jueves, 16 de enero de 2014

FALLECIÓ EL POETA JUAN GELMAN

Juan Gelman junto al expresidente argentino Néstor Kirchner

Nacido en Buenos Aires en 1930, el escritor se exilió del país en 1976 y residió en distintas ciudades del mundo hasta finalmente radicarse en México, donde continuó desarrollando su carrera. Poeta y militante, Juan Gelman falleció a las 16:30 hora de México (19:30 hora argentina) de este martes en el Distrito Federal, a los 83 años, según informaron fuentes allegadas a la familia.

Gelman murió a causa de un síndrome de mielodisplasia, una disfunción de la médula ósea, dijeron distintos medios de prensa.

El escritor, ganador del premio Cervantes en 2007 y autor de más de treinta libros, se encontraba en su casa de la Ciudad de México en la que vivía hace más de 20 años y desde donde escribía una columna semanal para el matutino Página/12.

Incansable militante por los derechos humanos, en 1955 fue uno de los fundadores del grupo de poetas El pan duro, integrado por militantes comunistas que proponían una poesía comprometida y popular y actuaban cooperativamente para publicar y difundir sus trabajos.

En 1963, durante la presidencia de José María Guido, fue encarcelado con otros escritores por pertenecer al Partido Comunista en el marco del plan CONINTES, hecho que provocó movimientos de solidaridad y publicaciones de sus poemas en protesta por su detención. Luego de ser liberado abandonó el Partido Comunista para comenzar a vincularse a sectores del peronismo revolucionario.

En 1966 comenzó a trabajar como periodista y se desempeñó en medios como Panorama, La Opinión, Crisis y Noticias.

En 1967, durante la dictadura militar autodenominada Revolución Argentina se integró a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). A fines de 1973 pasó a integrar la organización guerrillera Montoneros, a raíz de la fusión de ambas.

En 1975, se encontraba en el exterior para hacer relaciones públicas y denunciar internacionalmente la violación de derechos humanos en la Argentina, y salvo una breve entrada clandestina al país en 1976, Gelman permaneció exiliado en el exterior residiendo alternativamente en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México y trabajando como traductor de la Unesco.
En febrero de 1979, junto a Rodolfo Galimberti y otros, rompió públicamente con la organización Montoneros a la que acusaron de militarismo y sectarismo entre otras cosas.

Ganador de innumerables y grandes premios literarios como el Cervantes, el Boris Vian y el Pablo Neruda, el escritor sufrió la desaparición de su hija Nora Eva, de su hijo Marcelo Ariel y de su nuera María Claudia Iruretagoyena.

El 7 de enero de 1990 el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de su hijo Marcelo, encontrados en un río del partido bonaerense de San Fernando, dentro de un tambor de grasa lleno de cemento. La autopsia determinó también que había sido asesinado de un tiro en la nuca.

En 1998, Gelman descubrió que su hija había sido trasladada a Uruguay a través del denominado Plan Cóndor, que vinculaba a las dictaduras sudamericanas y Estados Unidos, y que había sido mantenida con vida al menos hasta dar a luz a una niña en el Hospital Militar de Montevideo.
A raíz de ello, comenzó una incansable lucha donde exigió la colaboración de los estados argentino y uruguayo en la investigación con el fin de hallar a su nieta. Gelman topó con la oposición a investigar del presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti, con quien entabló un debate público en el que volvió a ser apoyado por destacados intelectuales y artistas como Günter Grass, Joan Manuel Serrat, Darío Fo, José Saramago y Fito Páez.

En el año 2000, al mes de asumir el nuevo presidente de Uruguay, Jorge Batlle, la nieta de Gelman, de nombre Andrea ("Andreíta", como la menciona el poeta en varios de sus escritos) fue encontrada y Gelman pudo reunirse con ella. Luego de verificar su identidad, la joven decidió tomar los apellidos de sus verdaderos padres, para llamarse María Macarena Gelman García.
María Macarena se trasladó a México apenas conocida la noticia, según ella misma confirmó en declaraciones a la agencia Télam.

"Despedimos al padrino que nos dio la vida: el compañero Juan Gelman. Hoy lo despedimos hasta siempre, entre lágrimas y abrazos", expresó la agrupación HIJOS la noche de este martes a través de un escrito presentado en su perfil de Twitter.
Temas como el amor, la muerte, la infancia, la justicia social y la fraternidad inspiraron a Gelman, quien contaba que durante los años 30 su hermano mayor, que nació en Ucrania, le recitaba poemas rusos de Pushkin. "Aunque no entendía nada, me atrapaban la musicalidad y el ritmo; así empezó mi formación literaria", confesó.

"No creo que llegue a los cien años. Y aunque quiero ver casarse a mis nietos o tener algún bisnieto, creo que Dios, si existe debe estar aburridísimo de su eternidad", había afirmado en una entrevista realizada hace menos de un año al diario español El País.

Entre la bibliografía de Juan Gelman se destacan los títulos: Violín y otras cuestiones (1956), Cólera buey (1965), Los poemas de Sidney West (1969), Carta Abierta (1980), Bajo la lluvia ajena (1980), Hacia el Sur (1982), y Eso (1983-1984).

Fuente: Infobae

Estoy sentado como un inválido en el desierto de mi deseo de ti
 
Me he acostumbrado a beber la noche lentamente, 
porque sé que la habitas, no importa dónde, 
poblándola de sueños. 
El viento de la noche abate estrellas temblorosas en 
mis manos, que aún no se conforman, viudas inconsolables 
de tu pelo.
.
En mi corazón se agitan los pájaros que en él sembraste 
y a veces les daría la libertad que exigen 
para volver a ti, con el helado filo del cuchillo. 
Pero no puede ser. Porque estás tan en mí, tan viva 
en mí, que si me muero a ti te moriría.
 
Oración de un desocupado

Padre,
           desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.
 
Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
                                                   bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne, 
                                    este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo. Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mé y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello
porque no puedo más, tengo riñones
y soy un hombre,
                             bájate, ¿qué han hecho
de tu criatura, Padre?
                           ¿Un animal furioso
que mastica la piedra de la calle?
 
 Oficio

Cuando al entrar el verso me disloco
o no cabe un adverbio y se me quiebra
toda la música, la forma mira
con su monstruoso rostro de abortado,
me duele el aire, sufro el sustantivo,
pienso qué bueno andar bajo los arboles
o ser picapedrero o ser gorrión
y preocuparse por el nido y la
gorriona y los pichones, sí, qué bueno,
quién me manda meterme, endecasílabo,  
a cantar, quién me manda
agarrarme el cerebro con las manos, 
el corazón con verbos, la camisa 
a dos puntas y exprimirme, 
quién me manda, te digo, siendo juan, 
un juan tan simple con sus pantalones, 
sus amigotes, su trabajo y su 
condenada costumbre de estar vivo, 
quién me manda andar grávido de frases, 
calzar sombrero imaginario, ir 
a esperar una rima en esa esquina 
como un novio puntual y desdichado, 
quién me manda pelear con la gramática, 
maldecirme de noche, rechinar 
fieramente, negarme,, renegar, 
gemir, llorar, qué bueno está el gorrión 
con su gorriona, sus pichones y 
su nido, su capricho de ser gris, 
 
o ser picapedrero, óigame amigo, 
cambio sueños y música y versos 
por una pica, pala y carretilla.
Con una condición: 
                              déjeme un poco 
de este maldito gozo de cantar.
 
VIOLÍN Y OTRAS CUESTIONES  - Gleizer, Buenos Aires, 1956
 
XCI

toda poesía es hostil al capitalismo
puede volverse seca y dura pero no
porque sea pobre sino
para no contribuir a la riqueza oficial

puede ser su manera de protestar de
volverse flaca ya que hay hambre
amarilla de sed y penosa
de puro dolor que hay puede ser que

en cambio abra los callejones del delirio y las bestias
canten atropellándose vivas de
furia de calor sin destino puede
ser que se niegue a sí misma como otra

manera de vencer a la muerte
así como se llora en los velorios
poetas de hoy
poetas de este tiempo

nos separaron de la grey no sé que será de nosotros
conservadores comunistas apolíticos cuando
suceda lo que sucederá pero
toda poesía es hostil al capitalismo

miércoles, 15 de enero de 2014

95 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ROSA LUXEMBURGO


"Gente por el mundo. En memoria de Liebknecht y Luxemburgo" (Conrad Felixmuller, 1919)

"ESTANCAMIENTO Y PROGRESO DEL MARXISMO"

