lunes, 16 de enero de 2023

"ELEANOR MARX", POR WILLHELM LIEBKNECHT, EN EL 168 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LA ACTIVISTA HIJA DE KARL MARX

 

ELEANOR MARX por Wilhelm Liebknecht

(mayo de 1898)1

*

Puedo omitir el segundo nombre que usó en los últimos 14 años de su vida. Es conocida por sus camaradas y por el mundo como la hija de Marx –y no como la hija de Marx en el sentido en que se acostumbra a hablar de los hijos de personas destacadas o al menos famosas–, es decir, como seres lunares sin luz propia, que reciben toda su luz del sol paterno o materno y que se limitan a reflejar una luz ajena. Ella –Eleanor, o como la llamaban desde la infancia, Tussy Marx– no brillaba con la luz prestada –ella misma era una [Sonnennatur] (naturaleza solar)– brillante y luminosa en el doble sentido de la palabra– y aunque no hubiera sido la hija de su padre, habría sido Eleanor Marx. El ideal de una mujer de hoy (no una “mujer moderna”, por el amor de Dios), una mujer que, enfrentada desde su más temprana juventud a las grandes tareas y trabajos de nuestro tiempo, se dedicó con ardiente entusiasmo, visión integral y penetrante intelecto a la lucha por la liberación de los oprimidos y explotados librando la batalla con las armas de la ciencia, cuyo manejo le resultá tanto más fácil que a otros, una mujer que lleva la fuerza de su sexo, la pasión de su sexo a la batalla y avergüenza a los hombres por su coraje y firmeza –llena de un profundo amor por la humanidad que sufre y encendida de santa ira contra los autores de la miseria humana y la servidumbre y la injusticia en la tierra– con un ojo certero para la fuente de la miseria, con una mirada segura, reconociendo la fuente de la miseria, la esclavitud y la injusticia y apuntando siempre al corazón del enemigo –Pensadora, Luchadora– incansable en el trabajo, siempre lista para un nuevo trabajo, abnegada, sin escatimar ningún sacrificio, ninguna tarea o carga –gran agitadora, gran organizadora– uno de los más firmes pilares del movimiento obrero internacional, nacida y educada para el internacionalismo obrero, la más profesional representante del pensamiento internacionalista ejerció siempre como diplomática entre los proletarios de los diferentes países– y en medio de la lucha siempre la guardiana de la más clara y casta feminidad –esa fue Eleanor Marx.

Nacida en 1856, en los peores días de la vida de aquellos refugiados londinenses, aprendió muy pronto la más amarga seriedad de la vida, y a pesar de su temperamento alegre, siempre conservó con ella una vena reflexiva y melancólica. Creció en casa de su padre: eso dice todo lo que hay que decir sobre su educación. En casa de su padre y de su madre, aquella mujer altamente educada y de noble sangre aristocrática, que, como Ifigenia, introdujo en la rudeza escita2 de la vida de los exiliados la agradable suavidad de los más finos y elevados modales femeninos, y doró la pobreza del hogar con la magia de su persona.

Aparte de Tussy, a los padres sólo les quedaban dos hijas de un gran número de niños nacidos antes del periodo londinense: Jenny que luego se casara con Longuet, muerta hace 15 años, y Laura , ahora señora Lafargue –la única superviviente de los hijos de Marx– ambas de espíritu vivo y receptivas a todo lo bello y bueno, y, como niñas sanos, también a todas las travesuras.

En este entorno, Eleanor se convirtió en lo que fue. Al igual que sus hermanas, echó una mano a su madre, pronto empezó a ayudar a su padre y comenzó a ganarse la vida dando lecciones a una edad temprana, trabajó en el Museo Británico, escribió críticas de teatro para un periódico londinense a los 14 años. Entonces estalló la guerra franco-prusiana y la Comuna asaltó los cielos. Eleanor tenía 15 años. La Asociación Internacional de Trabajadores, en cuyo nacimiento había estado cuando era una niña de 9 años, recibió su bautismo de sangre en París. Y después de la sangrienta Semana de Mayo, la corriente principal de refugiados comunistas se dirigió a Londres y la ola principal de esta corriente se dirigió a la casa de Marx, provocando una revolución doméstica general.

Las dos hermanas mayores se casaron con refugiados comunistas. La casa se volvió más solitaria.

Eleanor se involucró cada vez más en la política y en la escritura. Sus críticas y sketches teatrales (bajo el nombre de Alec Nelson) causaron sensación.

La familia estaba aquejada de enfermedades; durante años Eleanor tuvo el cargo de enfermera, y lo desempeñó como cualquier otro trabajo y deber, impertérrita y alegre. Nunca conoció la fatiga. Nunca la vi cansada y fatigada. Tenía nervios de acero.

A la enfermedad en la familia le siguió la muerte, como la parca sigue al sembrador. Muere la madre, muere la hermana mayor, muere el padre, después de que ella, fiel Antígona, le hubiese acompañado en sus últimas andanzas en la lucha por su salud.

El padre murió, ahora no había familia ni mano familiar. Era libre, y se unió en la vida libre con el Dr. Edward Aveling, discípulo de Darwin y amigo de Bradlaugh, el ateo, apóstol del materialismo, a quien representó como disertante con una elocuencia arrebatadora.

Ahora Eleanor Marx pertenecía exclusivamente a la política y a la propaganda. Junto con Aveling, que se había convertido en socialista en su trato con ella, consiguió cosas realmente sorprendentes en materia de agitación, organización y propaganda a través de la escritura y la palabra. A esta labor propagandística añado la recopilación y edición –extremadamente laboriosa– de las dispersas colaboraciones periodísticas y escritos menores de su padre, la custodia de su patrimonio y su propia actividad periodística y literaria. Y esto era tan poco como insignificante. La revista literaria londinense “The Critic” llama a Eleanor Marx (que sólo escribía en inglés) “una George Sand anglo-alemana” y la sitúa junto a George Elliot. Sin embargo, a nosotros nos interesa sobre todo su obra política. Su trabajo político nos interesa. Lo que su padre enseñó, para que las masas lo entendieran y lo tradujeran en acción y realidad, esa era la voluntad de la hija. Y la voluntad fue su acto.

¡Cómo ha trabajado! De día y de noche. En la plataforma de agitación, en la sala del comité de la dirección de la huelga, en la fundación de asociaciones y sindicatos, en la correspondencia. El nuevo movimiento sindical inglés debe principalmente su ascenso a Eleanor Marx. La gloriosa y victoriosa huelga de los estibadores de 1890, como la igualmente gloriosa huelga de los maquinistas del año anterior, no puede separarse del nombre de Eleanor Marx.

Los trabajadores de todos los países saben lo que ha sido como oradora, traductora, miembro de comité de nuestros Congresos Internacionales de los Trabajadores; y para los cientos de miles que han escuchado sus palabras, que han absorbido sus palabras en sus corazones y cerebros, la imagen de esta mujer de ojos brillantes y centelleantes y de voz suave, pero capaz de expresar la más tempestuosa pasión, está indeleblemente grabada en su memoria.

Ahora ella está muerta. En la flor de la fuerza y de la juventud –pues era de aquellas dotadas, aquellas a las que le fue concedida la eterna juventud hasta la hora de la muerte–, terminó su vida por su propia decisión, por su propia mano. No por su propia culpa. Es una tragedia estremecedora que tuvo lugar el 31 de Marzo de este año en la idílica “Guarida” [„Den“] de la idílica Sydenham3. Todo está por iluminar. Pero el velo que aún cubre parcialmente los detalles se irá retirando pliegue a pliegue. Los amigos le deben a sus muertos, le deben a la gran causa a la que ella sirvió, la verdad, toda la verdad.

Yo mismo no tengo ninguna duda; y cuando lo que conozco y lo que está a la vista es suficiente para explicarlo, no necesito buscar motivos misteriosos. Hay una decepción que, si ha sido precedida por muchos años de engaño y autoengaño, ningún corazón femenino puede soportar, al menos no el de una mujer fuerte y orgullosa.

No más por hoy.

Remito al amable lector a lo que dije de Eleanor en mi escrito conmemorativo sobre Karl Marx4 y a los obituarios que le dediqué. Entraré en más detalles en la nueva edición del folleto conmemorativo, prevista para el otoño.

Es notable que incluso en la intolerante Inglaterra, la calumnia no se ha atrevido a tocar el “suicidio”; e incluso en Alemania, con la excepción de unos pocos periódicos cristianos venenosos y parroquiales, la prensa se ha comportado generalmente con tacto y reverencia. Este es el tributo involuntario que incluso el opositor más acérrimo, salvando aquellos en su forma más baja de pensar y sentir, se ve obligado a pagar a una gran personalidad abnegada y desinteresada. Tal personalidad era la mujer muerta que sólo vivía para los demás, y que sigue viviendo para nosotros y en nosotros. Los trabajadores agradecidos de todos los países, los compañeros de armas de luto y los amigos honrarán su memoria continuando y completando su obra.

