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sábado, 6 de junio de 2026

"EL CORAZÓN DE TURQUÍA: ANKARA", DOCUMENTAL SOVIÉTICO REALIZADO CON MOTIVO DEL 10º ANIVERSARIO DE LA REPÚBLICA DE TURQUÍA

Título: El corazón de Turquía: Ankara
Director Serguéi Yutkevich Lev Arnstam
Guionista Lev Oskarovich Arnstam Serguéi Yutkevich
Música Ekrem Zeki Ün Cemal Reşit Rey I. Volk (operador)
Director de fotografía Josef Mártov Vladimir Rapoport 
Año de producción 1934
Duración 56 minutos 
País Unión Soviética 

El corazón de Turquía: Ankara ( ruso : сердце Турции / Serdtse Turtsii ) es una película documental soviética en blanco y negro de 1934. La película, encargada a la Unión Soviética a petición de Atatürk para el décimo aniversario de la fundación de la República de Turquía en 1933 y completada un año después, fue dirigida por Sergey Yutkevich . También menciona las relaciones entre la Unión Soviética y Turquía durante la Guerra de Independencia turca .

La estructura de la película

El documental comienza con imágenes de una delegación soviética, encabezada por el Ministro de Defensa Nacional soviético Kliment Voroshilov, llegando en barco primero a Izmir y luego a Estambul , acompañados por el embajador de Turquía en Moscú, y siendo recibidos con entusiasmo por el público. A continuación, se muestran imágenes de Ankara , la capital aún en construcción en medio de la estepa . La sección de Ankara del documental se centra principalmente en las celebraciones del décimo aniversario. Se muestran exploradores, soldados, veteranos y aldeanos marchando hacia Ankara desde todos los rincones de la estepa anatolia , el entusiasta desfile en el hipódromo e imágenes de Atatürk, İsmet İnönü y Fevzi Çakmak . El documental, que también destaca la solidaridad entre Turquía y la Unión Soviética durante la Guerra de la Independencia, incluye intertítulos en ruso. La película original de 134 minutos fue editada en Moscú, reduciendo su duración a 56 minutos.

Prohibición

La película, que permaneció archivada durante muchos años tras su producción, fue recuperada y emitida el 10 de noviembre de 1969 por Mahmut Tali Öngören, jefe del departamento de programación de TRT , con motivo del 31.º aniversario de la muerte de Atatürk. Sin embargo, justo cuando el documental se emitía por televisión , fue retirado de la programación en una redada nocturna llevada a cabo por Adnan Öztrak , entonces director general de TRT, y Mahmut Tali Öngören fue destituido de su cargo ( Adem Yavuz era el productor interino ). El motivo aducido para la prohibición fue que la película promovía el comunismo y presentaba a Turquía como un país extremadamente pobre.

Según algunas fuentes, este incidente ocurrió como resultado de desinformación y prejuicios. Resultó que Adnan Öztrak no vio la película hasta el final. La película se transmitió en su totalidad por TRT Ankara Television el 10 de noviembre de 1970, y no hubo ninguna reacción en ese momento.

La película no se volvió a proyectar durante ese período. En agosto de 2008, el documental "Ankara, el corazón de Turquía" se publicó en el sitio web oficial del Palacio de Çankaya, y en 2009, con motivo del 86.º aniversario de la fundación de la República de Turquía, se anunció la presencia de la película en el sitio a un público más amplio a través de los medios de comunicación.

Música de la película

Como se indica en los créditos, Ekrem Zeki Ün y Cemal Reşit Rey figuran entre los compositores turcos de la película «Ankara, el corazón de Turquía». La música fue interpretada por la Orquesta Filarmónica de Leningrado, así como por la Orquesta y el Coro del Conservatorio de Ankara. El ingeniero de sonido fue İ. Volk. El himno nacional turco y la Internacional también se escuchan varias veces en la película.

 VER DOCUMENTAL

martes, 25 de marzo de 2025

DECLARACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE TURQUÍA SOBRE LA ORDEN DE ARRESTO DEL ALCALDE DE ESTAMBUL


Llamamos a nuestro pueblo a organizarse contra la tiranía del AKP

Declaración del Comité Central del TKP sobre las órdenes de detención emitidas, incluidas la de İmamoğlu, alcalde de la Municipalidad Metropolitana de Estambul.

Más de 100 personas, incluido Ekrem İmamoğlu, alcalde de la Municipalidad Metropolitana de Estambul del CHP (principal partido de la oposición), recibieron hoy órdenes de detención. İmamoğlu ha sido durante mucho tiempo un objetivo del gobierno, dada su posible candidatura presidencial del CHP. 

El Partido Comunista de Turquía (TKP) considera el asunto en el contexto de los ataques del AKP, cuyo objetivo es reducir el espacio político y usurpar el derecho de la ciudadanía a participar en política. Hoy, el TKP emitió el siguiente comunicado:

“Esta mañana, la orden de detención emitida contra más de 100 personas, entre ellas el alcalde metropolitano de Estambul, Ekrem İmamoğlu, y el periodista İsmail Saymaz, es inaceptable. Las decisiones de la Gobernación de Estambul, que imponen el estado de emergencia en la ciudad por temor a posibles reacciones públicas, también forman parte de esta situación inaceptable.

Las palabras "presión" e "ilegalidad" se quedan cortas para describir lo que está sucediendo. Nos enfrentamos a una mentalidad reaccionaria que percibe el derecho del pueblo a organizarse y participar en política como una amenaza, junto con sus prácticas que ignoran por completo la justicia. El gobierno del AKP, que representa la oscuridad de este sistema de sectas religiosas y monopolios, no está gobernando el país y, por lo tanto, se está volviendo cada vez más agresivo.

Las medidas consecutivas tomadas contra İmamoğlu, independientemente de su contenido individual, apuntan a un solo hecho: el AKP no tolera el derecho del pueblo a votar y ser elegido, si el resultado no le es favorable. 

La detención del periodista İsmail Saymaz por presuntos vínculos con la Resistencia de Gezi no es más que una negación del derecho del pueblo a la participación política y a opinar sobre el gobierno del país. 

La voluntad popular surgida durante la Resistencia de Gezi no pudo ser explotada a pesar de los intentos de las fuerzas internacionales ni de los propios aliados del AKP; tampoco se pudo socavar la lucha por la República, el secularismo y la independencia. Además, la llamada "Primavera Árabe", con la que se ha asociado falsamente a la Resistencia de Gezi, formó parte de los planes e intervenciones imperialistas en la región, planes en los que el AKP estuvo involucrado y fue cómplice. Mientras tanto, Soros, a menudo mencionado en este contexto, representa una red financiera internacional con la que tanto el AKP como su antiguo aliado, la secta de Fethullah Gülen, colaboraron abiertamente en el desmantelamiento de la República Turca. 

Defender el derecho del pueblo a organizarse y participar en la política será la respuesta más firme a estas imposiciones irracionales. 

Nuestro partido, que ha mantenido una postura firme contra el AKP desde sus inicios, se opone a estos ataques imprudentes en el ámbito político. Nuestras diferencias ideológicas, políticas y de clase con la línea representada por Ekrem İmamoğlu no nos impiden adoptar esta postura. El TKP se opondrá a todos los intentos del AKP de suprimir el sufragio universal y restringir el espacio político. Ajustaremos nuestra agenda y prioridades políticas en consecuencia, reconociendo que el AKP ha optado por intensificar sus ataques políticos y legales. 

Todos los detenidos hoy, incluidos Ekrem İmamoğlu e İsmail Saymaz, deben ser liberados de inmediato. 

Llamamos a nuestro pueblo a organizarse contra la tiranía del AKP y a fortalecer la alternativa de los trabajadores para construir un país republicano, gobernado por una economía dirigida por el Estado, orientado hacia la ilustración y el patriotismo de la clase trabajadora, contra un sistema que sufre una crisis de gobierno cada vez más profunda”.

19 de marzo de 2025

lunes, 10 de marzo de 2025

COMUNICADO DE ABDULLAH ÖCALAN, LÍDER DEL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DE KURDISTÁN (PKK), PIDIENDO SU DISOLUCIÓN

  

El 27 de febrero de 2025, Abdullah Öcalan pidió a la Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), que fundó en 1978 y que ha dirigido desde entonces, que se disolviera y depusiera las armas, tras un acuerdo alcanzado con el poder turco.

Llamado al paz y a una sociedad democrática

El PKK nació en el siglo XX, el siglo más violento de la historia, marcado por dos guerras mundiales, las realidades del socialismo real, la atmósfera de la Guerra Fría mundial y la negación de la identidad kurda, en particular la supresión de las libertades mediante prohibiciones.

En términos de teoría, programa, estrategia y táctica, ha estado fuertemente influenciada por los sistemas socialistas.

