jueves, 20 de diciembre de 2018

LA EDITORIAL TEMPLANDO EL ACERO PUBLICA "LA CLASE OBRERA CONTRA EL FASCISMO ", DE GIORGI DIMITROV

LA CLASE OBRERA CONTRA EL FASCISMO
G. DIMITROV
15*21
202 PAGINAS
17€
Editorial Templando el Acero
2018

Introducción

¡Camaradas! Ya el VI Congreso Internacional Comunista previno al proletariado internacional sobre la maduración de una nueva ofensiva fascista, llamándolo a la lucha contra ella. El Congreso señaló que "casi en todas partes existen tendencias fascistas y gérmenes de un movimiento fascista en forma más o menos desarrollada".

Bajo las condiciones de la profunda crisis económica desencadenada, de la violenta agudización de la crisis general del capitalismo, de la revolucionización de las masas trabajadoras, el fascismo ha pasado a una amplia ofensiva. La burguesía dominante busca cada vez más su salvación en el fascismo para llevar a cabo medidas expcionales de expoliación contra los trabajadores, para preparar una guerra imperialista de rapiña, el asalto contra la Unión Soviética, para preparar la esclavización y el reparto de China e impedir, por medio de todo esto, la revolución.

Los círculos imperialistas intentan descargar todo el peso de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. Para esto, necesitan el fascismo.

Tratan de resolver el problema de los mercados mediante la esclavización de los pueblos débiles, mediante el aumento de la presión colonial y un nuevo reparto del mundo por la vía de la guerra. Para esto, necesitan el fascismo.

Intentan adelantarse al crecimiento de las fuerzas de la revolución mediante el aplastamiento del movimiento revolucionario de los obreros y campesinos y el ataque militar contra la Unión Soviética, baluarte del proletariado mundial. Para esto, necesitan el fascismo.

En una serie de países -particularmente en Alemania- estos círculos imperialistas lograron, antes del viraje decisivo de las masas hacia la revolución, infligir al proletariado una derrota e instaurar la dictadura fascista.

Pero carácteríristica de la victoria del fascismo es precisamente la circunstancia de que esta victoria atestigua por una parte la debilidad del proletariado, desorganizado y paralizado por la política escisionista socialdemócrata de colaboración de clase con la burguesía y, por otra parte, revela la debilidad de la propia burguesía que tiene miedo a que se realice la unidad de lucha de la clase obrera, que teme a la revoluciín y no está ya en condiciones de mantener su dictadura sobre la masas con los viejos métodos de la democracia burguesa y del parlamentarismo.

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miércoles, 19 de diciembre de 2018

LA "EAST SIDE GALLERY" DEL MURO DE BERLIN SALVADA DE LA AMENAZANTE GENTIFRICACIÓN




El conocido mural berlinés, interrumpido en su recorrido por dos edificios de reciente construcción, busca protegerse entrando en el patrimonio de la Fundación Muro de Berlín

La asociación de artistas que dirige el pintor berlinés de origen iraní Kani Alavi ha hecho posible que la East Side Gallery sea por fin tratada como un monumento


Es la galería de arte a cielo abierto más grande del mundo y uno de los lugares más emblemáticos y visitados de Berlín. Cada año pasan por la East Side Gallery unos tres millones de personas. El mural acumula pinturas de 120 artistas internacionales en kilómetro y medio del muro que separó el Berlín occidental, enclave de la capitalista República Federal de Alemania (RFA) en la Alemania comunista, del Berlín oriental, capital de la República Democrática de Alemania (RDA).

En la mente de muchos berlineses y alemanes, este trozo del muro tiene un estatus de monumento. Sin embargo, hasta ahora, ha estado desprotegido. Hace cinco años, sin ir más lejos, se arrancaron varios segmentos del muro de la East Side Gallery para facilitar la construcción de un edificio de viviendas de lujo. Eso, pese a que hubo multitudinarias protestas vecinales.

Al frente de esas movilizaciones estaba Kani Alavi, artista de origen iraní que lleva 39 años afincado en Berlín. Este pintor, cuya obra también se expone entre el centenar de pinturas de la mítica parte del muro berlinés, está detrás de la Asociación East Side Gallery. Su organización ha conseguido que, después de más de una década de trabajo, el célebre mural pase a formar parte del patrimonio que protege la Fundación Muro de Berlín.

Creada en 1996, la misión de esa fundación es, entre otras cosas, "preservar los lugares históricos y los restos auténticos" del muro de Berlín. "Finalmente, hemos obtenido el reconocimiento oficial", dice Alavi a eldiario.es. Habla en su taller, rodeado de cuadros, en una estancia dotada de varios sofás. "Hasta ahora, todas nuestras iniciativas fracasaron, tampoco nos habían dado las gracias por lo que habíamos hecho", abunda.

La parte del muro en la que está pintada la East Side Gallery desborda historia. Pero en una época en la que Berlín sufre por la presión de un mercado inmobiliario con los precios al alza, esa zona también es muy deseada por los promotores inmobiliarios. La gentrificación es un proceso al que las autoridades de Berlín – ciudad gobernada por una coalición de izquierdas – tratan de hacer frente, aunque sin mucho éxito.

Oficialmente, la integración de la East Side Gallery en la Fundación del Muro de Berlín se anunció el pasado mes de mayo. Pero sólo hace unos días, Axel Klausmeier, el director de la fundación, manifestaba que estaban descartados "al cien por cien" nuevos proyectos inmobiliarios en la zona por la que se extiende el célebre mural. "La East Side Gallery está salvada", era el titular que generaba en la prensa alemana esas palabras de Klausmeier.

En su taller, Alavi se muestra satisfecho. Pero sigue siendo algo escéptico. Las obras de los dos edificios que ya hay construidos en el recorrido del muro, las que obligaron a retirar varios segmentos del muro en marzo de 2013, fueron para él un duro revés. "Aquello fue un golpe muy duro en toda la cara. Ya se sabe, la política sólo consigue soluciones a corto plazo", dice Alavi.

Él conoce bien los límites de la política en Berlín. Durante años, su asociación ha estado ejerciendo prácticamente como el principal lobby de la East Side Gallery. Le han reprochado que él crea que el muro de Berlín le pertenece. Él responde: "no me pertenece a mí, ni a quienes me reprochan eso, pertenece al pueblo".

Alavi no ha parado de reunirse con miembros del Gobierno de la ciudad-estado de Berlín, con diputados del Bundestag, representantes de fundaciones diversas y, por supuesto, con políticos del distrito de Friedrichshain-Kreuzberg, al este de la capital. De éstos últimos es de los que peor habla Alavi.

El problema del dinero que complicó la vida del mural

"El distrito no estaba dispuesto a mantener el muro. Siempre quisieron retirar segmentos del mismo y conseguir así dinero para poder construir y financiar iniciativas en el distrito", explica Alavi. Alude a la voluntad de Monica Hermann, la actual máxima responsable política del distrito. Hermann es una política de Los Verdes, formación que tiene en Friedrichshain-Kreuzberg uno de sus feudos.

"Los Verdes quieren que se construya en la zona a imagen de los dos edificios que ya están construidos allí. Los permisos para que se levantaran los dieron desde las autoridades del distrito. Franz Schulz [predecesor de Hermann, ndlr.] ha dominado la política durante años en el distrito. El resto de partidos eran débiles e incapaces de hacer nada al respecto", explica Alavi.

Uno de los grandes problemas de la East Side Gallery es que se encuentra en una zona interesante para promotores inmobiliarios. Entre otras cosas, se encuentra cerca del río Spree y está bien comunicada gracias al transporte público berlinés. Tampoco juega a favor del mítico mural que sea un espacio que, por sí mismo, no genera dinero. No hay que pagar una entrada para pasear por la Mühlenstraße, la calle donde se encuentra el mural. Esta circunstancia generaba recelos hasta en la Fundación Muro de Berlín.

"Durante mucho tiempo, en la fundación no han querido hacer nada. Nos decían: 'si no hay dinero, no podemos dejar entrar a la East Side Gallery en la fundación'", cuenta Alavi.

Pese a la falta de dinero y su enfrentamiento con las autoridades, la asociación de Alavi ya consiguió que el centenar de imágenes originales de la East Side Gallery fuera restaurado por 87 de los autores de las obras. El Ayuntamiento de la ciudad-estado y la Fundación de la Lotería de Berlín se gastaron dos millones de euros en aquella iniciativa.

"En los años 90 no teníamos dinero y yo pedía la pintura a gente para pintar el muro. Pedíamos la pintura vieja de los trasteros de la gente. Esa pintura no duró mucho y bueno, también hubo quien destruyó después esas obras, mientras los responsables del distrito decían que el mural no era bonito", señala Alavi, aludiendo a la East Side Gallery. El mural se terminó de pintar en 1991.

Alavi nunca tiró la toalla porque define la East Side Gallery como "un trozo de historia" que sigue en pie y que hay que preservar. Por eso siguió tratando con políticos del Bundestag y del Gobierno alemán para convencerles de que la parte del muro que él defiende merecía estar entre los lugares protegidos por la Fundación del Muro de Berlín. Alavi habla, en particular de la influyente Monika Grütters, secretaria de Estado para la Cultura de Alemania.

Grütters, de la conservadora Unión Cristiano Demócrata (CDU), lleva un lustro en ese cargo del Gobierno de Angela Merkel. De terminar la legislatura en ese puesto, habrá sido la responsable de cultura del Ejecutivo germano durante casi una década. Su opinión es decisiva en las políticas culturales del país. Sobre los memoriales, ella sostiene que "no hay nada que impresione más que el original".

Claro está, en su día, el muro no estaba pintado. Pero "en la East Side Gallery tenemos un fragmento realmente original. Hay una continuidad que hace pensar en los 180 kilómetros de muro que hubo en el pasado", según Alavi. "Grütters y un grupo notable de diputados del Bundestag han pensado en la fórmula para ayudarnos", agrega. Se refiere al compromiso político que precedió la inclusión de la East Side Gallery en la Fundación del Muro de Berlín. Ese compromiso es sinónimo de unos recursos económicos decisivos para la preservación del lugar.

