jueves, 31 de enero de 2013

MILÁN, SAN VITTORE PRISIÓN, TRES MOMENTOS PARA NO OLVIDAR



El pasado día 27 se celebró en todo el mundo el "Día de la intolerancia / Memorial Day 2013". En España el día pasa casi desapercibido, pero en otros países se celebra con bastante intensidad. En la actualidad, no sólo se recuerda las injusticias con los judíos y se ha generalizado a todas las injusticias. Desde Milán nos mandan este performance titulado: "Memorial Day 2013". Milán, San Vittore Prison, Tres momentos para no olvidar.

EL HILO OLVIDADO. 1943-1945 Los años oscuros de San Vittore
por Alice Werblowsky

Instalación y performance por Nicoletta Braga*Escuela Moderna/Ateneo Libertario.

Performance por Federica Citterio y Carola Giabbani

Una caja de hilos de bordar de una mujer judía comienza el proyecto , una exposición de obras cosidas por las mujeres detenidas en San Vittore, un proyecto de Alice Werblowsky, del 24 al 27 Jde enero de 2013 en la prisión de San Vittore (Piazza Gaetano Filangieri 2, Milán). La prisión donde muchos judíos y los opositores políticos, con cargos en el norte de Italia, fueron encerrados antes de ser enviados a los campos de exterminio.
70 años después de los trágicos acontecimientos, reflexionar una vez más sobre la abominación de lo que ha significado no solo el Holocausto  para los judíos, rumanos, los presos, los opositores políticos, homosexuales, sino también reflexionar sobre la abominación que las instituciones coercitivas representan, en una obediencia semejante a la muerte (KADAVERGEHORSAM) a las detestables leyes de ejecución, las instituciones que, cada vez, en nombre de la Ley, olvidan lo que es la Humanidad, reduciendo las personas a objetos.
El horror absoluto del Holocausto no previene de la reiteración en la construcción de estructuras y situaciones coercitivas, de los campos de concentración, de las jaulas para los seres humanos desde Bosnia a Guantánamo.
Debido a la situación penitenciaria de nuestro país, exactamente el 8 de enero del año pasado, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo impuso sanciones a Italia y fue condenada por trato inhumano y degradante ... Por no hablar de lo que sucede en CIE, CIO o CPT, si se prefiere, las estructuras legales inhumanas y sin embargo de esta pequeña Italia todavía profundamente fascista, racista y colonialista.
Los lenguajes del arte tratan, en el silencio general, de recordar la conciencia de estas graves situaciones. Los performances e instalaciones, utilizando cables, elementos de la carrocería y el plomo, simbólicamente recuerdan la oscuridad y la carga que pesa sobre aquellos que, por cualquier razón, pierden su libertad.
No deseo a estétizar lo feo, no a la retórica, sólo el intento reflexionar y recordar.
Texto: Arianna Saroli.

Fuente: Metalocus

miércoles, 30 de enero de 2013

ARTISTAS ANTIFASCISTAS EN APOYO DE EUGENIO MERINO Y POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

La obra Always Franco, de Eugenio Merino, expuesta en la última edición de ARCO

La plataforma de Artistas Antifascistas ha lanzado una campaña de apoyo a Eugenio Merino y por la libertad de expresión:

Manifiesto en apoyo a Eugenio Merino y a favor de la libertad de expresión

En los últimos meses, tanto la sociedad española como la comunidad artística internacional asisten atónitas al proceso judicial que la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) ha iniciado contra el artista Eugenio Merino. Dicha Fundación, entre cuyos objetivos se encuentra "difundir el conocimiento de la figura de Francisco Franco en sus dimensiones humana, política y militar, así como de los logros y realizaciones llevadas a cabo por su Régimen", reclama 18.000 euros de indemnización por daños al honor del dictador al tiempo que tacha el trabajo de Merino de "bodrio artístico".

La FNFF calificó la obra de Merino Always Franco, expuesta en la pasada edición de ARCO, como una "ofensa, que caricaturiza al anterior Jefe del estado y que constituye una provocación en toda regla". Este proceso nos sugiere una doble lectura: por una parte, resulta llamativo que la Fundación que guarda el "legado" de un dictador --que persiguió con dureza el ejercicio de las libertades y a quien pueden atribuirse las penurias vividas por cientos de miles de exiliados y represaliados-- pretenda poner obstáculos a la libertad de expresión que salvaguarda la legislación, máxime cuando la propia existencia de esta organización, su sistemática apología del nefasto legado fascista y las ayudas públicas con que financia sus actividades no dejan de resultar sonrojantes en una sociedad que se dice defensora de las libertades.

En segundo lugar, parece impropio de una Fundación de estas características erigirse en juez de una manifestación artística cuando la única aportación estética del Régimen que reivindican fue la destrucción de toda cultura crítica al grito de "muera la intelectualidad traidora". Da la impresión de que estos tristes acontecimientos sólo pueden suceder en un país como España, incapaz de evaluar con distancia las funestas consecuencias de la dictadura militar que controló el país durante 40 años. Resulta difícil imaginar una fundación Adolf Hitler que persiguiese en Alemania la obra de Gerhard Richter o Maurizzio Cattelan por criticar el nazismo.

Por ello, los abajo firmantes queremos expresar nuestro más firme apoyo a Eugenio Merino, nuestra voluntad de defender la libertad de expresión --en el campo del arte y en cualquier ámbito de la vida social-- ante los embates del totalitarismo, así como nuestro más profundo rechazo a los ataques contra las libertades, orquestados por aquellos que hoy representan los valores más abyectos de la historia reciente de España.

Ante el silencio cómplice de la prensa generalista, empeñada en mantener el silencio amnésico con que la transición coartó cualquier intento de pensar críticamente el pasado franquista, queremos denunciar esta perversa artimaña de los herederos del pensamiento franquista e instamos a la sociedad a defender y expandir las libertades civiles.

Para firmar el manifiesto de apoyo: http://artistasantifascistas.org/

martes, 29 de enero de 2013

EL ÚLTIMO SCHWITTERS

 
La Tate Britain examina la producción que el artista alemán desarrolló en el Reino Unido tras su exilio

Del 30 de enero al 12 de mayo de 2013, en la Tate Britain de Londres

Tras su obligado exilio en 1940 de una Alemania regida por el nazismo que le integró en el colectivo de artistas degenerados, Kurt Schwitters se refugió en Gran Bretaña, donde residiría hasta su muerte en Cumbria en 1948 y donde vivió un periodo de enorme fecundidad creativa que ejercería con posterioridad una decisiva influencia sobre Richard Hamilton, Eduardo Paolozzi o Damien Hirst.

La Tate Britain londinense examina desde el día 30 aquella etapa de la trayectoria de Schwitters en una muestra que viajará en junio al Sprengel Museum de Hannover (su ciudad natal) y que se compone de 150 trabajos, entre collages, esculturas y assemblages. Buena parte de ellos no habían podido verse en el reino Unido desde hace al menos tres décadas.

Kurt Schwitters.  Anything with a Stone, 1941/1944. Sprengel Museum Hannover    Kurt Schwitters. C21 John Bull, 1946 - 1947. Kurt und Ernst Schwitters Stiftung en préstamo al Sprengel Museum Hannover

Schwitters, figura esencial del Dadaísmo europeo y creador del concepto de Merz, que define la combinación, con fines artísticos, de todos los materiales imaginables, desde cuerda y lana a las ruedas de un carrito de bebé. Estos objetos encontrados y diversos materiales cotidianos conformaban sus collages abstractos e instalaciones y de ellos se sirvió también en sus performances y, en cierto modo, en su más desconocida obra poética. Se trata, en definitiva, de un movimiento artístico creado para sí mismo y de una forma de mirar el mundo de quien fuera pintor antiacadémico, escultor que destrozó las normas, arquitecto en pequeña escala y casi poeta (Anna Blume).

La huida de Schwitters de Alemania lo llevó primero a Noruega, desde donde se desplazó al puerto escocés de Leith, donde fue detenido como extranjero enemigo. Fue uno de los muchos exiliados alemanes (algunos de ellos artistas) que fueron recluidos en la Isla de Man durante la II Guerra Mundial y allí no desaprovechó la ocasión para participar en exposiciones colectivas y lecturas de poesía junto al resto de creadores internos. Liberado en 1941, entró en contacto entonces con la escena artística londinense, que lo acogió con los brazos abiertos: entabló una estrecha amistad con los críticos Ben Nicholson y Herbert Read y este último lo definió como maestro supremo del collage.

Kurt Schwitters. Relief in Relief, hacia 1942-5   Kurt Schwitters. Untitled (This is to Certify that), 1942. Kunsthalle Mannheim

Entre las piezas estrella de esta muestra destaca un ejemplo temprano de Merz, Merz Picture 46 A o la escultura Untitled (Birchwood Sculpture), en la que trabajó durante su viaje a Gran Bretaña, en 1940, y que llevó consigo durante la travesía. Entre sus collages, a los que incorporó fragmentos de periódicos que hablaban de acontecimientos de la vida social y política y billetes de autobús, destacará Untitled (This is to Certify That) (1942), en el que empleó también envoltorios usados. La Tate Britain ha sumado también a esta muestra un grupo de trabajos que ya formaron parte en una muestra que la Modern Art Gallery de Londres dedicó a Schwitters en 1944, entre ellas el assemblage Anything with a Stone (1941–1944).

En 1945, el alemán se mudó al Lake District para dejarse inspirar por el paisaje rural de Cumbria en sus últimos años e incorporar a sus piezas objetos de la naturaleza, como ocurre en Untitled (Opening Blossom) (1942-1945), considerada una de sus mejores obras británicas, o en Merz Barn, su última gran instalación, una continuación de la desaparecida y emblemática construcción Hannover Merzbau.

Fuente: masdearte


Más información: http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-britain/exhibition/schwitters-britain


lunes, 28 de enero de 2013

"ROLA LA LUCHA ZAPATISTA", ACOPLADO CON 77 CANCIONES PARA DIFUNDIR LA LUCHA ZAPATISTA EN 2012

 
ROLA LA LUCHA ZAPATISTA 
Acoplado Rebelde
Compañer@s

Se ha realizado el primer corte al proyecto que surgió de la convocatoria ROLA LA LUCHA ZAPATISTA, que en el marco de la campaña nacional e internacional “Miles de Rabias, un corazón: VIVAN LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS”, hizo un llamado a realizar un acoplado de rolas de todos los géneros posibles para sacudir los corazones y las conciencias de la gente de los ejidos, barrios, escuelas, ciudades y centros de trabajo del mundo. Se convocó a que se dijera, con diferentes ritmos, la importancia de la lucha de los pueblos zapatistas, sus avances en educación, salud, cultura, producción, comunicación, justicia, democracia, su autonomía pues.

