martes, 31 de octubre de 2023

EXPOSICIÓN "ESTAMPA POPULAR SUR", EN EL CENTRO ANDALUZ DE ARTE CONTEMPORÁNEO (SEVILLA)

El CAAC reúne el conjunto de obras más amplio, nunca mostrado antes, de los grupos andaluces de Estampa Popular

La comisaria Noemí de Haro revisa la producción, la historia y la trayectoria interconectada de las agrupaciones de artistas plásticos antifranquistas del sur, con Sevilla y Córdoba como focos principales

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, dependiente de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, revisa del 27 de octubre de 2023 al 21 de abril de 2024 la historia de Estampa Popular, la primera agrupación de artistas plásticos antifranquistas que se formó dentro del país, no en el exilio, y que desde la aparición de su primer nodo en Madrid, a finales de los años cincuenta, fue creando una red que se extendió por todo el territorio: de Sevilla a Vizcaya, de Valencia a Vigo, de Córdoba a Barcelona.

‘Estampa Popular Sur’, comisariada por Noemí de Haro, profesora del departamento de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid, es con alrededor de 600 piezas la muestra conjunta más numerosa de las obras de los grupos de Estampa Popular que se formaron en Andalucía. Entre 1961 y 1962 los nodos formados en Sevilla y Córdoba inauguraron la expansión de la red por la península. Entre sus componentes se encontraban artistas con carreras establecidas, como José Duarte, y otros que daban sus primeros pasos públicos en el mundo del arte. Para todos ellos era necesario y urgente realizar estampas asequibles que promovieran una reflexión crítica sobre la actualidad. 

Transformándose con el tiempo, y alternando momentos de efervescente actividad con otros de mayor quietud, Estampa Popular permaneció activa hasta inicios de los años 80. “Aunque los grupos en Córdoba y Sevilla solo funcionaron como tales unos años, podría decirse que el espíritu de Estampa Popular siguió animando las actividades de buena parte de sus componentes durante mucho tiempo. De ninguna manera pensaron que la crítica y el compromiso político carecieran de sentido después de 1975”, subraya Noemí de Haro.

Este proyecto expositivo da a conocer la producción artística, la historia y trayectoria interconectada de los grupos de Estampa Popular que se formaron en Andalucía: Grupo Sevilla, Grupo Córdoba (que después pasaría a llamarse Estampa Popular de Córdoba) y Estampa Popular de Sevilla. Para ello atiende a las preocupaciones de sus obras (de las causas de la pobreza al anti-imperialismo, de la emigración a la situación de las mujeres y la infancia, de la represión a la resistencia y la lucha), y presta atención a los diversos lenguajes y prácticas que desarrollaron, y a los modos en que sus creaciones se difundieron.

Cuestiones como las derivas creativas de sus componentes, las relaciones con los demás grupos y artistas de Estampa Popular, así como con otros ámbitos geográficos, políticos y creativos directamente involucrados en sus actividades o que resonaban con ellas, son también objeto de análisis. La comisaria examina además la aportación de las mujeres a esta aventura artística y política.

Entre el amplio abanico de referencias de quienes formarían los grupos de Estampa Popular en Córdoba y Sevilla se encontraban el grupo de Madrid de Estampa Popular, los grabados populares (como los pliegos de cordel), el Taller de Gráfica Popular mexicano, la cultura artística y visual antifascista y republicana, varias iniciativas editoriales que se proponían dar un impulso al grabado, así como ciertos artistas del momento que suponían un cambio en el enfoque de la práctica artística. En la mayoría de los relatos fundacionales sobresale la figura icónica del pintor y grabador Pepe Ortega, un activo militante comunista que había sido condenado a diez años de cárcel en 1947. Su experiencia en el sistema carcelario franquista quedó plasmada en obras como las que componen su serie ‘El terror’ (1952). Perseguido por la dictadura, en 1960 se exilió a Francia y, más adelante, a Italia. Las duras jornadas de trabajo de los segadores, que conoció de primera mano, son un tema recurrente en su trabajo. Todos los futuros integrantes de los grupos de Sevilla y Córdoba de Estampa Popular se encontraron con Pepe Ortega en algún momento cercano a la creación de los grupos: ya fuera en Madrid (en alguna de las estancias clandestinas de Ortega) o en París. En sus testimonios, todos destacan la importancia de este contacto para dar el impulso definitivo a la creación de ambas agrupaciones.

El nombre de Estampa Popular y su dedicación preferente al grabado eran, según destaca la comisaria, “el resultado de cruzar el ideal de la difusión masiva y la capacidad comunicativa de dispositivos como los pliegos de cordel, con el nombre y el compromiso político del Taller de Gráfica Popular mexicano (TGP)”. El grupo sevillano de Estampa Popular funcionó como una cooperativa precisamente por esta inspiración mexicana.

Cuando crearon los nodos de Sevilla y Córdoba de Estampa Popular, la mayoría de sus componentes ya habían iniciado sus carreras artísticas. José Duarte (Córdoba, 1928-Madrid, 2017) contaba con una trayectoria más consolidada y reconocida tanto a nivel nacional como internacional, como integrante del Equipo 57, el grupo interdisciplinar que formó junto con Juan Cuenca, Á ngel Duarte, Agust ín Ibarrola y Juan Serrano en 1957. La vanguardia abstracta y geométrica del Equipo 57 era decididamente social y política, y en consonancia con esas ideas José Duarte y Agustín Ibarrola fundaron los grupos de Córdoba y Vizcaya de Estampa Popular a finales de 1960

José Duarte era profesor en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Córdoba. Sus alumnos Francisco Arenas, Segundo Castro, Manuel García, Manuel González, Alejandro Mesa y José Pizarro trabajaron colectivamente en la línea de la abstracción, primero como Escuela Experimental de Pintura y luego como Equipo Córdoba, compartiendo viajes y aprendizajes con el Equipo 57. En un proceso similar al de sus compañeros, Segundo Castro, Manuel García y Alejandro Mesa decidieron desarrollar su compromiso artístico, social y político en el Grupo Córdoba de Estampa Popular.

En Sevilla, varios artistas de Estampa Popular, como Francisco Cortijo y Cristóbal Aguilar, que fueron compañeros de estudios, se formaron en la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Allí recibieron la influencia decisiva del pintor y profesor Miguel Pérez Aguilera, que los introdujo en las corrientes renovadoras del momento y el cual organizó en 1954 en el Club La Rábida la exposición ‘Cuatro maestros de la pintura española actual’, con obras de Daniel Vázquez Díaz, Benjamín Palencia, Rafael Zabaleta y Godofredo Ortega Muñoz, que les causó un gran impacto. La primera exposición del Grupo Sevilla de Estampa Popular en 1961 fue también la primera exposición de Francisco Cuadrado. La estrecha relación de camaradería, que entrelazaba la amistad, la militancia política y el arte, hizo que Cristóbal, Cortijo y Cuadrado se embarcaran juntos en muchas empresas colectivas de todo tipo.

‘Estampa Popular Sur’ reúne, además de obra gráfica y pintura, periódicos, revistas, libros, carteles, postales, fotografías, calendarios y cerámica, que permiten explorar todos los registros de las distintas agrupaciones andaluzas, cuyo principal nexo en común era su oposición al franquismo.

El realismo de Estampa Popular no se refería a aspectos formales sino a componentes intencionales pues en sus obras estos artistas no excluían las posibilidades de la abstracción, además de explotar todas las de la figuración. El encuentro en Sevilla de las propuestas figurativa de Estampa Popular y abstracta del Grupo Córdoba, que se produjo meses antes de que los grupos andaluces expusieran por primera vez, selló una trama de relaciones entre los nodos madrileño, sevillano, cordobés y vizcaíno que sería constante y alimentada por iniciativas compartidas que no buscaban el mercado sino el mensaje. Contrarios a una concepción comercial y elitista del arte, los artistas de Estampa Popular usaron la técnica del grabado para crear obras asequibles y fácilmente reproducibles que difundieran su cuestionamiento del sistema dictatorial ante audiencias cada vez más amplias.




 

lunes, 30 de octubre de 2023

"HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA", OBRA DEL COMPOSITOR VORO GARCÍA DEDICADA A MIGUEL HERNÁNDEZ, EN EL 113 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL POETA COMUNISTA

"HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA", DEL COMPOSITOR VORO GARCÍA,

La obra Hijo de la luz y de la sombra, de Voro García, dedicada al poeta Miguel Hernández con motivo del centenario de su nacimiento es una pieza para barítono solista y orquesta sinfónica compuesta en 2010.

Se trata de la segunda pieza dedicada a Hernández encargada por el Institut Valencià de la Música –institución a la que está adscrita la Jove Orquestra de la Generalitat Valenciana– al compositor residente de esta formación para recordar al poeta.

En esta obra realizo un pequeño recorrido por los temas más emblemáticos de la poesía de Hernández; he despojado la palabra de su sentido para crear vacíos en torno a sus grandes argumentos: la ausencia, la muerte, la esperanza, el dolor, la soledad y el desierto, y me he valido de descomposiciones fonéticas de las palabra para elaborar la materia sonora y construir un discurso sonoro a través de la desconstrucción del poeta”, explica Voro García.

 1. Llegó con tres heridas

 2. Sigo en la sombra lleno de luz

 3. Triste instrumento del camino

 4. El rayo que no cesa

 5. Canción para franquear la sombra

domingo, 29 de octubre de 2023

"VENDEDORA VENECIANA DE CEBOLLAS", OBRA DEL PINTOR JOHN SINGER SARGENT


Vendedora veneciana de cebollas
John Singer Sargent
Hacia 1880 - 1882
Óleo sobre lienzo
95 x 70 cm
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid 

El pintor norteamericano John Singer Sargent se formó en Italia y Francia, donde conoció a grandes artistas como James McNeill Whistler y Claude Monet. Fue un incansable viajero cuya curiosidad lo llevó a distintos puntos de Europa y el norte de África, donde pintó numerosos paisajes y escenas costumbristas.

