jueves, 5 de septiembre de 2019

IMPRESIONES DE UN VIAJE A LA URSS, DE CASTELAO


IMPRESIONES DE UN VIAJE A LA URSS, DE ALFONSO RODRÍGUEZ CASTELAO
En mayo de 1938, Alfonso Rodríguez Castelao, diputado en 1936 por el Frente Popular y símbolo del nacionalismo gallego, estuvo de visita durante 26 días en la Unión Soviética.
Aquí podemos leer una carta de Castelao enviada a su gran amigo Rodolfo Prada, el 27 de mayo de 1938, donde describe sus impresiones sobre el país en el que “se está engendrando una nueva vida que ha de ser el molde de los demás pueblos del mundo": https://culturaproletaria.wordpress.com/2014/05/04/castelao-en-la-urss/
El documento que vamos a transcribir a continuación, es una entrevista poco convencional (mejor dicho, un texto redactado por el entrevistado) que concedió Castelao al periódico “Nueva Galicia” el 12 de junio de 1938, días después de regresar de la URSS.
Impresiones de un viaje a la URSS
Nuestro paisano, Alfonso R. Castelao, genial dibujante antifascista y diputado del Frente Popular, habla para “Nueva Galicia” con motivo de su reciente viaje a la Unión Soviética.
En el número anterior de “Nueva Galicia” dimos cuenta sucinta del retorno a España de la Delegación que, con motivos de las Fiestas del Primero de Mayo, visitó el gran país soviético y convivió con los camaradas de la URSS durante veintiséis días.
Con esta delegación fue a la Unión Soviética nuestro distinguido paisano Alfonso R. Castelao, de quien recogimos una rápida impresión de su viaje en el mismo momento de su llegada a Barcelona -antes de salir del autobús que le transportó desde Port-Bou-, y que publicamos en nuestro número de la pasada semana.
Luego -con más calma- le hemos visitado en su domicilio, en donde nos habló largamente -para “Nueva Galicia“- de múltiples aspectos políticos, culturales y económicos del gran país amigo.
El problema de las nacionalidades -que sigue siendo un difícil problema en todos los países del mundo- ha sido resuelto definitiva y satisfactoriamente en la Rusia soviética. Castelao, autoridad indiscutible en esta materia, primordial para su preocupación política, llega a España maravillado de la vida feliz de los trabajadores soviéticos y del desenvolvimiento progresivo de las distintas nacionalidades que integran la URSS.
Castelao, dibujante, literato, profesional de la enseñanza, médico y diputado gallego del Frente Popular, encontró allí los motivos más interesantes para un estudio detenido y profundo y desea volver a visitar el gran país en donde se construye el socialismo.
Durante los días que han transcurrido desde su llegada a España, nuestro distinguido paisano ha intervenido en diversos actos organizados por los Amigos de la Unión Soviética; conferencias públicas, parlamentos por radio, recepciones, visitas a las autoridades, y tuvo que atender numerosas interviús de diarios y revistas; visitó cuarteles, periódicos, Ayuntamiento de Barcelona, Generalidad de Cataluña, etc., etc., habiendo sido obsequiada toda la delegación con una comida en la Embajada de la URSS, durante la cual hizo uso de la palabra -en gallego- nuestro paisano.
Sin embargo, sus manifestaciones más íntimas, más emotivas y más transcendetales las ha hecho para “Nueva Galicia“, con objeto de que todos nuestros paisanos de España y América tengan una información amplia de su viaje, al cual llevó la representación espiritual de todos los gallegos antifascistas.
Además de la valiosa información que hemos escuchado durante más de dos horas -y que publicamos resumida-, nos dijo el gran dibujante gallego que se le ha destinado una sala en el Museo de Arte Occidental Moderno de Moscú, el cual es uno de los mejores dle mundo.
Por otra parte, las atenciones recibidas del pueblo soviético han sido constantes y de un valor inestimable, las Ediciones de Arte “Iskowstvo” van a publicar próximamente más dibujos inéditos sobre nuestra guerra de independencia, y los Sindicatos soviéticos le hicieron reconocer por el gran sabio oculista Abervach.
He aquí -a continuación- la síntesis de lo que nos ha revelado el diputado gallego sonbre las impresiones recibidas en su reciente viaje.
Lo que nos dijo Castelao
 El viaje
Al salir de España y llegar a Francia e Inglaterra sufrí la primera impresión desagradable. Me encontré con cuellos de pajarita y sombreros hongos, que no había visto hacía tiempo.
Al embarcarnos en el buque soviético que nos conducía a la URSS sentimos todos la sensación de agrado de estar en terreno amigo. Sin embargo, teníamos que atravesar el canal de Kiel y esto nos producía un pequeño malestar, pues había que atravesar Alemania. Al ver a los “teutones” del muelle de Kiel me parecieron verdosos, antipáticos, odiosos. Pronto salimos al Báltico, que nos dio la impresión de un mar amigo, aunque lejano y desconocido. El Golfo de Finlandia nos ofreció un magnífico espectáculo, pues estaba helado y por fin llegamos una tarde a Leningrado. Antes de desembarcar oímos una música lejana que provenía de una banda, cuyos músicos paraban de vez en cuando y de repente se ponían todos a cantar. Eran unas canciones georgianas muy hermosas. Se parecían a las canciones gallegas.
 Leningrado
 Al desembarcar se dio un mitin en el mismo muelle de Leningrado. Me pareció que estaba en Galicia, porque los tipos rusos son exactamente iguales. Los niños sobre todo: de pelo rubio, que se va oscureciendo a medida que. Se hacen mayores; ojos azules, pómulos abultados, cara de bondad. En general, me dio la sensación de que me hallaba en un mitin en una aldea gallega. Cuando llegamos a Leningrado, nos recibieron con una marcha; una parte de los músicos tocaba y la otra cantaba. Era una canción que le gusta a Stalin y que se canta en toda la URSS. Incluso la tocaron las cuarenta bandas en la Plaza Roja durante el desfile militar. Estas son mis primeras impresiones ligeras, sin mayor transcendencia.
 La llegada a Moscú
Cuando llegamos a Moscú nos tenían preparado un hotel magnífico, sin lujo superfluo, pero de una verdadera riqueza por el material empleado. Me sorprendió una cosa en este hotel y es que sobre el lavabo había un paquete de cepillos de dientes y pasta, todo escrupulosamente esterilizado, pues es una preocupación de la Unión Soviética el que todo el mundo se limpie los dientes.
 Las fábricas
 Al día siguiente de llegar fuimos a visitar una fábrica que cuenta con unos 40.000 obreros y una población de 100.000 almas. Por la noche asistimos a una velada que nos ofrecieron en el club de la fábrica. Fue un espectáculo verdaderamente extraordinario. Los mismos obreros de la fábrica eran los artistas; formaban diez coros y cantaban canciones de los diversos países de la URSS. Muchas canciones, bailes. También cantaron coros de niños, grandes coros de masas, dirigidos por niños, y, por último, los estudiantes de ingenieros de la misma fábrica nos hicieron oir su «jazz-band», es decir, su música matemática.
1° de mayo
La víspera del 1° de mayo nos advirtieron que saldríamos temprano del hotel, que el desfile sería largo y, por tanto, debiéramos ir preparados para resisitr. La Delegación española durante el trayecto, fue ovacionada de una manera clamorosa. En la Plaza Roja nos habían designado una tribuna a la derecha del mausoleo de Lenin. El desfile fue algo verdaderamente pasmoso. Lo que más me impresionó fueron unos regimientos de Honor, cuyos soldados llevaban la bayoneta tocando la espalda del que iba delante, en forma de lanza. Vimos magníficas máquinas de guerra. Un tanque pasó por la Plaza Roja a la velocidad de un turismo y parecía un acorazado por sus cañones y su forma. Surcó el cielo, después, una estrella de aviones, unos setecientos o, tal vez, más. El desfile me produjo un entusiasmo delirante y, no lo puedo negar, un poco de tristeza, no porque no comprenda la necesidad de este enorme Ejército y me alegro y deseo se supere cada día; pero es indudable que tiene que producir un poco de tristeza que un Estado que está en construcción, que está realizando un esfuerzo verdaderamente gigantesco, tenga necesidad de emplear parte de sus energías en organizar la defensa de su país contra el egoísmo ajeno. Sería maravilloso que no tuviera que mantener esta defensa y que se dedicase con absoluta tranquilidad al desarrollo de creaciones culturales, económicas y sociales. El pueblo de la URSS se muestra seguro de que no corre riesgo alguno y me ha dado la sensación que es el único país de Europa que está tranquilo.
Al terminar el desfile militar comenzó el desfile del pueblo, que duró desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde. Se puede calcular que desfilaron por la Plaza Roja unos dos millones de personas. Todo el pueblo hizo a la Delegación española objeto de sus preferencias -más aun de su exclusiva atención- pues nos homenajeaban a tu nosotros y prescindía de las demás delegaciones. Si hubiese asistido una representación china nos hubiéramos repartido las ovaciones, pero al faltar ésta, España era el objeto exclusivo de esta apoteosis popular. El pueblo soviético pasaba frente a nuestra tribuna dando vivas al pueblo español y probando que todos los trabajadores soviéticos siguen con mucho interés y atención la lucha española, pues daban vivas a nuestros líderes y jefes militares: a Miaja, a «La Pasionaria», al doctor Negrin.
