jueves, 14 de enero de 2016

SE INAUGURA EN BERLÍN LA EXPOSICIÓN "FIDEL ES FIDEL", DEL FOTÓGRAFO CUBANO ROBERTO CHILE


DEL 9 DE ENERO AL 26 DE FEBRERO DE 2016 EN LA SALA DE EXPOSICIONES DEL DIARIO jUNGE WELT

Roberto Chile, nació el 29 de septiembre de 1954 en La Habana, Cuba. Documentalista y fotógrafo, ha escrito y dirigido gran número de documentales y reportajes sobre la cultura y la actualidad cubanas.

Sus obras más conocidas son los documentales Desafío, En las laderas del Himalaya, En mis ojos brillas tú, Hágase la luz, Elogio de la Virtud, Oda a la Revolución, Sencillamente Korda, Soy Tata Nganga y Esencias, La Colmenita en Estados Unidos.

En calidad de camarógrafo personal, acompañó a Fidel Castro, líder de la Revolución Cubana, en sus viajes por Cuba y el mundo desde 1984 hasta 2006, Días de Amistad; De Hanói a Hiroshima; Brasil, triunfa la esperanza y Argentina, Nuevos Aires, documentales de indiscutible valor periodístico y artístico, forman parte de su impronta en la memoria audiovisual de la nación cubana.

Ha participado como director de fotografía, camarógrafo y/o productor en disímiles realizaciones de importantes productoras cubanas y extranjeras. Como cronista de su tiempo, ha exaltado los valores de artistas y creadores cubanos en más de 80 realizaciones de corta y mediana duración, en las cuales promueve con visión artística la obra de figuras destacadas de la música y el arte contemporáneo cubano. Con esos fines, creó en enero de 2008 el proyecto Alas con puntas.

A lo largo de toda su vida ha recibido importantes reconocimientos por su quehacer artístico y/o periodístico, entre los que resaltan, la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez (1998); la condición Hombres y Mujeres Importantes de la Sociedad (2003) y la Distinción por la Cultura Nacional (2004). Decenas de documentales y reportajes suyos han sido premiados en festivales y concursos nacionales e internacionales.

http://www.jungewelt.de/ladengalerie/index.php

Contra la guerra | Wider den Krieg
Contra la guerra – Wider den Krieg

Aus der Serie »Mirando a Fidel« (Fidel betrachtend)
De la Serie »Mirando a Fidel« (Fidel betrachtend)
Aus der Serie »Mirando a Fidel« (Fidel betrachtend)
De la Serie »Mirando a Fidel«
Hacia el porvenir | Der kommenden Zeit entgegen
Hacia el porvenir – Der kommenden Zeit entgegen
Aus der Serie »Mirando a Fidel« (Fidel betrachtend)
De la Serie »Mirando a Fidel«
La estrella de Fidel | Der Stern von Fidel
La estrella de Fidel – Der Stern von Fidel
Tríptico | Triptychon
Tríptico – Triptychon
Der Comandante en Jefe
Der Comandante en Jefe
Tríptico | Triptychon
Tríptico – Triptychon
Eterno Baraguá | Ewiges Baraguá
Eterno Baraguá – Ewiges Baraguá
En favor de la paz | Für den Frieden!
En favor de la paz – Für den Frieden!

miércoles, 13 de enero de 2016

"ARQUITECTURA VIVA" DEDICA UNA MONOGRAFÍA A LA ARQUITECTA COMUNISTA LINA BO BARDI

AV Monografías 180
2015
LINA BO BARDI
1914-1992

Estalinista y antifeminista
.

El centenario de Lina Bo Bardi ha impulsado el fervor por su figura. El crítico Rowan Moore cree que la italo-brasileña es «el arquitecto más infravalorado del siglo XX»; sin embargo, la que Martin Filler describe, por el carácter vital y apasionado de su persona y su obra, como «la Anna Magnani de la arquitectura», conoce hoy un extraordinario reconocimiento editorial y expositivo. Su desaparición en 1992 y la monografía realizada el año siguiente por el Instituto consagrado a su memoria fueron glosadas en estas páginas por Ruth Verde y Hugo Segawa (Arquitectura Viva 24 y 33) lo mismo que la exposición simultánea, que llegaría a Barcelona en 1994; pero hasta la publicación de la tesis doctoral de Olivia de Oliveira en 2006 hay un paréntesis de silencio, que las vísperas del centenario han cerrado definitivamente, con la exposición en la Bienal de Arquitectura de Venecia comisariada por Kazuyo Sejima en 2010, la edición de sus escritos por la AA londinense y la monografía de Zeuler R. Lima, de la que se ha ocupado Guilherme Wisnik en el número anterior a este. Y ahora llega el turno de la muestra promovida en Múnich por Andres Lepik, cuyo catálogo contiene ensayos de una docena de especialistas, entre los cuales Lima, Oliveira y Wisnik, que contribuyen a esclarecer la personalidad poliédrica de una figura ya mítica.