"Se está hablando de emplear 15 millones de euros en todos los restos del muro de la fundación. En la East Side Gallery, esto significará ampliar las zonas peatonales, instalar una barrera entre el público y las obras del muro además de añadir placas explicativas para que se sepa sobre la historia del muro, las pinturas y sus autores", señala Alavi. Por fin, a su entender, la East Side Gallery va a poder dar la "impresión de ser un museo". Un museo a cielo abierto.

Fuente: eldiario

martes, 18 de diciembre de 2018

SE INAUGURA UNA ESCULTURA PARA CONMEMORAR LA HUELGA GENERAL DEL 14-D


Una delegación de CCOO y UGT encabezada por Unai Sordo y Pepe Álvarez han inaugurado esta mañana en la sede de RTVE una escultura realizada por Augusto Arana que conmemora el 30 aniversario de la huelga general del 14 de diciembre de 1988 y que pretende contribuir a recuperar la memoria de nuestro país.

En el acto, Unai Sordo ha mostrado su agradecimiento “a las secciones sindicales y a quienes tuvieron la idea de situar aquí una escultura en un sitio tan emblemático. Indiscutiblemente, TVE es unos de los símbolos de esa huelga, junto a las calles y los centros de trabajo vacíos en todo el país”.

“Es una brillante idea el símbolo del símbolo” ha manifestado haciendo referencia al valor de los medios de comunicación y los profesionales que hoy en día nada tienen que ver con la realidad de 1988. En este sentido, ha conminado a las personas que dirigen los medios, especialmente los públicos, a actuar con responsabilidad para dar cualidad a los sistemas democráticos. “No hay una auténtica democracia real si no hay un acceso a la información y a la veracidad de la información o si ésta acaba en redes de poder económico o de lobbys políticos”, ha advertido Unai.

La secretaria de la sección sindical de RTVE, Maite Martín ha querido decir unas palabras en agradecimiento a la comprensión de la dirección y a la actual presidenta, Rosa Mª Mateo, y ha declarado que “este acto pretende honrar a los trabajadores de RTVE que secundaron la huelga de forma masiva, que comprendieron la importancia del movimiento histórico que estaban viviendo y supieron estar a la altura de las circunstancias”. “Su respuesta mostró su determinación en la defensa de los intereses de los trabajadores de nuestro país y resultó clave para el éxito de aquella huelga histórica”, ha concluido.

Fuente: CCOO

lunes, 17 de diciembre de 2018

"MI CAMARADA", DEL CANTANTE SOVIÉTICO VLADIMIR TROSHIN, ARTISTA DEL PUEBLO DE RUSIA EN 1985



Mi camarada

Nos conocimos con tormenta y ventisca,
pasamos juntos fuego y agua.
Mi camarada, recuerdas:
antes, estábamos el uno sin el otro,
¿Cómo podíamos sobrevivir?
¿Cómo podíamos sobrevivir?

Y he aquí que ahora nos hemos convertido en otros.
Y la vida de cada uno de nosotros ha pasado.
Mi camarada, raramente me veo
con los amigos ancianos…
Únicamente les envío un telegrama por Año Nuevo.
Únicamente les envío un telegrama por Año Nuevo.

Pero siento cerca la mano del amigo,
no nos separarán la distancia ni los años…
Mi camarada, en las fiestas
y en los tiempos tristes…
¡Tú conmigo y yo contigo siempre!
¡Tú conmigo y yo contigo siempre!

Esto significa que la juventud aún vive
y que es más fácil vivir conservándola en el alma
Bebo un vaso de vino
por mi viejo camarada.
¡Y tú, mi compinche, bebe otro por mí!
¡Y tú, mi compinche, bebe otro por mí!

Товарищ мой

Встречались мы с грозой и вьюгами.
Огонь и воду вместе мы прошли.
Товарищ мой, ты помнишь:
раньше друг без друга мы,
И дня прожить, бывало, не могли?
И дня прожить, бывало, не могли?

А вот теперь другими стали мы.
И жизнь своя у каждого идет.
Товарищ мой, с друзьями
редко вижусь старыми,
Лишь телеграммы шлю под Новый год.
Лишь телеграммы шлю под Новый год.

Но руку друга рядом чувствую.
Не разлучат нас версты и года.
Товарищ мой, и в праздник,
и в минуту грустную
Со мною ты, и я с тобой всегда!
Со мною ты, и я с тобой всегда!

Так значит, молодость жива еще!
И легче жить, ее в душе храня.
Стакан вина я пью
за старого товарища.
И ты, дружище, выпей за меня!
И ты, дружище, выпей за меня!

Fuente: Canciones rusas

domingo, 16 de diciembre de 2018

"COMBATE EN LA CALLE ROHAN EL 29 DE JULIO DE 1830", DE HIPPOLYTE LECOMTE


Combate en la calle Rohan el 29 de julio de 1830
Hippolyte Lecomte
43 x 60 cm
Oleo sobre lienzo
1831
Museo Carnavalet, París

El Congreso de Viena había restaurado a los Borbones en Francia en la persona de Luis XVIII, que gobierna mediante una Carta otorgada. Pero su hermano y sucesor, Carlos X, más autoritario, pretende restringir las concesiones de la Carta otorgada y en julio de 1830 firma para ello las «Cuatro Ordenanzas» antiliberales por las que suspende la libertad de prensa, disuelve la Cámara recién elegida y modifica la ley electoral excluyendo a comerciantes e industriales.

Con la libertad de expresión que queda restringida y la prensa controlada por el Gobierno, el periódico Le National encabezó la protesta, con un manifiesto por el que 44 periodistas se negaban a aceptar el control de la prensa y la disolución de la Cámara. El descontento general estalla en las «Tres Jornadas Gloriosas» los días 27, 28 y 29 de julio, con barricadas en las calles de París y con la petición de instaurar la República. En las barricadas se atrincheran estudiantes, obreros y algunos diputados, el ejército se niega a disparar contra la población civil. El Antiguo Régimen es derribado y el rey parte hacia el exilio. Es entonces cuando la alta burguesía, para quien República es sinónimo de terror, da marcha atrás y propone a la Asamblea a Luis Felipe, duque de Orleans, que es nombrado rey de los franceses.

Se restaura en Francia la monarquía parlamentaria, Luis Felipe es rey por expreso deseo de la nación, y acepta plenamente todas las ideas del liberalismo político. En esa línea se produce la ampliación de la Carta Otorgada que desemboca en la Constitución de 1830, en ella se reconoce la libertad de prensa y se amplía el número de ciudadanos con derecho a voto. La alta burguesía controla el poder, ha colocado al rey en su puesto y ha dispuesto un sufragio más ampliado pero aún censitario, lo que le proporciona el control del parlamento.

Durante dos años, Francia sigue una orientación revolucionaria, apoyándose en otros procesos similares que ocurrían en otros países y con medidas radicales en el interior.

Sin embargo, la crisis económica continuaba agravada por la misma revolución. El hundimiento de la economía, el desorden en los campos y la epidemia de cólera contribuyeron al gran pánico de 1832. Esto causó la aparición de gobiernos más conservadores, que inician la represión contra la prensa, proclaman el estado de sitio en París y señalan al progresivo distanciamiento del régimen de Luis Fe­lipe respecto a la revolución.

Fuente: Apuntes de Historia Universal

sábado, 15 de diciembre de 2018

"EL VIOLÍN", PELÍCULA DEL DIRECTOR MEXICANO FRANCISCO VARGAS

Título original: El violín
Año: 2006
Duración: 98 min.
País: México
Dirección: Francisco Vargas
Guión: Francisco Vargas
Música: Cuauhtémoc Tavira, Armando Rosas
Fotografía: Martín Boege Paré (B&W)
Reparto: Ángel Tavira, Dagoberto Gama, Fermín Martínez, Gerardo Taracena, Silverio Palacios
Sinopsis: Don Plutarco, su hijo Genaro y su nieto Lucio llevan una doble vida. Por una parte, son humildes músicos rurales y, por otra, apoyan activamente al movimiento guerrillero campesino contra el gobierno opresor cuyo significado militares violan y torturan a la población. Cuando el ejército invade el pueblo, los rebeldes deben huir y abandonar las municiones. Haciendo valer su apariencia de inofensivo violinista, Don Plutarco tiene un plan: recuperar las municiones escondidas en su maizal. Su música embelesa al capitán, pero falta recoger las municiones.

El violín (2006), película escrita y dirigida por Francisco Vargas, es probablemente el mejor filme mexicano de los últimos diez años y el más premiado. Esta cinta tiene como ejes temáticos la violación de los derechos humanos, la represión, la injusticia y la miseria, así como también echa una mirada al ejército como brazo armado de un Estado y de un gobierno que en lugar de cambiar las condiciones de vida de los pueblos las provocan. El filme sufrió el “enlatamiento comercial” y sólo logró exhibirse después de haber obtenido premios y distinciones en países europeos y en festivales estadounidenses.

La película de Francisco Vargas narra la historia de don Plutarco, un anciano violinista, y de su nieto Zacarías, que mientras recorren los pueblos de su comarca montañosa también son correos de la guerrilla. La historia puede ubicarse en el México actual o suceder en otro país en circunstancias similares, donde los pobres y el ejército son fuerzas antagónicas.

Francisco Vargas, director de El violín señala en entrevista realizada por el periodista Pablo Goldbarg, en el estreno de esta cinta, en Nueva York: la película no tiene un tiempo y un espacio definido. Lo que yo no quería que sucediera era que se ubicara en un momento histórico específico -en Guerrero, Chiapas o Oaxaca, Guatemala, Salvador, Honduras, tal década, tal año, tal comunidad-, porque entonces sería muy triste que la gente después de ver esta película pudiera pensar: Si eso se ubica en el pasado, es que ya no sucede. Los discursos oficiales son tan poderosos y tan dominantes que bien pueden hacernos creer que ese tipo de cosas ya no suceden, que están en el pasado, y que nuestros países han sido pobres, pero están ahora en vías de desarrollo.

El hecho de que esta cinta se filmara en blanco y negro contribuye a lograr la ausencia como presencia absoluta. No hay violencia visual ni gráfica. Está sugerida. No hay balas, armas, sangre, enfrentamientos. Y sin embargo hay una guerra que no se ve. Todo el tiempo prevalece una violencia silenciosa.

