La entidad Rassvet K.P.Orlovski no lejos de
Kírovsk en la provincia de Moguiliov es el mismo koljós Rassvet muy
famoso en los tiempos de la URSS. Era vanguardista, líder, pionero. La
corresponsal de BelTA visitó la entidad actual.
La economía
se ubica en Myshkovichi que parece una ciudad pequeña: amplias calles,
plaza central extensa con monumentos y fuentes, Casa de Cultura, mucho
vidrio en la decoración de edificios.
El
pueblo Myshkovichi fue proyectado en los tiempos soviéticos por el
famoso arquitecto Gueorgui Zaborski. La Casa de Cultura, por ejemplo,
abarca hasta 700 personas. Hay un jardín de invierno: aquí crecen las
palmas de plátanos y dátiles.
Atrae la atención el edificio
de la guardería construido según el proyecto del arquitecto estonio
Toomas Rein. En Belarús no hay más análogos. Es un conjunto único del
edificio y la zona de juegos. Desde lejos, parece un pequeño palacio:
con terrazas, cúpulas de cristal para la luz natural y un parque. En el
concurso de la URSS de las mejores obras arquitectónicas en 1987, el
objeto fue premiado entre las 14 mejores obras por el cumplimiento
consistente del plan artístico, la fidelidad a los principios de la
arquitectura moderna, la creación de un microcosmos integral, el diseño
compacto de interiores.

Junto
con la subdirectora para el trabajo ideológico Natalia Shapoválova
visitamos un museo pequeño en la Casa de Cultura. La exposición relata
la historia de la creación y el desarrollo del koljós. En primer lugar
está vinculada con el nombre de Kirill Orlovski, Héroe de la Unión
Soviética, oriundo de la aldea Myshkovichi. En 1944 Orlovski envió una
carta abierta a Stalin y pidió una posibilidad de encabezar la economía
en la región de Kírovsk que era muy destruida tras la guerra. Prometió
convertirla en unos años en un koljós puntero. La petición de Orlovski
fue satisfecha.
En
1950 la fama sobre Rassvet pasó por toda la Unión. “Como prometió
Orlovski, el koljós era uno de los primeros en la URSS que producía los
bienes por un millón de rublos al año. Tras la muerte de su presidente
en 1968 Rassvet lo encabezó dos veces Héroe del Trabajo Socialista
Vasili Starovóitov. Con él fueron construidos nuevos edificios para
unidades importantes de la esfera social”, relató Natalia Shapoválova.
Desde
finales de 2011 la entidad Rassvet la encabeza Aleksandr Báguel. “Ahora
Rassvet es una de las empresas más grandes del complejo agrícola de
Belarús. Nuestro perfil de trabajo es muy amplio. Toda la producción es
de alta calidad, se suministra al mercado interior de Belarús, algo se
envía a Rusia. Intentamos mantener alto nivel determinado por los
anteriores. El koljós Rassvet vivió también los tiempos difíciles, pero
sobrevivió. Pienso que una de las causas es la diversidad de productos
que hace”, comentó el director.
En la entidad trabajan
cerca de 900 personas. Hay unas granjas. La empresa cultiva también
manzanas y grosellas negras en sus jardines. Los pepinos y los tomates
se plantan en los invernaderos, el repollo y las cebollas, la remolacha
azucarera y las patatas se plantan en terrenos abiertos. La economía
también tiene su propia red de venta: dos tiendas, un comedor para 100
personas, un café, puntos de venta en los mercados de Bobrúisk y
Moguiliov. Tiene también su propio sanatorio moderno y una base
turística.
Visitamos una de las granjas de la empresa construida entre las últimas.
La granja dicha se construía en unas etapas. El primer cobertizo fue preparado en 2018.
En
marzo el rendimiento por vaca representó 842 kg. Toda la lecha es de
clase extra, se envía a la filial en Bobrúisk de Babushkina krynka.
Con
esfuerzos de la economía fue construido un preventorio para 288
novillos. Los toros se mantienen 20 días y luego pasan a otra granja,
las vaquillas siguen hasta tres meses. En total en la economía son más
de nueve mil cabezas de ganado bovino.
Al lado de la nueva
granja está un complejo de biogás. Se abrió en 2012. Es la instalación
más grande en Belarús. Aquí obtienen 4,8 MW de energía eléctrica que se
suministra a la red de Mogilevenergo.
