jueves, 14 de febrero de 2013

LOS POEMAS DE MIGUEL HERNÁNDEZ SE HACEN FLAMENCO EN "PARA LA LIBERTAD"


Enrique Morente, Camarón de la Isla, Carmen Linares o Miguel Poveda son algunos de los artistas que se incluyen en este homenaje al poeta comunista

Diez poemas y fragmentos de los escritos de Miguel Hernández se han hecho flamenco en las voces de grandes figuras de este cante en "Para la libertad", un homenaje que la discográfica Universal Music acaba de editar.

Enrique Morente, Camarón de la Isla, Carmen Linares o Miguel Poveda son algunos de los artistas que se incluyen en este homenaje, donde "la poesía de Miguel Hernández y el flamenco hablan el mismo idioma", según ha asegurado el director de la Fundación Miguel Hernández en Jaén y gestor de su legado, Francisco Escudero.

Para Juan Carmona, productor del disco, junto a Pepe de Lucía y Chicuelo, "el poeta era flamenco, tenía el sufrimiento de los flamencos, las fatigas de los flamencos", por lo que el resultado "ha sido un potaje muy bien ensamblado".

Carmona ha recordado que fue el fallecido Enrique Morente "el que nos abrió al mundo de Miguel Hernández" con sus "Nanas de la Cebolla", con las que comienza el homenaje, seguido por fandangos de "El pez más viejo del río", que grabó Camarón de la Isla.

El proyecto se completa con nuevas grabaciones como "Para la libertad", interpretada por Miguel Poveda; "El Sol, la rosa, y el niño", en la voz de la cantaora Carmen Linares; "'La boca", cantada por Pitingo o "Todas las casas son ojos", interpretado por Arcángel.

José Enrique Morente, Duquende, Karmona y Almaría también participan en este homenaje de los flamencos que se cierra con "Estoy a gusto en mi herida", fragmento de la obra de teatro "El labrador de más aire", que canta, en una colaboración especial, la nuera del poeta, Lucía Izquierdo.

Precisamente, ésta, en representación de la familia, ha recordado el cariño del poeta por la provincia de Jaén, donde se presentó el disco la semana pasada, y que ha acogido desde el año pasado su legado formado por más de 5.600 manuscritos, cartas u objetos, que tras ser inventariados se expondrán al público.

La relación con la provincia de Jaén de Miguel Hernández, nacido en Orihuela (Alicante), es sobre todo por su esposa, Josefina Manresa, que nació en la localidad jiennense de Quesada.

Además, pasaron su "viaje de novios" en la ciudad de Jaén, ya que el poeta era corresponsal de guerra allí y fue donde durante la Guerra Civil "cocinó todas las noticias" y se alzó como el altavoz del sector republicano, con sus periódicos y emisoras de radio para todo el frente de Andalucía y Extremadura.

Fuente: www.informacion.es 

"PARA LA LIBERTAD", DE MIGUEL POVEDA:


miércoles, 13 de febrero de 2013

LUCÍA SÓCAM, JUNTO A JUAN JOSÉ TÉLLEZ, PUBLICA "VIEJOS TIEMPOS, NUEVOS TIEMPOS" DEDICADO A LA MEMORIA ANDALUZA


El nuevo disco contiene temas dedicados a grandes personas de la historia y cultura andaluzas

"Viejos tiempos, nuevos tiempos” es el nuevo trabajo discográfico de la cantante andaluza Lucía Sócam, producido y editado por Atrapasueños. Un libro-disco singular en los tiempos que corren, pues está dedicado a la memoria andaluza, a las luchas del pueblo andaluz y la defensa de su cultura. En la grabación del disco participa el poeta y periodista Juan José Téllez. Otros artistas que colaboran son el guitarrista flamenco David Caro, y el cantautor Alfonso del Valle. Alfonso Baro acompaña en voces y guitarra en seis temas. El disco ha sido grabado en director y parte de su financiación se ha realizado gracias al crédito social. El libro-disco recoge en sus 64 páginas a todo color los poemas y canciones del disco, y los comentarios a los contenidos por prestigiosas personalidades como Paul Preston, Fernando Lucini y Juan de Loxa. También recoge fotografías e imágenes, donde destaca un cuadro de Fermín Salvochea pintado por Vázquez de Sola.

La cantantautora Lucía Sócam vuelve a editar un disco cargado de poesía y compromiso. Tras sus dos trabajos, el último de estos, dedicado a la memoria, vuelve a mirar el pasado más reciente de Andalucía, con en el que nos hará descubrir los valores de la memoria andaluza. Todo en un tono muy particular, la de su voz desgarrada y su fuerza interpretativa.

La mayoría de las letras han sido escritas por la propia Lucía Sócam. Tan sólo cuatro temas de los doce que componen el disco son de otros autores. Juan José Téllez ha aportado dos, uno de ellos le da nombre al propio disco. Joaquín Recio suscribe el texto dedicado a Verdejo. Y por supuesto, no podía faltar un particular y especial homenaje al poeta andaluz Julio Vélez al que se le ha musicado su gran poema Volveré a Morón.

La reivindicación de la identidad del pueblo andaluz es una de las motivaciones mayores de la joven cantante sevillana. Su tema Un hombre andaluz, que ya fuera grabado en el disco Verdades Escondidas, vuelve a presentarse en Viejos tiempos, nuevos tiempos. Lo que parece un homenaje a Blas Infante en verdad se convierte en un homenaje a todos los hombres y a todas las mujeres que han luchado por Andalucía.

Tampoco podía faltar en este disco una canción dedicada a aquellas mujeres que tras la guerra y los cuarenta años de dictadura han portado en sus vidas la dignidad y la memoria. La canción Republicana, muy querida por el público antes de su grabación, está incluida.

La cantante en este mismo mes viajará hacia la Feria del Libro de La Habana done participará el día 15 de febrero en un homenaje a Rafael Alberti junto A Victor Casaus y Silvio Rodríguez. En Cuba además tendrá dos conciertos de presentación del nuevo disco.