Sin embargo, con el colapso del socialismo en la década de 1990 por razones internas y la erosión de la negación de la identidad en el país, junto con los avances en materia de libertad de expresión, el PKK se encontró en un estado de insignificancia y redundancia excesiva. Por lo tanto, como otros movimientos similares, ha llegado al final de su recorrido, lo que hace necesaria su disolución.

Relaciones kurdo-turcas

Durante más de mil años, los turcos y los kurdos han considerado esencial permanecer aliados, principalmente debido a un fuerte sentimiento de unidad voluntaria para mantener su existencia y resistir a las fuerzas hegemónicas.

Pero la modernidad capitalista, sobre todo en los dos últimos siglos, ha tratado de desmantelar esta alianza. Influenciados por la dinámica de clase, algunos grupos han servido a este objetivo. Este proceso se aceleró con las rígidas interpretaciones de la República [el Kurdistán]. Hoy en día, es esencial reorganizar esta frágil relación histórica en un espíritu de fraternidad, sin hacer caso omiso de las creencias.

La necesidad de una sociedad democrática

El PKK, el movimiento de rebelión y violencia más largo y extenso de la historia de la república, ha ganado fuerza y apoyo principalmente gracias al cierre de los canales políticos democráticos.

El resultado inevitable de las derivas nacionalistas extremas —como la búsqueda de un Estado-nación separado, el federalismo, la autonomía administrativa y las soluciones culturalistas— no tiene en cuenta la realidad sociológica de la historia.

El respeto de las identidades, la capacidad de expresarse libremente y la organización democrática, así como la estructuración socioeconómica y política basada en estos principios, solo pueden lograrse mediante la existencia de una sociedad y un espacio político democráticos.

El segundo siglo de la República solo puede alcanzar una continuidad duradera y fraternal si está coronado por la democracia. No hay camino fuera de la democracia para construir y poner en práctica un sistema, y no puede haberlo. El consenso democrático es el método fundamental.

El lenguaje de la era de la paz y de una sociedad democrática también debe desarrollarse de acuerdo con la realidad.

En este clima, moldeado por el llamado del Sr. Devlet Bahçeli, la determinación demostrada por el presidente y las respuestas positivas de los demás partidos políticos, hago un llamado a deponer las armas y asumo la responsabilidad histórica.

Como toda sociedad moderna o toda corriente política que no ha sido disuelta por la fuerza, los exhorto a convocar su congreso y a tomar la decisión de integrarse voluntariamente en el Estado y en la sociedad. Todos los grupos deben deponer las armas y el PKK debe disolverse.

Saludo a todos aquellos que creen en la convivencia y que atiendan a mi llamado.

Fuente: Grand Continent

domingo, 29 de diciembre de 2024

DECRETO DEL GOBIERNO SOVIÉTICO SOBRE EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE ARMENIA OCCIDENTAL, DE 29 DE DICIEMBRE DE 1917

Vahan Derian, poeta armenio y dirigente bolchevique

Después de la Revolución de Octubre, la Rusia encabezada por Lenin aprobó el 29 de diciembre de 1917 el decreto donde defendía "el derecho a la autodeterminación de los armenios en los territorios de la Armenia Occidental ocupados por la Rusia zarista, incluso su total independencia".

Por Adrián Lomlomdjian

Aunque muchos lo escondan y otros intenten tergiversar su significado, el 29 de diciembre de 1917 fue una fecha trascendente en la historia del pueblo armenio. Claro que para los anticomunistas de ayer y hoy, para los falsificadores de la historia, sería mejor que en la diáspora sigan siendo pocos los que sepan sobre este hecho.

Es día, el gobierno de la entonces triunfante Rusia Soviética encabezado por Lenin aprobó el decreto sobre la Armenia Occidental, que también recibió el voto favorable del Tercer Congreso de los Soviet de toda Rusia. Incluso antes, mientras se mantenía en el poder el gobierno provisional, denunciando la política anexionista de éste, Lenin ya había sostenido durante el Primer Congreso de los Soviet que debía otorgársele la independencia a la Armenia Occidental.

En noviembre de 1917, el Soviet (Consejo) de Comisarios Populares de la Rusia Soviética creó una comisión especial para elaborar un primer borrador del Decreto para la Armenia Occidental. La comisión redactora estaba integrada por Stalin (comunista), Broshian (eserista de izquierda) y Akselrod (menchevique), que después fue reemplazado por Stepán Zorian-Rostom (tashnag). A ellos se sumaron los bolcheviques armenios Vartán Avanesov, Vahan Derian (foto) y Sarkis Lukashin, quienes integraban el Comisariado de Asuntos Armenios del gobierno revolucionario ruso.

“El Soviet de Comisarios Populares comunica al pueblo armenio que el Gobierno de obreros y campesinos de Rusia defiende el derecho a la autodeterminación de los armenios en los territorios de la Armenia Occidental ocupados por la Rusia zarista, incluso su total independencia”, declaró en el párrafo inicial del decreto aprobado por el gobierno de los bolcheviques.

El Soviet de Comisarios Populares consideraba que ese derecho podía transformarse en realidad sólo con el cumplimiento de ciertas condiciones, que garantizaran la posibilidad de realizar un plebiscito. En el decreto, se enumeraron los siguientes puntos:

"1. El retiro de las fuerzas militares de las fronteras de la Armenia Occidental y la rápida organización de milicias populares armenias, que protejan la seguridad de las personas y sus bienes.

2. El retorno a sus tierras y sus hogares, sin ningún tipo de trabas ni condicionamientos, de los armenios emigrados, que se establecieron en distintos países.

3.- El retorno a la Armenia Occidental de los armenios que fueron desterrados a la fuerza hacia otras regiones de Turquía por las autoridades turcas. Este punto debe ser llevado adelante por el Gobierno de Rusia durante sus tratativas con Turquía.

4.- La conformación de un gobierno provisional para la Armenia Occidental, sobre la base de un Soviet de Diputados Populares elegidos democráticamente por el pueblo, donde estén representadas de manera proporcional las minorías nacionales que también los habitaban. Sería este gobierno el que decidiría las fronteras de la Armenia Occidental".

Este decreto fue recibido con alegría por los armenios, ya que después de siglos iba a ver realizado su sueño de ser dueña de su propio destino. Se resolvió encargar al revolucionario armenio Stepán Shahumian, líder del gobierno de la Comuna de Bakú, implementar los medios para hacer cumplir las disposiciones del decreto aprobado por el gobierno soviético.

Sin embargo, este decreto no pudo ser llevado a la práctica, debido –principalmente- a la política y al accionar antisoviético y contrarrevolucionario adoptado entonces por la Federación Revolucionaria Armenia/Tashnagtsutiún, que tejió distintas alianzas –con los turcos, con las potencias europeas, con los Estados Unidos y con los rusos blancos, entre otros- con el único objetivo de enfrentar a la naciente Rusia socialista.

Fuente: Nor Sevan

jueves, 12 de diciembre de 2024

COMUNICADO DEL PARTIDO COMUNISTA DE TURQUÍA ANTE LA CAÍDA DEL GOBIERNO SIRIO

 

No perderemos nuestro país, lo ganaremos

Hace aproximadamente 15 años, el plan impulsado por el imperialismo estadounidense y las fuerzas reaccionarias de la región para fragmentar Siria finalmente se materializó ayer. EEUU, Israel, Reino Unido y el gobierno del AKP turco movilizaron fuerzas yihadistas que, en tan solo una semana, lograron derrocar al gobierno sirio.

No llegará la paz ni la estabilidad a Siria, como alegan. Por el contrario, comienza una era de barbarie en Siria, un país que durante años ha sido escenario de masacres, ocupaciones, saqueos y conflictos interminables. Con la caída del último punto de resistencia que moderaba mínimamente estas tragedias, la región se sumirá en un caos aún mayor.

Por ahora, el ganador de este panorama es Israel. Se ha demostrado una vez más que el problema de Israel no es una cuestión religiosa. Los grupos yihadistas e Israel han trabajado en estrecha armonía para tomar Siria, y el gobierno del AKP ha sido el elemento facilitador de esta armonía.

La victoria de Israel es, al mismo tiempo, la victoria del imperialismo estadounidense.

Hoy, todos los "ganadores" en Siria son aliados de EEUU e Israel. Cabe la posibilidad que entre estos "ganadores" se desaten sangrientas disputas, o tal vez EEUU consolide la "armonía" que hemos presenciado durante la última semana.

Sin embargo, la "paz" estadounidense siempre es sangrienta y siempre engendra nuevos conflictos. La paz, la estabilidad y la seguridad en Siria solo podrán lograrse cuando el imperialismo y los yihadistas sean derrotados.

