veinte, y llegó a Moscú como a su Meca. Aquí hizo la transición dialéctica definitiva a su verdadera forma; se encontró a sí mismo. De ahí, por cierto, la posición limitada de la escuela diltheyana es clara (que, de hecho, se repite de manera diferente en el freudismo, en el neofreudismo y en diversas versiones del estructuralismo), a saber, la noción limitada de que algo que configura el potencial espiritual de la personalidad se desarrolla automáticamente a partir de un comienzo espontáneo y activo que irrumpe principalmente en los años jóvenes desde su interior. Sin embargo, entre Urerlebnis y Bildungserlebnis [vivencia primaria y vivencia en proceso de formación] existe una relación dialéctica de gran alcance. Y si bien es cierto que para el hombre —como bien comprendieron los materialistas del siglo XVIII— las impresiones de los primeros años de la vida son de gran importancia, entonces, por otro lado, las impresiones adquiridas como resultado del desarrollo, aquellas que no vienen de abajo sino de arriba, no de dentro sino de fuera, se instalan a su vez en nuestra naturaleza de manera inversa, pasan a ser algo original y, por así decirlo, el fin se convierte en el principio. Hegel lo entendió quizás mejor que los actuales representantes de los diversos tipos de psicoanálisis. Bildungserlebnis puede convertirse en Urerlebnis. El fenómeno que se ha producido como resultado del desarrollo se vuelve retrospectivamente para el hombre algo absolutamente primario, se convierte en la base del conjunto de su vida creativa.

Si se toma lo que Lukács escribió antes de 1930 y lo comparamos con lo que escribió en los años 30 y lo que después entró en la circulación del pensamiento marxista en Occidente, entonces todo investigador concienzudo dirá que el desarrollo anterior, que no carecía de interés, era todavía solo una prehistoria para Lukács. Y hablando de la revolución moscovita en la concepción del mundo, en este sentido tenía toda la razón. Efectivamente, Moscú y el movimiento de mentes moscovitas de los años 30 provocaron un cambio revolucionario radical en su actividad espiritual. Hay una clara línea que separa al Lukács de los años 20 del nuevo Lukács, que, en mi opinión, es el único y definitivo.

Con esto, desde luego, no quiero ensombrecer lo que hizo en los años 20, porque tanto sus artículos políticos como diversos estudios, como el trabajo sobre Moses Hess, y el propio libro Historia y conciencia de clase (con todas sus limitaciones, que se hicieron ya evidentes para él en 1930) son todavía etapas en el desarrollo de una mente fuerte. No obstante, sigue siendo cierto que para Lukács el traslado a Moscú supuso un giro radical en toda su obra espiritual…

Cuando le conocí por primera vez en 1930, su emigración no era todavía una huida del fascismo, sino una estancia temporal en Moscú por instrucciones de las autoridades del Partido a las que estaba subordinado y que consideraron necesario que trabajara durante algún tiempo en el Instituto Marx-Engels. Luego, un año más tarde, viajó a Alemania, donde, como es sabido, en el periodo que precedió a la toma del poder por Hitler desarrolló una gran labor social y política, participando activamente en las actividades del Partido Comunista de Alemania y en la Unión de Escritores Proletarios de Berlín. En esos momentos difíciles hizo mucho por ganar a la intelectualidad para el bando del comunismo. Pero por lo que veo en las cartas que me escribía desde Berlín, y por lo que recuerdo solo de una impresión general, cuando se fue a Berlín a trabajar había dejado Moscú solo por un tiempo. Se sentía más perteneciente al oasis marxista moscovita que a cualquier otro posible punto de empleo de sus fuerzas espirituales. Por eso, cuando las terribles circunstancias de 1933 le obligaron a abandonar Alemania, no dirigió sus pasos, digamos, hacia Estados Unidos, como hicieron hombres como Adorno o incluso Brecht, Eisler y otros, ni hizo de Suiza o México su refugio, sino que regresó a su nueva patria, que era para él Rusia. Fue en este momento histórico que nuestros caminos se encontraron.