Es estreno de la gira del disco será en las vísperas del Día de Andalucía, el 27 de febrero, en la localidad que viera nacer a Blas Infante, Casares. En esta presentación estará el poeta y periodista Juan José Téllez.

Fuente: Tercera Información

"¿QUIÉN ERES TÚ?":



martes, 12 de febrero de 2013

AKAL PUBLICA "LA SAGRADA FAMILIA", DE MARX Y ENGELS

Título: La Sagrada Familia
Autores: Karl Marx / Friedrich Engels
Editorial: Akal
ISBN: 978-84-460-3504-6
N.° páginas: 288
Año edición: 2013
Precio: 7 €

Sinopsis



En 1844 Bruno Bauer atacó a sus antiguos amigos Marx y Engels desde el Die Allgemeine Literaturzeitung, la gaceta literaria que el propio Bauer editaba junto a sus hermanos en Charlottenburg. Reacio a todos los movimientos de la «masa» de la época, Bauer incidió particularmente sobre los puntos que más podían dividirlos. Como respuesta a esta crítica, y cuando la gaceta de Bauer había caído en el olvido apenas transcurrido un año, Engels y Marx escribieron esta obra, que en un principio pensaron en titular Crítica de la crítica crítica, contra Bruno Bauer y consortes pero que vio la luz como La sagrada familia. Una obra que, como los propios autores ya anunciaron entonces, sería precursora de sus posteriores escritos.

lunes, 11 de febrero de 2013

"MULTITUDES", EL GENOVÉS MÁS RECIENTE



La Galería Marlborough de Madrid presenta Multitudes, una nueva exposición del pintor Juan Genovés (Valencia, 1930) que cuenta con casi una veintena de acrílicos fechados en 2012. Genovés emplea una pintura muy matérica relacionada, en cierta manera, con sus anteriores Secuencias. Aunque esta vez su obra está intensificada e impregnada de un vitalismo contagioso que proyecta –con su peculiar "vista de pájaro" y sobre la superficie del lienzo– existencias anónimas con sus respectivas sombras, dominadas por fuerzas opresivas que las empujan a imprevistos desplazamientos de alienación.

La tensión entre la realidad plástica de los cuadros y el sujeto refleja la dualidad de la sociedad. Esto se aprecia en la obra Corros, donde el espectador hace una lectura de la pintura como una vista aérea de varios grupos de personas en torno a inhóspitos espacios circulares vacíos, mientras sus sombras se extienden sobre el lienzo. Las personas no son más que pintura muy empastada, y las sombras, sencillas pinceladas de color negro, asimismo la pintura alude claramente a individuos de una sociedad, que pisan un articulado suelo enrejado, para los que el tiempo apremia y la urgencia es palpable.

Tanto en ésta como en otras obras como Artilugios, Impacto y Alcance el artista explora el tema de la multitud, donde el colectivo humano es arrastrado hacia algo más importante que el individuo en sí mismo. Interferencias es para Martin Coomer, autor del texto introductorio del catálogo, "un Genovés clásico en tanto en cuanto dramatiza una contradicción. Hay al tiempo un sentido de grupo como un todo cohesionado y un sentido de separación, soledad, e incluso del miedo que asola al mundo moderno: el sentimiento de que la humanidad se reduzca a limaduras de hierro impulsadas por un imán invisible, o a simples motas de polvo flotando en una brisa caprichosa. La inquietante condición de ver a la humanidad bella y distante desde una supuesta posición de hegemonía -no como parte de la multitud, sino flotando muy por encima de esta- cuestiona de inmediato nuestra compresión de los términos “nosotros” y “ellos”. Parte de la plebe o espectadores distantes: ¿en qué lado estamos nosotros?".

Vistas de pájaro

Todos los trabajos representan vistas de pájaro de escenas donde no hay edificios, carreteras y árboles, tampoco alguna pista que nos refiera a un paisaje común, así se logra una intensa dinámica de ansiedad y desubicación. Acaso sólo elementos como puentes (Puentes) o enigmáticas escaleras (Escalada). Para Coomer, "mirando obras como Linde o Correspondencia, en las que las figuras aparecen agrupadas conforme a un orden inexplicable, evocamos inevitablemente imágenes de fronteras políticas e ideológicas. O pensamos en escenas multitudinarias inmortalizadas por directores de cine como Sergei Eisenstein, Fritz Lang o Cecil B. DeMille. Todo cuanto aparece en la obra de Genovés invita a reflexionar sobre el poder, la persecución, la resistencia, el desplazamiento y la desubicación. Los ecos son ineludibles".

El dinámico uso que hace Genovés de la línea y la perspectiva, en concordancia con un ojo muy preciso para la modulación y el uso del color, está fuertemente casado con la convicción del artista de que el arte debería estar socialmente comprometido así como agradar emocionalmente e, incluso, físicamente

Madrid. Juan Genovés. Multitudes. Galería Marlborough.

Del 7 de febrero al 16 de marzo de 2013.

Fuente: hoyesarte

FOTOGALERÍA: http://www.galeriamarlborough.com/exposiciones-ficha.php?url=obra-reciente-149&pag=1

 

sábado, 9 de febrero de 2013

"EN PRIMAVERA", DEL SOVIÉTICO MIKHAIL KAUFMAN

Título: Vesnoy (Весной, Primavera)
Dirección: Mikhail Kaufman
Guión y fotografía: Mikhail Kaufman
Productora: VUKFU (Dirección de cine y de fotografía de Ucraina)
País: URSS
Año de producción: 1929
Duración: 47 minutos