La utilización del blanco y negro fue también para que el filme tuviese una apariencia documental afirma su director-escritor, en la entrevista con Pablo Goldbarg-, junto con la cámara en mano, los actores profesionales y no profesionales y la gente de las comunidades. La idea fue un poco buscar que la gente, cuando saliera de ver la película, tuviera la sensación de haber visto algo documental, que es una sensación diferente a la que uno tiene al ver ficción, reacciones como “bueno, es una película, ya está, se acabó”. Cuando uno termina de ver un documental y abre la puerta para salir a la calle, uno sabe que eso ha sucedido, o está sucediendo, o viene.

Cuando el ejército ocupa el pueblo donde vive don Plutarco, su nieto se interna en la montaña para sumarse a la guerrilla. El viejo sigue sus recorridos, pero también se acerca al sitio donde el ejército ha instalado su cuartel, con el fin de exterminar a la guerrilla. El viejo sabe lo que quiere. La música de su violín logra atraer a un militar, y poco a poco se gana la confianza de éste, no sin antes vencer los recelos del soldado.

El eje central de la película es la música, señala el director de El Violín, y agrega: “La música como elemento que queda, a pesar de todo lo que pueda suceder. A pesar de que puedan aparecer o desaparecer los personajes, o morir, o perderse, lo que queda es la música, como símbolo de tradición oral, memoria, cultura y espíritu libertario de los pueblos. Todo lo que tenga que ver con esto y lo que sucede en la película, está dicho y tratado a partir de la música del violín. La herencia que tiene el nieto hacia el final de la película, además de otras cosas es la música, lo que le queda. Con todo lo que significa”.

Por su parte, Eduardo Sabugal, crítico y estudioso de cine, afirma: “Harto de comedias urbanas, de guapos actores y de enredos de pareja, al espectador mexicano le estaba vedado ver en pantalla grande algo que realmente le tocara de cerca y le dijera cómo era, quién era, cómo podría ser. El cerco informativo, la autocensura, el miedo a politizar lo que se supone está más allá de lo político (arte por el arte), habían sumido al público mexicano en una oscuridad miserable. Si uno admiraba Los olvidados de Buñuel o sufría levemente con Pedro Infante y Nosotros los pobres, era sólo para mirar de reojo el pasado petrificado. Pareciera que imágenes de la actualidad, imágenes de los verdaderos problemas políticos, económicos y sociales que desgarran el tejido social, fueran imposibles de ver en el cine actual. Por desgracia las pocas imágenes contemporáneas que muestra la televisión en evidente parcialidad sólo exhiben el país oficialista, el país que existe en la mente de reporteros vendidos, empresarios derechistas, mafiosos, y guionistas de telenovelas.”

Sabugal continúa: “La dureza de la represión militar, el ataque a comunidades en resistencia, la batalla desigual entre la guerrilla y el Ejército, son temas que aborda Vargas sin rodeos ni concesiones. La secuencia inicial del film es la violación de una mujer por parte de un soldado; el público mexicano no puede asistir a esa toma sin tener en mente lo sucedido en Atenco o el reciente caso de la anciana campesina Ernestina Ascensión, presuntamente violada por elementos del Ejército. Nunca se dice en qué lugar geográfico se encuentran situados los personajes pero bien pudiera ser Chiapas, Guerrero o Oaxaca.”

El crítico y estudioso de cine concluye: “La secuencia final de El Violín incluye una de las tomas más bellas de la historia del cine nacional, por su forma y por su contenido. Al igual que Rojo Amanecer, el film termina con un niño caminando después de una masacre, pero la diferencia es que este niño está armado”.

Reseña de Guadalupe Ortega

Fuente: El Comunista

VER PELICULA EN ESTE ENLACE: https://zoowoman.website/wp/movies/el-violin/

viernes, 14 de diciembre de 2018

EDICIONES CÁTEDRA PUBLICA UNA ANTOLOGÍA DE "POESÍA POLÍTICA" DEL ESCRITOR COMUNISTA PABLO NERUDA

Poesía política
Pablo Neruda
Ediciones Cátedra
Páginas: 440
Publicación: 20 de Septiembre de 2018
Precio: 16,75 €
ISBN: 978-84-376-3864-5

En Neruda, la solidaridad humana, la preocupación social y la ideología se amalgaman en apretada y constante síntesis durante toda su vivencia existencial y trayectoria literaria. A partir de la etapa juvenil existe una relación directa del poeta con el mundo y, andando el tiempo, se borrará cualquier distinción entre un motivo exquisitamente intimista y otro surgido de la vida cotidiana y de la historia actual. No es menos sincero Neruda hablando de sí mismo que tratando sobre política, ya que esta última traduce la voluntad del yo que anhela identificarse plural y colectivamente. Pretende el poeta que el ejercicio literario no prescinda del interés por el pueblo y su lucha en favor de los derechos humanos; o, mejor, que el hombre de letras, el artista, no renuncie a su mirada hacia los demás. Con el tiempo, esta sencilla invitación se transformará en un axioma, a veces en un verdadero dogma, que Neruda reitera hasta el final de su vida.

Esta antología reúne los textos fundamentales de la poesía política de Neruda, cuya lectura, más de cuarenta años después, sirve para evidenciar lo que queda de auténtico y genuino de la poesía política de un autor que se adhirió al marxismo, participó con su voz y presencia en los grandes acontecimientos de la historia del siglo XX, como la guerra civil española, luchó contra las dictaduras de Chile y asistió a los terribles eventos del segundo conflicto mundial.

jueves, 13 de diciembre de 2018

FALLECE ANGELO CONTI “SIGARO”, VOCALISTA DE BANDA BASSOTTI


Ayer 11 de diciembre falleció el cantante de la banda de Ska Punk italiana Banda Bassotti. Hemos perdido a Angelo Conti “Sigaro”.

La banda nos visitó por última vez durante la pasada edición del festival Rivas Rock en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas (Madrid), siendo ellos los encargados de cerrar la quinta edición de este festival. Pero este otoño, el pasado 8 de noviembre estuvieron a punto de venir de nuevo a la capital y no puedo ser. Recordamos que la fecha tuvo que ser cancelada.

Angelo Conti “Sigaro” falleció a los 62 años por una enfermedad como así desveló ayer Banda Bassotti. “Sigaro” como así le llamaban era el cantante, guitarrista y compositor de la formación italiana, que nació el 1981 en Roma, que se disolvió el 1996 y que en el 2000 hizo su regreso a los escenarios.

Todavía no hay noticias acerca de si la banda va a continuar o que va a hacer al respecto. Por el momento compartimos el comunicado oficial de la banda:

“Hoy 11 de diciembre de 2018 saludamos a nuestro hermano Angelo ‘Sigaro’ Conti que luchó hasta su última batalla. Quien lucha nunca será esclavo"

Fuente: Diario de un Rockero 



miércoles, 12 de diciembre de 2018

DOCUMENTAL "BANGLADÉS: LOS HIJOS DE LA VERGÜENZA"



Título: Bangladés: Los hijos de la vergüenza
Realización: Gwenlaouen Le Gouil
País: Francia
Año: 2018
Duración: 25 minutos
Sinopsis: En el refugio improvisado ​​que las protege de las lluvias monzónicas, miles de mujeres rohinyás viven enclaustradas, atormentadas por los recuerdos de la violencia sexual que sufrieron hace un año.
Fuente: ARTE Reportaje

Jóvenes rohinyá están comenzando a dar a luz, en medio del sufrimiento y la desesperanza, a bebés que fueron concebidos bajo vejámenes y violaciones, vidas que llegan al mundo y son muestra de los padecimientos atroces de esa minoría musulmana.

En los terribles abusos sufridos durante la ofensiva de las fuerzas armadas birmanas entre agosto y septiembre del año pasado, que obligó a 700 mil rohinyá a huir a Bangladesh, las violaciones de los soldados fueron una de las marcas más odiosas de lo que la ONU llamó "un ejemplo de un manual de limpieza étnica".

Diez meses después, en los campos de refugiados hacinados en el lado bengalí de la frontera, comienzan a verse los resultados de esos abusos atroces: niños nacidos de madres que todavía están traumatizadas, a veces menores de edad, además de sufrir la vergüenza de ser marginados por su comunidad.

Los números oficiales sobre el fenómeno son difíciles de compilar, dada la renuencia de muchas madres a contar su experiencia.

Pero muchas organizaciones humanitarias informan sobre el nacimiento de niños de mujeres que aún están en estado de shock, obligadas a contemplar el fruto de los abusos sufridos con la conciencia de que su estado dentro de la comunidad está ahora irremediablemente comprometido.

Perder la virginidad, además del tabú de la violencia sexual y con un niño de otra sangre a cargo, las hace no deseadas por los hombres rohinyé, que buscan una esposa. Y por esta razón, algunas mujeres quieren deshacerse de sus hijos nacidos del abuso.

lunes, 10 de diciembre de 2018

EL DOCUMENTAL "24 REVOLUCIONES POR SEGUNDO" RECORRE LOS HECHOS QUE DESENCADENAN EN LA REVOLUCIÓN BOLIVIANA DE 1952


Un fotograma de '24 revoluciones por segundo’.
Un fotograma de '24 revoluciones por segundo’.


Una mirada inédita a una de las insurrecciones obreras campesinas más importantes de Latinoamérica

La Revolución boliviana de 1952 marca el ingreso de este país al siglo XX. Es un período durante el cual gobernó el Movimiento Nacionalista Revolucionario. En ese tiempo, desde 1952 hasta el golpe de Estado de 1964, se realizó una de las mayores transformaciones fundamentales en la participación ciudadana de esta nación andina: la instauración de una reforma agraria que cambió el régimen terrateniente imperante y el control del Ejecutivo sobre los recursos naturales. Incorpora además, por primera vez, al escenario político nacional a la mayoría indígena y a las mujeres, al establecer el voto universal. Fue una sublevación equiparada a la Revolución mexicana (1910) y antecesora a la cubana (1959). En 24 revoluciones por segundo, los directores Carlos Asseph y Marcos Cabero ofrecen una mirada y recorren los hechos que desencadenaron en una de las insurrecciones obreras campesinas más importantes de Latinoamérica.