[Este artículo fue escrito en 1903, veinte años después de la muerte de Marx. Aquí Rosa trata un problema que a menudo se discute hoy, sobre todo en los círculos intelectuales: ¿es la doctrina marxista algo tan rígido y dogmático que no deja margen para la creatividad intelectual?
[Su respuesta es un no enfático. Demuestra que si en los últimos veinte años del siglo XIX hubo pocos aportes a la teoría marxista fuera de los escritos de Engels, ello no se debía a que el marxismo estaba perimido o era incapaz de seguir avanzando. Por el contrario; es que la lucha de clases no había llegado al punto de crear nuevos problemas prácticos que exigieran sus correspondientes avances teóricos. “Marx, en su creación científica, nos ha sacado distancia como partido de luchadores. No es cierto que Marx ya no satisface nuestras necesidades. Por el contrario, nuestras necesidades todavía no se adecúan a la utilización de las ideas de Marx.” 
[Su confianza en que las propias necesidades de la lucha provocarían el surgimiento de marxistas capaces de elaborar y desarrollar la teoría revolucionaria se vio confirmada en poco tiempo. En los años turbulentos de las dos primeras décadas de este siglo aparecieron los aportes teóricos necesarios para garantizar el triunfo de la Revolución Rusa, como las teorías de Lenin sobre el partido, la cuestión nacional y el derecho de las naciones a la autodeterminación, y la teoría de la revolución permanente de Trotsky. 
[“Estancamiento y progreso del marxismo” apareció en Karl Marx: Thinker and Revolutionist (Karl Marx: Pensador y Revolucionario), simposio recopilado por D. Riazanov (New York, International Publishers, 1927). La presente versión es de la traducción al inglés de Eden y Cedar Paul.]
En su argumentación, superficial pero a ratos interesante, titulada Die soziale Bewegung in Frankreich und Belgien [El movimiento socialista en Francia y Bélgica] Karl Grün(1) señala con acierto que las teorías de Fourier y Saint-Simon afectaron de manera muy diversa a sus respectivos partidarios. Saint-Simón fue el antepasado espiritual de toda una generación de brillantes escritores e investigadores de distintos campos de la actividad intelectual; los seguidores de Fourier se limitaron a repetir como loros las palabras de su maestro, incapaces de desarrollar sus enseñanzas. La explicación de Grün es que Fourier entregó al mundo un sistema, acabado, en todos sus detalles, mientras que Saint-Simon(2) entregó a sus discípulos un saco lleno de grandes ideas. Aunque me parece que Grün presta poca atención a la diferencia profunda, esencial entre las teorías de estos dos clásicos del socialismo utópico, pienso que su comentario es acertado. No cabe duda de que un sistema de ideas esbozado en sus rasgos más generales resulta mucho más estimulante que una estructura acabada y simétrica que no deja nada que agregar ni ofrece terreno para los esfuerzos independientes de una mente activa.
¿Explica esto el estancamiento de la doctrina marxista que se ha visto durante varios años? Es un hecho que —aparte de uno o dos aportes teóricos que señalan un avance— desde el último tomo de El capital y los últimos escritos de Engels no han aparecido más que unas cuantas popularizaciones y explicaciones excelentes de la teoría marxista. La esencia de la teoría quedó donde la dejaron los dos fundadores del socialismo científico.
¿Se debe ello a que el sistema marxista ha impuesto un marco demasiado rígido a las actividades intelectuales? Es innegable que Marx ha ejercido una influencia un tanto restrictiva sobre el libre desarrollo teórico de muchos de sus discípulos. ¡Tanto Marx como Engels se vieron obligados a negar toda responsabilidad por las perogrulladas de muchos autotitulados marxistas! Los escrupulosos esfuerzos dirigidos a mantenerse “dentro de los límites del marxismo” han resultado tan desastrosos para la integridad del proceso intelectual como el otro extremo, que repudia totalmente el enfoque marxista y manifiesta la “independencia de pensamiento a toda costa”.
Pero es sólo en el terreno económico que podemos hablar de un cuerpo más o menos acabado de doctrinas legadas por Marx. La más valiosa de sus enseñanzas, la concepción materialista dialéctica de la historia, no se nos presenta sino como un método de investigación, unos cuantos pensamientos geniales que nos permiten entrever un mundo totalmente nuevo, que nos abren perspectivas infinitas para el pensamiento independiente, que le dan a nuestro espíritu alas para volar audazmente hacia regiones inexploradas.
Sin embargo, incluso en este terreno la herencia marxista, salvo pocas excepciones, no ha sido aprovechada. Esta arma nueva y espléndida se herrumbra por falta de uso; la teoría del materialismo histórico está tan incompleta y fragmentaria como nos la dejaron sus creadores cuando la formularon por primera vez.
No puede afirmarse, pues, que la rigidez y el acabado de la estructura marxista sean la explicación de que sus herederos no hayan proseguido la edificación.
Se nos suele decir que nuestro movimiento carece de personas de talento capaces de elaborar las teorías de Marx. Esa carencia es de larga data; pero la carencia en sí exige una explicación, y no puede plantearse como respuesta al interrogante fundamental. Debemos recordar que cada época forma su propio material humano; que si un periodo realmente exige exponentes teóricos, el periodo mismo creará las fuerzas necesarias para la satisfacción de esa exigencia.
¿Existe una verdadera necesidad, una real demanda de mayor elaboración de la teoría marxista?
En un artículo acerca de la controversia entre las escuelas marxista y jevonsiana en Inglaterra, Bernard Shaw,(3) hábil exponente del semisocialismo fabiano, fustiga a Hyndman(4) por afirmar que el primer tomo de El capital le permitió un entendimiento total del marxismo, y que no había lagunas en la teoría marxista, a pesar de que Federico Engels, en su prefacio al segundo tomo de El capital, dijo que el primer tomo, con la teoría del valor, había dejado sin solución un problema económico fundamental, solución que no aparecería hasta la publicación del tercer tomo. Shaw realmente logró que Hyndman quedara un poco en ridículo, aunque Hyndman podría consolarse pensando que prácticamente todo el mundo socialista está en la misma situación.
El tercer tomo de El capital, con la solución del problema de la tasa de ganancia (el problema fundamental de la economía marxista) apareció recién en 1894. Pero en Alemania, como en otros países, se había utilizado para la agitación el material incompleto del primer tomo, la doctrina marxista se había popularizado y había encontrado aceptación sobre la base de este único tomo; la teoría marxista incompleta había obtenido un éxito fenomenal; nadie había advertido que había una laguna en la enseñanza.
Además, cuando el tercer tomo vio la luz, aunque llamó un poco la atención en los círculos cerrados de los expertos y suscitó algunos comentarios, en lo que concierne al movimiento socialista en su conjunto el nuevo volumen casi no impresionó en las grandes regiones donde las ideas expuestas en el primero se habían impuesto. Las conclusiones teóricas del tercer tomo no provocaron intento alguno de popularizarlas, ni lograron amplia difusión. Por el contrario, entre los mismos socialdemócratas solemos sentir los ecos de la “desilusión” que tanto expresan los economistas burgueses con respecto al tercer volumen de El capital; estos socialdemócratas demuestran así hasta qué punto habían aceptado la exposición “incompleta” de la ley del valor del primer tomo.
¿Cómo explicar tan notable fenómeno?
Shaw, quien (para usar su propia expresión) gusta de “reírse disimuladamente” de los demás, tiene un buen motivo para burlarse de todo el movimiento socialista, ¡en la medida en que se basa en Marx! Pero, de hacerlo, se “reiría solapadamente” de una manifestación muy seria de nuestra vida social. La extraña suerte de los tomos segundo y tercero de El capital es prueba terminante del destino general de la investigación teórica en nuestro movimiento.
Desde el punto de vista científico, hay que considerar que el tercer tomo de El capital completa la crítica de Marx al capitalismo. Sin este tercer volumen no podemos comprender la ley que rige la tasa de ganancia; ni la división de la plusvalía en ganancia, interés y renta; ni la aplicación de la ley del valor al campo de la competencia. Pero, y esto es lo principal, todos estos problemas, por importantes que sean para la teoría pura, son relativamente poco importantes desde el punto de vista de la lucha de clases. En lo que a ésta concierne, el problema teórico fundamental es el origen de la plusvalía, o sea la explicación científica de la explotación, junto con la dilucidación de la tendencia hacia la socialización del proceso de producción, es decir, la explicación científica de las bases objetivas de la revolución socialista.
Ambos problemas encuentran solución en el primer tomo de El capital, que deduce que la “expropiación de los expropiadores” es el resultado inevitable y definitivo de la producción de plusvalía y de la concentración progresiva del capital. Con ello queda satisfecha, en cuanto a teoría, la necesidad esencial del movimiento obrero. Los obreros, partícipes activos en la lucha de clases, no tienen un interés directo en la forma en que la plusvalía se distribuye entre los distintos grupos de explotadores; o cómo, en el curso de esta distribución, la competencia provoca ajustes en el proceso de producción.
Es por eso que, para la generalidad de los socialistas, el tercer tomo de El capital sigue siendo un libro cerrado.
Pero en nuestro movimiento lo que vale para la doctrina económica de Marx vale para la investigación teórica en general. Es totalmente ilusorio pensar que la clase obrera, que lucha por elevarse, puede adquirir por su cuenta gran capacidad creadora en el dominio de la teoría. Es cierto que, como dijo Engels, hoy sólo la clase obrera ha conservado interés por la teoría y la comprende. La sed de conocimientos que demuestra la clase obrera es una de las manifestaciones culturales más notables de la lucha de clases contemporánea. En un sentido moral, la lucha de la clase obrera es también un índice de la renovación cultural de la sociedad. Pero la participación activa de los trabajadores en el avance de la ciencia está sujeta al cumplimiento de condiciones sociales muy bien definidas.
En toda sociedad de clases, la cultura intelectual (arte y ciencia) es una creación de la clase dominante; y el objetivo de esta cultura es en parte asegurar la satisfacción directa de las necesidades del proceso social, y en parte satisfacer las necesidades intelectuales de la clase gobernante.
En la historia de luchas de clase anteriores, la clase aspirante al poder (como el Tercer Estado en tiempos recientes) podía anticipar su dominio político instaurando un dominio intelectual, en la medida en que, siendo una clase dominada, podía instaurar una nueva ciencia y un nuevo arte contra la cultura obsoleta del periodo decadente.
El proletariado se halla en situación muy distinta. En tanto que clase no poseedora, no puede crear espontáneamente en el curso de su lucha una cultura intelectual propia, a la vez que permanece en el marco de la sociedad burguesa. Dentro de dicha sociedad, mientras existan sus bases económicas, no puede haber otra cultura que la cultura burguesa. Aunque ciertos profesores “socialistas” proclamen que el hecho de que los proletarios vistan corbata, utilicen tarjeta y manejen bicicletas son instancias notables de la participación en el progreso cultural, la clase obrera en cuanto tal permanece fuera de la cultura contemporánea. A pesar de que los obreros crean con sus manos el sustrato social de esta cultura, sólo tienen acceso a la misma en la medida en que dicho acceso sirve a la realización satisfactoria de sus funciones en el proceso económico y social de la sociedad capitalista.
La clase obrera no estará en condiciones de crear una ciencia y un arte propios hasta que se haya emancipado de su situación actual como clase.
Lo más que puede hacer hoy es salvar a la cultura burguesa del vandalismo de la reacción burguesa y crear las condiciones sociales que son requisitos para un desarrollo libre de la cultura. Incluso dentro de estos límites, los obreros, dentro de la sociedad actual, pueden avanzar sólo en la medida en que creen las armas intelectuales que necesitan en la lucha por su liberación.
Pero esta reserva le impone a la clase obrera (mejor dicho, a los dirigentes intelectuales de la clase obrera) márgenes muy estrechos en el campo de la actividad intelectual. Toda su energía creadora está relegada a una rama específica de la ciencia, la ciencia social. Porque, en tanto que “gracias a la vinculación peculiar de la idea del Cuarto Estado con nuestra época histórica”, el esclarecimiento relativo a las leyes del desarrollo social se ha vuelto esencial para los obreros en la lucha de clases, esta vinculación ha dado buenos frutos en la ciencia social y el monumento a la cultura proletaria de nuestro tiempo es... la doctrina marxista.
Pero la creación de Marx, que como hazaña científica es una totalidad gigantesca, trasciende las meras exigencias de la lucha del proletariado para cuyos fines fue creada. Tanto en su análisis detallado y exhaustivo de la economía capitalista, como en su método de investigación histórica con su infinito campo de aplicación, Marx nos ha dejado mucho más de lo que resulta directamente esencial para la realización práctica de la lucha de clases.
Sólo en la proporción en que nuestro movimiento avanza y exige la solución de nuevos problemas prácticos nos internamos en el tesoro del pensamiento de Marx para extraer y utilizar nuevos fragmentos de su doctrina. Pero como nuestro movimiento, como todas las empresas de la vida real, tiende a seguir las viejas rutinas del pensamiento, y aferrarse a principios que han dejado de ser válidos, la utilización teórica del sistema marxista avanza muy lentamente.
Si, pues, detectamos un estancamiento en nuestro movimiento en lo que hace a todas estas cuestiones teóricas, ello no se debe a que la teoría marxista sobre la cual descansan sea incapaz de desarrollarse o esté perimida. Por el contrario, se debe a que aún no hemos aprendido a utilizar correctamente las armas intelectuales más importantes que extrajimos del arsenal marxista en virtud de nuestras necesidades apremiantes en las primeras etapas de nuestra lucha. No es cierto que, en lo que hace a nuestra lucha práctica, Marx esté perimido o lo hayamos superado. Por el contrario, Marx, en su creación científica, nos ha sacado distancia como partido de luchadores. No es cierto que Marx ya no satisface nuestras necesidades. Por el contrario, nuestras necesidades todavía no se adecúan a la utilización de las ideas de Marx.
Así, las condiciones sociales de la existencia proletaria en la sociedad contemporánea, condiciones desentrañadas por primera vez por Marx, se desquitan con la suerte que le imponen a la propia teoría marxista. Aunque esa teoría es un instrumento sin igual para la cultura intelectual no se la utiliza porque, imposible de aplicar a la cultura burguesa, trasciende enormemente las necesidades de la clase obrera en materia de armas para la lucha diaria. Recién cuando la clase obrera se haya liberado de sus condiciones actuales de existencia, el método de investigación marxista será socializado junto con todos los demás medios de producción para utilizarlo en beneficio de la humanidad en su conjunto y para poder desarrollarlo en toda su capacidad funcional.