¡Pobre Tussy! ¡Nos dejaste demasiado pronto! Pero, ¡ya no morirás!, ¡no serás olvidada! Tanto tu memoria como tu trabajo están en buenas manos.

* * *

NOTAS:

1. Sozialistische Monatshefte, (Revistas Mensuales Socialistas) Vol. 1898, No.5, Mayo 1898, pp.214-217. Transkription u. HTML-Markierung: Einde O’Callaghan für das Marxists’ Internet Archive.

2. Scytha adj. Natural de Escitia, región de la antigua Europa, entre el Danubio, el mar Negro, el Cáucaso y el Volga. U. t. c. s.

Escita fue el nombre dado por los griegos a un área definida con poca precisión entre los montes Cárpatos y el río Don, cuya porción occidental incluía la tierra negra de los trigales de la moderna Ucrania.

3. East London

4. Karl Marx zum Gedächtniss, Nuremberg, por Oertel.

Fuente: El Sudamericano

domingo, 15 de enero de 2023

"ACEITUNERAS", OBRA DE RAFAEL ZABALETA

 
Aceituneras
Rafael Zabaleta.
81 x 100 cm.
1957.
Óleo sobre lienzo
Colección particular. 

UNA OBRA DE RAFAEL ZABALETA EN LA FERIA MUNDIAL DE NUEVA YORK (1964 - 1965)

   La Feria Mundial de Nueva York (Estados Unidos) de 1964-1965 fue una exposición internacional celebrada en Flushing Meadows - Corona Park. Se inauguró el 22 de abril de 1964 y estuvo abierta (durante 2 temporadas de 6 meses cada una) hasta el 17 de octubre de 1965. Aunque no fue reconocida por la Oficina Internacional de Exposiciones, participaron en ella numerosos países y recibió la visita de más de 50 millones de personas. España estuvo representada en un gran edificio diseñado por el arquitecto Javier Carvajal.
   Entre las numerosas instalaciones del pabellón español había una Galería de Arte Contemporáneo en la que cada mes se llevaba a cabo una nueva exposición de arte español contemporáneo destacado, si bien figuras como Picasso, Miró, Dalí y Gris se exhibían permanentemente.
   Una de esas exposiciones, que estaban coordinadas por el Director General de Bellas Artes (Gratiniano Nieto), se tituló “Siete pintores de España” y en ella se mostraron obras de José Gutiérrez Solana, Francisco Lozano, Francisco Mateos, Benjamín Palencia, Gregorio Prieto, Joaquín Vaquero Palacios y Rafael Zabaleta. De Rafael Zabaleta se mostró el óleo “Aceituneras” (1959), que en el catálogo de la exposición figura reproducido e incomprensiblemente titulado “Seeders” (“sembradoras”).
   Los datos sobre Zabaleta que aparecen en el catálogo son los siguientes:
   “Rafael Zabaleta es otro pintor español que no quiso abandonar su tierra natal. Allí trabajó y produjo la mejor parte de su obra. Originario del corazón de Andalucía, Zabaleta nació y murió en Quesada, muy cerca del nacimiento del río Guadalquivir, en la provincia de Jaén. Solía visitar Madrid regularmente, y también organizaba visitas a París. Durante sus viajes hacía dibujos y tomaba notas que después elaboraba con tranquilidad en su estudio. Zabaleta, sin embargo, fue ante todo un pintor de personajes típicos, de campesinos, gentes del campo en sus fiestas populares y los interiores de sus casas. Murió prematuramente en junio de 1960, en el momento más álgido de su carrera como pintor. Un museo que lleva su nombre ha sido fundado en su pueblo natal con un número considerable de obras del pintor, realizadas a lo largo de toda su vida. El museo ha sido declarado de interés nacional y patrocinado por la Dirección General de Bellas Artes”. (1)
   La Dirección General de Bellas Artes también expuso “Aceituneras” de Zabaleta (junto al “Campesino” de 1957) en la muestra celebrada en el Palacio del Retiro (Madrid, octubre – noviembre de 1964) y titulada «Veinticinco Años de Arte Español». Aquella muestra conmemoraba los llamados “XXV Años de Paz” dentro de un amplio programa de actos cuyo objetivo era mostrar a Franco, no como el vencedor de la contienda, sino como el garante de la paz transcurridos veinticinco años del final de la guerra civil. Ello provocó que numerosos artistas aún vivos se negaran a colaborar en la maniobra propagandística del Régimen y no respondieran a la llamada de Gratiniano Nieto. El Partido Comunista de España se hizo eco de todo ello en la revista “Realidad” (2) y criticó con dureza la inclusión en la muestra obras de artistas ya fallecidos a los que no consideraba afectos a la dictadura. (3)
   Similar carácter propagandístico, cara al exterior, tenía la participación española en la Feria Mundial de Nueva York, cuyo lema era “paz mediante el entendimiento”. El pabellón de España representaba, además, la defensa del sentido imperial y católico que caracterizaba al franquismo. Por eso estaba presidido por una “figura de bienvenida”: la de Isabel la Católica, “primera reina de una España unida y patrona de Colón”, según figura en la guía oficial de la Feria. En la “Sala Histórica” del pabellón figuraban murales gigantes de Joaquín Vaquero Turcios que “representan la fe, la cultura y la evangelización de las Américas españolas”, y se mostraba al público “la Tizona, la espada de batalla de Rodrigo Díaz de Vivar, el guerrero cristiano del siglo XI conocido como El Cid”.
   En esa España se desenvolvió Rafael Zabaleta y triunfó su obra, que -como hemos visto en las referencias que aparecen en el catálogo de “Siete pintores de España”- suele mostrarse desde la oficialidad despojada de su indudable contenido social. Sin duda convenía afirmar que Zabaleta “fue ante todo un pintor de personajes típicos, de campesinos, gentes del campo en sus fiestas populares y los interiores de sus casas”. Esa visión folklorista, endulzada (e interesada) de su pintura es la que en buena medida se nos ha transmitido durante años.
   Si en 1964 y 1965 Zabaleta (1907 – 1960) hubiera estado vivo, es muy probable que no hubiera enviado su obra a las exposiciones antes citadas (Veinticinco Años de Arte Español y Feria Mundial de Nueva York). Desde mediados de los años 50, el pintor había asumido un notable grado de compromiso con la oposición democrática a la dictadura y el significado social de su obra estaba siendo reivindicado por organizaciones como el PCE o movimientos artísticos antifranquistas como Estampa Popular. Él debía, además, saber que la participación en aquellas maniobras propagandísticas oficiales nada aportaba a la difusión de su obra; más bien, perjudicaba su imagen en los ambientes en los que se movía y se valoraba su obra.
   Pero desgraciadamente Rafael Zabaleta ya había muerto y no podía resistirse a la utilización de su pintura por las instituciones de la dictadura ni a que esta se presentara desde la oficialidad como descargada de todo mensaje social y reivindicativo, como una obra puramente decorativa, costumbrista y festiva, algo que el propio pintor rechazaba en una entrevista de 1958 cuando señalaba refiriéndose a Andalucía: «De momento, lo mejor es que la pintura que se haga en nuestra tierra no se parezca a la que muchos creen que la representa». (4)

Notas:

(1) Rafael Zabaleta is another Spanish painter who did not wish to leave his birthplace. There he worked and produced the most important part of his work. Originally from the heart of Andalusia, Zabaleta was born and died in Quesada, very near the source of the river Guadalquivir in the province of Jaen.
   He used to visit Madrid regularly and, in the same way, he organized his trips to Pari. During his travels he would make drawins and notes, later to be elaborated slowly in his studio.
   Zabaleta, however, was first and foremost a painter of typical characters, of peasants, country folk at fiestas and of the interiors of peasant homes.
   He died prematurely in June, 1960, when his work at his height. A museum bearing his name has been founded in his native village with a considerable number of his works, executed throughout his whole life. The museum has been declared of national interest and patronized by the General Direction of Fine Arts. (Traducción al español de Libertad Garzón). 