Yo me fijaba preferentemente en las caras que pasaban ante nosotros y he notado varias cosas: el aspecto de bienestar, físico y moral, de todos los ciudadanos y el cariño con que los padres llevaban a sus hijos a este magnifico desfile: los colocaban en sus hombros o en sus brazos con cariño extraordinario. Luego desfilaron grupos de hombres y mujeres que vestían trajes nacionales y bailaban danzas típicas. Pasaron otros llevando pancartas, retratos y hasta estatuas de Stalin y de Lenin. Yo miraba a la gente para ver si estaba bien nutrida y he comprobado que todos tienen cara de salud, caras de alegría, caras rellenas, que expresaban una satisfacción interior, y, especialmente, que estaban bien alimentados. Los trajes no eran elegantes, se notaba que eran confeccionados en serie, «de bazar», pero no he visto a nadie vestido miserablemente; todos iban a un solo nivel, cómodamente vestidos.
 El proceso industrial
Visitamos varias fábricas, entre ellas la “Stalin” -de automóviles- y una de calzados. Desde luego, no se comprende el progreso de la URSS sin el antecedente de Norteamérica. El sistema de fabricación es en serie y por el método de cadena. Este trabajo se realiza con la velocidad que exigen las necesidades. Los obreros trabajan con mucha comodidad: siete horas al día y luego descansan en los clubs, que a mí me han dejado maravillado. Los magníficos clubs donde el obrero puede descansar y disfrutar de espectáculos de arte y en los cuales encuentra a su alcance medios para estudiar y, por consiguiente, mejorar sus condiciones y elevarse.
El trabajo en cadena, desde luego, asegura la producción, porque se sabe de antemano que han de producirse “tantos” automóviles y “tantos” pares de calzado y naturalmente se colocan los obreros que sean necesarios para ir a una velocidad determinada. A mí me parece que la cadena es un procedimiento necesario y no encuentro nada en contra del mismo, porque es el único que asegura una producción regular y ordenada. Confieso que me había impresionado la película de Chaplin “Tiempos Modernos”, y comprendo sólo la ridiculización de la cadena en un régimen capitalista que explota al trabajador.
Las Casas-cuna
Después de visitar diversas fábricas vimos las Casas-Cuna, en las cuales los niños están atendidos de un modo verdaderamente científico. En estas Casas-cuna nosotros no podíamos entrar con los trajes de calle, pues fue preciso ponernos blusas esterilizadas en el autoclave. Incluso me ha parecido que los niños estaban demasiado gordos, semejaban bolas de mantejca.
El personal sanitario que atiende a los niños está magníficamente preparado: tres o cuatro médicos prestan servicio constantemente.
Es así que el obrero ordinario, sin ambición, sin aspiración de mejora, de ese tipo que hay en todos los paises -en la URSS menos que en ninguno- este obrero ordinario, que se limita a su jornal, sin otras aspiraciones, puede vivir, a pesar de todo, con gran desahogo, dado el caso de que sus hijos están perfectamente atendidos. La madre puede salir de la fábrica para darle de mamar y por la noche recoge el niño para llevarlo a su casa.
El stajanovismo
Una familia con dos jornales puede vivir bastante bien; tiene un día de descanso cada seis y un mes cada año. Pero el obrero que tiene ambición noble, no se conforma con el jornal mínimo, quiere dirigir y ser útil a la sociedad y si llega a ser stajanovista gana hasta cinco veces más que el trabajador ordinario y puede permitirse una comodidad en su casa que no tiene, naturalmente, el obrero corriente.
Para dar idea de esto y ahorrar tiempo, puedo citar las palabras que nosotros oímos de un obrero stajanovista en una fábrica de tractores de Rostov. Decía este camarada de estatura hercúlea y manos fuertes, con una simpática cara de buena persona, satisfecho de la vida: “Cuando yo nací éramos siete hermanos. Mi padre sólo podía tener un par de zapatos para sus siete hijos. Más tarde, debido a la organización soviética -después de la Revolución- entré a trabajar en esta fábrica y elevándome por mi fortaleza física he llegado a ser obrero stajanovista. Tengo hoy nueve pares de zapatos para mí solo y ocho trajes. Mi mujer tiene treinta trajes y quince pares de zapatos. Tengo una hija aficionada a la música y le compré un piano. El comisario de la industria pesada me ha regalado un automóvil. Además, como tengo derecho a descansar en un balneario, incluso la última vez que fui a reposar coincidí en el Sanatorio con el camarada Stalin y yo que soy un simple obrero he tenido el honor de estrechar la mano del camarada Stalin y convivir con él”.
No hay por qué decir que en la URSS no basta la ambición de un obrero para llegar a stajanovista, porque nadie puede trabajar más de lo que sus fuerzas físicas e intelectuales le permiten, pues para realizar una tarea extraordinaria es preciso ser reconocido por los médicos especialistas para ver si se puede realizar sin perjuicio para el individuo.
La selección de valores
En la URSS se comienza a hacer la selección de niños desde que éste nace. En las mismas Casas-cuna se sabe si un niño es más fuerte que otro, si éste es más inteligente que aquél y se empieza a conocer el “valor” de cada niño desde los dos años. En las escuelas es ya más fácil la selección porque los niños están sometidos a pruebas intelectuales y físicas. Después en los Centros de Pioneros es donde se determina la vocación y aptitudes.
También hay selección de valores en los talleres, en la fábricas y en los clubs para adultos. Ahora bien, esta operación que se hace en un país de 170 millones de habitantes es indudable que van a dar por resultado la formación de una élite de hombres que segurará la hegemonía de la URSS en el mundo.
 Los Palacios de Pioneros
Los palacios de pioneros están dirigidos por técnicos. En los mismos se fabrican automóviles -de tamaño pequeño- que no sólo enseñan los ingenieros a construirlos, sino que, además, dan clases teóricas. Se construyen aviones y ferrocarriles; se trabaja en talleres mecánicos con todos los elementos indispensables; se construyen aparatos de radio, naturalmente, estudiando siempre la teoría; se dan clases de pintura, de escultura, de canto, de baile, etc., etc., de tal modo que un niño que entre en un palacio de pioneros encuentra una facilidad extraordinaria para determinar inmediatamente cuál es su vocación y se sabe con exactitud si un niño puede servir para bailarín o para ingeniero.
 La atención sanitaria
No puedo decir si lo sentimientos universales de tipo humanitario que todo el mundo tiene por salvar a los débiles físicos, a los afectados por enfermedades naturales o adquiridas, están más despiertos en la URSS que en los países capitalistas progresivos, porque hay que decir la verdad: no he visto enfermos en la URSS y, por tanto, no puedo decir si los sentimientos humanitarios están más desarrollados que en otros países; pero he comprobado la bondad extraordinaria del pueblo soviético y creo que ese sentimiento estará superado en ellos. Lo que me admiró mucho de la URSS es que se dedica gran cuidado a fortalecer a los fuertes, cosa que no se hace en ningún país capitalista y, además, en conservarles su fortaleza, de tal modo que cuando un hombre fuerte, física o intelectualmente, ve agotadas sus energías, este compañero descansa el tiempo necesario para reponerse.
Casas de Reposo
Hemos visto los grandes Sanatorios y Casas de Reposo de Crimea que son una obra admirable. No creo que ningún millonario norteamericano pueda descansar mejor que un obrero de la URSS. Los palacios que han levantado los Sindicatos soviéticos son un verdadero asombro. Me he alojado en uno verdaderamente magnifico: el de los empleados de Banca. No son lujosos porque no tienen cosas superfluas; pero, en cambio, riquísimos por los materiales empleados que son algo maravilloso y extraordinario. La vida en estos Sanatorios es algo encantador por su alegría sana. Antes de comer se baila un rato. El baile es un agradable ejercicio que se hace bajo la dirección de un atleta bailarín, el cual señala varias figuras de baile que han de repetir todos al mismo tiempo. El baile que se ejecuta es casi siempre algo cómico y la gente cuando marcha hacia el comedor va riendo con un gran optimismo por los pasillos, después de este pequeño ejercicio que le ha producido un sano regocijo. Nada de bailes agarrados, desde luego.
La conquista de la felicidad
La URSS es el país del mundo donde el hombre siente mayor estímulo para elevarse.
En un país capitalista, en los Estados Unidos, por ejemplo, es indudable que debido al liberalismo económico un hombre puede salir de la nada y llegar a millonario, pero yo no creo que un millonario pueda ser feliz. Para llegar a millonario hay que luchar con los hombres -contra los hombres- y esta lucha produce resquemores, rencores, desconfianzas. Hay que explotar a los demás compañeros. Una vez millonario vivirá en constante sobresalto porque tiene miedo a los hombres, porque tiene miedo a perder todo lo que ha adquirido.