El interés de Asseph y Cabero para abordar esta temática nació después de revueltas como la denominada Guerra del Agua, en Cochabamba, Bolivia, en el año 2000 –contra la privatización de los recursos hídricos–, o la crisis económica argentina de 2001. A partir del nuevo milenio, Latinoamérica se vio envuelta en una serie de rebeliones que pusieron en cuestión el orden que había regido desde las dictaduras militares en Chile, Argentina, Uruguay y otras regiones, explica Cabero vía correo electrónico. En medio de este proceso, los dos cineastas comenzaron a rodar una serie de documentales sobre las experiencias sociales que se proponían como “alternativas al capitalismo”.

El detonante final para el foco de atención hacia el país andino por parte de los cineastas argentinos, fueron los hechos de Octubre negro en 2003, una represión militar en la que murieron 60 personas y resultó en la caída del Gobierno y huida del país del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. “Bolivia se mantuvo como un centro permanente de procesos de insurgencia obrera y popular del cual participamos documentando e informando en el periodismo alternativo y de los trabajadores. Este país mostraba en su experiencia viviente, la latencia de sus procesos anteriores, su tradición política. Y todo llevaba siempre a la fundación de la Central Obrera Boliviana y el rol de los mineros en la revolución del 52”, afirma Asseph.

Las grandes revoluciones sociales de Latinoamérica durante el siglo XX fueron la mexicana (1910), la cubana (1959) y la nicaragüense, a finales de los años setenta. La gran olvidada de esta lista fue la boliviana, a pesar de que fue la primera, y, hasta hoy, única insurrección obrera campesina triunfante en América Latina, según apuntan diversos historiadores y profesores de política. “Ciertamente este proceso, la revolución del 52, fue menospreciada e incomprendida, al punto tal de que hay escaso material informativo, documental o literario sobre este. Nos parecía muy importante rescatar esta tradición, tratar de entenderla y explicarla, ya que sin entender estos hechos, nos resultaba imposible entender la actualidad”, da a conocer Cabero.

Una versión alternativa

Los cineastas se basaron en material inédito de la época que fue restaurado especialmente para este documental. Se logró un convenio con la Cinemateca Boliviana para recuperar estas históricas cintas audiovisuales. El proceso estuvo a cargo de Stefano Lorusso y la colaboración de los técnicos de dicha institución. Para complementar a las imágenes del archivo fílmico de la época, Cabero y Asseph también consiguieron los testimonios de algunos de los obreros protagonistas de la rebelión, además de un par de especialistas.

“El material de archivo se entremezcla con los relatos de manera libre o no asociativa directa. Nuestra influencia como realizadores de la tradición documental de 1968 en todo el mundo y en Latinoamérica nos hace sentir más cercanos al surrealismo o realismo mágico. Creemos que entre los relatos originales, las secuencias cinematográficas captadas y el archivo se construye un sentido narrativo no lineal que se acerca más a la realidad de los hechos del 52, que si hubiéramos buscando un criterio narrativo más convencional, por decirlo de alguna manera”, precisa Cabero.
La película busca también constituirse como una versión alternativa a la “historia oficial” que el partido gobernante de esa época, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), ha contado a lo largo de los años, junto a sectores intelectuales liberales o nacionalistas. El desafío para ambos realizadores fue compenetrarse y conectarse con un imaginario ligado al mundo andino, indígena y campesino, muy diferente al que estaban acostumbrados en su Argentina natal. “Comprender y sentir el sincretismo de estos sectores llevó muchos años de investigación y experiencias militantes con la clase obrera boliviana y sus organizaciones gremiales y políticas. [La versión del MNR] No se condicen con los hechos narrados por la historia oral y la propia comprensión de los individuos con quienes nos acercábamos a conversar sobre estos hechos”, agrega Asseph.

El preestreno de 24 revoluciones por segundo fue realizado durante la primera versión del Festival Internacional de Cine Documental, organizado por la Asociación de Documentalistas de Argentina, que tuvo lugar en Buenos Aires en noviembre pasado. “Recibimos importantes sugerencias de amigos y colegas y queremos salir a mostrar por todo el mundo esta historia poderosísima, que por los días que corren, tiene una vigencia como mucho más que una pieza de museo”, finaliza Cabero.

Fuente: El País

domingo, 9 de diciembre de 2018

"Q. AND BABIES? A. AND BABIES.", OBRA DE THE ART WORKERS´ COALITION


Q. And Babies? A. And Babies
The Art Workers’ Coalition
1969-1970
Cartel sobre fotografía de Ronald Haeberle

La imagen que se ve en este trabajo fue tomada por un fotógrafo del ejército llamado Ronald Haeberle en 1968 cuando siguió a una compañía de soldados estadounidenses a una pequeña ciudad del sur de Vietnam. Fue testigo de la muerte de unos 100 civiles a manos de unos 30 estadounidenses, un evento que más tarde se llamaría la Masacre de My Lai. La cita proviene de una entrevista a fines de 1969 entre el reportero de ABC Mike Wallace y uno de los soldados presentes llamado Paul Meadlo. La entrevista proporciona detalles horripilantes sobre los asesinatos con Wallace preguntando por los hombres, mujeres y niños asesinados y concluyendo con la famosa pregunta "¿Y bebés?", A lo que Meadlo confirmó, "Y bebés".

En 1970, un grupo de activistas de la guerra de Vietnam, llamado Art Worker's Coalition (AWC), creó el póster de los bebés, superponiendo la cita de la entrevista a la foto de Haeberle.

Las copias las sufragaría el Museum of Modern Art. Sin embargo, a la vista del cartel, el museo retiró la ayuda argumentando que no podía posicionarse respecto a ningún asunto extraartístico. La AWC reaccionó a ese gesto de censura: imprimió y distribuyó miles de copias y protagonizó una de las acciones de mayor repercusión de las que realizaron. Miembros del grupo se manifestaron frente a Guernica el 8 de enero de 1970, donde mostraron el cartel censurado.

El impacto emocional de este cartel lo convirtió en una de las piezas más influyentes del arte político de los años setenta. Tuvo un gran papel en llamar la atención de la Masacre de My Lai a la atención del público.

sábado, 8 de diciembre de 2018

"12 DE DICIEMBRE", DE PIER PAOLO PASOLINI

Título original: 12 dicembre
Año: 1972
Duración: 104 min.
País: Italia
Dirección: Giovanni Bonfanti, Pier Paolo Pasolini
Guión: Giovanni Bonfanti, Goffredo Fofi, Pier Paolo Pasolini
Música: Pino Masi
Fotografía: Sebastiano Celeste, Dimitri Nicolau, Giuseppe Pinori, Enzo Tosi, Roberto Lombardi
Reparto: Edoardo Di Giovanni, Marcello Gentili, Augusto Ludovichetti, Rosa Malacarne, Liliano Paolucci, Licia Pinelli, Cornelio Rolandi, Achille Stuani
Productora: Circolo Ottobre, Lotta Continua
Sinopsis: Cine documental militante. Analiza la realidad del movimiento obrero, desde las canteras de mármol de Carrara a las fábricas Montecatini Edison, Pirelli y Fiat de Turín pasando por los enfrentamientos entre el ejército y los manifestantes de los barrios marginales de Reggio Calabria. Estas rebeliones se produjeron un año antes de la 'Matanza de piazza Fontana' en Milán. En aquel momento parecía que el movimiento obrero italiano, desde el triángulo industrial del Norte a las depauperadas regiones del Sur, estaba en condiciones de retar al sistema con perspectivas de éxito.

12 Dicembre es una obra de documentalismo militante, un panorama de la realidad del movimiento obrero de las canteras de mármol de Carrara a las fábricas Montecatini Edison, Pirelli y Fiat de Turín o los enfrentamientos entre el ejército y los manifestantes de los barrios marginales de Reggio Calabria. La idea era dar cuenta del estado de las luchas revolucionarias en Italia a un año de la matanza de piazza Fontana en Milán, un momento en el que parecía que el movimiento obrero italiano, del triángulo industrial del norte a las desesperadas ciudades del sur, estaba en condiciones de retar al sistema con perspectivas de éxito. La mayor parte de la obra fue filmada por Giovanni Bofanti, pero las partes a cargo de Pasolini son perfectamente reconocibles. Entre ellas, las entrevistas del principio a la familia Pinelli, al abogado de Lotta Continua Marcello Gentini y a Luciano Paolucci, compañero del taxista y testigo Cornelio Rolandi (que murió en extrañas circunstancias en 1971) pero, sobre todo, las tomas en el exterior de la siderúrgica Italsider de Bagnoli, que muestran claramente la capacidad de distancia estilística sobre lo narrado y la sensibilidad típicas de Pasolini y ausentes en la obra más visceral de Lotta Continua.

Puede decirse que la asociación entre Pasolini y Lotta Continua fue tan honesta como conflictiva. El primero reconoció haber ingnorado en parte a su conciencia para trabajar con ellos y los segundos, que a Pasolini lo consideraban un “compañero de viaje” un tanto “sospechoso” y poco fiable. Sólo el compromiso que garantizaba una sinceridad intelectual compartida podía asegurar el acercamiento que culminó con la producción de este documental y la colabroración de Pasolini con el periódico Lotta Continua, algo que le valió sendas denuncias en 1972 por instigación a la desobediencia a las leyes del Estado y apología del delito.

Fuente: La hora del sur

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

https://zoowoman.website/wp/movies/12-dicembre/

viernes, 7 de diciembre de 2018

"LA HAZAÑA DE LOS 17 (LA BATALLA DE LAVY)", DEL PINTOR DEL PUEBLO DE BIELORRUSIA M. A. SAVITISKI


"La hazaña de los 17" ("La Batalla de Lavy")
M.A.Savitski
1957
Oleo sobre lienzo
Archivo Nacional de la República de Belarús

A finales de 1942 las tropas alemanas emprendieron una expedición punitiva contra los partisanos de las regiones de Kópyl, Uzdá y Nésvizh de la provincia de Minsk. En el mes de diciembre siete mil fascistas con tanques, piezas de artillería y morteros iniciaron la ofensiva contra la brigada Voroshílov...