Convocamos y sonaron los scratches, las liras, los tambores, la marimba, el bajo, las armónicas, las batacas, los acordeones, los teclados, las jaranas, las trompetas…. Y llegaron desde muchos rincones del planeta, de Alemania, Argentina, Canadá, Chile, Estado Español, EUA, Italia y de todos los rincones de nuestro México.

Son 77 Rolas de solidaridad con la lucha zapatista. El acoplado es una muestra más de la admiración, inspiración y respaldo que l@s zapatistas siguen despertando por todo el planeta. Y, sobre todo, es una muestra de que l@s Zapatistas NO están ni estarán sol@s, es una muestra de que la lucha de l@s zapatistas es una lucha de tod@s.

También queremos aprovechar para agradecer a l@s musiquer@s que hicieron posible esto. Para ustedes que lo hicieron de corazón, que pusieron lo mejor que tienen: su música, su voz solidaria, sus ritmos rebeldes. Para ustedes karnalxz, nuestro agradecimiento sincero.

Miles de ritmos, Miles de voces, Miles de rabias que gritan

¡VIVAN LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS! ¡VIVAN SUS MUNICIPIOS AUTÓNOMOS!
¡VIVAN LOS CARACOLES ZAPATISTAS!
¡VIVAN SUS JUNTAS DE BUEN GOBIERNO!
¡VIVA EL CCRI-CG!
¡VIVA EL EZLN!
De su lado siempre:

¡ABAJO Y A LA IZQUIERDA!
 
Links de descarga:

http://www.megafono.lunasexta.org/rolalaluchazapatista
http://www.rolasconciencia.musik.atomic.mx/
http://www.radiozapatista.org
http://www.kehuelga.org
http://www.rebelsound.org
http://www.regeneracionradio.org

Para tener más información sobre el Acoplado, sobre la lucha Zapatista y La Otra Campaña

http://enlacezapatista.ezln.org.mx
http://milesderabias.blogspot.com
http://redcontralarepresion.org
http://www.facebook.com/coordinadoravalledechalko

Coordinadora Valle de Chalco

"CUMBIA ZAPATISTA", DE SONIDO PSICOTRÓPICO:



"NADIE MIRA", DE RABIA:


domingo, 27 de enero de 2013

"LOS SANTOS INOCENTES", DE MARIO CAMUS

Título original: Los santos inocentes
Director: Mario Camus
Guión: Mario Camus, Antonio Larreta y Manolo Matji (según novela de Miguel Delibes)
Reparto: Alfredo Landa, Terele Pávez, Belén Ballesteros, Juan Sachez, Susana Sánchez, Francisco Rabal, Ágata Lys, Agustín González, Juan Diego, Mary Carrillo, José Guardiola, Manuel Zarzo, Francisco Torres, José Salvador, José Manuel Sito, José Albiach, Rafael Serna, Maribel Martín
Producción: Julián Mateos
Fotografía: Hans Burman
Música: Antón García Abril
Duración: 107 minutos
Nacionalidad: España
Año: 1984

Años sesenta en la Extremadura profunda. En el lujoso cortijo de unos ricos terratenientes sirve la familia de Paco el Bajo, que vive apartada en una casucha miserable de la finca que trabajan sin descanso. La mujer de Paco se llama Régula, y carga con una hija enferma y deforme y psíquicamente discapacitada, al igual que su hermano Azarías. Ellos son los criados de los señoritos: no tienen apenas derechos y han de cargar con todo sin rechistar si no quieren ser despedidos, hecho que ellos ven como algo normal y hasta lógico; el que tiene el poder manda, los que no lo tienen obedecen. De éste terrible ambiente quieren huir El Quirce y Nieves, los hijos “sanos” de Paco y Régula. Ambos son plenamente conscientes de la explotación a la que son sometidos. Explotación de la que escaparán… Aunque tengan que romper con su propia familia.

En “Los santos inocentes”, basada en la gran obra homónima del gran Miguel Delibes, Mario Camus disecciona finamente y sin piedad la sociedad jerarquizada de los señores y los siervos, aun perviviente en la España de la dictadura de Franco (y en ciertos puntos de la actual, por mucho que se empeñen algunos en negarlo). Por medio de una narración sobria y sin concesiones cargada de brutalidad y de "inhumanidad" (que representa de alguna manera la deshumanización tremenda del medio rural español de entonces), asistimos en esta obra maestra al desmoronamiento total de una familia pobre por culpa de la absoluta desconsideración de sus ricos amos, los dueños de la tierra que ellos trabajan en todos los aspectos, dueños que les ven como a puros objetos animados, como a puros esclavos. Apoyada en una fotografía espléndida de la Extremadura profunda, cargada de lirismo y de violencia y con algunos pasajes puramente tremendistas, “Los santos inocentes” es una de las obras maestras definitivas de nuestro cine y tal vez la mejor película de Mario Camus y, posiblemente, la mejor adaptación de una novela de Miguel Delibes. El filme es toda una patada en el estómago, un mordisco en la bilis revulsivo y feroz que acaba encorajinando al espectador con la situación de injusticia mostrada como pocos filmes pueden hacerlo. Y, por supuesto, no se puede olvidar su reparto de ensueño, entre los que brillan con luz propia un Alfredo Landa y un Francisco Rabal inolvidables. Ciertamente, "Los santos inocentes" es una obra imprescindible de nuestro cine de los ochenta.

Fuente: Archivo de cine ecléctico

VER PELICULA:

sábado, 26 de enero de 2013

"LA GRAN TENTACIÓN", DE ANTONIO BERNI


Antonio Berni
La gran tentación o La gran ilusión
1962
Óleo, madera, metal, arpillera, tela, adornos, pegamento y elementos varios sobre madera
245 x 241 cm (díptico)
Malba - Fundación Costantini


La obra fue realizada por Antonio Berni en 1962. La técnica utilizada es el ensamblado y los materiales son varios: ente otros, maderas, metales, telas, papeles, cartones, todos ellos pegados y clavados a dos piezas de madera; por esto se trata de un díptico. La imagen que se presenta es compleja por la variedad de elementos que aparecen. En el fondo, a la izquierda, una mujer –de afiche publicitario– sostiene un auto azul en una de sus manos y, en la otra, un puñado de monedas. Como contrapunto a esta imagen de confort y felicidad que ofrece la publicidad, la realidad de la clase obrera, representada por una prostituta que aparece en primer plano con expresión grotesca (su ojo es un botón, su boca y dientes son de papel). Delante de ella, avanza un cortejo de pequeños hombres con expresiones monstruosas. El que encabeza el grupo lleva una galera y una bolsa de arpillera al hombro. Todos ellos, junto con el perro que los acompaña, están construidos mediante cartones, piezas de metal, desechos industriales, restos de objetos y mercaderías de la vida diaria. Finalmente, la oscura silueta de la autoridad asoma en el borde derecho de la composición.

Berni en contexto

Artista comprometido, político y controversial, Antonio Berni es considerado uno de los artistas argentinos más importantes del siglo XX. Siempre atento a las tendencias contemporáneas, pero sin perder la fuerza de su arte enraizado en la realidad social y política, Berni experimentó con diferentes técnicas, soportes y materiales que respondían a corrientes y tendencias artísticas diversas.

Ante la urgencia de denunciar la realidad social que estaban atravesando nuestro país y el mundo, en la década del 30 Berni se volcó hacia un realismo crítico, lo que él llamó el nuevo realismo. La serie de las grandes témperas sobre arpillera que realiza en este período (Manifestación, 1934; Desocupados, 1934) es el resultado del debate entre algunos artistas del momento –los muralistas mexicanos y Candido Portinari en Brasil– sobre el rol que debían ocupar el arte y el artista en la sociedad.

En los años 60, fiel a su vocación narrativa y crítica, Berni desarrolla la saga de sus dos personajes-ícono: Juanito Laguna, un niño de villa miseria, y Ramona Montiel, una prostituta. En esta década, comienza a experimentar con la técnica del grabado, creando los xilo-collages-relieves y ensamblados, que adquieren cada vez mayor volumen. También trabaja en la serie de los monstruos construidos con materiales de descarte.

Berni elige narrar la historia de sus dos personajes con los desechos de la misma sociedad que los excluye. Este es el caso de La gran tentación o La gran ilusión, de 1962. Preocupado por la eficacia de su mensaje, el artista da testimonio de los márgenes de esta sociedad industrial con pedazos de esa misma realidad, residuos de acontecimientos, huellas de historias individuales y sociales que hoy sorprenden por su actualidad.

Fuente: Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires

viernes, 25 de enero de 2013

"LA HABANA DEL FLACO", UN "HOMENAJE" SINGULAR AL PUEBLO CUBANO


Una exposición del fotógrafo José García Poveda repasa 10 años de viajes por Cuba

En marzo de 1990 llegó por primera vez a La Habana el fotógrafo valenciano José García Poveda, alias el Flaco. Venía de Nicaragua, donde el Frente Sandinista acababa de perder las elecciones, y tanto la amargura por aquella derrota como el hecho de no volar directamente desde Europa le hizo aterrizar de un modo “distinto” en la realidad cubana, que por entonces empezaba a adentrarse en la tinieblas del denominado Periodo Especial, la crisis galopante que se instaló en la isla tras la desaparición del bloque socialista.

En aquel viaje iniciático Poveda conoció al legendario Alberto Korda y a través de él al también fotógrafo José Alberto Figeroa, y muy pronto ambos se convirtieron en sus puertas de entrada a Cuba y sus gentes.

Quizás es por ello que la conocida imagen del Che Guevara tomada por Korda, una de las más reproducidas en la historia de la fotografía, abre la exposición La Habana del Flaco, que se inaugura este 23 de enero en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MUVIM).

El Che Guevara en diferentes soportes – en camisetas, en pintadas, en cuadros para turistas, en propaganda revolucionaria, junto a altares de santería – nos abren los ojos a la visión habanera del Flaco, que en esta muestra se estructura en seis grandes bloques: Korda y el Che; la ciudad; la gente; el éxodo; Fidel, el Papa y el Rey; y, por último, el malecón.

