martes, 9 de junio de 2015

MONUMENTO AL SOLDADO PARTISANO EN TITOGRADO-PODGORICA (YUGOSLAVIA, 1957), DE DRAGO DUROVIC Y VOJISLAV DOKIC


memorialtitograd3
Entrada al memorial / Fotografía de Memorialmuseums.org

Monumento al Soldado Partisano (1957)

Durante la II Guerra Mundial, Yugoslavia fue ocupada y desmembrada por los ejércitos italianos y alemanes. La región de Montenegro, en poder del ejército de Mussolini, se convirtió en el principal reducto de resistencia antifascista, los famosos partisanos de Tito.

Fue en la capital montenegrina, Podgorica, en donde se vivieron los combates más duros y violentos,  especialmente en el punto más alto de la ciudad, la Colina Gorica, bombardeada día y noche por las fuerzas del Eje.

En 1957, en la propia ciudad de Podgorica (entonces rebautizada como Titogrado) se erigió un conjunto monumental dedicado a la memoria de los 97 partisanos que liberaron la ciudad de los nazis y que fueron galardonados con el titulo de Héroes Nacionales Yugoslavos, el segundo galardón militar más importante del país, una medalla que premiaba el comportamiento heroico y valiente en el campo de batalla.

El monumento está formado por un gran y sobrio templete funerario decorado con relieves y esculturas de partisanos comunistas. El memorial está enclavado en lo alto de la Colina Gorica y su acceso esta protegido por una solemne muralla.

De entre todos los memoriales yugoslavos de la II Guerra Mundial, uno de los mas especiales es el de Podgorica, y no precisamente por su espectacularidad, si no por su fuerte carga emotiva.
Situado en un enclave histórico como la Colina Gorica, el lugar destaca por la sobriedad con la que recuerda las hazañas de los valientes partisanos de Montenegro, en un tono muy diferente al de otros países del este.

A nivel estético, el monumento revela influencias tardías del realismo socialista soviético (las esculturas y los frisos) pero muestra en su templete, original y muy llamativo, los rasgos de la modernidad escultórica yugoslava que estaba por llegar.

Fuente: Leninland

Galería de fotos

P3270239Detalle de la entrada / Fotografía de Steve Hesketh

memorial titograd2
Vista de la entrada al conjunto / Fotografía de Memorialmuseums.org

monumentitograd1
Escalera de entrada / Fotografía de Memorialmuseums.org

lunes, 8 de junio de 2015

"EL PUTO JEFE", NUEVO LIBRO DE RELATOS DE ISAAC ROSA

‘El puto jefe’, la nueva colección de relatos de Isaac Rosa, ya está a la venta. Este ejemplar recopila los doce relatos escritos por el autor en los últimos números de La Marea, precedidos por un prólogo bajo el título ‘Los cuentos no son para el verano’. La ilustración de portada es de Diego Quijano.


Los cuentos no son para el verano, de Isaac Rosa


Cada año, al llegar junio, los responsables de Cultura de periódicos y revistas -de papel y digitales- sacan la agenda de contactos y telefonean a unos cuantos escritores. Novelistas, sobre todo, aunque también caben dramaturgos, poetas y directores de cine. Todo aquel que, se supone, tiene algo que contar.

– Oye, que como ya llega el verano, ¿qué tal si nos escribes un cuento para publicar en agosto? Sí, para el suplemento veraniego, ya sabes. Algo fresco, propio de esas fechas.

Algo fresco. Un relato de misterio, una investigación detectivesca, si se va a publicar por entregas. O un cuento humorístico, risas garantizadas. Sin olvidar un poco de erotismo, que en verano se agradece. Pero si lleva un toquecito de conciencia social, también se agradece, que no todo va a ser frivolidad.

No tengo nada en contra del entretenimiento, y mucho menos el veraniego. Yo soy el primero que en vacaciones busca poco esfuerzo y menos preocupación. Si recreo la escena anterior entre un director cualquiera de periódico y un escritor, no es para criticar los “cuentos de verano”, sino para mostrar qué idea tienen de la ficción narrativa la práctica totalidad de medios, y qué lugar le reservan en sus páginas: el relleno veraniego, cuando sobran páginas porque faltan noticias. El adorno vacacional, ese toque ligero que diferencia el periódico en agosto del resto del año. El descanso del lector, el gancho para que siga leyendo cuando no quiere saber nada de la realidad.

Los cuentos son para el verano, piensa el periodismo. La ficción no cabe en un medio serio, es cosa de revistas culturales y de creación. Y si un medio generalista le da espacio es solo cuando el tono informativo se vuelve fofo, en el suplemento de playa, junto a la entrevista simpática, las recetas refrescantes y los pasatiempos. De hecho, un pasatiempo más.

Insisto: nada contra los pasatiempos ni contra los momentos de aflojar la tensión informativa. Pero déjenme que reclame un espacio más relevante para la ficción, para los relatos. Para los otros relatos, pues qué otra cosa es un medio de comunicación sino una sucesión de relatos, de ficciones incluso, de representaciones de la realidad. ¿Por qué la ficción pura, el cuento en este caso, no puede sumarse a sus páginas el resto del año, en tanto que representación de la realidad también?

La Marea, la revista mensual que desde enero de 2013 edita una cooperativa de periodistas, no es una publicación cultural ni de creación. Es un medio que apuesta “por el periodismo riguroso y comprometido, los reportajes en profundidad y la cultura”. En sus páginas hay sobre todo temas políticos y sociales, una mirada crítica al tiempo conflictivo que vivimos. Y sin embargo, en sus páginas cabe la narrativa de ficción, el cuento. Y no solo en verano. Todo el año, en cada número.

Cuando desde La Marea me propusieron escribir un cuento cada mes, estábamos pensando en lo mismo: no un relleno, no un adorno, no un momento de descanso para el lector, sino una ficción que fuese parte de la revista. Una pieza más de esa mirada a la realidad que el medio propone propone, junto a los reportajes, los análisis o las entrevistas. Que hubiese continuidad en el discurso, que de cada cuento se pudiese decir que sirve a los mismos principios editoriales que el resto de secciones de La Marea: “la libertad, la igualdad, la laicidad, la defensa de lo público, la soberanía de los pueblos, la economía justa, la regeneración democrática y la denuncia de la ilegitimidad de la monarquía, la memoria histórica, la cultura libre, el trabajo y la vivienda dignos y el respeto por el medio ambiente.”

*****

Ya sé, ya sé: qué tendrá que ver un cuento, una ficción literaria, con todo lo anterior. Qué hace un creador sometiéndose a unos “principios editoriales”, en vez de dejar volar su imaginación y disfrutar de su libertad creadora, de la feliz irresponsabilidad de quien ficciona y no tiene que preocuparse por las consecuencias de su escritura. ¡Que esto es un cuento, oiga, no un reportaje! ¡Que los lectores no te van a exigir objetividad, rigor y honestidad! ¡Que para la ficción no hay libro de estilo, ni código deontológico!