Mikhail Kaufman formó parte de ese grupo de cineastas llamado Kinoks, creado por Dziga Vertov en 1919. Durante sus primeros años, este grupo publicó varios manifiestos en los que se rechazaban los elementos del cine clásico inspirado en las formas narrativas burguesas de la novela y teatro del sigo XIX, tales como el guión previo, los actores profesionales o la utilización de decorados. El propósito de estos cineastas soviéticos era retratar esa verdad que no puede ser advertida por el ojo humano y, según sus palabras,  “mostrar el mundo desde el punto de vista de la revolución proletaria mundial”. Otro de los principios de este cine de masas era su deseo de convertir el cine en pedagogía. Su función principal era la educación del pueblo para instaurar las teorías revolucionarias, partiendo de la afirmación de  Lenin según la cual, de todas las artes, el cine era para la sociedad soviética de la época  la más importante. (1)
Mikhail Kaufman no sólo formó parte del grupo, sino que fue el mediano de tres de los hermanos más importantes en la historia del cine. Por un lado, el menor, Boris Kaufman, tras ser enviado a París a realizar sus estudios universitarios con la finalidad de librarse del servicio militar, se convirtió en el camarógrafo de Jean Vigo, siéndolo más adelante de cineastas como Elia Kazan o Sidney Lumet. Por otro lado, su hermano mayor fue Dziga Vertov, con el que Mikhail colaboró como camarógrafo en varias de sus películas, desde la serie de noticiarios Kino-Pravda, donde ya se filmaban lugares públicos sin pedir permiso e incluyendo planos de cámara oculta, hasta El hombre de la cámara, pieza indispensable para analizar Vesnoy. Aquella no sólo fue la última película filmada con su hermano mayor, sino que también resultó ser causa de diversas disputas entorno a la forma de hacer cine. Por un lado, eran comentadas las desavenencias entre Mikhail y la montadora (esposa del cineasta) y,  por otro lado, la certeza de Vertov de que Mikhail estaba sobrepasando sus límites como camarógrafo.
Aunque ya se había demostrado su afición a la fotografía y a otras disciplinas artísticas, el ver truncada su entrada en el ejército provocó que comenzara a trabajar como camarógrafo. En poco tiempo se volvió uno de los referentes de su hermano mayor debido a sus habilidades con la cámara, consecuencia de su tenaz investigación en la innovación técnica y en los efectos especiales. Estas investigaciones fueron aplicadas por Kaufman junto con principios del primer manifiesto del Kinokismo publicado por Vertov en 1922, en el que celebraban la máquina como perfeccionamiento humano.
Después de la filmación de El hombre de la cámara y, aprovechando un viaje al extrajero de su hermano mayor, Mikhail filmó Vesnoy, película que, según muchos críticos, fue realizada exclusivamente como una demostración de su virtuosismo. En este film, que pareciera ser una evidencia de destreza cinematográfica más que una contrarréplica a la película de su hermano, vemos un lenguaje idéntico a la anterior, sin palabras y también sin intertítulos, en el que se recalca la finalidad de transmitir un significado, fundamento que para Kaufman no había quedado claro en la película de Vertov, incluso habiendo dignificado éste a los operadores de cámara casi como héroes populares.

Con la finalidad pues de transmitir un mensaje, Kaufman establece un paralelismo entre los elementos de la naturaleza y la sociedad soviética. Tras las iniciales imágenes del deshielo, la ciudad se prepara para la llegada de la primavera. Nos muestra su esencia a través de la flora o la infancia, pero también representa el cambio de estación en la sociedad soviética y su forma de implicarse en temas tan trascendentes como la religión, la cultura o el deporte sin dejar de lado el progreso, la industrialización o las máquinas, elementos consustanciales a cualquier film soviético de la época, retratando así la primavera en las masas proletarias sin dejar de lado, aunque insertándolos de forma sutil, los componentes propagandísticos.
Kaufman, como ya he mencionado, basándose siempre tanto en la observación como en la investigación, aplicó técnicas que otros cineastas como Eisenstein empleaban con los actores. Utilizó las acciones reales para investigar y observar los métodos de alteración de la verdad advirtiendo que estos trucos  usados en el cine de ficción eran igualmente aplicables a un film cuya finalidad era la documentación de la realidad. Las imágenes que se obtienen manejando la obturación de la cámara, la aceleración o desaceleración, la filmación con diferentes objetivos y demás técnicas permiten que veamos las maravillas de la naturaleza invisibles para el ojo humano como el nacimiento de una flor. Kaufman hizo uso en Vesnoy  de técnicas ya puestas en práctica en anteriores films de su hermano mayor, tales como la alteración de la velocidad de la imagen, la exposición doble, la congelación de fotogramas y la inserción de la animación -sobre todo cuando representa la cultura y religión de la sociedad-, y el uso de la cámara oculta. Hay incluso en Vesnoy  imágenes insertadas que pertenecían a los descartes de la película de Vertov, motivo por el cuál este le acusó de plagio. (2)
A pesar de que Vesnoy es una película más lírica que El hombre de la cámara, en el sentido que está más centrada en las emociones de los personajes,  es ineludible comparala con ésta a nivel técnico y apuntar su influencia. Mientras que Vertov se centraba en la filmación de la sintonía entre máquinas y obreros, filmando la construcción del comunismo a través de la perfección mecánica  de los movimientos humanos, Kaufman va más allá de lo estrictamente propagandístico haciendo hincapié en los aspectos emocionales, reflejando  la sociedad soviética con la llegada de la primavera. Esto no quiere decir que Kaufman pasara por alto en Vesnoy  el retrato de los problemas sociales soviéticos o el ensalzamiento propagandístico, pero sí que lo hizo de una manera más sutil. Vemos un ejemplo en la forma de retratar a los niños. Presentes en el filme de Vertov como elemento en la sociedad, en el de Kaufman adquieren una dimensión más simbólica, como un elemento de la naturaleza antes que como parte de la comunidad soviética.
En conclusión, sobresabidas las habilidades técnicas de los dos hermanos y dejando constancia de la imposible separación de El hombre de la cámara de Vesnoy, hay que dejar claras sus diferencias. Mientras uno se esfuerza en reflejar el ensamblamiento del hombre con la máquina a través del camarógrafo, el otro nos transmite, con las mismas innovaciones formales, cómo posible sentir el olor de una flor, el aire o el frío invierno ucraniano a través de una metáfora del renacimiento de la URSS después de la Revolución.
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(1) El 80% de la población antes de 1917 era analfabeta y el cine era un medio eficiente para la educación de las masas.
(2) Kaufman afirmaba que tenía derecho a ellas ya que él era quien había estado detrás de la cámara, por lo tanto le pertenecían. Estaba  convencido de que la importancia del camarógrafo es la misma que la del propio director afirmando que mientras este último crea los planos, es el camarógrafo quien dispara la cámara.
Fuente: Doctor Ojiplático

