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lunes, 12 de octubre de 2026

EDICIONES CÁTEDRA PUBLICA "UNA CALANDRIA DE LUZ. LA PRESENCIA DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN EN LA POESÍA LATINOAMERICANA", DE ÁNGEL ESTEBAN

Una calandria de luz. La presencia de la teología de la liberación en la poesía latinoamericana 
Ángel Esteban
Ediciones Cátedra
I.S.B.N. 978-84-376-4963-4 
2026
Páginas 288 
 
Una investigación de una profundidad inédita en torno a las relaciones en América Latina entre la poesía, la intelectualidad y el pensamiento religioso revolucionario. 

Cuando en el siglo pasado las revoluciones armadas se creyeron posibles, también se creyó posible la alianza entre marxistas y cristianos para cambiar la sociedad, de por medio el Concilio Vatica­no II y el Congreso Eucarístico de Medellín, que proclamó la opción preferencial por los pobres. El laboratorio de esta amalgama fue la revolución sandinista en Nicaragua, que triunfó en 1979. En este libro Ángel Esteban nos habla de Gustavo Gutiérrez, el ideólogo más visible de esta nueva teología; de monseñor Pedro Ca­saldáliga y de monseñor Sergio Méndez Arceo, apóstoles del compromiso social; de Ernesto Cardenal, poeta y sacerdote quien, junto con su hermano Fernando, sacerdote también, encabezó el movimiento en Nicaragua, a costa de la suspensión de su ministerio ordenada por el papa Juan Pablo II; del matrimonio formado por Cintio Vitier y Fina García Marruz, poetas los dos y cristianos comprometidos; y de Rubem Alves y Julia Esquivel. Vale la pena, después de pasado medio siglo, entrar, como lo hace el autor en este estudio profundo y dedicado, a revisar los presupuestos e ideales de este cristianismo de vanguardia que hoy parece disolverse en el tiempo. SERGIO RAMÍREZ 

LEER PRIMERAS PÁGINAS: https://www.catedra.com/primer_capitulo/una-calandria-de-luz.pdf 

martes, 29 de septiembre de 2026

ACANTILADO PUBLICA "«DIE WELTBÜHNE». SEMANARIO DE POLÍTICA, ARTE Y ECONOMÍA (1918-1933)"

«Die Weltbühne». Semanario de política, arte y economía
(1918-1933) 
Prólogo selección y notas de Francisco Uzcanga Meinecke. 
Septiembre de 2026
480 págs 
Editorial Acantilado 
 
Die Weltbühne: la conciencia incómoda de Weimar

La noche del 10 de mayo de 1933, en la plaza de la Ópera de Berlín, los estudiantes nazis que arrojaban libros al fuego acompañaban la ceremonia con invocaciones contra sus autores. Una de ellas señalaba expresamente a Carl von Ossietzky y Kurt Tucholsky, cuyos escritos debían desaparecer en nombre del respeto y la honra del pueblo alemán. El prólogo de esta antología comienza con aquella escena, que revela hasta qué punto una revista de circulación modesta había llegado a incomodar a quienes se atribuían el derecho de decidir qué podía pensar Alemania. Para los organizadores de la hoguera, destruir aquellos libros formaba parte de la conquista del país.

Acantilado recupera en Die Weltbühne. Semanario de política, arte y economía (1918-1933) una selección de aquella aventura intelectual, con edición, traducción, prólogo y notas de Francisco Uzcanga Meinecke. Sus páginas reúnen intervenciones políticas, críticas literarias, reflexiones sobre el cine, reportajes, poemas y discusiones acerca de la vida cotidiana. La amplitud del volumen permite aproximarse a una sociedad que ensayaba nuevas libertades mientras conservaba poderosas estructuras autoritarias. Permite también preguntarse por la capacidad del periodismo para reconocer una amenaza, explicarla y contribuir a detenerla. La edición de Acantilado devuelve esa discusión al lector español mediante una extraordinaria diversidad de voces.

El conocimiento del desenlace condiciona inevitablemente nuestra lectura. Sabemos qué sucedió después de aquellas polémicas, quiénes tuvieron que huir y qué instituciones acabarían al servicio del terror. Sin embargo, los colaboradores de la revista escribían dentro de un presente abierto, entre expectativas y temores que todavía podían tomar direcciones distintas. Leerlos exige devolverles esa incertidumbre: la historia de Weimar pierde buena parte de su significado cuando todos sus acontecimientos parecen simples preparativos de una catástrofe inevitable.

Del teatro a la responsabilidad pública

El nombre de la publicación contiene su primera declaración de intenciones. Die Schaubühne, la revista teatral fundada por Siegfried Jacobsohn, se convirtió el 4 de abril de 1918 en Die Weltbühne, «La escena mundial». La ampliación de sus intereses había comenzado antes, pero el nuevo título reconocía que la política, la economía y los conflictos sociales reclamaban una atención sostenida. La guerra se aproximaba a su desenlace y resultaba cada vez más urgente discutir qué país podría construirse después.

Tucholsky defendió ante Jacobsohn la necesidad de abrir la revista a los asuntos de la comunidad. La sensibilidad del crítico podía ejercerse sobre los gestos del poder, sus discursos y sus convenciones con la misma atención que sobre una representación teatral. Había, además, una continuidad entre ambos trabajos: tanto en el escenario como en la vida pública importaba distinguir la experiencia verdadera de la impostura, advertir qué ocultaban las palabras y reconocer las jerarquías que organizaban una situación.

Jacobsohn imaginaba un foro donde pudiera decirse aquello que otros lugares excluían por miedo o por necedad. La heterogeneidad de sus colaboradores respondía a esa voluntad. Convivían temperamentos, estilos y posiciones diferentes, dentro de una orientación emancipadora que no necesitaba resolver cada desacuerdo mediante una consigna. Tucholsky aportaba a ese proyecto una asombrosa variedad de registros y varios seudónimos, entre ellos Peter Panter, Ignaz Wrobel y Theobald Tiger. Su multiplicación literaria contribuía a dar a la revista una conversación interior, un movimiento que alejaba sus páginas de la solemnidad uniforme.

La exigencia de no aburrir formaba parte de aquella concepción del oficio. El humor, la precisión y la agilidad podían hacer visible una contradicción que un discurso doctrinal dejaba intacta. La sátira resultaba especialmente adecuada para una sociedad donde la obediencia y la respetabilidad seguían protegiendo comportamientos que merecían examen. Despertar la inteligencia del lector requería también encontrar la forma de retener su atención.

Las libertades que la República debía hacer reales

La revista observó con insistencia cuánto sobrevivía del viejo orden bajo las instituciones republicanas. La desaparición del káiser no había eliminado la autoridad social del Ejército, las inercias de la administración ni los hábitos de una ciudadanía educada en la subordinación. La nueva legalidad tenía que convivir con poderes y mentalidades que no compartían necesariamente sus principios.

En ese contexto adquirían importancia decisiva las denuncias del militarismo, la violencia ultranacionalista y el antisemitismo. La leyenda de la «puñalada por la espalda», que atribuía la derrota a una traición interior, ofrecía una explicación exculpatoria y señalaba enemigos sobre los que descargar la humillación. Combatirla suponía disputar una interpretación del pasado que estaba organizando los odios del presente. Del mismo modo, denunciar una justicia indulgente con la violencia de la derecha significaba preguntar hasta qué punto la ley protegía por igual a todos los ciudadanos.

El programa de emancipación llegaba también a la intimidad. La antología incorpora textos sobre el aborto, la prostitución, la homosexualidad y la posición de las mujeres, junto con alegatos contra la pena de muerte. Su presencia revela una idea amplia de la libertad, atenta a los mecanismos mediante los cuales una sociedad vigila, castiga o margina a quienes se apartan de sus convenciones.

El título de la contribución de Magnus Hirschfeld, «El nuevo artículo 175: una ley para chantajistas», condensa una cuestión fundamental: una norma represiva puede colocar la vida de una persona a merced de quien conoce su secreto. La discusión jurídica se convierte así en una discusión sobre el miedo y la dependencia. Algo semejante ocurre con los debates sobre la autonomía de las mujeres, cuya igualdad formal encontraba límites persistentes en las costumbres, el trabajo y la autoridad masculina.

Las colaboradoras de Die Weltbühne participaron en esos debates con voz propia y desde intereses diversos. Anna Siemsen, Hilde Walter, Gabriele Tergit, Else Lasker-Schüler o Maria Gleitke, entre otras firmas presentes en el volumen, contribuyen a ensanchar nuestra imagen de aquella vida intelectual. Reconocerlas exige atender a lo que escribieron y a los espacios de discusión que ocuparon, más allá de la habitual evocación de una modernidad berlinesa reducida a vestidos, cabarets y costumbres provocadoras.

La independencia de la revista descansaba, además, en un trabajo material que conviene recordar. El prólogo señala que su tirada nunca superó los quince mil ejemplares y que se sostenía mediante lectores y suscriptores, con escasa publicidad. Edith Jacobsohn aportó apoyo económico cuando fue necesario y aseguró la continuidad de la publicación después de la muerte de su marido. Su intervención permite comprender que una tribuna libre necesita personas capaces de mantenerla abierta, pagar sus costes y resistir su precariedad.