Por supuesto que no. Pero créanme si les digo que, para mí, escribir integrando mi ficción en un discurso periodístico compartido no ha sido un corsé sino un ejercicio de libertad, y una forma de expandir antes que constreñir mis ficciones.

La intención fue, desde el principio, mirar a la realidad, y proponer una representación de la misma. Una que compita con las numerosas representaciones (ficciones la mayoría, aunque no las tomemos por tales) que consumimos cada día y que no nos llegan con forma de cuento, sino de noticia, entrevista o crónica (ficciones periodísticas); de mitin, comunicado, rueda de prensa o programa electoral (ficciones políticas); de estadística, resultados o presupuestos (ficciones económicas); de promesas, espejismos y deseos (ficciones publicitarias). ¿Qué puede un cuento frente a todas esas ficciones poderosas? Poco, sí: pero mucho más que nada.

Relatos que encajen entre las piezas periodísticas de una revista, pero sin renunciar a las armas de la ficción literaria. Mirar a la realidad, pero no desde donde ya lo hace el (buen) periodismo en forma de crónica o reportaje (y en La Marea hay mucho de ese buen periodismo). Mirar, pero no para describir sin más, no para dar testimonio, sino para torcer la mirada como solo la ficción puede hacerlo; para obligar al lector a mirar desde ángulos inusuales, en incómodos escorzos. Mirar la realidad en lo que tiene de extraña, de violenta, de monstruosa incluso, aunque no la percibamos como tal a fuerza de naturalizarla.

Vivimos saturados de ficciones, pero en realidad necesitamos más ficciones. Las nuestras, las que nos sirvan como escudo frente a todas esas ficciones aplastantes. Nuestro propio relato.

*****

Estos doce cuentos, publicados en otras tantas Mareas mes tras mes, pretenden ser esquirlas de esa realidad, fragmentos estallados, formas de pensar lo que nos pasa: dos mujeres que con el tabique que las separa construyen un puente invisible. Una carrera de trabajadores en la que correr es una forma de seguir en pie. La prisa agónica de quien repite eso tan de nuestro tiempo de “no me da la vida para más”. El extraño viaje de quienes comparten mucho más que un coche. Una pancarta en un balcón que se convierte en declaración de guerra. La enigmática identidad de quien es sospechoso de todo por no tener nada que ocultar. La sospecha en los centros de trabajo a partir de un reality perverso. Una subida de sueldo que provoca un terremoto económico al cuestionar lo más sagrado: el beneficio. La interminable subcontratación llevada a un terreno poco habitual: tu propio hogar, abierto de par en par por una confianza ciega. El desconcierto de un batallón policial preparado para la resistencia más feroz pero no para la soledad. Los negocios sucios que se cierran con una buena comida en la que no esperas testigos. La risa como próximo bien a privatizar por el management.
Doce cuentos, doce ficciones, doce representaciones de la realidad que no pueden esperar al verano. No porque no nos guste el verano, todo lo contrario: porque hasta el verano nos quieren quitar.

*****

Escribir cuentos todos los meses para una revista sí implica dos condicionantes que, en principio, chocan con la “libertad del creador”: la extensión y el plazo de entrega. Del primero, solo quien escriba cuentos entiende lo que significa tener que encerrar una ficción en una caja de dimensiones fijas, donde no cabe ni sobra una sola frase. Lo que en principio era un problema –recortar cuentos demasiado largos, prolongar otros demasiado cortos-, con el tiempo se ha convertido para mí en un desafío (que tu imaginación encaje en un lugar cerrado), pero también en una forma de orden que he acabado disfrutando.

Y en cuanto al plazo de entrega, tampoco es habitual que alguien escriba literatura bajo la guillotina del día de cierre, que en el caso de una revista es mucho más inflexible que en una editorial. Si lo comento es para agradecer la inmensa paciencia y confianza de mis compañeras y compañeros de La Marea, que a la agitación propia de un cierre suman la del dichoso escritor que todavía no ha enviado su cuento.

Publicar cuentos en una revista tiene un tercer aliciente: la ilustración. Desde el principio tengo la suerte de escribir teniendo al lado a uno de los mejores ilustradores de nuestro tiempo: Diego Quijano. Su capacidad de leer mis relatos, su velocidad de pensamiento y su búsqueda siempre del camino más difícil resistiendo a las imágenes más literales, consiguen ensanchar los significados de estas ficciones. Tengo que dar las gracias a Diego, y a la vez lamentar que al reunir los cuentos en un libro su trabajo quede fuera –salvo la genial ilustración de portada-.

Y por último, lo más importante: si algún sentido tiene este libro es apoyar y dar a conocer uno de los proyectos más esperanzadores que ha dado el periodismo en España desde que comenzó esto que llaman crisis: la cooperativa MásPúblico, su revista La Marea y la web del mismo nombre. Si vosotros también queréis desearle larga vida a La Marea, ya estáis tardando en suscribiros.

domingo, 7 de junio de 2015

"ESTO ES LA BRUTALIDAD NAZI", DE BEN SHAHN


Esto es la brutalidad nazi
Ben shahn
1942
Offset
98 x 72 cm

En esta obra Ben Shahn (1898-1969) rinde homenaje a las víctimas inocentes de la Segunda Guerra Mundial.

Lídice (Lidice en checo, Liditz en alemán) era un pueblo de Checoslovaquia (actualmente República Checa) hoy recordado por haber sido completamente destruido, a instancias de Hitler, por las fuerzas nazis de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial en venganza por el asesinato del jerarca nazi Reinhard Heydrich.

En 1942 el dirigente de las SS Reinhard Heydrich ejercía como "protector" de Bohemia y Moravia, ocupadas desde 1939. En la mañana del 27 de mayo de 1942, se dirigía en su Mercedes Benz descapotable al Castillo de Praga en el sector de Holešovice, cuando fue atacado por dos guerrilleros de la resistencia checa, Jozef Gabčík y Jan Kubiš. Estos soldados, entrenados en el Reino Unido, habían descendido en paracaídas en diciembre de 1941, como parte de la Operación Antropoide.

El 4 de junio de 1942 Heydrich murió en el Hospital Bulovka de Praga, víctima de septicemia. Esto hizo enfurecer a Hitler, que ordenó al nuevo gobernador de Bohemia, Kurt Daluege, que hiciera lo necesario para encontrar a los asesinos. Como resultado de ello, los alemanes iniciaron una brutal campaña de represión en contra de la población civil checa.