Poveda viajo a La Habana en diez ocasiones entre 1990 y 1999, la última de ellas en noviembre de ese año, durante la cumbre iberoamericana que llevó a la isla al Rey Juan Carlos y al ex presidente del Gobierno José María Aznar, pero la curadora de la exposición, Cristina Vives, no ha querido que rigiera en ella una “lógica” cronológica. Organizar las fotos y textos de Poveda – pues tanto sus imágenes como sus comentarios son parte de la misma obra - ha sido un acierto, ya que permite ver y entender mejor los interés y obsesiones de el Flaco.

“En La Habana que el Flaco fotografió no sobresalen las fachadas ni los interiores domésticos de arquitecturas despintadas, de hecho casi no hay color en sus archivos fotográficos”, asegura Vives. “Sus espacios se construyen por la acción de sus gentes, pero esas gentes no están permanentemente felices, ni rebosan de optimismo en cada fotograma. Es curiosa, en ocasiones, la mezcla de humor y drama visual, muy dado al carácter del cubano y al suyo propio. Otras veces hay sensualidad, sexualidad, belleza, provocación… pero con un debido margen de extrañeza que nos lleva a la duda”, escribe la comisaria en el catálogo de la exposición.

Una de las secciones de La Habana del Flaco es especialmente dura y es la titulada Éxodo, que contiene las imágenes que tomó de la crisis de los balseros de 1994. Poveda había llegado a La Habana de Guatemala y enseguida se instaló en Cojimar, el pueblo marinero desde donde Hemingway salía a pescar en su yate Pilar, por entonces convertido en un astillero. Unos 35.000 cubanos abandonaron la isla por aquellos días, y el Flaco captó aquella locura y aquel drama a través de historias concretas de muchos de sus protagonistas.

Qué decir de la imagen de esos niños en el malecón sosteniendo un pequeño depósito plástico de gasolina, en los tiempos de los apagones de 15 horas diarias, con una ternura y una risa que es toda una lección de vida.

Dice Cristina Vives que en los malecones del Flaco el color no es lo principal. “En realidad sus Malecones no son paisajes, sino estados de ánimo”.

Y Poveda asiente: “Esta exposición es mi homenaje al pueblo cubano”, asegura, recordando el momento exacto en que tomó cada una de esas fotos.

Fuente: El País




jueves, 24 de enero de 2013

LONDRES ACOGE UNA EXPOSICIÓN DE ARKADI PLÁSTOV, ARTISTA DEL PUEBLO DE LA URSS

Cálido día de primavera (h. 1960)

La exposición, que se podrá ver hasta el 5 de febrero, muestra 10 obras del pintor soviético Arkadi Plastov (1893-1972) y 20 obras de los ganadores de la segunda edición del Premio Plastov.

La exposición coincide con la presentación del Premio Internacional Plástov que los organizadores conciben como un “Nobel de pintura” y que en 2013 repartirá 500.000 libras, más de 794.000 dólares al cambio actual, entre autores de las mejores obras del arte realista, según la web www.plastovawards.ru.

“No hay duda de que el Premio Plástov puede convertirse en una especie de Nobel de Pintura”, afirmó el gobernador de la región rusa de Uliánovsk, Serguei Morózov, paisano del pintor Arkadi Plastov (1893-1972), una de las figuras más eminentes de la escuela del “realismo socialista”.

Morózov se encargará de presentar el premio en la capital británica, junto con el famoso pintor y escultor Zurab Tsereteli, presidente de la Academia de Artes de Rusia y ganador de una de las ediciones anteriores. Tendrá lugar en la casa de subastas londinense MacDougall con motivo de la inauguración de la muestra “El arte clásico ruso del siglo XX” que recoge, entre otras, las obras de Plástov.

 Retrato de niña (1965)

Instituido en 2007 por las autoridades de Uliánovsk conjuntamente con la Unión de Artistas de Rusia, el Premio Plástov se internacionalizó en 2011. Este año se concederá en 16 nominaciones, entre ellas, “Maestro”, “Arte joven” y “Tradición viva”.

Fuente: RIA Novosti

OTRAS OBRAS DE PLASTOV:

La cena de tractoristas

Fascista volando

El segazón
 

miércoles, 23 de enero de 2013

ANNE Y JEAN-LUC, UNA HISTORIA DE AMOR Y REVOLUCIÓN

Un año ajetreado 
Anne Wiazemsky
Trad. de Javier Albiñana 
Anagrama
224 págs.
18 euros

Un año ajetreado es la segunda novela autobiográfica de Anne Wiazemsky (Berlín, 1947), nieta del ilustre escritor francés y Premio Nobel de Literatura François Mauriac, actriz adolescente en Al azar, Baltasar, de Robert Bresson, cuya experiencia relató en La joven (El Aleph), estudiante de filosofía, musa, actriz, amante y esposa (entre 1967 y 1979) de Jean-Luc Godard, novelista (Canines, El libro de las despedidas, El libro de los destinos), guionista y directora de algunos programas de televisión.

El año en cuestión va justamente del verano de 1966 al de 1967, el periodo en el que Wiazemsky, por entonces menor de edad y estudiante de bachillerato en tránsito hacia la Universidad para estudiar Filosofía, conoció y (se) enamoró a un Godard en pleno éxito recién separado de Anna Karina, con quien había rodado sus primeras y exitosas películas (Una mujer es una mujer, Vivir su vida, Pierrot el loco), un año intenso repleto de nuevas experiencias, dudas y conflictos familiares y personales que forjaron la personalidad adulta de una adolescente hermosa, confusa e inquieta y que culminaron con una boda secreta en un ayuntamiento suizo y el rodaje de una película, La Chinoise, que, en su adaptación del Pequeño Libro Rojo de Mao a una célula de “Robinsones del marxismo-leninismo”, iba a preludiar el espíritu que habría de inundar las calles poco tiempo después en mayo de 1968.



A partir de las notas de su diario de juventud, una lúcida, sincera y precisa Wiazemsky va desgranando poco a poco, siempre atenta a los detalles y sujeta al vaivén de los estados de ánimo, los acontecimientos excepcionales de aquel periodo convulso y maravilloso: la primera carta de amor que escribió al director de Maculino, femenino dirigida a la redacción de los Cahiers du cinéma, el primer encuentro con el cineasta, al que siempre retrata como un niño travieso, cariñoso y celoso, locuaz y seductor, tan tierno, cortés y tímido en la intimidad como seguro, autoritario e incluso agresivo en sus rodajes y apariciones públicas, las escapadas furtivas, las sesiones de cine para ver las películas de Lang, Rossellini, Renoir y Bergman o las comedias de Louis de Funès, los primeros encuentros sexuales, las angustiosas falsas alarmas de embarazo, las peleas continuas con su madre y su familia, que desaprobaba la relación desigual sin disimulos, o el despertar de su vocación como actriz, escritora o fotógrafa.

Si un Bresson siempre correcto aunque excesivamente paternal y protector era el protagonista de fondo de aquella primera novela de iniciación, un Godard entregado y furiosamente romántico lo es de ésta, aunque no sea exactamente una novela sobre el cineasta o su cine, sino más bien el relato de aprendizaje y formación de una joven de buena familia seducida por el crepitante ambiente cultural e intelectual del París de mediados de los sesenta, una ciudad efervescente por la que desfilan figuras como Jeanson, Cournot, Sartre, Merleau-Ponty, Sollers, Truffaut, Rivette, Coutard, Bertolucci, Barbara, Jeanne Moreau, Jean-Pierre Léaud, Jean Vilar o Maurice Béjart, un París que ella pasó de contemplar desde la barrera a protagonizar en primer plano, acompañando al que todos consideraban como el cineasta más genial de su generación.

Un año ajetreado puede leerse así en clave histórica y generacional, para aquellos lectores no cinéfilos o no interesados por la figura de Godard y su entorno, pero resulta especialmente recomendable para el conocedor y el seguidor del director de Al final de la escapada, en su retrato insólito tras el que se adivinan pasiones, sonrisas e incluso gestos de torpeza y ternura keatonianas que él mismo siempre se encargó de esconder tras sus gafas de sol. Si sus películas con Karina ya dejaban traslucir, entre las fracturas del lenguaje y la voluntad de épater la bourgeois, un profundo espíritu romántico escondido en la cinefilia y la pasión por la literatura o la música, el periodo de cortejo, seducción, inspiración y convivencia inicial con Wiazemsky nos revelan a un Godard mucho más frágil y transparente, a un tipo tal vez solitario y desesperado que buscó en el amor de una joven burguesa la protección para sus propias carencias.



Lo que vino después, fuera ya de las páginas de este libro, es de sobra conocido: una radicalización y una politización de Godard en su carácter y en sus prácticas cinematográficas que lo fueron aislando cada vez más del cine francés y de su propia esposa, y una carrera como actriz de Wiazemsky que se prolongó durante unos cuantos años junto a su esposo (Week-end, Todo va bien) o a cineastas como Pasolini (Teorema, Porcile) antes de la separación definitiva.

Fuente: Manuel J Lombardo (El cine y otras catástrofes)

martes, 22 de enero de 2013

SINFONÍA Nº 11 DE DIMITRI SHOSTAKOVICH DEDICADA AL DOMINGO SANGRIENTO DEL 22 DE ENERO DE 1905

Los miembros de la Guardia disparando a los manifestantes.

La Sinfonía n.º 11, El año 1905, Op.103 de Dmitri Shostakóvich fue compuesta en 1957. En esta obra, Shostakóvich evoca los sucesos del Domingo Sangriento de 1905, con una representación de la masacre causada por las tropas del zar en el clímax del segundo movimiento. Rostropóvich dijo que es un réquiem por todas las revueltas reprimidas. La sinfonía consta de cuatro movimientos que se suceden sin solución de continuidad: La plaza del Palacio de Invierno, El 9 de enero, Memoria eterna y Campana de alarma.

El Domingo Sangriento fue una matanza realizada por la Guardia Imperial rusa contra manifestantes pacíficos. Sucedió en San Petersburgo el 22 de enero de 1905 (9 de enero según el calendario juliano entonces vigente en Rusia), día en el que 200 000 trabajadores se reunieron a las puertas del Palacio de Invierno, residencia del zar Nicolás II.