La cultura como ejercicio de atención

La amplitud artística de la antología impide encerrar la revista en la historia de sus combates políticos. En el índice aparecen Mahler, Kafka, Proust, Joyce, Chaplin, Käthe Kollwitz, la Bauhaus y el cine de Eisenstein. La convivencia de esos nombres muestra una curiosidad que atravesaba disciplinas y fronteras. Las novedades estéticas formaban parte de la experiencia de una sociedad que estaba transformando sus maneras de mirar, habitar, escuchar y representarse.

El cine ocupaba un lugar especialmente significativo en esa transformación. La presencia de El doctor Caligari, de Chaplin y de una reflexión de Eisenstein sobre el cine de masas permite reconocer la atención prestada a un lenguaje que modificaba la relación entre imágenes y público. La arquitectura de la Bauhaus, la experimentación escénica de Valeska Gert o el teatro de Piscator planteaban otras preguntas sobre los cuerpos, los espacios y las formas de participación. La revista encontraba en esas experiencias asuntos que merecían ser discutidos por sus contemporáneos.

También la literatura aparece mientras está convirtiéndose en el patrimonio que hoy conocemos. Max Brod escribe sobre el legado de Kafka en 1924, poco después de su muerte; otros colaboradores se ocupan de Proust, de La montaña mágica o de Ulises. La cercanía temporal devuelve a esas obras su condición de acontecimientos. Antes de quedar protegidas por la autoridad del canon, fueron libros que alguien tuvo que leer, interpretar y poner en relación con su época.

Esa atención cultural ayuda a entender lo que estaba en juego en la libertad defendida por el semanario. Una sociedad abierta necesita lectores capaces de tolerar la ambigüedad, reconocer una perspectiva ajena y revisar un juicio. La crítica artística puede ejercitar esas disposiciones sin convertirse por ello en una lección política. La variedad de géneros de Die Weltbühne preservaba precisamente esa amplitud de la experiencia: había lugar para la indignación, pero también para el asombro, la ironía, el placer y la observación de lo aparentemente menor.

El cosmopolitismo de la publicación extendía esa curiosidad fuera de Alemania. El índice incluye una intervención de Tucholsky titulada «Unamuno habla» y un artículo de Hans-Erich Kaminski sobre la República española. El prólogo recuerda asimismo su atención al fascismo italiano, a la represión estalinista, al colonialismo y al racismo estadounidense. Esa apertura situaba los conflictos alemanes dentro de un mundo donde las promesas de emancipación convivían con nuevas y viejas formas de dominio.

La verdad ante los tribunales

Con Carl von Ossietzky, que asumió la dirección tras la breve etapa de Tucholsky al frente de la revista después de la muerte de Jacobsohn, la denuncia de la militarización adquirió especial intensidad. El periodismo de investigación puso al descubierto actividades destinadas a eludir las restricciones de armamento impuestas por el Tratado de Versalles. La publicación de esas informaciones condujo a una condena y al encarcelamiento del director.

El episodio muestra una de las contradicciones más graves de la República: sus instituciones podían castigar a quien revelaba prácticas que contravenían los compromisos del Estado. El secreto militar se imponía al derecho de los ciudadanos a conocer actuaciones realizadas en su nombre. Para una revista empeñada en someter el poder a examen público, aquel proceso afectaba al fundamento mismo de su trabajo.

La antología recoge «¡Voy a la cárcel!», fechado el 10 de mayo de 1932. El título introduce en la sucesión de debates una consecuencia física e inmediata: quien escribe está a punto de perder su libertad. Poco después, Tucholsky publica «Para Carl von Ossietzky. La factura de los generales». La proximidad de ambas piezas en el volumen permite percibir cómo una comunidad de escritores y lectores vive el castigo infligido a uno de sus miembros.

Ese precio obliga a tomar en serio la palabra «compromiso». En este caso incluía la posibilidad de que una información verificable se volviera contra quien la publicaba. La independencia dejaba de ser una declaración de principios para convertirse en una decisión con efectos sobre la propia vida.

La incomodidad de criticar a los propios

El prólogo de Uzcanga introduce una controversia que concede al libro una profundidad adicional. Los detractores de Die Weltbühne han acusado a sus colaboradores de radicalismo de salón y rigorismo moral, y han sostenido que su crítica implacable contribuyó a debilitar la República. Sus defensores subrayan la honestidad, la valentía y la calidad de un periodismo que denunció amenazas reales cuando todavía era posible enfrentarse a ellas.

La objeción merece ser examinada porque plantea un problema que ninguna democracia resuelve definitivamente. Quien gobierna debe pactar, aceptar resultados insuficientes y actuar entre restricciones; quien escribe conserva la posibilidad de juzgar esas decisiones desde principios más exigentes. Entre ambas posiciones puede abrirse una distancia que convierta toda transacción en una claudicación y toda insuficiencia en una prueba de indignidad. Una crítica incapaz de graduar responsabilidades corre el riesgo de oscurecer diferencias políticas decisivas.

Pero la defensa de una democracia amenazada también puede utilizarse para reclamar indulgencia ante los abusos de sus instituciones. La existencia de enemigos más peligrosos no hacía desaparecer la parcialidad judicial, la autonomía del poder militar o la discriminación de las minorías. Silenciar esos problemas habría significado renunciar a una parte sustancial de la promesa republicana. La cuestión era cómo denunciar sus incumplimientos y, al mismo tiempo, reconocer el valor de las libertades que permitían hacerlo.

El desenlace de Weimar no basta para resolver ese debate ni autoriza a convertir una revista en responsable de la destrucción de la democracia. Conviene distinguir la discusión sobre la eficacia de una crítica del análisis de las fuerzas que hicieron posible la dictadura. La persecución posterior tampoco vuelve infalible cada juicio de sus colaboradores. Leerlos con respeto supone conservar la libertad de discutirlos, la misma que ellos ejercieron frente a las autoridades de su tiempo.

La ordenación cronológica del volumen hace visible la progresiva gravedad de aquella conversación. En 1924 aparece «Juicio a Hitler»; en octubre de 1930, Ernst Toller publica una pieza titulada «El canciller Hitler», más de dos años antes de su nombramiento. Esas fechas muestran que la amenaza tenía observadores atentos. También recuerdan que identificar un peligro y conseguir que una sociedad reaccione ante él son tareas distintas.

La última entrada de la antología está fechada el 7 de marzo de 1933. Después de recorrer sus páginas, el lector conoce algo de la vida intelectual que estaba siendo cercada: sus desacuerdos, su curiosidad, su humor y su deseo de ampliar las posibilidades de existencia. La hoguera con la que comienza el prólogo adquiere entonces un significado más preciso, porque podemos reconocer parte del mundo que sus organizadores querían destruir.

El valor de Die Weltbühne permanece en esa experiencia de lectura. Sus autores no consiguieron impedir la catástrofe, pero dejaron constancia de que hubo hechos investigados, mentiras combatidas y decisiones discutidas antes de que la violencia clausurara el debate. Volver a sus páginas permite comprender que la libertad pública depende también de quienes se empeñan en usarla cuando hacerlo empieza a resultar incómodo, costoso y peligroso.

Fuente: Fan Fan 

jueves, 24 de septiembre de 2026

LA FUNDACIÓN 1º MAYO PUBLICA "1976. LAS HUELGAS DE LA TRANSICIÓN", EN COLABORACIÓN CON LA EDITORIAL CATARATA

1976. Las huelgas de la Transición
Susana Alba Monteserín, José Babiano (eds)
ISBN 978-84-1067-696-1
Páginas 200
Fecha publicación 21-09-2026 
Editorial Catarata 
Edición en papel 19,00 €

Lejos de visiones simplistas, la Transición española fue un proceso marcado por conflictos, incertidumbres y disputas sobre el futuro del país. En ese contexto, 1976 constituyó un año decisivo. Mientras el Gobierno de Arias Navarro trataba de perpetuar un franquismo sin Franco, una oleada de huelgas sin precedentes situó al movimiento obrero en el centro de la crisis de la dictadura e hizo del sindicalismo uno de los principales protagonistas del cambio. 

Una capítulo histórico al que se ha prestado poca atención y a la que la Fundación 1º de Mayo, en colaboración con la editorial La Catarata, dedica ahora un libro para analizar en detalle el papel de los movimientos obreros en esos momentos decisivos para la instauración de la democracia en España. Coordinado por José Babiano, director del Área de Historia, Archivo y Biblioteca de la Fundación 1º de Mayo, y Susana Alba, investigadora de la misma fundación, ha contado además con la participación de más de una decena de historiadores e historiadoras especializadas en memoria obrera. 

Atendiendo a la diversidad de las realidades laborales y sociales que atravesaban España, este libro examina las formas de organización y protesta que articularon la movilización obrera en diálogo con el movimiento estudiantil, el vecinal y un feminismo que irrumpía como fuerza política transformadora. Sin olvidar la violencia ejercida contra quienes protagonizaron aquellas luchas y sobre la impunidad que aún nos interpela. Comprender 1976 es comprender que la democracia también se conquistó en las fábricas, en las calles y frente a la represión. El libro ya está disponible en librerías.