Con el fin de evacuar a los heridos y concentrar las fuerzas para la batalla decisiva se aprobaron las posiciones defensivas de uno de los destacamentos dirigido por Vikenti Drozdóvich. Todo el grupo cayó en esta lucha desigual tras matar a 85 miembros del destacamento punitivo.

La Batalla de Lavy fue inmortalizada en el lienzo del artista del pueblo de la Unión Soviética M.A.Savitski "La hazaña de los 17". La obra se basa en los acontecimientos presentados por V.Yeriómenko, jefe de la 300ª brigada K.Ye.Voroshílov, en las crónicas de la agrupación. Su original se encuentra en el Archivo Nacional de la República de Belarús. Por error el documento menciona a 17 soldados, por esa razón la obra de Mijaíl Savitski lleva tal nombre. En realidad, fueron 18 guerrilleros los que se unieron auna lucha desesperada contra los hitlerianos el 3 de diciembre de 1942. El más joven de ellos tenía tan sólo 15 años…

jueves, 6 de diciembre de 2018

"CRÓNICAS DE GUERRILLEROS", PROYECTO DE LA AGENCIA TELEGRÁFICA DE BELARÚS Y EL MUSEO ESTATAL BELARUSO DE LA HISTORIA DE LA GRAN GUERRA PATRIA


"CRÓNICAS DE GUERRILLEROS"

PROYECTO DE LA AGENCIA TELEGRÁFICA DE BELARÚS Y EL MUSEO ESTATAL BELARUSO DE LA HISTORIA DE LA GRAN GUERRA PATRIA

Las revistas manuscritas de los guerrilleros se guardaban con los documentos importantes y se llenaban con hechos igual que con los relatos sobre la vida cotidiana, combates, héroes. Las revistas improvisadas se reanimaban con dibujos y humor invariable. Transmitiendo uno a otro, las leían para animarse con la esperanza de vencer pronto. Hasta al encontrarse en un bloqueo del enemigo las revistas manuscritas se guardaban con temblor: las ocultaban en la tierra en las cajas con pertrechos, en los bosques escondidas en saquetes. Esas fuentes únicas llegaron hasta nosotros a través de todos los combates.

En 2019 Belarús celebrará el 75º aniversario de la liberación de invasores fascistas. Para esta fecha conmemorativa BelTA y el Museo Estatal Belaruso de la Historia de la Gran Guerra Patria ofrecen los números digitalizados de las revistas manuscritas de los guerrilleros que a menudo son únicos documentos guardados sobre los acontecimientos de aquel tiempo de la guerra.
El 23 de septiembre de 1943 en Belarús fue liberado de los hitlerianos el primer centro regional, Komarín. Ese día fue un punto de referencia hasta la liberación completa del país de los invasores fascistas, en 2019 se celebra su 75º aniversario.

Para la fecha conmemorativa la Agencia Telegráfica de Belarús y el Museo Estatal Belaruso de la Historia de la Gran Guerra Patria arrancan el proyecto conjunto "Crónicas de Guerrilleros". El proyecto se basa en una colección única de las revistas manuscritas de los guerrilleros que no se perdieron durante la guerra. Los materiales abarcan la actividad de los guerrilleros a lo largo de los años 1941-1944, todo el período de la lucha en la retaguardia del enemigo.

Cada semana hasta el 3 de julio de 2019 BelTA relatará sobre esas crónicas y publicará sus versiones digitalizadas, completando los textos únicos con fotos de archivo de la Agencia.

El Museo Estatal Belaruso de la Historia de la Gran Guerra Patria guarda la colección más completa en Belarús de las revistas manuscritas de los guerrilleros (en total 248). La colección lleva el estatus del valor cultural e histórico de la primera categoría de significado internacional, incluye las revistas de las formaciones de guerrilleros de las provincias de Bialystok, Brest, Vileika, Vítebsk, Gómel, Minsk y Moguiliov.

Las ediciones eran tanto periódicas (mensuales, bimensuales) como en ejemplares únicos. Es imposible precisar la cantidad de revistas publicadas en las formaciones de guerrilleros durante los años combativos en Belarús porque los datos son fragmentarios.

Las revistas son muy informativas e ilustrativas, incluyen gran volumen de la información, presentan los resultados de combate de los guerrilleros. La lengua de cifras, como regla, se compensa con relatos, biografías, recuerdos de mismos guerrilleros. Las revistas concentran el ánimo nacional, carácter, historia y geografía de los pueblos. Cada revista documenta el cuerpo multinacional de las formaciones de guerrilleros compuestas de los representantes de muchas repúblicas de la URSS y países extranjeros.

En lo que toca al diseño, las revistas de los guerrilleros eran cuadernos y álbumes improvisados, manuscritos o impresos a máquina, eran de distintas formas y tamaños. Se usaba el empapelado, papel Whatman, papel de embalaje, cuadernos de alumnos y libros de oficina. En los títulos se reflejaba su contenido y designación, con frecuencia coincidían con los nombres de los destacamentos o brigadas. Las revistas cumplían papeles de las organizaciones del Partido y Komsomol, del mando de los destacamentos y brigadas. Los redactores, como regla, eran los comisarios o secretarios de las organizaciones del Partido en las formaciones de guerrilleros. Los autores de los artículos, relatos, ensayos, páginas de sátira y humor eran mismos guerrilleros. Las revistas se guardaban junto con los documentos del destacamento o brigada.

Cada revista manuscrita es de valor cultural en distintos géneros de la literatura y arte. En las páginas de las revistas se encuentran más de tres mil ilustraciones. En las filas de los guerrilleros hubo famosos pintores belarusos que se dedicaron al diseño de las revistas: G.F.Brzhozovski, M.V.Gurló, S.D.Li, S.G.Románov, V.P.Sujovérjov. El humor, idea sabia, fantasía viva las hacen inolvidables. Las páginas relatan sobre sus héroes describiendo sus hechos, posiciones, hazañas, sobre los héroes unidos en el servicio fiel a su oficio, a su pueblo.

ACCESO A LA WEB "CRÓNICAS DE GUERRILLEROS": http://letopis.belta.by/spain/01

miércoles, 5 de diciembre de 2018

"ROHINYÁ. EL DRAMA DE LOS INNOMBRABLES Y LA LEYENDA DE AUNG SAN SUU HYI", DE ALBERTO MASEGOSA

Rohinyá. El drama de los innombrables y la leyenda de Aung San Suu Kyi
Autor: Alberto Masegosa
ISBN: 978-84-9097-477-3
Páginas: 112
Fecha publicación: 04-06-2018
Editorial Catarata

Los rohinyá se han convertido en la minoría étnica y religiosa más perseguida del planeta. Aunque el drama se gestó durante los años de poder militar en Birmania, paradójicamente se ha desarrollado bajo el mandato de la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi.


La etnia musulmana de los rohinyá protagoniza una de las crisis migratorias más graves de las últimas décadas. Expulsado de Myanmar (antigua Birmania), sin estado y sin apoyos, este pueblo lleva varias décadas sufriendo oleadas de violencia y ya no es bien recibido en ningún país. En la actualidad, en la vecina Bangladés, unos 900.000 rohinyá, la mayoría niños, sobreviven en Kutapalong, el campo de refugiados más grande del planeta, una megalópolis que ha triplicado su población en menos de un año. No pueden volver a Birmania ni labrarse un futuro en su país de acogida. Malviven en tierra de nadie, entre hambre y enfermedades, y dependen para todo de la ayuda internacional. Muchos querrían volver, pero la violencia contra ellos no ha cesado todavía.

Este libro aborda las causas de este éxodo, los orígenes de este odio atroz, de esta persecución sistemática. ¿Por qué los rohinyá se han convertido en la minoría étnica y religiosa más perseguida del planeta? Veremos que el drama se gestó durante los años de poder militar pero que, paradójicamente, se ha desarrollado bajo el mandato de la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi.

martes, 4 de diciembre de 2018

"EL FINAL DE LA UTOPÍA", DE HERBERT MARCUSE

El derrumbe de los grandes discursos políticos e ideológicos se revela, en opinión de algunos teóricos, como rasgo fundamental de la sociedad contemporánea. Para ellos, dentro del estado actual del capitalismo, los relatos que condujeron los movimientos de resistencia a lo largo del siglo XX, específicamente los centrados en el marxismo, no sólo han perdido vigencia debido al bajo desarrollo de su pensamiento, sino que incluso, hoy por hoy, son concebidos como peligros que acechan las libertades de los ciudadanos y la democracia de las naciones.

Con esta clave puede analizarse buena parte de las ideas de vanguardia que, aun cuando continúan oponiéndose al sistema hegemónico, renuncian –unas más que otras- a una interpretación marxista de la sociedad. Así, al dejar de lado nociones como clase o alienación, y orientarse por un lenguaje menos ideologizado, pero que en ocasiones describe los mismos fenómenos objetivos, aquellas ideas pretenden superar las limitaciones que el pensamiento de Marx tiene en nuestro tiempo y, sobretodo, escapar un poco del fantasma de los regímenes socialistas y la declarada lucha mediática contra la izquierda.

De este modo, para los desencantados del socialismo, para la gran masa inconciente que es víctima de la propaganda pro-capitalista y, obviamente, para la derecha, un título como El Final de la Utopía, supondría la rendición definitiva del marxismo, algo así como la declaración de no poder llevar a cabo su proyecto político. Lamentablemente para ellos, El Final de la Utopía no representa para Herbert Marcuse (1898-1979) una derrota, sino, por el contrario, la certidumbre de haber entrado por primera vez en la historia, al momento en el que es realmente factible el advenimiento de una sociedad libre:
“El desarrollo de las fuerzas productivas ha alcanzado tal nivel que en la actualidad la idea de erradicar el hambre y la miseria en el mundo no es ningún sueño utópico. Como no lo es el pensar que pueda transformarse la naturaleza del trabajo alienado en trabajo verdaderamente creador y gozoso. O que pueda edificarse una civilización no represiva. De ahí, pues, ‘El Final de la Utopía’, en el sentido de que ‘las nuevas posibilidades de una sociedad humana y de su modo circundante no son ya imaginables como continuación de las viejas, no se pueden representar en el mismo continuo histórico, sino que presuponen una ruptura precisamente con el continuo histórico, presuponen la diferencia cualitativa entre una sociedad libre y las actuales sociedades no-libres, la diferencia que, según Marx, hace de toda la historia transcurrida, la prehistoria de la humanidad’” (Pág. IV)
Como se ve, y esto a pesar del pesimismo que siempre se ha atribuido a Herbert Marcuse, este libro –en el que se recogen las intervenciones hechas por el filósofo alemán en la Universidad Libre de Berlín en julio de 1967- busca, por un lado, examinar las condiciones más características del capitalismo tardío, trabajo que el autor ya había emprendido en Eros y Civilización (1955) y El Hombre Unidimensional (1964), pero además, por otro lado, relocalizar el papel del marxismo dentro del panorama político contemporáneo, mostrando cómo, más allá de esa página horrorosa que constituyó el estalinismo y la creciente tergiversación de la realidad que promueve el sistema capitalista, sólo la utopía marxiana puede reivindicar la libertad y vida de los seres humanos.

