miércoles, 17 de junio de 2026

"CALUMNIA E HIPOCRESÍA", ARTÍCULO DE MAXIM GORKI, EN EL 90 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

 

Calumnia e hipocresía

A los camaradas trabajadores de la educación en Orejovo-Zuyevo;

He recibido vuestra carta y agradezco mucho la atención que habéis dedicado a mi trabajo.

Pero, me parece, camaradas, que os engañáis demasiado mostrando vuestra indignación ante el ruido, tan vulgar como ridículo, que hizo la prensa de la burguesía y de los emigrantes; ruido que llamáis “campaña de agitación contra Gorki“.

Ese ruido no es de ahora y creo que no va a terminar antes de mi muerte, porque de hoy en adelante, como antes, como siempre, no abandonaré la posición que me hace adoptar vuestra ardiente energía.

¡Pies quietos ante Gorki!” ¿Por qué? Hay que dejarlos. Sé coger por el cuello y también abofetear, cuando se hace necesario. Que nuestros enemigos gasten las pocas fuerzas que les queda, lo más estúpidamente posible.

Gorki no los irrita tanto como el sonido de la marcha triunfal de los obreros y campesinos de la Unión Soviética, que avanzan hacia su gran objetivo.

La historia “no trae beneficios a nuestros enemigos“. ¿Con qué nos atacan? Alimentan su prensa que vierte diariamente mentiras y calumnias. Pero los capitalistas están asombrados de poder vivir sin las materias primas soviéticas; por eso se ven obligados a desmentir las sórdidas invenciones de sus “lacayos de pluma y ratas de prensa“.

No hace mucho tiempo que su prensa se dedicaba a demostrar que el plan quinquenal era una fantasía. Hoy repite con una insistencia cada vez mayor que es alcanzable.

No hace mucho tiempo los capitalistas imaginaron la estúpida fábula del “trabajo forzado” y ya veis que, poco a poco, comienzan a desmentirla. Seguramente pueden lanzar contra la Unión Soviética a sus trabajadores y campesinos armados con los mejores artefactos mortíferos, ¿pero cómo harán para tapar los ojos y los oídos de sus soldados, que también quieren ser libres, y que saben que en la Rusia moderna no hay esclavos ni desempleados?

Hace quince días, la capital europea lanzaba una nube gris de ese viejo polvo verbal con el que, durante siglos, se han obstruido los oídos y los ojos del pueblo trabajador.

Por la boca del jefe de la Iglesia Católica, el Papa (se trata de Achille Ratti, pontificado desde el 16 de febrero de 1922 hasta el 10 febrero de 1939. Pío XI. 257º Papa), soberano de la “ciudad del Vaticano”, el capitalismo amenazó por la radio urbi et orbi.

Los ricos deben ser considerados como los servidores de la divina providencia, como guardianes y repartidores de sus bienes, a quien Jesucristo confió la suerte de poseerlos“.

Como estas palabras son sólo, a fin de cuentas, la voz de los propios ricos, éstos, sirviendo a la “divina providencia”, no sólo se niegan a alimentar a los 35 millones de parados, sino que también comienzan a especular con la bajada de salarios. Por la boca de la iglesia recomiendan prudencia a los que “nada poseen”:

…que no desdeñen, evocando el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, su pobreza y sus promesas; que no menosprecien la acumulación de las riquezas espirituales que son tan accesibles en nuestro tiempo, y con la esperanza de mejorar la situación dentro de los límites permitidos, se hagan dignos, por la bondad y por el corazón, de la misericordia de Dios, y no se entreguen a actos de injusticia”. “Pedimos a los trabajadores y a los patrones que eviten todo acto de hostilidad y toda lucha recíproca, que se mantengan mutuamente en unión amistosa y fraternal: unos con sus recursos y su dirección, y los otros con su trabajo y su capacidad, sin exigir más de los que es justo ni reclamar nada que no sea equitativo, tratando de no alterar el orden establecido, no sólo por conveniencia personal, sino por conveniencia, no menos importante, del interés general“.

He aquí cómo, camaradas, la Iglesia Católica y romana enseña a los que “nada poseen”, y a los trabajadores, a cumplir su “misión”, que consiste en sustentar el régimen capitalista basado en la escandalosa e inhumana explotación de los trabajadores y campesinos.

El que dice estas palabras “amables”, aunque vacías de sentido desde hace mucho tiempo, sabe que la iglesia del pobre Cristo es diabólicamente rica; que en Italia existe el Banco del Espíritu Santo; que en Alemania también existe otro banco de estos. También sabe que las iglesias de Cristo no se diferencian de los verdaderos bancos salvo en esto: las entregas realizadas por los clientes en la iglesia no son reembolsadas.

Naturalmente, no ignora que los pobres no están en situación de “acumular riquezas espirituales” bajo el régimen capitalista. El “buen” consejo que da a los pobres el príncipe de una de las más ricas organizaciones eclesiásticas puede proporcionar un excelente material para los periódicos satíricos, y es triste que la prensa burguesa con “su libertad de expresión”, esté privada de la libertad de reír.

El príncipe de la iglesia recomienda muy amablemente a los que “gobiernan” el destino del pueblo trabajador, que “hagan el bien y no el mal y se inspiren en la justicia“.

Eso nos da el derecho a esperar que Die hards británicos, así como los buenos burgueses de Francia, con Aristide Briand al frente, acepten el consejo de Roma con toda seriedad posible, con la generosidad y “justicia del alma” que les son características.

Por mi parte quiero esperar a que destruyan inmediatamente sus armas, que abandonen sus propósitos de organizar una red de bandidaje contra los soviéticos y que les digan a nuestros obreros y campesinos: “Vamos, chicos, no tenemos nada contra vosotros. El Papa no quiere que hagamos ningún mal. Y además habéis hecho el bien; ¡continuad, pues, con los mismos sentimientos, que no queremos hacerle daño a nadie!

Después de eso, en sus propios países, invitarán a los trabajadores a convertir sus espadas en ruedas de arados y se dedicarán a alimentar a millones de trabajadores que mueren de hambre. ¿Y si -ironías aparte-, se escuchase la humilde voz del capital, que emana de Roma? ¡Qué falta de ideas tiene esa voz! ¡Qué ingenio más pobre! ¡Y qué hipocresía! ¡Les envío mis cordiales saludos, camaradas que lucháis por un futuro hermoso!

Fuente: el pueblo 

No hay comentarios: