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viernes, 3 de julio de 2026

"EL REVOLUCIONARIO", CUENTO DE ERNEST HEMINGWAY, EN EL 65 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

 

El revolucionario

[Cuento - Texto completo.]

Ernest Hemingway

En 1919 viajaba por los ferrocarriles de Italia. En los cuarteles generales del partido le entregaron un trozo de hule escrito con lápiz indeleble en donde se decía que se trataba de un camarada que en Budapest había sido muy perseguido y castigado por los reaccionarios, y al mismo tiempo se pedía a los camaradas que lo ayudasen en cualquier forma. Lo usaba en vez de billete. Era muy tímido y muy joven y los guardafrenos lo pasaban de una línea a otra. Como no tenía dinero, le daban de comer detrás del mostrador de los restaurantes de las estaciones.

Le encantaba Italia. Decía que era un país hermoso, de habitantes muy cordiales. Estuvo en muchas ciudades. Anduvo mucho y vio muchos cuadros. Compró reproducciones de Giotto, Masaccio y Piero della Francesca, que llevaba envueltas en un ejemplar de Avanti. Mantegna no le gustaba.

Se me presentó en Bolonia y lo llevé conmigo a la Romana, donde yo tenía que entrevistar a cierta personalidad. Hicimos un viaje agradable en la época más propicia: los primeros días de septiembre. El muchacho simpático era húngaro y era muy tímido. Los hombres de Horthy le habían hecho algunas cosas desagradables, pero de eso habló poco. A pesar de lo que sucedía en Hungría, creía con fervor en la revolución mundial.

—¿Y cómo marcha el movimiento en Italia? —me preguntó.

—Muy mal —le contesté.

—Pero mejorará —dijo—. Aquí tienen de todo. Es el único país que ofrece cierta seguridad. Será el punto de partida de lo que va a venir.

No expresé mi opinión.

En Bolonia nos dijo adiós antes de tomar el tren para Milán y Aosta, desde donde iba a atravesar solo el paso que lo llevaría a Suiza. Le hablé de los cuadros de Mantegna que había en Milán.

—No —me respondió con su apocamiento característico—, Mantegna no me gusta.

En un papel le escribí la dirección de varios camaradas de Milán y la de un sitio donde podría comer. Me agradeció muchísimo lo que hacía por él, pero ya estaba pensando en la travesía del paso. Estaba ansioso por llevarla a cabo mientras duraba el buen tiempo. Adoraba las montañas durante el otoño. La última noticia que tuve de él fue que los suizos lo encarcelaron cerca de Sion.

FIN


“The Revolutionist”,
In Our Time, 1925

 Fuente: Ciudad Seva

miércoles, 1 de julio de 2026

"LOS ÚLTIMOS AÑOS DE KARL MARX. UNA BIOGRAFÍA INTELECTUAL, 1881-1883", DE MARCELLO MUSTO, PUBLICADO POR EDITORIAL DEBATE

Los últimos años de Karl Marx. Una biografía intelectual, 1881-1883
Musto, Marcello
Editorial: Debate 
ISBN: 9788410433540 
Páginas: 272 
Fecha de la edición: 2025
 
(Re)descubriendo al Marx tardío

Los estudios sobre la evolución del pensamiento de Marx en los últimos años de su vida están ayudando a conocerlo mejor, y a ello ha contribuido, sin duda, la publicación de nuevos documentos de ese periodo en la edición histórico-crítica en marcha de las obras completas de Marx (MEGA). En el comentario de Marx en los márgenes, de Kevin B. Anderson, en esta misma revista ya nos referíamos a ello[1] y mencionábamos entre esos trabajos el que lleva haciendo desde hace tiempo Marcello Musto, quien recientemente también ha editado la selección de textos El renacer de Marx. Nuevas interpretaciones y conceptos clave (Akal).

La obra que nos ocupa ahora es una buena muestra del (re)conocimiento de “el último Marx”. Además, Marcello Musto lo hace relacionando estrechamente la intensa actividad intelectual de Marx con su propia trayectoria vital y sus relaciones familiares y de amistad, en cuya correspondencia solía usar el apodo de Old Nick en lugar del más conocido de Moro. El autor recuerda los difíciles y duros momentos que vivió y sufrió, especialmente tras el fallecimiento de las dos Jenny, su compañera de vida y una de sus hijas, mientras seguía agravándose su propio estado de salud.

En el recorrido que hace este libro podemos seguir cómo Marx se va adentrando en nuevos horizontes de investigación a partir de su creciente interés por la antropología, junto a las matemáticas, como es bien conocido. Es así como podemos ir comprobando un reconocimiento de “las especificidades de las condiciones históricas” en los distintos casos que analiza, distanciándose así de la concepción unilineal de la historia, así como una mirada crítica, sin ambigüedad alguna, de las políticas coloniales europeas.

Paralelamente, esa tarea aparece estrechamente asociada a su condición de “ciudadano del mundo”, lo que le conduce a seguir de cerca los acontecimientos internacionales y a tomar posición ante ellos. Así ocurre con su preocupación por los conflictos entre trabajadores, relacionados con los diferentes procesos migratorios en Estados Unidos, al igual que ya lo había hecho respecto a Inglaterra en torno a la relación entre trabajadores ingleses e irlandeses, apelando siempre a construir la solidaridad de clase por encima de los diferentes orígenes nacionales.

Asimismo, vemos un Marx emplazado a precisar más sus ideas y propuestas por muchos de sus seguidores en torno a los objetivos por los que ha de aspirar el movimiento obrero, si bien se muestra siempre reticente a dar recetas universales. Uno de los ejemplos mencionados por Musto es la respuesta que da a la pregunta del holandés Nieuwenhuis[2] sobre cuál es su idea de la transición al comunismo, limitándose a sostener que eso no se puede definir sin tener en cuenta “las condiciones históricas en las que a cada uno le toca actuar”.

Sin embargo, tuvo que ser más concreto ante peticiones como la del socialista Jules Guesde, en mayo de 1880, para que contribuyera al programa electoral de los trabajadores franceses. En su aportación consideraba, por ejemplo, que en su preámbulo debía aparecer con claridad que “la emancipación de la clase productiva es la de todos los seres humanos, sin distinción de sexo y raza”, y en los objetivos a alcanzar incluía dentro del bloque de reivindicaciones la “supresión de la deuda pública” y “la anulación de todos los contratos de privatización de la propiedad pública (bancos, ferrocarriles, minas, etcétera)”.

Sin duda, como lamentaba su amigo Engels, ese interés por nuevos campos de investigación distrajo a Marx de su labor destinada a completar El Capital, su obra magna. Pero es que, como recuerda Musto, para Marx “la ley última del ser humano” es “¡la lucha!”, y esa tarea no podía ser ajena a su preocupación por influir en la evolución del movimiento obrero en distintas partes del mundo, especialmente en “España, Rusia, Inglaterra y Estados Unidos”, como manifestó en una entrevista en diciembre de 1878. En ella, por cierto, insistía en que había que elaborar programas adaptados a las dificultades específicas de cada país, ya que “el único punto en común es la meta final”[3].

Con todo, es la cuestión del desarrollo del capitalismo y el futuro de la comuna rural en Rusia, en torno a la que mostraba interés desde hacía tiempo (hasta el punto de aprender la lengua rusa), la que le continuó preocupando en su última etapa[4]. Lo hizo siempre en diálogo con el populismo ruso y sus principales obras (entre ellas, la de Chernishevski, por quien manifestaría una creciente admiración[5]), así como mediante la correspondencia que mantuvo con diferentes miembros de esa corriente, especialmente con Vera Zasúlich. La pregunta que ella le hizo sobre el papel que podría tener la obshchina en el camino hacia el socialismo en Rusia le obligaría a buscar una respuesta suficientemente fundamentada, siendo buena prueba de ello los sucesivos borradores que dedicó a esa tarea hasta acabar de dar con la versión, más breve, definitiva.