Este contraste que ofrece un hombre de la URSS y de Ios Estados Unidos es muy interesante. En la URSS, en donde, no hay liberalismo económico, el hombre se puede elevar no a la categoría de millonario, sino a la categoría de hombre feliz, sin haber luchado contra sus compañeros y camaradas de trabajo, sin temor a nadie, satisfecho de haber producido bien; y cuando logra una ventaja está satisfecho y contento porque no puede tener ninguna preocupación de perder lo que ha logrado, ni de robárselo a nadie. Ni siquiera sufrirá por la vida de sus hijos que tienen el presente y el porvenir asegurado. En fin, la diferencia es esta: en un país capitalista organizado en régimen de liberalismo económico se puede llegar a ser millonario, en la URSS se puede llegar a ser, hombre feliz.
El estímulo del trabajo
En la URSS, desde luego, hay categorías. En los trenes hay primera, segunda y tercera. Se viaja según el dinero que se tenga, es decir, según el dinero que se ha ganado porque en la URSS se paga la cantidad y la calidad del trabajo que se hace.
El stajanovismo a mí me parece que fue un medio admirable para asegurar la producción, evitando de esta forma cualquier demora, sabotaje, o resistencia pasiva a las consignas y que hace que éstas se cumplan siempre antes del plazo señalado.
El Arte
Una de las cosas que debo señalar es ésta: la producción en serie, o bien, en todos los países capitalistas se extiende a toda clase de objetos, incluso a los de adorno, que es precisamente lo que hace antipática la fabricación en serie. Es indudable que nadie puede disentir del progreso que supone la fabricación de zapatos en serie. Ahora bien, en lo que un artista no puede estar conforme es en la fabricación en serie de objetos artísticos.
En la Unión Soviética la fabricación en serie se detiene en los objetos puramente utilitarios. Yo puedo señalar un hecho y una causa. La URSS ha pasado, también, su periodo infantil de arte. Los edificios se habían construido casi todos de “tipo moderno”, imitando la simplicidad de las construcciones puramente  utilitarias de los Estados Unidos o de Alemania. En la actualidad todo este proceso está abandonado y domina en la URSS un sentido que podríamos llamar “clásico”.
En Rusia no se habían desarrollado plenamente ciertas artes, por ejemplo la arquitectura que vivió allí siempre de creaciones ajenas, pero los arquitectos de la URSS están haciendo construcciones llenas de belleza y sinceridad y, por lo pronto, tienen la preocupación esencial de utilizar materiales nobles en las construcciones que realizan. Así no es de extrañar que algunos hombres poco avisados dicen que en la URSS la albañilería está poco desarrollada. Lo mismo ocurre con la Catedral de León, en donde no hubo albañiles. En la URSS se utilizan piedras, mármoles, jaspe, granito.
El “Gran Metro” de Moscú
Ahora voy a hablar del “Gran Metro” de Moscú. El “Metro” es una obra de carácter puramente utilitario, al servicio del pueblo, y la URSS ha construido el mejor «Metro» del mundo. Yo no puedo saber si esta obra, como construcción de ingeniería, es extraordinaria, porque carezco de conocimientos técnicos para decirlo, pero debe ser extraordinaria, porque el “Metro” de Moscú no huele a “Metro”, ese olor característico que todos los “Metros” del mundo tienen, mezcla de humedad y de «perejil». En la URSS el “Metro” no tiene olor a nada, lo cual demuestra que hay un sistema de ventilación que no se habrá utilizado antes. Pero no es este “Metro” una obra puramente utilitaria. Cada estación es un verdadero palacio subterráneo y para escapar de la “standarización” de las construcciones utilitarias se encargó la construcción de estaciones a arquitectos diferentes. Cada estación está dirigida, está planeada por un arquitecto, en rivalidad con otros, para ver quien hace una obra artística de mayor valor y perduración -y creo que las estaciones de Moscú pueden resitir el examen de los siglos-. Si estas estaciones salieran del subsuelo a la superficie bastarían para acreditar la suntuosidad de una gran ciudad. En una de las estaciones hay, seguramente, cuarenta o cincuenta grupos escultóricos algunos de los cuales no están terminados, pues aún se ven las maquetas de yeso. Por otra parte, el sistema de alumbrado es magnífico. Esta obra maravillosa sería imposible de realizar en un país capitalista, pues resultaría antieconómica para la empresa y podría producir una verdadera ruina. El Estado tampoco la podría emprender.
Las nacionalidades
Y ahora vamos a hablar del problema de las nacionalidades. Este problema está resuelto completamente: ya no es un problema. Se ha hecho una Federación de las once nacionalidades que integran la URSS, porque conviene saber que no hay más que once nacionalidades, once grupos en los que concurren los cuatro atributos que señala Stalin y que se tienen que dar los cuatro a la vez: lengua, territorio, problemas culturales y problemas económicos. Luego viene una infinidad de pueblos de la URSS: unos que tienen lengua, otros territorio, otros problemas económicos o culturales, pero que no tienen los cuatro atributos a la vez y entonces son Repúblicas autónomas, regiones autónomas o territorios autónomos.
En la URSS se ha estructurado el Estado con arreglo a las realidades vivas y permanentes, como se debió haber hecho en España si no se hubiese persistido en la manía de cerrar los ojos a las realidades. En la URSS toda República tiene autonomía integral y libertad completa, lo cual no impide que exista una unidad en la URSS. La unidad la da el Partido Comunista. En la Unión Soviética no hay ninguna nacionalidad oprimida.
Además, en la URSS la solución a este problema garantiza todos los éxitos de los planes. Todo se estructura con arreglo a las realidades vivas, y sobre esta base se pueden realizar todos los planes económicos y sociales. Este es un asunto verdaderamente importante que en España no se ha podido o querido considerar como es debido, porque unos creen que no existe, otros que no tiene importancia, otros que puede aplazarse y otros que puede y debe ahogarse. El poner obstáculos a una nacionalidad es poner obstáculos a la dinamita.
Lenin
Yo creo que en aquel vagón precintado que condujo a Lenin de Ginebra al a URSS no sólo iba un genio, un hombre extraordinario, un padre de la Humanidad, iba también un plan concebido en el destierro por un trabajador con una enorme capacidad que había consultado todas las «biblias» místicas y económicas.
Las industrias pesadas
Desde el primer momento el haber resuelto el problema de las nacionalidades facilitó la construcción socialista.
La visión justa del futuro que tenía Stalin hace comprender el caso extraordinario de haber dado preferencia a la creación de las industrias pesadas, antes de darles mantequilla y trajes al pueblo, pues sólo creando las industrias pesadas se podrá dar después mantequilla y trajes.
Todo me hace creer que ese culto, esa veneración que el pueblo tiene por sus grandes hombres no es un culto supersticioso y banal, creado, dirigido y mantenido para el interés del partido único. No; es el agradecimiento, la admiración que un pueblo redimido siente por sus padres de la patria, por los hombres que sin ser dioses consiguieron la felicidad del pueblo, que ha dejado de creer que este mundo es «un valle de lágrimas». Este sí que es un verdadero milagro: el de haber logrado la felicidad de un pueblo, porque el pueblo soviético es un pueblo feliz y si aún no lo es del todo, él sabe cuándo lo ha de ser, está seguro de que ha de tener una felicidad completa.
El molde del mundo
Ahora conviene que haga una pequeña aclaración. Yo no soy comunista. No sé si tengo condiciones para serlo. No sé si pesan sobre mi prejuicios adquiridos en la infancia y en la lectura de libros venenosos. Pero llamándome modestamente republicano puedo afirmar que tengo un espíritu abierto, dispuesto a todo sin pedir nada, y que en mi viaje a la URSS he adquirido la convicción de que allí se está engendrando una nueva vida que ha de ser el molde de los demás pueblos del mundo. Y de esto no tengo absolutamente ninguna duda. Si la experiencia soviética hubiera fracasado, siempre deberíamos quedar agradecidos a un pueblo que hace experimentos en su propia carne, no en la carne de los demás. Si la experiencia hubiera fracasado sería siempre motivo de admiración y de agradecimiento de todos los hombres hacia el pueblo soviético que con tanta generosidad se prestó a hacer esta experiencia. Pero si la experiencia triunfa como ha triunfado, entonces al agradecimiento hay que añadir la admiración y sumisión a unos principios que son los únicos que pueden salvar el mundo.
Al volver de la URSS y al pasar por Londres y París he notado que viviría mucho más a gusto en la Rusia Soviética.
Fuente: Amistad Hispano-Soviética