 

jueves, 17 de septiembre de 2026

LA EDITORIAL TEMPLANDO EL ACERO PUBLICA "VENCIENDO AL FASCISTA", DE EVE ROSENHAFT

Venciendo al fascista
Eve Rosenhaft
410 páginas
Editorial Templando el acero
2026 
20 € 

Venciendo al fascista analiza uno de los episodios más intensos y controvertidos de la historia de la Alemania de Weimar: la lucha callejera entre los militantes comunistas del KPD y las organizaciones nacionalsocialistas, especialmente las SA, en los años que precedieron a la llegada de Hitler al poder.

Eve Rosenhaft estudia cómo la profunda crisis económica y social de Alemania, el desempleo masivo, la radicalización política y el progresivo deterioro de las instituciones republicanas transformaron los barrios obreros en escenarios de enfrentamiento político. A partir de una amplia investigación documental, la autora reconstruye la llamada «Wehrhafte Kampf», la política comunista de lucha y autodefensa frente al fascismo.

El libro examina la organización de las formaciones de defensa comunistas, la propaganda y la concepción que el KPD tenía de sus enemigos, las campañas contra las tabernas de las SA y la violencia cotidiana que se desarrolló en los barrios obreros de Berlín. También se pregunta quiénes eran realmente aquellos jóvenes que participaron en la lucha callejera y qué circunstancias sociales, políticas y económicas los llevaron a convertirse en combatientes.

Muchos combatientes experimentaban directamente la amenaza de las SA y entendían la lucha antifascista como una defensa inmediata de su barrio, sus compañeros y su forma de vida.

El desplazamiento del radicalismo obrero desde el lugar de trabajo hacia el barrio, la inseguridad económica, el desempleo y la ruptura de las estructuras tradicionales de organización de la clase trabajadora contribuyeron decisivamente a crear el escenario de las luchas callejeras.

https://librosml.blogspot.com/ 

viernes, 4 de septiembre de 2026

ALIANZA PUBLICA "ENCUENTROS Y DESPEDIDAS", DE JOHN BERGER

Encuentros y despedidas
John Berger
Alianza
Madrid, 2026. 
Trad. José Luis Moreno-Ruiz
312 págs.
20,95 € 
 
Berger: arte, poder, justicia
 
Los lectores de John Berger (1926-2017) ya saben que su forma de hacer historia del arte guarda una estrecha relación con otras disciplinas, no necesariamente artísticas: la sociología, la economía, y cuantos enfoques le permitieron analizar las manifestaciones artísticas desde un punto de vista “comprometido”. No en vano, Berger coincide con otros historiadores británicos como Herbert Read y Julian Stallabrass en otorgar una prevalencia a la función social del arte que otras escuelas descartan por su parcialidad y su carácter reductivo. Ello no implica que Berger, a la manera de Hauser, haga un uso metódico del materialismo dialéctico para ofrecer una visión histórica y social del arte. Y en menor modo que ejerza un magisterio refinado y erudito, al modo de Anthony Blunt, quien resultó ser uno de los cinco espías soviéticos del círculo de Cambridge. Más sencillamente, Berger exigirá un mensaje y una intención al arte -muy común en los años 60 y 70- cuyo linaje, sin embargo, debe buscarse algo más atrás: en las décadas previas a la Revolución francesa.

Es Winckelmann quien sugiere, en la segunda mitad del XVIII, una equivalencia entre el arte clásico y la democracia ateniense. Una y otra, según el anticuario sajón, se alimentarían mutuamente, siendo arte y democracia consecuencia y causa el uno de la otra, y viceversa. Este principio es el que explica la pintura “revolucionaria” de Jacques-Louis David y el robo masivo de arte clásico que propiciaron tanto el Directorio como Bonaparte. Este mismo principio político es el que volverá a instruir una parte del arte de posguerra, vinculado al “compromiso” y a la “democracia real” de la izquierda en Occidente. No en vano, los últimos artículos recogidos en este volumen van dedicados al derrumbe del bloque soviético y a la implosión de la vasta burocracia autocrática en que se sustentó, en última instancia, el sueño colectivista del XIX y el XX.

Buena parte de los textos incluidos en Encuentros y despedidas se dirigen a explorar aquellos efectos y aquellos sentimientos que debiera suscitar el “verdadero” arte. Un arte sustentado, de algún modo, en la idea de la justicia. También en la idea de disfrute común que Berger obtiene, con seguridad, de Benjamin y de las páginas que dedicó al cinematógrafo en La obra de arte en la época de su reproducción técnica (1936). Es en esas páginas finales donde Berger retoma, marginalmente, aquellos temas que sustentan su obra más conocida, Modos de ver (1972), en la que la propiedad, la publicidad, la cultura de masas, la alienación y cosificación del individuo, etcétera, se presentan como constitutivos del capitalismo, y en tanto que tales, como obstáculos para una verdadera y efectiva democracia. Aquella obra, de impronta materialista, era, por ello mismo, una obra sobre el poder y su estructura, revelados a través de la imagen. Cosa que, en cierto modo, también se puede decir de estos ensayos, no por la parte productiva del arte, sino en el sentido de su disfrute, ya que el contenido de estas páginas se halla referido a sentimientos como el amor, la melancolía, la compasión, la injusticia, la crueldad, y toda la constelación de conceptos que componen una idea de arte de implicación social. Vale decir, de un arte cuyo fin, si lo tuviere, es externo al arte. Por otro lado, esta misma idea redentora del arte es la que impulsó al primer Van Gogh, obsesionado por la delicadeza humana del Ángelus de Millet; cosa que también le ocurriría a Dalí, pero en distinto sentido: en el sentido de su “mito trágico”.

A este respecto, Berger es representante de un concepto de arte que tendría su mayor relieve en los 60-80 (la sombra de la premier Tatcher sobrevuela alguno de sus artículos), vinculado estrechamente a la sociedad de consumo y las economías de escala que Galbraith llamará “la sociedad opulenta”. Un arte cuya misión era la de revelar la naturaleza desigual y perniciosa del capitalismo; y anterior, por tanto, al carácter lúdico, distante, lucrativo e irónico del posmodernismo. En este “plus” sociológico de Berger quizá se hallara el origen de su éxito como historiador del arte. Un éxito, en todo caso, que debe atribuirse, en igual medida, al componente sentimental, a la inclinación lírica de sus textos, escritos sobre el cadáver caliente de la Guerra Fría, y cuyo sentido revela una concepción trágica y acerba de la existencia. Ello explica también la España mesetaria y fanática, de linaje machadiano, que se resumirá en sus páginas, extraída de sus viejas lecturas noventayochistas. Un hecho este que podría incardinarse, pictóricamente, en aquella incomprensión espiritual de la Europa protestante hacia la corporalidad católica que Huizinga señaló en El problema del Renacimiento. 

Manuel Gregorio González 

Fuente: Diario de Sevilla 

miércoles, 12 de agosto de 2026

DYSKOLO PUBLICA UNA BIOGRAFÍA DE FIDEL CASTRO EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

Fidel Castro. Más allá del mito
Katrien Demuynck y Marc Vandepitte
Prólogo: Ignacio Ramonet
Ediciones Dyskolo. Albatana (AB)
1ª edición agosto 2026
ISBN: 9791399100587

La historiadora Katrien Demuynck y el economista Marc Vandepitte presentarán este 13 de agosto su último ensayo Fidel Castro. Más allá del mito (Dyskolo 2026), coincidiendo con el centenario del natalicio del revolucionario y dirigente cubano, una de las figuras políticas más destacadas del siglo XX.

Fidel Castro fue durante décadas una de las figuras más fascinantes, pero también más controvertidas, en el escenario mundial. Bajo su liderazgo inquebrantable, la pequeña Cuba logró imponerse mucho más allá de su categoría en la historia mundial.

Esta biografía ofrece un retrato íntimo y honesto de «El Comandante». Un viaje a través de su turbulenta vida: desde sus primeros pasos en el activismo político como estudiante en La Habana, hasta la legendaria lucha guerrillera junto a Che Guevara. También aborda ampliamente los años de prisión, exilio y la inevitable fragilidad de su vejez.

El libro, prologado por el periodista Ignacio Ramonet, describe la transformación de un rebelde en un líder nacional, y de un combatiente en un diplomático táctico. Esta biografía combina lo político con lo personal, y ofrece una mirada fresca y penetrante sobre la revolución cubana y su impacto duradero en la historia mundial.

En la introducción Ramonet señala su deseo de que «las y los lectores aborden este excelente libro con una mente abierta. En él descubrirán un trabajo sólido, documentado, atento tanto a los hechos como a los contextos. Sobre todo encontrarán en él a un Fidel Castro profundamente humano: estratega, visionario, a veces obstinado, a menudo audaz, siempre convencido de que los pueblos pueden escribir ellos mismos su historia, su destino».

La publicación en el estado español, realizada por ediciones Dyskolo, se ha llevado a cabo en colaboración con Garant Uitgevers de Bélgica; cuenta con una veintena de imágenes históricas procedentes de distintos archivos; y tendrá tanto versión en papel como digital, siendo esta última de libre descarga.

Katrien Demuynck es historiadora y escritora. Ha publicado sobre Cuba y sobre la lucha social de los pueblos indígenas de Norteamérica.

Marc Vandepitte es filósofo y economista. Ha publicado libros sobre Cuba, China y las relaciones Norte-Sur.