Entre 1880 y 1882 pasó dos temporadas en Venecia, durante las cuales realizó estudios de personajes locales y rincones de la ciudad. Es el caso de esta vendedora de cebollas sin identificar. En este retrato de tres cuartos la modelo posa con una mano apoyada en la cadera, cubierta por la ristra de cebollas que cuelgan de su hombro. Su piel aceitunada y en penumbra contrasta con el blanco más cálido de su falda y de las cebollas. La ciudad de Venecia apenas se esboza a través de la ventana que ocupa el ángulo superior derecho, ya que el pintor otorga el protagonismo a sus habitantes más humildes.

Durante su estancia en París, Sargent viajó a diversos lugares que consideraba exóticos en busca de nuevos temas para su pintura. En 1879 visitó España, y al año siguiente, tras una estancia en Tánger y un viaje a los Países Bajos, se estableció durante unos meses en Venecia, alojado en el Palazzo Rezzonico. Sargent viajó de nuevo a esta ciudad italiana en 1882, albergándose en esta ocasión en el Palazzo Barbaro. Como ha escrito Richard Ormond, los cuadros pintados por Sargent en Venecia, en los que emergen grupos de mujeres situadas en recónditos interiores, «señalan uno de los hitos de su arte», ya que, al contrario de lo que se podría presuponer, «no le interesaban ni los famosos monumentos de la ciudad ni los vistosos aspectos de la vida veneciana». Tal y como sucede con algunas de sus obras españolas, estas tempranas escenas venecianas del pintor nos trasladan a un mundo de sombras repleto de resonancias literarias.

La Vendedora veneciana de cebollas del Museo Thyssen-Bornemisza fue pintada en una de estas dos primeras visitas del artista a Venecia. Representa a una joven en solitario contra un fondo estructurado geométricamente por la pared y la ventana de la parte superior derecha, que nos permite contemplar una vista veneciana de un canal. En el interior, la gama cromática de colores oscuros, que contrastan con la claridad de la falda y del chal de la joven, contribuyen a transmitir un ambiente de misterio. Por otra parte, toda la composición, de factura muy suelta, refleja la influencia que dejó en Sargent la pintura velazqueña, que tanto había admirado en sus visitas al Museo del Prado, a la par que una cierta huella de los retratos de Franz Hals, que había visto durante su viaje a Holanda. El escritor Henry James, que profesaba una gran devoción por la pintura de su amigo Sargent, elogió de manera especial el collar de cebollas colgado por encima del hombro de la modelo, «estas pequeñas hortalizas deliciosamente pintadas parecen tan valiosas como perlas ampliadas».

La muchacha, cuya belleza no oculta su pertenencia a la clase trabajadora, tiene un cierto parecido a la modelo de Una calle en Venecia, también con la mano en la cadera y con la misma mirada taciturna y esquiva. Katherine Manthorne apunta la posibilidad de que se trate de Carmela Bertagna, una de las modelos favoritas del pintor, por su parecido con el retrato que le hiciera hacia 1879. Ahora bien, parece poco probable que esta muchacha de origen español, modelo de Sargent en París, aparezca en las pinturas venecianas.

Tal y como documenta Richard Ormond, Monsieur Lemercier, a quien Sargent dedicó el cuadro, era el doctor Abel Lemercier, médico de profesión y dueño del edificio situado en el número 73 de la rue de Notre-Dame-des-Champs de París, en el que Sargent tenía su estudio.

Paloma Alarcó

sábado, 28 de octubre de 2023

DOCUMENTAL "BAJO OCUPACIÓN", DE RAFAEL CAVADA Y ANWAR FERRÁN, SOBRE PALESTINA

Bajo ocupación
Rafael Cavada y Anwar Farrán
2017
Chile
52 minutos

Los destacados periodistas nacionales estuvieron más de tres semanas en Medio Oriente registrando exclusivas imágenes, historias y testimonios que reflejan el día a día de los palestinos

El documental se divide en cuatro capítulos, que reflejan cómo es vivir más allá del muro en las principales ciudades palestinas: Belén, Ramallah, Hebrón y Jerusalén. A través de un relato dinámico y conmovedoras historias, Cavada y Farrán visibilizan situaciones tan complejas como la política que obliga a los palestinos a obtener permisos para moverse de un lugar a otro dentro de su propio país; los controles y revisiones humillantes a los que deben someterse en los chekpoints; el “régimen de caminos prohibidos”, o la prepotente e ilegal presencia de colonos israelíes en territorio palestino.

Rafael Cavada, que tiene amplia experiencia cubriendo zonas de conflicto internacional, comentó que este es un tema que siempre le ha interesado, porque “lo que ocurre en Palestina simplemente no es justo. El hostigamiento que sufren diariamente los palestinos, la falta de movilidad y la prepotencia de los militares israelíes en su propio territorio es injusto y debe parar. Esto no quiere decir que somos antisemita ni mucho menos es una crítica al pueblo judío, todo lo contrario, este es una injusticia creada por el gobierno israelí- especialmente el actual de Benjamín Netanyahu- quien ha instaurado un régimen de apartheid e impulsado el crecimiento de los asentamientos con una clara política de colonización”.

Por su parte, el periodista de reportajes de Mega, Anwar Farrán, señaló que “este es un tema muy sensible y del cual tenemos poquísima información. Nuestra idea es mostrar las dificultades diarias que tienen los palestinos que viven bajo ocupación; cómo es vivir en un país sin aeropuertos, sin fronteras internacionales; cómo es cruzar el muro y los Checkpoints. Los palestinos han perdido más del 78% de su tierra histórica y en el 22% que les queda, los colonos siguen construyendo asentamientos ilegales. Eso es muy fuerte y creemos que atenta severamente contra cualquier proceso de paz", señala Farrán.

Fuente: https://palestinalibre.org/

VER DOCUMENTAL:

viernes, 27 de octubre de 2023

"CAMILO", DE NICOLÁS GUILLÉN", EN EL 64 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GUERRILLERO CUBANO CAMILO CIENFUEGOS

“CAMILO», de Nicolás Guillén.

Estos sentidos versos brotaron de la pluma del intelectual cubano Nicolás Guillén, tras conocerse de la desaparición física, en un trágico accidente aéreo, del Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán el 28 de octubre de 1959.

Jinete en el aire fino,
¿dónde estará, dónde cayó,
el comandante Camilo,
que no lo sé yo.

Entre la tierra y el cielo,
¿adónde fue donde voló
el comandante Cienfuegos,
que no lo sé yo?

Sin cruz vino la muerte,
sin sepultura, nada.
Un rayo apenas de luz inerte,
su vacía, su redonda mirada.

(Lentas guitarras de ardor marítimo
llegan llorando a llorar conmigo.
Llegan violetas color obispo:
morado luto mortuorio fijo.
Raudos machetes de amargo filo
y girasoles luto amarillo).

Duerme, descansa en paz —dice la mansa
costumbre de las flores, la que olvida
que un muerto nunca descansa
cuando es un muerto lleno de vida.
Ahí viene, avanza el río
de su barba serena.
Suena su voz, su permanente voz resuena,
arde en la patria pura un gran fulgor de estío.
Se oye ¡Partir!, que ordena
y partimos. ¡Avanzar!, y avanzamos.
Todos lo mientan, dicen:
—Puño de piedra, resplandor de paloma,
el aletear del corazón te damos;
oh joven padre, toma
nuestra violenta sangre en peso: ¡Vamos!

Camilo3
Comandantes Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Camilo Cienfuegos nacido el 6 de febrero de 1932, fue uno de los pilares fundamentales de la gesta armada que derrocó a la tiranía pro imperialista del dictador Fulgencio Batista el 1ro de enero de 1959.  Su valor hizo que el pueblo espontáneamente le otorgara el título honorífico de Héroe de Yaguajay y Señor de la Vanguardia. Tras el triunfo de la Revolución Cubana es designado Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, cargo desde el cual se ocupó de la detención de Hubert Matos tras el intento de sublevación en la provincia de Camagüey. Fue inseparable amigo de Ernesto Che Guevara.

Fuente: La Poesía Toda 

jueves, 26 de octubre de 2023

"SERGIO ESSENIN", TEXTO DEL ESCRITOR COMUNISTA JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI, PUBLICADO EN OCTUBRE DE 1927

José Carlos Mariátegui: SERGIO ESSENIN

Publicado por vez primera en la revista Variedades N° 1022. Año XXIII,  octubre de 1927, Lima

El poeta ruso Sergio Essenin debe una buena parte de su fama en el occidente a la extraordinaria artista Isadora Duncan. Su matrimonio con Essenin constituyó la última gran aventura de la vida de esta mujer, que acaso habría podido reivindicar para sí el derecho de llamarse d'annunzianamente "la aventurera sin ventura". Essenin, clasificado entre los poetas de la revolución, a pesar de ser un lírico de pura sangre, desposó a la Duncan en plena epopeya bolchevique. Pero su renombre europeo no arranca de los días en que su bizarra esposa lo paseaba por Berlín, París y Nueva York. La novela de Essenin y la Duncan empezó a propagarse, más o menos folletinescamente complicada, por las revistas ilustradas, cuando se conoció el suicidio de Essenin en diciembre de 1925, divorciado hacía ya tiempo. La exportación del hombre precedió a la del poeta. Y tenía, además, que ser más duradera. 