De todas las operaciones de venganza, la más conocida es la ocurrida el 10 de junio. Ese día, fuerzas de seguridad alemanas rodearon el poblado de Lídice, cerrando todas las salidas. Este pueblo fue escogido por ser uno de los más activos en contra de la ocupación nazi, y de allí procedía una gran cantidad de partisanos que se unieron a la resistencia. Al entrar al pueblo toda la población fue sacada de sus casas, separando a todos los hombres mayores de 15 años y llevándolos a un granero. Al día siguiente fueron fusilados. Otros 19 hombres y 7 mujeres que trabajaban en una mina cercana fueron llevados a Praga y también ejecutados. Las mujeres y niños restantes fueron enviados al campo de concentración de Ravensbrück, donde la cuarta parte de ellos murió en las cámaras de gas o a causa de los trabajos forzados. Los niños, por su parte, fueron llevados al gueto de la calle Gneisenau en Łódź (actual Polonia), donde fueron separados con criterios raciales. Los que podrían ser objeto de "arianización" fueron enviados a Alemania, mientras que los 82 restantes fueron asesinados en el campo de exterminio de Chelmno. El poblado fue destruido y totalmente arrasado. Un documental original, realizado por los soldados alemanes, ha sobrevivido como testimonio de la masacre.

En total, 340 habitantes del pueblo fueron asesinados (192 hombres, 60 mujeres y 88 niños). Lo mismo le sucedió a otro pequeño poblado llamado Ležáky dos semanas después: los hombres asesinados, las mujeres enviadas a los campos de concentración y los niños "arianizados" o enviados a las cámaras de gas. El resultado final de la represión por la muerte de Heydrich fue de 1.300 personas, entre partisanos, altos dirigentes checos y víctimas circunstanciales, como los habitantes de Lídice.

Ben Shahn recoge en su obra el anuncio telegráfico del asesinato de todos los hombre de Lídice a manos de las fuerzas alemanas, quienes depués de destruir la ciudad anunciaron lo que habían hecho por telegrama.

sábado, 6 de junio de 2015

"YUGOSLAVOS", DOCUMENTAL DE EDUARDO J. GARCÍA E IVANA STOJAK



Yugoslavos
Documental de Eduardo J. García e Ivana Stojak
Duración: 78 minutos

Yugoslavos es un documental concebido con la intención de evitar prejuicios y hagiografías más que aceptadas por los medios y mucha bibliografía maniqueísta para arrojar algo de luz sobre los trágicos y complejos acontecimientos que se sucedieron en la antigua Yugoslavia durante la década de los años noventa.

El documental se centra especialmente en los años previos al estallido de los conflictos armados, 1989-1991, a los cuales consideramos que no se ha prestado la debida atención dada su vital importancia y cuyo conocimiento es esencial para comprender los posteriores acontecimientos.

De mano de voces expertas y autorizadas (historiadores, políticos, periodistas, expertos en derecho internacional) analizaremos aspectos fundamentales con el objetivo de acercarnos a las múltiples causas de un conflicto que todavía no se ha cerrado

Proximamente se colgará la versión mejorada en alta calidad.

Muchas Gracias a todos.

http://yugoslavos.blogspot.com

viernes, 5 de junio de 2015

UNA EXPOSICIÓN REÚNE POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA 50 OBRAS DE LA FOTÓGRAFA COMUNISTA TINA MODOTTI

Retrato de Tina Modotti fechado entre 1928 y 1929

Tina Modotti, retratista de México

Tina Modotti (Udine, 1896 - México DF, 1942) es una fotógrafa mexicana nacida en Italia. Fue en el país norteamericano donde aprendió su profesión y desarrolló su obra. Cincuenta de sus 150 fotografías se exponen hasta el 30 de agosto en la Fundación Loewe (Madrid). Una recoleta exposición donde se reúne por primera vez en España la obra de esta artista.

María Millán, comisaria de la muestra, especifica que el el número total de la producción de Modotti no es exacto. Las que ella ha elegido forman parte de la colección de la galería Throckmorton Fine Art de Nueva York, con unos importantes fondos de fotografía latinoamericana, leitmotiv de esta edición de PhotoEspaña. Millán ha hecho un recorrido cronológico por la corta carrera de Modotti, de algo menos de siete años durante la década de los veinte.

Cuatro retratos de la fotógrafa reciben al espectador, las únicas obras en las que aparece y que no son de su autoría. Imágenes que muestran su belleza. Una belleza que la llevó a participar en algunas películas de cine mudo, durante su estancia en Estados Unidos. Un mundo del que pronto salió por considerar que solo la valoraban de una manera superficial. Ya en México, y de la mano de su amante, profesor, mentor y retratista, el fotógrafo estadounidense Edward Weston (1886-1958), aprendió muy rápido el uso de las cámaras y a imprimir en plata y en platino. Tenía condiciones innatas, de ahí, que en su breve trayectoria recorriera diferentes estilos: la pictórica y pegada a Weston, donde destacan sus flores, retratadas de cerca en las que se aprecia la textura de los pétalos. Texturas que dan volumen a las instantáneas: unas manos de lavandera, piel oscura sobre tela blanca mojada, la espuma en el agua, el brillo del anillo. Cuatro elementos que destacan en una de sus imágenes, cada uno con entidad propia pero parte del conjunto que es esa fotografía.

Modotti retrata a sus amigos y compañeros, con los que comparte círculo social e intelectual en la Ciudad de México. Los muralistas –Rivera, Orozco y Siqueiros– la contratan para que documente su trabajo en la decoración de edificios oficiales como el ministerio de Educación. En una de estas imágenes Diego Rivera mira a la cámara relajado. Actitud tranquila y natural con la que Modotti consigue captar a sus modelos, sin artificios ni en los retratos preparados ni en las escenas que captura cuando planta el trípode y pone la cámara a la altura del ojo de los hombre y sobre todo de las mujeres de la calle. Encuentra lo que le interesa: la belleza y la dignidad de lo cotidiano, de la realidad, las texturas del entorno que le otorgan tridimensionalidad a las instantáneas.

Modotti pierde su identidad europea. Siente que México es su hogar, de hecho, cuando vuelve a Europa ya no fotografía. "La gente no le dice nada", explica la comisaria. La línea fotográfica en la que más profundiza es la que retrata al pueblo, madres con sus niños, artesanos –imágenes antropológicas–, trabajadores manifestándose. En una de las instantáneas una multitud bajo sus sombreros blancos de ala ancha se manifiestan, se intuye el movimiento serpenteante de la muchedumbre. Esta es la parte que une a sus convicciones, a sus ideas comunista. Lideró alguna manifestación con Frida Kahlo, círculo que frecuentaba. En este momento, Weston entendió que "su Tina" no era la misma que había conocido en EE UU. Millán cuenta una anécdota: en un viaje,  Modotti se negó a utilizar los billetes de primera clase que Weston había comprado. La fotógrafa retrata marionetas de su amigo Germán Cueto, un escultor que fundó la corriente estridentista, en la que a través de teatro de títeres cuestionaba el mundo de la cultura y el arte.