En Siria, surgirá inevitablemente una resistencia contra el imperialismo y el sionismo. Es crucial que esta resistencia actúe sin depender de otras potencias internacionales, con una perspectiva revolucionaria, defendiendo la laicidad y promoviendo la unidad; y en esto, las dinámicas en Turquía también jugarán un papel importante.

En Siria, Israel y EEUU han logrado una victoria temporal utilizando a los yihadistas. En Turquía, Israel, EEUU y el yihadismo deben ser derrotados.

Hacemos un llamado a todos nuestros conciudadanos: Esto no es un juego. Si valoramos nuestro país y nuestro futuro, debemos hablar de cómo levantarnos y liberarnos de esta barbarie, y actuar en consecuencia.

Lo que está ocurriendo en Siria es una prueba de las consecuencias del sectarismo, el fanatismo religioso, el nacionalismo y la dependencia de fuerzas extranjeras.

Turquía, para seguir existiendo, debe cambiar. No puede haber unidad en un país donde reinan la explotación, la desigualdad y la injusticia.

Tras los recientes acontecimientos en Siria, es necesario frenar la euforia de los círculos neo-otomanistas que sueñan con la "expansión". Esta postura no solo intenta ocultar la explotación, la desigualdad y la injusticia bajo un velo de expansionismo, sino que también podría activar un plan que conduzca a la desintegración de Turquía.

Nuestro país y nuestra ciudadanía enfrentan una gran prueba.

O derrotamos a la mentalidad explotadora, reaccionaria y proestadounidense que ha llevado a nuestro país al borde del abismo, o caeremos en ese abismo.

Confiamos en nosotros mismos, en nuestro pueblo, en la humanidad. La alegría de los partidarios de Israel será efímera.

Fuente: https://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/ante-la-caida-del-gobierno

miércoles, 12 de junio de 2024

ORATORIO "NAZIM", DEL COMPOSITOR TURCO FAZIL SAY, EN HOMENAJE AL POETA COMUNISTA NAZIM HIKMET

 

ORATORIO "NAZIM", DE FAZIL SAY

Una de las obras más importantes de la primera época del compositor Fazil Say es el oratorio "Nazim" Op.9 compuesto en 2001 para coro, solistas vocales, piano, narrador y orquesta, en homenaje a Nazim Hikmet, una obra de crítica social escrita en un modo popular.

El poeta y dramaturgo Nazim Hikmet, nacido en 1902, es considerado en Occidente como el más importante poeta turco del siglo XX. Conocido como un romántico revolucionario, fue encarcelado en varias ocasiones por sus creencias políticas, pasando gran parte de su vida en prisión o en el exilio. Su obra se caracteriza por el compromiso político y ha sido traducida a más de 50 idiomas. Murió en Rusia en 1963.

El oratorio empleando los poemas de Nazim Hikmet consta de cinco partes interconectadas, con una estructura libre haciendo uso de la música folclórica turca con técnicas modales, tonales y atonales. Una magnífica combinación de poesía y música.

Cada parte está compuesta por varias secciones cuyos títulos colocamos a continuación con el fin de que sirva como guía de audición.

Parte 1 En la juventud  1 Tres cipreses  2 Los ojos de tres chipriotas hambrientos  3 Como Kerem    .

Parte 2  En Prisión.  4 Cubierto de nieve hasta la rodilla.  5 Hoy es domingo  6 Desde que caí.  7 Mentiras en el castillo de Bursa

Parte 3  Sobre la gente  8 Después de salir de la cárcel  9 La niña  10 Hiroshima  11 ¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?

Parte 4  Patria  12 Traidor  13 Mártires  14 Invitación  15 Mi país

Parte 5  Final  16 Sobre la tarea de vivir

Fuente: Historia de la Sinfonía

viernes, 21 de julio de 2023

UNA HORA DE MÚSICA COMUNISTA KURDA EN EL 11º ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN DE ROJAVA

 

 
UNA HORA DE MÚSICA COMUNISTA KURDA
 
0:00 Marcha Guerrillera
1:32 La Internacional 
5:24 Ha Guerrilla (Canción de guerrilla) 
10:31 Voz de las Montañas 
15:14 En todas partes en Kobane 
20:26 La llegada del Apocalipsis 
25:23 Marcha del YP
30:09 Zakiye y Newroz 
34:59 Peshmerga 
38:29 Una nueva vida 
41:53 Lenin el Grande
44:49 Soy un soldado 
47:45 Bien hecho Qazi Muhammad 
50:10 El PKK se ha levantado
54:54 Son PKK

sábado, 1 de mayo de 2021

"1977 PRIMERO DE MAYO (MUJER COSIENDO BANDERAS ROJAS CONSTANTEMENTE CON SU MÁQUINA DE COSER)", DE LA ARTISTA TURCA GÜLSÜN KARAMUSTAFA

 

1977 Primero de mayo (Mujer cosiendo banderas rojas constantemente con su máquina de coser)

Gülsün Karamustafa

Técnica mixta sobre papel

82 x 62 x 5 cm

1977

Colección del artista

Desde la década de 1970, Gülsün Karamustafa ha producido obras de arte de manera muy prolífica. Se inicia con la pintura y más adelante introduce en su práctica la escultura, la instalación y el vídeo. Su trabajo está intrínsecamente vinculado a su vida personal y al trasfondo sociopolítico de Turquía y trata temas como el género, la migración, la identidad y la historia. Regresa a ellos de manera intencionada a lo largo de los años para mostrar cómo se desarrollan y cambian las perspectivas sobre estos conceptos, reconsiderando su respuesta en el contexto contemporáneo actual.

Karamustafa es conocida por sus trabajos gráficos sobre la resistencia política con un marcado contenido social.

La lucha histórica de las clases trabajadoras va más allá de las clases sociales y se une a la de la mujer trabajadora en el cartel que formó parte de la propaganda producida para el 1 de mayo de 1977 (Día de los trabajadores). Entre otros diseños de carteles y pancartas para los desfiles de ese día, Karamustafa realizó Woman Constantly Sewing Red Flags With Her Sewing Machine (Mujer que cose constante-mente banderas rojas con su máquina de coser). Esta imagen resume el interés de la artista por visibilizar el papel de la mujer en conflictos sociopolíticos y reflexionar sobre los valores tradicionales que se le atribuyen.

 

viernes, 22 de enero de 2021

"TANIA", DE NAZIM HIKMET, EN EL 99 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL POETA COMUNISTA TURCO

 

TANIA - POEMA DE NÂZIM HİKMET

El enemigo llegó
a Yakroma en el norte de Moscú
y a Tula al sur de Moscú.

Y, a finales de noviembre
y a principios de diciembre
en el todo el frente
las reservas se agotaron.
Y a principios de diciembre
se presentó la más crítica situación.
Y a principios de diciembre
en las afueras de la ciudad de Vereiya en Petrishchevo
como la nieve sobre un cielo azul
los alemanes ahorcaron a una chica de 18 años.
Las chicas, quizás se comprometen cuando tienen 18 años,
pero a ella la ahorcaron.

Era moscovita,
era joven, era partisana.
Amó, comprendió, creyó
y actuó.
La niña que se balanceaba
de su largo y delgado cuello en el extremo de la soga
fue un ser humando en toda su grandeza.
Las manos de una joven chica recorren la oscuridad llena de nieve
como se pasan las páginas de la novela Guerra y paz.
En Petrishchevo, las líneas de teléfono fueron cortadas,
luego, una caballeriza del ejército alemán con 17 caballos fue prendida en llamas.
Al día la partisana fue capturada.
Frente al nuevo objetivo, la partisana fue capturada
repentinamente, desde atrás, con brusquedad.
Lleno de estrellas el cielo,
lleno de rapidez el corazón,
llena de pulso la muñeca,
llena de nafta la botella
y a punto de encender la cerilla.
Sin embargo, la cerilla no encendió.
Quiso sacar su pistola,
se abalanzaron
rápidamente la llevaron
rápidamente la trajeron.
Se paró firmemente la partisana en medio de la habitación:
en su hombro, una bolsa
en su cabeza, un gorro; en su espalda, un abrigo,
en sus piernas, unos valenki y calzones de algodón.
Los oficiales miraron de cerca a la partisana,
así como cuando una almendra está dentro de su corteza
ella era una chica como un retoño dentro de un gorro de piel, dentro de un valenki dentro de unos calzones de algodón.

En la mesa está hirviendo el samovar,
en un tablero de ajedrez hay cinco cinturones, una pistola
y una botella verde de coñac.
En el plato hay un salami de cerdo y sobras de pan.

Los dueños de la casa fueron enviados a la cocina
la lámpara estaba apagada
con el fuego del horno, la luz de la cocina rojizo se tornaba
y olía a cucaracha aplastada.
Los dueños de la casa: un niño, una mujer, un anciano,
entre sí se apretaron:
lejos del mundo se quedaron
a merced de los lobos en la cima de una montaña desértica.