miércoles, 4 de septiembre de 2019

MUERE A LOS 88 AÑOS EL SOCIÓLOGO MARXISTA IMMANUEL WALLERSTEIN


Wallerstein: el marxista que predijo la caída del muro y la actual crisis económica

Ayer falleció Immanuel Wallerstein, el representante más destacado de la teoria de los sistemas-mundo, un enfoque deudor de Karl Marx y el historiador francés Fernand Braudel, que, frente a los excesos teorizantes del marxismo estructuralista y post estructuralista francés, puso encima de la mesa el análisis del capitalismo realmente existente en términos históricos y geógraficos concretos y de larga duración. En los cuatro volúmenes de 'El Moderno Sistema Mundial', su obra más completa y conocida, analiza los distintos momentos de expansión política, social y territorial del capitalismo desde el siglo XVI al siglo XIX, con sus ciclos de hegemonía genovesa, holandesa, británica y finalmente, norteamericana. Wallerstein contaba con el cierre de esta monumental saga con un quinto volumen dedicado al siglo XX.

Las luchas de clases, el sistema de estados, los movimientos de liberación nacional y descolonización o la huida del capital al este de Asia tras la crisis de 1973 fueron analizados por Wallerstein desde una perspectiva que arrancaba en el siglo XVI con la extensión progresiva del capitalismo al mundo. Wallerstein comienza a escribir en un momento en que los callejones sin salida teoretizantes de un marxismo europeo que tardó décadas en recuperarse de las derrotas de los movimientos obreros en el periodo de entreguerras y al que la reconstrucción de posguerra bajo la batuta del keynesianismo y los estados de bienestar dejó la reflexión marxista confinada a las universidades y a la discusión de salón. Sin embargo, Wallerstein como sucedió con Giovanni Arrighi, otro de los grandes teóricos de los sistemas mundo, parte de la experiencia política del 68 norteamericano, con la preeminencia de la guerra de Vietnam y la expansión imperialista norteamericana, para devolver a Marx a donde pertenecía, la reflexión histórica orientada a la práctica política.