(2) “Los que han acudido a ese Symposion en el que todos los vinos se han mezclado -los de Fraga, los de la «paz franquista» y los del «balance plástico»- seguramente pueden ser encuadrados en varias rúbricas: los colaboradores (expresión de don Gratiniano), los que no sabían, los que consideran que ni el Arte ni el Tiempo (25 años) tienen una dimensión política. En general han acudido en la ambigüedad; en unos casos, quizá no muy valiente; en otros, quizá no muy consciente. Probablemente muchos de ellos, ante lo sucedido, reflexionan ahora.
   En la múltiple diversidad de los que no han asistido aparece un rasgo general y en muchos casos ostensible: que han dicho no a la maniobra.
   Esta descubre la textura de otras maniobras que acechan. La reacción se propone «echarle agua al vino», absorber el pasado, absorber el presente, fagocitar”. (Realidad noviembre-diciembre de 1964, pp. 121-124). 

(3) “Violadores de tumbas. Esa es la realidad. Porque ¿cómo si no meter en el saco de una maniobra propagandística, que trata de ocultar las lacras del presente, a hombres como Ricardo Baroja, Eduardo Chicharro, Pascual de Lara, Solana, Zabaleta, etc.?”. 

(4) “Revista del Mediodía” nº 1. Córdoba, marzo de 1958.
 

sábado, 14 de enero de 2023

PELICULA "NAMBUGUN: PARTISANO NORCOREANO EN COREA DEL SUR"

Nambugun: partisano norcoreano en Corea del Sur

Título original: Nambugun
Año: 1990
Duración: 157 min.
País: Corea del Sur
Director: Chung Ji-young
Gion: Jang Sun-woo. Story: Lee Tae
Reparto: Ahn Sung-Kee, Lee Hye-young, Choi Jin-shil, Choi_Min-soo

Bajo la intensa censura de las dictaduras militares de Corea del Sur, el “anticomunismo” se había convertido en el significante cultural más importante hasta el punto de que todas las películas eran en cierto sentido “anticomunistas”, incluso si algunas eran más anticomunistas que otras. A medida que el poder se alejó de los dictadores y se dirigió hacia una nueva era de libertad democrática, se hizo posible una visión más matizada del pasado reciente con la "película de división" que tomó el lugar del drama anticomunista pasado de moda. En lugar de demonizar al Norte, la película de la división enfatizó la tragedia de la partición, pintando a las dos Coreas como víctimas iguales de los engaños geopolíticos.

Nambugun: North Korean Partisan in South Korea (南部軍 / 남부군, Nambugun) de Chung Ji-young, que llegó en 1990 poco después de la democratización de Corea, es uno de los primeros en abordar directamente el tema de la Guerra de Corea desde la perspectiva de los partisanos de Corea del Norte. aunque obviamente de aquellos que eventualmente vinieron al sur. Adaptando las memorias del corresponsal de guerra Lee Tae, Chung ignora la ideología para explorar la extenuante experiencia de la guerra de guerrillas, que en gran parte es librada por personas comunes con fuertes convicciones en lugar de soldados de carrera o revolucionarios comprometidos.

El propio Lee Tae (Ahn Sung-ki) es un reportero "intelectual" de un periódico norcoreano que trabaja como corresponsal en Jeonju, que actualmente se encuentra en el territorio ocupado de Corea del Norte. Cuando se enteran de que las fuerzas estadounidenses y surcoreanas están en camino, el personal del periódico evacua y finalmente termina dirigiéndose a las montañas para unirse a los partisanos. Como tiene experiencia previa, Lee Tae recibe el mando de un pelotón y la instrucción de tratar de compensar su intelectualismo burgués con trabajo duro. Para mantenerlos a todos en un solo lugar, a Lee se le asigna una serie de otros reclutas "intelectuales", incluido el estudiante Kim (Choi Min-soo), quien se unió a la lucha para descubrir de qué se trataba esta guerra "inhumana".

Una de las razones por las que Kim está en conflicto es que trajo consigo a su novia, y se pregunta si eso fue algo muy responsable, especialmente cuando finalmente son separados por la cadena de mando que decide enviarla al cuartel general mientras Kim se queda con las tropas. Aunque se nos muestra que los soldados norcoreanos son solo hombres y mujeres comunes y corrientes que se llaman camaradas, el propio régimen aún recibe críticas sutiles por su opresiva austeridad de línea dura. Huyendo y separado de su unidad, un Lee herido está acompañado por una enfermera seria, Min-ja (Choi Jin-sil), de quien se enamora, pero cuando un oficial superior descubre el romance, Lee es apartado. y recordó que aquí no puede haber amor, sólo revolución. Debe dar todo de sí mismo a la causa, sin reservar nada para afectos tan burgueses como el romance. Tanto Lee como Kim pasan el resto de la película intentando sin éxito reconectarse con sus respectivas mujeres mientras fantasean con un tipo de vida diferente en el que no se habrían mantenido separados.

Sin embargo, a pesar del hecho de que claramente vemos un mundo de igualdad casi total entre los partisanos, está claro que el propio pensamiento de Lee al menos no es tan progresista como se podría suponer. Uniéndose a Min-ja y soñando con el futuro, él imagina una vida para sí mismo como reportero en Seúl, momento en el que ella pregunta qué se supone que debe hacer y recibe la respuesta "tener la cena lista para mí". Min-ja, aparentemente una huérfana cuyo hermano murió luchando por el Sur, se convirtió en enfermera de campo para el Norte y, como resultado, tal vez tenga una conciencia ideológica más baja, ofreciendo libremente su conocimiento médico a cualquiera que pueda necesitarlo. . "¿Por qué es que estamos peleando?" ella le pregunta a Lee, "ambos me necesitan", encarnando la inocencia herida de la única Corea injustamente desgarrada por fuerzas fuera de su control.

Todo entusiasmo y determinación, Lee y los demás comienzan con coraje y positividad, pero la desilusión gradual acompaña el cambio de la calidez de la primavera al frío del invierno cuando los partisanos se mueren de hambre en una montaña helada. Gane o pierda, la victoria pertenece a los EE. UU. o la URSS, un soldado particularmente abatido entona dejando al descubierto su pérdida de fe en la primacía del comunismo de Corea del Norte y aceptando que todos son juguetes en una guerra de poder que libran los coreanos en suelo coreano. Kim no logra encontrar el "sentido" en el conflicto y emerge solo con vergüenza y arrepentimiento mientras otros se aferran a los panfletos lanzados por los estadounidenses que prometen una amnistía para aquellos que se rindan voluntariamente. Lee camina solo, congelado y hambriento, encontrar solo a los muertos y finalmente contemplar el suicidio solo para recibir una última fuente de esperanza y también aplastarla. Chung humaniza a los comunistas, pero aun así tienen que perder tanto en el sentido espiritual como en el literal. Terminando con un aullido de desesperación existencial, la película se dedica a todos aquellos de ambos bandos que cayeron sobre Jirisan o sacrificaron sus vidas por la visión de un mundo mejor, pero lo hace con lástima más que con admiración por todo lo que sufrieron como víctimas de su veces. 

VER PELICULA CON SUBTÍTULOS EN CASTELLANO (ACTIVAR SBITIULOS EN YOUTUBE):

viernes, 13 de enero de 2023

"CASTILLO DE NAIPES", ARTÍCULO DE ROSA LUXEMBURGO, EN EL 104 ANIVERSARIO DE SU ASESINATO

 Combates en Berlín 11-enero-1919

Combates en Berlín – 11 de enero de 1919

CASTILLO DE NAIPES por Rosa Luxemburgo. 11 de Enero de 1919

(Escrito el 11 de enero)1

Publicado sin firma en Die Rote Fahne, 13 de enero de 1919

(Traducido del original en alemán)

*

Sobre las ruinas humeantes, entre los charcos de sangre y los cadáveres de los “espartaquistas” asesinados, los héroes del “Orden” se apresuran a restablecer su régimen. El gobierno de Ebert lucha frenéticamente para consolidar su poder: pretende sentarse sobre las bayonetas.2 Al mejor estilo del César, Ebert pasa revista a las tropas de su Guardia que desfilan y luego les dirige un discurso. En medio de los muertos y heridos que aún yacen en las calles de Berlín, ofrece “la gratitud del gobierno a los regios soldados”, y les asigna la tarea de velar por la Asamblea Nacional por la fuerza de las armas. El “Comandante en Jefe” Noske, el 11 en su “Orden del día”, utiliza el repertorio bien conocido de Hindenburg, von Kessel y todos los conserjes y matones del régimen Hohenzollern y dice:

“En el Este, las bandas de espartaquistas con revólver en mano… saquean una casa tras otra, la última máscara sobre este supuesto movimiento político ha caído. Robo y rapiña se revelan como el último y único objetivo del alboroto… La paciencia del gobierno se ha agotado, y ahora su ametralladoras y su “artillería pesada” serán las que harán oír su voz… La clase obrera debe oponerse unánimemente a la Liga Espartaco”, así concluye el sicario advenedizo, con sus manos manchadas de sangre.