Fuente: Rebelión 

lunes, 6 de julio de 2026

EDITORIAL ARPA PUBLICA "EL MOVIMIENTO SITUACIONISTA", DE PATRICK MARCOLINI

El movimiento situacionista
Patrick Marcolini
Precio estándar €24.90
432 páginas
150 x 230 mm 
Editorial Arpa
ISBN 979-13-87833-76-3
Publicado en mayo de 2026 
Traducido por Esteban Sanzol 

En los años sesenta y setenta, una ola de revueltas recorrió el mundo en respuesta al creciente dominio de la mercancía y el Estado sobre todos los aspectos de la vida. El situacionismo fue decisivo en ese levantamiento, y su huella en Mayo del 68 marcó para siempre la crítica más radical a la condición moderna. Sus raíces no estaban en el movimiento obrero, sino en las vanguardias artísticas del siglo xx: el dadaísmo, el surrealismo, el letrismo, etc. Artistas disidentes, a medio camino entre la rebeldía y la transgresión, con un programa rupturista: rechazar las condiciones de vida impuestas al hombre moderno, tanto en las sociedades capitalistas avanzadas como en los regímenes que se consideraban comunistas, y experimentar formas de existencia verdaderamente nuevas. 

Este libro analiza con rigor las raíces culturales de las teorías y prácticas situacionistas y rastrea su legado plural y contradictorio, entre los intelectuales posmodernos y el arte contemporáneo, entre los estrategas del poder neocapitalista y los movimientos de resistencia de nuestros días. Porque el situacionismo sigue siendo una de las críticas más lúcidas y perturbadoras de la modernidad. 

LEER UN FRAGMENTO: https://cdn.shopify.com/s/files/1/1242/3326/files/EL_MOVIMIENTO_SITUACIONISTA_F._G._prensa.pdf?v=1776777060 

miércoles, 1 de julio de 2026

"LOS ÚLTIMOS AÑOS DE KARL MARX. UNA BIOGRAFÍA INTELECTUAL, 1881-1883", DE MARCELLO MUSTO, PUBLICADO POR EDITORIAL DEBATE

Los últimos años de Karl Marx. Una biografía intelectual, 1881-1883
Musto, Marcello
Editorial: Debate 
ISBN: 9788410433540 
Páginas: 272 
Fecha de la edición: 2025
 
(Re)descubriendo al Marx tardío

Los estudios sobre la evolución del pensamiento de Marx en los últimos años de su vida están ayudando a conocerlo mejor, y a ello ha contribuido, sin duda, la publicación de nuevos documentos de ese periodo en la edición histórico-crítica en marcha de las obras completas de Marx (MEGA). En el comentario de Marx en los márgenes, de Kevin B. Anderson, en esta misma revista ya nos referíamos a ello[1] y mencionábamos entre esos trabajos el que lleva haciendo desde hace tiempo Marcello Musto, quien recientemente también ha editado la selección de textos El renacer de Marx. Nuevas interpretaciones y conceptos clave (Akal).

La obra que nos ocupa ahora es una buena muestra del (re)conocimiento de “el último Marx”. Además, Marcello Musto lo hace relacionando estrechamente la intensa actividad intelectual de Marx con su propia trayectoria vital y sus relaciones familiares y de amistad, en cuya correspondencia solía usar el apodo de Old Nick en lugar del más conocido de Moro. El autor recuerda los difíciles y duros momentos que vivió y sufrió, especialmente tras el fallecimiento de las dos Jenny, su compañera de vida y una de sus hijas, mientras seguía agravándose su propio estado de salud.

En el recorrido que hace este libro podemos seguir cómo Marx se va adentrando en nuevos horizontes de investigación a partir de su creciente interés por la antropología, junto a las matemáticas, como es bien conocido. Es así como podemos ir comprobando un reconocimiento de “las especificidades de las condiciones históricas” en los distintos casos que analiza, distanciándose así de la concepción unilineal de la historia, así como una mirada crítica, sin ambigüedad alguna, de las políticas coloniales europeas.

Paralelamente, esa tarea aparece estrechamente asociada a su condición de “ciudadano del mundo”, lo que le conduce a seguir de cerca los acontecimientos internacionales y a tomar posición ante ellos. Así ocurre con su preocupación por los conflictos entre trabajadores, relacionados con los diferentes procesos migratorios en Estados Unidos, al igual que ya lo había hecho respecto a Inglaterra en torno a la relación entre trabajadores ingleses e irlandeses, apelando siempre a construir la solidaridad de clase por encima de los diferentes orígenes nacionales.

Asimismo, vemos un Marx emplazado a precisar más sus ideas y propuestas por muchos de sus seguidores en torno a los objetivos por los que ha de aspirar el movimiento obrero, si bien se muestra siempre reticente a dar recetas universales. Uno de los ejemplos mencionados por Musto es la respuesta que da a la pregunta del holandés Nieuwenhuis[2] sobre cuál es su idea de la transición al comunismo, limitándose a sostener que eso no se puede definir sin tener en cuenta “las condiciones históricas en las que a cada uno le toca actuar”.

Sin embargo, tuvo que ser más concreto ante peticiones como la del socialista Jules Guesde, en mayo de 1880, para que contribuyera al programa electoral de los trabajadores franceses. En su aportación consideraba, por ejemplo, que en su preámbulo debía aparecer con claridad que “la emancipación de la clase productiva es la de todos los seres humanos, sin distinción de sexo y raza”, y en los objetivos a alcanzar incluía dentro del bloque de reivindicaciones la “supresión de la deuda pública” y “la anulación de todos los contratos de privatización de la propiedad pública (bancos, ferrocarriles, minas, etcétera)”.

Sin duda, como lamentaba su amigo Engels, ese interés por nuevos campos de investigación distrajo a Marx de su labor destinada a completar El Capital, su obra magna. Pero es que, como recuerda Musto, para Marx “la ley última del ser humano” es “¡la lucha!”, y esa tarea no podía ser ajena a su preocupación por influir en la evolución del movimiento obrero en distintas partes del mundo, especialmente en “España, Rusia, Inglaterra y Estados Unidos”, como manifestó en una entrevista en diciembre de 1878. En ella, por cierto, insistía en que había que elaborar programas adaptados a las dificultades específicas de cada país, ya que “el único punto en común es la meta final”[3].

Con todo, es la cuestión del desarrollo del capitalismo y el futuro de la comuna rural en Rusia, en torno a la que mostraba interés desde hacía tiempo (hasta el punto de aprender la lengua rusa), la que le continuó preocupando en su última etapa[4]. Lo hizo siempre en diálogo con el populismo ruso y sus principales obras (entre ellas, la de Chernishevski, por quien manifestaría una creciente admiración[5]), así como mediante la correspondencia que mantuvo con diferentes miembros de esa corriente, especialmente con Vera Zasúlich. La pregunta que ella le hizo sobre el papel que podría tener la obshchina en el camino hacia el socialismo en Rusia le obligaría a buscar una respuesta suficientemente fundamentada, siendo buena prueba de ello los sucesivos borradores que dedicó a esa tarea hasta acabar de dar con la versión, más breve, definitiva.

Marx aborda ese debate, frente a quienes como Mijailovski interpretan que pretende establecer una “teoría filosófico-histórica” general, sosteniendo que su análisis del desarrollo capitalista en Europa Occidental no tiene por qué ser extrapolable a otras regiones del mundo. Es desde ese enfoque como asume la hipótesis de que en el caso de que se abriera un proceso revolucionario en Rusia, que fuera acompañado de otro en Europa, la obshchina podría constituir una base de la nueva sociedad socialista. Su prefacio, junto con Engels, a la edición rusa de 1882 del Manifiesto del Partido Comunista sintetizaría en cierto modo esa respuesta cuando ambos sostienen que “si la revolución rusa da la señal para una revolución proletaria en Occidente, de modo que ambas se complementen, la actual propiedad común de la tierra en Rusia podría servir de punto de partida a una evolución comunista”.

Esta hipótesis, como ya sabemos, no llegó a hacerse realidad, pero las reflexiones en torno a la misma sí permiten ver en el Marx tardío, como también comentábamos a propósito del libro antes mencionado de Kevin Anderson, su interés por la forma comuna en distintas sociedades no occidentales y su apuesta clara por una concepción multilineal de la historia, frente a la interpretación que ha perdurado en la ortodoxia dominante durante mucho tiempo, pero también entre muchos de sus críticos.

Con todo, y gracias a aportaciones como el muy documentado y riguroso trabajo de Manuel Corbera (La comuna rural rusa ¿Una vía campesina alternativa hacia el socialismo?, Sylone y viento sur), disponemos hoy de un mayor conocimiento de los orígenes y de la evolución de la obshchina o mir rusa. Corbera nos ofrece un análisis de sus fuerzas y sus debilidades, evitando tanto la mitificación como la demonización que sufrió, hasta que finalmente fuera eliminada definitivamente por Stalin en 1930 tras la colectivización forzosa del campo.

Más allá de esta controversia, el trabajo de Musto también ayuda a reconocer de nuevo la afinidad creciente que llegó a mantener Marx con el populismo ruso, no sólo en el plano teórico, sino incluso mostrando su solidaridad con la lucha de esta corriente contra el zarismo ruso. Una relación, por cierto, que, como reivindican en otra obra reciente Michael Löwy y Paul Guilibert (Marx Narodnik. Les populistes ruses, le communisme et l’avenir de la révolution), es una referencia a tener en cuenta para la necesaria reconsideración del papel de movimientos de defensa de la tierra, como los de las comunidades indígenas o los de organizaciones como el MST brasileño y Les soulévements de la terre en Francia, así como, ya desde una perspectiva histórica más general, de la forma-comuna en general, como lleva proponiendo Kristin Ross, en el marco de un proyecto ecosocialista, feminista y anticapitalista.