Su amigo Valentino Bompiani la llamaba la dea stanca, pero esa ‘diosa cansada’ se describió a sí misma —con ocasión de su primera exposición, realizada en 1989 en la Universidad de São Paulo— como «estalinista y antifeminista», haciendo honor a sus convicciones políticas y al hecho de que en Brasil jamás se había sentido discriminada como mujer. Antes de instalarse allí en 1946, Lina Bo se había formado en Roma con arquitectos tradicionalistas como Giovannoni y fascistas como Piacentini, y tras graduarse en 1939 perteneció en Milán al círculo de Gio Ponti, el arquitecto, diseñador y editor de Domus que por entonces estaba cercano a Mussolini, lo mismo que su futuro marido, el periodista y marchante Pietro Maria Bardi, de manera que su alineamiento con el Partido Comunista sólo puede explicarse desde una radical libertad individual. En Brasil, esa independencia personal la alejaría de Lucio Costa y Óscar Niemeyer, censurando temprana y ásperamente la Brasilia conformada por ambos, y eligiendo un itinerario creativo abiertamente divergente de la modernidad tropical consagrada por el MoMA en la muestra Brazil Builds de 1943.

Así, su Casa de Vidro de 1951, más próxima a las casas californianas de la época que a las canónicas de Mies o Johnson, y cuya extensión con un ala convencional para la servidumbre ha sido comparada por Barry Bergdoll con las obras de hibridación entre lo moderno y lo vernáculo realizadas antes por otro emigrante en São Paulo, Bernard Rudofsky; así también su Museo de Arte de São Paulo, de 1957-1968, en sintonía con Vilanova Artigas o el más joven Paulo Mendes da Rocha, su obra más ‘paulista’ en la audacia estructural, la revolución del modelo expositivo y la generosa creación de un gran ámbito público; y así por último en su mejor obra, el SESC Pompeia, de 1977-1982, una fábrica obsoleta construida en 1938 con una estructura prefabricada de hormigón de violenta belleza industrial que Lina decidió no demoler para transformar sus volúmenes en un centro cívico que consigue amalgamar la cultura con la vida cotidiana. Si en la visita la casa ofrece menos de lo que promete y el MASP exactamente lo que se espera, la experiencia del SESC es tan fértil y emocionante que supera cualquier expectativa, explicando bien las razones últimas del actual fervor por Achillina di Enrico Bo, que el mundo ya conoce simplemente como Lina. 

Luis Fernández-Galiano

SUMARIO: http://www.arquitecturaviva.com/media/public/img/sumarios/av/av_180_sumario.pdf

WEB DE LA MONOGRAFÍA: http://www.arquitecturaviva.com/es/Shop/Issue/Details/408

martes, 12 de enero de 2016

UNA BREVE HISTORIA DE LA ARQUITECTURA CONSTRUCTIVISTA DE EKATERIMBURGO


La arquitectura constructivista es más a menudo recordada por escritos y en papel. Las dos estructuras más radicales y reconocidas del movimiento, el "Monumento a la Tercera Internacional" de Vladimir Tatlin y la "Tribuna de Lenin" de El Lissitzky nunca fueron más que maquetas. Agarrando de raíz a la Revolución Rusa de 1917, el constructivismo fue el resultado de artistas cubo-futuristas sumando su cinetismo y abstracción a las preocupaciones sociales de los bolcheviques, con la esperanza de utilizar el arte como una plataforma para motivar cambios en la sociedad. Visualizando el museo como un "mausoleo del arte," en 1918 el nuevo formato Arte del Común afirmó: "El proletariado creará nuevas casas, nuevas calles, nuevos objetos de la vida cotidiana... El arte del proletariado no es un santo santuario donde las cosas se miran perezosamente, sino el trabajo, una fábrica que produce nuevas cosas artísticas. "[1]

A pesar del predominio de la "arquitectura de papel" en la historia del Constructivismo, hay una ciudad que experimentó el fruto de este movimiento en un grado inigualable. Ekaterimburgo es la cuarta ciudad más grande de Rusia, hogar de cerca de 1,5 millones de personas. Esta ciudad posee la mayor concentración de arquitectura constructivista del mundo, con aproximadamente 140 estructuras. Para celebrar la importancia en la historia de la arquitectura de Ekaterimburgo, el fotógrafo Denis Esakov ha compartido con nosotros sus imágenes de esta particular arquitectura. 

A pesar de la ola de entusiasmo inicial entre los arquitectos rusos, la vanguardia pronto fue denunciada por el líder soviético Vladimir Lenin. Como ha dicho el historiador Charles Jencks, "Lo que le daba placer a Lenin, como a Marx y más tarde a los estalinistas, fue el realismo social de Courbet en la pintura, Balzac en la literatura y el clasicismo de los griegos en la arquitectura."[2] A pesar de que esta oposición llegó temprano y pareció que el constructivismo falló de manera unilateral, la mayoría de los defensores radicales del movimiento se mudaron hacia el Occidente en la década de 1920, dejando una forma menos radical y socialmente más pragmática florecer en la década siguiente.

usionando los componentes de la nueva cultura, al igual que los gráficos y la publicidad, con nuevos componentes arquitectónicos como antenas de radio, cables de tensión, marcos de hormigón y vigas de acero, los arquitectos constructivistas fueron pioneros en nuevas formas de construir a través de conjuntos de funciones no relacionadas. Un buen ejemplo es el altamente influyente, aunque sin construir, Palacio del Trabajo diseñado por Alexander, Leonid y Víctor Vesnin en 1923. El edificio incluía dos auditorios que juntos podían albergar a 10.500 personas, oficinas de administración, una estación de radio, un restaurante para 6.000 personas, un museo de ciencias sociales, un museo de la mano de obra, una biblioteca, un observatorio meteorológico y un laboratorio de astrofísica. Aglomeraciones como esta, obviamente, tienen influencia sobre megaproyectos posteriores como el Rockefeller Center o Brasilia, así como los primeros trabajos de Rem Koolhaas y OMA. El constructivismo abrazó nuevas experiencias en el cine y el teatro, la vivienda social, la ciudad des-urbanizada y el club de trabajadores, todo para crear el "hombre multifacético y plenamente desarrollado de la vida comunista", dice Charles Jencks. [3]

