viernes, 18 de mayo de 2012

UNA HORA CON ROQUE DALTON


Entrevista realizada por Mario Benedetti a Roque Dalton ―cuyo aniversario 77 de nacimiento se cumple este 14 de mayo―, a propósito de la concesión del Premio Casa de las Américas al escritor salvadoreño en 1969

por Mario Benedetti

El jurado de poesía del Premio Casa de las Américas (integrado por Efraín Huerta, de México; José Agustín Goytisolo, de España; Antonio Cisneros, de Perú; René Depestre, de Haití; y Roberto Fernández Retamar, de Cuba) tuvo que elegir entre 221 participantes. La decisión fue sin embargo unánime y premió, no solo a uno de los poetas más vitales y removedores de América Latina, sino también a uno de los que mejor han sabido conjugar el compromiso político con el rigor artístico.

Roque Dalton (autor de Taberna y otros poemas) nació en San Salvador, El Salvador, el 14 de mayo de 1935. Estudió antropología y derecho. Es miembro del Partido Comunista salvadoreño desde los 22 años; fue dirigente estudiantil y periodista, y ha participado activamente en la política de su país.

En varias oportunidades ha estado preso por su actividad revolucionaria, y en 1961 fue expulsado de El Salvador por el gobierno militar. Posteriormente ingresó varias veces en forma clandestina. En 1964 fue nuevamente apresado, pero esta vez consiguió fugarse. En los últimos años ha residido en Checoeslovaquia y Cuba. Su obra poética y ensayística ha sido traducida a doce idiomas. Ha publicado tres libros de poemas: La ventana en el rostro, 1961; El turno del ofendido, 1963; Los testimonios, 1964.

¿Cómo caracterizarías la trayectoria de tu poesía?

―Al igual que un gran número de poetas latinoamericanos de mi edad, partí del mundo nerudiano, o sea de un tipo de poesía que se dedicaba a cantar, a hacer la loa, a construir el himno, con respecto a las cosas, el hombre, las sociedades. Era la poesía-canto.

«Si en alguna medida logré salvarme de esa actitud, fue debido a la insistencia en lo nacional. El problema nacional en El Salvador es tan complejo que me obligó a plantearme los términos de su expresión poética con cierto grado de complejidad, a partir por ejemplo de su mitología. Y luego, cierta visión del problema político, para la cual no era suficiente la expresión admirativa o condenatoria, sino que precisaba un análisis más profundo. Esto me obligó a ir cargando mi poesía de anécdotas, de personajes cada vez más individualizados.

«De ahí provienen ciertos aspectos narrativos de mi poesía, aunque, llegado a determinada altura, tampoco resultaron suficientes y debieron ser sustituidos por una suerte de racionalización de los acontecimientos. Viene entonces mi poesía más ideológica, más cargada de ideas».

En esta etapa precisa, ¿usas también la poesía de personajes?

―Sí, la sigo usando. Por ejemplo, el libro premiado está cargado de personajes. A veces se da el caso de que los personajes opinen en contra de lo que yo pienso. Eso lo hago para establecer una contradicción dialéctica, en el seno de la expresión poética. El lector es quien puede resolverla.

¿Y la zona subjetiva?

―También existe, por supuesto. Incluso para enfrentar la historia hay expresiones de ese tipo: simplemente opiniones que surgen de una apreciación subjetiva de la realidad.

¿Cómo calificarías Taberna y otros poemas con respecto a tu obra anterior? ¿Continuidad o ruptura?

―Yo diría que ambas cosas. Desde el punto de vista del desarrollo de la expresión, es continuidad. Ahí están presentes la poesía de personajes, la índole narrativa, la utilización de la anécdota, etc. Pero es también ruptura en la medida en que plantea, y acentúa de una manera nueva, la expresión política, llevando así el conflicto a lo ideológico, y rompiendo con una serie de estructuras caducas del movimiento revolucionario en el que de algún modo estoy inmerso.

Tengo entendido que el primer título fue “Poemas problemas”.

―Exactamente. Ese título tenía para mí dos significados: por una parte, yo estaba entonces influido por el movimiento de poesía concreta y quería jugar un poco con la tipografía (ahora la poesía concreta ha dejado de interesarme como juego tipográfico): fíjate que la palabra “problemas” solo tiene tres letras más que la palabra poemas. Aparte de eso, reflejaba, desde el punto de vista del contenido, la esencia de lo que yo quería expresar en este libro, es decir: poemas que, al sumergirse en la lucha ideológica, se convertían ellos mismos en problemas.

¿Y por qué le cambiaste el título?

―La situación planteada en el libro es verdaderamente problemática: acentuarla más aún desde el título, hubiera sido repetitivo, tautológico.

Creo que el gran poema del libro es el titulado "Taberna". También fue el que más impresionó a los jurados, a pesar de su inusual extensión. ¿Cuál fue su génesis?

―"Taberna" es virtualmente una crónica de los esquemas mentales de un sector importante de la juventud checa, en los años 1966 y 1967. El método de trabajo fue el siguiente: hay en Praga una taberna muy famosa, una cervecería que data del siglo XIII, llamada Ufleku, donde se reúne la juventud checa a beber cerveza y a conversar; también concurren muchos extranjeros residentes en Praga. En varias oportunidades, escuché allí trozos de conversaciones; eran de tal interés (sobre todo si se considera el marco en que se daban: un país socialista, a veinte años de revolución) que me impulsaron a tomar apuntes.

«De pronto me di cuenta de que eso era un material sociológico y que yo estaba efectuando una suerte de furtiva encuesta acerca de toda una ideología. Confieso que empecé sin propósitos demasiado definidos, simplemente ordenando lo que recogía; luego pensé que el posible mérito era la propia existencia de ese material, y que el trato más adecuado debía ser una rigurosa objetividad.

«Me decidí entonces a construir un poema, debido a que las expresiones recogidas tenían suficiente calidad literaria; un poema en el que fuera posible introducir aquellas expresiones, dejando que por sí mismas construyeran sus posibilidades de conflicto. Las yuxtapuse y les di algún tipo de montaje, pero sin intención de jerarquizarlas entre sí. Algo así como un poema-objeto; sin embargo, la carga política era tal, que dejó de ser un poema-objeto para convertirse en algo eminentemente político».

Desde un punto de vista formal ¿qué diferencia hay entre el procedimiento que utilizaste y el corrientemente usado por etnólogos o antropólogos? Pienso en Oscar Lewis, o, para mencionar un ejemplo cubano, en Miguel Barnet.

―En el caso de Barnet, había un propósito original. No hay que olvidar que Miguel tiene formación científica y trabajó con la intención de reconstruir un período de la historia cubana. En cambio, mi punto de partida fue mucho más ingenuo. Yo partí del asombro político que, como comunista extranjero en Praga, experimenté al enfrentarme con un panorama ideológico que no esperaba encontrar en un país que llevaba veinte años de socialismo. Además, la experiencia del socialismo que yo tenía era la cubana, donde el sentido de lo heroico, el fervor de la revolución, el orgullo de ser comunista y revolucionario, eran desde luego el pan de cada día para la juventud; en cambio, la problemática planteada por los jóvenes praguenses, era una mescolanza de misticismo, religiosidad, anticomunismo, esnobismo, nihilismo; o sea una cantidad de formas ideológicas que el imperialismo exporta para el consumo de los pueblos que él mismo se encarga de oprimir.

Ya sé que hay inevitables distorsiones de la memoria, y no me refiero a ellas cuando te hago la pregunta: ¿nunca pusiste en boca de los jóvenes alguna expresión inventada?

―Prácticamente no inventé nada. Claro que en la labor de montaje hubo algunos giros complementarios. Y eso daba la continuidad de un pensamiento a otro. A veces, ante la perspectiva de que un pensamiento pudiera ser mejor entendido con el agregado de una metáfora, hice anotaciones en ese sentido. Por ejemplo, hay un momento en que hablan de África en una forma un poco despectiva. Entonces construyo una metáfora cargada de ese contenido de menosprecio, y pongo en boca de uno de los muchachos estas palabras: “África, ese mercado negro”. Nadie las dijo nunca en la taberna, pero son un afinamiento de lo que querían decir.

La sección checa del libro, ¿fue escrita antes o después de los acontecimientos de agosto de 1968?

―Fue escrita en los años 1966 y 1967, o sea cuando viví en Praga.

Me parece importante destacarlo, porque los sucesos de 1968 pueden cargar tus poemas de un sentido muy particular.

―Desde luego. Mis poemas representan la visión de un latinoamericano, en esos aros, o sea cuando se estaban gestando muchos de los conflictos de hoy. La parte checa es la sección final del libro. La parte intermedia es una visión de mi país, a partir de una mirada extranjera. Otra vez una poesía de personajes. Pongo a hablar a los integrantes de una familia inglesa, muy decadente y aristocrática, que llega a El Salvador con el objeto de rehacer su fortuna, perdida en Inglaterra, y que se enfrenta a las condiciones de un país subdesarrollado, con la actitud de la aristocracia inglesa venida a menos.

«Tuve noticias de esa familia por expresiones que le oí a mi padre (quien, como sabes, era norteamericano), refiriéndose a la total incomprensión con que esos ingleses miraban el país. Esbocé esos personajes melancólicos, y construí una serie de poemas que son una manera de reírnos los latinoamericanos de la visión que de nosotros tienen los europeos. Por último, y ya que seguimos un orden inverso, la parte introductoria del libro está compuesta por una colección de poemas sin mayor unidad, acerca de temas varios».

Y la línea amorosa, que ha sido bastante importante en tu poesía, ¿prosigue en este libro?

―Sí. Prosigue en todos los niveles; tanto en los poemas sueltos, donde hay problemas amorosos personales, como en los referentes a la familia inglesa, donde se tiene en cuenta el conflicto amoroso decadente. Por último, están presentes algunos aspectos del amor en el seno de una sociedad socialista, cuando el amor y la sociedad se enfrentan desde el punto de vista de una conciencia deformada. Es el caso de la decantación del amor sobre la base de una vida común, cimentada en falsos valores. Hay un poema que se titula “Historia de un amor” y que está integrado por una serie de documentos sobre el destino trágico de una pareja, formada por un extranjero y una muchacha checa que se casan en Praga y empiezan a vivir falsamente el socialismo; finalmente, el matrimonio se destruye de la manera más burguesa posible.

Por los fragmentos que conozco de tu libro, y por lo que ahora me cuentas, veo que podría ser considerado como poesía comprometida. Ahora bien, ¿qué sentido le das al compromiso?

―Me parece que para nosotros, latinoamericanos, ha llegado el momento de estructurar lo mejor posible el problema del compromiso. En mi caso particular, considero que todo lo que escribo está comprometido con una manera de ver la literatura y la vida a partir de nuestra más importante labor como hombres: la lucha por la liberación de nuestros pueblos. Sin embargo, no debemos dejar que este concepto se convierta en algo abstracto. Yo creo que está ligado con una vía concreta de la revolución, y que esa vía es la lucha armada.

«A este nivel, entiendo que nuestro compromiso es irreductible, y que todos los otros niveles del compromiso teórico y metodológico de la literatura con el marxismo, con el humanismo, con el futuro, con la dignidad del hombre, etc., deben discutirse y ampliarse, a fin de aclararlos para quienes van a realizar prácticamente ese compromiso en su obra y en su vida; pero en nosotros, escritores latinoamericanos que pretendemos ser revolucionarios, el problema del compromiso de nuestra literatura debe concretarse hacia una determinada forma de lucha».