El 2 de diciembre de 1881 llegaría la muerte de la mujer que desde 1836 fue su compañera de vida, y al dolor por la soledad en la que se sentía Marx se uniría el empeoramiento progresivo de su salud. Fue ese motivo el que le llevó a su “último viaje” a Argel, en donde le llamó la atención el distinto tipo de relaciones sociales que observaba entre musulmanes, al mismo tiempo que denunciaba los violentos abusos de los occidentales, como lo hizo también frente a la invasión de Egipto por Gran Bretaña en 1882. Es en esa etapa cuando también manifiesta su interés por las cuestiones ambientales, en particular por los trabajos del socialista ucraniano Podolinski, quien le transmitiría su “intento de armonizar [el concepto de] plustrabajo con las actuales teorías físicas”. Un encuentro que no tendría continuidad y que para ecologistas como Martínez Alier, como recuerda Musto, fue “una ocasión fallida crucial en el diálogo entre marxismo y ecología”. Una cuestión, la de la ecología en Marx, que habría podido merecer más atención, pero que ya ha sido abordada en trabajos de otros autores, como Foster o Saïto, con puntos de vista diferentes. Fue entonces cuando también conoció el trabajo de Vasili Vorosilov, seguidor de la obra de Marx y  defensor de la tesis del “privilegio del atraso”, que sería luego comentada críticamente por Rosa Luxemburg.

A comienzos de 1883, la muerte de su hija Jenny a los 38 años precedería a la de Marx el 14 de marzo de ese mismo año. Ese día, escribió su gran amigo Engels, “la humanidad se ha visto privada de una mente, la mente más importante que tenía hoy en día”.

Concluye así un trabajo que, acompañado de una cronología y de las muy necesarias notas, es de fácil lectura y cumple bien con su propósito de despertar interés en los que podemos considerar aspectos más relevantes en la vida y la obra del Marx tardío.

Jaime Pastor es politólogo y miembro de la redacción de viento sur

[1] “Descubrir la multidimensionalidad de Marx”, Jaime Pastor, viento sur, 21/05/2024,

[2]Sobre este antiguo pastor protestante, fundador de la Liga Socialdemócrata holandesa en 1878 y figura singular dentro de la Segunda Internacional que evolucionó luego hacia el anarco-comunismo me remito a mi artículo “El antimilitarismo en los orígenes del movimiento obrero. Domela Nieuwenhuis”, Archipiélago, 7, 1990.

[3] “Entrevista a Karl Marx”, en Gustave Tridon (ed.), Espiando a Marx, El Viejo Topo, 2006, pp. 75-87.

[4] Ya en la obra coordinada por Teodor Shanin pudimos leer una buena antología: El Marx tardío y la vía rusa. Marx y la periferia del capitalismo, Editorial Revolución, 1990.

[5] Algo que subrayó también Francisco Fernández Buey en Marx (sin ismos), El Viejo Topo, 1998, pp. 220-221.

Fuente: Viento Sur 

jueves, 28 de mayo de 2026

AKAL PUBLICA "UN POETA EN LA HISTORIA. VIDA DE MIGUEL HERNÁNDEZ", DE MARIO AMORÓS

Mario Amorós publica en Akal la primera biografía del poeta de Orihuela escrita por un historiador, de manera que refleja cómo la historia política y social atraviesa, determina y constituye a un sujeto que habita las contradicciones de su tiempo

“Esta es la primera biografía de Miguel Hernández escrita por un historiador”, afirma Mario Amorós, en una clara declaración de intenciones, en el prólogo de Un poeta en la Historia, la biografía que sobre el poeta de Orihuela acaba de publicar en Akal.

La mirada –y el método– del historiador aporta rigor a la reconstrucción de la vida de Miguel Hernández, siempre apoyada en las fuentes que consulta y contrasta, y respaldada en el vaciado de nuevos archivos que aportan información inédita, y que contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la vida del poeta, a confirmar hipótesis o desterrar mitos.

Si un suceso aparece en el texto es porque ha sido previamente contrastado; y si no aparece es porque no hay prueba documental que permita verificarlo, por verosímil que sea, o por asumido que esté entre biógrafos y lectores. No se llenan los huecos con imaginación ni conjeturas. En Un poeta en la Historia la literatura la pone únicamente Miguel Hernández, o se encuentra en el pulso narrativo de un texto que fluye para acompañar a un lector que se deja atrapar por su prosa amena y clara.

La mayor aportación de Mario Amorós al conocimiento de la vida de Miguel Hernández deriva de la consulta del Fondo Documental Germán Vergara Donoso del Archivo Nacional de Chile. La “conexión chilena” de Amorós, familiarizado con los archivos nacionales de Chile, de cuyos fondos se ha servido para componer anteriormente las biografías de Salvador Allende, Pablo Neruda, Víctor Jara o Pinochet, le permite ahora rescatar, o restablecer, la “conexión chilena” de Miguel Hernández, aunque el poeta oriolano nunca llegara a pisar suelo americano.

Amorós ha tenido acceso a las casi cuatro mil páginas de un fondo que incluye las once cartas que Miguel Hernández dirigió al diplomático chileno entre junio de 1939 y enero de 1942, así como otros escritos, como la correspondencia que Vergara Donoso mantuvo con Vicente Aleixandre o Rafael Sánchez Mazas, y que Amorós descubrió en 2015, cuando investigaba, precisamente, para la biografía de Pablo Neruda, El príncipe de los poetas, que publicó en 2015. “Estas cartas iluminan de manera definitiva varios aspectos sobre los que prevalecían las dudas y las especulaciones y faltaba la certeza del respaldo documental”, apunta Amorós en su biografía.

Germán Vergara Donoso, que se definía como hombre políticamente de derechas, pero con fondo social y nulas simpatías hacia el fascismo, apenas vio una sola vez a Miguel Hernández, pero sintió por el poeta una gran admiración y se forjó entre ellos un sólido vínculo humano, más allá de sus diferencias concretas, y una gran amistad epistolar. Las gestiones de “su querido tío”, como así se dirigía a él Hernández en sus cartas, fueron esenciales para lograr la conmutación de la pena de muerte que el consejo de guerra franquista le impuso al poeta el 18 de enero de 1940.

Vergara Donoso escribió al ministro sin cartera Rafael Sánchez Mazas para interesarse por la situación de Miguel Hernández que, sometido a un chantaje por parte del franquismo, sabía que no se podía permitir el lujo de fusilar al escritor y repetir un nuevo “caso Lorca”. Amorós recoge en Un poeta en la Historia la carta que Dionisio Ridruejo dirige a José Ibáñez Martín, ministro de Educación Nacional, para alertar de las graves consecuencias que pesarían sobre la imagen del régimen la ejecución de Miguel Hernández: “El poeta –gran poeta– Miguel Hernández ha sido condenado a muerte por acusaciones graves. La ejecución de la sentencia, aun siendo justa, sería peligrosa para nosotros, porque podría ser la nueva versión del ”caso Lorca“, en orden a la propaganda. Aparte de eso y por puras razones de humanidad, siempre es bueno evitar la muerte de un hombre. Como esta tarde hay consejo, ¿quieres interceder por él ante el Caudillo? A Rafael [Sánchez Mazas] se lo he rogado igualmente. Sería una pena que por un descuido desapareciese un poeta importante y se diese un arma al enemigo”.

Parece que todo ello respondía a una retorcida estrategia por parte del régimen. La espada de Damocles de la pena de muerte pendiendo sobre la cabeza del poeta debía empujar a Miguel Hernández a pronunciar públicamente su arrepentimiento por haber participado en la defensa de la República y proclamar su adhesión al régimen. Sus amigos falangistas, como Dionisio Ridruejo o Ernesto Giménez Caballero, le visitaron en las cárceles de Torrijos y Ocaña para negociar la revisión de su condena e incluso para prometerle su libertad a cambio de retractarse.

Miguel Hernández, enarbolando la bandera de la dignidad, no se vendió, no se sometió a tan indigno chantaje. Finalmente, y de todos modos, la pena de muerte se conmutó por una condena a treinta años de cárcel que su muerte temprana no le dejaron cumplir. Como decía Vázquez Montalbán, murió de tuberculosis y comunismo, es decir, por mantenerse firme en la defensa de sus ideas y por una enfermedad acrecentada por el “turismo carcelario” y las precarias e insalubres condiciones de las cárceles franquistas, donde los presos convivían hacinados y en compañía de las ratas.

