jueves, 14 de marzo de 2019

"BALADA DE LA MADRE DE STALIN", DE PIER PAOLO PASOLINI


Balada de la madre de Stalin



Hijo mío, yo que fui inocente

te he dado el amor de la culpa

De la paloma nació la zorra

que en la noche llega y hurta

el ganado de la pobre gente

En los siglos en que somos siervo

la inocencia hace a los padres

más hijos de los hijos. Y sus señores

los aman por ser tan ásperos.

La inocencia de los siervos no es historia.

Hijo mío, yo que fui apacible

te he dado el amor del poder.

De la estrella nació el sol

que abrasa la tierra temible

del pobre pueblo trabajador

La mansedumbre es miedo entre los siervos:

nos cerca solamente el aprecio

del patrón, que tiene la certeza

de la virtud cristiana en nuestra naturaleza,

que es soportar el desprecio y la opresión

Hijo mío, yo que fui humilde

te he dado el amor del poder.

Y nació de la cebolla la miel

que tienta al niño imberbe,

último hijo de nuestra miseria.

La humildad de los siervos es el respeto

a la voluntad del propietario.

Todo cuanto es parece extraordinario

a quien solamente posee en el pecho

un corazón desnudo de subproletario.

Hijo mío, yo que fui honesta

te he dado el amor por la traición

De la nube nació el viento

que invisible asalta la floresta

llevando muerte y destrucción

La honestidad es para el siervos

una lucha consigo para no ser ejecutado

Premio a su buena conducta

es la bendición de una mano corrupta

entre el humo celeste del incensario.

Hijo mío, yo que sólo fui vida

te he dado el amor de la muerte.

Nació de la prehistoria la suerte

que sacude la historia cumplida

por la furia de la masa rebelde.

Porque la vida desnuda de los esclavos

es una fuerza que nadie contiene.

Fuente de impredecibles destinos,

tú sorbías en mis senos

leche de heroísmo y de asesinos.

Hijo mío, cuántas madres en el mundo

paren hijos como tú

en Asia, en Europa, en Africa, donde

la tierra es de esclavos y ladrones, de bandidos

que “sueñan algo” en su interior.

Madres en quienes la culpa es inocencia,

la apacibilidad rencor, poder la humildad,

la honestidad traición: en quienes la vida

es sed de muerte. Eso hay que conocerlo,

no bastan la piedad ni la conciencia.


Fuente: Nexos

Pier Paolo Pasolini, de "Poesie disperse I"

miércoles, 13 de marzo de 2019

ASÍ ERA TRABAJAR EN LA URSS: DE LAS FÁBRICAS ESTATALES A LOS TALLERES DE ARTE (FOTOGRAFÍAS DE SEMION FRIDLIAND)

Semión Fridliand era un famoso fotógrafo soviético. Su colección incluye tanto imágenes oficiales de distintos acontecimientos y eventos como verdaderas obras de arte realizadas por este talentoso maestro de la cámara.

En el campo
Semión Fridliand

En la Universidad de Denver se hallaron 20.000 fotografías de Semión Fridliand, fotógrafo soviético y maestro de la fotografía a color.


Artista en el taller
Semión Fridliand

Russia Beyond ofrece una selección de las fotografías de Fridliand que muestran al pueblo soviético trabajando: hay retratos de obreros de la construcción, trabajadores del campo y gente pintando y cantando en sus estudios.


En el taller de arte
Semión Fridliand

Esta fantástica colección de fotografías en color de la Unión Soviética, del periodo 1950-1958, no tiene nada que envidiar en calidad a la actual fotografía digital.


Michúrinsk (ciudad rusa situada a 400 km de Moscú). Estudiantes realizando prácticas en el jardín
Semión Fridliand

Las fotografías de Fridliand idealizaban la vida soviética. Relataban la vida de los trabajadores soviéticos, los granjeros colectivos, las cosechas récord, los jóvenes pioneros y el arte soviético. Su objetivo era mostrar al país entero trabajando, un país donde cada tarea producía alegría y felicidad para la sociedad soviética.


Pueblo a la orilla del Volga. Zona de alimentación de terneras en la granja estatal de Karaváievo
Semión Fridliand

En 1931 Semión Fridliand encabezaba la Asociación Rusa de Fotógrafos Proletarios, que proclamaba la importancia de mostrar la realidad a través de la fotografía.


Director de una fábrica estatal (sovjóz) en Tayikistán (exrepública soviética) durante la cosecha del algodón
Semión Fridliand

Semión Fridliand trabajó en numerosas publicaciones soviéticas, como la revista SSSR na stroike (La URSS en construcción) y el periódico Pravda. Al final de la década de los 30 dirigió la Asociación de Periodistas Fotográficos de Moscú.


Trabajo en una obra
Semión Fridliand

Su colección fotográfica conforma una auténtica enciclopedia fotográfica de la vida soviética.


Cosecha de rábanos en una granja estatal de Iturup, islas Kuriles
Semión Fridliand

Yuzhno-Sajalinsk (ciudad del este de Rusia).


Incubadora
Semión Fridliand


Trabajando en el campo
Semión Fridliand

En unas escuelas especiales de Tashkent, capital de Uzbekistán (exrepública soviética), se revelan las tradiciones del tejido uzbeko de alfombras
Semión Fridliand

Fuente: Russia Beyond y Los Grandes Fotógrafos

martes, 12 de marzo de 2019

EDICIONES B PUBLICA "LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DE FRANCO"

TERROR EN LOS CAMPOS DE FRANCO

Reeducación, esclavismo y muerte marcaron la vida en los campos de internamiento creados por el bando ganador de la guerra. El libro Los campos de concentración de Franco regresa a aquel país de miedo y desolación. Su autor evoca en estas páginas la memoria de aquel horror. Luis Ortiz, uno de los últimos esclavos del franquismo y protagonista de este reportaje, ha muerto este jueves, 7 de marzo, a los 102 años



La imagen de la bandera franquista ondeando al otro lado de la frontera le provocó una profunda inquietud. Nunca hasta entonces la había contemplado tan de cerca. Tras dos años y medio combatiendo en las filas del Ejército republicano, de la dura derrota y de siete meses de exilio en Francia, Luis Ortiz (fallecido este jueves, 7 de marzo, a los 102 años) estaba decidido a retornar a casa aquel 1939. Su madre había sondeado en Bilbao a personas cercanas al nuevo régimen. Todas le aseguraron que, si su hijo regresaba, nadie le molestaría ya que no existía cargo alguno contra él. El informe materno le generó más confianza que las promesas realizadas por las autoridades españolas y francesas. Luis nunca se había acabado de creer el mensaje que repetía la megafonía de los campos de concentración galos de Septfonds y Gurs, en los que había compartido cautiverio con miles de compatriotas: “Volved a vuestro país. Nada tiene que temer en la España de Franco aquel que no tenga las manos manchadas de sangre”.

Ya no era momento de echarse atrás. Luis siguió adelante y cruzó tranquilamente el puente de Hendaya. “Irún estaba plagado de guardias civiles y falangistas. No tardaron ni un minuto en detenerme”. Instantes después ingresaba como prisionero en el cercano campo de concentración habilitado en la fábrica de chocolates Elgorriaga. Allí comenzó un periplo que le llevaría a pasar por otros dos campos de concentración y por un batallón de trabajadores esclavos. Luis Ortiz fue uno más del cerca de millón de españoles víctimas de un sistema que comenzó a organizarse tras la sublevación contra la Segunda República.


Los generales golpistas tardaron 24 horas en abrir el primer campo de concentración oficial del franquismo. El lugar escogido fue una vieja fortaleza del siglo XVII en el corazón del protectorado español en Marruecos. Entre el 18 y el 19 de julio de 1936, decenas de militares que habían permanecido leales al orden constitucional, miembros de organizaciones republicanas, cargos públicos, periodistas y maestros comenzaron a ser confinados en la alcazaba de Zeluán. Todos ellos eran, en cierto modo, afortunados. Solo en la primera noche de la sublevación los golpistas habían fusilado a 189 personas en Ceuta, Melilla y el territorio del protectorado. Un día después Franco oficializó esta práctica represiva. A través de una orden, pidió a sus compañeros de rebelión que organizaran “campos de concentración con los elementos perturbadores” a los que debían emplear “en trabajos públicos, separados de la población”.

El rancho. Campo de San Pedro de Cardeña (Burgos).
El rancho. Campo de San Pedro de Cardeña (Burgos).