1 Kart Grün (1817-1887): predicador del socialismo “verdadero”, tendencia reaccionaria que floreció en Alemania en la década del 40 entre la intelligentsia pequeñoburguesa. Sustituían la prédica del socialismo por la del amor y la hermandad, y negaban la necesidad de la revolución democrático-burguesa.
2 Claude Henri Saint-Simón (1760-1825): socialista utópico francés.
3 George Bernard Shaw (1858-1950): dramaturgo irlandés; socialista fabiano; escribió Hombre y superhombre, Pigmalión, Santa Juana, etcétera.
4 Henry Mayers Hyndman (1842-1921): socialista inglés; uno de los fundadores, en 1884, de la Federación Social Demócrata. Fue expulsado en 1916 del Partido Socialista británico por apoyar la guerra.

Fuente: Izquierda Revolucionaria

martes, 14 de enero de 2014

HÖRE, ISRAEL! (¡ESCUCHA, ISRAEL!), DE ERICH FRIED

 
¿No pervive hoy su tortura en vosotros?
¡Höre, Israel! (¡Escucha, Israel!)

Als wir verfolgt wurden
war ich einer von euch.
Wie kann ich das bleiben
Wenn ihr Verfolger werdet?

Eine Sehnsucht war
wie die anderen Völker zu werden,
die euch mordeten.
Nun seid ihr geworden wie Sie.

Ihr habt überlebt
Die zu euch grausam waren.
Lebt ihre Graumsamkeit
in euch jetzt weiter?

Cuando fuimos perseguidos
fui uno de vosotros,
¿cómo seguir siendo
cuando sois perseguidores?

Anhelo vuestro fue
ser como los pueblos
que os asesinaban.
¡Ya sois como ellos!

Habéis sobrevivido
a quienes os torturaban.
¿No pervive hoy
su tortura en vosotros?

Es el lamento del poeta judío Erich Fried, nacido en Viena en 1921, a quien se le concedió en 1973 el premio nacional austriaco de poesía y que, como judío que se sentía corresponsable de la agresión de su pueblo contra los árabes, destinó la mitad de la dotación para dos líderes de la Liga israelí de Derechos Humanos, y de la otra mitad una parte para pagar las costas de un abogado de Hamburgo en pro de unos palestinos juzgados en la República Federal de Alemania. Grito de este judío alemán, que hoy, a la muerte del criminal Ariel Sharon, se hace más denuncia si cabe contra la inhumana masacre de Israel contra el pueblo palestino.

Fuente: kaos en la red
 

lunes, 13 de enero de 2014

MUERE AMIRI BARAKA, INCÓMODA FIGURA DE LA CULTURA AFRO

 Amiri Baraka, en 1972

El polémico escritor y activista impulsó en la década de los sesenta un movimiento para reivindicar la raza en América

Hasta los inmortales mueren. Amiri Baraka (1934-2014) era uno de ellos. Su trayectoria vital es indisociable de la historia moderna afroamericana; en ella se reconocen las luchas, los avances y el complejo pensamiento político de una comunidad que conforma como ninguna otra la raíz de la personalidad norteamericana. Cuando aún se llamaba LeRoi Jones, escribió el gran clásico de la música que define Norteámerica: Blues People, un libro que nunca ha dejado de reeditarse desde 1963.

Fue una figura inspiradora e incómoda. Cuando el establishment contaba con él para suceder a James Baldwin como siguiente estrella de la literatura negra —había recibido becas prestigiosas, galardones por sus obras de teatro, carta blanca en los periódicos de mayor difusión—, tomó la inesperada decisión de salirse del sistema.

Tras haber asimilado las teorías sobre la colonización de Frantz Fanon, se dispuso a fundar el movimiento Black Arts, hermano espiritual del Black Power. Y se trasladó desde el bohemio Village neoyorkino, donde era compañero de los escritores Beat, a Harlem, convencido de que la toma de conciencia de los suyos no podía desarrollarse en ambientes exclusivamente intelectuales. Llamaba a los miembros de su organización poetas soldados; y no le faltaba razón: tres componentes del Black Arts de California —Huey Newton, Bobby Seale y Eldridge Cleaver— fundaron en 1966 los Black Panthers.

No tardó en abandonar “su nombre de esclavo”, rebautizarse y convertirse en compañero de viaje de los musulmanes afroamericanos a través de Ron Karenga, uno de los principales teóricos de la estética negra. Pero aún faltaba una vuelta de tuerca: a mediados de la década de 1970 renegó del nacionalismo y se declaró marxista. En 1984, de forma torrencial y autocrítica, Baraka rastreó en sus memorias (The Autobiography of LeRoi Jones) las sorprendentes transformaciones experimentadas a lo largo de media centuria.

Sobresaliente como poeta, dramaturgo, ensayista, novelista, editor, antólogo y activista, su país siempre supo que era uno de los más influyentes y prolíficos escritores del siglo XX, y fue acostumbrándose e incluso aceptando su radicalismo, hasta que en 2001 leyó públicamente su poema “Somebody Blew Up America” (Alguien hizo estallar América), una denuncia de la política estadounidense basada en la hipótesis de que el propio Estado había provocado el ataque a las Torres Gemelas. Como represalia, fue desposeído de su título de poeta laureado de New Jersey. Dado que abjuró sucesivamente de la carrera militar, de la vanguardia artística, del nacionalismo negro, de la militancia islámica y también de un matrimonio mixto, no es de extrañar que su primer poemario se titulara Preface to a Twenty Volume Suicide Note (Prefacio para un nota suicida en veinte volúmenes).

De cerca, Amiri Baraka era un hombre dulce, interesado por el mundo en que vivía y extremadamente atento a las nuevas generaciones de poetas, que apoyaba sin reservas, abriéndoles una vez por semana su casa de Newark, en cuyo garaje había instalado un pequeño escenario para sesiones de open mike: cualquiera podía coger el micrófono e intervenir. A veces él mismo leía un inédito o actuaba junto a su grupo Blue Ark. Allí escuché por primera vez el Spoken Word, envuelta en el aroma de una marmita con comida soul preparada por su mujer Amina.