Nació su arte bajo el signo sangriento de la guerra. Hacía muy poco que se había encendido ésta cuando Essenin  arribó a Petrogrado, proveniente de su aldea de Riazán; tenía dieciocho años. Había escrito algunos versos que no acusaban aún una personalidad original. Cantaba con voz dulce los aires de su región. No sospechaba todavía su destino de poeta iconoclasta y escandaloso. Conservaba una idea respetuosa y campesina del "padrecito zar". Es así como lo recuerda Zenaida Hippius, la mujer de Merezhkovski, a cuya tertulia literaria acudían los debutantes como un rito de su iniciación.

No es posible, pues, sorprenderse del tono apocalíptico, frecuente en la poesía de Essenin. Su temperamento de "primitivo" se desarrolló en un clima de tragedia. La psicología de guerra encontró, en este infante rústico, una naturaleza espontáneamente inclinada a la violencia y a la  jacquerie. Essenin se afilió a una escuela poética que tomaba su nombre y una parte de su inspiración de la vieja secta rusa de los chlysti, que espera nuevas encarnaciones de Jesús. El mesianismo blasfemo, el misticismo inverecundo de Essenin proceden, sin duda, de la asociación de' la "psicología de guerra" con la mitología de una secta que, por traducir una de las más típicas reacciones primitivas del alma rusa ante el cristianismo, encontró fácilmente resonancia en el espíritu agreste del poeta de Riazán.

Uno de los poemas de Essenin, que ha sido traducido y citado con mayor insistencia por sus críticos de Occidente, el titulado Inonia, es uno de los productos característicos de esta tendencia, con la que se combina el gusto por la manera bíblica y el gesto profético. En su epígrafe se lee: 

«Os prometo la Ciudad Inonia

donde habita el Dios de los vivos». 

Y luego así prosigue: 

«No temeré la muerte,

ni lanzas, ni lluvias de flechas.

Así habla según la Biblia

el profeta Sergio Essenin». 

Este mismo poema nos descubre otro elemento esencial del arte de Essenin: un exasperado individualismo que conduce al poeta a esa exaltación megalómana, que constantemente encontramos en muchos artistas de esta época, en quienes termina -aunque ellos no reconozcan esta genealogía- la estirpe romántica. La imagen antropomórfica, tan usada en la poesía moderna, tiene evidentemente su origen psíquico en ese egocentrismo megalómano que, en último análisis, no es sino puro individualismo, vale decir, puro romanticismo. Desde Klychkov, otro campesino turbulento y genial, la metáfora antropomórfica ha caracterizado el imaginismo ruso. Según he leído en Pasternak, de un verso de Klychkov -El mar se ha puesto su calzón azul- desciende seguramente el título de uno de los primeros libros del futurista o constructivista Maiakovsky: La nube en pantalones. En Essenin, la exaltación megalómana tiene notas como éstas: 

«Quiero trasquilar el firmamento

como una oveja sarnosa». 

 . . . . . 

«Alzaré las manos hacia la luna,

corno una nuez la partiré con los dientes;

no quiero cielos sin escalas,

no quiero que caiga la nieve». 

 . . . . . 

«Hoy, con la mano elástica

podría derribar todo el mundo ... » 

La atmósfera moral y física de los primeros años de la revolución era, como lo observa Ilya Ehrenburg, favorable a la superproducción y a la hipertrofia poética. El pathos revolucionario creaba una conciencia apocalíptica, propicia a todas las hipérboles épicas y líricas. "Electrificaremos al mundo entero", decía uno de los anuncios luminosos del bolchevismo, encendido sobre las ciudades famélicas, que gastaban en este alarde el único combustible de que disponían para su calefacción. Por otra parte, como dice Ehrenburg, «la prosa requiere tiempo y dinero: ambas cosas faltaban». Los poetas recitaban sus versos en las asambleas o los escribían en las paredes. La revolución rusa creó el "poema mural", el "poema afiche". Me he  enterado también de que la revista oral es una invención rusa. (Es probable que nuestro querido y brillante Alberto Hidalgo sólo lo haya sabido después de su experimento bonaerense.) En este tiempo de caos o poesía, Essenin, igual que Maiakovsky, aunque representando otra cara del alma rusa, avanzó por el camino de la violencia verbal y de la estridencia lírica, más allá de su propia meta. Cultivó un  ismo  personal: el escandalismo. Su amor a la pendencia y al vagabundaje, no halló vallas molestas en una época de tempestad revolucionaria. Y lo indujo a rotular uno de sus libros: Confesión de un granuja

Pero la revolución no pudo alimentarse indefinidamente de poesía y apocalipsis. El genio realista de Lenin inauguró el "nuevo  curso". Vino el período de la NEP (Nueva Política Económica). Período de trabajo prosaico: reorganización de la industria y el comercio. En el orden de la vida cultural, el panorama también es otro . Surgen editoriales del Estado y editoriales privadas. Se dispone de más tiempo y más dinero. Al apogeo de los poetas, sucede el delos novelistas. Ehrenburg dice: «El nacimiento de la nueva prosa rusa ha coincidido con el cambio de ritmo de la revolución.  Un cierto escepticismo ha reemplazado al reciente entusiasmo incondicional. He aquí que comenzó la reducción del personal, de los gastos, de los proyectos, de la fantasía». Essenin, que en un ambiente henchido de electricidad, había alcanzado una extrema tensión, no podía adaptarse al cambio. El conflicto entre, su  individualismo y el comunismo de un estado social  -- al cual se había adherido sin comprenderlo enteramente-- no lograba, como antes, disfrazarse y disimularse en el torbellino de una conciencia aturdida. En un poema de esta época, traducido al italiano por Ettore Lo Gatto, Essenin nos cuenta su regreso a la aldea después de ocho años de ausencia . Su pueblo, transformado por la revolución, no es el mismo. Essenin sufre una desilusión que expresa con nostalgiosa melancolía. «En los ojos de nadie encuentro refugio». «En mi pueblo soy un extranjero». «Mi poesía aquí no sirve más». 

El equilibrio no sólo se había roto entre Essenin y  el mundo exterior; se había roto, sobre todo, en el propio poeta. Dentro de un mundo en laboriosa organización, el poeta  escandalista quedaba desocupado. A pesar de su cantos revolucionarios, no era el poeta de la "revolución. 

Trotsky, en una emocionada despedida al gran poeta,  define así su caso; «Essenin era un ser interior, tierno, lírico; la revolución es "pública", "épica". El poeta ha  muerto porque no era de la misma naturaleza que la revolución, pero,  en nombre del porvenir, la revolución lo adoptará para siempre». «El poeta ha muerto; viva la poesía. Indefenso, un hijo de los hombres ha rodado al abismo; viva la vida creadora en la que Sergio Essenin, hasta el último momento, entretejía sus hilos de oro». 

Los críticos de la "emigración", no obstante su, rabioso  antibolchevismo, reconocen el genio de Sergio Essenin. No le disputan, ni , pueden disputarle, su puesto en la, historia de la poesía rusa. Se da un caso curioso, remarcado inteligentemente por Víctor Serge: la revolución que récibió la adhesión de los poetas --Blok, Briusov, Balmont, Maiakovsky, Biely, Essenin-- y encontró en cambio hostiles a los novelistas.  Y de novelistas, críticos, historiógrafos, etc., está compuesta la plana mayor de los "emigrados". La poesía votó por la revolución. 

 Y la revolución, por boca de uno de sus grandes  capitanes, que al revés de la mayor parte de los estadistas de la burguesía, es un hombre capaz de juzgar con la misma inteligencia una cuestión económica que una cuestión filosófica o artística, le dice ahora su reconocimiento.

Obras Completas . El artista y la época . pp. 174-178. Minerva, 1980.

Fuente: Comunistas Poetas

miércoles, 25 de octubre de 2023

EXPOSICIÓN "TADAFUQ / FLUIR: ARTISTAS PALESTINOS EN MOVIMIENTO", EN LA CASA ÁRABE EN MADRID

Tadafuq / Fluir: artistas palestinos en movimiento

Del 21 de septiembre de 2023 al 11 de febrero de 2024

La exposición, comisariada por Nicolás Combarro, presenta el trabajo de 15 artistas palestinos contemporáneos originarios de Gaza, Cisjordania y Jerusalén. Ya puedes visitarla en nuestras sedes de Madrid y Córdoba.

Una nueva generación de artistas palestinos ha eclosionado. Inmersos en un contexto complejo, estos quince talentos contemporáneos manifiestan en su mirada y expresión una horizontalidad que construye puentes empáticos. La capacidad narrativa y la fuerza de las historias que nos ofrecen a través de sus creaciones son el hilo conductor de la exposición. Tadafuq es fluir, a pesar de fronteras y retenes; es alzarse mediante un relato ingenioso, colectivo y pluridisciplinar.

La exposición está compuesta por obras de 15 artistas palestinos contemporáneos. Cinco artistas representando a cada región de Palestina donde se concentran las diferentes escenas de creadores contemporáneos: Gaza, Cisjordania y Jerusalén. Los artistas han sido seleccionados, de entre más de 100 candidaturas, a través de una iniciativa de arte contemporáneo implantada en Palestina dentro del prestigioso programa europeo de “European Spaces of Culture”, que cuenta con tres socios locales: Alhoash (Jerusalén), Sakakini (Ramallah) y GUCC (Gaza), junto a tres socios internacionales: Consulado de España en Jerusalén/AECID, Instituto Francés en Palestina y British Council en los Territorios Ocupados y colaborando con la Delegación de la UE en Palestina. Desde 2020, este programa es liderado anualmente por Nicolás Combarro, comisario de la exposición, como desarrollo de un programa online de arte contemporáneo en la región, organizado por la AECID y el Consulado de España en Jerusalén.