Llegaron voces de la habitación contigua
Preguntan.
“¡No sé!” dice
Preguntan.
“¡No!” dice
Preguntan.
“¡No diré!” dice
“¡No sé!” dice, “¡No!” dice, “¡No diré!” dice
Y la voz que olvidó todas las palabras del mundo menos esas tres,
era pura como la piel sana de los niños
y recta como el camino más corto entre dos puntos

En la habitación contigua, un cinturón resonó
la partisana calló
la carne desnuda de un ser humano, un sonido emitió.
Cinco cinturones uno tras otro, resuenan.
Las serpientes saltan hacia el sol, mientras al caer, silban
vino a la cocina un joven oficial alemán
en la silla cayó colapsado
tapó sus orejas con las palmas de sus manos
y con sus ojos bien cerrados
y así permaneció inmóvil hasta el fin del interrogatorio.
En la habitación contigua cinturones resonaron.
Los dueños de la casa contaron:
200…
El interrogatorio de nuevo comenzó:
Preguntan. “¡No sé!” dice
Preguntan. “¡No!” dice
Preguntan. “¡No diré!” dice
La voz es arrogante,
ya no es pura,
estaba asfixiada como un puño que sangra.

Sacaron la guerrillera
en su cabeza ya no había un gorro; ni en su espalda, un abrigo;
ni en sus piernas unos valenki ni calzones de algodón
solo una camisa y un corto pantalón.
Sus labios se hincharon de tanto morderlos con sus blancos y jóvenes dientes.
Sangre en sus piernas, en su cuello, en su frente.
Sus brazos amarrados atrás con la soga
y sus pies desnudos en la nieve
a lado y lado con bayonetas
caminó la partisana.

Metieron a la partisana a la chioza de Vasili Kulik
se sentó sobre el asiento de madera.
Reflexionó dentro suyo de enojada manera.
Pidió agua.
El guardia no permitió que se la dieran.
Vinieron los soldados alemanes
y la rodearon como cucarachas
la empujaron, la golpearon.
Uno de ellos tomó las cerillas y las quemó una tras otra debajo de su mentón.
Otro, pasó una sierra por su espalda
hasta que los dientes de hierro se llenaron de sangre.
Luego se fueron a dormir.
Con la punta de su bayoneta, el guardia sacó a la partisana a la calle.

Los ojos azules de un niño
miran a través de los vidrios de una ventana:
el mundo cubierto de hielo,
bajo la nieve está la calle solitaria
cubierta de estrellas.

Desde los vidrios de una ventana
los redondos ojos azules de un niño.
Olvidarán lo que vio,
crecerá, se casará,
y en una noche de verano,
o en una siesta
de repente, a su sueño entrarán
los pies desnudo de la joven chica que pisan las estrellas en la nieve.

De un extremo al otro bajo la nieve
la solitaria calle bajo la nieve.
La partisana está sobre la nieve:
sus pies desnudos,
sus brazos atrás amarrados
solo un pantalón corto y una camisa,
camina delante de la bayoneta
de un extremo a otro viene y va.

El guardia tuvo frío y regresó a la choza.
Cuando el guardia se calentó, salió de nuevo.
Así continuó desde las 22 hasta las dos
la guardia cambió a las dos
y ahora, la partisana se quedó inmóvil sobre el asiento de madera.
La partisana
de dieciocho años
sabe que la matarán
morir y ser matada:
esta diferencia era borrosa en su rabia roja.
Era lo suficientemente joven y sana
para no temer a la muerte o entristecer por ella.
Ella mira sus pies desnudos:
estaban hinchados,
rojísimos, agrietados y congelados.
Pero la partisana
estaba por fuera del dolor.
Así como estaba dentro de su piel
también estaba dentro de su rabia y su fe.
A veces su madre viene a su mente
los libros escolares vienen a su mente
una vasija brillante de barro viene a su mente
puesta frente a una imagen de Ilich
y dentro, flores azulísimas.

Viene a su mente su niñez,
es tan cerca
que hasta los colores de su falda corta
con su mano, casi se podían tocar.
Viene a su mente el primer bombardeo aéreo,
vienen a su mente lo batallones de obreros que iban al frente
marchando y cantando en la calle
y los niños corriendo tras ellos.
A veces viene a su mente una estación del tranvía;
allá se despidió de su madre.
Viene a su mente una reunión del komsomol
es tan cerca
como un vaso de agua en una mesa con mantel rojo,
su voz entrecortada
con su mano, casi se podían tocar.
Y ahora, sin parar a descansar,
viene a su mente su propia voz:
en la habitación contigua la partisana se paró firmemente,
frente al enemigo, la voz se paró firmemente,
la voz que dijo “¡No!”
la voz que dijo “¡No diré!”
que hasta ocultó su nombre
para no decir nada al enemigo.

Su nombre era Zoya,
les dijo, mi nombre es Tania.

Tania,
en la cárcel de Bursa, tu retrato está frente a mí.
En la cárcel de Bursa.
Quizás, ni siquiera has escuchado el nombre de Bursa.
Mi Bursa, una tierra verde y suave.
En la cárcel de Bursa, tu imagen está frente a mí.
Ya no es el año de 1941
es el año de 1945.
Los tuyos,
Los nuestros, todos los del mundo honrado,
ya no luchan en las puertas de Moscú,
luchan en las puertas de Berlín.

Tania,
yo amo mi tierra
tanto como tú amas la tuya.
Tú estuviste en el komsomol, fuiste joven comunista,
yo, de 42 años, soy un viejo comunista,
tú rusa, yo turco,
pero ambos, comunistas.
Ellos te ahorcaron por amar tu tierra,
yo estoy en la cárcel por amar la mía.
Pero yo estoy vivo
y tú moriste.
Hace tiempo que no estás en el mundo,
realmente, te quedaste muy poco en él:
dieciocho añitos.
Ni siquiera te saciaste del calor de sol.

Tania,
eres la partisana ahorcada
yo, el poeta encarcelado.
Eres mi chicuela, mi camarada,
sobre tu retrato inclino mi cabeza:
tus cejas delgaditas
tus ojos como una almendra
pero no es posible que yo sepa los colores de tu ojos
pero según se escribe
eran castaño oscuro.
Los ojos de este color son populares en mi tierra también.
Tania,
qué cortos eran tus cabellos,
no son diferentes a los de mi hijo Mehmet.
Como la luz de la luna
llena al ser humano de sueño y tranquilidad.
Tu cara larga y delgadita
tus orejas un poco grandecitas.
Aún tu cuello es cuello de niña:
uno entiende que el brazo de ningún hombre lo ha abrazado todavía.
Y un hilo de los flecos, cuelga del cuello de tu camisa:
¡Qué lindos adornos, mujer pequeñita!

Llamé a los amigos. Ellos ven el retrato:
- Tania,
tengo una niña de tu edad.
- Tania,
mi hermano tiene tu edad.
- Tania,
mi amada, tiene tu edad.
Nuestra tierra es cálida
Nuestras chicas también se convierten rápidamente en mujeres.
- Tania,
somos amigos de las niñas de tu edad que están en la escuela, en la fábrica, en el campo.
- Tania,
tú moriste
cuánta gente pura fue asesinada y está siendo asesinada,
pero yo,
me parece como si fuera vergonzoso decírtelo,
hace siete años que estoy sin poder poner mi vida en riesgo en la lucha
vivo bien a pesar de estar en la mazmorra.

Amaneció y vistieron a Tania,
pero ya no tenía su gorro, ni sus valenki, ni su abrigo,
ellos los robaron.
Trajeron su bolsa:
en la bolsa, las botellas de nafta, las cerillas, la bala, la sal y el azúcar.
En su cuello colgaron las botellas,
pusieron la bolsa en su espalda.
También escribieron en su pecho:
“PARTISANA”.
Instalaron la horca en la plaza del pueblo.
Los jinetes sacaron la espada,
la infantería hizo un círculo
obligaron a los campesinos a ver.

Dos cajones, uno sobre el otro,
dos cajones de pasta,
sobre los cajones
la soga aceitosa se balancea,
la punta de la soga tiene un nudo.

La partisana fue subida a su trono.
Los brazos
de la partisana atrás amarrados,
firmemente debajo de la soga se paró.

Pusieron el nudo en su largo y delicado cuello.