No se trata de un análisis exhaustivo; por el contrario, Horst Kurnitzky y Hansmartin Kuhn, los editores del texto, prescindieron de partes importantes del mismo, haciendo primar el diálogo y las preguntas suscitadas a partir de los discursos de Marcuse. En este sentido, las cuatro partes del libro son, ante todo, una construcción a voces entre el filósofo y la población académica de la Universidad. Esto no quiere decir que lo expuesto adolezca del nivel argumentativo que caracteriza, no sólo a Marcuse, sino a todas las figuras de la Escuela de Frankfurt –Horkheimer, Adorno, o Habermas-; todo lo contrario, las mismas críticas a su posición, obligan a Marcuse página tras página, a señalar ejemplos, establecer contrastes e, inclusive, reconocer vacíos teóricos.

Las preguntas abren muchos horizontes y no se toma el tiempo para reflexionar sobre cada una de ellas con la profundidad que se necesitaría, ese es el inconveniente principal del libro, pero, por todo lo demás, se trata de un volumen orientador y muy lúcido en sus apreciaciones. Debe resaltarse, por otra parte, que Marcuse fue recibido en Berlín por los estudiantes como el principal integrador de su pensamiento, y que por lo que hace a las discusiones que tuvieron lugar allí en 1967, su visita a la ciudad en donde nació y trabajó, pero de la que se exilió durante el nazismo, tienen algo de premonitorio frente a lo sucedido en París un año después.

El final de la utopía

El libro de Marcuse está dividido en cuatro partes, la primera de las cuales da título a la obra. En ella, el autor expone las razones que lo llevan a pensar que estamos en un momento histórico en el que es posible convertir la utopía del marxismo en un hecho real. Su disertación parte de dos premisas: 1. toda transformación del entorno técnico y natural es una posibilidad real en la historia y; 2. el actual desarrollo de nuestra civilización permite, dados sus niveles económico y científico, buscar la consecución de una sociedad libre.

En otras palabras, la eliminación del trabajo alienado, las prácticas represivas, la pobreza y el hambre, aspectos todos ellos que continúan siendo protagonistas en el mundo, son, en nuestra época –hablamos de unas cinco décadas hacia acá-, elementos que podrían eliminarse a partir de una ruptura histórica con el capitalismo, sistema económico que los mantiene y, en consecuencia, principal obstáculo de la transformación. Marcuse cree que existen dos tipos de impedimentos que pueden presentarse para la realización de una utopía: o bien, que el proyecto manifieste abiertamente una contradicción con leyes biológicas o científicas, o bien, que factores subjetivos y objetivos se le opongan.

Está claro que no existe ley científica o biológica que vaya en contravía de una sociedad libre, luego Marcuse no encuentra trabas de este tipo al marxismo. Por el contrario, sí que descubre factores subjetivos (inmadurez, inconciencia) y objetivos (manipulación, falso confort) que alejan el evento de un nuevo mundo. Pero, aun cuando estas fuerzas movilizan toda su potencia “contra su propia posibilidad de liberación”, es obvio que no destruyen con ello la realizabilidad de la utopía per se. Por esta razón, Marcuse cree que la principal tarea del socialismo –como promotor de ideas marxianas- es poner de relieve las fuerzas oscuras que nos obligan a reproducir la represión en nosotros mismos (plano subjetivo) y, del mismo modo, contribuir a la ruptura histórica con el capitalismo, único camino para alcanzar una sociedad libre. Concretamente se trata de:

1. Apelar a un nuevo conjunto de necesidades, sustancialmente biológicas, vitales para el hombre, que permitan reducir la actualización en nuestra existencia de necesidades superpuestas como la compra o la esclavitud tecnológica.

2. Descapitalizar la industrialización y la tecnificación, esto es, retrotraer el sentido liberador de la técnica y la industria, rompiendo con las prácticas que nos puedan convertir en esclavos de ellas.

3. Suscitar cualidades estético-eróticas que generen espacios de libertad; por ejemplo, vinculando técnica y arte, trabajo y juego o creación, descanso y felicidad, intimidad y conocimiento.

4. Luchar en dos frentes: uno subjetivo, primordialmente en lo que respecta a la liberación de la conciencia de su manipulación mediática y, otro, objetivo, que consiste en organizarse, resistir y resquebrajar por vía intra y extra-institucional el sistema capitalista.

Tanto las sociedades ricas como las pobres deben unirse bajo estos objetivos que para cada una de ellas comportan unos matices particulares: para las primeras, la transformación de la voluntad, es decir, su ánimo para sentirse identificadas con los problemas que revelen en otros lugares luchas y enemigos comunes, y para las segundas, la liberación del yugo neocolonial. Hay que tener siempre presente, y en esto insiste Marcuse, de que todos aquellos que se benefician de alguna forma del statu-quo, se movilizan en un sentido exactamente contrario, a veces apoyándose en el poder de la violencia y, por ello, debe asumirse una posición audaz que tal vez nos lleve a ejercer la violencia en cualquier momento.

El problema de la violencia en la oposición

Conforme a una idea central que tiene que ver con que la oposición no debe entenderse de forma distinta a una lucha abierta y global, Herbert Marcuse esboza algunos puntos constitutivos de lo que podría ser una Nueva Izquierda en el mundo. Primero, no se trata ya de un movimiento marxista ortodoxo porque, sin renunciar a los fundamentos clásicos de Marx, se reconocen elementos que instan a un examen renovado: la técnica, las herramientas de la información, el peligro nuclear, etcétera. Segundo, no cree que la clase trabajadora sea el único foco revolucionario, sino que sitúa potencialidades contra-hegemónicas en grupos residuales y enclaves de clases. Y tercero, encuentra nuevos escenarios de integración alrededor de portavoces artísticos y literarios, no vinculados directamente con el trabajo político.

En su opinión, esa Nueva Izquierda está integrada mayoritariamente por lo que él denomina los infra-privilegiados, o sea, las minorías étnicas y raciales que son vistas como ciudadanos de segundo orden en las metrópolis y, de otro lado, los privilegiados “cuya conciencia y cuyo instinto quiebran la dirección social o logran sustraerse de ella”, es decir, la clase comprometida todavía en la producción –sólo que ampliada al nivel de los técnicos y especialistas- y, asimismo, los estudiantes universitarios. La resistencia intelectual no es para Marcuse en sí misma una fuerza revolucionaria, básicamente porque pocas veces encara acciones materiales, y su lenguaje y preocupaciones distan mucho de los menos favorecidos.

En todo caso, la Nueva Izquierda no habría de perder de vista que sólo es posible hablar de revolución total cuando: 1. se integren las luchas e intereses del Primer y Tercer Mundo; 2. se recuperen los argumentos morales y humanitarios, no al modo de falsa ideología, sino como fuerzas sociales centrales del marxismo; 3. se muestren las contradicciones inmanentes del capitalismo, como lo son la automatización del trabajo y la represión que debe pagarse por la riqueza que se tiene; 4. se comprenda que el fascismo puede ser una práctica explícitamente violenta, pero también una tendencia que merma de modo progresivo los espacios democráticos de una sociedad [1] y; 5. se evite a los “tozudos” y se centralice los intereses en quienes creen en el discurso revolucionario [2].

Pero, volvemos al mismo punto, y es que ese camino que debe abrirse la Nueva Izquierda para convertir la utopía en realidad, tropieza apenas asoma su cabeza con la violencia del capitalismo. Es necesario subrayar que, al hablar de violencia, Marcuse asume una doble significación: violencia revolucionaria o violencia represiva. Sin importar que se trate de dos acciones que desembocan en fuerza violenta o simbólica, hay una clara distinción entre ambas: mientras la violencia revolucionaria es autotrascendente, en el sentido de que busca una sociedad libre en la que ya no será necesaria más intimidación, la violencia represiva sólo busca el sometimiento y homogenización de los ciudadanos, por lo tanto, es violencia que no trasciende y de todo punto injustificable.

Marcuse no tiene ningún problema al asegurar que, bajo ciertas circunstancias de la lucha revolucionaria, es necesario actuar violentamente. Hay momentos, dice, en los que se hace intolerable la represión del capitalismo, por ejemplo, en las ciudades, a manos de la discriminación, o el sojuzgamiento de clase, pero también en un marco más amplio, en el neocolonialismo, o la explotación terrateniente. Si se han agotado las vías institucionales, si nunca ha sido factible su utilización, no puede condenarse la desobediencia civil o la organización de ejércitos populares.

Ahora bien, hay varias cosas que es necesario matizar en su concepción. Por un lado, la visión de Marcuse carece casi por completo de una consideración moral, ese aspecto que fue la piedra en el zapato de Sartre, quien no lograba saber hasta qué punto era legítima una sociedad que hubiese advenido a partir de la muerte y la violencia contra sus congéneres [3]. En segundo lugar, y como se desprende de algunas intervenciones críticas que se le hacen, el autor tampoco profundiza en formas de oposición no-violentas, que sin embargo fueran contra-violentas y revolucionarias, y ésto apesar de lo mucho que ha venido desde los bastiones del arte. Finalmente, Marcuse se olvida del peligro que puede acarrear una legitimación de la violencia, principalmente para las minorías que, por el hecho de sentirse relegadas e impotentes, podrían apelar sin resquemores a la criminalidad.