Marx aborda ese debate, frente a quienes como Mijailovski interpretan que pretende establecer una “teoría filosófico-histórica” general, sosteniendo que su análisis del desarrollo capitalista en Europa Occidental no tiene por qué ser extrapolable a otras regiones del mundo. Es desde ese enfoque como asume la hipótesis de que en el caso de que se abriera un proceso revolucionario en Rusia, que fuera acompañado de otro en Europa, la obshchina podría constituir una base de la nueva sociedad socialista. Su prefacio, junto con Engels, a la edición rusa de 1882 del Manifiesto del Partido Comunista sintetizaría en cierto modo esa respuesta cuando ambos sostienen que “si la revolución rusa da la señal para una revolución proletaria en Occidente, de modo que ambas se complementen, la actual propiedad común de la tierra en Rusia podría servir de punto de partida a una evolución comunista”.

Esta hipótesis, como ya sabemos, no llegó a hacerse realidad, pero las reflexiones en torno a la misma sí permiten ver en el Marx tardío, como también comentábamos a propósito del libro antes mencionado de Kevin Anderson, su interés por la forma comuna en distintas sociedades no occidentales y su apuesta clara por una concepción multilineal de la historia, frente a la interpretación que ha perdurado en la ortodoxia dominante durante mucho tiempo, pero también entre muchos de sus críticos.

Con todo, y gracias a aportaciones como el muy documentado y riguroso trabajo de Manuel Corbera (La comuna rural rusa ¿Una vía campesina alternativa hacia el socialismo?, Sylone y viento sur), disponemos hoy de un mayor conocimiento de los orígenes y de la evolución de la obshchina o mir rusa. Corbera nos ofrece un análisis de sus fuerzas y sus debilidades, evitando tanto la mitificación como la demonización que sufrió, hasta que finalmente fuera eliminada definitivamente por Stalin en 1930 tras la colectivización forzosa del campo.

Más allá de esta controversia, el trabajo de Musto también ayuda a reconocer de nuevo la afinidad creciente que llegó a mantener Marx con el populismo ruso, no sólo en el plano teórico, sino incluso mostrando su solidaridad con la lucha de esta corriente contra el zarismo ruso. Una relación, por cierto, que, como reivindican en otra obra reciente Michael Löwy y Paul Guilibert (Marx Narodnik. Les populistes ruses, le communisme et l’avenir de la révolution), es una referencia a tener en cuenta para la necesaria reconsideración del papel de movimientos de defensa de la tierra, como los de las comunidades indígenas o los de organizaciones como el MST brasileño y Les soulévements de la terre en Francia, así como, ya desde una perspectiva histórica más general, de la forma-comuna en general, como lleva proponiendo Kristin Ross, en el marco de un proyecto ecosocialista, feminista y anticapitalista.

El 2 de diciembre de 1881 llegaría la muerte de la mujer que desde 1836 fue su compañera de vida, y al dolor por la soledad en la que se sentía Marx se uniría el empeoramiento progresivo de su salud. Fue ese motivo el que le llevó a su “último viaje” a Argel, en donde le llamó la atención el distinto tipo de relaciones sociales que observaba entre musulmanes, al mismo tiempo que denunciaba los violentos abusos de los occidentales, como lo hizo también frente a la invasión de Egipto por Gran Bretaña en 1882. Es en esa etapa cuando también manifiesta su interés por las cuestiones ambientales, en particular por los trabajos del socialista ucraniano Podolinski, quien le transmitiría su “intento de armonizar [el concepto de] plustrabajo con las actuales teorías físicas”. Un encuentro que no tendría continuidad y que para ecologistas como Martínez Alier, como recuerda Musto, fue “una ocasión fallida crucial en el diálogo entre marxismo y ecología”. Una cuestión, la de la ecología en Marx, que habría podido merecer más atención, pero que ya ha sido abordada en trabajos de otros autores, como Foster o Saïto, con puntos de vista diferentes. Fue entonces cuando también conoció el trabajo de Vasili Vorosilov, seguidor de la obra de Marx y  defensor de la tesis del “privilegio del atraso”, que sería luego comentada críticamente por Rosa Luxemburg.

A comienzos de 1883, la muerte de su hija Jenny a los 38 años precedería a la de Marx el 14 de marzo de ese mismo año. Ese día, escribió su gran amigo Engels, “la humanidad se ha visto privada de una mente, la mente más importante que tenía hoy en día”.

Concluye así un trabajo que, acompañado de una cronología y de las muy necesarias notas, es de fácil lectura y cumple bien con su propósito de despertar interés en los que podemos considerar aspectos más relevantes en la vida y la obra del Marx tardío.

Jaime Pastor es politólogo y miembro de la redacción de viento sur

[1]Descubrir la multidimensionalidad de Marx”, Jaime Pastor, viento sur, 21/05/2024,

[2]Sobre este antiguo pastor protestante, fundador de la Liga Socialdemócrata holandesa en 1878 y figura singular dentro de la Segunda Internacional que evolucionó luego hacia el anarco-comunismo me remito a mi artículo “El antimilitarismo en los orígenes del movimiento obrero. Domela Nieuwenhuis”, Archipiélago, 7, 1990.

[3] “Entrevista a Karl Marx”, en Gustave Tridon (ed.), Espiando a Marx, El Viejo Topo, 2006, pp. 75-87.

[4] Ya en la obra coordinada por Teodor Shanin pudimos leer una buena antología: El Marx tardío y la vía rusa. Marx y la periferia del capitalismo, Editorial Revolución, 1990.

[5] Algo que subrayó también Francisco Fernández Buey en Marx (sin ismos), El Viejo Topo, 1998, pp. 220-221.

Fuente: Viento Sur 

martes, 16 de junio de 2026

"CONTRAPUNTO DIALÉCTICO A LA MENTE", OBRA DEL COMPOSITOR COMUNISTA LUIGI NONO CONTRA LA DISCRIMINACIÓN RACIAL Y LA REPRESIÓN DEL GOBIERNO DE EE.UU.

"Contrapunto dialéctico a la mente", para cinta magnética (1968), de Luigi Nono

"Contrapunto dialéctico a la mente" fue un encargo del Prix Italia, un concurso internacional promovido por la RAI, que en febrero de 1968 invitó a Luigi Nono a componer una obra radiofónica. La pieza fue excluida del concurso del Prix Italia debido a su contenido abiertamente político. Estrenada públicamente el 27 de diciembre de 1968 en Palermo, fue utilizada en 1972 para Intolleranza, una coreografía de Giuseppe Urbani, en referencia a su anterior obra, Intolleranza 1960, escrita en 1961.  

 «Contrapunto dialéctico a la mente» es una apasionada denuncia de la política del gobierno estadounidense, en la que Nono arremete contra la discriminación racial y la represión de la disidencia. La composición comienza con una evocación del asesinato de Malcolm X y concluye con el texto de un llamamiento de una organización de mujeres afroamericanas contra la guerra de Vietnam. La pieza se caracteriza por la inclusión de un texto poético del autor experimental Nanni Balestrini. Demuestra cierta afinidad con la poética de la neo-vanguardia italiana, en parte debido a su parodia de composiciones anteriores. La crudeza e irreductibilidad del manifiesto político se combinan con el absurdo del juego verbal, el lirismo con la vida cotidiana, la interioridad individual con el vitalismo de las masas, como suele ocurrir en las obras de Luigi Nono.