Sus ideales políticos, en 1927 se unió al Partido Comunista mexicano, vencieron a su carrera fotográfica. Volvió a Europa, estuvo en Berlín, Moscú y España donde fue enfermera del bando republicano durante la Guerra Civil. Su relación con la fotografía fue corta pero de éxito, aunque ella nunca se sintió artista: "Trato, no de producir arte, si no fotografías honestas sin distorsión ni manipulación".

Fuente: El País 

 'Calla Lily' (1924-1926).

 'Mujer de Tehuantepec' (1929).

 Diego Rivera trabajando

 Manifestación de campesinos, 1928.

 Mujer con bandera, 1928

 Rosas. ca. 1924.

  'Sickle, Bandolier & Guitar'. ca. 1927

  Manos descansando sobre una pala. 1926

jueves, 4 de junio de 2015

SAMUEL FEIJOO, "MI RAÍZ ES": BOA MISTURA EN LA BIENAL DE LA HABANA

Mis raíces son profundas. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Nuestros amigos de Boa Mistura esta vez se han dejado caer por las calles de El Romerillo, La Habana, para realizar esta fantástica intervención por todo el barrio a partir del poema 'No sé' de Samuel Feijoo. 
La combinación de su gran creatividad y su particular interés por las identidades de cada comunidad esta vez han dado lugar a la intervención MI RAÍZ ES. El equipo de Boa Mistura utiliza 25 puntos característicos de El Romerillo, uno por cada verso del poema de Samuel Feijoo 'No sé', para transformar el espacio público haciendo uso de su propia identidad. Una forma maravillosa de unir a la gente, dar color al barrio y brindarnos estas preciosas imágenes.

NO SÉ

Samuel Feijoo

Mis raíces son profundas
porque viví
en el desierto
La arena
y el sol. Sed.
Fuego.
Abajo,
desesperada,
mi raíz
mordía
la roca,
mordía,
mordía...
Llegó al agua.
Mi raíz es
mi
vida-madre.
Y
no

qué
es que
supo
horadar
la
roca.

Descripción del proyecto por Boa Mistura.-
LA RAÍZ
Sentimos que no hay otro poema como “No sé” de Samuel Feijoo para expresar de una forma tan impactante las raíces de un pueblo como el cubano.

Agua, roca y sol definen un lugar y una pertenencia.

Por esto nos parece bonito hacer una intervención a escala de comunidad. Conectar personas a través de 25 puntos, uno por cada verso del poema. Partes que no se entienden de una forma independiente, sino de forma conjunta. Formamos parte de un todo.

Nos interesa mucho la identidad de las comunidades, por ello hemos seleccionado una serie de soportes que nos parecen característicos de El Romerillo. Muros conformados por chapas de barriles, por trozos de maderas, collages de ladrillos y un sin fin de materiales que nos cuentan como el pueblo cubano es capaz de inventar situaciones increíbles y maravillosas.

Para respetar parte del soporte y de la memoria, trabajaremos simplemente con un recuadro de color que no llegue al límite de los muros. Dentro de ese recuadro, el verso. Aislado, ajeno, resignificando el espacio.

Nos parece una intervención tan abstracta y poética que puede transformar el espacio público de todo el barrio. Añadiendo una capa más de identidad.

Mis raíces son profundas. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Mis raíces son profundas. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
porque viví. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.porque viví. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
en el desierto. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.en el desierto. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
La arena. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.La arena. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
y el sol. Sed. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.y el sol. Sed. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Fuego. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Fuego. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Abajo. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Abajo. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
desesperada. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.desesperada. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
mi raíz mordía. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.mi raíz mordía. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
la roca. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.la roca. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
mordía. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.mordía. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
mordía... MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.mordía... MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Llegó al agua. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Llegó al agua. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Mi raíz es. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Mi raíz es. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
mi. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.mi. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
vida-madre. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.vida-madre. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Y. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Y. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
no. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.no. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
sé. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.sé. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
qué. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.qué. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
es que. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.es que. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
supo. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.supo. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
horadar. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.horadar. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
la. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.la. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
roca. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.roca. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Plano de situación. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Imagen © Boa Mistura.Plano de situación. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Imagen © Boa Mistura. 
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. 
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura 
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura.
Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura. Señala encima de la imagen para verla más grande.Proceso. MI RAÍZ ES. Boa Mistura en la Bienal de La Habana. Fotografía © Boa Mistura
.
BOA MISTURA
 
Boa Mistura. Colectivo creativo nacido a finales de 2001 en Madrid (España) compuesto por 5 artistas: ARKOH, DERKO, PAHG, PURONE y rDICK. Desarrolla su obra en diversos campos: desde las tendencias más evolucionadas del graffiti y la pintura mural en las calles, a ilustración, diseño gráfico o pintura de estudio. Amor por el graffiti, el color y la vida. BoaMistura, del portugués “buena mezcla”, hace referencia a la diversidad de estilos y puntos de vista de cada uno. Visiones distintas que se complementan, influencian y se mezclan para formar siempre algo mejor. 5 cabezas, 10 manos, un solo corazón.
Son un colectivo multidisciplinar con raíces en el graffiti nacido a finales de 2001 en Madrid, España. Desarrollan su obra en diversos campos: desde las tendencias más evolucionadas del graffiti y la pintura mural, a la ilustración, diseño gráfico y colaboraciones con interioristas y arquitectos.
Han participado en exposiciones en centros de arte como el Museo Nacional Reina Sofía, Casa Encendida o Museo DA2 de Salamanca. Han colaborado con fundaciones como ONCE, Intermon Oxfam, Cruz Roja o Antonio Gala e impartido conferencias en Universidades como las de Madrid, Sevilla o Alcalá de Henares.
Han realizado proyectos para marcas como Google, Microsoft, Sony Music o Adidas y han sido nominados al Grammy Latino 2010 por el mejor diseño de empaque. El término “Boa Mistura”, del portugués “buena mezcla”, hace referencia a la diversidad de estilos y puntos de vista de cada uno de sus componentes. Amor por el graffiti, el color y la vida. Visiones distintas que se complementan, influencian y se mezclan para formar siempre algo mejor.

Javier Serrano Guerra, “Pahg”. Arquitecto por la ETSAG, especializado en Paisaje en la IUAV de Venecia.
Juan Jaume Fernández, “Derko”. Licenciado en Bellas Artes por la rama de Artes de la Imagen, en la Universität Der Künste de Berlín.
Pablo Ferreiro Mederos, “Arkoh”. Licenciado en Bellas Artes por la especialidad de Diseño Gráfico en la Universidad TAIK de Helsinki.
Pablo Purón Carrillo, “Purone”, Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la URJC de Madrid. Ilustrador.
Rubén Martín de Lucas, “rDick”. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la UPM de Madrid. Artista plástico que renunció a ejercer la ingeniería para dedicarse al Arte.