Mas, a su favor, Marcuse distingue muy bien otros dos puntos. Primero, que el derecho a la resistencia –violenta o no-, no es una cualidad exclusiva de una clase, sino que se basa en una exigencia universal por suprimir la explotación y opresión del ser humano. Y segundo, que la reflexión sobre el papel de la violencia en la revolución, también debe atravesar la cuestión de su degeneración en crueldad o terror; la situación de Stalin, los excesos de la China y demás, están allí a modo de memoria para mostrarnos cómo una violencia que pudo justificarse en su momento para salir de un régimen castrante, terminó en una condición de sostenimiento para el nuevo orden:
“…el odio contra la explotación y la opresión es él mismo un elemento humano y humanista. Por otra parte, no hay duda de que en el curso del movimiento revolucionario se produce odio, sin el cual no es posible ninguna revolución ni ninguna liberación. Nada tan indignante como la amorosa prédica ‘amad a vuestros enemigos’ en un mundo en el cual el odio está en realidad institucionalizado plenamente. Desde luego que en el curso del movimiento revolucionario mismo ese odio puede dar en crueldad, brutalidad y terror. El límite entre lo uno y lo otro es angustiosamente fluido. Lo único que se me ocurre decir es que una parte de nuestra tarea consiste en evitar esa mutación en la medida de lo posible, o sea, mostrar que la brutalidad y la crueldad pertenecen necesariamente al sistema de la represión, y que una lucha de liberación no necesita esa mutación del odio en brutalidad y crueldad” (Pág. 41)
Moral y política en la sociedad opulenta

Sin embargo, además de un sistema violento, la materialización de una sociedad libre tropieza contra otro impedimento que, por sus características, resulta todavía más complejo: la engañosa moral capitalista. En efecto, más allá de que el capitalismo haya dejado tras de sí cadáveres, explotación y una imagen desajustada de la realidad, también ha venido ampliando su inventario de logros: ha rebajado la pobreza a niveles insospechados por allá en la época de industrialización, ha posibilitado el confort y las libertades individuales de muchos ciudadanos, ha sofisticado las herramientas tecnológicas e informativas, etcétera.

Estos logros pesan a la hora de convencer a un individuo de que su lugar en la sociedad no permite pensarlo como sujeto libre, sino que, muy por el contrario, su vida se encuentra empaquetada dentro de los lineamientos de un bienestar, una libertad y un desarrollo engañosos. Ese hombre que escucha que su trabajo en la oficina no le pertenece, que su vida es perfectamente sustituible por la de otro cualquiera, y que la opinión pública no es otra cosa que una configuración mediática, cree que intenta embaucársele, puesto que lo que conoce –su automóvil, su casa, y sus vacaciones de junio- le parece la realidad en su justa medida. No comprende cómo podría verse en medio de un tejido de simulaciones sin haberse percatado con anterioridad.

Pues bien, este es otro grande obstáculo para la utopía socialista: el poder del mismo sistema sobre los ciudadanos que, no sólo no lo comprenden, sino que levantan lanzas para defenderlo cuando lo estiman atacado. Marcuse considera que la confianza en un conjunto de valores justos, como lo son la libertad, la justicia y la dignidad, es el vehículo que permite hacer frente a este embarazoso desajuste de lo objetivo. Todo aquel que llegue a comprender el horizonte de estos valores no podría por menos que enfrentársele al sistema que intenta reprimirlos. Y es que muchos de los mismos logros alcanzados por el capitalismo están hoy en peligro y su clarificación es el primer paso para acercarnos a una sociedad sin clases.

Lo que hace notar Herbert Marcuse es que la existencia de ciertos privilegios en el capitalismo, el confort y ventajas que ha facilitado para algunos, redunda en la miseria de otros tantos: mientras que una veintena despilfarra su dinero en fiestas inútiles o en una tarde de shopping, centenares de seres humanos luchan por su supervivencia. Aquella época del 67, por ejemplo, mostró la forma horrenda cómo se hablaba en la radio de las cifras de muertos en el Vietnam, cercenados por el napalm, campesinos que defendían sus tierras del embate imperialista, y cómo eran celebradas a modo de victoria nacional, como un motivo más para el orgullo yanqui.

Entonces, los logros del capitalismo apenas son un paliativo de su propia miseria e, históricamente, muestran intereses soterrados. Muchos participantes de las ponencias de Marcuse, exponen ejemplos de la política que promueve el capitalismo: hipócrita cuando se trata de sus cruzadas a lado y lado del Atlántico, manipuladora cuando su objetivo es convencer de la legitimidad de sus crímenes a sus conciudadanos, represiva al manifestarse cualquier brote de insubordinación o inconformidad, sistemática en la ejecución de planes secretos y, claro está, inescrupulosa al tratarse del mantenimiento de su política comercial y económica.

Vietnam. El Tercer Mundo y la oposición en las metrópolis
En los países del Tercer Mundo, testigos de primera mano de la manera feroz en la que el capitalismo, en cabeza de los Estados Unidos, ha explotado durante siglos nuestras tierras, repartiéndolas como mejor le parece, y aliándose con la oligarquía nacional, la certidumbre de los problemas de este sistema también se ve seriamente atravesada por la violencia pública y la manipulación de la realidad. El último capítulo de El Final de la Utopía está dedicado a la reflexión sobre algunas de las particularidades que tiene la revolución en estos países y los puntos de encuentro que pueden construirse para una lucha común con las sociedades industrializadas.

Tal vez el rasgo más sobresaliente para entender la cuestión del capitalismo en los países pobres es la multiplicidad de mecanismos violentos que se han operado contra ellos. Han sido testigos de violencia militar, por ejemplo, cuando naciones capitalistas han apoyado golpes de estado ilegítimos, o han aportado armamento a gobiernos represivos y anti-democráticos; pero también ha sido una constante histórica la violencia económica: todo el Tercer Mundo carece de un capitalismo plenamente desarrollado, su industrialización es un proceso a medias, y ni siquiera tiene –a siglos de distancia de la burguesía europea- su propia burguesía nacional, al menos no una conciente de la importancia de la nacionalización económica; estos factores han llevado a que los países capitalistas conciban las naciones pobres como centros de explotación de materias primas, o consumidores de mercancías finalizadas, pero no como aliados para el progreso común o verdaderos socios financieros. Como lo hace notar Bahman Nirumand:
“Frente a la política de puerta abierta practicada por el gobierno del país atrasado respecto de las mercancías extranjeras, la construcción de una sólida industria clave es imprescindible a la larga para toda economía capitalista. Pero esa industria estaría en contradicción con los viejos objetivos del imperialismo, la apropiación de las materias primas –puesto que al construir una sólida industria clave una gran parte al menos de esas materias primas se destinarían a la industria nacional-, y con los objetivos del neocolonialismo, el cual perdería un mercado hasta entonces seguro para sus productos industriales pesados, y más tarde se encontraría con una concurrencia agudizada en el campo de la industria de la transformación” (Págs. 161-162)
Capitalismo e imperialismo son dos realidades que se unifican en el interior de la violencia. Frente a esto, Herbert Marcuse comparte la idea de lo inaudito que resulta pensar en la unión estratégica que se teje entre los explotadores capitalistas y los terratenientes nacionales. Como la tierra en los países pobres pertenece apenas a unas pocas familias, la explotación es fácilmente convertida en una "política nacional" que trae beneficios exclusivamente para esas familias de terratenientes y para la economía de los países capitalistas, pero nunca para el grueso de la población, demasiado inconciente y enmarañado en sus “propios” asuntos.

La guerrilla, producto de esta situación, es vista por Marcuse como un resultado inevitable: si en el Tercer Mundo no hay una industrialización plena, pues la base de la producción sigue estando en el campo, la principal fuerza revolucionaria debe esperarse necesariamente del campesinado. Esto puede rastrearse fácilmente en la historia, desde mediados del siglo XX, en países como Guatemala, Colombia o Bolivia, en donde los guerrilleros son prioritariamente campesinos cansados de la explotación. Hay un error constante, sin embargo, en la consolidación de un movimiento más grande, y es que en estos mismos países el contacto entre los campesinos guerrilleros, los intelectuales y la base obrera y sindical es casi nulo.

En Colombia, por ejemplo, en donde ser guerrillero significa, desde hace algunos años, tanto como ser “terrorista” o “asesino”, las fuerzas de resistencia urbana no quieren establecer ningún vínculo con grupos alzados en armas; prefieren continuar con una lucha deslucida, pero institucional. No así, Marcuse, quien avala las organizaciones insurreccionarias e, incluso, acepta su violencia como mecanismo necesario de manifestación. Personalmente me uno, como él, a pesar de lo peligroso que puede resultar una declaración de este tipo en nuestro país, en el apoyo a una guerrilla campesina, capaz de enfrentar el poder de los terratenientes, y de encontrar lazos de cooperación en universidades, sindicatos, centrales obreras y demás.
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El Final de la Utopía es un llamado al alzamiento. No debemos desprendernos del derrotero institucional, éste hace parte de nuestra realidad objetiva; pero tampoco debemos desdecir de otras formas de resistencia, violentas o no, que permitan sacar de la bocaza del capitalismo todas sus engañosas virtudes. El horizonte está abierto, y la utopía todavía por materializarse.

NOTAS:
[1] En América Latina, especialmente en los países que tienen gobiernos de derecha, como Colombia, se considera el fascismo como una experiencia europea o, en el mejor de los casos, como una realidad nacional ya superada. Los medios de comunicación, principales responsables de esta tergiversación no comprenden la verdadera naturaleza del fascismo que se desprende de la afirmación de Marcuse, quien literalmente dice: “la base de masas para el proceso de fascistización no tiene por qué consistir en que tras una crisis económica las masas se echen a la calle y practiquen violencia fascista; también puede consistir en que las masas apoyen cada vez más activamente una tendencia que va socavando el ámbito de juego que aún queda en la democracia, limitándolo y debilitando así progresivamente a la oposición” (ver pág. 77). De este modo, puede verse como preocupante la situación actual de nuestro país que está a punto de iniciar un nuevo periodo presidencial con el que el poder mediático, económico y político, se centrará en una sola persona que es dueña, a un mismo tiempo, de los principales emporios de estas clases: El Tiempo –y un canal de televisión que viene en camino-, una familia multimillonaria, y la presidencia de la República. Nada garantiza, como ha venido sucediendo con el discurso de la “seguridad democrática” que todo intento de resistencia que se busque por fuera del pensamiento de Santos, sea tildado inmediatamente de terrorismo: las posibilidades de oposición en Colombia han iniciado un capítulo tal vez más desastroso que el de los últimos ocho años.

