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lunes, 15 de junio de 2026

"SOLDADITO DE BOLIVIA", POEMA DE NICOLÁS GUILLÉN, EN EL 98 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL CHE GUEVARA

 

«… El negro
junto al cañaveral.
El yanqui
sobre el cañaveral.»

NG

Mi recuerdo al poeta cubano en el aniversario de su nacimiento.

«Soldadito de Bolivia»

I

Soldadito de Bolivia,
soldadito boliviano,
armado vas con tu rifle,
que es un rifle americano,
soldadito de Bolivia,
que es un rifle americano.

II

Te lo dio el señor Barrientos,
soldadito boliviano,
regalo de mister Johnson,
para matar a tu hermano,
para matar a tu hermano,
soldadito de Bolivia,
para matar a tu hermano.

III

¿No sabes quien es el muerto,
soldadito boliviano?
El muerto es el Che Guevara,
y era argentino y cubano,
soldadito de Bolivia,
y era argentino y cubano.

IV

El fue tu mejor amigo,
soldadito boliviano,
él fue tu amigo de a pobre
del Oriente al altiplano,
del Oriente al altiplano,
soldadito de Bolivia,
del Oriente al altiplano.

V

Está mi guitarra entera,
soldadito boliviano,
de luto, pero no llora,
aunque llorar es humano,
aunque llorar es humano,
soldadito de Bolivia,
aunque llorar es humano.

VI

No llora porque la hora,
soldadito boliviano,
no es de lagrima y pañuelo,
sino de machete en mano,
sino de machete en mano,
soldadito de Bolivia,
sino de machete en mano.

VII

Con el cobre que te paga,
soldadito boliviano,
que te vendes, que te compra,
es lo que piensa el tirano,
es lo que piensa el tirano,
soldadito de Bolivia,
es lo que piensa el tirano.

VIII

Despierta, que ya es de día,
soldadito boliviano,
está en pie ya todo mundo,
porque el sol salió temprano,
porque el sol salió temprano,
soldadito de Bolivia,
porque el sol salió temprano.

IX

Coge el camino derecho,
soldadito boliviano;
no es siempre camino fácil,
no es fácil siempre ni llano,
no es fácil siempre ni llano,
soldadito de Bolivia,
no es fácil siempre ni llano.

X

Pero aprenderás seguro,
soldadito boliviano,
que a un hermano no se mata,
que no se mata a un hermano,
que no se mata a un hermano,
soldadito de Bolivia,
que no se mata a un hermano.

Nicolás Guillén

Fuente: Trianarts

jueves, 15 de agosto de 2024

BOLIVIA RECUPERA EL LEGADO DEL GRAN MURALISTA MIGUEL ALANDIA PANTOJA

 

Gran parte de las obras del artista, que renovó el muralismo latinoamericano y se ganó la admiración del mexicano Diego Rivera, fueron destruidas durante la dictadura. Ahora, una fundación adquirió una colección que se encontraba en poder de la familia

El legado del artista plástico Miguel Alandia Pantoja, uno de los grandes muralistas de Latinoamérica en el siglo pasado, ya tiene residencia permanente en su natal Bolivia después de que la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) adquiriera la colección de más de un centenar de obras suyas.

La colección, conformada por 157 obras de caballete “inéditas”, 14 bocetos originales de murales, además de recortes de periódico y afiches, ha quedado en custodia del Museo Nacional de Arte (MNA), dependiente de la FC-BCB, explicó la directora de ese repositorio, Claribel Arandia.

“Estudiar a Alandia Pantoja no es sólo estudiar la estética del momento, o la historia del momento, es pensar y reconcebir también lo que le puede pasar al futuro del país. Es no repetir las malas historias, es construir nuevas historias”, comentó.

Ahí radica la importancia para el MNA “de que jóvenes y niños puedan apreciar esta historia contada en los maravillosos lienzos de colección” del artista, agregó.

Miguel Alandia Pantoja, de blanco, posa frente al mural en Milluni, que fue tapado para evitar que la dictadura lo destruyera (Gentileza RC Noticias)

Miguel Alandia Pantoja nació en 1914 en el pueblo minero de Catavi, en la región andina de Potosí. Pintor autodidacta, Alandia dejó plasmadas en Chile, Perú y Bolivia obras que representan sus mensajes revolucionarios y fue el único artista de la región que expuso sus obras en el Palacio de Bellas Artes de México, por invitación del Gobierno mexicano y del artista Diego Rivera.

También, combatió en la guerra del Chaco librada entre Bolivia y Paraguay entre 1932 a 1935, participó en la Revolución Nacional de 1952 y fue parte de la resistencia de las dictaduras militares en la década de los años 1970.

“Más allá de ser un pintor, es un ser humano que siente las necesidades de su pueblo y que se identifica con la clase obrera y con la clase campesina”, destacó la directora del MNA.

Esa ansia de plantear el arte “desde la conciencia social” queda plasmada en sus obras que, además, tienen una estética “diferente, cruda”, en la que son protagonistas mineros, campesinos, mujeres e indígenas.

Extracto de una obra del artista en el Museo Nacional de Arte (MNA) en La Paz

“A veces piensan que el artista sueña y crea alrededor del sueño. En el caso de Alandia, soñaba con un país mejor, como creo que soñamos todos los bolivianos, pero él era activo en su accionar artístico y por eso se lo nombra además el pintor de la revolución”, afirmó Arandia.

En 1965, el gobierno de facto del militar René Barrientos ordenó destruir toda la obra de Alandia en instituciones públicas y privadas, lo que supuso la desaparición de un mural suyo en el Palacio de Gobierno en La Paz y otras obras en el Legislativo.

Alandia falleció en el exilio en Lima en 1975 y luego sus restos fueron repatriados y se enterraron en el Cementerio General en La Paz.

En 2020 sus restos fueron trasladados al Museo de la Revolución Nacional, donde están dos de sus murales más emblemáticos, dentro de un homenaje promovido entonces por las autoridades locales de La Paz para saldar una deuda histórica ante los intentos que hubo de borrar su nombre de la historia boliviana.

En 1965, el gobierno de facto del militar René Barrientos ordenó destruir toda la obra de Alandia en instituciones públicas y privadas

Muchas de sus obras salieron del país a principios de la década de 1970 y pasaron por museos y galerías en países como Chile, Perú, Rusia y la antigua Checoslovaquia, según informó en su momento la Alcaldía paceña.

Las obras fueron repatriadas en 1977 y permanecieron en depósitos en La Paz y la ciudad vecina de El Alto, hasta 2018, cuando la familia de Alandia las recuperó.

Hace unos años sus familiares iniciaron un proceso para vender la colección completa a alguna institución, para que el legado permaneciera íntegramente en Bolivia. La propuesta halló eco en la FC-BCB que tras un proceso “largo”, este año logró concretar la adquisición.

“Lo interesante de la colección que ahora tenemos, más allá de los bocetos muralísticos que son una joyita de orfebre, son los procesos que han inspirado a hacer estos murales en las obras de caballete”, dijo Arandia.

A su juicio, las obras de caballete son como los “estudios previos” y “procesos creativos” del muralista “dentro de la construcción de sus murales”.

El museo dio una pequeña muestra recientemente con algunas obras de la colección y otras están en proceso de restauración, con miras a inaugurar en 2025 una sala permanente dedicada al muralista.

Fuente: EFE. Fotos: EFE/Esteban Biba


sábado, 1 de abril de 2023

"REVOLUCIÓN", DOCUMENTAL DE JORGE SANJINÉS

Título original Revolución
Año 1963
Duración 10 min.
País Bolivia
Dirección Jorge Sanjinés, Óscar Soria
Guion Jorge Sanjinés

Las condiciones miserables de vida de una gran mayoría de los habitantes en La Paz, Bolivia. El desempleo, la alimentación inadecuada, el habitat y la mortalidad infantil. Referencias a las manifestaciones obreras y la represión policial a que son sometidos. El cortometraje "Revolución", denominado por algunos "El Potemkin de Sanjinés", en algo más de 10 minutos y sirviéndose únicamente de imágenes montadas con notoria sabiduría cinematográfica, ofrece una sinopsis perfecta de la historia del país, su miseria, el indoblegable espíritu popular y las represiones que se suceden sin pausa.

"Revolución" le dio a Sanjinés el primero de los innumerables premios internacionales que obtendrá a lo largo de su carrera al ser galardonado en el Festival de Leipzig.

martes, 6 de diciembre de 2022

"TEORÍA Y PRÁCTICA DE UN CINE JUNTO AL PUEBLO", DE JORGE SANJINÉS Y GRUPO UKAMAU, DESCARGABLE EN PDF

Acerca de una “Teoría y práctica de un cine junto al pueblo”

 La década de los 60 y comienzos de los 70 está signada por una cantidad de sucesos que sacudieron al mundo, repercutiendo en América Latina. El triunfo de la revolución y la instauración de un régimen socialista en Cuba y los sucesos que culminaron en el mayo francés de 1968, fueron dos elementos, no los únicos desde ya, que sirvieron como parámetros en el continente americano en la búsqueda de alternativas a la dominación hegemónica establecida principalmente desde los Estados Unidos y en complicidad con las clases dominantes locales. Ante esto, y la proliferación de procesos de organización y movilización popular cada vez más masivos en la mayor parte de la región, junto al crecimiento de movimientos guerrilleros, el imperio norteamericano vio amenazada su hegemonía en Latinoamérica, recrudeciendo así las intervenciones armadas directas, operaciones encubiertas (y no tanto) de la CIA, derrocamientos a gobiernos populares, etc.