Así, con la ayuda material de los militares contrarrevolucionarios y con el apoyo moral de la burguesía, sobre los cadáveres de los obreros revolucionarios de Berlín, los Scheidemann esperan reconstruir su gobierno.

Hay, sin embargo, una falla en este cálculo. Los militares, la burguesía, que ahora están rescatado al gobierno Ebert-Scheidemann, quieren disfrutar de los frutos de la cosecha sangrienta. Esos elementos apoyaron al gobierno “socialista” solo mientras creyeron que podía controlar a las masas proletarias con ‘operaciones de falsa bandera’ que les permitieran golpear con el impacto “moral” que les brindaba el llamarse “socialistas”, para estrangular la revolución y el socialismo. Ahora el hechizo está roto. La semana que ha pasado ha mostrado el abismo que se abre entre el gobierno de Ebert y la revolución. Hoy está claro que Ebert y Scheidemann solo pueden gobernar por las bayonetas. Pero, ahora bien, si este es el caso, entonces la bayoneta quiere gobernar incluso sin Ebert-Scheidemann. La burguesía asume como propios los extremos y clama por la proclamación abierta de la dictadura del sable, por la completa restauración del ancien regime”

“Los revoltosos deben ser aplastados o encarcelados, exclamó el Tägliche Rundschau, “no tienen derecho a ser puestos en libertad… la restitución del orden y la paz deben llevarse a cabo hasta el más mínimo detalle, la policía, que casi ha desaparecido desde el 9 de noviembre, debe ser restaurada a su antiguo tamaño e importancia, y las fuerzas armadas deben ser reapertrechadas y dotada de plenos poderes.”

Al mismo tiempo, el jefe de la Guardia de Noske, el coronel Reinhardt, declaró que impondrá la ley marcial, y que no aceptará órdenes de nadie, ni siquiera del gobierno, porque “él es un soldado y decidirá lo que mejor le parezca”. Y el 3er Regimiento de Guardias declara bajo su propia responsabilidad que esta “decidido a llevar a cabo» la Asamblea Nacional «por la fuerza de las armas». En Berlín y sus alrededores, los oficiales hacen detenciones arbitrarias según su capricho.

Así, el cuerpo de oficiales contrarrevolucionarios se rebela contra el gobierno de Ebert, dejando claro que todo el cuento era en realidad al revés: que ellos Ebert-Scheidemann eran los que debían sacarle las castañas del fuego a la burguesía y no la burguesía a Ebert-Scheidemann. Resulta entonces que la burguesía debe salvar al gobierno “socialista” de los trabajadores revolucionarios, entonces todo el juego de simulaciones termina, y la burguesía piensa, no sin razón, que tiene candidatos más calificados para la dictadura de sable que los arribistas recién llegados Ebert y Noske.

En tercera linea, sin embargo, el partido de Haase3 busca utilizar la crisis para establecer un gobierno de coalición “de todas las tendencias socialistas” para cubrir con su hoja de higuera al rey desnudo. Esto está muy en consonancia con la solapada política de Haase de ahogar todas las contradicciones internas de la revolución en una papilla uniforme, un revuelto que sea capaz de sofocar la energía combativa de las masas en vagos compromisos. De tal modo, como buenos “líderes comprometidos” Ebert, Scheidemann, Landsberg, Noske, deben abandonar el escenario. Todo “puede resolverse” con un cambio en el personal, pero la política de Scheidemann debe permanecer al mando y “todas las tendencias socialistas” deben tener un objetivo común. Formar gobierno.

Pero hoy los “espartaquistas”4 que deben enterrar a sus muertos proletarios, asesinados por las bandas sangrientas de Scheidemann y sus esbirros, sienten más que nunca, un desprecio diez veces multiplicado, y solo tienen miradas de desprecio y puños cerrados contra esa miserable política de compromiso y traición a la causa de la revolución. De hecho, las frases vacías de Haase sobre “todas las tendencias socialistas” en realidad se remonta a la anterior y bien conocida combinación: “Scheidemann y los independientes”. Todo lo que propone el ‘gran USPD’ para conseguir esa “unificación” no es otra cosa que la resurrección del gobierno Ebert-Haase, solo con un cambio de personajes. Y los fuertes términos con los que Ebert y Scheidemann son vituperados en Freiheit5, solo son disparos de salvas de fogueo, que con toda seguridad preparan la caída ignominiosa del USPD6, a pesar de todas las lecciones que han tenido que aprender, a pesar de que se vieron obligados a renunciar a la coalición con Scheidemann7 el 28 de diciembre, simplemente quieren volver a este compromiso, en compañía de nuevos gerentes ejecutivos.

Así, la actual crisis da lugar a tres combinaciones:

  • Ebert-Scheidemann intentan mantenerse y sostener el status quo, defendiendo su propio gabinete de gobierno sentados sobre las bayonetas de la burguesía.
  • El USPD intenta revertir la situación a las condiciones que existían hasta el 9 de noviembre, y alcanzar el gobierno con una formula del tipo Ebert-Haase auqneu con otros nombres.
  • La burguesía finalmente, quiere revertir las cosas al estado anterior al 9 de noviembre, a la dictadura del sable desenvainado.

Las tres combinaciones son castillos de naipes, porque todas ellas suponen que es posible volver el tiempo atrás, a situaciones y condiciones históricas que ya han sido superadas. La revolución no puede dar marcha atrás, y retroceder al 9 de noviembre, y mucho menos a los ‘días felices’ anteriores al 9 de noviembre. Tampoco puede detenerse en un punto muerto bajo el cetro de Ebert.

Todo el significado político y el contenido histórico de la crisis de esta última semana pasada, se encuentra precisamente en el hecho de que la revolución está siendo impulsada hacia adelante en su lógico desarrollo; por su propia fuerza interior, para lograr la conquista del poder por proletariado y la realización del socialismo. Aún cuando hoy aparecen a cada paso del camino obstáculos terribles y la contrarrevolución por medio de la fuerza bruta, gana terreno a sangre y fuego, ellos sin embargo, serán incapaces de frenar el curso posterior del desarrollo, la marcha hacia el triunfo de la revolución.

Y esto se expresa todavía mejor en el hecho de que ninguna de alternativas podría durar por mucho tiempo construida sobre las ruinas de esta semana. Sea cual fuere, la forma que adquiera el orden político que consigan establecer provisionalmente, el día de mañana o el día siguiente como resultado de la crisis, será un castillo de naipes. Aunque la fuerza bruta del poder desnudo, sostenido por las ametralladoras o la ambigüedad del plan engañoso del USPD consigan obtener ventaja en la partida, al cabo de poco tiempo la fuerza primordial de la revolución, es decir, las luchas económicas, pondrá fin a todas esas disputas. Una y otra vez la revolución volverá a poner en primer plano la cuestión de fondo: el ajuste de cuentas entre el trabajo y el capital. Y este arreglo de cuentas es un conflicto histórico mundial entre dos enemigos mortales, que no pueden ignorarse y que están históricamente determinados a combatirse en una larga lucha por el poder, ojo por ojo, mano a mano, pecho contra pecho.

Tan pronto como se limpien los escombros y se entierren los cuerpos de este último episodio, la revolución volverá a su incansable trabajo diario. Los “espartaquistas” seguirán su propio camino con inquebrantable firmeza en su propósito. Los sacrificios son inumerables, el número de nuestros camaradas muertos crece cada semana, pero el número de nuestros partidarios crece cien veces más rápidamente. Durante la guerra, bajo la situación de la ley marcial, se llenaron las cárceles y prisiones, ahora bajo el gobierno “socialista” de Ebert y Scheidemann, se están llenando las tumbas en el cementerio de Friedrichshain

Pero alrededor de la roja bandera de la implacable lucha revolucionaria, las masas del proletariado se reúnen en multitudes cada vez más densas y compactas. Por el momento, algunos grupos pueden estar intoxicados y cautivados por la demagogia y el aplauso de la trampa de la “Unidad”, todo lo que esto significa es que mañana, después de las decepciones y desencantos, aún vívidos en sus retinas, apoyaran aún más firme y fielmente al único partido que no conoce ningún compromiso, ninguna vacilación, y que ha tomando el camino que marca la historia, sin mirar hacia atrás o hacia el costado, sin temer a sus enemigos y a los peligros; hasta la victoria.