Este contexto ha hecho que la mayoría de los trabajos adopten un formato secuencial, con un soporte audiovisual, que permita al público adentrarse más allá de la obra, con la propia voz de los artistas acompañando a sus imágenes. Un acercamiento autorreferencial que sorprende por la profundidad y la madurez del relato, así como por la diversidad y frescura de las diferentes propuestas artísticas.

La exposición organizada por Casa Árabe y que se inaugura en septiembre de 2023 en Madrid y en octubre en Córdoba, nos brinda la oportunidad de conocer, desde la perspectiva de la creación contemporánea, a los artistas que conforman la nueva generación de creadores palestinos. Destaca el cada vez mayor interés internacional por las manifestaciones creativas en la zona, como podemos observar en otras iniciativas como la importante muestra en el Institut du Monde Arabe, “Ce que la Palestine apporte au monde”, que se expone de mayo a noviembre de 2023 en París.

Los artistas presentes en la exposición son:
Artistas de la diáspora, como Michael Jabareen, Motasem Siam, Fuad Alymani o Myssa Daher.

 





martes, 24 de octubre de 2023

"14 DE ABRIL", DE PACO CERDÁ, EN LA EDITORIAL LIBROS DEL ASTEROIDE

14 de abril
Paco Cerdà
Libros del Asteroide
2022
256 páginas
ISBN: 978-84-19089-23-6
18,95 €

II Premio de No Ficción Libros del Asteroide

Premio de las Librerías de Navarra 2023

Premio de la Crítica Valenciana 2023

Madrid, 1931. Un encuadernador en paro se desangra lentamente en la madrugada del 14 de abril. Su vida se apaga tras haber sido herido en una manifestación que pedía el fin de la monarquía.

Así comienza este relato sobre la llegada de la Segunda República a todos los rincones de España. Una mirada humana que busca tanto a los grandes protagonistas del momento como a los anónimos participantes en esa jornada trascendental. Un solo día en el que caben, como en una tragedia shakespeariana, todos los sentimientos: la ilusión de las masas, el miedo de la familia real, la ansiedad de los presos, la ambición por el poder, la lealtad a unas ideas, la esperanza colectiva y el dolor de las víctimas. Las minúsculas vidas olvidadas por la Historia.

Ganadora del II Premio de No Ficción Libros del Asteroide, esta crónica conmovedora y extraordinariamente documentada confirma a Paco Cerdà como una de las voces más sólidas y singulares de la literatura española actual

EMPEZAR A LEER: https://librosdelasteroide.com/descargar/empieza-a-leer/6543

lunes, 23 de octubre de 2023

CANTATA NOCTURNA "KREMLIN DE NOCHE". DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO NIKOLAI MIASKOVSKY, DEDICADA A STALIN

 

CANTATA NOCTURNA "KREMLIN DE NOCHE". DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO NIKOLAI MIASKOVSKY, DEDICADA A STALIN

Traducción del discurso preliminar de Gennady Rozhdestvensky:

"Kremlin de noche" es una composición que posee cualidades únicas, incluso su nombre es atípico: Сantata - Nocturna. Se trata de una pieza lírica, lo cual es un caso raro en 1947, ya que fue un intento poco común de retratar una visión artística de la imagen de Josef Stalin. Nadie se atrevió a hacer tales cosas en ese momento. Otros compositores estaban creando piezas muy pomposas destinadas a complacer al gobierno. El punto clave del lirismo en esta pieza es el texto creado por el poeta Sergei Vasiliev. La pieza fue interpretada por primera vez en 1947 por los estudiantes del Conservatorio de Moscú, donde mi padre era el director. Esta pieza no es muy vistosa. Creo que sigue las tradiciones de Liadov, cuya influencia no se siente mucho en la música del siglo XX. La primera actuación fue recibida con una gran ovación pero eso no impidió que recibiera duras críticas en los periódicos por sus textos inapropiados. El texto era tan atípico, desprovisto de cualquier sentimiento pomposo y demostrativo, que la música cayó en el olvido y hoy habrá sido la primera interpretación de la pieza desde 1947, después de más de 50 años".

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domingo, 22 de octubre de 2023

RETRATO GRABADO DE VICENTE OGÉ "SEDICIOSO MULATO DE SANTO DOMINGO", DEL ARCHIVO GENERAL DE INDIAS (SEVILLA)

 
 
Retrato grabado de Vicente Ogé "sedicioso mulato de Santo Domingo"
Jean-Baptiste Fouquet, diseñador
Gilles-Louis Chrétien, grabador
Grabado en fisionotrazo
1790
Archivo General de Indias (Sevilla)
 

Fuente: Portal de Archivos Españoles

sábado, 21 de octubre de 2023

"EL IMPERIO DE LA BANANA", DOCUMENTAL SOBRE LA PRESENCIA DE LA MULTINACIONAL UNITED FRUIT COMPANY EN CENTROAMÉRICA

Título original: When Banana Ruled 
Directora: Mathilde Damoisel
País: Francia
Año: 2017
Duración 52 minutos

La saga de un puñado de aventureros que construyeron un imperio en Centroamérica e inventaron los métodos de una de las primeras multinacionales. En la América Central del siglo XIX, unos cuantos emprendedores construyeron un imperio que esclavizó a poblaciones y corrompió gobiernos durante más de 100 años. La United Fruit Company prosperó gracias a un capitalismo no regulado; esta película cuenta su historia y la de sus pioneros, que no temían ni a Dios ni al Hombre, y consiguieron salirse con la suya. Hasta los años setenta, esta multinacional estableció un monopolio combinando violencia, represión, corrupción, destrucción del medio ambiente y una formidable maquinaria de comercialización. Convirtió una fruta desconocida en un instrumento de fortuna y dominación, y creó un modelo de negocio que aún utilizan en gran medida los gigantes tecnológicos actuales. 

A través de un rico repertorio de imágenes y documentos de archivo, que incluye cartas de los grupos de presión, telegramas, anuncios de la época y fragmentos de películas, así como magníficos dibujos pintados a mano, ' El imperio de la banana ' es una historia de intriga que aborda la economía, la política internacional, la historia de los negocios y revela cómo un conjunto de fuerzas conquistó el mundo a través de una simple fruta.

VER DOCUMENTAL CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

https://www.area-documental.com/video/El+imperio+de+la+banana/

viernes, 20 de octubre de 2023

LA FERIA DE FRANKFURT CANCELA LA ENTREGA DE UN PREMIO A LA ESCRITORA PALESTINA ADANIA SHIBLI POR SU NOVELA "UN DETALLE MENOR", PUBLICADA EN ESPAÑA POR LA EDITORIAL HOJA DE LATA

El mayor evento editorial a nivel internacional no concederá el galardón previsto para Adania Shibli por su novela 'Un detalle menor', que habla sobre la ocupación militar israelí

La Feria de Frankfurt ha decidido cancelar la entrega del galardón que iba a conceder a la escritora palestina Adania Shibli. Un detalle menor, la obra por la que iba a ser condecorada, está ambientada en 1948. El libro narra cómo los soldados de una unidad militar israelí se encuentran en el desierto del Néguev a una joven palestina entre las dunas; la apresan, encierran en su campamento, violan en grupo, matan y entierran en la arena.

“Condenamos enérgicamente el terrorismo terrible de Hamás contra Israel. El terror contra Israel contradice todos los valores de la Feria del Libro de Frankfurt”, declaró el director del evento, Juerguen Boos, en el comunicado con el que justificaron su decisión, y que recoge The New York Times. El evento editorial más importante a nivel internacional se celebrará entre los próximos 18 y 22 de octubre; y la escritora iba a ser distinguida con el Premio LiBeraturpreis este viernes, día 20.

Desde Hoja de Lata, la editorial española que ha distribuido Un detalle menor, tachan ante este periódico de censura la decisión de la Feria. La compañía valora que el motivo que les ha llevado a tomarla es “el tremendo trauma y complejo de culpa que tiene la sociedad alemana con la comunidad judía, que le lleva a defender situaciones indefendibles, como es el conflicto árabe israelí y la ocupación de Palestina por parte de Israel”.

“Se han echado para atrás en cuanto al premio, que le habían dado bien merecido objetivamente en base a criterios literarios. Pedimos que reconsideren la situación, que mantengan el premio y que celebren la ceremonia de entrega”, añade Daniel Álvarez, uno de los editores de la compañía.

El Premio LiBeraturpreis lo otorga dentro del marco de la Feria LitProm, una asociación privada alemana, a la que pertenece el propio Juerguen Boos. La condecoración destaca cada año la obra de una autora africana, asiática, latinoamericana o procedente del mundo árabe. En un primer momento, el evento editorial se escudó en que la suspensión de la entrega dependía de esta empresa. Algo que en Hoja de Lata consideran una “impostura” y que realmente ha sido una excusa para “lavarse las manos”.

“Debido a la guerra iniciada por Hamás, por la que millones de personas e Israel y Palestina están sufriendo, la organización de LitProm ha decidido suspender la ceremonia de entrega del Premio LiBeraturpreis en la Feria de Frankfurt”, recogen en el escrito la asociación, “se está buscando el mejor formato para poder llevar a cabo el acto en otro momento. El Premio a Adania Shibli no ha estado nunca en duda”.