Le conocí personalmente en 1994, en Los Ángeles, al final de un recital en el majestuoso y deprimido escenario del Park Plaza Hotel. Tras la larga conversación que mantuvimos en su hotel al día siguiente, nuestros caminos volvieron a cruzarse: en su casa de Newark, en el Nuyorican Poets Café de Nueva York —donde homenajeó a su amigo el poeta spanglish Pedro Pietri, fallecido en 2004—, en el Festival internacional de poesía de Barcelona. En 2006 le encargué una colaboración para el monográfico de la revista Matador dedicado a Nueva York. Escribió un elogio póstumo del saxofonista Jackie McLean. No me sorprendió. Su espíritu solidario le impulsaba a honrar la memoria de quienes iban dejando un hueco a su alrededor. En 1996 había reunido algunos de esos panegíricos en su libro Eulogies.

Ahora Norteamérica escribirá muchas elegías sobre él, pues su impacto en la escena cultural y contracultural norteamericana tuvo tantas facetas como él mismo. Todo el mundo coincidirá con las palabras que el poeta Steve Cannon, amigo suyo desde la época del Village, me decía ayer mismo por teléfono: “Roy vino al mundo a hacer lo que tenía que hacer. Y lo hizo”.

Mireia Sentís (El País)

AMIRA BARAKA RECITA SU POEMA "SOMEBODY BLEW UP AMERICA", DEDICADO AL 11 DE SEPTIEMBRE:

domingo, 12 de enero de 2014

"LA PLANCHADORA", DE PABLO PICASSO


Pablo Picasso
La planchadora (La Repasseuse)
Primavera de 1904
Óleo sobre lienzo
116,2 x 73 cm
Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York. Colección Thannhauser 

En primavera de 1904, Picasso se instaló definitivamente en París, en el corazón de Montmarte. En 1901, la trágica muerte de su amigo Casagemas supone un cambio importante en su vida y en la forma de concebir su obra. A partir de ese momento, se inicia el llamado Periodo Azul (1901-1904), del que la obra 'La Planchadora' es un ejemplo genuino.
El lienzo se caracteriza por la utilización de la paleta azulada cargada de melancolía y la elección de temas sombríos, tradición que se encuentra en la pintura francesa ya desde el siglo XVIII. Se recurre a presentar cuerpos femeninos en situación de esfuerzo, que el Realismo Social decimonónico utiliza como objeto de denuncia y que se puede observar en autores como Degas. También en España, pintores catalanes como Novell, Casas o Rusiñol, con los que coincide Picasso en su juventud, realizan pinturas de mujeres solas y atareadas.
La primera versión de 'La Planchadora' se encuentra en 1901 y, una segunda, realizada en pastel, en 1904, en la que Picasso se recrea en los detalles de una habitación pobre y abuhardillada frente a ésta en la que se renuncia a toda ambientación doméstica en un intento de marcar la solead y el silencio.
'La Planchadora' se enmarca dentro de una nueva forma de pintar en la que el trazo incisivo e hiriente determina perfiles rotundos y de marcada angulosidad, dando lugar a figuras humanas inquietantes.
Ofrece la imagen de una mujer de fisonomía demacrada y rostro inexpresivo, que plancha sobre una tabla, acompañada de un cuenco con agua para almidonar la ropa. La delgadez y el color ceniza de la figura expresan claramente el cansancio de una mujer exhausta por el trabajo.
En el tratamiento de la anatomía, Picasso utiliza un recurso que ya se aprecia en 'El viejo guitarrista ciego', pintado el año anterior en Barcelona: el hombro de la figura se convierte en un ángulo extremo desde el que cae todo el peso del cuerpo sobre la plancha de hierro, que se revela como el objeto de sufrimiento y en la que se marca toda la gravidez. El perfilado anguloso y picudo de las formas, que se evidencian escuálidas y frágiles bajo un ceñido vestido, acentúan la rigidez geométrica de la composición, consiguiendo con ello el objetivo de transmitir el silencio y la soledad de la pobreza.


sábado, 11 de enero de 2014

"LA CANCIÓN DE CARLA", DE KEN LOACH

Título en VO: Carla's Song
Director: Ken Loach
Intérpretes: Robert Carlyle, Louise Goodall, Scott Glenn, Oyanka Cabezas, Salvador Espinoza
País: Gran Bretaña, Alemania, España
Año: 1996.
Duración: 127 min.
Guión: Paul Laverty
Fotografía: Barry Ackroyd
Música: George Fenton


Carla (Oyanka Cabezas), una joven refugiada nicaragüense que ahora reside en la ciudad escocesa de Glasgow, cruza un día su destino con el de George Lennox (Robert Carlyle), un conductor de autobuses de espíritu libertario, al que conoce cuando ella no puede pagar el billete. Transcurre el año 1987, y en el país natal de Carla, la Contra (nicaragüenses instruidos por agentes de la CIA) está preparando el asalto definitivo contra la guerrilla sandisnista que lucha contra el poder del general Somoza.En un principio Carla se resiste al cortejo de George. Pero él insiste fascinado por su belleza y el misterio que presiente en su pasado, e inician una apasionada y bella relación. A pesar de los esfuerzos de Carla por dar la espalda a su vida anterior, se da cuenta que es imposible. Por ello, George la convence para viajar de nuevo a Nicaragua y enfrentarse a esos fantasmas, para después poder regresar juntos a Glasgow y comenzar allí una nueva y feliz vida. Pero los horrores de la guerra lo imposibilitarán.

VER PELICULA:


viernes, 10 de enero de 2014

INAUGURADO UN NUEVO CENTRO DE ARTE EN LA HABANA, CON PRESENCIA DE FIDEL CASTRO

Castro recorrió la galería que exhibe obras originales del pintor Wifredo Lam con el título "Lam, eres imprescindible", y una muestra del también pintor Alexis Leyva (Kcho), titulada "El pensador".

El ex presidente cubano Fidel Castro asistió a la inauguración del "Kcho estudio Romerillo, Laboratorio para el arte", ubicado en el oeste de esta capital, informaron hoy medios oficiales.

El propósito de ese proyecto cultural, sin fines de lucro, inaugurado en el capitalino barrio Romerillo, es la experimentación, el desarrollo, la difusión de las artes y el entendimiento humano, agregaron las fuentes.

De acuerdo con la nota, el veterano líder revolucionario, realizó la noche del miércoles esa visita al núcleo cultural, en una de sus poco frecuentes apariciones públicas desde que cayó gravemente enfermo en julio de 2006.

El hecho coincidió con la conmemoración la víspera del 55 aniversario de su entrada a La Habana, tras un recorrido desde el oriente de Cuba, en la llamada Caravana de la Libertad, que cada año es reeditada simbolicamente.

Castro recorrió la galería que exhibe obras originales del pintor Wifredo Lam con el título "Lam, eres imprescindible", y una muestra del también pintor Alexis Leyva (Kcho), titulada "El pensador".

El Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, y Kcho develaron la tarja con la que se inauguró el Estudio Romerillo, de acuerdo con el reporte oficial difundido por la estatal Radio Reloj.

El "Kcho Estudio Romerillo, Laboratorio para el arte" incluye, además de la sala de exposiciones, la biblioteca pública "Juan Almeida" y el taller experimental de gráfica Romerillo, concluyó.

Fuente: Excelsior

jueves, 9 de enero de 2014

LIBRO "PALESTINA VIVE"


Ante la decisión de la FIL de Guadalajara de nombrar a Israel país invitado de honor en 2013, y ante la manifiesta ausencia de autores palestinos e israelíes disidentes entre la representación enviada por dicho Estado, la asociación de editoriales Contrabandos ha decidido publicar este libro como acto de protesta.

La Asociación de editoriales de libro político Contrabandos  ha querido sumar su voz a la de quienes han puesto de manifiesto el error de la Feria Internacional del Libro FIL) de Guadalajara por nombrar a Israel país invitado de honor en 2013.

Sabido es que el Estado israelí, contraviniendo la legislación internacional, mantiene en una situación de bloqueo absoluto a la población de Gaza, no cesa de construir colonias en los Territorios Ocupados y mantiene a cientos de palestinos, incluso niños, en sus cárceles sin las debidas garantías jurídicas.

PALESTINA VIVE quiere sumarse a las iniciativas que ha habido en México para denunciar la ausencia de la producción intelectual palestina en la FILy recordar que el activismo internacional por Palestina es un instrumento fundamental para desenmascarar la lógica perversa de la ocupación-normalización.
La Ocupación israelí de Palestina tiene un aliado estratégico en las políticas de normalización cuidadosamente diseñadas por el Gobierno de Israel. La normalización pretende borrar la historia, el Derecho internacional y la noción misma de justicia para consumar a nivel internacional el estado de cosas interno: Israel es la sola realidad, y los palestinos, si acaso, un apéndice molesto, y con fecha de caducidad. La voracidad de los colonos y la creciente agresividad del apartheid se encargarán de ello. De legislar para que así sea ya se ocupa el Gobierno, el actual, el anterior y el que venga. Tal es la lógica israelí: cuestión de tiempo y Palestina será una palabra proscrita. Ya alertaba de ello Mahmud Darwish, que no sin sorna corregía al que le llamaba «poeta palestino», y se reclamaba «poeta de Palestina».

