domingo, 29 de marzo de 2015

"LOS COMEDORES DE PATATAS", DE VAN GOGH


Los comedores de patatas
Vincent van Gogh
1885
Oleo sobre lienzo
114 × 82 cm
Museo van Gogh, Ámsterdam

Los comedores de patatas, Los comedores de papa o Los campesinos comiendo patatas (Aardappeleters en flamenco) es un cuadro del pintor Vincent van Gogh, que creó en abril de 1885 mientras residía en Nuenen, Países Bajos. Está ubicado en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. La versión que se encuentra en el Museo Kröller-Müller de la ciudad de Otterlo es un bosquejo preliminar en óleo.

Durante el mes de marzo e inicios de abril del año 1885, el autor preparó bosquejos relativos a la obra. Ésta la inició el 13 de abril del mismo para dejarla casi terminada a inicios del mes de mayo. Los cambios menores los finalizó más tarde en 1885 (¿mismo año? ¿¿mes??) con pequeñas pinceladas.

En una carta escrita a su hermana dos años después en París, Van Gogh seguía considerando que Los Comedores de Patatas era su cuadro más exitoso: "Lo que creo acerca de mi propio trabajo es que la pintura de los campesinos comiendo patatas que hice en Neunen es, después de todo, lo mejor que he hecho".

El tema del cuadro fue tratado por varios artistas de la época en obras como La comida frugal de Jozef Israëls. El propio Van Gogh realizó diversas obras con una temática similar, como Cesto con patatas, también de 1885.

Este cuadro pertenece a la primera fase de la pintura del artista, desarrollado en los Países Bajos, bajo la influencia del pintor realista francés Jean-François Millet. Van Gogh estudió dibujo, anatomía y perspectiva en Bruselas, completando su formación con conferencias sobre el uso y el comportamiento de los colores. En ese periodo, denominado periodo negro por algunos autores, diseñó y pintó muchos paisajes de escenas de fiestas de los Países Bajos.

En Nuenen, ciudad de Holanda donde vivía su familia y después de sus experiencias entre los mineros donde desarrollaría gran sensibilidad por el sufrimiento ajeno, realizó cerca de 250 dibujos, sobre todo sobre la vida de agricultores y tejedores. Una obra típica es El tejedor en el telar, (1884).

Los comedores de patatas, considerada la obra cumbre del pintor en esta época, resume este período. Como pintor realista, hablaba de la miseria y la desesperanza que retrató en la gente humilde. Opinaba que los agricultores debían ser pintados con sus características en bruto, sin adornos, criticando y diferenciándose de Millet.

Van Gogh hizo una serie de cincuenta rostros de campesinos, que le ocupó desde diciembre de 1884 hasta mayo de 1885 como ejercicio preliminar de la obra.

Van Gogh tomó nota de las manos gruesas y las huellas en las caras de los trabajadores de la tierra. En busca de la intensidad en la expresión dramática, exploró el potencial de los tonos oscuros del barroco y el trazo nervioso. Estas características se transformaron radicalmente después de su viaje a París, lugar en el que vivió durante algunos años. En cuanto a esta obra, Van Gogh expresó lo siguiente:

He querido poner conscientemente de relieve la idea de que esa gente que, a la luz de la lámpara come patatas sirviéndose del plato con los dedos, trabajó asimismo la tierra en la cual las patatas han crecido; este cuadro, por tanto, evoca el trabajo manual y sugiere que esos campesinos merecen comer lo que honestamente se han ganado. He querido que haga pensar en un modo de vivir muy diferente al nuestro. Así pues, no deseo en lo más mínimo que nadie lo encuentre ni siquiera bonito ni bueno.

sábado, 28 de marzo de 2015

"EN UN MUNDO LIBRE", DE KEN LOACH

Título original: It’s a Free World…
País: Reino Unido
Año: 2007
Productora: Sixteen Films, BIM Distribuzione, EMC GMBH y Tornasol Films
Director: Ken Loach
Fotografía: Nigel Willoughby
Guión: Paul Laverty
Reparto: Kierston Wareing, Juliet Ellis, Leslaw Zurek, Colin Caughlin, Joe Siffleet, Branko Tomovic, Maggie Russell, Raymond Mearns
Duración: 96′

“La explotación no es una cosa novedosa y es por todos conocida; lo que nos interesaba sobre todo era discutir la convicción de que la falta de escrúpulos empresariales es la única forma de progreso para la sociedad, la idea de que todo sea un intercambio de mercancía, que la economía tenga que ser pura competición, totalmente orientada al marketing y que ésta sea la forma en que tengamos que vivir, recurriendo a la explotación y produciendo monstruos.” (Ken Loach)

Sinopsis:

Angie es una mujer treintañera, con un hijo, Jamie. Es atractiva, llena de energía y procede de una familia trabajadora muy respetable y muy orgullosa. Nunca ha podido encauzar su capacidad; además, ha vivido una serie de relaciones equivocadas, y se han visto frustradas sus ambiciones en relación con lo que soñaba obtener. Pero ahora tiene ante sí la gran ocasión de su vida, sabe que puede hacerlo y se empeña a fondo. Ha llegado a un punto en el que piensa que, si no hace alguna cosa, luego será demasiado tarde. Angie es el producto de la contrarrevolución thatcheriana, que ha hecho hincapié en los negocios y en los éxitos empresariales, que ha premiado a los que se han abierto camino a codazos. (Ken Loach)

Comentario:

Una vez más, la pareja más comprometida del cine reciente, formada por el director Ken Loach y el guionista Paul Laverty, nos sitúan frente a un espejo que nos muestra la realidad que vivimos. En esta ocasión el objetivo no se dirige a las fábricas, a los obreros o a los parados provocados por reconversiones industriales de los que tanto ha hablado Loach en su cine, esta vez fijan su mirada en una nueva figura social y laboral muy propia de este nuevo siglo: el precario.

‘En un mundo libre (It’s a Free World…)’ nos cuenta la historia de Angie, joven madre soltera que intenta encontrar su hueco en un mercado laboral en constante pérdida de derechos. Su trabajo, precario por falta de seguridad y por sueldo, consiste en ir a buscar trabajadores baratos a paises del este de Europa. Es decir, básicamente su trabajo, precario también moralmente, consiste en engañar a gentes que las están pasando canutas, prometiéndoles una salida a su situación, mintiéndoles en cuanto a las condiciones de vida y sueldos que van a tener y cobrándoles por ello. Claro, lo hace porque se tiene que ganar la vida, tiene que pagar su piso compartido y alimentar a su hijo, que vive con sus padres porque a ella no le queda tiempo para cuidarlo.

Pero los precarios también tienen orgullo y como Angie no se deja magrear por su jefe, aunque se le da bien engañar a los inmigrantes la ponen de patitas en la calle. Ya se sabe que a las empresas modernas no les gustan los empleados contestones y que su eliminación sale muy barata, recursos de usar y tirar. Se rebela entonces contra su destino precario, convence a su precaria compañera de piso, licenciada que trabaja como teleoperadora por dos duros, y juntas abrazan ese sueño tan extendido en nuestras sociedades: convertirse en emprendedoras.

Son jóvenes, tienen energía e ilusión, a Angie se le da bien el negocio de la especulación con mano de obra extranjera, solo les falla un pequeño detalle para ser las emprendedoras perfectas, no tienen ni dinero ni la posibilidad de tener crédito. Pero nuestras sociedades avanzadas tienen salidas para todos los que realmente quieran contribuir al progreso. En este caso, cómo no, la economía sumergida. De modo que como puente obligado hacia la próspera legalidad crean una empresa de trabajo temporal en un descampado de la ciudad, donde diariamente distribuyen trabajos basura a inmigrantes.

El cuadro está completo y en este punto de la película seguramente serían pocos los espectadores que no levantarían las manos si se les preguntara si se han sentido identificados con algún aspecto del relato.

Pero claro, estamos ante una película de Loach y Laverty, no ante una producción estadounidense que seguramente nos contaría lo mal que lo pasan las protagonistas para sacar adelante el negocio, para terminar triunfando. Aquí la realidad, al menos una parte de la realidad, se come cruda, sin cocinar, aun a riesgo de que siente mal. O mejor dicho, varias realidades, porque por un lado descubrimos ese submundo del trabajo casi esclavo en el que tenemos a nuestros inmigrantes pobres, en el patio trasero de la sociedad del consumo y el bienestar. Vemos cómo viven, dónde viven y cómo hasta la habitación forma parte del lucrativo negocio de su explotación laboral. Asistimos también a un nivel todavía inferior, el de los inmigrantes irregulares y todos los trapicheos con la falsificación de papeles, su conveniencia para las empresas por su incapacidad de reclamar ningún derecho, o la falta de persecución de estas realidades desde las instituciones. Se nos muestran las mafias “legales” de los empleadores y las mafias rompepiernas de los trabajadores, que ante la absoluta carencia de protección desde el poder, se organizan con el viejo y nada posmoderno método de la amenaza, el pasamontañas y el bate de baseball.