Este momento histórico rodea, o contextualiza, los comienzos de un «cine revolucionario» que se expandiría por todo el continente. La intención de generar un cine diferente al hollywodense como la expresión más descarnada del colonialismo cultural, sumado a la situación sociopolítica mencionada, redundó en el debate acerca del rol de los artistas en las luchas populares, y por consiguiente en la prolífica producción artística y cultural de esa época. A la vez, y no solo en el campo del cine, sino del arte en general, surgió la necesidad de acompañar estas prácticas con la teorización y discusión en torno a temas que articularan la teoría y la praxis, como indisolubles a la hora de acompañar los procesos de liberación y la resistencia al imperialismo estadounidense.

Por lo cual, el debate debía centrarse en variados y diversos aspectos, que iban desde los sistemas de producción, hegemonizados por la industria cultural norteamericana, la escasez de medios y recursos para producir fuera de los canales comerciales, la necesidad de una narrativa diferente y «latinoamericana» que diera cuenta de la diversidad del continente, pero también de las formas opresivas y coloniales, y hasta las formas de distribución en circuitos alternativos, entre muchas cuestiones más. Aparece también, la necesidad de teorizar sobre la producción cinematográfica, intercambiar opiniones y experiencias, debatir con otros realizadores, etc. Surgen diferentes encuentros y festivales, entre los que se destacan como fundacionales los realizados en Viña del Mar (Chile) en los años 1967 y 1969, originando lo que algunos han dado en llamar un «Nuevo Cine Latinoamericano».

En este sentido, la decisión de Jorge Sanjinés y el grupo Ukamau, de dejar asentado en un libro el trabajo de varios años de producción cinematográfica, es el resultado de concebir el arte, y en este caso el cine, como herramienta de lucha por la liberación de los pueblos, y aportar ya no solo desde la práctica cinematográfica, sino también en la búsqueda de interrogantes y respuestas en el plano teórico.

En «Teoría y práctica de un cine junto al pueblo», publicado en 1979 por la editorial Siglo XXI, se encuentran compilados artículos, entrevistas, testimonios, experiencias de filmación, guiones y preguiones, que sintetizan la preocupación de Sanjinés y sus compañeros por transmitir la experiencia de más de quince años de trabajo acumulado en la práctica cinematográfica.

Sin dejar de lado la descripción de los contextos políticos sociales en los países latinoamericanos, sus respectivos procesos históricos y las luchas por la construcción de un proyecto revolucionario, se van sucediendo complejas tramas culturales en muchos casos esquivas a los proyectos fílmicos del grupo, en otras esclarecedoras y relevantes y un continuo debate atraviesa los diferentes capítulos, condensando cual debe ser el rol del cineasta comprometido con un cine militante.

Es así que la prioridad de privilegiar planos generales en lugar de primeros planos, es el resultado de un proceso de aprendizaje del grupo Ukamau. No surge como decisión a priori, es la síntesis de la experiencia de «haber filmado junto al pueblo», de tratar de entender dialécticamente uno de los primeros interrogantes que se plantea Sanjinés. ¿Como hacer efectivamente un «cine liberador, un cine revolucionario, un cine comprometido»? Pregunta que se sucede a lo largo del libro. Pregunta y duda que no es completamente despejada, por el contrario, lo interesante resulta justamente eso, la búsqueda permanente de recursos, técnicas y formas estéticas, no definitivas, sino cambiantes, dinámicas y sujetas a los procesos sociopolíticos y las realidades culturales diversas.

En «Teoría y práctica de un cine junto al pueblo», el hilo conductor son las experiencias, los errores y los avances, las dudas, las reflexiones, las preguntas y respuestas. En suma, Sanjinés y el grupo Ukamau, se insertan en el debate sobre un arte comprometido, niegan y refutan la postura del arte por el arte, y tratan de aportar a la discusión de una práctica artística más cercana a la praxis vital, en este caso, un cine militante comprometido con los sectores más excluidos.

En este sentido, la funcionalidad de la obra cinematográfica es inseparable de los procesos políticos liberadores, del acompañamiento de las luchas de las minorías, de los campesinos, pero esto no excluye la búsqueda de principios estéticos que sustenten y se articulen con esa funcionalidad mencionada, Como señala Sanjinés «nuestra película debe representar la concepción de la belleza de nuestro pueblo.» Forma y contenido son inseparables, toda práctica artística es política, por lo tanto o es vehículo de mecanismos de dominación o se constituye como herramienta liberadora y contrahegemónica.

El discurso revolucionario en el cine de Sanjinés y el Grupo Ukamau es central, la búsqueda de lo estético no es un fin en si mismo, es un medio para ampliar la capacidad crítica de quienes participan en el proceso cinematográfico, tanto realizadores como «público», y es público entre comillas, porque este tipo de cine requiere de la participación activa de los sujetos. Es por esto que el lenguaje, la belleza, la comunicación, la obra colectiva y en general las reflexiones sobre como hacer un cine combatiente y revolucionario se van sucediendo en los diferentes capítulos.

Esta estética opuesta a la dominante se evidencia en la producción de Sanjinés, y en sus escritos, en los cuales se refleja una narratividad y un uso del tiempo y el espacio que trata de rescatar la cosmovisión del pueblo boliviano. La elección de prioridades y temáticas en la que los campesinos o indígenas participen en forma activa habla de la preocupación por la construcción de un cine colectivo y de acción, y no la simple denuncia para ser consumida y apreciada en una pantalla y que obstruye y dificulta la apuesta por las perspectivas de un proceso de liberación. Por el contrario, un cine revolucionario no puede prescindir de la mirada colectiva, que denuncia y pone en escena los mecanismos de dominación, debe superar la mera contemplación de la película como obra de arte, desligada de los procesos sociales y enfatizar la dualidad dominación-resistencia.

La concepción de belleza y de expresión plástica remite a un debate más amplio, al que Sanjinés no rehuye. Lo bello, lo lindo, lo agradable, como construcciones de clases y concepciones hegemónicas desplaza a los saberes populares y cosmovisiones del mundo diferentes a las dominantes. De esta manera, el cine de Sanjinés, se opone al norteamericano, en tanto la belleza, como construcción cultural es construida y compartida por una comunidad y no como categoría naturalizada e impuesta desde el imperio. Lo «bello» es el proceso de comprensión y aprendizaje de un pueblo sobre quien es el enemigo y como combatirlo, de una minoría sobre cuales son sus derechos y como obtenerlos. Se podrá argumentar que este sería el contenido y no el aspecto meramente formal, y aquí Sanjinés refuta apelando a la belleza «como reflejo de la espiritualidad de una comunidad», volviendo a oponerse al cine hollywodense (tan bien desarrollado por Horkheimer y Adorno en La Industria Cultural), que bajo formas y estéticas supuestamente inofensivas resulta ser brutalmente homogeneizante, destruyendo y borrando culturas enteras, anulando cualquier posibilidad crítica o cuestionadora de la dominación imperial.

Frente a la máquina de guerra que es Hollywood, Sanjinés le opone la construcción de un cine que rescate las identidades, defienda los derechos sociales y actúe en sintonía con proyectos de liberación y revolución social. Y recalcamos, no lo hace solo desde la práctica cinematográfica, sino también desde la reflexión teórica y militante que transmite esta recopilación.

Aporta además una visión totalizadora y continental de la dominación norteamericana, al recurrir a permanentes referencias a procesos de lucha social en otros países del continente, incluso hasta mencionar a Vietnam y la derrota ocasionada a los Estados Unidos. Se destaca además su acercamiento y reconocimiento a otros realizadores cinematográficos con diferencias en estilo o en temáticas, pero coincidentes a la hora de hacer del cine una herramienta revolucionaria.

De todo esto y mucho más trata este libro, y deja en claro también, que a casi 50 años de lo que fue el inicio de un «nuevo cine latinoamericano», «Teoría y práctica de un cine junto al pueblo», y la producción de Sanjinés y el grupo Ukamau, constituyen un aporte en la reflexión para continuar la discusión acerca de la necesidad de un cine revolucionario y latinoamericano.

Fuente: Fundación Grupo Ukamau

DESCARGAR LIBRO EN PDF: 

https://drive.google.com/file/d/12oB8yiHR3CST9BCv7gzPDsCcnjTDQId1/view

sábado, 9 de octubre de 2021

FIDEL CASTRO CONFIRMA EN TELEVISIÓN LA MUERTE DEL CHE EN BOLIVIA

Un material audiovisual excepcional: la comparecencia de Fidel ante las cámaras de la televisión cubana, en octubre de 1967, para confirmar la caída en combate de Ernesto Che Guevara y las decisiones tomadas por el Gobierno Revolucionario para rendir homenaje al Guerrillero Heroico

lunes, 10 de diciembre de 2018

EL DOCUMENTAL "24 REVOLUCIONES POR SEGUNDO" RECORRE LOS HECHOS QUE DESENCADENAN EN LA REVOLUCIÓN BOLIVIANA DE 1952


Un fotograma de '24 revoluciones por segundo’.
Un fotograma de '24 revoluciones por segundo’.