En el terreno de la cultura, uno de los últimos episodios de esta normalización impune es la Feria Internacional del Libro que se celebra en Guadalajara (México) del 30 de noviembre al 8 de diciembre de 2013. […] El país invitado de honor en esta ocasión ha sido Israel, al que, según reza la información oficial, se le franquean las puertas para que muestre lo mejor de su producción intelectual de la mano de sus escritores, editores, investigadores y artistas. Ni una mención a Palestina, por supuesto, pero ni una sola referencia tampoco a los palestinos, ni a los del Interior, el 20 % de la población israelí, ni mucho menos a los que viven bajo el régimen de Ocupación en Cisjordania, Jerusalén Este o Gaza. Porque es sabido que la «marca Israel» presenta la cultura y la democracia israelíes como un oasis de civilidad en medio de la barbarie oriental.

De la Presentación de Luz Gómez García

Leer el libro aquí

DESCARGAR LIBRO EN PDF: http://contrabandos.org/wp-content/uploads/2013/12/Palestina-vive-def.pdf

miércoles, 8 de enero de 2014

"VALE LA PENA LUCHAR", NUEVO LIBRO DE MARCOS ANA

Título: Vale la pena luchar
Autor: Marcos Ana
Editorial: Espasa
Fecha de publicación: 29/10/2013
224 páginas
ISBN: 978-84-670-3980-1
Formato: 15 x 23 cm.
Precio: 17,90 €

Marcos Ana tiene noventa y tres años de edad, setenta de vida. La diferencia la marcan los veintitrés que pasó en las cárceles; ha sido el preso político más longevo de España. Lejos del odio y de la venganza, Marcos Ana rescata hoy los valores que siempre le han mantenido de pie, la unidad y la fuerza de las ideas para hacer frente a esta crisis económica y moral. Asiste indignado al robo de muchos de los derechos que a tantos compañeros suyos le costaron la vida, al descrédito político, a la corrupción en el poder, al desmantelamiento de los servicios sociales públicos, al olvido del pasado reciente o al hondo calado de la pobreza en muchas familias. Así levanta su voz de nuevo un poeta que entregó sus mejores años a la defensa de aquello que ha dirigido su vida: la solidaridad entre los pueblos.

Este libro es un manual contra la injusticia, escrito por un hombre sencillo con una vida apasionante y apasionada que cruza toda la historia del siglo xx.

Presentación del libro:

9 enero 2014, 19:00h

Salón de Actos Museo de los Orígenes, Plaza de San Andrés nº 2 Madrid

Intervienen:

- Marcos Ana, autor

- Juan Ramón Sanz, presidente de la Fundación Domingo Malagón

- José Antonio Moreno, Foro por la Memoria

Organiza: Fundación Domingo Malagón

martes, 7 de enero de 2014

EL LEGADO DE DAVID A. SIQUEIROS, A 40 AÑOS DE SU MUERTE

Muerte al invasor
 
El artista fue uno de los máximos exponentes de la plástica mexicana y uno de los tres grandes del muralismo


Hace 40 años el mundo cultural se estremeció con el fallecimiento del último de los tres grandes pintores y muralistas que han dado prestigio a México a nivel internacional. La muerte de David Alfaro Siqueiros marcaba el fin de una etapa del muralismo mexicano.

El 6 de enero de 1974, a las 10:17 horas, José David Alfaro Siqueiros falleció en su casa ubicada en Venus 7, colonia Jardines de Cuernavaca, a los 77 años de edad. Así se asentó en el acta de defunción expedida en la capital del estado de Morelos. David Jiménez González, oficial del Registro Civil, otorgó la boleta para su traslado e inhumación en el Panteón Civil de Dolores, conocido ahora como la Rotonda de las Personas Ilustres.

La marcha de la humanidad, El llamado a la libertad, Entierro del obrero sacrificado y Muerte al invasor son algunos de los títulos que David Alfaro Siqueiros otorgó a sus murales y en los que dejó plasmada su ideología política, a la cual se mantuvo fiel hasta sus últimos días de vida.

Su obra refleja una clara ideología política marxista por lo que figuró como un incansable luchador social y activista comprometido con sus ideales.

El 18 de julio de 1980, por decreto presidencial, la obra de Siqueiros adquirió el rango de Patrimonio Artístico Nacional.

Junto con Diego Rivera (1886-1957) y José Clemente Orozco (1883-1949), Siqueiros dejó una gran huella en el muralismo mexicano, pero a diferencia de sus contemporáneos, nunca dejó de ampliar la experimentación plástica ni declinó en sus ideales por la justicia y el bienestar del pueblo.

El artista fue activista político desde su juventud por lo que tras estudiar en las Escuelas de Bellas Artes y de Santa Anita de la capital del país, fue miembro del Partido Comunista Mexicano (PCM) y fundó el periódico El Machete.

Conocido como “El Coronelazo”, Siqueiros en 1911 participó en la huelga de estudiantes de la Academia de San Carlos, ahora Escuela Nacional de Artes Plásticas, en contra de las autoridades, quienes pretendían cambiar los antiguos métodos de enseñanza.

Sus ideales lo llevaron a interrumpir su preparación profesional para participar de manera efímera en la Revolución Mexicana, de tal forma que en 1913 obtuvo el grado de Capitán Segundo en el Estado Mayor.

En 1918 organizó el Congreso de Artistas Soldados, en Guadalajara, Jalisco, y tres años después viajó a España, donde publicó la revista Vida Americana , en la que incluyó el texto Tres llamamientos de orientación a los pintores y escultores de la nueva generación.

Sus ideales políticos guiaron su producción artística y en 1922, a su regreso de España, pintó sus primeros murales Los elementos y Los mitos, en el patio menor de la escuela Nacional Preparatoria, obras consideradas por los críticos como parte del renacimiento de la pintura al fresco.

Luchador social

En los años 20 Siqueiros alternaba su carrera artística con la política. En 1924 se trasladó a Guadalajara donde realizó varios murales. También colaboró en la creación de organizaciones obreras, encabezó las federaciones Minera y Obrera de Jalisco.

Sus ideas políticos lo llevaron a la cárcel en 1931 y al año siguiente fue expulsado del país, por lo que radicó en Los Ángeles, California, de donde fue expulsado por lo que viajó a Argentina donde decoró un bar, echando mano por vez primera de material sintético.

De regreso a México, en 1934, Siqueiros encabezó la Liga Nacional contra el Fascismo y la Guerra. Dos años después participó en la Guerra Civil Española (1936-1939), donde obtuvo el cargo de teniente coronel.

En ese periodo además pintó el mural Retrato de la burguesía, en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y participó en el primer atentado contra León Trotsky, lo que ocasionó su exilio por segunda ocasión.

Según los especialistas, las pinturas de Siqueiros representan una síntesis muy particular de los estilos futuristas, expresionistas y abstractos, esto enmarcado con colores fuertes e intensos.

La desdepedida

El lunes 7 de enero de 1974 se realizó un homenaje nacional al artista en el Palacio de Bellas Artes, donde se cubrió su ataúd con la bandera nacional y una corona de laurel que colocó el presidente de la República, quien realizó la primera guardia, en compañía de Rufino Tamayo y Carlos Chávez.

Durante el homenaje, acompañaron al combatiente muralista no solo funcionarios e intelectuales, también acudieron a despedirlo decenas de estudiantes e integrantes de diversos sindicatos. El deceso del pintor, publicó la prensa, ocurrió después de un mes de permanecer en cama víctima del cáncer, sedado para atenuar el dolor.

La ceremonia luctuosa culminó el martes ocho de enero en la Rotonda de los Hombres Ilustres, donde fue sepultado quien fuera una de los máximos representantes de la plástica en México, un hombre que ingresó a las páginas de la historia que le otorgan la inmortalidad.

Fuente: El Universal

lunes, 6 de enero de 2014

LA NIÑA DE BANKSY EN EL MURO DE APARTHEID EN PALESTINA


Un grafiti del artista británico Banksy en la ciudad de Belén, en Cisjordania (Palestina). / ADAM REYNOLDS


Florecen en Cisjordania los ‘tours’ guiados para visitar los murales pacifistas del artista urbano

Hay una estampa clásica en Belén: la de los guías asediando al turista en la puerta de la basílica de la Natividad, donde la tradición fija el nacimiento de Jesús. “¡Tour guiado!”, “¡todos los idiomas!”, repiten. De un año a esta parte, el trabajo se ha diversificado. “Ven. Hago la ruta de Banksy, 10 euros”. Lo dicen ellos y también sus satélites, colegas repartidos a lo largo del principal checkpoint de entrada, el de la tumba de Raquel, que buscan visitantes en los recovecos del muro de separación levantado por Israel.

El artista callejero británico Banksy viajó a Cisjordania en dos ocasiones, en 2005 y 2007, pero es reciente el negocio creado alrededor de su trabajo. Entonces nadie sabía quién era. Hoy hay siete tours oficiales que explican su legado, infinitos aficionados y hasta una tienda de recuerdos que vende pósteres, camisetas y llaveros.

Abu Yamin es el dueño del negocio. Lo ha abierto frente a una de las imágenes más reconocibles de Banksy, la niña que vuela cogida a unos globos, que casi salta el muro de hormigón. “Es una plantilla, hay muchos por Palestina”, explica. Compró el local hace dos años, en un edificio que estuvo ocupado durante una década por tropas israelíes. Lo ha ampliado tres veces. ¿Hay negocio? “No va mal. Los peregrinos organizados no se animan, pero cada vez más los amigos jóvenes y las parejas vienen por aquí y compran. Hasta les presto un espray para que dejen su huella en la pared”, dice. Hay más calma y eso ayuda. “Si [CISJORDANIA]es lo suficientemente seguro para un grupo de artistas blandengues, lo es para cualquiera”, dijo Banksy, según su representante, cuando vino la última vez, acompañado de otros señeros del street art como Blu, Sam3 o Swoon. Un eslogan turístico inmejorable.