Los obreros, organizados por el padre Gapón, procuraban demandar directamente al zar un salario más alto y mejores condiciones laborales, tras el fracaso de numerosas huelgas hechas a finales del año 1904. Los manifestantes llevaban ese día iconos religiosos, además de retratos del zar, para demostrar que sus intenciones eran pacíficas.

El zar Nicolás II no se encontraba en el palacio en esos momentos ya que había ido a pasar el fin de semana a Tsárskoye Seló, pero su tío, el gran duque Vladimir Aleksándrovich, ordenó abrir fuego contra la multitud; en total se estima que murieron unos 200 manifestantes y 800 quedaron heridos, entre ellos mujeres y niños. La noticia de la matanza no tardó en expandirse por todo el país y esto causó que muchos campesinos se sublevaran en zonas rurales, que hubiera numerosas huelgas en diferentes ciudades y motines en las Fuerzas armadas que se extendieron durante un año.

En 1906 Nicolás II trató de apaciguar a los manifestantes, para lo cual creó el parlamento ruso, la Duma, pero la opinión del pueblo ya se había vuelto muy radical debido a los asesinatos y la violencia anterior. Los socialistas boicotearon la Duma y finalmente ésta suspendió su actividad en 1917, por la depresión económica que se originó en la Primera Guerra Mundial, y por el éxito de la Revolución Bolchevique.

SINFONIA Nº 11, "EL AÑO 1905" (completa):


lunes, 21 de enero de 2013

LO QUE LA PELÍCULA "LINCOLN" NO DICE SOBRE LINCOLN

La película Lincoln, producida y dirigida por uno de los directores más conocidos de EEUU, Steven Spielberg, ha reavivado un gran interés por la figura del presidente Lincoln, uno de los presidentes que, como el presidente Franklin D. Roosevelt, ha intervenido siempre en el ideario estadounidense con gran recuerdo popular. Se destaca tal figura política como la garante de la unidad de EEUU, tras derrotar a los confederados que aspiraban a la secesión de los Estados del Sur de aquel Estado federal. Es también una figura que resalta en la historia de EEUU por haber abolido la esclavitud, y haber dado la libertad y la ciudadanía a los descendientes de las poblaciones inmigrantes de origen africano, es decir, a la población negra, que en EEUU se conoce como la población afroamericana.

Lincoln fue también uno de los fundadores del Partido Republicano que en sus orígenes fue directamente opuesto al Partido Republicano actual, que está hoy altamente influenciado por un movimiento –el Tea Party- chauvinista, racista y sumamente reaccionario detrás del cual hay intereses económicos y financieros que quieren eliminar la influencia del gobierno federal en las vidas económicas, sociales y políticas del país. El Partido Republicano fundado por el presidente Lincoln era, por el contrario, un partido federalista, que consideró al gobierno federal como garante de los Derechos Humanos. Y entre ellos, la emancipación de los esclavos, tema central de la película Lincoln, fue al que Lincoln dio mayor hincapié. Terminar con la esclavitud significaba que el esclavo pasaba a ser trabajador, dueño de su propio trabajo.

Ahora bien, Lincoln, incluso antes de ser presidente, consideró otras conquistas sociales como parte también de los Derechos Humanos, y entre ellas, el derecho del mundo del trabajo a controlar, no sólo su trabajo, sino también el producto de su trabajo. El derecho de emancipación de los esclavos transformaba al esclavo en una persona libre asalariada, unida –según él- en lazos fraternales con los otros miembros de la clase trabajadora, independientemente del color de su piel. Sus demandas de que el esclavo dejara de serlo y de que el trabajador –tanto blanco como negro- fuera el dueño, no sólo de su trabajo, sino también del producto de su trabajo, eran igualmente revolucionarias. La emancipación de la esclavitud requería que la persona fuera la dueña de su trabajo. La emancipación de la clase trabajadora significaba que la clase trabajadora fuera la dueña del producto de su trabajo. Y Lincoln demandó los dos tipos de emancipación. El segundo tipo de emancipación, sin embargo, ni siquiera se cita en la película Lincoln. En realidad, la ignora. Y utilizo la expresión “ignora” en lugar de “oculta”, porque es del todo posible que los autores de la película o del libro sobre el que se basa ni siquiera conozcan la historia real de Lincoln. La Guerra Fría en el mundo cultural e incluso académico de EEUU (que continúa existiendo) y el enorme dominio de lo que en allí se llama la Corporate Class (la clase de los propietarios y gestores del gran capital) sobre la vida, no sólo económica, sino también cívica y cultural, explica que la historia formal de EEUU que se enseña en las escuelas y en las universidades sea muy sesgada, purificada de cualquier contaminación ideológica procedente del movimiento obrero, sea socialismo, comunismo o anarquismo. La gran mayoría de estudiantes estadounidenses, incluso de las universidades más prestigiosas y conocidas, no saben que la fiesta del 1º de Mayo, celebrada mundialmente como el Día Internacional del Trabajo, es una fiesta en homenaje a los sindicalistas estadounidenses que murieron en defensa de trabajar ocho horas al día (en lugar de doce), victoria que inició tal reivindicación exitosa en la mayoría de países del mundo. En EEUU, tal día, el 1º de Mayo, además de no ser festivo, es el día de la Ley y el Orden -Law and Order Day- (ver el libro People’s History of the U.S., de Howard Zinn). La historia real de EEUU es muy distinta a la historia formal promovida por las estructuras de poder estadounidenses.

Las ignoradas y/o ocultadas simpatías de Lincoln

Lincoln, ya cuando era miembro de la Cámara Legislativa de su Estado de Illinois, simpatizó claramente con las demandas socialistas del movimiento obrero, no sólo de EEUU, sino también mundial. En realidad, Lincoln, tal como indiqué al principio del artículo, consideraba como un Derecho Humano, el derecho del mundo del trabajo a controlar el producto de su trabajo, postura claramente revolucionaria en aquel periodo (y que continúa siéndolo hoy), y que ni la película ni la cultura dominante en EEUU recuerda o conoce, convenientemente olvidada en los aparatos ideológicos del establishment estadounidense controlados por la Corporate Class. En realidad, Lincoln consideró que la esclavitud era el dominio máximo del capital sobre el mundo del trabajo y su oposición a las estructuras de poder de los Estados sureños se debía precisamente a que percibía estas estructuras como sustentadoras de un régimen económico basado en la explotación absoluta del mundo del trabajo. De ahí que viera la abolición de la esclavitud como la liberación no sólo de la población negra sino de todo el mundo del trabajo, beneficiando también a la clase trabajadora blanca, cuyo racismo él veía que iba en contra de sus propios intereses. Lincoln también indicó que “el mundo del trabajo antecede al capital. El capital es el fruto del trabajo, y no hubiera existido sin el mundo del trabajo, que lo creó. El mundo del trabajo es superior al mundo del capital y merece la mayor consideración (…) En la situación actual el capital tiene todo el poder y hay que revertir este desequilibrio”. Lectores de los escritos de Karl Marx, contemporáneo de Abraham Lincoln, recordarán que algunas de estas frases eran muy semejantes a las utilizadas por tal analista del capitalismo en su análisis de la relación capital/trabajo bajo tal sistema económico.

Le sorprenderá a gran número de lectores saber que los escritos de Karl Marx influenciaron a Abraham Lincoln, tal como documenta en gran detalle John Nichols en su excelente artículo  “Reading Karl Marx with Abraham Lincoln Utopian socialists, German communists and other republicans” publicado en Political Affairs (27/11/12), y del cual extraigo las citas así como la mayoría de datos publicados en este artículo. Los escritos de Karl Marx eran conocidos entre los grupos de intelectuales que estaban profundamente insatisfechos con la situación política y económica de EEUU, como era el caso de Lincoln. Karl Marx escribía regularmente en The New York Tribune, el rotativo intelectual más influente en Estados Unidos en aquel periodo. Su director Horace Greeley se consideraba un socialista y un gran admirador de Karl Marx, al cual invitó a ser columnista de tal diario. En las columnas de su diario incluyó gran número de activistas alemanes que habían huido de las persecuciones ocurridas en la Alemania de aquel tiempo, una Alemania altamente agitada, con un naciente movimiento obrero que cuestionaba el orden económico existente. Algunos de estos inmigrantes alemanes (conocidos en el EEUU de aquel momento como los “Republicanos Rojos”) lucharon más tarde con las tropas federales en la Guerra Civil, dirigidos por el presidente Lincoln.

Greeley y Lincoln eran amigos. En realidad Greeley y su diario apoyaron desde el principio la carrera política de Lincoln, siendo Greeley el que le aconsejó a que se presentara a la presidencia del país. Y toda la evidencia apunta que Lincoln era un ferviente lector del The New York Tribune. En su campaña electoral para la presidencia de EEUU invitó a varios “republicanos rojos” a integrarse en su equipo. En realidad, ya antes, como congresista, representante de la ciudadanía de Springfield en el Estado de Illinois, apoyó frecuentemente los movimientos revolucionarios que estaban ocurriendo en Europa, y muy en especial en Hungría, firmando documentos en apoyo de tales movimientos.

Lincoln, gran amigo del mundo del trabajo estadounidense e internacional.

Su conocimiento de las tradiciones revolucionarias existentes en aquel periodo no era casual sino que era fruto de sus simpatías con el movimiento obrero internacional y sus instituciones. Animó a los trabajadores de EEUU a organizar y establecer sindicatos y continuó haciéndolo cuando fue presidente. Y varios sindicatos le nombraron miembro honorario. En su respuesta a los sindicatos de Nueva York subrayó “vosotros habéis entendido mejor que nadie que la lucha para terminar con la esclavitud es la lucha para liberar al mundo del trabajo, es decir, a liberar a todos los trabajadores. La liberación de los esclavos en el Sur es parte de la misma lucha por la liberación de los trabajadores en el Norte”. Y durante la campaña electoral, el presidente Lincoln promovió la postura en contra de la esclavitud indicando explícitamente que la liberación de los esclavos les permitiría a los trabajadores exigir los salarios que les permitirían vivir decentemente y con dignidad, ayudando con ello a aumentar los salarios de todos los trabajadores, tanto negros como blancos.