Es en las tripas de ese mundo, nuesto mundo, en el que se meten las protagonistas con decisión e ingenuidad. Y es en este lado, en el viaje emprendido por dos jóvenes desde una cierta precariedad, no comparable a esa otra que malgestionan de los inmigrantes, hacia el ansiado emprendimiento, donde el relato tiene la complejidad que lo hace notable. Porque nuestras chicas no son malas personas, son gente corriente, como cualquiera de nosotros, no son racistas, todavía son capaces de empatizar con esas gentes con las que negocian, ven su difícil situación e intentan ayudarles. Pero por otro lado quieren triunfar, lo que en el mundo en el que vivimos es casi sinónimo a ser capaz de tener una mínima seguridad, a poder tener una casa, ingresos suficientes y tiempo para poder llevarte a tu hijo a vivir contigo. Quieren huir de ese horizonte de fracaso al que parecen estar condenadas, ser por fin aceptadas por sus mayores, que no comprenden por qué son incapaces de ganarse la vida como ellos lo han hecho y que las culpabilizan por ello.

Pero en el mundo de los negocios lo humano es un lastre y parece que para poder triunfar, o no sucumbir, es imprescincible ir despojándose de todo sentimiento. El único objetivo tiene que ser crecer, o al menos mantenerse, continuar, seguir hacia adelante y no mirar a los cadáveres que vas dejando a tu paso, daños colaterales de una guerra sin cuartel que se libra por ascender en la pirámide del precariado. Angie se da cuenta y cuando todavía está a tiempo de parar y retomar una cierta dignidad, se arroja con determinación al lado oscuro. La decisión del retorno por el que opta la amiga, a la que abandona el relato, no es desde luego fácil ni obvia, porque supondrá a ojos de la mayoría, y de uno mismo, el fracaso y la resignación. La continuación del viaje mantiene al menos una falsa sensación de esperanza, aunque en realidad se convierte en una huida.

Es seguro que algunos consiguen llegar, tan seguro como que la gran mayoría no. La película no cierra el destino de Angie, aunque no se promete muy halagüeño cuando su viaje deviene en circular y la vemos al final en el mismo lugar en el que comenzó la película. Su estatus ha cambiado, ya no es una simple empleada, su posición en el mundo también, ahora hace lo que criticaba, pero aunque ella quiera creer otra cosa, sigue siendo una precaria.

Ese es uno de los principales valores del excelente guión de Laverty, ganador en el festival de Venecia, poner en primer término el concepto del precario y hacerlo de forma transversal. Por supuesto que la inmigración pobre es precaria, como también lo es la juventud de los paises ricos y los asalariados de todo tipo, pero es que el precariado se extiende a todos los niveles, incluso al del emprendimiento y la empresa. La división clásica de la lucha de clases pierde entonces sentido, porque las clases, antes tan delimitadas en la empresa industrial, se derraman como una mancha de aceite en las sociedades terciarias. Ya no son útiles en este sentido los conceptos de empleado y empleador, empresario y asalariado u otros, porque en todos ellos podemos encontrar cada vez más precariedad. No todas del mismo nivel, ni todas igual de sangrantes, pero todas bebiendo de las mismas fuentes sistémicas.

No es que no haya clases, las hay, pero ya no están determinadas por la situación respecto al trabajo. En este sistema en el que el trabajo cada vez tiene menor valor, en el que la actividad productiva es un residuo sucio y molesto dejado a los paises del Tercer Mundo y en el que el enriquecimiento y el poder se obtienen por la especulativa actividad financiera, lo que marca la situación de clase no es nada más que el dinero, tu capacidad para comprar tiempo, ocio, servicios, derechos, salud, educación, justicia… Ese es nuestro mundo libre.

Efectivamente, no hemos dicho ni una palabra sobre el trabajo de Ken Loach, lo que por cierto es habitual en la crítica especializada cuando se trata de este director, al que se juzga más por sus ideas que por su oficio. Verdaderamente nos costaría destacar algún aspecto técnico o algún recurso de dirección, como no sea precisamente el anonimato del lenguaje clásico que utiliza. Ningún alarde, ningún plano espectacular, ningún movimiento de cámara expresivo. El trabajo de dirección pasa desapercibido, algo que con toda seguridad es buscado precisamente para darle mayor verosimilitud a la historia. Leíamos entre las críticas de usuarios de Filmaffinity a algunos que le achacaban negativamente que la película parecía un documental e incluso un telediario. Seguro que Loach se sentiría muy orgulloso de ello.

Fuente: Cine y Trabajo

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO: https://www.youtube.com/watch?v=vIkjd-Kqi4c

viernes, 27 de marzo de 2015

INAUGURADA EN MÁLAGA LA SEDE DEL MUSEO RUSO DE SAN PETERSBURGO CON OBRAS DE LA VANGUARDIA SOVIÉTICA Y DEL REALISMO SOCIALISTA

 

El antiguo edificio de Tabacalera en Málaga acoge desde hoy una sede permanente del mítico Museo Ruso de San Petersburgo. La exposición anual de la colección cuenta con un centenar de obras de autores como Kandisky, Chagall, Malevitch, Tatlin, Pomenov y Deineka.

En mayo de 2014, el Ayuntamiento de Málaga y el Museo de San Petersburgo alcanzaron un acuerdo por 10 años para abrir en la ciudad andaluza la primera sede que esta institución tendrá en Europa tras 119 años de historia. La Colección del Museo Ruso que ahora abre sus puertas dispone de 2.300 metros cuadrados de superficie expositiva, situados en el antiguo edificio de Tabacalera, que ha sido restaurado en tiempo récord.

Desde el icono hasta hoy

Su primera exposición se titula Arte Ruso de los siglos XV-XX e incluye un centenar de obras, desde los iconos del siglo XV hasta el realismo soviético. Entre los artistas destacados se encuentran Alexey Venetsianov, Carl Brulov, Alexander Ivanov, Isaak Levitan, Vassily Vereschagin, Ilja Repin, Peter Konchalovsky, Vassily Kandinsky, Tatlin, Olga Rosanova, Marc Chagall, Alexander Rodchenko, Nathan Altman, Pável Filonov, Kazimir Malevitch o Alexander Deineka.

Estas obras conforman un conjunto variado, desde el pequeño formato hasta lo monumental, que testimonian el rico legado artístico ruso de los últimos cinco siglos. Desde la devoción ortodoxa que representan los iconos de fondo dorado hasta la tradición burguesa del retrato o los paisajes y las grandes convulsiones de las vanguardias cubistas, cubo-futuristas y constructivistas, hasta el mensaje del realismo socialista. Todos los avatares del arte ruso están presentes en el nuevo centro de arte malagueño.

El discurso de esta exposición anual, comisariada por Eugenya Petrova, directora artística del Museo de San Petersburgo, gira en torno a cinco secciones básicas: Iconos, Retratos, Paisajes, Pintura de género y Vanguardia y revolución.

Además de esta exposición anual se realizarán dos muestras temporales más breves. Ahora abre sus puertas Arte Ruso de la época de Diaghilev, que permanecerá hasta septiembre e incluye 69 obras, entre pinturas, esculturas, figurines y diseños de escenarios de artistas como Bakst L.S., Vrubel, Golovin, Goncharova, Levitan y Larionov.

La segunda muestra temporal estará dedicada a Pável Filonov (1883-1941), un excéntrico artista de vanguardia, singular y enigmático creador muy apreciado por sus coetáneos, muerto por hambre durante el sitio alemán de Leningrado.

El coste para el Ayuntamiento de estas tres primeras muestras ascenderá a 400.000 euros (200.000 la anual, 110.000 la primera temporal y 90.000 la segunda), además asumirá el transporte y seguro, así como el traslado, la estancia y la manutención del personal responsable del transporte y ubicación de las obras. Inicialmente se contempla que este acuerdo entre el museo matriz en San Petersburgo y su sede malagueña se extienda por un decenio.