Otra obra de Banksy en Belén (Cisjordania). / DAVID SILVERMAN

Además de la pequeña del globo, quedan vivas otras cinco obras de Banksy, todas ellas irónicos guiños sobre la guerra y la libertad, en su intento por “animar a la gente a pensar”, como ha afirmado en alguna ocasión, siempre vía intermediario, siempre preservando su identidad. Quedan en pie la niña de coletas que cachea al soldado, una paloma con rama de olivo en el pico y chaleco antibalas con la diana del francotirador amenazando, un ángel que derrama corazones, el antisistema enmascarado que lanza flores en vez de cócteles incendiarios, y una Estatua de la Libertad con cuerpo de fantasma o de golem cuya autoría es motivo de disputa entre los expertos de la obra del artista.

Gasolinera con turistas

Estos dos últimos están en el valle de los guardianes de la noche, Beit Sahour, a pocos metros de donde los pastores recibieron la visita del ángel que anunciaba el alumbramiento del Mesías. Cubren los muros de la gasolinera de Michel Khoury. Está encantado con el movimiento de turistas, “muchos japoneses y suecos”. “Un día mi padre se levantó y ahí estaban. Las quiso borrar, pero a mí me gustan. Lo que no sé es cómo conservarlas…”, dice señalando el túnel de lavado y la nave para camiones que sirven de base.

Yamen Elabed, guía de Murad Tours —que ofrece incluso servicio con limusina Mercedes para el trayecto—, se duele porque han desaparecido al menos cinco obras más. Las razones, explica, son diversas. Un grupo de vecinos taparon un burro al que el soldado le pedía la documentación porque entendieron que se comparaba al pueblo palestino con el animal y era una ofensa. Otros dos burros, uno negro y otro blanco, con los rabos atados, cada cual tirando a un lado, símbolo del conflicto de esta tierra, acabaron ocultos por la construcción de una casa. Los demás, cuando Banksy aún no vendía obras por más de un millón de dólares, quedaron sepultados bajo la maraña de firmas y dibujos que cubren el muro de separación, que es hoy una de las mayores galerías abiertas de arte urbano en todo el mundo. Los famosos agujeros en la pared a través de los que se veía una playa con palmeras o el cielo azul están hoy bajo las capas negras y blancas que retratan a Leila Khaled, antigua secuestradora de aviones y hoy miembro del Frente Popular para la Liberación de Palestina.

Algunos chavales, al descubrir la fama de Banksy, trataron de picar la pared para robar la niña y el soldado, en la carretera que lleva a Hebrón. Ahora Moodi Abdala, trabajador del Saint Michele Hotel, explica cómo han integrado la pintura en su negocio, le han puesto luz, van a pintar los alrededores “y posiblemente a poner un metacrilato” que evite un mayor desgaste.

“Tengo vecinos que no quieren ver pinturas tan bonitas porque mejoran el muro, y el muro no nos gusta. Hay quien casi odia a Banksy. A mí me gusta, pero también le digo: ‘Ojalá su obra desaparezca pronto y yo pueda cerrar mi tienda. Será porque el conflicto con Israel ha acabado”, concluye Abu Yamin.

Fuente: Palestinalibre.org

sábado, 4 de enero de 2014

"EL ODIO (LA HAINE)", DE MATHIEU KASSOVITZ

Título original: La haine (Hate)
Año: 1995
Duración: 95 min.
País: Francia
Director: Mathieu Kassovitz
Guión: Mathieu Kassovitz
Reparto: Vincent Cassel, Hubert Koundé, Saïd Taghmaoui, Abdel Ahmed Ghili, Solo, Joseph Momo, Héloïse Rauth, Rywka Wajsbrot, Olga Abrego, Laurent Labasse, Choukri Gabteni, Nabil Ben Mhamed, Benoît Magimel, Mathieu Kassovitz, Anthony Souter

Sinopsis

Tras una noche de disturbios en un barrio marginal de las afueras de París, tres amigos adolescentes, Vinz, Saïd y Hubert (un judío, un árabe inmigrante y un boxeador amateur negro, respectivamente), son testigos de un hecho, en el que su amigo Abdel resulta herido por la policía. El deambular por la ciudad, la violencia entre bandas y los conflictos con la policía son las constantes en las 24 horas siguientes de la vida de estos jóvenes.

Esta es la historia de una sociedad que se hunde y que mientras se va hundiendo no para de decirse: hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien.. lo importante no es la caida sino el aterrizaje.

Un grupo de habitantes de un barrio marginal de los alrededores de París, sin más problema que el despertarse una mañana en estado de sitio. Los jóvenes del barrio de Les Muguets han pasado toda la noche luchando contra la policía. ¿Por qué? Porque un chaval de 16 años, Abdel Ichah, se encuentra a las puertas de la muerte después de haber sido brutalmente golpeado durante un interrogatorio en la comisaría de policía. Un caso más de brutalidad policial, y por tanto, una revuelta más. Entre estos jóvenes, ciegos de ODIO hacia el sistema, se encuentran tres: Hubert, Saïd y Vinz. Juntos vivirán el día más importante de toda su vida. 24 horas en la vida de los suburbios y los jóvenes que viven en ellos. 24 horas para encontrar una solución contra el odio que guardan ambas partes hacia el otro bando. Porque si matar a un poli con su propia arma no es la solución...¿cuál es?

Fuente: lacoctelera

VER PELICULA EN CASTELLANO:

viernes, 3 de enero de 2014

"EL ENCUENTRO", DE FIDEL Y CHÁVEZ EN 1994

“El Encuentro”, de Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, relata la trama que reunió por primera vez a Fidel Castro y Hugo Chávez. Ocurrió el 13 de diciembre 1994. El libro se publicó en el 2005, por la Editora de Publicaciones del Consejo de Estado, en La Habana.

El Encuentro, escrito por Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez en el año 2005, relata el nacimiento de una amistad y la trama que unió por primera vez al teniente coronel Hugo Chávez Frías y al Comandante en Jefe y líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, el 13 de diciembre de 1994. Al pie de la escalerilla esperaba a Chávez el Presidente Fidel Castro, quien le tributó al revolucionario bolivariano un recibimiento de Jefe de Estado y lo acompañó durante toda la visita en Cuba. El 14 de diciembre el joven bolivariano, quien encabezaba entonces el Movimiento Bolivariano Revolucionario-200 que lo llevaría al poder cinco años después, ofreció una Conferencia Magistral en la Universidad de La Habana.

El libro es también un repaso histórico de la amistad entre los pueblos de Cuba y Venezuela a través de los recuerdos de ambos mandatarios.

Descargue el libro “El Encuentro”, de Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez (2,4 Mb en PDF)

Vea también el discurso de Chávez en la Universidad de La Habana, en diciembre de 1994 (en 4 partes):









Fuente: Cubadebate

jueves, 2 de enero de 2014

SE CUMPLEN 20 AÑOS DEL LEVANTAMIENTO ZAPATISTA

VIAJE AL CENTRO DE LA SELVA

Título original: Viaje al centro de la selva (Memorial Zapatista)
Dirección: Epigmenio Ibarra
País de producción: México
Fotografía: Carlos Cruz, Phillip Desaint, Lorenzo Hagerman, Epigmenio Ibarra
Producción: Epigmenio Ibarra, Carlos Payán, Hernán Vera
Productora: Arcos Servicios Informativos
Intervienen: Manuel Camacho Solis, Rafael Sebastián Guillén Vicente (Sub Comandante Marcos), Rigoberta Menchú, Samuel Ruiz.
Año: 1994
Duración: 90 min.


Largometraje documental en video que presenta una crónica de las actividades del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), desde su alzamiento e irrupción en la escena pública el 1 de enero de 1994 hasta la Convención Nacional Democrática, celebrada en Chiapas el 9 de agosto del mismo año. El recuento es expuesto a través de imágenes de la vida cotidiana y entrevistas a los pobladores de la zona, así como con apoyo de testimonios de personajes como el Subcomandante Marcos; Samuel Ruiz, obispo de San Cristóbal de las Casas; el político Manuel Camacho Solís, comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas, y la activista maya-guatemalteca Rigoberta Menchú.

La Rebelión

La acción militar del enero de 1994 coincidió con la entrada en vigor del TLC, firmado por México, Estados Unidos y Canadá. Más tarde declararon que era su manera de decir aún estamos aquí en mitad de la globalización. Los sublevados, tapados con pasamontañas, comenzaron un levantamiento y tomaron 4 cabezeras municipales que se extendieron a 7 como lo son San Cristóbal de las Casas, Altamirano, Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtán y Chanal, además de otras varias poblaciones hacen pública la (entonces primera) declaración de la Selva Lacandona.

En San Cristóbal de las Casas, el 1 de enero de 1994, los rebeldes tomaron la cabecera municipal, rindiendo a los judiciales. Mientras, Ocosingo fue sitiada por neozapatistas desde las 6 a.m, siguiendo el mismo procedimiento que en San Cristobal de las Casas, donde se encontraba Marcos. En San Cristobal de las Casas los zapatistas lanzan un comunicado revindicando las tomas completas de San Cristóbal de las Casas y Ocosingo, y esperando la caída de Las Margaritas y Altamirano. Los Neozapatistas declaran oficialmente la guerra al Gobierno de México y anuncian sus planes de dirigirse hacia la capital. En Las Margaritas muere en las primeras horas del primero de enero el Subcomandante Pedro, quien en ese entonces era Jefe del Estado Mayor y Segundo al Mando del EZLN. El 2 de enero de 1994, durante la Batalla de Ocosingo, de igual forma muere el Comandante Hugo "El señor Ik" en los embates contra el Ejército Federal por esa plaza. En los combates el EZLN toma como prisionero de guerra al ex gobernador de Chiapas, el general Absalón Castellanos Domínguez. Siguen las hostilidades al sur de San Cristóbal y en las inmediaciones del cuartel de Rancho Nuevo. El obispo Samuel Ruiz emite un comunicado llamado tregua y la suspensión de hostilidades.