Un oficial aficionado a la fotografía,
un oficial, en su mano una cámara: Kodak,
un oficial una foto tomará.
Tania gritó a los koljosianos dentro del nudo
“Hermanos, no entristezcan.
Son días de coraje.
No dejen respirar a los fascistas,
quémenlos, destrúyanlos, asesínenlos…”

Un alemán golpeó la boca de la partisana,
de la boca blanca y cerrada de la joven chica sangre caía.
La partisana volteó hacia los soldados y continuó:
“Somos doscientos millones.
¿Se puede ahorcar a doscientos millones?
Me podré ir
pero los nuestros vendrán.
Ríndanse mientras puedan…”

Los koljosianos lloraron.
El verdugo tiró de la soga.
El delicado cuello del cisne se está asfixiando
las puntas de los pies de la partisana se están estirando
y ELLA gritó a la vida:
“Camaradas,
Adiós.
Camaradas,
la lucha es hasta el final.
Escucho los sonidos de las herraduras,
¡Los nuestros vendrán!”

El verdugo dio una patada a los cajones de pasta,
cayeron los cajones de pasta.
Y Tania se balanceó en la punta de la soga.


Traducción del turco: Colectivo Avrora
Tomado de: Hikmet, Nâzım. Bütün şiileri. İstanbul: Yapı Kredi Yayınlan, 2008. pp 1408 - 1417

Fuente: Colectivo Avrora

miércoles, 30 de septiembre de 2020

EL PARTIDO COMUNISTA DE TURQUíA CONDENÓ LA DECISIÓN DE ERDOGAN CON RESPECTO A SANTA SOFÍA


La decisión del dictador turco Erdogan de transformar en mezquita el Museo de Santa Sofía, despertó masivas y fuertes críticas fuera del país, y también algunas suaves desde adentro. Pero no es este el caso del Partido Comunista de Turquía (TKP), por sus siglas en turco), que a través de una declaración pública se opuso de manera terminante al decreto del presidente fascista -luego avalado por la Justicia-, que revocó la condición de museo a un sitio que además es Patrimonio de la Humanidad.

En su declaración, el Partido Comunista de Turquía acusó a los principales partido de la oposición -particularmente a los de derecha y centroderecha- de no haber criticado ni resistido las intenciones de Erdogan y, por el contrario, la apoyaron, como el ex candidato presidencial del Partido Republicano Popular (CHP, socialdemócrata kemalista), Muharrem Ince, que dijo que iría a rezar bajo el techo de Hagia Sofía. Por ello, los comunistaas de Turquía sostienen que la burguesía turca actuó unida desde el inicio de esta discusión hasta la aprobación de la transformación

Para el TKP "Cancelar la decisión del gabinete de 1934 significó también negar los valores progresistas de la revolución burguesa de 1923, a saber, el republicanismo, el laicismo y la modernidad". 

Según los comunistas "el fundamentalismo religioso del AKP (Partido Justicia y Desarrollo, de Erdogan) transformó cada una de las instituciones públicas en Turquía, y también las leyes, el mundo académico, la educación, la prensa y todos los demás aspectos de la vida social, haciendo que estas áreas estén dominadas por las reglas del Islam".

"El TKP abordó reiteradamente el papel antiobrero de la reacción y el fundamentalismo religioso, oprimiendo la resistencia dentro de la clase trabajadora y reemplazando el poder organizado de los trabajadores unidos por masas apolíticas obedientes", señala la declaración partidaria, y afirma que "la clase capitalista de Turquía abusa sistemáticamente de la religión para ganar poder en las relaciones laborales. Ahora, ante la profunda crisis económica en el país, pobreza, desempleo, desesperanza y enorme descontento entre los trabajadores, la clase capitalista está tratando de evitar que la politización de los trabajadores y el crecimiento de las corrientes de izquierda cobren impulso, recurriendo nuevamente a ideas y actitudes reaccionarias".

Los comunistas del TKP sostienen que "esta decisión implica un movimiento provocador a nivel internacional". Advierten que "Erdogan está tratando de restaurar su poder de negociación, intimidando a otros países con acciones contra Francia en Libia, o acciones militares en territorio sirio o inminentes conflictos nacionalistas contra Grecia", pero aseguran que resulta "obvio que este poder es demasiado limitado para asustar a las grandes potencias o alianzas imperialistas, Estados Unidos, Unión Europea, OTAN y otros, de los que el gobierno depende por supuesto".

El Partido Comunista de Turquía ratifica la vigencia del "internacionalismo proletario, tal como la definieron los bolcheviques hace más de cien años" y reafirma que "los conflictos entre la clase burguesa de cada país, como las disputas nacionalistas o religiosas, la competencia y el reclamo de derechos sobre los recursos, etc., no pueden ser la base de discusión para los comunistas. Apropiarnos de la agenda de la clase burguesa será inmensamente engañoso. El conflicto no es entre cristianismo e islam, sino entre reacción y secularismo, y más precisamente entre la clase capitalista y los trabajadores".

La declaración finaliza destacando que "el TKP defendió y defenderá la posición de que Santa Sofía siga siendo un museo público y no el hogar de actividades religiosas de ninguna religión".

Fuente: La voz armenia

jueves, 8 de agosto de 2019

REPORTAJE "EL CHÉ DE OVACIK"



Título: El Ché de Ovacık
Realización: Ali Inan
País: Francia
Año: 2019
Duración: 25 minutos

Al este de Turquía, el alcalde de Ovacik, Fatih Mehmet Maçoglu, encarna una utopía comunista y una forma de resistencia a la deriva autocrática de Erdogan.

Fuente: ARTE TV

martes, 8 de mayo de 2018

DOCUMENTAL "SIRIA: EL SITIO DE AFRIN"



Realización : Laetitia Niro
Autor : Yuri Maldavsky
País : Francia
Año : 2018

Infiltrado en un convoy de mujeres kurdas, un periodista de ARTE TV se integra en la unidad internacional compuesta por combatientes extranjeros que comparten la causa kurda.

viernes, 2 de junio de 2017

64 AÑOS DE LA MUERTE DEL POETA COMUNISTA TURCO HAZIM HIKMET


Reproducimos este capítulo dedicado a Hazim Hikmet de Romanticismo militante, el libro de ensayos biográficos de la escritora y militante del PSUC, Teresa Pámies, editada por Galba, Barcelona, 1976.

Nazim Hikmet fue un militante romántico química­mente puro, tan puro que se tomó al pie de la letra el XX Congreso del PCUS. La lectura de su obra, el cono­cimiento de su itinerario militante, ofrece uno de los ejemplos más estimulantes de integridad revoluciona­ria, sin ese halo de mártir que envuelve algunos héroes del combate militante.

Nazim fue un romántico «incorregible». No «escar­mentó» jamás ni ante los golpes de los sátrapas turcos ni frente a las «faenas» de los burócratas de la Unión de escritores soviéticos a la que perteneció estando emigra­do en Moscú. Cierto que en esa actitud quijotesca no estuvo solo, ni siquiera en la Unión de Escritores de la URSS pues, afortunadamente para la literatura y el so­cialismo, con Nazim estaba un Tvardovski, otro gran poeta, otro romántico militante hasta la muerte. Las características de ambos —aun siendo diferentes en mu­chas cosas— fue una especie de obstinación en perma­necer «dentro» aunque todo les empujara a «salirse», aunque todo se hizo para «echarlos».

Jean Paul Sartre dijo una vez: «Cuando uno se hace expulsar del partido comunista empieza a dar vueltas por ahí y un día se encuentra en la derecha.». Pues bien: Kazim no permitió que le echaran ni se fue. Y nunca se encontró en la derecha. Lo consiguió sin caer en las garras de la contemporización, aferrándose a su romanticismo inveterado, actuando como el que está en su casa. Pudo hacerlo porque no tenía ambiciones de mando, porque —como explica en su estupenda autobio­grafía—:

«Yo no seré primer ministro, etc. no me tienta en absoluto esta clase de ocupación...»

El «carrerismo» es algo ajeno al romántico militan­te, esto no quiere decir que esté contra «los primeros ministros» pues el mismo Nazim tuvo auténtica admi­ración y afecto por su camarada Fidel, otro romántico, aunque de rasgos diferentes y en un contexto muy es­pecial.

El romántico militante no se deja domesticar ni ma­nipular. Nazim lo demostró en catorce años de cárcel en la tierra natal, en su largo exilio moscovita condicio­nado, a menudo, por disposiciones burocráticas y desmoralizantes que no lograron mutilarle el alma. Porque el suyo fue un romanticismo a lo Fucik, a lo Bachir; complemento o cimiento de un espíritu rebel­de y generoso.