Fuente: hoyesarte

CATÁLOGO DE OBRAS DE LA EXPOSICIÓN "ARTE RUSO DE LOS SIGLOS XV-XX": http://www.slideshare.net/AyuntamientodeMalaga/exposicin-arte-ruso-siglos-xvxx-coleccin-del-museo-ruso

Natan Altman. Diseño de la Plaza del Palacio Uritskiy en Petrogrado poara conmemorar el primer aniversario de la Revolución de Octubre. 1918

 Alexander Bubnov. Pan. 1948.

Kazimir Malevich. Muchacho. 1928-29.

 George Nissky. Granja colectiva en Zigorie. 1960.

Viacheslav Packulin. Sala de turbinas de la factoría Electrosila. 1931-32.

Yuri Pimenov. Estación de tren en otoño. 1945

Tatlin. Modelo. Década de 1910.

Aleksandr Deineka. Tractorista. 1956

jueves, 26 de marzo de 2015

"UNA TRILOGÍA PALESTINA", DEL ESCRITOR GASÁN KANAFANI, FUNDADOR DEL FPLP

Una Trilogía palestina
Gasán Kanafani
Editorial Hoja de Lata
Traducido del Árabe por María Rosa de Madariaga
PVP con IVA: 19,90€
Año 2014
266 páginas
ISBN:978-84-942805-4-2


Una trilogía palestina reúne en un solo volumen las tres principales novelas de la literatura palestina del exilio. Con ellas Gasán Kanafani causó una revolución en la narrativa árabe por lo renovador de sus argumentos y la belleza de su prosa. En Hombres en el sol (1963) tres hombres de tres generaciones distintas se encuentran en el vientre de un camión cisterna para escapar ilegalmente de los campos de refugiados donde viven.

Lo que os queda (1966) narra la historia de dos hermanos, Hamed y Mariam, ante su destino: él ha de enfrentarse al desierto y al tiempo; ella, al marido maltratador que pretende repudiarla. Um Saad (1969) es el nombre de una palestina, madre de un muchacho que se enrola con los fedayín. Una mujer incombustible y perenne como la rama de vid que un día decide plantar delante de su casa. Tres estadios evolutivos en la historia del pueblo palestino contados en paralelo desde múltiples ángulos y voces, que le supusieron a Kanafani la concesión a título póstumo del Premio Lotus de la Unión de Escritores Afroasiáticos.

Gasán Kanafani


(Acre, 1936-Beirut, 1972) fue un periodista, dramaturgo y novelista palestino. Siendo niño sufrió en sus carnes la guerra que siguió a la proclamación del Estado de Israel y hubo de partir al exilio junto a su familia. Por ello, la Nakba, «El Desastre», como los palestinos llaman al éxodo forzado de su pueblo a partir de 1948, está siempre presente en su obra literaria. Fue uno de los fundadores del Frente Popular para la Liberación de Palestina, militancia que compaginó con sus trabajos de periodista y escritor. Murió asesinado en Beirut el 8 de julio de 1972 junto a su sobrina Lamis, de 17 años, mediante una bomba colocada bajo su automóvil por los servicios secretos israelíes. Con apenas 36 años se convirtió en el gran renovador de las literaturas árabe y palestina, ya que, a pesar de su vocación realista, la obra de Kanafani recurre a estructuras narrativas complejas y a un lenguaje poético y estilizado, rico en símbolos y metáforas. Autores como Mahmud Darwish lo citaron como uno de sus principales referentes.

miércoles, 25 de marzo de 2015

SE CUMPLEN 120 AÑOS DE "LA SALIDA DE LOS OBREROS DE LA FÁBRICA LUMIÈRE", LA PRIMERA PELÍCULA DE LA HISTORIA DEL CINE



Sucedió hace 120 años en un viejo hangar de Lyon, reconvertido hoy en museo y cinemateca. Aconteció tal día como el 19 de marzo, hacia el final del invierno de 1895, cuando los hermanos Lumière tomaron su nueva invención y rodaron los primeros 46 segundos de la historia del cine: Salida de los obreros de la fábrica Lumière.

Lumière. El cine inventado es la nueva exposición que les rinde homenaje en el Grand Palais de París a partir del próximo viernes.

La exposición está pensada para despejar incógnitas e invalidar algunos de esos mitos. Por ejemplo, el aspecto documental de esa primera película es en realidad bastante relativo. Los hermanos Lumière filmaron por lo menos tres versiones distintas antes de darse por satisfechos, y no dudaron en dirigir a sus figurantes, exigiéndoles que no miraran a la cámara. Terminaron escogiendo la única en la que se observaba a esa masa proletaria abriendo y cerrando la puerta. Conferían así un principio y un final a su relato. El cinematógrafo dejaba de ser pura tecnología para convertirse también en narración.

Extraído de El País

Una imagen de los operarios de la Société Lumière a inicios de los años treinta en Joinville-le-Pont, a las afueras de París.

martes, 24 de marzo de 2015

"PRIDE" (ORGULLO), COMEDIA SOCIAL MUY INGLESA SOBRE UNA PÁGINA IGNORADA DEL MOVIMIENTO OBRERO


Título original: Pride
Año: 2014
Duración: 120 min.
País: Reino Unido
Director: Matthew Warchus
Guión: Stephen Beresford
Música: Christopher Nightingale
Fotografía: Tat Radcliffe
Reparto: Ben Schnetzer, Monica Dolan, George MacKay, Bill Nighy, Andrew Scott, Imelda Staunton, Dominic West, Paddy Considine, Joseph Gilgun, Sophie Evans, Jessie Cave, Freddie Fox

Cuando el 11 de febrero de 1987 Mark Ashton murió en el Guy’s Hospital londinense, hacía dos semanas que le habían diagnosticado Sida, tenía 26 años, y era secretario general de la Liga de los Jóvenes Comunistas británicos. Sus funerales, en el cementerio de Lambeth, fueron una concentración multitudinaria.

Dos años antes había encabezado, junto con su amigo Mike Jackson, el grupo Lesbians and Gays Support the Miners (Lesbianas y Gays apoyan a los mineros, LGSM) que durante el año (1984-85) que duró la huelga más larga de la minería en el país, estuvo recaudando dinero, comida y ropa para las familias de los mineros de una localidad de Gales del Sur, partiendo del axioma de que, pese a las muchas diferencias existentes entre ambas comunidades, tenían un enemigo común: Margareth Thatcher, la Dama de Hierro. El gobierno de la señora Thatcher estaba empeñado en el cierre de muchos de los pozos que garantizaban la subsistencia de pueblos enteros y, además, se había incautado de la caja de resistencia de la Unión Nacional de Mineros.

Basada en aquellos hechos absolutamente reales -desde la celebración del Día del orgullo gay en pleno centro de Londres, en el verano de 1984, cuando Mark y sus amigos organizaron la primera colecta con cubos de plástico entre los asistentes al desfile, hasta la festividad del verano siguiente cuando, ante el estupor de los policías encargados de preservar el orden y de los organizadores de la parada, que habían decidido no exhibir eslóganes políticos, encabezaron la marcha una fanfarria y varios cientos de afiliados a la Unión Nacional de Mineros (llegados a la capital en furgonetas y autobuses desde Gales), con una enorme pancarta en la que se leía “Thatcher, que te den” y una monumental bandera roja centenaria, propiedad del Sindicato, que lleva en el centro dos manos unidas en una apretón; los mineros acababan de finalizar la huelga más larga y más dura de su historia y esa fue la manera que encontraron para decir “gracias” al grupo de gays y lesbianas que les habían acompañado, y ayudado, durante aquellos dramático meses- la película Pride (Orgullo), dirigida por el británico Matthew Warchus (procedente del teatro y de la ópera, quizá ése sea el secreto de una magnífica obra coral) y con una irresistible banda sonora a base de lo más granado de los grupos e intérpretes que ostentaban el estandarte gay de la época (Pet Shop Boys, Culture Club, Queens, Frakies Goes to the Hollywood, Grace Jones, Fun Boy Three, Heaven 17, Bronski Beat…), está protagonizada por un puñado de excelentes jóvenes actores (Ben Schnetzer, Joseph Gilgun, Jessica Gunning), junto a consagrados como Billy Nighy (El gran hotel Marigold, Love Actually), Dominic West (Burton & Taylor, John Carter) o Imelda Staunton (Maléfica, Alicia en el país de las maravillas, Shakespeare in love y varios Harry Potter).