Vientos en contra desde el partido y la falta de apoyo a nivel comunitario impidieron al Constructivismo y sus arquitectos alcanzar su objetivo final de crear "Centrales sociales", como el Palacio de Trabajo. Ekaterimburgo, sin embargo, se convirtió en un centro de la industria soviética en el mismo momento en que el constructivismo tenía gran apoyo (1926). Hasta entonces, esta ciudad al pie de las Montañas Ural había sido una ciudad predominantemente de casas de madera de un solo piso. La industrialización trajo edificios de cuatro a cinco pisos, de geometrías claras y ángulos agudos, numerosas ventanas y terrazas, y con decoración minimalista.

Aunque la mayoría de los edificios permanecen intactos, la ciudad de Ekaterimburgo tiene un historial notoriamente pobre en cuanto a preservación arquitectónica, de la misma manera que un boom en la construcción en la última década ha eliminado muchas de las estructuras que son anteriores a los edificios constructivistas, muchos temen que éstos van a ser la próxima pérdida de la ciudad. A la luz de estos cambios, el intento de grabar y celebrar las riquezas constructivistas de la ciudad por el fotógrafo Denis Esakov podría convertirse en un acto de suma importancia de la noche a la mañana.

Referencias:
  1. Jencks, Charles. Modern Movements in Architecture. 2nd ed. Harmondsworth, Middlesex, England: Penguin, 1985, 82. 
  2. Ibid., 83.
  3. Ibid., 84.
Fuente: Gintoff, Vladimir. "Una breve historia de la arquitectura constructivista de Ekaterimburgo" [A Short History of Yekaterinburg's Constructivist Architecture] 14 dic 2015. Plataforma Arquitectura. (Trad. Begoña Uribe) Accedido el 11 Ene 2016.
 











lunes, 11 de enero de 2016

"CARTAS A UN AMIGO ALEMÁN", EN EL 55 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ALBERT CAMUS

Prólogo a la edición italiana

Las Cartas a un amigo alemán se publicaron en Francia tras la liberación, en tirada muy restringida, y no volvieron a reimprimirse. Siempre me opuse a que se difundieran en el extranjero por los motivos que más adelante expondré.

Es la primera vez que aparecen fuera del territorio francés y me he decidido a ello movido por el ánimo de contribuir, siquiera mínimamente, a que caiga un día la estúpida frontera que separa nuestros dos territorios.

Pero no puedo dejar que se reimpriman estas páginas sin explicar lo que son. Fueron escritas y publicadas en la clandestinidad. Se proponían esclarecer un poco el ciego combate en que estábamos embarcados y hacerlo así más eficaz. Son escritos coyunturales, y, por lo tanto, puede traslucirse en ellos un tono de injusticia. Para escribir sobre la Alemania vencida, habría que utilizar un lenguaje un poco diferente. Pero me gustaría antes salir al paso de un posible malentendido. Cuando el autor de estas cartas dice «ustedes», no quiere decir «ustedes, los alemanes», sino «ustedes, los nazis». Cuando dice «nosotros», no siempre significa «nosotros, los franceses» sino «nosotros, los europeos libres».

Contrapongo con ello dos actitudes, no dos naciones, por más que esas dos naciones hayan encarnado, en un momento determinado de la historia, dos actitudes enemigas. Si se me permite utilizar una frase que no es mía, amo demasiado a mi país para ser nacionalista. Y sé que ni Francia ni Italia perderían nada —más bien al contrario— abriéndose a una sociedad más amplia. Pero distamos todavía de eso y Europa sigue desgarrada. Por eso me avergonzaría hoy dar a entender que un escritor francés pueda ser enemigo de una nación. Sólo aborrezco a los verdugos. El lector que quiera leer las Cartas a un amigo alemán bajo esa perspectiva, o sea, como un documento de la lucha contra la violencia, admitirá que pueda afirmar ahora que no reniego de una sola palabra de ellas.

DESCARGAR "CARTAS A UN AMIGO ALEMÁN" EN PDF: https://drive.google.com/file/d/0B3biPk8dPbCxRjFLWXZETFRiRHc/edit?pref=2&pli=1

domingo, 10 de enero de 2016

"MONUMENTO A LOS HÉROES DEL PUEBLO", DE LIANG SICHENG


Monumento a los Héroes del Pueblo
Liang Sicheng
1958
61.5 metros

Plaza de Tian´anmen, Pekín

Monumento a los Héroes del Pueblo
está en el centro de la Plaza de Tian´anmen. La primera reunión de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino aprobó totalmente la decisión de construir este monumento. Después de un amplio debate dentro del país, se decidió la forma del monumento, y empezó la obra en el agosto de 1952. Se acabó la obra en el abril de 1958, y se celebró una ceremonia grande en el 1 de mayo del mismo año.