Antes de finalizar el mes de julio abrieron sus puertas los campos de El Mogote, a 10 kilómetros de Tetuán, y La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria. En Mallorca, el comandante militar publicó en la prensa una nota oficial: “Firme, humanitaria y severa, la España rescatada, en defensa de sus hijos leales, no podrá tener con los traidores otra actitud que encerrarlos en campos de concentración. No será cruel porque será cristiana, pero tampoco será estúpida porque dejó de creer en el parlamentarismo liberaloide. Sépanlo todos y especialmente los señoritos comunistas de cabaret: hay plazas vacantes en los campos de concentración, y picos, palas y azadones disponibles en sus almacenes”. Siguieron los pasos de Baleares todos y cada uno de los territorios en los que triunfó rápidamente el golpe de Estado: Galicia, Navarra, zonas de Castilla la Vieja y de Andalucía… “Crearemos campos de concentración para vagos y maleantes políticos; para masones y judíos; para los enemigos de la Patria, el Pan y la Justicia”, anunciaba amenazante la Falange de Cádiz en la portada de su periódico Águilas.

Alegoría tenebrosa del campo habilitado en el convento de San Marcos, en León, dibujada por el preso Cástor González.
Alegoría tenebrosa del campo habilitado en el convento de San Marcos, en León, dibujada por el preso Cástor González.

Metódicamente, las zonas conquistadas por los ejércitos franquistas fueron sembradas de campos de concentración. Sus inquilinos eran mayoritariamente prisioneros de guerra capturados en el frente. También pasaron por ellos todo tipo de presos políticos: altos cargos de la Administración, militantes de partidos políticos y sindicatos, hasta mujeres cuyo único delito era el ser esposa, madre o hija de un combatiente republicano. Andalucía fue la región que albergó un número mayor de recintos, 51. Le siguieron la Comunidad Valenciana, con 41; Castilla-La Mancha, con 38, y Castilla y León, con 24. Fueron en total 286 los campos de concentración oficiales abiertos entre 1936 y 1939 que hemos podido documentar. Algunos, como la plaza de toros de Valencia o el campo de fútbol del viejo Chamartín en Madrid, aunque reunieron a miles de prisioneros, funcionaron solo durante unos días. La mayoría operaron durante años, como el de Miranda de Ebro (Burgos), el más longevo del franquismo, que cerró sus puertas en 1947.

A diferencia del meticuloso sistema de los nazis, el español fue poco homogéneo. Aunque en julio de 1937 Franco creó la Inspección de Campos de Concentración de Prisioneros (ICCP) para centralizar el control de estos recintos, la improvisación, el caos organizativo y las disputas entre generales provocaron enormes diferencias. Las condiciones de vida variaban en función de la provincia, del comandante militar a cargo de la región o del oficial designado para dirigirlo. Las posibilidades de sobrevivir crecían si el jefe impedía la entrada de falangistas que iban a la caza del hombre y descendían si era un corrupto y desviaba a su bolsillo parte del dinero que debía destinar a la alimentación. A pesar de las diferencias, todos cumplieron una misión principal: seleccionar a los cautivos. El Generalísimo no quería que ni uno solo quedara en libertad sin haber sido investigado y depurado. Lejos de respetar sus derechos como prisioneros de guerra, la España “nacional” no los consideraba miembros de un ejército, sino, tal y como verbalizó la propia ICCP, “una horda de asesinos y forajidos”.

Luis Ortiz.
Luis Ortiz.

Para dictaminar su supuesto grado de criminalidad, los cautivos fueron sometidos a complejos procesos de clasificación en los que se solicitaban informes a los alcaldes, guardias civiles y sacerdotes de sus localidades de origen. Sufrieron durísimos interrogatorios que en numerosas ocasiones terminaron con la muerte. Luis Ortiz fue testigo de este tipo de prácticas en el campo de concentración de la Universidad de Deusto, en Bilbao: “Como sabía escribir a máquina, me destinaron a las oficinas. Tomaba nota de lo que los presos declaraban. Cuando no les gustaba lo que contestaban, les daban con un palo en los riñones. Una y otra vez. Eran tremendamente duros los interrogatorios”.

Campo de concentración del lazareto de Gando (Gran Canaria).
Campo de concentración del lazareto de Gando (Gran Canaria).

Tras reunir toda la información, las comisiones los dividían, básicamente, en tres grupos: los enemigos considerados irrecuperables, que eran sometidos a juicios sumarísimos donde se les condenaba a muerte o a largas penas de prisión en cárceles inmundas; los que, aun siendo contrarios al nuevo régimen, se estimaba que podían ser “reeducados”, y, por último, los considerados “afectos”, que eran incorporados al Ejército franquista o puestos en una libertad que siempre sería condicional, bajo la eterna vigilancia de las autoridades civiles y militares.

Los campos sirvieron también como lugar de exterminio y de “reeducación”: los cautivos perecían de hambre, de frío y de enfermedades provocadas por las deplorables condiciones higiénicas y la ausencia casi total de asistencia sanitaria; centenares de hombres fueron sacados a la fuerza por grupos de falangistas, guardias civiles o comandos paramilitares que, con la complicidad de los mandos castrenses, los asesinaron en cualquier cuneta. Según fue avanzando la guerra, estos “paseos” irían siendo sustituidos o complementados por los asesinatos “legales”: ejecuciones llevadas a cabo tras unos consejos de guerra que apenas duraban una hora y que en muchas ocasiones se celebraban en los propios campos. En el habilitado en el convento de Camposancos, en A Guarda (Pontevedra), los acusados eran juzgados en grupos de hasta 30 personas. Sus abogados eran militares franquistas que solían limitarse a confirmar la gravedad de los cargos.

Franco tenía claro que quienes sobrevivieran a los campos debían salir de ellos “reformados”. Los prisioneros de San Marcos, en León, recibieron un librito en el que se les intentaba adoctrinar sobre religión, política y conceptos morales. En él se les decía: “Aspiramos a que unos salgáis (…) espiritual y patrióticamente cambiados; otros, con estos sentimientos revividos, y todos, viendo que nos hemos ocupado de enseñaros el bien y la verdad”. Ese “bien” y esa “verdad” fueron inculcados a través de un cruel proceso de deshumanización. Los cautivos eran despojados de sus pertenencias, rapados al cero e incorporados a un grupo humano impersonal que se movía a toque de corneta y a golpe de porra. En la mayor parte de los campos se impartían además dos charlas diarias de adoctrinamiento sobre temas con títulos elocuentes: “Errores del marxismo. Criminalidad imperante antes del 18 de julio. Los fines del judaísmo, la masonería y el marxismo. Por qué el Ejército toma la labor de salvar la patria. El concepto de España imperial”.

Republicanos capturados por las tropas franquistas.
Republicanos capturados por las tropas franquistas.

La Iglesia desempeñó un papel clave en la “reeducación”. La asistencia a misa era obligatoria, y la comunión, conveniente para congraciarse con los guardianes. Los jefes de los campos consideraban el mayor de los éxitos lograr la conversión de los internos. Tal y como redactó el teniente coronel Cagigao, responsable militar del campo de concentración de El Burgo de Osma (Soria), en un informe elevado a Franco: “¡Espectáculo soberbio! ¡Cuadro imponente de una magestad [sic] y grandeza que solo puede verse en la España del Caudillo, el de 3.082 prisioneros de rodillas con las manos cruzadas y discurriendo entre ellos 10 sacerdotes que distribuían la sagrada forma!”.Los campos de concentración también nacieron con el objetivo de aprovechar a los prisioneros como mano de obra esclava. En Baleares, Canarias y el protectorado de Marruecos estos recintos fueron, durante la contienda, centros de trabajos forzados destinados a la construcción de infraestructuras y fortificaciones. En Mallorca, los internos de los campos de Pollensa, San Juan de Campos, Manacor y Sóller construyeron más de 100 kilómetros de carreteras. En la Península la situación fue menos homogénea. Al principio de la guerra, los cautivos eran usados arbitrariamente. Generales, oficiales, alcaldes, falangistas y particulares afectos a los golpistas les empleaban en todo tipo de tareas: excavando trincheras, reconstruyendo puentes, rehabilitando pueblos destruidos. En 1937, con el nacimiento de la ICCP, el trabajo esclavo empezó a sistematizarse. Franco reguló ese año por decreto lo que definió como el “derecho obligación” al trabajo de sus cautivos. Y paso a paso fue surgiendo el sistema de explotación laboral de los prisioneros y presos políticos.

En los llamados batallones de trabajadores llegaron a ser explotados, simultáneamente, entre 90.000 y 100.000 personas en más de un centenar de compañías desplegadas por la geografía nacional. Funcionaron hasta 1940. A partir de ese momento se garantizó la mano de obra esclava obligando a los varones en edad militar que no habían combatido en las filas franquistas a realizar la mal llamada “mili de Franco”. De ellos, quienes eran reconocidos como afectos al Movimiento ingresaban en el Ejército regular. El resto iban a parar a los llamados Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores, que retomaron las labores de los batallones de trabajadores, o fueron destinados a realizar fortificaciones en el Pirineo, el Campo de Gibraltar y las costas españolas de cara a una posible entrada del país en la Segunda Guerra Mundial. Anualmente, entre 1940 y 1942, trabajaron 47.000 hombres en estos batallones. Hasta 1948 siguieron operativas algunas de estas unidades formadas por los republicanos que iban saliendo de prisión tras ser indultados o cumplir íntegramente sus penas.