* * *

[Hasta la Victoria, siempre…]8

NOTAS:

1. Esta edición traducida del original en alemán: Kartenhäuser” (en Inglés “House of Cards”). Este artículo no fue firmado. Se conoce su autoría porque fue mencionado por Clara Zetkin en su trabajo Um Rosa Luxemburgs Stellung zur russischen Revolution. Hamburgo, 1922
2. Rosa Luxemburg se refiere a un célebre ministro de exteriores de Napoleón Bonaparte llamado Talleyrand, que recordando un pasaje del libro de Julio Cesar: Comentarios sobre la guerra de las Galias (en latín, Commentarii de bello Gallico o, De bello Gallico) le advertía: “con las bayonetas se pueden hacer muchas cosas, menos sentarse sobre ellas”. (N. ed.)
3. Hugo Haase: “El 31 de Julio de 1914, la oficina socialista internacional lanzaba su llamada a la lucha contra la guerra, y Jean Jaurés caía bajo los disparos de Raoul Villain. El 1 de agosto, el gobierno alemán declaraba la guerra a Rusia y proclamaba el estado de urgencia. El 2 el ejecutivo del partido socialdemócrata se reunía para definir la actitud de los elegidos en el Reichstag sobre la cuestión del voto de los créditos reclamados por el canciller Bethmann-Hollweg. Los dirigentes estaban profundamente divididos: mientras que el viejo revisionista David y el secretario del partido, Scheidemann, se pronunciaban por el voto de los créditos militares, Haase y Ledebour reclamaban el voto en contra, conforme a las “posiciones de principios” del partido. Después de discutir, la decisión queda postergada para el día siguiente. En la reunión de la fracción socialdemócrata del Reichstag, la derecha ataca primero: David esgrime la amenaza que la autocracia rusa representa para las libertades alemanas, subraya el riesgo de una prohibición del partido, en caso de voto contrario, la trascendencia de un gesto así, en la atmósfera de excitación general que reina. Afirma estar decidido a no aceptar la disciplina de voto sobre una cuestión de tal importancia. Los adversarios del voto a los créditos están lejos de poseer tal determinación. Cuando la fracción decide por setenta y ocho votos contra catorce, votar los créditos militares, los catorce oponentes –entre los que están Haase, Ledebour, Liebknecht y Otto Rühle– aceptan respetar la disciplina al día siguiente; aún más, Hugo Haase es quien, en la sesión del Reichtag del cuatro de agosto, como presidente del partido y portavoz de la fracción, aporta el sostén unánime de los socialdemócratas al canciller, es decir a la política de guerra. Justifica este gesto por la preocupación por la defensa nacional de un pueblo prendado de libertad y de cultura y amenazado por el despotismo zarista, y expresa el deseo de que, una vez afirmada por las armas la seguridad de Alemania, los beligerantes puedan concluir lo más rápido posible una paz duradera, garantizando la amistad entre los pueblos. Votando los créditos y aprobando la guerra, el partido socialdemócrata se afirma vinculado, al mismo tiempo, a la internacional, al socialismo y a la paz. Una página de la historia mundial ha pasado”. Pierre Broué, Revolución en Alemania, t.1, p. 33. 1973
4 KPD(S): (su grupo de combate fue llamado K.O. Kampforganisation). Kommunistische Partei Deutschlands (Spartakusbund), el partido fundado por Luxemburg, Jogiches, K. Liebknecht, Mehring y Zetkin entre muchos otros. Fue el nombre de Partido Comunista de enero 1919 a noviembre de 1920. El nombre fue retomado luego de agosto de 1921 como KPD(U) ”Unificado”.
5.“Libertad”: fue el periódico del USPD. Dentro del USPD. Partido Socialdemócrata Independiente; existió, más tarde y durante algún tiempo una fracción “de izquierdas” USPD (Linke) desde el congreso de Halle (octubre de 1920) hasta el congreso de fusión con el KPD (enero de 1921)
6. USP-D: Unabhängige Sozialdemokratische Partei Deutschlands, (Partido socialdemócrata Independiente)
7. La presión de las protestas masivas en Alemania contra la furia de las tropas contrarrevolucionarias y las políticas antirrevolucionarias del gobierno, así como la intensificación de las disputas en el gobierno por parte de los socialdemócratas de derecha forzaron a los representantes del USPD, Emil Barth, Wilhelm Dittmann y Hugo Haase, a dejar el gobierno el 29 de diciembre de 1918. Para eso, se unieron al gabinete los socialdemócratas de derecha Gustav Noske y Rudolf Wissell
8. Fue traducido para El sudamericano. (se recomienda su difusión). La Oficina. HIJOS. Red Mundial
Fuente: El Sudamericano

miércoles, 11 de enero de 2023

"HIMNO DE LA REPÚBLICA SOCIALISTA SOVIÉTICA DE MOLDAVIA", DEL COMPOSITOR STEFAN NEAGA

El Himno de la República Socialista Soviética de Moldavia (moldavo: Имнул де Стат ал Република Советикэ Сочиалистэ Молдовенешть, rumano: Imnul de Stat al Republica Sovietică Socialistă Moldoveneşti) fue el himno de la RSS de Moldavia,

La música fue compuesta por Ştefan Neaga y Eduard Lazarev. La letra fue escrita por Emilian Bukov e Ivan Bodarev.​ Fue utilizado de 1946 hasta 1991.

En 1980 Eduard Lazarev cambió la melodía del himno; debido a esto se desconoce la letra que poseía hasta antes de ese año. Gracias a un pequeño grupo de YouTubers, autonombrados como "La Comisión Ştefan Neaga", se ha obtenido la letra original:

Moldavia, tierra de doinas ancestrales abundan,
Sus colinas y valles, donde se encuentran uvas y pan.
Con la ayuda de la Gran Rusia, luchamos en la batalla,
Para liberar tu tierra, conquistamos tu lucha.

Estribillo:
Oh Moldavia soviética, florece eternamente
Con los demás, podemos prosperar
Y alrededor de tu bandera soviética, se levanta
Que el camino sea tu gran flujo de talento.

Lenin y Stalin, con nosotros, en tu camino brillando,
Hemos derrotado la cruel esclavitud del boyardo.
Para nosotros hacia victoria a victoria,
¡El glorioso Partido Comunista nos lidera!

Estribillo

Entre nuestro Ejército, luchando valientemente,
Vamos a vencer a los enemigos de tu país
Y en tu gran familia de la Unión,
La Moldavia soviética florecerá para siempre.

Estribillo

Después de la muerte de Stalin en 1953, como otros himnos soviéticos, se ha eliminado cualquier mención de Stalin; sin embargo, una nueva versión del himno no se adoptó hasta 1980. El himno fue reescrito de los tres versos típicos con estribillos (como otros himnos soviéticos) a una versión con tres versos sin estribillos, que se había utilizado hasta la disolución de la Unión Soviética en 1991.

Versión 1980-1991:

Moldavia soviética, nuestra tierra de flores,
Junto con nuestras repúblicas hermanas,
Junto con la Gran Rusia, marchamos,
Hacia el futuro sereno de la Unión.

El país elogia a la doina fraterna,
Como nuestro gran partido nos conduce sagazmente.
La causa de Lenin, una causa tan noble,
Es implementado por nuestro pueblo unido.

De eones gloriosos, ¡oh tierra renacida!
¡Que el trabajo sea un gran creador para ti!
Y el comunismo, este objetivo inquebrantable
¡Lo levantas a través de los logros para tu bendición! 

Stefan Neaga (1900-1951) nació en Chisinau, la capital entonces de Besarabia integrada en el Imperio Ruso, el 7 de diciembre de 1900. Hijo de una familia de violinistas a los 12 años aprende a tocar dicho instrumento, pero su padre desea que se convierta en un profesional. Para ello lo matricula en la Escuela de Música de Chisinau, donde en 1918 se gradúa con todos los honores.

Ingresa en la orquesta folclórica de Grigorash Dinicu convirtiéndose en un músico muy versátil, que tanto toca música folk como clásica. Viaja con la orquesta por toda la Unión Soviética, pero también desea componer música.

En 1920 se traslada a Bucarest donde combina el trabajo con la orquesta, con las clases en la Academia de Música y Arte Dramático. Se gradúa en piano con el profesor G. Saedzhiu pero todavía le faltaba formación para convertirse en un compositor.

Vuelve a la Academia de Bucarest en 1926 y después de cinco años obtiene su diploma en composición con el Profesor D. Kuklin. Compone una sinfonía, poemas sinfónicos, sonatas y música de cámara. Gran parte de estas obras se perdieron durante el bombardeo de Chisinau en 1941.

Pero antes la Orquesta de Dinicu es invitada a la Exposición Universal de París de 1937. Al terminar las actuaciones Stefan se queda en París para poder ampliar sus estudios. Allí conoce a Alfred Cortot, al director Charles Munch y a Nadia Boulanger. Durante estos años de residencia parisina no escribe prácticamente nada, solo progresa en sus estudios.