Es de 61.5 metros de altura. La parte superior es de forma cuadrada, y la base se divide en dos partes, la parte superior y la parte inferior, que se llaman Xumizuo. En los cuatro lados de la Xumizuo inferior hay 8 relieves de mármol blanco que cuentan las historias de la prohibición de los opios de Humen, levantamiento de Jintian, levantamiento de Wuchang, movimiento de 4 de mayo, movimiento de los 5 continentes, levantamiento de Nanchang, la guerra de guerrillas contra Japón y el triunfo de pasar el río de Yangtsé. A los dos lados del relieve del triunfo de pasar el río de Yangtsé hay dos relieves pequeños decorativos del tema del apoyo al frontal y de la bienvenida a los ejércitos populares de liberación. Los relieves son de 2 metros de altura, y de, en total, 40.68 metros de longitud, dentro hay más de 170 personajes. Nos cuentan vivamente las historias de los últimos cien años de China. La pequeña Xumizuo superior lleva los dibujos esculpidos de 8 coronas de peonía, lotus, crisantemo y unos mantos verticales. Las dos Xumizuo sostienen el cuerpo del monumento, que es una piedra enorme de 14.7 metros de longitud, 2.9 metros de ancho, 1 metro de espesor y pesa 103 toneladas. En la cara principal del monumento(cara del norte) hay 8 caracteres de oro escrito por Mao Zedong que dice:¨los héroes del pueblo son inmortales¨. En la cara detrás hay la inscripción de Zhou Enlai que dice:¨¡Los héroes del pueblo caídos en la guerra de liberación y en la revolución de los últimos tres años son inmortales! ¡Los héroes del pueblo caídos en la guerra de liberación y en la revolución de los últimos treinta años son inmortales! ¡Los héroes del pueblo caídos en las luchas contra los enemigos interiores y exteriores, en las luchas para la independencia, en las luchas para la libertad y la felicidad del pueblo desde 1840 hasta ahora son inmortales!¨ En las caras de los dos lados se decoran con dos relieves de corona de estrellas, pinos y banderas que simbolizan que los espíritus de los héroes del pueblo serán inmortales. Todo el monumento contienen por más de 17000 piezas de mármol blanco y granito, es muy impresionante y solemne. Es uno de los patrimonio arquitectónico del país.

Fuente: VisitBeijing

sábado, 9 de enero de 2016

"PROPAGANDA", DOCUMENTAL PRODUCIDO POR COREA DEL NORTE

Título original: Propaganda
Año: 2012
Duración: 96 min.
País: Nueva Zelanda
Director: Slavko Martinov
Guión: Slavko Martinov
Música: Jody Lloyd
Fotografía: Mike Kelland


Sinopsis

Documental producido por Corea del Norte, que mira desde una perspectiva critica el estilo político, social y económico occidental, poniendo de relieve grandes conflictos disfrazados por nuestra cultura.

Durante un viaje a Seúl, a la traductora Sabine Program se le acercaron una pareja de disidentes norcoreanos. Le dieron un DVD con la petición de traducirlo y difundirlo. La película estaba protagonizada por científicos norcoreanos, cuyas identidades no han sido reveladas, que utilizaban cientos de extractos de televisión e imágenes de archivo para mostrar los vicios de Occidente y la sociedad de consumo. En la tradición de Michael Moore, la película atacaba la atenuación moral, la manipulación política y el consumismo que caracteriza a Occidente. En capítulos con titulos como "Reescribiendo la historia", "Publicidad" o "El culto a los famosos", asistimos a un embarazoso desfile de los excesos occidentales y la globalización, un punto de vista que nos recuerda notablemente al movimiento Occupy Wall Street: "la guerra psicológica" en las manos de las multinacionales, los consumistas compulsivos y el fallo de la democracia.

VER DOCUMENTAL

viernes, 8 de enero de 2016

NOVEDADES SOBRE "LA VERDAD SOBRE EL CASO SAVOLTA"

En la historia de la narrativa española escrita a partir de 1939 hay tres títulos que marcan un nuevo rumbo en la manera de escribir novelas: La familia de Pascual Duarte (1942), de Camilo José Cela, Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín Santos, y La verdad sobre el caso Savolta (1975), de Eduardo de Mendoza. No afirmo que sean las tres mejores novelas de esa época, pero sí las que marcaron un camino nuevo por el que después transitaron los novelistas coetáneos.

Cuarenta años después de la publicación de La verdad sobre el caso Savolta, la editorial Seix Barral, donde apareció la novela por primera vez, la ha vuelto a editar pero con un título distinto: Los soldados de Cataluña. En la fotografía que acompaña a este texto se puede ver la portada de la edición de 2015, que incluye la de 1975. Dentro del libro se ofrece la explicación a este curioso cambio de título. Y la historia es bien interesante.

Ya en una fecha tan temprana como la del 23 de diciembre de 1936 se dictó un decreto del bando sublevado por el que se prohibía en toda la zona nacional la “publicación y circulación de libros e impresos pornográficos, marxistas o disolventes”. Desde 1937 funcionaron comisiones de censura , unificadas en 1941 bajo el control de la Delegación Nacional de Propaganda. Hasta el año 1966, en que se publicó la Ley de Prensa e Imprenta, subsistió la censura previa para toda las publicaciones que se publicaban en España. Los principios de la religión católica y del “Movimiento”, estricta y minuciosamente interpretados, eran objeto de los censores.