Una mirada inédita a una de las insurrecciones obreras campesinas más importantes de Latinoamérica

La Revolución boliviana de 1952 marca el ingreso de este país al siglo XX. Es un período durante el cual gobernó el Movimiento Nacionalista Revolucionario. En ese tiempo, desde 1952 hasta el golpe de Estado de 1964, se realizó una de las mayores transformaciones fundamentales en la participación ciudadana de esta nación andina: la instauración de una reforma agraria que cambió el régimen terrateniente imperante y el control del Ejecutivo sobre los recursos naturales. Incorpora además, por primera vez, al escenario político nacional a la mayoría indígena y a las mujeres, al establecer el voto universal. Fue una sublevación equiparada a la Revolución mexicana (1910) y antecesora a la cubana (1959). En 24 revoluciones por segundo, los directores Carlos Asseph y Marcos Cabero ofrecen una mirada y recorren los hechos que desencadenaron en una de las insurrecciones obreras campesinas más importantes de Latinoamérica.

El interés de Asseph y Cabero para abordar esta temática nació después de revueltas como la denominada Guerra del Agua, en Cochabamba, Bolivia, en el año 2000 –contra la privatización de los recursos hídricos–, o la crisis económica argentina de 2001. A partir del nuevo milenio, Latinoamérica se vio envuelta en una serie de rebeliones que pusieron en cuestión el orden que había regido desde las dictaduras militares en Chile, Argentina, Uruguay y otras regiones, explica Cabero vía correo electrónico. En medio de este proceso, los dos cineastas comenzaron a rodar una serie de documentales sobre las experiencias sociales que se proponían como “alternativas al capitalismo”.

El detonante final para el foco de atención hacia el país andino por parte de los cineastas argentinos, fueron los hechos de Octubre negro en 2003, una represión militar en la que murieron 60 personas y resultó en la caída del Gobierno y huida del país del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. “Bolivia se mantuvo como un centro permanente de procesos de insurgencia obrera y popular del cual participamos documentando e informando en el periodismo alternativo y de los trabajadores. Este país mostraba en su experiencia viviente, la latencia de sus procesos anteriores, su tradición política. Y todo llevaba siempre a la fundación de la Central Obrera Boliviana y el rol de los mineros en la revolución del 52”, afirma Asseph.

Las grandes revoluciones sociales de Latinoamérica durante el siglo XX fueron la mexicana (1910), la cubana (1959) y la nicaragüense, a finales de los años setenta. La gran olvidada de esta lista fue la boliviana, a pesar de que fue la primera, y, hasta hoy, única insurrección obrera campesina triunfante en América Latina, según apuntan diversos historiadores y profesores de política. “Ciertamente este proceso, la revolución del 52, fue menospreciada e incomprendida, al punto tal de que hay escaso material informativo, documental o literario sobre este. Nos parecía muy importante rescatar esta tradición, tratar de entenderla y explicarla, ya que sin entender estos hechos, nos resultaba imposible entender la actualidad”, da a conocer Cabero.

Una versión alternativa

Los cineastas se basaron en material inédito de la época que fue restaurado especialmente para este documental. Se logró un convenio con la Cinemateca Boliviana para recuperar estas históricas cintas audiovisuales. El proceso estuvo a cargo de Stefano Lorusso y la colaboración de los técnicos de dicha institución. Para complementar a las imágenes del archivo fílmico de la época, Cabero y Asseph también consiguieron los testimonios de algunos de los obreros protagonistas de la rebelión, además de un par de especialistas.

“El material de archivo se entremezcla con los relatos de manera libre o no asociativa directa. Nuestra influencia como realizadores de la tradición documental de 1968 en todo el mundo y en Latinoamérica nos hace sentir más cercanos al surrealismo o realismo mágico. Creemos que entre los relatos originales, las secuencias cinematográficas captadas y el archivo se construye un sentido narrativo no lineal que se acerca más a la realidad de los hechos del 52, que si hubiéramos buscando un criterio narrativo más convencional, por decirlo de alguna manera”, precisa Cabero.
La película busca también constituirse como una versión alternativa a la “historia oficial” que el partido gobernante de esa época, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), ha contado a lo largo de los años, junto a sectores intelectuales liberales o nacionalistas. El desafío para ambos realizadores fue compenetrarse y conectarse con un imaginario ligado al mundo andino, indígena y campesino, muy diferente al que estaban acostumbrados en su Argentina natal. “Comprender y sentir el sincretismo de estos sectores llevó muchos años de investigación y experiencias militantes con la clase obrera boliviana y sus organizaciones gremiales y políticas. [La versión del MNR] No se condicen con los hechos narrados por la historia oral y la propia comprensión de los individuos con quienes nos acercábamos a conversar sobre estos hechos”, agrega Asseph.

El preestreno de 24 revoluciones por segundo fue realizado durante la primera versión del Festival Internacional de Cine Documental, organizado por la Asociación de Documentalistas de Argentina, que tuvo lugar en Buenos Aires en noviembre pasado. “Recibimos importantes sugerencias de amigos y colegas y queremos salir a mostrar por todo el mundo esta historia poderosísima, que por los días que corren, tiene una vigencia como mucho más que una pieza de museo”, finaliza Cabero.

Fuente: El País

jueves, 4 de octubre de 2018

"LA CASA GRANDE DEL PUEBLO" EN LA PAZ (BOLIVIA)


La Casa Grande del Pueblo es un edificio ubicado en el centro histórico de La Paz, Bolivia. El edificio sustituyó al Palacio de Gobierno, conocido como Palacio Quemado, y alberga la Presidencia, la Vicepresidencia y otros ministerios de Bolivia.2

La obra fue realizada en 29 492 m², con 29 niveles, un helipuerto, un hall de baldosas grises, auditorio y tres ascensores, además de las oficinas presidenciales, áreas protocolares, auditorios y salones de reuniones y trabajo, cuenta con espacios para los archivos documentales, oficinas administrativas, dormitorio para la guardia Colorados de Bolivia y áreas de descanso.

El moderno edificio fue construido por la empresa constructora Tauro y se invirtieron 252,4 millones de bolivianos.

Fue inaugurado el 9 de agosto de 2018.

CARGA SIMBÓLICA

El nuevo edificio abre sus puertas, como extendiendo sus brazos al pueblo, en la fachada norte, donde antes funcionaba el Palacio de Gobierno, se puede observar de abajo hacia arriba un símbolo Besiró Chiquitano que reagrupa a miembros de las 5 provincias de este pueblo, representados por flechas, cada una representa a Chiquitos, Ñuflo de Chávez, Velasco, Ángel Sandóval y Germán Busch.

Unos metros más arriba, se colocó un símbolo Moxeño – Trinitario, que hace alusión al plumaje de machetero, representa a una danza guerrera pre-colonial. La forma semicircular representaría el recorrido del sol, cada pluma es un día solar y por su distribución corresponde a la mitad del año.

El último cuadro, es el símbolo Guaraní, Kara Kara - Pepo, que representa a un ave que vuela a media altura y por tanto un vínculo entre lo terrenal y lo espiritual.

En el lado sur de la Casa Grande del Pueblo, que colinda con la calle Potosí, se colocaron símbolos de tejidos de poncho Asanaque - Aymara, de procedencia cruce Culta – Challa, de la provincia Abaroa del departamento de Oruro; textil de Jalq´a de Tarabuco en Chuquisaca y otro tejido Isoseño Guaraní, de la región Chaqueña de Bolivia, cada una con 1,10 metros de ancho por 17,70 de alto.

En la parte superior a las representaciones de los tejidos, están las imágenes tiawanacotas del cóndor, la serpiente y el puma, animales que fueron considerados sagrados en la mayoría de culturas andinas y representan el cielo, la tierra y el mundo de los muertos, respectivamente.

EXPRESIONES ARTÍSTICAS

En nueve pisos se desplegaron expresiones culturales de connotados artistas, colectivos y comunidades, sobre la esencia de la diversidad cultural, la historia de resistencia y lucha por la liberación de los pueblos, que dio nacimiento al Estado Plurinacional de Bolivia.

Piso 1, Mamani Mamani presentó tres acrílicos sobre Suma Qamaña (vivir bien), en los que el artista plantea: varios principios ancestrales, el origen de todo, la compresión del universo, la cosmogonía y el portal de Chakana.