Un prisionero comulga en una misa en el campo de Aranda de Duero (Burgos).
Un prisionero comulga en una misa en el campo de Aranda de Duero (Burgos).

La perpetuación del modelo de presos esclavos se llevó a cabo a través del Patronato de Redención de Penas por el Trabajo, un organismo controlado por el Ministerio de Justicia y ajeno al sistema de campos de concentración. En sus unidades se integraron presos políticos y comunes que veían reducida su pena y percibían un salario hasta 30 veces inferior al de un obrero libre. El patronato gestionó desde 1938 hasta 1970 media docena de agrupaciones de colonias penitenciarias militarizadas y centenares de destacamentos penales, como los que trabajaron en la construcción de pantanos y de monumentos como el Valle de los Caídos.

Los prisioneros que lograron sobrevivir nunca obtuvieron una libertad total. Durante años tuvieron que presentarse periódicamente en el cuartel de la Guardia Civil y fueron sometidos a un régimen de vigilancia. Al salir de los campos se encontraron con que habían perdido sus trabajos, sus negocios y, en muchos casos, todos sus bienes. La depuración ideológica en el sector público y privado fue sistemática. Luis Ortiz lo sufrió en sus propias carnes: “Me liberaron en 1943. Mi mujer trabajaba en una fábrica de pilas y ganaba una miseria. Vivíamos en un piso de esos que hoy llaman pisos patera. Las empresas necesitaban gente, pero solo contrataban a quienes habían hecho méritos en el Ejército franquista. Antes de empezar a trabajar en una empresa era necesario presentar un impreso de aceptación sellado por el sindicato vertical. Ibas a la sede del sindicato, te miraban los antecedentes, decían que eras desafecto y no te lo sellaban”. Luis solo logró el sello después de sobornar a uno de los jefes del sindicato: “Le tuve que pagar bajo cuerda 5.000 pesetas. ¡5.000 pesetas del año 1943! Movilicé a medio Bilbao para que me prestaran dinero”.

Campo de concentración habilitado en el convento de San Marcos, en León. Sala Capitular repleta de internos. (Dibujo realizado por Cástor González, preso de San Marcos).
Campo de concentración habilitado en el convento de San Marcos, en León. Sala Capitular repleta de internos. (Dibujo realizado por Cástor González, preso de San Marcos).

Como buena parte de los hombres y mujeres que pasaron por los campos de concentración franquistas, Luis Ortiz afrontó su nueva vida en semilibertad desde el miedo y el silencio. Durante 34 años trabajó en la empresa Uralita, en la que se jubiló en 1977, el mismo año en el que votó en las primeras elecciones libres que se celebraban en España desde 1936. No fue hasta muchos años después de la muerte del dictador cuando decidió contar su historia. Este jueves 7 de marzo ha fallecido a los 102 años en un hospital de Bilbao. Días antes compartió su testimonio: “Durante mucho tiempo solo se conoció lo que el franquismo quiso contar sobre nosotros. Lo importante ahora es que se sepa la verdad. Yo estuve más de 40 años calladito, pero ahora estoy embalado. ¿Sabes aquel famoso personaje que quería morir con las botas puestas? Pues así quiero morir yo. Así moriré yo”.

Fuente: El País

lunes, 11 de marzo de 2019

LA TRANSICIÓN EN SUPER-8, CON FILMACIONES DE ACTOS DEL PCE



LA TRANSICIÓN EN SUPER-8

El ingeniero gallego Manoel da Costa filmó 2.000 metros inéditos de película tras la muerte de Franco


Pablo Gómez Sala recuerda el día primaveral de 2018 en el que un desconocido de 71 años entró por la puerta de su taller, situado a unos metros del mar en el puerto de Vigo. Aquel hombre traía la Transición española metida en una caja. Eran películas de super-8 grabadas por él mismo desde la muerte del dictador Francisco Franco hasta mediados de los años ochenta. Allí había un par de miles de metros de carretes inéditos: las fiestas del recién legalizado Partido Comunista de España en la madrileña Casa de Campo en 1978, la primera celebración gallega del Orgullo Gay en 1981, un homenaje a la ya nonagenaria Pasionaria en 1985. “Supe inmediatamente que había llegado algo diferente”, rememora Gómez Sala, fundador de la promotora cultural La Cinematográfica.

El hombre, Manoel da Costa (A Coruña, 1947), empezó a narrarle su historia. Durante el franquismo, había militado en la clandestinidad en una célula comunista, “esperando a la huelga general revolucionaria que no llegaba nunca”. Y, tras la muerte del tirano arropado en la cama en 1975, Da Costa se compró una cámara super-8 con su sueldo de ingeniero eléctrico y —junto a su mujer, Loli López, y un Seat 127— se lanzó a recorrer las fiestas de una izquierda que salía de la guarida en la que había estado metida desde 1939.

“Allí no había muchas personas con cámaras super-8. Era una afición carísima. Había otras cámaras más profesionales, pero iban a documentar otro tipo de cosas”, señala Da Costa. En sus películas, aparecen personajes como el político comunista Santiago Carrillo, el escritor Francisco Umbral y los poetas Rafael Alberti y Nicolás Guillén, pero la magia está en los detalles mundanos: mercadillos de zapatos de tacón con la hoz y el martillo, capas blancas con dibujos de Forges, carteles que anuncian “vino de Jumilla con la medalla de oro de la URSS”, el sindicalista Marcelino Camacho hablando ante un refresco de limón. La Transición filmada a pie de calle.

“En las primeras fiestas del Orgullo Gay había cinco o seis orgullosos de ser gais. Todos los demás estábamos allí para apoyar la causa”, recuerda entre risas Da Costa. Aquel 26 de junio de 1981, su cámara filmó a familias con niños sentadas en la hierba de un parque de Vigo, ante un escenario con músicos y una pancarta con una retahíla de adjetivos: “Marica, mariquiña, mullerengo, maricolas, tortilleira, lesbiana, marimacho". Era una España nueva.

Gómez Sala reivindica el valor excepcional de estas películas caseras. Hace cinco años, su equipo creó el Archivo Gallego de Cine Doméstico con el fin de preservar y difundir ese patrimonio cultural escondido en multitud de casas. A su juicio, la aparición de cámaras de super-8 como la de Manoel da Costa supuso “el primer autorretrato social de la historia del cine”.

“Ninguna cámara de cine, hasta entonces, había entrado a documentar la vida de tantísimas personas en contextos cotidianos, íntimos, filmados con amor y fascinación por la vida que transcurre alrededor de las personas cercanas. Familias enteras se autofilmaron de forma espontánea, libre, relajada, sin poses, sin pensar que esas películas se iban a proyectar más allá del salón de su casa, con lo que eso significa, mostrándose con total sinceridad frente a la cámara”, reflexiona Gómez Sala. En los super-8 de Da Costa hay manifestaciones del Primero de Mayo y a favor de la Constitución, pero también hay carnavales, paellas populares y tardes familiares tocando el pandero a la sombra de un hórreo.

El ingeniero eléctrico recuerda que, hace unos años, solicitó un presupuesto en una tienda de Madrid para escanear sus películas de la Transición. Le pidieron 9.000 euros. El prohibitivo precio de la digitalización es una de las razones por las que este patrimonio cultural permanece oculto en los armarios. Sin embargo, desde 2014, el Archivo Gallego de Cine Doméstico ha escaneado de manera gratuita todas las bobinas de super-8 que le han enviado, con el apoyo económico de una empresa familiar local, Cafés Candelas. Gracias a esta política, al archivo han llegado filmaciones únicas, como un safari fotográfico en Suazilandia en los años 50, gallegos de viaje por la Unión Soviética alrededor de 1960 y multitud de escenas de la emigración en Argentina.

El archivo gallego es uno de los nueve que integran la Red del Cine Doméstico, un proyecto nacional que el próximo 13 de marzo presentará su archivo común durante el festival internacional de cine documental Punto de Vista, en Pamplona. Con esta “herramienta de memoria colectiva” será posible bucear por las películas de la Transición de Manoel da Costa. “Lo personal es político. La historia no solo se construye con los grandes discursos. También debe incluir estas experiencias familiares en las que todos nos reconocemos de manera universal”, celebra la cineasta experimental gallega Xisela Franco.