La pieza utiliza textos de diferentes autores que abarcan distintos temas. Il diletto delitto moderno es una evocación del asesinato de Malcolm X, el activista negro por los derechos civiles, un poema de la afroamericana Sonia Sanchez que se recita, canta, grita e incluso susurra. Mascherata dei vecchietti , Interludio dei venditori di soffio e I cervellini cantano un madrigale se basan en textos experimentales de Nanni Balestrini, todos ellos compuestos por veinticinco líneas de cuatro hebras entrelazadas. Finalmente, la cuarta sección utiliza un texto irónico extraído de un panfleto que se opone a la guerra de Vietnam, escrito por Enraged Women of the Progressive Labor Party in Harlem

La técnica compositiva empleada por Nono para esta obra implicó una manipulación sonora minuciosa y detallada. Gorodecki la describió como una exploración de «la naturaleza acústica del sonido, así como de las amplias posibilidades que ofrecen los filtros, las bandas sonoras microinterválicas y las técnicas de edición de cinta de superposición, solapamiento, intercalación y collage». Atribuyó esta técnica a la insatisfacción de Nono con las estructuras del establishment musical, el público y la sala de conciertos.

Nono dedicó esta pieza a Douglas Bravo, líder del Frente de Liberación Nacional de Venezuela. 

sábado, 9 de mayo de 2026

"EL SOL SALE TODAVÍA", PELÍCULA DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE LOS PARTISANOS DE ITALIA, DIRIGIDA POR ALDO VERGANO

Título original Il sole sorge ancora
Año 1946
Duración 93 min.
País Italia 
Dirección Aldo Vergano
Guion Guido Aristarco, Giuseppe de Santis, Carlo Lizzani, Aldo Vergano, Vittorio Cottafavi. Historia: Giuseppe Gorgerino 
Reparto Vittorio Duse Carlo Lizzani Lea Padovani Elli Parvo Gillo Pontecorvo Checco Rissone Massimo Serato 
Música Giuseppe Rosati
Fotografía Aldo Tonti
 
Fundada por partisanos y miembros activos de la Resistencia Italiana contra el régimen fascista, la ANPI (Associazione Nazionale Partigiani d'Italia), fue fundada en Roma, en 1944, cuando todavía la II Guerra Mundial cundía en el norte de Italia. En 1945, se constituyó como fundación benéfica, gestionada por un concejo que reunía a las diversas brigadas que lucharon en defensa del pueblo (la Brigada Garibaldi, la Società Mazzini, Giustizia e Libertá, La Brigada Matteotti, además de otros grupos independientes y partisanos católicos). Todavía hoy, la ANPI subsiste conformada por miembros antifascistas de diversas naciones, además de Italia. Entre sus objetivos: “Preservar el papel histórico de la guerra partisana mediante la investigación y la recopilación de testimonios personales. Sus metas son la defensa continua contra el revisionismo histórico, y el apoyo ideal y ético a los altos valores de la libertad y la democracia, expresados en la Constitución de 1948, que recogió los ideales de la resistencia italiana”.

Entre la gente del cine que han sido miembros de la ANPI, podemos mencionar a: Marco Bellocchio, Liliana Cavani, Mario Monicelli, Giuliano Montaldo, Paolo Sorrentino, Dario Fo, Franca Rame, Monica Guerritore, Claudia Mori, Michele Placido y otros.

Sabedores, por tanto, de la importancia del cine en la formación de masas, la ANPI produjo dos películas que dejaron huella como ejemplo de la unión en la lucha antifascista que se llevó a cabo durante la guerra, al tiempo que rinden homenaje a los caídos en combate. La primera fue, <<EL SOL SALE TODAVÍA>>, a la que luego seguiría, “Caccia Tragica” (1947), dirigida por Giuseppe de Santis.

Partiendo de un guion escrito por, Guido Aristarco, Giuseppe de Santis, Carlo Lizzani y el encargado de la dirección, Aldo Vergano, la película cuenta también con apariciones de los tres últimos como actores, y al también director, Gillo Pontecorvo, podemos verlo interpretando al combatiente, Pietro.

En 1943, tras informar al pueblo que, el mariscal Bergoglio, los ha traicionado entregando el territorio a los alemanes, un grupo de exsoldados que han regresado a sus hogares tras la capitulación de Italia, se dispone a enfrentarlos de nuevo… y en el proceso, el exsoldado Cesare, se debate entre la seductora aristócrata, Matilde, casada con un hombre adinerado que mantiene ciertos negocios con los fascistas; y Laura, una atractiva costurera comprometida con la causa y quien lo ama sinceramente.

Enmarcada en el estilo neorrealista, la película contiene una historia “cotidiana” que transcurre entre 1943 y 1945, pero, a medida que avanza va tomando fuerza… y pronto asistiremos a ciertos momentos de alto dramatismo en los que se expone el sacrificio, la toma de conciencia, la camaradería… y el compromiso de todo un pueblo para defender su libertad.

El título, EL SOL SALE TODAVÍA, fue extraído de una frase que dice el ferroviario a un aliado: “Cuando la radio pase el mensaje, ‘Il sole sorge ancora’, estaremos listos".

Complementan el reparto: Vittorio Duse (Cesare); Massimo Serato (Mayor Heinrich); Elli Parvo (Matilde); y Lea Padovani, como Laura. 
 
Fuente: Filmaffinity 
 
VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:
 

lunes, 13 de abril de 2026

LA UNIVERSIDAD DE VALENCIA PUBLICA "ANTONIO GRAMSCI. ESCRITOS SOBRE ARTE"

Antonio Gramsci. Escritos sobre arte
Antonio Gramsci
Juan J. Gómez Gutiérrez, ed.
Traducción: Alejandro Sánchez Berrocal 
ISBN: 978-84-1118-666-7 
Año ed.: 2025 
Páginas: 414 
Publicaciones de la Universidad de Valencia

Cada persona que intenta comprender el mundo actual puede encontrar en Antonio Gramsci reflexiones útiles y adaptables a su propio tiempo y a sus circunstancias; sin embargo, para quien se adentra en su estudio –en especial en cuestiones de arte y literatura–, sus artículos periodísticos y los ‘Cuadernos de la cárcel’, que conforman el núcleo de su obra, redactados sin recursos de investigación y concebidos desde una perspectiva marxista más que como una teoría sistemática, pueden parecer un conjunto laberíntico de ideas sobre la relación entre los artistas, la historia y la sociedad que requiere contextualización. Esta edición de los textos de Gramsci sobre arte busca facilitar esa tarea, al combinar una interpretación situada en el marco del marxismo y la filosofía italiana del siglo XX con una amplia panorámica de los principales temas tratados por el autor y una cuidada y erudita traducción.

Antonio Gramsci (1891-1937), intelectual y político italiano, fue una de las figuras centrales del marxismo del siglo XX. Nacido en Cerdeña y formado como lingüista en Turín, desde 1919 desarrolló una intensa actividad crítica sobre literatura y arte en el semanario ‘L’Ordine Nuovo’. Arrestado por el régimen fascista en 1926, pasó más de diez años en prisión, donde escribió treinta y tres ‘Cuadernos de la cárcel’ con reflexiones sobre filosofía, historia, arte y política. Estos textos influyeron de forma decisiva en la teoría crítica y los estudios culturales contemporáneos y han convertido a Gramsci en un pensador de referencia para la izquierda internacional. Murió en Roma poco después de recuperar la libertad. 