Piso 2, están desplegados los tejidos hechos por la Asociación de Tejedoras Sumbi-regua, escritura de pueblo Isoseño que revela aspectos de su cultura y de su universo mítico, también hay tallados Chiquitanos en madera, de la Asociación de Talladores Chiquitanos de San Miguel de Velasco con técnicas heredadas de la tradición jesuítica combinados con diseños de la fauna y flora de la Chiquitania

En el piso 3, se puede observar la iconografía de las 36 naciones indígenas, las exposiciones sobre acrílico del artista Guillermo Tejerina mural referido a las identidades regionales del Estado Plurinacional de Bolivia que incorpora las cosmovisiones y cultura de cada pueblo, el desarrollo cultural ancestral e iconografía representativa tiawanacota, un arte basado en la familia, la pareja, el hombre y la mujer, la relación con las costumbres y creencias ancestrales.

Se encuentran textiles de Jalqa y Charazani, Jacha Charangas y Molle, acrílicos de Bartolina Sisa y rostros de Bolivia.

Cinco pisos más arriba, en el salón de Coordinación Social, Ricardo Usnayo aportó cuadros en contra de la discriminación, y hace referencia en otra obra a la paz y unidad de nuestras raíces, de la misma manera plasma sobre religión cósmica amazónica y no al racismo.

En tanto en otra sala de reuniones, en la misma planta, Tomás Apaza, muestra un cuadra de Juana Azurduy, y Blas Calle hace referencia a la madre tierra y el padre sol.

El colectivo Q, presentó las obras de Ruma Jaqi, Yapana Kuy y el Moto Méndez,

Con tanto arte plasmado es inevitable seguir subiendo y hallar en el piso 12, de Coordinación Gubernamental, el mural la magia de Bolivia de Vanessa Bustamante.

En el piso 13, Gabinete, Dario Antezana presenta marcha por la coca y a nacionalización, la guerra del gas, la guerra del agua, y Jorge Dávalos nos muestra el empoderamiento y lucha de la mujer en la sala de prensa Ana maría Romero de Campero.

La vista es impresionante, la ciudad de La Paz, con todas sus características arquitectónicas, geográficas y naturales, se pueden apreciar mejor desde el piso 21, el Salón Protocolar, en el que Miguel Alanadia Pantoja, retrató la lucha del pueblo por su liberación.

La Antesala Presidencial, del piso 22, cuanta con obras de Froilán Cosme, hacia el mar, madre tierra (Pachamama); Ramiro Machaca plasma mi corazón nunca dejará de latir por el mar y se podrá ver un tallado en madera de la cultura Chiquitana y otro de la Amazonía Pandina.

El piso 23, Despacho Presidencial, tiene las obras de Ada Donato, pueblo líder, Rossmery Mamani, líderes revolucionarios y Gastón Ugalde, líderes bolivianos.

martes, 10 de octubre de 2017

LIBROS EDITADOS POR IU EN EL 50 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DEL CHE

50 años del asesinato de Ernesto Che GuevaraCompañeras y compañeros,

Cincuenta años después del asesinato del Che en Bolivia es sorprendente que, a pesar de todos los esfuerzos del pensamiento dominante, la figura de Che no haya logrado ser eliminada del imaginario colectivo de la juventud. No obstante, la reducción del Che a un mero símbolo, a una mera figura quijotesca o a lo sumo a un personaje aventurero o romántico sería una desnaturalización de su vida y pensamiento reales.

Por eso, en este 50 aniversario del asesinato de Ernesto Che Guevara, desde la Responsabilidad de Formación de Izquierda Unida hemos tratado de huir de cualquier forma de homenaje hagiográfico (no en vano, el propio Che rechazó homenajes en vida). Hemos querido homenajearle de la única manera en que se puede hacer a un revolucionario: promoviendo su lectura y la discusión crítica e informada sobre sus ideas. Por eso presentamos hoy estos dos libros en formato electrónico para poder leer, imprimir y compartir libremente.

La obra de Adys Cupull y Froilán González "El asesinato del Che en Bolivia. Revelaciones" se presenta por primera vez en España. El libro es producto de una vida de investigación de Adys y Froilán, autores de más de una decena de obras sobre el Che. A partir de la investigación sobre el terreno y entrevistas, ambos historiadores reconstruyen los eventos que rodearon al asesinato del Che en Bolivia en octubre de 1967.

Por otro lado, desde la responsabilidad de formación también hemos publicado una selección de cuatro textos del Che Guevara, los cuales hemos editado y añadido un prólogo explicando las razones de su elección.

Hasta la Victoria, Siempre. Un saludo,

José Sarrión
Responsable Federal de Formación de IU

sábado, 7 de enero de 2017

ESTRENADO EN BOLIVIA EL DOCUMENTAL "EL CARTEL DE LA MENTIRA"



"Cartel de la Mentira", la erosión mediática a la democracia boliviana

Katu Arkonada (Rebelión)

Blitzkrieg (en alemán, literalmente 'guerra relámpago') es el nombre popular que recibe una táctica militar de ataque que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles atacando con velocidad y sorpresa para impedir que un enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente.

Se acaba de presentar en Bolivia “El Cartel de la Mentira”, documental 1 dirigido por Andrés Sal.lari para el Ministerio de la Presidencia. El documental deconstruye desde el ángulo mediático el relato construido por los medios de comunicación opositores en torno al llamado Caso Zapata.

El Caso Zapata fue el primer ensayo en serio de la Guerra de IV Generación contra el proceso de cambio boliviano, un intento de erosionar la base de cohesión del proceso de cambio, el liderazgo de Evo Morales, en un momento escogido con precisión quirúrgica, 3 semanas antes del referéndum constitucional por la repostulación del Presidente, referéndum perdido por un estrechísimo margen de 136.000 votos en contra.

El documental dirigido por Sal.lari hace un recuento de la manipulación mediática ejercida en varias partes del mundo para favorecer los intereses del imperialismo, siendo el más notorio el perpetrado para derribar al régimen de Sadam Hussein mediante la mentira de la existencia de armas de destrucción masivas, mentira esta sí masiva. Las armas nunca se encontraron, pero el petróleo iraquí, una vez aplicada la doctrina del shock, sirve para compensar el déficit existente entre los niveles de producción y la demanda estadounidense.

Esta Guerra de IV Generación ganó la batalla para la que fue planificada, el referéndum del 21 de febrero, dejando, como en toda guerra, una víctima principal, la verdad. De manera complementaria la víctima política es la figura del Presidente Evo, tanto en su esfera personal como política, sometida a meses de portadas, declaraciones, programas y noticias llenas de mentiras y difamaciones.
Guerra con actores principales y secundarios. En la línea de frente estuvieron medios de (des)información opositores, flanqueados por la derecha político-partidaria, mientras que la ofensiva fue planificada, como dice el Ministro de Defensa boliviano en el documental, en alguna oficina de inteligencia de algún país extranjero. No por casualidad el (para)periodista que detona la supuesta noticia se reúne días antes con el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia. Dos nombres propios que merece la pena mencionar en esta historia, Carlos Valverde y Peter Brennan.

Carlos Valverde, encargado del bombardeo inicial en el Blitzkrieg llamado Caso Zapata, fue, aunque a los medios del Cartel de la Mentira se les olvide mencionarlo, Director de Inteligencia durante el gobierno de Paz Zamora, además de haber sido procesado en un caso relacionado con el narcotráfico. Peter Brennan, responsable de suministrar el armamento, montaje y documentos (la mayoría de ellos como los certificados de nacimiento después se demostrarían falsos) fue encargado del escritorio Cuba en el Departamento de Estado en la misma época (2010-2012) que se ponía en marcha el programa Zunzuneo contra la revolución cubana, y nombrado Embajador en Pakistán inmediatamente después de la ejecución de Bin Laden, con la misión de limpiar la chapuza realizada por el imperialismo en territorio extranjero.

2016, el año en que nos manipularon peligrosamente

Es necesario detenerse en el rol jugado por los medios de comunicación articulados en el llamado Cartel de la Mentira. La falta de capacidad de la oposición política, dividida entre viejos dinosaurios del neoliberalismo y pequeñas pirañas locales, ha llevado a algunos medios a adoptar el rol de verdaderos partidos de oposición. Su misión es clara, construir un sentido común anti Evo y anti proceso de cambio. No importa para ello cuantas mentiras tengan que propagar, cuantas portadas tengan que dedicar a la difamación, si con ello logran el objetivo que no logra la oposición política, desgastar la imagen del Presidente Evo y del Movimiento Al Socialismo.

Durante todo el 2016, la misión del Cartel de la Mentira ha sido la manipulación de las noticias para generar un clima de descontento entre la población contra el gobierno. No importa que la comisión 2 de investigación de la Asamblea Legislativa Plurinacional no haya detectado ni un solo caso de tráfico de influencias ni de irregularidades en los contratos con la empresa china CAMC; ni siquiera que el informe 3 de minoría redactado por la oposición en la Asamblea no recoja una sola prueba de ningún presunto delito; todo ello después de que una juez decretara la inexistencia del supuesto hijo, vínculo que necesitaban para probar que había tráfico de influencias; las portadas y noticias destacadas fueron diarias, primero hasta lograr su objetivo y después hasta que las mentiras ya no se pudieron sostener más, una vez que el Ministro de la Presidencia fue interpelado en la Asamblea Legislativa y desmontó el falso Caso Zapata.