Josefina Manresa, la mujer de Miguel Hernández, que siempre fue muy tibia a la hora de reconocer la militancia del poeta, que siempre prefirió describirlo en su dimensión más poética que política, y que incluso llegó a negar que Hernández hubiese llegado a tener el carnet del Partido Comunista (hecho hoy más que probado y fuera de toda duda), acaso para proteger su legado y para protegerse en un mundo desmemoriado y hostil, en la intimidad de las cartas dirigidas a Germán Vergara Donoso muestra su versión más descarnada, como prueba la escrita en abril de 1942, y que aporta Amorós del fondo chileno: “(…) Lo que hicieron con él fue asesinarlo. Le dieron una muerte lenta y dolorosa, sistema muy peculiar en esta gente sin entrañas e inhumana porque hubo mil medios para poder haber evitado su muerte, pero como les estorbaba y lo que querían eran quitarlo del medio, pues desde el principio fue mal atendido”.

La vida de Miguel Hernández ha sido ya contada por otros biógrafos. Antes de la de Mario Amorós, y todavía en 1975, Manuel Muñoz Hidalgo publicó Cómo fue Miguel Hernández. Un joven Rafael Chirbes, en la revista Ozono, y como muy bien recoge Álvaro Díaz Ventas en la antología de artículos de Chirbes, titulada Asen­tir y desestabilizar. Crónica contracultural de la transición, acusaba esta biografía de desactivar políticamente a Hernández, mostrándolo como un muchacho ingenuo y sin ideología que se dejó llevar por su debilidad y por las circunstancias sin nunca terminar de comprender lo que estaba en juego.

Luego vino la biografía de José Luis Ferris, Pasiones, cárcel y muerte de un poeta, en 2002 (corregida y aumentada en 2022), una auténtica obra de referencia entre los estudios hernandianos, que no solo supo recorrer paso a paso la vida pública del poeta, y conectarla con su poesía, sino también acceder a parcelas desconocidas de su vida privada, incluso íntima.

En 2010, Eutimio Martín, en plena celebración del centenario del nacimiento del poeta, publicó El oficio del poeta, un libro asimismo imprescindible en la que se ofrece una imagen de Miguel Hernández muy atento a la norma literaria que regía en cada momento para, en función de esta, construir su propia poética y aprender a moverse y a posicionarse en el campo literario para ocupar un lugar privilegiado en el mismo. Cabe destacar también los primeros acercamientos de María de Gracia Ifach o Concha Zardoya, además de los trabajos de Agustín Sánchez Vidal, Dario Puccini o, más recientemente, Andrés Sorel, cuyas aportaciones al conocimiento de la vida del poeta fueron sin duda relevantes e imprescindibles.

Con Un poeta en la Historia: vida de Miguel Hernández se amplían y se completan algunos episodios de su biografía de gran importancia para entender su compromiso político. Pero lo más importante es que, a diferencia de las biografías anteriores, Mario Amorós, como historiador, inscribe al poeta, efectivamente y como el título anuncia, en la Historia; no en el contexto histórico, sino –y vale la pena insistir– en la Historia.

Porque no se trata de mostrar un contexto histórico como un escenario en el que el biografiado se mueve y actúa con relativa autonomía, sino el modo en que la historia –política y social– atraviesa, determina y constituye a un sujeto que habita las contradicciones de una coyuntura histórica específica y las despliega en su producción poética. Además de mostrarnos un ser humano con sus complejidades, con sus dudas y sus miedos, y también con sus certezas y compromisos, Amorós y Un poeta en la Historia nos muestra un sujeto histórico que, como no puede ser de otro modo, vive históricamente el tiempo que le tocó vivir y escribir.

Fuente: https://www.eldiario.es/cultura/libros/biografia-situa-miguel-hernandez-curso-historia-refleja-dignidad-muerte_1_13244135.html

 

miércoles, 20 de mayo de 2026

AKAL PUBLICA "EL CIELO Y LAS RUINAS", DE JUAN ANDRADE

El cielo y las ruinas. Guerra, fascismo y revolución en Europa (de 1914 a la guerra de España)
Juan Andrade
Editorial Akal
ISBN 978-84-460-5809-0
Fecha publicación 27-04-202
PVP 32€
 

Un recorrido por la convulsa historia de Europa a través de personas excepcionales que llegaron a la guerra de España.

Entre 1914 y 1936 Europa experimentó una guerra de consecuencias devastadoras, una oleada revolucionaria y un fenómeno novedoso, el fascismo, que idealizaba la guerra y vino para ajustarle las cuentas a la revolución. De 1936 a 1939 la península ibérica atrajo y produjo a escala (y a su modo) estos conflictos globales. En España, entonces, se condensó una época. Este libro es una historia de Europa que acaba en España. La trama se hilvana con personas de carne y hueso, hombres y mujeres protagonistas de aquellos acontecimientos europeos que luego llegaron a la guerra de España como asesores militares, diplomáticos, brigadistas, intelectuales o periodistas: vidas que atravesaron la historia y vidas atravesadas por la historia. Esta obra compone el gran friso de un pasado, de cielo y ruinas, que ayuda a pensar nuestro tiempo.

«Una obra magistral. Combina una enorme fuerza narrativa con una agudeza analítica poco común. Desde una elección innovadora y muy poco convencional, articula de manera admirable la historia de las ideas con la historia social, cultural, política y militar. Nuestra comprensión de la Europa del siglo XX no podrá prescindir de El cielo y las ruinas».

Enzo Traverso

«El enfoque tan profundo como cosmopolita de este libro me ha parecido no solamente admirable sino envidiable por el estilo culto, elegante y ameno con el que nos despliega una erudición pasmosa. Su visión amplia y original de Europa evoca comparaciones con maestros como Eric Hobsbawm o Josep Fontana, Julián Casanova o Tony Judt, Arno J. Mayer o Barrington Moore. No sé cuánto tiempo tardará Juan Andrade en hacer la secuela de este magnífico trabajo, pero, sea lo que sea, seguro que valdrá la pena esperar a una segunda parte».

Paul Preston

Contenidos

Introducción



Primera parte

GUERRA Y PAZ

1. Gran Guerra

2. Campo de batalla

3. Paisaje después de la batalla

4. Guerra a la guerra

Segunda parte

LA REVOLUCIÓN RUSA

5. Febrero sobre las aguas

6. La revolución por dentro

7. Octubre en el palacio

8. La guerra civil

9. La revolución que no cesa: creación, rectificación y desencanto

Tercera parte

LA REVOLUCIÓN GLOBAL

10. La gran ola

11. Destinos posrevolucionarios: el paredón, la cárcel y el exilio

12. Pensar en las barricadas

13. La Comintern

14. La revolución hecha Estado

Cuarta parte

FASCISMO(S)

15. Guerra. Matriz y destino

16. Contrarrevolución: razón de ser.

17. La crisis: caldo de cultivo

18. Aspiración y capacidad revolucionarias. Oxímoron (primera parte)

19. Conservadurismo y frustración. Oxímoron (segunda parte)

20. Antifascismo

Quinta parte

LA GUERRA DE ESPAÑA

21. Fascismo español

22. La hora de la revolución

23. El Frente Popular

24. Una historia de violencia

25. Nazis y fascistas en España

26. Soviéticos en España

27. Brigadistas internacionales

28. Intelectuales internacionales

Coda

Agradecimientos

Perfiles biográficos

Fuentes y bibliografía

Índice onomástico

Índice de ilustraciones

 

lunes, 4 de mayo de 2026

BELLATERRA PUBLICA "UNA HISTORIA POPULAR DE CUBA", DE RÉMY HERRERA

Una historia popular de Cuba 
Autor: Rémy Herrera
Prólogo Arantxa Tirado 
Fecha de publicación: marzo 2026 
Páginas: 512 
Editorial Bellaterra Edicions

Desde la colonización de la isla hasta la guerra de independencia, de la intervención de Estados Unidos a la victoria de la revolución socialista y los desafíos del siglo XXI, esta obra recorre la historia de Cuba y de su pueblo. Un pueblo que supo encontrar el camino para luchar contra la opresión y conquistar su libertad.

Esta es una historia de lucha. De un pueblo que, tras el colonialismo español y la esclavitud, ante el control estadounidense y el embargo económico actual, logra superar retos aparentemente irresolubles. Es también la historia de una esperanza: la de la Revolución cubana y sus reverberaciones en las luchas de liberación nacional han despertado en todo el mundo.

Rémy Herrera nos presenta Una historia popular de Cuba sustentada sobre una rigurosa investigación que nos permite hacer frente a la desinformación y comprender mejor la naturaleza de Cuba. Una historia que reivindica la magnitud de la experiencia de un pueblo que resiste al imperialismo y define su destino de forma soberana.

jueves, 23 de abril de 2026

"VOLODIA", CUENTO DE LA ESCRITORA SOVIÉTICA VERA PANOVA PUBLICADO POR EDITORIAL PARA LA VOZ, DESCARGABLE EN PDF

  

Nota de editores

Editamos este cuento como libro anexo al número 3 de Para la voz, titulado «Entre lo bello y lo justo: marxismo y arte en Lukács y Lifschitz», dedicado al estudio de la estética marxista a través de las obras del revolucionario húngaro György Lukács y del soviético Mijaíl Lifschtiz, dos de los filósofos-estetas más importantes de su época.

La edición de este libro tiene, por tanto, dos motivos: por una parte, lo consideramos un ejemplo característico del realismo socialista soviético y, en ese sentido, es un material interesante para complementar el estudio teórico del arte y analizarlo a través de la estética marxista. Por otra parte, queremos revalorizar una tradición literaria comúnmente denostada y muy poco conocida en el mundo occidental, dando al lector la posibilidad de familiarizarse con ella y valorar por sí mismo su validez artística.