En 1930, yo tenía 25 años y Lukács, creo, 46. En mi opinión, esos también son años muy jóvenes. Pero seguía siendo una gran diferencia. Y si me encontraba preparado para mantener conversaciones serias con él sobre temas muy diferentes, tanto políticos como filosóficos, parece que ello no se debía a cualidades personales, sino a la posición que yo poseía por el mero hecho de haber nacido en Rusia. Eran ventajas que me había dado el destino. A mis 25 años, por ley de la época revolucionaria, ya tenía cierta experiencia espiritual y práctica a mis espaldas. Hacia 1930 mi experiencia y mis conocimientos del marxismo habían madurado hasta tal punto que la versión del marxismo de Plejánov no me parecía aceptable o, al menos, definitiva, y me parecía estar ya a un nivel de comprensión de la dialéctica marxista que me permitía asimilar el contenido de los Cuadernos filosóficos de Lenin….

Si se me permite expresarme así, «contagié» a Lukács el interés por la estética de Marx y Engels. Su primer trabajo sobre este tema —un artículo sobre la correspondencia entre Marx y Engels con Lassalle a propósito de su tragedia Franz von Sickingen— es una excelente obra marxista, una de las mejores de Lukács. En ella se aborda por primera vez, aunque requiriera un mayor desarrollo, el problema de la postura de Marx y Engels ante Shakespeare sobre la base de su concepción socio-histórica del mundo y del análisis de la experiencia revolucionaria de Alemania. Es muy significativo que el análisis de Lukács vinculara los problemas de la estética marxista con la comprensión leninista del contenido y las fuerzas motrices de la revolución democrático-burguesa, en contraposición a su comprensión por el menchevismo, el trotskismo y otras corrientes semejantes. Este artículo fue entonces un modelo de partidismo comunista en la literatura. Su concepción derivaba estrictamente del leninismo, pero su aplicación a la estética es mérito de Lukács. Pronto, en 1934, tuve que defender el artículo de Lukács contra la acusación de que era «trotskista», y logré rebatir estos ataques, demostrando que el mérito de esta obra era precisamente su implicación con el leninismo.

El entorno moscovita en el que se encontró Lukács desempeñó un papel importante en su desarrollo. Pero, por supuesto, no solo se benefició de los cambios que se estaban produciendo en la vida espiritual de la Unión Soviética, sino que también aportó a esta lo que podían proporcionarle su amplia educación, su profundo conocimiento de la historia cultural, su experiencia revolucionaria y la gran madurez teórica que había alcanzado.

Entre las mejores obras de Lukács yo incluyo sus estudios sobre las formas de género, la propia «estructura» del arte como espejo de la vida histórico-social. Tales son sus artículos sobre la novela histórica, que desarrollan la teoría hegeliana de la novela como epopeya de la época burguesa. En nuestro país, ya Belinski había utilizado la idea hegeliana en su inacabada obra de análisis de los géneros y tipos de arte. Siguiendo a Hegel, consideraba la novela como un reflejo de la sociedad, en la que el protagonista es una persona particular, del mismo modo que la épica heroica era un reflejo del estado universal del mundo de aquellos tiempos en que los protagonistas eran los pueblos y los héroes encarnaban sus aspiraciones. Así pues, en Rusia ya existía una tradición de transición del sistema abstracto, escolar y formal de los géneros al histórico, social-histórico. Belinski fue el profeta de esta dirección. Los críticos de Lukács (entre ellos Pereverzev) le acusaron de «regresar a Belinski». A sus ojos era algo tan anticuado, tan atrasado, que parecía refutarse a sí mismo.

Ciertamente, había un cierto retorno aquí al punto de vista de Hegel y Belinski, con la diferencia de que detrás de sus brillantes conjeturas, según las cuales la novela como forma literaria estaba asociada al advenimiento de la era de la civilización, Lukács ve ya la inevitabilidad del desarrollo de las relaciones burguesas, el contenido económico de este desarrollo, la lógica de la sociedad burguesa, acechando en las profundidades de toda la civilización de clases y plenamente desarrollada en la era capitalista. En Lukács, la visión histórica de Hegel y Belinski adopta una forma científica más real y claramente definida. Demostró que si la forma de la novela surge históricamente, de ello no se deduce que como forma no pueda servir de base para muchas transformaciones en la historia ulterior de la humanidad y que no llegue a formar parte, como pensaban sus críticos, de los conceptos formales de la estética.