Marx, y también Engels, escribieron con entusiasmo sobre la campaña electoral de Lincoln, en un momento en que ambos estaban preparando la Primera Internacional del Movimiento Obrero. En un momento de las sesiones, Marx y Engels propusieron a la Internacional que enviara una carta al presidente Lincoln felicitándolo por su actitud y postura. En su carta, la Primera Internacional felicitaba al pueblo de EEUU y a su presidente por, al terminar con la esclavitud, haber favorecido la liberación de toda la clase trabajadora, no solo estadounidense, sino también la mundial.

El presidente Lincoln respondió, agradeciendo la nota y respondiendo que valoraba el apoyo de los trabajadores del mundo a sus políticas, en un tono cordial, que, por cierto, creó gran alarma entre los establishments económicos, financieros y políticos a ambos lados del Atlántico. Estaba claro, a nivel internacional que, como señaló más tarde el dirigente socialista estadounidense Eugene Victor Debs, en su propia campaña electoral, “Lincoln había sido un revolucionario y que por paradójico que pudiera parecer, el Partido Republicando había tenido en su orígenes una tonalidad roja”.
La revolución democrática que Lincoln inició y que nunca se desarrolló.
Ni que decir tiene que ninguno de estos datos aparece en la película Lincoln, ni son ampliamente conocidos en EEUU. Pero, como bien señalan John Nichols y Robin Blackburn (otro autor que ha escrito extensamente sobre Lincoln y Marx), para entender Lincoln hay que entender el periodo y el contexto en los que él vivió. Lincoln no era un marxista (término sobreutilizado en la literatura historiográfica y que el propio Marx denunció) y no era su intento eliminar el capitalismo, sino corregir el enorme desequilibrio existente en él, entre el capital y el trabajo. Pero, no hay duda de que fue altamente influenciado por Marx y otros pensadores socialistas, con los cuales compartió sus deseos inmediatos, claramente simpatizando con ellos, llevando su postura a altos niveles de radicalismo en su compromiso democrático. Es una tergiversación histórica ignorar tales hechos, como hace la película Lincoln.

No hay duda de que Lincoln fue una personalidad compleja con muchos claroscuros. Pero las simpatías están escritas y bien definidas en sus discursos. Es más, los intensos debates que ocurrían en las izquierdas europeas se reproducían también en los círculos progresistas de EEUU. En realidad, la mayor influencia sobre Lincoln fue la de los socialistas utópicos alemanes, muchos de los cuales se refugiaron en Illinois huyendo de la represión europea.

El comunalismo que caracterizó a tales socialistas influenció la concepción democrática de Lincoln, interpretando democracia como la gobernanza de las instituciones políticas por parte del pueblo, en el cual las clases populares eran la mayoría. Su famoso dicho (que se ha convertido en el espléndido eslogan democrático más conocido en el mundo –Democracy for the people, of the people and by the people- claramente señala la imposibilidad de tener una democracia del pueblo y para el pueblo sin que sea realizada y llevada a cabo por el mismo pueblo. De ahí que viera la liberación de los esclavos y del mundo del trabajo como elementos esenciales de tal democratización. Su concepto de igualdad llevaba inevitablemente un conflicto con el dominio de tales instituciones políticas por el capital. Y la realidad existente hoy en EEUU y que detallo en mi artículo “Lo que no se ha dicho en los medios sobre las elecciones en EEUU” (Público, 13.11.12)es una prueba de ello. Hoy la Corporate Class controla las instituciones políticas de aquel país.

Últimas observaciones y un ruego

Repito que ninguna de estas realidades aparece en la película. Spielberg no es, después de todo, Pontecorvo, y el clima intelectual estadounidense todavía está estancado en la Guerra Fría que le empobrece intelectualmente. “Socialismo” continúa siendo una palabra mal vista en los círculos del establishment cultural de aquel país. Y en la tierra de Lincoln, aquel proyecto democrático que él soñó nunca se realizó debido a la enorme influencia del poder del capital sobre las instituciones democráticas, influencia que ha disminuido enormemente la expresión democrática en aquel país. Y la paradoja hiriente de la historia es que el Partido Republicano se haya convertido en el instrumento político más agresivo hoy existente al servicio del capital.

Por cierto, agradecería que todas las personas que encuentren este artículo interesante lo distribuyan ampliamente, incluyendo en su distribución a los críticos de cine, que en su promoción de la película, seguro que no dirán nada del otro Lincoln desconocido en su propio país (y en muchos otros, incluyendo España). A uno de los fundadores del movimiento revolucionario democrático ni siquiera se le reconoce como tal. Su emancipación de los esclavos es una gran victoria que hay que celebrar. Pero Lincoln fue incluso  más allá. Y de esto ni se habla.

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Policy Studies and Public Policy. The Johns Hopkins University


ARTÍCULO DE KARL MARX "A ABRAHAM LINCOLN, PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS": http://espina-roja.blogspot.com.es/2008/12/abraham-lincoln-presidente-de-los.html

domingo, 20 de enero de 2013

"EL VAGÓN DE TERCERA", DE HONORÉ DAUMIER


El vagón de tercera
Honoré Daumier (1808-1879)
h 1864
Óleo sobre lienzo
65´5 x 90 cm
Metropolitan Museum of Art de Nueva York

El Romanticismo, con su idealización de la historia, de la sociedad y de la naturaleza, deja paso tras la revolución de 1848 al Realismo, una nueva corriente que se interesa por la realidad. Pero el desencanto por los fracasos revolucionarios hace que el arte abandone los temas políticos y se concentre en temas sociales. La industrialización determinó la formación de una numerosa población obrera hacinada en las ciudades. Los artistas toman conciencia de los problemas sociales, como el trabajo de niños y mujeres, los horarios excesivos, las viviendas insalubres y creen que deben denunciar estas lacras.

Daumier , agudo crítico y prestigioso caricaturista, dibujante e ilustrador, se fija en la sociedad y en determinados grupos sociales, poniéndose al lado de los desfavorecidos. Se sirvió de los medios de comunicación masivos, como la prensa o las revistas satíricas, para difundir su mensaje político de manera simultánea a su trabajo pictórico.

En aquellos tiempos los trenes tenían tres clases de vagones. Los de primera tenían asientos como butacas, calefacción y pocos pasajeros en un compartimento cerrado. Los de segunda tenían asientos acolchados y también disponían de compartimento cerrado pero con más pasajeros. Los de tercera tenían los asientos de madera corridos y los vagones no disponían ni de calefacción ni de departamentos, por lo que allí se hacinaban todos los pasajeros y de toda condición. Es fácil adivinar qué grupo social viajaba en cada clase.

En las obras de Daumier se aprecia una gran capacidad para llegar destilar la esencia de la expresión facial humana y del gesto corporal. En su tren no viajan ni aristócratas ni burgueses en asientos de primera clase, sino hombres y mujeres tristes, todos ellos silenciosos y mal vestidos. Esta obra realista y de denuncia social, refleja muy bien el cansancio de la clase trabajadora. Algo que queda patente en el niño dormido y la actitud de la mujer vieja en el centro del cuadro.

De frente al espectador, como si éste estuviera sentado en el asiento frontal, hay un grupo que bien podría estar formado por miembros de una familia que se traslada a la ciudad. Una joven madre amamanta tiernamente al hijo que sostiene en brazos. En el centro vemos a la que puede ser la abuela, cansada, con la vista perdida en sus propios pensamientos. Es una humilde mujer con las manos pacientemente cruzadas sobre la cesta de mimbre. A su lado se encuentra un joven muchacho, tal vez el nieto, que se ha dormido muy pronto, acaso cansado por un inoportuno trabajo para su edad.

El resto del pasaje, una masa heterogénea, se encuentra detrás. Aunque algunos con chistera, pequeños burgueses o empleados, la mayor parte son obreros, especialmente las mujeres con pañuelo. Se observa que conviven pero que apenas ser observan y, por supuesto, no se comunican. Se aprecia un gran silencio. Es el reino de la colectividad anónima, el espacio de la indiferencia. El nuevo mundo industrial es así de inhumano. Los hombres se hacinan como cosas y no eligen su compañía. Se sientan al lado de otros, se yuxtaponen, se miran pero no se dicen nada. Cada una de las figuras está individualizada, y destacan sus gestos y expresiones, entre los que abundan el aburrimiento y el hastío.

La dosis de sordidez que Daumier aplica en esta obra a sus personajes genera en el espectador una sensación de ternura que contrasta profundamente con la sofisticación industrial del tren, vehículo que, a la vez, les sirve de escenario social y de fondo.

El trazo contundente y dinámico, los contrastes pronunciados y el poder de síntesis de Daumier, dejan claro el porqué de la admiración que más tarde despertó en muchos expresionistas. Se aprecia claramente la manera de trabajar de Daumier. Tras preparar la obra con dibujos previos, realizaba la composición definitiva en acuarela para trasladar más tarde al lienzo el resultado con la ayuda del sistema de cuadrícula que advertimos perfectamente en primer plano. Las figuras tienen sus contornos muy delimitados por una línea negra, procediendo más tarde a diluirla con pinceladas densas de otras tonalidades. La luz empleada recuerda a Rembrandt mientras que en el color existe una estrecha relación con el mundo Barroco que tanto admiraba el maestro.

Pero el tema es totalmente contemporáneo, adhiriéndose al Realismo que defendía Courbet cuyo único objetivo era la observación directa del natural, copiando las costumbres y usos de la sociedad para mejorarla.