Hoy en día, a pesar de que en encuestas que recoge el documental, el 53% de la población boliviana siente que ha sido manipulada por la prensa y que eso influyó en el referéndum, la escalada de manipulación mediática ya no tiene vuelta atrás y el objetivo es claro, impedir la victoria del bloque popular, del movimiento indígena originario campesino que se expresa en el Instrumento Político, en las elecciones presidenciales de 2019.

Rafael Correa nos deja en el documental una lúcida reflexión: “Desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”. Hoy en día la voluntad de los dueños de estos medios offshore, que ni siquiera responden en muchos casos a capitales nacionales, es desalojar del gobierno a las fuerzas progresistas. A veces, como también vemos en el documental y reconoce el editor en jefe de Clarín de Argentina, haciendo periodismo de guerra; y si es necesario, ayudando a impulsar un golpe como hizo el grupo Globo en Brasil.

Cerramos como cierra el documental, con la advertencia de Evo Morales de que los medios hegemónicos siempre van a tratar de criminalizar la lucha contra el neoliberalismo, colonialismo e imperialismo. Es por eso que “El Cartel de la Mentira” nos deja una enseñanza principal, que debemos responder al Blitzkrieg del enemigo construyendo trincheras comunicacionales sólidas. Para ello es urgente y necesario, aunque no suficiente, mejorar la comunicación gubernamental. Debemos además construir trincheras de empoderamiento popular a partir de medios propios que tienen que contribuir, junto a la formación política, a la construcción del poder popular. La información veraz es un derecho, y negarla atenta contra las propias bases de la democracia.

Notas
1 Documental "El Cartel de la Mentira" (la manipulación del Caso Zapata) https://youtu.be/vqnTSzb9_eg
2 Asamblea Legislativa aprueba informe que descarta tráfico de influencias en el caso CAMC http://www.la-razon.com/nacional/Asamblea-Legislativa-descarta-influencias-CAMC_0_2487951184.html
3 Informe final de minoría de la Comisión Mixta de investigación de contratos del Estado con la empresa china CAMC http://eju.tv/wp-content/uploads/2016/05/Informe-en-minor%C3%ADa-Comisi%C3%B3n-CAMC.pdf

*Publicado en el semanario boliviano La Época el domingo 18 de diciembre de 2016

sábado, 29 de octubre de 2016

"INSURGENTES", PELÍCULA DE JORGE SANJINÉS

Título original: Insurgentes
Año: 2012
Duración: 83 min.
País: Bolivia
Director: Jorge Sanjinés
Guión: Jorge Sanjinés
Música: Cergio Prudencio, Luis Bolívar
Fotografía: Juan Pablo Urioste
Reparto: Lucas Achirico, Reynaldo Yujra, Roberto Choquehuanca, Primitivo Gonzales, Carlos Araujo, Monica Bustillos, Froilan Paucara, Luis Aduviri, Elizabeth Lisazo, Willy Pérez, Alejandro Zárate Bladés, Richard Aranda, Danuta Zarzyka
Productora: Fundación Grupo Ukamau
Sinopsis: A través de la reconstrucción de momentos históricos cruciales en la larga lucha de los indios de Bolivia en procura de la recuperación de la soberanía perdida, por causa de la colonización española y la opresión de sus descendientes los criollos republicanos, se rescata del olvido oficial a varios héroes indígenas que brillaron con luz propia en esa descomunal gesta que culmina con la ascensión de un indio a la Presidencia de Bolivia.

Insurgentes (2012), la última producción de Jorge Sanjinés junto al Grupo Ukamau, rescata a los héroes indígenas que se enfrentaron al poder y lograron cambios importantes para la sociedad boliviana, aunque sus figuras fueron silenciadas por la historia oficial. El director afirma que fueron estos insurgentes los que cimentaron la historia del pueblo indígena boliviano y que esto permitió que, finalmente, en 2006 llegara a la presidencia Evo Morales.

domingo, 9 de octubre de 2016

"EXHIBICIÓN DEL CADÁVER DE ERNESTO CHE GUEVARA", DE FREDDY ALBORTA


Exhibición del cadáver de Ernesto Che Guevara
Autor: Alborta, Freddy (Bolivia, La Paz, 1932 – Bolivia, La Paz, 2005)
Fecha: 1967
Soporte: sobre papel
Medidas: 29 x 39 cm.
Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina

El 10 de octubre de 1967 unos veinte periodistas y cuatro fotógrafos viajaron a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Boliviana hacia Vallegrande para dar testimonio público de la muerte de Ernesto Che Guevara. Pocos días después, la fotografía del cadáver, rodeado por militares, exhibido sobre la pileta de cemento del lavadero del hospital San Juan de Malta, se reprodujo en la prensa mundial. Los negativos fueron comprados por la agencia Reuters a un fotógrafo boliviano cuya identidad se mantuvo desconocida por treinta años(1), hasta que la investigación del artista argentino Leandro Katz repuso su nombre. Katz dio a conocer detalles de esta imagen y de otro centenar de fotos de ese mismo día. El testimonio de Freddy Alborta, sus reflexiones sobre la imagen y los sucesos que la rodean, aparecen en El día que me quieras, el film documental de Katz.

Esta imagen producida para corroborar la muerte del líder guerrillero logró un potencial político inaudito. Por eso, no sólo a la luz de su valor informativo y documental específico, ha sido esencial al momento de pensar el poder de las imágenes, su eficacia para transmitir determinados sentidos y, también, su versatilidad y disponibilidad para conducir ideas.

John Berger fue el primero en señalar, días después de la muerte del Che, la semejanza formal de esta foto con la pintura de Rembrandt van Rijn La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp (1632). La similitud en la disposición del cadáver y en el número, ubicación y expresión de los hombres presentes devela, argumenta Berger, que ambas imágenes albergan la misma función de exponer y examinar un cuerpo muerto para dar un ejemplo: medicinal, en un caso, de advertencia política, en el otro. También el Cristo muerto de Andrea Mantegna (ca. 1490) es puesto en relación con este otro hombre sacrificado. Pero a diferencia de la pintura, una fotografía exige completarse más allá de sí misma con los hechos que precedieron a ese instante y con aquello que continúa luego. En las palabras de Berger escritas al calor de los hechos, esta fotografía, realizada para probar la identidad del guerrillero y para mostrar el castigo ejemplar, convocaba al espectador a una toma de partido.

Muchos otros, como Umberto Eco y Susan Sontag escribieron también tempranamente sobre esta foto; los artistas argentinos Carlos Alonso, Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino, Margarita Paksa y Ernesto Deira entre otros, trabajaron sobre ella o la citaron en sus obras en fechas próximas al acontecimiento; La hora de los hornos (1968), film de Pino Solanas y Octavio Getino, la reproduce al final. El alcance de esta fotografía dentro de los discursos políticos y estéticos, del análisis histórico, de la identificación generacional e ideológica, del lugar que le cupo en la conformación del mito, dan cuenta del poder de algunas imágenes, para convocar imaginarios, provocar la toma de posiciones y convertirse en emblemas de ideales y de lucha. Aunque por la crudeza de lo representado no pasaría nunca a ser un ícono en la sociedad de consumo como lo es la foto del Che,con la boina con la estrella de cinco puntas, de Alberto Korda

Verónica Tell

ENLACE AL ENSAYO "CHE GUEVARA MUERTO", DE JOHN BERGER: http://grupokane.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=244:artdossiercheguevarakatz1&catid=43:catensayos&Itemid=59

sábado, 31 de enero de 2015

"YAWAR MALLKU - LA SANGRE DEL CÓNDOR", PELÍCULA DE JORGE SANJINÉS

Título: Yawar mallku – La sangre del cóndor
Año: 1969
País: Bolivia
Director: Jorge Sanjinés
Reparto: Marcelino Yanahuaya, Benedicta Mendoza, Vicente Verneros Salinas, Danielle Caillet, Felipe Vargas
Duración: 67 minutos

Como grandes admiradores que somos en Cine Maldito de las gentes, cultura y cine procedentes de Iberoamérica, nos enorgullece incluir de vez en cuando alguna perla esculpida en el continente hermano. En esta ocasión reseñamos La sangre del cóndor, cinta de nacionalidad boliviana  realizada en los años sesenta por el interesante Jorge Sanjinés, uno de los pioneros del cine andino que también cuenta en su haber con otra joya del cine indigenista, multilingüe y nacionalista titulada Ukamau, cinta rodada unos años antes que la protagonista de esta reseña y que igualmente denunciaba las injusticias y el aplastamiento de las ancestrales costumbres andinas que los campesinos indígenas bolivianos padecían en manos de las razas mestizas e indoeuropeas, las cuales no solamente atentaban contra la dignidad moral de los habitantes originarios de las montañas bolivianas, sino que del mismo modo trataban de imponer su poder racial y económico humillando el orgullo de los indígenas.