El punto de vista presentado en la obra de Lukács es relevante no solo para la novela, sino también para otras categorías formales. Estas categorías formales de género son aceptadas en la escuela de la sabiduría estética como completamente ahistóricas. La historia se encarga de llenar estas formas con algún material; se endurece como plomo fundido en estas formas y se produce la tragedia de Sófocles, Shakespeare o Racine. De hecho, la propia matriz también pertenece a la historia, es desarrollada por ella, refleja algunos aspectos formales más generales de ciertos períodos históricos…

Recuerdo muy bien que los artículos de Lukács en nuestras publicaciones periódicas eran muy influyentes y los leían con interés los jóvenes de los centros de enseñanza superior. En general, cada trabajo de este tipo era acogido con entusiasmo, generaba una chispa de simpatía y era fructífero. Recuerdo que Lukács en sus obras hacía hincapié, por así decirlo, en una perspectiva histórica procesada, es decir, no en la visión habitual de que la historia la hacen los contemporáneos, sino en otra visión más profunda y correcta de que la historia es la prehistoria de la contemporaneidad; la contemporaneidad, por tanto, encuentra sus auspicios en la historia. Esto es sin duda cierto y profundo.

En las obras escritas en la Unión Soviética, Lukács como pensador-filósofo y esteta cambió perceptiblemente, yo diría que hasta cierto punto se «rusificó», se hizo más lacónico, más claro, concreto, captó con mucho acierto las situaciones de las que surgen determinadas conclusiones teóricas. Se liberó de la capa de las tradiciones gelehrtianas [elitistas] de la literatura científica y filosófica alemana, y sus artículos adquirieron rasgos de periodismo revolucionario. Como escritor destacó por su notable productividad. En todas las circunstancias continuó con su mesurado modo de vida, sin romper el ritmo constante establecido de sus ocupaciones. Trabajaba muy duro y llevaba, repito, una vida mesurada, que solo se veía obstaculizada por los asuntos de la emigración. Es sabido que en la emigración siempre hay muchas cosas innecesarias. Lukács participó tanto en la emigración alemana como en la húngara. A veces bromeaba diciendo que tenía dos disputas al cuello: «die deutsche und die ungarische» [la alemana y la húngara]. Y aunque estos asuntos absorbían en parte su tiempo, con el alma estaba por completo entregado a nuestra vida social y literaria.

El destino del amplio estudio sobre el joven Hegel, que estaba escribiendo en Moscú, no fue del todo exitoso en aquella época. Este libro no vio la luz hasta después de la guerra. La publicación a finales de los años treinta de una obra tan compleja y fundamental era improbable. El libro era puramente filosófico, de naturaleza histórico-filosófica, y requería una difícil comprensión del razonamiento casi teológico del joven Hegel. Obviamente, en las condiciones de aquellos años el libro de Lukács no podía publicarse, y, según recuerdo, él mismo no tenía entonces ningún deseo activo de publicarlo. Además, cuando lo terminó, pronto estalló la guerra, y lo máximo que Lukács pudo sacar de su libro fue que en 1943 le concedieron el título de Doctor en Filosofía en el Instituto de Filosofía por este libro.

Pero todo esto ocurrió posteriormente. En la primera mitad de la década de 1930, Lukács ganó fama con sus colaboraciones en revistas. La entonces Crítica Literaria publicó un excelente artículo de Lukács sobre «La grandeza y caída del expresionismo». Sus ideas sobre los movimientos espirituales en el extranjero —revolución, contrarrevolución, liberalismo, fascismo— procedían de la experiencia vivida, no de los libros. Lukács había podido observar el expresionismo directamente, para él estaba encarnado en ciertas personas, y su conexión con las luchas filosóficas de los movimientos de izquierda en Occidente era clara. Su crítica no era, pues, una crítica desde el exterior, un golpe burdo de un sectario inconsciente del sufrimiento que a veces conduce al engaño. Era una crítica inmanente, interna, que procedía del hecho de que ciertos matices del pensamiento y la creación de los movimientos modernistas, incluido el expresionismo, solo pueden entenderse y justificarse como fenómenos de la época hasta cierto límite, y más allá de ese punto se convierten de error histórico, en error personal e incluso en culpa, contra la que naturalmente debe dirigirse una polémica justa y apasionada.

En el artículo de Lukács había algunas expresiones muy agudas sobre la naturaleza social de la evolución de la ideología burguesa, exteriormente muy progresista, vanguardista, pero en esencia retrógrada y regresiva. El movimiento antidemocrático contrarrevolucionario, que inicialmente se desarrolló en un marco liberal, se transformó en el curso de los acontecimientos en un movimiento activamente contrarrevolucionario y fascista. A menudo intercambiábamos opiniones con Lukács sobre este tema, era una idea muy importante para nosotros.