Fuente: un día...una obra

sábado, 19 de enero de 2013

"TOCANDO AL VIENTO", PELICULA DE MARK HERMAN

TÍTULO ORIGINAL: Brassed Off
AÑO: 1997
DURACIÓN: 107 min.
PAÍS: Reino Unido
DIRECTOR: Mark Herman
GUIÓN: Mark Herman
MÚSICA: Trevor Jones
FOTOGRAFÍA: Andy Collins
REPARTO: Ewan McGregor, Tara Fitzgerald, Pete Postlethwaite, Jim Carter, Stephen Tompkinson
PREMIOS: 1997: Premios Cesar: Mejor película extranjera
1996: 3 Nominaciones Premios BAFTA: Mejor film británico, guión original y música
SINOPSIS: Durante el gobierno de Margaret Thatcher, la mina de carbón de un pueblo del norte de Inglaterra está a punto de ser cerrada. La banda de música de los mineros, toda una institución con más de un siglo de historia, también corre el peligro de desaparecer. A pesar de ello, Danny, el líder de la banda, exhorta a sus compañeros para animarlos a seguir compitiendo en el concurso nacional. (FILMAFFINITY)

VER PELICULA:

viernes, 18 de enero de 2013

JORGE GALINDO Y SANTIAGO SIERRA PRESENTAN LA EXPOSICIÓN "LOS ENCARGADOS" PARA DENUNCIAR A "LOS RESPONSABLES DEL DESASTRE ECONÓMICO"

La pieza central de 'Los encargados' es un vídeo en blanco y negro con la 'Varsoviana soviética' de música

Arte para denunciar “el tocomocho de las élites de la Transición”

En la década de los ochenta, Jorge Galindo (Madrid, 1965) y Santiago Sierra (Madrid, 1967) sembraban la capital de rotundos grafitis firmados por Comando Madrid. Después, poco a poco, las carreras de ambos artistas se dieron a conocer por todo el mundo bajo diferentes soportes pero con una común preocupación política frente a los desastres planetarios. Con unos planteamientos cada vez más radicalizados, Sierra y Galindo vuelven a la palestra artística con una exposición que este jueves 17 se inaugura en la galería Helga de Alvear y que no va a dejar indiferente a nadie. Bajo el título de Los encargados, utilizan pintura, fotografía y vídeo para denunciar a los responsables del desastre económico y social que ha llevado a España a los seis millones de parados y a un nivel de pobreza espeluznante. Como remate, Santiago Sierra presenta el martes 22 en la galería Ivorypress la performance El trabajo es la Dictadura con 30 trabajadores contratados por el salario mínimo interprofesional cuya labor consistirá en rellenar a mano mil ejemplares del último título de la colección LiberArs LiberArs con la frase "El trabajo es la Dictadura".
La pieza central de Los encargados es un vídeo de cinco minutos de duración, rodado en blanco y negro con sonido ambiente y con la Varsoviana soviética como música de fondo. Rodado durante la madrugada del 15 de agosto del pasado verano, las imágenes muestran una procesión de siete coches oficiales coronados con gigantescos retratos colocados boca abajo y pintados también en blanco y negro. En el primero se ve al rey Juan Carlos. Le siguen los rostros de los presidentes de los sucesivos Gobiernos desde la Transición: Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Son, en palabras de Sierra, las caras visibles del régimen, "las de los encargados de representar los intereses de la banca, del Pentágono, de Roma, de los terratenientes, del Ejército"... Galindo declara que todos ellos son responsables de "políticas asesinas". "Hay que decirlo muy claro: hay gente muriendo y otros miles robados y echados de sus casas. El mal tiene un principio y nosotros estamos hablando del tocomocho de la Transición, dirigida por las élites políticas del franquismo para perdurar hasta nuestros días. Señalamos a los encargados del gran timo".

Dividida en tres partes, la exposición ocupa las dos plantas de la galería Helga de Alvear. En la planta baja están las pinturas y el vídeo. Arriba, las fotografías. Todas las piezas están firmadas conjuntamente por los dos artistas. Por correo electrónico, ambos explican que el proyecto surgió hace un año. "La propaganda del actual régimen político", explica Sierra, "ha utilizado machaconamente las imágenes de sus caras más visibles para tejer su cuento de democracia". "La propaganda del régimen es machacona o cuántas veces no ha oído usted la palabra campechano o las palabras transición ejemplar. Bueno pues esto es contrapropaganda, nuestra revancha a toda una vida bajo su propaganda". Galindo no se queda atrás y precisa estos siete personajes son los que "han estado a la cabeza de partidos políticos que son sociedades pseudomafioso-financieras, sus jefes banqueros serían otra pieza". "En cuanto al Rey, es el primer encargado del trile de la Transición, su primer encargo todos sabemos de quién lo recibió, después ha tenido más".


La ocupación de la Gran Vía madrileña con los coches y los retratos, además del equipo del rodaje fue recogido en su momento por algunos curiosos, pero a los artistas no les consta ninguna reacción. "La delegada [del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Cristina] Cifuentes no se debió enterar o estaba de vacaciones, fue el 15 de agosto, el rodaje estaba muy preparado y tuvimos la Gran Vía para nosotros solos", recuerda Galindo. La policía estaba en otro lado de la ciudad, en La Latina, con la procesión de la Almudena, protegiendo a la alcaldesa [Ana Botella] de la bronca que se estaba llevando con los bomberos. Esto nos permitió un rodaje muy tranquilo". Santiago Sierra añade que no hubo incidentes porque la gente "no es como la pintan en televisión, nadie te va a armar un escándalo por defender a estos tipos". "La población española es pacífica".

¿Creen que el mundo del arte está a la altura de las circunstancias o los seis millones de parados requerirían más atención? Sierra responde que él no es quien para "decirle al mundo del arte lo que tiene que hacer". "Cada uno verá lo qué hace o no hace. Además, al mundo del arte tampoco le agradan las sugerencias. Los seis millones de parados necesitan autoorganizarse para generar sus propios medios al margen del Estado y el capital o todo lo al margen que se pueda; asociarse y luchar juntos por no tener que pedirle trabajo a nadie. No es toda nuestra atención lo que necesitan".



Pérdida de derechos


Ambos se muestran preocupados por la pérdida de derechos ciudadanos y la represión contra quienes participan en movilizaciones en la calle. "Rajoy está utilizando la crisis y su mayoría absoluta para convertir al Estado en un régimen autoritario y como tal están saldando cuentas pendientes", dice Galindo. "Este no es un país libre. Opinar sobre esto es punible ahora en la legislación española", remata Sierra.
El final de esta situación no parece estar a la vuelta de la esquina. Galindo opina que "lo único que puede cambiar este sistema político-financiero tan injusto es el poder y la organización de la gente". "Cada vez que oigo a un político hablando de la crisis, se me revuelven las tripas. Es el zorro cuidando de las gallinas. Lo grave es que sus mentiras matan a la gente".
Por contradictorio que a algunos les pueda parecer, el trabajo de ambos artistas es seguido con gran interés por el mercado del arte. ¿Quienes son los coleccionistas de sus obras? ¿Mantienen relaciones con ellos o de eso se ocupa la galería que les representa? Sierra no duda en responder: "Nuestros coleccionistas son unas personas muy inteligentes y con un extremado buen gusto y con quienes mantenemos unas excelentes relaciones tanto nosotros como nuestras galerías".

Fuente: El País


"EL TRABAJO ES UNA DICTADURA"

Treinta trabajadores contratados por el salario mínimo interprofesional rellenarán a mano, repitiendo una y otra vez la frase El trabajo es la Dictadura, los mil ejemplares que se publicarán del último libro, del mismo nombre, de la colección LiberArs.

Es la última propuesta del artista conceptual español Santiago Sierra (Madrid, 1966), que se realizará mediante una performance que tendrá lugar en Ivorypress Space durante nueve días y que estará abierta al público del 22 al 30 de enero de 10.00 a 14.00 h y de 15.00 a 19.00 h.
Esta acción se alinea con otras anteriores llevadas a cabo por Sierra, como 20 trabajadores en la bodega de un barco (2001); 11 personas remuneradas para aprender una frase (2001) o Contratación y ordenación de 30 trabajadores conforme al color de su piel (2002). ​

Profunda reflexión

Santiago Sierra es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y amplió su formación en la Escuela de San Carlos de la Universidad Autónoma de México. Ha expuesto en museos, centros de arte y galerías de todo el mundo, como en el Museo Kiasma de Arte Contemporáneo ARS 01 (Helsinki), en el Kunstwerke (Berlín), en la Kunsthaus Bregenz (Austria) o en el PS1 del MOMA (Nueva York).

El arte de Sierra, cargado de reivindicaciones sociales y políticas desde sus comienzos, intenta evidenciar lo absurdo de las relaciones de poder establecidas y destacar los problemas que acarrea para la población la economía capitalista. Su producción se basa no en una sola técnica, sino que juega con un amplio espectro de ellas: fotografía, vídeo, música o elementos cotidianos con los que forma impresionantes instalaciones que luego nos invitan a una profunda reflexión sobre el mundo que nos rodea. 
Fuente: hoyesarte

jueves, 17 de enero de 2013

"CHAVS: LA DEMONIZACIÓN DE LA CLASE OBRERA"

Título:  Chavs: La demonización de la clase obrera
Autor: Owen Jones
Traducción de Íñigo Jáuregui
Editorial: Capitan Swing
Tamaño 14x22cm
360 páginas
Año: 2012
ISBN: 978-84-940279-7-0
PVP: 20 €

En la Gran Bretaña actual, la clase trabajadora se ha convertido en objeto de miedo y escarnio. Desde la Vicky Pollard de Little Britain a la demonización de Jade Goody, los medios de comunicación y los políticos desechan por irresponsable, delincuente e ignorante a un vasto y desfavorecido sector de la sociedad cuyos miembros se han estereotipado en una sola palabra cargada de odio: chavs.

En este aclamado estudio, Owen Jones analiza cómo la clase trabajadora ha pasado de ser «la sal de la tierra» a la «escoria de la tierra». Desvelando la ignorancia y el prejuicio que están en el centro de la caricatura chav, retrata una realidad mucho más compleja: el estereotipo chav, dice, es utilizado por los gobiernos como pantalla para evitar comprometerse de verdad con los problemas sociales y económicos y justificar el aumento de la desigualdad. Basado en una investigación exhaustiva y original, este libro es una crítica irrefutable de los medios de comunicación y de la clase dirigente, y un retrato esclarecedor e inquietante de la desigualdad y el odio de clases en la Gran Bretaña actual. La edición incluye un nuevo capítulo que explora las causas y las consecuencias de los episodios de violencia que ocurrieron durante el verano de 2011 en Inglaterra.

"El pueblo contra el proletariado". Reseña en El País: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/15/actualidad/1358278592_990645.html

miércoles, 16 de enero de 2013

EL MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO EXHIBE "TRÍPTICO DE LA GUERRA", DEL PINTOR VASCO AURELIO ARTETA


La obra “Tríptico de la Guerra”, del pintor bilbaíno Aurelio Arteta (1879-1940), es la obra invitada hasta el mes de abril en el Museo Bellas Artes de Bilbao.

La obra, pintada en 1937 por Arteta durante su estancia en Biarritz tras huir al exilio en plena Guerra Civil, representa “la crudeza” del conflicto bélico y sus consecuencias en la población civil, con “constantes referencias” al bombardeo que sufrió la villa de Gernika.