Dentro de esa acepción, ¿qué lugar dejas a aquellos autores que escriben cuentos fantásticos, o cuentos realistas no referidos a una concreta realidad política, y que en su actitud personal tienen en cambio una militancia?

―No creo que este problema se resuelva a nivel de géneros. Un combatiente revolucionario puede hacer magnífica literatura inmediatista, e incluso panfletaria si le viene en gana o si las necesidades de la lucha cotidiana así se lo exigen; pero también sirve a la revolución si es un excelente escritor de ciencia-ficción, ya que la literatura, entre otras funciones, cumple la de ampliar los horizontes del hombre. En la medida en que el pueblo puede captar los significados, últimos o inmediatos, de una gran literatura de ficción, estará más cerca de nuestra lucha, y más todavía si es capaz de analizar la enajenación que el enemigo le impone.

«Por eso no vemos razones para plantear la obligación de que el escritor militante se reduzca genérica o temáticamente a una línea muy estrecha. Partamos mejor del otro extremo, o sea de su actitud ante la lucha revolucionaria. Una vez que este problema está resuelto, el asunto de los géneros y del rumbo literario servirán para enriquecer la línea revolucionaria que ha escogido en su vida. Por otra parte, y tal como lo cita la última declaración del comité de colaboración de la revista Casa de las Américas, en la lucha de clases se cumple también el papel de arrebatarle a la burguesía el privilegio de la belleza, como lo sostiene Regis Debray. En el terreno literario, las relaciones entre la militancia y la literatura como resultado de la creación de un revolucionario, solo pueden ser positivas.

«Hay otro terreno en el que sí podría haber conflicto, y es a nivel ideológico. En la medida en que, a través de la literatura, se plantearan ideológicamente posiciones que estuvieran en contradicción con la militancia revolucionaria, se originaría un conflicto, del cual no tiene culpa la literatura corno tal; se trataría más bien de un problema ideológico del escritor. Ahí es donde cabe situar el problema de las famosas “desgarraduras” entre el poeta y el militante político, cuando ambos son la misma persona. “Desgarradura” es un término que se ha acuitado para ocultar que se trata de un problema ideológico; si se le quiere seguir llamando así, habrá que decir que se trata de una desgarradura ideológica, y que por tanto debe solucionarse a nivel ideológico».

En tu caso personal, ¿ha habido conflicto entre tu militancia política y tu calidad de escritor?

―En alguna ocasión me han preguntado eso, y muy a la ligera he dicho que no. Lo que he querido decir es que para mí ha sido posible estructurar mi obra poética en el seno de una vida de militancia política, o sea que me acostumbré a escribir en la clandestinidad, en condiciones difíciles. Pero evidentemente existe otro nivel, He tenido conflicto cuando he tenido problemas ideológicos. Cada vez que he experimentado una desgarradura, ha sido porque se me planteaba una contradicción entre una posición política y una posición ideológica expresada en mi literatura. En la medida en que pude superar mis debilidades en este terreno, di pasos hacia adelante; en la medida en que no los pude superar, tengo aún conflictos.

«Hay una serie de aspectos de la revolución, muchos de ellos planteados a escala mundial, frente a los cuales yo posiblemente no tengo conceptos muy claros, y por lo tanto siento que me afectan; pero, como te decía antes, son cuestiones absolutamente resolubles en el plano ideológico».

Como sabes, hace tiempo que me vienen preocupando los problemas derivados de las relaciones entre el intelectual y el socialismo, entre el escritor y la revolución. Muchas veces juzgamos esa relación en base a prejuicios pequeñoburgueses y a un concepto liberal de ciertas palabras claves; también en otras épocas fueron propuestos como soluciones ciertos métodos relacionados con el estalinismo. Personalmente creo que la verdadera solución no está en ninguno de esos planteos. Quizá debamos crear una nueva relación entre el escritor y la revolución. O acaso inventarla. Me gustaría conocer tu opinión sobre esto.

―Bueno, tú partes de realidades concretas que nos ahorran definiciones. Por un lado, prejuicios pequeñoburgueses que se interponen entre el escritor y las instituciones del socialismo, entre el artista y la revolución en el poder; y por otra parte las metodologías, destinadas a resolver este tipo de relaciones, que otorgara el estalinismo en el pasado. Creo también que usaste una palabra justa para hacer la proposición: hablaste de inventar nuevos métodos y nuevos contenidos en la relación del escritor con el socialismo institucionalizado.

«Desde luego, se trata de una labor muy amplia, que debe ser de invención común, en la cual participen los creadores, los hombres de cultura, el Estado, las instituciones del socialismo, pero todos en relación con el pueblo, que en definitiva es el destinatario último y el productor primario de toda la materia cultural, en cuya elaboración no somos sino intermediarios. En las grandes perspectivas de esta invención no deben por lo tanto interponerse proposiciones según las cuales los creadores seamos simples dictadores de viejas opiniones, ni tampoco que se introduzcan por algún resquicio los métodos estalinistas que sentaron jurisprudencia para resolver determinados problemas en este terreno.

«La cuestión es verdaderamente profunda y tiene que ver con los fines últimos de la revolución. En la actualidad hay que darle particular importancia a este problema; todos estamos obligados a participar en su solución, así como a iniciar la discusión con un nuevo estilo, dispuestos a llamar a los problemas por su nombre y a no perder jamás la objetividad. Debemos hacerlo con un criterio revolucionario, marxista, científico, apegado a la experiencia histórica y a las perspectivas concretas del futuro, tal como se trabaja cuando se planifica una zafra, la apertura de una nueva rama industrial o las relaciones internacionales de un Estado. Entiendo que podemos ver estas posibilidades con optimismo. En nuestros países, sobre todo en el lugar donde el socialismo se ha encarnado realmente en nuestro hemisferio (me refiero a Cuba), se abren reales posibilidades de una instauración de nuevas relaciones y de inventarlas con audacia (precisamente la audacia ha sido una característica de esta revolución), con la mirada puesta en América Latina, ya que Cuba es el inicio de la revolución latinoamericana».

Mencionaste la dimensión histórica, y también la audacia de la experiencia cubana. Me parece que si a esa audacia agregamos una modestia verdadera por parte del creador, tal vez encontremos los elementos para resistir a dos de las más riesgosas tentaciones que padece hoy el intelectual: ser fiscal de la historia, o ser víctima de ella.

―Tocas un problema importante. Los intelectuales tendríamos que concurrir a la elaboración del nuevo tipo de relaciones entre el artista y la revolución, con absoluta conciencia de ese tipo de peligros. La última experiencia histórica nos demuestra que, precisamente por nuestras debilidades ideológicas, por nuestros prejuicios pequeñoburgueses, por el tipo de sociedad en la que hemos estado inmersos y que tanto nos ha deformado, tratamos de preservar nuestra individualidad hasta territorios que contradicen las raíces mismas de nuestros ideales humanistas.

«¿Qué les ha pasado a los grandes poetas que han tratado de convertirse en fiscales intocables de la vida pública, o a los escritores que, en nombre de una supuesta libertad intocable, tratan de convertirse en víctimas de la historia? A pesar de lo conmovedores que puedan parecernos sus avatares, debemos reconocer que uno a uno han ido cayendo y han terminado por incorporarse, muchas veces a pesar suyo, a la gran industria del espectáculo editorial, del gran show editorial que, detrás de su apariencia luminosa, tiene intereses concretos que pueden responder al enemigo.

«Cuando una personalidad que maneja los problemas de la conciencia, de la historia, de la cultura, y que muchas veces ha sido portavoz de grandes inquietudes de nuestras masas, cuando un poeta a quien el pueblo le ha dado su calor, cae en la industria del espectáculo a que aludo, se convierte de inmediato en un elemento más de la enajenación de nuestras masas populares y por lo tanto pasa a cumplir una labor histórica francamente negativa, reaccionaria. Ninguno de nosotros está libre de caer en ese riesgo, y por eso la vigilancia sobre nosotros mismos y sobre nuestros compañeros debe mantenerse, en un sentido revolucionario, a pesar de que los evidentes errores cometidos en el pasado por parte de instituciones de estados socialistas, nos pongan muchas veces en guardia contra ciertas palabras.

«Estamos entre revolucionarios y dejaríamos de serlo en el momento en que entregásemos las armas de la crítica; pero no simplemente como escritores, sino también como ciudadanos de un país, como revolucionarios de fila. Además, como escritores, tenemos derecho a la crítica, y a plantear los problemas en el nivel que sea, y con la profundidad que nos imponga nuestra conciencia. Sin embargo, debemos estar vigilantes con respecto a la otra situación: seamos responsables ante nosotros mismos de esos peligros que tú has señalado, en la medida en que estemos dispuestos a no ofendernos por llamarnos servidores de nuestros pueblos. Si hay escritores a quienes les parece denigrante servir al pueblo, francamente no vale la pena que hablemos de ellos».

Así como decíamos que conviene estudiar la relación entre el escritor y el socialismo, dentro de un estado socialista, creo que también deberíamos estudiar los problemas derivados de la presencia de un escritor revolucionario dentro de una sociedad de impronta capitalista, o sea dentro de un mercado de consumo.

―Cuando apuntábamos que un escritor inserto en un país socialista puede caer en la tentación de la industria mundial del espectáculo editorial, o sea la industria que persigue la enajenación de las masas populares, estábamos señalando un peligro real pero también excepcional. En cambio, el escritor que trabaja en el mundo capitalista, vive inmerso n una situación presidida por un gran aparato que por lo general está al servicio de la ideología del enemigo, y por lo tanto corre el riesgo de convertirse en su víctima inmediata. Aun el escritor que se rebela, aun el escritor que es digno de su papel y lucha contra la enajenación, puede ser una víctima de ese aparataje y ser aludido desde diferentes niveles.

Algo así como una “operación seducción”.

―O una “operación soborno”, que incluye maniobras destinadas a dotarlo de, una buena conciencia a pesar de las concesiones que poco a poco se le puedan arrancar. Todo está destinado a un fin último: asimilarlo al gran aparato de enajenación, montado en contra de nuestras masas populares.

El mero hecho de neutralizarlo, ¿no es acaso un buen dividendo para el enemigo?

―Desde luego, en este aspecto el enemigo ejerce una acción cotidiana, costosísima, que se manifiesta en todos los órdenes de la vida cultural: ediciones lujosas, excelente promoción del libro, gloria efímera, la posibilidad de convertirse en una suerte de prostituta intelectual, muy bien pagada, o un payaso simpático, al servicio de los intereses más inconfesables, aunque a veces, en los mejores y más inocentes de los casos, no se tenga conciencia de ello. Lo que me produce preocupación es que tales maniobras de seducción alcancen a muchos de nuestros compañeros y que estos no adviertan que al caer en la falta de seriedad, en la payasada, o en, las concesiones directas al enemigo, están contribuyendo a crear en los pueblos la imagen de que al intelectual promedio solo le interesa la frivolidad, la publicidad, la tontería.

Por eso mencionaba la modestia. Dentro de la operación-seducción, uno de los elementos que mejor maneja el enemigo es un fino tratamiento de la vanidad. Frente a la modestia verdadera, una modestia que es también orgullo, el imperialismo se siente desarmado. Ahora, volviendo a tu poesía, ¿cómo crees que este libro que acaba de ser premiado, y tu poesía en general, se insertan en la literatura salvadoreña?