Mark Ashton quería “cambiar el mundo a poco”. Para él todo empezó en 1982, cuando estuvo tres meses en Bangla Desh visitando a su familia (su padre trabajaba en el negocio de la maquinaria textil). Lo que vio en aquel país (lo que luego hemos visto todos cuando se han hundido los edificios que albergaban a miles de trabajadores confeccionando la ropa que compramos en las grandes firmas internacionales) le impactó de tal manera que a su regreso a Londres decidió “echar una mano” allí donde hiciera falta y se presentó voluntario en la asociación London Lesbian and Gay Switchboard, donde estuvo varios meses atendiendo al teléfono. Después, militó en la Campaña por el Desarme Nuclear y, finalmente, ingresó en la Liga de Jóvenes Comunistas, donde ocupó la secretaría general hasta su muerte. En 1983 apareció en la película Frade Youth: The Revenge of the Teenage Perverts, del Lesbian and Gay Youth Video Project, que en 1984 ganó el Grierson Awards al mejor documental de aquel año.

“Sublime, maravillosa, conmovedora, brillante, divertida…” figuran entre los adjetivos que ha dedicado a Pride la prensa internacional, que no ha podido evitar mencionar algunos espléndidos antecedentes: Billy Elliot, Full Monty o Calendar Girls. Pride tiene la misma filiación que todas ellas y la misma intención: sacar a la luz la protesta de los excluidos. Por eso es una película coral, con destacadas personalidades, no solo entre los homosexuales de Londres sino también entre las víctimas galesas de la huelga, y muy especialmente las mujeres (las mujeres de los mineros, Santa Bárbara bendita), capaces de emocionar hasta la médula cuando explican su realidad y sus sueños en una preciosa canción, cuyo estribillo repite que quieren “pan y también rosas”.

Pride es una película optimista, y muy pedagógica, que narra en paralelo la evolución de dos culturas, muy distantes: la letanía del pueblo minero en su camino del rechazo a la tolerancia y la realidad de aquella exuberante comunidad gay que precisamente a mediados de los año 1980 tuvo que enfrentarse a la terrible tragedia del Sida y ver cómo –igual que en las guerras- iban cayendo “los mejores de los suyos”.

Pride cuenta con los ingredientes que hacen una buena película popular: una historia fuerte cuanto más apoyada en la realidad mejor, un buen guión con la dosis justa de humor, unos actores que encajan como un guante en los personajes y una fuerza idealista y reivindicativa que conmueve. No sé qué harán los espectadores; yo –lo confieso- he terminado la película llorando. A mí me ponen estas historias con el movimiento obrero como protagonista.

Fuente: Ilsa Lund (Crónica Popular)

VER TRAILER:

lunes, 23 de marzo de 2015

MIGUEL BRIEVA PUBLICA "LO QUE (ME) ESTA PASANDO", EL DIARIO FICTICIO PERO VERAZ DE UN JOVEN QUE SOLO HA CONOCIDO EL PARO Y LA PRECARIEDAD.

Lo que me está pasando
Brieva, Miguel
Editorial Mondadori España
Fecha de edición diciembre 2014 · Edición nº 1
EAN 9788416195015
112 páginas
210 mm x 270 mm
18,90 €

CONTRA LA DISTOPÍA CAPITALISTA

Escribió Chesterton, tan aficionado a las revelaciones del pensamiento paradójico, y lo recuerda ahora Miguel Brieva, que "loco es aquel que lo ha perdido todo, salvo la razón". En torno a esa idea nació Lo que (me) está pasando, la primera novela gráfica como tal del dibujante e ilustrador sevillano, también integrante de la banda Las Buenas Noches, que se atrevió por fin, después de muchos años publicando fanzines, recopilaciones de sus tiras de humor gráfico para diversas publicaciones y cómics más breves o fragmentarios, a contar "un relato más pausado, más desarrollado, que respondiera a otra manera de comunicar ciertas emociones". Eso es lo que hace en un libro con aires de crónica urgente del presente, con su habitual tono político corrosivo, aunque sin renunciar a su característico sentido de humor, entre negro y absurdo, ni a ciertas vetas reflexivas, que se combinan con algunas fugas oníricas en una historia durísima que deja abierto, no obstante, un resquicio para la esperanza.

"Es necesario que volvamos a pensar en lo que nos hace esencialmente humanos, y eso no es la tecnología, sino la imaginación, la capacidad de crear nuevos mundos, que es justamente lo que necesitamos en este momento. Sólo lo que imaginamos puede llegar a ser posible, si tenemos la audacia y la fuerza de intentarlo", dice Brieva, que este jueves presentó Lo que (me) está pasando en la librería La Extravagante de Sevilla junto a los cineastas Alberto Rodríguez y Santi Amodeo, amigos y compañeros durante muchos años de los partidillos de fútbol junto al colegio de los Salesianos de Triana, y este viernes presentará, también en Sevilla, a las 20:30 en Espacio Abierto (Pasaje Mallol, 8), una pequeña exposición de dibujos utilizados para esta última obra, publicada por Reservoir Books.

"Al final ganan los buenos, sí", admite Brieva sobre esa luz que finalmente acaba por matizar la negrura de esta historia que se inicia con su protagonista, Víctor Menta, derrumbado en la oficina de (des)empleo, aparentemente muerto, sin que nadie a su alrededor parezca siquiera percatarse de su presencia. Como miles y decenas de miles de jóvenes españoles "sin expectativas de futuro y apaleados socialmente", Víctor tiene poco más de 30 años y lo único, literalmente, que ha conocido del mercado laboral es el paro o trabajos precarios cuando no abiertamente infamantes e indignos. Terriblemente deprimido, ante la insistencia de su psiquiatra, aunque sin mucha fe, decide llevar un diario en el que poco a poco, casi imperceptiblemente al principio, "tras volverse loco, la locura le muestra la realidad". "El problema -dice Brieva- es que nos han adoctrinado de tal modo que es más fácil imaginar la destrucción del mundo que la desaparición del capitalismo".

Para el autor es evidente que vivimos "un punto de inflexión": hay, enumera, "una crisis energética, una crisis humanitaria sin precedentes y una crisis climática que probablemente sea la madre del cordero". Ante este "colapso de la civilización industrial", tan sólo queda saber si el mundo "se convertirá en una especie de caos a lo Mad Max o si por el contrario tratamos de aprovechar la coyuntura para constituir un sistema sostenible y más humano". "A mí me hace gracia cuando Rajoy nos advierte contra las ideas irrealizables: y el capitalismo qué es; es la mayor locura, pensar que no existen límites, creer en el crecimiento infinito en un mundo finito... Para mí, el capitalismo en sí es una distopía", dice Brieva, que quiso permitirse un poco de optimismo en su novela gráfica porque el "derrotismo" lo agravaría todo aún más, y porque incluso quienes no comparten el grueso de su discurso político, combativo y claramente escorado a la izquierda, estarían de acuerdo en lo esencial: "Hay un fantasma que recorre el mundo -dice, haciendo un guiño marxista-, y es la incomodidad con el modo en que vivimos; y tan sólo quienes se benefician patológicamente de la situación, que ya sé que los hay, podrían no empatizar con esto...".

De todo esto habla Miguel Brieva en su último trabajo, en el que "nada está basado en hechos reales y todo está basado en hechos reales", dice sobre la perspectiva radicalmente personal desde la que se cuenta esta historia que, "precisamente por ser tan subjetiva, puede conectar con el yo profundo de los demás". Porque está claro, dice, que ciertas cosas no se comprenden a fondo "hasta que no se convierten en evidencias personales", como le ocurre al padre del protagonista, quien tan sólo cuando se queda él también en la calle después de varias décadas de abnegación entregadas a su empresa, comprende, por fin, que sí, que puede que sea el mundo el que está loco.

Fuente: Diario de Sevilla

domingo, 22 de marzo de 2015

"EN LA CUENCA DEL DON", DE ALEKSANDR DEINEKA


En la cuenca del Don (Donbáss)
Aleksandr Deineka
Témpera sobre lienzo
180 x 199,5 cm
1947
Galería Estatal Tretyakov, Moscú

Los últimos años del gobierno de Stalin, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta su muerte en 1953, se conocen como el apogeo del estalinismo: un período señalado por el conformismo y el conservadurismo extremos en la cultura, y por el fuerte antioccidentalismo que definió los primeros años de la Guerra Fría. Las políticas culturales cambiaron de forma radical y Deineka volvió a ser el blanco de nuevos ataques. Por ejemplo, había sido nombrado director del MIPIDI —durante el breve período entre 1945 y 1946 que se conoce como el mini-deshielo— en un momento en que los contactos con Occidente durante el período de guerra habían abierto el debate en torno al sistema soviético, incluyendo las artes. Sin embargo, ya en el otoño de 1946, el Partido aprobó tres drásticos decretos en los que defendía una actitud antimodernista, antioccidental, y explícitamente académica en las artes. Una vez más, Deineka y otros artistas “liberales” empezaron a recibir críticas en la prensa artística por su esquematismo y su formalismo.