[2] Aquí parece observarse una contradicción en el pensamiento de Herbert Marcuse, y lo preocupante es que no termina nunca de esclarecerse. Por un lado, el filósofo anima siempre a una reivindicación del papel de las minorías étnicas en las ciudades, e insta a los socialistas a reconocerlos como virtualidades revolucionarias, más allá de que pertenezcan o no al sistema de producción. Sin embargo, Marcuse afirma que hablar con quienes no comparten las opiniones del marxismo es “dilapidar el tiempo y la energía”, luego lo mejor es concentrarse en las capas sociales con las que es posible un trabajo real. Pero esta escisión genera una pregunta: ¿qué sucede si la minoría que se intenta adherir a la lucha revolucionaria no comparte los postulados del marxismo? ¿También sería dilapidar el tiempo el intentar mostrarles su propia condición? Por demás, hay algo que sorprende en el pensamiento de Marcuse, y es que se olvida casi por completo de llamar con nombre propio esas otras fuerzas estimables para una revolución: las prostitutas, los homosexuales, los transexuales, los drogadictos, las sub-culturas de resistencia musical, entre otras. Estos grupos sí que sienten las contradicciones del sistema capitalista, sólo que nunca han llegado a tener un lugar de importancia dentro de la búsqueda de reivindicaciones que promueven los intelectuales.

[3] Este dilema ético fue
una constante en la reflexión política de Jean-Paul Sartre. El filósofo francés no lo examino únicamente desde el plano de su justificación revolucionaria, estudio que puede encontrarse en las páginas memorables de Alrededor del 68, sino también desde el punto de vista de la violencia represiva durante la ocupación nazi a Francia. En La República del Silencio, por ejemplo, Sartre se pregunta si el hecho de que un comunista hablara durante una tortura promovida por los nazis podría convertirse en una forma de legitimación de ese acto de violencia, esto es, que si al hablar sobre los planes de la resistencia implícitamente no estaba afirmando también: “con lo que digo, valido el sistema violento que usted utiliza para hacerme confesar”.

Reseña de Alejandro Jiménez. Fuente: La Pasión inútil

DESCARGAR "EL FINAL DE LA UTOPÍA", EN PDF:  http://www.archivochile.com/Ideas_Autores/marcuseh/esc_frank_marcuse0002.pdf

lunes, 3 de diciembre de 2018

EN CINES EL DOCUMENTAL "HOTEL EXPLOTACIÓN: LAS KELLYS"

HOTEL EXPLOTACIÓN: LAS KELLYS
Dirección: Georgina Cisquella.
Año: 2018.
Duración: 58 minutos.


Hotel Explotación: Las Kellys es un documental de Georgina Cisquella sobre miles de mujeres que trabajan limpiando habitaciones de hotel, y su lucha por reclamar sus derechos.

Hace año y medio las Kellys (las que limpian los hoteles) decidieron organizarse para reclamar sus derechos. Han sido víctimas de la externalización y muchas de ellas se han quedado fuera de las plantillas de los hoteles, sin derechos y expuestas al despido cuando están de baja. Este documental ha seguido a estas mujeres para contar en Hotel Explotación/Las Kellys, la historia de una pelea para empoderarse y recuperar la dignidad.

Las Kellys son las protagonistas de este documental. Unas mujeres que tras limpiar más de 20 habitaciones de hotel se reunían una vez por semana en un pequeño local de Sants, y que al mismo tiempo conectaban con otras camareras de piso en diversas ciudades españolas. Así comenzaron a compartir sus problemas hasta llegar a crear una asociación. Porque para la gran mayoría de personas, las camareras de piso son invisibles…

Y Hotel Explotación: Las Kellys quiere poner sobre la mesa su situación laboral y personal, la precariedad en la que viven y las condiciones con las que trabajan. Este documental activista pretende mover conciencias y que lucha por cambiar el mundo.

Un documental de Georgina Cisquella

Periodista y guionista de cine documental, de larga trayectoria en TVE. Ha sido corresponsal diplomática, presentadora de programas informativos como “Informe del día”, “Informe Semanal”, y especialista en el área de cine de los Telediarios.

Entre 2004 y 2008 fue directora y creadora de nuevos formatos para la 2 de TVE, como el programa cultural “Miradas 2” y “Cámara abierta”.

Georgina Cisquella está implicada desde hace años en proyectos documentales de gran contenido social. Fue guionista de “El efecto Iguazu”, sobre los acampados de Sintel, película que ganó el premio Goya en el año 2002. Participó activamente en el proyecto colectivo “El tren de la libertad” y también ha dirigido “Coca-cola en lucha/ cuando David se enfrenta a Goliat” (2016). Entre sus trabajos anteriores figuran “Subcomandante Marcos, viaje al sueño zapatista”, “Me estoy quitando” y “En el mundo a cada rato”.

Fuente: Las Kellys

domingo, 2 de diciembre de 2018

"EL INFIERNO DE LOS POBRES O EL VIAJE A LA FELICIDAD DE MADRE KRAUSE", PELICULA MUDA DE PHIL JUTZI

Título original: Mutter Krausens Fahrt ins Glückaka
Año: 1929
Duración: 121 min.
País: Alemania
Dirección: Phil Jutzi
Guión: Willy Döll, Jan Fethke (Historia: Heinrich Zille)
Música: Paul Dessau
Fotografía: Phil Jutzi (B&W)
Reparto: Alexandra Schmitt, Holmes Zimmermann, Ilse Trautschold, Gerhard Bienert, Vera Sacharowa, Friedrich Gnaß, Fee Wachsmuth
Productora: Prometheus-Film-Verleih und Vertriebs-GmbH


La película filmada en 1929 en Berlin - Wedding es un clásico de película proletaria, producida por 'Prometheus-Film'. MUTTER KRAUSENS FAHRT INS GLÜCK narra la historia de madre Krause. Vive con dos hijos adultos, Erna y Paul, que está en el paro, en Wedding y se gana la vida repartiendo periódicos. Su única habitación la alquiló a un realquilado y a su querida, que hace la calle para él. Cuando Paul se gasta en borracheras el dinero de los periódicos de su madre, y trata de reponerlo con un atraco, se derrumba este orden que se mantenía con tanto esfuerzo. La madre Krause abre la espita del gas por su desesperada situación, sólo Erna y su nuevo novio, Max encuentran una salida: se unen a los comunistas, que desfilan por Berlín.

La película está inspirada en el estilo del cine soviético de la época y se inspira en dibujos y narraciones de Heinrich Zille, fallecido en el verano de 1929. En el rodaje colaboró Käthe Kollwitz junto al director Phil Jutzi, que con esta película realizó un precedente de KUHLE WAMPE.

Fuente: Rebelde Mule

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:


sábado, 1 de diciembre de 2018

"A LA MINA", DE HANS BALUSCHEK


A la mina
Hans Baluschek
1914
Oleo sobre tela
94 x 134 cm
Diputación de Arte de Charlottenburg (Berlín)

Baluschek, miembro fundador de Secession de Berlín, condensa en esta pintura lo que aparece en muchas de sus obras: la fascinación ambivalente de la moderna Era industrial, las dificultades de la clase trabajadora y la victoria de la industria sobre la manufactura.

Baluschek (1870-1935) era un destacado representante del realismo crítico alemán, y como tal trató de retratar la vida de la gente común con franqueza vívida. Sus pinturas se centraron en la clase obrera de Berlín.

Hans Baluschek, después de 1920, fue un miembro activo del Partido Socialdemócrata de Alemania, que en ese momento todavía profesaba una visión marxista de la historia.

Apoyó la producción de la película El viaje a la felicidad de Madre Krause (1919), que describía la crueldad de la pobreza y alababa al comunismo como una fuerza salvadora. En 1920, fue uno de los fundadores de la Escuela Popular del Gran Berlín (Volkshochschule Gross-Berlin) y enseñó a pintar allí.

Baluschek también fue uno de los fundadores de la Liga para la Literatura Proletaria (Bund für proletarische Literatur), y en 1924 fue nombrado miembro del consejo asesor literario del "círculo de libros" del Partido Socialdemócrata. Se unió al partido en 1920 y actuó como presidente de los representantes de los artistas del distrito de Schöneberg . Se convirtió en asesor del alcalde socialdemócrata Gustav Böss, y desempeñó un papel destacado en la fundación de la Oficina de Bienestar Social para los Artistas de Berlín, de la que fue presidente durante un tiempo.

Su fascinación por el transporte ferroviario se muestra en ilustraciones de esta época. Pertenecía al ala izquierda de los socialdemócratas y se sentía cómodo con las actividades de los comunistas, una fuerza política considerable en la Alemania de Weimar. Su pintura Futuro (Zukunft) apareció como portada de la revista comunista Hoz y martillo (Sichel und Hammer) en 1920. Baluschek estaba entre los 10 artistas alemanes de izquierda que contribuyeron a una conferencia internacional contra la guerra de 1924 en Ámsterdam. En 1929–31 fue director de la Exposición de Arte del Gran Berlín.

Como era de esperar, después de que los nazis llegaron al poder en enero de 1933, calificaron a Baluschek de "artista marxista" y clasificaron su obra como el llamado arte degenerado (entartete Kunst). Fue despedido de todos sus puestos y se le prohibió exhibir.

Hans Baluschek murió el 28 de septiembre de 1935 en Berlín, a la edad de 65 años, y fue enterrado en el cementerio forestal de Wilmersdorf en Stahnsdorf, al sur de Berlín, cerca de Potsdam.

Hans Baluschek no se encuentra entre los artistas más conocidos de la Secesión de Berlín. En la Alemania occidental de la posguerra recibió relativamente poca atención, mientras que en la Alemania del Este fue aclamado por sus temas de izquierda, y sus obras con frecuencia se reproducían como ilustraciones en varias publicaciones. Las exposiciones de sus obras se realizaron en los aniversarios de su muerte, especialmente en el Märkisches Museum en Berlín Oriental.