Es complicado dejar a un lado en la reseña las claras intenciones políticas de la película, que sigue las doctrinas revolucionarias campesinas y anti imperialistas que el Che Guevara trató de llevar a cabo en Bolivia y que le causó la muerte en estas tierras justo dos años antes de la realización de esta obra, y por tanto obviar uno de los principales objetivos de Sanjinés a la hora de sacar adelante este proyecto, que no es otro que lanzar un feroz grito de protesta para concienciar a los indígenas de su valor como raza, valor que se había puesto en entredicho desde ciertos sectores burgueses de la sociedad boliviana y también desde el propio subconsciente de los indígenas, ya que algunos de los cuales estaban adoptando un patrón religioso y cultural ajeno a su etnología con el objeto de no sentirse desplazados por la minoría poderosa, siendo este abrazo cultural el único medio para no quedar excluidos del estilo de vida occidental que se estaba apoderando del continente americano.

Este sentido crítico que brota de la cinta está impregnado en lo más profundo de los cimientos de la obra  y por tanto es necesario reseñarlo. Al espectador occidental le llamará mucho la atención el planteamiento de Sanjinés, en el cual no hay grises ni términos medios. Todo es blanco o negro, es decir, la película no engaña a nadie. La trama señala como héroes a los campesinos moradores de los míseros poblados sitos en los agrestes paisajes andinos, que únicamente se comunican y hablan en quechua y cuya tranquilidad se ve violada tras la llegada al poblado de los villanos de la epopeya, que no son otros que unos siniestros  indoeuropeos —originarios de Estados Unidos— que en un principio se presentan como unos filántropos que han arribado al pueblo en misión humanitaria para ayudar a sus moradores y que en realidad son un escuadrón de la muerte compuesto por unos inquietantes científicos a los que el Gobierno ha asignado la indigna misión de esterilizar a las fértiles mujeres indígenas con objeto de controlar su demografía (trama inquietantemente similar a casos no muy alejados en el tiempo como los famosos sucesos de esterilización de poblaciones indígenas acontecidos en el Perú de Alberto Fujimori). También se reviste de malvados a los miembros de la policía y ejército bolivianos (mayoritariamente mestizos que solo hablan castellano y de religión católica, frente al chamanismo de los indígenas), a los urbanitas que han plegado su raza a favor del capitalismo, así como a las clases gobernantes y adineradas de origen europeo que vierten su odio y racismo en contra de los salvajes indígenas. Sin embargo, este hecho que puede asustar a algún espectador, está tratado muy inteligentemente por Sanjinés, ya que la película adopta el patrón de una legítima aventura en favor de los derechos humanos que denuncia los abusos que sufren los más débiles por parte de los poderosos, dando como resultado un producto ameno y grato para la vista y la moralidad.

Cinematográficamente hablando la película adopta la forma de un documental de ficción. Podríamos calificarla como una película neorrealista extrema: rodaje en maravillosos e hipnóticos espacios exteriores bellamente fotografiados para deleite de los amantes de la geografía andina, presencia de actores no profesionales que interactúan e improvisan con total naturalidad con los lugareños en alguna de las escenas más potentes del film (los fans del neorrealismo disfrutarán con la maravillosa escena rodada en el mercadillo de la ciudad), escasez de medios y recursos los cuales son sustituidos por ingenio y oficio, corta duración (apenas 66 minutos de metraje) y empleo del idioma quechua entremezclado con el castellano, hecho éste que confiere un halo de realismo místico a la cinta difícil de igualar.

Sanjinés innova narrativamente adoptando los esquemas que imperaban en el cine de los sesenta. Así la escena inicial de la película muestra a un indígena borracho (Ignacio) que se lamenta de la muerte de sus tres últimos hijos recien nacidos. Las inconexas frases que lanza a su esposa (Benedicta) a la que reprocha haber acudido a un enigmático centro de ayuda a la mujer, -centro al que el indígena culpa de la muerte de los neonatos-, hacen creer en un primer instante que Ignacio se ha vuelto loco. Acto seguido una patrulla policial arresta a punta de rifle a Ignacio y a otros campesinos del poblado. Intuimos que algo ha sucedido el día anterior, pero la película no facilita ninguna información acerca de los motivos del arresto. Los arrestados son trasladados a un lugar solitario sito entre las montañas para ser ejecutados a sangre fría por los agentes policiales, sin embargo Ignacio consigue sobrevivir gracias a que el policía encargado de rematarle (de facciones claramente indígenas) dispara al aire simulando de este modo la ejecución del indígena.

Gravemente herido Ignacio se traslada junto con Benedicta, en un onírico e icónico viaje, a la ciudad para tratar de curar las graves heridas que ha sufrido tras el intento de ejecución. En la ciudad contarán con la ayuda de Sixto, el hermano de Ignacio, que es un indígena emigrado que trabaja en una alienante industria manufacturera y que trata de esconder su origen para intentar adaptarse a la vida de la gran ciudad. La ciudad es presentada como una temible jungla de hormigón, máquinas y recelos que oprimen la natural forma de vivir indigenista, así intuiremos que Sixto es diana de los odios raciales de sus compañeros de fábrica, los cuales se burlan de él por su origen rural y racial. Sixto ayudará al matrimonio de modo que Ignacio es ingresado en un hospital para tratar de salvar su vida.

A partir de este momento la cinta narra en paralelo la  lucha por sobrevivir de Ignacio, Sixto y Benedicta en la urbe y la historia en flash back de los acontecimientos que llevaron a Ignacio y a los habitantes del humilde pueblo sito en las laderas montañosas de los Andes, a cometer el linchamiento de los miembros de la comuna científica que en principio se había asentado en las cercanías del poblado para ayudar y formar a las mujeres del pueblo, y que como ya hemos comentado, en realidad tienen encargada la misión de esterilizar a dichas mujeres. Especialmente lamentable resulta la aquiescencia y pasividad del médico que debería procurar la sangre que necesita Ignacio para sobrevivir, que lejos de cumplir el juramento hipocrático al que debe su profesión, hace caso omiso a las plegarias del pobre Sixto que acude en su búsqueda para intentar salvar a su hermano.

Sanjinés dota a la trama con un estimulante componente de suspense, siendo éste un recurso hábilmente empleado por el director boliviano gracias al hecho de esconder los motivos de la ejecución sumaria de Ignacio y otros miembros de la comunidad campesina. Así se intuye, pero no se explica, que algún experimento siniestro está siendo llevado a cabo por parte de los inicialmente simpáticos médicos (que en un principio parecen más una comuna hippie que unos siniestros asesinos). Sanjinés hace gala de un talento narrativo supino dejando que la trama fluya con sencillez pero sin desvelar en ningún momento la cruda realidad que nos depara el final. La película es un espectáculo visual y patrimonial de primer orden. La fotografía de estilo muy soviético resalta la belleza del paisaje boliviano y de los rostros de los indígenas del país latinoamericano. A esto hay que añadir la filmación de escenas en las que podemos contemplar las costumbres y ceremonias rituales de los pueblos indígenas las cuales son filmadas abrazando el estilo documental e igualmente vislumbraremos escenas de estilo claramente influenciado por la Nouvelle Vague actuando la cámara de Sanjinés en el plano del ocultismo para mostrar con todo detalle la vida en el mercado de la ciudad o en las opresoras calles de la urbe, en las cuales podemos contemplar incluso un llamativo desfile marcial.

Película nacionalista, con un claro color político, de gran belleza visual y simbólica y muestra del patrimonio cultural de Bolivia, La sangre del cóndor es una película única en su especie y por lo tanto difícilmente comparable con otras referencias conocidas. Cinta imprescindible para conocer la riqueza y diversidad del país latinoamericano es igualmente una pieza de gran calidad que deleitará a los fans del cine realista iberoamericano, entre los que me encuentro, más allá de la afinidad política o no que el espectador pueda sentir acerca del mensaje vertido por Sanjinés.

Rubén Redondo (Fuente: cine maldito)



sábado, 11 de octubre de 2014

"LA NACIÓN CLANDESTINA", DE JORGE SANJINÉS

Título: La nación clandestina
País: Bolivia.
Género: Drama.
Dirección: Jorge Sanjinés.
Reparto: Reynaldo Yurja, Delfina Mamani, Orlando Huanca, Roque Salgado, Willy Pérez, Percy Brun, Luis Severich
Año: 1989.
Sinopsis: Sebastián Mamani, un campesino renegado de su clase vuelve a su pueblo a pagar sus culpas por prestar servicio como represor durante la dictadura, bailando la danza del 'Danzanti' hasta morir, el, espera borrar su pasado, anhela un renacimiento.
Sebastián representa lamentablemente, a una gran parte de la nación que ha perdido su identidad cultural, gente que se averguenza de su origen campesino, del color de su piel, de tener apellido aymara o quechua.
Basado en un trabajo de cámara en constante movimiento, el relato lleva a la tésis de Sanjinés en torno al uso del 'plano secuencial integral' como recurso narrativo adecuado para la traducción visual de la concepción circular aymara, así como al indestructible vínculo del individuo de esa cultura con su entorno natural social.

Notas de Jorge Sanjinés


La producción y realización de nuestra película La nación clandestina en 1989 vino a ser la culminación de una intensa y muy larga búsqueda de una narrativa cinematográfica propia, nuestra, boliviana, andina. Desde nuestro primer largometraje, Ukamau, filmado en l965, deseamos hacer un cine que perteneciera al país, a su gente, a su manera de mirar y componer la vida. Para llegar a ese propósito tuvimos que morder el polvo del fracaso repetidas veces.