―Los orígenes culturales de mi producción, y el hecho de tratar, por medio de la literatura, de volver a mi país, con una visión tal vez enriquecida por la experiencia del exilio, son en realidad contribuciones de mi país a lo que yo hago. Hay además ciertos esquemas mentales, ciertas estructuras de lenguaje, que desde luego son absolutamente salvadoreñas. Pero en lo que se refiere a mi obra poética, no creo que sea continuación, o que haya recibido influencia decisiva, de quienes han escrito poesía en El Salvador. Por el contrario, en un porcentaje bastante alto he partido de un rechazo con respecto a la poesía que anteriormente se había escrito en mi país, poesía muchas veces inofensiva, que rara vez ha ido al fondo. Y esto no es solo una apreciación personal, sino que es también lo que dice la crítica salvadoreña respecto de lo que allí se conoce de mi poesía. Precisamente se ha señalado su carácter de ruptura.

¿De cuál de los nuevos poetas salvadoreños te sientes más cerca?

―Fundamentalmente, de Manlio Argueta. Es un poeta de mi edad, que por cierto se ha convertido últimamente en un novelista muy valioso. La poesía de Argueta está dentro de una línea muy renovadora: es desenfadada, de gran amplitud temática. Hay también un muchacho nuevo, muy joven: Alfonso Quijada. No ha publicado ningún libro, pero conozco poemas sueltos que revelan un auténtico talento. También un poeta católico, David Escobar Galindo, muy joven también pero con grandes posibilidades de desarrollo. Y desde luego, Roberto Armijo, de mi promoción: no solo como poeta, también como ensayista nos ha ayudado mucho a todos en el planteo de problemas sobre nuestra cultura nacional.

Está asimismo tu inserción en la poesía latinoamericana actual. Alguna vez escribí que había dos familias de poetas latinoamericanos, la familia Neruda y la familia Vallejo. ¿A cuál de ellas sientes que perteneces?

―Mira, yo quisiera ser uno de los nietos de Vallejo. Con la familia Neruda no tengo nada que ver. Hemos roto nuestras relaciones hace tiempo. De todos aquellos que surgimos impulsados por el clima de Vallejo (aunque a esta altura no sé si quedará algún rastro en nuestra expresión formal), descarnado y humano, me siento cerca de poetas latinoamericanos como Juan Gelman, Enrique Lihn, Fernández Retamar, Ernesto Cardenal.

Y aparte de los latinoamericanos, ¿cuáles son tus poetas mayores?

―Tal vez un grupo de poetas franceses, muy disímiles entre sí. De cada uno he tomado algo. Pienso en Henri Michaux, Jacques Prevert, y (a pesar de que nadie me crea) Saint John Perse. Los leí casi simultáneamente y ejercieron una notable influencia sobre mí. También algunos poetas de lengua inglesa, como Eliot o Pound. Sin embargo, creo que mi poesía, sobre todo a partir de El turno del ofendido, se nutrió de otros géneros en mayor grado que de la poesía. Por ejemplo: la novela, el cuento, y hasta el cine. Conscientemente traté de propiciarme climas generadores de una actividad poética.

¿Y cuáles serían esos novelistas?

―En el caso de El turno del ofendido, hay conexión (testimoniada a veces por epígrafes) con la novelística de Faulkner, e incluso con la de Hemingway, a pesar de que por su sequedad no parece el más indicado para darle a uno aliento poético. Quizá ello se haya debido a que ya por ese entonces me estaba orientando hacia una poesía de ideas, y lo que encontraba en los novelistas eran precisamente ideas. Creo que esa fue la mecánica de la influencia. Y luego la novela latinoamericana, con la que me he sentido especialmente a gusto en los últimos tiempos. Aquellos escritores que hicieron novela en tanto poetas, como es el caso de mi ex-amigo Miguel Ángel Asturias, nunca ejercieron influencia sobre mí. Yo leía las novelas de Asturias como grandes poemas surrealistas. Distinta es la relación con los novelistas actuales. Para mí ha sido muy estimulante la novelística de Julio Cortázar, con la cual siempre me entendí muy bien. Sobre todo porque Cortázar tiene una literatura de infancia, que de algún modo se unía con mis vivencias. A pesar de haber nacido en El Salvador, yo crecí en la órbita del fútbol, de El Gráfico, Borocotó, Rico Tipo, César Bruto, etc.; así que pude comprender muy bien esa zona del mundo Cortázar.

¿Qué importancia han tenido, para tu vida y para tu obra, tus prolongadas residencias en Cuba?

―La experiencia cubana ha sido para mí decisiva en muchos aspectos. Creo que ha sido la experiencia más importante de mi vida. Al principio, porque fue la primera ocasión que tuve de vivir la construcción del socialismo. En las temporadas inolvidables de 1962 y 1963, tuve el privilegio de compartir con el pueblo cubano el dramatismo y la grandeza de aquel momento, y aprendí alborozado que nuestros pueblos pequeños pueden ser capaces de un destino mundial extraordinario. Como poeta, fue en Cuba donde adquirí conciencia de lo que significa escribir en serio, de ser (para emplear una palabra ya vieja) un escritor profesional, alguien que escoge la literatura como oficio. No sé si ello aconteció porque era simplemente un nivel de desarrollo o porque aquí se dieron las condiciones de libertad (material y espiritual) imprescindibles para poder expresar toda una gama de problemas que nunca hubiera podido encarar en mi país.

«Cuba sigue siendo una experiencia definitiva y definitoria para mí, ya que luego me fue posible vivir en otros sectores del socialismo, y por consiguiente comparar, sacar mis conclusiones, y en ese sentido Cuba ha servido para que yo organizara mejor mis propósitos acerca de la revolución en América Latina y concretamente en mi país. Ha sido la vivencia cubana la que me ha dado los elementos fundamentales para tomar una perspectiva, un distanciamiento (para decirlo a la manera brechtiana) por cierto muy útil para apreciar el problema concreto de la revolución en mi país».

El Premio Casa ha tenido este año un colorido especial que lo diferencia de años anteriores. Por otra parte, fue mucho mayor la concurrencia de obras precedentes de América Latina. ¿Crees que tales detalles tienen algo que ver con una nueva actitud del escritor latinoamericano, o con nuevos aspectos de la realidad continental?

―En primer lugar, este nuevo colorido, este nuevo nivel de calidad revolucionaria del Premio Casa, está espléndidamente sintetizado en el premio de ensayo que le fuera otorgado a Héctor Bejar, preso en las cárceles peruanas. Quiero decirte también que yo asocié muy curiosamente el premio a dos nombres: el de Regis Debray (fue en la Casa de las Américas donde nos encontramos varias veces) y el de mi querido e inolvidable hermano, Otto René Castillo, guerrillero guatemalteco, asesinado por el gobierno de su país después de haber sido capturado herido en la montaña. Los poemas de Castillo me llegaron precisamente el día siguiente a la otorgación de los premios. Por eso uno al nombre de Béjar, al de Regis Debray y al recuerdo de Otto René Castillo, el significado del premio Casa.

«Cuando me dices que en este año han participado más obras latinoamericanas que en años anteriores, interpreto ese hecho como una señalable radicalización de los escritores revolucionarios de América Latina, que subrayan su adhesión a Cuba debido a que ven en ella la encarnación de sus esperanzas y del futuro de sus pueblos. También es un modo indirecto de apoyar una línea política de la revolución latinoamericana: la lucha armada.

«Por eso me parece importante el significado del ensayo de Béjar. Según los extractos de su libro, aparecidos después del premio, Béjar (no se trata de una cita textual sirio de su sentido esencial) desde la cárcel trata de expresar que nos encontramos en un momento crucial del proceso revolucionario, y al enviar su ensayo a la Casa de las Américas, intenta subrayar la posibilidad, la urgencia, la importancia definitiva y la verdadera necesidad histórica, de impulsar y desarrollar la línea de lucha guerrillera en América Latina».

¿Y qué estás preparando ahora?

―Trabajo en un largo poema, “Los hongos”, que de alguna manera enfoca la pugna que existió en mi juventud entre la conciencia revolucionaria y la conciencia cristiana, resuelta (con una manera hasta un poco joyceana) en el centro de un colegio jesuita. Trata de ser una larga carta a mi profesor de filosofía en ese colegio. En otro terreno, he terminado un ensayo sobre las tesis enunciadas por Regis Debray en “¿Revolución en la revolución?”. Ese ensayo pretende en gran parte ser una defensa y una actualización de tales tesis frente a las posiciones de ciertas organizaciones de izquierda latinoamericanas, como por ejemplo los partidos comunistas argentino y venezolano. Luego lago un balance objetivo de lo que ha significado el libro de Debray para la teoría revolucionaria en América Latina, y también algunas apreciaciones críticas sobre ciertos aspectos del texto de Debray.

No sé si conoces el reciente libro de Jorge Abelardo Ramos, que concluye con un largo ataque a la teoría del foco y otros planteos de Debray.

―Sí, lo conozco. Me parece un libro interesante, brillante y muy ágil. Es claro que estoy en completo desacuerdo en cuanto a sus conclusiones sobre la lucha revolucionaria y sobre la metodología de la actividad revolucionaria, no solo porque parece evidente que el autor desconoce las realidades actuales de esa lucha a nivel continental, sino también porque hace demasiadas concesiones a su propia brillantez y a su propia ironía, olvidándose del análisis concreto de las posibilidades y de la relación entre las teorías propuestas y las realidades de nuestros países. Muchas veces se limita a dejar constancia de sus chistes. Con esa actitud no me parece que lleguemos a ninguna parte. Atacar por ejemplo el foco guerrillero, reduciéndolo a un grupo de atletas que aprenden a sobrevivir en la selva a la manera de Tarzán, me parece una reducción al absurdo de las posibilidades de una polémica seria sobre materia tan compleja.

«En mi libro sobre Debray tomo una posición contraria a las conclusiones de Ramos. Es curioso anotar cómo, en los hechos, hay una coincidencia casi absoluta entre las posiciones de Jorge Abelardo Ramos y las que, frente al libro de Debray, ha expresado el Partido Comunista argentino. También sobre estas me permito discrepar. Por otra parte, la enajenación de Ramos al problema del antiestalinismo, le impide alcanzar conclusiones valederas con respecto a la polémica sobre la lucha armada. Uno de los exabruptos más típicos de los planteamientos de Ramos, es su conclusión de que el foco guerrillero vendría a ser la revitalización del estalinismo en América Latina».

Una última pregunta. Es frecuente que en entrevistas como esta, se concluya por preguntarle al entrevistado qué consejos daría a los escritores jóvenes. Pero yo quiero salir de esa rutina, y más bien me gustaría saber qué consejos les darías a los escritores viejos.

―No soy amigo de dar consejos. Pero ya que me lo preguntas, me permitiría aconsejar a los escritores viejos solo dos cosas. A los que puedan, que rejuvenezcan lo antes posible; a los que sean honestos, que sigan siéndolo, ya que de ese modo nos seguirán enseñando. Pienso en un escritor a quien conocí cuando era relativamente honesto, aunque ya bastante viejo: Miguel Ángel Asturias. Ya que a esta altura no podría conseguir ni la juventud ni la absoluta honestidad, quisiera aconsejarle que renuncie a la embajada de Guatemala en París. Quizá así podría conservar por lo menos un poquito del decoro que Sartre otorgó al premio más municipal de la tierra.