Fuente: Metalocus

miércoles, 3 de junio de 2015

LA DIRECTORA ANNA BROINOWSKI IMPARTIRÁ EN BARCELONA UN TALLER SOBRE LAS TÉCNICAS DE PROPAGANDA DEL CINE DE COREA DEL NORTE

Cartel del taller de propaganda
Cartel del taller de propaganda de Anna Broinowski

Dentro de la programación de la 5ª edición Atlántida Film Fest, festival de cine online organizado por filmin, Anna Broinowski impartirá un taller en el que se enseñarán las técnicas de propaganda del régimen de Corea del Norte.

La multipremiada directora australiana, estuvo una larga temporada en Corea del Norte aprendiendo las técnicas de propaganda del Gobierno y los cineastas del país. El resultado de su experiencia fue un largometraje "Aim high in creation", premiado en más de 30 festivales, y este taller en el que narra su experiencia e invita a los participantes a poner en práctica sus conocimientos.
Broinowski guiará a los asistentes por el manifiesto creado por el líder Kim Jong II, y su equipo ayudarán a usar estas herramientas: música, guiones, actuaciones y planos en un vídeo de propaganda.

Al final del taller los asistentes producirán una pieza de propaganda de 3 minutos de duración que girará en torno a la causa revolucionaria que ellos deseen. Al final del segundo día se proyectarán todos los vídeos y se otorgarán premios a los mejores vídeos de cada jornada.
El taller se dará en inglés aunque el Festival dispondrá de asistentes para facilitar la traducción al castellano o catalán en caso de ser necesario.

Será los días 9 y 10 de junio de 10 a 19:00 en Barcelona en la Antigua Fábrica de Damm.

Fuente: eldiario



martes, 2 de junio de 2015

"SINFONÍA Nº 2 EN DO MENOR", OP. 9 DEL COMPOSITOR SOVIÉTICO TIKHO KHRENNIKOV

 

La “Sinfonía Nº 2 en do menor” Op.9 fue terminada en 1943 siendo interpretada varias veces. No satisfecho con su parte final la modificó, presentando su versión definitiva el 9 de junio de 1944. Una obra compuesta en tiempo de guerra que fue recibida con grandes aplausos el día de su estreno.

El primer movimiento, allegro con fuoco, contiene dos temas contrapuestos. El primero expresa toda la fuerza de la juventud y el segundo es lírico, expresando la vida en paz. El desarrollo nos lleva a momentos de una gran tensión dramática. La recapitulación empieza con una nostálgica página al estilo de Miaskovsky. Luego reaparece el primer tema con toda la fuerza que le impone el metal, que nos lleva hasta una conclusiva coda.

El segundo movimiento, adagio, nos presenta mediante el clarinete un tema reflexivo, un tema que expresa un sentimiento de noble resignación. El tema se expande llegando en su parte central al patetismo de Tchaikovsky. Después de llegar a su clímax retorna a la reflexión inicial.

El tercer movimiento, allegro molto, correspondería al scherzo. Empieza con un tema juguetón presentado por el clarinete y el fagot. Este tema contrasta con una amplia melodía que se presenta en forma fragmentada. Termina con una coda de gran fuerza, impelida por el metal.

El último movimiento, finale, allegro marciale, nos presenta un tema heroico en forma de marcha. Un tema optimista, como una llamada a la victoria. Un segundo tema con un carácter más folclórico, al estilo de Khachaturian, presenta unos momentos de relajación. El metal se emplea a fondo en la parte central del movimiento. La recapitulación comienza con el tema lírico, pero pronto retorna el tema inicial con toda su fuerza. La marcha triunfal nos conduce a la apoteósica coda.

Se trata de una sinfonía que puede tomarse como ejemplo de realismo soviético. La música que debía dar al pueblo sus valores patrióticos. A pesar de ello posee una excelente orquestación y unos valores musicales que se pueden comprobar en sus dos primeros movimientos. El dramatismo expresado en los primeros movimientos da paso a una culminación de modo heroico, algo que gustaba a los dirigentes políticos.

Khrennikov visitó diversas veces el frente de batalla, realizando conciertos para los soldados. En el mes de mayo de 1945 entraba en el Berlín conquistado al lado de las tropas, tomando parte en la emisión radiofónica con cantos de victoria sobre los derrotados nazis.

En 1947 se afilió al Partido Comunista, llegando en 1962 a diputado del Soviet Supremo. Su recompensa llegó al ser nombrado por Andrei Zhdanov en 1948 Secretario General de la Unión de Compositores, representando al pensamiento de Stalin. Permanecería en este cargo hasta el año 1991, al deshacerse la Unión Soviética.

Fuente: Historia de la Sinfonía

lunes, 1 de junio de 2015

ESPASA PUBLICA "DE NOBEL A NOVEL. EPISTOLARIO INÉDITO DE VICENTE ALEIXANDRE A MIGUEL HERNÁNDEZ Y JOSEFINA MANRESA"

El amor sin límites de Vicente Aleixandre por Miguel Hernández

Más de medio siglo estuvo oculto en la oscuridad de un baúl de haya el amor especial de Vicente Aleixandre por Miguel Hernández.

Todo empezó con una carta en una primavera como esta, hace ya 80 años. La amistad de dos de los grandes poetas españoles del siglo XX que parecen eternizados en esquinas opuestas de la vida, la literatura y en el imaginario de la gente, pero que proceden del mismo punto al estar interesados en los secretos del amor y la muerte y reconocer que “son dos caras de la misma moneda”. Estaban, están, unidos por la belleza de descubrir en su vida y poesía lo que une al amor y la muerte.

De eso están hechos, y eso son, Aleixandre (1898-1984) y Hernández (1910-1942). Un Vicente Aleixandre generoso que sintió un amor embelesado y sin límites por el poeta de Orihuela que no se conocía hasta hoy, y al que llamaba “Miguelillo de mi corazón”.

Esa bella y secreta oscuridad es iluminada en un legado único: De Nobel a novel. Epistolario inédito de Vicente Aleixandre a Miguel Hernández y Josefina Manresa (Espasa), en edición de Jesucristo Riquelme. Hace año y medio se dio noticia de esta correspondencia al ser adquirida por la diputación de Jaén. Son 309 cartas escritas del puño y letra de Aleixandre, 26 de las cuales son a Hernández, entre 1935 y 1938, y el resto a su esposa Josefina Manresa, hasta el año de su muerte en 1984.



Primera página de la carta del 1 de septiembre de 1936.

640 páginas que sitúan y fijan la relación de amigos, hermanos, confidentes, cómplices y guías literarios entre ambos poetas. Uno maestro entonces, el otro aprendiz y discípulo. Uno protector y guía, el otro joven descubridor del mundo. Uno destinado a ser Nobel de Literatura, el otro a ser amado por el pueblo. Aleixandre en discreta presencia durante el túnel del franquismo, Hernández muerto en la cárcel al comienzo de esa oscuridad y silenciado por ella; y Aleixandre velando para que esa llama poética no se apagara.