Después de unos días de lucha, el Presidente Carlos Salinas de Gortari, en ese momento en su último año de mandato, ofreció un alto el fuego para dialogar con los rebeldes, cuyo vocero era el Subcomandante Marcos.

Fuente: Naranjas de Hirsoshima


miércoles, 1 de enero de 2014

"NAVIDAD EN EL ASILO DE NOCHE", DE ROSA LUXEMBURGO


La noche de fin año de 1911 Rosa Luxemburgo escribió la siguiente denuncia ante la muerte por envenenamiento de multitud de obreros empobrecidos, un acontecimiento que conmovio (ligeramente) a la sociedad "decente" y "bienpensante" de la época. En este texto se describen las verdaderas causas del envenenamiento: la pobreza, la exclusion, la explotacion, el capitalismo que usa al hombre como mera mercancia que usa cuando es valida y tira a la basura cuando le sobra.

No es que ese envenenamiento fuera algo excepcional. Precisamente eso es lo que subraya Rosa Luxemburgo, que lo que sucedió en plena Navidad y que hizo prestar un poco de atención a la degenerada clase explotadora hacia los obreros muertos sucedia en realidad todos los dias en fabricas, suburbios y campos de toda Alemania, aunque en general el drama no fuera suficientamente importante para los medios de propaganda y para la escasa sensibilidad de la burguesía, preocupada más bien de cómo exprimir al máximo la riqueza producida por los que quedaban vivos.

Lo peor de todo es que, como también denunciaba Rosa Luxemburgo, y que mas de un siglo después sigue sucediendo tal como entonces, los mismos obreros ayudaban a construir ese muro que les separa de sus propios hermanos caidos en desgracia mientras a ellos mismos les iba bien, y no veían en el sufrimiento de sus camaradas de clase lo que mañana podía sucederle a sus propias familias y, de hecho, padecen millones de proletarios en el mundo. .

Un texto el de Rosa Luxemburgo que delata también la hipocresia de la Navidad burguesa, centrada en el consumo, la ostentación, en la alegría y los sentimientos forzados, y en las falsas creencias, imposiciones que asume la clase obrera mientras en su cotidianeidad el capitalismo continúa matando y maltratando a millones de personas, y que demuestra que para los trabajadores, antes y ahora, solo hay dos opciones, tal y como dijo la propia autora de "Navidad en el asilo de noche": Socialismo o Barbarie.

Extraído de Un Vallekano en Rumanía
(http://imbratisare.blogspot.de)

NAVIDAD EN EL ASILO DE NOCHE (ROSA LUXEMBURGO, 1 DE ENERO DE 1912)

Un acontecimiento acaba de turbar cruelmente la atmósfera de fiesta de nuestra capital. Las almas piadosas venían justamente de entonar el bello canto tradicional: "Navidad de alegría, Navidad de misericordia", cuando se esparció bruscamente la noticia de que un envenenamiento en masa acababa de producirse en el asilo municipal. Las víctimas eran de diversas edades: Joseph Geihe, empleado, 21 años, Karl Melchior, obrero, de 47 anos, Lucien Scieptarorski, 65 años, etc. Cada dia se traían nuevas listas de hombres sin casa, victimas del envenenamiento: La muerte los finiquitaba por todas partes: en el asilo, en la prisión, en el "chaufoir" público o simplemente en la calle, acurrucados; en cualquier rincón. Antes que el ano nuevo naciera, al son de las campanas, 150 se retorcian presas de los espantos de la agonia y 70 estaban ya muertos.

Durante muchos dias, el modesto edificio de la calle de Froebel, que todo el mundo rehuye en tiempo ordinario, concentra hoy sobre él, la atención general. ¿Cual era, pues, la causa de este envenenamiento en masa? ¿Se trataba de una epidemia o de un envenenamiento provocado por el consumo de alimentos en descomposición? La policía se dió prisa en restablezer la tranquilidad de la población: no se trataba de una enfermedad contagiosa. Mejor dicho, el hecho no presentaba ningun peligro para la población decente, para las gentes distinguidas de la ciudad. La muerte no tocaba más que a los "habituales" del asilo de noche, los cuales, con ocasión de la fiesta de Navidad, habian ingerido quizas arenques podridos o aguardiente infectado, "a trés bon marché".

Pero aquellas gentes ¿dónde habian conseguido esos arenques podridos? ¿Los habían comprado a un vendedor ambulante de pescado? ¿o los habían recogido de los montones de basura en el mercado? Esta ultima hipótesis fue inmediatamente descartada por la perfecta razon de que los desechos de los mercados no constituyen, como podrian imaginarlo las gentes superficiales e ignorantes de las sanas medidas de la economia política, un bien sin dueño, del cual el primer vagabundo que llega se puede apropiar. Estos desechos son reunidos y vendidos a grandes empresas que les utilizan para el engorde de puercos. Se les desinfecta y muele cuidadosamente. Asi sirven de alimento a ese rebaño. Individuos vigilantes de la policía de mercados velan para evitar que los vagabundos vengan a tomar sin autorización el alimento de los puercos, para comerlo así sin desinfectar y sin moler. Era, pues, imposible que, como algunos lo imaginan fácilmente, los sin hogar hubieran recogido su festín de Navidad entre los montones de basura de los mercados. Es por esto que la policía buscaba al vendedor ambulante o al pulpero que ha vendido el aguardiente infectado, que determinó el envenemiento.

En el trascurso de toda su existencia Joseph Gehie, Karl Melchior, Lucien Sciptoriopski, no habían nunca atraído la atención tanto Como hoy. Pensad, pues, ¡que gran felicidad! Verdaderas juntas médicas secretas investigan prolijamente entre los intestinos de las recientes víctimas. El contenido de sus estómagos, para los cual el mundo había hasta entonces manifestado tanta indiferencia, es ahora examinado minuciosamente y hecho objeto de apasionadas discusiones en toda la prensa.

Los periódicos anuncian que diez medicos se ocupan en preparar líquidos para el cultivo del bacilo, causa del envenenamiento. Por otro lado, se quiere saber de una manera precisa dónde cayó enfermo cada uno de esos miserables; ¿en el "Tenil" donde la policía encontró muerto a alguno de ellos o en el asilo donde otros habían pasado la noche? Lucien Sciptierovski ha devenido subitamente una importante personalidad y si él no fuera en este momento cadáver de olor nauseabundo sobre la mesa de disección seguramente tendria para inflarse de vanidad.

Si, el emperador mismo --que ¡Dios sea bendito!, está preservado de peores males gracias al aumento debido a lo caro de la vida de tres millones de marcos que le ha sido aumentado sobre su pensión civil que recibe en calidad de rey de Prusia-- el emperador mismo, pide insistentemente noticias de los envenenados en tratamiento en el hospital municipal. Y su alta esposa, femenina y enternecidamente, hace por intermedio del chamberlán Von Winterfeld, expresiones de su condolencia a M. Kirschner, burgomaestre de la ciudad. En verdad, el burgomaestre Kirschner no ha comido arenque a pesar de su precio barato y se encuentra él con su familia en excelente salud.

No es tampoco que nosotros lo creamos parientes o relacionados de Joseph Gehie o de Lucien Sciptierovski. Pero después de todo ¿a quién el señor chamberlán Von Winterfeld debía expresar las condolencias de la emperatriz? No podía evidentemente trasmitir las salutaciones de su majestad a los pedazos de cadáveres que yacían sobre la mesa de disección. En cuanto a los miembros de sus familias ¿hay alguien que los conocía? ¿Quién podría encontrarlos en los cabarets, los hospicios, los barrios de prostitución, y tambien en las fabricas y las minas donde ellos trabajan? Es por esto que el burgomaestre M. Kirschner acepta en nombre de ellos la condolencia de la emperatriz, lo que le da fuerzas para hacer suyo y soportar estoicamente el dolor de los parientes de Scipterovski.

Ante la catástrofe, en el Concejo Municipal se dieron pruebas de sangre fria viril. Se hicieron investigaciones, Se redactaron comunicados cubriendo de tinta innumerables hojas de papel. Pero a pesar de todo, se tuvo siempre la cabeza en alto y contra los espantos de la agonía en los cuales otros hombres se debatían, se permaneció con valor, con el estoicismo de los héroes antiguos delante de su propia muerte.

Y sin embargo, todo este suceso ha puesto una nota discordante en la vida pública. Ordinariamente nuestra sociedad conserva cierto carácter de decencia exterior. Ella observa la honorabilidad, el orden y buenas costumbres. Aunque es cierto que hay lagunas o imperfecciones en la estrúctura y en la vida del Estado.

¿Pero después de todo, el Sol no tiene tambien manchas? ¿Y existe aqui abajo alguna cosa perfecta? Los obreros mismos, los mejor pagados, los que están organizados, creen de buena voluntad que la existencia y la lucha del proletariado se prosiguen dentro de límites de honorabilidad y compostura. ¿La gris teoría del pauperismo no ha sido refutada (1) ya desde hace tiempo?. Todos saben bien que existen asilos de noche, mendigos, prostitutas, "soplones", criminales y otros elementos de perturbación. Pero se piensa ordinariamente en esto, como en algo lejano, existente en alguna parte, fuera de la sociedad propiamente dicha.