La Habana, febrero 14 de 1969

Publicado originalmente en la revista Casa de las Américas, no. 54, may.-jun., 1969, pp. 145-153.
Fuente: La Ventana

"A ROQUE" (POEMA DE MARIO BENEDETTI)

Llegaste temprano al buen humor
al amor cantado
al amor decantado

llegaste temprano
al ron fraterno
a las revoluciones

cada vez que te arrancaban del mundo
no había calabozo que te viniera bien
asomabas el alma por entre los barrotes
y no bien los barrotes se afojaban turbados
aprovechabas para librar el cuerpo

usabas la metáfora ganzúa
para abrir los cerrojos y los odios
con la urgencia inconsolable de quien quiere
regresar al asombro de los libres

le tenías ojeriza a lo prohibido
a las desgarraduras para ínfula y orquesta
al dedo admonitorio de algún colega exento
algún apócrito buen samaritano
que desde europa te quería enseñar
a ser un buen latinoamericano

le tenías ojeriza a la pureza
porque sabías cómo somos de impuros
cómo mezclamos sueños y vigilia
cómo nos pesan la razón y el riesgo

por suerte eras impuro
evadido de cárceles y cepos
no de responsabilidades y otros goces
impuro como un poeta
que eso eras
además de tantas otras cosas

ahora recorro tramo a tramo
nuestros muchos acuerdos
y también nuestros pocos desacuerdos
y siento que nos quedan diálogos inconclusos
recícrocas preguntas nunca dichas
malentendidos y bienentendidos
que no podremos barajar de nuevo

pero todo vuelve a adquirir su sentido
si recuerdo tus ojos de muchacho
que eran casi un abrazo casi un dogma

el hecho es que llegaste
temprano al buen humor
al amor cantando
al amor decantado
al ron fraterno
a las revoluciones
pero sobre todo llegaste temprano
demasiado temprano
a una muerte que no era la tuya
y que a esta altura no sabrá que hacer
con
tanta
vida.

jueves, 17 de mayo de 2012

SE CUMPLEN 52 AÑOS DE LA MUERTE DEL ARTISTA SOVIÉTICO IGOR GRABAR

Lenin dictando un telegrama en 1920 (Igor Grabar, 1929)


EN 1956 FUE CONDECORADO ARTISTA DEL PUEBLO DE LA URSS

Igor Emmanuilovich Grabar nació en Budapest (durante el imperio Austro Hungaro, hoy Hungría) el 23 de marzo de 1871. Sus padres y sus abuelos fueron participantes activos del movimiento de liberacion eslavo y fueron perseguidos por el gobierno. De niño veía a sus padres muy poco. En 1876 su padre tuvo que huir a Rusia; su mujer y el niño le siguieron en 1880. En 1882, despues de graduarse en educacion física en la ciudad de Egorievsk, Grabar estudio en Moscú, donde junto con sus estudios academicos estudio pintura, visitaba galerías e hizo amistades con artistas, galeristas y críticos. Sus compañeros y profesores fueron los primeros modelos para sus cuadros; tambien era aficionado a los paisajes.

En 1889, entró en la universidad de San Petersburgo, donde se licenció en derecho y filología. Tuvo que ponerse a trabajar y escribió historietas de humor para revistas ilustrandolas con dibujos. En 1894, despues de licenciarse entró en la Escuela de Bellas artes en San Petersburgo. Durante el verano de 1895 se fue al extranjero, visitando Berlin, Paris, Venecia, Florencia, Roma y Nápoles. En Italia se quedó muy impresionado con los maestros del renacimiento, y en Paris por los impresionistas y post- impresionistas. Despues de este viaje a Paris y conocer a colegas el arte europeo, la seca y rígida educación rusa de St. Peterburg ya no le satisfacía. Grabar abandonó el pais. Pasó de 1896 a 1901 en Munich, en la escuela de arte de Anton Azbè. Aunque este periodo de su trabajo se conoce como el periodo de Munich, visitaba Paris regularmente durante esta época, y los trabajos de los artistas contemporaneos parisinos influyeron en su obra.

A su vuelta a Rusia en 1901, Grabar se centró principalmente en paisajes, pintandolos con técnicas impresionistas. Realizaba la mayor parte de sus obras al aire libre.

Entre 1910 y 1923, pintó muy poco. El artista era multifacético, aficionado a la arquitectura, historia del arte, museística y conservación de sitios históricos. Planeó y publicó la primera Historia del Arte ruso (1909-1916), gran parte escrita por él mismo. Tambien publicó monográficos de Valentin Serov e Isaac Levitan.

Durante doce años (1913-25), Grabar dirigió la Tretyakov Gallery, la mayor colección de arte ruso en el mundo. En 1918, la tiendas de restauración centrales fueron organizadas debido a su iniciativa. Grabar participó en este trabajo hasta el final de su vida. Muchas obras de arte fueron restauradas y salvadas allí.

En 1924, volvió a pintar. Ya estaba más interesado en el retrato.

En 1944 lo nombraron Director of the Scientific Research Institute of Art History, el cual dirigió hasta su muerte, el 16 de mayo de 1960.

Fuente: ines

Lenin en su oficina (Igor Grabar, 1933)

miércoles, 16 de mayo de 2012

UNA ARTISTA CREA UN "MURO DE BERLÍN" QUE DIVIDE A RICOS Y POBRES



La obra de Nada Prlja, que ha provocado reacciones encontradas, intenta subrayar la enorme diferencia de riqueza que vive la capital de Alemania, según su autora.

A pocos pasos de donde el muro de Berlín dividió alguna vez la zona comunista Oriental de la ciudad de la Occidental una artista macedonia ha erigido una nueva barrera, esta vez para separar a los ricos de los pobres.

El muro de piedra negro de Nada Prlja, denominado “Muro de la paz”, tiene 12 metros de largo y 5 de altura, y divide la arteria de Berlín Friedrichstrasse, justo al sur del Checkpoint Charlie, un famoso punto de acceso por el muro durante la Guerra Fría que hoy sigue siendo una gran atracción turística.

“El nuevo muro acentúa la brecha entre la parte alta de la Friedrichstrasse, caracterizada por sus tiendas de moda y lujosos apartamentos, y la parte sur, más pobre, integrada en el distrito multiétnico de Kreuzberg”, afirmó Denhardt von Harling, portavoz de la Bienal de arte de Berlín.

El Muro de la paz forma parte de la bienal, que este año se centra en el arte político y se prolongará durante dos meses.

La obra intenta desafiar el aburguesamiento que la zona ha vivido en los últimos años y subrayar la enorme diferencia de riqueza.

Los 3.3 kilómetros de la Friedrichstrasse atraviesan el reconstruido corazón de Berlín. Justo a la altura del muro, los bloques de oficinas de brillantes cristales se convierten en viviendas sociales de los años 70, las tiendas de lujo pasan a ser casas de empeño y las multitudes de turistas y ejecutivos desaparecen.

El repentino cambio es casi sobrenatural. “Un muro es un símbolo de división, y es capaz de subrayar los abismos invisibles por sí mismo”, afirmó Prlja. “Cuáles son las principales causas de diferencias en nuestra sociedad?, me preguntaba”, dijo la artista, añadiendo que identificaba la segregación racial, la pobreza y sus orígenes.

Nada Prlja

Sarajevo, 1971. Vive y trabaja entre Londres y Skoplie. Nada Prlja se licenció en Filosofía y Letras en el Royal College of Arts de Londres, después de haberse graduado en la Academia de Bellas Artes de Skoplie (Macedonia). Prlja es una artista cuya obra aborda las complejas situaciones de desigualdad e injusticia que se viven en las diferentes sociedades e incorpora aspectos políticos y económicos. Sus proyectos, en los que utiliza distintos medios, presentan siempre múltiples dimensiones y se crean para emplazamientos y situaciones concretas. 


martes, 15 de mayo de 2012

11 BIENAL DE ARTE DE LA HABANA

La Habana, gigantesca galería

La conga de Los Carpinteros irrumpe y contagia el Paseo del Prado, baila en un sentido contrario al que suele hacerlo, pero aun así, es una conga, “Irreversible”, capaz de involucrar a quien pase por su lado, y quienes lo hacen son muchos. El Prado es una de las zonas de mayor movimiento en la ciudad.
 
Performance "Conga Irreversible", Los Carpinteros

Un día antes, los habaneros se sumaron también al performance “Las cabezas”, de Manuel Mendive, probablemente uno de los únicos artistas cubanos que ha asistido a todas las Bienales de La Habana desde que estas nacieran a mediados de los años 80. Cuerpos desnudos o semidesnudos, decorados con un body art que simulaba selvas o animales mitológicos africanos interactuaban con los espectadores, compuestos por aquellos que fueron en busca del performance y también por quienes habían sido, como transeúntes, testigos de ocasión.


Performance "Las cabezas", de Manuel Mendive

Mientras en el mundo de hoy, son la publicidad y el mercado, y no el arte, los que copan la mirada del transeúnte, en esta Isla, los artistas han logrado interactuar, participar, intervenir una ciudad, y cambiar y transformar su andar cotidiano, su ritmo, sus colores, aportando conceptos y proponiendo lecturas, también más plurales


Cuando en el Malecón se comenzaba la instalación de las obras de Detrás del muro, la gente apostaba curiosa por verse reflejada en el gran espejo o se sentaba bien entrada la noche en el gigantesco banco que parecía así cumplir su cometido, ser punto de encuentro, reminiscencia de aquellos bancos redondos donde se enamoraban nuestros abuelos.

 
Muestra colectiva Detrás del muro. "...happy ever affter", de Rachel Valdés Camejo

Desde muchos días antes que comenzara la Oncena Bienal de La Habana “El barco de la tolerancia”, de los rusos Ilya y Emilia Kabakov, había convocado a los niños de las escuelas de La Habana Vieja a pintar en las velas que, rodeadas de muchísimas personas, finalmente se izaron el viernes 11. 



“El barco de la tolerancia”, de los rusos Ilya y Emilia Kabakov

El Instituto Superior de Arte (ISA) acoge a grandes creadores como la serbia Marina Abramović , el austriaco Hermann Nitsch y el mexicano Gabriel Orozco, reconocidos en el mainstream internacional, quienes comparten sus proyectos con jóvenes estudiantes que se inician en el mundo del arte


En el Pabellón Cuba ubicado en la céntrica calle 23 en El Vedado se exhibe una exposición colectiva, Creaciones compartidas, donde también se podrá potenciar la participación de un público cada vez más activo.


Carlos Garaicoa, Centro Wifredo Lam

A las paredes de Centro Habana les han nacido fotos gigantescas de sus habitantes humildes, héroes anónimos, cotidianos, en las que el público y el vecindario se reconocen. Las fotos sirven entonces de pretexto para contarse unos a otros sus historias.


Mientras en San Agustín, un barrio periférico, los vecinos sueñan y construyen su MAC, Museo de Arte Contemporáneo. El Laboratorio Artístico de San Agustín (LASA), que trabaja allí desde la Décima Bienal, les ha ayudado a moldear esas ideas.

Es cierto que los espacios galerísticos tradicionales han sido desacralizados desde hace mucho, pero no ha envejecido el argumento de pretender llevar el arte a las calles

Observar a las personas en sus entornos habituales, interactuando con la propuesta de creadores cubanos y extranjeros —así como lo hacen con libros y filmes en los otros dos grandes eventos multitudinarios en la Isla— da la medida de cuál es el rol de la cultura en Cuba. “El público cubano es el sueño de cualquier curador”, dice un afamado curador de arte, y no cabe duda sobre la rotundidad de la afirmación cuando se ve, como hoy, a La Habana convertida en una gigantesca galería. 

Fuente: La Jiribilla

lunes, 14 de mayo de 2012

OCCUPY BIENNALE, UNA ACAMPADA DE ARTISTA



La Biennale de Berlín convierte en objeto de consumo de “cultura alternativa” las acciones del movimiento Occupy/Indignados.