DESCARGAR ÍNDICE Y PRESENTACIÓN DE LA OBRA: https://puv.uv.es/documents/get/document/id/7658/antoniogramsciescritossobrearte_capitulodemuestra.pdf 

domingo, 15 de marzo de 2026

"MONUMENTO AL PARTISANO", DE MAZZACURATI Y LUSIGNOLI, EN PARMA

 
Monumento al Partisano
Marino Mazzacurati, Guglielmo Lusignoli 
1954 - 1956
Piedra sarnico, ladrillo y bronce. 
Plaza de la Paz  Parma

El Monumento al Partisano es un monumento dedicado a la lucha partisana, ubicado en Parma, en Piazzale della Pace . Es obra del escultor Marino Mazzacurati y del arquitecto Guglielmo Lusignoli.

El monumento representa a un partisano armado con una ametralladora Sten, sobre una gran roca de piedra de Sarnico; a sus pies hay otro partisano muerto apoyado contra una pared.

La propuesta de construcción en Parma de un monumento dedicado a la lucha contra el nazismo fue presentada por asociaciones partisanas en abril de 1951. El comité promotor estaba presidido por Piero Campanini (último presidente del CLN provincial ), y se unieron las más altas autoridades de la República: el jefe de Estado Luigi Einaudi, el presidente del Senado Enrico De Nicola, el presidente de la Cámara Giovanni Gronchi y el presidente del Consejo de Ministros Alcide De Gasperi.

Entre los promotores del proyecto estaban el alcalde de Parma, Giacomo Ferrari (ex partisano con el nombre de batalla “Arta”, único comandante de las formaciones partisanas de Parma) y el presidente de la administración provincial, Primo Savani, también ex partisano y líder de la lucha de liberación.

Para financiar la obra se convocó una suscripción popular entre los ciudadanos y municipios de la provincia, mientras que el sitio para la construcción del monumento se identificó desde el principio en la zona frente al Palacio de la Pilotta (entonces Piazza Marconi), donde anteriormente había una estatua dedicada al rey Vittorio Emanuele II que luego fue destruida en la noche del 5 de julio de 1946 con una carga de TNT , poco más de un mes después del referéndum que había sancionado el nacimiento de la República Italiana .

Se convocó entonces un concurso para la construcción del monumento, en el que se presentaron 49 propuestas, que fueron examinadas por una comisión compuesta por representantes del mundo cultural e instituciones locales. El jurado eligió como ganador el proyecto del escultor Marino Mazzacurati y el arquitecto Guglielmo Lusignoli, considerado el único que "reunía las cualidades necesarias para ser ejecutado en una zona céntrica de una ciudad con una gran tradición artística como Parma" .

El monumento fue inaugurado el 30 de junio de 1956 con una ceremonia a la que asistieron el presidente de la República Giovanni Gronchi, el obispo de Parma Evasio Colli, otras autoridades estatales, instituciones municipales y provinciales, unidades desplegadas de las fuerzas armadas, las banderas de los municipios decorados para la Resistencia y decenas de miles de persona

En 1961, el monumento fue víctima de un atentado en el que explotó una bomba de relojería que dañó la estatua del partisano moribundo, situada al pie de la piedra de Sarnico. La estatua, que no pudo repararse, fue posteriormente refundida a partir del molde original por el propio Mazzacurati y el 25 de abril de 1963, con motivo de las celebraciones del decimoctavo aniversario de la liberación, fue reinaugurada oficialmente.

En 1966 la obra ganó el premio nacional de escultura de la Accademia di San Luca .

En octubre de 1968, pocos días antes del cincuentenario de la victoria en la Primera Guerra Mundial, la estatua situada en la base se trasladó al cementerio de Villetta, en el pasaje que conecta la galería norte con el campo norte, donde se encuentran los partisanos caídos. Simultáneamente, se colocó una copia de la estatua original al pie del monumento.

lunes, 15 de diciembre de 2025

MONUMENTO A LOS CAÍDOS DE LA LUCHA PARTISANA Y PIAZZA DELLA LOGGIA, EN BRESCIA

 

El Monumento a los Caídos de la Lucha Partisana y las Víctimas de la Piazza della Loggia es una parcela arquitectónica triangular ubicada en la zona arbolada del propio cementerio de Brescia. El espacio triangular encierra el área sacra y conmemorativa, mientras que los bloques de pared de los dos lados cortos contienen las escaleras de acceso al cifra-osario. La pared del lado largo se interrumpe en el medio por una abertura alta y estrecha de acceso a la valla que se extiende lateralmente en dos aberturas horizontales largas y bajas. Incluso los dos bloques de pared más cortos no se unen a la cumbre sino que dejan una hendidura vertical, reflejada con respecto a la abertura de acceso, haciendo visible el osario del cementerio desde el interior del espacio triangular y, por otro lado, permitiendo a quienes pasan sin entrar en él ver el interior del recinto. El volumen del recinto ocupa el sistema de ejes ortogonales que se encuentra en la base del diseño del cementerio. El sistema de este artefacto se aborda varias veces en la obra de Gardella, tanto para la forma, un cuadrado girado 45 °, como para el diseño interno (proyecto del Teatro di Vicenza, Oficinas de Alfa Romeo). El monumento, ejemplar tanto desde el punto de vista de la articulación espacial como del valor simbólico muy alto, lamentablemente se encuentra en un mal estado de mantenimiento.

El monumento está situado en el cementerio de Vantiniano, el más importante de Brescia, construido por el arquitecto Rodolfo Vantini  en1815. Pocos años después del ataque a la Piazza della Loggia, que tuvo lugar en mayo de 1974, Ignazio Gardella se encargó del proyecto de un monumento dentro del cementerio, que idealmente reunió la memoria de las víctimas de la masacre y los caídos de la lucha partisana durante la Segunda Guerra Mundial.

Dirección : Via Milano 17 - Cimitero Vantiniano, Brescia  











sábado, 13 de diciembre de 2025

"PIAZZA FONTANA: LA CONSPIRACIÓN ITALIANA", PELÍCULA SOBRE LA MASACRE DE PIAZZA FONTANA EN SU 56 ANIVERSARIO

Título original: Romanzo di una strage (Piazza Fontana: The Italian Conspiracy)

Año: 2012
Duración:  129 min.
País:  Italia
Dirección: Marco Tullio Giordana
Guion:  Marco Tullio Giordana, Sandro Petraglia, Stefano Rulli. Libro: Paolo Cucchiarelli
Reparto: Valerio Mastandrea, Pierfrancesco Favino, Michela Cescon, Laura Chiatti, Fabrizio Gifuni, Luigi Lo Cascio, Giorgio Colangeli, Omero Antonutti, Thomas Trabacchi y Giorgio Tirabassi
Música: Franco Piersanti
Fotografía: Roberto Forza
Sinopsis: Crónica sobre la llamada "masacre de Piazza Fontana", en la que unas bombas estallaron el 12 de diciembre de 1969 en un banco nacional de Milán.
 
Excelente thriller político en la línea de la mejor tradición italiana, esta película de Tullio Giordana (autor de la soberbia "La mejor juventud", en mi opinión una de las más hermosas películas de la pasada década) aborda la investigación de un trágico suceso -la explosión de una bomba en un banco de Milán en 1969, causante de una gran matanza-, que inauguraría todo un período histórico marcado por la violencia, las operaciones de "bandera falsa", y el protagonismo más o menos oculto de las "cloacas del estado", etapa que hoy conocemos como "los años de plomo" (entre 1969 y 1987 murieron violentamente en Italia 491 civiles, y más de 1000 resultaron heridos o mutilados).