VER PELÍCULA: 
 

viernes, 8 de febrero de 2013

MOSCÚ EXPONE SU ARTE SOVIÉTICO

 A. Burgina. Línea de producción de la factoría de Stalingrado. 1930-31

El Gobierno de Moscú y la asociación Manezh, entre 7 y 28 de febrero de 2013, abrirán las puertas de una exposición de arte soviético "Trabajadores y muchachas de granjas colectivas" en la sala de exposiciones "Trabajador y muchacha de granja colectiva" donde serán presentadas pinturas y fotografías de los museos y colecciones privadas.

El tema de la exposición es el canon del realismo socialista con sus protagonistas: los mineros, los constructores y los agricultores.

También, en el marco de la exposición, se organizará un ciclo de cine que incluirá películas soviéticas de los años 1930.

Fuente: La Voz de Rusia

V. Lukin. Carbón. Kuzbass. 1938

N. Shneider. Juicio a un vago. 1931

Y. Melnikova. Una visita a la planta de bolas de rodamiento. 1937

A. Vyazemsky. La firma de un contrato social. 1930

M. Beringova. Recogida de mandarinas en el sovjoz Chavka. h 1930.



jueves, 7 de febrero de 2013

"MI LIBRO DE HORAS", DE FRANS MASEREEL



LA FASCINACIÓN DE THOMAS MANN POR LA OBRA DE FRANS MASEREEL

Se publica, por primera vez en España, una obra clave del artista belga Frans Masereel: Mi libro de horas, con prólogo de Thomas Mann. El País avanza algunos pasajes del prólogo y varias ilustraciones. El volumen llegará a la librerías mañana. 

Por BORJA HERMOSO

Precursor inconsciente del hoy tan celebrado género de la novela gráfica, Frans Masereel (Blankenberge, Bélgica, 1889 - Aviñón, Francia, 1972) fue uno de los grandes artistas europeos de los años 20 del siglo pasado. Aunque la Historia del Arte, escrita así, con mayúsculas, no le reservó el lugar de honor que merecía -sí, curiosamente, la del Cómic, una forma de expresión de cuya existencia futura no podía ni sospechar-.

Igual da para quienes, en algún momento, han viajado por la alegría mundana y la tiniebla acechante que invariablemente pueblan sus viñetas en obras como Un suceso (1920), Recuerdos de mi país (1921) o la escalofriante La ciudad (1925). En todas ellas, pero especialmente en esta última, Masereel eleva la xilografía -una técnica de grabado en madera que se remonta a la Edad Media y en la que fueron maestros Durero o Lucas van Leyden- a categoría de arte mayor, como ya hicieran su contemporáneo Ernst Ludwig Kirchner y otros pintores expresionistas.

Pero para cuando La ciudad salió de imprenta ya habían transcurrido seis años desde que Masereel había ejecutado la última viñeta de su primera obra maestra, Mi libro de horas, publicado en 1919 con prólogo de Thomas Mann, y que ahora ve la luz en España en una impecable edición de Nórdica Libros (que ya lanzó el año pasado otra edición similar de La ciudad). Masereel prefigura aquí su mundo, un mundo que bebe de las fuentes temáticas del expresionismo: la contradicción del hombre solo en la muchedumbre y el hombre pleno en la soledad, la tristeza irreparable ante el destino humano, hecho de sangre, dinero y poder, y las grandes o las pequeñas alegrías de la vida: solidaridad, amor, aprendizaje, alcohol, sexo, espectáculo... son 167 páginas, a viñeta por página, sin palabras, para qué cuando el arte habla con tal fuerza.

Fue el propio Thomas Mann quien, preguntado en una entrevista de 1919 sobre cuál era la película que más le había gustado del naciente arte del cine, citó sin dudar un segundo Mi libro de horas, que no lo era (una película) pero que nada tendría que envidiar a posteriores obras maestras que, en los años inmediatos, iban a ir desfilando de la mano de los grandes cineastas alemanes: El gabinete del doctor Caligari (Robert Wiene, 1920), Nosferatu (Friedrich W. Murnau, 1922) o Metrópolis (Fritz Lang, 1927).

Comunista, pacifista, contradictorio, incomprendido, genial, Frans Masereel logró ensimismar bajo su manto a una pléyade de estrellas de la cultura europea del primer siglo XX: Stefan Zweig, Hermann Hesse, George Grosz o el propio Mann. En su prólogo a Mi libro de horas, el autor de La montaña mágica escribe: "El arte de Masereel acusa y juzga a nuestra civilización, y cuando critica los defectos de la vida y de la sociedad lo hace por el sentimiento humano más natural y más libre, por el arte, en una palabra, y no por el fanatismo ideológico".  

Así empieza Thomas Mann el prólogo de Mi libro de horas:

"En primer lugar, traduzco lo mejor que puedo las dos citas de los textos literarios que Masereel antepone a su Livre d’Heures, su Libro de horas, como lemas. Podría ser que, según la formación cultural que se tenga, no todo aquel que coja este libro de imágenes en su mano —y ¡hace muy bien en cogerlo!— sea capaz de leerlas, aunque para ser llamado y estar capacitado a amar y disfrutar la obra de este gran artista, y especialmente la presente, no sea necesario ser un políglota, como un camarero de la Riviera o una jovencita de un internado del siglo XIX".