Su cuadro de 1947 En la cuenca del Don, supuestamente basado en los bocetos que había dibujado en una komandirovka a la región, puede interpretarse como un intento decidido de replicar a sus críticos haciendo el tipo de kartina, o imagen a gran escala, académica y tradicionalmente realista, que tan apreciada era entonces por la estructura artística del sistema establecido. Si se compara con su interpretación del tema, esencialmente idéntico, de las dos trabajadoras, abordado en su muy anterior Construyendo nuevos talleres, se observa que este cuadro es mucho más metódico en su descripción de las coordenadas espaciales del escenario de la fábrica, y mucho más realista, incluso prosaico, en su interpretación de los detalles de la vestimenta y las poses de las jóvenes. Deineka ha sometido el fervor emotivo expresado en su anterior estilo gráfico y conciso, con el fin de emprender la rutinaria tarea de un realismo más acabado. Y la rutina era, precisamente, su temática: esta pintura no trata sobre la eufórica fantasía de la industrialización durante la década de 1920, sino sobre un país hace tiempo industrializado y extenuado por la guerra, entregado sin descanso a la tarea de estar a la altura de su nuevo estatus de superpotencia. Aunque Deineka ya había pintado mujeres trabajadoras en sus principales lienzos, aquí la relevancia es determinante: las jóvenes trabajan porque en la guerra se ha perdido toda una generación de hombres jóvenes. Atisbos del estilo anterior de Deineka afloran en este cuadro de estructura más convencional, como las siluetas planas de los trabajadores sobre el puente, los brillantes tonos ácidos del pañuelo rosa y el vestido amarillo, ese triangular pecho amarillo que, intencionadamente, encaja a la perfección con el puente. De hecho, la composición general forma, irremediablemente, un modelo de superficie estrictamente ordenada con líneas verticales, diagonales, y el corte horizontal del puente, proporcionándole lo que se podría calificar de una sensibilidad precursora del pop. Las severas limitaciones que imponía el realismo socialista durante el apogeo del estalinismo le hicieron diluir su antiguo estilo, pero una forma inesperadamente soberbia de realismo moderno ocupó su lugar.

Fuente: Alexander Deineka (1899-1969). Una vanguardia para el proletariado (Fundación Juan March)

sábado, 21 de marzo de 2015

"TODA MI VIDA EN PRISIÓN", DOCUMENTAL SOBRE EL ACTIVISTA AFROAMERICANO MUMIA ABU-JAMAL

Título original: In prison my whole life
Dirección: Marc Evans
Producción: Livia Giuggioli, Nick Goodwin Self
Guión: Marc Evans, William Francome
Intervienen: Mumia Abu-Jamal, Boots Riley, Noam Chomsky, Mos Def, Snoop Dogg, Steve Earle, William Francome, Russell Simmons, Alice Walker, Howard Zinn
País de producción: Inglaterra
Año: 2008
Duración: 99 min.
Licencia: Creative Commons

William Francome es el típico blanco de clase media que está a punto de embarcarse en un viaje al corazón de las tinieblas del sistema judicial norteamericano: el embrollado asunto del más célebre preso del corredor de la muerte estadounidense: Mumia Abu-Jamal. La conexión es simple: "Nací en Londres el 9 de diciembre de 1981. Ese mismo día, y a 5.000 kilómetros de distancia, un pantera negra y periodista revolucionario era arrestado por el asesinato de un oficial de policía de Filadelfia. A pesar de reclamar su inocencia, fue condenado a muerte y espera, desde entonces, su ejecución".

Testimonios inéditos y nuevas evidencias confirman la existencia de dudas razonables al respecto al juicio y las apelaciones, desarrolladas en el contexto de la lucha pasada y presente de la comunidad afroamericana en EE.UU. Angela Davis, Mos Def, Noam Chomsky, Alice Ealker, Snoop Dogg, Steve Arle, Amy Goodman y muchos otros nos sumergen en décadas de una conflictividad social que llega hasta nuestros días.

Mumia Abu-Jamal

Mumia Abu-Jamal (nacido con el nombre de Wesley Cook el 24 de abril de 1954 en Filadelfia) es un periodista y activista político afroamericano estadounidense, acusado del asesinato del policía Daniel Faulkner y sentenciado a muerte en 1982. Su caso ha generado campañas masivas por su liberación en Estados Unidos y el resto del mundo y las fraternidades policiacas estadounidenses han buscado activamente acelerar su ejecución. Técnicamente, estuvo esperando ser ejecutado entre 1982 y diciembre de 2001, cuando el juez federal de distrito William Yohn revocó la pena de muerte de Jamal. Sin embargo, Yohn reafirmó los cargos contra Jamal, condenándolo a cadena perpetua. El 27 de marzo de 2008, un tribunal estadounidense ordenó revisar la condena a muerte

La Jornada, Nueva York, 7 de diciembre 2011. El ex pantera negra Mumia Abu-Jamal, uno de los condenados a muerte más famosos de Estados Unidos, no será ejecutado y su pena se conmutará a cadena perpetua.

El fiscal de Filadelfia, Seth Williams, dijo que no volverá a solicitar la pena de muerte para el periodista y activista por los derechos de los afroestadunidenses en los años 1960 y 1970, condenado por matar a un policía blanco en 1981. Abu-Jamal siempre se declaró inocente del crimen.

Williams añadió que no tenía "ninguna duda" de que Abu-Jamal, de 57 años de edad, asesinó al policía Daniel Faulkner el 9 de diciembre de 1981.

Por su parte, los abogados defensores –Judith Ritter y el equipo legal de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), la mayor organización de derechos civiles de los estadunidenses negros– valoraron positivamente el anuncio.

"Los fiscales hicieron lo correcto", dijo John Payton. "Después de 30 años, ya era hora de poner fin a esta carrera en pos de la pena de muerte", agregó.

La NAACP siempre denunció la parcialidad de las audiencias que llevaron a la condena a muerte de Abu-Jamal, pues lo sentenció un jurado sólo de blancos.

La causa de Abu-Jamal se convirtió en emblema de los esfuerzos internacionales para abolir la pena de muerte en Estados Unidos. Fotogénico y elocuente, el ex pantera negra continuó realizando en prisión su programa de radio "Live from Death Row" (En vivo desde el corredor de la muerte), que fue también el título de su exitoso libro editado en 1995.

Una petición lanzada en Internet en enero de 2010 para pedir al presidente Barack Obama que rechazara la pena de muerte recogió miles de firmas, incluidas las de la ex primera dama francesa Danielle Mitterrand, ya fallecida, el escritor alemán Günter Grass y el estadunidense Noam Chomsky.

Fuente: Naranjas de Horshima

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viernes, 20 de marzo de 2015

ESTRENO EN ESPAÑA DE LA PELÍCULA "PASOLINI", DE ABEL FERRARA

Título: Pasolini
Dirección: Abel Ferrara
Guion: Maurizio Braucci y Abel Ferrara
Intérpretes: Willem Dafoe, Ninetto Davoli, Riccardo Scamarcio, Valerio Mastandrea, Adriana Asti y Maria de Medeiros
Fotografía: Stéfano Falivene
Francia-Italia-Bélgica
2014
86 minutos

Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 5 de marzo de 1922-Ostia, 2 de noviembre de 1975) merecía más de lo que el cineasta estadounidense Abel Ferrara ha dejado sobre la pantalla. 'Pasolini' no es una mala película, pero es fría, distante, y eso es antagónico con la pasión que en vida encarnó el escritor, pintor, poeta y director de cine italiano a la que está dedicada.

Niño prodigio que empezó a escribir poemas con menos de diez años, Pasolini fue un transgresor, si por tal se entiende aquella persona que se sale o se salta la normas para defender y ejercitar el “yo” fuera de los convencionalismos y las ideas establecidas. Esa personalidad le provocó no pocos problemas en una Italia y en una época fuertemente encorsetadas.

Tras ser reclutado para combatir en la Segunda Guerra Mundial, fue capturado por los alemanes, pero logró escapar. Acabada la contienda se alistó en Ferrara al Partido Comunista Italiano, del que sería expulsado en 1949.

Con fecha 26 de octubre de aquel año, el PCI comunicó que “se ha resuelto expulsar del partido por indignidad moral a Pier Paolo Pasolini, de Casarsa. Los hechos que han determinado tan graves medidas disciplinarias contra el poeta Pasolini nos dan la ocasión de denunciar una vez más las deletéreas influencias de determinadas corrientes ideológicas y filosóficas, como las de los Gide, Sartre y demás celebrados poetas y literatos que se las dan de progresistas cuando, en realidad, adoptan los aspectos más deletéreos de la generación burguesa”.