Entre la clase obrera exitosa y sus parias hay un muro y se piensa raramente en los miserables que se arrastran en el fango, al otro lado del muro. Pero, bruscamente algo sucede, algo que hace el mismo efecto que si en un círculo de gentes bien educadas, amables y distinguidas, alguien descubriera por casualidad en medio de los muebles caros y preciosos, las huellas de un crimen abominable o de innobles corrupciones. Bruscamente un horrible espectro arranca a nuestra sociedad su máscara de compostura y enseña a todos que su honorabilidad no es más que el atavio de una prostituta. Bruscamente aparece que la superficie brillante de la civilización cubre un abismo de miseria, de sufrimiento y de barbarie. Verdaderos cuadros del infierno surgen, en los que se ven criaturas humanas hurgando en los montones de basura. Buscan los desechos, retorciendose en los espantos de la agonía. Se les ve así, agonizando, enviar a lo alto su aliento pestilente.

Y el muro que nos separa de este siniestro reinado de sombras aparece bruacamente como un simple decorado de papel pintado.

¿Quienes son, pues, estos habituales del asilo de noche envenenados por el arenque podrido o el aguardiente infecto? Un dependiente de almacen, un albañil, un tornero, un herrero, obreros, obreros, nada más que obreros. ¿Y quienes son, pues, los sin nombre que no han podido ser identificados por la policía? Obreros, siempre; nada más que obreros, en todo caso que lo eran todavía no hace mucho tiempo.

Y, en verdad, ningún obrero está garantizado contra el asilo o el arenque podrido. Ahora, vigoroso todavia, honesto, trabajador, ¿qué devendrá mañana si ya no es recibido en su trabajo porque habrá alcanzado el fatal limite de edad o que su patrón lo declara inutilizable? ¿Qué será de esta vida si mañana cae víctima de un accidente que hará de él un inválido, un mendigo? Se dice: las gentes fracasadas en el asilo no son en su mayor parte más que débiles y malos elementos. Viejos con el espíritu débil, jóvenes criminales, de atenuada responsabilidad. Es posible, pero los malos elementos de las clases superiores no caen nunca en el asilo sino son enviados a los sanatorios o al servicio de las colonias donde puedan satisfacer con toda libertad sus perversos instintos en las personas de los negros y de las negras.

Ancianas reinas y grandes duquesas que devienen idiotas, pasan el resto de sus dias en palacios suntuosos rodeadas de una muchedumbre de respetuosos servidores. Para el viejo sultán Abdul Amid (2), ese monstruo abyecto que tiene sobre su conciencia millares y millares de víctimas y al que sus crímenes innumerables y sus excesos sexuales han entorpecido los sentidos, la sociedad lo tiene preparado como último refugio una explendida villa con magnificos jardines, cocineros de primer orden y un harem de florecientes mujeres, de doce anos para arriba.

Para el joven criminal Prosper Eherenberg (3), una prisión confortable, bien provista de champagne, de ostras y una gozosa socieciad. Para los príncipes de instintos pervertidos, la indulgencia de los tribunales la abnegación de esposas heroicas y la dulce consolación de una buena y añeja cara. Para Madame d'Kbestein, esa mujer que tiene sobre su conciencia un asesinato y un suicidio, una confortable existencia burguesa, "toilettes" de seda y la simpatía dicreta de la sociedad.

Pero los viejos proletarios en los que la edad y el trabajo y las privaciones han debilitado el espíritu revientan como los perros de Constantinopla, en las calles, contra las muros, en los asilos, en el arroyo, y al lado de ellos se encuentra por todo rastro una cola de arenque podrido. La división de clases se evidencia duramente, cruelmente, hasta en la locura, hasta en el crimen, hasta en la muerte. Para la canalla aristocrática, la indulgencia de la sociedad y los goces hasta el último sorbo. Para el Lázaro proletario, el hambre y el bacilo de la muerte en los montones de basura.

Es así como se acaba la existencia reservada al proletario en la sociedad capitalista. Apenas sale de la infancia, comienza como un obrero trabajador y honesto en el infierno del servicio paciente y cotidiano en provecho del capital. Por millones y decenas de millones el oro aumenta en las granjas de los capitalistas. Una ola de riquezas cada vez mas formidable se vierte en los bancos y las bolsas de valores. En tanto, los obreros en masas grises y silenciosas atraviesan cada tarde las puertas de las fabricas y de las construcciones, como las pasaron en las mañanas, miserables, vagabundos, comerciantes eternos que llevan al mercado el solo bien que poseen: su propia piel.

De tiempo en tiempo un accidente, una tempestad los barre por docenas y por centenas de la superficie de la tierra. Una pequena nota en el periódico, una cifra redonda, hacen conocer brevemente el accidente. Al cabo de algunos días se les ha olvidado y su ultimo suspiro es apagado por el jadeo y las trepidaciones de la carrera de las ganancias. Al cabo de algunos dias, nuevas decenas y centenas, ocupan sus plazas bajo el yugo del capital.

De tiempo en tiempo sobreviene una crisis, semanas y semanas de paro, de lucha desesperada con el hambre. Siempre el obrero consigue prenderse a cierta capa infernal, feliz de poder tender de nuevo sus musculos y sus nervios al servicio del capital.

Sin embargo, las fuerzas disminuyen poco a poco. Un prolongado desempleo, un accidente, la vejez que se aproxima y, he aquí al obrero obligado a aceptar la primera ocupación que encuentra. Pierde su profesión y cae cada vez más bajo irremediablemente. El azar domina hien pronto su existencia, la desgracia lo persigue. El encarecimiento de la vida lo golpea cada vez más duramente. La energía constantemente desplegada en la lucha por el pan, se relaja al fin; su amor propio desaparece y he aquí que bien pronto se encuentra ante la puerta del asilo de noche y en otros casos ante la de la prisión.

Todos los años millares de existencias proletarias se desplazan así, fuera de las condiciones de existencia normal de la clase obrera, hacia los bajos fondos de la miseria. Se desplazan insensiblemente como un sedimento sobre el suelo de la sociedad, igual que las sustancias inútiles, de los que el capital no puede sacar ya ningún provecho: igual que un montón de basura humana que la sociedad barre despiadadamente con su escoba de hierro. El brazo de la ley, el hambre y el frío, sirven aquí a su entera comodidad. Y en fin de cuentas, la sociedad burguesa tiende a sus parias la copa de veneno que les hace desaparecer.

"El Sistema de asistencia pública, dice Carlos Marx en "El capital", está representado por la casa de invalidos, los obreros ocupados y el peso muerto de los "sin trabajo". En la sociedad capitalista el trabajo está indisolublemente ligado al paro. El uno y el otro son igualmente necesarios; el uno y el otro son una condición indispensable de la producción capitalista. Más son considerables la riqueza social, el capital explotador, las dimensiones y velocidad de su crecimiento y por consecuencia la plenitud absoluta dcl proletariado y del rendimiento de su trabajo y más considerable es la capa de sus desocupados. Pues, mientras más considerable es esta capa de desocupados en relación a la masa de obreros ocupados, es más considerable también la capa de obreros en excedente, reducidos a la miseria. Es esta una ley ineluctable de la producción capitalista".

Lucien Scipterovski que muere en la calle envenenado por un arenque podrido pertenece al proletariado, tanto coma el obrero calificado que recibe buen salario, compra cartas postales de nuevo año y una dorada cadena de reloj. El asilo de noche y el Deutsche Bank (4)son los dos pivotes basicos de esta sociedad. Y el festín de arenque podrido y de aguardiente envenenada en el asilo de noche es el reverso invisible del caviar y del champagne en la mesa del millonario. Esos señores de los consejos medicos secretos pueden seguir buscando durante mucha tiempo al micróscopio el germen de muerte en los intestinos de los envenenados y preparar líquidos de cultivo. Sin embargo, el verdadero bacilo del que han muerto las gentes del asilo municipal es la sociedad capitalista y sus productos.

Cada día los sin albergue mueren de hambre y de frío. Nadie se ocupa de ellos, a no ser el parte cotidiano de la policía. La emoción provocada esta vez par este fenómeno banal se explica únicamente por su carácter de masa. Pues no es más que cuando su miseria adquiere un carácter de masa que el proletario puede obligar a la sociedad e interesarse por él. Hasta el mismo sin hogar en su aspecto de masa simplemente tomada coma un montón de cadaveres adquiere una verdadera importancia pública.

En tiempo ordinario, una cadáver es una cosa muda, sin la menor importancia. Pero hay cadáveres que hablan más alto que las trompetas e iluminan aventajando a las antorchas. Después del combate de barricadas del 18 de marzo de 1848, las obreros de Berlín levantando en sus brazos los cadáveres de sus hermanos caídos en el curso de la lucha, las condujeran delante del palacio real y obligaron al despotismo a saludar a sus víctimas. Ahora se trata de levantar los cadáveres de los sin hogar de Berlín envenenados, que son la carne de nuestra carne, y la sangre de nuestra sangre, sobre nuestros brazos, nuestros millones de brazos proletarios y de conducirlos en la nueva jornada de lucha que se abre ante nosotros, a los gritos mil veces repetidos: "¡Abajo el orden social infame que engendra tales horrores!"

*Texto publicado en el periodico Die Gleichheit (La Igualdad) de las mujeres socialistas de Alemania, dirigido por Clara Zetkin.

[1] Expresión tomada del Fausto de Goethe.

[2] Abdul-Hamid II (1842-1918), 34º sultan otomano. Fue asesinado por los arménios. Destronado en 1909 por Mehmet V.

[3] Los Eherenberg eran una vieja familia principesca alemana.

[4] El más importante banco en la Alemania del emperador Guillermo II. Financió, por ejemplo, la construcción del Ferrocarril de Bagdad.

http://www.radiotirana.es/navidad-asilo-luxemburgo.php