Uno de los últimos actos que filmó Da Costa fue el homenaje a Dolores Ibárruri, Pasionaria, por su 90 cumpleaños. Más de 15.000 personas abarrotaron entonces el Palacio de los Deportes de Madrid para agasajar a la presidenta del Partido Comunista de España. Da Costa recuerda las actuaciones musicales de Rosa León, Ana Belén, Víctor Manuel, Joaquín Sabina y Miguel Ríos. Y uno de los momentos culminantes, cuando La Pasionaria cantó junto a José Antonio Labordeta: “Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad”. Era el 8 de diciembre de 1985. Poco después, Da Costa abandonó el super-8: “Me pasé a la fotografía”.

Fuente: El País

domingo, 10 de marzo de 2019

"ESPAÑA MARTIRIZADA", DE ANDRÉ FOUGERON


España martirizada
André Fougeron
102,5 x 159 cm
Oleo sobre lienzo
Tate Gallery de Londres


España martirizada fue una de las pinturas con las que André Fougeron hizo su debut público cuando se incluyó en el Salon des surindépendants de 1937 en París. Su título explícito lo marcó como un artista comprometido con la izquierda política. Esta alineación fue especialmente significativa porque la polarización ideológica en Europa había llegado a un punto crítico en la Guerra Civil española, que había estallado el año anterior como una rebelión de los militares de derecha contra el gobierno del Frente Popular de los partidos de izquierda. La imagen de Fougeron es la de un caballo y una mujer que, en su estado de colapso, sirven para encarnar a España. Utilizaría la identificación del caballo herido con España en trabajos relacionados. El caballo verde en la pintura toma la forma de un paisaje en el que se sumerge el cuerpo sin rostro y propenso de la mujer amarilla, parcialmente vestido de púrpura. Su mano que agarra y las extremidades dobladas del caballo y la cabeza en descomposición sugieren que ha tenido lugar una lucha sombría. El prominente casco blanco y negro cubre y alude visualmente al sexo de la mujer, de modo que, junto con sus pechos expuestos, el martirio del título se equipara implícitamente con la violación. Los cambios visibles en el casco muestran que Fougeron se encargó de revisar y resolver esta relación. Sus inscripciones en el reverso confirman que la pintura pasó por varias etapas, como 'janvier 1937' (enero de 1937), 'vers 15 mars' (alrededor del 15 de marzo), 'avril' (abril) y 'mai' (mayo) son reemplazados por 'juin' (junio).

Esta secuencia de fechas alinea el progreso de la pintura con el de Guernica, el mural a través del cual Pablo Picasso (1881-1973) conmemoró la masacre de la población civil de esa ciudad vasca bajo el bombardeo de los fascistas. La pintura monocromática de Picasso se dio a conocer en el pabellón republicano español en la Exposición internacional en París a principios de junio de 1937. Como Fougeron reconoció más tarde la importancia de la obra de Picasso, es probable que visitara el pabellón. Poco después volvió a trabajar en España martirizada en respuesta al mural. Las distorsiones del caballo y varias mujeres en Guernica se reflejan en España martirizada, aunque Fougeron permite que sus formas sean más redondeadas y use colores ácidos. Más tarde recordó que la guerra en España le impuso un momento de elección personal entre "pintar o inscribirse en la Brigada Internacional" para luchar por la República Española. Este fue el caso de otros artistas, y la imagen de Fougeron también se compara con las obras contemporáneas asociadas con la guerra de surrealistas como Joan Miró (1893-1983) y André Masson (1896-1987).

España martirizada es una rara pintura temprana desde el momento en que Fougeron apenas estaba empezando a encontrar una manera de expresarse políticamente como artista. En 1936-7, fue una de las nuevas generaciones emergentes comprometidas con el realismo socialista, recientemente declarado estilo oficial del Partido Comunista Internacional. La validez del realismo había sido objeto de debates estructurados (la llamada "Querelle du réalisme" (disputa sobre el realismo)) y exposiciones bajo los auspicios de la Casa de la Cultura del Partido Comunista Francés. Junto a Boris Taslitzky (nacido en 1911) y Edouard Pignon (1905-93), Fougeron estableció un realismo políticamente comprometido que era a la vez contemporáneo en sus referencias artísticas y antifascista en su mensaje.

sábado, 9 de marzo de 2019

"PRAVDA", PELICULA DEL GRUPO DZIGA VERTOV

Título original: Pravda
Año: 1969
Duración: 58 min.
País: Checoslovaquia
Dirección: Jean-Luc Godard, Jean-Henri Roger, Paul Burron, Groupe Dziga Vertov
Guión: Jean-Luc Godard, Jean-Henri Roger, Paul Burron, Groupe Dziga Vertov
Fotografía: Jean-Luc Godard, Jean-Henri Roger, Paul Burron, Groupe Dziga Vertov
Reparto: Vera Chytilová
Sinopsis: El término ruso “Pravda” significa “verdad” y es también el nombre del periódico oficial de la URSS. El Grupo Dziga Vertov —Jean-Luc Godard y Jean-Henri Roger— parte de este doble sentido para, con imágenes de Checoslovaquia (un presentador de la TV checoslovaca, escenas de la vida cotidiana, trabajadores y transeúntes checoslovacos) poner de manifiesto cómo las imágenes y los sonidos pueden mentir al espectador y probar, asimismo, que el capitalismo todavía está fuertemente presente en los países del Este.

Rodada de forma clandestina, Pravda pretende mostrar la verdad acerca de la realidad social checoslovaca de finales de la década de los sesenta, tras la denominada ''primavera de Praga''(la cual Godard se jactó de haber rodado para atraer la financiación necesaria). Se trata, de nuevo, de un trabajo fundamentalmente dedicado a embestir, desde las posiciones propias del pensamiento Mao Tse-Tung, contra el ''socialimperialismo'' soviético y contra las políticas revisionistas emprendidas por el PCUS tras el ascenso de Nikita Jrushchov como Secretario General del mismo.

El documental, atravesado por una voz en off masculina y otra femenina, intenta retratar algunos de los aspectos de la vida diaria de los checoslovacos ( las obras en la vía pública, los carteles publicitarios, los trabajadores en la cadena de producción etcétera), utilizando los recursos característicos del mayor exponente del vanguardismo cinematográfico soviético (lo cual no deja de ser paradójico), Dziga Vertov, y su ''cine-ojo'' o kinoismo: la nula preparación previa de las secuencias, el rechazo a la puesta en escena y a los decorados…todo ello encaminado a la consecución de rodar la realidad de tal forma que se alcance, o al menos se intente alcanzar, una supuesta objetividad integral. Y en el caso de Pravda, se procura mostrar una sociedad checoslovaca alienada y enajenada, con pautas económicas y sociales mas identificables con el capitalismo estadounidense que con el socialismo real.

Como en todos y cada uno de los filmes del Grupo Dziga Vertov, el empleo de terminología y vocabulario de origen marxista es abundante. Ello dificultará en gran medida su comprensión para aquellos que no cuenten con un conocimiento básico de las categorías utilizadas por el marxismo.

Fuente: Filmaffinity

VER PELICULA CON SUBTITULOS EN CASTELLANO:

https://zoowoman.website/wp/movies/pravda/

viernes, 8 de marzo de 2019

8 DE MARZO, DIA DE LA MUJER TRABAJADORA

10 CARTELES HISTÓRICOS DE LA LUCHA FEMINISTA

“Por la República. Hacia la liberación de la mujer” – Unión de Mujeres Republicanas Revolucionarias


“Nos encontramos en la marcha del 8 de Marzo” – Poster soviético

El mítico cartel de “Rosie The Riveters”

El Día Internacional de la Mujer en el Mundo Árabe

“Defendimos Stalingrado. Lo reconstruiremos” – Poster soviético

“Las mujeres de Francia – 4 años luchando” – Poster de la Primera Guerra Mundial

“Nuestras mujeres trabajadoras – Amor y Honor”

“Sufragio Femenino – Nuestro derecho a votar”

“Torturando mujeres en prisión por pedir el sufragio femenino”

“Votos para las mujeres”
Fuente: Principia Marsupia

jueves, 7 de marzo de 2019

90 AÑOS DE LA DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE ARQUITECTOS URBANISTAS (ARU) DE LA URSS


DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE ARQUITECTOS URBANISTAS (ARU)