Al regresar a Rumanía trabaja tocando es restaurantes, en Iasi, Chernovtsy y Bucarest. En los años 1940 regresa a Besarabia empezando su creación de nuevas obras. Compone una "Sinfonietta"  y una "Sinfonía en do menor".

Durante la guerra es evacuado a Saratov a la ribera del Volga. Luego fue a trabajar al Conservatorio de Moscú. Durante este periodo en 1943 escribe el poema sinfónico "Poemul Nistrului" (Poema del Dniéster) que se convierte en su obra más conocida.

Después de la liberación de Chisenau en 1944 volvió al Conservatorio de la capital de su patria. Es elegido Presidente de la Unión de Compositores de Moldavia. En 1949 compone la cantata "25 aniversario de la RSS de Moldavia" con la cual consigue el Premio Estatal de la URSS en 1950.

Stefan Neaga muere el 30 de mayo de 1951 en Chisinau de un ataque al corazón. La Escuela de Música de Chisinau fundada en 1945, recibe en 1955 el nombre del compositor como Colegiul de Muzica Stefan Neaga.

Fuente de la biografía: Historia de la Sinfonía

martes, 10 de enero de 2023

"UNA TARDE BAJO LA BANDERA ROJA", DE JULIO ANTONIO MELLA, EN EL 94 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

 

Una tarde bajo la bandera roja

Julio Antonio Mella

A tres millas de la ciudad, el Vatslaw Vorovsky, anclado, espera el momento de recibir el azúcar que han hecho los proletarios de las tierras de Cuba; para los hombres libres de Rusia. Cada sovietista que endulce su café, suspirará con amargor por los que hicieron ese azúcar, y que no pueden, como él, vivir en una república de obreros libres. Esta es la obsesión dolorosa, pero llena de esperanzas, de los leninistas. No gozan su Revolución íntegramente, porque saben que esta no será de veras hasta que todos los parias del mundo no se liberten del yugo capitalista.

Una lancha nos lleva al primer barco soviet que surca las aguas de Cuba. Nada parece indicar que sea distinto a los otros barcos que están anclados junto al Vorovsky, molestos y asombrados de la compañía insultante de una bandera, que oficialmente desconocen; pero que temen en el secreto de los Consejos de Ministros, porque es la bandera, no de un pueblo, sino de toda la clase proletaria del Universo.

Pensamos sufrir una decepción. El bote motor llega a la escala, y nadie se mueve. Subimos, y casi todos permanecen afanosos en su trabajo. Nada, como no fuese la bandera roja enarbolada en la popa, que atraía nuestras miradas, sin explicarnos la causa, indica que sea un barco distinto a los otros. Un marinero se acerca y nos interroga en español, otro en inglés.  Contestamos sacando del bolsillo el carnet de la Agrupación Comunista de La Habana, donde está impresa la enseña internacional: la hoz y el martillo, sobre un sol que nace y rodeados por espigas de trigo: la representación del proletariado de las ciudades y de los campos, unidos fraternalmente para la consecución del pan material y espiritual. Aquella simple palabra, comunista, que en otro lugar hubiera causado la risa o el temor igualmente imbéciles, fue allí no menos jubilosa que la palabra de Rodrigo de Triana frente a Guannahani: ¡Tierra! Nunca nos habíamos visto, pero como antiguos amigos, que se viesen después de una larga ausencia, nos abrazamos fraternalmente. Ellos nos esperaban. Saben muy bien que no hay rincón en la tierra, aunque este sea Cuba, a seis horas del nido plutórico mayor del mundo, que no tenga cruzados del nuevo ideal de la humanidad.

Toda labor cesó. Inmediatamente fuimos rodeados por la tripulación y acosados a preguntas por los marinos que conocían el inglés y el español. Después, los representantes de las colectividades obreras fuimos trasladados al “Rincón de Lenin”.

Todo barco, toda fábrica, toda finca, toda compañía, tiene el “Rincón de Lenin”. No se puede decir que sea un club como los que existen en algunas colectividades americanas.

El “Rincón de Lenin” es la escuela, es la biblioteca, es el centro de discusiones, es el lugar de esparcimiento de todo grupo de rusos, guiados por las células comunistas. En el “Rincón de Lenin” del Vorovsky hay una mesa central con un tapete rojo, asientos alrededor; en una esquina, un armario con libros y revistas, y por las paredes retratos de Lenin, de Marx, de Vorovsky, el Mártir de Lausana, banderas rojas de seda y oro regaladas por el proletariado uruguayo, y retrato de los teams de football de la nave rusa. En otra parte está el periódico del barco, ilustrado y escrito por los propios marinos.

Sobre la mesa hay un álbum confeccionado por los sovietistas. Una de las páginas tiene una crítica dura y chistosa “al marinero de tipo antiguo que se emborrachaba en los puertos”.

Hay dos marinos, muy bien dibujados, haciendo “eses” a la salida de un café. En el cuadro siguiente están a bordo y no pueden trabajar con la soltura y el fervor necesario en una sociedad comunista. Los otros compañeros, que en la noche anterior habían estado conversando y estudiando, cogen a los dos juerguistas, le dan una “tunda”, como a un niño, y los ponen en la cama a dormir. Allí sueñan con la “noche alegre, y con el castigo impuesto, diciendo, en sus sueños, no beber más nunca para poder hacer el buen trabajo que es un gran placer”.

En aquel “Rincón” vivimos unas horas inolvidables. Nos pusimos en contacto con hombres que parecen distintos a los otros. Allí hablamos de alta política internacional, de materias económicas, de literatura. El caso de China, el Plan Dawes, la Huelga de los mineros ingleses, la producción de azúcar y tabaco, el número de obreros agremiados en Cuba, salarios, riquezas, Gorki, Andreiev, del nuevo arte popular en Rusia, y de la Revolución Mundial.

Un compañero obrero cubano, que prestaba atención a varias de las traducciones, nos preguntó si el que hablaba era uno de los oficiales de la nave. Nada los diferenciaba; pues todos estaban con su overall de trabajo o vestidos de paisano. El que hablaba de esta manera era uno de los maquinistas que trataba de política como no lo saben hacer muchos senadores de la República.

Era cosa natural esos conocimientos. El tovarich (compañero) era del grupo comunista de la nave. En Rusia, dicen los marinos, el Partido está depurándose, culturiza a los que ya tiene dentro, y expulsa a los incorregibles. Estos son los temidos bolcheviques, que no pueden desembarcar en La Habana por el temor y la ignorancia de los gobernantes. Todos están completamente rasurados, menos un alemán, que ostenta un pequeño bigote; por lo común son altos, atléticos, rubios y de ojos azules o verdes.

Fuimos invitados a comer. En la mesa, de limpio mantel, tomamos asiento varios marineros, el capitán, el maquinista y los visitantes. Con elegancia y cortesía, muy naturales, los rusos nos sirvieron una buena comida en la vajilla blanca de porcelana con la hoz y el martillo, y la eterna frase: «Proletarios de todos los países, uníos», que es la incitación constante a la Revolución Mundial. Se puede decir que hasta en la sopa esos héroes encuentran su destino futuro marcado: la ayuda a la Revolución Mundial.

Al final de la comida, el Capitán, que habla inglés y francés perfectamente, dijo con sincero dolor: “Diga todo lo que usted ha visto, y que no es cierto, como ha dicho un periódico, que yo viajo con mi esposa y una amante. Los burgueses todavía, tienen el error que Marx señalaba en 1848. Consideran a la mujer como una propiedad, y, al oír que se han socializado todas las propiedades, se figuran, de veras, que las esposas se han socializado. En Rusia, el matrimonio no se diferencia de los demás países sino en que no es un yugo eterno, y a disgusto, y que tiene por origen el amor, y no el interés económico”. Sonrió recordando las estúpidas calumnias levantadas a los sovietistas por la ignorancia y la mala fe de los burgueses, mientras las dos compañeras de la nave, parientes de uno de los tripulantes, se dedicaban a la obra de quitar la mesa.

Para despedirnos los rusos reunieron su orquesta de cuerdas. El “Himno de la Revolución”, la “Marcha de Moscou”, y varios cantos populares nos dejaron ensimismados comparando la enorme diferencia entre el obrero de la República Socialista Soviética y los de las repúblicas burguesas. Aquel es culto, fraternal, artista, héroe; este es ignorante, huraño, con la vanidad de  su incultura, y cobarde en la lucha social. Esta es la regla, que tiene sus excepciones. Aquella música nos transportó a la Rusia Roja, y supimos de las heroicidades de estos hombres, de la nueva vida que están creando, de la sangre que derramaron por un ideal generoso, de los sufrimientos ocasionados por los veinte ejércitos de capitalistas y traidores que la han invadido desde 1918 y de la tristeza de esos bravos que no han podido hacer su Revolución Mundial.

El camarada Vatker, héroe de la revolución y el compañero Kunt, ex anarquista convertido al comunismo después de 1918, nos acompañaron hasta la escalinata, mientras el resto de la tripulación entonaba, siguiendo la música de la Orquesta, La Internacional. Ese himno de todos los oprimidos nos hizo sentirnos más compenetrados con nuestros hermanos de ideales. No pudimos contener nuestro entusiasmo, y puestos de pie, rígidos, la mirada en el horizonte de nuestro país no libertado todavía del capitalismo, entonamos en español, y en territorio ruso, La Internacional, mientras los tovarich la cantaban en su propio idioma con un vigor y una cadencia tales que jamás olvidaremos. Hermanos por el ideal revolucionario, lo fuimos una vez más por el arte. A través de la música de todos los rebeldes, del himno triunfal de los proletarios, se abrazaron las almas de aquellos marinos, héroes casi todos de la Revolución Roja, y la de todos los proletarios cubanos, que albergan en su pecho la misma fe en el Ideal.

Cuando bajamos la escalinata para tomar la lancha que nos conduciría a tierras cubanas los vivas al obrero de Cuba y de Rusia y del Mundo, lanzados en español, en inglés y en ruso, fueron como el epílogo de aquellas horas pasadas entre los hombres de una época que aún está muy lejana para Cuba.

Los faroles se agitaban desde la borda del Vorovsky por las manos de los camaradas comunistas como despedida postrera y fraternal. Llegábamos a Cárdenas, y la luz roja del barco sovietista ya era apenas un punto perceptible en el horizonte negro de la noche lluviosa. Se había ido achicando poco a poco. Así las horas imborrables, pasadas entre los únicos obreros libres del mundo, fueron siendo cada vez más un recuerdo menos intenso en nuestra conciencia, hasta solo ser hoy, un pequeño punto rojo que jamás se borrará y que es un acicate para grandes acciones libertadoras en favor del proletariado.

Publicado por vez primera: Lucha de clases, La Habana, 16 de agosto de 1925.
Fuente de la transcripción: "Una tarde bajo la bandera roja por Julio Antonio Mella". El Sudamericano, enero 1, 2022. https://elsudamericano.wordpress.com/2022/01/01/una-tarde-bajo-la-bandera-roja-por-julio-antonio-mella/ (Descargado el 3 de enero de 2022).
Esta edición: Marxists Internet Archive, 3 de enero de 2022.

lunes, 9 de enero de 2023

DOCUMENTAL "JÜRGEN HABERMAS. FILÓSOFO Y EUROPEO"

Título: Jürgen Habermas. Filósofo y europeo

Realización : Christian Bettges

País : Alemania

Año : 2021

Duración: 53 minutos

Este documental profundiza en la figura y el pensamiento del filósofo alemán, nacido en 1929, cuyas ideas están ligadas a la historia de Europa. Desde las revueltas estudiantiles de los años 60 hasta los movimientos sociales de los 70 y los 80, pasando por la reunificación alemana y el estado actual de Europa, un recorrido por los debates políticos de las últimas décadas.

Fuente: ARTE TV

domingo, 8 de enero de 2023

"LA ESPAÑOLA O RETRATO DE LA MADRE DE EUGENIO ARIAS", DE PABLO PICASSO

 
La Española o Retrato de la madre de Eugenio Arias
Pablo Picasso
Litografía
68x53 cm
1960
Museo Picasso. Colección Eugenio Arias. Buitrago del Lozoya (Madrid).

Retrato de mujer (la madre de Eugenio Arias) con pañuelo en la cabeza. Abajo en el ángulo inferior derecho, la firma de Picasso. 

Eugenio Arias y Picasso coincidieron en el exilio francés. Arias, de familia humilde —su padre era sastre y su madre había trabajado de pastora y de criada—, ingresó en el Partido Comunista de España en 1931. Su compromiso con la defensa de la Segunda República lo llevó a participar en los primeros combates de julio de 1936 en el frente bélico de Somosierra, llegando a formar parte del consejo municipal de Buitrago en verano en representación del PCE y de la UGT. Terminó la guerra como capitán, cojo de por vida por las heridas recibidas en la batalla de Teruel, y pasó por la dura experiencia de los campos franceses de Argelès-sur-Mer y Vernet d’Ariège al comienzo de su exilio francés. Militante de la resistencia contra el nazismo, fue en 1947 cuando coincidió con Picasso en la población sureña de Vallauris, donde regentaba un salón de peluquería: dio comienzo entonces una firme amistad, casi una relación padre-hijo, que solamente terminaría con la muerte del pintor en 1973.

Según el propio Eugenio Arias este retrato fue "realizado con motivo de la petición de amnistía para los españoles encarcelados". Se trata, por tanto, de otra de las obras que ponen de manifiesto el compromiso político de Picasso con la realidad española y su oposición al franquismo. El retrato, según el testimonio de quienes conocieron a la señora Arias, guarda un extraordinario parecido con la retratada, y fue realizado a partir de una fotografía que Arias entregó a Picasso el 24 de octubre de 1960. Picasso probablemente la veía como una representación de las virtudes del pueblo castellano y, por extensión, español. Lo escueto de su trazo parece hacer alusión a la austera idiosincrasia del personaje, a quien Picasso tenía en gran respeto por sus fuertes convicciones morales. La fotografía en la que se basa este dibujo, se conserva actualmente en manos de los herederos de Eugenio Arias.

"Mi madre, aquella pastora de Robledillo de la Jara, me dijo un día: "hijo, en este combate que es la vida, te podrán robar la cartera, desvalijar tu casa; pero atención, no te dejes pervertir el alma". Un día le comenté a Picasso este pensamiento de mi madre y este me contestó: "no me extraña, ya te he dicho siempre que tienes la suerte de tener una madre muy inteligente".

sábado, 7 de enero de 2023

"CINCO CARTUCHOS VACÍOS", PELICULA DE LA RDA SOBRE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES

Cinco cartuchos vacíos
Título original: Fünf Patronenhülsen
Año: 1960
Duración:87 min.
País: Alemania del Este (RDA)
Dirección: Frank Beyer
Guion: Walter Gorrish
Música: Joachim Werzlau
Fotografía: Günter Marczinkowsky (B&W)
Reparto: Ernst Busch, Erwin Geschonneck, Manfred Krug, Edwin Marian, Armin Mueller-Stahl, Ulrich Thein, Ernst-Georg Schwill, Günter Naumann, Fritz Diez, Johannes Maus
Compañía: Deutsche Film (DEFA)
 
Sinopsis: Guerra Civil Española, año 1936. Cinco brigadistas son asignados para quedarse en las sierras españolas y defenderse del enemigo fascista, mientras que el resto de las tropas retroceden. Se supone que tienen que encontrarse con un operador de radio, pero cuando llegan al punto de encuentro no hay nadie allí. Mientras buscan al hombre desaparecido, el comisario Wittig es alcanzado por una bala. Antes de su muerte, entrega un pedazo de papel con un mensaje importante que estos hombres tienen que transportar a través de las líneas enemigas. El documento está dividido en cinco partes y cada pieza está oculta en un cartucho. Una odisea en las montañas del desierto con el miedo constante del fuego enemigo y la deshidratación.
 
VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO

jueves, 5 de enero de 2023

TINA MODOTTI SOBRE JULIO ANTONIO MELLA, EN EL 80 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE LA FOTÓGRAFA REVOLUCIONARIA

Tina Modotti durante la reconstrucción del asesinato de Julio Antonio Mella. Foto: Colección Archivo Casasola/ Archivo Cubadebate.

Este fue un texto inédito hasta su publicación el 10 de enero de 2020 en el sitio web de la embajada de Cuba en Italia. Originalmente escrito en inglés por Tina Modotti, a inicios del año 1932, el documento se encuentra en el fondo del Socorro Rojo Internacional (SRI) en Moscú. Fue entregado al embajador de Cuba en Italia, José Carlos Rodríguez Ruiz, el 6 de enero de 2020, por la investigadora alemana Christiane Barckhausen-Canale, notable experta internacional sobre la vida de Tina y autora del libro “Verdad y leyenda de Tina Modotti”, Premio Ensayo de Casa de las Américas del 1988, La Habana, Cuba.