Sigo opinando que el fascismo no puede considerarse en modo alguno un mero retorno a una reacción del viejo tipo, que esta reacción es negra, negrísima, pero con un envoltorio rojo, es decir, con una enorme dosis de demagogia social y, lo que es más importante, una cierta «innovación» que vincula al fascismo con todas las corrientes modernistas, toda la decadencia de tipo nietzscheano, el irracionalismo y la mitificación del siglo XX…

 

lunes, 1 de junio de 2026

REPORTAJE SOVIÉTICO "EL ARTE DE TAYISKISTÁN"

"EL ARTE DE TAYIKISTÁN"

Este cortometraje, titulado "El arte de Tayikistán", fue producido por la Unión de Asociaciones Soviéticas de Amistad y Colaboración Cultural con el Extranjero, en asociación con el estudio cinematográfico Tajikfilm en la década de 1970. Fue dirigido por Boris Kimyagarov y producido por su hija, Lilia Kimyagarova. El director de fotografía fue Zaur Dachte. 

La película incluye a artistas reconocidos como la cantante de ópera Hanifa Mavlianova, la bailarina de ballet Malika Sobirova, la bailarina y actriz Gavhar Mirjumajeva, el cantante Jurabek Murodov (en coros) y Allo Alaev. Hanifa Muhiddinovna Mavlianova fue una soprano de ópera y conciertos, nacida en Leninabad, Tayikistán. Recibió el título de Artista del Pueblo de la Unión Soviética en 1968. También fue profesora de música desde 1978 y diputada del Soviet Supremo. 

El cortometraje muestra el desarrollo de diversas artes aplicadas, visuales y escénicas en Tayikistán, desde la antigüedad hasta la época contemporánea al rodaje, y finaliza con una muestra de la arquitectura de las modernas calles de Dusambé.

Tajikfilm fue fundada en 1930 durante la RSS de Tayikistán como un estudio de películas de actualidad. El estudio dio a conocer su primer largometraje en 1932. En 1941 Tajikfilm se fusionó con Soyuzdetfilm, sólo para resurgir en 1943. El estudio produjo películas en ruso y tayiko. los estudios aún son los más grandes e importantes del país y en ellos se han filmado y producido algunas de las mejores películas tayikas. 

viernes, 29 de mayo de 2026

EL PUENTE DE LA AMISTAD SOVÍETICA-ALEMANA EN BRANDENBURGO

La mayoría de los símbolos y emblemas relacionados con la República Democrática Alemana desaparecieron rápidamente después de la Reunificación alemana en 1990. Si bien algunos símbolos de Alemania Oriental ocasionalmente todavía se pueden encontrar, tienden a estar lejos y en pocos medios, por lo que siempre es una sorpresa encontrar uno en la naturaleza, por así decirlo. Aún más sorprendente cuando es un logotipo gigante alemán-soviético junto a una carretera concurrida en recuerdo del “puente de la amistad soviética alemana”.

La Sociedad para la Amistad Alemán-Soviética

Después de la fundación de la República Democrática Alemana el 7 de octubre de 1949, uno de los objetivos de los estados era romper las actitudes anti soviéticas entre su población. Realmente no debería ser una sorpresa que no todos los alemanes confiaran en la Unión Soviética o en su Ejército de Ocupación solo 4 años después del final de la guerra. En 1947, se fundó la "Gesellschaft zum Studium der Kultur der Sowjetunion" (Sociedad para el Estudio de la Cultura de la Unión Soviética) que se transformó en la Sociedad para la Amistad Soviética alemana (Gesellschaft für Deutsch-Sowjetische Freundschaft, DSF) en 1949.

¡Aprender del pueblo soviético significa aprender a ganar!

El Kanal des Friedens

En 1951, el Consejo de Ministros de Alemania Oriental decidió expandir las Vías Fluviales en Brandeburgo con la creación del “Havelkanal” para crear una ruta más corta entre el Elba y el Oder que permitiría pasar a los grandes barcos de tonelaje, pero también para evitar específicamente tener que cruzar el territorio de Berlín Occidental.

havelkanal eingang hennigsdorf nieder neuendorf Brücke der deutsch sowjetischen Freundschaft

El proyecto fue oficialmente llamado “Kanal des Friedens” (El Canal de la Paz) y ratificado el 19 de abril de 1951. La construcción del Canal inicialmente se enfrentó a varios obstáculos, la falta de materiales, máquinas adecuadas y trabajadores calificados, lo que amenaza el éxito del proyecto desde el principio. A través del esfuerzo combinado y la puesta en común de recursos, 1500 trabajadores lograron completar el canal de 34 km de largo en solo 13 meses.