Se ha constituido en Moscú la nueva Unión de Arquitectos Urbanistas (Aru). Entre los miembros fundadores se hallan: el profesor N. Ladovski, el arquitecto D. Fridman, el ingeniero A. Zazerski, el arquitecto V. Lavron, el arquitecto G. Gluschensko, el arquitecto A. Grinberg, el profesor Nekrasov (médico de la sanidad pública), el profesor Kovalev (también médico de la sanidad), el arquitecto G. Krutikov, el arquitecto S. Lopatin, el ingeniero A. Savisnikov, el profesor B. Sakulin (Kiev), el economista profesor L. Zmudski y otros.
Las tareas y los objetivos fundamentales que se propone la nueva unión se formulan en una declaración aneja de la que damos algunos extractos:
l. El ritmo general de la construcción socialista y del desarrollo económico de nuestro país empieza a influir progresivamente sobre el crecimiento de la ciudad.
Un síntoma esencial que determina el carácter de la ciudad moderna es el aumento intensivo de su dinamismo.
La evolución del dinamismo urbano, juntamente con los factores específicos de carácter político, económico, técnico y técnico­artístico, da el tono de la ciudad soviética, de la ciudad en el período de transición al socialismo.
Los principales signos distintivos de la ciudad del sistema socialista, que diferencian a esta última de los modelos teóricos y prácticos difundidos sobre todo en Occidente, consisten en la aspiración a una destrucción total de la desigualdad social en el seno de la población, en una simplificación y gradual desaparición de la estructura clasista de la sociedad, en la nacionalización del suelo y en la liquidación implícita de las rentas de los terratenientes, así como de la posibilidad de especulación del suelo, todo lo cual abre un ancho camino a la replanificación nacional y a la reconstrucción de las ciudades existentes.
Estas circunstancias ofrecen al arquitecto soviético la posibilidad de resolver los problemas del plan urbanístico recurriendo a métodos no accesibles a los planificadores occidentales, así como definir concretamente las vías específicas de desarrollo de la ciudad moderna en el plano social, económico, técnico y administrativo.
3. Al lado de esto ha madurado la necesidad de dedicar particular atención al aspecto arquitectónico de la cuestión.
La importancia del aspecto arquitectónico de la planificación de la ciudad ha sido subvalorada hasta el momento presente.
Las condiciones objetivas de desarrollo de las ciencias humanas, el desarrollo absolutamente inadecuado de la ciencia del arte, la esterilidad de la psicología moderna no ofrecen la posibilidad de llevar a un conocimiento íntegro de las funciones psico­organizativas que en la vida asumen las artes espaciales. Por eso, en el campo del urbanismo la arquitectura no ha podido ocupar hasta este momento el lugar que la corresponde. El hombre moderno se ve obligado a operar constantemente en un ambiente arquitectónico. Los complejos arquitectónicos de la ciudad, examinados con plena libertad, influyen directamente sobre los sentidos del contemplador de la arquitectura con su aspecto y con sus formas, suscitando una determinada percepción del mundo. El Estado soviético, que pone en el centro de su actividad la planificación, debe utilizar también la arquitectura como poderoso medio de organización de la psique de las masas.
A la hora de planificar los centros habitados hay que prever desde el principio una determinada orientación de la influencia ejercida por los objetos arquitectónicos.
4. La arquitectura, entendida como un todo único espacial, no sólo debe resolver el problema de su conformación en lo que respecta a las construcciones singulares, sino que incluso debe reunir todo el grupo de estas últimas en un único sistema espacial; las construcciones particulares o singulares son sólo parte de un complejo arquitectónico más general. Esta interpretación del urbanismo nos ofrece la única posición correcta para resolver los problemas arquitectónicos como sistemas de fuerzas psicoideológicas que influyen sobre la totalidad social de la ciudad. Estos motivos, al definir la particular tarea arquitectónica de dar forma a una construcción singular, obligan a resolver previamente la más general tarea de la sistematización arquitectónica en el complejo urbano. Se trata de una cuestión tan complicada que, a la hora de planificar grandes centros urbanos, abarca toda una serie de sectores ajenos a las nociones específicas de la técnica y de la arquitectura; cuestión que, evidentemente, no puede ser resuelta cada vez por especialistas particulares que, aunque estén muy preparados, tienen que diferir por sus respectivas experiencias.
Para llevar a cabo la planificación de todas las ciudades de la U. R. S. S. se necesita la más alta organización de la mano de obra y de los especialistas.
La iniciativa debe partir del Estado o de la opinión pública soviética.
5. El Estado, entre otras disposiciones, ha marcado la vía para una regulación planificada del urbanismo (decreto del C. E. E. del 4 de octubre de 1926, instrucción del Comisariado del Pueblo del interior, etc.).
Nuestra opinión pública arquitectónica ha demostrado hasta hoy una actividad muy reducida en lo que concierne a la solución organizada de todo el grupo de problemas relacionados con la urbanística.
La Unión de Arquitectos­Urbanistas (Aru) se plantea el objetivo de elevar el interés social en torno al problema de la planificación de las ciudades.
Reuniendo tanto a los verdaderos especialistas de la arquitectura como a los especialistas de los sectores, la Aru se propone ayudar a los organismos estatales a plantear y solucionar no sólo aquellos problemas de carácter organizativo general, sino también aquellos otros más especializados, técnicos y arquitectónicos, vinculados a la edificación urbana.
6. Reuniendo en su seno a teóricos y prácticos que ya han trabajado en el campo del urbanismo y con la intención de atraer a su órbita a los jóvenes más prometedores; la Aru considera necesario, en primer lugar, formular los siguientes problemas para una multiforme elaboración teórica y práctica:
1) El proceso de planificación y conformación en sentido arquitectónico de la ciudad como factor psíquico­social de educación de las masas.
2) El proceso de planificación y conformación en sentido arquitectónico de la ciudad como forma organizativa superior de aplicación de la arquitectura a la vida, en conexión con la elaboración de los principios modernos para decretar la forma de planificación.
3) La idea general de la «forma» espacial de la ciudad como la única que se armoniza con la arquitectura de las construcciones particulares.
4) La necesidad de crear un instituto superior especializado para afrontar el estudio integral de los problemas relativos al urbanismo; la comprobación, bajo cada ángulo visual, de la idea de la organización de la ciudad en el ámbito del sistema socialista.
5) El desarrollo y la organización de cursos de urbanismo ya existentes en institutos especializados y la introducción de un curso de urbanismo en la universidad.
6) La organización de un órgano de prensa adecuado para el planteamiento y elaboración de problemas teóricos, para el estudio del trabajo práctico realizado en el campo urbanístico en la URSS, en la Europa occidental y en América.

Architektura i Vchutein, núm. 1, enero de 1929

Fuente: Constructivismo (Ed. Comunicación, 1973) 

miércoles, 6 de marzo de 2019

I CONGRESO INTERNACIONAL "EL PENSAMIENTO Y LA PRAXIS DE ROSA LUXEMBURG. SIGNIFICACIÓN Y ACTUALIDAD DE SU LEGADO POLÍTICO Y ECONÓMICO", EN SEVILLA


I CONGRESO INTERNACIONAL EL PENSAMIENTO Y LA PRAXIS DE ROSA LUXEMBURG. SIGNIFICACIÓN Y ACTUALIDAD DE SU LEGADO POLÍTICO Y ECONÓMICO

Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), 11 y 12 de abril de 2019

La reflexión sobre las clases sociales es más necesaria que nunca. Las transformaciones del capitalismo y su maleabilidad han propiciado un orden sociocultural donde la injusticia y el totalitarismo crecen de forma alarmante. El capitalismo sobrevivió a su colapso a comienzos del siglo XX, primero con la represión y el totalitarismo y, posteriormente, con el Estado del bienestar. Una vez que esa coyuntura excepcional desapareció, ha mostrado su naturaleza real con la extensión global de sus políticas neoliberales. Intelectuales como Rosa Luxemburg analizaron en los primeros años del siglo XX las graves consecuencias de la aplicación de políticas capitalistas en las sociedades y, sobre todo, ofrecieron alternativas rigurosas y actuaron en consecuencia. Hoy es urgente tomar lo mejor de la teoría materialista para actualizarla sin traicionarla y realizar propuestas contrahegemónicas, que puedan transformar una realidad profundamente antidemocrática.

La obra de Rosa Luxemburg (1871-1919) se afana no solo en ofrecer respuestas científicas y críticas a estas cuestiones de su tiempo, sino también nos plantea preguntas cuya actualidad es indudable. En el primer centenario de su muerte, el Departamento de Derecho Público de la Universidad Pablo de Olavide, con la colaboración del grupo de investigación SEJ 277. Derechos Humanos Teoría General y del Laboratorio de Ideas y Prácticas Políticas, organiza un congreso internacional dedicado a reflexionar sobre el legado intelectual de una de las mujeres más relevantes e influyentes de la historia de la filosofía y de la economía. El congreso tendrá lugar entre los días 11 y 12 de abril de 2019.

Este congreso nos permitirá analizar desde una perspectiva amplia tanto su obra como su experiencia personal. Rosa Luxemburg experimentó las dificultades de ser una mujer que había roto con todos los estereotipos vigentes en su época para hacerse hueco en un mundo de hombres, además de confrontar el agresivo antisemitismo que siempre ha estado muy presente en Europa. Esta parte más humana y menos política de Rosa Luxemburg es la que transluce el seguimiento de los intercambios epistolares con su amiga y compañera de partido, la alemana Clara Zetkin, férrea defensora de los derechos de la mujer, quien la definirá, tras su muerte a manos de la socialdemocracia de Gustav Noske, como «la espada y la llama de la revolución […] una de las más grandiosas e insignes figuras del socialismo internacional».