El filme, tras una introducción breve en la que se plantean las tensiones latentes en la Primera República Italiana (país clave durante la Guerra Fría y en el que el comunismo tenía una fuerte influencia social de la mano del PCI), muestra los preparativos de la tragedia y su ejecución, para después centrarse en la investigación -o más bien investigaciones- que diversas personas e instituciones emprendieron, bien para esclarecer la verdad, bien para ocultarla. Así, aunque la figura del Comisario Calabressi es la que adopta un mayor protagonismo, la perspectiva de la película es mucho más amplia, incluyendo en ella a jueces, periodistas, servicios secretos y políticos. De ahí la estructura elíptica, dividida en capítulos, que multiplica y enriquece los puntos de vista, de modo que el espectador va recibiendo cada vez mayor información; al final, el conjunto de dichas perspectivas, con sus posibilidades, callejones sin salida, certezas y sugerencias, es lo más parecido a la verdad histórica.

El guión es complejo porque los hechos también lo son, y otorga una total primacía al esclarecimiento de los mismos por encima del desarrollo dramático de los personajes, aunque son tres los más significados: el ya mencionado Calabressi, un comisario que perseguirá la verdad hasta las últimas consecuencias; el anarquista Pinelli, que defenderá su verdad también hasta las últimas consecuencias (que me recordaron a las de Julián Grimau, aquí en España); y por último Aldo Moro, futuro Primer Ministro, cuyas verdades le conducirán también a las últimas consecuencias, en la película no mostradas, pero por todos conocidas. En cierto modo, todos ellos encarnan la honestidad, contrastando fuertemente con un entorno en el que priman la doblez y el ocultamiento interesado, cuando no culpable.

Debo advertir que la película se disfruta en cualquier caso, pero que resulta soberbia si se conoce la historia de la Primera República Italiana (1946-1992), y más concretamente la trastienda histórica de la misma, en la que la influencia estadounidense, ejercida a través de la OTAN y su brazo armado secreto, Gladio, operaron ampliamente con el fin de desactivar al PCI. Aunque el nombre no se explicita a lo largo del filme, gran parte de los personajes de ultraderecha que aparecen -el príncipe Borghese o Steffano Delle Chiae, quien por cierto se refugió en la España franquista- formaron parte de la estrategia de la tensión encabezada por la mencionada Gladio (ejércitos irregulares secretos financiados por la OTAN), con ayuda de la Logia P2 ("Propaganda Due") de Licio Gelli y del SISMI (servicios de información para la seguridad militar).

Película ágil, con una puesta en escena excelente que recuerda las mejores obras de Rosi o Costa-Gavras, y unas interpretaciones intachables, merece toda la atención que las sagaces distribuidoras hispanas le han negado.
 
Fuente; Filmaffinity 
 
VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:
 
 

martes, 4 de noviembre de 2025

NÓRDICA PUBLICA "PETRÓLEO", DE PIER PAOLO PASOLINI, EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU ASESINATO

Petróleo
Pier Paolo Pasolini
Traducido por: Cuevas, Miguel Ángel
ISBN: 979-13-87563-99-8
Tamaño: 140 x 220 mm. 
Páginas: 740 
Editorial: Nórdica Libros
Fecha de publicación: 06/10/2025
 
Según todos los indicios, Pier Paolo Pasolini empezó a trabajar en esta novela en enero de 1967, y se dedicó a ella, con creciente actividad, hasta el momento mismo de su asesinato. Sus declaraciones no dejaban duda respecto a la importancia que atribuía al libro: «Lo que he hecho desde que nací no es nada en comparación con la obra gigantesca que estoy llevando a cabo», decía en diciembre de 1974, y en enero de 1975 precisaba: «Contiene todo lo que sé, será mi última obra».

En la concepción de Pasolini, Petróleo debía presentarse como «la edición crítica de un texto inédito». Este libro inacabado y fragmentario ha hallado singular y trágico acomodo en las circunstancias que han rodeado su labor de edición que se han llevado a cabo durante varias décadas, siendo este volumen monumental la edición definitiva de la gran obra de Pasolini.

 

lunes, 3 de noviembre de 2025

ENTREVISTA DE JUAN CARLOS DE BRASI A PASOLINI, EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

 Pier Paolo Pasolini en el rodaje de "Mamma Roma" 1962

Pasolini: Toda mi obra es una nostalgia. Una entrevista de Juan Carlos De Brasi 

Conocí a Pasolini durante una reunión de prensa en el Hotel Hermitage, de Mar del Plata. Se celebraba el X Festival Internacional de Cine. En esa ocasión presentaba Medea. Ante la frivolidad y deformación de los acercamientos a su obra, Pasolini me dijo: "hablemos caminando, sin máscaras, esos reporteros cinematográficos aman demasiado la cosmética". Su rostro guardaba los interrogantes de mil polémicas y de un número mayor, aún, de malentendidos. Sus ademanes envolvían el diálogo trazando a la vez un Imite infranqueable. El interlocutor sabía así, desde el principio, que iba a ser tratado como un miembro más de los tantos tribunales anónimos que lo habían condenado en un pre-juicio antes de comprenderlo.

Cuando lo reencontré cerca de Bolonia ya los gestos dormían en un lenguaje más calmo, replegados -como gustaba decir- en esa "nostalgia del tiempo pasado", constantemente sobrepasado en los futuros posibles que plantea su obra; particular realización del pesimista teórico y optimista práctico que era Pasolini.

Las conversaciones (realizadas en 1970 y 1974) están orientadas sobre dos ejes de interés. El primero se refiere a la situación fílmico-ideológica de Pasolini y la notoria influencia del psicoanálisis en su producción. El segundo apunta a la posibilidad del cine como lengua.

Una parte de las mismas fue publicada en la revista ARTINF, Buenos Aires, mayo de 1971, pero, de manera conjunta, permanecieron inéditas hasta ahora.

La manera temática y condensada en que las he agrupado pretenden ofrecer lo nodal de la reflexión pasoliniana. He dejado fuera de ellas los racconti sobre su vida, las penurias e incomprensiones sufridas, porque pertenecen al núcleo de decisiones íntimas de Pasolini.

- En toda tu obra introduces una distinción teológica entre el bien y el mal. que encierra, a la vez, una distinción mística y que junto a los misterios comunes a varias de tus obras daría, posiblemente, un sentido oscurantista a tu producción cinematográfica. En una palabra: con esa diferencia no adulteras tu sentido creativo; sentido que tratarías de justificar posteriormente?

- A esta pregunta respondo afirmativamente: en mi elección entre uno y otro mundo, el del bien y el del mal, entre un mundo campesino, arcaico, irracional, religioso y un mundo moderno, prefiero el primero. He dicho a menudo que en mi elección existe una cierta toma de partido, una cierta patología. En mí nació durante la infancia una resistencia hacia la burguesía y sus formas ideológicas. Esa situación es maniquea, teológica -como tú decías-, pero no temo aquello de místico que puede haber en ésto. Aunque es un misticismo relativo, por que la cosa sería puramente mística si yo no fuera consciente de ella, pero soy bien conciente de todas sus consecuencias.

- Eso implica que darías cuenta, estrictamente, de la problemática religiosa que atraviesa toda tu obra?

-Sí, pero a medias, porque mi creación está preñada de un misticismo inconsciente que se gestó en la infancia. Sin embargo, también en verdad que he leído a Marx y mi condena de la burguesía se ha vuelto racional, lúcida. Prácticamente yo trabajo sobre dos planos: uno implica una condena irracional o mística -para llamarla así contigo-, y el otro comporta la oposición racional, la crítica reflexiva; aunque los dos planos, en realidad, se encuentran mezclados. Como todas las ideologías personales se trata de un compuesto, de un alterum ideológico. De ambos planos nace mi concepción personal.

- Tu obra considerada como totalidad es, entonces, una reacción contra el mundo capitalista?

- No, toda mi obra es una nostalgia, nostalgia del tiempo pasado. '

- Pero, supongo, que los posibles receptores de tus obras se encuentran entre los intelectuales, y éstos tienen una irracionalidad vigente que no es propiamente la del tiempo pasado. ¿No crees que te equivocaste de destinatario?