No es solo un estudio preliminar que entrelaza lo personal con lo literario, sino que cada carta va acompañada de un pie de página exhaustivo. Doctor en Filología, catedrático de Lengua y Literatura de España y autor de obras como Miguel Hernández, un poeta del amor, la libertad y la juventud, Riquelme se asoma en la vida y sentimientos de Aleixandre y su anhelo de protección. Cartas con pasajes cotidianos, literarios y gritos apagados. Un amor sublimado que luego habrá de proyectarse en la protección y asesoría a la viuda de Hernández, su hijo Manuel Miguel y sus nietos.

Cuatro meses después de aquel encuentro que los poetas tienen en Madrid, en 1935, Aleixandre escribe: “Me alegró mucho tu carta. Qué bocanada de tu caliente tierra; qué chirriar de chicharras y qué frescura de río, y qué oreo de piel mojada me trajo tu carta. Miguel, Miguel, yo aquí estoy solo”.
Cartas de letra clara y muy espaciada, que “permite conocer el inmenso cariño que tenía mi tío a Miguel Hernández y Hernández un cariño extraordinario por él”, dice Amaya Aleixandre, sobrina del Nobel español y albacea de su legado. “La gente”, explica, “a veces, siente hacia algunas personas algo superior a lo esperado, un sentimiento que lo sorprende. Mi tío tuvo en Miguel Hernández un amor muy especial. La amistad en sí misma la consideraba un valor extraordinario. No creo que haya sido un sentimiento de homosexualidad. Cuando queremos a alguien lo queremos sin límite, con naturalidad. Era un amor paternal con una necesidad de protección hacia un poeta joven y bueno recién llegado. La categoría de Miguel Hernández le caló desde el comienzo”.

Es la amistad con alma. Un amor. Otro amor sin temores ni fantasmas. “Aleixandre sintió desde el primer encuentro una fuerte atracción por Hernández: un flechazo sentimental debido, entre otras causas, al don de gentes y la bonhomía del oriolano, a su simpatía, a su respeto y a sus ansias de ser un buen escritor”, explica Riquelme. “En las cartas de Aleixandre a Hernández se aprecia un sentimiento amoroso que cuajó en una relación que sublimó la amistad. Llegó a confesarle su dolorosa soledad y su desaliento por no poder declarar y disfrutar del amor libremente”, continúa el experto. Tal vez, agrega, lo más relevante de sus confidencias estribe en que proporciona la clave para comprender mejor su poesía inicial, “en especial La destrucción o el amor y su anterior Espadas como labios: Miguel Hernández por un lado, pero también Lorca o Cernuda estaban en el secreto de los sentimientos que pregonaba el primer Aleixandre”.

Como ese que abre La destrucción o el amor, que empieza así:

"Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.

Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de tus dientes.

Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo. (...)".

Para quienes viven envueltos de tanta poesía el amor es todo lo que desprenden, según Lucía Izquierdo, nuera de Hernández. Todo en ella es agradecimiento. Cuenta que en su familia siempre entendieron ese cariño porque Aleixandre quería protegerlo a él y a su familia: “Para nosotros el amor es a las personas. Cuando se trata de querer con el corazón y el alma no se da uno cuenta si es hombre o mujer”.

En las cartas se siente el palpitar de la vida, de unos sentimientos de naturaleza autónoma y anárquica que lo trastocan todo con irrefrenable felicidad y nobleza.

Nacieron aquella primavera del 35. Un Miguel Hernández de 24 años quiere leer el recién premiado La destrucción o el amor, de Aleixandre. Sin conocerlo, le envía una carta. Le pregunta si puede darle un ejemplar. Le escribe "en papel basto y líneas apretadas, escritas con una letra rodada y enérgica", que firmó como "Miguel Hernández / pastor de Orihuela". La carta se perdió, pero no su sentido en la memoria de Aleixandre.

El poeta sevillano lo recibe en su casa madrileña de Velintonia, 3, y le presta un poemario. Se vuelve a saber de ellos en mayo de ese mismo año cuando Aleixandre recibe un homenaje por aquella obra premiada y en una fotografía en la que aparece en el centro, rodeado de otros poetas, se ve cómo a la izquierda de la imagen alcanza a entrar un Miguel Hernández de perfil.

Silencio. Es hasta el 27 de julio del mismo año cuando aparece ya la primera carta de Aleixandre, desde Miraflores de la Sierra: “Mi querido Miguel: me acuerdo mucho de ti, de nuestras buenas tardes y de esa como reverberación de la tierra que metes en las habitaciones (…) Si ves a tu novia (¡ay!), cuéntame de ella y de ti, si no te es penoso. Cuando pienso en ella, me da pena. No me parece tu novia, pero sé que ella sufrirá, hasta que el sentimiento se le deshaga en la ausencia y en el olvido”.
Y hablan de sus actividades, de literatura, de la vida, de poesía y cuando los versos de Aleixandre se hacen menos cósmicos y más terruñeros, Hernández se siente más próximo: "el amor como fuerza cósmica y el cosmos como fuerza creadora. Lo plasma en sus odas como imitación, pero el panteísmo es un rasgo del Hernández más juvenil", explica Riquelme.

Sus vidas siguen, y el 24 de julio de 1937, Aleixandre lo describe: "...Él, rudo de cuerpo poseía la infinita delicadeza de los que tienen el alma no solo vidente, sino benevolente. Su planta en la tierra no era la del árbol que da sombra y refresca. Porque su calidad humana podía más que todo su parentesco, tan hermoso, con la naturaleza. // Era confiado y no guardaba daño. Creía en los hombres y esperaba en ellos".

Durante el encarcelamiento a Miguel Hernández, Aleixandre es la gran figura tutelar, la persona más próxima, asegura Riquelme: "Su ayuda fue moral, alimentaria, económica, y una vez fallecido, también editorial".

En la familia de Hernández solo tienen palabras de afecto y agradecimiento para Aleixandre. “Proyectó su cariño en Josefina, su hijo Miguel y sus nietos", recuerda Lucía Izquierdo. Cuando Manuel Miguel, su marido vivió unos años en Madrid, iba casi todos los días a comer con él. Un mes y medio antes de morir, Aleixandre le pidió a ella que fuera a verlo con sus hijos, que eran como sus nietos: "Cuando se quiere con el alma, ese querer no se olvida. No se acaba. Trasciende hacia los seres más queridos”.

En septiembre de 1936, ya iniciada la Guerra Civil, Aleixandre le dice: "Miguelillo, cómo sabes sorber como un gigante, como un hombre, toda forma de poesía. Ay, poeta, qué línea tan clara viene de tu sangre cuando me hablas. Qué bien te siento. En fin, Miguel, ya ves, quedamos en que se dan gritos de amor o gritos de muerte. A veces pienso si estos gritos unidos, en mí, serán consecuencia de que yo no he sido totalmente feliz en casi ningún amor".