Curioso y significativo pero, sobre todo y como queda apuntado, representativo en relación con alguien que no se atuvo a consignas y no dudó en denunciar aquello que creía, viniera de quien viniese, denunciable.

En esa línea, su obra poética, como su obra ensayística y periodística, polemiza al tiempo con el marxismo oficial y el catolicismo, a los que denominaba “las dos iglesias”, y les reprochaba no entender la cultura de sus propias bases proletarias y campesinas. Juzgaba, asimismo, que el sistema cultural dominante, sobre todo a través de la televisión, creaba un modelo unificador que destruía las culturas más ingenuas y valiosas de las tradiciones populares.

Con todo ese bagaje, lógico era aguardar un potente Pasolini cinematográfico y, ahí, en esa pasión esperada, en gran medida la película de Ferrara, sin llegar a descarrilar, pierde fuelle.

No es un problema de intérprete, pues una vez más Willem Dafoe deja sobre la pantalla una actuación llena de convicción y sentido, logrando que incluso el físico se asemeje al del personaje que representa de una forma extraordinaria. Ves a Defoe y estás viendo al Pasolini que reflejan las imágenes reales que nos quedan de aquella figura irrepetible.

Pese a los vaivenes, se nota a lo largo de la hora y media de proyección la admiración del cineasta norteamericano afincado en Italia por la personalidad de aquel al que retrata. “El cine, la poesía y la obra de Pasolini”, ha afirmado Ferrara, “están a la altura de la Capilla Sixtina. Y su ética y su compromiso con sus ideas son conmovedoramente ejemplares”.

Pasolini, la película, recoge las supuestas 24 horas últimas del escritor que fue asesinado el 2 de noviembre de 1975. Y de esas 24 horas son las dos últimas las que cobran mayor fuerza en pantalla, acaso porque Ferrara se centra en aquello en lo que ha demostrado arte y oficio: capacidad para retratar y transmitir la húmeda sordidez hacia la que derivan algunos de sus personajes cuando las circunstancias los acorralan; el sabor de la sangre y de las vísceras cuando la vida deviene imposible.

En ese punto de la noche romana, cuando Pasolini se encuentra brutalmente con su final a la orilla del mar de Ostia, remonta la propuesta de un Abel Ferrara que no escatima ni imagen ni intención para acercarnos al brutal final del escritor.

Se desconocen aspectos precisos de lo sucedido entonces, pero la autopsia reveló que había sufrido una salvaje agresión en la que, además de varios golpes muy violentos en la cabeza, una patada materialmente le había reventado los testículos. Después el agredido fue embestido con su propio coche. Su cuerpo quedó reducido a un amasijo de huesos y carne. María Teresa Lollobrigida, la persona que descubrió su cadáver, en un primer momento pensó que se hallaba ante un montón de basura.

En el fondo, la película deja en el aire el gran interrogante de lo que Pasolini pudo haber sido. Como el propio director apostilla: “Él estaba en la plenitud de su vida, como García Lorca cuando lo asesinaron. Nada indica que quisiera desaparecer. Esa es la gran tragedia de mi película. Todo lo que dejó por hacer”. Sin duda interesante, pero, lo dicho, este Pasolini de Ferrara nos sabe a poco.

Fuente: hoyesarte

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jueves, 19 de marzo de 2015

BANKSY LLEGA A GAZA POR TÚNELES PALESTINOS Y DEJA OBRAS CONTRA ATAQUES DE ISRAEL



El artista callejero Banksy se ha ido de vacaciones a Gaza. Al menos así lo presenta, en el mismo tono sarcástico de siempre, en un vídeo que adopta los códigos y el lenguaje de las promociones turísticas y que ha difundido en su web oficial. El pequeño documental, de menos de dos minutos de duración, se titula Make this year YOU discover a new destination (Voy a hacer que este año descubras un nuevo destino).



El artista anónimo y combativo sugiere en los printers que ha insertado en el vídeo que ha entrado ilegalmente en la zona, aislada del resto del mundo por el Ejército de Israel, gracias a la red de túneles que los habitantes mantienen para moverse, proveerse de suministros y, según el régimen del estado sionista, para atacar con misiles de corto alcance a los beligerantes vecinos. El artista urbano ha dejado en Gaza varios murales, que también ha publicado en la web y en su cuenta de Instagram.

Todos los subtítulos del vídeo juegan con la terminología de la publicidad de los mayoristas de viajes. La pieza, que incluye insertos de vídeo de soldados israelíes y bombardeos y audio de helicópteros y comunicaciones militares, está montada en torno a una pieza musical de estilo árabe y un largo travelling lateral desde un coche que circula por la destrozada Gaza.

La traducción al español de los eslóganes es esta: "Muy alejado de las rutas turísticas (se accede a través de una red de túneles ilegales)". "A los locales les gusta tanto que nunca se van (porque no se les permite)". "Situado en un emplazamiento exclusivo (rodeado por un muro en tres lados y una línea de barcos armados en el otro)". "Vigilado por vecinos amistosos (en 2014 la Operación Margen Protector destruyó 18.000 hogares)". "Hay oportunidades de desarrollo por todas partes (no se ha permitido la entrada de cemento en Gaza desde el bombardeo)". "Amplias posibilidades de remodelación".



Una figura mitológica doliente

Entre los cascotes de un edificio destruido dibujó a una figura mitológica de aspecto helénico en actitud de dolor. Algunos comentarios en las redes sociales afirman que se trata de una emulación del personaje de Níobe, que se convirtió en piedra tras la muerte de los hijos de los que estaba tan en exceso orgullosa que fue castigada por los dioses con perderlos a todos. Si nos lavamos las manos, nos ponemos del lado de los poderosos.



El minidocumental concluye con el plano de una pintada en toscas letras rojas sobre un muro blanco ante el cual deambulan un par de escuálidas gallinas. El grafito dice: "Si nos lavamos las manos en el conflicto entre los poderosos y los que no tienen poder, nos ponemos del lado de los poderosos: no nos mantenemos neutrales".

Segunda visita a Gaza

No es la primera vez que Banksy hackea el aislamiento de la franja, donde viven 1,5 millones de personas. En 2005 había pintado sobre el muro levantado por Israel —una niña elevándose gracias a un manojo de globos de helio, un grupo de palestinos con los mismos trajes que usaban los judíos en los campos de la muerte nazis, un agujero a través del cual se adivina una playa tropical...—. Siluetas de niños girando en torno a una torre militar israelí Esta vez ha preferido la socarronería.



En varios emplazamientos de Gaza ha dejado murales: unos columpios infantiles que giran, paseando a siluetas de niños en el estilo habitual del artista, de una tétrica torre de vigilancia israelí y un gato especialmente kitsch en un solar lleno de escombros causados por los bombardeos —en el vídeo explica que deseaba subir a la web fotos de la destrucción causada por los ataques militares de Israel, pero optó por el minino porque "en Internet la gente sólo mira fotos de gatitos"—.

Fuente: 20minutos.es

miércoles, 18 de marzo de 2015

MANIFIESTO "ANDALUCÍA Y LA CULTURA" EN APOYO A LA CANDIDATURA DE IZQUIERDA UNIDA A LAS ELECCIONES AL PARLAMENTO ANDALUZ



MANIFIESTO "ANDALUCÍA Y LA CULTURA"

La cultura es un ámbito de formación de los ciudadanos que consolida la convivencia democrática, defne la identidad abierta e integradora de una sociedad, consolida la conciencia crítica y favorece la sensibilidad y la imaginación moral. Izquierda Unida se compromete a trabajar en favor de este sentido de la cultura con los siguientes planteamientos:

- La Cultura debe ser visible y recobrar una consejería exclusiva, sin compartir con otras materias tan respetables pero diferentes como Educación o Deporte. Se trata de una marca de la sociedad progresista que nunca debió abandonarse. Del mismo modo, los delegados provinciales de Cultura no deben compartir otras competencias que le resten presencia en un sector extremadamente sensible.

- Recuperación, sucesivamente, de los presupuestos en materia de Cultura del año 2012, que ya aparecían recortados sobre a cifras anteriores, pero que al menos eran sostenibles, hasta alcanzar la cota de 2011, previa a la reforma del artículo 135 de la Constitución, que fjaban la contención del défcit. En los últimos años, dicha cuantía ha bajado hasta extremos peligrosos para numerosos sectores de la industria cultural.