Cuando hicimos Sangre de cóndor, película que triunfó en Venecia, en Valladolid, en San Francisco y en otros festivales, estábamos todavía haciendo un cine que se valía del lenguaje del cine occidental, y los premios no nos calmaron la angustia de triunfar afuera y fracasar adentro, entre nuestra población mayoritaria, los indios, para quienes iba dirigida esa obra. Fue justamente filmando Sangre de cóndor que descubrimos algunas claves de esa narrativa propia.

No las pudimos aplicar a esa película, pero sí a Coraje del pueblo (1971), obra en la que aparece nuestro protagonista colectivo —que va a caracterizar todo nuestro cine posterior— y comenzamos a dejar los primeros planos (close-up) para componer las escenas con los planos secuencia.

La nación clandestina narra la peripecia de Sebastián Mamani, un individuo, pero toda su historia es la desesperada búsqueda de integrarse a los demás, al colectivo, a su comunidad, aun a través de la muerte. Cien secuencias en cien planos sin corte. Una obra sin montaje, sin tijeras al editarse, para expresar la idea del tiempo circular que manejan los indios, en un entendimiento poderoso que concibe al tiempo y al espacio como una sola unidad desde hace más de 2000 años antes que Einstein.

Lo logramos. El destinatario principal, nuestro pueblo, se identificó y amó la película. Nuestra sorpresa fue que otros públicos, personas de distintas culturas, también se sintieran fascinados por ella.

En el momento en que filmamos La nación clandestina, Bolivia no era el país que hoy tenemos, y el nombre de la película es correcto para esa coyuntura histórica, porque la mayoría de los habitantes de Bolivia (64%) estaban marginados, discriminados por el racismo intolerante y vivían en su propio país —de varias maneras— clandestinamente. Sin que se reconocieran sus idiomas oficialmente, celebrando ritos y tradiciones alejados de los estamentos dominantes e imposibilitados de participar en la construcción de la sociedad boliviana, eran, en su conjunto, las 36 etnias que habitan nuestro territorio, una nación clandestina.

Hoy, desde el 2005, cuando después de una cruenta lucha los indios derrotan al modelo neoliberal y votan masivamente por uno de ellos y reconquistan los espacios políticos del poder, se puede decir, con propiedad, que son una nación insurgente. Así se denomina nuestra más reciente obra: Insurgentes, porque los clandestinos se volvieron insurgentes.

JORGE SANJINÉS (La Paz, 1936) es director y guionista de cine. Estudió filosofía en la Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz, y cine en Concepción, Chile. Ganador del Premio Alba de las Letras y de las Artes, en su obra destacan los largometrajes Ukamau, Yawar Mallku, El coraje del pueblo, Jatum aula, Llocsi caimanta, La nación clandestina, Para recibir el canto de los pájaros e Insurgentes. Con Óscar Soria creó el Grupo Ukamau, tomando el nombre de su primera película, al que posteriormente se incorporaron Ricardo Rada y Antonio Eguino. De Ukamau nacieron asimismo la Escuela Fílmica Boliviana, el Cine Club Boliviano y el Festival Fílmico Boliviano, que permitió conocer el cine producido en su país desde 1948.

VER PELICULA:  https://m.ok.ru/video/2129223682713 

sábado, 15 de febrero de 2014

"EVO PUEBLO", LA BIOGRAFÍA CINEMATOGRÁFICA DE EVO MORALES


Título original: Evo Pueblo
Año: 2007
Duración: 102 min.
País: Bolivia
Director: Tonchy Antezana
Guión: Tonchy Antezana, Cesar Brie, Donald Ranvaud
Música: Huáscar Bolívar
Fotografía: Miguel Valverde
Reparto: Valerio Queso, Hugo Gumiel, Wiler Vidaurre, Luis Bredow, César Brie, Melita del Carpio, Rosalba Guzmán


La película narra varios pasajes de la vida del actual presidente boliviano Evo Morales, quien fue pastor de ovejas y estudiante de la escuela de Orinoca, Oruro, donde hizo sus primeras amistades. Muy joven, a los 17 años, Evo se trasladó a la ciudad. Para sobrevivir, tuvo que trabajar de ladrillero, panadero y trompetista en la banda de música Imperial. La pobreza y continuas sequías en el campo obligaron a la familia Morales Ayma a migrar hacia el trópico cochabambino. En la zona del Chapare, Evo se convertirá en el máximo dirigente cocalero, para luego ser diputado y ganar en las elecciones presidenciales del 2004, con más del 54% de los votos

VER PELICULA:

martes, 21 de mayo de 2013

"LA FASCINACIÓN POR EL CHE"

Por: | 16 de mayo de 2013
 
Ryszard Kapuscinski llegó a Santiago de Chile más o menos un mes después de que los militares bolivianos hubiesen asesinado a Ernesto Che Guevara en La Higuera el 9 de octubre de 1967. Aterrizó ahí como nuevo corresponsal para América Latina de la agencia de noticias polaca, la PAP, aunque luego debía trasladarse a la sede, en México DF. Era un momento complicado de la Guerra Fría, apunta su biógrafo, Artur Domoslawski. Casi nueve años antes había triunfado la revolución cubana y su influencia se dejaba notar: estallaron guerrillas por todas partes, ya fuera en la ciudad o en el monte. "América Latina está viviendo el momento de mayor conmoción política de la última década", escribió en uno de sus primeros informes. Kapuscinski pudo leer poco después los diarios del Che. La química se produjo al instante y, en Lima, se encerró en la habitación de un hotel durante tres meses para traducirlos. En La guerra del fútbol (Anagrama, 1992; traducción de Agata Orzeszek) y Cristo con un fusil al hombro (Anagrama, 2010; traducción de Agata Orzeszek) se recogen algunos de los reportajes en los que Kapuscinski trabajó durante los cuatro años y medio que vivió en América Latina. En el último de ellos hay un texto dedicado a Allende y al Che. Cuenta sus trayectorias, señala sus diferencias, establece entre ambos algunos paralelismos. Escribe, por ejemplo, a propósito de sus principios morales: "Allende desea preservar la honestidad ética. De la misma manera se comporta Guevara". (Hoy a las siete de la tarde se proyecta en la Casa del Lector, en Madrid, una entrevista que se le hizo a Kapuscinski en televisión y, a las ocho, distintos periodistas españoles hablan de su trabajo).

En el reportaje que da título a uno de esos dos libros, Cristo con un fusil al hombro, Kapuscinski se ocupa de reconstruir la guerrilla de Teoponte, la segunda que se produjo en Bolivia después de la del Che. El 18 de julio de 1970, 67 jóvenes combatientes se subieron en un par de autobuses en La Paz para irse a iniciar la revolución en un rincón de la selva del noreste de Bolivia, y el 19 irrumpieron en las dependencias de una empresa minera estadounidense para llevarse a dos rehenes y toda la pasta que contuviera la caja fuerte (una miseria, en aquel momento). En la minuciosa reconstrucción que ha hecho de esa guerrilla, el historiador boliviano Gustavo Rodríguez Ostria va desgranando detalle a detalle los preparativos, el desarrollo y el fracaso de la empresa. De todos los que cruzaron el río para meterse en la selva con la hipótesis de sacudir los cimientos del capitalismo solo sobrevivieron nueve. La reacción del ejército fue desproporcionada y de una crueldad innecesaria. En octubre, eran ya 1.251 los soldados que se habían desplazado a la zona para enfrentarse a los catorce combatientes que todavía sobrevivían como podían. Los demás, salvo uno que desertó al principio, habían sido liquidados. Los militares no se complicaron la vida en aquella misión. Su objetivo era que no quedara ninguno, así que a los que cogían los mataban. El 2 de noviembre, todo había acabado. Los pocos que sobrevivieron tuvieron la suerte de que, a principios de octubre, un accidentado golpe militar terminara llevando al poder a Juan José Torres, un militar de izquierdas que logró detener la rapiña y permitió que los que aún resistían pudieran salir camino a Chile.

Teoponte 2

Como sucede en muchos de los reportajes de Kapuscinski, las cosas suceden a un ritmo vertiginoso y el reportero va teniendo la suerte de que las piezas que necesita para armar su relato se le presenten una detrás de otra como quien ha ordenado un menú. Empieza entrevistando a Óscar Prudencio, el rector de la Universidad de San Andrés de La Paz, que le enseña en su despacho las marcas que hay en su mesa de las balas que le llovieron durante un reciente enfrentamiento entre estudiantes anarquistas y trotskistas. "En este país", le dice, "la vida no vale nada". Enseguida el rector lo invita a un homenaje que va a celebrarse por los que cayeron en Teoponte. Kapuscinski describe el acto, luego habla de los sótanos de un local donde acude a escuchar a un guitarrista y cuenta la historia de los hermanos Peredo (uno de ellos no reconoció, más tarde, la descripción que hizo de su padre): Coco murió en la guerrilla del Che, Inti cayó cuando preparaba el desafío de Teoponte y Chato terminó siendo el jefe de aquella historia y uno de los supervivientes (en la imagen, publicada en Los Tiempos de Cochabamba, es el del centro, y aparece con otros combatientes). El texto continúa con la descripción de las vicisitudes vividas en Teoponte y con el golpe que llevó a Torres al poder. No hay sombra alguna que cuestione la guerrilla en el relato de Kapuscinski sino más bien una corriente de simpatía por el coraje de aquellos muchachos.