El asesinato de Julio Antonio Mella en las calles de la capital de México el 10 de enero de 1929 ha sido uno de los crímenes políticos más sensacionales cometidos en los últimos años en el mundo. Sin duda todos recuerdan todavía los detalles de aquel crimen.

Mella ha sido uno de los dirigentes más destacados del movimiento revolucionario de América Latina. Cubano de nacimiento empezó su actividad en el movimiento revolucionario organizando a los estudiantes en asociaciones de izquierda. Gracias a él se creó en Cuba una Universidad Popular para los obreros. Poco después comprendió que su mejor servicio para la causa revolucionaria sería dedicar todo su saber, todas sus capacidades, a las luchas políticas y económicas del proletariado. Fue uno de los fundadores del Partido Comunista de Cuba y uno de los dirigentes más prestigiosos del movimiento antiimperialista latinoamericano.

En diciembre de 1925, cuando ya estaba en el poder Machado, el actual dictador sangriento y agente de Wall Street, Mella fue encarcelado y empezó una huelga de hambre que duró 21 días. Del punto de vista de la agitación y como forma de protesta, esta huelga de hambre fue una de las más eficaces jamás realizadas en algún país. En la medida que pasaban los días y empeoró la condición física de Mella, poniendo en peligro su vida, reinó una tremenda tensión no sólo en la población de Cuba, sino que en todo el continente americano y también en otros países. La presión de las masas fue tan grande que el presidente Machado se vio obligado a ceder y a liberar a Mella.

Pero muy pronto, cuando Mella se había recuperado, empezó la persecución contra él. Machado buscaba venganza por su derrota. Hubo varios atentados contra la vida de Mella y él se vio obligado a abandonar Cuba. Se fue a México donde empezó inmediatamente a participar en el movimiento revolucionario de aquel país. Dedicó todo su tiempo a la causa de los obreros revolucionarios, organizó a los emigrados políticos cubanos que vivían en México, fundó un periódico para los obreros cubanos que llegó por vías ilegales a Cuba, llevó a cabo la lucha contra  el imperialismo estadounidense en América Latina, dirigió el trabajo de otros grupos de emigrados políticos cubanos que vivían en otros países, fue activo en el Sindicato Rojo de México y fue un colaborador activo de la sección mexicana del S. R. I.

El 10 de enero de 1929, cuando salió de la sede del Socorro Rojo en la ciudad de México, a las nueve de la noche y a dos cuadras de su casa, recibió unos balazos y murió dos horas más tarde. Antes de morir nombró al presidente Machado como responsable de este asesinato y pronunció el nombre de la persona de la cual sospechaba que fuera el ejecutor del crimen.

La sección mexicana del Socorro Rojo empezó en seguida con las investigaciones y pudo encontrar pruebas concretas: de hecho, el presidente Machado había enviado a dos pistoleros profesionales de La Habana a la ciudad de México para que cometieran el crimen, y uno de los responsables principales de la policía mexicana que había viajado dos semanas antes a La Habana sería un cómplice importante de este asesinato. Incluso había existido un acuerdo entre el Embajador de Cuba y el gobierno de México.

El Socorro Rojo mexicano, el Partido Comunista mexicano, los sindicatos, las organizaciones estudiantiles de izquierda, las organizaciones de los obreros e incluso abogados y políticos famosos exigieron que se hiciera justicia. Durante varias semanas el Gobierno de México recibió protestas de todo el mundo y declaró hipócritamente, por boca de la policía, que México no descansaría hasta que se aclare el asunto. Las exigencias más importantes fueron las siguientes: Arresto y castigo de varios cubanos residentes en México inculpados por Mella antes de su muerte, dimisión de Valente Quintana de su puesto y ruptura de las relaciones diplomáticas con el gobierno de Machado.

Sin embargo ¿qué pasó? El único cubano arrestado por la policía, el organizador técnico del crimen, fue puesto en libertad, después de algunas semanas, por falta de pruebas. Valente Quintana no fue despedido, sino que fue nombrado Jefe de la Policía Central de México (sin duda para premiarlo por su participación en el crimen), y todas las manifestaciones de protesta de las masas mexicanas fueron saboteadas y atacadas por la policía.

En lo que se refiere a la prensa burguesa y al gobierno mexicano, poco a poco el caso desapareció del primer plano y sólo el Socorro Rojo y las demás organizaciones revolucionarias insistieron en sus denuncias incansables, dirigidas contra Machado y los cómplices del gobierno mexicano. Cada año, el 10 de enero es, en todo el continente americano, el “Día de Mella”, y también este año ya se han hecho preparativos para el tercer aniversario de su asesinato, y hace poco aparecieron algunas declaraciones públicas sensacionales en torno al asesinato.

Una mujer, la esposa de un cubano que pertenecía a los círculos criminales, quería vengarse de su marido que había amenazado de asesinarla. El 3 de noviembre ella llamó la policía y contó con lujo de detalles cómo había sido asesinado Mella. Acusó a su esposo de haber sido el asesino. Todo lo que ella contó confirmó las acusaciones presentadas en el momento del crimen por el Socorro Rojo. Sus acusaciones fueron investigadas una tras otra y fueron confirmadas: un año más tarde, su marido había recibido de La Habana una suma de dinero que había sacado de una cierta banca en México (el precio que se le pagó por el crimen). Se demostró también que después del crimen el asesino había encontrado refugio en la casa de otro cubano, aquel José Magriñát inculpado por Mella poco antes de morir. Ahora el asesino se encuentra en la cárcel y aparecieron varios testigos que confirman las acusaciones pronunciadas por la esposa del asesino.

La sección mexicana del S. R. I pidió a las autoridades mexicanas que incluyera tres de sus representantes en las investigaciones, pero el gobierno fascista de México rechazó de manera tajante esa petición.

Esta es otra prueba de la complicidad del gobierno mexicano en el asesinato planificado por el dictador cubano, Machado. En vez de castigar a José Magriñát, el organizador técnico del crimen, el gobierno mexicano lo dejó libre y lo protegió, haciéndolo acompañar al puerto más vecino donde tomó una nave que iba a Cuba. Sin duda, el ejecutor material del crimen recibirá la misma protección. Dentro de algunas semanas, la prensa burguesa corrompida hablará nuevamente del caso, pero se dará cualquier tipo de ayuda al asesino para que pueda escapar a la venganza del proletariado mexicano. Este proletariado nunca olvidará que Mella ha muerto por la causa revolucionaria internacional.

Este año, el tercer aniversario de su muerte tendrá un nuevo significado; ofrecerá a todas las secciones del S. R. I la posibilidad de demostrar una vez más y con nuevas pruebas la hipocresía de la “justicia” burguesa.

(Tomado de @EmbaCubaItalia)

Fuente: cubadebate

miércoles, 4 de enero de 2023

"FÚTBOL EN UNA NACIÓN DIVIDIDA", DE JOSÉ MIGUEL VILLARROYA

FÚTBOL EN UNA NACIÓN DIVIDIDA. EL FÚTBOL ALEMÁN DE 1945 A 1990

Autor/es: Villarroya Corbalán , José Miguel  

Publicación: LIBROFUTBOL.com

Formato: 15x23cm

Lengua: Español

Nº de Páginas: 174

ISBN: 9789878943022


El fútbol en la Alemania dividida fue un reflejo de los diferentes sistemas políticos de ambos países; en él confluyeron las imágenes que los mismos pretendían mostrar al mundo. Si en la RFA el fútbol tendría muy pronto una imagen profesionalizada, convirtiéndose en una forma más de espectáculo y de negocio con cada vez mayor peso de las estrellas del balón; en la RDA, por el contrario, previvió el espíritu amateur, potenciando el colectivo por encima de las individualidades, cuyo fin era construir una sociedad socialista.

domingo, 1 de enero de 2023

ESCENAS DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN LA SIERRA MAESTRA (1956-1958), EN EL 64 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

Che, Fidel, Calixto García, Ramiro Valdés y Juan Almeida

Che intercambia con periodistas de la revista Bohemia

Guerrilleros celebran año nuevo

Che y el periodista argentino Jorge Ricardo Masetti
 

Che y Camilo Cienfuegos

Che y Celia Sánchez

Che lee la biografía "Goethe" de Emil Ludwig. Caney de las Mercedes, Sierra Maestra.

Che. Caney de las Mercedes, Sierra Maestra.

Guerrilleros junto al cadáver de un campesino asesinado. A la derecha, el Che.

Fidel y Che

Fidel y Che

Guillermo García, Che, Universo Sánchez, Fidel Castro, Cresencio Pérez, Raúl Castro, Jorge Sotús y Juan Almeida

Fidel y Che

Che y Raúl Castro

Che

Fuente: Proyecto Editorial Che Guevara