El entusiasmo de Mann por Masereel estalla más adelante cuando dice: "¡Oscureced la habitación! Sentaos aquí, a la lámpara de lectura, con este libro, y dejad que proyecte su foco de luz sobre las imágenes mientras vais pasando hoja por hoja: no demasiado despacio; no pasa nada si no le encontráis el sentido a cada imagen inmediatamente, tampoco es importante en ese otro lugar; dejad que vayan pasando sus figuras en intenso blanco y negro, y oscilantes luces y sombras, desde la primera en la que un vagón de tren ladeado rugiendo entre humo lleva al héroe a la vida hasta el paseo por las estrellas de un esqueleto al final: ¿Dónde estáis?".

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Y, más delante, despliega su vena como escritor y pensador agradecido con la historia de Mi libro de horas: "¡Seguid la preciosa historia en once imágenes de cómo nuestro héroe acoge a la pequeña niña maltratada y es feliz con ella hasta que tiene que ver cómo su amada languidece y muere, y en el desenlace del último y más amargo dolor yace postrado en su lecho de muerte! ¡Sollozad con él tras el humilde féretro y dirigíos luego, porque así ha de ser, a una nueva vida, a un nuevo quehacer del corazón! ¡Imbuíos mientras hojeáis de todo el carácter enigmático de este sueño de la existencia del hombre aquí en la tierra, que es insignificante porque termina y se desvanece, y en cuya insignificancia, sin embargo, está presente lo eterno por todas partes haciéndolo realidad! ¡Mirad y disfrutad, y dejad que vuestra afición al espectáculo os sumerja a través de la confianza más fraternal!".

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Ilustración de Masereel.

miércoles, 6 de febrero de 2013

"BROTES VERDES"



Proyecto de Eva Lootz en la galería Maior de Palma de Mallorca

Una exposición en la que Eva Lootz presenta la serie ‘Diario de los recortes’, la escultura ‘Despidos’ y otras piezas en torno a la crisis económica que afecta especialmente a la clase media, y al mundo de la cultura, se abre en la galería Maior con el propósito de implicar al visitante, en el sentido de que éste entre en el juego propuesto. A través de un trueque muy ventajoso, la artista invita al espectador a considerar el concepto del ‘valor’, y los defectos del sistema financiero vigente, dado que a cambio de un pequeño esfuerzo puede adquirir un dibujo de tamaño DIN A4 muy por debajo de su precio de mercado.

La ‘ganga’ consiste en reunir un kilo de monedas del mínimo valor, calderilla de cobre de 1, 2 o 5 céntimos de euro que se disponen en pequeños montones en el suelo de la galería, e intercambiar el dibujo. Monedas que Eva Lootz destinará a realizar una nueva obra. Eva Lootz (Austria, 1940) estudió Filosofía Pura, Música y Ciencias de Teatro en Viena, formándose artísticamente con Heinz Leinfellner. Desde 1965 reside en España donde en la primera mitad de los setenta da a conocer sus obras abstractas que le lleva a una línea conceptual. Funda con Adolf Schlosser, Juan Navarro Baldeweg y Patricio Bulnes la revista ‘Humo’, y ya en los ochenta incorpora a su obra materiales y productos como guata, lana, aglutinantes, paja, y hasta trigo.

Eva Lootz muestra sus creaciones en España y en el extranjero y logra situarse entre los creadores más singulares de las últimas décadas. Ha expuesto en museos banderas, ha obtenido importantes reconocimientos; y su obra forma parte de museos y colecciones públicas y privadas. La exposición ’Brotes verdes’, abierta al iniciarse febrero en la galería Maior, de Palma de Mallorca, se mostrará hasta el 31 de marzo de 2013.

Fuente:  Infoenpunto

martes, 5 de febrero de 2013

70 ANIVERSARIO DE LA VICTORIA EN LA BATALLA DE STALINGRADO



TRES POEMAS DE PABLO NERUDA EN HOMENAJE A STALINGRADO


En los días más dramáticos para los combatientes del Frente de Stalingrado los sindicatos mexicanos celebraron un mitin de solidaridad con el pueblo soviético. Neruda, que estaba en México como Cónsul General de Chile, fue invitado a pronunciar un discurso. Se pasó varios días reflexionando en su intervención, pero después decidió otra cosa. No habrá discurso, habrá poesías. Y en un arrebato el poeta compone todo un poema – Canto de amor a Stalingrado, calado de la profunda convicción de que es imposible doblegar a los rusos. El 30 de setiembre de 1942 Pablo recitó su obra en el Teatro del Sindicato de Electricistas, mirando a los ojos a los obreros mexicanos.

CANTO DE AMOR A STALINGRADO

En la noche el labriego duerme, despierta y hunde
su mano en las tinieblas preguntando a la aurora:
alba, sol de mañana, lux del día que viene,
dime si aún las manos más puras de los hombres
defienden el castillo del honor, dime, aurora,
si el acero en tu frente rompe su poderío,
si el hombre está en su sitio, si el trueno está en su sitio,
dime, dice el labriego, si no escucha la tierra
cómo cae la sangre de los enrojecidos
héroes, en la grandeza de la noche terrestre,
dime si sobre el árbol todavía está el cielo,
dime si aún la pólvora suena en Stalingrado.

Y el marinero en medio del mar terrible mira
buscando ente las húmedas constelaciones
una, la roja estrella de la ciudad ardiente,
y halla en su corazón esa estrella que quema,
esa estrella de orgullo quieren tocar sus manos,
esa estrella de llanto la construyen sus ojos.
Ciudad, estrella roja, dicen el mar y el hombre,
ciudad, cierra tus rayos, cierra tus puertas duras,
cierra, ciudad, tu ilustre laurel ensangrentado,
y que la noche tiemble con el brillo sombrío
de tus ojos detrás de un planeta de espadas.

Y el español recuerda Madrid y dice: hermana,
resiste, capital de la gloria, resiste:
del suelo se alza toda la sangre derramada
de España, y por España se levanta de nuevo,
y el español pregunta junto al muro
de los fusilamientos, si Stalingrado vive:
y hay en la cárcel una cadena de ojos negros
que horadan las paredes con tu nombre,
y España se sacude con tu sangre y tus muertos,
porque tú le tendiste, Stalingrado, el alma
cuando España paría héroes como los tuyos.