A partir de 1966, con la desaparición de la censura previa, la situación cambió en parte, pero no radicalmente, pues la empresa editorial se podía encontrar con que la censura, “a posteriori”, impidiera la distribución y venta de un libro o una revista previamente editados, con el consiguiente perjuicio económico. Para no arriesgarse a esa eventualidad, la mayoría de las editoriales seguían sometiendo voluntariamente sus libros a la censura previa. En algunos casos, si la censura no permitía la publicación del libro en España, la editorial lo publicaba en México o Argentina, esperando que, al menos pudiera circular clandestinamente en España. Así algunos afortunados pudieron leer en su día Señas de identidad, de Juan Goytisolo, Si te dicen que caí, de Juan Marsé, o la narrativa completa de Francisco Ayala, por citar solo tres casos significativos.
Los estudiosos del tema nos han proporcionado abundantes ejemplos de la actuación de la censura y hasta de la participación de algunos de ellos (el más famoso, el futuro premio Nobel Camilo José Cela), casi todos ellos centrados en los años cuarenta y cincuenta. Se sabía que, con el tiempo, la censura se iba volviendo más tolerante (al menos en la cuestiones de sexo y de religión), pero esta publicación de Los soldados de Cataluña nos muestra que todavía en 1973 (aunque la novela se publicó en 1975, el informe es de 1973) seguía con los patrones de los años cuarenta.

Ante todo, los formularios: Cada libro sometido a la censura “voluntaria” era leído, al menos, por dos censores diferentes, cada uno de los cuales escribía su informe en un modelo como el que aparece en la fotografía adjunta. El censor debía responder, primero, a las siguientes cuestiones: ¿Ataca al Dogma? ¿A la moral? ¿A la Iglesia y a sus Ministros? ¿Al Régimen y a sus instituciones? ¿A las personas que colaboran o han colaborado con el Régimen?

Respondidas estas preguntas, el censor emitía su informe. Por lo que se deduce del informe sobre la novela de Mendoza, la censura ya se había relajado, pues ninguno de sus dos censores rellenan esa parte introductoria.

Redactados los informes, eran enviados a la Dirección General de Cultura Popular del Ministerio de Información y Turismo y era el titular de ese organismo el que autorizaba o no la publicación y en qué condiciones o con qué cambios o supresiones.

Veamos ahora algunas “perlas” del contenido de uno de los dos informes: Empieza rotundo, sin complejos: Novelón estúpido y confuso, escrito sin pies ni cabeza. Resume a continuación el argumento, todo mezclado con historias internas de los miembros de la sociedad, casamientos, cuernos, asesinatos y todo lo típico de las novelas pésimas escritas por escritores que no saben escribir.

Por lo demás –añade el censor– no hay religión ni sexo, y aunque aparecen en la escena algunos anarquistas, aparecen más como pistoleros que como políticos, y desde luego no hay nada que parezca propaganda. Por el contrario hay un capítulo en el que se ridiculiza la teoría del amor libre de las mujeres anarquistas.

Por todo ello, el censor concluye que se considera AUTORIZABLE.

El otro informe censor es más comedido y hasta valora algunos aciertos de la novela para concluir también que puede ser AUTORIZABLE.

De acuerdo con estos informes, el entonces Director General de Cultura Popular autoriza la publicación del libro, pero aconseja el cambio de título. Viene esto a cuento de que el primero de los censores había escrito a mano El título no tiene relación alguna con el contenido de la obra por lo que aconsejaba cambiarlo, consejo que hace suyo el Director General.

Y en este caso nos encontramos con una de las paradojas de la censura: en este caso (como en algunos otros más: recuérdese el final de Viriadiana, de Buñuel, o ciertas supresiones a obras de Cabrera Infante o Juan Marsé impuestas por la censura y que, después, los autores celebraron) la decisión censora propicia, en mi opinión, una mejora de la propuesta editorial. En la edición de Los soldados de Cataluña no se explica si el título con el que apareció finalmente la novela fue decisión del autor, del editor o de ambos a la vez. Pero sí que parece que La verdad sobre el caso Savolta, además de más sugerente/intrigante, se amolda mejor al contenido de la novela que el anodino Los soldados de Cataluña. Queda ahora por saber cuál de los dos títulos quedará para la historia. Si de mí dependiera, no habría duda: La verdad sobre el caso Savolta de siempre.

José Manuel Pérez Carrera.
Profesor de Literatura, crítico literario y Director del Taller de Lectura de AMESDE.

Fuente: Crónica Popular


jueves, 7 de enero de 2016

EL MUSEO NACIONAL DE CHINA, EN PEKÍN


El Museo Nacional de China, que se compone de un edificio principal de cuatro pisos flanqueado por dos alas simétricas, ocupa una superficie de más de 300 metros en el extremo este de la plaza de Tian'anmen, justo enfrente del Gran Palacio del Pueblo, y fue uno de los diez famosos proyectos arquitectónicos construidos en 1959 para conmemorar el décimo aniversario de la fundación de la República Popular. El edificio, de forma rectangular, cuenta con 24 pilares cuadrados que componen un impresionante pórtico en lo que es la puerta oeste del Museo, y con su estructura imponente y sobria es una parte muy reconocible del paisaje de la plaza de Tian'anmen.