Hay quien reprocha a Nazim haber «caído» en la trampa que puso Khrushev con su informe se­creto al XX Congreso, al escribir su obra de teatro Ivan Ivanovich, representada en Stalinabad y en Riga con gran éxito pero todavía inédita en Moscú, un Moscú que no acaba de desestalinizarse. Sin embargo, en unas declaraciones a «Lettres Francaises» (antes de que los estalinistas se cargaran «Lettres Francaises») el .propio Nazim Hikmet explica que no cayó en ninguna trampa, que no siguió ninguna consigna «a la moda», que con su obra Ivan Ivanovich era, sencillamente, consecuente consigo mismo, con su visión y su concepto del socialismo. Combatía el sectarismo como lo com­batió siempre y el romántico es, intrínsecamente, anti­sectario. Los «edictos» inquisitoriales no le amargaron.

No reaccionó como un artista quisquilloso y narcisista; no tuvo esos arranques de amor propio tan frecuentes en los creadores «censurados». ¿No querían su Ivan Ivanovich? ¿Le cerraban los escenarios moscovitas? Bien, pero no le harían «arreglar» la obra, no le obli­garían a pulirla al gusto del burócrata de turno; tam­poco le cortarían las alas de poeta. No se recluiría en una «dacha» del Mar Negro o de los bosques de Kuntsevo para escribir poemas de encargo, en «la línea», sus­ceptibles de ganarle el «Premio Lenin»; no reacciona­ría desentendiéndose de las injusticias que presenciaba o intuía porque el romántico no soporta las injusticias. Tampoco se lió la manta a la cabeza dando pretextos a los inquisidores para deshacerse del «engorroso poe­ta turco». No utilizaría su famoso nombre y las tribu­nas que le abría en occidente para poner verdes a los burócratas de la Unión. Nazim seguiría en la brecha con su talante irónico y lírico a la vez, moviéndose entre burócratas y sátrapas pero no sólo entre sátrapas y burócratas sino también junto a las «almas gemelas» como Alexander Tvardovski, el autor del inmortal Soldado Tiomkin, jel poema épico más extraordinario que se haya escrito jamás sobre la epopeya soviética.

Porque le es muy fácil a un escritor famoso dar el espectáculo ante millones y millones de espectadores para «vengarse» de los mediocres, los envidiosos, los imbéciles que en un momento dado puedan tener las riendas de todo. ¡Vaya berrinche que se habrían pega­do los burócratas si Nazis Hikmet les hubiera ridiculizado desde las páginas del «Sunday Times»! Pero a Nazim Hikmet no le interesaba el «Sunday Times»; le importaba un bledo el «Sunday Times»; sabía con qué facilidad puede utilizar el capitalismo mundial la justa denuncia de un militante injustamente tratado por los suyos. Pero el militante sabe quiénes son los suyos y no los dejará, ni siquiera dejará al burócrata, ni sátrapa, al inquisidor, al imbécil comisario de turno. Seguirá allí, machacando con sus versos, con su acción militante; seguirá incordiando, molestando día y noche, pinchan­do y quitándole el sueño al «celoso guardián del tem­plo». ¡Qué más quisiera éste que ver huir al moscardón impertinente!

Han hecho todo para arrancarme de mi Partido, pero les salió mal.

No he sido achicharrado bajo los ídolos que se derrumban...*

Y esto era difícil para el exiliado Nazim Hikmet. Duro oficio es el exilio 5 escribió en versos estremecedores. También en Moscú, no porque algunos le hicieran marranadas sino porque era consciente de que, en cierto modo, usufructuaba la revolución que hicieron otros. Como le ha hecho decir Semprún a Ben Barka en la película L'Attentat, «el exilio destruye al militante». El exilio fue duro para el romántico mili­tante Nazim Hikmet porque le faltaba el pulso de su pueblo. Por esto, el conjunto de poemas Duro oficio es el exilio constituye uno de los cantos más hermosos y revolucionarios que se hayan inspirado jamás en la tierra natal. Y la calidad de este vínculo es otro de los rasgos del militante revolucionario romántico.

Nazim se ha descrito a sí mismo en la autobiografía escrita el año 1961, en Berlín Este, una de las capita­les socialistas que le vieron deambular, cantando, como otrora hiciera el exiliado Pablo Neruda por esas mismas calles: ¡Ay, cuándo<, cuándo, cuándo; ay, cuándo...

Nos dice Nazim que nació en 1902 en Anatolia; que fue nieto de pacha, estu­diante comunista en Moscú, poeta desde la edad de ca­torce años. Dice que fue inquilino de cárceles y hués­ped de grandes hoteles; que conoció el hambre y tam­bién la huelga de hambre; que a los treinta años qui­sieron ahorcarlo y a los cuarenta y uno le dieron el Premio Mundial de la Paz; que a los treinta y seis había recorrido, en seis meses, cuatro metros cuadrados de cemento; que a los cuarenta y nueve voló de Praga a La Habana en 18 horas; que nunca vio a Lenin pero montó guardia junto a su féretro en 1924 y en 1961 lo visitó en su Mausoleo. Que en 1951 marchó hacia la muerte en compañía de un camarada, cruzando el mar. En 1952 esperó la muerte cuatro meses tendido boca arriba.

He tenido celos demenciales

de las mujeres que amé;

he engañado a mis mujeres

pero nunca hablé mal de mis amigos

a sus espaldas.

He bebido sin embriagarme,

de pura felicidad; he ganado siempre el pan

con el sudor de mi frente;

Si he mentido

es porque me he avergonzado de alguien

pero también he mentido

sin motivo alguno.1

Dice haber viajado con todos los medios de locomo­ción no asequibles a todo el mundo, pero, desde 1921, no ha puesto los pies en una mezquita, en una iglesia, en una sinagoga ni en la casa del hechicero,

aunque a veces

me he leído la buena ventura

en el poso del café

Me publican en treinta o cuarenta lenguas pero en Turquía estoy prohibido en la mía.

No hice la guerra, no bajé a ningún refugio anti-aéreo, no estuve en las rutas del éxodo, bajo los aviones volando bajo

pero en el umbral de los sesenta años me he enamorado.

En una palabra, camaradas:

hoy, en Berlín, reventando de nostalgia como un perro,

no puedo decir que he vivido como un hombre

pero, ¿qué puede ocurrirme aún

en lo que me queda de vida?8

Nazim no leyó en el poso del café que moriría a los sesenta, en Moscú, sin haber vuelto a ver el cielo de su Anatolia; que junto a su cadafalco velaría Alexander Tvardovski, el cual moriría diez años después y sería acompañado a la tumba por el «maldito» Alexander Solzhenitsín... Nada de esto le dijo a Nazim el poso del café pero estaba en la lógica de su vida.

Cuando yo «reventaba de nostalgia» en Praga conocí a Nazim Hikmet en un hotel de la Mala Strana. Iba con una capa azul absolutamente «decadente» a los ojos de muchos de sus camaradas. Parecía un vikingo de mele­na blanca, perfil romano; su risa a lo Vittorio de Sica, su mímica meridional y suave. Yo conocía algunos de sus poemas, sobre todo uno que entonces se difundió mucho, cuando en plena guerra fría el gobierno nortea­mericano prohibió al cantante y actor negro comunista, Paul Robenson que cantara en los escenarios, radio, manifestaciones ni actos públicos de ninguna clase. Nazim Hikmet, desde una cárcel de Es­tambul, escribió un poema que empezaba así:

No nos dejan cantar, hermano Robenson...

Le dije, en francés, que su poema me había gustado mucho y él me preguntó si no conocía el que había escrito para España. Confesé mi ignorancia y él indig­nado, casi anonadado. ¿Cómo era posible? ¿Una repu­blicana española que no conocía lo que un turco escri­bió sobre su revolución? Tardaría años en conocerlo.

España, nuestra juventud; España es una rosa ensangrentada que se abre sobre nuestros pechos, España nuestra invicta esperanza...

Y los viejos olivos descuartizados, y la tierra amarilla y la roja tierra perforada...

España cayó en el 39...10

Alguien me dijo: «Este turco es un aristócrata. Su abuelo fue un pacha.» Bueno, ¿y qué? Algunos se lo echaban en cara, cuando les convenía; otros lo enarbolaban como dato insólito de su curriculum, como de­mostración de «las transformaciones históricas», pero Nazim, en su novela autobiográfica Los románticosnos explica, en una prosa vigorosa y poética, cómo el nieto del pacha se convirtió en comunista.

La vida personal de Nazim Hikmet fue, lo que algu­nos suelen llamar, «un desastre» y otros califican de «drama». Abandonó las sedas y los perfumes de los palacios familiares siendo adolescente; estudios truncados, cárceles, exilio; volvió al país clandestinamente, amó a una mujer que le dio un hijo, salió sin conocer al hijo. No llegaría a conocerlo. Estaba enfermo del corazón y no permitieron que volviera al combate mi­litante clandestino. Erró por esos mundos, «reventan­do de nostalgia» y sin embargo, no hay nada más ju­biloso y transparente que la obra poética de Nazim Hikmet.