Llegamos a la galería de arte Kunst Werke, sede de la séptima edición de la Biennale de la capital alemana, en Auguststraße 69, uno de los barrios más exclusivos de Berlin. Lo primero que nos encontramos al entrar es un patio repleto de gente muy arreglada degustando una copa de vino o una cerveza. Al fondo del patio, una puerta nos conduce al espacio “Occupy Biennale”, que se puede visitar hasta el próximo 1 de julio.

La organización ha cedido este espacio al movimiento Occupy/Indignados para que expresen su creatividad y recreen su espíritu. Al entrar en la sala vemos la reproducción de una acampada: sacos de dormir, tiendas de campaña, paneles con las actividades y asambleas diarias, las pancartas, etc.

Podría ser cualquier plaza (fuera de las de la Primavera Arabe): Sol, parque Zuccotti o plaza de Catalunya. Pero nos encontramos dentro de una galería de arte y nos asaltan varias preguntas: ¿cuál es el sentido de encerrar toda la potencia y la creatividad desarrollada en las plazas en una sala de una galería de arte?, ¿Por qué la organización de la Biennale ha cedido el espacio?

Vemos a algunas “artivistas” que se afanan en decorar el espacio, otras explican las intenciones del mismo, otras organizan las asambleas y talleres, algunos se afanan en que los visitantes no hagan fotos. En su opinión, lo que está sucediendo dentro de la sala es real, es una plaza abierta a la participación de todas. Lo que no terminamos de comprender es cómo, si es un espacio de ese tipo, está encerrada dentro de la cegadora luminosidad de una galería de arte.

Las plazas significan justamente tomar sin permiso el espacio público del que se nos ha expulsado, reivindicar el común, resignificarlo entre todas. Y la Biennale no es el común: lo es la cultura y el pensamiento que generamos entre todas, sin marcas, sin modas, sin permisos, sin copyright.

Las personas que antes tomaban una copa en el patio entran en el espacio, donde pueden estar cerca de los indignados, verlos, tocarlos, olerlos, experimentar lo que es estar en una acampada sin los inconvenientes de las inclemencias meteorológicas o la represión policial. “Es fantástico, cómo no se le había ocurrido a nadie antes”, exclaman.

Al salir, no sabemos si lo que hemos visto es un espacio de encuentro del movimiento o si, por el contrario, es un simulacro que servirá para engordar los currículums de algunos “artivistas”, quienes trabajan con un pie dentro de los museos y otro fuera, fagocitando todo lo que pueden, auténticos coolhunters. Quizás sea justamente lo cool, lo trendy del movimiento Occuppy lo que la Biennale ha querido capturar en esta séptima edición. Parece que algunos, en sus intentos por elevar la acción directa a la categoría de las bellas artes (para nosotras la historia es más bien al revés, son las bellas artes las que se tienen que elevar a la categoría de la acción directa), están cosificando un repertorio de acción colectiva, un movimiento o un clima, como se ha definido en ocasiones, que ha cambiado la forma de entender y de estar en el mundo de miles de personas. Convertirnos en objetos de consumo de “cultura alternativa” nos debilita.

Nos vienen a la cabeza las palabras del viejo profesor Jesús Ibáñez: “Los ‘hippies’ atraen al turismo, los turistas se deleitan contemplando su putrefacción y compran como recuerdo los productos de su trabajo residual”. Quizás solo tengamos que cambiar la palabra hippie por activista y turista por artista, para tener una excepcional descripción de lo que puede verse durante estos días en el número 69 de la Auguststraße.

Richard Crowbar (Diagonal nº 174)

domingo, 13 de mayo de 2012

"MADRE RUSIA", DE MIRIAM SCHAPIRO



Miriam Schapiro
Madre Rusia
1994
Acrílico, mixtas, collage sobre tela
72x144 cm.
Santa Bárbara Museum of Art


Madre Rusia es un ejemplo perfecto de una obra del Patrón y el Movimiento de decoración. Se trata de una pintura semicircular de grandes proporciones que se lee como un abanico. Incorpora un patrón repetitivo y decoración femenina. Se trata de una pintura que rinde homenaje a mujeres rusas de la década de 1920. Al igual que Schapiro, las mujeres trabajaban en un momento importante y revolucionario dirigiendo sus esfuerzos artísticos hacia la meta de ayudar a crear el cambio social. A lo largo del borde exterior, la pintura presenta retratos de serigrafía de las catorce artistas. En el extremo derecho figura el autorretrato de la artista tomado de la portada de su primera exposición individual en 1971, que la representa con el vestido victoriano. Como hija de inmigrantes rusos, se identifica con estas trece artistas predecesoras. La segunda fila se compone de ejemplos figurativos de cada una de las obras del artista. La separación de estas dos líneas es un borde tejido con la palabra “viaje” en alfabeto cirílico repetida (alfabeto eslavo). El siguiente campo por debajo se describe con espiguilla, que recuerda los esfuerzos anteriores de la artista en la fundación del Movimiento de Patrones y Decoración. El alfabeto se utiliza de nuevo para deletrear la palabra rusa para la “cooperación” que indica que estas mujeres artistas de la época revolucionaria de Rusia trabajaron juntas para crear algo de la obra más duradera de los tiempos modernos. En el centro del semicírculo creado por la forma de abanico, se encuentran símbolos de la revolución rusa: gavillas de trigo, la estrella roja, hoz y el martillo. Los colores son un rojo vibrante, amarillo negro, blanco y pálido.

sábado, 12 de mayo de 2012

"LAS AFUERAS" ("OKRAINA"), PELÍCULA SOVIÉTICA DE 1933

Título Original: Okraina - Окраина
Dirección: Boris Barnet
Guión: Boris Barnet y Konstantin Finn.
Actores: Sergei Komarov, Yelena Kuzmina, Robert Erdman, Alexander Chistyakov, Nikolai Bogolyubov, Nikolai Kryuchkov, Hans Klering, Mikhail Zharov, Vladimir Uralsky.
País: U.R.S.S.
Idioma Original: ruso
Duración: 97 min
Año: 1933
Sinopsis: Okraina se encuadra en una aldea rusa de provincias durante la Primera Guerra Mundial. Hans Klering da vida a un prisionero de guerra alemán, puesto a trabajar en el taller del zapatero del pueblo. La película va articulando la relación entre el recluso y sus captores.

VER PELÍCULA CON SUBTÍTULOS EN CASTELLANO: http://www.pcoe.net/CINE/okraina.html

viernes, 11 de mayo de 2012

"ICH HABE DAS GESEHEN“ ("YO LO HE VISTO“).



EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA EN BERLÍN DE ALEXANDRE SALDKEVICH EN CONMEMORACIÓN DEL 67 ANIVERSARIO DEL FIN DE LA II GUERRA MUNDIAL

Hace unos nueve años que comencé a tratar la Segunda Guerra Mundial. El resultado ha sido una trilogía. Al principio fotografié antiguos cuarteles alemanes y soviéticos en Berlín y Brandeburgo. Edificios abandonados, restos de murales, y también cuarteles militares reconvertidos.

El terreno de lo inanimado y mudo me dio el impulso a buscar a los participantes de ambos lados de la guerra -los ciudadanos soviéticos y alemanes-, a buscar a los testigos, y así que me fui en busca de personas que habían sufrido la guerra, que podían contarla. Para mirar a los ojos de los testigos, para observar el movimiento de sus manos, para sobrecogerse con sus lágrimas, no se puede comparar con un libro de historia descolorido.

Al principio no podía imaginar cuánto tiempo necesitaría para encontrar a todas estas personas y después transformar un cuaderno con apuntes indefinidos y decenas de fotografías en un libro.

Anoté sus recuerdos, los fotografié, porque cada uno de ellos debe contarlo, para que nunca más vuelva a suceder. En un momento dado me pregunté qué habrían contado los millones que no habían regresado, y comencé a fotografiar paralelamente los monumentos soviéticos en todo el mundo, creando así, junto con las otras dos series, un tríptico.

Alexandre Sladkevich

Alexandre Sladkevich es un fotógrafo, periodista y escritor nacido en Sverdlovsk (Ekaterimburgo), URSS, que actualmente vive en Berlín.

Fechas: Hasta el 30 de junio en la Fundación Rosa Luxemburgo (Berlín)

Más información: http://www.rosalux.de/index.php?id=23407

Información sobre el artista: http://www.sladkevich.com/


VER SERIE “ICH HABE DAS GESEHEN”: http://www.flickr.com//photos/rosalux/sets/72157629881200401/show/


38 Miron Krajtschik

VER SERIE: „SOVIET WAR MEMORIALS“: http://www.flickr.com//photos/rosalux/sets/72157629881189873/show/


03 Tal des Ruhms (Tal
des Todes), Russland

VER SERIE „DIE HALB VERWICHSTE GRAVUR“: http://www.flickr.com//photos/rosalux/sets/72157629516831164/show/


23
Wünsdorf

jueves, 10 de mayo de 2012

EL OJO DE REUTER EN EL INSTITUTO OBRERO DE VALENCIA


La Asociación Instituto Obrero expone las instantáneas de este fotógrafo comprometido con el antifascismo y la II República

Walter Reuter (Berlín 1906-México 2005) llegó a España en 1933 huyendo del nazismo. Un año después participó en las Misiones Pedagógicas, que trataban de propalar la cultura por los pueblos de la España profunda. Al estallar la guerra civil, se enroló en las Juventudes Socialistas Unificadas. Pero el aporte más valioso de Reuter provino de sus fotografías, unas fotografías militantes y manchadas de barro democrático. El reportero alemán participó activamente, con su obra gráfica, en las campañas de propaganda lanzadas por el gobierno de la II República. Captó, por ejemplo, la actividad de los alumnos del Instituto Obrero de Valencia, uno de los legados de la gran apuesta educativa que encarnó la República.

La Asociación Cultural Instituto Obrero de Valencia expone hasta el 30 de mayo, en colaboración con la Sociedad Coral El Micalet, una serie de fotografías de Reuter en el Instituto valenciano; la reproducción de cuatro carteles de propaganda sobre los institutos de Madrid, Barcelona y Valencia (tres de Mauricio Amster y uno de Eduardo Vicente) y tres paneles: sobre “el ideario” de estos centros educativos; Walter Reuter, “maestro de la fotografía”; y otro panel sobre el rol, muy avanzado para la época, de las mujeres del instituto.

La muestra fotográfica capta momentos de la vida estudiantil en el Instituto Obrero de Valencia. Los visitantes pueden apreciar la maestría y el oficio de Reuter en las fotografías de alumnos jugando al ajedrez; tres alumnas jugando al baloncesto; en clase de dibujo, con material técnico; a la hora del descanso; o una alumna con uniforme deportivo leyendo al aire libre “La Ilíada”. Pero no sólo captura Reuter la vida cotidiana, la normalidad del Instituto. Algunas fotos nos acercan a la politización de estos centros que, por lo demás, estaba en la calle y en la época. Por ejemplo, la fotografía de alumnos en el aula distraídos por la presencia de Reuter, y con pinturas de la revolución mejicana al fondo; o en el comedor, con un retrato de Bakunin al fondo de la imagen.