El Museo Nacional tiene dos predecesores, el Museo de Historia China, cuyo predecesor fue a su vez el Museo de Historia de Beijing, construido en 1912 y abierto al público por primera vez en octubre de 1926, y el Museo de la Revolución China, los cuales comparten en la actualidad el mismo complejo de edificios, el primero en el ala sur y el segundo en el ala norte. En agosto de 1958, el gobierno chino decidió establecer un nuevo museo nacional en la parte este de la plaza, cuya construcción se completaría en octubre de 1959. Ambos museos fueron abiertos al público en las nuevas instalaciones dos años más tarde, en 1961.

El Museo de Historia China recoge tres grandes periodos de la historia de China. El primero, llamado “La Sociedad Primitiva”, corresponde al periodo entre el 500.000 y el 4.000 antes de Cristo. La segunda sección, titulada “La Sociedad Esclavista” va del 2.100 antes de Cristo al 475 después de Cristo. Por último, una tercera sección bajo el nombre de “La Sociedad Feudal” cubre el periodo entre el año 221 y el 1911 de nuestra era. Además, desde 1992 se han organizado en el museo cerca de unas 100 exposiciones temporales, incluyendo colecciones tanto de organizaciones internacionales como chinas, además de coleccionistas privados.

El Museo de la Revolución China enfatiza por su parte la historia de los últimos 150 años, y en particular la historia del Partido Comunista de China. Está dividido también en tres secciones: la primera se ocupa del periodo que va de 1840 a 1911, bajo el nombre de Antigua Revolución Democrática; la segunda cubre los acontecimientos entre 1911 y 1949 y está titulada la Nueva Revolución Democrática; la tercera, por último, se titula “El triunfo de la revolución y el establecimiento del Socialismo” y cubre el periodo que se extiende de 1949 a nuestros días. En este museo se exhibe la mayor parte de la historia moderna de China, como por ejemplo la fundación del Partido Comunista de China (1919-1921), las dos primeras guerras civiles del país (1924-1927 y 1927-1937), la guerra de resistencia contra la agresión japonesa (1937-1945) y la guerra de liberación (1945-1949). Además, el museo se renueva a menudo para reflejar los cambios en la historia política actual.

Fuente: Spanish.china.org.cn

"Montañas de Tauhang" (Li Xiangqun, 2009). De izquierda a derecha: Xu Xiangqian, Lin Biao, Ye Jianying, Zhu De, Peng Dehuai, Deng Xioaping, Liu Bocheng, Nie Rongzheng, He Long, Luo Ronghuan, Zuo Quan.

"Los Generales de la Larga Marcha del Ejército Rojo" (Wang Hongliang, 2006). De izquierda a derecha: Ren Bishi, He Long, Peng Dehuai, Zhu De, Mao Zedong, Zhou Enlai, Zhang Wentian, Liu Bocheng, Xu Xiangqian.

"El pueblo chino sumido en la miseria" (Li Ziangqun, 2009)

"El levantamiento de Jintian" (Wang Xuzhu, 1961)

"Marinero huelguista de Hong Kong" (Pan He, 1959)

 "El Levantamiento de Nanchang" (Li Binghong, 1957)

 "La quema de títulos de propiedad" (Yin Ronghseng, 1975)

martes, 5 de enero de 2016

MARCIAL PONS PUBLICA "LA GUERRA CONTINÚA. VOLUNTARIOS ESPAÑOLES AL SERVICIO DE LA FRANCIA LIBRE (1940-1945)"

La guerra continúa. Voluntarios españoles al servicio de la Francia libre (1940-1945)
Gaspar Celaya, Diego
ISBN:9788415963714
Editorial: Marcial Pons, Ediciones de Historia
Fecha de la edición: 2015
Nº Pág.: 545

DERROTADOS POR FRANCO, VENCEDORES DE HITLER

Un libro retrata al millar de hombres que lucharon por la Francia libre en la II Guerra Mundial


"Contra los alemanes teníamos el odio de lo que nos habían hecho en España y luchábamos con las tripas. […] Era una cuestión de honor". Las palabras de Rafael Gómez sintetizan por qué durante la Segunda Guerra Mundial miles de españoles se unieron a los aliados contra Hitler. Combatientes en la Guerra Civil, habían huido, derrotados, pero soñaban con reconquistar su país a Franco. El completísimo estudio La guerra continúa Voluntarios españoles al servicio de la Francia Libre (1940-1945), de la editorial Marcial Pons, rastrea las huellas de 1.150 jóvenes que lucharon en las Fuerzas Francesas Libres (FFL) desde junio de 1940 hasta la rendición del Tercer Reich, en mayo de 1945. A ese millar, se suman los 10.000, según los diferentes estudios, que lucharon en la Resistencia francesa. El autor del libro es Diego Gaspar Celaya (Zaragoza, 1982) doctor en Historia y especialista en el exilio español en Francia tras la contienda.

Gaspar pasó dos de los cuatro años y medio que le ha llevado esta obra analizando en los archivos del Ministerio de Defensa francés los dosieres de los españoles -el principal aporte extranjero- que se sumaron a las fuerzas armadas del general Charles de Gaulle. La base de datos que ha elaborado para su estudio la ha cedido al Ministerio de Educación y Cultura que trabaja en una web donde estarán la información sobre aquellos alistados, anuncia. Gaspar tuvo ocasión de entrevistar a varios de aquellos hombres: "Tenían muy claro que volverían a hacerlo, que volverían a empuñar las armas. Entre la Guerra Civil y la guerra mundial pasaron toda su juventud luchando. Tras el conflicto, la mayoría reconstruyó su vida y se quedaron en Francia", dice este historiador al que desde muy joven le habían fascinado las fotografías de los vehículos blindados entrando en París con nombres de ciudades españolas escritos en su frontal. "Es una parte del exilio, combatiente, menos contada. Siempre se ha hablado de las condiciones de los refugiados en Francia, de los que se fueron a México, pero no tanto de los que se reengancharon a otra guerra".