Un mundo en conflicto permanente


Su concepto flexible de las clases sociales como alianzas políticas antes que como posiciones sociales prefijadas y su visión de la necesaria soberanía limitada de los estados en un marco político transnacional funcional al desarrollo capitalista, dieron al análisis de Wallerstein una capacidad de análisis muy superior a la de los intérpretes "izquierdistas" del sistema, anclados en las peculiaridades de un determinado país o periodo histórico. Para Wallerstein, han sido los llamados movimientos antisistémicos, la contestación al capitalismo en sus distintas encarnaciones históricas, los que han llevado la iniciativa política sobre la que el capitalismo ha movilizado su capacidad para operar en la escala mundial y dejar a los movimientos antisitémicos confinados en los espacios del sistema de estados-nación. Pero en cada movimiento de huida y recomposición del capitalismo aparece un nuevo escenario de conflicto entre los capitalistas y los trabajadores, que a su vez se concreta en toda una serie de conflictos entre todas las segmentaciones sociales que componen la fuerza de trabajo ya sean de género, raza, religión u orientación sexual. Pero también conflicto de los capitalistas entre sí y con los ecosistemas.

Ahora que vivimos un repunte del discurso del repliegue sobre los estados-nación como atajo a la larguísima crisis del capitalismo que estamos viviendo, es conveniente recordar que para Immanuel Wallerstein, los estados-nación solo han servido para que las burguesías nacionales hayan encontrado nichos internos de protección frente a la competencia mundial y para contener dentro de las fronteras las explosiones de las luchas de clases. Y para que la "nación", la "patria", haya servido de cemento interclasista en situaciones de conflicto interno latente y para segmentar los mercados de trabajo entre nacionales y extranjeros en situaciones de crisis. Wallerstein, que vivió tiempo en África y fue traductor de Frantz Fanon, a quién admiraba profundamente, hacía un balance crítico de los movimientos de descolonización y de liberación nacional, precisamente por su incapacidad para operar fuera de los contextos impuestos por las fronteras inventadas por el poder europeo y norteamericano.

Frente a la quimera de la emancipación en un solo estado-nación, algo para Wallerstein imposible desde el siglo XVII en adelante y en lo que coincide más con Rosa Luxemburgo que con Lenin, Wallerstein dejó bien claro que solo la emergencia de movimientos antisistémicos que superasen las fronteras nacionales desde la comprensión de un destino común y no de la buena voluntad internacionalista, tendrían la posibilidad producir cambios profundos en el sistema-mundo, hasta llevarlo más a allá de la subordinación capitalista al mandato del beneficio económico creciente.

La bola del mundo frente a la bola de cristal

Esta solidez en sus planteamientos analíticos ha hecho que Wallerstein ha sido uno de los pocos especialistas en ciencias sociales capaz de emitir predicciones solventes con décadas de antelación. Wallerstein anticipó en casi quince años la caída del muro de Berlín basándose en una concepción de la Unión Soviética como un estado capitalista más surgido del triunfo de un movimiento antisistémico, cosa que le confería ciertas peculiaridades internas pero lo hacía plenamente dependiente de las evoluciones del capitalismo mundial. Lo mismo podía ser dicho para sus países satélites y los movimientos del tercer mundo, en la medida en que estaban protegidos por el paraguas soviético.

Pero también predijo el ascenso de China como receptor de capital que huía de los crecientes costes salariales, ambientales y fiscales de la crisis global de rentabilidad que se inicia en 1973 y cierra en falso el auge las finanzas en los años ochenta. O de los propios Estados Unidos, a quien también desde finales de los ochenta, ve confinado en un dilema entre la decadencia de su rol como amo hegemónico del mundo capitalista y el desgarro interno de la sociedad estadounidense, a la que de forma absolutamente brillante, ve asediada en lo que entonces era "el futuro" y hoy el sangrante presente por movimientos populistas xenófobos y racistas, que intentarían restaurar por la vía ideológica la posición privilegiada del trabajador blanco americano que estaba perdiendo en la arena económica global.

También esos años, Wallerstein ya situaba en el periodo 2010-2030 una potente crisis del capitalismo, más allá de una simple recesión, en la que se dirimiría el futuro político del mundo. Tres crisis de distinta duración, como dijo en uno de sus últimos artículos de calado en la 'New Left Review'. Una recesión profunda pero superficial vista en la perspectiva larga, como la que vivimos desde 2007. Otra crisis del ciclo hegemónico norteamericano, que se expresa en la forma en que retiene "solo" la fuerza financiera y militar pero ha perdido totalmente la posición dominante del aparato productivo global en términos propiamente capitalistas, esto es, a través de la competencia, ahora en manos de Asia, y muy especialmente China. Y todavía otra crisis de un ciclo aún más largo, de quinientos años, en los que el capital ha podido depredar los entornos no capitalistas y huir de las demandas populares y democráticas encontrando lugares con menores costes de producción, reproducción, fiscales y ambientales. Después de la última huida a Asia el capital no tiene donde fugarse, sin afrontar las crecientes demandas de redistribución que le plantean los movimientos antisistémicos heredados del 68, ya sean en su vertiente obrera, ecologista o feminista.

En su última columna periodística, Wallerstein consciente de que dejaba su última palabra, recordaba que la lucha sigue en un 50% de posibilidades de un futuro de mayor dominio y explotación, y un 50% de posibilidades de una salida de la crisis parecida a una emancipación. Desde hace años, Wallerstein defendía que ese horizonte de emancipación era el socialismo. Y ponía tres condiciones para identificar el socialismo, que ningún estado "socialista" ha cumplido aún: 1) Un sistema en que las decisiones económicas están tomadas en términos de utilidad social y no de beneficio 2) Un sistema que reduce las desigualdades y no las amplia y 3) Un sistema en que las libertades personales y colectivas están tan enraizadas material y socialmente que no dependen del capricho de los estados.

Fuente: El Confidencial

martes, 3 de septiembre de 2019

OBRAS DEL REALISMO SOCIALISTA EN LA GALERÍA NACIONAL DE ARTE DE TIRANA


Construido en 1974, es uno de nuestros museos preferidos en Albania. El espacio dedicado a las exposiciones temporales (véase el programa en el sitio web) es de los pocos lugares del país en donde el arte contemporáneo tiene carta de naturaleza. En cuanto a las salas de exposición permanente, son una auténtica máquina del tiempo, sobre todo las dedicadas al arte oficial comunista.

Inicios de la pintura en las ciudades albanesas (1883-1930) - Sala 1. Aquí asistimos al nacimiento de la pintura laica en Albania. A veces muy académica (bodegones y otras escenas de vida rural), otras muy pomposa (representaciones viriles del héroe nacional Skandergeb), pero que pueden sorprender. Observe, por ejemplo, los cuadros Nikollë Çoba me kostum shkodran (Nikollë Çoba en habit de Skhodra, 1897) y Portret i Ismail Pashës (Portrait d'Ismail Pasha, sin fecha). Estos retratos parecen fotografías. Están firmados por Pietro Marubi (1834-1903), primer fotógrafo del país en 1853 y fundador de la dinastía de reporteros-retratistas Marubi, Italiano nacionalizado albanés, volvió aquí a su amor de juventud, la pintura. Otro bonito descubrimiento, el bello lienzo Pamje nga Ulqini (Vue d'Ulcinj,1897), ciudad de Montenegro). Se lo debemos a Kolë Idromeno (1860-1939), cuyo marcado estilo se debe no solo a su paso por las Bellas Artes de Venecia, sino también a su talento fotográfico. Al igual que Marubi, era de Shkodra y, como él, fue pionero al proyectar películas por primera vez en Albania.