- Apoyo transversal a la cultura como industria, no sólo a través de los presupuestos de la Consejería sino del resto de los departamentos del gobierno autonómico, en materia de empleo, innovación, educación y otros.

- Generalización de las comisiones asesoras que ya existen en diversos organismos y que relacionan la gestión de la Consejería con los sectores directamente implicados en la creación o en la comercialización de la misma.

- Generalización del criterio de concurrencia competitiva y fscalización que ya se aplica en determinados organismos culturales de la Junta, para la concesión de ayudas, contrataciones, programaciones y otros extremos, a fn de evitar arbitrariedades y favoritismos. Izquierda Unida está en contra de las prácticas que generan redes de clientelismo.

- Control de los presupuestos destinados a la rehabilitación y mantenimiento del patrimonio histórico-artístico, con frma de convenios en los que específcamente se impida luego a propietarios privados o entidades como la Iglesia Católica sacar rédito económico de las obras realizadas con presupuesto público. Los ciudadanos, además, tienen derecho a disponer de los ámbitos sostenidos con dinero público y a la utilización oportuna como foros culturales de los edifcios en cuestión.

- Dotación adecuada de las bibliotecas provinciales y de la Biblioteca de Andalucía, con aportaciones de libros, dvds, blue-rays y otros contenidos, haciéndose extensivo todo ello a las bibliotecas municipales, mediante convenio con los ayuntamientos y colaboración directa con editoriales y librerías.

- Protección de las formas populares de cultura como señas de identidad propia de Andalucía, como el famenco, con orgullo por lo común pero sin dejarse domesticar por los estereotipos.

- La cultura andaluza no debe vivir ajena a un tiempo en que los desahucios, la violencia doméstica y la desigualdad amenazan con convertirse en la norma, por ello debe ser inclusiva y establecer lazos de convivencia intergeneracional y de memoria del territorio, así como promover la fuerza de la mujer como motor de cambio social.

– Cultura no es espectáculo, sino la creación de los cineastas, escritores, artistas, músicos, diseñadores, cocineros, urbanistas y vecinos que, muchas veces desde el anonimato y la humildad, enriquecen nuestra vida. Por ello es necesario apoyar a las formas colaborativas y participadas de cultura que han surgido en los barrios y vecindarios de Andalucía, responsables de la cohesión del tejido social.

FIRMANTES

Luis García Montero
Miguel Ríos
Joaquín Sabina
Almudena Grandes
Eduardo Mendicutti
José Caballero Bonald
Benjamín Prado
Rafael Cobos - Guionista
Víctor Causas – Poeta
Felipe Alcaraz – Escritor
Salvador Távora – Dramaturgo
Lilyane Drillon. Directora teatral
María Jesús Garcés - Artista Plástica
Isaac Rosa – Escritor
Reyes Gallegos – Arquitecta
Marta Sanz - Escritora
Carlos Pardo - Escritor y Poeta
Alejandro López Andrada. Poeta y escritor
Andrés Vázquez de Sola, escritor, pintor y periodista
Angélica Carmenate, economista y agente cultural
Miguel Ángel Rincón Peña, poeta
Ana Pastrana, bailaora
Juan Kalvellido, dibujante.
Fran Seisdobles, poeta
David Romero Raposo, flósofo, poeta y músico
Fernando Polavieja, Cantautor.
Salvador Román Badillo, Poeta.
Manu Lobo, Cantautor.
Miguel Ángel Gómez Guerra, Poeta
Lucía Sócam, cantautora, premio Mujer Rural de la Junta de Andalucía 2007
Ana Moreno Soriano, profesora
Ángel del Pozo, editor
Joaquín Recio Martínez, editor y escritor
Manuel Fernando Macías,
poeta y alcalde de Medina Sidonia
Alfonso de la Pola Villaescusa, actor y clown, director de la compañía de circo Rolabola
Juan Pinilla Marín, cantaor famenco (lámpara minera 2007, nominado premio Grammy Latino 2014)
Julia Hidalgo – Comisión de Cultura del PCE
Pedro G. Romero - artista

martes, 17 de marzo de 2015

“EL ARTISTA EN LA PRODUCCIÓN”, DE EL LISSITZKY




TEXTO DEL ARTISTA SOVIÉTICO DE 1927

En la gran Exposición Poligráfica de la Unión, donde se muestran tipografía, litografía, cartografía, etc., donde las editoriales presentan toda su producción de la última década y la técnica extranjera ofrece una demostración de sus últimos logros en el sector de la construcción de maquinaria de imprenta, los artistas vinculados a nuestra producción consideraron que era su deber presentarse colectivamente como uno de los componentes cuya suma da como resultado la obra impresa acabada. De acuerdo con este planteamiento no se muestran individualidades ni se proclaman tendencias artísticas concretas, sino que se presentan procesos, los logros formales y técnicos alcanzados en los diez años posteriores a la Revolución y, como resultado de ellos, nuevas formas de expresión que documentan el nuevo mundo que está creciendo a nuestro alrededor.

Por otro lado, la atención que han prestado a esta sección los trabajadores de la organización pertenecientes al ramo de la imprenta atestigua hasta qué punto hoy es necesaria e inseparable de la práctica cotidiana la cooperación intensiva entre el arte y la técnica —es decir, la cooperación entre artistas, editores, tipógrafos, grabadores, impresores y litógrafos—, a fin de conseguir una cultura de la industria poligráfica soviética de alto nivel.

Este afán del artista actual por integrarse en la producción resulta muy característico. En todas las épocas en las que el arte se ha desligado de la tarea de servir a las grandes masas se ha desligado también de la “producción en masa”. El arte que servía al pequeño mundo de las “clases altas” se convirtió en un arte artesanal, por raro que pueda sonar, se encerró en el angosto estudio del artista aislado hasta que finalmente artista y arte empezaron a agotarse y a asfixiarse. Entre nosotros, antes de la Revolución de Octubre el arte y los artistas también habían empezado a experimentar este ahogo. La Revolución de Octubre abrió el camino hacia las masas y se hizo necesario trasladar las experiencias del taller individual aislado, las experiencias recopiladas ante el caballete, a las experiencias de la fábrica, de la máquina. Además, como resultado de la discrepancia entre la energía empleada en su creación y el alcance de su ámbito de influencia, el cuadro aislado se convirtió en un objeto de lujo y fue desplazado por el producto impreso, que atraía intensamente al artista.

Si estudiamos atentamente las obras gráficas impresas expuestas vemos que nuestros artistas han repetido todos los estadios que ha atravesado la técnica de la impresión desde los tiempos de Gutenberg. Vemos ejemplos de xilografía, empezando por la modalidad más antigua, “al hilo”, pasando por la xilografía “a la testa”, hasta llegar al grabado en linóleo, el sustituto de la madera. Vemos todas las técnicas del grabado al aguafuerte, del grabado clásico. Vemos la litografía y después todo lo que la fotomecánica ha traído consigo. Ahora bien, si los artistas se hubieran limitado a ofrecer una demostración de sus medios técnicos, la posición que ocupan, por delante de los trabajadores de la producción, habría resultado extremamente crítica. Naturalmente, el punto fuerte de esta sección está en otro nivel; se trata de la FORMA y del factor que determina la forma y repercute en ella, la utilización del MATERIAL. Los genuinos procesos de reproducción están precedidos por la sección de dibujo libre. En ella nuestros mejores artistas muestran cuántos instrumentos y materiales tiene a su disposición el dibujante de hoy. Pero lo más importante es la diversidad de los medios adquiridos por los artistas actuales para el DESARROLLO DE SU LENGUAJE ARTÍSTICO.

Podemos denominarlo la gramática y la sintaxis de la expresión artística. Vemos aquí el dibujo lineal y el dibujo a color, el dibujo con una marcada textura superficial y el dibujo plano, el dibujo plástico y el tridimensional. No sólo vemos trabajos de un gusto arbitrario y personal sino también trabajos estructurados de acuerdo con sistemas rigurosos que se convierten en disciplinas científicas independientes. Esta sección es muy amplia por lo que respecta a su temática, aquí están representados los más diversos géneros.

Ahora bien, hay que hacer notar que los motivos revolucionarios, los motivos del trabajo, de la vida rebosante de cultura, destacan con especial claridad allí donde el artista colabora con los productos de nuestra prensa de publicación periódica.