Al hijo que no conoció le ha dedicado muchas «na­nas», como aquellas que nuestro Miguel Hernández can­tara para su niño en la cárcel de Poitier. Nazim recor­daba, arrullaba a su hijo al otro lado del Mar Negro, desde las playas soviéticas de su exilio:

Memet, pequeño mío, te confio

al partido comunista turco.

Yo me voy

y estoy sereno.

La vida se me escurre

y se prolonga en ti,

en mi pueblo, para los siglos de ios siglos...12

Aquel gigante de hombre, aquel «turco rubio de ojos azules» que parecía una torre en la cresta de una ola, tenía el corazón enfermo.

No es la angina de pecho,

doctor;

mi corazón es fusilado

cada amanecer en Grecia...,13

Melancólico y jovial, tierno y apasionado, con un sentido del humor que irritaba al militante «irreprocha­ble», asceta y abstemio. Con su capa de cochero y su melena blanca sacaba de quicio a los «pulcros» de los despachos graves y silenciosos, como lo hiciera Maiakovski con su camisa color amianto y sus corbatas ex­travagantes. Pero lo que más les molestaba no era ese aspecto exterior tan heterodoxo sino el contenido, el alma de aquellos románticos audaces que también sa­bían levantar pedestales, sí, pero con sincera pasión, sin cálculo, sin prudencia ni camaleonismo.

Nazim fue un gran mujeriego pero catorce años de mazmorra y una muerte precoz no le dieron mucho tiempo para el amor: No aspiraba a ser «primer minis­tro» pero deseó, hasta el fin, lo más ambicioso que pueda desear un hombre: prolongarse en su pueblo al que, como Fucik amó al suyo, quiso tierna y rabiosa­mente, demostrándolo cuando hizo falta.

Charles Dotgynski describió en una larga carta-poema a Nazim Hikmet sobre el tema de la bondad, una de las condiciones del romanticismo revolucionario.

Entrad un día

en una farmacia

o en un «Prisunic»

y pedid, como si nada, cien gramos de bondad.



Presentaros un día

a casa de un amigo

querido desde la infancia;

a casa de la mujer amada

que os espera con los brazos abiertos



pedidles no la eternidad de sus noches,

sino un rayo de bondad.



Por doquier

os mirarán

como se mira a un loco,

ni siquiera os escucharán.



¿La bondad?

no se qué es eso, ¿la bondad?

¡invéntala!



Nazim Hikmet:

yo he descubierto

en tu mirada,

en tu voz,

la calidad más perfecta

de la bondad.14


Philippe Soupault, uno de los que mejor han estu­diado la obra literaria de Nazim Hikmet, ha llegado a desentrañar los misterios de la aparente contradicción entre esa bondad y la condición del militante que, se­gún Stalin, debía ser «de acero».

«Nazim Hikmet, gracias a su genio, a su prodigioso don de simpatía supo ofrecer, a quienes le leyeron y escucharon, la maravilla que emanaba de su valentía, de su experiencia, de su sinceridad, de su humanidad. Gracias a él, la poesía expresaba el entusiasmo y la es­peranza. Todo era posible, más aún: todo era probable.»15

La fraternidad, otro de los rasgos comunes a los románticos militantes, está presente en toda la obra y la acción de Nazim Hikmet.

«Su primer poema y el último, son poemas fraternales. Habla a los hombres, a sus her­manos, sobre su existencia íntima, sobre su amor, sus viajes, sus experiencias, no porque quiere "contarles su vida" sino porque desea asociarlos a su vida.»16

De sus primeros poemas, los de su adolescencia, po­dríamos entresacar las ideas esenciales que marcan toda su obra posterior, las de un romanticismo más puro por ser tan joven.

¡Qué quieres!

los amigos tenían hambre

y nos comimos el dinero de las violetas17



le dice a la muchacha-niña a la cual quiso llevar un ramo de violetas.

En vez de hacer un poema patético sobre el camarada que marcha al paredón, el año 1930 escribía Nazim:



Puede morir esta noche

por una bala que quemará su pecho y su chaqueta

esta noche ha ido hacia la muerte

con sus propias piernas —¿Tienes un cigarrillo? —me dice. —Sí —le digo. —¿Cerillas? —No,

la bala puede servirte, le digo.

Ha cogido el cigarrillo

y se ha ido. Tal vez ahora, tendido sobre el suelo

tiene un cigarrillo apagado en los labios y una herida en el pecho.

Se ha ido.

Signo de multiplicación: se acabó.18


En 1929, durante una huelga de tranvías en Estam­bul, Nazim, de 27 años escribió un poema insólito ti­tulado: La ciudad que perdió su voz. Parece un poema de Maiakovski: humor, vigor, denuncia, esperanza y una mayor eficacia que cualquier artículo político so­bre la huelga.


La ciudad está vacía, completamente,

como mi bolsillo...

el asfalto se ha quedado mudo...19


Y en la ciudad paralizada por la huelga, describe tres borrachos, con pinceladas maestras; y el viento llevándose los carteles que anuncian los coches del se­ñor Ford, y las calles perforadas por el silbido de los policías, y la ciudad paralizada por la fuerza invencible de una decisión, la decisión de los conductores de tran­vía, unos desgraciados, piojosos, muertos de hambre que arrancan los carteles con la efigie del señor Ford,! carteles que se lleva el viento sobre el asfalto mudo, enmudecido por la decisión de unos piojosos; y tres borrachos que no se enteran,


Tres hombres tres hombres de pie;

el uno lleva un violín roto bajo el brazo, el segundo tocado de sombrero de copa y vestido de

frac,

y el tercero en cueros, como un mono peludo.

Y la calle se rasca la nuca:

hoy no habrá accidentes de circulación,

no se mueve ni una rueda,

no ronca un solo motor,

el viento -frunce el ceño...'20


Y cuando el combate en su Turquía natal le lleva hasta presidio, unas mazmorras sobre el mar como las del Conde de Montecristo; cuando sus compañeros, des­de la playa, le dicen adiós con los pañuelos rojos, el romántico militante dice:


Adiós, sin una palabra.

Las noches cerrarán el cerrojo.

Los años tejerán telarañas entre las rejas

y yo cantaré un canto de combate,

mi canto de prisión.


Volveremos a vernos, amigos míos,

sonreiremos juntos bajo el sol, combatiremos codo a codo...21

A este hombre le reprochaban algunos ser nieto de pacha, ponerse capa, tener mujeres, cantar por la calle, rechazar ofertas oficiales. Pero, en realidad, lo que les molestaba no era la capa, ni las mujeres en su vida, ni su origen aristocrático; les molestaba el hecho de que «ese turco» osara escribir una obra de teatro fus­tigando al burócrata, al «robot» estaliniano, al carrerista dentro de la sociedad soviética. Tampoco se lo perdonaron a Maiakovski, que no era turco ni nieto de pacha. ¿Qué se había creído el melenudo ése, el turco refu­giado? ¿Por qué no se iba a su país? ¿Por qué no se li­mitaba a escribir poemas al cielo de Anatolia? ¿Por qué había osado escribir ese Ivan Ivanovich que causó el deleite de los contrarrevolucionarios «agazapados» en Stalinabad y en Riga? En Moscú no se saldría con la suya. Moscú era la ciudadela de la «pureza de clase» y ese Ivan Ivanovich iría, sencillamente, al cesto. Y contento podía estar el insolente turco de que no fuera detenido ni desterrado pues en los añorados tiem­pos de Josif Vasirionovich, habría ido a parar a la cárcel o estaría haciendo malvas junto a Kamenev, Zinóviev y Bela Kun, ese extranjero que también se metió donde no le llamaban.

En plena hostilidad larvada contra Nazim, éste «osa­ba» declarar a «Lettres Francaises» después de haber permitido que «Temps Modernes» de Jean Paul Sartre publicase íntegro su Ivan Ivanovich:

«Considero que el escritor no debe temer abordar todas las cuestiones que se plantean en una sociedad en construcción, incluidas sus contradicciones.» 22

No opinaban igual los burócratas de la Unión de Es­critores. Exponer las contradicciones de la construc­ción del socialismo es «dar armas al enemigo de clase», tesis mil veces desbaratada por Lenin que dijo incan­sablemente: «La verdad es revolucionaria.» Y lo repite hoy Fidel Castro:

«Porque hay una diferencia entre el revolu­cionario y el reaccionario y es que el revolu­cionario no miente, no puede mentir; vive de convicciones íntimas, de motivaciones profun­das, Y la mentira es una violación del carácter; una violación de los sentimientos más íntimos del hombre; la mentira es el arma de los que no tienen razón, del que no tiene argumento, del que desprecia a los demás y, sobre todo, des-' precia al pueblo.