Rosa Luxemburgo consideraba que la clase proletaria tenía una responsabilidad histórica. En una época de guerra e inestabilidad en el continente europeo su apuesta por la paz pasaba inexorablemente por la liberación de los oprimidos y la construcción del socialismo. Toda su vida y obra estuvieron dirigidas en el mismo sentido y por ello su ejemplo de lucha e integridad tiene valor en nuestros días.

El imperialismo, la acumulación de capital, el problema nacional, la situación de la mujer, la organización obrera y la conciencia de las masas son algunas de las cuestiones por las cuales Rosa Luxemburgo amplió el pensamiento revolucionario marxista. Y no solo eso. Debatió con Lenin y mantuvo posturas valientes y democráticas que la condenaron con la llegada del stalinismo.

No podemos comprender la Edad Contemporánea, época de guerras y revoluciones, sin tener en cuenta la necesidad expansiva de los marcos capitalistas nacionales más allá de sus fronteras, de cómo esos intereses económicos de las élites se traducen en chovinismo y ese chovinismo en guerra para las clases trabajadoras. Tampoco podemos entender, entre otras muchas aportaciones, el desarrollo político de Europa sin la lucha de ideas entre la reforma y la revolución o el debate sobre la forma de organización adecuada para lograr conquistas sociales. El pensamiento de Rosa Luxemburgo sigue vivo cien años después de su muerte. Sus polémicas con otras grandes figuras revolucionarias de la época, su enfrentamiento con reformistas y nacionalistas, su firme oposición a la guerra y el expolio capitalista y, no menos importante, sus profundos valores humanos y convicción de que un mundo más libre y justo es posible son lecciones del pasado para comprender las batallas del presente.

En un fragmento de una carta de Rosa Luxemburg a Luise Kautsky durante su internamiento en la prisión de Wronke, decía, “cuando se tiene la mala costumbre de buscar una gotita de veneno en toda flor abierta, se encuentra siempre alguna razón para lamentarse. Mira las cosas desde el ángulo opuesto y busca la miel en cada flor: encontrarás siempre alguna razón para una alegría serena. Además, créeme, el tiempo que paso tras los barrotes no es tiempo perdido. Soy de la opinión de que debemos llevar la vida que creamos justa, sin exigir que se nos pague de inmediato en especies contantes y sonantes por lo que hacemos. Al final todo será recapitulado: y si no lo es, me importa un comino. Incluso sin ello, ¡la vida es una fuente tan grande de alegría!”. Esta pasión, esta emoción alegre, como decía Spinoza, debe ayudarnos a comprender que por muy titánica que sea la tarea, debemos poner lo mejor de nosotros mismos para hacer nuestra realidad más justa y democrática. Un paso en esa dirección es la reflexión y el estudio.

Este congreso se une a una exposición sobre su vida y obra, con primeras ediciones de sus obras más relevantes, un monográfico en la Revista Internacional de Pensamiento Político http://www.pensamientopolitico.org/index12.php  y un libro colectivo.

MÁS INFORMACIÓN: https://eventos.upo.es/22597/detail/i-congreso-internacional-el-pensamiento-y-la-praxis-de-rosa-luxemburg.-significacion-y-actualidad-d.html

martes, 5 de marzo de 2019

SE ESTRENA "SOBIBOR", NUEVA PELICULA SOBRE EL INTENTO MÁS EXITOSO DE FUGA DE UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN NAZI, DIRIGIDO POR UN OFICIAL SOVIÉTICO


Realizada con motivo del 75º aniversario de la fuga masiva del campo de exterminio de Sobibor, el intento más exitoso jamás realizado en este tipo de instalaciones durante la Segunda Guerra Mundial, la nueva película histórica rusa Sobibor está dedicada a este acontecimiento.

El 14 de octubre de 1943, más de 400 prisioneros dirigidos por el oficial judío soviético Alexánder Pecherski llevaron a cabo un alzamiento en el campo de exterminio de Sobibor. Mataron a 11 guardias de las SS e intentaron capturar una armería. Habiendo fracasado, corrieron en grupo hacia los bosques a través de un campo minado.

La mayoría de los fugitivos morirían, capturados y fusilados al instante, o traicionados por la población local para resultar finalmente ejecutados. Sólo 53 personas sobrevivieron hasta el final de la guerra, entre ellas Alexander Pecherski, que murió en 1990.

Al día siguiente, el 15 de octubre, fueron ejecutados 130 presos que habían decidido no escapar. Por orden personal de Heinrich Himmler, el campo fue completamente arrasado para borrar todo recuerdo de la fuga.

lunes, 4 de marzo de 2019

NUEVA CONSITITUCION DE LA REPÚBLICA DE CUBA APROBADA EN REFERENDUM


La nueva Constitución de la República de Cuba, enriquecida con los planteamientos del pueblo, fue analizada y aprobada por los diputados el 22 de diciembre de 2018 en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) mediante votación nominal.

El texto aprobado incluye aproximadamente 760 cambios, entre adiciones y eliminaciones de artículos, frases, palabras, y otros, con respecto al Proyecto que fuera sometido a consulta popular entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre de 2018.

El pasado 24 de febrero, los ciudadanos con derecho al voto, votaron en Referendo para respaldar la nueva Carta Magna cubana, una constitución moderna que ha nacido como fruto de un histórico ejercicio de construcción colectiva. La nueva Constitucuión fue refrendada con el 86,8% de los votos

NUEVA CONSTITUCIÓN DE CUBA APROBADA EN REFERENDUM: http://www.cubahora.cu/uploads/documento/2019/01/05/nueva-constitucion-240-kb.pdf

domingo, 3 de marzo de 2019

"MONUMENTO A V.I. LENIN", DE V.N. NIKIFOROV Y V.A. KLIMOV


Monumento a V.I. Lenin
V. N. Nikiforov y V. A. Klimov
1978
Granito Rojo
Kuzminki (Moscú)

En el barrio de Kuzminki, en el sudeste de Moscú, entre las calles Yunij Lenintsev (el Jóven Lenin), a la altura del Cine Vysota (sobre los números 50-52), y la calle Marshal Chuikov (Mariscal Chuikov), justo un poco antes de la entrada al Parque de Kuzminki, se encuentra un monumento escultórico dedicado a Lenin como recuerdo de su estancia en dicho barrio.

El monumento fue inaugurado el 3 de noviembre de 1978 y es obra del escultor V. N. Nikiforov y del arquitecto V. A. Klimov, realizado en granito rojo.

En el monumento se la inscripción que dice “Vladimir Ilich Lenin en el verano de 1894 en Kuzminki vivió y trabajó en el libro ¿Quiénes son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los socialdemócratas?

En este barrio Lenin continuó fortaleciendo los lazos con los marxistas de Moscú. La aparición del libro antedicho fue de gran importancia para todas las actividades de los marxistas rusos.

En tiempos de la Unión Soviética los colegiales del barrio formalizaban el acto de ingreso en los pioneros delante de este monumento.

Fuente: Guia roja de Moscú

sábado, 2 de marzo de 2019

"ESTAMPAS 1932", DOCUMENTAL SOBRE LA "MISIONES PEDAGÓGICAS" DE LA II REPÚBLICA

ESTAMPAS 1932
España
José Val del Omar
1932.
B/N.
10 minutos

Documental sobre el trabajo de las “Misiones pedagógicas”, organismo creado por el gobierno de la II República para recorrer los pueblos más humildes y abandonados, acercando hasta ellos la cultura a través de los libros, el cine, el teatro y el arte. Muestra la llegada de los grupos de misioneros a varios pueblos y las actividades realizadas, entre ellas una proyección de cine en una sala improvisada.

Producido por el Patronato de las Misiones Pedagógicas, el responsable del montaje de ESTAMPAS 1932 fue el cineasta José Val del Omar, encargado del servicio de documentación gráfica del Patronato. Val del Omar utilizó aquí secuencias de distintas salidas de las Misiones que habrían sido rodadas por él mismo y por una imprecisa nómina de colaboradores.

ESTAMPAS 1932 ha sido restaurada a partir de una copia muda en 16 mm, muy deteriorada por el uso y con las deficiencias inherentes a su elevado nivel generacional. La copia presentaba importantes desigualdades fotográficas debido a los distintos materiales que se integraron en su montaje y que a su vez requieren distintas velocidades de proyección. La restauración de ESTAMPAS 1932 se ha realizado por procedimientos digitales para evitar las nuevas pérdidas de calidad fotográfica que comportaría el incremento generacional que implica la reproducción fotoquímica. En cuanto a las distintas velocidades de proyección que presenta el original de partida, se ha descartado igualarlas en los materiales cinematográficos por la alteración de las imágenes que exige. En consecuencia, sólo en la edición en vídeo se ha reproducido cada plano a la velocidad a la que fue rodado. Fue restaurada en 2008 con la colaboración de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC).

jueves, 28 de febrero de 2019

"ANDALUCÍA", FANDANGO DE EL CABRERO



Al pueblo de Andalucía
dale alas y volará
que es un ave doloría
que busca la libertá
que le han negao toa su vía.