“Nuestra producción
es casi sin residuos. El estiércol de la granja llega aquí por tuberías,
se diluye con un compuesto especial y se coloca en grandes
contenedores. Aquí se emite un gas que gira los motores potentes.
Obtenemos 75-80 MW por día. Tanta electricidad es suficiente para cubrir
toda la región de Kírovsk. Además de la electricidad, producimos calor
que es parcialmente suficiente para las necesidades de invernaderos y
granja lechera”, notó el jefe de la producción Oleg Beliavski.
Se
están preparando para una nueva temporada los jardines. “Los huertos de
manzanas se extienden por 213 hectáreas, de las cuales 173 hectáreas
son de árboles frutales. Somos una de las pocas empresas donde no sólo
se cultivan manzanas, sino también grosellas negras. Tenemos 11
hectáreas para grosellas negras”, comentó Aleksandr Ivanitski.
El
trabajo de jardinería no cesa durante todo el año. En invierno se
cortan los árboles, en primavera los troncos se blanquean. Todo de
acuerdo con la tecnología. Hay 20 personas trabajando aquí todo el
tiempo, y durante la temporada de cosecha hasta 150 personas son
atraídas para ayudar.
Los
invernaderos ocupan 10 hectáreas, 3 de las cuales son invernaderos con
ahorro de energía. La primera cosecha de este año ya fue recogida. En la
economía recogieron y vendieron cerca de 90 toneladas de pepinos. Y los
primeros tomates fueron al laboratorio, donde serán analizados respecto
al contenido de nitratos.
“Todos
los productos cultivados en nuestros invernaderos pasan un estricto
control de calidad. La población recibe un producto natural y útil”,
agregó María Beliávskaya.
Ahora se desarrollan los trabajos de campo en el área de 10 mil hectáreas. La entidad dispone de 77 tractores y 48 vehículos.
“Para
que la gente trabaje bien en el campo hace falta cuidarla. Es que la
siembra y recogida siempre requieren muchas fuerzas. Para los
trabajadores está organizada la alimentación que se prepara por los
trabajadores de nuestro comedor. Se intenta proponer alimentación
equilibrada”, prestó atención Natalia Shapoválova.
En la economía también hay su taller de costura. Allí hacen cerca de 30 unidades de traje de trabajo al día.
La
entidad Rassvet se orgullece de su industria pesquera que funciona
desde 1984. “Vine aquí como un joven y ambicioso especialista. Ofrecí a
Starovóitov, que dirigía la granja, crear una industria de pesca. La
idea fue apoyada. En el territorio de Rassvet había tres embalses que se
utilizaban para el riego. Se decidió adaptarlos para cultivar varias
peces en aguas abiertas. En este proyecto utilizamos las tecnologías más
avanzadas de la época. Y las primeras 100 toneladas de pescado podrían
ser cosechadas en el segundo año. Y en 1989 mostramos el mejor resultado
de toda la Unión Soviética - aquel año conseguimos 236 toneladas de
pescado”, relató el jefe de la producción dicha Oleg Shapoválov.
En
los embalses de superficie total de 75 hectáreas hay carpas, lucios,
carasios, etc. Ahora producen alrededor de 140-180 toneladas de pescado
por año. Los productos se suministran por todo el país.
Según
Oleg Shapoválov, es bastante difícil cultivar peces en aguas abiertas.
“Los propios estanques necesitan ser tratados y la condición y la salud
de las peces debe ser vigilada constantemente. Pero nuestro mayor ataque
son las aves, especialmente las garzas y los mergos. Les gusta mucho
comer nuestro pescado. Y recientemente, los patos salvajes se asentaron
aquí, les gusta el forraje”, agregó.
“La economía Rassvet
es una entidad polisectorial. Es una historia y tradiciones, son vidas
de la gente. Recibimos gran patrimonio que hace falta no solo guardar,
sino seguir desarrollando. En la agricultura, igual que en otros campos,
lo principal es la gente. Porque sin especialistas cualificados, sin
trabajadores verdaderos, cuando en cada nivel se necesita el
cumplimiento cualitativo de sus funciones, no habrá éxito. Detrás de
cualquier resultado de la empresa está la plantilla”, concluyó Aleksandr
Báguel.
Anastasía Guzóvskaya,
Fotos de Oleg Foinitski,
Fuente:
BelTA