El libro dedica precisamente un amplio apartado a los "campos de la vergüenza", en los que Francia hacinó a los españoles que huían de la guerra. Esas personas que, camino del exilio, describió el presidente de la República, Manuel Azaña, como una "muchedumbre enloquecida que atascó la carretera y los caminos". El fotoperiodista valenciano Agustí Centelles retrató para la historia las duras imágenes del campo de Bram, con sus improvisados recintos alambrados en las playas. El minero anarquista Fermín Pujol Araus relató así su experiencia en Argelès: "No se podía dormir. Los piojos y la sarna nos invadieron en seguida. Muchos enfermos murieron porque nadie se ocupaba de ellos. Pasábamos mucha hambre".



El soldado español Martín Bernal, el capitán Raymond Dronne, Amado Granell y (al fondo) el soldado Pirlian planifican el asalto a la central telefónica de la rue des Archives de París, el 25 de agosto de 1944. / MEMORIAL DU MARÉCHAL LECLERC DE HAUTECLOQUE ET DE LA LIBÉRATION DE PARÍS-MUSÉE JEAN MOULIN

Para salir de esos campos de internamiento, una de las opciones era alistarse en la Legión Extranjera o, desde noviembre del 42, en el Cuerpo Franco de África. "Otra motivación era luchar contra el fascismo con armas de verdad, decían ellos, no como les había pasado en España". Al otro lado de la frontera había una razón de peso: el flamante Gobierno de Burgos había aprobado una ley retroactiva de responsabilidades políticas que llegaba hasta 1934. "Esto suponía que la más leve significación con la República podía llevar a ser encausado".

La mayoría de los 1.150 hombres sobre los que ha investigado Gaspar se integraron, en varias etapas, en las Fuerzas Francesas Libres, que creó De Gaulle en junio de 1940, tras oponerse al armisticio de Hitler y llamar a la resistencia. A pesar del título, La guerra continúa no es una sucesión de las numerosas batallas en las que se batieron el cobre los españoles: Noruega, Camerún, Bir Hakeim (Libia), Siria, Túnez, Sicilia, Roma, París, Estrasburgo… sino que subraya la "sociología del alistamiento": edad, origen geográfico, oficios, experiencia en la Guerra Civil… y la disciplina. "En los dosieres no he encontrado ningún expediente por faltas graves como violaciones o asesinatos. Solo leves, faltaban a revista por haber estado de permiso y retrasarse en su vuelta, a veces porque estaban durmiendo la borrachera", bromea.
La actuación española en la Francia resistente a los nazis ha generado mucha literatura, "a veces hagiográfica" —incluso una novela gráfica de Paco Roca—, dedicada a la 9ª Compañía de Combate del Tercer Batallón del Regimiento de Marcha del Chad, popularmente, La Nueve, integrada prácticamente por españoles. Algunos formaron parte del destacamento elegido para entrar en París la noche del 24 de agosto de 1944.



Miembros de la compañía conocida como 'La Nueve', formada casi en su totalidad por españoles, en Inglaterra, en junio de 1944. / MEMORIAL DU MARÉCHAL LECLERC DE HAUTECLOQUE ET DE LA LIBÉRATION DE PARÍS-MUSÉE JEAN MOULIN

A pesar de tanto sufrimiento y batallas, cuando acabó la guerra Francia volvió a dar de lado a los españoles. Horas después de que ese reducido destacamento alcanzase la plaza del Ayuntamiento parisiense, De Gaulle se dirigía desde ese lugar al gentío en un discurso en el que reservó todos los honores para los galos: "París liberado por su pueblo, con el apoyo de toda Francia, de la verdadera Francia, de la Francia eterna". Gaspar sostiene que, desde el primer momento, "se intentó soterrar la participación de los extranjeros, como los españoles, tanto por la historia oficial, gaullista, como por la no oficial, la del Partido Comunista Francés, en pro del consenso nacional y de ensalzar el mito de la Resistencia". Hasta 2004, París no reconoció el papel de La Nueve. Y el 25 de agosto de 2014, el presidente de Francia, François Hollande, y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, nacida en San Fernando (Cádiz) y descendiente de republicanos españoles, evocaron, en sus discursos por los 70 años de la liberación de la ciudad a los componentes de La Nueve. Los españoles que ayudaron a derrotar a Hitler, se hicieron por fin con un hueco en la memoria colectiva de Francia.