- La irracionalidad se da en todos. Por ejemplo en Medea, Jasón es el héroe del mundo moderno, pero Jasón tiene una relación con el centauro que es la clave del film. Jasón cuando era niño veía el centauro de modo irracional, como a un mito: mitad caballo, mitad hombre. Pero a medida que crecía, el centauro se volvía un filósofo racionalista laico, un hombre normal. Y así lo ve Jasón. El film posee un carácter netamente antidialéctico, pese a ser yo dialéctico marxista y hegeliano. El film es sólo problemático, porque a través de la filosofía dialéctica las contradicciones se resuelven. La tesis sería el centauro-caballo; la antítesis sería el centauro normal y debería existir una síntesis que resuelva la oposición. Pero en mi film no existe tal síntesis. Las contradicciones quedan sin resol verse.

- Tú no crees que la dialéctica en las formulaciones hegelianas, en el historicismo alemán e italiano, etc., entraña una concepción del conformismo ya que los antagonismos se resuelven dentro del mismo sistema en que se plantean?

- Te diría que sí, y es más conformista en cuanto más racionalista..

- Pero tu aserción no se aplicaría a una dialéctica extraída del discurso marxista - y no sólo de Marx -, pues esa síntesis de la que hablábamos se resuelve fuera del proceso en que se dan esas contradicciones determinadas. Pienso que la dialéctica en la concepción marxista comprende sólo dos referentes en oposición, y se encuentra muy alejada de la resolución ideal que propone la de neto corte hegeliano y post-hegeliano.

- Es cierto, muy cierto, pero nos llevaría muchos día s elucidar a fondo esa cuestión. Sólo puedo decirte, por ahora, que la dialéctica a que me refiero se basa en una gran ilusión, que es la ilusión, por otra parte, de la civilización capitalista del ochocientos y del novecientos. Es una ilusión descarnada, la calavera de la ilusión racionalista.

- Volviendo al asunto anterior y para acabarlo, quería reformulártelo así: La separación entre tesis y antítesis - sean hegelianas o no- teoría y práctica y otras dualidades, no implican un mundo conformista que yo denomino teológico? Sabes por qué te pregunto esto, porque opino que la idea absoluta hegeliana, la diosificación de la naturaleza o lo que se quiera, son concepciones monistas, teo-teleológicas y religiosas.

-Sí, sí, justamente mi polémica contra el mundo burgués se funda en ésto: en el hecho de que el racionalismo y todos sus efectos laicistas se han convertido en una religión.

- ¿Entonces tú propondrías constantes rupturas y enfrentamientos, nunca cierres?

- Así es. Jamás propongo so luciones acaba das, sino puras aperturas.

- Apartándonos de las cuestiones previas que tus respuestas ya agotaron, ¿se podría decir que en tus films no hablas tanto de cine como de mitología? o sea: más que cineasta serías, en sentido estricto, un mitólogo?

-Sí. En sentido etimológico, evidentemente, sí.

- El camino que va desde Accattone y Mamma Roma hasta Pajaritos y pajarracos, El evangelio..., Chiquero, Medea, El Decamerón, etc., ¿qué repercusión tuvo en Italia y cómo respondieron a esas especies de líneas de realización los diferentes grupos de intelectuales y cineastas?

-Sobre asuntos de grupos sé poca cosa. En este momento los grupos dominantes son los que pertenecen a la izquierda estudiantil y a los movimientos de extrema izquierda, que tienen planteos muy distintos a los míos y que yo comprendo sólo en parte. Los de mi edad viven preocupados con sus historias personales. En cuanto a la mía hay un film que divide por la mitad mi obra, es Pajaritos y pajarracos. Después de esta película hice otro tipo de film, que seguían las sugerencias de Gramsci de hacer obras nacionales y populares.

- ¿Era esa la idea directriz del Evangelio y El decamerón, como lo declaraste en Revue du Cinema si no recuerdo mal, donde la única variación respecto de las obras anteriores era que el sexo había tomado el lugar de Cristo?

- Exacto. En ese tiempo yo participaba de la ilusión de que el destinatario ideal de estas obras fuese el mismo pueblo. Pero Italia en los últimos años cambió mucho. El pueblo del que hablaba Grarnsci se convirtió en una ilusión. Comenzó también a imperar en Italia la cultura de masas y el consumo masivo. Por lo tanto, hacer películas fáciles míticoépicas, como Accattone, El evangelio o El decamerón, podría prestarse a un equívoco y convertirse enseguida en producto de consumo masivo. Entonces hubo en mí una especie de reacción hacia lo masivo. Por eso jamás podré volver a realizar films como La ricota, Mamma Roma. Edipo rey. etc., porque estos productos caerían en el consumo masivo que yo detesto. Así que instintivamente comencé a hacer otro tipo de films que, en lugar de ser mítico-épicos son de carácter problemático, más difíciles y menos comprensibles. Tú debes comprender que la clase dominada en el sentido clásico de la palabra, como la entendía Gramsci, ya no existe más. Los consumidores de films son las masas y éstas no son el pueblo sino la pequeña burguesía, la gran burguesía, etc. Así que cuando menos claro y más difícil soy, más me opongo a la cultura masi va y masificada, que es la verdadera tiranía, el verdadero fascismo de hoy.

- Haciendo una digresión te quería preguntar algo acerca de un aspecto sobre el que conversamos largamente cuando no está en cuestión el grabador y que tú eludes sistemáticamente cuando aparece. ¿Cómo juega en tu obra la reflexión psicoanalítica?

- De una manera capital, aunque siempre redefinida en una dimensión poética. Recuerda que siempre afirmé que en mi elección temática, formal, plástica, etc., se pone en marcha una cierta patología, la cual impregna a los protagonistas de mis films. La influencia de distintas obras de Freud es notoria en mis películas. Creo que los psicoanalistas podrían sacar bastante material del análisis de mis posturas.

-Sí, algunos intentos creo verlos claros. La disolución del yo burgués considerado como unidad coherente; el film como un sueño donde un deseo se realiza de cierta manera; el narcisismo de muchos personajes que cargan toda la fuerza sobre su propio yo rompiendo abruptamente con lo exterior; la sublimación de las pulsiones sexuales en función de éxtasis místicos, órficos, donde todo lo salvaje queda transformado en delicia y quietud. También lo contrario, ese ello que ataca en caliente, quiebra las uniones, produce furores incontenibles y apresa al yo en su falta de límites, en sus perversiones. Otras sugerencias las percibo en la melancolía abisal por ese mundo-objeto perdido, en el goce masoquista, en la irrupción de lo cotidiano como siniestro, etc. ¿Pero tú manejas con cierta racionalidad esos intentos?

-Como tú delineaste adecuadamente en esa secuencia, los distintos núcleos de la problemática freudiana van apareciendo a lo largo de toda mi obra, por momentos la iluminan y por momentos la oscurecen, pero siempre se encuentran presentes, insistiendo a lo largo de todas mis propuestas. El fracaso del yo racionalista unitario es, considerado desde otro ángulo, la patología característica del protagonista narcisista, que ha volcado todo lo que podía dar a los demás sobre sí mismo...

- ¿Como un capitalista de las pulsiones, a las que acapara como si fueran dinero?

- Exacto. Y todavía mucho más, porque lo que acumula tiene otra modalidad, la frontera donde una forma de vida se torna patológica.

- ¿Donde el trámite final de la acumulación se da acumulación de enfermedad?