Ella conoce la soledad, España,
como hoy, Stalingrado, tú conoces la tuya,
España desgarró la tierra con sus uñas
cuando París estaba más bonita que nunca,
España desangraba su inmenso árbol de sangre
cuando Londres peinaba, como nos cuenta Pedro
Garfias, su césped y sus lagos de cisnes.
Hoy ya conoces eso, regia virgen,
hoy ya conoces, Rusia, la soledad y el frío.
Cuando miles de obuses tu corazón destrozan,
cuando los escorpiones con crimen y veneno,
Stalingrado, acuden a morder tus entrañas,
Nueva York baila, Londres medita, y yo digo “merde”
porque mi corazón no puede más y nuestros
corazones
no pueden más, no pueden
en un mundo que deja morir solos a sus héroes.

¿Los dejáis solos? ¡Ya vendrán por vosotros!
¿Los dejáis solos?
¿Queréis que la vida
huya a la tumba, y la sonrisa de los hombres
sea borrada por la letrina y el calvario?
¿Por qué no respondéis?
¿Queréis más muertos en frente del Este
hasta que llenen totalmente el cielo vuestro?
Pero entonces no os va a quedar sino el infierno.
El mundo está cansándose de pequeñas hazañas,
de que en Madagascar los generales
maten con heroísmo cincuenta y cinco monos.

El mundo está cansado de otoñales reuniones
presididas aún por un paraguas.

Ciudad, Stalingrado, no podemos
llegar a tus murallas, estamos lejos.

Somos los mexicanos, somos los araucanos,
somos los patagones, somos los guaraníes,
somos los uruguayos, somos los chilenos,
somos millones de hombres.

Ya tenemos por suerte deudos en la familia,
pero aún no llegamos a defenderte, madre.

Ciudad, ciudad de fuego, resiste hasta que un día
lleguemos, indios náufragos, a tocar tus murallas
como un beso de hijos que esperaban llegar.

Stalingrado, aún no hay Segundo Frente,
pero no caerás aunque el hierro y el fuego
te muerdan día y noche.

¡Aunque mueras, no mueres!
Porque los hombres ya no tienen muerte
y tienen que seguir luchando desde el sitio en que
caen
hasta que la victoria no esté sino en tus manos
aunque estén fatigadas y horadadas y muertas,
porque otras manos rojas, cuando las vuestras caigan,
sembrarán por el mundo los huesos de tus héroes
para que tu semilla llene toda la tierra.

El triunfo en la Batalla de Stalingrado en febrero de 1943 fue el inicio del viraje radical en la II Guerra Mundial a favor de los aliados de la coalición antihitleriana: la Unión Soviética, EEUU e Inglaterra. En honor de este magno suceso destacadas personas de la intelectualidad mexicana organizaron una comida solemne, a la que fue invitado Pablo Neruda. Y de nuevo el poeta-diplomático se dirige a los reunidos no con un discurso, sino con poesías inspiradas. El vate por primera vez recita su “Nuevo canto de amor a Stalingrado”, escrito realmente con la sangre del corazón. Pablo decía que cuando lo escribía experimentaba un sentimiento de extraordinario auge espiritual, producido por la alegría de la noticia recibida desde las costas del Volga. Ésta ya no era una canción de esperanza como antes, sino la canción de la victoria. 

NUEVO CANTO DE AMOR A STALINGRADO

Yo escribí sobre el tiempo y sobre el agua,
describí el luto y su metal morado,
yo escribí sobre el cielo y la manzana,
ahora escribo sobre Stalingrado.

Ya la novia guardó con su pañuelo
el rayo de mi amor enamorado,
ahora mi corazón está en el suelo,
en el humo y la luz de Stalingrado.

Yo toqué con mis manos la camisa
del crepúsculo azul y derrotado:
ahora toco el alba de la vida
naciendo con el sol de Stalingrado.

Yo sé que el viejo joven transitorio
de pluma, como un cisne encuadernado,
desencuaderna su dolor notorio
por mi grito de amor a Stalingrado.

Yo pongo el alma mía donde quiero.
Y no me nutro de papel cansado
adobado de tinta y de tintero.
Nací para cantar a Stalingrado.

Mi voz estuvo con tus grandes muertos
contra tus propios muros machacados,
mi voz sonó como campana y viento
mirándote morir, Stalingrado.

Ahora americanos combatientes
blancos y oscuros como los granados,
matan en el desierto a la serpiente.
Ya no estás sola, Stalingtado.

Francia vuelve a las viejas barricadas
con pabellón de furia enarbolado
sobre las lágrimas recién secadas.
Ya no estás sola, Stalingrado.

Y los grandes leones de Inglaterra
volando sobre el mar huracanado
clavan las garras en la parda tierra.
Ya no estás sola, Stalingrado.

Hoy bajo tus montañas de escarmiento
no sólo están los tuyos enterrados:
temblando está la carne de los muertos
que tocaron tu frente, Stalingrado.

Tu acero azul de orgullo construido,
tu pelo de planetas coronados,
tu baluarte de panes divididos,
tu frontera sombría, Stalingrado.

Tu Patria de martillos y laureles,
la sangre sobre tu esplendor nevado,
la mirada de Stalin a la nieve
tejida con tu sangre, Stalingrado.

Las condecoraciones que tus muertos
han puesto sobre el pecho traspasado
de la tierra, y el estremecimiento
de la muerte y la vida, Stalingrado

La sal profunda que de nuevo traes
al corazón del hombre acongojado
con la rama de rojos capitanes
salidos de tu sangre, Stalingrado.

La esperanza que rompe en los jardines
como la flor del árbol esperado,
la página grabada de fusiles,
las letras de la luz, Stalingrado.

La torre que concibes en la altura,
los altares de piedra ensangrentados,
los defensores de tu edad madura,
los hijos de tu piel, Stalingrado.