En Non-Fiction, donde aborda con todo detalle la fascinación de Kapuscinski por el Che, Artur Domoslawski observa que no le dio tiempo a analizar "cuáles son las diferencias entre el Cristo con un fusil de los años sesenta y setenta, y el Mahoma con un fusil de hoy". Sea como sea, en el relato que hace de Teoponte el apabullante talento de Kapuscinski vuelve a emerger a la hora de cazar el espíritu de una época. Lo hace en la descripción del homenaje que se hace a los guerrilleros caído en la batalla. O cuando selecciona algún fragmento de las cartas que uno de sus líderes, Néstor Paz, le escribió cuando estaba en la selva a su mujer Cecilia: "Ninguna muerte es inútil si la ha precedido una vida dedicada a otros, una vida en que hemos buscado sentido y valores. Te beso tiernamente, te tomo entre mis brazos…".

Fuente: El Rincón del Distraído

lunes, 4 de julio de 2011

MUESTRA "EL CINE EN LOS PAÍSES DEL ALBA" EN MADRID



Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) presentarán en Madrid desde este lunes una muestra de cine, que buscará acercar al público español a la cultura de Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Venezuela, socios del bloque.

Los espectadores podrán disfrutar de lo más reciente del séptimo arte latinoaméricano en el evento cinematográfico, que se realizará del 4 al 9 de julio en la Casa de América de Madrid, capital de España.

La muestra arranca el lunes con los documentales Un pedacito de mi tierra (Ecuador) y El noticiero Ocaic y sus voces (Cuba), mientras que el martes será turno para Inalmana, sagrada y profana (Bolivia).

Sucesivamente se completa la muestra con el filme cubano Lisanka (miércoles), el nicaragüense La llegada de Karla (jueves), el venezolano Macuro, la fuerza de un pueblo (viernes) y el ecuatoriano Impulso (sábado).

Los delegados de los países miembros expresaron sus puntos de vista sobre la exhibición. La encargada de negocios de la embajada de Cuba en Madrid detalló que en esta primera muestra se proyectarán películas y documentales premiados en distintos certámenes internacionales.

Aclaró que no se trata de coproducciones, sino de cintas realizadas en los dos últimos años en cada uno de los países participantes y añadió que ya se están dando los primeros pasos para la producción exclusiva e independiente dentro del Proyecto Grannacional ALBA Cultural.

Para el ALBA es importante que el mundo, y España en particular, conozca que la asociación política, social y económica, tiene a la cultura entre sus prioridades, explicó Germán Espinosa, encargado de negocios de la embajada de Ecuador en rueda de prensa.

El ministro consejero de Bolivia, Edgar Pinto y el cónsul nicaragüense, Santiago Urbina, coincidieron en señalar que las obras seleccionadas reflejan la realidad que une a los pueblos de la región, sus sueños, aspiraciones e ideales de hermandad.

Por su parte, Heidi Russell, la primera secretaria de la embajada de Venezuela en España, invitó a acudir a la demostración del séptimo arte latinoméricano.

El ALBA está integrado además por Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda.

Fuente: TeleSur

"EL CINE EN LOS PAÍSES DEL ALBA"

La muestra 'El cine de los países del ALBA' se presenta como proyecto de construcción colectiva de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en España, y marca el inicio de una apuesta cultural en la que se incorporan gobiernos locales, movimientos sociales, instituciones y organizaciones que comparten estrategias y revalorizan la integración como herramienta de desarrollo.

En esta ocasión, se exhibirán producciones cinematográficas recientes de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, con el objetivo de dar a conocer -a través del séptimo arte- las realidades de estos países como sociedades en construcción.

Lunes 4 – 19:00
Presentación de la muestra a cargo de las oficinas culturales de las Embajadas de Venezuela y Cuba, y con la participación del cineasta ecuatoriano Pablo Vargas Hidalgo.

El Noticiero ICAIC y sus voces
Cuba 2010 / 27’
Dirección y guión: Mayra I. Álvarez Díaz.
Sinopsis: Veinte años ausente de las pantallas de los cines no han borrado de la memoria del pueblo cubano las ediciones del Noticiero ICAIC Latinoamericano, que por treinta años tuvieron una existencia semanal en los cines del país. A través de algunas de sus voces, reunidas como una gran familia, conocemos su historia.

Casa de campo. Un pedacito de mi tierra
Ecuador 2008 / 16’
Dirección y guión: Pablo Vargas Hidalgo.
Sinopsis: España, destino para muchos inmigrantes latinoamericanos. La comunidad ecuatoriana, una de las más numerosas en este país en la última década. En Madrid, el parque de la Casa de Campo acoge, los fines de semana, a muchos ecuatorianos que decidieron cruzar el Atlántico y experimentan el duro reto de la migración.

Martes 5 – 19:30

Inalmama, sagrada y profana
Bolivia 2009 / 85’
Dirección y guión: Eduardo López Zavala.
Sinopsis: Un ensayo político, visual y musical sobre la coca y la cocaína en las culturas de Bolivia. El documental intenta desgranar las diversas y contradictorias caras de la hoja de coca en Bolivia. Se analizan los conflictos que existen al penalizar su producción, ya que esta constituye una fuente fundamental para la economía de los pueblos andinos, amazónicos y chaqueños.

Miércoles 6 – 19:30

Lisanka
Cuba-Rusia 2009 / 113’
Dirección: Daniel Díaz Torres.
Guión: Daniel Díaz Torres, Eduardo del Llano, Francisco García González.
Intérpretes: Carlos Enrique Almirante, Rafael Ernesto Hernández, Mirielys Cejas, Blanca Rosa Blanco, Enrique Molina, Jorge Ali, Raúl Pomares.
Sinopsis: En Veredas, un pueblo imaginario de la Cuba de principios de los sesenta, se encuentran enclavados cohetes soviéticos. Dos jóvenes, se disputan el amor de la muchacha más deseada de la zona. La “crisis de los misiles” está por comenzar. La llegada de un grupo de soldados soviéticos altera la vida cotidiana del lugar.

Jueves 7 – 19:30

La llegada de Karla
España, Bélgica, Estados Unidos 2011 / 88’
(Producido en Nicaragua)
www.lallegadadekarla.com
Dirección y guión: Koen Suidgeest.
Sinopsis: La Llegada de Karla acompaña al espectador en el viaje personal que experimenta una joven en la aventura de ser madre en circunstancias sociales extremas. Plantea una cuestión universal, la del derecho de cualquier mujer de formar familia, independiente de sus circunstancias de vida. Narrado por su protagonista y contado con respeto e intimidad, la película ofrece una historia llena de esperanza.

Viernes 8 – 19:30

Cunaro
Venezuela 2007
Dirección y guión: Alexandra Henao.
Intérpretes: Tarzicio Rivero, Ariana Taylhardat, Amelie Carias, Osman Miranda.
Sinopsis: En un pueblo de arraigada tradición pesquera, las mujeres en las embarcaciones son de mala suerte para la pesca. Tere, sin comprender el por qué de esta creencia, y movida por principios inculcados por su abuelo, decide probar que también puede ser pescadora. Cuenta con la complicidad de su mejor amiga, Sofí, y la caprichosa voluntad del mar. Las dos niñas se adentran en el mar y emprenden su particular aventura.

Macuro, la fuerza de un pueblo
Venezuela 2008 / 95’
Dirección: Hernán Jabes.
Guión: Eduardo Troche, Rafael Pinto y Juan Antonio Valera.
Intérpretes: Gonzalo Cubero, Sebastián Falco, Leonidas Urbina, Tatiana Padrón, Eduardo Gil, Malena Alvarado.
Sinopsis: Una comunidad pesquera del Oriente del país, se ve afectada por serios problemas de electricidad. Los lugareños deciden pedir ayuda a una gran fábrica de cemento que cuenta con una planta generadora. La respuesta que reciben les motiva a tomar medidas urgentes generando una rebelión con importantes consecuencias individuales y colectivas. Basada en hechos reales, acaecidos en Macuro en 1988.

Sábado 9 – 19:30

Impulso
Ecuador 2009 / 85’
Dirección: Mateo Herrera.
Guión: Mateo Herrera, Gabriela Calvache, Esteban Monroy.
Intérpretes: Cecilia Vallejo, Carlos Racines, Tamara Navas, Erika Granda, Enrique Acosta.
Sinopsis: La historia de una adolescente cuya madre ha emigrado hace tiempo a Europa y cuyo padre es un perfecto ausente, al que la chica ni siquiera conoce. Se refugia en sus amigos y en la música heavymetal. El rechazo que siente de parte de su familia la llevará a escaparse al campo en busca de su padre. Comienza así una historia iniciática en la que terminará por conocer el amor de pareja.

Fecha: del lunes 4 al sábado 9 de julio de 2011.
Entrada libre hasta completar el aforo en todas las proyecciones.