Al tiempo que Adania Shibli se ha quedado sin espacio adicional dentro de la Feria de Frankfurt, la organización ha decidido “crear espontáneamente una espacio adicional para las voces israelíes”. Así lo hizo saber en el mismo comunicado en el que anunció la cancelación de la entrega.

Una autora “íntegra hasta las últimas consecuencias”

Adania Shibli (Palestina, 1974) es una narradora, dramaturga y poeta que vive a caballo entre Beirut y Berlín. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, hebreo y coreano. Sus dos primeras novelas, Masaas (2002) y Kulluna Ba’eed Bethat al Miqdar ‘an al Hub (2004) le valieron para ser reconocidas con el Premio a los Jóvenes Escritores de Palestina que concede la Fundación AM Qattan.

En 2005 escribió también The Error, que se representó en el Tristan Bates Theatre de Londres y el Golden Threads de San Francisco. Además, fue nombrada como una de las Beirut30, el presitgioso grupo de 39 autores árabes menores de 40 años seleccionados a través del concurso organizado por la revista Banipal y el Hay Festival. Su tercer libro, Un detalle menor, fue publicado en 2019. Por él fue nominada a reconocimientos como el National Book Award y el Man Booker.

“Es terriblemente íntegra hasta las últimas consecuencias”, describe a la escritora su editor en nuestro país. “No pudimos promocionar Un detalle menor en España porque iban a darle un premio en la Fundación Tres Culturas de Sevilla. Ella investigó quién estaba en el patronato y descubrió que había una persona que había colaborado con universidades israelíes. Pidió explicaciones, no le convencieron y, pese a que hubo autores palestinos que mediaron, declinó la invitación. Es una persona íntegra”, concluye.

Recogida de firmas de más de 600 autores

La editorial Hoja de Lata no ha sido la única en manifestar su apoyo a la escritora palestina. Otros más de 600 autores y editores han firmado una carta en contra de la suspensión de la entrega del premio orquestada por la Feria de Frankfurt. 

Fuente: eldiario.es

jueves, 19 de octubre de 2023

CARTA DE DESPEDIDA DE ITALO CALVINO DEL PCI, EN EL CENTENARIO DEL ESCRITOR ITALIANO

El contexto

El 23 de octubre de 1956, alrededor de 200 mil estudiantes y trabajadores salieron a  las calles de Budapest , marchando en solidaridad con los trabajadores polacos de Poznan. Esa misma noche, el gobierno presidido por los estalinistas Gerö y Hegedüs fue disuelto, pero la formación del nuevo gobierno de Nagy no impidió que la revuelta se extendiera por la capital y el resto del país. El 27 de octubre, ante la decisión de los soviéticos de intervenir militarmente en Hungría, el secretariado de la CGIL tomó una posición de condena radical de la invasión y al día siguiente Giuseppe Di Vittorio recibió la solidaridad, entre otros, del escritor (ya partidista) Ítalo Calvino. “Conmovido, estoy de acuerdo con su posición – se lee en el telegrama – esencial para salvar nuestro Partido y hacer realidad el socialismo”. En el VIII Congreso  del Partido (el comunista en el que militan tanto Di Vittorio como Calvino) celebrado en Roma del 8 al 14 de diciembre de 1956, el delegado de Cuneo Antonio Giolitti denunció la imposibilidad de seguir definiendo un gobierno legítimo, democrático y socialista. como aquel contra el que se levantó el pueblo de Budapest», definiendo la intervención soviética como injustificable «sobre la base de los principios del socialismo». A finales de julio, Giolitti, ante las reacciones del PCI a sus declaraciones, consideró que los márgenes de discusión en el seno del Partido se habían vuelto demasiado estrechos y envió su carta de dimisión, rogando que fuera publicada antes del 24 de julio. Exactamente una semana después, el 7 de agosto, la misma l´Unitá publicó la carta de renuncia de Italo Calvino, carta que el propio autor definió como “de amor”.

Carta de despedida de Italo Calvino al PCI

Queridos camaradas,

Debo informarles de mi reflexiva y dolorosa decisión de dimitir del partido.

Renové mi afiliación en el 57 expresando mi desacuerdo: este desacuerdo no disminuyó en absoluto con el paso de los meses, hasta el punto de que me abstuve de cualquier actividad del Partido y de colaborar con su prensa, porque cada acto político mío no podía dejar de conducir rastro de mi disidencia, y que constituye una nueva infracción disciplinaria después de las ya reprochadas en mi contra.

Junto con muchos camaradas, esperaba que el Partido Comunista Italiano se pusiera a la cabeza de la renovación internacional del comunismo, condenando métodos de ejercicio del poder que habían demostrado ser infructuosos y antipopulares, dando impulso a iniciativas desde abajo en todos los campos, sentando las bases para una nueva unidad de todos los trabajadores, y en este fervor creativo redescubrió el vigor revolucionario y el impacto en las masas. Yo estaba entre los que sostenían que sólo un impulso moral impetuoso y unívoco podría verdaderamente hacer de 1956 el año de renovación y fortalecimiento del Partido, en un momento en que los llamados a la valentía y la claridad provenían de las más diversas partes del mundo comunista. En cambio, me pareció el camino seguido por el PCI en la preparación y después del VIII Congreso, atenuando las intenciones renovadoras en un conservadurismo sustancial, poniendo el énfasis en la lucha contra los llamados "revisionistas" más que contra los dogmáticos (especialmente por parte de nuestros directivos más jóvenes y en los que depositábamos más esperanzas) como la renuncia a una gran oportunidad histórica.

Más tarde esperé que el centralismo tradicional de nuestro Secretariado garantizara el derecho de ciudadanía en el Partido a las posiciones de los renovadores, como lo garantizaba efectivamente a los radicales más dogmáticos. La línea seguida en los últimos meses hasta la última reunión del Comité Central es particularmente grave porque el momento podría haber sido particularmente propicio para un paso adelante y nada se ha movido y el drástico y despectivo despido de los trabajos de investigación de Giovanni Giolitti (a quien me une una profunda estima y solidaridad fraterna) ha quitado cualquier esperanza residual de poder desempeñar una función útil incluso al margen del Partido.

Tengo fe en el movimiento histórico que llevará el socialismo, de una forma de organización centralizada y autoritaria, a formas de democracia directa y participación funcional de la clase trabajadora y los intelectuales en la dirección política y económica de la sociedad. Es por este camino que el movimiento comunista mundial se ve impulsado a resolver sus problemas, con o sin solución de continuidad dependiendo de la capacidad de renovación de los partidos comunistas de los distintos países. Es en este sentido que pretendo seguir orientando mis orientaciones políticas.

La pasión de nuestro debate interno y las perspectivas de futuro no me han hecho olvidar la gravedad de la actual situación política italiana. Mi decisión de abandonar mi afiliación al Partido sólo se produjo cuando me di cuenta de que mi desacuerdo con el Partido se había convertido en un obstáculo para mi participación política. Como escritor independiente, en determinadas circunstancias podré posicionarme a su lado sin reservas internas, del mismo modo que podré criticarle lealmente (y siempre consciente de los límites de un punto de vista individual) y entrar en discusión. Sé muy bien que "independencia" es un término que puede resultar ilusorio y ambiguo, y que las luchas políticas inmediatas las deciden la fuerza organizada de las masas y no sólo las ideas de los intelectuales; No pretendo en absoluto abandonar mi posición de intelectual militante, ni negar nada de mi pasado. Pero creo que en el momento actual ese tipo particular de participación en la vida democrática que puede ofrecer un escritor y un hombre de opinión que no está directamente involucrado en la actividad política es más eficaz fuera del Partido que dentro.

Soy consciente de lo mucho que ha contado el Partido en mi vida; Entré a los veinte años, en el corazón de la lucha armada por la liberación; Gran parte de mi educación cultural y literaria la viví como comunista. Me convertí en escritor en las columnas de la prensa del Partido. Tuve la oportunidad de conocer la vida del Partido en todos los niveles, desde la base hasta la cima, aunque con participación discontinua y a veces con reservas y controversias, pero siempre extrayendo de ella preciosas experiencias morales y humanas. Siempre he experimentado (y no sólo desde el XX Congreso) el dolor de quienes sufren los errores de su tiempo, pero teniendo fe constantemente en la historia. Nunca he creído (ni siquiera en el primer celo del neófito) que la literatura fuera esa cosa triste que muchos en el Partido predicaban, y fue precisamente la pobreza de la literatura oficial del comunismo lo que me animó a intentar dar mi obra como un escritor de la felicidad creativa. Creo que siempre he logrado ser, dentro del Partido, un hombre libre. Que esta actitud mía no sufrirá cambios fuera del Partido lo pueden garantizar los camaradas que mejor me conocen y saben cuánto me importa ser fiel a mí mismo y estar libre de animosidad y resentimiento.

Dada la consideración de mi dimisión, me gustaría que me ahorraran las conversaciones requeridas por el estatuto, que sólo socavarían la serenidad de esta despedida. 

Os pido que publiquéis esta carta en L' Unità  para que mi actitud quede clara a mis compañeros, amigos y adversarios.

Quisiera extender un saludo a los compañeros que en sus sectores de trabajo luchan por afirmar principios correctos, y también a aquellos más alejados de mis posiciones a quienes respeto como luchadores ancianos y valientes y cuyo respeto, a pesar de opiniones diferentes, me importa inmensamente; y a todos mis compañeros de trabajo, a la mejor parte del pueblo italiano, del que seguiré considerándome compañero.