Aleixandre nunca se olvida de la calidad poética de Hernández y aventura su porvenir en diciembre de 1937: "Es el segundo libro que publicas desde que nos conocemos. Te voy viendo crecer y dándome alegría. Como todo poeta verdadero, serás discutido. La envidia, triste flor de todas las edades, procurará hincarte el diente, aunque se lo melle. Fatalmente hay que contar contigo, y esto algunos no podrán perdonártelo".

Secretos, cartas que Josefina Manresa guardaba en un baúl de haya, en una de las cuales Aleixandre le dice a Hernández: “La amistad, sentimiento más modesto, pero no menos verdadero, reclama no diré sus derechos, pero sí sus… aspiraciones: entra en tu cuarto, revuelve el aire, hace constar su presencia. Miguel, Miguelillo, existo, existimos”.

Afinidades políticas y poéticas

1. Posición ideológica de Aleixandre contra los golpistas, en favor de la democracia y la república: Reflexiones sobre el exilio interior y sobre la imposibilidad física de participación en el conflicto bélico por la "mala salud de hierro" de Aleixandre.
2. Afinidades poéticas como trasfondo: "nosotros, los poetas activos" (dice Aleixandre a Miguel Hernández, MH). Es guía y escuchador de otros poetas jóvenes: Antonio Aparicio, Francisco Giner de los Ríos, o más avezados como Dámaso Alonso, MH... Alienta la obra de MH, y no olvida su teatro, sabedor de que con el teatro se podía ganar mejor el sustento de su vida.
3. Se desenmascaran mitos antialeixandrinos como el de difundir errónea y malintencionadamente la concesión del premio de poesía Francisco Franco en 1949. Nunca recibió dicho premio.
4. Aleixandre se define como poeta que canta y grita sobre la libertad y se regodea en ese "estar en el secreto" de las cosas íntimas de sus vidas: conecta con Lorca, con MH..., lucha contra la hipocresía social que terminó aislándolo en sus más profundos pesares sentimentales.
5. Aleixandre prestó auxilio moral, alimentario, económico y, tras la muerte de MH, editorial a MH. Muchos amigos acomodados de Aleixandre entregaron dinero no sólo a MH sino también a Josefina Manresa (y a su hijo) cuando MH había fallecido: "lo murieron".
De las cartas a Josefina, se pueden destacar dos aspectos:
1. La ayuda y el apoyo emocional y económico a Josefina Manresa (y su hijo).  La precariedad de Josefina se aprecia en estos detalles: sellos para que respondiera y borradores de Josefina escritos en sobres y papeles cuarteados y rasgados...
2. Aleixandre es el verdadero velador, protector y "encumbrador" de lo que hoy conocemos como ese Miguel Hernández popular y universal. Apoyado en sus amigos José Luis Cano y Leopoldo de Luis, junto a trámites de Dámaso Alonso, Aleixandre se erige en el asesor literario de Josefina Manresa: recopila y acopia textos dispersos e inéditos de MH, rescata y recupera esa obra y, mediante la fijación de textos, va conformando la pretendida obra completa de MH.

JESUCRISTO RIQUELME

"Mi corazón tiene un saldo en contra, una ternura en el vacío"

[Miraflores de la Sierra] 1 de septiembre [1936][1]

Mi querido Miguel: me ha impresionado mucho la desgracia que aflige a tu Josefina y a los suyos, y con ella a ti. Me ha dado mucha compasión. Siempre es terrible perder a un padre querido, pero perderlo así tiene que serlo mucho más, mucho más penoso y tristísimo, con una angustia y un dolor que dejan casi [estu[pe]factos].[2] Y luego ese problema de tener que seguir viviendo; el problema material de subsistir sin medios para ello. Tú, con tu gran corazón, sufres por ellos y para ellos y te llenas de preocupación. Ayer hablé mucho de ti con Francisco Giner, de tus problemas, y le dije que a ver si podía hacer su padre algo en cuanto a empleos por ti. Le dije lo que hacías en Espasa-Calpe y que tu trabajo era temporal y terminaría pronto. Francisco es bueno y te admira, y se interesó mucho, y cree que quizá su padre pueda hacer por ti si sigue de ministro[3]. Se le ocurrió, improvisando (su padre es amigo de Olarra[4]), ver si el ministro se interesaba cerca del gerente[5] de Espasa para que pases a funcionario fijo. [6] Cuando regresemos todos a Madrid será el momento de ver qué puede hacerse por su parte. Tú ve pensando, y, si se te ocurre algo, cuando allí te entrevistes (conmigo) con Francisco, se lo dices. Todo esto todavía no es nada, de modo que no nos alegremos prematuramente. Pero tú ve pensando. Francisco estoy seguro de que hablará a su padre, cuando llegue el momento, con todo el cariño. Claro que hay que esperar a que pase esta guerra que sufre España. Esperemos que no tarde mucho.

Me alegro [de] que te gustara el poema. No, no era desconfianza para el lector (¿cómo iba a serlo, siendo el lector tú?): mis explicaciones no lo eran: eran deseo, gusto de comunicación contigo sobre él.[7] Como si hubiéramos charlado allá en Velintonia. Miguelillo, cómo sabes sorber como un gigante, como un hombre, toda forma de poesía.[8] Ay, poeta, qué línea tan clara viene de tu sangre cuando me hablas. Qué bien te siento. En fin, Miguel, ya ves, quedamos en que se dan gritos de amor o gritos de muerte. A veces pienso si estos gritos unidos, en mí, serán consecuencia de que yo no he sido totalmente feliz en casi ningún amor. He sufrido en el amor, pasando rápidamente de gloria a infierno, y viceversa, sin transición. Porque no me han querido nunca como yo he querido; aunque me hayan querido, nunca, ay, supieron quererme como mi corazón pedía. Solo una vez me quisieron así, con locura, con desatino, con frenesí... y entonces yo no quería. Ya ves. Otra vez quise de ese modo y fui querido lo mismo (es la única), y el fin fue trágico, de un modo que dejó huella en mí para mientras viviera.[9]

De modo que mi corazón tiene un saldo en contra, una ternura en el vacío, y ha trabajado para el aire, para el polvo. Quizá por eso no está gastado por otra parte, y vive y canta con el robusto anhelo de una juventud que para él no veo cuándo acabe. Creo que cuando muera. Porque me parece que será joven hasta la tumba. Desde un comienzo supo que el amor y la muerte son como dos caras de la misma misteriosa presencia, y que el amor, tan arrebatador, tan inaprensible, es como la delicada y mágica apariencia del último contacto, disolución en la unión para siempre. En algunos sitios, al momento del último goce físico en brazos del amor le llaman “la muerte chiquita”. Fíjate qué maravilla: ¡la muerte chiquita! Y eso es: porque es el aniquilamiento momentáneo sobre un cuerpo que mata. Y qué pena despertar, resucitar, para esa otra clase de muerte: la muerte vulgar de cada minuto. Pero, en fin, de todo se hace nuestra vida y no hay que renegar de nada.