El tríptico está formado por tres cuadros (tres óleos sobre lienzo de 161×120 centímetros en sus paneles izquierdo y derechos, mientras que el central tiene un tamaño superior de 178×166 centímetros). Van dispuestos en serie, con los dos cuadros de los lados de un tamaño algo inferior a la pintura central. El lienzo de la izquierda, titulado “El frente”, muestra a un joven que empuña un fusil dirigiéndolo hacia un cielo sobrevolado por aviones de guerra, en un paisaje rocoso y oscuro, junto a dos cadáveres de ‘gudaris’ fallecidos.

El de la derecha, también de ambiente apagado y con el nombre de “La retaguardia”, ilustra la destrucción y los cadáveres de una madre y su hijo tras el bombardeo. “Junto al joven del de la izquierda, este cuadro muestra la destrucción de todos los miembros de una familia, terminando con una generación completa”

“ÉXODO”

Por último, la obra central, llamada “Éxodo”, describe la marcha de mujeres, ancianos y niños hacia unos buques atracados en el puerto, para dirigirse fuera del alcance de las bombas. De dimensiones algo mayores que los anteriores, presenta una diferente línea argumental, al transcurrir la acción en un día claro y luminoso, sin alusiones directas a la guerra.

“Es una de las grandes obras del “noucentisme”, ese movimiento de retorno al orden, una respuestas a las vanguardias”. “El primer y el tercer panel están pintados de una manera más sórdida con una luz más oscura, de color hollín, con un cielo totalmente encapotado que corresponde con la tragedia que está narrando” Por el contrario, el cuadro central “discurre en un contexto de mayor normalidad que funciona un paisaje cotidiano y bastante bien iluminado”.

VIDA DE ARTETA

Aurelio Arteta vivió la primera etapa de su exilio por la Guerra Civil que le llevaría dos años después a México con su familia, donde moriría en 1940 en un accidente ferroviario. Desde 1931, trabajaba en Madrid, donde en 1933 había sido nombrado profesor interino de la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado.

En los años anteriores al inicio de la guerra, Arteta recibió diversos reconocimientos artísticos oficiales y en 1931 fue nombrado miembro del Consejo de Instrucción Pública y vocal de la Junta Superior del Tesoro Artístico, en 1933.

También obtuvo una medalla de primera clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932, la primera organizada por la República francesa, y fue seleccionado para acudir a la Bienal de Venecia en 1934.