- Sí, sí, ya tal grado que hacen saltar a los personajes por el aire, los liquida como seres humanos. Esa aniquilación se va aplicando progresivamente a mi obra, ya que todo lo que uno hace o dice está teñido por ella. Lo que vengo diciendo queda claro en esa furia disolvente que ataca sin piedad, corroe, domina y flagela la totalidad de lo que produje últimamente y donde una mirada ingenua sólo querrá ver pornografía, furor orgiástico.

- ¿Entonces la comprensión de ese proceso lleva a la autodestrucción conciente y progresiva de tu producción cinematográfica?

- Indefectiblemente. Vuelvo a reafirmártelo: mi obra es un ser para la muerte y esa muerte no es más que la terminación de mi nostalgia o de mi melancolía abisal, como dirías tú. Retornando a lo que me preguntabas anteriormente te aseguro que los grandes temas freudianos rondan mis films. Y, concretamente, los temas que atraviesan La Interpretación de los Sueños. Psicología de las Masas y Análisis del Yo, El Malestar en la Cultura, algunos escritos metapsicológicos...

- También noto la marca de los escritos sobre narcisismo, de Totem y Tabú, El Yo y el Ello…

- De una parte de Totem y Tabú, en la cual la nostalgia se vuelve infancia superada y donde el animismo y la omnipotencia de todo lo que deseamos adquiere la fuerza de una realidad idílica, equilibrada y poliforme, dejando que la magia: rompa las explicaciones racionalistas de causa efecto para convertirse en relaciones de aspiraciones y energías positivas, negativas, dispersivas, multicolores. Debo aclararte que no se trata de retornar a ningún estado paradisíaco sino más bien de lograr que las luchas profundas se tornen choques manifiestos.

- ¿Se trataría de hacer poéticamente explicita la guerra sorda entre ese yo legal, conformista - es decir, conforme a sus propias pautas- y el mundo de los impulsos, bloqueado constantemente?

- Eso, eso precisamente es lo que trato de objetivar en todas mis películas. Y ese es justamente uno de los ejes centrales por ejemplo de Teorema. Chiquero o de los proyectos para Los 120 Días de Sodoma y la Orestiada Africana.

-A propósito de Teorema y otras realizaciones, tus films provocan o rompen una serie de resistencias?

- Mis películas tienen una suerte muy curiosa y particular. Por un lado la burguesía me odia profundamente y por otro consumen mis films. Teorema, por ejemplo, tuvo dos procesos y creó una reacción tremenda pero, simultáneamente, tuvo un gran éxito comercial.

- ¿No será, acaso, que el espectador lo que recibe en bloque de Teorema a través de ese ángel misterioso revelador de esencias individuales, es un mensaje de los diversos modos de represión sexual que dominan a la burguesía típica, la cual por su misma situación se identifica con el drama de los protagonistas?

-Claro, eso es lo que se desprende de mi posición ambigua, equívoca. Teorema ha sido interpretada y con sumida exactamente por lo que no es. Por eso es que hay una desesperada e inútil tendencia de mi parte a oponerme a este consumo, porque es fatal que el consumo se produzca de cualquier manera. Sin embargo, con la dificultad de mis films me resisto a la prepotencia de la cultura masiva, y agregaría algo. Para oponerme a esa prepotencia devastadora he comenzado yo mismo a herir de muerte mi propia producción, a destruirla antes que e! mercado la pulverice. Desde ya te aclaro que mi burla a esa comercialización bastarda la confundirán con mi decadencia personal, autoral o con pornografía barata. Verán lo que quieran ver pero, sobre todo, verán ese ser para la muerte -como diría Heidegger- que es la sociedad de consumo y todos los monstruos devoradores que engendra.

- Deseaba saber, en relación a lo que venimos hablando, si en tus films perviven algunos de los dilemas del que fue guionista de Las noches de Cabiria, El bello Antonio, La larga noche del 43 y otras.

-Sólo quedan algunos vestigios que, al estar refundidos con los problemas que personalmente me preocupan, han terminado, realmente, por desaparecer. Lo que pude plantearme en el trabajo con Fellini, Vancini, Soldati o Bolognini ya se ha transformado radicalmente. Esto y más obsedido por los problemas de los que te estaba hablando hace un momento y por la aventura de! cine como lengua sui generis.

- Las preguntas anteriores se referían básicamente a tu posición y al contenido de tus films. Ahora querría saber si la poesía que propones en tus películas se ajusta más a la distinción lírica entre prosa y poesía o si concibes la función poética como selección combinatoria, según la propondría, por ejemplo, Roman Jakobson-

- Ya que citas a Jakobson te diré que estoy de acuerdo con él. Concibo la poesía como metalenguaje. Cada lenguaje poético es un metalenguaje -lo sepa el autor o no- porque cada lenguaje poético es una reflexión sobre la lengua.

- ¿De esa propuesta saldría tu idea de que el cine llamado revolucionario es una ilusión costumbrista, ya que todo lenguaje fílmico es una forma siempre mediata y nunca se realiza inmediatamente como desearían los que apoyan al cine?

-El film, según mi posición, sea de prosa o de poesía es siempre un film de autor; porque aún en el cine de prosa se estaría tratando de una prosa autoral. En este sentido la película puede ser una expresión siempre mediada, pero puede ser también inmediata. Tomemos la literatura como ilustración. Yo puedo escribir una prosa o poesía de alto nivel o una de bajo nivel que cumpla con un cometido inmediato. Si quiero escribir un manifiesto político debo escribir con el lenguaje de un manifiesto y no con el de una construcción poética de alto nivel estilístico. Pienso, entonces, que el cine se puede dividir en muchas clases. El último y gran descubrimiento es que el cine se subdivide en infinitos géneros y lenguajes. Yo he descubierto una diferencia y traté de determinarla: es la que se da entre cine de prosa y cine de poesía. Pero no niego que se pueda hacer también un cine de ensayo, manifiesto, documento, etc.

- ¿Serían diferentes poéticas?

- No. Yo pienso que las poéticas se refieren al autor. Dejando de lado a los autores creo que el cine es como la lengua escrita y hablada y que posee una infinidad de distinciones en su interior. Por ejemplo, cuando nos referimos a la lengua hablada -supongamos el castellano- observamos infinitas lenguas internas: la literaria, la médica, la científica, las que corresponden a cada uno, etc. Opino que el mismo fenómeno se da en el cine, manteniendo, es claro, su diferencia con la lengua escrita y hablada, pues el cine pertenece a un campo semiológico diverso y es necesario, por esa razón, evitar los parangones con la lingüística. Es preciso recurrir más a la ayuda de la semiología que al instrumental de la lingüística.

- ¿Entonces debería incluirse el cine como fenómeno semiológico a describir en el campo de una semiología general?

-Sí, es más viable tratarlo en el campo de una semiología general.

- Tú analizas en un artículo, aparecido en Film Culture, una serie de figuras retóricas lingüísticas, tratando de encontrar la manera especial en que se podrían traducir a figuras cinematrográficas. Recuerdo, por ejemplo, tu análisis de la metáfora, la anáfora y la metonimia. Partiendo de tal base ¿cómo podría definirse una retórica cinematrográfica?

- Hay que inventar una retórica cinematrográfica completamente desde el principio. Nosotros estamos bloqueados cuando buscamos analogías con las figuras lingüísticas. En la lengua existe, por ejemplo, la sinécdoque. En el cine ¿cuál es la sinécdoque? ¿Hacerse esta pregunta es un error. El cine tiene una serie de figuras propias que deben ser analizadas y descubiertas desde el principio, olvidándonos que existe la metáfora, el quiasmo, la anáfora, etc. Lo único, tal vez, que se pueda tener presente es lo que dice Jakobson: mientras la lengua escrita hablada funda sus figuras en el paradigma de la metáfora, el cine lo hace sobre la metonimia.