ITALO CALVINO

miércoles, 18 de octubre de 2023

DISCURSO PRONUNCIADO POR FIDEL CASTRO EN LA VELADA SOLEMNE EN MEMORIA DEL COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA, EN LA PLAZA DE LA REVOLUCION, EL 18 DE OCTUBRE DE 1967

El 18 de octubre de 1967, apenas transcurridos nueve días de la muerte del Comandante Che Guevara, Fidel Castro pronuncia durante una Velada Solemne en Memoria del Comandante caído, efectuada en una Plaza de la Revolución a rebosar, unas palabras que pasarán a la historia:

Compañeras y compañeros revolucionarios:

Fue un día del mes de julio o agosto de 1955 cuando conocimos al Che. Y en una noche —como él cuenta en sus narraciones— se convirtió en un futuro expedicionario del “Granma”. Pero en aquel entonces aquella expedición no tenla ni barco, ni armas, ni tropas. Y fue así corno, junto con Raúl, el Che integró el grupo de los dos primeros de la lista del “Granma”.

Han pasado desde entonces 12 años; han sido 12 años cargados de lucha y de historia. A lo largo de esos años la muerte segó muchas vidas valiosas e irreparables; pero, a la vez, a lo largo de esos años, surgieron personas extraordinarias en estos años de nuestra Revolución y se forjaron entre los hombres de la Revolución, y entre los hombres y el pueblo, lazos de afecto y lazos de amistad que van más allá de toda expresión posible.

Y en esta noche nos reunimos, ustedes y nosotros, para tratar de expresar de algún modo esos sentimientos con relación a quien fue uno de los más familiares, uno de los más admirados, uno de los más queridos y, sin duda alguna, el más extraordinario de nuestros compañeros de revolución; expresar esos sentimientos a él y a los héroes que con él han combatido y a los héroes que con él han caído de ese, su ejército internacionalista, que ha estado escribiendo una página gloriosa e imborrable de la historia.

Che era una de esas personas a quien todos le tomaban afecto inmediatamente, por su sencillez, por su carácter, por su naturalidad, por su compañerismo, por su personalidad, por su originalidad, aun cuando todavía no se le conocían las demás singulares virtudes que lo caracterizaron.

En aquellos primeros momentos era el médico de nuestra tropa. Y así fueron surgiendo los lazos y así fueron surgiendo los sentimientos.

Se le veía impregnado de un profundo espíritu de odio y desprecio al imperialismo, no solo porque ya su formación política había adquirido un considerable grado de desarrollo, sino porque hacía muy poco tiempo había tenido la oportunidad de presenciar en Guatemala la criminal intervención imperialista a través de los soldados mercenarios que dieron al traste con la revolución de aquel país.

Para un hombre como él no eran necesarios muchos argumentos. Le bastaba saber que Cuba vivía en una situación similar, le bastaba saber que había hombres decididos a combatir con las armas en la mano esa situación, le bastaba saber que aquellos hombres estaban inspirados en sentimientos genuinamente revolucionarios y patrióticos. Y eso era más que suficiente.

De este modo, un día, a fines de noviembre de 1956, con nosotros emprendió la marcha hacia Cuba. Recuerdo que aquella travesía fue muy dura para él puesto que, dadas las circunstancias en que fue necesario organizar la partida, no pudo siquiera proveerse de las medicinas que necesitaba y toda la travesía la pasó bajo un fuerte ataque de asma sin un solo alivio, pero también sin una sola queja.

Llegamos, emprendimos las primeras marchas, sufrimos el primer revés, y al cabo de algunas semanas nos volvimos a reunir —como ustedes saben— un grupo de los que quedaban de la expedición del “Granma”. Che continuaba siendo médico de nuestra tropa.

Sobrevino el primer combate victorioso y Che fue soldado ya de nuestra tropa y, a la vez, era todavía el médico; sobrevino el segundo combate victorioso y el Che ya no solo fue soldado, sino que fue el más distinguido de los soldados en ese combate, realizando por primera vez una de aquellas proezas singulares que lo caracterizaban en todas las acciones; continuó desarrollándose nuestra fuerza y sobrevino ya un combate de extraordinaria importancia en aquel momento.

La situación era difícil. Las informaciones eran en muchos sentidos erróneas. Ibamos a atacar en pleno día, al amanecer, una posición fuertemente defendida, a orillas del mar, bien armada y con tropas enemigas a nuestra retaguardia, a no mucha distancia, y en medio de aquella situación de confusión en que fue necesario pedirles a los hombres un esfuerzo supremo, una vez que el compañero Juan Almeida asumió una de las misiones más difíciles, sin embargo quedaba uno de los flancos completamente desprovisto de fuerzas, quedaba uno de los flancos sin una fuerza atacante que podía poner en peligro la operación. Y en aquel instante Che, que todavía era médico, pidió tres o cuatro hombres, entre ellos un hombre con un fusil ametralladora, y en cuestión de segundos emprendió rápidamente la marcha para asumir la misión de ataque desde aquella dirección.

Y en aquella ocasión no solo fue combatiente distinguido, sino que además fue también médico distinguido, prestando asistencia a los compañeros heridos, asistiendo a la vez a los soldados enemigos heridos. Y cuando fue necesario abandonar aquella posición, una vez ocupadas todas las armas y emprender una larga marcha, acosados por distintas fuerzas enemigas, fue necesario que alguien permaneciese junto a los heridos, y junto a los heridos permaneció el Che. Ayudado por un grupo pequeño de nuestros soldados, los atendió, les salvó la vida y se incorporó con ellos ulteriormente a la columna.

Ya a partir de aquel instante descollaba como un jefe capaz y valiente, de ese tipo de hombres que cuando hay que cumplir una misión difícil no espera que le pidan que lleve a cabo la misión.

Así hizo cuando el combate de El Uvero, pero así había hecho también en una ocasión no mencionada cuando en los primeros tiempos, merced a una traición, nuestra pequeña tropa fue sorpresivamente atacada por numerosos aviones y cuando nos retirábamos bajo el bombardeo y habíamos caminado ya un trecho nos recordamos de algunos fusiles, de algunos soldados campesinos que habían estado con nosotros en las primeras acciones y habían pedido después permiso para visitar a sus familiares cuando todavía no había en nuestro incipiente ejército mucha disciplina. Y en aquel momento se consideró la posibilidad de que aquellos fusiles se perdieran.

Recordamos cómo nada más planteado el problema, y bajo el bombardeo, el Che se ofreció, y ofreciéndose salió rápidamente a recuperar aquellos fusiles.

Esa era una de sus características esenciales: la disposición inmediata, instantánea, a ofrecerse para realizar la misión más peligrosa. Y aquello, naturalmente, suscitaba la admiración, la doble admiración hacia aquel compañero que luchaba junto a nosotros, que no había nacido en esta tierra, que era un hombre de ideas profundas, que era un hombre en cuya mente bullían sueños de lucha en otras partes del continente y, sin embargo, aquel altruismo, aquel desinterés, aquella disposición a hacer siempre lo más difícil, a arriesgar su vida constantemente.

Fue así como se ganó los grados de Comandante y de jefe de la segunda columna que se organizara en la Sierra Maestra; fue así como comenzó a crecer su prestigio, como comenzó a adquirir su fama de magnífico combatiente que hubo de llevar a los grados más altos en el transcurso de la guerra.

Che era un insuperable soldado; Che era un insuperable jefe; Che era, desde el punto militar, un hombre extraordinariamente capaz, extraordinariamente valeroso, extraordinariamente agresivo. Si como guerrillero tenía un talón de Aquiles, ese talón de Aquiles era su excesiva agresividad, era su absoluto desprecio al peligro.

Los enemigos pretenden sacar conclusiones de su muerte. ¡Che era un maestro de la guerra, Che era un artista de la lucha guerrillera! Y lo demostró infinidad de veces pero lo demostró sobre todo en dos extraordinarias proezas, como fue una de ellas la invasión al frente de una columna, perseguida esa columna por miles de soldados por territorio absolutamente llano y desconocido, realizando —junto con Camilo— una formidable hazaña militar. Pero, además, lo demostró en su fulminante campaña en Las Villas; y lo demostró, sobre todo, en su audaz ataque a la ciudad de Santa Clara, penetrando con una columna de apenas 300 hombres en una ciudad defendida por tanques, artillería y varios miles de soldados de infantería.

Esas dos hazañas lo consagran como un jefe extraordinariamente capaz, como un maestro, como un artista de la guerra revolucionaria.

Sin embargo, de su muerte heroica y gloriosa pretenden negar la veracidad o el valor de sus concepciones y sus ideas guerrilleras.

Podrá morir el artista, sobre todo cuando se es artista de un arte tan peligroso como es la lucha revolucionaria, pero lo que no morirá de ninguna forma es el arte al que consagró su vida y al que consagró su inteligencia.

¿Qué tiene de extraño que ese artista muera en un combate? Todavía tiene mucho más de extraordinario el hecho de que en las innumerables ocasiones en que arriesgó esa vida durante nuestra lucha revolucionaria no hubiese muerto en algún combate. Y muchas fueron las veces en que fue necesario actuar para impedir que en acciones de menor trascendencia perdiera la vida.

Y así, en un combate, ¡en uno de los tantos combates que libró!, perdió la vida. No poseemos suficientes elementos de juicio para poder hacer alguna deducción acerca de todas las circunstancias que precedieron ese combate, acerca de hasta qué grado pudo haber actuado de una manera excesivamente agresiva, pero —repetimos— si como guerrillero tenia un talón de Aquiles, ese talón de Aquiles era su excesiva agresividad, su absoluto desprecio por el peligro.