Todo esto a propósito de un poema. Para que veas, que no son explicaciones, sino afán de comunicación contigo. Como la poesía está tan unida a la vida, hablar de una es hablar de la otra.[10] Y no es que yo piense en los incidentes concretos de mi vida cuando escribo. Es la mano de un hombre la que escribe, y lo que apetece al hombre poeta es que su poesía no sea suya solo, sino de otros hombres, otros que amaron y sufrieron, y que al oír la poesía digan algo que es suyo, como de otros, otros que amaron y sufrieron como ellos, antes que ellos, después que ellos...

Tú sabes de esto como yo. Tu corazón es de carne, y hay en la vena de tu poesía un latido que es comunión humana con otros corazones. Los poetas así, cuando cantamos nuestro[s] sentimientos no hablamos de nosotros, ¡no!; yo siento que por mí hablan muchos hombres que no escriben versos.
Miguelillo, parece que veo brillar tu mirada charlando de todas estas cosas. Anteayer escribí a Carlos Fenoll. Ayer a Pablo. No, no saldré de Miraflores por ahora. Cuando lo haga será para ir a Madrid, pero no creo que sea antes de fin de mes. Aquí hay tranquilidad. Estuve en Madrid, pero el calor me sentaba muy mal y me puse enfermo. Aquí estoy mejor; algún día salgo fuera de casa y voy un poco por algún camino en el campo, generalmente con Francisco. Hay ocasiones, como la presente, en que habitar un cuerpo de tercera resulta mortificante y desesperante. No te creas que estoy peor que otros años; más bien mejor, pero a ratos me apena ver fallar mi cuerpo por la salud y cuando más necesario me sería para hacer frente a todo.

Miguel, ya ves qué carta tan larga te estoy escribiendo. Le he preguntado a Manolo si sabe algo del posible jurado de tu concurso. Si lo hay y lo sabe, te lo comunicaré. Yo dudo que ahora se resuelva el asunto. Supongo que El labrador de más aire vendrá contigo de tu Orihuela. Ya nos reuniremos con él y con tus oriolanos.

Tu Josefina no me conoce. Pero dile que un amigo tuyo se acuerda de ella y a través de ti se une a su pena tan grande.

Escríbeme pronto. Ya ves yo. Y dime si todavía te podré escribir a Orihuela.

Miguelillo, me alegra mucho ver nuestra amistad tan honda. Qué fuerte me hace ella también. Mientras vivamos seremos amigos. Te abrazo mucho y siempre igual, hasta siempre. Vicente


[1] Documento LELI 2.3.1464. En el sobre, sin remite, vuelve a figurar como destinatario «Miguel Hernández. Orihuela (Alicante)».
[2] El padre de Josefina Manresa, guardia civil, es asesinado en Elda (Alicante) el 13 de agosto de 1936. Vestido de paisano, salía de la oficina de Correos.
[3] Con mayúscula en la primera letra en el original, al igual que varias palabras después.
[4] En el original se manuscribe defectuosamente: «O.larra». Parece referirse a Manuel Olarra, entonces importante cargo de Espasa-Calpe en Madrid. La Editorial Espasa había sido fundada en 1860; en 1926 se unió con la Compañía Anónima de Librería y Publicaciones Españolas (Calpe), convirtiéndose así en una de las editoriales más importantes de Europa, con gran proyección en Argentina y México. La Guerra Civil produce un éxodo de casas editoriales hacia América. En 1938 se instala Espasa-Calpe Argentina, bajo la dirección de Manuel Olarra; el gerente en Argentina de Espasa, hasta ese momento, era Gonzalo Losada. Motivos políticos produjeron la escisión. Gonzalo Losada dio vuelos a su propia editorial: Editorial Losada. Rápidamente, la competencia entre ambos sellos editoriales cobró visibilidad a través de dos colecciones que resultaron ser trascendentes para el devenir. La «Colección Austral», de Espasa-Calpe, se inició con La rebelión de las masas, de Ortega, escrito en 1930, y para el año 1967 había publicado 1600 títulos; llegó a publicar a un ritmo de 10-20 títulos nuevos por mes en primeras ediciones de 12 000 ejemplares cada una y reimpresiones mensuales de 6000 ejemplares; de la producción total, más del 30% se exportaba: y España era la mayor destinataria. La «Biblioteca Contemporánea», de Losada, tuvo un desarrollo algo menor, ya que en el mismo período apenas había editado 400 títulos y, años después, se transformó en la «Biblioteca Clásica y Contemporánea». Llama la atención la abundancia de escritores españoles en ambas colecciones. En «Austral» se privilegian los escritores del 98: Azorín, Baroja, Unamuno, Valle Inclán; mientras que Losada concederá espacio, por afinidades estéticas e ideológicas, a los poetas españoles contemporáneos: León Felipe, García Lorca, Alberti, Salinas, Aleixandre, Miguel Hernández. No sólo movían a los editores razones afectivas o políticas, sino también económicas; no es dato baladí que Argentina proveía, en la década primera de posguerra, el 80% de los libros que importaba España. En 1992, Espasa-Calpe se integró en el Grupo Planeta.
[5] Por el hábito administrativo, Aleixandre vuelve a optar por la mayúscula en la primera letra.
[6] La ocupación de M. Hernández en Madrid con la recopilación de datos y la redacción de algunas biografías para la enciclopedia Los toros, coordinada por José M.ª de Cossío, no se atenía a un contrato con la editorial, sino al favor personal de Cossío que le pagaba de su propio peculio. Al no existir relación laboral con Espasa-Calpe, cuando en los trámites del Sumarísimo 21 001 contra el oriolano, los responsables de la editorial comunican que no es trabajador suyo. La palabra funcionario pertenece al uso popular impropio semánticamente ya que no se trata de un empleado público o estatal.
[7] Se refiere a la posible dificultad de comprender el poema «Humano ardor», remitido por correo a Miguel en la carta anterior (20 de agosto de 1936).
[8] Aleixandre ensalza la capacidad de interpretación y comprensión poética que atesora el Hernández autodidacto.
[9] Confesión íntima de Aleixandre a Hernández. El poeta sevillano parece lamentarse de la imposibilidad de convertir en dicha el amor entre seres humanos.
[10] Se acabó la época de la poesía pura: estamos inmersos en una poesía de la comunicación, en trance de la poesía de la comunión. Más alejada del poeta en la torre de marfil juanramoniana que de una protopoesía de la experiencia.
 
Fuente: El País