No se inició pronto Walter Reuter en el mundo de la fotografía. A los 24 años empezó a adentrarse en el periodismo gráfico y en las prestaciones de las modernas cámaras. Pero de lo que no cabe duda es de su compromiso; se posiciona, abraza el ideario antifascista, no es neutral, como reclama Pascual Serrano de los buenos periodistas. Realiza numerosas fotografías para el Ministerio de Instrucción Pública de la II República y fue uno de los grandes fotógrafos que reveló, armado con una cámara, la guerra civil española.

A pesar de estos méritos, de embadurnarse en la contienda ideológica y poner su cámara al servicio de la democracia, “aproximarse a su obra no ha resultado fácil”, confiesa Cristina Escrivà, comisaria de la exposición y autora de la “Guía Didáctica. Los Institutos para Obreros 1936-1939”. “A Walter Reuter no se le da actualmente la misma repercusión que a grandes reporteros como Robert Capa y Agustí Centelles, pero a mi juicio habría de figurar junto a ellos; de hecho, se trata del único fotógrafo extranjero, entre los reporteros bélicos, que antes del inicio de la guerra civil ya conocía las costumbres y el idioma; esto era decisivo para desarrollar el oficio y cumplir con los fines propagandísticos de la II República”.

Reuter puso el objetivo de su cámara sobre el Instituto Obrero de Valencia. ¿Por qué? ¿Qué representaban los institutos obreros en el contexto de la II República? “El gran reto de conseguir una universidad al servicio de todos”, responde Cristina Escrivà. En otras palabras, facilitar el acceso de los trabajadores a los estudios superiores. El 1 de febrero de 1937, seis meses después de la asonada militar, arrancaron las clases en el Instituto Obrero de Valencia. Fue el valenciano el primero (después se inauguraron otros en Sabadell, Barcelona y Madrid) y el más relevante. En una época en que no era nada fácil, casi 900 jóvenes, de parecidas características, pudieron iniciar sus estudios (en los cuatro centros) siguiendo una misma metodología.

Escrivà resalta el papel de las mujeres en esta experiencia precursora: “su meta era la misma que la de sus compañeros: conseguir el progreso de una España justa y solidaria; Las enseñanzas se basaban en el principio de la Coeducación; ellas y ellos demostraban diariamente que estaban a la altura de las duras exigencias que implicaba estudiar en guerra. Sin embargo, la ilusión murió con el triunfo del franquismo”, explica la comisaria de la exposición.

Por lo demás, la muestra no descuida el contexto, el ambiente en el que brotan estas iniciativas pedagógicas. Un panel recoge el Decreto de la “Gaceta de la República” del 21 de noviembre de 1936 (con las rúbricas de Manuel Azaña y el ministro Jesús Hernández) en el que se declaran los principios que regirán los institutos y, sobre todo, se proclama “el acceso a los estudios superiores con independencia de los recursos económicos”. Una parte del articulado puede parecer más bien administrativa y regulatoria: se establece “una prueba eliminatoria de aptitud y cultura general”; se dice que la enseñanza “durará dos años, divididos cada uno de ellos en dos cursos semestrales”; o que se impartirán Lengua y Literatura españolas; Francés, Inglés, Historia, Economía, Matemáticas o Ciencias Físico-Químicas, entre otras materias.

Pero otros apartados del Decreto contienen una profunda carga ideológica. Por ejemplo, al afirmar que los alumnos contarán con representación en los órganos rectores; o que la matrícula no sólo será gratuita, sino que el estado facilitará a los alumnos todos los libros y material de enseñanza necesarios; y el estado también “proveerá los gastos de manutención de los alumnos y abonará una indemnización adecuada a los que, para cursar estos estudios, se vean obligados a abandonar un trabajo productivo con el que sostuviesen a su familia”. Este Decreto se firmó en Valencia en noviembre de 1936. Hoy, con la educación pública en almoneda, se elevan las tasas universitarias, aumentan las ratios de alumnos por aula y se recargan los horarios de los docentes. Otras medidas, también llenas de metralla ideológica.

Fuente: Enric Llopis (Rebelión)

Más información: http://www.institutoparaobreros.org/reuter/


miércoles, 9 de mayo de 2012

67 ANIVERSARIO DEL DIA DE LA VICTORIA DE LA UNIÓN SOVIÉTICA SOBRE LA ALEMANIA NAZI

Mural del Día de la Victoria de 2012 en Minsk (Bielorrusia)

Hoy se celebra el 67 Aniversario de la Victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi, la Gran Guerra Patria había terminado.

Al igual que los soldados y el pueblo soviético defendieron su territorio venciendo al invasor, la Unión Soviética libraba por fin a Europa de la gran bestia nazi.

Fue mucha la sangre derramada y por eso hoy y siempre se recordara la hazaña de aquel pueblo y de su Ejército.

Este 9 de Mayo en muchas ciudades rusas y en otras que pertenecieron a la Unión Soviética y hoy pertenecen a distintos estados independientes como Ucrania, Bielorrusia, Georgia, Armenia, etc. se celebrarán desfiles y otros actos en honor de aquellos que dieron su vida por la Patria.

VIDEO DE LA CELEBRACIÓN EN BERLÍN DE LA VICTORIA DEL EJÉRCITO ROJO, CON IMÁGENES DE SOLDADOS DEL BATALLÓN ARMENIO BAILANDO DANZAS DE SU PAÍS



GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL DIA DE LA VICTORIA

Berlín. Un brindis "por la victoria" cerca del Reichstag. M. Redkin, 1945

En las calles de Moscú. A. Ustinov, 1945

Praga celebrando el día de la Victoria. A. Egorov, 1945

Desfile militar en la Plaza Roja. M. Trachamn, 1945

Recibimiento en Moscú a los conquistadores. G. Petrusov, 1945

Júbilo de la victoria. M. Grachev, 1945

Un saludo de victoria sobre el Reichstag. Y. Rumkin, 1945

Celebración de la victoria en Moscú. M. Grachev, 1945

"Alegría con lágrimas en los ojos". M. Grachev, 1945
 

"La Espina Roja" agradece a Siranush su colaboración en este artículo.

martes, 8 de mayo de 2012

DECLARACIÓN DE VOINA SOBRE LA BIENAL DE BERLÍN




Nos encontramos con Artur Żmijewski [comisario de la Bienal de Berlín] en San Petersburgo en la primavera de 2011. Ese verano nos invitó a ser curadores de la 7ª Bienal de Berlín. Él nos dijo que necesitaba nuestra ayuda para transformar el arte en política. Esto no quiere decir que como comisarios de la Bienal vayamos a ocuparnos de la gestión de la exposición, lo que en nuestra opinión es más bien inútil: las exposiciones de arte contemporáneo son dañinas. Todo lo que los artistas piensan hoy en día es qué pueden exponer y dónde. Por lo tanto, cuantas menos obras de arte haya en la Bienal mejor. La base de nuestra actividad curatorial en la Bienal de Berlín es la siguiente: trabajamos sin ningún tipo de limitaciones y la Bienal de Berlín no nos ha impuesto ningún marco de actuación.

Hemos tenido un estrecho intercambio con Artur. Él sabe de las dificultades que enfrentamos y lo agotador que es vivir en la clandestinidad. Que trabajemos con la Bienal de Berlín no quiere decir que abandonemos nuestro país. Nuestras actividades, aquí en Rusia, forman parte de nuestro trabajo para la Bienal. Todas nuestras acciones como curadores tienen un carácter oficial, actuamos como curadores asociados de la Bienal, y el gobierno tiene que aceptar esto. Nuestras acciones cada vez son más radicales. Los gobernantes no se atreven a presentar cargos en contra de nosotros, porque probablemente no podrían arrestar a toda la Bienal de Berlín. Tratar de salir del país no sería algo difícil en absoluto, pero vivir en San Petersburgo - donde la "Comisión de lucha contra el extremismo", la policía criminal, y el departamento ruso de la Interpol nos buscan, y donde nuestras fotos policiales incluso se han colgado en las recepciones de los museos-, vivir en estas condiciones es mucho más peligroso que el tipo de aventura elegante que supone cruzar una frontera. En principio, nuestra posición es la siguiente: Nos quedamos aquí. El gobierno ruso está en guerra contra su propio pueblo. Muchos rusos, particularmente aquellos con una buena educación, ya han abandonado Rusia. Millones de personas nunca han sido capaces de alcanzar sus metas en la vida. Esto es culpa del gobierno. Es por eso que no queremos salir. Nuestra línea del frente está en Rusia. Y esta es también nuestra posición estética: permanecer en la ciudad más bella del mundo. En nuestra opinión, es parte de la ética de un artista resistir contra el sistema dominante y también hacer que este objetivo esté al alcance del público. Es por eso que tratamos de hacer que brille nuestra meta de la mejor manera posible. Hay una anécdota o quizás es sólo el recuerdo de alguien, de Kazimir Malevich: después de la revolución en Petrogrado, armado con una pistola, pasó por los estudios de los artistas preguntando quiénes seguían pintando abedules y exigiéndoles que crearan arte verdadero. Con un arma. Esto es arte de verdad.

La estética es la condición previa de la ética. Hoy en día, la ética es mucho más importante para el arte. Voina no tolera la cobardía, ni la codicia, pues son la fuente de la traición, que es lo peor y lo más imperdonable de la mayoría de los artistas activistas. Nosotros personalmente no podemos soportar la apatía o la ineptitud. Cuando ambas se producen, además, en combinación de una exagerada auto-estima, nos convertimos en una compañía muy desagradable.

Queremos hacer un tipo de arte que no inspire a nadie a la idea de otorgarnos un premio. Pero si los museos y las instituciones no pueden dejarnos ir y quieren seguir con nosotros, proponiendonos para sus estúpidas competiciones, van a lamentarlo. Es imposible sobornar al arte revolucionario, y jugar con los genios es peligroso. Es un consejo amistoso que deberían tomar muy en serio. Para nosotros, el arte no es la medida de la vida. Creamos una nueva vida, nuevos acontecimientos, a los que uno se puede referir. Nuestros fusiles están cargados y apuntan al arte para que se mantenga a distancia y no extienda su hedor cerca nuestro. Odiamos las relaciones públicas. Somos un grupo clandestino. Voina se ha vuelto muy popular. Libros y películas sobre nosotros están en todas partes, la gente copia nuestras acciones y nada de esto tiene nada que ver con nosotros. Es otra gente jugando a la imitación. Pendejos perezosos que se hacen pasar por nosotros ... esto no tiene nada que ver con nuestro futuro.

En la prensa rusa casi nada se ha publicado sobre nosotros, lo que da una imagen fiel de la realidad. En este caso, la escritura fraudulenta de los lacayos se ha convertido en la ideología del trabajo periodístico. Si de la tercera parte de lo que escriben una es correcta, ya es un gran éxito. Un ejemplo típico de esto es cómo la prensa escribía artículos serios acerca de nuestra participación en la corrupta Bienal de Moscú, a pesar de nuestro fuerte boicot público. Desde 2005, cuando nos constituimos como grupo, se ha producido un importante flujo de desinformación acerca de nosotros. Pero a veces esto también tiene aspectos positivos: cuando la policía intentó investigar sobre nuestra acción "Palacio de la Revolución" no pudieron encontrar ninguna evidencia, salvo los rumores de los medios de comunicación e interpretaciones artísticas en los blogs tremendamente contradictorias. Así que toda la investigación colapsó.

Ahora nuestro objetivo es presentarnos ante la gente con una impresión convincente a través de acciones decisivas. La protesta pasiva y acciones simbólicas -ahora que está de vuelta la "gran historia", son inmorales. Los acontecimientos de diciembre de 2011 y febrero 2012 en Rusia nos muestran que el gobierno y la oposición (que se humilla ante el gobierno) ridiculizan las protestas de la gente y las degradan al nivel de los memes de Internet que consumen. Hay risas e ironías pero nosotros nos armamos para la lucha callejera. Hemos tomado Berlín. El siguiente paso es la Revolución rusa.