El cuento ya se ha acabao
ya las promesas no valen,
Andalucía ya sabe
lo mucho que le han robao
y más mentiras no caben.

miércoles, 27 de febrero de 2019

"GHOST FOOTSTEPS", CORTOMETRAJE SOBRE HAROLD MALOFSKY, BRIGADISTA NORTEAMERICANO EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA


Ghost Footsteps from Pablo Mediavilla Costa on Vimeo.

Director/Editor: Pablo Mediavilla Costa.
Voz: Peter Kinoy.
Duración: 5 minutos

Una pelí­cula sobre Harold Malofsky, compositor y dramaturgo que luchó y murió en la Guerra Civil Española.

Part of the H.M. 1937 Project.

martes, 26 de febrero de 2019

"SPOMENIK DATABASE", LA PLATAFORMA EN INTERNET QUE DOCUMENTA CIENTOS DE MONUMENTOS COMUNISTAS Y ANTIFASCISTAS DE LA ANTIGUA YUGOSLAVIA


Durante el día Donald Niebyl, de 37 años, es un biólogo que trabaja en la protección de la fauna salvaje en Illinois, Estados Unidos. Por la noche, se dedica a investigar los monumentos antifascistas que quedan en la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia. Es un hobby poco común que comenzó tras un viaje a los Balcanes en 2016, al que siguió un impulso de rastrear los monumentos conmemorativos visitados. Desde entonces, documentar spomeniks (literalmente ‘monumentos’ en bosnio-croata-montenegrino-serbio) se ha convertido en una de sus principales inquietudes. “Apenas vi las primeras fotografías [de spomeniks] en Internet, empecé a estar profundamente intrigado y quise saber más al respecto: lo que representaban, cuándo fueron construidos y qué circunstancias condujeron a su construcción”, relata Niebyl a Equal Times.

Con su Spomenik Database, una completa plataforma en línea sobre la construcción de monumentos en la antigua Yugoslavia, lanzada hace dos años, que incluye un mapa interactivo de unas 100 localizaciones de monumentos, y el libro Spomenik Monument Database que saldrá a la venta el próximo septiembre, Niebyl se ha convertido en un reconocido experto en monumentos yugoslavos.

Pero no es el único fascinado por las estructuras abstractas de la Yugoslavia de Josip Broz Tito. Cada vez son más las personas que muestran interés por las colosales estructuras de hormigón y acero dispersas por los distintos países de la antigua Yugoslavia, que según un periodista de The Guardian “se asemejan a naves alienígenas, círculos de cosechas o portadas de álbumes de Pink Floyd”.

“Como ha sido el caso para la mayoría de la gente, lo que me atrajo de esos monumentos fue el enfoque altamente imaginativo y universalista de sus diseños”, resume Según Niebyl.

Existen numerosas páginas web, blogs y proyectos fotográficos dedicados al tema, así como visitas guiadas para viajeros internacionales que quieran verlos de cerca. “Los extranjeros encuentran interesante acercarse a monumentos comunistas, un poco como los arqueólogos que descubren alguna civilización perdida”, comenta el sociólogo serbio Dario Hajrić, quien escribió sobre el fenómeno de la ‘Yugo-nostalgia’ respecto a la antigua Yugoslavia.

Inicialmente, los monumentos fueron encargados por Tito y grupos locales de veteranos de guerra para conmemorar a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial y celebrar el nuevo Estado socialista. Algunos de los últimos monumentos construidos guardan relación con eventos anteriores, como el Memorial Illinden en Kruševo, Antigua República Yugoslava de Macedonia -ARYM- (previsiblemente futura República de Macedonia del Norte), que no sólo conmemora la Revuelta de Ilinden en 1903 contra el impero Otomano, sino también a los partisanos miembros de la resistencia comunista encabezada por Tito frente a las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial.

Según indica Niebyl en su Spomenik Database: “En los comienzos de la nueva República de Tito (establecida sobre las cenizas de aquella revolución), se elaboraron ambiciosos planes para construir algo nuevo, algo audaz y arriesgado –un país desprovisto de clases gobernado en base a los principios del socialismo, una población libre de tensiones étnicas, unida por un sentimiento de ‘hermandad y unidad’– y el ‘proyecto spomenik’ de Yugoslavia, formaba parte de ese gran plan”.

Fuente: Equal Times

lunes, 25 de febrero de 2019

MUSEO "ZAIR AZGUR MEMORIAL STUDIO", EN MINSK, DEDICADO AL ESCULTOR MÁS FAMOSO DE LA BIELORRUIA SOVIÉTICA



El Museo "Zair Azgur Memorial Studio" es un lugar único, ya que es el único museo monográfico en Bielorrusia fundado sobre la base del taller de la Academia de Artes y el estudio privado de Azgur, el escultor más famoso de la Bielorrusia soviética. El edificio fue construido para este propósito en 1984 y en 1996 después de la muerte del escultor se convirtió en museo. Este taller fue su favorito, ya que constantemente lo inspiró a crear sus obras maestras.

Zair Azgur nació en 1908 en un pequeño pueblo cerca de Vitebsk. Su padre murió cuando Zair tenía solo 6 años. Así que el niño tuvo que comenzar a trabajar desde su primera infancia para ganarse la vida de toda su familia. Se convirtió en asistente de un carpintero y alfarero para dominar estas profesiones. Pero en ese momento, siendo niño, encontró su afición y su sentido de la vida: comenzó a hacer figuras de barro y dedicó todo su tiempo libre a ello. Era muy educado y bien leído, sabía varios idiomas extranjeros. En general, dedicó 10 años de su vida a dominar su afición y convertirse en un destacado escultor.

En 1930, cuando regresó a Minsk, comenzó a trabajar en numerosos proyectos a la vez. Uno de los más importantes para él y para la sociedad fue decorar la Casa del Parlamento en la plaza de la Independencia con las esculturas de los comunistas populares de aquellos tiempos. Otro proyecto fue el edificio del teatro de ópera y ballet decorado con numerosos retratos de músicos famosos.

Desafortunadamente todas sus obras tempranas en 1940 fueron destruidas. Es por eso que las fotos de nuestra colección del museo son el único testigo que muestra cómo se veían.

Zair Azgur fue un escultor extremadamente productivo, que dio a luz a más de mil obras. Existen 434 en este museo. Si puedes convencer a los asistentes de que te dejen entrar en los almacenes, serás recompensado con la mayor colección de bustos soviéticos que puedas imaginar. Hay montones y montones de Lenins en todo tipo de posturas, además de Stalin, Dzerzhinsky, Marx y Engels, así como otras figuras históricas como Hegel, Robespierre y Espartaco.




domingo, 24 de febrero de 2019

"¡AYUDA A LOS NIÑOS VASCOS!", CARTEL DE OSKAR KOKOSCHKA


Título: Pomozte baskickym detem! (¡Ayuda a los niños vascos!)
Autor: Oskar Kokoschka
Técnica y soporte: Litografía en color sobre papel
Dimensiones: 114,3 x 82,5 cm
Año: 1937
Museo de Bellas Artes de Bilbao

Oskar Kokoschka fue un anarquista reconocido, en cuya vida y obra fue determinante que la Gestapo confiscara más de cuatrocientas pinturas suyas, entre las cuales se seleccionaron nueve para ser expuestas en la muestra Entartete Kunst (Arte Degenerado) que se celebró en Múnich y Viena en 1937. Ante este acto, Kokoschka adoptó una actitud de denuncia abiertamente antifascista y realizó el eufemístico Autorretrato de un artista degenerado, así como ante el bombardeo durante la Guerra Civil de la localidad vizcaína de Gernika por parte de la Legión Cóndor alemana, realizó el cartel Pomozte baskickým detem! (¡Ayuda a los niños vascos!). El dibujo preparatorio de este cartel lo conserva actualmente el Museo de Bellas Artes de Bilbao (nº inv. 84/73). Por su parte, el cartel fue colocado en diferentes localidades de Bohemia con el objetivo de obtener fondos para una campaña destinada a la asistencia de los niños vascos afectados por los bombardeos, acción que le contrajo más problemas aún con el III Reich alemán. Así, en palabras del propio Kokoschka: (...) "Respondí con un cartel en las calles de Praga, en el que abogaba por la acogida en Bohemia de los niños vascos, víctimas del ataque fascista a Guernica, mostrando al mismo tiempo, en el fondo del cuadro, una imagen del Hradschin incendiado por las bombas, con lo que advertía del previsible ataque a Praga. La policía de Praga se veía obligada a arrancar ese cartel de las paredes para evitar complicaciones diplomáticas indeseadas, pero por la noche manos juveniles volvían a fijarlo. La emisora alemana de Breslau me amenazaba: '¡Cuando lleguemos a Praga, te colgaremos de la primera farola!'" (...).