Las águilas ardientes de tus piedras,
los metales por tu alma amamantados,
los adioses de lágrimas inmensas
y las olas de amor, Stalingrado.

Los huesos de asesinos malheridos,
los invasores párpados cerrados,
y los conquistadores fugitivos
detrás de tu centella, Stalingrado.

Los que humillaron la curva del Arco
y las aguas del Sena han taladrado
con el consentimiento del esclavo,
se detuvieron en Stalingrado.

Los que Praga la Bella sobre lágrimas,
sobre lo enmudecido y traicionado,
pasaron pisoteando sus heridas,
murieron en Stalingrado.

Los que en la gruta griega han escupido,
la estalactita de cristal truncado
y su clásico azul enrarecido,
ahora dónde están, Stalingrado?

Los que España quemaron y rompieron
dejando el corazón encadenado
de esa madre de encinos y guerreros,
se pudren a tus pies, Stalingrado.

Los que en Holanda, tulipanes y agua
salpicaron de lodo ensangrentado
y esparcieron el látigo y la espada,
ahora duermen en Stalingrado.

Los que en la noche blanca de Noruega
con un aullido de chacal soltado
quemaron esa helada primavera,
enmudecieron en Stalingrado.

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.

Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.

Guárdame un trozo de violenta espuma,
guárdame un rifle, guárdame un arado,
y que lo pongan en mi sepultura
con una espiga roja de tu estado,
para que sepan, si hay alguna duda,
que he muerto amándote y que me has amado,
y si no he combatido en tu cintura
dejo en tu honor esta granada oscura,
este canto de amor a Stalingrado.

En 1949 Neruda por primera vez viaja a la Unión Soviética, invitado a los festejos solemnes en Moscú y Leningrado (hoy San Petersburgo) para celebrar el 150 aniversario del natalicio del poeta ruso Alexander Pushkin. Al término de los festejos en honor de Pushkin a los huéspedes extranjeros le preguntaron qué otros lugares quisieran visitar. El huésped chileno respondió sin pensar: “Stalingrado”. Cuando Neruda llegó a las costas del Volga, ya habían pasado cuatro años del término de la guerra. Por fin pudo inclinar la cabeza ante la tierra que decantó y ante los héroes caídos.
Era un verano soleado y cálido. Y el poeta inconteniblemente quería escribir sobre su primer encuentro con la ciudad heróica, a la que le dedicó poesías sin verla. Así nació el “Tercer canto de amor a Stalingrado”. En esta poesía, escrita a orillas del gran río ruso Volga, Pablo expresa su alegría por la vida pacífica que va cobrando fuerza en los lugares devastados por la terrible guerra. 

TERCER CANTO DE AMOR A STALINGRADO

Stalingrado, con las alas tórridas
del verano, las blancas
mansiones elevándose:
una ciudad cualquiera.
La gente apresurada
a su trabajo.
Un perro cruza
el día polvoriento.
Una muchacha corre
con un papel en la mano.
No pasa nada
sino el Volga
de aguas oscuras.
Una a una las casas
se levantaron
sesde el pecho del hombre,
y volvieron los sellos de correo,
los buzones,
los árboles,
volvieron los niños,
las escuelas,
volvió el amor,
las madres
han parido,
volvieron las cerezas
a las ramas,
el viento
al cielo,
y entonces?

Sí, es la misma,
no cabe duda.
Aquí estuvo la línea,
la calle,
la esquina,
el metro y el centímetro
en donde nuestra vida y la razón
de todas nuestras vidas
fue ganada
con sangre.
Aquí se cortó el nudo
que apretó la garganta
de la historia.
Así fue. Si parece mentira
que podamos
pisar la calle y ver
la muchacha y el perro,
escribir una carta,
mandar un telegrama,
pero tal vez
para esto,
para este día igual
a cada día,
para este sol sencillo
en la paz de los hombres
fue la victoria,
aquí, en esta ceniza
de la tierra sagrada.

Pan de hoy, libro de hoy, pino reciente
plantado esta mañana,
luminosa avenida
recién llegada del papel
en donde el ingeniero
la trazó bajo el viento de la guerra,
niña que pasas, perro,
que atraviesas el día polvoriento,
oh milagros,
milagros de la sangre,
milagros del acero y del Partido,
milagros de nuestro nuevo mundo.

Rama de acacia con espinas y flores,
en dónde, en dónde
tendrás mayor perfume
que en este sitio donde todo perfume fue borrado,
en que todo cayó
menos el hombre,
el hombre de estos días
el soldado soviético?

Oh, rama perfumada,
hueles
aquí
más que una reunida primavera!

Aquí hueles a hombre y a esperanza,
aquí, rama de acacia,
no pudo quemarte el fuego
ni sepultarte el viento de la muerte.
Aquí resucitaste cada día
sin haber muerto nunca,
y hoy en tu aroma el infinito humano
de ayer y de mañana,
de pasado mañana,
nos vuelve a dar su eternidad florida.
eres como la usina de los tractores:
Hoy florece de nuevo
grandes flores metálicas
que entrarán en la tierra
para que la semilla
sea multiplicada.
También la usina
fue ceniza,
hierro torcido, espuma
sangrienta de la guerra,
pero su corazón no se detuvo,
fue aprendiendo a morir y a renacer.

Stalingrado enseñó al mundo
la suprema lección de la vida:
nacer, nacer, nacer,
y nacía muriendo,
disparaba
naciendo,
se iba de bruces y se levantaba
con un rayo en la mano.
Toda la noche se iba desangrando
y ya en la aurora
podía prestar sangre
a todas las ciudades de la tierra.
Palidecía con la nieve negra
y toda la muerte cayendo
y cuando tú mirabas
para verla caer, cuando llorábamos
su final de fortaleza,
ella nos sonreía,
Stalingrado
nos sonreía.