Los trabajos gráficos que también son dibujos pero están destinados a una reproducción diferente en el libro ocupan una posición intermedia entre la sección de dibujo libre y la de obra gráfica impresa. Con ellos nos aproximamos a los problemas más importantes que ha de afrontar el grafista moderno que coopera con la producción, es decir, los problemas del diseño de libros. Cuando Gutenberg inventó la imprenta, el libro manuscrito había alcanzado una altura artística que serviría de modelo al libro producido a partir de ese momento con una técnica enteramente diferente. El nuevo arte de la imprenta debía reproducir el original manuscrito. Y consiguió dominar brillantemente esta tarea; más aún, creó modelos para los siglos siguientes aún “no superados”. Como el fundamento de la antigua técnica de impresión es la impresión en relieve surgió la idea de que el dibujo “gráfico”, “adecuado para el libro”, es aquel basado en la línea. Además, también se pensaba que lo que se hace con el libro es decorarlo (y no estructurarlo) y para ello se creó una rica selección de las más diversas posibilidades de expresión, como las cabeceras, las viñetas finales, etc. Naturalmente, ni que decir tiene que un arte de este tipo servía a la edición de lujo. Sea como fuere, lo cierto es que ha creado su propia cultura. Un grupo de grafistas de Petersburgo, miembros directivos de la asociación Mundo del Arte [Mir iskusstva], han sido sus representantes típicos en Rusia. Estudiaron sobre todo el arte del libro de las postrimerías del siglo XVIII y comienzos del XIX, se entusiasmaron con ello y crearon una escuela característica cuyos trabajos podemos ver en la exposición. Dibujaban sobre papel, para el ulterior grabado de línea, lo que antes se tallaba o se grababa en madera, metal o piedra. El trabajo del grafista empezaba y terminaba en su mesa de trabajo. Desde el momento en que el original pasaba a la fase de clichage el artista ya no tenía nada que ver con el resto del proceso. Pero como no todo lo que el artista dibujaba quedaba igual de logrado en la plancha de grabado, algunos artistas empezaron a estudiar y a tener en cuenta las peculiaridades específicas del proceso fotomecánico. De este modo se produjo un primer encuentro del artista con la producción. Así, lo que había empezado siendo una imitación del grabado adquirió los rasgos específicos del cliché. A diferencia de los petersburgueses, los artistas moscovitas prefirieron imitar el grabado con la pluma y crear directamente un tipo de representación gráfica propia de ese material. Vemos en la exposición a una serie de artistas de primera fila que han creado toda una “escuela” moscovita. Al contrario que los grafistas petersburgueses, que fundamentalmente creaban representaciones gráficas “libres”, los artistas del libro moscovitas son ante todo ilustradores. Mientras que los petersburgueses son en el fondo restauradores de lo antiguo, los moscovitas, aunque se basan en la tradición clásica, buscan una síntesis con los últimos logros formales. Han ampliado el marco de la composición clásica, han difundido la representación simultánea tomada del cartel, y con ello la dinámica, se han desligado de los límites del grafismo lineal, han introducido la línea blanca y la superficie; de este modo el diseño gráfico, mantenido siempre dentro de un mismo tono, alcanzó diferenciación y textura superficial. Esto se refiere por igual a los xilógrafos, los litógrafos y los grabadores. Con estas técnicas se han realizado algunos de los libros y maquetas expuestos. Ciertamente, no se trata de libros para las masas sino para bibliófilos y expertos, a excepción de los libros infantiles, en los que la litografía a color es el proceso de reproducción más económico. Vemos aquí trabajos que han sido dibujados directamente sobre la piedra.

La esencia de todos estos trabajos supone una ampliación del fundamento del libro, de la composición. Antes de la Revolución de Octubre nuestros artistas se mostraban indiferentes hacia la tipografía. Su diseño incumbía únicamente a la producción. Pero después de la Revolución de Octubre algunos de nuestros artistas, empeñados en mostrar lo nuevo de cada ámbito sólo con los medios específicos de cada contexto concreto, asumieron a título individual la tarea de configurar el nuevo libro con el material del propio libro, es decir, con ayuda de la tipografía. Este trabajo se desarrolló siguiendo dos tendencias: una primera que podríamos denominar el libro arquitectónico, es decir, un libro cuyo fundamento es la estructuración de todo el conjunto y de las páginas concretas basándose en las proporciones y en la interacción recíproca de las diferentes partes —entre tipografía y superficie vacía—, en la contraposición de los tamaños de las letras y, sobre todo, en el hecho de que sólo se emplean los elementos de la caja de imprenta y aquellos elementos específicos del genuino proceso de impresión, como la impresión a varios colores, etc. La segunda tendencia, que cabría denominar montaje gráfico, utiliza el material de composición en cierto modo como si fueran teselas de mosaico para llevar a cabo el montaje de la cubierta, de cada una de las páginas del libro o de carteles.

Ambos métodos de trabajo están vinculados directamente con la producción.Independientemente del nivel alcanzado por nuestro arte —representado en esta exposición—, en lo relativo al carácter de su ejecución pertenece a una época de la industria poligráfica que está tocando a su fin. Es evidente que la poligrafía se adentra ahora en un estadio que trae consigo unos cambios de la técnica tipográfica tan decisivos como los que experimentó en su época el libro manuscrito a consecuencia del invento de Gutenberg. Las fuerzas impulsoras de esta revolución son la luz y la química física, es decir, aquello a través de lo cual surge la fotomecánica. Al igual que la radio permite prescindir de postes telegráficos, cables, salas inmensas con aparatos de código Morse, etc., del mismo modo la fotomecánica nos libera de cajas de imprenta, clichés, etc.

El fotomontaje surgió en los años de la Revolución y llegó a su apogeo condicionado por las exigencias sociales de nuestra época y por el hecho de que los artistas adoptaran esta nueva técnica. Es cierto que ya había sido utilizado antes en América en el ámbito publicitario, y que los dadaístas lo emplearon en Europa para conmocionar el arte burgués oficial, mientras que sólo en Alemania sirvió a objetivos políticos; ahora bien, será entre nosotros donde alcance una forma artística y social clara. Como todo gran arte, se ha dado a sí mismo sus propias leyes configuradoras. Su fuerza expresiva entusiasmó a los trabajadores y a los círculos del Komsomol dedicados a las artes plásticas y ejerció gran influencia sobre los periódicos murales. En el estadio en que se encuentra actualmente el fotomontaje utiliza tomas fotográficas previas como elementos a partir de los cuales crea un conjunto global. El siguiente estadio de desarrollo es el fotograma, que, a diferencia de la pintura, se pinta con luz sobre papel fotosensible, empleando, según el trabajo concreto de que se trate, negativos fotográficos o el efecto directo del rayo de luz que en su camino hacia el papel se encuentra con diversos objetos translúcidos y, de este modo, genera un reflejo directo de los objetos. Todos estos medios están en consonancia directa con las posibilidades de la técnica poligráfica moderna. Es un movimiento que pretende reemplazar la impresión en relieve por la impresión plana y el huecograbado, es decir, reemplazar la línea por el valor tonal, el trazo que abstrae por la representación fotográfica del objeto mismo. Este es, a grandes rasgos, el estado en que se encuentra el trabajo de aquellos artistas que dedican su actividad creativa a nuestra cultura poligráfica.

No sólo ofrecen una demostración de los resultados de su trabajo sino que despliegan ante el espectador todo el proceso seguido, empezando por el esbozo de la idea, pasando por los diversos estadios del procedimiento de reproducción y de las pruebas de imprenta, hasta llegar a la hoja terminada. En este sentido los procesos de trabajo característicos del artista siguen desarrollándose hasta convertirse en procesos de producción característicos (composición, litografía mecanizada, impresión ófset, huecograbado). Además, la sección de tipografía y ramo editorial nos permite constatar la profundidad y amplitud con que el trabajo de nuestros artistas, inclusive el trabajo experimental individual, ha invadido nuestra producción y a qué nivel ha elevado la cultura soviética de la imprenta.

Publicación original en ruso: “Judózhnik v proizvodstve”, ensayo introductorio a “Otdeléniya judózhestvennoi gráfiki” [Sección de gráficos], en Vsesoyúznaya Poligrafícheskaya Výstavka. Sbornik Pervy [Exposición Poligráfica de sindicatos. Guía] [cat. expo., Moscú, agosto-octubre 1927]. Moscú, 1927. Trad. alemana: “Der Künstler in der Produktion” (trad. Lena Schöche, Sophie Lissitzky-Küppers), en Sophie Lissitzky-Küppers y Jen Lissitzky, El Lissitzky, Proun und Wolkenbügel: Schriften, Briefe, Dokumente. Dresden: Kunst, 1977, pp. 113-117.
Traducción del texto alemán de Elena Sánchez Vigil.
Fuente: Fotomontaje de entreguerras (1918-1939). Fundación Juan March