Es eso en lo que resulta difícil coincidir con él, puesto que nosotros entendemos que su vida, su experiencia, su capacidad de jefe aguerrido, su prestigio y todo lo que él significaba en vida, era mucho más, incomparablemente más, que la evaluación que tal vez él hizo de si mismo.

Puede haber influido profundamente en su conducta la idea de que los hombres tienen un valor relativo en la historia, la idea de que las causas no son derrotadas cuando los hombres caen y la incontenible marcha de la historia no se detiene ni se detendrá ante la caída de los jefes.

Y eso es cierto, eso no se puede poner en duda. Eso demuestra su fe en los hombres, su fe en las ideas, su fe en el ejemplo. Sin embargo —como dije hace unos días— habríamos deseado de todo corazón verlo forjador de las victorias, forjando bajo su jefatura, forjando bajo su dirección las victorias, puesto que los hombres de su experiencia, de su calibre, de su capacidad realmente singular, son hombres poco comunes.

Somos capaces de apreciar todo el valor de su ejemplo y tenemos la más absoluta convicción de que ese ejemplo servirá de emulación y servirá para que del seno de los pueblos surjan hombres parecidos a él.

No es fácil conjugar en una persona todas las virtudes que se conjugaban en él. No es fácil que una persona de manera espontánea sea capaz de desarrollar una personalidad como la suya. Diría que es de esos tipos de hombres difíciles de igualar y prácticamente imposibles de superar. Pero diremos también que hombres como él son capaces, con su ejemplo, de ayudar a que surjan hombres como él.

Es que en Che no solo admiramos al guerrero, al hombre capaz de grandes proezas. Y lo que él hizo, y lo que él estaba haciendo, ese hecho en sí mismo de enfrentarse solo con un puñado de hombres a todo un ejército oligárquico, instruido por los asesores yankis suministrados por el imperialismo yanki, apoyado por las oligarquías de todos los países vecinos, ese hecho en sí mismo constituye una proeza extraordinaria.

Y si se busca en las páginas de la historia, no se encontrará posiblemente ningún caso en que alguien con un número tan reducido de hombres haya emprendido una tarea de más envergadura, en que alguien con un número tan reducido de hombres haya emprendido la lucha contra fuerzas tan considerables. Esa prueba de confianza en sí mismo, esa prueba de confianza en los pueblos, esa prueba de fe en la capacidad de los hombres para el combate, podrá buscarse en las páginas de la historia y, sin embargo, no podrá encontrarse nada semejante.

Y cayó.

Los enemigos creen haber derrotado sus ideas, haber derrotado su concepción guerrillera, haber derrotado sus puntos de vista sobre la lucha revolucionaria armada. Y lo que lograron fue, con un golpe de suerte, eliminar su vida física; lo que pudieron fue lograr las ventajas accidentales que en la guerra puede alcanzar un enemigo. Y ese golpe de suerte, ese golpe de fortuna no sabemos hasta qué grado ayudado por esa característica a que nos referíamos antes de agresividad excesiva, de desprecio absoluto por el peligro, en un combate como tantos combates.

Como ocurrió también en nuestra Guerra de Independencia. En un combate en Dos Ríos mataron al Apóstol de nuestra independencia. En un combate en Punta Brava mataron a Antonio Maceo, veterano de cientos de combates. En similares combates murieron infinidad de jefes, infinidad de patriotas de nuestra guerra independentista. Y, sin embargo, eso no fue la derrota de la causa cubana.

La muerte del Che —como decíamos hace unos días— es un golpe duro, es un golpe tremendo para el movimiento revolucionario, en cuanto le priva sin duda de ninguna clase de su jefe más experimentado y capaz.

Pero se equivocan los que cantan victoria. Se equivocan los que creen que su muerte es la derrota de sus ideas, la derrota de sus tácticas, la derrota de sus concepciones guerrilleras, la derrota de sus tesis. Porque aquel hombre que cayó como hombre mortal, como hombre que se exponía muchas veces a las balas, como militar, como jefe, es mil veces más capaz que aquellos que con un golpe de suerte lo mataron.

Sin embargo, ¿cómo tienen los revolucionarios que afrontar ese golpe adverso? ¿Cómo tienen que afrontar esa pérdida? ¿Cuál sería la opinión del Che si tuviese que emitir un juicio sobre este particular? Esa opinión la dijo, esa opinión la expresó con toda claridad, cuando escribió en su mensaje a la conferencia de solidaridad de los pueblos de Asia, Africa y América Latina que si en cualquier parte le sorprendía la muerte, bienvenida fuera siempre que ese, su grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se extienda para empuñar el arma.

Y ese, su grito de guerra, llegará no a un oído receptivo, ¡llegará a millones de oídos receptivos! Y no una mano, sino que ¡millones de manos, inspiradas en su ejemplo, se extenderán para empuñar las armas!

Nuevos jefes surgirán. Y los hombres, los oídos receptivos y las manos que se extiendan, necesitarán jefes que surgirán de las filas del pueblo, como han surgido los jefes en todas las revoluciones.

No contarán esas manos con un jefe ya de la experiencia extraordinaria, de la enorme capacidad del Che. Esos jefes se formarán en el proceso de la lucha, esos jefes surgirán del seno de los millones de oídos receptivos, de las millones de manos que, más tarde o más temprano, se extenderán para empuñar las armas.

No es que consideremos que en el orden práctico de la lucha revolucionaria su muerte haya de tener una inmediata repercusión, que en el orden práctico del desarrollo de la lucha su muerte pueda tener una repercusión inmediata. Pero es que el Che, cuando empuñó de nuevo las armas, no estaba pensando en una victoria inmediata, no estaba pensando en un triunfo rápido frente a las fuerzas de las oligarquías y del imperialismo. Su mente de combatiente experimentado estaba preparada para una lucha prolongada de 5, de 10, de 15, de 20 años si fuera necesario. ¡El estaba dispuesto a luchar cinco, diez, quince, veinte años, toda la vida si fuese necesario!

Y es con esa perspectiva en el tiempo en que su muerte, en que su ejemplo —que es lo que debemos decir—, tendrá una repercusión tremenda, tendrá una fuerza invencible.

Su capacidad como jefe y su experiencia en vano tratan de negarlas quienes se aferran al golpe de fortuna. Che era un jefe militar extraordinariamente capaz. Pero cuando nosotros recordamos al Che, cuando nosotros pensamos en el Che, no estamos pensando fundamentalmente en sus virtudes militares. ¡No! La guerra es un medio y no un fin, la guerra es un instrumento de los revolucionarios. ¡Lo importante es la revolución, lo importante es la causa revolucionaria, las ideas revolucionarias, los objetivos revolucionarios, los sentimientos revolucionarios, las virtudes revolucionarias!

Y es en ese campo, en el campo de las ideas, en el campo de los sentimientos, en el campo de las virtudes revolucionarias, en el campo de la inteligencia, aparte de sus virtudes militares, donde nosotros sentimos la tremenda pérdida que para el movimiento revolucionario ha significado su muerte.

Porque Che reunía, en su extraordinaria personalidad, virtudes que rara vez aparecen juntas. El descolló como hombre de acción insuperable, pero Che no solo era un hombre de acción insuperable: Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura. Es decir que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción.

Pero no es que reuniera esa doble característica de ser hombre de ideas, y de ideas profundas, la de ser hombre de acción, sino que Che reunía como revolucionario las virtudes que pueden definirse como la más cabal expresión de las virtudes de un revolucionario: hombre íntegro a carta cabal, hombre de honradez suprema, de sinceridad absoluta, hombre de vida estoica y espartana, hombre a quien prácticamente en su conducta no se le puede encontrar una sola mancha. Constituyó por sus virtudes lo que puede llamarse un verdadero modelo de revolucionario.

Suele, a la hora de la muerte de los hombres, hacerse discursos, suele destacarse virtudes, pero pocas veces como en esta ocasión se puede decir con más justicia, con más exactitud de un hombre lo que decimos del Che: ¡Que constituyó un verdadero ejemplo de virtudes revolucionarias!

Pero además añadía otra cualidad, que no es una cualidad del intelecto, que no es una cualidad de la voluntad, que no es una cualidad derivada de la experiencia, de la lucha, sino una cualidad del corazón, ¡porque era un hombre extraordinariamente humano, extraordinariamente sensible!

Por eso decimos, cuando pensamos en su vida, cuando pensamos en su conducta, que constituyó el caso singular de un hombre rarísimo en cuanto fue capaz de conjugar en su personalidad no solo las características de hombre de acción, sino también de hombre de pensamiento, de hombre de inmaculadas virtudes revolucionarias y de extraordinaria sensibilidad humana, unidas a un carácter de hierro, a una voluntad de acero, a una tenacidad indomable.

Y por eso le ha legado a las generaciones futuras no solo su experiencia, sus conocimientos como soldado destacado, sino que a la vez las obras de su inteligencia. Escribía con la virtuosidad de un clásico de la lengua. Sus narraciones de la guerra son insuperables. La profundidad de su pensamiento es impresionante. Nunca escribió sobre nada absolutamente que no lo hiciese con extraordinaria seriedad, con extraordinaria profundidad; y algunos de sus escritos no dudamos de que pasarán a la posteridad como documentos clásicos del pensamiento revolucionario.

Y así, como fruto de esa inteligencia vigorosa y profunda, nos dejó infinidad de recuerdos, infinidad de relatos que, sin su trabajo, sin su esfuerzo, habrían podido tal vez olvidarse para siempre.

Trabajador infatigable, en los años que estuvo al servicio de nuestra patria no conoció un solo día de descanso. Fueron muchas las responsabilidades que se le asignaron: como Presidente del Banco Nacional, como director de la Junta de Planificación, como Ministro de Industrias, como Comandante de regiones militares, como jefe de delegaciones de tipo político, o de tipo económico, o de tipo fraternal.

