Título original: Propaganda
Año: 2012
Duración: 96 min.
País: Nueva Zelanda
Director: Slavko Martinov
Guión: Slavko Martinov
Música: Jody Lloyd
Fotografía: Mike Kelland
Sinopsis
Documental producido por Corea del Norte, que mira desde una perspectiva critica el estilo político, social y económico occidental, poniendo de relieve grandes conflictos disfrazados por nuestra cultura.
Durante un viaje a Seúl, a la traductora Sabine Program se le acercaron una pareja de disidentes norcoreanos. Le dieron un DVD con la petición de traducirlo y difundirlo. La película estaba protagonizada por científicos norcoreanos, cuyas identidades no han sido reveladas, que utilizaban cientos de extractos de televisión e imágenes de archivo para mostrar los vicios de Occidente y la sociedad de consumo. En la tradición de Michael Moore, la película atacaba la atenuación moral, la manipulación política y el consumismo que caracteriza a Occidente. En capítulos con titulos como "Reescribiendo la historia", "Publicidad" o "El culto a los famosos", asistimos a un embarazoso desfile de los excesos occidentales y la globalización, un punto de vista que nos recuerda notablemente al movimiento Occupy Wall Street: "la guerra psicológica" en las manos de las multinacionales, los consumistas compulsivos y el fallo de la democracia.
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Una nueva perspectiva sobre lo nuevo y lo antiguo
El fotógrafo neozelandés, Amos Chapple, deseaba obtener una nueva perspectiva de la ciudad de San Petersburgo. Con escasos puntos de vista desde los que dominar la ciudad, decidió colocar su cámara en un drone para captar tanto los aspectos más antiguos como los más nuevos de la ciudad con resultados espectaculares.
Una ciudad de contrastes
«San Petersburgo es una ciudad de contrastes, donde puntos de vista claramente opuestos conviven en paralelo sin ningún tipo de problema, poniendo de manifiesto los últimos retazos de su convulsa historia», explica Amos.
«Cuando hice mi primera y esperada visita en 2012, fue un auténtico anticlímax. Esta gran ciudad del norte, con hermosas torres doradas y una increíble historia literaria, me había parecido un destino mucho más deseable que Moscú, donde ya había trabajado antes.
Pero en realidad, las calles que rodean los principales enclaves históricos de San Petersburgo parecían inacabadas y violentas, como si la Rusia zarista y comunista aún siguieran pugnando por imponerse.
El choque de dos eras enfrentadas de la historia rusa quedaba físicamente de manifiesto, a plena vista, y no siempre era agradable.
Cuando volví a la ciudad para llevar a cabo este proyecto, sabía lo que me esperaba. Además, esta vez, mi objetivo consistía en ilustrar el contraste de ambientes y hacer virtud de él».
La belleza de dos mundos enfrentados
«A pesar de que cada estilo arquitectónico representa un punto de vista totalmente opuesto, ambos coexisten sin problemas.
La combinación puede dejarnos perplejos, pero cada uno tiene su propia belleza y deseaba hacer justicia a ambos con mi cámara.
No resulta sencillo hacer que un bloque de apartamentos soviético se muestre hermoso en una fotografía, ni conseguir que una bonita iglesia parezca interesante, pero ese era el reto para mí.
A escasas manzanas de los populares palacios con aspecto de «nata montada» encontré uno de los suburbios más descarnados de la tierra.

