Fuente: Lantxabe

martes, 15 de enero de 2013

94 AÑOS DEL ASESINATO DE LA DIRIGENTE COMUNISTA ROSA LUXEMBURGO




UTOPÍAS PACIFISTAS

[Cuando apareció “Utopías pacifistas” en 1911, Europa ya iniciaba su descenso vertiginoso hacia la Primera Guerra Mundial. Las crecientes tensiones generadas por la competencia colonialista de las grandes potencias imperialistas, la carrera armamentista y el creciente militarismo, además de otros indicios, indicaban claramente el camino. El PSD alemán, engolosinado por los votos obtenidos en su país, parecía preocuparse cada vez menos por los llamados al sentimiento nacionalista, o se limitaba a señalar que la revolución socialista era la única alternativa a la guerra imperialista que se avecinaba.
[Rosa Luxemburgo recogió el desafío y denunció implacablemente las ilusiones creadas por los voceros oficiales del PSD, incluido entre ellos su viejo amigo y aliado Karl Kautsky,(1) considerado el teórico marxista más ortodoxo de la Internacional. El propio Lenin iba a romper con Kautsky después de que éste apoyó al imperialismo alemán cuando el estallido de la guerra en 1914. Pero Rosa Luxemburgo, que estaba mucho más cerca de Kautsky y del creciente oportunismo del PSD, fue la primer dirigente de la Internacional que se percató de la orientación de las teorías idealistas de Kautsky y comenzó a atacar su creciente tendencia a capitular ante el ala derecha del PSD.
[“Utopías pacifistas” se publicó por primera vez el 6 y 8 de mayo de 1911 en el Leipziger Volkszeitung. La presente versión resumida está tomada de The Labour Monthly, Londres, julio de 1926.  Trascrito por Célula 2 para Izquierda Revolucionaria.
I
¿Cuál es nuestra tarea en la cuestión de la paz? No consiste en demostrar en todo momento el amor a la paz que profesan los socialdemócratas; nuestra tarea primera y principal es clarificar ante las masas populares la naturaleza del militarismo y señalar con toda claridad las diferencias principistas entre la posición de los socialdemócratas y la de los pacifistas burgueses. ¿En qué consiste esta diferencia? No solamente en el hecho de que los pacifistas burgueses confían en la influencia de las grandes palabras, mientras que nosotros no dependemos únicamente de las palabras. Nuestros respectivos puntos de partida se oponen diametralmente: los amigos burgueses de la paz creen que la paz mundial y el desarme pueden realizarse en el marco del orden social imperante, mientras que nosotros, que nos basamos en la concepción materialista de la historia y en el socialismo científico, estamos convencidos de que el militarismo desaparecerá del mundo únicamente con la destrucción del Estado de clase capitalista. De ahí surgen nuestras distintas tácticas en la propagandización del ideal de la paz. Los pacifistas burgueses tratan -y desde su punto de vista es perfectamente lógico y comprensible— de inventar toda clase de proyectos “prácticos” para restringir gradualmente el militarismo y tienden naturalmente a considerar genuino cada síntoma externo de paz, aceptar todo lo que dice en ese sentido la diplomacia, exagerarlo hasta convertirlo en base para la actividad. Por su parte los socialdemócratas deben considerar que su deber al respecto, como en cualquier otra instancia de la crítica social, es denunciar que los intentos burgueses de restringir el militarismo no son sino lamentables medidas a medias y que la expresión de semejantes sentimientos de parte del gobierno es un engaño diplomático, y oponer a las expresiones y declaraciones burguesas el análisis implacable de la realidad capitalista.
Desde este punto de vista las tareas de los socialdemócratas con respecto a las declaraciones del gobierno británico sólo pueden ser las de denunciar que la limitación parcial de armamentos no es viable, que es una medida que se queda en la mitad del camino, y tratar de demostrarle al pueblo que el militarismo está estrechamente ligado a la política colonial, a la política tarifaria y a la política internacional, y que si las naciones existentes realmente quisieran poner coto, seria y honestamente, a la carrera armamentista, tendrían que comenzar con el desarme en el terreno político comercial, abandonar sus rapaces campañas colonialistas y su política internacional de conquista de esferas de influencia en todas partes del mundo: en una palabra, su política interna y exterior debería ser lo opuesto de lo que exige la política actual de un estado capitalista moderno. Y así se explicaría lo que constituye el meollo de la concepción socialdemócrata, que el militarismo en todas sus formas -sea guerra o paz armada- es un hijo legítimo, un resultado lógico del capitalismo, de ahí que quien realmente quiera la paz y la liberación de la tremenda carga de los armamentos debe desear también el socialismo. Sólo así puede realizarse el esclarecimiento socialdemócrata y el reclutamiento para el partido, en relación con el debate sobre el armamento.
Este trabajo, empero, se volverá un tanto dificultoso y la posición de los socialdemócratas se hará oscura y vacilante si, por algún extraño cambio de papeles, nuestro partido trata de hacer lo contrario: convencer al Estado burgués de que bien puede limitar el armamentismo y lograr la paz desde su posición de Estado capitalista.
Ha sido hasta ahora un orgullo, y el fundamento científico, que no sólo las líneas generales de nuestro programa sino también las consignas que conforman nuestra táctica cotidiana no eran inventados según nuestros deseos, sino que confiábamos en nuestro conocimiento de las tendencias del desarrollo social y fundamentábamos nuestra línea sobre el curso objetivo de dichas tendencias. Para nosotros, el factor determinante hasta ahora no eran las posibilidades que se presentaban partiendo de la relación interna de fuerzas en el Estado, sino las posibilidades desde el punto de vista de las tendencias del desarrollo de la sociedad. La limitación del armamento, las restricciones al militarismo no coinciden con el desarrollo futuro del capitalismo internacional. Sólo quienes creen en la posibilidad de mitigar y mellar los antagonismos de clase y controlar la anarquía económica del capitalismo pueden creer en la posibilidad de disminuir, mitigar y liquidar estos conflictos internacionales. Porque los antagonismos internacionales de los estados capitalistas no son sino el complemento de los antagonismos de clase, y la anarquía política mundial no es sino el revés del anárquico sistema de producción del capitalismo. Ambos sólo pueden desarrollarse juntos y perder juntos. “Un poco de orden y paz” es pues una utopía tan pequeñoburguesa y mezquina respecto al mercado mundial capitalista como la política mundial, y respecto a la limitación de las crisis como a la limitación del armamento.
Echemos un vistazo a los acontecimientos internacionales de los últimos quince años. ¿Dónde se ve alguna tendencia hacia la paz, hacia el desarme, hacia la solución negociada de los conflictos?
En los últimos quince años tuvimos: en 1895 la guerra entre Japón y China, preludio al surgimiento del imperialismo en Asia Oriental; en 1898 la guerra entre España y Estados Unidos; en 1899-1902, la guerra de los ingleses y los boers en Sudáfrica; en 1900 la penetración de las potencias europeas en China; en 1904 la guerra ruso-japonesa; en 1904-1907 la guerra de los alemanes contra los hereros en África; en 1908, la intervención militar de Rusia en Persia; en este momento la intervención militar de Francia en Marruecos, sin mencionar las incesantes escaramuzas coloniales en África y Asia. La sola enumeración de los hechos demuestra que en el lapso de quince años no hubo uno solo sin actividad bélica de algún tipo.  Trascrito por Célula 2 para Izquierda Revolucionaria.
Pero más importante aun es la consecuencia de estas guerras. Después de la guerra con China, Japón efectuó una reorganización militar que le permitió emprender diez años más tarde la guerra contra Rusia y convertirse en la fuerza militar predominante en el Pacífico. La guerra con los boers culminó en la reorganización militar de Inglaterra y el fortalecimiento de su fuerza armada terrestre. La guerra contra España impulsó a Estados Unidos a reorganizar su marina de guerra y entrar en la política colonial con los intereses imperialistas en Asia, creándose así el germen del antagonismo de intereses entre Estados Unidos y Japón en el Pacífico. La campaña sobre China fue acompañada en Alemania por la importante Ley de la Marina de Guerra de 1900, que señala el inicio de la competencia marítima anglo-germana y la agudización de los conflictos entre ambas naciones. Pero existe otro factor de suma importancia: el despertar social y político de las colonias y los países que integran las “esferas de influencia” a la vida independiente. La revolución en Turquía, en Persia, el fermento revolucionario en China, India, Egipto, Arabia, Marruecos, Méjico, también son puntos de partida para los antagonismos políticos, las tensiones, las actividades bélicas y el armamento a nivel mundial. Fue justamente en el transcurso de estos quince años que los puntos de fricción en la política internacional alcanzaron un grado sin precedentes, nuevos estados han ingresado a la escena internacional y todas las grandes potencias se reorganizaron militarmente. La consecuencia de todo ello es que los antagonismos se han agudizado a un grado jamás visto, y el proceso se profundiza más y más, puesto que por una parte el fermento en Oriente crece día a día, y por la otra cada acuerdo entre las potencias militares se convierte en punto de partida de nuevos conflictos. La Entente Reval (2) entre Rusia, Gran Bretaña y Francia que, según Jaurés, era una garantía para la paz mundial, agudizó la crisis en los Balcanes, detonó la revolución en Turquía, condujo a Rusia a la intervención militar en Persia y produjo un acercamiento entre Turquía y Alemania, lo que a su vez agudizó las tensiones anglo-germanas. El Acuerdo de Potsdam agudizó la crisis en China y la guerra ruso-japonesa tuvo el mismo efecto.
Por eso, con sólo observar los hechos, quien se niegue a comprender que los mismos dan lugar a cualquier cosa menos la mitigación de los conflictos internacionales y la paz mundial, está cerrando sus ojos.
En vista de todo ello, ¿cómo es posible hablar de una tendencia hacia la paz en el desarrollo burgués que neutralizará y superará las tendencias bélicas? ¿Dónde se refleja?
¿En la declaración de Sir Edward Grey (3) y en la del parlamento francés? ¿En el “cansancio armamentista” de la burguesía? Pero los sectores pequeños y medianos de la burguesía siempre se han quejado del peso del armamentismo, así como se quejan de la liquidación de la libre competencia, de las crisis económicas, la falta de conciencia que demuestran los especuladores de la bolsa, el terrorismo de los cárteles y trusts. La tiranía de los magnates de los trusts norteamericanos ha provocado una rebelión de amplias masas populares y un fatigoso procedimiento legal antitrust de parte del Estado. ¿Acaso los socialdemócratas lo interpretan como síntoma de la limitación del desarrollo de los trusts? Más bien miran con simpatía la rebelión de los pequeños burgueses y sonríen con desprecio ante la campaña estatal. La “dialéctica” de la tendencia burguesa hacia el pacifismo, que se suponía iba a neutralizar y superar su tendencia bélica, es una prueba más que confirma la vieja verdad de que las rosas de la dominación capitalista tienen también espinas para la burguesía, que ésta prefiere mantener en su cabeza sufriente lo más posible, a pesar del dolor y la pena, antes que perder las espinas junto con la cabeza si sigue el consejo de los socialdemócratas.
Explicárselo a las masas, destruir implacablemente toda ilusión respecto de los intentos burgueses de lograr la paz, afirmar que la revolución proletaria es el primer y único paso hacia la paz: ésa es la tarea de los socialdemócratas respecto de las engañifas desarmamentistas, ya estén engendradas en Petersburgo, Londres o Berlín.
II
El utopismo de la posición que espera una era de paz y limitación del militarismo en el marco del orden social imperante se revela claramente en el hecho de que recurre a la elaboración de proyectos. Porque es típico de las ansias utópicas el crear, para demostrar su viabilidad, recetas “prácticas” lo más detalladas posible. En esta categoría se inscribe él proyecto de “Estados Unidos de Europa” como base para la limitación del armamentismo internacional.
“Apoyamos todos los esfuerzos -dijo el camarada Ledebour (4) en el Reichstag el 3 de abril— que apunten a liquidar los gastados pretextos que justifican el incremento incesante del armamentismo. Exigimos la unión económica y política de los estados europeos. Estoy seguro de que viviremos para ver, cuando se imponga el socialismo o tal vez antes, la formación de los Estados Unidos de Europa, impulsada por la competencia comercial de los Estados Unidos de América. Exigimos que la sociedad capitalista, los hombres de estado del capitalismo, por lo menos se preparen para esta unión de Europa en los Estados Unidos de Europa, en interés del desarrollo capitalista de Europa, con el fin de que ésta no sea hundida por la competencia mundial.”
Y en el Neue Zeit del 28 de abril el camarada Kautsky escribe: “[...] Hoy hay un solo camino para lograr un largo periodo de paz, que desvanezca para siempre el fantasma de la guerra: la unión de los estados de la civilización europea en una liga con una política comercial, un parlamento, un gobierno y un ejército comunes; la formación de los Estados Unidos de Europa. Si se constituye se dará un tremendo paso adelante. La superioridad de esos Estados Unidos sería tal que sin mediar ninguna guerra podrían obligar a todas las demás naciones que no se les unan voluntariamente a liquidar sus ejércitos y sus flotas. Pero en ese caso desaparecería toda necesidad de armamentos para los nuevos Estados Unidos. Estarían en situación de dejar de lado la adquisición de armamento nuevo, de abandonar el actual ejército y las armas agresivas navales, y también de prescindir de todo medio de defensa, del sistema militar mismo. Comenzaría entonces, con toda seguridad, la era de la paz permanente.”
A primera vista, la idea de los Estados Unidos de Europa como condición para la paz puede parecer plausible. Pero un examen más profundo de ella demuestra que no tiene absolutamente nada en común con el método de análisis ni con la concepción de la socialdemocracia.
Como partidarios de la concepción materialista de la historia, siempre sostuvimos la idea de que los estados modernos, como estructuras políticas, no son productos artificiales de una fantasía creadora, como lo fue, por ejemplo, el Estado de Varsovia de napoleónica memoria, sino productos históricos del desarrollo económico.
¿Pero sobre qué fundamento económico se apoya la idea de una federación de estados europeos? Es cierto que Europa es una unidad geográfica y, dentro de ciertos límites, una concepción histórica cultural. Pero la idea de Europa como unidad económica contradice el desarrollo capitalista en dos aspectos. Ante todo se dan dentro de Europa las luchas competitivas y antagonismos más violentos entre los distintos estados, y seguirán dándose mientras éstos existan. En segundo lugar, los estados europeos no pueden avanzar económicamente sin los países no europeos. Como proveedores de aumentos, materias primas y mercancías, incluso como consumidores de éstos, los demás países están ligados a Europa por miles de lazos. En la etapa actual del desarrollo del mercado y la economía mundiales, la concepción de Europa como unidad económica aislada es una invención estéril de la mente. Europa no constituye una unidad económica especial dentro de la economía mundial en mayor medida que Asia o América.
La idea de una unión europea en el sentido económico ha sido superada hace largo tiempo; también lo ha sido en el sentido político.
Las épocas en que Europa constituía el centro de gravedad del desarrollo político y el agente polarizador de las contradicciones del capitalismo pertenecen al pasado. Hoy Europa es apenas un eslabón de la intrincada cadena de relaciones y contradicciones internacionales. Y lo que es más decisivo aun, los antagonismos entre los países europeos ya no se juegan solamente dentro del continente sino en todas partes del mundo y en todos los mares.
Solamente se dejan de lado estas contradicciones y acontecimientos y se plantea la bendita posibilidad de un acuerdo entre las potencias europeas cuando se tiene en cuenta nada más, por ejemplo, que hemos vivido cuarenta años de paz ininterrumpida. Esta concepción, que considera solamente los acontecimientos del continente europeo, no toma en consideración que la razón fundamental por la que no hubo guerra en Europa durante décadas es que los antagonismos internacionales han aumentado infinitamente más allá de las fronteras del continente europeo, y que los problemas e intereses europeos ahora se disputan en todos los mares del mundo y en la periferia de Europa.
De aquí que los “Estados Unidos de Europa” sea una idea que se enfrenta directamente con el proceso económico y político, y que no toma en absoluto en consideración los acontecimientos del último cuarto de siglo.
La suerte que corrió la consigna “Estados Unidos de Europa” confirma también que una posición tan en desacuerdo con la tendencia que sigue el proceso no puede ofrecer ninguna solución fundamentalmente progresiva, pese a todos los matices radicales con que se la presenta. Cada vez que los políticos burgueses levantaron la consigna del europeísmo, de la unión de los estados europeos, lo hicieron con el objetivo implícito o explícito de dirigirla contra el “peligro amarillo”, el “continente negro”, contra las “razas inferiores”; en síntesis, siempre fue un aborto imperialista.
Y si ahora nosotros, socialdemócratas, llenáramos este viejo odre de vino nuevo y aparentemente revolucionario, tenemos que decir que las ventajas no serían para nosotros sino para la burguesía. Las cosas poseen su propia lógica objetiva. Y la solución de la unión europea en los marcos del orden social capitalista objetivamente sólo puede significar, en lo económico, una guerra con América por las tarifas y políticamente una guerra colonial racista. La campaña china de los regimientos unidos europeos con el mariscal del mundo Waldersee (5) al frente y el evangelio germano como estandarte: ésa es la expresión real, la única posible, de la “Federación de Estados Europeos” en el orden social actual.

(1) Karl Kautsky (1854-1938): dirigente socialdemócrata alemán. Principal teórico de la Segunda Internacional, pacifista centrista durante la guerra. Adversario violento del bolchevismo y del gobierno soviético.
(2) La Entente, o alianza entre Francia, Inglaterra, Rusia y Servia, entró en guerra con Austria-Hungría y Alemania en agosto de 1914, comenzando así la Primera Guerra Mundial.
(3) Sir Edward Grey (1862-1933): estadista inglés.
(4) Georg Ledebour (1850-0000): socialdemócrata alemán, colaborador de Bebel y Haase (ver notas 36 y 132). Se opuso a la guerra y firmó el Manifiesto de Zimmerwald (ver nota 31). Miembro del PSDU.
(5) Conde Alfred von Waldersee (1832-1904) Mariscal de campo alemán.

Fuente: Izquierda Revolucionaria