Su inteligencia multifacética era capaz de emprender con el máximo de seguridad cualquier tarea en cualquier orden, en cualquier sentido. Y así, representó de manera brillante a nuestra patria en numerosas conferencias internacionales, de la misma manera que dirigió brillantemente a los soldados en el combate, de la misma manera que fue un modelo de trabajador al frente de cualesquiera de las instituciones que se le asignaron, ¡y para él no hubo días de descanso, para él no hubo horas de descanso! y si mirábamos para las ventanas de sus oficinas, permanecían las luces encendidas hasta altas horas de la noche, estudiando, o mejor dicho, trabajando o estudiando. Porque era un estudioso de todos los problemas, era un lector infatigable. Su sed de abarcar conocimientos humanos era prácticamente insaciable, y las horas que le arrebataba al sueño las dedicaba al estudio; y los días reglamentarios de descanso los dedicaba al trabajo voluntario.

Fue él el inspirador y el máximo impulsor de ese trabajo que hoy es actividad de cientos de miles de personas en todo el país, el impulsor de esa actividad que cada día cobra en las masas de nuestro pueblo mayor fuerza.

Y como revolucionario, como revolucionario comunista, verdaderamente comunista, tenía una infinita fe en los valores morales, tenía una infinita fe en la conciencia de los hombres. Y debemos decir que en su concepción vio con absoluta claridad en los resortes morales la palanca fundamental de la construcción del comunismo en la sociedad humana.

Muchas cosas pensó, desarrolló y escribió. Y hay algo que debe decirse un día como hoy, y es que los escritos del Che, el pensamiento político y revolucionario del Che tendrán un valor permanente en el proceso revolucionario cubano y en el proceso revolucionario en América Latina. Y no dudamos que el valor de sus ideas, de sus ideas tanto como hombre de acción, como hombre de pensamiento, como hombre de acrisoladas virtudes morales, como hombre de insuperable sensibilidad humana, como hombre de conducta intachable, tienen y tendrán un valor universal.

Los imperialistas cantan voces de triunfo ante el hecho del guerrillero muerto en combate; los imperialistas cantan el triunfo frente al golpe de fortuna que los llevó a eliminar tan formidable hombre de acción. Pero los imperialistas tal vez ignoran o pretenden ignorar que el carácter de hombre de acción era una de las tantas facetas de la personalidad de ese combatiente. Y que si de dolor se trata, a nosotros nos duele no solo lo que se haya perdido como hombre de acción, nos duele lo que se ha perdido como hombre virtuoso, nos duele lo que se ha perdido como hombre de exquisita sensibilidad humana y nos duele la inteligencia que se ha perdido. Nos duele pensar que tenía solo 39 años en el momento de su muerte, nos duele pensar cuántos frutos de esa inteligencia y de esa experiencia que se desarrollaba cada vez más hemos perdido la oportunidad de percibir.

Nosotros tenemos idea de la dimensión de la pérdida para el movimiento revolucionario. Pero, sin embargo, ahí es donde está el lado débil del enemigo imperialista: creer que con el hombre físico ha liquidado su pensamiento, creer que con el hombre físico ha liquidado sus ideas, creer que con el hombre físico ha liquidado sus virtudes, creer que con el hombre físico ha liquidado su ejemplo. Y lo creen de manera tan impúdica que no vacilan en publicar, como la cosa más natural del mundo, las circunstancias casi universalmente ya aceptadas en que lo ultimaron después de haber sido herido gravemente en combate. No han reparado siquiera en la repugnancia del procedimiento, no han reparado siquiera en la impudicia del reconocimiento. Y han divulgado como derecho de los esbirros, han divulgado como derecho de los oligarcas y de los mercenarios, el disparar contra un combatiente revolucionario gravemente herido.

Y lo peor es que explican además por qué lo hicieron, alegando que habría sido tremendo el proceso en que hubiesen tenido que juzgar al Che, alegando que habría sido imposible sentar en el banquillo de un tribunal a semejante revolucionario.

Y no solo eso, sino que además no han vacilado en hacer desaparecer sus restos. Y sea verdad o sea mentira, es el hecho que anuncian haber incinerado su cadáver, con lo cual empiezan a demostrar su miedo, con lo cual empiezan a demostrar que no están tan convencidos de que liquidando la vida física del combatiente liquidan sus ideas y liquidan su ejemplo.

Che no cayó defendiendo otro interés, defendiendo otra causa que la causa de los explotados y los oprimidos en este continente; Che no cayó defendiendo otra causa que la causa de los pobres y de los humildes de esta Tierra. Y la forma ejemplar y el desinterés con que defendió esa causa no osan siquiera discutirlo sus más encarnizados enemigos.

y ante la historia, los hombres que actúan como él, los hombres que lo hacen todo y lo dan todo por la causa de los humildes, cada día que pasa se agigantan, cada da que pasa se adentran más profundamente en el corazón de los pueblos.

Y esto ya lo empiezan a percibir los enemigos imperialistas, y no tardarán en comprobar que su muerte será a la larga como una semilla de donde surgirán muchos hombres decididos a emularlo, muchos hombres decididos a seguir su ejemplo.

Y nosotros estamos absolutamente convencidos de que la causa revolucionaria en este continente se repondrá del golpe, que la causa revolucionaria en este continente no será derrotada por ese golpe.

Desde el punto de vista revolucionario, desde el punto de vista de nuestro pueblo, ¿cómo debemos mirar nosotros el ejemplo del Che? ¿Acaso pensamos que lo hemos perdido? Cierto es que no volveremos a ver nuevos escritos, cierto es que no volveremos a escuchar de nuevo su voz. Pero el Che le ha dejado al mundo un patrimonio, un gran patrimonio, y de ese patrimonio nosotros —que lo conocimos tan de cerca— podemos ser en grado considerable herederos suyos.

Nos dejó su pensamiento revolucionario, nos dejó sus virtudes revolucionarias, nos dejó su carácter, su voluntad, su tenacidad, su espíritu de trabajo. En una palabra, ¡nos dejó su ejemplo! ¡Y el ejemplo del Che debe ser un modelo para nuestro pueblo, el ejemplo del Che debe ser el modelo ideal para nuestro pueblo!

Si queremos expresar cómo aspiramos que sean nuestros combatientes revolucionarios, nuestros militantes, nuestros hombres, debemos decir sin vacilación de ninguna índole: ¡Que sean como el Che! Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡Que sean como el Che! Si queremos decir cómo deseamos que se eduquen nuestros niños, debemos decir sin vacilación: ¡Queremos que se eduquen en el espíritu del Che! Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es el Che! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!

Che se ha convertido en un modelo de hombre no solo para nuestro pueblo, sino para cualquier pueblo de América Latina. Che llevó a su más alta expresión el estoicismo revolucionario, el espíritu de sacrificio revolucionario, la combatividad del revolucionario, el espíritu de trabajo del revolucionario, y Che llevó las ideas del marxismo-leninismo a su expresión más fresca, más pura, más revolucionaria.

¡Ningún hombre como él en estos tiempos ha llevado a su nivel más alto el espíritu internacionalista proletario!

Y cuando se hable de internacionalista proletario, y cuando se busque un ejemplo de internacionalista proletario, ¡ese ejemplo, por encima de cualquier otro ejemplo, es el ejemplo del Che! En su mente y en su corazón habían desaparecido las banderas, los prejuicios, los chovinismos, los egoísmos, ¡y su sangre generosa estaba dispuesto a verterla por la suerte de cualquier pueblo, por la causa de cualquier pueblo, y dispuesto a verterla espontáneamente, y dispuesto a verterla instantáneamente!

Y así, sangre suya fue vertida en esta tierra cuando lo hirieron en diversos combates; sangre suya por la redención de los explotados y los oprimidos, de los humildes y los pobres, se derramó en Bolivia. ¡Esa sangre se derramó por todos los explotados, por todos los oprimidos; esa sangre se derramó por todos los pueblos de América y se derramó por Viet Nam, porque él allá, combatiendo contra las oligarquías, combatiendo contra el imperialismo, sabía que brindaba a Viet Nam la más alta expresión de su solidaridad!

Es por eso, compañeros y compañeras de la Revolución, que nosotros debemos mirar con firmeza el porvenir y con decisión; es por eso que debemos mirar con optimismo el porvenir. ¡Y buscaremos siempre en el ejemplo del Che la inspiración, la inspiración en la lucha, la inspiración en la tenacidad, la inspiración en la intransigencia frente al enemigo y la inspiración en el sentimiento internacionalista!

Es por eso que nosotros, en la noche de hoy, después de este impresionante acto, después de esta increíble —por su magnitud, por su disciplina y por su devoción— muestra multitudinaria de reconocimiento, que demuestra cómo este es un pueblo sensible, que demuestra cómo este es un pueblo agradecido, que demuestra cómo este pueblo sabe honrar la memoria de los valientes que caen en el combate, que demuestra cómo este pueblo sabe reconocer a los que le sirven, que demuestra cómo este pueblo se solidariza con la lucha revolucionaria, cómo este pueblo levanta y mantendrá siempre en alto y cada vez más en alto las banderas revolucionarias y los principios revolucionarios; hoy, en estos instantes de recuerdo, elevemos nuestro pensamiento y, con optimismo en el futuro, con optimismo absoluto en la victoria definitiva de los pueblos, le digamos al Che, y con él a los héroes que combatieron y cayeron junto a él: ¡Hasta la victoria siempre!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

Fuente: http://www.fidelcastro.cu