Pintura realista y escuela de arte de Tirana (1930-1950) - Sala 2. Aquí se expone a artistas procedentes de la primera escuela de arte de Tirana fundada en 1931. En primer lugar, está, Sadik Kaceli (1914-2000), del que se puede admirar Portret fshatari (Retrato de campesino, 1933). Estudiante de Bellas Artes de París de 1936 a 1941, se considera uno de los mejores pintores albaneses de su época. El régimen comunista le confió la realización de los primeros billetes emitidos en 1945, así como en el diseño de armas de la República Popular Socialista de Albania. Otro gran nombre: Odhise Paskali (1903-1985), a quien se debe la estatua de Skanderbeg, que se encuentra justo al lado de la plaza homónima. Parcialmente formado en Italia, es uno de los pocos artistas del país cuyas esculturas se encuentran en las grandes colecciones suizas y alemanas (las más frecuentemente robadas durante la ocupación entre 1939 y 1944).

Pintura académica y pintura histórica y política (1950-1986) - Sala 3. Obras de propaganda, los cuadros expuestos aquí no tienen ningún interés estético, salvo el gran lienzo Vojo Kushi (1969) de Sali Shijaku (nacido en 1933) que muestra al héroe nacional de origen serbio Vojo Kushi (1918-1942) atacando un tanque con una granada. Su estilo casi surrealista, que choca con el resto de la sala, y su actitud de artista «honesto» frente al régimen, lo convierten en uno de los pocos pintores de este período que hoy se reconoce.

Realismo socialista y construcción del nuevo hombre (1960-1986) - Sala 4. Completamente bajo la influencia del realismo socialista importado de la URSS, los artistas oficiales ya no buscaban describir una «realidad» que complaciera al régimen, sino poner como ejemplo «el nuevo hombre», como militares con rasgos perfectos y cuerpos musculosos por Pandi Mele (1939-2015) en su tríptico Ushtarët e revolucionit (Los Soldados de la Revolución, 1969). El escultor Kristaq Rama (1932-1998), padre del Primer ministro Edi Rama y autor de la estatua Madre Albania que domina el Cementerio de los Mártires de la Nación, pertenece a esta generación de artistas. Algunas de sus obras se exponen a menudo aquí.

Pintura formalista del socialismo realista (1969 a 1974) - Sala 5. Tras la ruptura con la URSS, el arte oficial albanés tuvo que reinventarse. A pesar de una clara influencia formalista, es más experimental y, por consiguiente, más interesante. Antiguo maestro de lo abstracto, desde la caída del régimen, Llambi Blido (nacido en 1939) se aventuró en un grafismo minimalista y «tipográfico» como con el muy conseguido Në pultin e komandimit («En la sala de mando», 1971). Influido por Chagall, Edison Gjergo (1939-1989) se aproximó al arte psicodélico con su Fondatori («Obrero fundador», 1971) con aspecto de Vulcano. Por alejarse demasiado del estilo del partido, el artista fue encarcelado en 1974. Por último, nuestra obra preferida aquí es sin duda la muy ligera y poética Kooperativistet («La Cooperativa», 1972) de Bajram Mata (1940-1983).

Pinturas y esculturas modernas (de 1989 a nuestros días) - Sala 6. En los últimos años del régimen comunista y el posterior período caótico, los artistas albaneses se enfrentaron a la libertad y parecieron querer recuperar el tiempo perdido regurgitando todos los grandes movimientos del siglo anterior: naturalismo, expresionismo, arte naíf, arte abstracto, surrealismo… el resultado no siempre fue acertado, pero asistimos a transformaciones. En particular, el pintor Abdullah Cangonji (1920-1987) que pasó de la fantasía del hombre nuevo en los años sesenta a una realidad presentada de forma cruda, pero con colores tornasolados con Peshkatarët («Las pescadoras», 1990). A la vez pintor y escultor Lumturi Blloshmi (nacido en 1944) se liberó de los dogmas para integrarse completamente en el arte contemporáneo de los Balcanes, como con su Metamorfoza («Cráneo cubierto de colillas», 2008). Por último, como curiosidad se puede echar un vistazo al cuadro cubista Pikëllimi i netëve kosovare («El anochecer del Kosovo», 1989) firmado por Edi Rama (nacido en 1964). No tiene por qué gustarnos, pero se le debe reconocer al autor, elegido Primer Ministro en 2012, la predicción del drama que tendría lugar en el país vecino diez años después.

Estatuas comunistas - Tribunal (detrás del edificio). Un Stalin y un Lenin desmontados en 1991 esperan pacientemente aquí a los amantes de las fotos de recuerdo.

Fuente: Petit Futé
 






 









lunes, 2 de septiembre de 2019

50 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE HO CHI MINH


LLAMAMIENTO "TIERRA ARRASADA", DE HO CHI MINH

6 de febrero de 1947

Compatriotas que amáis a vuestro país. ¿Por qué debemos emprender la guerra de resistencia? Porque si no emprendemos la guerra de resistencia los franceses ocuparán una vez más nuestro país. Una vez más esclavizarán a nuestro pueblo. Obligarán a nuestros compatriotas a ser sus peones y sus soldados y a pagarles todo tipo de impuestos. Suprimirán todas nuestras libertades democráticas. Saquearán todas nuestras tierras y propiedades. Aterrorizarán y asesinarán a nuestros hermanos, hermanas y parientes. Quemarán o destruirán nuestras casas, pagodas y templos. Podréis daros cuenta de ello al ver Hanoi y Haiphong.

Debemos proteger nuestro país y luchar contra los colonialistas franceses porque no queremos ser los búfalos y los caballos de los franceses. Para luchar debemos llevar a cabo la destrucción. Si no lo hacemos, los franceses lo harán. Si nuestras casas son suficientemente sólidas para ser usadas como bases, movilizarán sus tanques y sus barcos para atacarnos y quemarán o saquearán nuestras propiedades. Por eso debemos llevar a cabo el arrasamiento antes de que los franceses puedan utilizar nuestras propiedades. Si quisiéramos conservar los canales, las carreteras y las casas para nuestro propio uso, no podríamos hacerlo porque los franceses ocuparán todo y destruirán todo. Ahora debemos aplicar el concepto de tierra arrasada para detenerlo, para impedirles avanzar y usar nuestras carreteras y nuestras casas. Para el bien de la patria, debemos hacer sacrificios y soportar dificultades por un tiempo. Cuando salgamos victoriosos de la resistencia uniremos nuestras fuerzas para la construcción y el trabajo de reparación y eso no será fácil. En el frente de batalla, los combatientes sacrifican sin remordimiento sus vidas por la patria; ¿por qué nos lamentamos por un pedazo de carretera, un canal o una casa que los franceses pueden utilizar para atacar nuestra patria? Todos amáis a vuestro país, por tanto, no habrá sin duda que lamentarse. En consecuencia, os exhorto sinceramente a esforzaros de lleno a llevar a cabo el trabajo de destrucción. Debemos destruir amplia y profundamente las carreteras para que los franceses no las puedan usar. Un hoyo en las carreteras tiene el valor de una bala disparada por nuestros soldados al enemigo. Os prometo solemnemente que después de la victoria me esforzaré en reparar todo con vosotros. Construiremos mejores carreteras, puentes y canales, y mejores casas dignas de una nación libre e independiente. ¡Viva la victoriosa guerra de resistencia¡ ¡Viva el Vietnam independiente!.