»El arma del revolucionario es la verdad.» 23

Pero la verdad, para los burócratas sectarios y ali­cortos es un «cuento». Falsifican la historia, sacan a Trotski de la historia de la revolución rusa, ponen Sta-lin donde no estaba, vuelven a quitarlo sacándolo de donde sí estaba; inventan contrarrevolucionarios en Praga, y fabrican procesos con pruebas «irrefutables». Contra esa verdad se levantó Nazim, toda su vida. Se engañó muchas veces pero en lo superficial. Y vio claro.

Las palabras ya no me embriagan, ni las ajenas, ni las mías.24

Se hace vigilante, recordando el Bdéíe! de Fucik: una vigilancia que no tiene nada que ver con la descon­fianza, ajena al romántico.

He atravesado un bosque de ídolos abatiéndolos con mi hacha, ¡Con qué facilidad se desplomaban! puse a prueba mis creencias

y

-felizmente,

algunas no resultaron aleaciones.25


Ni siquiera pretende que todo fue de ley en sus convicciones. Y en esta constatación, en esta valerosa sinceridad se expresa también su romanticismo. Iba a por lo auténtico. Cuando le preguntaron lo que pen­saba de la consigna maoísta de «las cien flores», Nazim Hikmet contestó:

«Estoy a favor de «las cien flores» a condi­ción de que entre estas cien flores haya, por lo menos, una flor de arte socialista que no sea una flor de papel.»25


Notas

1. Nazim hikmet, Anthologie Poetique (París 1964).

2. Nazim hikmet, Ivan Ivanovich (Paris 1962).

4. 3. Alexander tvardovski, U Soldado Tiomkin. (Existe una ver­sión castellana en «Literatura Soviética», revista en varios idio­mas editada en Moscú.) Nazim hikmet, Anthologie Poetique, ob, cit.

5. Nazim hikmet, C'est un dur metier que l'exil (París 1957).

6. Poema de Pablo Neruda escrito en su exilio de Praga.

7. Nazim hikmet, Anthologie poetique, ob. cit.

8. Ibid.

9. Ibid.

10. Ibid.

11. Nazim hikmet, Les romantiques, novela (París).

12. Memet, hijo de Nazim Hikmet y Cecíle Harim, de Saló­nica.

13. Nazim hikmet, Anthologie Poetique, ob. cit.

14. Ibid.

15. Ibid.

16. Ibid.

17. Ibid.

18. Ibid.

19. Ibid.

20. Ibid.

21. Ibid.

22. Ibid.

23. Joan queralt, Apuntes de un viaje a Fidel, «Cuadernos para el Diálogo» (Madrid, junio 1973).

24. Nazim hikmet, Anthologie poetique, ob. cit.

25. Ibid.

Fuente: Kaos en la red

YO SOY COMUNISTA

Yo soy comunista
Porque no veo una mejor economía en el mundo que el comunismo.

Yo soy comunista
Porque sufro al ver a la gente sufrir.

Yo soy comunista
Porque creo en la utopía de una sociedad justa.

Yo soy comunista
Porque cada uno debe tener lo que necesita y dar lo que puede.

Yo soy comunista
Porque yo creo que la felicidad es la solidaridad humana.

Yo soy comunista
Porque yo creo que todas las personas tienen derecho a la vivienda, la salud, la educación, el empleo decente, la jubilación.

Yo soy comunista
Porque no creo en ningún dios.

Yo soy comunista
Porque nadie ha encontrado aún una idea mejor.

Yo soy comunista
Porque yo creo en los seres humanos.

Yo soy comunista
Porque espero que un día toda la humanidad sea comunista.

Yo soy comunista
Porque muchas de las mejores personas en el mundo fueron y son comunistas.

Yo soy comunista
Porque detesto la hipocresía y amo la verdad.

Yo soy comunista
Porque no hay distinción entre yo y los demás.

Yo soy comunista
Porque estoy contra el libre mercado.

Yo soy comunista
Porque quiero luchar toda la vida por el bien de la humanidad.

Yo soy comunista
Porque el pueblo unido jamás será vencido.

Yo soy comunista
Porque usted puedo cometer errores, pero no hasta el punto de ser un capitalista.

Yo soy comunista
Porque amo la vida y lucho a tu lado.

Yo soy comunista
Porque que muy pocas personas son comunistas.

Yo soy comunista
Porque algunos dicen ser comunista y no lo son.

Yo soy comunista
Porque la explotación del hombre por el hombre existe porque no hay comunismo.

Yo soy comunista
Porque mi mente y mi corazón son comunistas.

Yo soy comunista
Porque soy importante todos los días.

Yo soy comunista
Porque la cooperación entre los pueblos es el único camino a la paz entre los hombres.

Yo soy comunista
Porque la responsabilidad de tanta miseria de la humanidad es de todos aquellos que no son comunistas.

Yo soy comunista
Porque no quiero el poder personal, sino el poder del pueblo.

Yo soy comunista
Porque nadie ha logrado convencerme de que no lo sea

TRAIDOR A LA PATRIA

«Nâzim Hikmet sigue traicionando a su patria.
Ha dicho: "Somos a medias una colonia del imperialismo americano".
Nâzim Hikmet sigue traicionando a su patria».
Esto lo ha sacado publicado un periódico de Ankara, a tres columnas y con exclamaciones en negrita,
en un periódico de Ankara, al lado de la fotografía del almirante Williamson,
el almirante americano sonríe de oreja a oreja dentro de un cuadrado de 66 centímetros
América ha donado 120 millones de liras a nuestro presupuesto, 120 millones de liras.
«Hikmet ha dicho: "Somos a medias una colonia del imperialismo americano".
Nâzim Hikmet sigue traicionando a su patria».

Sí, soy un traidor a la patria, si ustedes son patriotas, si ustedes aman
a su país, entonces yo soy un traidor a mi país, un traidor a mi patria.
Si la patria son sus fincas,
si la patria son sus cajas fuertes y los talonarios de cheques que guardan dentro,
si la patria es morir de hambre en las cunetas,
si la patria es tiritar de frío como perros y en verano retorcerse por culpa del paludismo,
si la patria es chuparnos nuestra roja sangre en vuestras fábricas,
si la patria son las pezuñas de vuestros agaes,
si la patria es vuestro devocionario, la porra del policía,
la patria, vuestros fondos, vuestros salarios,
la patria, las bases, las bombas, los cañones de la armada americana,
la patria, no liberarse de nuestras podridas tinieblas
entonces yo soy un traidor a la patria.
Escriban a tres columnas, con exclamaciones en negrita:
"Nâzim Hikmet sigue traicionando a su patria"

Hazim Hikmet Y Pablo Neruda

"AQUÍ VIENE NAZIM HIKMET", POEMA DE PABLO NERUDA

NAZIM, de las prisiones
recién salido,
me regaló su camisa bordada
con hilos de oro rojo
como su poesía.

Hilos de sangre turca
son sus versos,
fábulas verdaderas
con antigua inflexión, curvas o rectas,
como alfanjes o espadas,
sus clandestinos versos
hechos para enfrentarse
con todo el mediodía de la luz,
hoy son como las armas escondidas,
brillan bajo los pisos,
esperan en los pozos,
bajo la oscuridad impenetrable
de los ojos oscuros
de su pueblo.
De sus prisiones vino
a ser mi hermano
y recorrimos juntos
las nieves esteparias
y la noche encendida
con nuestras propias lámparas.

Aquí está su retrato
para que no se olvide su figura:

Es alto
como una torre
levantada en la paz de las praderas
y arriba
dos ventanas:
sus ojos
con la luz de Turquía.

Errantes
encontramos
la tierra firme bajo nuestros pies,
la tierra conquistada
por héroes y poetas,
las calles de Moscú, la luna llena
floreciendo en los muros,
las muchachas
que amamos,
el amor que adoramos,
la alegría,
nuestra única secta,
la esperanza total que compartimos,
y más que todo
una lucha
de pueblos
donde son una gota y otra gota,
gotas del mar humano,
sus versos y mis versos.

Pero
detrás de la alegría de Nazim
hay hechos,
hechos como maderos
o como fundaciones de edificios.

Años
de silencio y presidio.
Años
que no lograron
morder, comer, tragarse
su heroica juventud.

Me contaba
que por más de diez años
le dejaron
la luz de la bombilla eléctrica
toda la noche y hoy
olvida cada noche,
deja en la libertad
aún la luz encendida.
Su alegría
tiene raíces negras
hundidas en su patria
como flor de pantanos.
Por eso
cuando rie,
cuando ríe Nazim,
Nazim Hikmet,
no es como cuando ríes:
es más blanca su risa,
en él ríe la luna,
la estrella,
el vino,
la tierra que no muere,
todo el arroz saluda con su risa,
todo su pueblo canta por su boca.