Voina

Fuente: www.contraindicaciones.net

lunes, 7 de mayo de 2012

EN EL 67 ANIVERSARIO DE LA LIBERACIÓN DE MAUTHAUSEN, EL DOCUMENTAL "FRANCISCO BOIX, UN FOTÓGRAFO EN EL INFIERNO"


“Francisco Boix, un Fotógrafo en el Infierno” (Francesc Boix, un Fotògraf a l’Infern) es el título de un documental escrito y dirigido por Llorenç Soler en 2001 que muestra, a través de la historia del fotógrafo catalán Francesc Boix, una pizca de lo que fue la experiencia terrible de miles de republicanos españoles en el campo de exterminio de Mauthausen.
 
Francesc Boix tuvo que cruzar la frontera entre España y Francia tras la derrota republicana en 1939. Tenía 19 años cuando conoció el exilio y 21 cuando entró en el campo de concentración de Mauthausen. Los republicanos españoles habían sido calificados por los nazis como “presos cuyo retorno no interesa” y Boix y sus compañeros comprendieron pronto que salir vivos de Mauthausen era casi imposible, por lo que decidieron organizarse para conseguir que, al menos un puñado de ellos, sobreviviera para poder contar al mundo su historia.

El 22 de junio de 1941 crearon el clandestino Comité de Resistencia que tenía como objetivo salvar la vida de los más posibles mediante la solidaridad, el robo de comida y, sobre todo, intentando desplazar de los puestos de responsabilidad a los presos comunes alemanes. Tardaron tiempo y muchos murieron en el intento pero, poco a poco, consiguieron introducir españoles en la oficina, la sastrería, la cocina, etc. El fotógrafo Antonio García fue destinado al departamento de identificación y Francesc Boix logró entrar en el servicio fotográfico del campo.

Bajo las órdenes de los SS, Boix realizó miles de fotografías de los eventos de Mauthausen, de la vida cotidiana en el campo y de la también cotidiana muerte. Por sus manos pasaban a diario numerosas pruebas de la barbarie y pensó que podría robarlas, para que sirvieran de testimonio en el futuro. Así lo propuso a sus compañeros.

El Comité de Resistencia consideró que valía la pena jugarse la vida por aquellas fotografías y rápidamente organizó su sustracción: Francisco Boix debería realizar un cliché de más de cada foto que le fuera encargada y él y Antonio García las descolgarían por la ventana del laboratorio a una hora determinada. Bajo la ventana, esperaba otro español que llevaba el paquete con los clichés al barracón de desinfección, donde lo escondían otros compañeros hasta que podían pasárselo a los españoles que trabajaban en la carpintería y que iban ocultando los clichés en las molduras de las puertas. El Comité de Resistencia era consciente de que no había ningún lugar lo bastante seguro para aquellas valiosas pruebas dentro del campo: tenían que pasarlas al exterior…

Como la mayoría de los alemanes en edad de trabajar se encontraba en el frente, muchos industriales alemanes y autríacos utilizaban mano de obra procedente de los campos de concentración. La empresa Poschacher era una de ellas. Estaba cerca del campo de Mauthausen y entre los prisioneros que eran enviados a trabajar allí, había un grupo de adolescentes (de entre 13 y 17 años) hijos de republicanos españoles y que habían sido hechos prisioneros junto con sus padres. Sus compatriotas adultos los llamaban “Pochacas” y pensaron en ellos para sacar los clichés del campo. Los “Pochacas” no sólo aceptaron la misión con entusiasmo, además buscaron un lugar seguro para los clichés: contactaron con una mujer, la Sra. Pointner, miembro de la Resistencia que estuvo de acuerdo en esconder el paquete en un hueco disimulado del muro de su jardín hasta el fin de la guerra.

 Y allí estuvieron los clichés hasta la liberación del campo de exterminio de Mauthausen en mayo de 1945, cuando Francesc Boix fue a recogerlo. Algunas de esas fotos sirvieron de prueba en los Juicios de Nuremberg y, gracias a ellas, se pudo demostrar la culpabilidad de algunos nazis que negaban su participación en el horror de los campos de concentración.

Lamentablemente, la salud del joven Francesc Boix había quedado quebrantada por su paso por Mautahusen y murió, con sólo 30 años el 4 de julio de 1951.

"Francisco Boix, un Fotógrafo en el Infierno" nos cuenta esta historia a través de muchas de las fotos que el protagonista salvó, de imágenes de archivo y del testimonio de varios de aquellos republicanos españoles prisioneros, que arriesgaron la vida para que el mundo pudiera saber lo que pasó en el infierno del campo de exterminio de  Mauthausen.

Fuente: Reflexiones de una guionista

VER DOCUMENTAL https://zoowoman.website/wp/movies/francisco-boix-un-fotografo-en-el-infierno/

domingo, 6 de mayo de 2012

"LA ACCIÓN ENCADENADA", MONUMENTO A BLANQUI DEL ESCULTOR ARISTIDE MAILLOL

La acción encadenada
L'Action enchaînée
Aristide Maillol
1905
Bronce
Jardín de las Tullerías (París)

Además de un gran número de encargos de coleccionistas particulares, en 1905 Maillol recibe finalmente la primera encomienda pública: la realización de un monumento a la memoria de Louis-Auguste Blanqui (1805-1881), político socialista de convicciones revolucionarias y antimonárquicas que pasó la mayor parte de su vida en prisión

Maillol acepta la insignificante cantidad de que disponía Clemenceau, uno de los organizadores, y realiza, casi gratis, la acción encadenada, erigida en la plaza de Puget-Théniers. El cura de la localidad se niega a decir misa mientras no sea retirada la escultura.

Maillol opta por la idea de una mujer encadenada que intenta romper unas cadenas invisibles volviendo lateralmente su poderoso torso. Al representar a un político mediante la figura de una mujer desnuda, el artista propone una nueva concepción del monumento público.

La Acción  encadenada —o Monumento a Auguste Blanqui— originó un gran escándalo, porque su concepción profundamente moderna ofendió al gusto reaccionario de los poderes públicos de la época.

La escultura está instalada desde 1964 en los jardines del Carrousel en las Tullerías en el 1er Distrito de París. Es parte de una serie de estatuas de Maillol expuestas a la intemperie.


sábado, 5 de mayo de 2012

"EL HOMBRE DE LA CÁMARA", PELÍCULA DEL DIRECTOR SOVIÉTICO DZIGA VERTOV

Título Original: Chelovek S Kino - Apparatom
Dirección: Dziga Vertov
Guión: Dziga Vertov
Actores: Dziga Vertov, varios (actores no profesionales)
País: URSS
Idioma Original: muda
Duración: 68 min.
Año: 1929

En esta cinta Vertov sencillamente exprime al máximo el lenguaje audiovisual de la época que, siendo francos, todavía no tenía el rótulo de lenguaje totalmente ganado. Sin embargo, este cineasta supo aprovechar las recursos que el gobierno ruso les brindaba a los realizadores que estabana a favor de la causa para experimentar a sus anchas su teoría del cine-ojo.

La teoría del Cine-ojo fue desarrollada por Vertov durante los años 1922 y 1923 en la que llega a plantear algunas pautas para la realización del cine más objetivo posible. Si se sigue el espíritu de la época podemos apreciar que muchos de los cineastas rusos (como Eisenstein o Kulechov) tratan de definir lo que es la producción cinematográfica a su manera, pero los grandes paraguas que los contenían eran la representación de la realidad tal cual es y el uso del montaje (edición) como herramienta principal de sus productos. En este sentido, Dziga Vertov define que todo realizador que quiera reflejar un trabajo que esté lo más cercano a la realidad debería cumplir con algunas de sus pautas:

- No usar puesta en escena, ni actores ni guión.
- Conseguir la mayor objetividad posible
- Captar imágenes sin preparación
- Usar el montaje como principal nexo de conexión

Todas estas herramientas están dispuestas en El hombre con la cámara. Estrenada en 1929 y que en su primera escena muestra imágenes del estreno de ese mismo documental dentro de una sala de cine.

El hilo conductor de esta historia que retrata la vida de un camarógrafo durante todo un día de trabajo, sin embargo, limitar todo el sentido de esta producción de Vertov sería negar la magnitud de su experimento.

El proyecto del realizador toma imágenes de la realidad captadas con anterioridad para, a partir del montaje, construir una historia que respeta la objetividad de las imágenes y que luego cumple con la estructura narrativa dispuesta por el director. Vertov logra crear un discurso sobre las interrelaciones sociales bajo el régimen socialista. Es el desarrollo de las descripciones sociales que Marx desarrolla como base del socialismo y que Vertov retrata fielmente en el estilo de vida de un día en San Petersburgo de la época (1929).

La representación de la ciudad industrial y de las relaciones entre burguesía y proletariado en sus diferentes facetas retratan la sociedad que existía en su medio inmediato. Se puede ver la vida industrial, el descanso, el deporte, el relax y otras actividades humanas que pueden ser desarrolladas al mismo tiempo, en el mismo espacio; pero que las diferencias sociales determinan de qué manera realmente se presentan en el día a día.

Vertov, luego de desarrollar su tema, nos pone ante los ojs una pequeña reflexión a partir del montaje: no importa tanto la condición social, ni los eventos, ni las ventajas o desventajas de ciertos grupos sociales; lo que importa es que todos pertenecemos a la misma sociedad y nos desarrollamos en el mismo espacio. Somos un todo y, aunque la sociedad como medio masivo ya casi ha desaparecido como la mayoría, para la época este mensaje retrataba lo escencial de los procesos industriales. Vertov va más allá con su propuesta y demuestra que, a partir de lo audiovisual, se puede lograr transmitir mensajes sociales sin usar las descripciones textuales de los conceptos.

Fuente: Ensartes

viernes, 4 de mayo de 2012

"THE CUBAN WIVES" SE ESTRENA MAÑANA EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DEL SÁHARA (FISÁHARA)

Rebelion. Los Cinco, ante la solidaridad del desierto


Coincidiendo con la clausura de su IX edición, miles de refugiados saharauis serán mañana el primer público ante el que se exhiba el documental The Cuban Wives (Esposas cubanas), dedicado a Los Cinco revolucionarios cubanos, presos en EEUU por luchar contra el terrorismo.

Antes de llegar a FISÁHARA, la cinta, del director italiano Alberto Antonio Dandolo (1) ha pasado por el festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale), pero allí sólo en sección oficial.

Un mes después y tras ser preseleccionada para la cátedra Josefina de la Torre, del Festival Internacional de Cine de las Palmas 2013, los hombres, mujeres y niños de la RASD serán los que bauticen, desde las alfombras y la arena del desierto, esta coproducción italo-austriaca.

The Cuban Wives (Esposas cubanas, en su traducción al español) narra la historia de Los Cinco cubanos que han estado encarcelados en EEUU desde 1998. Cometieron el crimen de recabar información destinada a proteger a su país y a su pueblo de los actos terroristas planeados por las organizaciones mafiosas que operan desde el Sur de La Florida, concretamente desde la ciudad de Miami.

El conjunto de todo lo investigado por Los Cinco fue enviado al FBI y al Gobierno de EEUU, e, inmediatamente, esas informaciones fueron clasificadas como alto secreto, de modo que su contenido no pudo usarse en la defensa de los antiterroristas cubanos.