Aunque mantiene la misma composición y forma que el guache preparatorio, el cartel presenta un color ligeramente tornasolado y, en su parte inferior, aparece añadida la leyenda que da titulo a la obra sobre la antigua bandera de Checoslovaquia. Además, la firma aparece con el apellido completo del autor y no mediante sus siglas, quizá en otro osado gesto derivado de su absoluto convencimiento de la causa, más allá de las represalias y de las convicciones políticas. Así, tal y como manifestó años después: (...) "Lo que me distinguía de los agitadores comunistas era que no me dirigía a las masas a través de una ideología, sino que pretendía única y exclusivamente apelar a la conciencia humana" (...). Aspecto que le llevó en 1945, instalado en Londres, a realizar un cartel litográfico -que hizo pegar en las estaciones del metro-, donde representaba a Cristo crucificado junto a un grupo de niños mientras se podía leer: "INRI. En memoria de los niños de Europa que van a morir de frío y de hambre estas navidades". Precisamente en Londres, Kokoschka tomó parte activa contra el nazismo mediante la venta de obras con carácter humanitario, la pronunciación de discursos y conferencias, así como mediante la realización de exposiciones donde mostraba sus obras cargadas de crítica antifascista, como por ejemplo, El huevo rojo (1940-41), Anschluß. Alicia en el país de las maravillas (1942) y Aquello por lo que luchamos (1943). (Javier Novo González, 2009)

sábado, 23 de febrero de 2019

"EL CAMINO DE LA ESPERANZA", PELICULA DE PIETRO GERMI CON GUIÓN DE FEDERICO FELLINI

Título original: Il cammino della speranza
Director: Pietro Germi
Año: 1950
País: Italia
Duración: 100 min.
Guión: Federico Fellini, Tullio Pinelli (Novela: Nino Di Maria)
Fotografía: Leonida Barboni
Música: Carlo Rustichelli
Reparto: Raf Vallone, Elena Varzi, Saro Urzì, Saro Arcidiacono, Franco Navarra, Mirella Ciotti

Si recuperar cualquier obra del olvidado Pietro Germi (además de la recurrente y, desde mi punto de vista no precisamente entre las más notables, Divorcio a la italiana) deparará sin ninguna duda más de una sorpresa al cinéfilo despistado, rescatar el cuarto largometraje del director genovés puede suponer una auténtica revelación para cualquier espectador contemporáneo por la rabiosa y dramática actualidad de su planteamiento argumental: ciertamente, resulta imposible no relacionar la epopeya de los mineros sicilianos en su éxodo en busca de la tierra prometida (Francia en este caso) de El camino de la esperanza, con la de los miles de inmigrantes que se juegan a diario la vida en su desesperado intento por huir de la guerra y la miseria que asola alguno de los muchos países del llamado tercer mundo en nuestro ignominiosa actualidad. Y el paralelismo es desolador, por cuanto reconocemos en el film de Germi todos y cada uno de los elementos y situaciones de la catástrofe humanitaria que vemos a diario en los noticiarios: familias separadas, traficantes sin escrúpulos, implacables burócratas, sueños truncados, miseria, desolación y muerte…

“No os podéis imaginar cómo se vive allí. Es como otra vida, civilizada”, clama el traficante Ciccio Ingaggiatore (Saro Urzì) ante Saro (Raf Vallone) y el resto de mineros sin trabajo para convencerles de emprender el largo viaje desde su Sicilia natal hasta Francia en busca de trabajo. Antes, en el arranque de la película, Germi nos muestra las últimas horas de la desesperada huelga de los mineros, encerrados en las galerías mientras sus familiares permanecen a la espera de noticias en la superficie (magníficos los planos eisenstenianos de mujeres e hijos, inmóviles, casi como estatuas de sal, aguardando en silencio a la entrada de la mina). Y una vez reclutados (“Os llevaré yo, es mi oficio. Veinte mil por cabeza”), el traficante lanza una advertencia que nos suena de nuevo lastimosamente reconocible: “Desde este momento las decisiones las tomo yo. No preguntaréis nada, ni opinaréis nunca en ningún caso, porque no conocéis el camino, los lugares ni las personas”. Deshumanización del individuo, convertido en miembro de un grupo amorfo, sin identidad, derechos ni voluntad. Nada que nos resulte demasiado lejano, por desgracia.

Pero Germi evita caer en el reduccionismo o la tipificación y (de la mano de sus dos coguionistas, Tullio Pinelli y Federico Fellini) nos ofrece un preciso retrato de buena parte de los personajes que emprenden el éxodo: el viejo contable Carmelo (Saro Arcidiacono); el joven matrimonio formado por Lorenza y Antonio (Mirella Ciotti y Angelo Grasso); Mommio (Renato Terra), con su inseparable guitarra; Rosa y Luca (Liliana Lattanzi y Giuseppe Priolo), una pareja de novios que se casa la misma madrugada antes de emprender el viaje; Barbara (Elena Varzi), una joven proscrita por su familia por mantener relaciones con el inquietante Vanni (Franco Navarra), que se une al grupo cuando el viejo autobús se encuentra ya a las afueras del pueblo; el viudo Saro y sus tres hijos… Todos ellos en busca de un porvenir que adivinan incierto y remoto, tal como vemos en el bellísimo plano de Rosa y Luca asomados a la ventanilla del tren en el que el grupo prosigue su largo viaje hacia el norte, la mirada perdida en el lejano horizonte.

Una vez en Roma, la sucesión de escenas que nos siguen resultando lastimosamente cercanas se repiten: el traficante abandonando a su suerte al grupo de emigrantes, y éstos rápidamente detenidos por las autoridades y confinados en celdas junto a otros ilegales, mientras Lorenza, separada accidentalmente del grupo durante su intento de huida, vaga perdida por la ciudad bajo la amenazante mirada de los transeúntes; los interrogatorios y la orden de regreso a Sicilia; y, de nuevo, la rebelión del que nada tiene que perder, con los emigrantes poniéndose en manos de un camionero para proseguir su viaje hacinados como animales de carga en un viejo remolque. Una cadena de acontecimientos ininterrumpida en la que cada mínimo atisbo de esperanza se ve rápidamente cercenado por un nuevo episodio de fatalidad: obligados nuevamente a proseguir el camino a pie, después de ser descargados por el transportista antes de llegar al destino pactado, los mineros consiguen trabajo como temporeros de manos de un terrateniente que les ofrece hospedaje y comida; durante la noche, los mineros celebran un baile, momento en el que Germi nos ofrece una de las más hermosas secuencias de la película, cuando los recién casados Rosa y Luca se adentran en el bosque para poder por fin consumar su matrimonio al son de los acordes de la guitarra de Mommio, que les regala una sentida interpretación del aria de Casta Diva de Bellini; pero a la mañana siguiente, el grupo es atacado por los campesinos del pueblo en huelga, que acuden a expulsar violentamente a los involuntarios esquiroles.

Y prosigue el calvario, hasta llegar al pie de las ariscas montañas que separan a los emigrantes de su destino. Desde allí, tras el enfrentamiento a muerte entre Saro y Vanni (espléndida la secuencia del duelo con navajas en medio de la nieve en la que el protagonista acabará dando muerte a su rival), los mineros emprenden la última y más peligrosa etapa de su viaje: las cimas nevadas que sólo algunos pocos podrán llegar a cruzar (aquí es en el viejo Carmelo, en quien se personifica a todos aquellos que acaban dejando la vida en el desesperado intento) establecen una vez más un sorprendente y doloroso paralelismo con la tragedia que acontece en las aguas del Mediterráneo en nuestros días, y convierten a El camino de la Esperanza en una desoladora constatación de nuestra incapacidad por aprender de los errores cometidos a lo largo de la historia.

Fuente: Cinema Esencial

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viernes, 22 de febrero de 2019

ROGERS WATERS, VOCALISTA DE PINK FLOYD, PUBLICA UN VÍDEO PRONUNCIÁNDOSE CONTRA EL CONCIERTO "VENEZUELA AID LIVE"



Roger Waters, fundador y vocalista del legendario grupo Pink Floyd, hace una contundente crítica al concierto "Venezuela Aid Live" que Richard Branson, empresario y propietario de Virgin Group, organiza en la ciudad de Cúcuta, en Colombia, fronterizo con Venezuela, supuestamente para recaudar 100 millones de dólares en "ayuda humanitaria". Waters advierte que el objetivo de Venezuela Aid Live no tiene nada que ver con ayuda humanitaria, ni con democracia, ni con libertad.