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Varios de los puentes ferroviarios se construyeron mediante el uso de vigas de acero recicladas de los puentes destruidos (durante la Segunda Guerra Mundial) a lo largo del Oder, mientras que las orillas del canal fueron apoyadas por escombros que anteriormente bombardeaban Berlín. Los alojamientos adecuados para los equipos de construcción también eran escasos, teniendo que recurrir a la reutilización de los cuarteles de los campos de trabajo nazis cercanos en Hennigsdorf (que después de la guerra estaban siendo ocupados por refugiados de los territorios orientales perdidos).

El puente de la amistad soviética alemana

Por supuesto, cada río / canal necesita un puente, y el Kanal des Friedens tenía muchos de ellos. Pero solo uno de ellos tuvo el honor de ser llamado “Brücke der deutsch-sowjetischen Freundschaft”. El puente de 75 metros de largo, terminado en 1952 abarca la entrada del Havelkanal y conecta la ciudad de Hennigsdorf con el distrito de Nieder Neuendorf.

Por supuesto, al estar ubicado directamente en la entrada del recién creado “Kanal des friedens”, la Sociedad para la Amistad Alemán-Soviética se abalanzó sobre la oportunidad de crear algunas relaciones públicas “positivas” para la Unión Soviética. El puente recibió su nombre elegante, y la amistad ordenada por el estado se exhibió con orgullo en virtud de dos placas masivas de hierro fundido, una que conmemora el año de construcción del puente y la otra que muestra con orgullo el emblema del DSF. Las placas de hierro fundido se montaron entonces en el lado del puente.

Ahora el astuto observador podría haber notado que la bandera de Alemania Oriental no tiene Emblema de la RDA, y hay una explicación simple para ello: el escudo oficial de la República Democrática Alemana no se introdujo hasta el 26 de septiembre de 1955, y no se incluyó en la bandera de Alemania Oriental hasta el 1 de octubre de 1959.

Un nuevo puente sobre el Havelkanal

El Brücke der deutsch-sowjetischen Freundschaft había alcanzado el final de su vida útil a finales de la década de 2010, por lo que el consejo local decidió que era más fácil derribarlo y construir un nuevo puente de Strudier sobre el Havelkanal. El antiguo puente del este de Alemania fue derribado, pero las placas de hierro fundido fueron salvadas por un empleado de la “Wasserstraßen- und Schifffahrtsamt” (también conocida como Waterways and Shipping Authority).

La construcción del recién nombrado “Straßenbrücke Nieder Neuendorf” se completó en 2019 (después de un tiempo de construcción de 2 años), pero no fue la única nueva adición. Las placas de la Sociedad para la Amistad Germano-Soviética, encerradas en un bloque de concreto gigante, se colocaron repentinamente muy prominentemente junto a la carretera principal que cruza el puente.

DSF Denkmal intingen hennigsdorf nieder neuendorf Brücke der deutsch sowjetischen Freundschaft

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Gracias a una votación en la que el SPD, ayudado por el Linke ganó, las placas que celebraban el Puente de la Amistad Soviética alemana llegaron a quedarse donde están, junto con un pequeño marcador histórico.

El puente de la amistad soviética alemana hoy

Con la adición de una placa de información, parece que la disputa sobre el legado de Alemania Oriental se ha resuelto, al menos por ahora.

straßenbrücke nieder neuendorf Brücke der deutsch sowjetischen Freundschaft

El puente en sí es como casi todos los demás puentes que se pueden ver atravesando las vías fluviales en Berlín y Brandeburgo, pero si está en la zona, vale la pena pasar por el Memorial a las víctimas del trabajo forzado que está a la vuelta de la esquina.

Por cierto, la Sociedad para la Amistad Alemán-Soviética no solo obtuvo carreteras y puentes que llevan su nombre, sino que también lograron nombrar la pequeña cordillera en la Antártida, la "Berge der Deutsch-Sowjetischen Freundschaft" (Montañas del alemán.Amistad soviética) en 1972.

La expedición del Ártico de Alemania Oriental nombró la pequeña cordillera 70 KM al sureste de la estación soviética de Molodyozhnaya en agradecimiento por los años de apoyo soviético. La cordillera todavía lleva el nombre hasta el día de hoy ( -67.983000, 47.376000 ).

El puente de la amistad soviética alemana Dirección

Straßenbrücke Nieder Neuendorf
L172, 16761 Hennigsdorf
52.61571, 13.20491