The Cuban Wives cuenta esta historia, trágica, dolorosa, desde el transcurso cotidiano de la vida de las esposas, las madres y los hijos de estos cinco hombres, plasmando, a través de la cámara, el amor y la resistencia de todos ellos.Como si de un protagonista más se tratara, el trabajo de Dandolo muestra al pueblo cubano como columna vertebral de la lucha de estas familias por lograr la libertad de los suyos.

Los Cinco, cabe concluir del relato fílmico, son hijos de Cuba, hermanos de cada mujer y cada hombre de Cuba, y han sido arrancados de cada casa, en cualquier rincón de Cuba.

Importante presencia de España y México

Aitana Sánchez Gijón, Juan Diego Botto, Eduard Fernández, Malena Alterio y Gerardo Herrero son algunos de los nombres destacados del cine español que han acudido a este certamen. Los visitantes hicieron un recorrido por Dajla y visitaron la escuela primaria y secundaria, el Huerto Extremadura y el palmeral.

"Estamos aquí para apoyar a la población saharaui y para recordar al mundo que esta crisis política y humanitaria requiere una solución inmediata", dijo el actor Willie Toledo, co-director del festival.

Como país invitado, México estrenó el documental Los rollos perdidos de Pancho Villa, cuyo director, Gregorio Rocha, fue el encargado de presentar la película. Otros títulos que ya se han visto en el Festival incluyen películas como Eva, La voz dormida o No habrá paz para los malvados, la más laureada de los últimos Premios Goya, las cuales, junto a trabajos como El maestro saharaui , Saharuiya o el documental Hijos de las Nubes, de Álvaro Longoria, y con Javier Bardem como figura principal, han ido llenando las noches del desierto, en el campamento de Dajla.

Y, al fin, Cuba

The Cuban Wives cerrará mañana el FISÁHARA 2012, haciendo su presentación inaugural al público, entre gentes que sienten muy cerca a Cuba.

Como explicara el ensayista José Antonio Monje (2), "... la presencia de Cuba se respira en muchos de los rincones de la Hamada. De manera sorprendente, la mayor de las Antillas da nombre a locales públicos, salones educativos y restaurantes. La bandera cubana y los líder es de su Revolución, Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, son identificados casi de inmediato por la mayoría de los saharauis. Sin embargo, el colectivo que evidencia de mejor manera lo que significa Cuba para los saharauis es aquel conocido como los “caribeños” o “cubarauis”. Este grupo está integrado por todos aquellos hombres y mujeres que marcharon a estudiar a Cuba desde muy jóvenes, pasando su adolescencia y parte de su juventud integrando un conjunto muy compacto de compañeros, desde el cual se educaron cada cual en sus respectivas profesiones y todos juntos en el espíritu internacionalista revolucionario. Los cubarauis se sienten muy orgullosos de haber formado parte de esa experiencia intercultural y solidaria, convirtiéndose en una etapa de sus propias vidas que los ha marcado para siempre. Y aunque muchos de los cubarauis ya instalados nuevamente en los campamentos han perdido el acento cubano adquirido durante sus largos años de estancia por el Caribe, mantienen aquel espíritu festivo, tan cercano y humano que caracteriza a la población cubana.

Para los saharauis en general, más allá de haber tenido la oportunidad de compartir algunos años de sus vidas con la población isleña o no, Cuba es un símbolo de resistencia, de exitoso desafío, de dignidad y rebeldía inaceptable para los poderosos. En resumidas cuentas, Cuba (que coopera con el Estado saharaui, partiendo del reconociendo a la RASD, desde 1980) es la mayor inspiración para la causa saharaui y, porque no decirlo, para todos los pueblos que buscan su autentica liberación".

The Cuban Wives unirá mañana las ansias de dos pueblos hermanos; el uno por liberar a cinco de sus hijos de las garras del imperialismo yanqui, el otro por liberarse a si mismo del yugo imperial marroquí. Al fin, lo que es seguro es que los hombres, mujeres, niños, y mayores saharauis que verán mañana el documental de Alberto Dandolo mirarán las imágenes de las calles de Cuba y repasarán su Historia como la que algún día será propia: la historia de un país libre, independiente, soberano, cueste lo que cueste.


Notas:
(1) The Cuban Wives. Alberto Antonio Dandolo. Italia-Austria. 2012. Duración: 70 min. www.thecubanwives.com
(2) Solidaridad con nombre de isla y arena. Las lecciones del internacionalismo cubano en la RASD. Ensayo publicado en “Pensar a Contracorriente VIII. Concurso Internacional de Ensayo”. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 2011
En Rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=145779
Artículo relacionado:
Reseña breve de The Cuban Wives en la Jornada Internacional 5 Días los Cinco. Toda la gloria, en un pedacito de lápiz
(http://www.rebelion.org/noticia.php?id=148313)
Fuente: Rebelión

jueves, 3 de mayo de 2012

"FRIDA KAHLO. LA BELLEZA TERRIBLE", NUEVO LIBRO SOBRE LA PINTORA COMUNISTA MEXICANA

Título: Frida Kahlo. La belleza terrible 
Autor: Gérard de Cortanze
Traductora: Núria Petit Fonserè
Editorial: Paidós
184 páginas
ISBN: 978-84-493-2305-8
Año: 2012
Precio: 17 €

Sinopsis

Como bien dice Gérard de Cortanze en la introducción del libro: «En realidad, Frida Kahlo es una de las artistas más enigmáticas que existen, una de las más íntimas, como abrasada por sus opciones políticas, su dolor físico, su amor por Diego. Esto es lo que interesa de su pintura. Pero más allá de lo que Carlos Fuentes llama sus «treinta y nueve años de sufrimiento», tenemos a una mujer que crea un universo pictórico vigoroso y colorido, cuyo grito adopta una forma emocional y visible. Es ese viaje hacia un mundo impresionante, muy particular, muy vivo, único en la historia de la pintura, lo que he tratado de describir en este libro, que no es ni un ensayo ni una biografía en el sentido clásico de la palabra, sino más bien un recorrido por los meandros de una obra y una vida, que descubrimos detrás de una falsificación en la que el creador siempre nos abre su diario auténtico.

En algunos bocetos y en algunas pinturas de Frida Kahlo aparece un verde a veces profundo, un amarillo desvaído, color éste último al que ella le da una definición particular: Locura y misterio. Esa locura y ese misterio son exactamente lo que me emociona de Frida Kahlo.»

Esta obra nos adentra en la vida de aquella joven mexicana que en septiembre de 1925 sufre un accidente que trastornará por completo su porvenir. Bella e independiente, se casa en 1929 con Diego Rivera, el célebre pintor muralista. Esa joven era Frida Kahlo y este libro es su historia, que nos cuenta cómo una de las máximas de su vida fue no cerrar jamás los ojos a la fealdad, sino, por el contrario, abrirlos para presenciar así el nacimiento de una belleza terrible, para la que ella inventa otra realidad. Torturada por el dolor físico, pero arrebatada por sus compromisos políticos y amores tumultuosos, con el paso de los años construyó una obra pictórica poderosa y singular. La última de sus obras, Viva la vida, es un canto a la luz y a la alegría de vivir.

miércoles, 2 de mayo de 2012

ARTISTAS QUEMAN SUS OBRAS EN BERLÍN EN PROTESTA POR LOS RECORTES PRESUPUESTARIOS



Nueve artistas quemaron sus obras de arte en Berlín para protestar por los recortes presupuestales que afectan al arte independiente en toda Europa, y en particular a dos casas de arte en Berlín.

La quema se realizó en la casa de arte Tacheles, ocupada desde 1989 por unos 100 artistas de varias disciplinas. El edificio fue adquirido hace años por inversores privados que no han podido desalojar a los artistas.

Los artistas también quieren llamar la atención sobre la frágil situación del Museo de Arte Contemporáneo de Nápoles, amenazado por los recortes presupuestales.

"La amenaza parte de una red de inversores, bancos, abogados y algunos políticos que no están interesados en este tipo de propuestas sino en hacer dinero, nos han tratado de echar con la policía, han destruido nuestro arte y esta es una de las razones por las que los artistas han quemado su trabajo antes que lo haga el mercado", dijo la portavoz de Tacheles, Linda Cerna.

"Defendemos Tacheles como lugar para la producción y presentación de arte contemporáneo independiente y sin fines de lucro, artistas y público necesitan lugares para entrar en contacto con el arte que está orientado a la gente y no al mercado", destacó.

Los artistas quieren que la ciudad compre el lugar para preservarlo como un espacio de creación de arte contemporáneo, y no para construir un centro comercial, detalló Barbara Fragogna, artista y comisaria de Tacheles.

Los artistas temen que la cultura se privatice, lo que generaría incertidumbre sobre la libertad de expresión en plazas públicas, según Fragogna.

"Quemar una obra de arte es muy fuerte, es parte de tu cuerpo, como un hijo, una criatura de tu mente", explicó la artista italiana que hace cuatro años trabaja en Tacheles.

Tras la caída del Muro de Berlín, en 1989, las autoridades locales quisieron destruir el edificio del Tacheles para construir una calle pero hasta la fecha unos 100 artistas tienen allí sus estudios y lugares de exhibición y se niegan a abandonar la enorme casa en el barrio de Mitte, una creciente zona comercial de la capital alemana.

En el lugar se practican todo tipo de técnicas artísticas, pinturas, serigrafías, esculturas, así como música, danza y teatro. También hay espacios para fiestas nocturnas, y acceso libre a la comunidad.

Fuente: EFE

martes, 1 de mayo de 2012

1 DE MAYO, DÍA DEL TRABAJO



Poesía de Rafael Alberti publicada el 1 de Mayo de 1933 en el Adelanto de la revista “Octubre” editada por los Escritores y Artistas Revolucionarios, Madrid. Junto a esta poesía aparecía el siguiente texto: “Todos, escritores, artistas, intelectuales de todas clases, todos en auxilio de los parados de la Tierra, de los trabajadores que luchan por la revolución y se mueren de hambre”.

S. O. S.

6  millones de hombres,
12 de manos muertas,
de ojos descejarrados por la angustia,
la miseria y el hambre que agrandan por las noches la invasión de las horas lentas de         
         insomnio.

Y el cielo se pregunta por el humo
y el humo por el fuego
y el fuego de las fábricas por el carbón que espera dejar de ser al fin paredón muerto
         de las minas.

Los parados del mundo se levantan,
crecen,
se empinan los parados como el mar,
se derrumban,
se levantan
y crecen.

10 millones de hombres,
20 de brazos tristes,
como ramas sin lluvia,
caídos,
secos como ramas.
Y hay un medio planeta sin cultivo
y hay barreras que impiden la posesión común del sol agrario de las granjas
y hay ríos que quisieran desviarse,
erguirse hasta regar el lecho de los trigos.
No hay trabajo
Y hay manos.

El capital prefiere dar de comer al mar.
En Brasil el café se quema y es hundido entre las algas,
el azúcar en Cuba arrojada en las olas se disuelve salada,
las balas de algodón en Norte América
y los trenes de harina son volcados en la prisa invasora de los ríos.

Y mientras,
ellos crecen,
se empinan,
se derrumban,
se levantan.
15 millones,
20,
40 de pies fijos,
de pies parados en la tierra,
de cuerpos que no duermen,
de hombres que desesperan y muertos que se matan.
Amigos,
Escuchad
         ¿Qué?
                  Nos llaman.
                                                                           Rafael ALBERTI

Fuente: Dazibao Rojo