N de la R: Como resultado de este llamamiento, todas las casas e instalaciones de tipo europeo fueron destruidas en una ola masiva de resistencia nacional en todas las áreas bajo control de la República Democrática de Vietnam del Norte.

Fuente: Primera línea

domingo, 1 de septiembre de 2019

"ASAMBLEA GENERAL", DOCUMENTAL DE TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA, EN EL 59 ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE LA HABANA

Título original: Asamblea general
Año: 1960
Duración: 14 min.
País: Cuba
Dirección: Tomás Gutiérrez Alea
Guión: Tomás Gutiérrez Alea
Productora: Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)
Sinopsis: Concentración del 2 de septiembre de 1960 en que se aprobó, unánimemente, la primera Declaración de La Habana.

La voz del genuino sentir de los pueblos de América se alzó como colosal grito de rebeldía y combate, cuando el 2 de septiembre de 1960 más de un millón de cubanos, reunidos en Asamblea General Nacional efectuada en la Plaza de la Revolución, José Martí, aprobaron, jubilosos, la Primera Declaración de La Habana, leída por Fidel Castro.


Tensando cada vez más su política hostil hacia la Revolución cubana, el Gobierno norteamericano tres meses antes, había cancelado la compra de azúcar a Cuba, con el pretendido fin de ahogarla en la miseria y el hambre. Frente a esa brutal agresión económica, la respuesta revolucionaria no se hizo esperar: la nacionalización de empresas estadounidenses radicadas aquí.

La Primera Declaración de La Habana fue la réplica viril a la Declaración de San José, acordada durante una reunión realizada en Costa Rica por la Organización de Estados Americanos (OEA), en la que el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, con lenguaje afilado y argumentación irrebatible, denunció los ataques, falacias y maniobras de Estados Unidos y sus acólitos, contra Cuba.

Pese a ello, allí se adoptó un acuerdo lesivo a Cuba, gracias al servilismo de la mayoría de los gobiernos representados en tal cónclave.

El documento

En nombre propio y recogiendo el sentir de los pueblos de América, la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba:

Primero

Condena en todos sus términos la denominada Declaración de San José de Costa Rica, documento dictado por el imperialismo norteamericano y atentatorio a la autodeterminación nacional, la soberanía y la dignidad de los pueblos hermanos del Continente.
Segundo

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena enérgicamente la intervención abierta y criminal que durante más de un siglo ha ejercido el imperialismo norteamericano sobre todos los pueblos de la América Latina, pueblos que más de una vez han visto invadido su suelo en México, Nicaragua, Haití, Santo Domingo o Cuba; que han perdido ante la voracidad de los imperialistas yanquis extensas y ricas zonas, como Texas, centros estratégicos vitales como el Canal de Panamá, países enteros como Puerto Rico, convertido en territorio de ocupación; que han sufrido, además, el trato vejaminoso de los infantes de marina, lo mismo contra las mujeres e hijas que contra los símbolos más altos de la historia patria, como la efigie de José Martí.

Esa intervención, afianzada en la superioridad militar, en tratados desiguales y en la sumisión miserable de gobernantes traidores, ha convertido a lo largo de más de 100 años a América, la América que Bolívar, Hidalgo, Benito Juárez, San Martín, O Higgins, Sucre y Martí quisieron libre, en zona de explotación, en traspatio del imperio financiero y político yanqui, en reserva de votos para los organismos internacionales, en los cuales los países latinoamericanos hemos figurado como arrias del Norte revuelto y brutal que nos desprecia.

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba declara que la aceptación por parte de gobiernos que asumen oficialmente la representación de los países de América Latina de esa intervención continuada e históricamente irrebatible, traiciona los ideales independentistas de sus pueblos, borra su soberanía e impide la verdadera solidaridad entre los países americanos, lo que obliga a esta Asamblea a repudiarla a nombre del pueblo de Cuba, y con voz que recoge la esperanza y la decisión de los pueblos latinoamericanos y el acento liberador de los próceres inmortales de América.

Tercero

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba rechaza asimismo el intento de preservar la Doctrina de Monroe, utilizada hasta ahora, como lo previera José Martí, para extender el dominio en América de los imperialistas voraces, para inyectar mejor el veneno también denunciado a tiempo por José Martí, el veneno de los empréstitos, de los canales, de los ferrocarriles.

Por ello, frente al hipócrita panamericanismo que es sólo predominio de los monopolios yanquis sobre los intereses de los pueblos americamos y manejo yanqui de gobiernos prosternados ante Washington, la Asamblea del Pueblo de Cuba proclama el latinoamericanismo liberador que late en José Martí y en Benito Juárez. Y al extender la amistad hacia el pueblo norteamericano -el pueblo de los negros linchados, de los intelectuales perseguidos, de los obreros forzados a aceptar la dirección de gangsters- reafirma la voluntad de marchar con todo el mundo y no con una parte de él.

Cuarto

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba declara que la ayuda espontáneamente ofrecida por la Unión Soviética a Cuba, en caso de que Cuba fuera atacado por fuerzas militares imperialistas, no podrá ser considerada, jamás, como un acto de intromisión, sino que constituye un evidente acto de solidaridad, y que esa ayuda, brindada a Cuba ante un inminente ataque del Pentágono yanqui, honra tanto al gobierno de la Unión Soviética que la ofrece, como deshonra al gobierno de los Estados Unidos, sus cobardes y criminales agresiones contra Cuba.

Por tanto: La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba declara ante América y el mundo que acepta y agradece el apoyo de los cohetes de la Unión Soviética, si su territorio fuere invadido por fuerzas militares de los Estados Unidos.

Quinto

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba niega categóricamente que haya existido pretensión alguna por parte de la Unión Soviética y la República Popular China, de utilizar la posición económica, política y social de Cuba, para quebrantar la unidad continental y poner en peligro la unidad del hemisferio.

Desde el primero hasta el (último disparo, desde el primero hasta el último de los 20 000 mártires que costó la lucha para derrocar la tiranía y conquistar el poder revolucionario, desde la primera hasta la última ley revolucionaria, desde el primero hasta el último acto de la Revolución, el pueblo de Cuba ha actuado por libre y absoluta determinación propia, sin que, por tanto, se pueda culpar jamás a la Unión Soviética o a la República Popular China, de la existencia de una Revolución, que es la respuesta cabal de Cuba a los crímenes y las injusticias instaurados por el imperialismo en América.