A diferencia de las concepciones vulgarizadas del realismo socialista, este nunca buscó convertirse en propaganda. Sin duda hubo muchos artistas y escritores que no lograron la altura artística de Gorki o Shólojov, quedándose en el formalismo o en la propaganda, pero hubo también muchos que se esforzaron por explorar, a través de los métodos literarios, la realidad de su tiempo, la época histórica que les tocó vivir. El realismo socialista, por tanto, busca penetrar a través del arte en la esencia de la realidad, descubrir sus contradicciones e iluminar sus potencialidades.

En ese sentido, en las obras auténticamente realistas los personajes no son simples extensiones del autor, peones a través de los cuales se escucha la voz del escritor. Por el contrario, el principio de inmanencia se convierte en el motor esencial de estas obras, los personajes cobran vida propia y, a través de sus acciones, de sus relaciones y de su evolución florece la fortaleza artística que ilumina el contenido de la obra.

En este cuento, titulado Volodia y escrito en 1959, se puede percibir ese despliegue artístico, la vitalidad de los personajes y, a través de sus acciones y relaciones, el lector puede acercarse a una mejor comprensión de aquel momento histórico. Y esto a pesar de que este cuento no fue concebido como obra independiente, sino que se trata tan solo de un «extracto» de lo que Panova iba a convertir en una novela más amplia. Así lo explica ella en el artículo autobiográfico incluido en el número 3 de Para la voz: «Largamente estuvieron madurando los cuentos Valia y Volodia, que yo tenía ya concebidos desde los tiempos de la guerra. Al principio, proyectaba una novela: en lugar de ella, escribí dos cuentos pequeños, dejando solamente la esencia, el extracto».

En la estructura de la novela que proyectaba Panova, el cuento Valia antecede al de Volodia. Trata de una niña de 14 años que debe partir de Leningrado, su ciudad natal, junto a su madre y a su hermanita, debido a la evacuación ante el avance del ejército nazi. Aquel cuento se divide en dos partes: la partida y el regreso. Es en esta segunda parte que aparece un muchacho de 16 años, Volodia, en su vagón, que es retirado por el revisor debido a que no tenía pasaje. Y es en este momento en el que empieza la historia de Volodia. Sin embargo, más allá de este efímero encontronazo entre personajes, ambos cuentos son plenamente independientes.

Esperamos, en fin, que el lector disfrute de la lectura de este cuento (o de este «extracto», como dice Panova) y se aproxime así a un tipo de literatura poco conocida en el mundo hispanohablante.

DESCARGAR PDF del libro: https://paralavoz.com/materiales-liberados/Volodia%20-%20Vera%20Panova.pdf

lunes, 13 de abril de 2026

LA UNIVERSIDAD DE VALENCIA PUBLICA "ANTONIO GRAMSCI. ESCRITOS SOBRE ARTE"

Antonio Gramsci. Escritos sobre arte
Antonio Gramsci
Juan J. Gómez Gutiérrez, ed.
Traducción: Alejandro Sánchez Berrocal 
ISBN: 978-84-1118-666-7 
Año ed.: 2025 
Páginas: 414 
Publicaciones de la Universidad de Valencia

Cada persona que intenta comprender el mundo actual puede encontrar en Antonio Gramsci reflexiones útiles y adaptables a su propio tiempo y a sus circunstancias; sin embargo, para quien se adentra en su estudio –en especial en cuestiones de arte y literatura–, sus artículos periodísticos y los ‘Cuadernos de la cárcel’, que conforman el núcleo de su obra, redactados sin recursos de investigación y concebidos desde una perspectiva marxista más que como una teoría sistemática, pueden parecer un conjunto laberíntico de ideas sobre la relación entre los artistas, la historia y la sociedad que requiere contextualización. Esta edición de los textos de Gramsci sobre arte busca facilitar esa tarea, al combinar una interpretación situada en el marco del marxismo y la filosofía italiana del siglo XX con una amplia panorámica de los principales temas tratados por el autor y una cuidada y erudita traducción.

Antonio Gramsci (1891-1937), intelectual y político italiano, fue una de las figuras centrales del marxismo del siglo XX. Nacido en Cerdeña y formado como lingüista en Turín, desde 1919 desarrolló una intensa actividad crítica sobre literatura y arte en el semanario ‘L’Ordine Nuovo’. Arrestado por el régimen fascista en 1926, pasó más de diez años en prisión, donde escribió treinta y tres ‘Cuadernos de la cárcel’ con reflexiones sobre filosofía, historia, arte y política. Estos textos influyeron de forma decisiva en la teoría crítica y los estudios culturales contemporáneos y han convertido a Gramsci en un pensador de referencia para la izquierda internacional. Murió en Roma poco después de recuperar la libertad. 

DESCARGAR ÍNDICE Y PRESENTACIÓN DE LA OBRA: https://puv.uv.es/documents/get/document/id/7658/antoniogramsciescritossobrearte_capitulodemuestra.pdf 

martes, 7 de abril de 2026

LA OVEJA ROJA PUBLICA LA NOVELA "LA VICTORIA", DE FEDERICA MONTSENY, EN EL CENTENARIO DE SU PRIMERA PUBLICACIÓN

«La victoria»
Federica Montseny.
Editorial: La Oveja Roja
2025.

Se acaban de cumplir cien años de la publicación de la primera novela larga de Federica Montseny (1905-1994), escritora, política y sindicalista anarquista (ministra de Sanidad y Asistencia Social en la Segunda República, primera mujer en sentarse al cargo de un ministerio en España). Cien años de La victoria, un artefacto literario de tesis libertaria que lleva por subtítulo nada más y nada menos que “Novela en la que se narran los problemas de orden moral que se le presentan a una mujer de ideas modernas”. Porque de esto va La victoria: de los problemas morales y sociales que se le plantean a Clara Delval, su personaje principal, cada vez que trata de poner en práctica (bajar a la tierra) sus ideas. ¿Qué ideas? Pues unas muy concretas relacionadas con la emancipación de la mujer y con el amor libre. ¿Y por qué el choque? Porque son los años veinte y Clara, como pronto descubrimos, una mujer del mañana pensada desde el hoy, así que no hay manera de entenderse. O mejor: no hay forma ideológica hecha cuerpo que luche contra las estructuras opresoras sobre las que se yergue la desigualdad entre hombres y mujeres, así que Clara está sola. Es demasiado inteligente y apenas sentimental, luego poco femenina: enferma.

Mujer del mañana pensada desde el hoy, la protagonista es objeto de admiración, pero también de odio y de miedo. Es una mujer de inteligencia extrema y rápida, emancipada, fuerte y segura de sí misma. Y, además —¡atención!—, bella y elegante, porque una cosa no quita la otra y, en todo caso, la inteligencia es cualidad femenina que está por encima de la belleza, tal como reivindica el texto. Clara es la encarnación de un modelo de mujer, el de Montseny, enfrentado tanto al del ángel del hogar como al de la garçonne, ambos inventos de la ideología burguesa con el objeto de mantener su hegemonía. Si hay algo, en este sentido, sobre lo que arroja luz el estudio introductorio de Carolina Fernández Cordero, encargada de la edición, es justamente sobre el lugar que ocupan la novela y el pensamiento de Montseny en el debate social, tanto dentro como fuera del anarquismo, sobre la emancipación de las mujeres. Gracias a ello, quedan esclarecidas las formas de oposición de La victoria contra la concepción burguesa y por ende dominante de la mujer y del amor, pero también contra los postulados de raigambre más feminista.

La novela narra un periodo corto en la vida de Clara, una joven que vive con su madre en una casita alejada del centro de la ciudad y se gana la vida como profesora en una academia de idiomas y de dibujo. Pronto dará el salto al Ateneo de Divulgación Ideológica, donde impartirá conferencias semanales a la clase obrera sobre justicia e igualdad social, dándose a conocer como figura intelectual destacada y mujer, por lo anterior, excepcional. Ciertos hombres no tardarán en pulular a su alrededor, y digo ciertos con conocimiento de causa: son hombres-prototipo, tres en concreto, enamorados de Clara, pero incapaces de entender y aceptar su independencia (el respeto mutuo por la libertad individual). Y es ese el gran drama, la imposibilidad del amor entre iguales, lo que evidencia en último término la contradicción que atraviesa al pensamiento obrerista en cuestión de género: ideas avanzadas para todo menos para la mujer, a la que se quiere —incluso ellos, los obreros, los progresistas, los anarquistas, los revolucionarios— sumisa y cariñosa, joya que acompaña como bello complemento.

Y aquí viene algo sumamente interesante, y con ello acabo: la forma de la novela, que es dialógica. Toda ella, o casi toda, construida a base de diálogo, de intercambio, de discusión entre la protagonista y los otros (porque son sobre todo ellos). Diálogos que conforman, las más de las veces, pequeños ensayos de corte filosófico y político a través de los que despliegan los personajes sus respectivas posturas ante las tres cuestiones más candentes: la feminidad, el rol de la mujer y la posibilidad del amor libre. Diálogos planteados como verdaderas disputas, como combates ideológicos que se vencen o se pierden. Y Clara gana en todos ellos, sobre todo en el último, pero no tanto por convencer como por mantenerse incólume: libre, jamás sumisa. Clara vence porque renuncia a una compañía que la coloca por debajo. Antes sola, sin duda, y esa es su victoria. La victoria.