Y ahora la muerte se ha ido:
sólo algunas paredes,
alguna contorsión de hierro
bombardeado y torcido,
sólo algún rastro
como una cicatriz de orgullo,
hoy todo es claridad, luna y espacio,
decisión y blancura,
y en lo alto
una rama de acacia,
hojas, flores, espinas defensoras,
la extensa primavera
de Stalingrado,
el invencible aroma
de Stalingrado!

Fuente:  La Voz de Rusia y otros

lunes, 4 de febrero de 2013

HIDALGO DE CISNEROS, ARISTÓCRATA, REPUBLICANO Y COMUNISTA

Camarada general.
Dirigida por Mikel Donazar.
Guión Victoria Alfonso.
Producida por Fundación Aena y Euskal Telebista.
100 minutos.



Un documental revela testimonios inéditos sobre el jefe de la Aviación republicana en la Guerra Civil

La historia de la Aviación española durante la primera mitad del siglo XX, particularizada sobre la trayectoria militar y política de su jefe durante la República, el aristócrata y comunista Ignacio Hidalgo de Cisneros (Vitoria, 1894-Bucarest, 1966), es el eje del relato cinematográfico dirigido por Mikel Donazar, con guión suyo y de Victoria Alfonso, producido por la Fundación Aena y Euskal Telebista y presentado la semana pasada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid ante numeroso público.

Con 100 minutos de duración y abundante documentación histórica, fílmica y fotográfica inéditas para el gran público, Camarada general, que así se titula el documental, narra la vida y la época del militar republicano que más proyección internacional alcanzó en su época: fue el único general del Ejército de España que en plena Guerra Civil se entrevistó en varias ocasiones con Stalin y los mariscales Vorochilov y Zhukov en el desempeño de importantes misiones diplomáticas, señaladamente de trasunto aeronáutico-armamentístico, por encomienda del presidente de la República, Manuel Azaña y el del Gobierno, Juan Negrín.

Carlistas y virreyes

El relato se remonta a los orígenes aristocráticos de Hidalgo de Cisneros –perteneciente a una familia carlista entroncada con un virrey español en América– y sobre la pasión por la aeronáutica que le distinguió desde su adolescencia. Versa asimismo en torno a su ingreso, en los albores del siglo XX, en el Cuerpo de Intendencia, camino obligado entonces a los aspirantes a pilotos, para tratar luego sobre su paso por las filas del Ejército del Aire español en África donde –según la cinta revela– Hidalgo de Cisneros fue quizás el primer piloto del mundo que lanzó desde el aire bombas de iperita, gas mostaza, sobre posiciones marroquíes. Tras su posterior evolución ideológica hacia el comunismo, Hidalgo definiría aquellos bombardeos como “una canallada”, según revelan testimonios suyos incluidos en la filmación.

Hidalgo de Cisneros pasó de llevar la vida de los militares africanistas, generalmente reaccionarios, racistas y colonialistas –oscilante entre los combates en primera línea y las juergas y desmanes en retaguardia- a una paulatina toma de conciencia del sufrimiento de sus semejantes y a convicciones igualitarias, que le adscribirían, en principio, a las filas del republicanismo: participó en la revuelta republicana fallida de Cuatro Vientos, hecho que provocó un primer exilio a Francia. Se amistaría luego con el dirigente socialista Indalecio Prieto y, posteriormente, ingresaría en el Partido Comunista de España, de cuya dirección política formaría parte hasta su muerte en febrero de 1966, después de recorrer una meteórica carrera militar y ocupar cargos castrenses republicanos del máximo rango.

El documental omite su participación, decisiva, como piloto a los mandos de un avión civil artillado, en la victoria republicana en la batalla de Guadalajara, uno de sus principales palmarés como as de la aviación.

Amistad con Eleanor Roosevelt

Mención especial cobra en la narración fílmica la figura de su esposa, Constancia de la Mora, apodada Connie, aristócrata como él y nieta del político conservador Antonio Maura, divorciada del futuro mentor franquista Germán Manuel Bolín y valientemente emancipada de este en medio de un ambiente familiar tan conservador como hostil. Constancia, integrada asimismo en el PCE, impulsó los hospitales infantiles y los de aviadores durante la Guerra Civil, que pasó junto a Hidalgo de Cisneros. Al terminar la contienda, De la Mora se exiliaría a Estados Unidos, donde escribiría sus memorias, que tituló Doble esplendor, con gran éxito editorial. Ella formaría parte del círculo de amistades más cercanas a Eleanor, esposa de Franklin D. Roosevelt, para establecerse luego en México. En 1950, en Cuernavaca, tras su separación, murió en accidente de automóvil.

Ignacio Hidalgo de Cisneros marchó exiliado a Varsovia, Moscú y Bucarest donde, desde la dirección del Partido Comunista de España, cobraría celebridad por sus análisis sobre la situación política internacional desde la clandestina -aunque muy escuchada en España- Radio Pirenaica.

La filmación, que extiende su metraje sobre el gulag en la antigua URSS y el doloroso destino de aviadores republicanos allí atrapados por la posguerra española y la evolución de la Segunda Guerra Mundial, incluye entrevistas historiadores como Ángel Viñas y Paul Preston y personalidades que trataron estrechamente con el general vasco, como Santiago Carrillo.

Casi tres décadas después de la muerte de Hidalgo de Cisneros en 1966, glosada por el poeta Rafael Alberti, la familia del general comunista repatrió en 1994 sus restos desde la capital rumana hasta Vitoria, en cuyo cementerio fueron inhumados. Desde 2005, una lápida lleva su nombre en el jardín del Museo del Aire, junto a otra dedicada al aviador del ejército franquista, Carlos Haya, conocido como el Capitán Haya.

La película ha sido financiada con un presupuesto estimado en 90.000 euros por Enrique Moral Sandoval, director-gerente de la Fundación Aena. Será exhibida por Euskal Telebista, que participa en la financiación. Ya ha recibido peticiones de proyección en universidades de Zaragoza, Barcelona, Huesca y Lleida.

Fuente: El País (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/01/30/madrid/1359539411_512251.html)