Por el contrario, la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba entiende que la política de aislamiento y hostilidad hacia la Unión Soviética y la República Popular China, preconizada por el gobierno de los Estados Unidos e impuesta por éste a los gobiernos de la América Latina, y la conducta guerrerista y agresiva del gobierno norteamericano, y su negativa sistemática al ingreso de la República Popular China en las Naciones Unidas, pese a representar aquélla la casi totalidad de un país de más de 600 millones de habitantes, si ponen en peligro la paz y la seguridad del hemisferio y del mundo.

Por tanto: La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba ratifica su política de amistad con todos los pueblos del mundo, reafirma su propósito de establecer relaciones diplomáticas también con todos los países socialistas, y desde este instante, en uso de su soberana y libre voluntad, expresa al gobierno de la República Popular China, que acuerda establecer relaciones diplomáticas entre ambos países y que, por tanto, quedan rescindidas las relaciones que hasta hoy Cuba había mantenido con el régimen títere que sostiene en Formosa los barcos de la Séptima Flota yanqui.

Sexto

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba reafirma que está segura de hacerlo como expresión de un criterio común a los pueblos de la América Latina- que la democracia no es compatible con la oligarquía financiera, con la existencia de la discriminación del negro y los desmanes del Ku-Klux-Klan, con la persecución que privó de sus cargos a científicos como Oppenheimer; que impidió durante años que el mundo escuchara la voz maravillosa de Paul Robeson, preso en su propio país, y que llevó a la muerte, ante la protesta y el espanto del mundo entero, y pese a la apelación de gobernantes de diversos países y del Papa Pío XII, a los esposos Rosenberg.

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba expresa la convicción cubana de que la democracia no puede consistir sólo en el ejercicio de un voto electoral, que casi siempre es ficticio y está manejado por latifundistas y políticos profesionales, sino en el derecho de los ciudadanos a decidir, como ahora lo hace esta Asamblea General del Pueblo de Cuba, sus propios destinos. La democracia, además, sólo existirá en América Latina cuando los pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los humildes no están reducidos por el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los sistemas jurídicos, a la más ominosa impotencia.

Por eso la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba: Condena el latifundio, fuente de miseria para el campesino y sistema de producción agrícola retrógrado e inhumano; condena los salarios de hambre y la explotación inicua del trabajo humano por bastardos y privilegiados intereses; condena el analfabetismo, la ausencia de maestros, de escuelas, de médicos y de hospitales; la falta de protección a la vejez que impera en los países de América; condena la discriminación del negro y del indio; condena la desigualdad y la explotación de la mujer; condena las oligarquías militares y políticas, que mantienen a los pueblos en la miseria, impiden su desarrollo democrático y el pleno ejercicio de su soberanía; condena las concesiones de los recursos naturales de los países a los monopolios extranjeros, como política entreguista y traidora al interés de los pueblos; condena a los gobiernos que desoyen el sentimiento de sus pueblos para acatar los mandatos de Washington; condena el engaño sistemático a los pueblos, por órganos de divulgación que responden al interés de las oligarquías y a la política del imperialismo opresor; condena el monopolio de las noticias por agencias yanquis, instrumentos de los trusts norteamericanos y agentes de Washington; condena las leyes represivas que impiden a los obreros, a los campesinos, a los estudiantes y los intelectuales, a las grandes mayorías de cada país, organizarse y luchar por sus reivindicaciones sociales y patrióticas; condena a los monopolios y empresas imperialistas que saquean continuamente las riquezas, explotan a los obreros y campesinos, desangran y mantienen en retraso las economías y someten Ia política de la América Latina a sus designios e intereses.

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la explotación del hombre por el hombre, y la explotación de los países subdesarrollados por el capital financiero imperialista.

En consecuencia, la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba proclama ante América:

El derecho de los campesinos a la tierra;
El derecho del obrero al fruto de su trabajo;
El derecho de los niños a la educación;
El derecho de los enfermos a la asistencia médica y hospitalaria;
El derecho de los jóvenes al trabajo;
El derecho de los estudiantes a la enseñanza libre, experimental y científica;
El derecho de los negros y los indios a la dignidad plena del hombre;
El derecho de la mujer a la igualdad civil, social y política;
El derecho del anciano a una vejez segura;
El derecho de los intelectuales, artistas y científicos a luchar con sus obras por un mundo mejor;
El derecho de los estados a la nacionalización de los monopolios imperialistas, rescatando así las riquezas y recursos nacionales;
El derecho de los países al comercio libre con todos los pueblos del mundo;
El derecho de las naciones a su plena soberanía;
El derecho de los pueblos a convertir sus fortalezas militares en escuelas, y a armar a sus obreros, a sus campesinos, a sus estudiantes, a sus intelectuales, al negro, al indio, a la mujer, al joven, al anciano, a todos los oprimidos y explotados, para que defiendan, por si mismos, sus derechos y sus destinos.

Séptimo

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba postula:

El deber de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes, de los intelectuales, de los negros, de los indios, de los jóvenes, de las mujeres, de los ancianos, a luchar par sus reivindicaciones económicas, políticas y sociales;
El deber de las naciones oprimidas y explotadas, a luchar par su liberación;
El deber de cada pueblo, a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados a agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que éstos se encuentren y Ia distancia geográfica que los separe.

Todos los pueblos del mundo son hermanos.

Octavo

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba reafirma su fe en que la América Latina marchará pronto unida y vencedora, libre de las ataduras que convierten sus economías en riqueza enajenada al imperialismo norteamericano, y que le impiden hacer su verdadera voz en las reuniones donde Cancilleres domesticadas hacen de coro infamante al amo despótico.

Ratifica, por ella, su decisión de trabajar por ese comité destino latinoamericano, que permitirá a los países edificar una solidaridad verdadera, asentada en la libre voluntad de cada uno de ellos, y en las aspiraciones conjuntas de todos. En la lucha por esa América Latina liberada, frente a las voces obedientes de quienes usurpan su representación oficial, surge ahora, con potencia invencible, la voz genuina de los pueblos, voz que se abre paso desde las entrañas de sus minas de carbón y de estaño, desde sus fábricas y centrales azucareros, desde sus tierras enfeudadas, donde rotos, cholos, gauchos, jíbaros, herederos de Zapata y de Sandino, empuñan las armas de su libertad, voz que resuena en sus poetas y en sus novelistas, en sus estudiantes, en sus mujeres y en sus niños, en sus ancianos desvalidos.

A esa voz hermana, La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba le responde: ¡Presente! ¡Cuba no fallará! Aquí hay Cuba para ratificar, ante América Latina y ante el mundo, como un compromiso histórico, su lema irrenunciable:

¡Patria a Muerte!

Noveno

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba resuelve: que esta Declaración sea conocida con el nombre de Declaración de La Habana.

Consecuencias

Cuba desde ese instante, rompió relaciones diplomáticas con Formosa (Taiwán) y las instauró con la República Popular China. Igualmente, aceptaba y agradecía el apoyo de los cohetes de la Unión Soviética si su territorio fuese invadido por Estados Unidos.

Fuente: EcuRed

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