María Ayete 

Fuente: Mundo Obrero 

lunes, 30 de marzo de 2026

REBELIÓN PUBLICA EL LIBRO "DEPORTE SOVIÉTICO", DE GABE ABRAHAMS, DESCARGABLE EN PDF

 

Gabe Abrahams (Barcelona, 1966) es un marchador con plusmarcas mundiales en caminatas Multiday, una especialidad de varios días de duración. Desde 2020, su actividad deportiva va unida a la literaria, publicando artículos y libros de temática deportiva. Acaba de publicar su cuarto libro: Deporte soviético (Rebelión, 2026).

Entre sus caminatas Multiday y la escritura, este barcelonés nos ha dejado un magnífico libro dedicado al deporte de la Unión Soviética que merece una reseña especial.

En 1991, la URSS finalizaba su recorrido histórico, después de haber tomado forma con la Revolución Rusa de 1917 y realizado un trayecto de más de setenta años.

Sobre la caída de la URSS, se han escrito bastantes cosas. Hay quien llegó a afirmar que su derrumbe suponía el inicio de una nueva Era del capitalismo. Algo así como el final de la historia. Francis Fukuyama, quien lo dijo, obviamente se equivocó.

Como consumado experto en deporte y en la temática soviética, Gabe Abrahams no es ajeno a estos posicionamientos y ha querido mostrar la realidad de lo que ocurrió en la URSS y en su deporte de competición en su obra Deporte soviético.

Así, a través de sus páginas, Abrahams repasa el método de Marx y el sistema marxista-leninista de Lenin, la historia de la URSS, biografías de deportistas soviéticos y el recorrido de los equipos y clubs de la Unión Soviética.

Explica con detalle cómo el sistema marxista-leninista soviético le supuso a la URSS adaptarse a sus deportistas, cubrirles las necesidades que tenían y a la vez dedicarse a la formación de su voluntad. Una apuesta de los años treinta del siglo pasado que triunfó y que estuvo vigente hasta el último aliento de la Unión Soviética. Una cifra estratosférica de medallas olímpicas da testimonio de ello.

Gabe Abrahams reflexiona en el epílogo de su libro Deporte soviético sobre una cuestión que debería atraer la atención de todos. “¿Qué hubiese ocurrido con la URSS si hubiese extendido a todo su Estado el sistema marxista-leninista adaptado para el deporte, es decir la conjunción de condiciones materiales más fuerza de voluntad?”, se pregunta.

Abrahams considera que, de haberse extendido el sistema marxista-leninista adaptado al deporte a todo el Estado soviético, la URSS no se hubiese aburguesado en su última etapa, ni claudicado en 1991.

El libro Deporte soviético está estructurado con un prólogo, una introducción, quince capítulos repartidos en tres partes y un epílogo. En sus 140 páginas, atrapa desde el principio por su dinamismo y los conocimientos y datos que aporta el autor sobre cuestiones nucleares de la URSS y su sistema.

Gabe Abrahams nos habla de Karl Marx, Friedrich Engels, Lenin, Stalin, León Trotski, Mao Zedong, Nikita Jrushchov… Y también de Aleksandr Kérenski y los suyos, es decir, de aquellos que fracasaron al intentar doblegar a los bolcheviques y no pudieron evitar el nacimiento y desarrollo de la URSS.

La novedad editorial Deporte soviético es muy recomendable para conocer exactamente lo ocurrido en la URSS y el sonoro éxito que consiguió su deporte.

Es una obra clave que profundiza en las entrañas de la Unión Soviética, mostrando que el sistema que empleó para su deporte de competición supuso y supone una vía hacia la victoria.

Gabe Abrahams, aparte del deporte y la escritura, ha tenido un interés intelectual desde su juventud por la filosofía, siendo sus dos pensadores favoritos Baruch Spinoza y Karl Marx. A estos los ha tenido siempre presentes, incluso en las etapas en las que se dedicó exclusivamente al deporte y a sus caminatas Multiday.

Deporte soviético ha sido publicado por Rebelión en marzo de este 2026 y se puede descargar en la sección Libros Libres del medio.

Fuente: 21Noticias 

DESCARGAR LIBRO EN PDF: https://rebelion.org/download/deporte-sovieticogabe-abrahams/?wpdmdl=873682&refresh=69c7a372533d81774691186

miércoles, 11 de marzo de 2026

EDICIONES EUNATE PUBLICA "LAS VOCES DE LA REPÚBLICA", DE JOSEBA ECEOLAZA

Las voces de la República
Joseba Eceolaza
Ediciones Eunate
Fecha 11/03/2026
Páginas 178
ISBN 9788477685210

Lo que ocurrió en España en 1936 no fue simplemente una operación militar contra el legítimo Gobierno de la República, sino un acto deliberado de limpieza ideológica. La violencia fue el hecho constitutivo del franquismo y tuvo su reflejo durante los cuarenta años de dictadura.

Este libro parte de una idea esencial: no hay posibilidad de empatía sin el conocimiento de los detalles de la represión. Frente al mito del olvido, las voces muestran que muchas familias no callaron por elección, sino por necesidad. Rescatar estas voces de la República tiene, a partes iguales, un sentido de la justicia histórica y una vocación pedagógica.

Recordar no es reabrir heridas, sino darles nombre para que puedan cerrarse: Las voces de la República es una invitación a transformar la memoria en enseñanza.

miércoles, 4 de marzo de 2026

SE PUBLICA "VITORIA 76" EN EL 50 ANIVERSARIO DE LA MATANZA DE VITORIA

Vitoria 76
Tomás Etxabe Arakistain, Behe Banda
ISBN: 978-84-09-82531-8
12,00 €
Número de páginas: 110
Tamaño: 12×19,5 cm
Editorial Artefactos incendiarios
 
Relato en primera persona de las huelgas de 1976 en Gasteiz

Este año se cumple el 50 aniversario de uno de los sucesos más trágicos de la Transición: la masacre del 3 de marzo de Vitoria-Gasteiz. Aquel día, la Policía Armada interrumpió una multitudinaria asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís en la que participaban miles de obreros. Mató a cinco de aquellos obreros e hirió a cientos. De esta manera, el Gobierno español puso fin a una de las experiencias de autoorganización obrera más interesantes de la Transición: durante dos meses, miles de obreros rechazaron el arbitraje del Sindicato Vertical y modelaron una organización popular, horizontal y asamblearia para encauzar la lucha. Si bien en un principio las reclamaciones eran meramente económicas y laborales, el proceso de lucha contemporizó con las reclamaciones políticas de la época.

Artefactos Incendiarios recupera el pequeño ensayo político Vitoria 76 escrito por Tomás Etxabe, una de las figuras más destacadas del movimiento huelguístico, apenas un año después de la masacre. Etxabe, obrero y militante de la OIC (Organización de Izquierda Comunista), hace un análisis exhaustivo del ciclo de lucha: pone sobre la mesa los antecedentes, el desarrollo y las consecuencias de las huelgas, así como el punto de vista de un militante comunista preocupado por la concienciación y organización de la clase obrera en este tipo de envites.

Se cierra la edición con una narración de Behe Banda: Organizaré una huelga general en mi imaginación. El joven colectivo literario de Euskal Herria trae el espíritu revolucionario que alimentó las huelgas del 76 a la realidad contemporánea para entregar un cuento que nos interpela de manera directa.

Vitoria 76 ya esta disponible en las librerías. El 11 de marzo a las 19:00 se realizará la presentación del libro en la librería Eva Forest Liburutopia de Vitoria-Gasteiz (Cantón de Santa María, 4, bajo, Vitoria-Gasteiz).

Tomás Etxabe Arakistain: Antes de ser uno de los militantes más destacados de las huelgas de principios del 76, Tomás Etxabe (Zumaia, 1949)
cursó estudios de mecánica y trabajó en diferentes talleres hasta mudarse a Vitoria con 24 años. Allí entró a trabajar en la fábrica de Forjas Alavesas. Su principal argumento para trasladarse a Vitoria fue el de extender la revolución allí donde se encontraban los obreros. Era militante de la OICE. Tras la masacre del 3 de marzo, pasó alrededor de seis meses escondido. Escribió Vitoria 76. Cuando la represión aflojó, volvió a Forjas Alavesas. Debido a un tumor en la cabeza, le dieron la invalidez total con 35 años. Como parte de su proceso de sanación, decidió cortar con el pasado.
Hoy en día trata de disfrutar de una plácida vejez en su pueblo natal. 

Behe Banda es un grupo de sufridos y torpes escritores que se encuentran en pleno camino ascendente. Irati Larrañaga, June Aiestaran, Irati Fernandez de Okariz, Maddi Agirre, Irati Oskoz y Harri Diaz de Heredia se juntaron en 2023 con el deseo de ser escritores pero sin saber cómo. Creyendo que era más interesante escribir juntos que competir entre
sí, empezaron a crear en colectivo y han autopublicado tres obras: Behe, Omen y Karga. También escriben columnas semanales en la revista Argia y en diciembre de 2025 ofrecieron su primer recital en la Feria de Durango: «Zeri idatziko diogu orduan?

Contacto: artefactosincendiarios@gmail.com
@artefactosincendiariosed