- ¿Estarías de acuerdo en denominar figuras cinematográficas, por ejemplo, a la escena, la sobreimpresión, el flash-back y otras, tal como las propone C. Metz en su trabajo sobre el film narrativo?

-Sí, aunque parcialmente, porque habría que describirlas y fundamentarlas mejor.

- El concepto de metáfora en el cine es equívoco, porque nosotros tenemos, regularmente, en un sólo acto perceptivo imágenes visivas y auditivas directas. El paradigma que forma la metáfora no puede percibirse pero el desplazamiento metonímico sí. Visto así el asunto, ¿cuál sería tu concepción de la estructura cinematográfica?

- Estoy de acuerdo con tus afirmaciones, pero debo confesarte que sobre el punto de la estructura cinematográfica no profundicé demasiado. Sin embargo quisiera hacer un paréntesis y decirte que dentro de la lengua cinematográfica se encuentra, también, la lengua hablada, puesto que los personajes hablan en los films. Por eso un protagonista, hablando en una película puede construir metáforas. Las metáforas están englobadas...

- ¿Como una estructura dentro de otra?

- Precisamente. Por lo tanto en el cine hay metáforas, pero forman parte del lenguaje hablado de los personajes. Sólo esta ampliación quería comunicarte, porque la considero importantísima y no la veo explicitada con frecuencia. Respecto a la estructura del Cine paré la búsqueda, ya que mis experiencias cinematográficas las seguí hasta el punto donde fuera posible definir qué es una lengua cinematográfica. Y arribé a algunas conclusiones que por ahora me bastan. Por todo lo anterior, en este momento, puedo afirmar que la lengua cinematográfica más que expresar la realidad a través de un sistema de signos lo hace a través de la realidad misma. Mientras en la literatura un árbol es expresado por el símbolo " árbol", en cine el árbol es manifestado por mediación de sí mismo. El árbol deviene, así, el signo viviente, el signo icónico de sí mismo; lo cual significa que el código con el cual descodificamos una película es muy similar al código por el cual descodificamos la realidad.

- El signo cinematográfico, a la inversa del lingüístico, está ligado a motivaciones psicológicas, entonces ¿su realidad sería siempre fenomenológica?, puesto que el árbol filmado no reproduce al real, sino a su realidad vista en escorzo, parcialmente.

- Tu observación es pertinente a nivel estético, pero en un plano semiológico queda probado que a un árbol cualquiera lo expreso fotografiando solamente uno de sus ángulos. Después el árbol puede transformarse en miles de árboles diferentes, siempre, como tú acotabas, motivadamente.

- Todas las consideraciones previas tienen relación, obviamente, con lo específico-fílmico. ¿Se podría afirmar, como lo hacen algunas corrientes por ejemplo la de Delia Volpe, que la especificidad del cine consiste en la imagen-idea fotodinámica montada?

- No. No puede ser la imagen, porque la imagen es muda. En cambio el cine es audiovisual. Si quiero representarte a ti, lo haré a través de ti mismo y no sólo representaré tu imagen sino también tu voz. Opino que el asunto del montaje tampoco se resuelve como querían los clásicos. El montaje es un tipo muy particular de sintaxis y ésta no asegura la higiene y corrección del cine y menos la inmaculada pureza que ellos buscaban. En el cine intervienen una serie de fenómenos cruzados que es necesario tener en cuenta simultáneamente y en pie de igualdad. Es un addobbo donde no se puede descuidar ni hacer privar a un elemento sobre otro.

- ¿El cine, entonces, no podrá superar los límites de ser híbrido que tiene, o se podrá hablar, en algún momento, de específico-fílmico?

- Te diré que lo específico-fílmico consiste, justamente, en la impureza del cine.

- Desde el punto de vista estético el problema realidad-ficción sigue siendo capital. Si el signo cinematográfico reproduce la realidad misma, y esa realidad no es sino la elección de lo que se ofrece para que la cámara lo tome, estamos constantemente ante una realidad interpretada, transformada en sentido, y ya que tú operas con un determinado criterio de realidad, ¿cuál sería el que manejas dentro de tu poética?

- Yo sólo puedo decirte que lo que llamamos realidad es una especie de moneda de cambio. Hemos acuñado una moneda que se llama realidad y eso es lo que nos permite dialogar. La realidad no existe: es una convención. Yo por esa razón trato de hallar la realidad no real y la naturaleza no natural. Tengo un nexo en cierto modo religioso, sacral, con la realidad. Ella me parece una hierofanía, una aparición sacra.

- ¿y no podría considerársela como un proceso, como un devenir absolutamente inconciente?

- Sobre este punto no sabría que decirte. No soy filósofo ni amo la filosofía. Le tengo respeto pero no simpatía. La mejor respuesta es la que te di en primer lugar y que, ahora, completo: si el cine reproduce la realidad mediante la realidad misma, el código con el cual capto el film es el mismo con el que capto la realidad. Por ejemplo, si te veo en persona te decodifico parte a parte, siento cómo hablas, veo cómo te vistes, el color de tu pelo, etc. Ahora bien, si te percibo en el cine decodificaré tu persona mediante el mismo código. Conste que no me refiero a tu comportamiento en un film, porque ahí estará la mano del director, sino que hablo de cine a secas, donde repetirás los mismos gestos, abrirás la boca de manera similar, vertirás idénticos conceptos y demás acciones que ya efectuaste aquí. Y esta absurda coincidencia del código cinematográfico con el real me hace pensar que también la realidad sea un lenguaje.

- ¿Entonces piensas que la realidad se encuentra estructurada como un lenguaje?

- Sí, aunque no me atrevería a decirlo, porque eso me acarrearía acusaciones de místico que yo rechazo. Si mi aseveración de que la realidad es un lenguaje, fuera escuchada, quedaría en pie la siguiente pregunta: ¿un lenguaje de quién? Y la consecuente respuesta: un lenguaje del divino sujeto, Dios.

- Bueno. la novedad de este asunto es que ya tiene unos cuantos cientos de años. ¿Pero no se podría afirmar que el lenguaje es un producto de relaciones humanas naturales y socio- culturales muy complejas que no poseen un sujeto -ni humano, ni divino- y que ni siquiera lo suponen?

- Estoy completamente de acuerdo, pero como todo esto es muy difícil de explicar, soy un poco cauto en extenderme demasiado en esas cosas, aunque junto a otras más claras son las que sostienen mi posición teórica.

-No, pienso que tus elaboraciones son bastante comprensibles, y esto más allá de que siempre reste un quid inaclarable. Bueno, para terminar desearía volcar estas conversaciones-entrevistas (si se las puede llamar así) en el clima que las alentaron en un principio. A menudo tú has dado a entender que después de Los cuentos de Canterbury, La flor (y nata) de Las mil y una noche, Blasfemia, y en los planes futuros para los 120 días de Sodoma o de los de la Orestiada africana, tu ciclo realizador quedada concluido, aniquilado, dijiste literalmente. ¿Significa eso una premonición existencial, el pasaje a otra problemática dentro del cine o una dedicación total a la creación e investigación literarias?

- Tuve muchos sueños premonitorios. Ahora no importa nada de ellos, aunque ahí están como marcas indelebles. Sin embargo, Giovanni, debo aclararte que jamás abandoné la literatura por el cine. Es más, viví el cine como continuación de la literatura. Respecto a una dedicación exclusiva a la literatura sólo puedo contestarte con mis propias dudas: no sé. Mis actividades, búsquedas y dolores futuros señalaran esos caminos tan sinuosos que nos toca andar.

*Publicada en revista de la Universidad de México, agosto 1980 y en El porteño, 1983.

Fuente: Adynata