Tipos curtidos

La historia oficial de Francia olvidó a los extranjeros, españoles incluidos, que habían ayudado a doblar el brazo nazi. Un relato sesgado e injusto con hombres como el valenciano Germán Arrúe, de la compañía de combate conocida como La Nueve. Arrúe, nacido en 1917, había participado siendo un chaval en la Guerra Civil, en batallas como las de Teruel o del Ebro. Tras huir a Francia, pasó nueve meses en los campos de internamiento: "Nueve meses de miseria. Pasé tanta hambre que al final no podía ni ir al váter, estaba seco". Participó en la campaña de Túnez y con La Nueve estuvo en la liberación de París y Estrasburgo y en la toma del Nido del Águila de Hitler, en Berchtesgaden (Austria). Después de la guerra se hizo peluquero, se casó con una francesa y pasó 30 años en Lyon como conductor de camiones. Murió en 2007. Sus cenizas reposan en su pueblo natal, Benaguacil.

Fuente: El País

lunes, 4 de enero de 2016

"LA CIUDAD VOLADORA, UTOPÍA Y REALIDAD", DE GUEORGUI KRÚTIKOV

GUEORGUI KRÚTIKOV. La ciudad voladora, utopía y realidad / S. O. Jan-Magomédov
Traducción a cargo de Miquel Cabal
Cubierta.- Tapa blanda
Idioma.- Español
Tamaño.- 21 x 16 cm
Páginas.- 160. Imágenes.- 100 imágenes B&N
ISBN.- 978-84-939231-9-0
Año.- 2015
Precio.- 25,00 €

Las vanguardias rusas siempre han sido eclipsadas por el constructivismo. La oscuridad aplicada a sus realizaciones, por la falta de información que de ellas se tuvo durante décadas, unido a la brillantez y extraordinaria difusión de las acciones contructivistas, hizo que muchos de sus actores y propuestas quedasen en un segundo plano, cuando no totalmente olvidados.
La editorial Tenov (dir. Llorenç Bonet) ha publicado recientemente, en español e inglés, traducido del ruso, un extraordinario y minucioso estudio realizado por Selim Omárovich Jan-Magomédov, titulado "Gueorgui Krútikov. La ciudad voladora, utopía y realidad". Un título especialmente atrayente y contemporáneo si recordamos las primeras frases de "La Historia de la Piscina", de Rem Koolhaas,  texto incluido en "Delirious New York".
"Moscú, 1923. Un día en una escuela un estudiante diseñó una piscina flotante. Nadie recuerda quién fue. La idea había estado en el aire. Otros habían diseñado ciudades voladoras, teatros esféricos, planetas completamente artificiales."
Traducción citada en "Invenciones", por José Juan Barba. Arquitecturas, 07. Editorial UAH, Madrid, 2014. P. 126.
Las propuestas de Krútikov se enmarcan dentro de una competición no declarada que se produjo entre los estudiantes más brillantes de las Vjutemas (Talleres de Enseñanza Superior de Artes y Oficios), tácitamente adscritos a dos grupos: los constructivistas (liderados por Alexandr Vesnín) y los racionalistas (abanderados por Nikolái Ladovski). Fue en aquellos años cuando, en 1927, Iván Leonídov presentó su conocido proyecto de licenciatura: el Instituto Lenin de Biblioteconomía.
La racionalista obra de Gueorgui Krútikov es una muestra que sintetiza parte de las aspiraciones de las vanguardias rusas y la complejidad con la que se desarrollaron. En plena efervescencia constructivista, en 1928, y siendo un aventajado alumno de las Vjutemás, presentó su visionaria propuesta para solucionar la sobre-explotación del planeta: "La ciudad Voladora". Krútikov proponía construir edificios flotando en órbitas geoestacionarias y así liberar la superficie terrestre para el ocio y la actividad productiva. Los habitantes de esta red de ciudades, desarrolladas por todo el planeta, tendrían como transporte una serie de cabinas individuales que les permitirían moverse por tierra, mar y aire e incluso conquistar el sistema solar.
Krútikov se formó en un contexto cultural donde todo parecía posible. Sus aspiraciones voladoras impregnan los montajes expositivos que realizó junto a Lissitzky, su propuesta para el monumento a Colón. Sus primeros proyectos también están impregnados de las ideas del Urbanismo móvil y la arquitectura flexible, que emergerían constantemente en su obra posterior, en propuestas para el teatro experimental, la organización de ciudades comuna o el Palacio de los Sóviets.
S.O. Jan-Magomédov reconstruyó la trayectoría de un arquitecto que se tuvo que adaptar al neoclasicismo estalinista de la década de los treinta, diseñando incluso una de las grandilocuentes estaciones del metro de Moscú, para pasar posteriormente a la defensa del patrimonio de la URSS. Con este libro se rescata del "limbo" parte de la historia del siglo XX, se completa un vació en la historia de la arquitectura que nos permite entender la complejidad del momento y a este enigmático arquitecto.
Fuente: Metalocus


Selim Omárovich
JAN-MAGOMÉDOV
Selim Omárovich Jan-Magomédov, (1928-2011) El trabajo de Jan-Magomédov ha sido ampliamente reconocido por su valiosísima contribución al estudio de la Vanguardia Rusa de los años veinte y treinta. Sus investigaciones académicas le llevaron a explorar los archivos personales de más de 150 arquitectos, artistas y diseñadores del periodo, recuperando y ordenando información crucial para el estudio del periodo.
A lo largo de los años escribió libros como los aclamados Pioneers of Soviet Architecture, Pioneers of Soviet Design One Hundred Masterpieces of the Soviet Architectural Avant-Garde e incontables artículos y monografías de los principales protagonistas de este periodo: K Melnikov, Vesnin, Ladovsky, Rodchenko, Ginsburg Leonidov, o Golosov.